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Monografias | La medicina en la etapa colonia desde 1492 hasta 1867

La medicina en la etapa colonia desde 1492 hasta 1867

Resumen: En este trabajo se hace una recopilación de la información esencial sobre elementos fundamentales de la historia de la medicina en la etapa colonial desde 1492 hasta 1867 y sirve de complemento al programa actual de Historia de Cuba que se le imparte a los estudiantes de Medicina en el segundo año de la especialidad y que posee pocos aspectos relacionados con su profesión.

Publicación enviada por Lic. Ana María Gelpi Leyva




 


Introducción
En este trabajo se hace una recopilación de la información esencial sobre elementos fundamentales de la historia de la medicina en la etapa colonial desde 1492 hasta 1867 y sirve de complemento al programa actual de Historia de Cuba que se le imparte a los estudiantes de Medicina en el segundo año de la especialidad y que posee pocos aspectos relacionados con su profesión. Además en la biblioteca de la Facultad de Ciencias Médicas Dr. Salvador Allende, hay escasez de bibliografía vinculada a esta temática por lo que se puede concebir como material de consulta para estudiantes y profesores.

Desarrollo
La medicina en la comunidad primitiva cubana era ejercida por los behíques. Conocieron y trataron entre otras enfermedades: las diarreas, la constipación, el asma, las dificultades para la emisión de orina, los dolores que acompañan las dismenorreas, el acné, las contusiones, las heridas, úlceras o infecciones parasitarias externas como las producidas por niguas y piojos.

Sus principales métodos curativos fueron:
- hidroterápico: el agua era para ellos el tratamiento preciso en muchas enfermedades.
- sugestivo: atribuían en general la enfermedad al castigo divino.
- evacuante: en este utilizaban numerosas plantas medicinales del país como la yerba santa, el manzanillo, las guayabas maduras, la piña, el bejuco y otros.

Se preocupaban por la atención a las parturientas, realizaban la castración, reducían las fracturas y hacían pequeñas sangrías. Como medidas preventivas aislaban a los enfermos contagiosos y enterraban a los muertos.

Con los conquistadores nos llegó muy poco de la medicina española porque fueron escasos los graduados que ejercieron en la isla..Esto trajo como consecuencia que la medicina aborigen sobreviviera a su propio pueblo y la asimilan los colonizadores por necesidad. Un hecho histórico que ejemplifica esto es que en 1609 el ayuntamiento de Santiago de Cuba, concedió a la curandera india Mariana Nava, licencia para practicar la medicina, convirtiéndose en la primera mujer que ejerció esta profesión en Cuba.

“Los médicos españoles de la época tenían el aprendizaje anatómico deficiente, pues solo practicaban algunas disecciones, poseían estudios teóricos de la medicina y la cirugía, pero les faltaba la práctica al lado de la cama de los enfermos y la poca experiencia que tenían al graduarse la habían adquirido al lado de algún profesional de prestigio “.Casi todos los doctores procedían de la Universidad de Salamanca, donde se graduaban de licenciados y bachilleres de medicina y se encontraban bajo el influjo de la teoría humoral, según la cual el cuerpo contiene cuatro humores: sangre, linfa, bilis y atrabilis, cuya proporción exacta constituye la salud y cuyas alteraciones o distribución irregular son causas de enfermedades, además de estar impregnadas de la filosofía escolástica, consideraban fuente de toda sabiduría médica las arcaicas obras de Hipócrates, Galeno, Rhazes, Avicena y otros.

Estos graduados para ejercer tenían que examinarse ante el Real Tribunal del Protomedicato, institución encargada de legalizar el ejercicio médico en España y sus colonias. También el Rey tenía potestad para graduar médicos, generalmente aquellos que desarrollaron alguna labor meritoria en el campo de la medicina en tiempos de guerra y se les llamaba por gracia real. De esta forma se graduó el cirujano romancista en 1760 José Francisco Báez y Llerena, el primer mestizo que practicó legalmente la medicina en Cuba.

