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Venezuela, 1950-1980: la esperanza del petróleo
Resumen: La importancia que en este trabajo se le da al estudio de la evolución económica-política de Venezuela durante el periodo 1950-1980, surge a partir del escaso conocimiento que se tiene al respecto de este país que aún en nuestros días funge como una economía que tiene relevancia en el ámbito internacional latinoamericano.
Publicación enviada por Javier Cervantes Mejía
INTRODUCCIÓN
América Latina, desde sus orígenes, se
ha configurado como un territorio al que se le ha explotado material y
moralmente por países o naciones con una mejor infraestructura. Esta situación
se da desde que el continente supuestamente fue descubierto y entra con sus
necesidades y proyectos la población europea, representada en su momento por
España. El saqueo que se hizo de sus territorios en cuanto a minerales ha sido
uno de los ejemplos más ilustrativos para comprender el porqué se tienen
economías dependientes.
En este camino de la dependencia, América Latina ha evolucionado a expensas de
países como España, en un principio, Inglaterra, posteriormente, y los EU
hasta nuestros días. El problema fundamental que se ha encontrado ha sido la
intromisión de los países capitalistas (en general, EU) en la organización
política y social de los países latinoamericanos.
Al ubicarnos dentro del periodo de 1950-1980 encontramos a una América Latina
que ha pasado por innumerables transformaciones que tienen que ver con procesos
de industrialización, inmersión de empresas transnacionales, dictaduras
militares y gran desestabilización social, lo cual demuestra la poca organización
estatal que existe en cada país y que no hace nada por remediar sus problemas
internos. Un ejemplo claro de esta situación se encuentra en Venezuela, país
que ha pasado por estas perturbaciones y que da una idea de cuál es la función
de una nación subdesarrollada en esta red de dependencias, además de que su
papel es trascendental al tomar en cuenta que es un país ambicionado por su
producción petrolera.
VENEZUELA, 1950-1980: LA ESPERANZA
DEL PETRÓLEO
La importancia que en este trabajo se le
da al estudio de la evolución económica-política de Venezuela durante el
periodo 1950-1980, surge a partir del escaso conocimiento que se tiene al
respecto de este país que aún en nuestros días funge como una economía que
tiene relevancia en el ámbito internacional latinoamericano.
Su preponderancia en América Latina gracias a la producción petrolera que
ejerce ha significado, si se le puede ver así, benigna, aunque sólo en un
sentido más diplomático y estadístico en cuanto a comentarios que los países
extranjeros realizan al verse beneficiados con la inversión en este país
subdesarrollado; sin embargo lejos de estas adulaciones poco benéficas se
encuentra un país que padece al igual que sus hermanos latinoamericanos de
grandes índices de pobreza, bajos índices de educación y, en suma, de una
infraestructura raquítica y mal definida. De ahí que este periodo represente
los primeros pasos de una dependencia que aún el país venezolano padece.
Otra manera de justificarlo recaería en la necesidad de conocer hasta qué
punto el capitalismo neoliberal ha beneficiado o perjudicado a este país con
modelo económico que comenzó a hacer declinar a Latinoamérica a pocos años
de haberlo instituido. En este sentido, es necesario saber cuál es la ventaja
que podría tener un país dedicado íntegramente a los energéticos sobre otros
que sostienen su economía en la agricultura o en la manufactura (como suele
suceder en casi todos los países de este continente).
ANTECEDENTES: BUSCANDO EL CAMINO DE
LA DEMOCRACIA
Para reconocer un viraje en la política
económica de Venezuela para el periodo de 1950 a 1980 es necesario tomar en
cuenta que este país pasó de un régimen agrario económico a uno petrolero y
es necesario entonces hacer referencia a una parte de ese pasado que sirvió
como base para tal cambio.
