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Relación entre pedagogía y andragogía
Resumen: Para expresar la relación que existe entre Pedagogía y Andragogía, primeramente se hace necesario señalar qué se entiende por una y otra. La palabra Pedagogía proviene del griego y se define como la "ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza.
Publicación enviada por Lic. Elizabeth Aguilera Díaz
INTRODUCCIÓN
Para expresar la relación que existe entre Pedagogía y Andragogía, primeramente
se hace necesario señalar qué se entiende por una y otra.
La palabra Pedagogía proviene del griego y se define como la "ciencia que se
ocupa de la educación y la enseñanza./ En general, lo que se enseña y educa por
doctrina o ejemplo".[1]
DESARROLLO
Para Justo A. Chávez, Amparo Suárez y Luis D. Permuy, la "Pedagogía es la
ciencia que permite de forma consciente y sistemática estructurar, organizar y
dirigir en el marco institucional –escolar y extraescolar- y en otras formas de
organización, el proceso educativo".[2]
Por otro lado, la palabra Andragogía proviene del latín y significa ²andros²,
‘persona mayor’, y ²ago², ‘conducir’.
La UNESCO propone el concepto de Andragogía "como un neologismo para designar la
ciencia de la formación de los hombres, en sustitución del vocablo clásico
Pedagogía, de manera que no se haga referencia a la formación del niño, sino a
la educación permanente".[3]
Otro criterio al respecto considera que es "la ciencia que se ocupa de
investigar y analizar sistemáticamente la educación de adultos".[4]
Vidal Ledo y Fernández Oliva señalan que el concepto fue utilizado por primera
vez en 1883 por el maestro alemán Alexánder Kapp, para describir la teoría
educativa de Platón. Luego fue retomado en el siglo XX por Eugen Rosenback, para
referirse al conjunto de elementos curriculares propios de la Educación de
Adultos: profesores, métodos y filosofía. A partir de aquí, numerosos autores lo
definen como disciplina, ciencia o arte, el cual ha suscitado múltiples
controversias. La Andragogía persigue lograr un cambio sustancial de las formas
de enseñanza clásica hacia nuevos enfoques y métodos en la enseñanza de Adultos,
desde todos los componentes humanos: psicológico, biológico y social. Es un
concepto novedoso, aunque para muchos su desarrollo y aportes no lo sean.[5]
Para Pablo Cazau, profesor de enseñanza media y superior en Psicología de Buenos
Aires, define la Andragogía y sus métodos:
"Aprender a conocer, aprender a aprender, aprender a hacer y aprender a ser, así
como sus características, basada en el conocimiento útil, la experiencia y el
funcionamiento psicológico del adulto en el entorno en que este se desenvuelve y
sus intereses multidimensionales, con el fin de orientar el aprendizaje a la
elaboración de productos, al trabajo interdisciplinario y a la posibilidad de
generalizar".[6]
Plantea Knowles que la Andragogía "es el arte y la ciencia de ayudar a aprender
a los adultos, basándose en suposiciones acerca de las diferencias entre niños y
adultos".[7]
Se hace necesario para los fines de este trabajo definir también Epistemología.
Etimológicamente se señala que es la "doctrina de los fundamentos y métodos del
conocimiento científico (1968) [y] estudio crítico del conocimiento científico
(2000)".[8] Como objeto de la Filosofía es una "teoría del conocimiento,
gnoseología (el término fue introducido por James Frederick Ferrier, filósofo
escocés en 1854); una definición más actual: rama de la filosofía que trata
sobre los fundamentos filosóficos del conocimiento; y la epistemología
marxista-leninista: concepción dialéctico-materialista del conocimiento,
carácter integrador y cosmovisivo".[9]
Expuestas ya algunas concepciones de los vocablos Pedagogía, Andragogía y
Epistemología, se está en condiciones de referir que la Educación de Jóvenes y
Adultos se ha desarrollado a través de diferentes modalidades y alternativas, de
acuerdo con las características de los usuarios, y del contexto político,
económico y social donde están inmersos; aunque el desarrollo
científico-técnico, así como los problemas económicos existentes en el ámbito
internacional obligan a que esta Educación debe contribuir al conocimiento de un
mundo que rebasa el marco individual y comunitario.