En las villas fundadas desde el inicio de la conquista, se establecieron los cabildos o ayuntamientos y como no existían instituciones puramente médicas, fueron los encargados de administrar las escasas acciones relacionadas con la salud pública en los siglos XVI, XVII y primera década del siglo XVIII. Por el estudio de las Actas Capitulares del Ayuntamiento de La Habana, que se conservan desde 1550, se determinaron las funciones del cabildo, entre las cuales estaban:
- Recibimiento de títulos de todos los graduados de las distintas ramas de la medicina para que pudieran ejercer legalmente sus profesiones u oficios.
- Mandar a examinar a aquellos que ejercían sin títulos la medicina.
- Donación de dinero para la construcción de hospitales
- Entrega del hospital a personal de experiencia en la asistencia de enfermos como a los hermanos de la Congregación de San Juan de Dios.
- Atención a los enfermos hospitalizados.
- Inspección a las farmacias.
- Adopción de medidas frente a las epidemias como el aislamiento de los enfermos, la cuarentena, la limpieza y aseo de la ciudad.
- Pedir ante la Corona el nombramiento de un protomedicato para su ciudad.
- Control de barcos sospechosos de traer enfermos contagiosos.

En 1711 quedó establecido en La Habana, el Real Tribunal del Protomedicato, primera verdadera institución de la salud pública en Cuba. Esta responsabilidad fue compartida hasta 1833 con la Iglesia Católica, sobretodo en la atención hospitalaria.

La Iglesia Católica compartió con los cabildos las funciones de administración de la salud pública desde sula fundación de los hospitales. El emperador Carlos V ordenó al obispo de Cuba Juan de Ubite o Witte, en 1522, que fundara el primer hospital de la isla en Santiago de Cuba junto a su catedral, lo que parece que hizo en ese propio año o al año siguiente. Después se fundó uno en La Habana probablemente en 1538, uno en Bayamo en 1544 y ese mismo año otro en La Habana.

Estos primeros hospitales eran fundamentalmente instituciones de caridad con muy poca ciencia médica y sus edificaciones eran de tablas y yaguas de palma, con techos de guano.

En el siglo XVII se comenzaron a fundar hospitales en otras poblaciones como en Sancti Spíritus (1712), Remedios(1721), Puerto Príncipe(1728), Guanabacoa(1755) y Bejucal(1776).

También se fundaron administradas por la Iglesia, las llamadas convalecencias, donde se atendían a los enfermos que eran dados de alta de los hospitales sin haber logrado su completa curación, leprosorios, hospitales emergentes, originados por las epidemias, los asilos o casas de recogidas, de maternidad y de beneficencia.

Las funciones de la Iglesia relacionadas con los hospitales fueron las siguientes:
- fundación y atención a hospitales civiles o de caridad.
- Cultivo de plantas medicinales para los hospitales.
- Establecimiento en Cuba de órdenes religiosas masculinas y femeninas especializadas en el cuidado de los enfermos.
- Registros de nacimientos y fallecidos.
- Fundación y atención de asilos para niños, mujeres y ancianos.
- Enterramientos en las iglesias.
- Establecimiento y administración de cementerios.
- Medidas frente a las epidemias.

“Por la Ley Fundamental del Real Protomedicato decretada por los Reyes Católicos(1474 – 1516) el 30 de marzo de 1477, se daba forma al Real Tribunal del Protomedicato, primera institución de administración de la salud pública española y las Reales Pragmáticas de 1491 y 1498 vinieron a completar las ordenanzas de dicho organismo”.

Las necesidades sanitarias de las colonias de América, hicieron que los reyes de España en las llamadas Leyes de Indias decretaran la Ley del 11 de enero de 1570 en la que ordenaban nombramientos de Protomédicos generales en las colonias americanas.