Esta tesis fundamental del cambio puede ser apreciada en la obra del historiador
venezolano Guillermo Morón, quien expresa que: “hasta 1917 Venezuela se
mantuvo con una economía agraria. En el marco de esta situación, el general Gómez,
buen administrador, ordenó la balanza comercial. El dictador conocía el campo(1)
y sabía que era productivo(...)”. Venezuela, en este sentido, giraba en torno
a los índices de producción que estaban sujetos al campo y esta situación
permite apreciar el apoyo obligatorio del gobierno. Aunque el país vivía una
estabilidad económica, al hablar en términos internacionales este simple
espejismo podía ser desvanecido al tratar el aspecto social, en el cual existía
la incondicional restricción a las libertades y la constante represión a los
caudillos o intelectuales insumisos. El régimen de Juan Vicente Gómez, quien
gobernó interrumpidamente durante los años 1908-1913, 1922-1929, 1931-1935, es
considerado, al igual que todas las dictaduras, como sanguinario e intolerante.
Volviendo al aspecto económico y haciendo énfasis en la estructura agraria
durante el gobierno gomecista, el autor citado explica que: “Desde el ascenso
de Gómez al poder hasta el año 1916, la economía venezolana mantuvo una
balanza comercial discretamente favorable. El activo del balance del comercio
exterior durante aquel periodo estaba constituido principalmente por el valor de
las exportaciones de café y cacao(...), hasta 1917 Venezuela se mantuvo con una
economía agraria. (...)no fue necesario que el petróleo apareciera para que la
nación comenzara a solventar sus deudas”. (2)
Es más, esta estabilidad que encontró al frente de la producción agrícola le
llevó al extremo de cancelar la deuda externa en 1930 con el pretexto de
conmemorar el centenario luctuoso de Simón Bolívar (fallecido el 17 de
diciembre de 1830), con lo que demostraba que el país pasaba por un tiempo
favorable. Ahora bien, no obstante que el presidente Gómez logró sacar a flote
este aspecto para la estabilidad venezolana, en lo económico, es de evidenciar
que poco le preocupó el favorecer la vida cotidiana de las personas a las
cuales gobernaba y es que el ejemplo claro es que no puso la mínima atención a
la educación del pueblo. Aunque esta situación es fácil explicar, puesto que
necesitaba tener así a las personas para evitar en lo posible cualquier
sublevación.
Otro tipo de perspectiva sobre Gómez
que refuerza lo antes descrito, lo ofrece Juan Oropesa, quien expresa que:
Juan Vicente Gómez consolida
su autocracia gradual y hábilmente, durante el bienio 1909-10(...). Poco tiempo
le basta a éste para eliminar a sus rivales, cuyos más nimios manejos atisba
con ojo de felino al que no escapa el menor movimiento de su próxima víctima.
En algunos casos, apenas si hay transición entre el desempeño de su cargo en
el Consejo de Gobierno, y el ir a parar a la cárcel o al exilio.
(...)Nunca pudieron estar vacías las cárceles ni faltó jamás entre los
exiliados, quienes llegaron a sumar decenas de millares. (3)
Ahora bien, el cambio ya en la
práctica se puede vislumbrar con lo que Miguel Izard expone acerca de que:
En Venezuela, y a partir de la
década de los veinte de nuestro siglo, el café como bien excedentario fue
sustituido por el petróleo y aquél siguió siendo un país
monoexportador(...). En la década de los veinte, el valor del crudo representó
la mitad del valor de todas las exportaciones venezolanas, y en los treinta, ya
superaba el 88 por 100. las posibilidades del chorro inesperado de riquezas no
solamente supuso entrar en un largo ciclo de derroche y especulación, sino que
además llago (sic) a distorsionar la óptica de los científicos sociales,
incluso los progresistas, a los cuales las posibilidades teóricamente
derivables de este recurso les ha llevado a adoptar una peculiar actitud ante el
devenir material, confundiendo una vez más crecimiento con progreso. (4)
En este tenor, se puede decir también que en los últimos días del dictador la
importancia del petróleo iba en aumento. Esta fuente no renovable comenzaba a
cautivar a los grandes empresarios tanto nacionales como internacionales,
