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Estrategia de las instituciones científicas de cuba y su incidencia en la realización del proyecto social cubano
Resumen: La estrategia científica del Proyecto Social Cubano actual ha tenido en cuenta dos elementos esenciales para su desarrollo interno y externo.
Publicación enviada por Lic. Roberto A. Moreno Ceruto y otros autores
ÍNDICE
1.- Introducción
2.- desarrollo
3.- Conclusiones
4.- Bibliografía
5.- Autores
INTRODUCCIÓN
La estrategia científica del Proyecto Social Cubano actual ha tenido en
cuenta dos elementos esenciales para su desarrollo interno y externo, y ellos
son:
-Las particularidades del país en la actual etapa.
-La situación del Mundo de hoy.
Sobre el primer elemento podemos decir lo siguiente, al desaparecer la URSS y el
Campo Socialista, perdimos nuestros principales socios en aspectos económicos,
científicos, tecnológicos y culturales, y se intensificó el bloqueo y la guerra
económica de EEUU contra Cuba, enfatizándose su carácter extraterritorial, para
rendirnos por hambre y restaurar el capitalismo en Cuba (leyes Torricelli y
Helms-Burton).
En los anos 2005-2006 se -en pleno Período Especial- se produce una reanimación
Proyecto Socialista Cubano como resultado de una aceptada dirección estratégica
de la Dirección de la Revolución, el sacrificio y el trabajo abnegado del pueblo
unido en la defensa de las conquistas alcanzadas. Factores internos y externos
han contribuido a darle un nuevo impulso al desarrollo económico y social del
país, y han posibilitado retomar el proceso de construcción de una sociedad
socialista:
Fuimos capaces de resistir la desaparición de la URSS y el recrudecimiento del
bloqueo y la guerra económica de sucesivos gobiernos de EE.UU.
-Entre 1989y1993,el Producto Interno Bruto de Cuba descendió en un 35%,y la
capacidad de compra del país en el exterior se redujo en más de un 80%.
-En 1993, el 90% de nuestras fábricas estaban cerradas ,pero nadie quedó
desamparado y se logró mantener las principales conquistas sociales(Educación y
Salud)
Y solo a manera de ejemplo podemos decir, que hoy en el centro de esa estrategia
está el ahorro energético y de todos los recursos de que dispone el país y la
política de cuidar la naturaleza.
En lo referente al segundo elemento de la estrategia científica del Proyecto
Social Cubano podemos decir, que en la actual etapa histórica, además de Cuba,
el proyecto socialista –a escala mundial- se ha mantenido en China, Viet Nam,
Corea del Norte y Laos, mientras por otra parte, surgen nuevos gobiernos con
programas nacionalistas.
China se ha convertido en el motor de la economía mundial y con sus 1300
millones de habitantes, es hoy la cuarta economía mundial
Se mantiene un prolongado estancamiento en la Unión Europea (UE) y Japón, y
aumentan y se agudiza las contradicciones entre países imperialistas,
conjuntamente con el despertar del pueblo estadounidense.
El triunfo electoral del líder indígena Evo Morales en Bolivia, con un programa
antiimperialista y de combate a la pobreza y las desigualdades sociales.
El gobierno de los EE.UU. ha caído en manos de un grupo neoconservador de
extrema derecha, que aspira a convertirse en Gobierno Mundial
El mundo en que vivimos se caracteriza por el desarrollo de procesos y
Fenómenos simultáneos y contradictorios, que pueden resumirse como sigue:
-Globalización.
-Nefastas políticas neoliberales.
-Crecimiento de la pobreza y la desigualdad social a escala mundial.
-Desmedidas agresiones al ecosistema que ponen en peligro la existencia de la
especie humana.
-Problemas sociales de fragmentación, intolerancia, drogadicción, xenofobia, y
migraciones, entre otros
-Papel del conocimiento.
-Desarrollo de les tecnologías de la información y la comunicación (TIC)
-Cambiantes exigencias del mundo del trabajo.
-Las guerras por el dominio de los recursos naturales (ej: petróleo).
- El calentamiento de las aguas del mar (por el efecto invernadero).
