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Breve fundamentación filosófica y psico-pedagógica para la elaboración de una propuesta de recomendaciones metodológicas para favorecer el desarrollo del valor patriotismo en los estudiantes de quinto grado de la educación primaria
Resumen: En múltiples ocasiones, desde la Historia me Absolverá; Fidel nos ha transmitido la esencia de sus concepciones acerca de la educación y la formación de nuestros estudiantes.
Publicación enviada por Geilert De la Peña Consuegra
RESUMEN
Se ofrecen una serie de criterios acerca de la fundamentación psico-pedagógica y
filosófica sobre la formación y desarrollo del valor patriotismo en los
estudiantes de quinto grado de la educación primaria. Se evalúan una serie de
criterios ofrecidos por autores de renombre en investigaciones con esta línea
temática. Partiendo de estos criterios y reflexiones que el autor del presente
artículo realiza, se declaran elementos como la unidad afectivo, cognitivo y
conductual en los escolares primarios y la labor del maestro en el desarrollo
del valor patriotismo.
Se considera pertinente todas esta valoración, a partir de la necesidad
metodológica que poseen los docentes en función de cómo proceder en el
desarrollo de los valores en los estudiantes, siendo este un proceso conciente y
no puramente con un carácter espontáneo.
INTRODUCCIÓN
En múltiples ocasiones, desde la Historia me Absolverá; Fidel nos ha transmitido
la esencia de sus concepciones acerca de la educación y la formación de nuestros
estudiantes.
Su brillante intervención en la graduación del Destacamento Pedagógico ”Manuel
Ascunce Doménech”., sintetiza algunas de las principales ideas sobre el papel de
la Escuela en el trabajo patriótico, de cómo deben ser nuestros maestros y lo
que es-pera la Revolución de ellos.
Al respecto señalaba:
“El educador debe ser, además, un activista de la política revolucionaria de
nuestro partido, un defensor de nuestra ideología, de nuestra moral, de nuestras
convicciones.
Debe ser por tanto, un ejemplo de revolucionario, un luchador incansable
contra lo mal hecho”.
Estos conceptos enriquecidos reiteradamente por nuestro Comandante cobran una
especial significación en estos momentos, debido a la lucha ideológica arreciada
por el hegemonismo del imperialismo, el recrudecimiento de sus agresiones contra
nuestro país y las consecuencias de la caída del campo socialista que nos han
obligado a tomar medidas para garantizar la formación comunista de las nuevas
generaciones que han de darle continuidad a nuestra revolución, para lo cual es
de vital importancia el papel del maestro en el fortalecimiento de nuestros
valores, y dentro de ellos, el patriotismo como encargo social mediante el
desarrollo exitoso del Proceso Docente Educativo, teniendo como eslabón
fundamental la clase, y dentro de ella la Historia de Cuba ,que es además, una
de las priorizadas; sin olvidar las demás materias, el trabajo de la familia
Organización de Pioneros y demás organizaciones e instituciones.
Para todos nosotros, la educación de nuestro pueblo es decisiva, y no basta
inculcar conocimientos sólidos, sino la creación y formación del patriotismo en
la conciencia de nuestros estudiantes desde los primeros grados, y eso hoy , es
más necesario que nunca.
Es por eso que la tarea del maestro crece en importancia; se multiplica en su
inmensa trascendencia, en esa batalla por educar en los valores de la revolución
y del socialismo a nuestros estudiantes, porque ellos son el arma fundamental
para preservar nuestras tradiciones de lucha, nuestras conquistas en fin, para
mantener nuestros principios y nuestra ideología.
Con este propósito tenemos que preparar a nuestros estudiantes, para vivir y
trabajar en nuestra sociedad socialista, y para lograrlo tenemos que hacer que
asimilen de forma consciente normas de conductas, sentimientos, cualidades,
actitudes, principios y convicciones que le permitan ser verdaderos patriotas.
Para lograr esta acertada educación patriótica en los escolares de quinto grado,
se tiene que tener presente sus características psicológicas y pedagógicas y muy
importante, el ejemplo del maestro como modelo a imitar, lo que le permitirá
emitir criterios, juicios, valoraciones sobre personalidades, hechos y
situaciones de la vida diaria dentro y fuera Estados del ámbito escolar.
Estamos enfrentando con mucha serenidad e inteligencia el desafío más gigantesco
y brutal de nuestra Historia. Seguiremos adelante con la batalla de ideas,
forjando verdaderos revolucionarios, verdaderos patriotas desde nuestras aulas,
inspirados en nuestras mejores tradiciones. De la comprensión que tenga de esto
los futuros hombres y—mujeres de este país de lo que ha sido la lucha del pueblo
cuba no para su libertad, de cuál ha sido la actitud histórica del gobierno de
los Estados Unidos ante la independencia de Cuba, así como la anticubana
tendencia anexionista desde el pasado siglo—hasta nuestros días, estaremos en
condiciones de propiciar la continuidad de la Revolución y de sus ideales de
independencia nacional.
No hay dudas de que de la educación que reciban nuestros estudiantes hoy,
dependerá su modo de pensar y actuar con respecto a la patria, por ello, la
educación en el patriotismo, como uno de nuestros valores fundamentales,
constituye y constituirá una dirección fundamental de la labor educacional de
nuestros maestros y de la preparación y superación de los mismos.
La educación en América Latina y en el resto del mundo tiene como reto la
orientación de las nuevas generaciones en la construcción de un modelo para la
defensa de la autoctonía de las culturas, en contraposición de las verdaderas
pretensiones políticas dirigidas a concentrar el poder informativo para borrar
la memoria histórica de las naciones, sus tradiciones y sus propias culturas,
así como el empeño para globalizar sus preceptos y postulados en detrimento de
las identidades nacionales y culturales.
Cuba influenciada por esta realidad, tiene ante sí el resto de reforzar el
sistema de valores correspondiente al sistema socialista que se propone
desarrollar.
De ahí que algunos investigadores, Fabelo, l989, Báxter, l990, Laurencio, 2002,
Chacón, 1996, Miranda, 1999, Kraffchenko, 1995, Silvestre, 2000, analizan los
valores y su formación desde distintas posiciones: filosóficas, pedagógicas,
psicológicas y sociológicas.
