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El movimiento cooperativo como nueva tecnología vinculada a los procesos sociales
Resumen: El trabajo que se presenta a continuación pretende vincular el movimiento cooperativo contemporáneo con el desarrollo de los procesos sociales protagonizados en la sociedad. El cooperativismo surge como una nueva tecnología creada por el hombre para contrarrestar los acápites que le ha ocasionado el desarrollo de las fuerzas productivas a lo largo de la historia.
Publicación enviada por Lic. Juan Carlos Díaz Velázquez
Resumen
El trabajo que se presenta a continuación pretende vincular el movimiento cooperativo contemporáneo con el desarrollo de los procesos sociales protagonizados en la sociedad. El cooperativismo surge como una nueva tecnología creada por el hombre para contrarrestar los acápites que le ha ocasionado el desarrollo de las fuerzas productivas a lo largo de la historia. Hemos tratado de analizar el cooperativismo desde un enfoque donde el desarrollo de la ciencia y la tecnología están condicionados a los intereses particulares de la sociedad y estos avances a su vez tienen sus consecuencias en el sector social, creando de esta manera una relación indisoluble entre estas variables. De tal manera se realiza un análisis sobre el desarrollo del cooperativismo en nuestro país, a partir de los cambios económicos-políticos y sociales después del triunfo de la Revolución Cubana.
Palabras Claves:
· Ciencia.
· Tecnología.
· Sociedad.
· Procesos sociales.
· Cooperativismo.
Keys Words:
Science
Technology
Society
Socials Process
Cooperates
Introducción
El impetuoso desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas durante el siglo XVIII y XIX, tuvo su punto culminante en la Gran Revolución Industrial, la que no sólo trajo consigo importantes y trascendentes cambios en la concentración y centralización de la producción y el capital, sino que condicionó grandes transformaciones en el orden socioeconómico.
En su obra “El Capital”, Marx comprendió claramente la relación de la ciencia y la tecnología con estos procesos de acumulación y centralización y a su vez la influencia decisiva que los rasgos de la formación económico-social capitalista ejercen sobre el desarrollo científico técnico.
Con ello, Marx se encuentra indisolublemente vinculado al enfoque social de la ciencia y la tecnología. Dentro de la matriz marxista los problemas de la ciencia y la tecnología se examinan en relación con la problemática social más amplia que les da sentido, en particular sus nexos con las variables económicas y políticas.
El presente trabajo no es más que el análisis del vínculo existente entre los avances en la ciencia y la tecnología como procesos sociales y uno de los movimientos socioeconómicos que ha sustentado el desarrollo del hombre desde una perspectiva humanista, “El Cooperativismo”.
Aspectos generales de la ciencia y la tecnología
El desarrollo científico y tecnológico es uno de los factores más influyentes sobre la sociedad contemporánea. La globalización mundial, polarizadora de la riqueza y el poder, sería impensable sin el avance de las fuerzas productivas que la ciencia y la tecnología han hecho posibles.
De igual modo deben destacarse las profundas e intensas interacciones que caracterizan hoy los vínculos entre la ciencia y la tecnología. La copulación recíproca entre ellas, el binomio interactivo que han constituido, representan un elemento esencial de la actual civilización tecnológica.
Se hace cada vez más claro que la ciencia y la tecnología son procesos sociales profundamente marcados por la civilización donde han crecido; el desarrollo científico y tecnológico requiere de una estimación cuidadosa de sus fuerzas motrices e impactos, un conocimiento profundo de sus interrelaciones con la sociedad.
Todo ello determina un auge en los estudios Ciencia Tecnología y Sociedad y su institucionalización creciente por los medios de programas de estudio e investigación en numerosas universidades, fundamentalmente de los países desarrollados.
Ciencia y Tecnología. Definiciones
Ciencia.
Como definición más general de ciencia se conoce como: institución, método, tradición acumulativa de conocimiento, factor principal en el mantenimiento y desarrollo de la producción y una de las influencias más poderosas en la conformación de las opiniones respecto al universo y el hombre.
Agazzi (1996) admite que en su evolución la ciencia ha cambiado considerablemente, desde una ciencia basada en la contemplación, para luego orientarse al descubrimiento y finalmente, lo cual sería su rasgo contemporáneo, a la investigación.
La ciencia contemporánea ha llegado hoy día a constituirse como sistema autónomo, se desenvuelve un proceso de diferenciación de la ciencia como producto espiritual (respecto a la teología y la filosofía, por ejemplo) y como institución y profesión peculiar. Pero como es conocido, la capacidad de explicar y manipular que la ciencia ha demostrado, la ha convertido en una fuerza social extraordinaria, cuya relación con los intereses sociales es indiscutible.
