Monografias | Muerte encefálica y trasplantesMuerte encefálica y trasplantesResumen: Edgar Allan Poe expresó: "Los limites que separan la vida de la muerte son, en el mejor de los casos, vagos e indefinidos. ¿Quién puede decir donde termina una y donde empieza la otra?".Con esta frase comenzamos este trabajo cuyo fin es abordar desde el punto de vista ético y filosófico los problemas alrededor de la vida y la muerte, ya que pensamos y estamos a favor de que al diagnosticar precoz y acertadamente una muerte clínica se puede salvar o aliviar una vida si se usa para esto los órganos de la persona fallecida. Desarrollaremos un análisis acerca de estas concepciones en nuestro país, teniendo en cuenta principios bioéticos, Sistema Nacional de Salud, adelantos en el campo científico- técnico y en la investigación, moral y cultura nacional. RESUMEN: Edgar
Allan Poe expresó: "Los limites que separan la vida de la muerte son, en
el mejor de los casos, vagos e indefinidos. ¿Quién puede decir donde termina
una y donde empieza la otra?".Con esta frase comenzamos este trabajo cuyo
fin es abordar desde el punto de vista ético y filosófico los problemas
alrededor de la vida y la muerte, ya que pensamos y estamos a favor de que al
diagnosticar precoz y acertadamente una muerte clínica se puede salvar o
aliviar una vida si se usa para esto los órganos de la persona fallecida.
Desarrollaremos un análisis acerca de estas concepciones en nuestro país,
teniendo en cuenta principios bioéticos, Sistema Nacional de Salud, adelantos
en el campo científico- técnico y en la investigación, moral y cultura
nacional. INTRODUCCION El
carácter misterioso de la muerte y los sufrimientos que normalmente la preceden
han impresionado fuertemente al hombre de todas las épocas. (8) En
el siglo XVIII Javier Bichat (1771-1862) elabora la primera definición científica
de la muerte:... "la detención
funcional del Sistema Nervioso, de la circulación, de la respiración, y de la
temperatura corporal." (8) Se
le dio importancia por vez primera a las funciones integradas del encéfalo y se
les vinculó con la muerte considerando el cese de las funciones cerebrales, el
paro cardiaco y respiratorio (cadáver con tinte azulado por falta de oxigeno),
la frialdad cadavérica y el rigor mortis como un único evento cuyo
final es convertirnos en polvo. Así
comienza el siglo XX con el concepto de que la muerte era el cese irreversible
de las funciones cardiorrespiratorias y con el desarrollo científico-técnico
surgen las técnicas de resucitación y la terapia intensiva, este adelanto de
la medicina llevó al médico a enfrentar un estado clínico en el que los
enfermos perdían sus funciones integradas en el encéfalo, mientras otros órganos
del cuerpo mantenían su integridad; es así como un grupo de neurofisiólogos y
neurocirujanos franceses describieron la "muerte del sistema nervioso"
como : coma apneico, ausencia de reflejos tendinosos y de tronco encefálico y
un cerebro eléctricamente silente. En la 'Declaración de Sydney" (5 de agosto de 1968) se
señalaba... "La muerte es un proceso gradual a nivel celular, en la que la
capacidad de los tejidos para contrarrestar la falta de oxigeno varia, pero
desde un punto de vista clínico y filosófico, la muerte no tiene que ver con
la preservación o no de células aisladas, sino con la desaparición de las
características inherentes al ser humano". Luego,
surgió el concepto de muerte encefálica como: "cese irreversible de todas
las funciones del encéfalo, o sea de los hemisferios cerebrales, del tallo
encefálico y del cerebelo.” (2, 5, 7,8) Al
margen de consideraciones éticas, culturales y religiosas, el hecho de designar
a un individuo como cadáver, es una declaración de una importancia
trascendental, afectando las relaciones personales, familiares, sociales e
incluso políticas. (8) En
nuestro país específicamente, hay muchos avances científicos y a la vez mucha
polémica acerca de la muerte encefálica, a pesar de haber criterios nacionales
para su diagnóstico, bien definidos, la muerte es siempre mirada con temor y el