La Enseñanza Primaria como peldaño en la formación de las nuevas generaciones,
tiene que fomentar en cada grado la interiorización de los conocimientos, formas
de pensar y actuar en correspondencia con el sistema de valores que fomenta
nuestra sociedad socialista para formas un niño patriota, revolucionario,
solidario, antiimperialista, laborioso, explotar el contenido de la enseñanza y
el potencial afectivo que encierra y demostrarlo en la práctica diaria. A todo
lo antes expuesto se une el criterio del autor y además al de los grandes
pedagogos que han hecho suyas estas ideas.
Guzmán (1983), Escribano(1997) en sus trabajos para favorecer la conciencia
revolucionaria y el patriotismo hacen un análisis del pensamiento educativo de
nuestro apóstol donde hacen referencia a aspectos fundamentales de su
pensamiento educativo, donde señalaba sus rasgos fundamentales y la expresión de
ellos en la concepción de educación que sustentó.
La educación patriótica en la enseñanza primaria tiene su fuente en la tradición
pedagógica a partir de la formación de nuestra nacionalidad desde la época
colonial y se ha ido desarrollando a través de las distintas generaciones que
nos han antecedido.
Félix Varela (1788-1853), José de la Luz y Caballero (1800 a 1862), en sus
trabajos hacen un análisis y exponen claramente sus ideas sobre el valor
patriotismo, así como el papel del maestro en su formación basado en el amor y
el sacrificio.
Martí (853-1895) nos precisó: ”Patria es comunidad de intereses, unidad de
fines, fusión dulcísimo y consoladora de amores y esperanzas”.
Autores de diferentes nacionalidades han expresado su concepto acerca de
educación.
Instrucción, valores morales, calidad. Entre ellos tenemos:
Báxter Pérez Esther, ICCP, plantea en Compendio de Pedagogía ,que la educación
en su sentido más amplio, es el resultado de las relaciones sociales que
establecen los hombres entre sí y de las condiciones y modo de vida en el que
está inmerso.
Es decir, que la esencia de la educación tiene como fin lograr una concepción
del mundo sobre la base sólida de los conocimientos científicos y su
transformación en positivas condiciones morales y motivos de conducta.
Coincido con el criterio de Petalozzi (1746-1827); pedagogo suizo de renombre
universal que al referirse a la educación y la instrucción, no reconocía la
educación sin instrucción, pues la instrucción tiene sus efectos en la
educación, y hoy, en nuestro sistema educacional tenemos que lograr una unidad
dialéctica entre ambos procesos.
Dentro de las tareas de la lucha ideológicas planteadas por nuestro Partido
Comunista, a la cual se hace referencia en la Plataforma Programática, en Tesis
y Resolución se plantea “ La Educación del pueblo en los principios de la moral
socialista basada en las relaciones fraternales de colaboración y ayuda mutua
entre los hombres, el desarrollo de una actitud comunista, el trabajo y los
deberes sociales, aspectos que considero importantes para fortalecer en los
escolares de quinto grado el valor patriotismo, y que además está en
correspondencia con lo planteado en dicha Tesis y Resolución de que” La
Educación tiene como fin formar a las nuevas generaciones en los principios
científicos, ideológicos y morales del comunismo convirtiéndolos en convicciones
personales y hábitos de conductas diarias, promoviendo hombres plenamente
desarrollados, aptos para vivir y trabajar en la nueva sociedad.
Para favorecer el valor patriotismo en los estudiantes de quinto grado en la
educación primaria, es necesario que los maestros se apoyen en los
conocimientos, los hábitos, las habilidades y las costumbres que los estudiantes
poseen, y sobre esta base ir aumentando gradualmente la complejidad de las
tareas e ir adecuando las formas de influencias pedagógicas, lo cual
posibilitará la acción recíproca de los conocimientos anteriormente asimilados y
los nuevos; así como las normas, principios y las reglas de conducta, teniendo
en cuenta además que a partir de este grado cambian las características de la
dirección pedagógicas, pues han ido logrando mayor preparación para la actividad
independiente y progresivamente se van consolidando los hábitos de disciplina.
La clase como forma de organización del proceso docente educativo, se fortalece
en el trabajo independiente extradocente y extraescolar, por ello para que la
formación de valores y por tanto el patriotismo resulte altamente eficaz, se
debe tener en cuenta por el maestro los factores siguientes.
- La dirección ideológica del contenido.
- La relación orgánica de los conocimientos con la vida.
- Influencia directa como maestro, su actitud ante lo que se estudia, sus
relaciones con el alumno y el colectivo escolar.
El trabajo educativo extradocente y extraescolar, constituye uno de los mayores
logros de la pedagogía socialista y comprende actividades que pueden
desarrollarse dentro y fuera de la clase, dirigidas al fortalecimiento de los
conocimientos y valores.
El trabajo extradocente abarca las actividades organizadas y dirigidas al logro
de los objetivos educativos e instructivos, entre los cuales considero
importantes los concursos de conocimientos y habilidades, olimpiadas del saber,
excursiones docentes y los círculos de interés del conocimiento de nuestra
historia y/o de carácter patriótico encaminados a la formación y consolidación
del patriotismo.
En el trabajo extraescolar como apoyo al trabajo docente educativo “La clase “,
incluyen actividades que realizan las instituciones como los Palacios de
Pioneros, Centro de Pioneros Exploradores, el Campamento Docente Recreativo, Las
Casa de Cultura, las bibliotecas, El Museo Histórico conjuntamente con las
organizaciones políticas y de masas, en el caso de nuestro Municipio para formar
y educar a nuestros estudiantes en el patriotismo.
Es de destacar que ambas actividades no pueden verse por separadas, sino que
forman un sistema, ya que las actividades que conforman y promueven constituyen
un conjunto de elementos complejos y articulados cuyo centro es la clase,
dirigidas además de la instrucción, a la formación de cualidades, sentimientos y
convicciones propias de nuestra sociedad socialista.
Folleto #1” Acerca de la Educación en el patriotismo”, se plantea al referirse a
los valores morales que, llamamos valores morales al sistema de
representaciones, como son los ideales, los principios y las normas que orientan
y regulas la conducta de las personas, es decir, que actúan como puntos de
referencia constante en la actividad del sujeto.
En dicho folleto, al referirse al valor patriotismo, se plantea que patriotismo
es el desarrollo de sentimientos de amor a la patria, que se traduce en una
actitud de cuidado, conservación de sus conquistas y la disposición para
defenderla.