En la Conferencia Internacional de Educación de Adultos celebrada en Hamburgo,
Alemania, en el año 1997, "se hace una reflexión del Programa Educación para
todos y se reafirman los criterios de continuar atendiendo las necesidades
básicas de instrucción para los adultos, con énfasis en la alfabetización y en
la educación básica. Se pasa del criterio de que la educación resuelve los
problemas económicos, es decir, es la base de los problemas socioeconómicos, al
criterio de que la base de los problemas socioeconómicos es económica y de las
estructuras que la sustentan".[10]
Aquí se enfatiza en la calidad, por cuanto no basta asegurar el acceso a todos
en la escuela, ya que es preciso garantizar una educación de calidad a todos; se
da mayor importancia a los procesos de interacción entre la Educación Primaria y
la Educación de Adultos.
Actualmente existe una tendencia de articular los esfuerzos que realizan los
gobiernos y los que realizan las Organizaciones No Gubernamentales, aunque en la
mayoría de los países esta relación sigue siendo poco fluida, conflictiva e
insuficiente.
Por lo tanto, se insiste en el perfeccionamiento de esta Educación, en emprender
acciones para que esta necesidad no quede solamente en declaraciones de
principios y como resultado de grandes discusiones en conferencias y eventos.
"En la aspiración de cómo concebir una Pedagogía de Adultos es imprescindible
para educadores y participantes en la Educación de Jóvenes y Adultos en general,
armarse de una metodología en la que precisamente esté al centro la relación
facilitador-alumno".[11]
Los resultados deben conducir a mejorar la asistencia y retención de los
participantes en los cursos; alcanzar una mayor participación en los procesos de
aprendizaje, retención de los conocimientos y transformación de la conducta.
Para Pérez Villa y Canfux Gutiérrez
se trata de construir una Pedagogía de base activa y reflexiva, que reconozca la
problemática del personal joven y adulto; por lo que es indiscutible la
necesidad de encontrar los instrumentos metodológicos que permitan identificar
cómo debe armarse el planeamiento de la Educación de Jóvenes y Adultos; sobre
qué bases y características psicopedagógicas se va a diseñar el currículo; y
cómo se puede concebir una evaluación para los participantes en el proceso de
formación.[12]
Es por todo esto que, a pesar de los logros innegables en esta Educación, aún
existen problemas cuya erradicación conducirá al perfeccionamiento del quehacer
en esta área y en el perfeccionamiento de sus sustentos epistemológicos, que
abran espacio a la Educación de Jóvenes y Adultos sobre la base de una educación
en y para la vida, y, por consiguiente, para el trabajo.
A esta construcción se une el legado pedagógico y las nuevas exigencias
educacionales, como expresiones de la Tercera Revolución Educacional, al calor
de la Batalla de Ideas, al abrirse otras modalidades, como el curso de
Superación Integral para Jóvenes y la Tarea “Álvaro Reynoso”.
Dicha situación “ha exigido reformular estrategias educativas, reconstruir modos
de actuación, e incluso regresar a las concepciones pedagógicas que sustentan
estas transformaciones, y con ello la necesaria construcción y perfeccionamiento
del sustento pedagógico”.[13]
El análisis de la literatura internacional revela que no existe consenso entre
estudiosos de esta Educación y que se pueden observar algunas tendencias:
“las que van más a la práctica y la sobrevalora; las que se limitan a hacer
transferencias de los supuestos de Pedagogía General a la Educación de Jóvenes y
Adultos, trayendo a su práctica concepciones propias de la enseñanza de niños y
jóvenes en la educación formal institucional; los que tratan de establecer una
Educación de Adultos con los supuestos de la Andragogía; y los que tratan de
establecer una teoría científica desde la Pedagogía que sustente la Educación de
Adultos, dentro de este último grupo se encuentran los pedagogos cubanos”.[14]
Reconocidos especialistas de América Latina y el mundo plantean que no se puede
definir a esta Educación “con un concepto unívoco, ni verla sola en un
subsistema educativo, como ocurre con la Educación Preescolar, Media o Superior,
entre otras, debido a la diversidad de proyectos de la Educación de Jóvenes y
Adultos, y la heterogeneidad de sus contenidos, estrategias [y] métodos, entre
otros aspectos”.[15]
Desde esta óptica cabe preguntarse si es posible hablar de la Pedagogía del
Joven y el Adulto o es más científico hablar de que el fundamento epistemológico
de la Educación de Jóvenes y Adultos se halla en la Pedagogía. ¿Es la Pedagogía
la ciencia que sustenta dicha Educación?
“Existen tres direcciones bien definidas:
1. La que desconoce el sustento epistemológico de la Educación de Jóvenes y
Adultos.