El 6 de febrero de 1632, el médico español, licenciado Francisco Muñoz de Rojas, presentó ante el cabildo de La Habana una petición para que dicho organismo solicitara al rey de España su nombramiento como protomédico de la ciudad de La Habana e Isla de cuba, ya que nuestro país dependía entonces del Protomedicato de México.

El 9 de septiembre de 1634, dicho facultativo presentaba ante el cabildo de La Habana la merced por la que el rey lo nombraba. Quedaba constituido el Real Tribunal del Protomedicato en Cuba como tribunal personal, pues solo contaba con el Licenciado Muñoz como miembro. Este falleció en 1637. Para reinstaurar esa institución en Cuba pasaron 74 años. El 13 de abril de 1711, el Dr. Francisco Teneza y Rubira presentó ante el Cabildo habanero su título de Protomédico Real de la ciudad de La Habana y su jurisdicción.

Esta institución tenía entre sus funciones: la regulación del ejercicio médico en todas sus ramas, la supervisión de las farmacias, las orientaciones sobre medidas sanitarias y los hospitales que antes desempeñaban los ayuntamientos. En 1833, la institución desaparece.

La gran necesidad que tenía el país de médicos graduados en las universidades que tuvieran los conocimientos científicos de la época, y la presencia de la Orden de Predicadores o Dominicos que habían fundado las primeras universidades del continente americano, determinaron en la gestión desde el siglo XVII para fundar una institución docente en la Habana. La primera enseñanza médica impartida en Cuba parece corresponder a la brindada por los Hermanos de la Orden San Juan de Dios en su hospital San Felipe y Santiago de la Habana.

La enseñanza universitaria comenzó en 1726 en el convento de San Juan de Letrán de los Dominicos, en La Habana , impartida por el cubano bachiller en medicina de la Real y pontificia Universidad de México, don Francisco González de Älamo y Martínez de Figueroa. El 5 de enero de 1728 se inaugura la Real y Pontificia Universidad del Máximo Doctor San Jerónimo de La Habana, quedando formalmente establecido los estudios médicos en Cuba.

En 1734 legalmente comienza el primer plan de estudios médicos en nuestro país, constituido por cuatro asignaturas:
- Anatomía que también comprendía la Cirugía.( en 1824 se creó independiente como quinta del plan),
- Fisiología o Prima. Era la primera que se explicaba en la mañana y abarcaba un amplio estudio de las ciencias naturales.
- Patología o Vísperas, era la última en explicarse en la tarde.
- Methodus Medendi o Terapéutica

También tenían que aprobar la Astrología, que era en realidad Astronomía, por la estrecha relación entre las enfermedades y el clima.

El ciclo de estudios era el siguiente:
- Primer Año: Fisiología y Patología.
- Segundo Año: Fisiología, Patología y Anatomía..
- Tercer Año: Fisiología, Patología y Terapéutica.
- Cuarto Año: Fisiología y Patología.

Cuando se aprobaban estos estudios se exigían dos años de práctica junto a un médico de prestigio profesional, quien daba una certificación, la cual junto a la realización previa de los ejercicios de grado, permitía que se expidiera el título de Bachiller en Medicina, con el que se presentaba ante el Real Tribunal del Protomedicato para poder ejercer como médicos.

Para ingresar en la Universidad se exigían como requisitos: probar documentalmente que pertenecía a la raza blanca, a la religión católica y que no era hijo natural.

Este plan de estudios estuvo vigente hasta 1842 en que el centro docente fue secularizado, pasando la institución de manos de los religiosos a manos de los seglares.

La enseñanza de la medicina en esta etapa de Real y Pontificia Universidad de La Habana era verbalista, formal, anticientífica, dominada por el escolasticismo de la Edad Media, carecía de aprendizaje práctico y tenía un atraso considerable en lo teórico.

