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Investigación-Enseñanza de la Historia-

Resumen:
Desde hace ya un buen tiempo el ámbito educativo se ha visto enriquecido con importantes aportaciones de la psicología, filosofía, pedagogía, didáctica, etc.; lo que ha originado que se den una serie de modificaciones en los planteamientos curriculares que incluyen aspectos que anteriormente hasta cierto punto eran opuestos a los de hoy en día, es por ello que actualmente la educación toma interesantes giros bajo un nuevo paradigma, queda en manos del docente actualizarse y prepararse para hacer frente a esos nuevos retos que le exigen como formadores de las futuras generaciones.

Publicación enviada por MC Ramón Larrañaga Torrontegui


 

INTRODUCCIÓN
Desde hace ya un buen tiempo el ámbito educativo se ha visto enriquecido con importantes aportaciones de la psicología, filosofía, pedagogía, didáctica, etc.; lo que ha originado que se den una serie de modificaciones en los planteamientos curriculares que incluyen aspectos que anteriormente hasta cierto punto eran opuestos a los de hoy en día, es por ello que actualmente la educación toma interesantes giros bajo un nuevo paradigma, queda en manos del docente actualizarse y prepararse para hacer frente a esos nuevos retos que le exigen como formadores de las futuras generaciones.

En nuestro sistema educativo mexicano dichas aportaciones buscan formar sujetos más críticos y reflexivos que sepan buscar información, seleccionarla y procesarla, que puedan plantear y resolver problemas que usen la lengua con claridad, coherencia y sencillez en diversos ámbitos, que adquiera uno conciencia ecológica basada en la conservación y preservación de su medio ambiente y la salud, así como también que adquiera una identidad nacional y un cúmulo de valores para una mejor convivencia social. Todo ello bajo una visión constructivista de acción y participación constante en sus procesos de aprendizaje y no de un mero receptor o almacenador que depende único y exclusivamente de la memoria. Es por consiguiente que la labor docente debe sufrir modificaciones pero, ¿cómo lograr modificar la práctica tradicional que ha prevalecido y sigue prevaleciendo en el campo de la educación básica primaria?

He aquí un trabajo que se presenta producto de una investigación en la cual se conjugan aspectos teóricos y prácticos rescatados a lo largo de las constantes prácticas realizadas fundamentalmente durante el ciclo escolar 2005-2006; el cual permitió ampliar la visión que se tenía con referencia al tratamiento de la historia en la escuela primaria y más exclusivamente en el quinto grado.

Esta investigación inicia con la presentación del tema de estudio en el cual se incluye aspectos referidos a la escuela, los niños y el contexto, agregando también la inclusión del por qué y para qué se aborda esta temática, resaltando aquí mismo una serie de interrogantes que se buscará resolver o dar repuesta a lo largo de los posteriores capítulos.

Después de una visión general sobre la justificación, delimitación y las metas que se persiguen se aborda el primer capítulo titulado “La enseñanza de la historia en la escuela primaria” y como es de suponerse se inicia con una fundamentación sobre el concepto de historia, de su desarrollo histórico, de sus avances y características y del por qué la convierten en una materia de difícil comprensión, aburrida y tediosa para el alumno y con ello contar con ciertos referentes que permiten considerarlos al momento de la práctica docente. Posteriormente se hace un análisis en los planes y programas de estudio sobre la importancia que éstos pretenden lograr en el sujeto a lo largo de su estancia en ese nivel; agregando a ello todas aquellas habilidades, actitudes, conocimientos y valores que con ellas se pretende lograr.

Después de presentar una panorámica de la importancia de la historia en la escuela primaria se da pie para un segundo capítulo titulado “El enfoque, los sujetos y las estrategias en la enseñanza de la historia”, en el cual se habla del análisis del enfoque, específicamente en las asignaturas de historia y que incluye o se basa en acciones formativas de habilidades, actitudes, conocimientos y valores, en un tratamiento que se apega a lo más cercano, para llegar a lo más lejano y general, o bien, partir de lo concreto para llegar a lo abstracto, por lo que se determina que está basado en un constructivismo, situación que se analiza aquí mismo y que se apoya en referentes bibliográficos para discernir esos fundamentos y presentar una panorámica más clara en lo que consiste dicho enfoque.

A continuación de la anterior situación se extiende en el mismo capítulo un apartado que incluye las características que debe poseer los sujetos que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje como son, el alumno, el padre de familia y el maestro haciendo hincapié de sus obligaciones, responsabilidades y actitudes para un mejor logro de dicho proceso. Por último se abordan y se describen las estrategias de enseñanza más recomendables para el tratamiento de la historia, así como también la forma de evaluarla, acorde al nuevo paradigma educativo.

En un último y tercer capítulo titulado “Análisis de la experiencia docente” se pone de manifiesto en forma más clara y precisa, aspectos concernientes en un primer término a las características más destacables del grupo con el cual se laboró a lo largo del ciclo escolar, las cuales fueron básicas para guiar la labor docente. Esta actividad presenta elementos rescatados desde el inicio, hasta finales del periodo lectivo, lo cual dio pauta para la presentación de un siguiente apartado referido a la organización y desarrollo de la clase en el cual se incluyen todas las situaciones que formaron parte de tal planificación, así como también la forma de abordar en términos generales el trabajo cotidiano.

Una parte importante de ese capítulo lo conforman las competencias didácticas que se pusieron en juego en todo lo que implica el panorama docente. Dichas competencias didácticas conceptualizadas como: todas aquellas habilidades que debe de poseer el docente para un mejor éxito en su labor cotidiana y que son reconocidas por otros.

El trabajo presentado plantea como propósito central el lograr comprender todas y cada una de las características de la historia, que se plantean en el programa de historia de quinto grado e incluso en el ámbito de educación primaria, así como también su enfoque, propósitos, estrategias, evaluación; lo cual realmente no se alcanzará en un 100% pero sí, a una gran escala. Para ello fue necesario realizar una serie de actividades de indagación en planes programas de estudio y diversas fuentes bibliográficas referidas a la materia, así mismo se llevó a cabo un diario de clases para con él contar con los elementos suficientes e ir modificando la práctica en caso necesario.

Pocas fueron las dificultades que se presentaron, a excepción de lo difícil de conseguir, bibliografía acorde a la temática o propósito que se perseguía pero aún así la que se logró rescatar fue significativa y sustancial.

Indudablemente el haber realizado esta investigación, tanto documental como de campo, modificó mi conceptualización sobre la asignatura de historia, pues se clarificó en su mayoría, las interrogantes que formaban parte de mi inexperiencia y que no permitían seguridad en su tratamiento con el grupo. Actualmente puedo sentirme satisfecho puesto que considero que se ha ampliado mi postura al respecto al poder abordarla con mayor éxito, aún cuando se presenten en grados diferentes.

Esta panorámica sobre la investigación realizada me plantea como reto la idea de que en mi futura práctica docente es necesario estar en constante análisis, reflexión e investigación con todas y cada una de las asignaturas que conforman el plan curricular de educación primaria.

TEMA DE ESTUDIO
La enseñanza de la historia en la educación básica presenta una problemática específica derivada, ya sea de la naturaleza de la propia disciplina o del desarrollo cognitivo del niño. En este sentido es recomendable que el maestro la tenga presente para solucionarla en vías de un mejor desempeño de la labor docente.

La historia maneja gran cantidad de información, por lo que resulta imposible conocer toda la historia nacional y mas aún toda la historia de la humanidad. Ello deriva en que el conocimiento histórico sea de gran complejidad debido a que hay que relacionar múltiples hechos. Dada la gran cantidad de información, los programas de esta asignatura se caracterizan en general, por ser muy amplios, por ello, el maestro debe seleccionar la información adecuada para los alumnos.

Hasta la fecha han sido pocos los intentos por aplicar las nuevas tendencias de la historia en la enseñanza de esta disciplina: la falta de una renovación permanente en la divulgación del conocimiento histórico ha convertido su enseñanza en algo aburrido. 
Se ha enseñado tradicionalmente una historia política, llena de datos y fechas. Por ello es importante conocer y difundir nuevos aportes como lo es tratar de obtener una historia global que abarque todos los aspectos del ser humano: sociales, económicos, políticos, culturales, de la vida cotidiana, etc.

El conocimiento histórico se adquiere a través de una gran diversidad de fuentes de información escrita, oral e iconográfica. En la enseñanza de la historia tradicional se utilizan principalmente fuentes escritas, limitando así la posibilidad de hacer más atractiva y completa la enseñanza de esta asignatura para los alumnos de primaria. Aunque en la historia no existe la posibilidad de experimentación y observación, el nuevo enfoque contempla el uso de todo tipo de fuentes de información para que tanto el maestro como el alumno se valgan de ellas para la construcción del conocimiento histórico.

Las nociones del tiempo y el espacio sólo se construyen de manera gradual y paulatina por lo que se sugiere, fomentar la lectura, el uso y la elaboración de líneas de tiempo, que pueden referirse a las líneas personales, familiares e históricas, así como considerar espacios y distancias.

Una gran variedad de intereses en los niños se refleja en su curiosidad hacia determinados temas del pasado que el maestro debe tener presente en el momento de enseñar historia. Por ejemplo, existe habitualmente una gran dificultad en los alumnos para relacionar pasado y presente. El conocimiento histórico se convierte en algo vivo y significativo cuando se descubre esta relación. Es conveniente abordar su estudio con la finalidad de que el alumno comprenda que su presente es producto de un pasado y que lo que el construya hoy, no solo se convertirá en su futuro sino también será el presente de otros.

Muchos creen que aprender historia es grabar en la memoria un largo catálogo de fechas. 50 fechas, 100 fechas, en el estudio de la historia de México, como he visto exigir a algunos maestros a niños de 10 y 11 años, eso refleja un total desconocimiento de los nuevos enfoques para la enseñanza de la historia.

Si se hiciera una estadística de las fechas que retienen los niños a los veinte o a los diez años de haber salido de la escuela. Si de cada cien recuerdan cinco, decididamente me paso a las filas de los partidarios de la historia-fecha.

Tras las fechas viene la plaga de los nombres propios: en el tiempo que he estudiado en la escuela normal y a través de mis prácticas docentes en las escuelas primarias he oído a los niños repetir imperturbablemente la serie de virreyes que han gobernado la Nueva España. Probablemente a esta seguiría en su memoria la de los presidentes de la república, y más atrás ¿quién sabe hasta donde se iría a perder la genealogía de los gobernantes cuyos nombres habían logrado retener? Es tiempo ya de podar todas esas superfluidades de los estudios. Los instantes de los niños son un tesoro demasiado precioso para derrocharlo en aprender insignificancias que a nada conducen.