quienes buscaban la forma de participar en los dividendos que resultaban de su
negociación. Tras la muerte de Gómez en el año de 1935 ascendió al poder
Eleazar López Contreras como presidente provisional y es declarado oficialmente
en el año de 1936 cuando entró en vigor la nueva constitución política. El
gobierno de López Contreras además de ser reconocido por impulsar nuevas leyes
fue visto como el gobierno que comenzó el auge petrolero. A este respecto, Morón
da algunas estadísticas: “En 1936, cuando comienza el periodo, los ingresos
[del petróleo) están situados en 274 millones de bolívares; en 1946 pasan a
1099 millones; en 1950 a 2125 millones; en 1960 a 6812 millones”.(5) Asimismo,
da a conocer un cuadro comparativo:

Otros elementos representativos del
gobierno de este personaje los expone Harry Bernstein:
Contreras fue, en general, una
sorpresa. Comenzó por permitir las demostraciones públicas de violencia y
hostilidad hacia el recuerdo y los retratos de Gómez. Abolió la censura, puso
en libertad a los presos políticos y permitió que los exiliados regresaran. En
ese primer año [1935], Venezuela adquirió libertades que le habían sido
negadas a sus ciudadanos por muchos años. (...)las ideas públicas aparecieron
nuevamente y la federación de estudiantes de 1928 fue reactivada en 1935 y
1936. (...)Demostraciones y huelgas, desfiles y protestas marcaron la nueva
escena política. (7)
A López Contreras le sucedió Isaías
Medina Angarita, el cual gobernó de 1941-1945. Este nuevo presidente siguió
los pasos de su antecesor al propiciar la apertura democrática y otras
libertades a la ciudadanía. Se modificó la constitución para permitir la
creación de partidos considerados "revolucionarios" y para establecer
el sufragio universal y directo. A este respecto, Bernstein afirma que:
“Medina concedió el sufragio a la mujeres. También otorgó la libertad de
palabra y defensa restaurando al periodismo y a la intelectualidad venezolana a
su posición de influencia”. (8)
Durante este período, en específico el 13 de septiembre de 1941, se fundó el
partido Acción Democrática (AD), liderado por Rómulo Betancourt y por Rómulo
Gallegos, quienes tendrían una gran influencia en los años posteriores. El
partido de gobierno dirigido por el propio presidente Medina, era el Partido
Democrático Venezolano (PDV). Medina es derrocado el 18 de octubre de 1945. El
poder fue asumido por una junta de gobierno que representaba a Acción Democrática,
la cual estaba presidida por Rómulo Betancourt. La nueva "Junta
Revolucionaria de Gobierno" ofreció la realización de elecciones en abril
de 1946 para un nuevo congreso, la restitución de las garantías
constitucionales, de la libertad de prensa y de agrupación sindical. Al poco
tiempo se fundaron dos partidos de origen estudiantil, que llegarían a tener
mucha influencia: La Unión Republicana Democrática (URD), fundada por Jovito
Villalba y el Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI)
fundado por Rafael Caldera.
Durante este periodo, en lo económico, según Bernstein, el gobierno se
“apartó del exceso de libre empresa y del liberalismo económico, ayudando,
regulando e interviniendo en la economía”(9) . Esta acción permitió brindar
la atención necesaria a los campesinos y proletarios tanto en la proyección de
la reforma agraria y la sindicalización de los petroleros, respectivamente.
Otro de los pasos evolutivos fue la creación de nuevas leyes que dieron como
resultado la Constitución de 1947.
A partir de 1948, la junta revolucionaria pone al frente a Rómulo Gallegos; sin
embargo su periodo fue muy breve (del 15 de febrero hasta el 24 de noviembre de
1948) cuando fue derrocado por una Junta Militar formada por los tenientes
coroneles Carlos Delgado Chalbaud, quien era ministro de la defensa, Marcos Pérez
Jiménez y Luis Felipe Llovera Páez, quienes acusaban al gobierno de haber sido
incapaz de resolver la crisis y a Acción Democrática de ser un partido
sectario. El nuevo régimen expulsó del país a Rómulo Gallegos y disolvió al
partido Acción Democrática, así como a la Confederación de Trabajadores de
Venezuela (CTV).
