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Pronóstico del síndrome coronario agudo sin supradesnivel del ST en el sector La Fénix. Caracas, de 2004 a 2006
Resumen: Se realizó un estudio descriptivo, retrospectivo que incluyó a pacientes con edad menor o igual a 65 años atendidos en la comunidad perteneciente a seis consultorios médicos populares de La Fénix con diagnóstico de Síndrome Coronario Agudo sin elevación del ST en el período comprendido entre 2004 al 2006
Publicación enviada por Dr. Emilio Vidal Borras y otros autores
RESUMEN
Se realizó un estudio descriptivo, retrospectivo que incluyó a pacientes
con edad menor o igual a 65 años atendidos en la comunidad perteneciente a
seis consultorios médicos populares de La Fénix con diagnóstico de
Síndrome Coronario Agudo sin elevación del ST en el período comprendido
entre 2004 al 2006.
Existió un predominio del sexo masculino con un
total de 51 casos frente a 33 féminas, siendo más frecuente este
diagnóstico en los pacientes de mayor edad. Los factores de riesgo más
frecuentes fueron la Hipertensión Arterial y el Tabaquismo, mientras la
Diabetes Mellitus y el antecedente de Cardiopatía Isquémica se relacionó
con la enfermedad coronaria extensa.
En relación a la forma de
presentación fue más frecuente la Angina III B. La estratificación de
riesgo se realizó a partir de la historia clínica, el electrocardiograma,
la ecocardiografía y la prueba de esfuerzo, realizándose coronariografía a
los pacientes de alto riesgo. Todos los pacientes fueron seguidos en
consulta por médicos de Barrio Adentro, existió un predominio del grupo de
enfermos con alto riesgo, con eventos adversos en un 36.9 % versus un 11.9
% en los de bajo riesgo.
INTRODUCCIÓN
El síndrome coronario agudo sin elevación del ST constituye una de los
principales causas de muerte en Norteamérica y Europa. En Europa en
análisis sobre 17 países europeos, el 46% de los que se internan con
síndromes coronarios agudos tienen Angina Inestable o Infarto Sin
elevación del segmento ST y el 14% de las hospitalizaciones son por simple
sospecha de síndrome Coronario Agudo.
La relación angina inestable/
infarto es de 1,2 a 1. El 9% de los pacientes que entran con Angina
Inestable se transforman en infarto durante la internación, y este infarto
habitualmente es un poco más grave que el infarto que no tiene Angina
Inestable previa. Aproximadamente un millón de personas al año ingresan en
hospitales de los EE.UU a causa de un infarto agudo del miocardio,
además de las cerca de 200.000 a 300.000 estimadas que mueren antes de
alcanzar el hospital. La Angina Inestable es la principal causa de ingreso
en las unidades coronarias de Estados Unidos (unos 700.000 ingresos al
año).
En el año 1990 fallecieron en el mundo más de 6 millones de personas
por Cardiopatía Isquémica y según las proyecciones para el 2020 seguirá
siendo la primera causa de muerte en los países industrializados y la
tercera en los que actualmente están en vías de desarrollo.(1,2) En
Estados Unidos, cada año se producen 5,2 millones de visitas a centros
asistenciales por dolor torácico y 1,3 millones de hospitalizaciones con
diagnóstico primario de Síndrome Coronario Agudo sin Elevación del
Segmento ST (SCASEST). En las dos primeras décadas del nuevo milenio en
América del Sur y el Caribe, las enfermedades cardiovasculares (ECV) van a
causar tres veces más muertes y discapacidades que las enfermedades
infecciosas, y los sistemas de salud en la región no están lo
suficientemente preparados, según la Organización Panamericana de la Salud
(OPS). (3)
La Enfermedad Coronaria es la causa más frecuente de muerte en América
tanto en hombres como en mujeres, causando alrededor de 475.000 muertes
en 1996. El lado bueno de las estadísticas es que la tasa de mortalidad
por enfermedad coronaria ha disminuido significativamente en los países
industrializados en las últimas décadas, si bien es cierto que está en
aumento en los países subdesarrollados. Cada media hora fallece un
venezolano por enfermedades cardiovasculares, estas constituyen la
primera causa de muerte de los ciudadanos de este país.
A pesar del
desarrollo de técnicas como el cateterismo cardíaco, la tasa nacional de
mortalidad por estas enfermedades asciende a 104 por 100.000 habitantes.
Se considera que esta cifra es una de las más altas del continente y
aumenta proporcionalmente en personas mayores de 40 años, entre otras
causas, como consecuencia directa de la crisis económica, malos hábitos
de vida y la ausencia de un programa de prevención desde la niñez. Tal
situación determina, que de cada 4 venezolanos, uno muera por infarto;
mientras que en los países desarrollados, por el contrario, la curva
desciende, al punto de que en las últimas décadas se observa una
reducción de 50%.(3,4)
Dentro de las primeras 15 causas de muertes registradas desde 2004 al
2006 en el Hospital General Domingo Luciani ubicado en la Parroquia
Petare del Municipio de Sucre perteneciente al Distrito Metropolitano de
Caracas ocupan el noveno lugar las enfermedades cardiovasculares y dentro
de estas el Infarto del Miocardio sobresale con 405 muertes en servicios
de Urgencias y Emergencias.(4)
La Angina Inestable (AI) y el infarto del miocardio sin elevación del
ST(IAMSEST) constituyen un síndrome clínico que usualmente pero no
siempre, es causado por enfermedad arterial coronaria aterosclerótica
ambas entidades están incluidas dentro del término SCASEST.(5)
La Patogénesis de la AI y el IAMSEST se caracteriza por un disbalance
entre los aportes y consumo de oxígeno miocárdico.