El 9 de enero de 1793 se establece la Real Sociedad Patriótica de Amigos del País de La Habana que se proponía promover la educación pública, mejorar la industria y la agricultura y ofrecer medidas para aumentar el comercio. Era una institución predominantemente cubana, defendía los intereses de la isla en contra de los privilegios peninsulares y de las imposiciones de la metrópoli. Se preocupa por los dos problemas epidemiológicos principales: la viruela y la fiebre amarilla. El Dr. Tomás Romay Chacón da a conocer en esta institución su estudio titulado “ Disertación sobre la fiebre amarilla llamada vulgarmente Vómito Negro, enfermedad endémica de las Indias Occidentales”, dando inicio a literatura médica científica cubana.

La Sociedad juega un papel trascendental en el conocimiento e introducción de la vacuna antivariólica en nuestro país. En 1804 comienza esta vacunación y se funda la Junta Central de Vacunación de La Habana por la Sociedad quien sufragaba todos sus gastos a falta de la adecuada subvención por el gobierno colonial.

La Sociedad se preocupó por el estudio de las aguas medicinales y las enfermedades del campo destacándose en esto el Dr. Romay. También trató de remediar los defectos de la enseñanza médica en la Real y Pontificia Universidad de La Habana, logrando en 1797 la creación de una cátedra de Anatomía Práctica, de que carecía la Universidad, en el Hospital Militar de San Ambrosio en La Habana.

En 1825 se logró unirle una cátedra de Obstetricia, con demostraciones de cadáveres, esqueletos y un maniquí construido al efecto. En ambas cátedras jugó un papel determinante Nicolás J. Gutiérrez. 

El 7 de junio de 1828, patrocinada por la Sociedad, se inaugura una Academia de Parteras en el Hospital de Mujeres de San Francisco de Paula, garantizando una mejoría en la asistencia a las parturientas pobres de La Habana y sus alrededores.

En 1839 se agregan dos cursos sobre Clínica Quirúrgica y Grandes Operaciones de Cirugía con demostraciones de cadáveres.

Otro hecho fundamental promovido por la Real Sociedad es la fundación del Jardín Botánico de La Habana el 30 de mayo de 1817, en los terrenos que hoy ocupa el Capitolio Nacional. En ella se establecieron cursos de botánica. Se creó una comisión que promovió los estudios y la siembra de plantas medicinales que pudieran ser destinadas al tratamiento de enfermedades en los hospitales.

La Junta Central de Vacunación creada en 1804 contaba como Secretario Facultativo al Dr. Romay, quien se mantuvo como figura principal durante toda la existencia de esta institución..

Las funciones fundamentales eran: 
- Obtener, conservar y aplicar la vacuna.
- Remitir el pus vacuno entre cristales a las distintas poblaciones del país.
- Llevar el control estadístico informando anualmente ante la Real Sociedad Patriótica de La Habana.
- Realizar la vacunación obligatoria a todos los esclavos llegados al puerto de la Ciudad antes de permitir su venta por el gobierno.

Este organismo llegó hasta 1849 en que pasó a formar parte de la estructura y funciones de las Juntas Superior, Provinciales y Locales de Sanidad.

“Las Juntas de Sanidad fueron creadas en España con la finalidad de auxiliar al Real Tribunal del Protomedicato. En Cuba se establece con una Junta superior en La Habana y Juntas Subalternas en Remedios, Puerto Príncipe y Santiago de Cuba. En 1812 al suspenderse en la metrópoli, también se suprimieron en Cuba .las Juntas Superiores y Subalternas de Sanidad.”

El 23 de junio de 1813 se instala nuevamente con el nombre de Junta Provincial de Sanidad en La Habana. También se crea otra en Santiago de Cuba y se establecen Juntas Locales en otras poblaciones del país. El 20 de septiembre de 1838 se creó la Junta Superior de Sanidad integrada entre otros por dos facultativos de gran prestigio, la cual se encargaba de asesorar las medidas sanitarias necesarias en todo el país y de recibir información estadística. Las demás juntas pasaron a ser subalternas de ella: las Juntas Provinciales en Pinar del Río, La Habana, Santa Clara, Puerto Príncipe y Santiago de Cuba, y las juntas locales en los principales pueblos.