EL PERIODO DE 1950 A 1980
En 1950, el presidente de la Junta
Militar de Gobierno, Carlos Delgado Chalbaud fue secuestrado y asesinado, por lo
que fue reemplazado por el civil Germán Suárez Flamerich. Esta situación
motivó a la Junta de Gobierno a visualizar y llevar a cabo para noviembre de
1952 nuevas elecciones, en las cuales el partido Unión Republicana Democrática
(URD) resultó ganador. Pero el gobierno en boga realizó un fraude electoral y
mandó apresar y después exiliar a Jovito Villalba, ganador de las elecciones
por el URD.
En este contexto, el coronel Marcos Pérez Jiménez fue nombrado Presidente
Provisional, el 2 de diciembre de 1952. Más adelante, será reconocido como
presidente constitucional gracias a la construcción de un congreso de
simpatizantes del militar. Su gobierno pronto se convirtió en una dictadura, en
la cual se persiguió y encarceló a todos los opositores, principalmente
simpatizantes de Acción Democrática y comunistas “empedernidos”.
En el ámbito económico, según Raúl
López Alacayo, durante el gobierno de Pérez Jiménez, Venezuela fue el país
en el cual:
(...)las transnacionales
encontraron un terreno propicio para el desenvolvimiento de sus actividades,
debido a que el orden militar establecido evocaba las libertades disfrutadas
durante el gomecismo, las cuales se habían obstaculizado en las relativas
aperturas y efímeros períodos democráticos que medían (sic) entre ambas
dictaduras. El incremento de los ingresos fiscales fue considerable, como
consecuencia de la mayor producción, producto del otorgamiento de mayores
concesiones y al hecho circunstancial del ‘problema’ Árabe en 1956, que
favoreció la mayor colocación del crudo venezolano en el mercado
internacional(...). (10)
El desgaste del gobierno fue progresivo y
se podría decir que insalvable, pues la oposición compuesta por estudiantes,
profesionales, grupos económicos y la misma iglesia, comenzó a indagar
sucesivamente al gobierno sobre la forma en la que vivían los obreros y los
campesinos, a pesar de la riqueza que el gobierno estaba registrando en actas
económicas. Sin embargo, aquí habría que advertir que, como en casi todos los
países latinoamericanos que viven dictaduras, los militares servían a los
intereses extranjeros, principalmente los estadounidenses a cambio de dádivas
económicas que provenían del mismo saqueo del país. Era algo así como
repartir las migajas del pastel que obtenían.
La síntesis de lo que ocurría en
esta época puede ser vista en lo que Héctor Malave explica:
En los años 1956 y 1957 la industria
petrolera alcanzó en Venezuela un elevado nivel de operaciones debido a la
alteración geográfica de la oferta mundial de hidrocarburos ocurrida a raíz
de la crisis de Suez. El gobierno nacional, interesado en arbitrar recursos
fiscales extraordinarios, percibió alrededor de 2000 millones de bolívares por
otorgamiento de nuevas concesiones. Fueron esos los años de un auge artificial
que sólo prodigaba lucros espurios a la oligarquía y enriquecimientos ilícitos
a quienes constituían la élite del régimen.
En noviembre de 1957, Pérez Jiménez
anunciaba que pretendía la reelección. En consecuencia, la oposición movilizó
al pueblo para que se abstuviera de participar en esa farsa electoral, logrando
la realización de huelgas y manifestaciones que minaron el poder estatal, al
grado de que Marcos Pérez Jiménez tuvo que huir del país. El 23 de enero de
1958, un movimiento civil y militar derrocó al gobierno de Marcos Pérez Jiménez,
quien abandonaría el país con rumbo a República Dominicana. El asombro de los
pérezjimenistas fue enorme, incluso para los propios partidarios del gobierno,
ya que no había pasado ni un mes cuando se había propuesto el plebiscito para
lograr la reelección. Este referendo parecía darle cierta solidez a su régimen
y legitimidad ante las Fuerzas Armadas; sin embargo, las cosas no parecían
iguales para el pueblo. (11)
La opinión pública no tardó en
aparecer y es que muchas personas tenían algo que decir al respecto:
A partir de los sucesos del 1
de enero y ante la manifiesta crisis política y militar del régimen
perejimenista (sic), comenzaron a publicarse diversos manifiestos en contra del
gobierno tambaleante, firmados por hombres y mujeres representativos de
diferentes campos de la actividad económica, profesional y cultural, así como
pronunciamientos públicos de instituciones nacionales como el Colegio de
Ingenieros, la Asociación Venezolana de Periodistas, federaciones obreras y
sectores empresariales que hasta ese momento no habían manifestado abiertamente
su repudio a la dictadura. Todas las acciones de calle en contra del régimen,
tendrán su momento cumbre en la huelga general del 21 de enero, movilizada por
la Junta Patriótica (unión de los diversos partidos políticos), junto a los
estudiantes, empresarios y las masas populares, la cual tomó un carácter
unitario que prestó el apoyo necesario a los oficiales alzados. (12)
Los días del mandatario
presidencial figuraban tormentosos y para la madrugada del 23 de enero ya eran
funestos, ya que a pesar de que contaba con el apoyo de un importante sector de
las Fuerzas Armadas, Pérez Jiménez declinó y huyó. Al conocerse la noticia
del derrocamiento, se dijo que:
(...)el pueblo se lanzó a la
calle, saqueando las casas de los adeptos al régimen; atacando la sede de la
Seguridad Nacional y linchando a algunos funcionarios.