En fin, muchos y muy graves son los problemas globales que en la actualidad
afectan a la humanidad con impredecibles consecuencias para la vida, de ahí que
la estrategia de las instituciones científicas del país está encaminada a
preservar a la población de estos “males globales”,pero también a combatirlos
con las armas de la ciencia, gracias al capital intelectual y de hombres de
ciencia creado por la Revolución.
Resumiendo estas ideas podemos decir, que la estrategia científica del Proyecto
Social Cubano –en sus dos vertientes (interna y externa)-tiene una doble visión
de los problemas a resolver, donde a partir de los avances y logros que
obtengamos en este campo, los mismos no sean solamente para el bienestar y
disfrute del pueblo cubano, sino que acorde a principios rectores , esenciales y
sagrados de nuestra Revolución como es el de la Solidaridad con otros Pueblos
del Mundo, dichos logros y avances en el campo de las ciencias se pongan al
servicio de toda la Humanidad y en particular de los pueblos del Tercer Mundo,
como a sido en los casos de la “Misión Milagro”,”Yo, si puedo” y ”Revolución
Energética” por solo mencionar algunos. Pues como lo ha expresado Fidel Castro
de manera muy gráfica:
“Si vamos a hablar de ideología, hablemos de la ideología de salvar el mundo
primero y perfeccionar el mundo; no después, sino cuanto antes mejor y tratar de
salvarlo y perfeccionarlo desde ahora .Cando lo hayamos salvado lo podremos
seguir perfeccionando más.
Yo decía que esta batalla por la supervivencia no es de clases, aunque las
clases estén mezcladas en el conflicto; esta batalla de supervivencia por los
países del Tercer Mundo abarca a todos; a los que tienen grandes recursos y a
los que tienen muy poco.
Creo que tanto el rico como el pobre, si van en un barco, no quisieran que el
barco se hundiera, podría surgir un mínimo de colaboración para salvar el barco,
y realmente estamos en un “Titanic” con mucho mar por debajo y muchos iceberg en
el camino”.
DESARROLLO
A partir de ese fenómeno ocurrido en los años 50 del siglo XX, al que la
concepción marxista – leninista denominara revolución científico-técnica, ¿qué
ha pasado en los ultimo medio siglo con lo9s avances de la ciencia y la
tecnología?, ¿cómo es posible que a pesar de los avances tan extraordinarios de
la ciencia se haya agudizado la pobreza en el mundo, y este en peligro de
extinción la especie humana? Las respuestas a estas y otras interrogantes pueden
encontrarse en los temas tratados en la “Conferencia mundial sobre la ciencia
para el siglo XXI. Un nuevo compromiso” (Budapest, Hungría, 1999); y la
Conferencia de Santo Domingo, dedicada a: “La ciencia para el siglo. XXI una
nueva visión y un marco de acción” (Republica Dominicana, 1999).
En Budapest se demostró la necesidad apremiante que tiene la humanidad de
establecer “Un nuevo compromiso” que involucre de forma real y efectiva a
políticos, juristas, artistas, gobiernos, estados, empresarios, militares,
ecologistas, intelectuales, científicos en el enfrentamiento de los principales
problemas que aquejan a la humanidad, y que atentan contra la preservación de
los sistemas de sustentación de la vida en al planeta y de la supervivencia de
todas las formas de vida.
En ese loable empeño la Declaración de Budapest expresa, “Las ciencias deben
estar al servicio del conjunto de la humanidad y contribuir a dotar a todas las
personas de una comprensión más profunda de la naturaleza y la sociedad, una
mejor calidad de vida y un entorno sano y sostenible para las generaciones
presentes y futuras.”
Esta idea es el reflejo del avance sin precedentes de la ciencia y la tecnología
en el mundo actual, y del decisivo papel en la vida de cualquier sociedad,
tienen ahí que en Declaración del citado foro se insiste en que:
[…] hace falta un debate democrático vigoroso y bien fundado sobre la producción
y la aplicación del saber científico. La comunidad científica y los políticos
deberían tratar
de fortalecer la confianza de los ciudadanos en la ciencia y el apoyo que le
prestan mediante ese debate. Para ser frente a los problemas éticos, sociales,
culturales, ambientales, económicos, sanitarios y de equilibrio de los géneros,
es indispensable intensificar los esfuerzos interdisciplinarios recurriendo a
las ciencias naturales y sociales. El fortalecimiento de la ciencia emplea un
mundo mas equitativo, prospero y sostenible requiere de un compromiso a largo
plazo de todas las partes interesadas, sean del sector público o privado,
aumentando las inversiones, revisando en consecuencia las prioridades en materia
de inversión y compartiendo el saber científico.