Se reconocen cinco
causas principales:
1-La causa más común es la disminución de la perfusión miocárdica por un
estrechamiento de la arteria coronaria, producto de un trombo no oclusivo
que se originó sobre una placa aterosclerótica vulnerable no oclusiva que
se rompe.
La microembolización de agregados plaquetarios y componentes de
la arteria rota son responsables de la liberación de marcadores
bioquímicos. La placa vulnerable tiene un gran núcleo lipídico, capa
fibrosa delgada, alto contenido de macrófagos y alta concentración de
factor tisular. Además de su ruptura puede ocurrir erosión de la placa
que es más frecuente en mujeres, diabéticos e hipertensos.
2-Obstrucción dinámica: puede ser causada por un espasmo focal intenso
como ocurre en la angina de Prinzmetal (espasmo de un segmento de la
arteria coronaria epicárdica). Este espasmo se debe a hipercontractilidad
del músculo liso y/o disfunción endotelial. Pueden comprometerse los
vasos de resistencia intramurales de pequeño tamaño.
3-Estrechamiento severo de la luz sin espasmo ni trombos: ocurre en
algunos pacientes con aterosclerosis progresiva con reestenosis después de
angioplastia.
4-Inflamación arterial relacionada con infección: este proceso puede ser
responsable del estrechamiento arterial, pérdida de la estabilidad de la
placa, ruptura y trombogénesis. Los macrófagos activados y los linfocitos
T localizados en el hombro de la placa incrementan la expresión de enzimas
como metaloproteinasas que pueden causar adelgazamiento y disrupción de la
placa.
5-Causas secundarias: hay condiciones extrínsecas al árbol coronario que
son precipitantes, ejemplo: taquicardia, fiebre y tirotoxicosis, que
incrementan los requerimientos de oxígeno, la hipotensión que reduce el
aporte de oxígeno miocárdico.
En pacientes con SCASEST se presenta oclusión completa en tan solo 39%,
los factores que contribuyen para que la lesión no sea mayor y no se
genere un IAM con elevación del ST incluyen la presencia de colaterales,
trombolisis espontánea, resolución de la vasoconstricción y consulta
temprana a los servicios de urgencia para un tratamiento oportuno y
adecuado. (6,7)
El Síndrome Coronario Agudo (SCA) se produce por la erosión o ruptura de
una placa aterosclerótica, que determina la formación de un trombo intra
coronario, provocando así, la aparición de angina inestable (AI), infarto
agudo del miocardio (IAM) o muerte súbita. Esto ocasiona el depósito de
plaquetas en el lugar del daño, seguido la formación de un trombo,
existiendo una continuidad fisiopatológica entre su formación y la
aparición de un Síndrome Coronario Agudo (SCA) con o sin elevación del
segmento ST.(7,8)
Existen múltiples factores asociados a la ruptura de la placa, como el
aumento de actividad inflamatoria a dicho nivel mediada por linfocitos o
macrófagos o incluso la infección del vaso por Clamydia pneumoniae.
Cuando los componentes del subendotelio son expuestos a las plaquetas,
ocurre el inicio de formación del trombo. Para ello las plaquetas deben
ser activadas y los receptores glicoprotéicos IIb/IIIa de la superficie
palquetaria deben activarse para mediar la agregación plaquetaria. Dicha
agregación incrementa marcadamente la producción de trombina, la cual, a
su vez, aumenta y estabiliza el trombo en desarrollo. El vasoespasmo
coronario ocurre a menudo en lugares con placas inestables y parece que
contribuye a la formación del trombo. (8, 9)
La AI puede ser provocada por una demanda excesiva o un aporte
insuficiente de oxígeno al miocardio. En pacientes con lesiones
coronarias obstructivas estables pueden precipitar la aparición de la
angina un aumento de la demanda de oxígeno debido a la fiebre,
hipertensión severa, uso de cocaína, la taquicardia o hipertiroidismo. El
aporte de oxígeno al miocardio puede estar reducido al miocardio por la
anemia o hipoxemia. (8, 9,10)
La clínica de la angina inestable (AI) puede ser insidiosa a diferencia
del infarto agudo del miocardio con supradesnivel del segmento ST; el
enfermo puede referir dolor precordial intermitente
(crescendo-decrescendo). La necrosis miocárdica a menudo ocurre sin
supradesnivel del ST, lo que ha venido a denominarse infarto
subendocárdico. (9,10)
Los rasgos clínicos de un paciente con AI de alto riesgo incluyen la
angina de reposo prolongada (más de 20 minutos), la presencia de
insuficiencia cardíaca, la evidencia de una función ventricular
deprimida, la hipotensión o alteraciones electrocardiográficas
generalizadas. Los pacientes de riesgo intermedio o bajo son aquellos que
presentan una hemodinámica estable, tienen una angina de corta duración y
no presentan evidencia de angina en el electrocardiograma (ECG).(10,11)
La clasificación de Braunwald para la AI puede ser utilizada para la
estratificación del riesgo de los pacientes; las define de acuerdo a las
características del dolor anginoso y a la causa subyacente de la misma.
Aquellos pacientes con angina de reposo en el contexto posterior a un
Infarto del miocardio (clase IIIC) tenían mayor incidencia de recurrencia
de la isquemia y muerte a los 6 meses.(11)
El infarto subedocárdico (Infarto sin Q, no transmural) es un potente
predictor de peor pronóstico entre pacientes con AI. Son predictores de
éste en pacientes con AI la presencia de un dolor anginoso prolongado (más
de 60 minutos), un descenso del ST o una elevación transitoria del mismo o
la aparición reciente de la angina (menos de un mes), comparados con los
pacientes de IM, los enfermos con AI son de más edad .