cadáver es cuidado y respetado, ya sea por moral, por religión o por
sentimientos íntimos, come algo intocable, se hace difícil el acceso a una
autorización tan sencilla como la de una necropsia en el caso de una causa de
muerte desconocida. Sin
embargo en nuestro país el desarrollo de la medicina es tan avanzado gracias a
nuestro Sistema Nacional de Salud, cuyas características principales son: la
unidad en la organización de los Servicios de Salud, las medidas de profilaxis
y la participación de la población en todas las tareas de protección de la
salud, se ha promovido entre tantos programas para garantizar salud para todos,
el Programa Nacional de Trasplantes de Órganos y Tejidos, siendo nuestra
población bien conocedora de sus beneficios. Los
problemas comienzan cuando se tienen dos situaciones como las siguientes: Situación
1: Paciente de 28 años con una lnsuficiencia Renal Crónica, su única salvación
es un trasplante renal, su esposa e hijo de 5 años cuidan de él. La pregunta
de su esposa y padres es: a)
¿Habrá un donante? b)
¿Existirá un riñón compatible que prolongue la vida tan joven de este
paciente? Situación
2: Paciente de 35 años que ingresó por traumatismo craneoencefálico, se
encuentra acoplado a un respirador mecánico, a su lado su esposo y padres saben
que le han diagnosticado una muerte encefálica, y la pregunta de ellos es: a) ¿Está realmente muerta? b) ¿Es justo desconectarla? En
los dos casos anteriores el médico se hace la pregunta b). Situaciones
paradójicas, sobre todo para un médico, el deseo de salvar una vida y la
insatisfacción de diagnosticar una muerte. ¿Seremos capaces de aceptar que
muerte encefálica y trasplante tienen una estrecha relación, como la tienen
vida y muerte?, ya que en Cuba al igual que en otros países como por ejemplo
España la obtención de órganos de pacientes en muerte encefálica es la única
posibilidad real hasta que otras vías de donación sean viables. Es
en todas estas cuestiones donde entra a jugar un papel trascendental la ética,
la cual parte de un principio absoluto, el respeto a todos los seres humanos. Ética se deriva del griego “ETHOS" que significa
costumbre, conducta y la ética médica en particular desarrolla objetivos de análisis
cuyos fines están centrados en el eje paciente - equipo de salud y los
problemas éticos fundamentales son: 1.
Problemas en relación médico - paciente. 2.
Problemas en relación médico- personal paramédico, 3.
Problemas en relación médico y paramédico con terceras personas (familiares,
amigos del paciente). Volviendo
a las situaciones anteriores, esta clasificación no basta para resolver el
problema de enfrentar la muerte, o de acceder a la donación de órganos una vez
que la persona está muerta; es entonces cuando nos apoyamos en los enfoques bioéticos,
ya que la Bioética incluye la responsabilidad profesional por todas las formas
de vida y por lo que debe prevalecer en las formas modernas de la medicina
institucional y organizada (11) Como
médicos, al ver al paciente como a una unidad y a la sociedad como un todo, no
podemos descuidar los principios de la Bioética médica los que exponemos a
continuación. 1.
Autonomía: Basada en el estricto respeto por las decisiones del paciente,
familiares o representantes legales que protegen sus derechos.
La máxima expresión es el consentimiento informado, la única limitante
que le vemos a este principio seria que habría que respetar la decisión del
paciente aunque esta estuviera basada en prejuicios o fuera incorrecta. 2.
Beneficencia: Subraya la meta permanente de hacer el bien a los pacientes,
familiares e instituciones. Debe
expresar que la decisión de llevar a cabo un recurso terapéutico, los efectos
positivos para el paciente serán mucho mayores que el perjuicio que pueda
provocarle. 3.
No Maleficencia: No hacer daño, valorando constantemente las posibilidades de
iatrogenia, al aplicarle al paciente los diferentes recursos médico terapéuticos
e incluye las diversas decisiones que pueden afectar a enfermos, familiares,
amigos e instituciones. 4.