La mayor parte de los beneficios derivados de la ciencia están desigualmente
distribuidos a causa de las asimetrías estructurales existentes entre los
países, las regiones y los grupos sociales además de entre sexos. Conforme de
saber científico se ha transformado en un factor decisivo de la producción de
bienestar, su distribución se ha vuelto más desigual. Lo que distingue a los
pobres (sean personas o países) de los ricos no es sólo que poseen menos bienes,
sino que la gran mayoría de ellos está excluida de la creación y de los
beneficios del saber científico”.
Por su parte en Santo Domingo, se discutió la situación en el concepto
latinoamericano cuyo gran desafío en el milenio está en “[…] avanzar en su
proceso de desarrollo económico y social sustentable”. En ese proceso se
pretende lograr que la ciencia, la tecnología y la innovación contribuyan a la
elevación de la calidad de vida de la población, al incremento de los niveles
educativos y culturales de las sociedades latinoamericanas, que propicie el
cuidado en la calificación de los recursos humanos, el aumento de la
competitividad de las economías y la disminución de los desequilibrios
regionales.
Santo Domingo también se pronunció por la necesidad de “[…] un nuevo compromiso
[…] una ética pacifista […]” y la “[…] democratización de la ciencia […]” pero
además puso énfasis en destacar las causas de los principales problemas de esta
parte del mundo.
La debilidad científica y tecnológica de los países en desarrollo es una de las
causas por las cuales su incipiente inserción de la emergente” sociedad del
conocimiento” tiene un carácter dependiente y marginal que, de consolidarse,
dificultará enormemente la superación de la inequidad social y del deterioro
ambiental prevaleciente en los mismos que permiten, por ejemplo, algunos países
aprovechar desproporcionadamente los recursos que constituyen” nuestro
patrimonio común” y trasladar y compartir con otros parte de los perjuicios y
deshechos resultantes, o también consolidar un orden internacional que impone a
las economías periféricas formas de apertura comercial y financiera que las
economías desarrolladas practican parcialmente y sólo en la medida de sus
conveniencias particulares (un orden mundial que profundiza la crisis ambiental
y las desigualdades a escala planetaria).
La creciente brecha de conocimientos entre el Norte y Sur implica que casi todo
el esfuerzo científico mundial se concibe desde y para el Norte. Este es un
problema fundamental cuyo estudio y corrección debe privilegiarse.
a En resumen, apunta el doctor José López Cerezo de la Universidad de Oviedo,
España:
La ciencia y la tecnología actuales no suelen actuar como agentes niveladores,
tal como hicieron otras innovaciones del pasado como la radio o los
antibióticos, sino que tienden más bien a hacer a los ricos más ricos y a los
pobres más pobres, acentuando la desigual distribución de la riqueza entre
clases sociales y entre naciones.
Entre los temas discutidos alrededor del papel de la ciencia en el mundo actual,
no se profundizó lo suficiente en cuanto a destacar el papel de las ciencias
sociales y humanas deben desempeñar en el mejoramiento de la condición humana.
En Budapest hay una alusión a esta área del conocimiento científico, y debe
sobreentenderse que cuando se habla de la ciencia y de sus avances allí están
presentes, a nuestro juicio esto no es suficiente, la crisis espiritual que hoy
afecta al planeta demanda pronunciamientos más precisos que propicien el
reconocimiento del papel de estas ciencias en la solución de los principales
problemas globales que afectan la existencia humana, y así las sitúen en su
justo lugar.
En este sentido la Conferencia de Santo Domingo al abordar el rol del impacto de
la ciencia en la sociedad, tiene el mérito de reconocer en la nueva misión que
debe asumir la ciencia, lo siguiente:
[…] las ciencias sociales y humanas deben jugar un papel esencial,
particularmente en lo que se refiere a las consecuencias globales del cambio
científico y tecnológico, sus relaciones con el desarrollo, el medio ambiente, y
las cuestiones éticas involucradas.
Se trata no sólo de analizar los impactos actuales y potenciales de la ciencia y
la tecnología en la sociedad sino también de comprender las influencias
recíprocas o, más precisamente de estudiar de manera integral las interacciones
entre ciencia-tecnología-sociedad.