2. La que reconoce que debe abordarse una Pedagogía particular para esta
Educación.
3. La que reconoce a la Andragogía como soporte de la Educación de Jóvenes
y Adultos”.[16]
Se requiere puntualizar que la Pedagogía es el soporte epistemológico de la
Educación.
Los investigadores del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas reconocen que
esta ciencia no trata al proceso formativo en toda su magnitud social, sino sólo
al que existe conscientemente organizado y orientado a un fin social y político
determinado, que se ofrece en las instituciones escolares y por vía
extraescolar, así como por otras formas de organización, aunque en estrecho
vínculo con las otras agencias de la sociedad.[17]
Desde esta posición y la experiencia cubana en la Educación de Jóvenes y
Adultos, se reconoce también en la Pedagogía el sustento del proceso educativo,
conscientemente organizado, dirigido a la formación integral de las personas
jóvenes y adultas, independientemente de las vías en que se desarrollen los
procesos educativos.
De esta manera se reconoce el carácter general de la Pedagogía en su objeto,
proceso formativo conscientemente organizado. Su particularidad estriba en el
grupo etáreo al que se dirige: jóvenes y adultos. Así se reconoce lo universal,
lo general y lo particular de la Pedagogía como sustento epistemológico de la
Educación de Jóvenes y Adultos.[18]
Existen diferentes posiciones, enfoques, tendencias y paradigmas que coexisten
en esta Educación. En Cuba coexisten en la actualidad: la Andragogía, la
Educación Popular, la Educación Comunitaria, entre otras.
Para Canfux Gutiérrez
si se va a hablar de paradigmas de la Educación de Jóvenes y Adultos en Cuba hay
que tener en cuenta las posiciones políticas y socioculturales en que se ha
desarrollado, y las raíces pedagógicas que le han antecedido. Plantea que la
filosofía educacional en Cuba tiene sus bases en el pensamiento pedagógico de
los grandes pensadores del siglo XIX y XX, cuyos principios se sintetizan en
las obras de Varela, Luz y Martí, y otros como el Dr. Justo Chávez Rodríguez;
con sus vidas consagradas a la Educación, supieron legarnos sus ideas y teorías
que forman parte de la Pedagogía de hoy.[19]
Sobre la base de estos principios se ha desarrollado una Pedagogía encaminada a
la formación integral y multifacética con convicciones, y de actuación
independiente en su contexto social. En lo que respecta al proceso pedagógico
han intervenido diferentes tendencias pedagógicas, pero nunca tomadas como
paradigmas, sino como complemento de la actividad pedagógica.
Pérez Villa y Canfux Gutiérrez señalan
que el término Pedagogía de Adultos resulta controvertido, pues siempre se
designó el mismo al tratado de la educación de niños y adolescentes; pero el
objetivo de este no es sólo eso, sino también de los jóvenes y adultos, cuya
ampliación de sus límites está determinada por los profundos cambios económicos
y sociales en el mundo contemporáneo, que exigen una mejor y mayor preparación
tecnológica de los trabajadores en sus puestos de labor, para asimilar las
grandes transformaciones.
Agregan que el objeto de la Educación de Adultos es el estudio de la Educación
de Jóvenes y Adultos, como un proceso conscientemente organizado y dirigido en
cualquiera de sus modalidades, al que se designa también como proceso
pedagógico. Sobre esta base se elabora la teoría y la metodología de su
dirección, se perfecciona lo establecido y se logran nuevas formas de
organización, métodos y procedimientos, que parten de las características
psicopedagógicas y psicosociales de los usuarios, y sus contextos políticos,
económicos y sociales.
Añaden que la Pedagogía de Adultos debe responder a la diversidad de los
diferentes grupos etáreos, características laborales y a la población penal,
flexible y dialécticamente, en la cual las particularidades puedan adquirir
conocimientos, y desarrollar hábitos y habilidades para una actuación
autodidacta; y tener puntos de vista, criterios y pareceres sobre los problemas
que se afrontan en la vida cotidiana, o que se presentan de manera coyuntural en
la vida familiar, laboral o social en general.[20]
Como conclusión, estas maestrantes consideran que ambos vocablos, Pedagogía y
Andragogía, guardan relación, en tanto una gran parte de autores señalan que
este último se refiere a la Educación del Adulto. Mientras que el primero es más
amplio, o sea, es el soporte epistemológico de la Educación; el sustento del
proceso educativo, conscientemente organizado, dirigido a la formación integral
de las personas jóvenes y adultas.