Para concluir se puede decir que la ciencia es una actividad profesional institucionalizada que supone educación prolongada, internalización de valores, creencias, desarrollos de estilos de pensamiento y actuación. La ciencia es toda una cultura y así debe ser estudiada.
Tecnología
Anteriormente hemos tratado de presentar una cierta imagen de la ciencia que nos aproxime a su comprensión y en particular que nos permita comprender su naturaleza social. Ahora nos detendremos en las nociones de técnica y tecnología.
La tecnología se entiende apenas como ciencia aplicada: la tecnología es un conocimiento práctico que se deriva directamente de la ciencia, entendida esta como conocimiento teórico. De las teorías científicas se derivan las tecnologías, aunque por supuesto pueden existir teorías que no generen tecnologías. Una de las consecuencias de este enfoque es desestimular el estudio de la tecnología; en tanto la clave de su comprensión está en la ciencia, con estudiar esta última será suficiente. Según (Price, 1980 p. 169) la imagen ingenua de la tecnología como ciencia aplicada sencillamente no se adecua a todos los hechos y las invenciones de la ciencia no cuelgan como frutos del árbol de la ciencia.
La imagen artefactual o instrumentista (González et al., 1999) aprecia las tecnologías como simples herramientas o artefactos. Esta imagen reduce considerablemente el ámbito de la evaluación de tecnologías. Esa visión reduccionista de la tecnología impide su análisis crítico e ignora los intereses sociales, económicos y políticos de aquellos que diseñan, desarrollan, financian y controlan la tecnología.
La tecnología es definida por (Price, 1980) como aquella investigación cuyo producto principal es, no un artículo, sino una máquina, un medicamento, un producto o un proceso de algún tipo.
También se define tecnología como técnicas industriales de base científica o a su vez como complejos técnicos promovidos por las necesidades de organización de la producción industrial, que promueven a su vez nuevos desarrollos de la ciencia.
Por último, el concepto de técnica que también se usa en un sentido muy amplio, de forma que incluye tanto actividades productivas, artesanales o industriales, como actividades artísticas o incluso estrictamente intelectuales.
Cooperativismo: antecedentes, surgimiento y desarrollo
Antecedentes
El cooperativismo según muchos autores es de todos los movimientos socioeconómicos del mundo el que más humaniza al hombre, puesto que las bases fundamentales de esta asociación están sustentadas principalmente en el desarrollo del hombre como ente libre dentro de la sociedad.
Como antecedente de la cooperativización moderna, podemos destacar que desde el hombre primitivo la cooperación ha jugado un papal importante, nuestros antecesores aprendieron a cooperar en labores como la caza y la recolección. A través de los años y por medio del aprendizaje, los hombres primitivos, transmitieron a sus descendientes cómo trabajar y cazar más eficientemente, cooperando así con sus semejantes para avanzar hacia una vida mejor.
En verdad, los hombres primitivos eran cooperadores por naturaleza y tanto el trabajo como sus frutos eran de índole colectivos, lo que en un inicio se hizo de manera espontánea más tarde se convierte en una necesidad.
Surgimiento y desarrollo
El desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas durantes los siglos XVIII y XIX, conllevaron a importantes transformaciones en el orden socioeconómico, teniendo como punto culminante la Gran Revolución Industrial, que trajo consigo trascendentales adelantos en la ciencia y la tecnología, y estos a su vez se convirtieron en patrimonio de la humanidad. Estos avances científicos técnicos desataron una gran lucha por la posesión de los mismos, lo cual enriqueció a unos y dejó en la ruinas a otros, expandiéndose de esta forma un proceso de acumulación y centralización del capital, lo que inevitablemente desató el empobrecimiento de millones de trabajadores.
La Revolución Industrial generó la aparición de alternativas que paliaran sus consecuencias, entre ellas ideas y realizaciones cooperativas que emergen como resultado de los efectos sociales, económicos y políticos, causados precisamente por el cambio que significó dicha revolución, ésta, sin duda, se convirtió en la posibilidad real para el surgimiento del cooperativismo. Una vez que surge este fenómeno, la cooperativa como entidad destinada a satisfacer necesidades sociales en el marco de una comunidad, se convierte en un importante factor para el desarrollo de las fuerzas productivas.
De forma paralela al surgimiento de estos factores coyunturales impulsados en gran medida por el desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas durantes los siglos XVIII y XIX, apareció el del movimiento de pensadores o gestores sociales que proponían la solución a los problemas existentes mediante la cooperación.