Al cerrar el Real Tribunal de Protomedicato en 1833, sus funciones pasaron a las Reales Juntas Superiores Gubernativas de Medicina y Cirugía y Farmacia. 
Las funciones de las Juntas Superiores Gubernativas de Medicina y Cirugía eran:
- examinar y expedir títulos con validez legal para su ejercicio profesional a los graduados de la Universidad de La Habana y a los no graduados en otras universidades del reino que vinieran a ejercer a Cuba.
- Examinar y expedir títulos a los graduados en universidades extranjeras.
- Aprobar la creación de cátedras y academias de medicina.
- Fiscalizar el ejercicio de la medicina y la cirugía imponiendo sanciones a los infractores.
- Aprobar la publicación de trabajos sobre medicina y cirugía.
- Revisar y aprobar aportes sobre nuevos medicamentos
- Realizar conjuntamente con delegados e la Junta de Sanidad la inspección de barcos en los puertos.

Las funciones en la rama de la Farmacia eran:
- inspeccionar farmacias.
- Aprobar petitorios( libro registro de medicamentos en uso)
- Imponer sanciones en las que no se cumpliera lo establecido

En 1842 cuando se seculariza la Universidad estas juntas desaparecen y sus funciones dentro de la enseñanza superior médica pasan a ella. Las funciones de fiscalización del ejercicio profesional de las distintas ramas de la medicina y del funcionamiento de las farmacias pasan a las Juntas de Sanidad.

Con la secularización de la Universidad de La Habana en 1842, el control absoluto de la enseñanza superior sale de las manos de la Orden de los Hermanos Predicadores o Dominicos y pasa a la intelectualidad cubana.

“Las cinco cátedras del viejo plan dieron paso casi en su totalidad al doble de asignaturas, se crearon otras nuevas y se les dio un ordenamiento mucho más científico y didáctico”

Los pasos más importantes en la docencia fueron:”la enseñanza práctica de la anatomía, con la disección en el cadáver durante los dos primeros años de la carrera y la enseñanza clínica al lado del enfermo en la sala del hospital, pues desde ese momento pudo contar, primero, con el hospital de San Ambrosio y después con el San Felipe y Santiago conocido con el nombre de San Juan de Dios y que luego cambiaría de lugar y de nombre, por el de Nuestra Señora de Las Mercedes o Reina Mercedes”.

Se crearon nuevas cátedras: Higiene Privada, Higiene Pública, Medicina Legal, Toxicología, Jurisprudencia Médica, Policía Médica, Historia y Biografías Médicas y Bibliografía Médica.
Un hecho fundamental en la historia de la medicina es la fundación de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana el 19 de mayo de 1861, dirigida por el Dr. Nicolás J. Gutiérrez. Este logro se debe al interés y persistencia de algunos médicos cubanos como: Francisco Alonso Fernández, Ramón Zambrana Valdés y por supuesto el Dr. Gutiérrez, quienes durante 30 años realizaron diferentes gestiones con los gobernadores y capitanes generales y los soberanos españoles.

La Real Academia estaba dividida en tres secciones:
- Medicina y Cirugía: constaba con veinte miembros.
- Farmacia: compuesta por cinco miembros.
- Ciencias: tenía cinco miembros.