Como lo dije anteriormente, estas investigaciones se han estado realizando a lo largo de mi carrera como docente, pero es aquí, en la escuela primaria “Juan Carrasco” matutina la cual es considerada el plantel educativo mas grande de todo Mazatlán, ubicada en la colonia del mismo nombre Juan Carrasco situada en un entorno físico-geográfico agradable, en un ambiente de trabajo en el cual ha sido fácil adaptarse por las características de su personal es aquí en donde implementaré nuevas estrategias para que el alumno se traslade empáticamente a otra época por ejemplo la de los Romanos, por así decirlo, para que vean con sus propios ojos la ciencia, el comercio, sus técnicas, en el estado en que entonces se encontraban, para que siguiera al labrador al campo, y observara las plantas que cultivaba y los instrumentos de que se servía; para que en el taller o en el hogar doméstico, fueran testigo de las operaciones de aquella industria tosca y primitiva; para que en compañía de caravanas de mercaderes, recorriera los caminos, viendo el estado que guardaban en aquella fecha, y presenciara la permuta o venta de las mercancías que aquellos hacían. Debía dársele a conocer a la familia, y enseñarle cuales eran las ocupaciones habituales; conducírsele a los templos y mostrarle la ceremonia y ritos sangrientos con que se tributaba culto a las divinidades, descubrirle el mecanismo de gobierno, con su sistema de tributos, y su espíritu guerrero, y su afán de conquista.

El proceso de renovación didáctica de la historia está atravesando estos últimos años un momento de perplejidad y desorientación. Las valiosas experiencias innovadoras de los 70, que supusieron importantes cambios tanto en los contenidos como en la dinámica de la clase, se están agotando con rapidez sin que hayamos encontrado todavía fórmulas adecuadas de cambio. No obstante desde hace ya unos años se está avanzando en algunas propuestas nuevas que tratan de adoptar formas más significativas. Estas experiencias se caracterizarían, de forma simplista, por situar en primer plano objetivo operativos y las destrezas históricas a desarrollar en el alumno, mientras se relegan a segundo término la cuestión político-militar-memorístico. Se trata de enseñar al alumno que la historia es una forma, una vía de conocimiento y no un cuerpo de conocimientos sobre el pasado. Es, pues, necesario, que el alumno conozca como se investiga el pasado mediante un aprendizaje activo de los métodos del historiador. 

Considerando que esta materia de estudio es de difícil comprensión para el alumno, y sobre todo, por la forma en como se aborda, considero necesario entender o conocer aspectos fundamentales, como son:
¿Qué características presenta la asignatura de historia que dificultan su tratamiento y comprensión.
¿Qué finalidades se persiguen con su enseñanza en la escuela primaria?
¿Cómo está conformada la enseñanza de la historia en el nivel de educación primaria?
¿Qué conocimientos, habilidades, actitudes y valores se pretende inculcar en el alumno, con su enseñanza?
¿Cuál es el enfoque de la enseñanza de la historia, planteado en los planes y programas de educación primaria?
¿Cuál es el sustento teórico de dicho enfoque?
¿Qué función debe de cumplir el docente, el alumno, y el padre de familia en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
¿Qué estrategias son más recomendables para el tratamiento de la historia acordes al enfoque?
¿Cómo debe ser evaluada la historia?

Estas interrogantes serán la base que guiarán la conformación de la presente investigación, pero, que en un momento dado en el trayecto de la misma se podrán agregar algunas otras, y con ello enriquecer la estructura y contenido.

Por todo lo anteriormente expuesto, y dada hasta cierto punto mi incapacidad de lograr entender las modificaciones que ha sufrido esta asignatura recientemente y las formas de abordarla durante mis prácticas docentes en el presente ciclo, me decidí realizar un estudio mas detallado para conocer todo lo referente a dicha disciplina y por ende mejorar mi futura labor docente en el tratamiento de la misma.

CAPÍTULO I
LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA EN LA ESCUELA PRIMARIA
1.1 Qué es la Historia
“La palabra historia, en su origen etimológico, significa simplemente indagación”
, esta definición parte de una situación que permite determinar en un momento dado que dicha indagación es referente al pasado, puesto que antiguamente muchos de los aspectos que presentaban cierta confusión o dificultad, fueron tomados posteriormente con una mayor credibilidad o bien cientificidad, lo cual ocurre principalmente en una de las culturas del viejo mundo y más específicamente en Grecia.

Pero aún tomando como referencia tal concepto, se puede dar alguna polémica al respecto, dado a que la historia puede abarcar un sinnúmero de cosas existentes en nuestro mundo; pero todo ese mundo que nos rodea y lo que en él es historia, están presentes algunos aspectos, tales como la idea del cambio, del movimiento, de la modificación, que sufren sus portadores.
Este uso común del que se habla, permite de acuerdo al contexto de aplicación de la historia, ubicarlo en el sentido que se pretende tratar; por ello, cuando empleamos la palabra historia, sin otra indicación, nos referimos siempre a la historia humana. 

Anteriormente y en referencia a tal situación, se decía que el estudio de la especie humana iniciaba a partir de que el hombre inventó la escritura o bien desde que empieza a dejar plasmados testimonios, en cambio, todos los sucesos anteriores a ellos se incluyen o incluían en una etapa del ser humano denominado prehistoria (antes de la historia). Pero hoy en día la historia ha sido considerada desde el momento en que el hombre aparece en el planeta hasta nuestros días, aunque en los textos de las escuelas primarias se considera todavía prehistoria e historia como dos etapas diferentes.

Particularmente difícil es la comprensión de la historia. Los niños comprenden la historia como elementos aislados, como acontecimientos desconectados y la enseñanza que se practica contribuye notablemente a ello. El niño establece asociaciones ciegas de fechas y nombres que no le dicen nada porque existe una gran dificultad para entender lo que está muy alejado en el espacio y en el tiempo.

La primera dificultad para entender la historia es la propia noción de tiempo. Como mostró Piaget (1948): 
“El niño tiene dificultades para construir una noción del tiempo objetivo, con independencia de los acontecimientos que se viven dentro de él. Pero aunque se construya esa noción de tiempo todavía es preciso entender un sistema, pero un sistema que no es en el que nosotros estamos sino algo que ya pasó, lo cual multiplica la dificultad”.

Si ya es difícil comprender como funciona el sistema económico en el que estamos, o las instituciones políticas, es mucho más difícil entender otras que son distintas, que están alejadas ya sea espacial o temporalmente. Las primeras informaciones sobre lo que está alejado se interpretan como acontecimientos aislados, como historias o anécdotas. Unos hombres que encienden fuego frotando unos palos o que queman a los muertos en piras o un señor que se llamaba Aníbal y que iba con elefantes. Son historias semejantes a las de Caperucita Roja o La Cenicienta. Lo que resulta mucho más difícil de entender es cómo vivían los romanos y por qué vivían así o cómo viven los hindúes en la actualidad y por qué conservan costumbres que pueden parecernos vestigios del pasado. Esto es lo más difícil de entender, otras formas de vida y que estas formas de vida no son puras curiosidades (como se presentaban por otra parte escritos de viajeros del siglo pasado) sino que responden a una necesidad y tienen un sentido. Esto es lo que nos permite entender las Ciencias Sociales y lo que es preciso intentar transmitir a los escolares.

La historia no es, pues, un aspecto más de las nociones sociales sino que es una dimensión imprescindible para entender éstas. Sólo podemos comprender nuestras formas actuales de vida y nuestras instituciones viéndolas como el resultado de un proceso que no ha terminado. Las dificultades para entenderlo son muy grandes no solo por la complejidad del problema sino por la cuestión del egocentrismo ya que el sujeto se siente el centro del universo, puesto que cree que toda las cosas giran alrededor de él. Nuestras instituciones y nuestras formas de vida se ven absolutas y como las más naturales. Las demás son aberraciones, desviaciones o cosas curiosas, anécdotas o costumbres propias de bárbaros, de pueblos no civilizados.

No es una pura coincidencia el que la historia se haya entendido como una sucesión de fechas y de individuos destacados. La historia centrada sobre los grandes personajes, que ha sido tradicional, los presenta además como buenos y malos perfectamente calificables. La historia en el siglo XIX se pensaba que debía tener esa función formadora de la juventud pintando vidas ejemplares y vidas reprobables. El que haya imperado este tipo de historia no es un azar sino que se debe a que esta forma es más sencilla de entender, plantea menos dificultades.

El hecho de que los niños interpreten también la historia de esta manera es producto posiblemente de dos causas. Por un lado que se les enseña así y que muchos profesores continúan teniendo esta concepción de la historia. Pero además de eso hay que tener presente que resulta más fácil entender la historia de esa forma, como el producto de libre voluntad de un individuo privilegiado que es muy bueno o muy malo. Es mucho más difícil entender la acción de múltiples factores que interactúan o la conducta vacilante de individuos que no son ni buenos ni malos, sino que actúan por causas muy complejas que es difícil desentrañar.

Luc (1979) ha realizado un estudio interesante sobre cómo entienden los niños la historia. Para ello realizaba entrevista preguntándoles como podrían averiguar lo que paso en Francia o en su pueblo en 1950, o en 1850. Muchos de los niños pensaban que había que interrogar a los testigos directos, y esto incluso cuando se trataba de lo que había sucedido en 1850, aunque ese tipo de respuestas disminuía con la edad. A pesar de que habían pasado más de ciento veinticinco años desde entonces pensaban que preguntando a los viejos, a los que vivían entonces, podrían averiguarlo. Pero lo que es más curioso es que los niños toman las respuestas que puedan darles los adultos de los viejos como documentos de valor indiscutible. El mejor documento es la narración de un testigo. Y resulta enormemente difícil entender que las concepciones de los testigos necesitan ser reconstruidas, necesitan ser reelaboradas, e incluso criticadas para ver su veracidad.

En realidad lo que está detrás de la concepción de la historia que tienen los niños, probablemente muchos adultos y muchos maestros, es una posición realista en la que los datos hablan por si mismos. Y sean las narraciones de testigos o los documentos de archivos se toman como algo indiscutible de cuyo valor no puede dudarse. La concepción de los niños es también una concepción pasiva, si queremos averiguar algún hecho histórico lo que hay que hacer es preguntar a los adultos que lo saben o buscar en los libros en los que está ya. La historia no se entiende, pues, como una reconstrucción de los hechos sino que es posible una lectura inmediata. Los niños conciben también que cada época histórica ha dejado su historia escrita y que solo tenemos que remitirnos a ella.

Lo más importante y lo más difícil de conseguir es que los niños entiendan el problema de la objetividad histórica y de la construcción de la historia, este es el trabajo que tiene que realizar el historiador seleccionando sus fuentes y dándoles un valor u otro. La dificultad del niño para entender esto depende también de su dificultad para comprender las contradicciones, los conflictos en el terreno social. Y esto es precisamente una de las cosas que tenemos que ayudar a que entienda presentándole documentos contradictorios, visiones opuestas de un mismo acontecimiento para que él pueda realizar su propia elaboración. El tema de la construcción histórica es lo más importante que le podemos enseñar al niño en este terreno. Y, sin embargo, es probablemente lo que menos se le enseña en la actualidad.

De todo esto podemos concluir que las ciencias sociales hay que enseñarlas tratando de sumergir al niño en el ambiente social y ayudándole a entenderlo. Cada aspecto del vida social puede dar lugar a preguntas, a problemas y la función del profesor es ayudar a que el niño se plantee esos problemas y encuentre vías para entenderlos. Quién se ocupa de que la electricidad o el agua lleguen a casa, de dónde saca el tendero al pan que vende, quién arregla a la calle, cómo se elige al alcalde, quiénes construyeron la iglesia, quién paga al maestro, cómo se llega a ser presidente del gobierno, etc., son algunas de las preguntas que pueden servir de punto de partida a estudios que los chicos realicen sobre los que pregunten a los mayores, sobre los que busquen datos, lean los periódicos. El ambiente es un rico depósito de datos históricos y sociales y una de las tareas de la escuela debe ser enseñar al niño a identificarlos y a descubrirlos.