Asimismo, destruyeron la sede y los equipos del periódico oficialista El
Heraldo. Por otra parte, en pocas horas el Palacio de Miraflores se convirtió
en el sitio de reunión de los sublevados y de innumerables dirigentes políticos
y personalidades, quienes procedieron a nombrar una Junta de Gobierno
Provisional que reemplazara al régimen derrocado. La Junta la constituyeron el
contralmirante Wolfang Larrazabal como presidente y los coroneles Carlos Luis
Araque, Pedro José Quevedo, Roberto Casanova y Abel Romero Villate. Al amanecer
del día 23, los venezolanos celebran la caída de Pérez Jiménez, a la vez que
protestan por la presencia en la Junta de Gobierno de Casanova y Romero Villate,
reconocidos miembros del perejimenismo; los cuales finalmente fueron obligados a
renunciar y reemplazados el día 24 de enero por los empresarios Eugenio Mendoza
y Blas Lamberti.(13)
Por el contrario, como lo afirma López
Alacayo esta acción resultó favorable para el país venezolano tomando en
cuenta la continua dependencia externa a la que había llevado Pérez Jiménez:
Con el 23 de enero de 1958 se
marca el final de diez años de dictadura. La conformación de un nuevo orden
democrático, iniciado con la Junta de Gobierno, asoma cambios en la política
petrolera. En diciembre del mismo año se aumenta el impuesto complementario de
26% a 45% sobre las utilidades brutas de las compañías, generando, como era de
esperar, la agresiva respuesta de los trusts petroleros, quienes inmediatamente
rebajan, a comienzos de 1959, los precios del barril de petróleo, expulsando
igualmente un promedio de 9 mil empleados de la industria, bajo el argumento de
reorganización de las empresas. (14)
Después de la expulsión de Pérez Jiménez, la Junta de Gobierno eligió a
Wolfang Larrazábal, este personaje trajo consigo nuevas horizontes a la política,
ya que de “1958 a 1959, hizo volver a los liberales, los exiliados y a Acción
Demócrata(...). También demostró un buen dominio de las fuerzas que han
estado agitando a Venezuela. Elevó las regalías y los impuestos sobre la
industria del petróleo, de 50 a 60 por ciento”.(15) Su gobierno, no obstante
fue nimio, debido a que ese mismo año (1958) se convocó a elecciones y resultó
perdedor al obtener mayoría Rómulo Betancourt a principios de 1959.