Justicia: Enmarca las decisiones no discriminatorias para evitar la afectación
de pacientes, familiares, amigos, que incluye además comunidades e
instituciones. Su violación se expresaría en la práctica mediante
decisiones incorrectas al distribuir recursos o establecer diferencias entre uno
y otro paciente en base al sexo, raza, procedencia socio- cultural, ideológica,
religión o cualquier otro parámetro utilizado con fines discriminatorios. Finalmente,
más que como médicos, como personas debemos seguir la siguiente Regla de Oro:
tratar a los demás como quisiéramos ser tratados en su misma situación. (3,
9, 11, 12, 13,16) Bajo
este enfoque pretendemos analizar los problemas alrededor del diagnóstico de
muerte encefálica y de la obtención de órganos para trasplante y concordamos
con el Dr. Calixto Machado Curbelo, uno de los principales exponentes de todo lo
concerniente a la muerte encefálica cuando expresa que... "Al diagnosticar
la muerte, también luchamos por la vida". DESARROLLO: Consideraciones
acerca del diagnóstico de Muerte Encefálica. Mollaret,
profesor del Hospital Claude Bernard de Paris en 1959, empleó por primera vez
el término coma dépassé (coma sobrepasado), para referirse al estado que va más
allá del coma profundo, en el cual se asocia “un cerebro muerto a un cuerpo
vivo". Es decir el examen
anatomopatológico postmórtem del encéfalo muestra un reblandecimiento total
del mismo, así como la existencia de hemorragias y alteraciones neuronales los
cuales indican que los encéfalos estaban destruidos antes del cese de los
latidos cardiacos (encéfalo del
respirador) (5,7) En
el mundo existe un concepto en que la definición de la muerte en el ser humano
debe sustentarse sobre bases neurológicas y no cardiorrespiratorias solamente,
actualmente existen tres tendencias con relación a la definición de muerte
sobre bases neurológicas: aquellas que se refieren a la pérdida de atributos
esenciales que identifican la naturaleza humana, aquellas que se refieren a la pérdida
de la integración del organismo como un todo, y aquellas que tratan de definir
la porción del encéfalo que debe cesar de funcionar irreversiblemente para
poder declarar fallecida a una persona. Se
ha llegado a la conclusión de que la conciencia cuyas bases neurales se ubican
en la unidad formación reticular/corteza es la función que provee los
atributos esencialmente humanos, y a la vez integra el funcionamiento del
organismo como un todo. (8) Dos
componentes fisiológicos rigen la conducta consciente del ser humano: la
capacidad y el contenido de la conciencia.
Una actividad consciente normal requiere de la capacidad para la
conciencia, también conocido como "despertar", estrechamente
vinculada a la vigilia. El
contenido de la conciencia representa la suma de las funciones mentales
cognitivas, afectivas y otras funciones psíquicas superiores y denota el
conocimiento de la existencia de uno mismo y el reconocimiento de los mundos
internos y externos. (6, 7,8). Por
todo lo anterior el Dr. Calixto Machado Curbelo dice: "Existe solo una
muerte humana que se define como:la pérdida irreversible de la capacidad y el
contenido de la conciencia". El
desarrollo del concepto ha dado lugar a que en la actualidad; médicos, científicos,
filósofos, teólogos, acepten dos formas de diagnosticar la muerte: la
tradicional (cese irreversible de la función cardiorrespiratoria), y la muerte
encefálica. (7) El
diagnostico de la muerte encefálica hace posible el desarrollo de los programas
de trasplante de órganos vitales, en especial riñón, corazón y pulmones,
Esto implica que este diagnóstico debe tener un 100% de seguridad puesto que al
hacerlo se declara muerta a una persona y esto es lo que permite que se utilicen
su órganos para ser colocados en el cuerpo de otra persona, a fin de que en
otro organismo continúen cumpliendo con las funciones que hasta entonces habían
venido realizando. Además se
alivia la carga psicológica negativa de los familiares y del personal médico y
paramédico de las unidades de cuidados intensivos que atienden estos enfermos.