También se define patriotismo la actitud hacia el medio histórico cultural, la
tierra natal, la lengua y las tradiciones, y tiene un contenido clasista desde
los tiempos de la comunidad primitiva (Temas de Pedagogía para maestros II,
1990, colectivo de autores)
Valdés Domínguez Manuel, al hacer referencia a los principios ideológicos,
políticos y morales comunista y su conversión en convicciones personales y
hábitos de conductas diaria en el escolar para formarlo como un verdadero
combatiente por el socialismo y el comunismo planteó “ Educad, educad al niño
para sí, para su pueblo, para la humanidad”.
Calzado Lahera Delhi (M.Sc) plantea en Didáctica, Teoría y Práctica que la
instrucción es la actividad del hombre dirigida a la adquisición de
conocimientos y habilidades. Ella también hace referencia al concepto de calidad
en el proceso de instrucción y educación y ex -presa que, es el resultado
positivo en la asimilación de posconocimientos, hábitos y habilidades en vínculo
estrecho con la formación de valores, convicciones, ideales, intereses y su
consecuente armonía con la conducta.
La cantidad y calidad son inherentes a la educación y la instrucción, pero se
manifiestan además en su unidad, mientras más unidos se desarrollen estos dos
aspectos del proceso pedagógico, más estable y equilibrada será la formación del
valor patriótico en la formación de la personalidad de los escolares.
Por ser la edición y la instrucción fenómenos sociales, que tienen un carácter
muy complejo en su naturaleza interna y en el cual intervienen múltiples
factores externos e internos, el paso de los cambios cualitativos a los
cuantitativos se impulsa como resultado de actividad eficaz de los hombres y de
su lucha por transformar al hombre en bien de la humanidad.
Teniendo en cuenta lo expresado, considero que son dos aspectos objetivos en la
formación de la personalidad y por tanto, de nuestros valores, pues, no se puede
hablar de instrucción desligada de la educación del individuo o educación que no
lleve implícita la instrucción.
Amador1998), considera que los conocimientos, sentimientos, cualidades, las
normas de comportamiento social, el ideal aspirado, los motivos e intereses de
la persona interactúan en el proceso de formación de valores.
La experiencia acumulada en el trabajo educacional y la observación de
actividades docentes “clases”, extradocentes y extraescolares, me permitieron
diagnosticar que a pesar de los objetivos del programa de Historia de Cuba y su
correspondencia en contenido con el libro de texto de quinto grado, eran
subutilizados, pues aunque recogen el trabajo en la formación de valores, eran
limitados en el proceder para su formación, ya que se observan deficiencias
tales como:
- Las valoraciones que se realizan adolecen de profundidad de acuerdo a lo
expresado en el libro de texto y se quiere cumplir lo que orienta el programa de
la asignatura tal y como expresa el contenido, lo que provoca en ocasiones que
se convierta en categoría rectora formal y se desatienda el trabajo con los
valores, y además, la creatividad por el docente es en muchos casos pobre para
su formación.
- Los contenidos y actividades que aparecen en los libros de textos , en
ocasiones no permiten una correcta valoración de los personajes, hechos y
procesos históricos que se estudian.
- No se recogen u orienta con claridad los valores que se deben formar de
acuerdo al hecho que se trabajan ni la forma y/o vía para lograrlo.
- No se aprecia en el programa la relación del contenido con las distintas obras
como lecturas, poesías, relatos, anécdotas, pinturas, el medio ambiente etc.
- Se orientan pocas actividades extradocentes y extraescolares para fortalecer
lo que conocen los escolares acerca del valor patriotismo.
- El diagnóstico que realizan los maestros no permite conocer con profundidad
cómo piensan, sienten y actúan los escolares para poder brindar la ayuda
necesaria a tiempo y de forma objetiva.
- Los estudiantes no llegan a concretar en muchos casos el por qué de nuestra
tradición y espíritu de lucha.
- Pobre motivación y estimulación a los escolares para conocer nuestra historia
y el fomento del hábito de lectura y consulta de distintas fuentes históricas.
- En los objetivos del programa, correspondiente al grado, aparecen objetivos
dirigidos a la formación de valores, sin embargo, en muchas ocasiones
desaparecen cuando se especifican los objetivos de muchas unidades, aspecto que
limita un tanto el trabajo del maestro en su quehacer pedagógico.
Es prioridad en el trabajo del Ministerio de Educación fortalecer los valores en
nuestros estudiantes, con énfasis en el patriotismo y el amor al trabajo
(entiéndase fundamentalmente la actitud y disposición para el esfuerzo y
sacrificio en defensa de nuestras conquistas).
Estos valores, los cuales considero de gran importancia para la formación de los
escolares de quinto grado, que es donde se comienza la historia como asignatura,
de manera.
Que puedan conocer nuestro pasado, comprender el presente y ser previsores de
nuestro futuro centró mi investigación.
El trabajo está dirigido al valor patriotismo porque su fundamento nos
identifica como nación soberana con las raíces más profundas de nuestra
nacionalidad: la identidad nacional, la preservación de nuestras conquistas, la
solidaridad humana, el sentido de pertenecía visto desde su propia comunidad, el
orgullo de ser cubanos, el amor al trabajo y al sacrificio, el amor a la
naturaleza cubana, el respeto a nuestros héroes y mártires y a los dirigentes de
nuestra Revolución, el amor al internacionalismo entre otros.
A partir del problema y la necesidad de profundizar en el mismo, se aplicó
diferentes instrumentos y métodos de investigación para constatar el estado
actual de la formación del valor patriotismo en los escolares de quinto grado.
Se insistió y se evaluó la intensidad en la disposición de los escolares para
las actividades que tenían que realizar en la formación de dicho valor, el nivel
de conocimientos que poseían acerca de la significación de ser patriota y la
conducta asumida en la práctica escolar, que permitió evaluar al estudiante en
el proceso para favorecer su formación como patriota.
Con la aplicación de los distintos instrumentos se obtuvo como regularidades,
una disposición favorable a hacerlas actividades favorecedora de la formación
del patriotismo entre los que se encuentran los referidos a la valoración y
trascendencia.
De los hechos y personalidades históricas estudiadas, el desarrollo de
convicciones y puntos de vistas más sólidos, el deseo y participación en
actividades de carácter histórico, debate y reflexión sobre temas relacionados
nuestra historia y el acontecer nacional e internacional.