1.2 La importancia de la Historia en la Escuela Primaria
La historia responde al interés en conocer nuestra situación presente. Porque, aunque no se lo proponga, la historia cumple una función: la de comprender el presente. Desde las épocas en que el hombre empezó a vivir en comunidad y a utilizar un lenguaje, tuvo que crear interpretaciones que pudieran explicarle su situación en el mundo en un momento dado. Muchos mitos intentan trazar el origen de una comunidad, con el objeto de explicar por qué se encuentra en determinado lugar y en tales o cuales circunstancias. Algunos pueblos invocan leyendas para dar razón de la presencia de la tribu en un paraje y de su veneración por algún lugar sagrado, por ejemplo: los primeros ancestros surgieron del fondo de la tierra por una cueva situada en el centro del territorio de la tribu. Otros pueblos atribuyen su origen a un antepasado divino, más o menos semejante al hombre, cuyas actividades, fundadoras de costumbres o instituciones, narran los mitos.

Esta función que cumplía el mito en las sociedades primitivas la cumple la historia en las sociedades desarrolladas. A menudo la conexión de hechos es interpretada como una explicación y el antecedente en el tiempo, como causa.

La historia nacería pues, de un intento por comprender y explicar el presente acudiendo a los antecedentes que se presentan como sus condiciones necesarias. En este sentido, la historia admite que el pasado da razón al presente; pero, a la vez, supone que el pasado sólo se descubre a partir de aquello que explica: el presente. Cualquier explicación empírica debe partir de un conjunto de hechos que no están presentes, pero debemos suponer para dar razón de los primeros.

La historia en la escuela primaria intenta dar razón de nuestro presente concreto; ante él no podemos menos que tener ciertas actitudes y albergar ciertos propósitos; por ello la historia responde a requerimientos de la vida presente. Debajo de ella se muestra un doble interés: interés en realidad, para adecuar a ella nuestra acción, interés en justificar nuestra situación y nuestros proyectos; el primero es un interés general, propio de la especie, el segundo es particular a nuestro grupo, nuestra clase, nuestra comunidad.

Los requerimientos de la vida presente que nos llevan a investigar los antecedentes históricos no son individuales. Si lo que trato de explicar es una situación conflictiva personal, ello llevará a indagar en mi biografía; podrá ser un estímulo para hurgar en mi pasado. Este estímulo estaría en la base de un análisis psicológico, pero no me conduciría a la historia. Las situaciones que nos llevan a hacer historia rebasan al individuo, plantean necesidades sociales, colectivas, en las que participa un grupo, una clase, una nación, una colectividad cualquiera.

La enseñanza de la historia en la escuela primaria es importante para comprender, por sus orígenes, los vínculos que prestan cohesión a una comunidad humana y permitirle al alumno asumir una actitud consciente ante ellos. Esa actitud puede ser positiva: la historia sirve, entonces, a la cohesión de la comunidad; es un pensamiento integrador; pero puede también ser crítica. Porque al igual que la filosofía, la historia puede expresar un pensamiento de reiteración y consolidación de los lazos sociales o, a la inversa, un pensamiento de ruptura y de cambio.

Investigar las facultades cuyo ejercicio implica el estudio de determinada asignatura, fija el valor relativo que tiene esa asignatura como instrucción y como educación, y deducir de ello el lugar que le corresponde en un programa racional de estudios, es el primer problema que hay que resolver para emprender con provecho el estudio metodológico que cualquier materia de enseñanza.

Según el autor Enrique Rébsamen (1904):
“A fines del siglo XVIII encontramos la Historia como ramo especial de enseñanza, en un número muy reducido de escuelas primarias, mientras que hoy esta asignatura figura en los programas de todos los países civilizados. Este cambio se debe a la convicción general del gran valor, no instructivo, pero sí educativo de nuestra materia. Como instrucción, es decir, para suministrar conocimientos de utilidad práctica para la vida, el estudio de la Historia es indudablemente inferior al de la Geografía, la Geometría, la Aritmética, etc.: pero como educación intelectual casi las iguala y como educación moral es incomparablemente superior”.
El estudio de la Historia en la escuela primaria atiende a los fines formal e ideal de la enseñanza, ya que en cuanto a las facultades intelectuales, pone en actividad la memoria (para retener los hechos), la imaginación (para imaginarse los grandes personajes históricos y los lugares donde se verificaron los sucesos), el juicio y raciocinio (para descubrir las relaciones de causalidad de los sucesos entre sí).

Por lo que respecta a las facultades estéticas, no habrá tal vez otro ramo que tanto se preste para despertar en el niño los sentimientos de verdad, justicia y belleza, para inculcarle el amor por la patria y la humanidad. 

Debemos de insistir aún más en el gran valor de la Historia para la educación moral y cívica del niño. Se ha dicho, y con razón, que el mejor maestro de moral es el ejemplo. En esto estriba la influencia duradera que tiene sobre el ser moral de los niños la clase de Historia, cuando se enseña bien. En ella se presentan infinidad de ejemplos de generosidad y abnegación, de todas las grandes virtudes morales y cívicas; pero a la vez no faltan tampoco ejemplos de egoísmo, y de tiranía. Por medio de estos ejemplos se despertará desde luego en los niños el amor por lo bueno, lo noble y lo bello, y el odio o la aversión a lo malo. No basta, sin embargo, despertar estos sentimientos, es necesario que enseguida este entusiasmo por los héroes de la patria y la humanidad se convierta en voliciones y actos. Esto lo consigue el buen maestro fácilmente, valiéndose de la tendencia a la imitación tan desarrollada en los niños. Hacer que nuestros alumnos no sólo manifiesten veneración por nuestros grandes hombres, sino que procuren imitar los buenos modelos que la Historia les presenta: He aquí el fin supremo de nuestra asignatura.

La enseñanza de la Historia en la escuela primaria tiene por objetivo transformar a un ser de naturaleza en un ser de cultura. El niño, el joven y más tarde el hombre, tienen que ser asimilados a su sociedad y a su cultura, y el objeto fundamental de la educación es convertir a este ser puramente natural, que es el hombre al nacer, en un ser social y cultural. En consecuencia, no podemos plantear el problema de la enseñanza de la historia si antes no resolvemos cuáles han de ser los ideales educativos, y en qué forma estos ideales habrán de realizarse por medio de la enseñanza de la historia.

Al estudiar y enseñar historia, debemos analizar las causas y antecedentes del fenómeno histórico para entender nuestra integridad; para explicarnos el juego de intereses, de pasiones, de ideales que cuajaron en un momento dado en instituciones, en guerras, en arte, en cultura; estudiar en el desarrollo histórico lo lógico y lo ilógico; lo racional y lo sentimental, lo permanente y lo contingente, porque todo eso crea el perfil de nuestra nacionalidad.

Para afirmar el sentido ético y humano de la educación, la enseñanza de la historia deberá mostrarla como una lucha del hombre contra la miseria y la explotación; la ignorancia y los prejuicios; la injusticia y la tiranía. De este modo el fin cultural, el político y el fin ético que debe perseguir toda educación, serán realizados por la enseñanza de la historia en las escuelas primarias.

Siempre se ha considerado que la educación queda expresada por medio de la imagen de una espiral ascendente. En los diversos ciclos de la educación volvemos a pasar por los mismo lugares, pero siempre a un nivel mas alto. En los ciclos iniciales, la educación se dirige a grandes masas y poco a poco va refiriéndose a individuos seleccionados desde el punto de vista de sus capacidades intelectuales, hasta que llega a aquellos individuos extraordinariamente bien dotados, que pueden no solo enseñar, sino crear la ciencia. Si aplicamos esta idea a la enseñanza de la historia, diríamos que en el grado primario debe referirse a grandes masas; debe tratar aquellos puntos fundamentales, esenciales y generales que debe conocer toda persona. Conforme vamos ascendiendo, volvemos a pasar por los mismos puntos. Sería un grave error si en cualquier grado de la enseñanza no diéramos todo el panorama de la historia. Al pasar del grado primario al secundario, volveremos a tratar los mismo hechos, pero considerados con mayor profundidad, y lo mismo diríamos al pasar a la enseñanza universitaria, hasta que lleguemos a la preparación del historiador, es decir, al creador propiamente de la investigación histórica. Una vez que alcancemos esta cumbre, debemos descender nuevamente para derramar en círculos cada vez más amplios, los descubrimientos del historiador, hasta llegar a las grandes masas. Por eso la enseñanza debe ser total en cada uno de los ciclos, pero cada vez vaya siendo mas profunda y particular, hasta llegar por último, a la investigación en materia de historia.

El carácter integral de la educación nacional y la historia, y la búsqueda del desarrollo cultural del educando dentro de la sociedad en que vive, preferentemente en los aspectos físicos, intelectual, moral, estético, cívico, militar, económico, social y de capacitación para el trabajo útil en beneficio colectivo, se obtendrá por un estudio inteligente de la historia.

La historia en la escuela primaria como ciencia social o humana, tiene por meta la objetividad, y la búsqueda de la verdad, pero desafortunadamente dicha historia proviene o está determinada por un grupo en el poder y por ende, posee una ideología situación que será de gran importancia investigar y tratar en otros momentos.

El hecho histórico, además de ser un hecho, es también una idea, un proyecto. Parece una evidencia cuando es un enigma. Es también sentimiento y puede ser pasión. Emoción fuerte, definición débil. El hecho esencial, que constituye a las naciones, sus principios de existencias, el lazo interno que encadena entre ellos a los individuos de un pueblo, y a las generaciones entre ellas, no es, en las diversas naciones, de la misma naturaleza. A veces la raza, la lengua, el territorio, los recuerdos y los intereses instituyen de manera diversa la unidad nacional de una aglomeración humana organizada. La causa profunda de tal agrupamiento puede ser totalmente diferente de la causa de tal otro.

El nacionalismo trabaja sobre algo inevitable: cada persona recibe una educación, la de la familia, de la escuela, de un grupo; cada persona necesita ser reconocida, pertenecer, compartir un destino común.

En nuestra nación existe una forma de reconstruir el hecho histórico, apegado a ciertas exigencias del Estado, todo ello buscando unificar ciertos elementos como: agrupamiento de hombres que dependan de una misma república, adquieran una identidad colectiva, inscriban en un mismo espacio natural sus posiciones respectivas, en un mismo espacio cultural sus instituciones, y se determinan como comunidad frente a pueblos extranjeros, y que buscan los medios de su seguridad y de su desarrollo. Esa empresa se repite, es eterna, pero opera en condiciones variables; para cada sociedad, en cada época, hay un contorno singular una situación heredada, un patrimonio que delimitan posibilidades e imposibilidades. Esa es la realidad, esa es la historia.

La historia se ha transformado de manera prodigiosa, su profesionalización estableció normas de objetividad y liberó al historiador, teóricamente, de la necesidad de trabajar para los poderosos de adaptarse a los gustos y valores del público.

Cada día es mayor la demanda de una historia pública, cada día crece el mercado para los historiadores, a tal grado que ya puede escoger entre el palacio y la plaza, para ir al mejor postor, que en este caso es el sistema político que impera en nuestro país... las razones antes expuestas justifican por qué la importancia de la enseñanza de la historia en la escuela primaria.