El hecho de dedicar de forma breve, un espacio para explicar el papel de las
ciencias sociales y humanísticas en el desarrollo de América Latina, es una
señal positiva por cuanto refleja el grado de conciencia alcanzado no solo por
la comunidad científica latinoamericana en medio de la acentuación de la crisis
ética que vive la humanidad y que tiene su forma particular de expresión en
América Latina, la zona del mundo de más inequidad no solo en la distribución de
los beneficios de la ciencia.
En Santo Domingo se hace un llamado por la urgencia de prestar más atención a
las relaciones sociales e interpersonales, y al sistema de valores en que ellas
se expresan, temas prácticamente olvidados por los gobiernos, la industria
nacional (empresariado) los líderes financieros, la propia ciencia y los
científicos de esos países condicionados por las exigencias del mercado.
Desde este ángulo es posible apreciar que en esa necesaria y urgente relación
que debe establecerse entre la ciencia, la ética y el desarrollo, para que no
desaparezca la especie humana de la faz de la Tierra, las ciencias sociales y
humanísticas deben desempeñar un papel protagónico en la promoción, asimilación
y aplicación de una cultura humanística universal, que logre conjugar los
valores identitarios de cada pueblo y/o nación, con el reconocimiento de la
ciencia como un valor social, y como creadora de nuevos valores materiales y
espirituales.
Esta nueva percepción de la ciencia está ajena a cualquier manifestación de
filantropismo, porque tiene como objeto y fin el mejoramiento humano, de hombres
y mujeres concreto, de los que subviven o sobreviven en los países del Sur e
incluso en los bolsones del Tercer Mundo que hay en los países que conforman los
Centros de Poder Mundial (Estados Unidos de América, la Unión Europea y Japón).
Los temas tratados en ambas Declaraciones responden a problemas apremiantes de
los pueblos, naciones y países del Tercer Mundo, y quedó claro que el
conocimiento per se no transforma las economías o la sociedad, pues la única
forma que tiene para contribuir a hacerlo es mediante la estructuración de
sistemas sociales/nacionales de ciencia, tecnología e innovación que posibiliten
su incorporación al sector productivo y de servicios. No caben dudas respecto a
las buenas intensiones que animan a quienes elaboran y aprueban estos
documentos, sin embargo, estas y otras reuniones internacionales con
declaraciones similares y los ingentes esfuerzos de personalidades aisladas y de
determinadas instituciones humanitarias internacionales, no han logrado
solucionar los acuciantes problemas globales que enfrentan los países del Sur y
la humanidad en su conjunto.
La concepción, elaboración y aplicación de políticas científicas que coadyuven a
la solución de la desigual distribución de los resultados derivados de la
ciencia entre países y al interior de estos, va más allá de las buenas
intensiones de quienes se reúnen para analizar los temas relacionados con la
ciencia y la actividad científica, son otros los factores que intervienen y
deciden, la política en primer lugar (entendida esta como la expresión de los
intereses cardinales de la clase económicamente dominante).
Así se explica por qué la democratización de la ciencia o la distribución de los
beneficios de los avances de la ciencia, por solo citar dos aspectos, no son
problemas resueltos por la abrumadora mayoría de los países eufemísticamente
llamados “en desarrollo”, por estar absorbidos por las políticas neoliberales.
Ya ha transcurrido el primer lustro del tercer milenio y no se observan avances
significativos.
A diferencia de lo que ha venido ocurriendo y ocurre en los también llamados
“países periféricos”, en Cuba en los últimos 44 años se ha experimentado un
proceso ascendente que data de la constitución de la Academia de Ciencias de
Cuba (1962), donde ya se establecen las nuevas bases de la ciencia en Cuba.
Durante estos años ha madurado la concepción de la ciencia como un proceso
social, que tiene sus hitos en el Primer Congreso del Partido comunista de Cuba
(1975) con la Resolución sobre Política Científica Nacional, que definió los
principios políticos y éticos de los científicos y la actividad científica en
Cuba, refrendados jurídicamente más tarde en la Constitución de la República de
Cuba (1976).
De esta forma concluyó la etapa que pudiéramos denominar de institucionalización
de la ciencia y la actividad científica. En este proceso se consolidó la
relación ciencia-ética-desarrollo.