Se pudo apreciar además, que a pesar del empeño puesto por el investigador y
orientaciones brindadas por el MINED en la elaboración del programa de Historia
de Cuba encaminada a la formación de las nuevas generaciones, muchas veces las
acciones educativas que desarrollaban nuestros maestros, eran poco emotivas. No
interesaban al escolar por conocer, investigar, descubrir nuevos conocimientos.
Eran formales. Los valores se trabajaban de forma fragmentada, no se tenía en
cuenta en cuenta siempre la edad de los estudiantes y sus necesidades, la unidad
de lo instructivo y lo educativo para concretar actividades novedosas que
estimularan la participación, reflexión, sentimientos y emociones en los
escolares.
Los docentes no dominaban y/o no poseían suficientes conocimientos del contexto
histórico, las vías para lograr en los estudiantes el fortalecimiento del
patriotismo- y además, los procedimientos empleados (juegos, variedad de
actividades con niveles crecientes de exigencias eran insuficientes.
Aunque el plan de estudio tiene en cuenta la relación ínter materia, donde se
estudian obras, hechos, personalidades, documentos, no se precisa en el
desarrollo del programa de la asignatura su relación y cómo el maestro puede
concebir la relación para fortalecer el valor patriotismo.
Además, las potencialidades axiológicas que ofrece los contenidos históricos son
de incalculable valor para favorecer la formación patriótica de los estudiantes,
pues las personalidades, hechos históricos y su trascendencia son portadores de
valores, tradiciones, costumbres que encierran un caudal axiológico, que vistos
desde una reflexión metodológica son imprescindibles para llevar a feliz término
el proyecto educacional cubano.
Todo lo expuesto anteriormente condujo al problema científico ¿Cómo favorecer el
valor patriotismo en los estudiantes de quinto grado de la Educación Primaria
utilizando las potencialidades del programa de Historia de Cuba?
El objeto de la investigación: Proceso de formación de valores en la
Educación--- Primaria.
El objetivo de la investigación es elaborar una propuesta de recomendaciones
metodológicas para favorecer el desarrollo del valor patriotismo en los
estudiantes de quinto grado de la Educación Primaria, utilizando las
potencialidades del programa de Historia de Cuba.
El campo de la investigación es el proceso de desarrollo del valor patriotismo
en el quinto grado de la Educación Primaria.
Los criterios aportados por Rodríguez (1985) y Fabelo (1989), desde una
concepción filosófica, ven el surgimiento del valor en el sujeto en la relación
con el objeto mediante la actividad práctica material, lo cual sirvió de soporte
filosófico.
El referente teórico y metodológico esencial que guía y orienta la
investigación, desde el punto de vista psicopedagógico es el enfoque teórico
cultural desarrollado por Vigotsky (1981), enriquecido en la antigua URSS por
Ananier (1948) y Bozhovich (1965).
Se tuvieron en cuenta los aportes de Kraftchenko (1982), González (1985), Sorin
(1989), Álvarez (1992), Espadín (1999), Baxter (1999), Yurin (1995), Silvestre
(1999),Miranda(1999),que desde una concepción educativa plantea la estimulación
del desarrollo cognitivo, afectivo y conductual, mediante la reflexión y el
dialogo, donde el conocimiento, los sentimientos y el confortamiento escolar se
establece mediante la relación dinámica en el proceso de formación de valores
con los cuales coincido.
Desde una perspectiva socio-pedagógica coincido con Geneyro (1995), Libaneo
(1983), de valores en el estudiante como en proceso de apropiación de la
experiencia histórico-social mediante la comunicación y actividad que establece
con las demás personas y son los modelos pedagógicos y centrados en el
contenido, el valor del saber y vinculados a las realidades sociales.
El aporte lo constituye la propuesta de recomendaciones para favorecer su
fortalecimiento del valor patriotismo en los estudiantes de 5to Grado de la
educación primaria.
La novedad está dada en las potencialidades que brindan los contenidos
históricos y que en el programa no han sido estudiadas con rigor a partir del
análisis de la unidad de lo afectivo, lo cognitivo y lo conductual y las
particularidades psicológicas de los escolares de 5to grado.
La población la constituye los estudiantes de 5yo grado del municipio Antilla.
La muestra la conforman 40 estudiantes de 5to grado de la escuela Camilo
Cienfuegos de nuestro municipio.
DESARROLLO
A fines del siglo XIX y principios del XX se conforma la axiología como teoría
de la formación de valores. El lugar que ocupan los valores en la filosofía es
un aspecto debatido por los marxistas, que han puesto especial interés en su
estudio para un adecuado conocimiento y aplicación.
Es de destacar lo aportado por la filosofía a la formación de valores en la
educación. El propósito de esta ciencia presupone asumir una posición
determinada en la comprensión de la personalidad y las vías para su estudio.
La Filosofía Marxista le atribuye una gran importancia a la actividad
práctico-material para la formación de valorasen el sujeto y su relación con el
objeto, a la relación del hombre con la naturaleza y a la unidad de subjetivo y
lo objetivo en la vida social. Sin embargo, existen algunas concepciones de
bases filosóficas idealistas que aportan algunas valoraciones que merecen ser
analizadas de manera crítica en esta investigación.
Los idealistas de carácter objetivo o subjetivo que ontologizan los valores como
esencia situada fuera del tiempo y del espacio existentes desde siempre y con
anterioridad al propio hombre, tienen entre sus representantes a Platón
(c.428-c.447); Hegel (1770-1831): Santo Tomás Aquino (1225-1274).
Los idealistas subjetivos, como es el caso de los neoKartianos parten del sujeto
y consideran los valores como creación del espíritu humano, independientemente
de la realidad.
Como se observa, desde esta posición idealista, se desvinculan los valores de
las valoraciones, se atribuyen propiedades significativas a los valores,
mientras que las valoraciones se consideran como la captación humana de los
valores.
Las posiciones idealistas acerca de los valores, en especial de Platón
(c.428-c.347) y del filósofo alemán Hegel (1770-1831) y fundamentalmente la
reflexión axiológica de ese tipo (1875-1928), se aproximan como orientaciones
teóricas esclarecedoras de la base axiológica de la educación tradicional.