Por otra parte se reducen los gastos innecesarios por su atención, pues
no existe posibilidad de recuperación. Los
Criterios Nacionales para el Diagnóstico de Muerte Encefálica son: 1.-Coma
arreactivo 2.-Lesión
irreversible e irreparable del encéfalo. Deben
destacarse formas no irreversibles de coma: intoxicación por drogas,
hipotermia, shock, comas anóxicos, etc. 3.-Ausencia
de reflejos integrados en el tronco encefálico. 4.-Prueba
de atropina negativa. 5.-Silencio
eléctrico cerebral. 8.-
Apnea (comprobada con la prueba de apnea). 7.-Período
de observación. 8.-Pruebas
confirmatorias para un diagnóstico precoz (opcionales) a)
Aplicación de una batería de pruebas conformadas por los potenciales evocados
multinodales y la electrorretinografía. b)
Panangiografía cerebral. Generalmente
las causas de muerte encefálica en la mayoría de los países se comportan de
la siguiente manera: *
- Traumatismos craneoencefá1icos. *
- Accidentes vasculares encefálicos. *
- Neoplasias intracraneales. *
- Parada cardiaca y/o respiratoria. *
- lnfecciones del Sistema Nervioso Central. Concluyendo
este aspecto, en España existe una Ley sobre el diagnóstico de la muerte que
en su Articulo 1 se puede leer: "La muerte de una persona se ha producido
cuando un médico competente constata de acuerdo con la práctica médica
establecida que han cesado de manera irreversible todas las funciones del tronco
cerebral y se ha producido el paro cardiorrespiratorio.
En el caso de que tras el cese irreversible de las funciones del tronco
cerebral, la ventilación y el latido cardiaco se estén manteniendo gracias a
medidas artificiales, estas deben suprimirse”.(Sociedad Española de Neurología,
1992).(4) Por
su parte, la Ley de Ejercicio de la Medicina que rige en Venezuela apunta:
"La certificación de la muerte del donante para fines de trasplante de órganos
exigirá que los criterios prevalecientes en la profesión médica muestren que
aquel ha sufrido de un daño irreversible de las funciones cerebrales". Teniendo
en cuenta lo abordado anteriormente, si se consideran estos criterios, no hay
dudas para el diagnóstico correcto, pero siempre hay que tener en cuenta que no
existen entidades por separado sino pacientes y hay que evaluar cada caso con
sus particularidades para cerrar aún más el estrecho marco de error que el médico
como persona tendría el temor de afrontar. ASPECTOS
LEGALES, ÉTICOS Y JURIDICOS EN EL DIAGNOSTICO DE MUERTE ENCEFALICA. El
reconocimiento de la naturaleza del ser humano lo lleva a comprender que un
cuerpo sin encéfalo ya ha fallecido, y luego sufrirá un deterioro progresivo e
irreversible de todos sus órganos. (2). El
diagnostico de muerte encefálica es un proceder médico de extrema importancia
y en nuestro país se sustenta en diferentes cuerpos legales como son: -
La Constitución de la República de Cuba en su Artículo 49 dice que “todos
tienen derecho a que se atiendan y protejan su salud". -
La Ley No 41 del 13 de Junio de 1983, ley de Salud Pública en su Articulo 4
incluye "la aplicación adecuada de los adelantos de la ciencia y de la técnica
médica mundial”. -
Decreto No 139 de 1983 (Reglamento de la Ley de Salud). (2,5). Como
requerimiento previo para la realización de los trasplantes de órganos y
tejidos humanos, el diagnóstico de muerte encefálica debe tener en cuenta los
siguientes aspectos: -
El diagnóstico debe ser realizado por un personal de alta calificación,
encargado de ejecutar los procederes correspondientes con lo establecido en la
Ley de Salud, su Reglamento y demás disposiciones complementarias. -
Se expedirá el certificado médico de defunción de acuerdo con las
disposiciones legales vigentes que rigen al efecto. -
El equipo encargado de efectuar los procederes médicos relacionados con el
diagnóstico de muerte encefálica, no puede coincidir con el responsabilizado
de ejecutar el trasplante de órganos y tejidos. -
Antes de la intervención quirúrgica se deberá: comprobar si el donante tiene
constancia en el carné de identidad de su conformidad con donar los órganos y
los tejidos después de su muerte, contando siempre con la correspondiente
autorización de los padres o representante legal en ausencia de estos. Confirmar
que la documentación relacionada con el donante se halle completa y
correctamente llenada. (2,5). Teniendo
en cuenta este último aspecto, en Cuba se es muy cuidadoso con los casos de
donantes potenciales, ya que aunque existe la constancia en el carné de
identidad de la conformidad con donar los órganos, esto se ha convertido en una
medida administrativa y fría, es un trámite rutinario al preguntarle a quien
va a hacerse o a renovar su carné de identidad si está de acuerdo en donar sus
órganos y apenas se le deja tiempo para reflexionar sobre tan importante decisión.