Durante el gobierno de Betancourt se propician una serie de juicios contra los
seguidores y compañeros de Pérez Jiménez por corrupción administrativa. Bajo
su mandato, se promulga la segunda Ley de Reforma Agraria en 1960. a pesar de
que este presidente aseguraba tranquilidad y buen camino para Venezuela, la
inestabilidad política caracterizó su gobierno, al grado que un 24 de julio de
1960 sufrió un atentado. No obstante, como se puede apreciar, entre sus
proyectos de gobierno figuró aquel en el que:
(...)se procedió a la creación de
la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP) en 1960, teniendo como imperiosa
necesidad superar la participación mediatizada del Estado en el negocio
petrolero(...). Bajo el lema de ‘no más concesiones’ se iniciaron las
actividades de la empresa venezolana(...). [No obstante, no tardaron] las
amenazas reiteradas de los trusts del petróleo ante la pretendida emancipación
de Venezuela, que en reprimenda aplicaron restricciones a las compras de petróleo
venezolano con la firme intención de disminuir el ingreso fiscal por la
disminución de exportaciones. (16)
Incluso el problema era tan grave que ya los capitales extranjeros decidían el
curso del país. Al respecto, Héctor Malave sostiene que “En el inicio de la
década del sesenta se estableció una política económica que permitió la
penetración de consorcios industriales extranjeros en la economía venezolana,
la política industrial del país fue desviada de las etapas programadas hacia
objetivos inconfesables de nueva mediatización”. (17)
Entre los problemas sociales existentes figuraron los que tuvieron que ver con
grupos rebeldes como bien lo apunta Bernstein cuando dice que “muchos
incidentes comunistas y terroristas han ocurrido desde 1960. a partir de un
atentado contra la vida de Betancourt, la violencia pasó a actos públicos y
casi criminales de sabotaje y destrucción. Una organización que se hace llamar
la FALN (Fuerzas Armadas de Liberación Nacional), con la bendición de Gustavo
Machado (el líder comunista y miembro del Congreso) y Fidel Castro, de Cuba,
declaró que actuaba en nombre de la liberación nacional”. (18)
En 1963 resulta electo luego de las elecciones, Raúl Leoni, quien ejerció un
mandato sin mayores penas, alegrías y pesares. No obstante, sigue en boga la
inestabilidad política del sistema. Cuando este presidente deja el poder, se
lleva tras de sí un aumento sustancial de la deuda externa de la nación.
En 1969, el 11 de octubre, es electo como presidente Rafael Caldera, el cual
lleva a cabo la política de pacificación, asimismo se cuestiona el Tratado de
Reciprocidad Comercial con los EU. En el régimen de este presidente se realiza
una amnistía para los presos políticos quienes se incorporan a la legalidad
del ejercicio político. Así, en 1970 se funda el partido Movimiento al
Socialismo (MAS). No obstante, López Alacayo expone que la “riqueza obtenida
a costa del agotamiento irracional del crudo sólo daba una prosperidad
aparente, muy lejos de la realidad, ya que su beneficio seguía siendo limitado
y excluyente, no utilizado para el bienestar social, ni reinvertido ese
‘inmenso’ capital en obras de provecho nacional”. (19)
También durante su mandato se llevó
a cabo lo que se conoce como Reversión Petrolera, el cual pretendía dar
autonomía a la producción petrolera del país. Así pues, esta acción como lo
menciona Alacayo fue:
(...)un derecho consagrado en
la Ley de Hidrocarburos de 1973 y con bases jurídicas donde se establece el
regreso a la Nación, en calidad de propiedad, sin ningún tipo de indemnización,
al finalizar los contratos de las áreas otorgadas en calidad de concesiones, así
como también las obras, equipos, instalaciones y demás instrumentos dedicados
a la industria, con la finalidad de preparar las bases óptimas necesarias para
poder emprender el camnio a la futura nacionalización de la industria
petrolera. (20)
El 3 de diciembre de 1973 se realizan las elecciones, saliendo electo presidente
Carlos Andrés Pérez como candidato de Acción Democrática. En su periodo se
elevan vertiginosamente los precios internacionales del petróleo; se promulga
una ley que declara salarios mínimos y estabilidad laboral de los empleados. Su
preocupación por el sector petrolero lo lleva a que durante su gobierno, como
lo afirma Guillermo Morón, la “nacionalización de la industria petrolera se
consumó en 1975(...), quien introdujo al Congreso Nacional el respectivo
proyecto de ley el 11 de marzo de 1975(...), que no entró en vigor sino hasta
el 1 de enero de 1976”.(21) Otras acciones en el año de 1975 hablan de la
nacionalización de la industria del hierro, terminando así con la exagerada
explotación de las empresas transnacionales. En 1977, se crean los ministerios
de ambiente y recursos naturales, equipamiento urbano, transporte y
comunicaciones, información, de la juventud y el ministerio de la secretaria de
la presidencia. Durante este gobierno suben a 41.921 millones de bolívares las
importaciones de productos procedentes del extranjero.