En este sentido, la fenomenología (corriente de pensamiento en torno al valor),
profundiza en su realidad para la cual deja de ser una reacción subjetiva. La
escuela neokartiana, como exponente de esta corriente, caracteriza la razón
humana de una forma razonable, pues considera el valor como un objeto real que
permanece más allá de la realidad física o psíquica y que se le capta mediante
la percepción sentimental.
Los fenomenólogos plantean que los valores consisten en su deber ser, reconocen
el valor objetivo, según ellos, no se crea sino que se capta por vías distintas
de la razón; es decir, de forma emocional. Por tal motivo éste responde a la
intencionalidad emocional. Entre los representantes de esta corriente está
Scheler (1825-1928) quien elaboró el fundamento sólido acerca de los bienes,
fines y de los sentimientos así como la dirección del espíritu de todos los
fenómenos morales. Su ética se fundamente en la axiología y elabora la llamada
ética material del valor.
Para Scheler, los valores no se pueden definir, pues los considera cualidades
valiosas con su propio dominio de objetos, relaciones en las que existe un orden
y una jerarquía independientemente de la existencia del mundo. Esta reflexión
hecha sobre los valores, constituye una orientación teórica para el estudio de
los valores en la educación tradicional.
Hartmann (1888-1950) coincide con Scheler y plantea que el sujeto es el ser
existente que posee un mundo interior frente al exterior portador y realizador
de valores. En este caso, los valores quedan excluidos de la existencia, su ser
es ideal, un mero deber ser, una tendencia a la realidad pero divorciada de
ella.
Ortega y Gasset (1883-1955) se unen a la teoría Sheleriana de los valores vistas
como cualidades irreales e independientes del sujeto, donde éstos plantean una
exigencia: “La cualidad de un objeto, proceso o fenómeno de ser de un modo
exigen juzgar que es así y no de otra manera, así la correcta actuación
establece que esos objetos, procesos o fenómenos son los que son en virtud de
los cuales nuestros deseos y sentimientos adquieren cierto carácter virtual de
adecuados o inadecuados, rectos o erróneos.
Uno de los aportes de la Fenomenología, fue reconocer la objetividad de los
valores. Plantea que éstos adquieren cierta solidez y conciencia mediante el
sentimiento pudo y espiritual. Sus principales limitaciones están en la
irreductibilidad del ser y del valor, no reconoce que los valores son posibles
en la relación dialéctica sujeto-sujeto y sujeto-objeto,;es decir, a través de
la actividad práctica-valorativa-comunicativa del sujeto.
A pesar de las limitaciones de la educación tradicional, ésta proporciona
aportes que sirven de base para formar la personalidad de los estudiantes en las
diferentes edades. Ven en el contacto con las grandes realizaciones de la
humanidad las obras de arte y literatura y en los adelantos científicos,
valiosos modelos que pueden servir en la formación de los estudiantes.
Los valores que guían la ecuación tradicional son predominantemente los valores
resultantes de una tradición cultural ya formada y que aparecen como entes
objetivos, independiente de los sujetos que las valoran. Son formulaciones
abstractas porque guían hacia una cultura general que no considera al estudiante
con particularidades psicológicas diferentes, donde no hay una preocupación por
la interpretación de esos valores en conceptos filosóficos.
Para los representantes de esta educación, los valores se presentan como
absolutos, eternos e inmutables, ya que la naturaleza del ser humano los
sentimientos y transformaciones históricas, el surgimiento de nuevos deseos e
intereses de los hombres y la realidad social presenta, no deben inferir en el
proceso pedagógico que ocurre en la escuela, fundado en una jerarquía de valores
objetivos prefijados e indestructibles. Por otra parte, aparecen representantes
del subjetivismo axiológico que plantean que las cosas no son valiosas
propiamente, sino que las relaciones entre las personas, lo valioso no es el
valor, sino una cualidad de las cosas y un resultado del sujeto que valora.
Uno de sus representantes es Meinong (1853-1921), quien insiste en los aspectos
subjetivos de la captación del valor. Manifiesta que un objeto tiene valor en
tanto posee la capacidad de provocar un efecto valorativo. Es precisamente en el
sentimiento donde radica el juicio del valor y de él recibe su originalidad y
comprensión.
Dentro de la filosofía subjetivista aparece la corriente pragmática que destaca
en el conocimiento humano el estudio de los hechos, el papel de la experiencia
visto en su sentido más estrecho. Como experiencia subjetiva individual asume el
criterio de la verdad, la utilidad.
La escuela nueva es la propuesta por el movimiento escalanovista, cuyas
manifestaciones más significativas comienzas a inicio del siglo XX y se tiene
como visión educativa la existencia, la vida y las actividades humanas.
La propuesta educativa pretende renovar el proceso pedagógico en línea directa
con la existencia, intereses y necesidades de los escolares: en la medida en que
el niño es el centro de ese conjunto de preocupaciones y acciones, se torna
innecesaria la referencia de las medidas pedagógicas en las cuales se enfatiza
la educación tradicional.
La base filosófica en la que se sustenta la tendencia pedagógica llamada Nueva
Escuela, tiene entre sus representantes a Dewey (1859-1952) quien plantea que
los valores sólo tienen su sentido y modo de ser reconocido, su potencia, su
beneficio biológico y social.
La Pedagogía de Dewey se considera como pedagogía genética, funcional y social:
· Genético: porque considera la educación como un desarrollo que va desde dentro
hacia fuera, ya que el punto de partida lo9 constituyen las potencialidades e
intereses del niño. Para él sin una clara interpretación de la estructura
psicológicas y de las actividades del niño, el proceso pedagógico sería guiado
únicamente por la casualidad e inestabilidad.
· Funcional: porque plantea desarrollar los procesos mentales al tener en cuenta
la significación biológica, su misión vital, su utilidad para la acción presente
y futura porque considera los procesos y la actividad psíquica como instrumentos
destinados a proveer el mantenimiento de la vida.
· Social: porque el individuo al ser integrante de la sociedad, hay que
prepararlo para ser útil y colocarlo en condiciones ambientales que apelen a sus
sentimientos sociales.
