|
|
|
Intervención Educativa para modificar conocimientos sobre las ITS en adolescentes
Resumen: Se realizó una intervención educativa con el objetivo de modificar el nivel de conocimiento sobre las Infecciones de Transmisión Sexual en adolescentes pertenecientes al área dispensarizada del Consejo Popular Naranjo, Municipio Majibacoa, Provincia Las Tunas; desde septiembre 2007 a julio 2008. La población objeto de estudio estuvo conformada por el universo de adolescentes dispensarizados, 607 en total, de los cuales se tomó una muestra de 80. Sobre la base de las necesidades educativas se elaboró una estrategia educativa de seis actividades, con una duración de 60 minutos.
Publicación enviada por Lic Yoisel Segura Olano y Dra. Leannet Leiva Olano
Resumen
Se realizó una intervención educativa con el objetivo de modificar el nivel de
conocimiento sobre las Infecciones de Transmisión Sexual en adolescentes
pertenecientes al área dispensarizada del Consejo Popular Naranjo, Municipio
Majibacoa, Provincia Las Tunas; desde septiembre 2007 a julio 2008. La población
objeto de estudio estuvo conformada por el universo de adolescentes
dispensarizados, 607 en total, de los cuales se tomó una muestra de 80. Sobre la
base de las necesidades educativas se elaboró una estrategia educativa de seis
actividades, con una duración de 60 minutos. Para la evaluación de los
resultados antes y después de la intervención educativa se aplicó la prueba
estadística de Mc Nemar. El estudio mostró al inicio un bajo nivel de
conocimiento entre los adolescentes en relación con reconocer las ITS, sus
factores de riesgo, así como la conducta a seguir ante las mismas. Con la
aplicación de la estrategia educativa se logró incrementar el número de
adolescentes con conocimientos adecuados sobre ITS, lo que mostró la eficacia de
estudios de intervención de este tipo en adolescentes.
Introducción
La adolescencia es uno de los períodos más importantes en la vida humana, que
demanda ajustes del individuo para funcionar con respecto a sí mismo y con el
medio. Es una época de rápidos cambios y difíciles pasos. Existen diferentes
criterios para enmarcar este período; varios autores lo sitúan entre los 11 y 21
años, para otros comprende de 11 a 19, pero la mayoría coincide en ubicarla
desde los 10-20 años. (1,2,3,4). El adolescente debe desarrollar sus facultades
en la interrelación con sus coetáneos, así como sus principios éticos
aceptables, capacidad para el esfuerzo intelectual y un sentido de la
responsabilidad personal y social. Este se enfrenta a muchos temas de gran
trascendencia como el referente a la sexualidad, dígase la participación en
diversos tipos de actividades o conductas sexuales, el modo de reconocer el
amor, cómo evitar el embarazo no deseado o cómo definir los roles sexuales
adecuados para la edad. (5, 6)
Al comenzar a hablar de relaciones sexuales, la mayoría de las veces la
información que poseen sobre el conocimiento sexual, sus normas y valores es
falsa. Su comportamiento está guiado en gran medida por la curiosidad e impulso
sexual, natural de esta edad, así como por la fuerte presión de su grupo que los
obliga a probarse a sí mismo como seres sexuales. Esto conlleva a que decidan
utilizar su sexualidad como instrumento, además de satisfacer sus curiosidades e
impulsos sexuales sin tomar en cuenta las consecuencias como: embarazos,
enfermedades de transmisión sexual, y otros muchos problemas. (7,8,9)
Las féminas comienzan su actividad sexual antes que los del sexo masculino, se
buscan compañeros sexuales con más experiencias que ellas, por ende con mayores
probabilidades de tener infecciones y su aparato genital biológicamente es más
vulnerable por sus características propias. Por otra parte los varones tienen
mayor tendencia al cambio frecuente de pareja, generalmente no usan
preservativos, y por las características de sus genitales los hace parecer
asintomáticos, cuando son portadores de la enfermedad por lo que la pueden
transmitir con mayor frecuencia. (10) La adolescencia enmarca una serie de
cambios y bruscas transiciones, donde se toman las primeras decisiones
definitorias y se aprende a asumir el mundo, haciéndola un grupo ideal para la
promoción de salud en ambos sexos. A pesar de que la notificación eficaz no
refleja más que una proporción ínfima de su verdadera magnitud, ambos sexos se
ven perturbados por igual, pero la afectación de la población adolescente ha
experimentado un incremento significativo constituyendo actualmente un problema
de salud (11,12).
