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SMED Single Minute Exchange Die
Resumen: Para empresas que quieren incrementar su flexibilidad y al mismo tiempo disminuir sus niveles de stock resulta crítico reducir al mínimo los tiempos tanto para los cambios de herramientas como para las preparaciones.
Publicación enviada por Mauricio Lefcovich
ÍNDICE
1. Introducción
2. Metodologías para el cambio de métodos
3. Conceptos fundamentales del SMED
4. Técnicas de aplicación
5. Problemas más comunes a la hora de realizar los cambios o preparación de
herramientas
6. Importancia de las Cinco “S” en la aplicación del SMED
7. Procedimientos para mejorar la preparación
8. Conclusiones
9. Anexo. Lista de chequeo a realizar con la máquina en marcha
10. Bibliografía
1. INTRODUCCIÓN
Para empresas que quieren incrementar su flexibilidad y al mismo tiempo
disminuir sus niveles de stock resulta crítico reducir al mínimo los tiempos
tanto para los cambios de herramientas como para las preparaciones.
Esta necesidad viene a su vez insertada dentro de la filosofía de reducción de
tiempo o máxima velocidad, que hoy todo lo invade, desde la capacidad de rápida
atención, a la reducción de tiempos de respuesta, menores plazos desde la
investigación y diseño hasta el inicio de la producción y puesta del producto en
el mercado, y la reducción en los plazos de elaboración. El tiempo vale oro, y
cada día ello toma mayor importancia tanto desde el punto de vista de la
satisfacción del cliente, como desde los costos y de la capacidad competitiva de
la empresa.
Eliminar el concepto de lote de fabricación reduciendo al máximo el tiempo de
preparación de máquinas y de materiales, esta es en esencia la filosofía SMED.
Hoy se apuesta no sólo a reducir al mínimo los tiempos de preparación, sino
también los tiempos de reparación y mantenimiento.
A fines de la década de los ’60 Toyota tardaba más de cuatro horas en cambiar de
modelo en una prensa de estampación de 800 toneladas, cuando su equivalente en
Volkswagen requería de tan sólo dos horas. El ingeniero Shigeo Shingo ante una
actividad de investigación asignada por el directivo de Toyota, Sr. Ohno,
(destinado a afianzar y hacer factible el Sistema de Producción Just in Time,
con el claro y preciso objetivo de reducir los tiempos de espera y los niveles
de inventarios tanto de productos en proceso, como de productos terminados
-encontrándose ambos catalogados entre las siete mudas clásicas), procede a
desarrollar un sistema que permitió reducir el tiempo antes indicado a tan sólo
tres minutos.
Se había dado inicio a la implantación del SMED, superando de tal forma uno de
los mayores obstáculos que en aquel momento tenía Toyota para implantar la
producción “justo a tiempo”, sistema que se haría famoso en el mundo entero como
Sistema de Producción Toyota (TPS).
Cuando una empresa ha trabajado en la reducción del tiempo de preparación de una
máquina concreta durante varios años, comprueba que es posible reducir
radicalmente el tiempo de cambio de varias decenas de horas, a menos de diez.
Más tarde y para la misma máquina, se pueden lograr tiempos de decenas de
minutos. Un poco más adelante se puede hablar de tiempos de cambio de menos de
diez minutos. Algunas empresas incluso han conseguido el objetivo final: cambios
al primer toque, donde el tiempo es casi igual a cero. Ninguna empresa puede
permitirse el lujo de dejar de trabajar en reducir los tiempos de cambio hasta
llegar a este objetivo. No se trata de analizar si es o no posible, sino de ver
lo que hay que hacer y cuánto se va a tardar en conseguirlo.
No sólo Toyota sirve de ejemplo, también podemos mencionar a la empresa Kodak
(USA) quien en materia de prensa de inyección de plástico logró en 1984 reducir
el tiempo de cambio de aproximadamente dos horas a treinta minutos; unos meses
más tarde, se volvió a reducir hasta llegar a seis minutos.
Aunque existen un gran número de técnicas destinadas al incremento o mejora de
la productividad, la reducción en los tiempos de preparación merece especial
consideración y es importante por tres motivos:
1. Cuando el tiempo de cambio es alto, los lotes de producción son grandes y,
por tanto, la inversión en inventario es elevada. Cuando el tiempo de cambio
es insignificante se puede producir diariamente la cantidad necesaria,
eliminando casi totalmente la necesidad de invertir en inventarios.
