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Crisis y reformas en los 90
Resumen: Para analizar la situación de Cuba en los 90s es imprescindible evaluar el nudo teórico: crisis y reformas, ya que se presenta en la generalidad de los discursos analizados como trasfondo contextual de las desigualdades, pues la historia de la sociedad cubana, hasta el momento que irrumpe la crisis, estaba encaminada a paliar con las distancias sociales y todas las políticas seguidas apuntaban hacia la justicia social.
Publicación enviada por Lic. Yeny Delgado Brito
Resumen
Para analizar la situación de Cuba en los 90s es imprescindible evaluar el nudo teórico: crisis y reformas, ya que se presenta en la generalidad de los discursos analizados como trasfondo contextual de las desigualdades, pues la historia de la sociedad cubana, hasta el momento que irrumpe la crisis, estaba encaminada a paliar con las distancias sociales y todas las políticas seguidas apuntaban hacia la justicia social. Por tanto, la crisis es un momento de suma importancia en el análisis, que permite comprender con más claridad la aparición de la desigualdad social.
Desarrollo
La variedad de aristas del término crisis, posibilita que no sea un área exclusiva de las Ciencias Sociales, sino que también fuese objeto del discurso oficial. Justamente por esta razón se considera importante exponer algunas ideas del discurso oficial alrededor de la crisis de los años 90 en Cuba. No se pretende contrastarlo con la reflexión de las Ciencias Sociales, solo tener en cuenta que existen varias posiciones alrededor del proceso y con ello, que se comprenda la variedad de perspectivas desde las cuales puede ser abordado, pues como se afirma es la crisis el momento en que se impulsaron los estudios en Cuba de las desigualdades e incluso adquiere una mayor visivilización esta problemática.
Al interior del discurso oficial cubano el interés se centra en dos temas:
Un tema que apunta hacia la problemática de la reacción ante la crisis, inminencia y luego derrumbe del llamado socialismo eurosoviético. Es conocido por todos que los vínculos de la URSS y demás países socialistas con Cuba fueron muy fuertes desde los años 70. Ante la destrucción de este campo e incluso, desde que se percibieron rasgos de su deterioro, apareció un debate muy intenso a nivel mundial sobre la eficacia del marxismo para llevar a cabo un proyecto de sociedad socialista en la práctica. Otro tema es el relacionado con la Revolución Cubana y el futuro del país, tan controvertido e imprevisible para muchos, también entró en la discusión.
La crisis de Cuba durante esta década obligó al gobierno cubano a adoptar una serie de medidas para enfrentarla, así como a declarar constantemente su posición ante el mundo. Sería interesante reunir de forma breve algunas de esas ideas.
Estos temas operan a la vez como momentos de un mismo proceso y es así como serán tratados. En primer lugar, el período (sobre finales de los 80) cuando las posibilidades del derrumbe del campo socialista eran inminentes, donde se cuestionaba el paradigma marxista, las causas de la crisis socialista y las implicaciones de estas para Cuba a nivel mundial. Y en un segundo momento, durante el cual ya Cuba se encontraba atravesando la crisis (década de los 90) y existían muchas preocupaciones, esperanzas de algunos e interrogantes sobre el futuro del país y la connotación de sus medios.
Caracterizar la reflexión de las Ciencias Sociales alrededor de la crisis de los años 90 es un ejercicio académico, que implica tener en cuenta aspectos teóricos, metodológicos, históricos y prácticos propios del marco científico social. La flexibilidad del análisis aplicado arrojó indicadores que la identifican.
La urgencia de investigaciones desde las Ciencias Sociales es un elemento manifestado explícitamente y abogado como requisito, debido a la realidad que enfrentaba el país durante la etapa. La necesidad de que existiera más adelante el apremio por investigaciones capaces de captar esa nueva complejidad en un sistema coherente de ideas, que no sólo hiciera aportes teóricos, sino también prácticos (sobre todo esta última), se ha considerado indispensable en la reflexión.
Aunque los análisis de los autores están altamente condicionados por las disciplinas desde las cuales son elaborados (Psicología, Economía, Filosofa, Sociología…), en sus concepciones se percibe un marcado interés por construir una reflexión al estilo transdisciplinario. Significa esto que en la totalidad de los trabajos, aunque se realicen desde perspectivas particulares, se trata de sobrepasar las fronteras de las mismas en pos de la integralidad de la comprensión y aprehensión global del objeto de estudio; de la necesidad consciente de los préstamos interdisciplinarios.
Todos los estudios persiguen objetivos en común y de manera simultánea explicación, descripción, comprensión, y alternativas de solución. Sin embargo al referirse a los modos de abordar la crisis fueron expuestos dos criterios esenciales, uno relacionado con el interés por las causas o precondiciones que es el más difundido; y otro que se interesa más por la dinámica de los procesos en sí, por la acciones, movimientos y jugadas que producen.