Los adolescentes sexualmente activos de ambos sexos se exponen a un riesgo cada
vez mayor de contraer y propagar enfermedades de transmisión sexual, en
particular VIH-SIDA y suelen estar muy mal informados sobre la forma de
protegerse. (13). Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) están comprendidas
dentro del grupo de afecciones contagiosas que se propagan generalmente por
contacto sexual, entre una persona sana y una persona infectada y que en la
actualidad han cobrado auge por el desconocimiento que poseen los adolescentes
sobre las mismas y por la iniciación temprana de las relaciones sexuales.(14) Se
conocen en el mundo desde tiempos remotos en las civilizaciones primigenias, así
los antiguos griegos hacen referencia a estas enfermedades relacionándolas con
La Diosa Venus, de donde proviene su anterior nombre de enfermedades venéreas;
en el Antiguo Testamento, se ve reseñada la impureza del hombre que padece
gonorrea. (15).
En el diagnóstico de la situación de salud del Consejo Popular Naranjo
encontramos la baja percepción del riesgo de ITS sobre todo en adolescentes como
uno de los problemas de salud ; entre las que prevalecen por su alta incidencia
la trichomoniasis, las vaginitis bacterianas y candidiasis. Las mujeres son las
más afectadas por el desconocimiento sobre estas patologías, su forma de
transmisión y manifestaciones, lo cual ha traído como consecuencia que muchas de
ellas padezcan procesos inflamatorios crónicos y trastornos en sus relaciones
maritales.
La educación sexual contiene en así misma las expresiones afectivas,
ideológicas, éticas y filosóficas vinculadas y derivadas del hecho biológico del
sexo. Por su variabilidad individual, cultural, y temporal no puede ser
caracterizado a través de un patrón individual. ( 10 ,11,12,13,14, 15).
Teniendo en cuenta, la importancia que juega la educación sexual en la formación
de patrones de conducta responsables, en relación con sus prácticas sexuales y
que a pesar de las labores de promoción y prevención se hace necesaria la
modificación de la baja percepción de riesgo de enfermar por las ITS por los
adolescentes en esta comunidad.
Planteándonos comprobar que la estrategia educativa permite modificar el nivel
de conocimiento sobre las infecciones de transmisión sexual en los adolescentes
del Consejo Popular Naranjo.
Objetivos
General: Elevar el nivel de conocimiento sobre las Infecciones de Transmisión
Sexual en adolescentes del Consejo Popular Naranjo, perteneciente al municipio
Majibacoa ; en el período de Septiembre 2007 a Julio 2008.
Específicos:
1. Caracterizar la muestra según edad, sexo y escolaridad.
2. Determinar el nivel de conocimientos existente sobre las Infecciones de
Transmisión Sexual.
3. Determinar el nivel de conocimientos acerca las Infecciones de Transmisión
Sexual después de ser aplicada la estrategia educativa.
Material y Métodos.
Se realizó una intervención educativa en el Consejo Popular Naranjo del
municipio Majibacoa; con el objetivo de modificar el nivel de conocimiento sobre
las Infecciones de Transmisión Sexual en adolescentes, pertenecientes al área
dispensarizada del mencionado consejo, desde Septiembre 2007 a Julio 2008.
De un universo de estudio constituido por 607 adolescentes dispensarizados se
tomó una muestra de 80 los cuales fueron seleccionados por el método aleatorio
simple por sorteo.
El desarrollo de la investigación se basó en tres etapas fundamentales:
diagnóstico, intervención y evaluación. Para la ejecución del estudio en una
primera parte se solicitó el consentimiento informado, que quedó validado a
través de un documento que fue firmado, como constancia de la disposición de los
adolescentes y sus padres (anexo No.1 y 2) de participar en el estudio.