2. Los métodos rápidos y simples de cambio eliminan la posibilidad de errores
en los ajustes de herramientas y útiles. Los nuevos métodos de cambio
reducen sustancialmente los defectos y suprimen la necesidad de inspecciones.
3. Con cambios rápidos se puede aumentar la capacidad de la máquina. Si
las máquinas funcionan siete días a la semana, 24 horas al día, una opción para
tener más capacidad, sin comprar máquinas nuevas, es reducir su tiempo de cambio
y preparación.
Una de las ventajas más importantes de reducir los tiempos de preparación a
cifras de un sólo dígito, es que la empresa puede pasar de trabajar contra
almacén a fabricar bajo pedido. Dado que para algunas fábricas la inversión en
el inventario de producto acabado es el mayor activo, su conversión en efectivo
puede servir para financiar otras inversiones o reducir deudas.
El SMED es sin lugar a dudas un concepto de alta innovación generado por los
japoneses dentro del ámbito de la ingeniería industrial. Cabe consignar que en
las empresas japonesas, la reducción de tiempos de preparación no sólo recae en
el personal de ingeniería, sino también en los Círculos de Control de Calidad (CCC).
Cabe mencionar que actualmente tal filosofía de trabajo ya no sólo se aplica en
los cambios de herramientas y preparación de máquinas y equipos, sino también en
la preparación y puesta a punto de quirófanos, preparación de embarques aéreos,
atención de automóviles Fórmula Uno y de otras actividades vinculadas a los
servicios.
2. METODOLOGÍA PARA EL CAMBIO DE MÉTODOS
Como en el caso de otros métodos de trabajo, se hace uso de diversas
técnicas, siendo ellas:
· Análisis paretiano: destinado a diferenciar los muchos triviales de los
pocos vitales. O sea concentrarse en aquellas pocas actividades que absorben la
mayor parte en el tiempo de cambio y/o preparación.
· Las seis preguntas clásicas: ¿Qué? – ¿Cómo? – ¿Dónde? – ¿Quién? – ¿Cuándo? y
los respectivos ¿Por qué?, correspondientes a cada una de las respectivas
respuestas, con el objetivo de eliminar lo innecesario, combinar o reordenar las
tareas y simplificarlas.
· Los cinco ¿Por qué? sucesivos: a los efectos de detectar posibilidades de
cambio, simplificación o eliminación de tareas comprendidas en el proceso de
cambio de herramientas o preparación de las máquinas o equipos. Esta técnica
está fundamentalmente enfocada en la búsqueda de la causa raíz, o sea en los
factores que en éste caso concreto determinan los tiempos de preparación o
cambio de herramientas.
3. CONCEPTOS FUNDAMENTALES DEL SMED
A los efectos de la reducción en los tiempos de preparación deben tomarse en
consideración cuatro conceptos claves consistentes en:
1. Separar la preparación interna de la externa. Se debe entender por
preparación interna todas aquellas actividades para cuya realización es menester
detener la máquina o equipo. En tanto que la externa incluyen todas aquellas
actividades que pueden efectuarse mientras la máquina está en funcionamiento.
2. Convertir cuanto sea posible de la preparación interna en preparación
externa. De tal forma muchas actividades que deben en principio efectuarse
con la máquina parada puede adelantársela mientras ésta esta en funcionamiento.
Ejemplo: la máquina de colar a presión puede precalentarse utilizando el calor
sobrante del horno que sirve a esta máquina. Esto significa que puede eliminarse
el disparo de prueba para calentar el molde metálico de la máquina.
3. Eliminación de los procesos de ajuste. Las actividades de ajuste
pueden llegar a representar entre el 50 y el 70 por ciento del total de las
actividades internas. Por tal motivo es importante e imperioso reducir
sistemáticamente el tiempo de ajuste a los efectos de reducir el tiempo total de
preparación. La clave no consiste en reducir el ajuste, sino en “eliminarlo”
mediante un pensamiento creativo (por ejemplo: ajustando las herramientas en un
sólo movimiento – one touch up).
4. Suprimir la propia fase de preparación. A los efectos de prescindir por
completo de la preparación, pueden adoptarse dos criterios. El primero consiste
en utilizar un diseño uniforme de los productos o emplear la misma pieza para
distintos productos; y el segundo enfoque consiste en producir las distintas
piezas al mismo tiempo. Esto último puede lograrse por dos métodos. El primer
método es el sistema del conjunto. Por ejemplo, en el mismo troquel, se tallan
dos formas diferentes. El segundo método consiste en troquelar las distintas
piezas en paralelo, mediante la utilización de varias máquinas de menor costo.