De esta manera se pude notar cómo para estos años, Venezuela logra liberarse
un poco de la presión que EU ejercía sobre el control de la industria
petrolera a través de sus empresas nacionales. Incluso López Alacayo expone
una explicación sobre la mínima reacción estadounidense ante la actitud de
Venezuela para deshacerse del yugo al que estaba sometida, bajo este aspecto el
autor explica que:
(...)al deterioro del dólar es
importante tomar en cuenta el costo que representa para las compañías
petroleras seguir manteniendo el control directo sobre los hidrocarburos no sólo
en Venezuela sino también en África y Medio Oriente. (...)sobre todo si se
toma en cuenta la derrota sufrida por el imperialismo estadounidense en
Indochina entre los años 1974 y 1975, donde los pueblos de Vietnam, Laos y
Camboya (Kampuchea) logran expulsar a los yankis que en los últimos cinco años
de guerra habían aumentado desproporcionadamente los gastos bélicos, no sólo
en armamentos convencionales sino en la experimentación de armas químicas que
aún en la actualidad siguen su secuela de miseria y muertes congénitas”.(22)
Para 1978, es elegido como presidente Luis Herrera Campins, quien implementa una
política de liberación de precios,. En 1982, Venezuela ingresa al grupo
Contadora en donde se intentan aportar soluciones pacíficas a los problemas de
América Central. Durante este gobierno se implementan medidas económicas que
conllevan a una gran devaluación que origina un aumento vertiginoso de la
inflación e, incluso, provoca al cierre de instituciones bancarias.
En las elecciones de 1983 sale electo Jaime Lusinchi, quien enfrentó durante su
gobierno una serie de protestas populares ante las políticas económicas que
fueron implementadas, las cuales además conllevaron a la suspensión del pago
de la deuda externa. En 1988 es elegido por segunda vez Carlos Andrés Pérez,
quien implementa una serie de medidas económicas de shock de corte neoliberal
diseñadas por un grupo de tecnócratas, quienes sumergen al país en una grave
crisis social y política que desencadenó el “sacudón” del 27 de febrero
de 1989 a sólo pocos meses de su ascenso al poder, la cual fue seguida por las
intentonas golpistas del 4 de febrero de 1992 y del 27 de noviembre de ese mismo
año. Este presidente culmina su mandato al ser destituido por acusaciones de
malversación de los fondos públicos. Cuestión seriamente conocida en los políticos
que sirven para fines personales auspiciados en estas ideas neoliberales.
El interés por restablecer el orden que beneficiaba a los empresarios
estadounidenses trajo consigo la obstaculización de las reformas que se
interrumpieron desde el derrocamiento de la Junta Revolucionaria en 1948. Ahora
el medio no era imponer un régimen dictatorial sino desestabilizar económicamente
a los nuevos gobiernos.
La economía de mercado en Venezuela la domina su principal recurso natural –
el petróleo. Las reservas venezolanas de petróleo fueron descubiertas en 1914
y rápidamente transformaron la economía del país de una nación pobre a una
de las más ricas de América del Sur. El boom más grande llegó en 1970 cuando
la OPEP, organización co-fundada por Venezuela, incrementó el precio del petróleo
cuatrocientos por ciento, cuadruplicando los ingresos del país. El GNP creció
rápidamente y comenzó el ingreso constante de personas de otros países
buscando trabajo. En 1982, el ingreso petrolero alcanzó el tope. Con ganancias
de US$19.3 billones, consistían en más del 95 por ciento del total de
exportaciones del país.