Es por eso que se prefiere ir a la familia o representante legal, ya que
una vez dado el diagnóstico de muerte encefálica se excluye la condición de
ser humano, la persona ya no es una unidad bio-psico-social, no posee
personalidad jurídica. Nuestra sociedad apela a valores culturales nacionales, al
sentimiento de ayuda mutua, de solidaridad y de respeto hacia los demás, acata
la decisión de la familia no sin antes haber explicado todo lo concerniente a
la necesidad de una donación de órganos, apela a la moral y a las virtudes
humanas, a la satisfacción que produce salvar una vida, directamente por el
Sistema Nacional de Salud e indirectamente por el familiar que autoriza. El
profesor Cañizares Abeledo ha señalado: "Si
ante un diagnóstico de muerte encefálica, existiendo una donación de órganos
y tejidos hechos por el fallecido conforme a las regulaciones jurídicas
establecidas al efecto, se presentara una situación de necesidad de trasplante,
la realización de dicho proceder quirúrgico resulta jurídicamente posible,
tan posible como en el caso del paro cardiorrespiratorio definitivo'. (2,5). Los
fundamentos jurídicos que respaldan el trasplante de órganos y tejidos
humanos, recogidos en la Ley de Salud Pública y en su Reglamento son: -
La donación de órganos, sangre y otros tejidos es un acto libre y expresa
voluntad del donante o de quien lo represente, según el caso. -
Se realiza sólo con fines humanitarios. -
Pueden donar sus órganos los mayores de 18 años de edad que están en pleno
uso de sus facultades mentales. En
el caso de los menores de 18 años se exige la autorización del padre, la madre
o representante legal en ausencia de estos. -
En el carné de identidad del donante debe constar su decisión de donar los órganos
y tejidos. Si fallece antes de
producirse este hecho en el referido documento, se requiere la autorización del
padre, la madre o del representante legal. -
Sólo es admisible este proceder médico cuando está avalado por fines terapéuticos. -
Toda conducta médica relacionada con el diagnóstico de muerte encefálica y el
trasplante de órganos y tejidos humanos será efectuada por un personal de alta
calificación encargado de ello. -
El Ministerio de Salud Pública determinará las unidades asistenciales del
Sistema Nacional de Salud autorizado para trasplantar órganos y tejidos
humanos. (2,5). Desde
el punto de vista ético, consideramos que es necesario que el mismo equipo que
diagnostica la muerte encefálica, no coincida con el equipo médico encargado
de realizar el trasplante, ya que el objetivo principal de un trasplantólogo es
asegurar que en un paciente al cual le han introducido un órgano ajeno, continúe
viviendo mejor que cuando no lo tenia y podría existir cierta influencia acerca
de acelerar un diagnóstico de muerte encefálica por la obtención de un órgano
viable. El apuro al considerar a
una persona muerta (desconectarlo) puede hacerle caer a un médico en el terreno
de la eutanasia y sufrir con esto consecuencias psíquicas, en el sentido de la
inseguridad en su diagnóstico. Además
de esto, los familiares de un paciente con muerte encefálica deben sentir
confianza total y absoluta en el equipo médico y esto lo asegura una exitosa
relación médico-paciente, basada en el respeto mutuo, la profesionalidad para
que no existan dudas acerca de la explicación que le brinda un médico a un
paciente o a un familiar. En
nuestro país la profesionalidad está asegurada, pero aún se debe trabajar en
la relación médico-paciente, las relaciones interpersonales surgen desde los
inicios de la humanidad y constituyen una de las bases para su perpetuidad, la
comunicación estrecha asegura el alcanzar un propósito determinado, y una
relación médico-paciente excelente debe tener en cuenta estos aspectos. Además
no debemos omitir la importancia de las relaciones médico-médico y
medico-personal paramédico, en aras de llegar siempre a un consenso de grupo,
evitando así las indiscreciones frente a familiares o la emisión de juicios
personales, no discutidos en el seno del equipo médico. Así
se garantizaran los principios bioéticos, cuando se trate de decirle a un padre
que su hija tiene muerte encefálica y lo que esto significa, para decirle a una
madre que su hijo no vivirá mucho si no se trasplanta determinado órgano, y
para decirle a una persona, que autorice que se le extraigan los órganos a su
familiar que está en muerte encefálica y que ella ve que está con buen color
e imagina que está aparentemente dormida. Situaciones muy difíciles para un médico,
pero no hay dificultad que no se venza si se tienen valores justos, principios
éticos y morales bien definidos, psicología y preparación profesional.