1.3 La Historia en el Plan y Programas vigentes 1993
Durante las dos décadas pasadas los contenidos de historia formaron parte del área de ciencias sociales. Esta forma de organización de los contenidos tenía como propósito lograr un conocimiento integrado de los procesos sociales, aprovechando las aportaciones de diversas disciplinas. Sin embargo diversos estudios han demostrado que la formación básica de los estudiantes para comprender y analizar el mundo social, durante ese tiempo, fue escasa y desarticulada.

La organización de los programas de historia a lo largo de la educación primaria, tal como se establece en el enfoque de la asignatura, permite avanzar progresivamente partiendo de lo que para el niño es más cercano y concreto hacia lo más lejano y general.

“Al restablecer la enseñanza específica de la historia se parte del convencimiento de que esta disciplina tiene especial valor formativo, no solo como elemento cultural que favorece la organización de otros conocimientos, sino también como factor que contribuye a la adquisición de valores éticos personales y de convivencia social y a la afirmación consciente y madura de la identidad nacional”.
Uno de los objetivos de la enseñanza de la historia en la escuela primaria, es que los alumnos adquieran un esquema de ordenamiento de la historia en grandes épocas. Esto quiere decir que en las clases será necesario insistir en la comprensión de los procesos que caracterizan los periodos en los que se ha dividido la historia, en lugar de distraer a los alumnos con múltiples detalles que solo lograrían abrumarlos.

Al comenzar el estudio de un periodo, en primer lugar, será necesario ubicarlo en el tiempo, recapitular lo necesario sobre sus antecedentes y señalar el periodo posterior. Para guiar el estudio de cada uno de los periodos es necesario seleccionar los hechos o procesos más trascendentes que ocurrieron entonces, es decir, aquellos cuyas consecuencias (políticas, económicas, culturales o en la vida cotidiana) han sido más duraderas en el tiempo y de más amplia influencia en el desarrollo del país o en la historia de la humanidad. Si en los alumnos surge la curiosidad sobre algunos aspectos, incluso detalles, será positivo aprovechar al máximo, porque este tipo de interés puede ser clave para que accedan a la comprensión de hechos fundamentales.

Es recomendable que algunas actividades, como el análisis de las lecciones del libro de texto, la lectura y la elaboración de líneas del tiempo y mapas históricos se realicen constantemente, ya que apoyan el logro de los propósitos fundamentales de los cursos de historia y ayudan a crear un ambiente para el aprendizaje de esta asignatura.

Con la enseñanza de la historia se busca que los niños adquieran un conocimiento general de la historia de México y de la Historia Universal y que desarrollen su capacidad para comprender procesos históricos, la dinámica del cambio social, el papel que desempeñan los individuos y los diferentes grupos sociales en la historia. Es decir, se pretende propiciar la formación de la conciencia histórica de los niños al proporcionar los elementos que analicen la situación actual del país y del mundo como producto del pasado. Asimismo se busca estimular la curiosidad de los niños por el pasado y dotarlos de elementos para que puedan organizar e interpretar información, habilidades básicas para que continúen aprendiendo.

Para lograr los propósitos enunciados es indispensable que la enseñanza y el aprendizaje de la historia se realicen a través de materiales y actividades que propicien el análisis, la reflexión y la comprensión, en lugar de la memorización de datos aislados.

“Los temas de estudio están organizados de manera progresiva, partiendo de lo que para el niño es más cercano, concreto y avanzado hacia lo más lejano y general”
. En los primeros dos grados, el propósito central es que el alumno adquiera el conocimiento de la historia experimentando sus propias transformaciones y la de su familia, así como la de objetos inmediatos de uso común y las de su entorno cercano en el que habita (su propia comunidad), además mediante la narración se propiciará una reflexión en el alumno sobre hechos centrales que conforman el pasado común de los mexicanos, basándose éstos en conmemoraciones cívicas celebradas dentro de la misma escuela.

En el tercer grado, los alumnos aprenderán de manera conjunta los elementos más importantes de historia y geografía de la entidad federativa en la que viven, analizando aspecto culturales, políticos y sociales de ésta.

En el cuarto grado, se estudiará la historia de México a manera de introducción, pero con un amplio componente narrativo, persiguiendo con esto que los alumnos adquieran un esquema secuencial de grandes etapas de la formación histórica de nuestra nación, además de ejercitar las nociones de tiempo y cambio histórico.

En el caso del curso de quinto grado que abarcará desde la prehistoria donde se analizará la dispersión de los seres humanos por el mundo, dedicando atención particular al poblamiento de América, y en especial del actual territorio mexicano, permitiendo comparar con esto, las formas de vida y, en este caso, destacar su similitud: la recolección y la caza como las principales fuentes del sustento humano hasta llegar a los estados absolutistas y los imperios coloniales, siglo XVI a XVIII, en este curso selectivo no se presenta una historia completa de la humanidad, sino solo de algunas sociedades y regiones en las que ocurrieron sucesos cuyas consecuencias han ejercicio influencias duraderas en las formas de vivir y pensar en grandes regiones del mundo y que, por tanto, ayudan a explicarnos cómo y por qué los conocemos. De acuerdo con los propósitos generales y con el enfoque de la enseñanza de la historia en la escuela primaria, el curso de quinto grado de esta asignatura presenta un amplio panorama de la diversidad de las formas de vida social, de los procesos de cambio, continuidad e influencia cultural entre diversas sociedades a través del tiempo.

El curso de sexto grado comprende lograr desde la independencia hasta la época actual, con el propósito de hacer más completo el estudio de la historia de México y del mundo.

1.4 Habilidades, actitudes y conocimientos que se pretenden desarrollar a partir de la Historia
El nuevo plan de estudios para la educación básicas devuelve a la historia como asignatura su carácter específico y formativo.

Con el fin de promover un mejor aprendizaje de esta disciplina se plantea, además, un nuevo enfoque en el que presentan algunas líneas generales que incluyen conceptos y nociones elementales en el estudio y enseñanza de la historia, que permiten al alumno percibir el desarrollo histórico en toda su riqueza. Por su carácter esencial se han denominado constantes.
La comprensión del pasado se apoya, en gran parte, en el dominio que se tenga de la noción de tiempo histórico, la cual difiere de la noción de tiempo que tenemos en relación con nuestros acontecimientos personales. Para los niños, la temporalidad es la idea misma de pasado, es corta y se relaciona de manera natural con su experiencia y la de su familia. La imagen de lo que existía antes y los términos de medición histórica, como siglos o milenios, tiene un sentido muy vago para ellos. Por lo mismo, el tiempo es un concepto que es necesario trabajar de manera gradual desde el primer año de primaria, para que en los años siguientes dicho concepto no represente ningún problema. 

La historia en la escuela primaria, se da en un espacio socialmente construido, es decir, en el escenario natural, transformado o inventado por los niños, ya que no hay hombres ni pueblos que no estén inscritos en un espacio. Este concepto de espacialidad ha sido utilizado en la historia para ver la Geografía y los mapas no sólo como medios de ubicación y localización, sino también como recursos de investigación y explicación. Entender el espacio significa pues, entender la relación del hombre con su entorno natural, geográfico y ambiental.

Tomando en cuenta el desarrollo intelectual de los niños es conveniente ver primero los espacios que le son cercanos para ir, poco a poco, abarcando espacios mayores. Por ejemplo, empezar con su casa, su escuela, su comunidad y, en segundo lugar, su país, su continente, el mundo.

Si al enseñar historia, se pone atención exclusivamente en acontecimientos del pasado sin relacionarlos con nuestro presente, es muy posible que se vea a esta disciplina como algo ajeno a la realidad humana, algo muerto que dice muy poco al hombre de hoy. Es importante transmitir al alumno la idea de que la historia nos habla de nosotros, de lo que somos actualmente, de lo que nos interesa; saber que no se trata de cosas muertas ni de cosas del pasado remoto que a nadie interesarían como tales. La historia está viva en nosotros y con nosotros. El conocimiento de la historia le permite al niño ubicarse en el mundo en que vive y hacer la relación pasado-presente para comprender de donde vienen los problemas y las situaciones que debe sortear cotidianamente.

Si se parte de la idea de que la historia es un proceso donde los acontecimientos se encadenan en formas diversas, resulta de vital importancia que el alumno explique los hechos históricos como parte de esta cadena, a la vez que reconozca sus causas y consecuencias, es decir el presente como producto del pasado, destacando de esa manera la causalidad porque cuando se estudia sobre personas, acontecimientos y procesos del pasado, normalmente se presentan preguntas como: ¿Qué ocurrió? ¿Por qué ocurrió? Intentar descubrir las respuestas es una de las cosas más apasionantes de la historia, es algo que puede motivar mas su estudio.

Un elemento fundamental para hacer de la historia un conocimiento vivo y significativo es la empatía, este concepto puede comprenderse como entender el hecho de ponerse en los zapatos de otros, en la situación que otros vivieron o bien ver con los ojos del pasado. Al enseñar historia, el maestro puede promover a través de diversas actividades, la disposición y capacidad del niño para entender las acciones de los hombres en el pasado desde la perspectiva de éste mismo pasado.

Lo anterior, pone al niño en contacto con otros puntos de vista diferentes al suyo y le permite comprenderlos y representarlos desarrollando un sentido de tolerancia, y más que nada despertar en el sujeto-alumno su imaginación en el tiempo histórico.

La historia es cambio constante, sin embargo, uno debe enseñar que algunos cambios se dan en forma tan lenta que pareciera que existe continuidad. Asimismo, es conveniente que al hablar del cambio se muestre que éste se da de tal forma que en ciertos momentos coexisten elementos antiguos y nuevos. La historia no se desarrolla por apartados que inician y acaban en un momento determinado, sino que es un proceso continuo; es lograr pues que el alumno entienda que muchos aspectos del pasado siguen existiendo con algunos cambios e incluso tal y como existieron en el pasado como sus costumbres, tradiciones, lenguas, etc.

La historia debe recurrir a las huellas que el hombre ha dejado a su paso por el tiempo: a las fuentes. Se pueden considerar como fuentes de la historia desde las grandes construcciones del pasado hasta las cartas íntimas de una cortesana del siglo XVII. En la enseñanza de la historia resulta atractivo e interesante para el alumno acercarse al oficio del historiador a través de pequeñas prácticas de investigación acordes a su edad y desarrollo. 


Estas actividades, además de fomentar en él el hábito por descubrir y conocer nuevas cosas, le permiten ponerse en contacto con diversas fuentes y lo inician en prácticas de investigación.

Por último, ¿Quién hace la historia? Pregunta difícil de contestar si uno se dispone a responder buscando a todos los grandes personajes que han participado en ese proceso. Claro que debemos destacar a las personas relevantes o a los héroes de la historia, pero también es cierto que debemos enseñar que la gente sobresaliente es representante social de su momento, de su presente.

CAPÍTULO II
EL ENFOQUE, LOS SUJETOS Y LAS ESTRATEGIAS EN LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA
2.1 Un enfoque basado en el constructivismo
Por tradición los cursos de historia en la educación básica suelen concentrarse en el estudio de los grandes procesos políticos y militares tanto de la historia nacional como de la universal. Aunque muchos conocimientos de este tipo son indispensables, el programa incorpora conocimientos de otros contenidos de igual importancia: las transformaciones en la historia del pensamiento, de las ciencias y de las manifestaciones artísticas, de los grandes cambios en la civilización material y en la cultura y las formas de vida cotidiana, teniendo como principio general establecer una relación continua y variada entre los contenidos de diversas asignaturas de la educación primaria.