Sin embargo, la recesión global de
los años 80 causaron el colapso de los precios petroleros. Los ingresos de
Venezuela por las exportaciones petroleras cayeron dramáticamente, dejando al
gobierno con pocos medios para pagar las fuertes deudas contraídas en bancos
extranjeros para financiar las importaciones de los años 70. El PIB descendió
y la economía se volvió débil e inestable. Solo en 1997 empezó a ver
indicios de mejoría“. (23)
La exagerada importancia que se puso en el petróleo como fuente de ingresos
hizo que otros sectores de la economía venezolana fueran ignorados, como la
industria, la pesca y la agricultura. Fundamental esta última para solventar
las crisis internas de un país. La agricultura nunca ha sido particularmente
importante, ya que sólo el cuatro por ciento del área total es asignada a este
rubro, de la cual un tercio permanece sin cultivar. Al respecto se dice también
que “aunque la agricultura emplea a casi el 12 por ciento de la fuerza
laboral, Venezuela no es autosuficiente e importa la mayoría de sus alimentos.
Los principales cultivos incluyen bananas, maíz, caña de azúcar, café, cacao
y tabaco”. (24)
En cuanto a los rubros industriales, Venezuela no cambia su fisonomía en mucho.
Dentro de ella existen grandes cantidades de hierro, diamantes, carbón, bauxita
y oro; no obstante la mayor extracción de éstos lo realizan empresas que
negociaron su estancia con la mínima cantidad de impuestos y grandes ganancias
Como suele ocurrir con la mayoría de los países latinoamericanos las vetas
mineras desde la Conquista se vienen sucediendo para intereses ajenos al lugar
de donde se extraen.
CONCLUSIÓN
Como pudo ser visto las largas
contradicciones y problemas que aquejan a los países latinoamericanos son el
producto de una organización interna poco favorable. Esta situación se
desprende desde la continua dependencia que se llevó a cabo con la conquista
española, desde entonces pocos han sido los factores que han permitido la
consolidación de reglas y leyes propuestas por las personas originarias de un
país.
Si a esto le aunamos el hecho de que los Estados Unidos, claramente, ha creado
una red muy compleja de países dependientes a él por medio de la imposición
de regímenes militares o civiles, como lo hicieron en Venezuela, así como
intromisión en la economía por medio de empresas transnacionales se entenderá,
pues, la nula libertad que se permite para erigir un estado independiente y, a
la vez, autosuficiente. Esta situación es muy remarcada en este trabajo cuando
se señalan las protestas y chantajes que hacían los trusts y holdings cuando
se veían afectados sus intereses por algún presidente o grupo social. En este
sentido, se puede decir que Venezuela estancó sus reformas debido al
imperialismo estadounidense que no le permitió su desarrollo hasta que, como se
vio, los factores externos de la guerra que afectaron a los EU lo hicieron
posible.
Es innegable, entonces, que Venezuela figura como uno de los países
latinoamericanos más ricos por su producción petrolera; sin embargo, dentro de
él se vive la pobreza, expresada con la rebelión de grupos, y la marginación
a la industria nacional. Los intereses extranjeros son los que reciben los
dividendos más sustanciosos y los naturales de Venezuela sólo son parte de un
eslabón en la capitalización de los estadounidenses.
La continua fe en la extracción el combustible ha originado que Venezuela deje
olvidados otros modos de producir capital como son la agricultura, la minería,
la industria, entre otros. Al respecto, habría que advertir también que la
tecnología también es aportada por los capitalistas extranjeros, lo que hace
también un gran negocio dentro del país en las que logran vender. Bajo este
tenor, Venezuela no encontrará nunca la salida del subdesarrollo, pues, en
primer lugar, el petróleo no es eterno y, en segundo lugar, con la intromisión
de empresas transnacionales se auto eliminara de la competencia mercantil y
productiva.
BIBLIOGRAFÍA
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Editorial Diana, México, 1967, 187 pp.
IZARD, Miguel, Tierra firme. Historia de Venezuela y Colombia, Alianza Anterico,
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LÓPEZ ALACAYO, Raúl, Historia contemporánea de Venezuela, Ediciones Eldorado,
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página web:
http://www.think-venezuela.net/spanish/i_economy.htm
AUTOR:
Javier Cervantes Mejía
Correo: javier_cervantes_mejia@hotmail.com
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Publicado Wednesday 10 de January de 2007
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