Técnicas y procedimientos.
Los conocimientos sobre infecciones de transmisión sexual fueron identificados
utilizando un cuestionario que permitió elaborar sobre la base de las
necesidades un Programa Educativo y una estrategia de intervención.
La estrategia intervención contó con tres etapas:
I.- Etapa diagnóstica.
II.- Etapa de intervención propiamente dicha.
III.-Etapa de evaluación.
Etapa diagnóstica.
A la muestra seleccionada se le aplicó un cuestionario creado al efecto (anexo
3) el cual nos permitió recoger una serie de variables que responden a los
objetivos planteados, así como realizar una evaluación inicial del nivel de
conocimientos de los adolescentes de las ITS.
Etapa de Intervención propiamente dicha:
Para esta etapa la muestra se dividió en 4 grupos de 20 adolescentes. Esta etapa
se desarrolló en 6 sesiones de trabajo para cada grupo, con una frecuencia
semanal de una hora de duración en cada encuentro, que incluyó conferencias y
técnicas participativas. Como lugar para dichos encuentros se escogieron las
aulas de la cede universitaria de salud de la comunidad en horario de la tarde.
La estrategia educativa se planificó para impartir en un período de 3 meses.
Etapa evaluación.
Se aplicó la misma encuesta inicial una semana después de finalizada la
intervención educativa y se evaluaron los conocimientos adquiridos con dicha
intervención.
Evaluación del nivel de conocimientos
Ítems - Respuesta Correcta
3 - a, b, c, d, e, f, g, h, i
4 - a, b, c, e, g, h, i, j, k, l
5 - b, c, e, f, h, j
6 - todos
7 - todos
Pregunta No 3
Conocimiento adecuado, cuando señaló 7 respuestas correctas de los 10 ítem.
Conocimiento no adecuado: cuando señaló menos de 7 correctas.
Pregunta No 4
Conocimiento adecuado, cuando señaló 8 respuestas correctas de los 12 ítem.
Conocimiento no adecuado: cuando señaló menos de 8 correctas.
Pregunta No 5
Conocimiento adecuado, cuando señaló 7 respuestas correctas de los 10 ítem.
Conocimiento no adecuado: cuando señaló menos de 7 correctas.
Pregunta No 6
Conocimiento adecuado, cuando señaló de las 6 respuestas correctas de los 9
ítem.
Conocimiento no adecuado: cuando señaló menos de 6 respuestas correctas.
Pregunta No 7
Conocimiento adecuado, cuando respondió 7 respuestas correctas de los 10
incisos.
Conocimiento no adecuado: cuando señaló menos de 7 respuestas correctas.
Para determinar el Nivel de Conocimiento General de los encuestados, se
consideró:
Adecuado cuando respondieron correctamente 5 o más de las preguntas de la
encuesta.
No adecuado cuando respondieron correctamente 4 o menos de las preguntas de la
encuesta.
Técnicas de recogida de la información.
Para la recogida de la información se confeccionó un cuestionario (Anexo 3), por
el autor y el tutor que fue validado por un grupo de expertos integrados por un
especialista de Ginecología y obstetricia, un Especialista de Medicina General
Integral, que incluyó las variables sociodemográficas y aquellas que miden el
nivel de conocimiento sobre las ITS en adolescentes. Además se realizó una
revisión bibliográfica exhaustiva, así como de las Historias Clínicas Familiares
para la selección del universo de estudio.
Técnicas de procesamiento y análisis de la información.
La información obtenida fue almacenada en hojas de cálculo confeccionadas
mediante el Programa Microsoft Excel 2003. El procesamiento de la información
incluyó el cálculo de medidas descriptivas para variables cualitativas como las
frecuencias absolutas y porcentajes.
Los resultados fueron expresados en valores totales y porcentuales y
representados en cuadros creados al efecto para su mayor comprensión.
La redacción del informe final se realizó mediante el uso del editor de texto
Microsoft Word 2003. El análisis y la discusión se efectuaron sobre la base de
los resultados y la revisión bibliográfica.