En este contexto histórico aparece el Cooperativismo, como una tecnología capaz de dar respuesta a la convulsión social y económica imperante. Podemos afirmar desde este enfoque que los avances protagonizados por la ciencia y la tecnología, conllevaron intrínsecamente un resultado en el plano social, y este resultado fue el surgimiento del movimiento cooperativo como una necesidad de competencia y supervivencia frente a las grandes industrias derivadas de la Revolución Industrial.
El movimiento cooperativo contemporáneo en un fenómeno universal que se manifiesta de las diferentes formas y en todas las esferas de la vida económica-social.
En la actualidad los cambios acaecidos durante los últimos años en la tecnología de la producción y el perfeccionamiento de los canales del mercado, imponen nuevos retos a los productores de las agroindustrias; se trata de posesionar las cooperativas para el futuro, logrando su competitividad sin peder su esencia en los valores y principios de las mismas.
En los países desarrollados la competencia trae consigo la ruina de los pequeños y medianos productores, lo que condiciona que el proceso de concentración tenga lugar en el sector agrícola mediante diferentes formas asociativas.
Por esta razón hoy en día las cooperativas agrarias se perfilan como uno de los principales agentes en el medio rural para lograr el desarrollo equilibrado de la comunidad y como una nueva fuente de riqueza. En la realidad Latinoamericana por ejemplo el movimiento cooperativo se vio catalizado por el desarrollo del capitalismo y sus políticas de dominación.
Es por ello que el cooperativismo en la década de los 80 alcanza un estatus superior en muchos de los países del llamado tercer mundo, como respuesta al modelo neoliberal imperante en este entonces.
A partir de la década de los 80 el cooperativismo se levanta como una real alternativa de desarrollo económico y social para la humanidad entera y en particular para las grandes mayorías que padecen los efectos del capitalismo bajo las secuelas de los esquemas de la política neoliberal.
En este marco el cooperativismo como una nueva tecnología tiende a perfeccionarse y buscar nuevas vías de desarrollo endógenas, por tanto aparece un grupo de principios que van a afianzar el sentido social de las cooperativas para el desarrollo pleno del ser humano.
Estos principios a su vez lo vemos como nuevas tecnologías creadas por el hombre producto de las nuevas manifestaciones de adoctrinamiento del gran capital, se enfatiza entonces en la responsabilidad social de una economía solidaria en el sector cooperativo.
En tal sentido lo que se espera es que las empresas cooperativas además de asegurar la supervivencia, competitividad y rentabilidad económica, deben garantizar la ampliación del bienestar, la equidad y el mejoramiento de la calidad de vida de todos los grupos de relacionados.
Cooperativismo y economía social en el modelo cubano de desarrollo
Condiciones para su surgimiento.
Después de todo este análisis, corresponde realizar algunas reflexiones sobre la experiencia cubana en materia de desarrollo cooperativo y comunitario.
Hay que decir que los rasgos fundamentales del desarrollo económico en Cuba, antes de 1959, eran manifestaciones ante todo, del sistema de relaciones de producción que existía en el país.
La economía cubana era una economía agraria, sin una integración técnica y económica entre sus sectores, una economía subdesarrollada en el orden económico y social.
El país carecía de una base industrial y la industria existente estaba ocupada, en lo fundamental en la elaboración de productos agrícolas o trabajaba como la industria extractiva para la exportación.
A la situación antes mencionada se une la incapacidad de la economía cubana para garantizar un empleo estable y remunerativo a las grandes masas de la población económicamente activa.
Esta deformación estructural de la economía cubana, podemos llegar a la conclusión, que estaba vinculada al hecho de que la economía agrícola y de todo el país se subordinaba a los interés de un solo producto: el azúcar; constituyendo el sistema de agricultura cañera, industria azucarera, el eslabón fundamental del modelo de economía impuestas a Cuba por el capital monopolista norteamericano.
La cooperativización cubana en desarrollo
La situación socioeconómica que presentaba la agricultura, demandaba una profunda transformación, como una necesidad social, pues solo mediante una transformación revolucionaria se podía resolver la caótica situación social en que vivían miles de obreros agrícolas y campesinos, además de dar la tierra a quién realmente la trabajaba, legítima demanda social del proletariado.
La solución del problema agrario se convierte entonces en una de las premisas más importantes para la satisfacción de las necesidades alimentarias de los miembros de la sociedad.
Bajo estas condiciones coyunturales, y después del triunfo de la Revolución, surgen en nuestro país los primeros pasos hacia la cooperativización. Se constituyen entonces en la década del los 60, con la aparición de las Cooperativas de Crédito y Servicios (CCS), las que surgen más bien de manera espontánea.
Se denomina CCS, a la unión voluntaria de los campesinos, los que manteniendo la propiedad sobre la tierra y los demás medios de producción deciden unirse con el objetivo de recibir créditos, servicios y por supuesto comercializar su producción con el estado.