A esta etapa le siguió otra cuyo centro es la celebración del V Congreso del
Partido Comunista de Cuba (1992), este acontecimiento tiene una singular
importancia en la historia de la nación cubana porque se efectúa en medio de la
etapa más aguda de la crisis económica provocada por la desintegración de la
Unión Soviética, la desaparición del campo socialista y el recrudecimiento de la
guerra económica del gobierno de los Estados Unidos de América contra nuestro
país, que provocó una situación inédita para los cubanos conocida como Período
Especial.
En esa reunión partidista la dirección política de la Revolución adoptó como
parte de la estrategia general para sobrevivir y continuar desarrollándonos, la
sabia y valiente Resolución Económica, que le confiere a la ciencia en una de
sus partes un papel decisivo en la estrategia económica del país.
Las orientaciones del citado documento partidista potenciaron en aquellas
difíciles condiciones la actividad científica en todos los órdenes, con énfasis
en el establecimiento sistematización de relaciones multidisciplinarias,
interdisciplinarias y transdisciplinarias en función de las demandas de esos
momentos, y las nuevas que se generarían en virtud del desarrollo perspectivo de
la sociedad cubana.
Dentro de esa concepción revolucionaria y humanista del desarrollo de la ciencia
y la utilización racional de sus beneficios para el mejoramiento humano, hay que
destacar un momento trascendental en la historia de la ciencia en Cuba, la
reunión efectuada por el Comandante en Jefe el 15 de enero de 2004 con
representantes de la comunidad científica, porque a partir de aquí se profundiza
la estrategia adoptada para la satisfacción de las necesidades de la población,
la elevación de la calidad de la vida y garantizar el desarrollo del país y sus
defensas.
En este encuentro fueron identificadas las prioridades nacionales y definidos
los diferentes programas y subprogramas en que estas se materializarían:
alimentos, desarrollo energético sostenible, salud, medio ambiente, nuevas
tecnologías de la información, ciencias básicas, defensa y ciencias sociales y
humanísticas.
Detengámonos en una de las prioridades identificadas: ciencias sociales y
humanistas. Atendiendo a las necesidades ya referidas se han concebidos en esta
prioridad los programas siguientes: Sociedad cubana actual. Sus retos y
perspectivas frente al siglo XXI; Economía actual cubana; tendencia actuales de
la economía mundial y del sistema de relaciones internacionales; el trabajo con
los cuadros; historia de la nación cubana.
Como puede apreciarse las ciencias sociales y humanísticas están llamadas a
desempeñar un rol decisivo en la sustentación teórica y metodológica de la
construcción del modelo cubano del socialismo, que se llevan a cabo en
situaciones cada vez más complejas debido a los factores siguientes:
· Cambios en la correlación de fuerzas a escala internacional después de la
caída del modelo europeo de socialismo.
· La dinámica económica, política, social e ideológica – espiritual de los
países capitalistas mas desarrollados que integran los centros de poder mundial
y su influencia negativa en nuestra sociedad.
· La creciente agresividad del imperialismo estadounidense contra nuestro país.
· Las transformaciones propias de la dinámica económica y social que tiene
modelo cubano del socialismo para garantizar la supervivencia de la población,
el desarrollo y la salvaguarda de los valores nacionales esenciales.
En medio de esta situación la sociedad cubana necesita alcanzar la eficiencia
económica y un nivel de competitividad y correspondencia con las exigencias del
mercado mundial, que permita a su vez la satisfacción de las necesidades
crecientes de la población la preservación, desarrollo y enriquecimiento de los
logros alcanzados por la Revolución. Ese camino requiere de la aceptación social
de los valores del socialismo para potenciar y hacer efectiva la participación
ciudadana.
Este complejísimo proceso requiere promover un concepto de felicidad y de
bienestar fundado en la solidaridad y el humanismo en contraposición con las
tendencias egoístas y enajenantes generadas por el sistema capitalista.
Como puede apreciarse la naturaleza del sistema económico, político y social
cubano exige contribuciones concretas de las ciencias sociales y humanística,
pero su ritmo desarrollo no ha sido homogéneo y aun no satisface todas las
expectativas de nuestro socialismo. Con el objetivo de revolucionar las ciencias
sociales y humanísticas y situarla al nivel que las actuales circunstancias
demandan, el Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente aprobó la
Resolución 132 de 2002 sobre la política científica de las ciencias sociales y
humanísticas que no tienen precedentes en otra parte del mundo.