Aquellos pacientes
con dolor precordial prolongado irradiado al cuello, cara interna del
brazo izquierdo, al cuello, mandíbula inferior, acompañado de sudoración,
el cual puede ser de reciente comienzo, de reposo o ante mínimos
esfuerzos, o bien desencadenados con menores umbrales o mayor frecuencia
que previamente. La exploración aislada es insuficiente, es importante la
exclusión de otros diagnósticos que pudieran provocar confusión, como la costocondritis, neumonía o pericarditis. Los signos de congestión
(Distensión yugular, tercer ruido) y los soplos indican insuficiencia
cardíaca y enfermedad vascular periférica, las cuales son predictivas de
una mayor probabilidad de coronariopatía severa.(10-12)
Las troponinas son una familia de proteínas contráctiles cardíacas que se
elevan cuando ocurre una necrosis miocárdica. La troponina I y T aparecen
elevadas entre pacientes con AI con mayor frecuencia de lo que lo hace
la creatinfosfoquinasa (CPK), unos valores por encima de 0,1-0,4 ng/ml
son predictores independientes de mortalidad e infarto en pacientes con
A I. (11-13)
La realización de enzimas CPK fracción MB se debe realizar a en todo
paciente con sospecha de presentar un síndrome coronario agudo, el
análisis rutinario agudo debe incluir una evaluación seriada de la CPK/MB
cada 6-8 horas desde el ingreso, durante las primeras 24 horas. El pico
máximo se alcanza entre las 12-24 horas desde el inicio de los síntomas,
mientras la más sensible y específica es la isoenzima MB lo hace a las
10-18 horas. Niveles de CPK/MB por encima de los valores estándar del
laboratorio implican que la necrosis miocárdica se ha producido. El
incremento aislado de CPK con niveles de MB normales puede producirse en
numerosas situaciones no isquémicas, tales como la pericarditis, daño
muscular esquelético y fracaso renal. También la mioglobina es otro de los
marcadores séricos que posiblemente sirva en el futuro para discriminar
pacientes de mayor riesgo.(12,13)
El trazado electrocardiográfico inicial puede ser también de utilidad para
la estratificación en pacientes con AI. Aquellos registros con
depresiones o elevaciones del ST de más de 0,5 mm o con bloqueos de rama
Izquierda (BRI) preexistente se acompañan de mayores índices de mortalidad
o infarto al año. Las alteraciones de la repolarización (inversión de
ondas T) no son predictivas de complicaciones isquémicas. Los hallazgos
más frecuentes incluyen infradesnivel del ST, la inversión de la onda T,
la supradesnivelación transitoria del ST, sin embargo aproximadamente el
20 % de los pacientes con AI que presentan infarto subendocárdico
confirmado mediante análisis enzimático no muestran evidencias de isquemia
en el ECG. La supradesnivelación persistente del ST de más de 1 mm en dos
o más derivaciones contiguas o la existencia BRI son signos de un infarto
transmural y el paciente debe ser tratado rápidamente con terapias de
reperfusión.(13,14)
Las clasificaciones antiguas reconocen el infarto subendocárdico como
infarto no Q, debido a que la necrosis ocurre sin evidencias eléctricas
de daño miocárdico. Recientemente además de los factores clásicos de
riesgo cardiovasculares (Dislipidemias, Diabetes Mellitus, Hipertensión
Arterial y Tabaquismo), en diversos estudios epidemiológicos se han
establecido otros, como las concentraciones plasmáticas elevadas de
Homocisteína y de lipoproteínas, de Fibrinógeno, de Factor VII de la
coagulación y del Inhibidor del Activador del Plasminógeno tipo I. (12-15)
La ecocardiografía en la fase aguda de la AI puede ser útil para valorar
la existencia de anomalías en la contractilidad del ventrículo izquierdo
que podrían confirmar la presencia de isquemia. Sin embargo, a causa de la
ausencia de buenas ventanas en muchos de los pacientes y la incertidumbre
sobre la duración de los trastornos de la contractilidad (si es que estos
ocurren), la ecografía no suele contribuir demasiado al diagnóstico de la
AI, si puede ser útil para evaluar la función ventricular basal en
pacientes con insuficiencia cardíaca o signos definitivos de isquemia que
no van a ser sometidos precozmente a cateterización.(15)
El cateterismo cardíaco en el manejo de la AI muestra presencia de
coronarias normales o enfermedad leve, se han desarrollado diversos
protocolos prácticos de actuación para todos aquellos pacientes con
características de alto riesgo, con síntomas refractarios al tratamiento
médico, insuficiencia cardíaca, arritmias ventriculares malignas, función
ventricular izquierda deprimida menor de un 50%.(14,15)
El diagnóstico clínico de la AI se realiza ante la sospecha de un dolor
precordial típico inestable. Los cinco factores más importante incluyen:
la naturaleza de los síntomas anginosos, la historia previa de enfermedad
coronaria, el sexo, la edad y el número de factores de riesgo
tradicionales presentes como: Hipertensión Arterial, Diabetes Mellitus, el
Tabaquismo y las Dislipidemias.
El dolor torácico es subesternal o
retroesternal y se describe como una sensación de opresión, peso o ardor,
acompañado de disnea, vómitos, diaforesis, irradiado a cuello, maxilar
inferior, miembros superiores, aparece en reposo o es precipitado por
ejercicio, frío o emociones, puede aliviarse espontáneamente,
administrando nitratos o suspender la actividad física. La disnea es
equivalente anginoso más común especialmente en pacientes ancianos. Las
pruebas encaminadas a confirmar o rechazar este diagnóstico inicial se
basan en documentar la isquemia miocárdica, el daño miocárdico ocasionado
mediante anomalías en la contractilidad ventricular o la presencia de
placas coronarias significativas. Los test no invasivos se suelen utilizar
en aquellos pacientes con sospecha de AI y riesgo bajo. El cateterismo
cardíaco a menudo se realiza una vez que se ha demostrado isquemia de
forma definitiva.(11-16)
Clasificación de la angina Inestable:
1-Angina de reposo: angina que se presenta en reposo.