Para Dewey la esencia de la educación la constituyen las ideas de aprender
haciendo, del trabajo cooperativo y la relación de la teoría don la práctica. Lo
que caracteriza o debe caracterizar a la educación es la educación pragmática
entendida como proceso de compartir experiencias. Al respecto expresa: no solo
la vida social es idéntica a la educación, sino que toda la comunicación es
educativa. Ser un receptor de una comunicación, es tener una experiencia
ampliada y alterada. Se participa en lo que otro ha pensado y sentido, en tanto
que de un modo restringido o ampliado se ha modificado la actitud propia. Agrega
que los hábitos y las actitudes mediante los cuales se realiza el proceso de la
educación son importantes, ya que promueven hábitos de indagación, de crítica,
reflexión y argumentación que favorecen la imaginación del contexto de los
valores en la reconstrucción de los mismos.
Los pedagogos escolano vistas coinciden en afirmar que la infancia no es un mal
necesario, ni una condición subalterna o un momento que tiene su función única
de conducir al ser humano al estado adulto. La edad temprana tiene una
importancia y significación particular, tiene un valor en sí misma (Smyders
1974)
Yrgocio (2000) plantea que el niño tiene condiciones que configuran su
existencia de modo original y coherente y debe obedecer a impulsos. Aquí se le
atribuye gran importancia a las actividades del niño, a sus intereses,
curiosidades, necesidades y su sensibilidad las cuales constituyen factores de
gran importancia para el desarrollo mental y moral en los escolares.
En la nueva escuela para la formación de valores se analizan diferentes
condiciones en el proceso pedagógico entre ellas:
· La enseñanza como parte de la existencia real, la vida y las actividades
humanas.
· El escolar como centro del proceso pedagógico al tener en cuenta sus
intereses, necesidades, espontaneidad y sensibilidades.
· El presente de la vida infantil; y su universo axiológico, su herencia
cultural y modelo pedagógico.
· La organización psicológica del proceso pedagógico.
· Las actividades individuales y su planificación diferenciadas para dar
atención al escolar.
· La integración de la educación con la vida, la escuela y la soci8edad, que
presupone la íntima relación y colaboración entre los ambientes intra escolar y
extraescolar.
La tendencia axiológica que se propone en esta investigación es el subjetivismo
axiológico que tiene como centro al individuo (el escolar) en la valoración de
sus necesidades, características y actividades personales, predominando una
proposición subjetivista de los valores en contraposición a la educación
tradicional (objetivismo axiológico)
Aquí se pone de manifiesto la relación entre el valor y la valoración y se
afirma que el interés, el grado y el deseo del sujeto le confieren valor al
objeto. El sujeto9 es la fuente única del proceso valorativo y los valores están
condicionados por deseos e intereses humanos.
La identificación del valor, el ser y la vivencia valorativa que propone esta
tendencia subjetiva-psicologista reduce el valor a la valoración, pues lo
considera único y exclusivamente como una proyección de actos de valoración del
sujeto.
Esta tendencia cede lugar a los movimientos de transmisión y reproducción de
valores que responden a la constitución y obligación de garantizar a las
sociedades llamadas democráticas.
La educación tradicional niega y privilegia los modelos sin llegar a darles
vida, ya que está distanciada de la existencia del niño(de su realidad
sociocultural). Sin embargo la nueva escuela propone actitudes desarrolladoras,
capaces de lograr la participación y la iniciativa, pero deforma esas actitudes
al pretender eliminar la función de los modelos y caer en la espontaneidad
inconsistente y perjudicial para el desenvolvimiento del escolar.
Snyders (1974) como exponente de la educación progresista plantea como punto de
partida los contenidos de la enseñanza para proporcionar una pedagogía que
mantenga los aspectos positivos y eliminar las posibles deformaciones. Plantea
además que se trata de establecer una relación con los modelos, pero de modelos
que hablen a nuestro mundo, que estén en contacto directo con el mundo del niño
y que las actividades participativas introduzcan vivacidad y dinamismo y en esa
relación con los modelos, el escolar es visto como un ser activo, dinámico,
participante en el proceso pedagógico a partir de los contenidos participativos
y actuales.
En esta tendencia se resalta la importancia de los modelos pedagógicos, teniendo
presente el contenido, el valor del saber vinculado a las realidades sociales.
El escolar, a partir de su experiencia sociocultural será sujeto activo de su
propio aprendizaje, al confrontar sus conocimientos, habilidades y valores con
los modelos y contenidos expresados por el docente, quien debe ser un guía capaz
de abrir perspectivas a partir de los contenidos, donde se garantice la relación
con la realidad sociocultural de los estudiantes.
Con respecto a lo planteado anteriormente Libaneo, hace referencia al docente y
plantea que el mismo no deberá limitarse a satisfacer las necesidades y
carencias; sino que deberá despertar otras necesidades y acelerar los métodos de
estudio y el exigir al esfuerzo del escolar un modelo compatible con sus
experiencias vividas.
La educación progresista sienta sus bases en las Teorías de la Acción
Comunicativa expresada por Hebermans (1989) el cual añade en un enfoque
fenomenológico, humano, subjetivo y personal al mundo de la vida. Coincide con
el criterio de Hebermans al plantear que las relaciones que se dan entre los
sujetos presupone la intercomunicación y da referencia a un mundo íntimo,
subjetivo formado por convicciones sentidas y vividas y desde donde el sujeto
siente, se expresa y dialoga.
La escuela progresista tiene como tarea fundamental la difusión de contenidos
vivos, concretos de la realidad social, de tal forma que la acción de la
institución escolar se fundamente en los valores sociales fundamentales mediante
un ambiente idóneo entre la participación activa del escolar y la necesaria
intervención orientadora del docente.
Freitaq (1980) plantea que toda pedagogía implícita o explícita siempre estará
basaq en la filosofía de la vida en una concepción de hombre y una concepción de
la sociedad.
La educación progresista, al analizar las bases axiológicas para la formación de
valores, al establecer las síntesis de lo positivo de las tendencias anteriores
coincide en que:
· Le da valores sociales a los contenidos y modelos educativos como punto
esencial de la educación tradicional, actualizado directamente con el mundo: es
decir que sean socialmente significativas para él.
· Se reconoce como un aspecto significativo las actitudes de participación
activa de los escolares como significativos de la escuela nueva.
· El docente es visto como guía orientador del escolar y del proceso pedagógico
y escuela como difusora de contenidos vivos, concretos relacionados con la
realidad social.
· El estudiante se ve como sujeto del presente, activo, dinámico, coparticipante
del proceso pedagógico y enraizado a la sociedad, la Historia y la polítca.