Criterio de inclusión
Todos aquellos adolescentes que estuvieron de acuerdo en participar en el
estudio y tenían el consentimiento informado de los padres.
Criterio de exclusión
Individuos con discapacidad mental, adolescentes que no estuvieron de acuerdo en
participar en el estudio o no tenían el consentimiento informado de los padres.
Criterio de salida
Los adolescentes que cambiaron de residencia o sufrieron alguna afección que les
imposibilitó continuar en el estudio.
Consideraciones bioéticas
Cada paciente y sus padres leyeron y firmaron el modelo de consentimiento
informado donde expresaron la voluntad de participar en la investigación, aquí
se le explicó brevemente al encuestado su anonimato, los objetivos de la misma,
y la finalidad de su uso exclusivo para nuestra investigación. (Anexo No.1 y 2)
Se explicaron las características del estudio, de manera que se logró la
motivación de las personas por el tema y se aplicó el cuestionario (anexo No.3),
que permitió caracterizar al universo de estudio.
Análisis y Discusión de los resultados
El cuadro 1 (Anexo 5) muestra la distribución de los adolescentes según
escolaridad y sexo; se aprecia un predominio del sexo femenino que representa el
57,4% de los encuestados. Lo que se debe a las características propias de la
población en estudio. Datos que coinciden con la bibliografía consultada. Según
la Organización Panamericana de Salud (OPS), en un estudio de La Situación de
Salud, realizada en Haití año 2004 se muestran valores similares a los
encontrados en nuestro trabajo con un predominio del sexo femenino de manera
discreta sobre los hombres. (16).
Por otra parte Hernández y Castro en una investigación realizada en el año 2001
en la Provincia de Villa Clara Cuba, tuvieron resultados donde se muestra un
franco predominio de las féminas.
En relación con el nivel de escolaridad se observa, que existe un predominio de
la secundaria con el mayor número de casos, siendo de 39 para un 48.7% del total
de los pacientes estudiados; le siguieron en este orden la primaria y la
primaria sin terminar, con 27 (33,8%) y 14 (17,5%) casos respectivamente; lo que
muestra un nivel educacional medio a bajo del grupo en estudio. Pues aunque está
condicionada la existencia en el país de un sistema educacional que garantiza la
accesibilidad al estudio primario o básico y secundario, y la mayoría de las
escuelas que están situadas en el consejo popular, siendo factible que la mayor
parte de la población que pertenece al grupo etario correspondiente a la muestra
(adolescentes) tenga la posibilidad de cursar estos estudios. Esto coincide con
otros estudios en regiones de alta prevalencia de infecciones de transmisión
sexual (ITS) donde existía un bajo nivel educacional. (19)
Así mismo nos refieren en su investigación Celentano y Kuntolbultra, que tanto
en la epidemiología como en la incidencia de las infecciones de transmisión
sexual (ITS), juega un papel determinante el grado de escolaridad y las
condiciones socioeconómicas de cada individuo en particular, familia y comunidad
de manera general. (31)
El cuadro 2 (Anexo 6) muestra la distribución de los adolescentes según la edad
y sexo. Predominando el grupo de 14 a 16 años de edad, con un total de 42 casos,
entre ambos sexos, lo que representa más del 50 % de los pacientes estudiados
(52,5%). Le siguió el grupo de edad de 17 a 20 con 28 casos (35%) y el menos
representado fue el de 10 a 13 años, con solo 10 pacientes estudiados para el
12,5%. En relación al sexo el predominante fue el femenino con un total de 46
casos para un 57,5%. Estos datos coinciden con el que refiere Fernández C. (11)
en su trabajo sobre Aspectos de La sexualidad en Adolescentes. Las Tunas 2003;
donde los adolescentes de 14 a 16 años son el grupo con características más
representativas en su investigación. (3)
Además como ya se expresó con anterioridad el sexo femenino aportó un mayor
número de casos, siendo así también para este grupo de edades. Según Pérez AJ
(23) en su estudio sobre el conocimiento de las infecciones de transmisión
sexual, las edades más vulnerables a padecer las mismas, son las comprendidas
entre los 13 y 25 años, teniendo una mayor incidencia los adolescentes, que
aportan un alto número de casos, lo que a su juicio está dado, no solo por el
desconocimiento de lo relacionado con las infecciones de transmisión sexual,
sino por las características propias de su comportamiento, que está guiado en
gran medida por la curiosidad e impulso sexual natural de esta edad, así como
por la fuerte presión de su grupo que los obliga a probarse a sí mismo como
seres sexuales.