El ámbito de aplicación de esta resolución son todas aquellas entidades de
investigación científica, centros de estudios y de educación superior escuelas
ramales, grupos e instituciones que realizan investigaciones del saber que
conforman las ciencias sociales y humanísticas.
Los principios en que se basa esta política científica son:
a) Fidelidad a los principios partidista. No hay ciencias sociales
neutrales.
b) Compromiso social, primando el interés nacional sobre los sectoriales y
Personales.
c) Rigor y consecuencia con la objetividad, la verdad y la excelencia científica
y el humanismo.
d) Identidad de intereses estratégico que conjuguen eficientemente el estudio de
los problemas globales, nacionales, territoriales, ramales y locales, así como
la aplicación rápida y eficiente de sus resultados.
A partir de estos principios se formularon los Lineamientos Generales, que
pueden consultarse en la Resolución 132. Donde a manera de ejemplo podemos citar
las prioridades identificadas para las ciencias sociales y humanísticas como
son:
a) El pensamiento revolucionario cubano, raíces históricas y pensamiento
estratégico de la Revolución Cubana.
b) La teoría Marxista-Leninista y su enriquecimiento a partir de la experiencia
de la Revolución Cubana.
c) La formación integral y ética de las nuevas generaciones haciendo énfasis en
los valores.
d) Las ciencias de la educación en el contexto de la realidad cubana. Formación
de una cultura general integral.
e) Los problemas de la marginalidad, disfunciones sociales y conductas desviadas
de nuestra sociedad. Causas y prevención.
f) Los problemas teóricos-metodológicos de las Ciencias Sociales y Humanísticas,
incluyendo los vínculos e interrelación de estas con las ciencias naturales y
exactas.
g) La fundamentación teórico del modelo económico cubano y su optimización.
Relación entre la economía y la política.
h) Tendencia del capitalismo contemporáneo. Crítica sobre la sociedad
capitalista actual.
i) Género y raza.
j) Identidad nacional, raíces históricas de la nación cubana y de nuestro
patrimonio cultural y sociopolítico.
k) La estructura socioclasista demográfica de la sociedad cubana.
l) La ciencia, tecnología y el desarrollo sostenible, impactos sociales y éticos
de las nuevas tecnologías.
m) El perfeccionamiento de la administración pública, la gestión del Estado y
especialmente, el perfeccionamiento de la empresa estatal socialista.
n) El desarrollo e introducción en la sociedad del trabajo social y comunitario.
CONCLUSIONES
De esta forma Cuba se convierte en el primer país latinoamericano, y uno de los
primeros a escala planetaria, en estructural su sistema de ciencia e innovación
tecnología de acuerdo con sus peculiaridades nacionales, y en correspondencia
con los criterios más avanzados de organización de la ciencia y la actividad
científica, sin perder su esencia humanista y revolucionaria. Todo este proceso
ha permitido poner en la práctica:
· la ciencia al servicio del conocimiento, y el conocimiento al servicio del
progreso
· la ciencia al servicio de la paz.
· la ciencia al servicio del desarrollo.
· la investigación científica y la utilización del saber derivado de esa
investigación debe tener como objetivo lograr el bienestar de la humanidad.
BIBLIOGRAFÍA
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Educación, La Habana 2002.
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Habana 1983.
· Colectivo de autores, Filosofía y Sociedad tomo II, La Habana, 2001.
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· Miranda Francisco, Oliva, Filosofía Ciencia y Sociedad en Fidel Castro,
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· Rodríguez Cruz, Francisco, “Cara a cara con Rosa Elena Simeón”, Revista
Habanera 1/97.
· Simeòn Rosa Periódico Gramma.Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, 15 de
enero de 1990.
AUTORES
Lic. Roberto A. Moreno Ceruto
Lic. Maritza J. Sharpe Rodriguez
Lic. Rodolfo del C. Piedra Cabrera
República de Cuba
Ministerio de Salud Pública
Universidad de Ciencias Informáticas (UCI)
facultad ( R) de Artemisa
Artemisa, Mayo del 2008
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Publicado Monday 12 de May de 2008
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