2-Angina de inicio reciente: angina por lo menos clase II de la NYHA (New
York Heart Association) en severidad con inicio en los últimos dos meses
antes de la consulta.
3-Angina en incremento: angina diagnosticada previamente y que últimamente
se hace más frecuente, de mayor duración y con un bajo umbral, ameritando
aumento de la medicación.
4-Angina posterior a un infarto: Angina que ocurre entre las 24 horas y
tres semanas luego de un infarto.
En 1989 Brauwald estableció un sistema de clasificación basado en:
Severidad de la manifestación clínica
Clase I: angina severa de reciente inicio o acelerada, no se presenta en
reposo
Clase II: angina de reposo dentro el último mes pero no dentro de las
últimas 48 horas
Clase III: angina de reposo dentro de las últimas 48 horas
Situaciones Clínicas asociadas al desarrollo de la angina
Clase A: angina en presencia de condición extrínseca (anemia, fiebre,
hipoxia, taquicardia, tirotoxicosis)
Clase B: no hay condición extrínseca asociada (primaria)
Clase C: angina posterior a un infarto dentro de las tres semanas del IAM
El autor consideró la clasificación de Braunwald ya que es completa y
abarcadora. Tratamiento
1-Sin tratamiento
2-Uso de un fármaco antianginoso
3-Uso de dos fármacos antianginosos, incluso drogas intravenosas
Estratificación del riesgo:
Alto riesgo:
Puede estar presente al menos uno de los siguientes puntos
- Historia: síntomas isquémicos de manera acelerada en las últimas 48
horas. Características del dolor: dolor anginoso en reposo y prolongado
mayor a 20 minutos.
- Clínicas: edema pulmonar debido a isquemia, soplo de insuficiencia
mitral nuevo o empeoramiento de uno previo, galope por S3, estertores,
hipotensión, bradicardia, edad mayor de 75 años.
- ECG: angina de reposo con cambios en el ST transitorios mayores o
iguales a 0.05 mV, nuevo bloqueo de rama o presumiblemte nuevo,
taquicardia ventricular sostenida.
- Marcadores séricos: elevados (ejemplo: TnT o TnI mayor 0.1 ng/ml)
Riesgo intermedio: Ausencia de criterios de alto riesgo y presencia de los siguientes hallazgos:
- Historia: IM previo, enfermedad periférica o cerebrovascular, cirugía de
puentes coronarios, uso previo de aspirina. Características del dolor:
prolongado, mayor de 20 minutos al reposo, resuelto al momento de la
consulta con una probabilidad moderada a alta de enfermedad coronaria.
Angina menor a 20 minutos aliviada con reposo o Nitratos Sublinguales
- Clínica: Edad mayor de 70 años.
- ECG: Inversión de la onda T mayor a 0,2 mV, ondas Q patológicas.
- Marcadores cardíacos: Moderadamente elevados (TnT mayor de 0,01 pero
menor de 0,1 ng/ml).
Bajo riesgo:
No presenta criterios de riesgo alto ni intermedio.
- Dolor: Angina progresiva de nuevo inicio, Clase III o IV en las últimas
dos semanas sin ser prolongado, ni en reposo, pero con moderada
probabilidad de enfermedad coronaria
- ECG: Normal o sin cambios durante el episodio del dolor.
- Marcadores séricos: Normales.
Las claves del tratamiento médico de la AI son el inicio rápido de
medidas antitrombóticas y antiagregantes, así como el alivio del dolor
mediante la administración de fármacos antianginosos. Aquellos pacientes
que no se estabilicen con estas medidas son candidatos a la realización de
un cateterismo y revascularización percutánea. Si el enfermo se
estabiliza, puede ser sometido o no según la estrategia. La decisión de
una revascularización quirúrgica debe tomarse sobre la información
obtenida en un cateterismo previo. En las prioridades del tratamiento se
encuentran: la aspirina, la terapéutica antianginosa mediante nitratos y
betabloqueantes, anticálcicos, fármacos antitrombóticos, como la aspirina,
la heparina sódica o heparinas de bajo peso molecular.(15,16)
La revascularización percutánea: el objetivo de esta en el paciente con
AI es aliviar el dolor, así como prevenir la muerte, el infarto del
miocardio y la isquemia recurrente. La amplia difusión del
intervencionismo coronario en el tratamiento de la Angina Inestable ha
desplazado la opción quirúrgica, teniendo que sospecharse en este último
caso múltiples factores como por ejemplo, la edad, patologías
coexistentes, severidad de la coronariopatía, anteriores procedimientos
revascularizadores, así como las posibilidades técnicas reales de una
revascularización percutánea.(14,16)
En la terapéutica futura figuran los inhibidores orales de la
glicoproteína IIb/IIIa. Los pacientes con AI normalmente reciben
tratamiento definitivo durante la hospitalización, a pesar de lo cual es
necesario un seguimiento estrecho tras el alta para conocer la existencia
de isquemia recurrente. Se puede decir que uso la Aspirina beneficia a
todos, que la Heparina de Bajo peso molecular tiene la ventaja por sobre
la convencional de que es menos difícil de controlar y reduce la
refractariedad aunque es más cara, y que los bloqueantes llb/llIa son
beneficiosos en aquellos pacientes que se van a intervenir y estos
pacientes para angioplastia son los mas graves.