Los treinta miembros representaban los hombres más relevantes de las Ciencias de nuestro país. Entre ellos es necesario mencionar a: los naturalistas Felipe Poey Aloy y Carlos de la Torre y Huerta, el meteorólogo Andrés Poey Aguirre, el agrónomo Alvaro Reynoso Valdés, los médicos 
Carlos J. Finlay y Juan Santos Fernández y el ingeniero Francisco de Albear y Fernández de Lara.
Esta institución contó con un órgano publicitario que recoge todos los dictámenes llamado “Anales de La Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.
En estos Anales se ponen de manifiesto los diversos objetivos que perseguía la Academia. Por ejemplo, desde 1826 el Dr. Gutiérrez había tenido como propósito... “el componer una flora cubana como fundamento científico imprescindible para el estudio de las plantas con propiedades medicinales presentes en el país” y esta aspiración se hace realidad cuando los doctores Francisco Adolfo Sauvalle y José Eduardo Ramos presentan en la Academia un proyecto para la formación de una flora médica en Cuba y en sus discursos destacan la importancia del estudio de la Botánica Médica.

Este ejemplo demuestra como en los médicos cubanos estaban interesados en el estudio de las potencialidades de nuestro país y la promoción y divulgación de los resultados de las investigaciones realizadas por los científicos cubanos.

Conclusiones
Con este trabajo que abarca los aspectos esenciales de la medicina en la etapa colonial desde 1492 hasta 1867, considero que se beneficia la calidad de la docencia en la asignatura de Historia de Cuba por carecer de una bibliografía mínima indispensable como un libro de texto, y da cumplimiento a necesidades planteadas por nuestros estudiantes que solicitan tener acceso en la biblioteca, a un material sobre la historia de sus especialidades , de fácil consulta para la preparación de un seminario o clase práctica. Su lectura puede incentivar el desarrollo de una investigación sobre algún tema que deseen profundizar.

Bibliografía
-Bouza Suárez Alejandro. Algunos hechos asociados al desarrollo de la beneficencia en Cuba hasta el siglo XVIII. Rev. Cub. De Salud Pública Vol. 25 #1 enero – junio 2000. INFOMED.

-Bouza Suárez Alejandro. Propuesta de periodización para el estudio de la beneficencia en Cuba en el siglo XIX: Rev. Cub. De Salud Pública Vol. 27 #1 enero – junio 2001. 

- Delgado García Gregorio. El ciento quince aniversario de la fundación de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. Cuaderno de Historia de Salud Pública # 66.Publicación del Consejo Científico del MINSAP. C. De la Hab. 1983 págs 84 – 95.

- Delgado García Gregorio. Funciones de los cabildos o ayuntamientos como administradores de la Salud Pública durante los siglos XVI, XVII y la primera década del XVIII. Cuaderno de Salud Pública # 72. Publicación del Consejo Científico de Sociedades Científicas. Págs 23 – 71.

- Delgado García Gregorio. La salud pública en Cuba durante el período colonial español Cuaderno de Historia de Salud Pública # 81 1996. INFOMED: págs 11 – 46.

Delgado García Gregorio. Los orígenes de la enseñanza universitaria de la medicina en la atención hospitalaria en Cuba. Cuaderno de Historia de Salud Pública # 84. 1998. INFOMED.

-Delgado García Gregorio. Instituciones no oficiales y academias privadas para la enseñanza de la medicina en Cuba. Cuaderno de Historia de Salud Pública # 84. 1998. INFOMED.

-López Espinosa José A. El doctor Ramón Zambrana Valdés y el Repertorio Económico de Medicina, Farmacia y Ciencias Naturales. Rev. Cub. De Salud Pública Vol 25 #1 enero – junio 1999. INFOMED.

-Pruna Goodgall Pedro. Ciencias y científicos en Cuba. La Real Academia de Ciencias de la Habana 1861 – 1868. Editorial Academia. La Habana 2001. págs. 116 – 128.

-Zayas Bazán H. Contribución al estudio de las ciencias médicas en la época del Protomedicato. Rev, Med. Cub. 1959 }. 70(3) p+ags. 103 – 126.

Autora: 
Lic. Ana María Gelpi Leyva
Profesora Asistente

Dpto. de Extensión Universitaria 
F.C.M. “ Dr. Salvador Allende”
Ciudad de La Habana Cuba 
Abril 2006

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Publicado Thursday 20 de April de 2006

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