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Cambios que ocurren en el organismo de los atletas en las carreras de máxima intensidad y corta duración
Resumen: En este trabajo abordamos algunas características generales de la carrera, enfocando nuestro análisis en los cambios provocados en el organismo de los atletas por las carreras de máxima intensidad y corta duración...
Publicación enviada por Lic. Alexander Mariño Alfonso y otros autores
RESUMEN
En este trabajo abordamos algunas características generales de la carrera,
enfocando nuestro análisis en los cambios provocados en el organismo de los
atletas por las carreras de máxima intensidad y corta duración; pasando por los
cambios morfológicos y funcionales que ocurren durante el proceso de
entrenamiento.
INTRODUCCIÓN
La carrera es la forma natural de traslación. Es la disciplina más difundida de
los ejercicios físicos, la cual forma parte de muchos tipos de deportes. Un
considerable número de variedades de la carrera es una parte orgánica de
diferentes disciplinas del atletismo.
Durante la carrera, mucho más que durante la marcha, se plantean grandes
exigencias a la capacidad de trabajo de todo el organismo, ya que se incorporan
al trabajo casi todos los grupos musculares del cuerpo, aumentan la actividad de
los sistemas cardiovascular, respiratorio y otros; y aumenta considerablemente
el metabolismo.
Variando la longitud de la distancia y la velocidad de la carrera se puede
dosificar la carga, influir en el desarrollo de la resistencia, de la rapidez y
otras cualidades en cuestión, en correspondencia con sus posibilidades. Así por
ejemplo, una carrera prolongada a pequeña velocidad, especialmente en el bosque
o en un parque, posee un gran valor higiénico y es uno de los mejores medios de
saneamiento. La carrera a una velocidad más alta presenta mayores exigencias a
los practicantes, sobre todo para sus sistemas cardiovascular y respiratorio, y
sirve de excelente medio de desarrollo de la resistencia. La carrera a una alta
velocidad se incluye en el entrenamiento para el desarrollo de la rapidez.
En el atletismo existen varios tipos de carrera, entre ellas las planas, dentro
de las cuales se encuentran las llamadas carreras de distancias cortas (100mts,
200mts). Durante estas, el deportista realiza un trabajo a intensidad máxima. La
ejecución de estos ejercicios ocasiona una tremenda demanda de oxígeno, además
ocurren cambios temporales en la sangre tales como: aumento de los niveles de
glucosa y del ácido láctico, además disminución de las reservas alcalinas, y
sobre todo un brusco aumento de los procesos oxidantes anaerobios sobre los
aerobios.
DESARROLLO
Todos los tipos de ejercicios físicos pueden ser divididos en diferentes grupos
de acuerdo con las diversas características fisiológicas de los movimientos
realizados.
Un gran grupo de tipos de ejercicios físicos es cumplido en medio de condiciones
constantes y se caracteriza por la estricta continuidad del movimiento llevado
hasta un carácter estándar o invariable. Tales ejercicios físicos se forman
según el principio físico de un estereotipo dinámico motor. Como respuesta a
este sistema estereotipado de estímulos surge un sistema determinado de procesos
nerviosos que controlan los movimientos, lo cual condiciona al carácter
estereotipado de los movimientos realizados.
A semejante género de ejercicio se relacionan los ejercicios en el atletismo y
en él, las carreras de distancias cortas. En este deporte se forma una secuencia
determinada de realización de los movimientos. Estos movimientos son realizados
en los entrenamientos y competencias, en medio de condiciones estrictamente
fijas y conocidas con anterioridad, las cuales están previstas por las reglas
deportivas.
Los movimientos en este deporte son denominados movimientos cíclicos, porque en
la base de los mismos se refleja la repetición de un mismo ciclo de un círculo
de movimientos.
El rasgo característico para todos los movimientos cíclicos es que el trabajo
realizado puede caracterizarse por sus diferentes potencia y duración.
La potencia es la cantidad de trabajo realizado en una unidad de tiempo y
depende de la fuerza de las contracciones musculares, de su frecuencia y
amplitud. Por este motivo, la potencia de la carrera varía de acuerdo con la
fuerza de empuje en cada paso, con la longitud de estos, con su frecuencia y con
el sentido del desplazamiento horizontal, en subida o en bajada.