Las Heparinas de bajo
peso molecular con los antiplaquetarios llb/llla podían ser útiles en
forma sumatoria y hay indicios que es una combinación segura, efectiva y
sinérgica. El otro gran impacto es el uso del Clopidogrel, es un
bloqueante de los receptores ADP plaquetarios; así como la aspirina inhibe
irreversiblemente la oxigenasa plaquetaria, el Clopidogrel inhibe los
receptores de ADP y modifica la expresión sobre la membrana plasmática de
llb-llla, de manera tal que hay un bloqueo muy importante de los
receptores plaquetarios. Numerosos estudios han demostrado que a las dos
horas hay una reducción de muerte y de infarto que continúa sobre todo
en el primer mes pero que sigue habiéndose notado hasta los 9 meses del
seguimiento; esto hace que hoy las normas indiquen que se pueden
beneficiar todos los pacientes con la administración de Clopidogrel desde
el comienzo, y esto es lo diferente de los llb-llla que mejoraban
solamente a los de alto riesgo.
El Clopidogrel tiene un beneficio del 20%
sobre los de alto y sobre los de bajo riesgo, con marcadores positivos y
con marcadores negativos, el único inconveniente es quizás tener en cuenta
a aquellos pacientes en que por enfermedad coronaria previa se piensa que
van a ser pacientes quirúrgicos, y en estos el Clopidogrel es capaz de
provocar hemorragias importantes; por lo tanto, hay que tratar de
suspenderlo si fuera posible 7 días antes y si no 4 a 5 días antes de la
cirugía. (13-17)
Es pertinente la realización de este estudio teniendo en cuenta la
importancia que reviste estratificar el pronóstico de los pacientes con
SCASEST debido a que facilita el establecimiento de un algoritmo para la
toma de conductas en la atención primaria de salud con mejor enfoque
integral más apropiada en los servicios de urgencias y emergencias
médicas para así disminuir la morbimortalidad, realizándose una mejor
prevención secundaria y terciaria, favoreciendo el esclarecimiento de las
acciones rehabilitatorias mejorando así la calidad de vida de los
pacientes para lograr insertarlos finalmente a la sociedad con un mejor
desempeño en su vida cotidiana y en un mejor momento.
El autor se vió motivado a realizar este estudio dada la alta
morbimortalidad de los pacientes con diagnóstico de SCASEST para poder
contar con mejores acciones de salud sobre los pacientes con factores de
riesgos, además se contó con los recursos humanos y materiales para la
realización de esta investigación con total accesibilidad geográfica,
económica, política y social a los servicios de la salud que dan soporte a
este estudio.
El estudio permite incrementar el acervo de conocimientos del
comportamiento del SCASEST en el sector estudiado contribuyendo a reducir
la mortalidad por esta enfermedad.
La novedad de la investigación radicó en que por primera vez en el propio
medio de atención primaria se toma en cuenta la estratificación del
SCASEST para trazar una conducta integral de continuidad al egreso del
paciente de la atención secundaria y de esta manera evitar los pronósticos
desfavorables que pueden acarrear.
El problema científico que se planteó fue: se desconocía el
comportamiento de la evolución y pronóstico del Síndrome Coronario Agudo
sin Supradesnivel del ST en el Sector de la Fénix de la Parroquia de
Petare del Municipio de Sucre de Caracas desde 2004 a 2006.
OBJETIVOS
General: Caracterizar el comportamiento de la evolución y pronóstico del
Síndrome Coronario Agudo sin elevación del ST diagnosticado en los
pacientes atendidos desde el 2004 al 2006 en la población de la comunidad
de la Fénix perteneciente a seis consultorios médicos populares de la
parroquia de Petare perteneciente al Municipio de Sucre del Distrito
Metropolitano de Caracas.
Específicos:
1-Caracterizar la serie demográficamente.
2-Identificar algunos de los principales factores de riesgos.
3-Precisar el comportamiento clínico, ecocardiográfico y ergométrico en
los enfermos diagnosticados con Síndrome Coronario Agudo sin supradesnivel
de ST.
4-Evaluar la evolución de los pacientes según la estratificación de riesgo
después del alta Hospitalaria.
DESARROLLO
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La estratificación de riesgo en los Síndromes Coronarios Agudos sin
elevación del segmento ST (SCASEST) la podemos hacer en distintas
situaciones evolutivas del paciente, al ingreso, durante las primeras 48
horas, durante la internación, prealta y alta. (19) No todas las
herramientas de las que disponen nos brindan la misma información en
distintos momentos de la internación, por tal motivo, se debe saber antes
de usarlas que es lo que se está buscando y esperando del resultado del
mismo. Con el presente estudio se pretende demostrar la utilidad de los
elementos disponibles, en la atención primaria de salud, para evaluar el
riesgo y trazar una estrategia terapéutica adecuada en los pacientes que
acuden al hospital con un síndrome coronario agudo sin elevación del ST.
(19,20)
En la Tabla 1 se puede apreciar que a medida que aumenta la edad,
aumentó la frecuencia de aparición del SCASST mostrando la mayor
incidencia el grupo de edad de 56-65 años y un predominio del sexo
masculino en un 60,7 %. Los autores en la literatura revisada coinciden en
que las distintas formas de la cardiopatía isquémica son más frecuentes en
el sexo masculino y que entre las féminas estas aumentan a medida que
aumenta la edad. (1, 6, 10,11)
Además también coinciden en señalar que la
edad es un elemento clínico importante, pues los pacientes de mayor edad
suelen tener enfermedad coronaria más extensa, mayor prevalencia de
disfunción ventricular y mayor frecuencia de morbilidad asociada. (18-21)
Teniendo en cuenta que la población en el síndrome coronario agudo sin
elevación del ST es muy heterogénea, es importante agrupar a los pacientes
de acuerdo a su riesgo para que se pueda referir al mismo grupo de
enfermos y discutir los resultados.