· Se leda gran importancia a la valoración de los social, de lo colectivo sobre
lo individual.
La tendencia axiológica predominante sienta sus bases en el materialismo
dialéctico, la convicción de la conciencia humana no es productora, sino el
producto de un proceso de. La vida real de tal modo que todas las formaciones
ideológicas (ideas, representaciones visión del mundo, jerarquía de valores)
Están relacionada con la actividad material y el desarrollo del hombre.
Fabelo (1989) al referirse a los conceptos de valoración y valor plantea:
- Valoración: es el reflejo subjetivo en la conciencia del hombre de la
significación que para él tiene los objetos y fenómenos de la realidad.
- Valor: Es la significación socialmente positiva de estos mismos objetos
y fenómenos.
La diferencia entre ambos conceptos está dada en el carácter predominantemente
subjetivo de la valoración y la naturaleza esencialmente objetiva del valor.
Plantea además que los valores surgen en la relación sujeto objeto, en la cual
el objeto resulta significativo para el hombre y sus necesidades, llevadas a
cabo mediante la actividad práctica material, aspecto importante para comprender
la naturaleza de los objeto.
La importancia de todas estas tendencias radica en el descubrimiento de aspectos
teóricos fundamentales para la formación de valores por parte de nuestros
maestros.
La nuevas generaciones de filósofos, sociólogos, pedagogos y psicólogos
latinoamericanos han desplazado la preocupación por la axiología de los
problemas teóricos hacia su aplicación en otras áreas, entre ellas la de la
educación..
Jureí (1995) basada en la teoría de Hebermans (1989) plantea la necesidad que
tiene para la educación latinoamericana construir elementos teóricos que puedan
insertarse en la práctica formativa. Coincide además con los criterios de los
filósofos cubanos al expresar que el valor es una unidad dialéctica que hace
referencia a una cualidad objetiva, producto de la praxis actual o posible de un
sujeto que la juzga como preferible en virtud de la vinculación con los
intereses y sus necesidades.
Paulo Freire (1921 – 1997) ve el diálogo como un fenómeno humano, donde la
reflexión y la acción tienen un rol fundamental en el proceso de pensar, hablar
y accionar en un contexto, el escolar necesita para conocer el sentido real de
lo que lee situar al objeto en su contexto social.
Para estudiar los valores desde las ciencias pedagógicas, se tiene que analizar
los sustentos aportados por ellos, lo cual presupone asumir posiciones acerca de
la comprensión de la personalidad y las vías teóricas metodológicas para su
análisis.
La determinación del lugar que ocupan los valores para el desarrollo de la
personalidad es debatido por pedagogos y psicólogos en su afán por lograr la
unida de lo cognitivo, lo afectivo y lo conductual.
La formación de los valores desde la unidad de lo afectivo, lo cognitivo y lo
conductual.
En la educación tradicional el proceso pedagógico a estado influenciado y ha
tomado como eje el papel del maestro para transmitir conocimiento e incluso las
concepciones actuales conciben al maestro como un todo, donde se revela con
carácter determinante la relación o integración de lo cognitivo y afectivo, la
instrucción y la educación, la actividad y la comunicación de las influencias
educativas, del carácter científico e ideológico, la vinculación de la educación
con la vida, el estudio con el trabajo, el desarrollo de la personalidad y del
carácter colectivo y el individual de la educación como principios didácticos
pedagógicos que consolidan el desarrollo intelectual y los sentimientos de los
estudiantes, así como las emociones y formas de pensar y actuar.
En investigaciones realizadas (Rico -1999) sobre el estado actual del proceso
enseñanza aprendizaje, se observa que aun existe en nuestras aulas el predominio
de un proceso eminentemente instructivo, centrándose las acciones en el maestro
y en alguna medida en el estudiante, relegándose en un segundo plano en
ocasiones el carácter afectivo y lo conductual, aspecto que aun se puede
observar en alguna medida en las clases de Historia de Cuba, donde el contenido
aparece generalmente en primer plano.
Lo instructivo y lo educativo no se puede separar, para poder aprovechar todas
las potencialidades que ofrece el contenido para formar sentimientos,
cualidades, convicciones para que el escolar pueda emitir criterios, opiniones,
juicios y valoraciones acerca de lo que conoce, observa y vive con un sentido
práctico y con significado.
Las emociones, necesidades y reflexiones que el sujeto experimenta en sus
relaciones con los demás y con el propio medio influyen la formación de sus
valores, para lo cual juega un papel importante la unidad de la instrucción de
la educación.
El niño cuando nace no nace con valores, sino que estos se forman en sus
relaciones sociales, jugando un papel primordial la familia, la escuela y la
sociedad.
Vigotsky (1896 – 1934) se pronunció por la unidad entre lo cognitivo y lo
afectivo y veía en la vivencia la expresión del medio lo que experimentado por
el niño y lo que era capaz de aportar de dichas vivencias. Además planteaba que
el pensamiento es una síntesis de aspectos emocionales e intelectuales y que sin
la movilización de lo afectivo en el hombre no podía haber desarrollo.
Vigotsky: plantea que la orientación hacia el descubrimiento de la psiquis
teniendo en cuenta lo afectivo de la regulación psicológica puede apreciarse al
fundamentar la relación entre los actos emotivos y los momentos intelectuales y
afirmaba que cualquier esfuerzo de las representaciones afectivas supone un acto
emotivo.
Leontiev, en su teoría no da respuesta a la solución de problemas psicológicos
del desarrollo de las necesidades, aspecto criticado por Bozhovich (1965), ya
que Leontiev no pudo encontrar respuesta desde el punto de vista psicológico al
problema de la interrelación entre el afecto y la conciencia.
La influencia de lo afectivo en la conducta del escolar y su desarrollo conducen
al desarrollo armónico entre lo afectivo, lo cognitivo y lo conductual mediante
la reflexión.
La esfera afectiva – emocional debe recorrer el mismo camino del desarrollo de
la esfera de los proceso cognitivos Bozhovich (1968).
Los estados afectivos y las emociones no pueden verse separadas de la
determinación de la personalidad del hombre, ya que estos estados no son una
consecuencia directa que aparecen en la situación que el sujeto enfrenta, sino
la significación psicológica que el sujeto le atribuye mediante su pensar y el
actuar, de la motivación y comprensión que dicha situación provoque en él (Ananiev).