4. TÉCNICAS DE APLICACIÓN
Se utilizan en el SMED seis técnicas destinadas a dar aplicación a los
cuatro conceptos anteriormente expuestos.
Técnica Nº 1: Estandarizar las actividades de preparación externa. Las
operaciones de preparación de los moldes, herramientas y materiales deben
convertirse en procedimientos habituales y estandarizados. Tales operaciones
estandarizadas deben recogerse por escrito y fijarse en la pared para que los
operarios las puedan visualizar. Después, los trabajadores deben recibir al
correspondiente adiestramiento para dominarlas.
Técnica Nº 2: Estandarizar solamente las partes necesarias de la máquina.
Si el tamaño y la forma de todos los troqueles se estandarizan completamente, el
tiempo de preparación se reducirá considerablemente. Pero dado que ello resulta
de un costo elevado, se aconseja estandarizar solamente la parte de la función
necesaria para las preparaciones.
Técnica Nº 3: Utilizar un elemento de fijación rápido. Si bien el
elemento de sujeción más difundido es el perno, dado que el mismo sujeta en la
última vuelta de la tuerca y puede aflojarse a la primera vuelta, se han ideado
diversos elementos que permiten una más eficaz y eficiente sujeción. Entre tales
elementos se cuenta con la utilización del orificio en forma de pera, la
arandela en forma de U y la tuerca y el perno acanalado.
Técnica Nº 4: Utilizar una herramienta complementaria. Se tarda mucho en
unir un troquel o unas mordazas directamente a la prensa de troquelar o al plato
de un torno. Por consiguiente, el troquel o las mordazas deben unirse a una
herramienta complementaria en la fase de preparación externa, y luego en la fase
de preparación interna esta herramienta puede fijarse en la máquina casi
instantáneamente. Para hacer ello factible es necesario proceder a la
estandarización de las herramientas complementarias. Puede hacerse mención, como
ejemplo de ésta técnica, la mesa móvil giratoria.
Técnica Nº 5: Hacer uso de operaciones en paralelo. Una prensa de
troquelar grande o una máquina grande de colada a presión tendrán muchas
posiciones de fijación en sus cuatro costados. Las operaciones de preparación de
tales máquinas ocuparán mucho tiempo al operario. Pero, si se procede a aplicar
a tales máquinas operaciones en paralelo por dos personas, pueden eliminarse
movimientos inútiles y reducirse así el tiempo de preparación.
Técnica Nº 6: Utilización de un sistema de preparación mecánica. Al poner
el troquel, podría hacerse uso de sistemas hidráulicos o neumáticos para la
fijación simultánea de varias posiciones en cuestión de segundos. Por otra
parte, las alturas de los troqueles de una prensa de troquelar podrían ajustarse
mediante un mecanismo electrónico.
5. PROBLEMAS MÁS COMUNES A LA HORA DE REALIZAR LOS CAMBIOS O PREPARACIONES DE
HERRAMIENTAS
Cuando las actividades de preparación se prolongan demasiado o el tiempo de
preparación varía considerablemente, es factible que se estén dando los
siguientes problemas o inconvenientes:
1. La terminación de la preparación es incierta.
2. No se ha estandarizado el procedimiento de preparación.
3. El procedimiento no se observa debidamente.
4. Los materiales, las herramientas y las plantillas no están dispuestos antes
del comienzo de las operaciones de preparación.
5. Las actividades de acoplamiento y separación duran demasiado.
6. Es alto el número de operaciones de ajuste.
7. Las actividades de preparación no han sido adecuadamente evaluadas.
8. Variaciones no aleatorias en los tiempos de preparación de las máquinas.
Estos obstáculos pueden y deben salvarse mediante la investigación diaria y el
reiterado cuestionamiento de las condiciones de preparación en el lugar de
trabajo.
6. IMPORTANCIA DE LAS CINCO “S” EN LA APLICACIÓN DEL SMED
Las actividades de Organización-Orden-Limpieza-Estandarización y Disciplina son
esenciales y fundamentales para una correcta y óptima puesta en funcionamiento
del sistema SMED.
El poder encontrar rápidamente las herramientas, el disponer de todos los
equipos y lugar de trabajo en estado de limpieza, y el disponer de elementos
visuales que permitan el mejor ajuste, son beneficios que trae consigo la
aplicación sistemática de las Cinco “S”.