En el gráfico 1 se muestra la
caracterización de la población estudiada atendiendo a la presencia de
factores de riesgo coronario, observándose un predominio de la
Hipertensión Arterial que estuvo presente en el 32 % de los pacientes,
seguida del tabaquismo con un 23 %. Hay que destacar que sólo el 10 %
estuvo libre de factores de riesgo; siendo necesario esclarecer que se
incluyó el antecedente de Cardiopatía isquémica por ser un elemento
importante a tener en cuenta en la estratificación del paciente con un
evento coronario agudo. (9, 13, 20,21, 22)
Estos resultados coinciden con la prevalencia de la Hipertensión Arterial
y del hábito de fumar en la población cubana. (5) Por otra parte Sanchis y
col encontraron que la hipertensión y la hipercolesterolemia fueron los
factores de riesgo de mayor prevalencia. (25)
Basándose en las clasificaciones, tenemos la de Braunwald que dividió a
los pacientes en tres grupos de cuerdo a las circunstancias del episodio
agudo en: angina inestable primaria (A), angina secundaria (B) y en angina
postinfarto (C); también se les clasificó de acuerdo a la severidad de la
isquemia en dolor de reposo agudo, subagudo, o de reciente comienzo. (26).
Esta clasificación ha demostrado su utilidad para estratificar el riesgo
de muerte o infarto, reportándose que el 53.7 % los pacientes fueron
incluidos en la clase III (Angina Postinfarto) con menos frecuencia en la
clase I (14.2 %) y se destacó la clase B (Angina primaria) con 72
pacientes que representó el 85.8 %, dentro de ella la III-B el
45.3%.(Tabla 2) Coldiz GA, Rimm EB, Givannucci E reportaron similares
resultados (16) a diferencia de Sabaline Ms, Morrow DA quienes
sostuvieron que la case I-B predominó en su investigación.
El autor
consideró estos resultados ya que solo se tuvo cuenta el diagnóstico al
egreso y se perdieron muchos pacientes que seguramente fallecieron en las
primeras horas del evento coronario o en la estadía hospitalaria.
El electrocardiograma pese a ser uno de los medios diagnósticos más
antiguos en la cardiología, continúa siendo una herramienta de
incuestionable valor al enfrentar al paciente con dolor torácico, no sólo
desde el punto de vista diagnóstico sino también para la estratificación
del riesgo. (11, 19,22-29) La tabla 3 muestra la presentación
electrocardiográfica al momento del ingreso, observándose que el 78.6
% de los pacientes presentaron cambios eléctricos, 40.5 % tenían
inversión de la onda T y 38.1 % del segmento ST, con o sin cambios de T.
Estos resultados difieren de los reportados por otros autores que
informan que el 50 % de los pacientes con síndrome coronario agudo
sin elevación del ST no presentan cambios electrocardiográficos al
ingreso, (28-30) lo cual puede estar en relación con el tamaño de la
muestra y la carencia en muchos pacientes de un electrocardiograma previo
que nos permitiera definir si los cambios eran realmente agudos. (22,30)
En la tabla 4 se distribuyen los pacientes atendiendo a la fracción de
eyección del ventrículo izquierdo, observándose que el 89.3% de los casos
presentaron una fracción de eyección mayor e igual del 50% y solo el 10.7
% menor que esta. Roger VL, Jacobsen SJ coincide con Michaels AD en que
los pacientes con SCASST estabilizados en la unidades de cuidados
intensivos y tratados adecuadamente tienen una fracción de eyección mayor
e igual de 50%.
La prueba de esfuerzo (PE) convencional o electrocardiográfica continúa
siendo un procedimiento ampliamente utilizado en la valoración diagnóstica
y pronóstica de los pacientes con cardiopatía isquémica en estudio o ya
conocida. Los riesgos de la práctica del test de ejercicio son globalmente
muy bajos. (37) Por tanto el argumento para no realizar test de esfuerzo
podría ser que la información aportada no justifique el mayor gasto
realizado, o que podría aportar una información confusa que llevase a un
uso inapropiado, excesivo de otros test adicionales o contraindicación
absoluta o relativa de la prueba. (38)
La angina inestable puede progresar a la muerte o al infarto del miocardio
o por otro lado evolucionar a una fase crónica estable de la enfermedad
coronaria. Sobre la base de datos de la historia clínica, el exámen físico
y el electrocardiograma inicial los pacientes pueden ser distribuidos en
grupos de riesgo. La mayoría de los pacientes pueden ser evaluados con un
test de esfuerzo a las 48 horas, una vez controlados los síntomas. (38)
En la tabla número 5 se relacionó que los pacientes con factores de
riesgos presentaron más positividad en la prueba de esfuerzo que los que
no tenían estos, asi de los 39 pacientes con HTA el 20.3 mostraron alto
riesgo, seguido de los diabéticos y fumadores con un 7.3 % respectivamente
a diferencia de los 12 pacientes sin factores de riesgos con un 0.8% de
alto riesgo para esta prueba Boraita A, Alegría E publicaron a los
pacientes con antecedentes familiares de cardiopatía isquémica como los de
mayores porcentajes de alto riesgo prueba de esfuerzo en sus trabajos a
diferencia de Lee TH y Cannon CH que coincidieron que los pacientes con
factores de riesgos asociados son los más proclives a presentar test de
esfuerzo positivo y dentro de estos los hipertensos, los diabéticos
ocuparon los primeros puestos, 5 pacientes no se realizaron la prueba
porque tuvieron cifras de tensión arterial por encima de 200/ 120 mmHg
(38,47,55)
La tabla 6 distribuye los factores de riesgos según los resultados de la
coronariografía, de las 63 realizadas el 80.9% mostraron lesiones
multivasos, dentro de esta sobresalen los hipertensos con 30.1%, cabe
señalar que los diabéticos y los pacientes con cardiopatía isquémica
previa todos tuvieron enfermedad coronaria extensa. Muchos autores
coinciden con estos resultados fue el caso de MorroW DA . (23)
La Clasificación de Braunwald ha demostrado ser útil en estratificar el
riesgo de muerte o infarto. La tabla 7 mostró que el 51.8 % de las de
las 79 pruebas de esfuerzo realizadas fueron de alto riesgo, 29 enfermos
fueron clasificados como clase III-B para el 36.7% contrario a la clase
I-A que solo se encontró a un paciente para el 1.34 %.Bono JO encontró
resultados similares a diferencia de Berger PB que sus mayores
porcentajes estuvieron en los grupo de pacientes ubicados en la clase
III-C (angina Postinfarto).(20,21)
Se realizaron un total de 63 coronariografías, en el 80.9% correspondieron
a la enfermedad multivaso y dentro de esta los pacientes agrupados en
la clase III-B fue el 36.5 %,(Tabla 8) ningún paciente correspondiente a
la clase I-A se realizó este estudio. (19, 24) Esto nos habla que al
paciente ubicarlo en una mayor clase, más frecuente será encontrarlo con
una enfermedad multivaso o sea con una afectación estructural en el árbol
coronario lo que explica claramente la etiopatogenia del SCASST.