Es característica del debate la utilización del enfoque histórico. Podría decirse que es hasta imprescindible para el tratamiento de la crisis. Los autores la utilizan para describir sus antecedentes, la situación actual y el modo de desarrollo y las alternativas propuestas.
Por lo general, parten de la necesidad de explicar las causas del derrumbe del socialismo (reformas, dogmatismo, burocracia) y de establecer con ellas, la diferencia entre las peculiaridades del paradigma eurosoviético y el modelo cubano.
A través del enfoque histórico también construyen la situación de los años 90. Dan seguimiento a los fenómenos enunciados a modo de contraste de una etapa con la otra y explican ¿Cómo estos evolucionan o se desenvuelven en el tiempo y ante circunstancias diferentes?
Una postura radical ante la crisis la percibe no como una simple crisis de inserción, sino de todo un modelo acumulativo con la consiguiente erosión del régimen de regulación sociopolítica. La Reforma Económica ha intentado dar respuesta, unas veces con más éxito y otras con menos, a esta situación cambiante. Su atención la dirige específicamente al hecho de que la economía y la sociedad cubanas se estremecen con el mayor papel desempeñado por el mercado. Los cambios introducidos en el subsistema de gobiernos locales han sido reactivos y mucho más modestos que los aplicados al sistema económico y las consecuencias de ello nos hacen enfrentarnos a nuevos retos.
El enfrentamiento a la crisis –que alcanzó su pico máximo entre 1993 y 1994- dio lugar a una estrategia de reajuste económico que ha implicado sustanciales cambios en el funcionamiento de la sociedad. Desde nuestra óptica, la estrategia económica utilizada, como respuesta a la crisis, ha perfilado como elementos poseedores de una alta capacidad estructuradora de grupos sociales y generadora de desigualdades a la presencia creciente de la propiedad mixta y las inversiones del capital extranjero, la parcelación y entrega en usufructo a productores individuales, familiares o cooperadores de tierras de propiedad estatal, la ampliación de la pequeña producción y los servicios en el sector privado urbano, la aceleradísima expansión del turismo, el impulso a las actividades biotecnológicas (como franja de alta tecnología) y la diversificación de las fuentes y magnitud de los ingresos.
˝Estas transformaciones han tenido importantes repercusiones sobre las condiciones de trabajo y de vida de sectores importantes, y han provocado cambios en la dinámica del funcionamiento social con expresiones particulares en el plano territorial y en los componentes de género y generacional. En este marco se producen transformaciones en los procesos de inserción social de la generación joven y ello tiene impactos de naturaleza subjetiva sobre sus perfiles morales y socio-políticos, todo lo cual repercute a su vez en la naturaleza de su participación social concretos como en el significado de esa participación para los diferentes grupos sociales y los individuos¨.
El limitado desarrollo del sector no estatal, en la sociedad, impedía que este jugara un papel activo para contrarrestar los impactos negativos en los procesos de producción–consumo. El sistema de distribución equitativo de bienes y servicios generó una casi absoluta dependencia de las acciones estatales y de adaptación a la gratuidad, lo cual influyó en la falta de preparación de la población para asumir los nuevos procesos.
La oferta casi absoluta de productos alimenticios e industriales alcanzada por la vía normada y el Mercado Paralelo Estatal, agravaba la percepción de la abrupta disminución de la oferta de bienes esenciales, aunque a la vez representaba una protección inicial.
En su conjunto las tendencias cuantitativas presentadas manifiestan el tránsito, desde una estructura social fuertemente articulada a partir de la estatalidad hacia otra, que manteniendo la centralidad integradora de la propiedad estatal, asume un diseño multisectorial que pueden desempeñar papeles de complementación.
En su conjunto la crisis y las políticas de cambio movieron significativamente a la sociedad cubana, que entró al siglo XXI en un contexto de incertidumbres y reemergencia de fenómenos sociales de marginalidad y pobreza que habían sido en gran medida superados en momentos anteriores del proceso revolucionario.
Se señala la necesidad de rebasar el nivel reflexivo teórico y proponer soluciones. Pero paradójicamente, y he aquí la contradicción, escasean los estudios sobre redistribución de poder, sobre políticas puntuales o sobre la creación y desaparición de instituciones por ejemplo.
Al mismo tiempo se recurrió a la empiria para la proposición de alternativas, aunque no organizaron formas sobre cómo aplicarlas. La comprensión trata de buscarse desde la descripción problemática empírica, pero no existe un sistema explicativo coherente que conjugue bases teóricas con aplicaciones prácticas. Las soluciones más puntuales vienen desde la Economía, pero son igualmente escasas.