7. PROCEDIMIENTOS PARA MEJORAR LA PREPARACIÓN
Además de las grabaciones en video y de los estudios de tiempos y
movimientos relacionados con las actividades de preparación, hay cuatro
procedimientos más para lograr mejoras. El primero consiste en separar la
preparación interna de la preparación externa. El segundo, en reducir el tiempo
de preparación interna mediante la mejora de las operaciones. El tercero, en
promover una ulterior reducción del tiempo de preparación interna mejorando el
equipo. Y, el cuarto es el reto de reducirlo hasta dejarlo en cero.
Fase 1: Diferenciación de la preparación externa y la interna. Por
preparación interna, como antes ya se expreso, se incluyen todas aquellas
actividades que para poder efectuarlas requiere que la máquina se detenga. En
tanto que la preparación externa se refiere a las actividades que pueden
llevarse a cabo mientras la máquina funciona. El principal objetivo de esta fase
es separar la preparación interna de la preparación externa, y convertir cuanto
sea posible de la preparación interna en preparación externa. Para convertir la
preparación interna en preparación externa y reducir el tiempo de esta última,
son esenciales los cuatro puntos siguientes:
· Preparar previamente las plantillas, herramientas, troqueles y materiales.
· Mantener los troqueles en buenas condiciones de funcionamiento (TPM).
· Crear tablas de las operaciones para la preparación externa.
· Mantener el buen orden y limpieza en la zona de almacenamiento de las
plantillas y troqueles retirados (Cinco “S”).
El más importante de estos cuatro puntos es el último: mantener limpia y
ordenada la zona de almacenamiento de las herramientas, plantillas y troqueles.
Si las herramientas están almacenadas de un modo desordenado en una caja de
herramientas, los trabajadores perderán tiempo buscando las que necesiten; es la
típica operación inútil que no crea valor adicional.
Fase 2: Las preparaciones internas que no puedan convertirse en externas
deben ser objeto de mejora y control continuo. A tales efectos se consideran
clave para la mejora continua de las mismas los siguientes puntos:
· Mantener las zonas de almacenamiento de herramientas y troqueles limpias y
ordenadas (Cinco “S”).
· Vigilar los efectos de los cambios introducidos en la secuencia de las
operaciones.
· Vigilar las necesidades de personal para cada operación.
· Vigilar la necesidad de cada operación.
El examen continuo de los puntos antes descriptos pondrá de manifiesto
oportunidades de mejora.
Fase 3: Mejora del equipo. Todas las medidas tomadas a los efectos de
reducir los tiempos de preparación se han referido hasta ahora a las operaciones
o actividades. La próxima estrategia se enfoca en la mejora del equipo. A
continuación se exponen algunas formas de hacer ello factible.
· Organizar las preparaciones externas y modificar el equipo de forma tal que
puedan seleccionarse distintas preparaciones pulsando un botón.
· Reciclar el calor procedente de las operaciones de mecanización y utilizarlo
para el precalentamiento de hornos.
· Modificar la estructura del equipo o inventar herramientas que permitan una
reducción de la preparación y de la puesta en marcha.
· Eliminar los ajustes necesarios para fijar la altura o la posición de los
troqueles o plantillas mediante el uso de un desconectador de fin de carrera o
convertir los ajustes manuales en automáticos.
· Revisar la hoja de secuencia de operaciones estándar y adiestrar a los
operarios cuando se mejora el equipo.
Fase 4: Preparación Cero. El tiempo ideal de preparación es cero. Para
lograrlo es menester utilizar una pieza común para varios productos. Esto podría
lograrse en la fase de desarrollo y diseño de los nuevos modelos.
8. CONCLUSIONES
Los tiempos invertidos en preparación y cambio de útiles y herramientas son uno
de los factores claves para un fabricante de clase mundial. La reducción de los
tiempos de cambio de útiles permite la reducción en el tamaño de los lotes,
haciendo posible con ello la reducción de los inventarios en proceso. La
reducción de los lotes hace a su vez factible reducir los tiempos de ciclo; la
reducción de éste último permite dar a la empresa una respuesta más rápida a los
clientes, reduciendo o eliminando la necesidad de mantener inventarios de
productos terminados.
Una fábrica típica dispondrá de numerosos procesos de cambios de herramientas, y
una parte importante de la mejora continua tendrá relación directa con la
reducción gradual y sistemática de dichos tiempos de cambio.
El Sistema de Producción Just in Time (Justo a Tiempo) no es factible si son
voluminosos los tamaños de lotes, y dichos lotes pueden reducirse solamente si
se reducen los tiempos para los cambio de útiles y preparación de los equipos.