Diderrholm E en su estudios consiguió resultado similares, quienes
postulan que a mayor severidad de la angina, mayor positividad tendrá
los estudios coronariográficos; sin embargo Latour Pérez J encontró más
la serie de enfermos del grupo III-C (angina Postinfarto). (57,60)
En la actualidad la clasificación de Braunwald se ha modificado
teniéndose en cuenta la concentración de la Troponina con lo cual se ha
aumentado la eficacia para predecir riesgo de muerte e infarto al ingreso,
a los 30 días y a los 6 meses (40) sin embargo en algunas oportunidades
esta clasificación no permite, establecer exactamente el riesgo del
enfermo siendo aconsejable recurrir a otros score de riesgo como el
propuesto por Antman y col (8) que tienen en cuenta: la edad, presencia de
al menos tres factores de riesgo coronario, enfermedad coronaria previa,
desviación del ST en el electrocardiograma, episodios de angina previa en
las últimas 24 horas, uso previo de aspirina en los últimos 7 días y
marcadores cardíacos elevados. (23)
Como puede verse ninguna clasificación resulta lo suficientemente completa
para la estratificación pronóstica del paciente con síndrome coronario
agudo sin elevación del ST, pero en todas se les da un peso relevante a
elementos que se pueden obtener a partir de la historia clínica. (21, 26)
La depresión del segmento ST es un indicador de riesgo alto; de hecho, la
depresión del ST en el electrocardiograma basal es un factor predictor de
mal pronóstico mejor que la determinación de los marcadores bioquímicos.
(43, 44) Sin embargo la inversión de la onda T carece de valor pronóstico.
(45)
En la tabla 9 se muestra la relación entre la presencia de cambios
eléctricos en el electrocardiograma del ingreso y los resultados del test
de esfuerzo. El 77.3% los enfermos que acudieron a su ingreso con cambios
en el electrocardiograma el 51.8% fueron clasificados de alto riesgo, a
diferencia de los pacientes que no tenían cambios en el electrocardiograma
de los cuales 4 enfermos tuvieron test ergométrico de alto riesgo.
Los resultados encontrados por Roger VL coincide con los nuestros, al
igual los de Pope JH a diferencia de lo encontrado por Sicari R, quienes
encontraron al mayor número de enfermos de su serie con
electrocardiogramas normales con Test Ergométrico positivos. Hay que
tener presente que la persistencia de cambios eléctricos puede dificultar
la interpretación de los resultados de la prueba de esfuerzo convencional,
haciéndose necesario emplear otros test no invasivos en la estratificación
de estos pacientes. (41 (28,31,32)
Como se evidenció en la tabla 10, los pacientes con cambios en el
electrocardiograma al ingreso, el 76.2% se realizaron coronariografía y
el 68.2 % tuvo enfermedad multivaso, 38 correspondieron a este grupo.
Los resultados del estudio coinciden con otros reportados por Pilote, sin
embargo Brand B no tuvo la misma coincidencia quien si pudo demostrar
que todos sus casos sin cambios en el electrocardiograma tenían
coronariografía positiva. (51,52)
La prueba de esfuerzo convencional constituye el arma fundamental para la
estratificación pronóstica de los pacientes que son admitidos en los
servicios de cardiología con un evento coronario agudo, sin embargo el
envejecimiento de la población ha influido en que los pacientes con este
diagnóstico sean en su mayoría de edad avanzada, existiendo un número
importante de ellos que no pueden realizar esfuerzo físico, y si se tiene
en cuenta que es en este subgrupo edad avanzada donde se reporta el mayor
riesgo, se debe disponer de otros medios, como la ecocardiografía, que
sirva de base para la evaluación de estos pacientes. (19, 23, 35, 43) La
tabla 11 recogió que de 79 test ergométricas el 78.1 % correspondió a
los pacientes con fracción de eyección menor del 50 % (deprimida) contra
el 21.9 % que tuvieron una fracción de eyección dentro de límites
normales. Los pacientes clasificados con prueba ergométrica de alto
riesgo correspondieron al 51.9 %. Los resultados del trabajo coinciden
con Warnowicz MA. (35)
El uso de la ecocardiografía para detectar casos de enfermedad coronaria e
identificar a las personas que deberían recibir medicación hipolipemiante
para evitar un primer evento clínico suscita un entusiasmo creciente.