Autores contemporáneos como (Alonso, 1998), Gay Rin, (1988), Ortega (1986),
Valle (1997) entre otros han planteado la necesidad de darle un tratamiento
adecuado a la formación de valores, partiendo de una concepción educativa que
estimule el intelecto del escolar y que a la vez lo motive e interese a
participar en la solución de determinados problemas, teniendo en cuenta la
correspondencia entre lo afectivo, lo cognitivo y lo conductual.
El valorar requiere el conocimiento, no puede la sensibilidad captar el valor
sin la ayuda del entendimiento, pero el valor ser captado por el entendimiento
no se identifica con la verdad, sino que le añade algo (Repetto, 1987).
Ortega (1996) En su investigación acerca de las relaciones interpersonales
plantea que el mundo afectivo se articula en un mundo social interactivo en el
cual adquieren significados los eventos de la vida cotidiana, se va gestando la
idea de que el nivel de análisis psicológico no puede ser ni el proceso aislado
de la realidad, ni el proceso social generalita que se olvida del sujeto, sino
el sujeto en interacción afectiva, moral y práctica con su entorno.
Ortega (1996) Plantea y coincido con él, que el modelo cognitivo puro, que no
incluyen el análisis afectivo y raciona, no nos son útiles para estudiar los
problemas de las relaciones interpersonales no resultan útiles los modelos
afectivos – emocionales puros, como los derivados del psicoanálisis porque en
ellos no hay comunidad práctica y pensamiento, ni de afectos ni de
conocimientos. Considero que se deben buscar nuevos modelos que nos ayuden a
conocer y comprender al sujeto tal y como es y en su relación con las demás
personas.
En Cuba, la pedagogía y la psicología han tratado la unidad de lo afectivo y lo
cognitivo sustentada en el enfoque histórico cultural de Vigotski.
González (1985) Hace un análisis en esta unidad de un punto central para
comprender el desarrollo de la personalidad, y plantea que el elemento más
primario que caracteriza a la personalidad como nivel regulador lo constituye la
unidad de lo cognitivo y lo afectivo cuyas regularidades y formaciones presentan
diferentes niveles de complejidad.
También refiere más adelante que esta síntesis es el camino hacia la formación
integral del sujeto y el modo de conocer su actuación. En este sentido plantea
que las decisiones y conductas que el asume como personalidad, expresa en sí
mismo la unidad de lo cognitivo y lo afectivo, ya que el hombre no actúa sólo
por su comprensión de un fenómeno, sino por el grado de motivación que dicha
comprensión crea en él, lo cual tiene en su base el sistema de necesidades y
motivos el que imprime la energía necesaria a todo comportamiento.
Esto significa que la manera de actuar del sujeto no solo depende de la
instrucción que éste adquiera sobre determinados problemas, sino por la
repercusión, el interés y el aporte personal que se manifiesta hacia esos
conocimientos.
En la formación de valores se deben crear las condiciones necesarias, de manera
que el escolar no sea un objeto de la información, sino una parte pensante,
activa e interrogadora de ella.
Bermúdez (1996), Rodríguez (1996), han estructurados la personalidad en dos
esferas: la motivacional – afectiva y la cognitivo – instrumental. La primera
explica el por qué y el para qué de la actuación del sujeto y la segunda se
refiere al cómo y al con qué se realiza dicha actuación.
Álvarez (1992) hace una crítica que considero acertada, a la escuela donde el
maestro no se plantea la necesidad de establecer relaciones afectivas con sus
estudiantes, lo cual impide las incidencias en los aspectos más sensibles de la
personalidad y con ello limita el desarrollo de l a labo0r educativa.
Chacón (1998) Hace una propuesta metodológica para formar valores y dentro de
los componentes plantea que en el cumplimiento de las tareas el docente debe
atender el componente cognitivo en estrecha relación con lo afectivo – volitivo,
lo ideológico y las experiencias morales que se han acumulado en las relaciones
y la conducta de la vida cotidiana en la actividad.
En el componente cognitivos donde se involucran los aspectos históricos sociales
en los que las personas se encuentran ubicadas en un momento dado.
El componente afectivo – volitivo se compone de sentimientos, convicciones,
motivos y principios y lo relativo a su aspecto volitivo desempeña un papel
determinante en la conducta moral del sujeto que actualiza su acción, mientras
que la orientación ideológica tiene como sustento los intereses que mueven a
determinadas formas de actuación.
CONCLUSIONES
Considero que la determinación metodológica del proceso de formación de valores
es la naturaleza del valor espiritual y ello presupone el desarrollo del
intelecto y la formación de sentimiento, cualidades y convicciones
verdaderamente sólidas, sin las cuales el escolar no puede interactuar en su
vida diaria en correspondencia con nuestros principios socialistas, sin los
cuales no hay una completa formación de la personalidad.
Considero además que el contenido es la vía para estimular la formación de
sentimientos y la valoración en el escolar de su modo de actuación, de tal forma
que descubra el valor que contiene en sí y por sí mismo, que reflexione y se
desarrolle al sensibilizarse con los demás en su actuación justa y honesta.
Mediante el conocimiento del contenido del programa de Historia de Cuba de
Quinto grado y con la elaboración de recomendaciones para mover, fortalecer e
influir en el patriotismo de los estudiantes, a los cuales estamos llamados como
educadores y activistas de nuestro Partido Comunista para formar verdaderos
hombres revolucionarios, solidarios, internacionalistas y laboriosos que les
permitan pensar y actuar acorde a nuestra ideología en el discursar de nuestra
historia.
La formación del valor patriotismo, rebasa los límites de la escuela primaria,
que comienza a trabajar y formar desde el hogar, en el medio social: pero a
criterio del autor, la escuela es el lugar más idóneo para lograrlo. de ahí que
el proceso pedagógico, y por tanto la clase con todas sus variantes para fijar y
consolidar dicho valor sea la vía más acertada y próspera posible para
cultivarlo.
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Habana, 1984
AUTOR
Lic. Virgilio Tamayo Velásquez. Prof. Instructor.
Institución: Dirección Municipal de Educación. Antilla
Sede Universitaria Pedagógica.
CP. 82400 Telf. 88 8294
Ave.: 28 de Enero # 1
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Publicado Thursday 10 de April de 2008
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