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Diagnóstico y tratamiento en pacientes con una parálisis cerebral infantil y trastornos en la comunicación y el lenguaje en el centro internacional de salud “La Pradera”.
Resumen: La Parálisis Cerebral es uno de los trastornos más frecuentes en los niños que se atienden en el Centro Internacional de Salud “La Pradera”. La Parálisis Cerebral es un proceso caracterizado por un trastorno persistente pero no invariable del tono...
Publicación enviada por Nayle Balboa
ÍNDICE
Introducción
Desarrollo
Conclusiones
Referencias Bibliográficas
RESUMEN
La Parálisis Cerebral es uno de los trastornos más frecuentes en los niños que
se atienden en el Centro Internacional de Salud “La Pradera”.
La Parálisis Cerebral es un proceso caracterizado por un trastorno persistente
pero no invariable del tono, la postura y el movimiento que se debe a una lesión
o anomalía de un cerebro inmaduro y en desarrollo. Es un trastorno que no se
agrava con el paso del tiempo que ocurre antes, durante, o poco tiempo después
del parto.
La Parálisis cerebral está causada por lesiones en el cerebro que ocurre el
período pre, peri, y post natal. En estos pacientes partes de las áreas
cerebrales reciben niveles de oxígeno más bajo (hipoxia en algún momento). La
lesión en el cerebro puede producir pérdida de funciones nerviosas en áreas
diferentes. El niño pueden presentar otros trastornos asociados a esta patología
como son problemas en la audición, visión, en el lenguaje y en ocasiones
presentan convulsiones, trastornos emocionales, sialorrea (babeo) se produce por
un control inadecuado de los músculos de la boca, la garganta y la lengua. No
siempre en la Parálisis Cerebral tiene por qué suponer una afectación a nivel
cognitivo, algunos tienen problemas de aprendizaje y otros incluso pueden tener
un coeficiente de inteligencia normal.
En estos pacientes es muy importante el diagnóstico que nos sirve para predecir
situaciones, por eso a menudo se habla de diagnóstico – pronóstico , pero más
importante aún es que el diagnóstico nos sirve para prevenir, es decir, para
actuar oportuna y positivamente, para transformar a tiempo elementos
desfavorables y por ello también se habla del diagnóstico e intervención.
Palabras claves: Parálisis Cerebral, diagnóstico, tratamiento,
trastorno, comunicación y lenguaje.
INTRODUCCIÓN
En pacientes que presentan necesidades educativas especiales debemos tener en
cuenta que debemos conocer las características del desarrollo personal, resulta
indispensable la atención a las diferencias individuales. Cada niño, en cada
contexto y bajo determinadas situaciones refleja la realidad vivenciada y
construye su forma peculiar de responder a los requerimientos del medio.
Esta verdad viene de los postulados que enarbolan pedagogos y psicólogos en
diferentes espacios de comunicación profesional, donde no se ha alcanzado aún a
la práctica educativa en toda su complejidad y es uno de los retos que enfrentan
hoy los profesionales de educación y salud. Por ello los profesionales que
trabajan con estos niños deben realizar un diagnóstico de las características de
sus educandos, sus avances y retrocesos, de las condiciones en que estos se
producen.
La objetividad y la precisión en el diagnóstico dependen, en gran medida, del
conocimiento de las cualidades o procesos que se están evaluando, cómo se
estructuran en la integridad de la personalidad, qué relación tienen entre sí,
de qué factores depende su desarrollo, lo que influye en la determinación de los
métodos que se empleen y en la concepción de las técnicas que se elaboren o
seleccionen para la búsqueda de información y para la construcción de un
conocimiento científico (1).
El diagnóstico es indudablemente necesario, no para categorizar, no para
etiquetar, no para discriminar, sino, precisamente para comprender y explicar
cómo ocurre el desarrollo psicológico y para prevenir y transformar, que son sus
fines últimos y verdaderos (1).
Para el tratamiento de la Parálisis Cerebral se debe tener en cuenta la edad del
paciente, su estado general y si está asociado a otra enfermedad. Se debe tener
en cuenta cuales son las terapias que debe recibir según la patología que
presenta y la perspectiva que tiene la familia con su niño.
Si recibe una atención adecuada podrá alcanzar un mejor nivel de comunicación
posible. La mayoría de los niños afectados podrán ejercitar en alguna medida la
comunicación verbal, mientras que otros podrán beneficiarse de la utilización de
sistemas aumentativos de la comunicación que estimule su relación social y
mejore su calidad de vida (2).
Nos hemos motivado por este tema, ya que un adecuado diagnóstico y tratamiento
es importante para los niños que presenten cualquier patología. En nuestro
centro es frecuente los niños con una Parálisis Cerebral, lo cual es un proceso
caracterizado por un trastorno persistente pero no invariable del tono, la
postura y el movimiento que se debe a una lesión o anomalía de un cerebro
inmaduro y en desarrollo. Es un trastorno que no se agrava con el paso del
tiempo.
En nuestro trabajo nos hemos trazado el objetivo de realizar una breve reflexión
acerca de algunos de los aspectos teóricos del diagnóstico y tratamiento en
niños con Parálisis Cerebral.
DESARROLLO
La Parálisis Cerebral está causa por lesiones en el cerebro que ocurre en el
período pre, peri y post natal como pueden ser prematurez, bajo peso al nacer,
abusos de sustancias químicas durante el embarazo, infecciones, hemorragias
cerebrales, traumatismos, complicaciones en el embarazo y parto.