El paradigma marxista, que ha sido identificado con la realidad cubana desde el triunfo de la Revolución, no aparece referenciado de manera explicita en la reflexión de las ciencias sociales como paradigma instrumental teórico metodológico. Su uso se concentra en la dimensión sociopolítica: como modelo de sociedad idónea. Se le confiere mayor importancia a su capacidad constructiva en la sociedad socialista que se persigue. Lo que parece explícitamente del marxismo es lo relacionado con sus compromisos ideológicos y políticos, en estrecho vínculo con los logros sociales.
Lo primero que debe señalarse es que en todos los estudios e investigaciones se asume la pluralidad de factores incidentes. No se identifica una, sino múltiples causas que provocaron el fenómeno crisis de los 90 en Cuba. Aún así pueden pormenorizarse alrededor de dos aspectos: las condiciones externas y las internas que influyeron en el recrudecimiento de la crisis, incidiendo de igual manera en los procesos que se desencadenaban, a la par, en la sociedad.
Las consecuencias de estos cambios van a ser utilizados como instrumentos para superar la crisis, no del sistema en su totalidad, sino de algunas de sus estructuras. Ante la inevitabilidad de los mismos van a ser asumidos de manera constructiva y positiva, atribuyéndoles importancia en la recuperación y el mantenimiento del sistema deseado (socialista). Podría adelantarse un acercamiento a una postura positivista, pero en el análisis se constata que no es así, pues la Revolución desde sus inicios ha tenido una dirección y enfoques marxistas de la realidad, lo cual comenzó con cambios extremadamente radicales; y por tanto el análisis parte de presupuestos de este corte y en condiciones diferentes.
Indiscutiblemente las afectaciones a la economía cubana repercutieron en las condiciones de vida de la población y su bienestar social, en la posibilidad de satisfacer las necesidades, en la dieta alimentaria, en los modos de vida, en los valores y en las actuaciones (lo que complejiza la construcción del consenso), en la obtención de empleos, en el sistema educativo y el de salud. O sea, que la crisis económica vertió sus connotaciones en los diferentes niveles de la sociedad (y el modelo traspolado desde el este europeo contribuyó a que eso ocurriera), pero con diversos matices.
Coincidiendo de antemano con el criterio compartido entorno a mantener el socialismo como proceso, como sistema, como modelo de desarrollo y como paradigma para la práctica social (acorde a las particularidades de la realidad cubana), y teniendo en cuenta también el vínculo que en el socialismo tienen planificación y centralización, entonces se explica la posición asumida cuando se trata de los actores que pueden actuar y llevar a cabo las diferentes alternativas propuestas.
La puesta en práctica de un reordenamiento del sistema de propiedad (multisectorial) junto a otras modificaciones como las del empleo, los ingresos, el sistema de formación de la fuerza de trabajo, incidieron de manera determinante en la reproducción socioestructural de la sociedad cubana. La complejización del escenario económico hizo aparecer nuevos actores y procesos de integración y desintegración social, así como de desigualdades.
Afrontar la crisis que impuso el derrumbe del sistema socialista mundial todavía constituye un aspecto cotidiano de la vida y una pregunta constante de investigación para el trabajo intelectual. Muchos científicos sociales cubanos y extranjeros se han aproximado a la problemática de las reformas que el gobierno cubano ha implementado con el objetivo de superar la crisis. Debido a lo reciente de los cambios y la complejidad del tema, por lo general, estos estudios han mantenido una visión parcial, profundizando en reformas específicas, o han mantenido un enfoque macroeconómico dominante.
Crisis y reformas han sido procesos con impactos diferenciados en los grupos sociales. Lo que evidencia el recrudecimiento de una situación “peligrosa “ante le emergencia de procesos desiguales dentro de la sociedad, lo cual genera contextos propicios para la articulación de discursos, desde diferentes perspectivas, con el propósito de incidir de alguna forma en el entorno que circunda. Por ende la producción de ideas alrededor de estos temas habrá que verlas en principio, como producto del contexto que la hizo emerger.
El análisis de toda esta producción teórica se hizo sobre la base y efecto de la crisis, analizando además las instituciones desde donde se producen los discursos, y ¿cuáles han sido las temáticas principales del análisis?
Después de evaluar el nudo teórico crisis y reformas en los noventa el análisis continúa constatando en los discursos las particularidades de los enfoques sociológico y económico, preferencias teóricas-metodológicas, así como las conceptualizaciones y la metodología utilizada.
Datos personales:
Licenciada Yeny Delgado Brito.
Profesora del Centro de Estudios para el Perfeccionamiento de la Educación Superior. (CEPES)
E-mail: yeny@cepes.uh.cu
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Publicación enviada por Lic. Yeny Delgado Brito
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Código ISPN de la Publicación EEuFVVAlZAZlvmyZJq
Publicado Tuesday 28 de March de 2006
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