Con la enseñanza de la historia en la escuela primaria ocurre los mismo que con todas las demás asignaturas: en lugar de adaptarse inmediatamente a las realidades nuevas que descubre y que construye poco a poco, el sujeto tiene que comenzar con una 
nueva incorporación laboriosa de los datos a su yo y a su actividad, y esta asimilación egocéntrica caracteriza los inicios del pensamiento del niño, así como los de su socialización.

Con el enfoque de la asignatura de la historia está implícita la creencia de que los niños muy pequeños pueden, a un nivel apropiado a su desarrollo individual, captar conceptos y desarrollar técnicas que son peculiares del estudio de la historia. En tanto los niños desarrollen una comprensión de la naturaleza del rol del historiador, las técnicas adquiridas pueden aplicarse de esta forma a cualquier momento del pasado (tanto reciente como lejano) y a cualquier lugar, por ejemplo, a un estudio sobre el pueblo, en donde uno vive o a un estudio sobre Roma y sus gobernantes.

El enfoque de la historia busca comprender el género humano. Aquí reside el problema; tantos hombres y mujeres han vivido durante tantos períodos diferentes, en tantos lugares distintos, y con tantas creencias y actitudes diversas y en tantas culturas de marcados contrastes. Para llegar a comprender la naturaleza con la investigación histórica tenemos forzosamente que delimitar un pequeño segmento del pasado humano, centrarnos en un período del pasado, lugar y pueblo en particular.

Guiar a los niños de quinto grado en un estudio de la historia requiere, necesariamente, haberles presentado algunos de sus aspectos con anterioridad. Para los niños más pequeños, el estudio de su pasado inmediato, resulta mas comprensible que el correspondiente a una época muy lejana, cuyas diferencias con la actualidad son mas marcadas que sus semejanzas dado la concepción que poseen del mundo, propia de su edad y desarrollo cognitivo. Para los niños mayores, casi cualquier período puede brindar la oportunidad para desarrollar técnicas históricas, aunque es muy probable que cuanto mas remoto sean la época y el lugar seleccionados, mas difícil resulte encontrar datos (documentos, utensilios, edificios) que pueden contrastarse de una manera realista.

Es por eso que es sumamente importante que todo docente tenga en cuenta algunas características sobre el desarrollo del pensamiento infantil donde hay coincidencia entre varios autores sobre dicho punto, tal es el caso de Jean Piaget (1964) que con su teoría de la psicogenética nos dice que el niño atraviesa por cuatro etapas que aunque no ocurren en todo sujeto con igual similitud si existe una generalización. Dichas etapas son: sensorio-motriz, preoperatoria, operaciones concretas y operaciones formales; dado pues de que el estudio realizado basado en el plano de la educación primaria y que el alumno ingresa en este período educativo de los 6 a los 12 años es necesario hacer un análisis mas detallado acerca de las operaciones concretas. 

“Este carácter concreto por oposición al carácter formal, es particularmente instructivo para la psicología de las operaciones lógicas en general: significa que a ese nivel, que es por tanto el de los inicios de una lógica propiamente dichas, las operaciones no se refieren aun a preposiciones o enunciados verbales, sino a los objetos mismos, que se limitan a clasificar, a seriar, a poner en correspondencia, etc. En otras palabras, la operación incipiente está todavía ligada a la acción sobre los objetos y a la manipulación efectiva o apenas mentalizadas”. Donde radica una de las principales dificultades de la historia puesto que por su carácter de abstracto es muy difícil que al alumno pueda manipular el hecho o conocimiento histórico, pero es ahí, donde la función del docente tiene que buscar acercar a los vestigios del pasado tales como monumentos históricos, visitas a museos que de cierta manera se acerquen a esas características y necesidades de los alumnos.

Dadas pues las características anteriores desde el punto de vista de las relaciones interindividuales, el niño, después de los siete años adquiere, cierta capacidad de cooperación, dado que ya confronta su propio punto de vista con el de los demás y los disocia para coordinarlos. Las explicaciones entre niños se desarrollan en el propio plano del pensamiento así como de la acción material. El lenguaje egocéntrico desaparece casi por entero y los discursos espontáneos del niño atestiguan por su misma estructura gramatical la necesidad de conexión entre las ideas y de justificación lógica; comenzándose a liberar de su egocentrismo social e intelectual y adquiriendo, por tanto la capacidad de nuevas coordinaciones que habrán de presentar la mayor importancia a la vez para la inteligencia y para la afectividad. Refiriéndose con esto, que se trata en definitiva de los inicios de la construcción de la lógica misma, la cual constituye precisamente el sistema de relaciones que permite la coordinación de los puntos de vista entre si, correspondientes a distintos individuos y también de los que corresponden a percepciones o intuiciones sucesivas del mismo individuo. Con esto se dice que el concepto de aprendizaje significativo se ha desarrollado hasta constituir el ingrediente esencial de la concepción constructivista del aprendizaje escolar. Además esto ha generado diversas consecuencias para el ámbito de las situaciones escolares de enseñanza-aprendizaje.

Según Coll (1989) “aprender significativamente quiere decir poder atribuir significado al material objeto de aprendizaje”
, puesto que éste, radica en la posibilidad de establecer una relación sustantiva y no arbitraria entre lo que hay que aprender y lo que ya existe como conocimiento en el sujeto: los esquemas de conocimiento no se limitan a la simple asimilación de la nueva información, sino que implica siempre una revisión, modificación y enriquecimiento para alcanzar nuevas relaciones y conexiones que aseguren la significación de lo aprendido. Esto, permite el cumplimiento de las otras características del aprendizaje significativo: la funcionalidad y la memorización comprensiva de los contenidos, entendiendo con esto, que un aprendizaje es funcional cuando una persona puede utilizarlo en una situación concreta para resolver un problema determinado, y consideramos, además, que dicha utilización puede extenderse al abordaje de nuevas situaciones para realizar nuevos aprendizajes.

Bajo este análisis, la posibilidad de aprender siempre está en relación con la cantidad y la calidad de los aprendizajes previos y de las relaciones que se han establecido entre ellos; por esto, cuanto más rica y flexible es la estructura cognoscitiva de una persona, mayor es su posibilidad de realizar aprendizajes significativos.

El aprendizaje significativo nos dice que la información es integrada a una red de significados, donde se ha visto constante y progresivamente modificada por la incorporación de nuevos elementos. La memoria, en este caso, no es simplemente un acumulamiento de recuerdos de lo aprendido sino un acervo que permite abordar nuevas informaciones y situaciones. Lo que se aprende con significado es memorizado con significado. La memorización se da en la medida en que lo aprendido ha sido integrado en la red de significados.

Por lo que sabemos hasta ahora, parece deseable que las situaciones de enseñanza y aprendizaje persigan la realización del aprendizaje significativo, tanto como sea posible. Siguiendo esta lógica, es importante señalar algunas condiciones indispensables para que el aprendizaje significativo se realice, ya que su aparición no es producto de azar sino de la unión de cierto número de condiciones.
En primer lugar, el contenido debe ser potencialmente significativo, diciendo con esto, que tiene que tratarse de que la información, el contenido para aprender, sea significativa desde su estructura interna: que sea clara y organizada, coherente, sin confusiones ni arbitrariedades. La significación abarca también la forma en que se efectúa la presentación del contenido, además de contribuir decisivamente en la posibilidad de darle significado a la información, en la medida en que pone de relieve su coherencia, estructura y significación lógica, así como aquellos aspectos que pueden ser relacionados con los conocimientos previos de los sujetos.

La segunda condición para que se dé dicho aprendizaje tiene que ver con las posibilidades cognoscitivas del sujeto que aprende, se requiere que el sujeto disponga del acervo indispensable para atribuirle significados. Será necesario pues, que el sujeto tenga los conocimientos previos pertinentes que le permitan abordar el nuevo aprendizaje.

Por último, para que el aprendizaje significativo sea posible, es necesaria una actitud favorable a su realización. Este aprendizaje implica una actividad cognoscitiva compleja; esto implica que el alumno esté suficientemente motivado para enfrentar las situaciones y llevarlas a cabo con éxito.

2.2 Los sujetos que intervienen en el proceso de enseñanza
En la práctica docente el maestro recibe una propuesta pedagógica que comprende: qué enseñar, es decir los contenidos curriculares; cómo enseñar, es decir, la metodología o sistemas de intervención del maestro, y cuándo enseñar, de acuerdo con los calendarios escolares que prevén fechas para las evaluaciones y metas que deben ser alcanzadas en tales fechas.

El maestro queda así reducido a un instrumento ejecutor programado casi electrónicamente. En realidad, el maestro tiene que atender a todo lo anterior y además poner en juego su epistemología educativa particular, es decir, la forma en que él concibe la educación y como puede manejar su propia personalidad para llevar a cabo el acto educativo.

No podemos olvidar que la escuela no es sino uno de los muchos ámbitos educativos, razón por la cual debería fungir mas bien como catalizadora de las múltiples enseñanzas que recibe el niño en la familia, en la calle, en la comunidad, a través de los medios masivos de comunicación y especialmente de la televisión.

El sujeto que aprende es un solo y único individuo, quien desde que nace hasta que muere va a desarrollar un único proceso de aprendizaje. Es por eso que todos los cortes arbitrarios realizados por los sistemas educativos, con fines prácticos, solo vienen a perturbar el proceso de aprendizaje y a separar al sujeto (como si se tratara de un ferrocarril que va desprendiendo los vagones a medida que avanza de una estación a otra). Sin embargo hay sistemas educativos dentro de las escuelas primarias que son un poco mas coherentes, donde se concibe una escuela básica que inicia en éstas y termina en la secundaria. La profesión del maestro exige una constante revisión y actualización, además de que su formación debe estar centrada en comprender cómo aprende el niño, iniciando su formación en la normal y no la termina sino hasta que concluye su ejercicio profesional.

“En la enseñanza de la historia el papel del maestro es muy importante. Además de narrar y explicar, es necesario que guíe adecuadamente el análisis de las lecciones, que diseñe actividades que propicie la participación de los alumnos y que relacione los temas de historia con los contenidos de otra asignatura”.
Cada escuela debería de ser un equipo técnico que se preocupará por ayudarse mutuamente a superar los problemas educativos que se presentan todos los días. 

En la educación de los niños en las escuelas primarias se deben tener en cuenta no solo su edad cronológica sino también el grado de desarrollo que ha alcanzado, para poder saber que tipo de estímulo pueden ser significativos para él.

Así mismo y de acuerdo con el tipo de contenidos que se busque en el aprendizaje del niño se deberá tener en cuenta no solo los objetivos, sino también los instrumentos, reactivos, materiales y ejemplos que permitan al niño manejarlos solo, en compañía del maestro o de otros niños, para extraer de ellos la importancia de fenómenos (conceptos, noción, habilidad, etc.) que se trata de enseñar.