Esto conlleva a que decidan utilizar su sexualidad como instrumento, además de
satisfacer sus curiosidades e impulsos sexuales sin tomar en cuenta las
consecuencias como embarazos, enfermedades de transmisión sexual, y otros muchos
problemas. (7,8,9)
Al aplicar la encuesta inicial para valorar el nivel de conocimientos de los
adolescentes a la hora de identificar las principales ITS cuadro 3 (Anexo 7),
solo 18 de los 80 encuestados respondieron de forma correcta, para el 22,5 % del
total como se muestra en el cuadro 3; mientras que 62 lo hicieron de manera
inadecuada lo que representa el 77,5%. Siendo el sexo femenino el que más casos
incorrectos aportó con 37 para un 46,25%. Al comparar estos resultados con lo
plasmado por Pérez y Cepero en su trabajo de Intervención sobre Aspectos de La
Educación Sexual en Adolescentes, Ciego de Ávila 2003. (27) encontramos que al
igual que nosotros al inicio de su intervención educativa, el conocimiento por
parte de los adolescentes de las principales infecciones de transmisión sexual (ITS)
fue muy bajo. Con la diferencia que en su trabajo el mayor número de respuestas
acertadas correspondió al sexo masculino.
Estos resultados tampoco se alejan del escaso o nulo conocimiento que demuestra
el estudio de José M. García, en el Análisis de La Situación de Salud, de la
Comuna Saint Louis du Nord en Haití, donde solo un ínfimo 1,6% tenía
conocimiento aceptable de las principales infecciones de transmisión sexual (ITS).
(17)
Por otra parte, el papel de las instituciones escolares es reconocido por Pick
S. y Givandro M. (2) en su estudio ¨ La importancia de los factores
psicosociales en la educación sexual de los adolescentes ¨; ellos destacan que
en las instituciones escolares la información educativa sobre infecciones de
transmisión sexual (ITS), así como cualquier otro tipo de información sobre
salud, debe brindar a los alumnos un sentimiento positivo de control sobre sus
vidas. Para ello es fundamental crear un ambiente en el que puedan expresarse y
participar sin ningún problema, un ambiente de comunicación abierta y franca.
La finalidad de educar sobre infecciones de transmisión sexual (ITS) y
Sexualidad, no es atemorizar, sino más bien responsabilizar. Debe evitarse
identificar, las relaciones sexuales con enfermedad o muerte.
Como se muestra en el cuadro 4 (Anexo 8), el 78,75% de los encuestados señaló
criterios erróneos al reconocer las conductas de riesgo para adquirir una ITS y
solo el 21,25% lo hizo de manera correcta; donde predominó el sexo masculino con
10 respuestas adecuadas para un 12,5%. Resultado que coincide con los obtenidos
por Abrahantes HL y Barron, que encontraron bajo nivel de conocimiento de los
factores de riesgo en un grupo de adolescentes encuestados. (20,21)
Es de señalar que solo 14 encuestados reconocieron el cambio frecuente de pareja
como una conducta de riesgo para contraer una ITS, mientras que más de la
tercera parte (31 encuestados) consideraba al inicio que la presencia de
servicios de salud no evitaba el contagio de las ITS. En estudios realizados en
Asia, Narendra M. y Basuki PS. (23) Describen la baja percepción de riesgo de
los adolescentes, como un aspecto que los hace cada vez más vulnerables, ante
las infecciones de transmisión sexual.
Al comenzar a hablar de relaciones sexuales, los adolescentes la mayoría de las
veces la información que poseen sobre el conocimiento sexual, sus normas y
valores es falsa, lo que los hace doblemente expuestos, por los erróneos
conceptos sobre la probabilidad de quedar infectados y por la predisposición
biológica que les da la inmadures de sus órganos reproductores.