Todos estos resultados dependen de la calidad de la señal
ecocardiográfica, la cual está mejorando rápidamente con la introducción
de nuevas tecnologías. (53) En relación a la tabla 12 que muestra los
resultados de la fracción de eyección según coronariografía se pudo
apreciar que más de la mitad de los pacientes, con un 54% mostraron
disminución de la fracción de eyección , precisamente en este grupo de
pacientes fue donde se encontraron lesiones multivasos lo cual
representó 41.3%. Amplios y numerosas investigaciones sostienen estos
mismos resultados, Goldschlager y Michaels demostraron coronariografía
positiva en casi todos los pacientes con fracción de eyección
disminuida.(29)
La tabla 13 pone de manifiesto que casi las dos terceras partes de
los pacientes (59.5 %) no presentaron alteraciones en la ecocardiografía
y se les realizaron Prueba de esfuerzo, sin embargo el 51.9% de todos los
casos que se la hicieron dieron como resultado alto riesgo. El autor
considera que esto se debe a que la ecocardiografía no revela todas
alteraciones estructurales que si evidencia una coronariografía. Estos
resultados son semejantes a los encontrados por autores como Bologneses
L en estudios similares.(50)
Cuando se distribuyó los resultados de la coronariografía según
motilidad segmentaria, (Tabla14) obtenida a través de la ecocardiografía,
se demostró que aproximadamente la mitad de los pacientes mostraron
lesiones multivasos en la coronariografía a la vez de presentaron
alteraciones en dicha motilidad. Sin embargo mas de las tres cuartas
partes de la muestra estudiada mostró algún tipo
de lesión en la coronariografía y alteraciones en la motilidad segmentaría
(81 %). Esto pudo estar en relación a que la sensibilidad y
especificidad del ecocardiograma en cuanto a motilidad segmentaria se
refiere es bastante elevada y las lesiones oclusivas de los vasos tributan
alteraciones en la contractilidad por todo esto de esperar que las
alteraciones de la motilidad segmentaria se vean acompañadas de
alteraciones en la coronariografía con un alto porcentaje. Según los
estudios realizados por Feigenbaum y Cols. Casi la totalidad de los
pacientes que presentaron alteraciones segmentarias mostraron al menos
lesiones de un vaso en la coronariografía.
La estratificación pronóstica se basa en los resultados de las pruebas
funcionales, que también contribuyen a la toma de decisiones,
fundamentalmente respecto a la indicación de procedimientos de
revascularización. Los cuatro factores clínicos principales relativos al
riesgo son: función ventricular izquierda, extensión de la enfermedad
coronaria, edad y morbilidad. (16-19, 23, 40, 41, 43, 49, 53)
En el presente estudio se realizó la estratificación de los pacientes
teniendo en cuenta la presentación clínica (basados en la
clasificación de Braunwald), morbilidad asociada y resultados del
electrocardiograma, ecocardiograma y la prueba de esfuerzo como elemento
fundamental; clasificándose los mismos en dos grupos: bajo riesgo 39
pacientes y alto riesgo 45 pacientes y realizándose el seguimiento en
consulta por el médico de familia para evaluar la evolución clínica según
la aparición de episodios de angina recurrente, infarto no fatal y muerte
(evolución desfavorable).
En cuanto a la evolución clínica distribuida según los grupos de riesgos
se aprecia que las dos terceras partes de la muestra presentó alto
riesgo y fue precisamente en este grupo donde apareció la evolución
clínica desfavorable con un 36.9 %. (Ver tabla 15). Estos resultados
coinciden con los reportados por otros autores que informan la mayor
incidencia de eventos mayores en pacientes con marcadores de alto riesgo.
Además es conocido que los pacientes con síndromes coronarios agudos sin
elevación del ST presentan mayor incidencia de isquemia recurrente y de
reinfarto en comparación con aquellos que presentan un evento coronario
con elevación del segmento ST, cuyo pronóstico es peor en la fase aguda
pero que se iguala a partir del año con el infarto no Q. (41)
Las direcciones futuras en los síndromes coronarios agudos sin elevación
del ST comprenden la identificación de nuevos factores de riesgo y
pronósticos frente a los clásicos como los niveles de fibrinógeno,
lipoproteína A, homocisteína, así como la comprensión del papel de la
inflamación en la patogénesis. (54-60)
Por lo tanto mientras no se disponga de otros medios diagnósticos para
evaluar el riesgo de estos pacientes, es conveniente recordar que con los
que existen en nuestro medio, se puede realizar una estratificación del
riesgo que permita trazar la estrategia terapéutica correcta en aras de
brindar una adecuada atención.
CONCLUSIONES
Existió un predominio del sexo masculino. Los Síndromes Coronarios Agudos
sin elevación del ST fueron más frecuentes en los pacientes de mayor edad.
Los factores de riesgo más frecuentes fueron la Hipertensión Arterial y el
Tabaquismo. La Diabetes Mellitus y la Cardiopatía Isquémica previa se
relacionaron con la enfermedad coronaria extensa.
La Angina de reposo aguda y primaria (III B) fue la forma de
presentación más frecuente seguida de la clase (II B). Ambas se
relacionaron con enfermedad multivaso en el estudio angiográfico. Hubo
un predominio de pacientes con cambios eléctricos en el
electrocardiograma del ingreso. Atendiendo al ecocardiograma, la
normalidad de la función sistólica regional y global fue la más
frecuente. La fracción de eyección menor del 50 % tuvo relación con la
enfermedad multivaso. La mayoría de los pacientes presentaron
ergometrías positivas.
La mayoría los pacientes fueron clasificados de alto riesgo, a los
cuales se les realizaron coronariografías, existiendo en ellos una mayor
incidencia de eventos adversos.
RECOMENDACIONES
Se recomienda la continuación del presente estudio, ampliando la muestra
de forma tal que se puedan incorporar pacientes de mayor edad, y en
aquellos que no puedan realizar la prueba de esfuerzo convencional se
utilicen otros test no invasivos que permitan una adecuada estratificación
del riesgo.
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AUTORES
Dr. David Rafael Abreu Reyes.
Dr. Emilio Vidal Borras
Dr. Luis Manuel Reyes Hernández.
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Publicación enviada por Dr. Emilio Vidal Borras y otros autores
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Publicado Monday 9 de June de 2008
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