En las carreras planas de atletismo ligero, la magnitud principal de la cual
depende la potencia es la velocidad. Esta es el producto de la longitud de los
pasos por su frecuencia, es decir, la potencia esta en todo momento relacionada
con la rapidez del desplazamiento. Si esta potencia es grande, entonces la
duración del trabajo será corta debido al agotamiento que rápidamente se
presenta.
Deportes cíclicos de máxima intensidad: estos se caracterizan porque en ellos
los procesos bioquímicos de resíntesis de los compuestos macroenergéticos son
anaerobios. Primero, sobre la base de CrP y, segundo, sobre la base de la
glicólisis anaerobia. Estas actividades deportivas van acompañadas por una gran
deuda de oxígeno lo que se comprende por lo intenso de la actividad y su
relativa breve duración. Se observa un marcado aumento en los niveles de la
sangre, de ácido láctico (200 mg y más).
Paralelamente al aumento en los niveles del ácido láctico, disminuyen las
reservas alcalinas de la sangre (hasta un 40% aproximado), como parte de la
lucha del organismo por mantener la homeostasis del medio interno.
Las variaciones de las concentraciones de la glucosa sanguínea dependerán en
gran medida del biotipo del atleta y de sus características individuales; así,
en deportistas de fácil excitación pueden verse aumentado los niveles glicémicos
por causa de estos trabajos. En los deportistas equilibrados casi no se producen
cambios en el parámetro referido. Sin embargo, en los de fácil inhibición pueden
disminuir los niveles glicémicos.
En los deportes cíclicos de máxima intensidad, las variaciones en los niveles de
glucosa sanguínea obedecen más bien a cambios reflejo- condicionados.
La recuperación de estos trabajos debe producirse dentro de los 30-40 min.
después de terminada la actividad.
Las particularidades del trabajo de potencia máxima se manifiestan mas
palpablemente en la distancia de 100 metros.
CAMBIOS DURANTE EL PROCESO DE ENTRENAMIENTO
Durante el proceso de entrenamiento en el corredor se forman y fijan los
estereotipos dinámicos, relativamente uniformes, de los procesos nerviosos que
sirven de base a la técnica de la carrera.
El individuo entrenado puede asimilar más rápidamente el ritmo de los estímulos
y reproducirlos a una frecuencia mas elevada, lo cual prueba la elevada
labilidad de las células nerviosas, particularmente al trabajo de velocidad se
aumenta la movilidad de los procesos nerviosos. Esto se releva en el
acortamiento del período latente de las reacciones motoras, en la exactitud de
las diferenciaciones y en el incremento de la rapidez de procesamiento de la
información proveniente de los analizadores. Para los corredores velocistas
resulta característica la estabilidad elevada de los procesos nerviosos.
Durante el entrenamiento se producen cambios morfológicos y funcionales de
consideración en todos los eslabones del aparato motor (músculos, huesos,
tendones y ligamentos). El científico P. F. Lesgaft, descubrió que el desarrollo
de los músculos esqueléticos va acompañado por un engrosamiento de los huesos y
por un incremento de su solidez. En las personas entrenadas las dimensiones
transversales de los huesos muestran aumento y se engrosa la capa laminar
cortical. En la superficie de los huesos se forman salientes e irregularidades.
Además de los cambios microscópicos de los huesos, también se producen
desplazamientos histológicos en la estructura y disposición de las barras óseas
y en el incremento del número de esteonas, etc. Todo esto contribuye al
incremento de la firmeza mecánica de los huesos.
Durante el entrenamiento se aumenta la masa y el volumen de los músculos
esqueléticos. Los músculos que realizan tensiones de fuerza y esfuerzos
estáticos, son los que mayormente se hipertrofian. El trabajo dinámico provoca
menos cambios morfológicos de los músculos.
La hipertrofia funcional de los músculos se produce al aumentar el volumen de
diversas fibras musculares. En este caso se engrosan sus sarcolemas, aumenta el
volumen del sarcoplasma, el número de las miofibrillas y de otros elementos
estructurales intracelulares.
Estos cambios bioquímicos y morfológicos que durante el proceso de entrenamiento
se producen en los músculos esqueléticos, conducen a desplazamientos
funcionales. En los músculos entrenados, principalmente en el trabajo de
velocidad, resaltan aumentadas la excitabilidad y la labilidad de los músculos.