La adolescencia enmarca una serie de cambios y bruscas transiciones, donde se
toman las primeras decisiones definitorias y se aprende a asumir el mundo,
haciéndola para ambos sexos una etapa muy difícil.
A pesar de que las conductas de riesgo no reflejan más que una de las
características de este grupo, su verdadera magnitud, está en el incremento
significativo de las ITS, afectación que ha experimentado un incremento que
constituye actualmente un problema de salud (1).
Conclusiones
1. Predominó el grupo de edades de 14 a 16 años, el sexo femenino y el nivel de
escolaridad secundario.
2. Al inicio se encontró un bajo nivel de conocimiento entre los adolescentes en
relación con reconocer las ITS, sus factores de riesgo, las vías de transmisión,
así como su prevención y uso de anticonceptivos.
3. Con la aplicación de la estrategia educativa se logró incrementar los
conocimientos de los adolescentes sobre las ITS, lo que mostró la efectividad de
estudios de este tipo en adolescentes.
Referencias Bibliográficas
1. Marrory de Velazco. Salud y sexología en la adolescencia. Sexología y
Sociedad 2003; 2(4): 20-2.
2. Pick S, Givandro M, Saldivar A. La importancia de los factores psicosociales
en la educación sexual en los adolescentes. Rev. chil pediat 2003; 10
(2):143-50.
3. Fernández C. Aspectos de la sexualidad en adolescentes. Las Tunas.
Policlínico Gustavo Aldereguía. 2004.
4. OMS. La Salud de los Jóvenes: Un reto y una esperanza. Ginebra; 2004: 2-54.
5. Koldni RC. Sexualidad y adolescencia. En: Master W, Johnson J. La sexualidad
humana. La Habana: Ed Científico Técnica; 2003: 229-75.
6. Álvarez M, Marcias A. La información sexual de los adolescentes de acuerdo al
sexo. Child-Pedithric 2003;9(3): 102-8.
7. Galván G, Quesada E. Carris E. Programa de entrenamiento sobre SIDA.
Epidemiología. La Habana: Ed Ciencias Médicas; 2004: 12-63.
8. Heredia R. Manual de vigilancia sanitaria. Washington. OPS. 2003: 1-64.
9. Suárez E. Manual de medicina en la adolescencia. Washington. OPS. 2004: 1-15.
10. González Y. Epidemiología del aborto en la adolescencia. IV Congreso
Latinoamericano de Obstetricia infanto-juvenil y Salud reproducida del
adolescente. La Habana. 2003.
11. Fernández C. Conocimiento acerca de anticoncepción y educación sexual.
Trabajo de terminación de la especialidad de MGI. Policlínico Tula
Aguilera.2005.
12. Equipo de Educación Popular. Centro memorial Dr. Martin Luther King, Jr.
Técnicas de Participación. La Habana: Editorial Caminos.2003:20-37, 54,55.
13. Ciego A. Conocimiento sobre sexualidad en embarazadas adolescentes. Trabajo
de terminación de la especialidad de MGI. Policlínico Tula Aguilera. 2003.
14. Rivera JM. Sexualidad y adolescencia. Trabajo de terminación de la
especialidad de MGI. Policlínico Tula Aguilera. 2004.
15. Bejel NL. Conocimientos de la sexualidad en el adolescente. Trabajo de
terminación de la especialidad de MGI. Policlínico Carlos J. Finlay. 2004.
16. Indicadores de Base. Situación de la salud en Haití. OPS. 2004.
17. José Manuel García Martínez. Análisis de la Situación de Salud. Comuna Saint
Louis du Nord. Departamento Nord Ouest. Haití. 2004.
Autores :
Lic Yoisel Segura Olano
Dra. Leannet Leiva Olano
Las tunas, (Cuba.)
Compartir 
Publicación enviada por Lic Yoisel Segura Olano y Dra. Leannet Leiva Olano
Contactar mailto:yoiselso@ult.edu.cu
Código ISPN de la Publicación EkkAVuEVlpzLdkLqNF
Publicado Wednesday 17 de December de 2008
Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal.
|