Hablar del proceso de enseñanza-aprendizaje implica hacer referencia a una relación entre el maestro y el alumno, mediada por el contenido. Esta relación maestro-contenido-alumno está centrada en enseñar y aprender. En tal sentido en el proceso enseñanza- aprendizaje ambos actores, maestro y alumno, despliegan determinadas actividades en torno al contenido, en términos de apropiación conceptual por su parte, el maestro ha desarrollado una apropiación mayor y más concreta del contenido, en tanto que ha sido su objeto de estudio.

Aunado a lo anterior es importante señalar la función del padre de familia, ya que éste, es uno de los pilares principales en el proceso de enseñanza-aprendizaje del niño, puesto que estos contribuyen o deben contribuir de una manera directa en dicho proceso, apoyando al niño social y económicamente, siendo así, un elemento de apoyo fundamental para el maestro. Cabe destacar que el alumno debe de contar con ciertas condiciones para lograr un mejor aprovechamiento de lo que el sistema educativo le brinda y es mayor responsabilidad del ámbito familiar satisfacer esas condiciones de tales fines.

2.3 Cómo evaluar Historia y sus estrategias didácticas
La evaluación es una parte importante de la tarea educativa. Aporta información para que los maestros conozcan diferentes aspectos de los procesos de enseñanza y aprendizaje, como son las ideas previas de los niños en relación con el tema de estudio, los conocimientos adquiridos, las habilidades incorporadas y los conceptos complejos, entre otros.

De acuerdo con sus propósitos la evaluación debe ser formativa o sumaria. La primera está integrada a la enseñanza; ofrece información para la planeación y el mejoramiento de ésta, por lo que permite atender problemas de aprendizaje de manera oportuna. La información que se obtiene de la evaluación formativa, apoya además, el momento en que el maestro traduce sus valoraciones en calificaciones, lo que constituye la evaluación sumaria.

Es necesario que el maestro valore conocimientos, habilidades y actitudes, por lo que la aplicación exclusiva de pruebas escritas al finalizar cada unidad de trabajo es insuficiente para obtener información sobre lo que los niños aprendieron. De ahí la necesidad de instrumentar una evaluación formativa. 
Al evaluar historia en el quinto grado de escuela primaria se procuró disponer de testimonio diversos que serían la base para elaborar los juicios valorativos de los alumnos, puesto que una evaluación integrada a los procesos de enseñanza y aprendizaje facilita la obtención de tales testimonios. De esta forma el docente dispondrá de información acerca de cómo trabajan y progresan los niños.

El propósito de enseñanza de la historia en el quinto grado no buscan que los discentes memoricen los datos específicos que forman parte de la narración y de la explicación de un hecho o proceso histórico, sino que los interpreten y formulen explicaciones propias y fundamentadas.

Las habilidades que los niños adquieren y desarrollan en el quinto grado de la escuela primaria a través de las actividades de aprendizaje que implican búsqueda, organización, análisis, síntesis e interpretación de información; es decir, dependen sobre todo, de las formas de enseñanza. Es por esto, que las habilidades no pueden evaluarse independientemente de los contenidos específicos, pues es en el estudio de éstos cuando se ejercitan y manifiestan. Es así pues que el desarrollo de las habilidades no puede ser objeto de programación, es decir, no puede ubicarse como propósito de uno o dos bloques, sin embargo, es posible valorar cómo evolucionan los niños a lo largo del curso.

Contribuir a la formación de actitudes y valores en los alumnos, es uno de los propósitos fundamentales de la educación primaria. En dicha formación juegan un papel determinante la experiencia, el ejemplo y la convivencia social cotidiana; sin embargo, la escuela, y en particular la enseñanza de la historia puede contribuir a la formación de valores, mediante la reflexión sobre sus fundamentos y su constitución como ideales en el transcurso de la historia.

Al estudiar la historia de México y de otras sociedades, al revisar procesos cuyas consecuencias históricas han sido fundamentales en la evolución social y distinguir la acción de los participantes individuales o colectivos, se espera que los niños, fortalezcan su identidad con los valores éticos y cívicos que son base de la convivencia social civilizada: respeto y aprecio por la dignidad humana, libertad, tolerancia, justicia, igualdad, solidaridad, soberanía, democracia y legalidad.

Los valores solo pueden percibirse a través de las actitudes que los alumnos manifiestan en sus acciones y en las opiniones que formulan espontáneamente respecto a los hechos y situaciones de los que son testigos o se enteran por diversos medios. Por esta razón, este aspecto es el mas difícil de evaluar, y quizá, las únicas formas de hacerlo son el diálogo y la observación. La evaluación, en este caso, no se traducirá en calificaciones, sino en la base para reflexionar con los alumnos sobre sus actitudes y los valores que implican.

Las formas de enseñanza desempeñan un papel de suma importancia para superar las dificultades que enfrentan los niños al estudiar historia en la escuela primaria. Una de las formas más usuales en la enseñanza de esta asignatura es la narración o la exposición de acontecimientos políticos, militares, sociales y culturales. Tratando con esto, de despertar la curiosidad del alumno en el tiempo histórico, buscando que éste se ubique en el periodo que se está estudiando y hacer una relación del pasado con el presente, para comprender de donde surgen los instrumentos, leyes, costumbres, tradiciones, etc. que forman parte de su cotidianidad.

Las actividades sólo son un medio para que los niños adquieran un conocimiento; por eso, al llevarlas a cabo, es importante no perder de vista los propósitos que se persiguen, así se evita que la forma o presentación de la actividad (una escenificación o una maqueta, por ejemplo) sustituya lo que realmente importa: la adquisición de conocimientos y el desarrollo de habilidades y actitudes.

Un ejemplo de lo anterior es la línea del tiempo, que es un recurso gráfico útil para representar los hechos y épocas históricas, su secuencia y duración, para ilustrar la continuidad y los momentos de ruptura más relevantes del proceso histórico, así como para relacionar y comparar diversos acontecimientos o procesos históricos simultáneos en diversos lugares del mundo, su lectura y elaboración contribuyen a desarrollar la noción de tiempo histórico en los niños. 

Otro recurso importante para la enseñanza y comprensión de la historia son los mapas históricos, en éstos los alumnos localizan en el espacio geográfico las regiones donde se asentaron las sociedades que se estudian, los pueblos o ciudades, los centros de producción, y también pueden relacionar algunos hechos, como la fundación de los pueblos o ciudades con los recursos naturales existentes y las características físicas del territorio. Una actividad importante, aunque complicada, es la representación en mapas de algún hecho histórico diciendo con esto, que después de recopilar la información, los alumnos deben representar en un mapa el mayor número de datos que sean posible.

Además de las anteriores ya mencionadas, la historieta es otra estrategia didáctica muy importante, puesto que los niños al elaborarla desarrollan su creatividad y la noción de orden cronológico de los acontecimientos, la realización de una historieta es un recurso útil para sintetizar la información acerca de un tema, representar una sucesión de hechos o la evolución histórico de algún hecho cultural, social o económico. Por ejemplo, en quinto grado el maestro puede proponer la elaboración de historietas acerca de las formas de trabajar de la tierra (herramienta, técnicas utilizadas) de los diferentes periodos y sociedades estudiadas, la evolución de las formas de escritura, de los medios de transporte, etc.

Por último otra actividad consiste en seleccionar a algún personaje del pasado, puede ser una persona común y no necesariamente algún héroe o heroína, y escribirle un texto desde la actualidad, contándole lo que ha cambiado desde la época en que vivió hasta nuestros días; desarrollando así la imaginación y usándose la empatía.

Con todo lo anterior antes descrito es importante mencionar, que para dirigir el aprendizaje de los alumnos es conveniente que al iniciar el estudio de cada bloque, los alumnos y sobre todo el docente conozca con precisión los propósitos que se persiguen, ello permitirá atender en forma especial los contenidos fundamentales; de igual forma, al finalizar el trabajo con un bloque de contenidos conviene recapitular, repasar y evaluar lo que se ha estudiado.

Sin duda es importante recalcar que este tipo de estrategias despierta en el alumno una mayor imaginación sobre el pasado, situación que es primordial según el plan de estudio vigente en la educación primaria. Así mismo, permite reflexionar sobre los cambios, relacionar pasado-presente, etc. y actuar de cierta manera empáticamente.

CAPÍTULO III
ANÁLISIS DE LA EXPERIENCIA DOCENTE
3.1 Quiénes son los niños del grupo
Muchas son las características que como docentes debemos poseer, es por ello que al hacer una reflexión de la práctica, sobre la práctica y para la práctica, forzosamente tenemos que poner en juego una serie de habilidades o bien, competencias didácticas, que nos permitan en un momento dado enriquecer nuestro trabajo cotidiano, con el propósito de lograr una educación de mayor calidad.

Este análisis, crítica o reflexión, permitirá tomar en cuenta en nuestra planeación aspectos tales como las características de los alumnos, sus necesidades, intereses, lo que les agrada, desagrada, sus problemas sociales, familiares, personales, etc. así como también sus ritmos de aprendizaje. Esto guiará de cierta manera la labor docente y coadyuvará a una mejor organización de la misma.

Es por ello que destaco a continuación las principales y más importantes características del grupo escolar de quinto grado grupo de la ciudad y puerto de Mazatlán Sinaloa, donde se llevó a cabo la práctica docente durante el ciclo escolar 2005-2006.

Este grupo escolar está conformado por 27 alumnos de los cuales 11 son niños y 16 niñas, oscilando sus edades entre los 9 y los 11 años; 26 de esos alumnos son de nuevo ingreso y no han tenido problemas de repetición en ningún ciclo escolar a excepción de uno que repitió el cuarto grado debido principalmente a problemas de inasistencias, mas no problemas de aprendizaje.

Desde el inicio de este periodo, realice un examen de diagnóstico, el cual considero importante para detectar el nivel de aprendizaje o los conocimientos básicos, que le servirá para acceder a los propósitos y contenidos que conforman el programa de quinto grado. Cabe destacar que los resultados arrojados, al someterlos en un análisis riguroso demostraron que en términos generales el grupo presentó problemas de interpretación de textos o comprensión de los mismos, nula aplicación de las reglas ortográficas, e identificación de sustantivos, verbos, etc. así como también escasa nociones de los algoritmos de las operaciones básicas, características de las figuras geométricas como son: ejes, vértices, diagonales, uso de líneas paralelas, perpendiculares, verticales y horizontales, etc. Por otro lado se detectaron una gran cantidad de deficiencias en las asignaturas de Ciencias Naturales, Historia, Geografía y Civismo.

Después de haber realizado el reconocimiento del grado o nivel académico de los alumnos, se llevaron a cabo entrevistas con padres de familias y alumnos con la finalidad de contar con un banco de datos que quedaron asentados en el expediente personal sobre la situación familiar y contextual de cada uno; en dicho informe se presentaron solo dos casos con problemas de desintegración familiar que han influido y siguen influyendo en sus procesos de aprendizaje y en integración grupal; estos alumnos fueron abandonados por sus padres, quedando a cargo de algunos de sus familiares, los cuales no han brindado el apoyo necesario para que mejoren en su desempeño escolar.

Posteriormente y dada la importancia que tiene porque repercute en el proceso de enseñanza-aprendizaje el hecho de que los discentes no presenten problemas fisiológicos, se llevó a cabo en forma empírica y práctica un chequeo sobre el grado acústico y visual de cada uno, detectando aquí, aparentemente algunos problemas visuales que fueron canalizados directamente con el padre de familia para un chequeo profesional, los cuales a la postre resultaron negativos.