En el pasado, no se daba mucha trascendencia a la necesidad de acelerar los
cambios de útiles, pero la amplia aceptación del Just in Time ha constituido
este tema en el centro de atención de muchas plantas fabriles.
Muchas empresas han verificado que pueden reducirse significativamente los
tiempos de cambio de herramientas (del orden del 50 al 75%) con el mero estudio
del problema y la posterior mejora en la organización de las actividades. Pueden
lograrse reducciones adicionales mediante modificaciones relativamente pequeñas
en las máquinas, herramientas, útiles o producto. Solamente después de haber
puesto en práctica esta clase de mejoras sencillas es menester o necesario
incurrir en inversiones de capital de cierto nivel.
El coste actual de obtener importantes mejoras en materia de tiempos es factible
meramente con el tiempo destinado en primer lugar a la capacitación de los
operarios y en segundo lugar a la atención que estos diariamente presten a las
máquinas, y el de los técnicos e ingenieros necesarios para las actividades de
asesoramiento y soporte.
Como hay relativamente pocas fábricas sin costes de cambio, la mayoría tienen la
oportunidad de reducirlos, y reducir la inversión en inventario asociada. Los
costes de preparación no se limitan a los talleres mecánicos convencionales,
afectan también a las industrias de proceso y a las de montaje, como
farmaceúticas, papeleras, alimenticias, químicas, y electrónicas entre muchas
otras.
El punto importante es que las operaciones de preparación de máquinas y cambio
de útiles, herramientas, plantillas y accesorios son uno de los despilfarros más
sustanciales de la fabricación. Sólo basta considerar que si en una fábrica se
reducen a un mínimo todas las operaciones vinculadas a los cambios de
herramientas y tiempos de preparación (tiempos de reutillaje), normalmente
pueden reducir los costes de fabricación en un 20% o más.
9. ANEXO - LISTA DE CHEQUEO A REALIZAR CON LA MÁQUINA EN MARCHA
Troquel 1. ¿Está en el lugar correcto?2. ¿Se ha verificado cada pieza del
troquel?3. ¿Está realmente limpio?4. ¿Está agrietado?
Herramientas 1. ¿Hay llaves inglesas?2. ¿Hay atornilladores?3. ¿Hay pinzas de
resorte?4. ¿Hay trapos limpios?5. ¿Hay calibres de nivel?6. ¿Hay cepillos?7.
¿Están todas las herramientas en su lugar correcto?
Medios de control 1. ¿Están disponibles los micrómetros necesarios?2. ¿Hay
calibres ajustables?3. ¿Hay calibres para tubos?4. ¿Hay lentes de aumento?5. ¿Se
cuenta con calibres de dial?6. ¿Están todas las herramientas de inspección?7.
¿Hay plantillas para medida?8. ¿Está todo en perfecto estado?9. ¿Están todos los
medios de control en el sitio correcto?
10. BIBLIOGRAFÍA
Conceptos de organización industrial – Ángel Alonso García – Editorial Marcombo
– 1998
Las claves del éxito de Toyota – Jeffrey Liker – Editorial Gestión 2000 - 2006
Organización de la producción – Velasco Sánchez – Editorial Pirámide – 2006
Kaizen – Mauricio Lefcovich – www.gestiopolis.com – 2003
Detección, prevención y eliminación de desperdicios – Mauricio Lefcovich –
www.gestiopolis.com – 2004
Los dieciséis ceros – Mauricio Lefcovich – www.gestiopolis.com - 2007
TPM para una fábrica eficiente – Ken’ichi Sekine y Keisuki Arai – Editorial TGP
– 2006
Fabricación libre de despilfarros – John W. Davis – Editorial TGP - 2003
Como mejorar los métodos de trabajo – Pérez Gutiérrez – Editorial Deusto – 1984
Los Cinco Pilares de la Fábrica Visual – Hiroyuki Hirano – Editorial TGP – 2005
El Sistema de Gestión de la Producción Shingo – Shigeo Shingo – Editorial TGP –
2005
La nueva gestión de la fábrica – Kiyoshi Suzaki – Editorial TGP – 2004
Sistema de Reducción de Costes – Yasuhiro Monden – Editorial TGP – 2005
Competitividad en fabricación – Hiyoshi Suzaki – Editorial TGP - 2003
AUTOR
Mauricio Lefcovich
Consultor en Administración de Operaciones
E-mail mlefcovich@hotmail.com
Marzo de 2008
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Publicación enviada por Mauricio Lefcovich
Contactar mailto:mlefcovich@hotmail.com
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Publicado Thursday 13 de March de 2008
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