Todas estas armas con las que cuentan los médicos cubanos además del
apoyo jurídico y legal que le brinda la sociedad y el sistema de salud. CONSIDERACIONES
ACERCA DEL TRASPLANTE DE ORGANOS Y TEJIDOS Los
avances en las técnicas quirúrgicas y en los agentes inmunosupresores han
ocasionado que el trasplante de órganos sea una terapéutica bien establecida. Actualmente la fuente principal de órganos para trasplante
lo constituyen los sujetos en muerte encefálica y los familiares cercanos.
Quizás la tecnología médica del futuro pueda proporcionar otra manera
de proveer órganos y tejidos para trasplante, pero hasta ahora, el uso de ser
humanos con estos fines debe basarse en un código complejo en el que intervenga
la familia del cadáver, el comité de ética hospitalario y el equipo de salud
e investigadores. (14) Norris
introdujo el concepto de trasplante de órganos como: "El procedimiento médico
mediante el cual extraen tejidos de un cuerpo humano y se reimplantan en otro
cuerpo humano con el propósito de que el tejido trasplantado realice en su
nueva localización la misma función que realizaba previamente. (11) La
Organización Mundial de la Salud (OMS) en la Declaración sobre Trasplantes
Humanos de 1987 recoge "...respetar derechos tanto del donante como del
receptor reconocidos como pacientes”. (11) En
Cuba con el desarrollo de la Trasplantología se estableció el Programa
Nacional de Trasplantes de órganos avalado por la Ley 41 del 13 de Julio de
1983. L 83.
Y este hecho hizo surgir la necesidad de establecer los Criterios
Nacionales para el diagnóstico de Muerte Encefálica expuestos anteriormente.
(7, 8,11) El
trasplante de órganos y tejidos es hoy en día una práctica médica habitual
en nuestros hospitales, a menudo es la única alternativa terapéutica a
numerosos problemas y es por eso su utilidad no solo clínica sino social y el
concepto de muerte encefálica se relaciona cada día más con el trasplante. Es
así que exponemos los principales problemas en relación al tópico. (11) -Tipo
de consentimiento que se requiere del donante o de sus familiares. ·
Donación por testamento, ·
Donación por medio de la Tarjeta del Donante
(aplicada por países como Canadá, Argentina y Cuba, esta última con sus
peculiaridades, ya que acude a las familias y este tipo de donación está
considerada la mejor forma de donación voluntaria de órganos.) ·
Donación por consentimiento presunto. En
estas tres primeras está presente el consentimiento afirmativo del donante y
existe un cuarto aspecto que es la Petición Obligatoria donde es el médico el
que solicita la donación a la familia, sin que medie el criterio del paciente
en vida. -Determinación
de la muerte del donante. ·
Sin definición de criterios.