Es necesario recordar, que en el entrenamiento de velocistas tiene gran
importancia el acortamiento de los períodos de descanso, entre los trabajos en
un mismo entrenamiento, pues ello provoca el aumento de los procesos anaerobios
de oxidación y la adaptación del organismo a este tipo de trabajo. Además, el
entrenamiento del velocista deberá ser igual que en otros tipos de
entrenamiento, muchos ejercicios y diferentes actividades deportivas, lo cual
asegura una preparación multifacética del deportista.
Sin entrar en más detalles sobre el entrenamiento del velocista, debemos
recalcar que el ejercicio básico en este entrenamiento debe ser la carrera de
intensidad máxima, debido a que ésta solo puede conducir al desarrollo de los
mecanismos anaerobios de la resíntesis del ATP.
CARRERAS DE CORTA DURACIÓN
Con el fin de poder hacer una representación de las variaciones químicas que
ocurren en el organismo del deportista de carreras cortas, debemos conocer los
fenómenos que caracterizan el metabolismo en dicha actividad deportiva, teniendo
en cuenta las condiciones en la cual ese trabajo se cumple.
Las carreras cortas son los ejercicios de actividad máxima, caracterizada por un
brusco aumento de los procesos oxidantes anaerobios con relación a los aerobios.
La resíntesis del ATP ocurre durante todo el tiempo a expensas del CrP, en
primer lugar, y en segundo, a expensas de la glicólisis.
Resíntesis del ATP a partir del CrP: es un compuesto de elevada energía de
hidrólisis, se encuentra en una concentración 4 ó 5 veces mayor que el ATP. El
CrP actúa como almacén o reservorio energético de la formación del ATP para la
concentración muscular; pero como la reserva de éste en el músculo es limitada,
es por ello que la resíntesis del ATP a expensas del CrP solo es posible durante
un corto período. Una vez agotada sus reservas, comienza a resintetisarse ATP a
expensas de la degradación anaerobia de los carbohidratos.
Resíntesis del ATP por la glicólisis: las moléculas de ATP en este proceso son
aportadas por la degradación anaerobia de los carbohidratos, esto ocurre en los
deportes de intensidad máxima.
Desde el punto de vista fisiológico, estos procesos son importantes porque en
una actividad intensa y de corta duración, la irrigación sanguínea a los
músculos es insuficiente, por eso el tejido muscular no recibe el volumen de
oxígeno adecuado para la producción de energía. De esta manera, dadas las
condiciones en que ocurre la actividad muscular, predominan los procesos
anaerobios y la mayor parte de la energía se asegura con el proceso glicolítico.
La duración del trabajo es tan pequeña, que en una carrera de 100 metros la
sangre desde el inicio de la actividad hasta el final, no tiene tiempo de
recorrer toda la gran circulación; mientras que en una carrera de 200 metros no
llega a pasar 2 veces. Es esta una de las causas por las cuales no puede
hablarse de un suficiente suministro de oxígeno a los músculos que trabajan.
Ello puede apreciarse en los siguientes cálculos:
· Para recorrer 100 metros un velocista gasta cerca de 35 kCal.
· Para liberar 5 kCal de energía, es necesario la absorción de un litro de
oxígeno.
Esto significa que para obtener 35kCal, se necesitan 7 litros de oxígeno. La
cantidad máxima de este gas que puede ser absorbido por los pulmones es de 5
litros/min.
· Para recorrer 100 metros un velocista de calidad necesita, aproximadamente 10
segundos y décimas. Por tal motivo, durante este corto tiempo no puede inspirar
más de un litro de oxígeno.
Si tenemos en cuenta que el velocista, al recorrer 100 metros, realiza pocas
inspiraciones no profundas, se comprenderá entonces que la cantidad de oxígeno
por él obtenida será el 5 ó 10 % del necesario (esto representa una deuda de un
90-95 %). Se forma por consiguiente una notable deuda de oxígeno, que tiene que
ser absorbida al terminar la actividad durante el período de recuperación. En
este deporte intenso y de corta duración se crean considerables deudas de
oxígeno, las que pueden representar 10 litros y más.