Ya durante el trayecto de la práctica docente y en las diversas jornadas de observación y práctica me percaté de que es un grupo que inició muy apático al momento de las participaciones orales, cumplimientos de tareas, trabajos colectivos o de grupos, problemas de disciplina entre otros. Los cuales en su momento han ido superándose a tal grado de que actualmente les gusta participar exponiendo sus ideas, cumplir con sus tareas encomendadas y les agraden también los trabajos colectivos. Así mismo les encanta acudir periódicamente a la biblioteca de la escuela (rincón de lecturas) o explorar y leer materiales diversos e incluso, cuando ven o veían algo de su agrado los tomaban con préstamos a domicilio. Cabe señalar que esta actividad se implementó durante todo el ciclo escolar como producto de un proyecto de escuela que tiene como finalidad el lograr una lectura de mayor comprensión y algo importantísimo, una lectura por placer, situación que ha rendido fruto en muchos de ellos a tal grado que en horas inhábiles se siguen cultivando con una gran variedad de textos.

Otra de las actividades que les son motivantes, son las referidas a la Educación Física, Educación Artística, y sobre todo el acudir al centro de cómputo donde exploran diversos temas abordados en las demás asignaturas.

Este grupo es muy unido lo cual se puede comprobar al momento del recreo puesto que generalmente conviven en los juegos como básquetbol, fútbol, de mesa, etc., intercambian sus alimentos, se apoyan con materiales, cooperan para mantener limpia el aula e incluso tienen reuniones periódicas en algunas casas de ellos, tanto de recreación como de estudio. Aunado a lo anterior ellos mismos se han fomentado el respeto tanto para el grupo como sus demás compañeros y hacia los maestros mismos. Tal es el caso que llevaron a cabo un proyecto titulado precisamente: ¿cómo respetar a nuestros semejantes?

Por otra parte son muy apáticos al momento de redactar, debido a que esto implica poner en prácticas las principales reglas ortográficas para una mejor redacción, cabe aclarar aquí que no se les obliga en un primer momento a que apliquen dichas reglas puesto que se realizan autocorrecciones y correcciones grupales; pero aún así, muestran apatía. Así mismo dentro de la asignatura de tecnologías muestran inconformidad debido a que no se cumplen sus expectativas, así como también por la irresponsabilidad de la encargada (cabe señalar que esta disciplina actualmente está conformada dentro de la Educación artística de manera oficial, pero prácticamente funciona independiente).

Se ha observado que les molesta el hecho de que no se les revisen algunas tareas, que no se respeten participaciones individuales, así como también el no dar respuestas a algunas interrogantes que plantean, razón por la cual se ha buscado atender esas inquietudes de manera oportuna, salvo en raras ocasiones y debido a situaciones fuera de nuestro alcance.

3.2 Organización y desarrollo de las clases
Toda persona que lleva a cabo una tarea cotidiana forzosamente debe poseer conocimientos, habilidades y actitudes que enfocarán para lograr el éxito deseado y actuar así con eficacia y eficiencia. Para ello es necesario que dentro de la tarea docente que es nuestro campo, tengamos muy en claro qué vamos a enseñar, cómo lo vamos a enseñar, a quién se lo vamos a enseñar y dónde lo vamos a enseñar. He aquí una forzosa reflexión que debe ser implementada mucho antes de estar frente al grupo con el cual se va a laborar durante todo el ciclo escolar.

Este aspecto que forma parte de la organización y desarrollo de las clases, partió inicialmente de la elaboración de un plan anual sobre las diversas actividades que se realizarían a lo largo del periodo lectivo 2005-2006 en el cual se incluyeron aspectos relacionados con honores, periodos de evaluación, visitas domiciliarias, reuniones con los padres de familia, eventos o concursos, actividades de recuperación, entre otros. Un punto muy importante que formó parte de esta organización lo constituye la elaboración y aplicación del examen de diagnóstico antes descrito acompañado de las entrevistas con padres y alumnos así como también, establecimientos de reglamentos con la colaboración de los alumnos para un buen funcionamiento y respeto tanto al interior del aula como del plantel mismo. Lo que permitió poseer información sobre el grupo y partir de ello para una buena organización de las futuras actividades docentes.

Como ya es tradición, cada inició del periodo lectivo todos los docentes asisten a cursos-talleres durante el mes de Agosto con la finalidad de explorar de manera general el plan y programas del grado asignado y mantenerse actualizado, factor que indudablemente permite tener un mayor conocimiento sobre los propósitos y contenidos que se buscará lograr en el alumno en el grado y grupo que atenderá.

Este tipo de cursos que forman parte de los programas generales de actualización (T.G.A), continuaron dándose a lo largo del ciclo escolar para mayor profundidad en el conocimiento de los diversos materiales con los que se cuentan y como usarlos más apropiadamente, y de cierta manera, realizar adecuaciones a la organización del trabajo cotidiano, pues las experiencias de los docentes del plantel educativo mismo aportan excelentes elementos que en la socialización permiten abordar los contenidos con un diferente y mas rico panorama.

Cabe mencionar que dentro del actual plan y programas de educación primaria, se da un modelo de organización sobre las diferentes asignaturas que lo conforman, pero, es claro que ésta es solo una propuesta y no una imposición. En ella se manifiesta una mayor carga de horario a las asignaturas de Español y Matemáticas (cinco horas a la semana), y en nuestro caso que es la asignatura de Historia se le da un tiempo de 1.5 horas a la semana y 60 horas anuales; tiempo que sin duda no es el propicio para lograr lo que se pretende ya que en el quinto grado la gran cantidad de contenidos y lecciones que se abordan son demasiados, por lo que es necesario en muchas ocasiones y como debe ser, se hace una vinculación o articulación con otras asignaturas para aprovechar el mayor tiempo posible.

Uno de los aspectos a considerar lo es el espacio que conforma el aula y la institución misma, así como también el tipo de mobiliario con que se cuenta, siendo estos mesabancos binarios muy deteriorados y de difícil manejo para trabajos en equipos, aunque, se implementaron algunos de éstos con respecto a la asignatura de Historia. Así mismo en muchas ocasiones se trasladó al grupo tanto a la biblioteca (rincón de lecturas) donde se aprovecharon los textos que hacían alusión a aspectos históricos relacionados con los contenidos, como a la sala de cómputo, la cual cuenta con 5 computadoras y una amplia información histórica. Todos estos espacios formaron parte de las diversas actividades implementadas y plasmadas en un plan de clases de todas y cada una de las jornadas de prácticas.

Con respecto al desarrollo de la clase, ésta partió inicialmente de un rescate de conocimientos previos con diversas interrogantes sobre los temas abordados, situación sumamente importante para en un momento dado modificar como sucedió en muchos de los casos la planeación cuando surgían aspectos básicos para la adquisición del nuevo conocimiento.

Después de la actividad anterior se partía o continuaba con narraciones que duraban entre 10 y 15 minutos sobre un panorama general de la temática o en muchos de los casos mediante una lectura comentada manejando inferencias, predicciones, así como también lecturas en equipos realizando una síntesis o resumen que se exponía tratando de que los integrantes de los equipos (3,4,5) manifestarán sus puntos de vista.

De manera general después de poseer un conocimiento sobre el tema, se realizaba una especie de reflexión sobre la relación de las etapas analizadas con el presente, sobre lo que prevalece o los cambios que se han organizado y en mucho de los casos se realizaron cartas imaginarias, cuentos, mapas históricos, historietas, tratando se ubicarlos en el tiempo y el espacio, desarrollar su imaginación, actuar con empatía, entre otras no menos importantes situaciones.

Cabe mencionar que en dichas reflexiones así como en el trayecto o desarrollo de la clase se buscó articular diversos contenidos abordados en las demás asignaturas para de esta manera diversificar el conocimiento histórico, situación fundamental para atender a una de las características de los alumnos como lo es el aprendizaje global de los fenómenos sociales, políticos, económicos, etc. y evitar de cierta manera la fragmentación del conocimiento.

Otra de las actividades implementadas en este desarrollo del trabajo cotidiano consistió como ya anteriormente se dijo en llevarlos generalmente los viernes a una retroalimentación apoyado con el centro de cómputo, donde se les mostró a los alumnos los temas abordados en esta asignatura dentro del salón de clases, lo cual para ellos resultaba muy motivante.

Un punto muy importante y que no se debe de pasar por alto es el hecho de que la clase fuera presentada de manera dinámica atendiendo a la idea plasmada en el plan y programas de utilizar las competencias comunicativas en los alumnos buscando desarrollar en él habilidades para que se pueda comunicar oralmente y por escrito. Por tal situación se establecía una socialización en el grupo de manera organizada tanto en el rescate de conocimientos previos, como de inferencias, y aportaciones de los mismos alumnos, producto de su experiencia y de su relación con el entorno geográfico.

Otro elemento presente lo constituyo el hecho de apoyarse con mapas para ubicar el espacio geográfico donde se llevó a cabo el hecho histórico analizado.

Estos rasgos anteriormente descritos considero que son esenciales tomarlos en cuenta tanto en la organización como en el desarrollo de la clase misma y que deben formar parte de las competencias didácticas y comunicativas que exige el perfil de egreso de la Licenciatura en Educación Primaria; para con ello enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje.

3.3 Competencias didácticas
Tratando de hacer un análisis reflexivo de todos los elementos o aspectos tratados a lo largo de la presente licenciatura, he corroborado la gran importancia que tiene el reconocimiento general de todo lo que concierne a la labor docente, y he llegado a comprender que gran parte de este trabajo cotidiano es responsabilidad del docente, él debe poseer las suficientes herramientas que utilizará para beneplácito de su tarea. Estas herramientas o “competencias didácticas” que no son otra cosa que las habilidades, conocimientos y actitudes que el docente pone en práctica durante el proceso educativo y que le permiten actuar con eficacia y eficiencia para con ello acercarse mas al modelo del “buen profesor”.

En el grupo escolar del quinto , fueron implementadas una serie de competencias que de cierta manera estuvieron relacionadas con los propósitos enmarcados en el plan y programas de educación primaria, y de las cuales destacaré a continuación las más sobresalientes.

Como ya en el apartado anterior se mencionó, para la organización de la clase fue necesario, tomar en cuenta ciertos elementos psicológicos y sociológicos con miras al reconocimiento de las principales deficiencias, intereses, necesidades, problemas del contexto social y familiar que formaban parte de la idiosincrasia del grupo, la cual es sin duda una de las principales habilidades que se deben de poner en juego al inicio de cada ciclo escolar, para contar con elementos fundamentales y dar pie a otras competencias más como es en primer término la planeación, la cual debe ser producto de esas necesidades e intereses de los alumnos con la finalidad de hacerle frente a esas deficiencias, de partir de sus necesidades e intereses y por lo tanto seleccionar las estrategias mas acordes a esas características. Sin olvidar que debe realizarse también buscando mantener una vinculación o articulación entre los contenidos de diversas asignaturas y evitar con ello la fragmentación del conocimiento, además de organizar el trabajo.