La muerte se determina mediante la práctica médica habitual o aceptada. ·
Definición de muerte cerebral. ·
Definiciones secuenciales, que incluye la
muerte encefálica. En
relación a este tipo de problemas exponemos las consecuencias de una espera
innecesaria, de una demora en el diagnóstico; las cuales van desde
complicaciones clínicas que supondrán la exclusión del donante potencial y la
pérdida de sus órganos para trasplante, perjudicando los posibles receptores,
pasando por la desespera de los familiares del donante potencial, ya que no
pueden comprender la actitud y la actuación médica prolongando situaciones
irreversibles, cuando ya se les ha explicado claramente la gravedad de la
situación y por último el sobreesfuerzo del personal médico y paramédico por
las dificultades que supone el mantenimiento artificial de un cadáver,
consideraciones valoradas anteriormente en este trabajo. -
Conflictos de interés que pueden aparecer en relación con el trasplante Relacionado
con este último aspecto, citamos a Dickens que no pudo expresar mejor que... “La
ética médica exige que los médicos que atienden a personas consideradas
donantes adecuadas de órganos en
el momento de fallecer, no estén, ni parezcan estar en situaciones de
conflictos de interés... (... ). Su labor no debe ser empañada por la sospecha
de que su preocupación por el paciente se vea distraída por la idea del
beneficio que su muerte puede representar para los receptores”. En
Cuba este aspecto ético es muy considerado, al recomendar que el diagnóstico
de muerte encefálica debe ser realizado por médicos que no estén vinculados a
los grupos de trasplante. -
Donación entre personas vivas. Los
problemas éticos que se presentan están relacionados con: *
Consentimiento del donante *
Selección del receptor *
Compensación del donante *
Comercialización *
Intercambio internacional de órganos. No
obstante, aunque esta clasificación muestra los principales problemas éticos,
hay cuatro problemas fundamentales a nuestro modo de ver: 1.-El
trasplante mismo. Refiriéndonos
a la sobrevida, ¿hasta qué punto resolverá en un caso particular un problema
de salud o lo aliviará?, porque en medicina como en la vida hay que partir del
caso particular a las reglas, si hay problemas para aplicar estas, hay que pasar
a los principios y si no, el fundamento estará en la teoría que se piensa
aplicar. 2.-
Distribución y racionalización. A
quién se le hace y a quién no, ¿a quién se prioriza?, los criterios para
esto son complejos y diversos, desde la edad del paciente, hasta la
histocompatibilidad. 3.-
Consentimiento. Ya sea del
paciente o la familia, para lo cual se necesita
un alto sentido de los valores humanos positivos como la solidaridad y la
fraternidad. 4.-
Certificación de muerte. Sobre
la cual ya se han expuesto los aspectos éticos y jurídicos que consideramos
correctos. Como
último aspecto que muestra la relación entre el concepto muerte encefálica y
trasplante, mostramos la clasificación de Donantes que hace la Comunidad Vasca: *Nivel
I Posible: Exitus en menos de 75 años con causa compatible con muerte encefálica *Nivel
II Potencial: Exitus en Unidades de Cuidados Especiales con diagnostico clínico
de muerte encefálica. *Nivel
III Detectado: Donante nivel II más petición de primer EEG *Nivel
IV Real: AL menos un órgano extraído. (15) El
diagnóstico certero de la muerte es esencial para la trasplantología e incluso
para la consideración de si se esta cometiendo eutanasia al desacoplar a un
paciente de los mecanismos de sostén artificial de sus funciones biológicas.
Por ejemplo: lo que sería un cadáver de acuerdo a la definición del
Dr. Calixto Machado Curbelo (pérdida irreversible de la capacidad y el
contenido de la conciencia), es un vivo para quien solo admita el criterio de
muerte cardiorrespiratoria. (9) Es
adecuado y certero luchar por pacientes a quienes la trasplantología si puede
brindarles esperanzas reales de vida, no hay mejor mensaje que este ya que como
diría el Dr. Calixto Machado Curbelo, donar es el acto más supremo de
solidaridad entre los seres humanos. BIBLIOGRAFIA 1.-Acosta
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http://www.trasplante.cl/noticias/delmes/jun04_dr_rojas.htm Autores:
Dra. Tamara Vilches Juanes*.
Especialista de 1er grado en Farmacología.
Profesor
asistente.
Dra.
Ariana Fernández García**
Especialista
de 1er grado en Farmacología.
Profesor asistente. Institución:
Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas Victoria de Girón*.
Dirección: Calle 146 esquina 31.Municipio: Playa.
Ciudad Habana, Cuba.
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