Semejante correlación de las magnitudes de la demanda y la deuda de oxígeno, es
un índice de que el corredor velocista debe desarrollar, fundamentalmente, sus
posibilidades anaerobias. Sin embargo, se ha demostrado experimentalmente, la
gran importancia que tienen los procesos aerobios en las carreras de velocidad.
Sin la presencia de las altas posibilidades aerobias, se alarga el tiempo de
recuperación y disminuye la facultad para la formación de la deuda de oxígeno
(H. I. Volkov y otros). Además, la actividad específica del entrenamiento del
corredor velocista (un trabajo de velocidad repetido reiteradamente) exige de
altas posibilidades aeróbicas del organismo.
Este tipo de trabajo producirá en los músculos una disminución del contenido de
ATP y por tal motivo un aumento en las concentraciones de ADP y de H3PO4;
disminuyendo considerablemente el nivel de CrP y aumentando las cantidades de
Creatín libre. También disminuye el nivel de glicógeno en los músculos,
aumentando las concentraciones de los ácidos lácticos y pirúbicos, entre otros.
Todos estos cambios son muy intensos, ya que ellos se efectúan durante un tiempo
muy corto.
En una carrera de 100 metros, por ejemplo, mientras mayores sean los tiempos
realizados por el atleta, mayor será la deuda de oxígeno.
Se formará ácido láctico durante la carrera de 100 metros; sin embargo un
considerable aumento de éste en la sangre se producirá, a los 30 ó 60 segundos
después de terminado el evento. Sus máximos niveles se logran durante los 2 ó 3
minutos de la carrera, pudiendo ser de 110-150 mg, o algo más. Además, en los
deportistas altamente entrenados los mejores tiempos en la carrera pueden ir
acompañados de un aumento menor en el contenido de ácido láctico, que en los
deportistas no entrenados, debiéndose esto al aumento, en los primeros, de las
posibilidades de la resíntesis del ATP. Gracias al CrP conjuntamente con el
aumento del contenido de ácido láctico en el organismo, ocurre la disminución de
las reservas alcalinas de la sangre (aprox. 40-48 %), utilizadas para la
neutralización de este ácido.
El contenido de azúcar en la sangre del atleta en este tipo de carrera, puede
aumentar más o menos, relacionándose éste con el grado de excitación del atleta,
aunque también puede permanecer casi al nivel normal de las personas bien
equilibradas. En las personas poco entrenadas y en especial, en las de fácil
inhibición, son posibles las disminuciones del nivel de azúcar en la sangre como
consecuencia de una movilización retrasada de esta sustancia en el hígado.
Las alteraciones bioquímicas por causa de una carrera de corta distancia se
restablecen como promedio en un lapso de 30-40 minutos. Durante este tiempo se
liquida completamente la deuda de oxígeno, efectuándose el regreso hacia el
nivel normal del ácido láctico en la sangre, un poco antes. Una característica
peculiar de las carreras de distancia corta, lo mismo que todos los esfuerzos de
máxima capacidad, radica en la gran intensidad del metabolismo, aunque las
magnitudes máximas de estas variaciones son relativamente de poca importancia.
Así, el gasto general energético de una carrera de maratón es de 2000 kCal y en
una carrera de 100 metros solo es de 35 kCal, pero el gasto de energía por
unidad de tiempo es menor en el primer caso que en el segundo. En el maratonista
es de 0,3kCal/ seg., mientras que en el velocista es de 3 kCal/ seg.
En lo concerniente a las magnitudes de las variaciones bioquímicas, de acuerdo
con los cálculos efectuados en una carrera de 100 metros, se forman en el
organismo del deportista 4 g de ácido láctico. Al parecer, grande es también la
intensidad de las variaciones bioquímicas en el SNC, lo que puede llevar a la
disminución de la capacidad de trabajo.
Durante un trabajo cíclico de potencia máxima, la causa principal de la
disminución de la capacidad de trabajo son el desarrollo de la inhibición y la
disminución de la movilidad de los procesos nerviosos. Esta inhibición se
desarrolla como resultado de la fatiga que surge en el SNC, bajo la influencia
de un flujo de impulsos aferentes enviado por los músculos que se encuentran en
funcionamiento. En este caso no deja de tener importancia el cambio del estado
funcional de los propios músculos, la disminución de su excitabilidad, labilidad
y rapidez de relajación.