Si consideramos que la planeación debe incluir actividades acordes a las características del grupo, material didáctico que se apropiado, creo conveniente mencionar otra habilidad sumamente importante que es la evaluación, entendiéndose ésta desde un punto de vista formativa, apegándose más a lo cualitativo que a lo cuantitativo, cabe destacar que esta se incluye pues, desde antes de que formalmente se inicie el ciclo escolar en la búsqueda de los propósitos y contenidos que son parte del grado a atender, puesto que se evalúan: cuales serán, las mejores estrategias de conducción, de la misma evaluación que se apegue a un enfoque o metas propuestas, qué tipo de material didáctico es el conveniente, entre otros.

Por consiguiente y retomando lo anterior, otra competencia fundamental que debemos poseer es con referencia a la elección y selección del material didáctico en el cual se debe de considerar el manejo o manipulación dada las características que presentó el grupo y que deben apegarse al constructivismo, es por ello que el material, debe ser lo mas concreto y real posible y por que no decirlo que forme parte de su contexto o de la propia naturaleza.

No menos importante debe ser la habilidad de buscar información, seleccionarla y procesarla basándose en el contenido que se pretende impartir (para el tratamiento), la cual debe de ser producto de una ardua tarea en diferentes fuentes, para con ello lograr el dominio de contenido mismo y hacer frente con mayor éxito como fue el caso (generalmente) de las interrogantes que plantean los discentes. Aunado a esto enriquecer otras habilidades planteadas o que se plantearán.

El hecho de contar con un buen dominio del contenido, una adecuada planeación, un reconocimiento a las habilidades e intereses de los alumnos y una buena selección del material didáctico, así como el contar con elementos suficientes y lograr con ello una buena motivación del grupo, propició que la clase abordada en cada una de las sesiones mantuviera una interacción constante entre maestro y alumno, ya que las determinantes señaladas permitieron agilizar el trabajo de tal manera que el grupo se mantuvo interesado y activo, evitando con ello la monotonía del trabajo cotidiano y si en algunos casos se presentó dicho fenómeno se implementó el uso de ciertas dinámicas a manera de juego, así como también en su totalidad el rescate de conocimientos previos o planteamientos de interrogantes para mantenerlos motivados. Esta situación se conecta estrechamente con la disciplina la cual se refiere a uno de los principales aspectos en el que la mayoría de mis compañeros y yo coincidimos en que es un factor primordial para exista un orden colectivo dentro del recinto escolar, así como también la formación de hábitos de organización y respeto a cada uno de los miembros que constituyen la comunidad educativa.

Entre los factores materiales que inciden sobre el nivel de disciplina del centro escolar hay que citar el espacio en que los alumnos se desenvuelven, el mobiliario y el material del que disponen. Un espacio insuficiente, dificulta la libertad de movimientos y aumenta el nivel de conflictividad.

También el mobiliario y material, si no se acomoda a la edad y nivel de desarrollo de los alumnos, incide en un empeoramiento del ambiente dentro de la clase y produce un deterioro de la disciplina.

Para que la disciplina tenga una base sólida ha de basarse en la aceptación de una escala de valores que propicien la convivencia y el esfuerzo común. Deben de fomentarse, por tanto, actitudes de valoración, respeto, sinceridad, lealtad, honradez, entre otras necesarias para mejorar las relaciones humanas.

Los objetivos de la disciplina fueron los siguientes:
1. - Despertar el interés y hacer agradable las actividades.
2. - Participar en la creación de normas.
3. - Respeto basado en la comprensión.
4. - Cooperación, espontaneidad y autonomía.

Es factible reconocer que no debe fijarse un tiempo exacto de la duración de algún contenido pero si, se puede planificar y en esta planificación se debe considerar el trabajo de los alumnos ya que sus ritmos varían en el transcurso del tiempo. Por ello es conveniente programar el trabajo de los alumnos (as) en función de estos ritmos.

Algunas dificultades que se presentaron durante mis prácticas docentes, fueron las comisiones, las cuales interrumpen el trabajo de clases y además que estos aspectos muchas de las veces no los conocemos y no los contemplamos a la hora de planear.

De acuerdo a mi experiencia puedo concluir en relación a este aspecto, que debemos utilizar diversas estrategias que mantenga la atención del alumno y evitar que se aburra o que se enfade, no debemos extendernos demasiado en el tiempo sino que cuando estemos seguros de que se ha cumplido el propósito, terminar con la actividad y contribuir con lo planeado.

Entre las competencias y al mismo tiempo estrategias de enseñanza debemos tener un claro dominio y reconocimiento de lo que es el trabajo por equipos ya que si no contamos con los elementos recomendables para éste se corre el riesgo de no hacer un buen uso de él y que la clase se convierta en un caos, por ello el grupo debe estar organizado de tres a cuatro integrantes por equipos. Para con ello propiciar que todos los integrantes puedan expresar sus puntos de vista, argumentos o conclusiones y con ello contar con mayores elementos para evaluar, reconocer y/o profundizar sobre la temática.

Ya para finalizar este apartado y no tratando de manifestar todas las habilidades o estrategias, hago alusión a una de las que más se apegan al tratamiento de la historia como lo es la narración, la cual bien guiada y estructurada permite al alumno despertar su imaginación, ubicarlo, hacer inferencias o actuar con empatía, lo que permite que no solo sea el docente el que tenga el uso de la palabra puesto que con las inferencias, imaginación y empatía el niño está en participación activa. Además esta habilidad de narrar debe de considerarse en un espacio de entre seis a diez minutos aproximadamente y puede realizarse continuamente al mismo tiempo como un reforzamiento o como inicio de un hecho histórico, rescatando los elementos mas primordiales de dicho fenómeno social.

Con lo anterior antes descrito, se puede constatar la importancia de las competencias didácticas, ya que estas nos ofrecen un panorama más sobre el desarrollo de lo que será nuestra profesión docente, puesto que si buscamos tener un mejor domino sobre ellos, la tarea docente será más fructífera, rica y significativa.

Es muy importante considerar todos los aspectos que se retoman en este apartado, para poderlos tomar en cuenta cuando se nos presente alguna dificultad y tener así la capacidad de resolver problemas y los desafíos del ser maestro en situaciones concretas, a partir de la expresión de los recursos y herramientas con los que se cuenta. Indudablemente estas competencias se tienen que ver enriquecidas o con mayor dominio durante la experiencia y la reflexión de la práctica misma.

CONCLUSIONES
Desde el inicio de la conformación del tema de estudio se planteó dar respuesta a una serie de interrogantes que condujeran a la realización del presente trabajo. También se abocó a la búsqueda de información documental que dieran las pautas propicias para el análisis y culminación del presente escrito.

Reconociendo que el objetivo central consistió en el mejoramiento que exige el tratamiento de la historia en el ámbito de la escuela primaria, para apegarse a los propósitos que ella exige, y más específicamente en el quinto grado.

El análisis realizado permitió llegar a las siguientes conclusiones:
Es claro que toda asignatura o materia de estudio tiene características propias, que deben ser estudiadas para considerarlas y establecer mecanismos adecuados para un mejor tratamiento, en el caso de la historia se logró comprender que ésta es abstracta, y que dicha abstracción es uno de los elementos que si no es considerado impide que el alumno logre una mejor apropiación de la misma, dada las características que éste presenta 
a temprana edad, según aportes básicamente de la psicología. Otro elemento que se logró es el hecho del tratamiento del que ésta ha sido utilizada donde la memoria y mecanización han sido el fin único, más no la reflexión y critica sobre la misma.

El hecho de conocer el por qué de la importancia de esta asignatura a todo lo largo del nivel primaria abre o da pauta para relacionar el grado de secuenciación y las metas que se persiguen en cada uno de los grados, así como su articulación y evitar con ello un desglose o segmentación de la misma, y al mismo tiempo hacer énfasis en las principales metas que en ellas se plantean.

Entender que el nuevo paradigma educativo exige nuevas metas, habilidades, y un nuevo tratamiento de la misma es otro factor fundamental que se ha logrado conformar, lo que conlleva a que hoy en día la vieja estrategia de la memorización o repetición del conocimiento ha sido pasada a segundo plano y ha dado pauta a nuevas estrategias para mejores resultados como lo son: la narración interactiva, la relación pasado-presente, la causalidad, la idea de cambio, mapas históricos, por mencionar algunos.

Todo ello parte como se dijo de un nuevo paradigma educativo plasmado en un enfoque de corte constructivista, en el que el principal involucrado es el alumno, que en su construcción o reconstrucción del hecho histórico dependerá menos de la memoria y se apoyará mas a la comparación, reflexión y crítica del hecho histórico; y que esto tiene su fundamento en una psicología que se aboca al estudio del sujeto y su apropiación del aprendizaje en el que influye su nivel de desarrollo cognitivo y su interacción con su mundo circundante.

Queda claro que en nuestros días existe un trinomio fundamental en el proceso enseñanza-aprendizaje, alumno-maestro-padre de familia y que la función de estos tienen que vincularse, tienen que estar en constante interacción para un mejor logro de sus aprendizajes. Hoy el alumno debe permanecer activo y no pasivo, debe descubrir y no memorizar, debe investigar y no recibir los conocimientos de viva voz del maestro, puesto que éste debe ser un guía, un propiciador, un problematizador de situaciones y no el que posee el conocimiento y lo transmite a los alumnos, que no es el que tiene la verdad, sino el que la busca o ayuda a buscarla y sobre todo que no es el único que tiene la palabra. Así mismo debe de reflexionar sobre su práctica, en la práctica y para la práctica. Con respecto al padre de familia debe de reconocer que su trabajo no consiste, solo en mandar a sus hijos a clases, sino que debe involucrarse en el proceso acudiendo periódicamente a la institución y propiciarle al alumno valores para una mejor actitud ante sus trabajos cotidianos.

Otro aspecto que se reafirma mediante esta investigación reside en el hecho de que es importante reflexionar sobre nuestras deficiencias en torno al hecho de las competencias didácticas que debemos poseer y que es fundamental, contar con elementos teóricos para enriquecer la práctica y que dicha práctica enriquecerá nuestra experiencia y nos dará mayor seguridad, por lo que debemos dejar de lado el sentido común.

Una de las situaciones que este estudio permitió comprender es la importancia que aunque ya se había considerado no se aceptaba su gran implicación como lo es el hecho de estar evaluando continua y periódicamente, no solo al alumno, sino también nuestra función, ya que general y tradicionalmente cuando existen problemas en el trabajo cotidiano, buscamos miles de justificaciones pero no evaluamos nuestros papel; no tenemos el hábito de autoreflexión y autocrítica lo cual, debe formar parte de nuestra idiosincrasia, lo que permitirá realmente modificar y enriquecer nuestra función y no culpar a quien muchas veces realmente no es el responsable directo (alumno, padre, contexto, medios de comunicación) aunque también es factible reconocer en un momento dado su influencia.

Al llevar a cabo esta investigación y básicamente en la revisión bibliográfica, mucho se habló del sometimiento ideológico que esta asignatura inculca a todos y cada uno de los individuos de una sociedad. En un futuro esta idea considero, debe ser producto de un análisis a profundidad para de cierta manera estar consciente de las implicaciones que tiene y cómo evitar contribuir a este fin que se persigue, desde el grupo en el poder.

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SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA. Libro para el maestro, Historia quinto grado. Pág. 50.

AUTOR:
MC Ramón Larrañaga Torrontegui
Latorro5411@hotmail.com

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Publicado Friday 17 de November de 2006

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