Lo general de la Pedagogía se reconoce en su objeto, proceso formativo
conscientemente organizado, y lo particular, en el grupo etáreo al que se
dirige: jóvenes y adultos. Por lo que la Pedagogía es también el sustento
epistemológico de la Educación de Jóvenes y Adultos.
La ampliación de los límites de la Pedagogía está determinada por los profundos
cambios económicos y sociales que suceden en la actualidad, que exigen una mejor
y mayor preparación tecnológica de los trabajadores en sus puestos de trabajo
para asimilar las grandes transformaciones económicas.
Las autoras de este trabajo están plenamente de acuerdo con la tendencia de
estudiosos e investigadores de la Educación de Jóvenes y Adultos, que tratan de
establecer una teoría científica desde la Pedagogía que sustente la referida
educación, la que reconocen los pedagogos cubanos.
BIBLIOGRAFÍA
- Chávez Rodríguez, Justo A., Amparo Suárez Lorenzo y Luis Daniel Permuy
González. Acercamiento necesario a la Pedagogía. Ciudad de La Habana, Editorial
Pueblo Y Educación, 2005.
- Diccionario de Encarta.
- ¿Es la Andragogía una ciencia? http://www.momfrafías.com/trabajos6/anci/anci.shtm/
- Pérez García, Águeda Mayra y Roberto Rodríguez Travieso. Antecedentes y
sistematización de la Educación de Jóvenes y Adultos. Posiciones
epistemológicas. Corrientes pedagógicas. Paradigmas. Tema 2. En Pedagogía,
Andragogía, Educación de Jóvenes y Adultos. Paradigmas educativos alternativos.
Curso XII. Maestría en Ciencias de la Educación. Módulo III. Primera parte. [En
soporte digital].
- -----. Pedagogía, Andragogía, Educación de Jóvenes y Adultos. Paradigmas
educativos alternativos. Curso XII, p. 39-66. Maestría en Ciencias de la
Educación. Módulo III. Primera parte. Ciudad de La Habana, Editorial Pueblo y
Educación, 2006.
- Pérez Villa, María Josefa y Jaime Canfux Gutiérrez. Pedagogía de la Educación
de Jóvenes y Adultos. Curso XVIII. Congreso Internacional Pedagogía 2007. Ciudad
de La Habana, IPLAC, Educación Cubana, 2007. [En soporte digital].
- -----. Retos de la Pedagogía de Adultos en el mundo contemporáneo. Curso XIII.
Congreso Internacional Pedagogía 2005. Ciudad de La Habana, IPLAC, Educación
Cubana, 2005. [En soporte digital].
REFERENCIAS
[1] Diccionario de Encarta.
[2] Chávez Rodríguez, Justo A., Amparo Suárez Lorenzo y Luis Daniel Permuy
González. Acercamiento necesario a la Pedagogía General, p. 17.
[3] Vidal Ledo, María y Berta Fernández Oliva. Andragogía, p. 1.
[4] ¿Es la Andragogía una ciencia?, p. 2.
[5] Vidal Ledo, María y Berta Fernández Oliva. Andragogía, p. 1.
[6] Pérez García, Ángela Mayra y Roberto Rodríguez Travieso. Antecedentes y
sistematización de la Educación de Jóvenes y Adultos, p. 7-8.
[7] Ibid., p. 8.
[8] Ibid., p. 7.
[9] Ibid.
[10] Pérez Villa, María Josefa y Jaime Canfux Gutiérrez. Pedagogía de la
Educación de Jóvenes y Adultos, p. 6.
[11] Ibid., p. 12.
[12] Pérez Villa, María Josefa y Jaime Canfux Gutiérrez. Pedagogía..., p. 13.
[13] Pérez García, Águeda Mayra y Roberto Rodríguez Travieso. Antecedentes...,
p. 7-8.
[14] Ibid., p. 8.
[15] Pérez García, Águeda Mayra y Roberto Rodríguez Travieso. Antecedentes...,
p. 8.
[16] Ibid., p. 9.
[17] Ibid.
[18] Pérez García, Águeda Mayra y Roberto Rodríguez Travieso. Antecedentes...,
p. 9.
[19] Ibid., p. 10.
[20] Pérez Villa, María Josefa y Jaime Canfux Gutiérrez. Pedagogía..., p. 15 y
23.
AUTORAS
Lic. Elizabeth Aguilera Díaz
eli@hlg.rimed.cu
Lic. María Julia Tejeda Ferrera
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Publicado Friday 15 de February de 2008
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