Las variaciones bioquímicas durante la repetición de la carrera en tramos,
depende de la magnitud de los intervalos entre los recorridos. La reducción
gradual de los intervalos conlleva al aumento de los procesos bioquímicos
anaerobios, lo cual favorece el proceso del entrenamiento y el incremento del
ATP, y por tanto, la adaptación del organismo a un trabajo en condiciones de un
consumo insuficiente de oxígeno.
La efectividad de la carrera de velocidad depende fundamentalmente del estado
morfofuncional del aparato motor. Los músculos del velocista deben poseer una
fuerza considerable que garantice la potencia de repulsión contra el terreno o
pista, así como también deben contraerse muy rápidamente (lo que determina las
cualidades explosivas de los músculos) y rápidamente relajarse (lo que permite
una utilización más efectiva de las cualidades de velocidad-fuerza), lográndose
así una mayor velocidad en la carrera.
En los deportistas de alta categoría, la fuerza de los músculos se manifiesta
más que en los deportistas de menor calificación. Los deportistas que se
distinguen por sus buenas “cualidades explosivas” y por su relativa poca
velocidad de relajamiento de los músculos, generalmente se adelantan a sus
contrarios en la primera mitad de la distancia, pero después pierden la ventaja
alcanzada. En los mismos se desarrolla más rápidamente la fatiga y se produce
más lentamente la recuperación. La rapidez de la contracción y de la relajación
de los músculos, determinan el mejor ritmo de los movimientos del velocista.
La frecuencia y la longitud óptima de los pasos, son diversas en los corredores.
La frecuencia de los pasos en la distancia, es uno de los factores más
importantes de los cuales depende la velocidad. Por regla general, la mayor
frecuencia de los movimientos es alcanzada por los corredores de más alta
calificación.
CONCLUSIONES
Las carreras de corta duración (100 m, 200m), en el atletismo, son de potencia
máxima donde su duración no sobrepasa, por regla general, a los 20 segundos. El
rasgo característico fundamental de este tipo de trabajo de potencia máxima
consiste, en que el trabajo se realiza en condiciones anaerobias.
La masa fundamental de energía que se libera durante este trabajo de potencia
máxima, se obtiene por la degradación de ATP y CrP. EL oxigeno consumido después
del trabajo se destina a la resintesis oxidativa de los productos de origen
alactácido, es decir, de los productos de la desintegración de ATP y CrP. Debido
a la poca duración del trabajo, la magnitud absoluta de la deuda de oxigeno es
relativamente pequeña: de 7 a 8 litros. Estas cifras caracterizan la magnitud
absoluta de la demanda de oxigeno de las carreras cortas.
Los procesos respiratorios y cardiovasculares ante trabajos de potencia máxima
se incrementan muy ligeramente. Prácticamente durante el tiempo de la carrera de
distancia corta, solo se realizan varios movimientos de respiración
superficiales. Durante este breve periodo el corazón incrementa ligeramente la
frecuencia de sus contracciones, pero el volumen sistolítico se aumenta de modo
insignificante, a lo que corresponde un aumento relativamente pequeño del
volumen de circulación sanguínea por minuto.
Debido a la breve duración del trabajo, es que los productos de la energía
anaeróbica que se forman en los músculos, llegan en pequeña cantidad a la
sangre. Tampoco se producen cambios sustanciales en la composición de la sangre.
Las células del SNC que envían sus impulsos a los músculos, funcionan con una
potencia máxima y trabajan en el límite de sus posibilidades. Los receptores del
aparato motor, que son estimulados con los movimientos realizados con un máximo
de rapidez y fuerza, envían impulsos extremadamente frecuentes a los centros
nerviosos. Consiguientemente, las secciones eferentes y aferentes del sistema
nervioso que están relacionadas con una función motora dada, funcionan, en este
caso, con una atención máxima.
NOMENCLATURAS
kCal: kilocalorías.
CrP: Creatín Fosfato.
ATP: Adenosín Trifosfato.
ADP: Adenosín Difosfato.
H3PO4: Acido Fosfórico.
SNC: Sistema Nervioso Central.
AUTOR
Lic. Alexander Mariño Alfonso.
Co-autores:
Lic. Arian Gonzáles Sánchez
Lic. Maria Teresa Rodríguez Zulueta
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Publicado Friday 11 de April de 2008
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