Resulta importante destacar que la no comprensión por parte del estado cubano de la necesidad reutilizar el cooperativismo en toda su dimensión como una real alternativa, condicionó que no es hasta el año 1975, en que el estado se decide a estimular la cooperación y se conforma toda una política agraria dirigida al fortalecimiento del sector cooperativo.
De esta forma se da el segundo paso de relevancia en la cooperativización, con el surgimiento de las Cooperativas de Producción Agropecuarias (CPA), las que constituirían un nuevo eslabón en la socialización de la producción y en la creación de empresas de corte social.
La (CPA), se define como la unión voluntaria de campesinos y de otras personas, que unen además la tierra y los demás medios de producción con el objetivo de trabajar en colectivo.
Este auge alcanzado por el movimiento cooperativo en nuestro país, mostró un comportamiento normal de los indicadores de cooperativización durante sus primeros años de inicio; sin embargo ya para los años siguientes, entiéndase principio de la década de los 80 (1981-1985), aunque el proceso continúa su desarrollo, este no escapa a la aplicación en el país de un modelo extensivo de desarrollo, estático, esquemático y falta de movilidad en los mercados de mano de obra y bienes de consumo, y donde para el año 1985 comienza a sentirse el agotamiento del modelo, lo cual se refleja en los indicadores de cooperativización.
En consecuencia el año 1985, marcó el inicio en el país del proceso de rectificación de errores y tendencias, el que produce un reordenamiento de la cooperativización quedando institucionalizada una política de atención al sector cooperativo.
A partir del año 1993, el cooperativismo en Cuba entra en una etapa trascendental, con la constitución allí donde existían empresas estatales agropecuarias, Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), este paso con el objetivo de transitar hacia una agricultura sostenible que conduzca al logro de niveles de eficiencia superiores.
La UBPC, es una organización económica, la cual se constituye con los trabajadores que estaban vinculados laboralmente a las tierras de forma voluntaria o con otras personas que expresasen su decisión de permanecer en las mismas. A diferencias de las otras formas de cooperativas, la tierra es entregada en usufructo, siendo vendidos a las cooperativas los demás medios e instalaciones.
Es importante reconocer que la introducción en nuestro país de esta nueva tecnología, ha contribuido al fortalecimiento de la propiedad socialista, humanizó el trabajo en el campo, disminuyó las diferencias entre éste y la ciudad y creó en la agricultura la infraestructura necesaria que sentó las bases para convertir unas de las ramas más atrasadas de la economía nacional en una de las ramas con grandes posibilidades en la introducción de nuevas tecnologías y elevar ampliamente la productividad asegurando un mejor nivel de vida de sus trabajadores.
Conclusiones
Ø El desarrollo del movimiento cooperativo como una nueva tecnología, ha surgido en momentos o situaciones coyunturales de cambios socio-políticos, culturales y tecnológicos, devenido del propio avance científico-técnico protagonizado por la sociedad.
Ø El cooperativismo se ha convertido en un avance tecnológico en el desarrollo de las clases explotadas, condicionado por el perfeccionamiento del sistema capitalista y los adelantos en la ciencia y la técnica que le son inherente.
Ø La introducción de esta nueva tecnología y su implementación por el hombre tendrá un enorme impacto social, político y económico en la comunidad en donde se desarrolle.
Ø El cooperativismo se destaca como una tecnología que tiene su principal sustento en el bienestar social y desarrollo humano de la sociedad en que actúe.
Bibliografía
1. Núñez, A. (1999): La ciencia y la tecnología como procesos sociales, Editorial Félix Varela, La Habana.
2. González García, M.; J. M. López y J. Lujan (1996): Ciencia, tecnología y sociedad. Una introducción al estudio social de la ciencia y la tecnología, Editorial Tecnos, Madrid.
3. Price, D. J. S (1980): Ciencia y tecnología: distinciones e interrelaciones en: Estudios sobre sociología de la ciencia (B. Barnes editor), Editorial Alianza universidad, Madrid.
4. Freyre Roach, E y Ramos Lamar, A. Ciencias Agropecuarias y Sociedad. (Problemas Sociales de la C y la T. Edit. Felix Várela. Ciudad de la Habana. Cuba, 1994, 279 p.
5. Labrador, O. (2002): La economía social ante la globalización neoliberal. Editorial Gente, Santo Domingo, República Dominicana.
6. Rivera, A. (2004): Cooperativismo y Administración.Editorial Santo Domingo: Banco Central de Republica Dominicana.
Autor:
Lic. Juan Carlos Díaz Velázquez.
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Publicado Wednesday 22 de February de 2006
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