En estos pacientes partes de las áreas cerebrales reciben niveles de oxígeno más
bajo (hipoxia en algún momento). La lesión en el cerebro puede producir pérdida
de funciones nerviosas en áreas diferentes. El niño pueden presentar otros
trastornos asociados a esta patología como son: problemas en la audición,
visión, en el lenguaje y en ocasiones presentan convulsiones, trastornos
emocionales, sialorrea (babeo) que se produce por un control inadecuado de los
músculos de la boca, la garganta y la lengua. No siempre en la Parálisis
Cerebral tiene por qué suponer una afectación a nivel cognitivo, algunos tienen
problemas de aprendizaje y otros incluso pueden tener un coeficiente de
inteligencia normal.
La comunicación en estos pacientes puede estar afectada en sus tres niveles:
lenguaje, habla y voz. Algunos presentan un retardo mental severo que puede en
ocasiones detectarse a los meses de nacido y otras veces a los 2 o 3 años.
La comunicación es esencial en la vida del hombre, ya que a través de la palabra
se desarrollan los procesos psíquicos como: la memoria, el pensamiento,
atención. Surge el lenguaje desde el punto de vista ontogenético y se desarrolla
a través de etapas sucesivas que aparecen desde el punto de vista cronológico.
Cuando ocurre un retardo en el desarrollo psicomotor, en el lenguaje del niño se
dificulta el desarrollo que debe alcanzar según su edad cronológica. En
reiteradas ocasiones aparecen en pacientes con una Parálisis Cerebral la
disartria, como un trastorno de la comunicación que ocasiones está ligeramente
afectado y en otras tiene serias afectaciones motoras que dificultan la
realización de las praxis, deglución, masticación, lo que repercute en la
adquisición del lenguaje y en la articulación de los sonidos.
También es frecuente encontrar problemas respiratorios por déficit del control
neurológico, repercutiendo en la voz y el aire espirado así como disminución de
la intensidad bucal, resonancia nasal aumentada, timbre aereado y trastornos de
la entonación entre otros (2).
La Parálisis Cerebral no se puede curar, pero el tratamiento puede mejorar las
capacidades del niño; no hay ninguna terapia estándar que funcione bien para
todos los pacientes, hay que identificar las necesidades únicas del niño y sus
dificultades, para entonces crear un plan de tratamiento individual. En este
interviene un equipo multidisciplinario como: un médico (pediatra, neuropediatra
o psiquiatra infantil), un trabajador social, un psicólogo, un educador, un
terapista físico, un terapeuta ocupacional y un terapista del lenguaje.
En estos pacientes es muy importante el diagnóstico que nos sirve para predecir
situaciones, por eso a menudo se habla de diagnóstico – pronóstico , pero más
importante aún es que el diagnóstico nos sirve para prevenir, es decir, para
actuar oportuna y positivamente, para transformar a tiempo elementos
desfavorables y por ello también se habla del diagnóstico e intervención.
Por esta razón, resulta imprescindible centrar la intervención pedagógica en
“facilitar y dotar a dichos pacientes de un sistema de comunicación aumentativa
o alternativa –S.A.A.C.-, adaptado a sus necesidades y características
individuales, que le permita comunicarse e interactuar adecuadamente sobre su
entorno inmediato” (3).
Este proceso de facilitación exige la adopción de una serie de decisiones y
estrategias conjuntas; entre todos los profesionales que intervienen con el
niño/a y la familia, con el objetivo de que tanto el sistema elegido como los
elementos de acceso sean los más adecuados a las características y necesidades
del sujeto (3).
El maestro no puede intervenir sin conocer (diagnosticar) y mientras más
profundamente conozca la situación particular de cada uno de sus alumnos, mejor
intervendrá en su compensación y tampoco tendría sentido hacer diagnóstico y no
intervenir oportuna y eficazmente como demanda cada caso.
Del tal manera el diagnóstico no debe comprenderse como procedimiento
científico, es actuar aplicando el saber, asegurarnos de que simplemente no
actuamos “ a ciegas”, que lo hacemos con conciencia de dificultades,
posibilidades y objetivos a alcanzar.
Diagnosticar es intervenir en consecuencia, es asegurar éxito, paulatinamente,
todos los días, por etapas, por lo cual se enuncia el carácter continuo y
sistémico del diagnóstico, se concibe como el proceso ininterrumpido, permanente
y no solo de entrada o de inicio.
El diagnóstico de la Parálisis Cerebral es un diagnóstico clínico que consiste
en la historia clínica de la madre y del niño y el examen pediátrico y
neurológico. Depende de la evidencia de daño no progresivo al cerebro en
desarrollo y a la presencia del impedimento del sistema de control motor
acompañado del impedimento fisiológico y una disparidad funcional.
En el proceso de aprendizaje es una cuestión básica estar atento de forma
permanente a las demandas y necesidades de los alumnos, al grado de motivación,
interés, éxito, progresos, dificultades, para propiciar de manera sistemática un
aprendizaje más eficaz, de mayor calidad (4)
El diagnóstico de la Parálisis Cerebral depende de que exista la evidencia de un
daño no progresivo y de la presencia de un impedimento en el control motor del
cuerpo estando usualmente acompañado de un impedimento fisiológico y una
discapacidad funcional.
En de gran importancia la valoración adecuada del desarrollo del lenguaje del
niño, ya que el habla es un indicador del desarrollo integral, detectando sus
dificultades y evaluando al niño sometido a tratamiento.
La familia, la escuela y el medio en general influyen en el desarrollo del
lenguaje en el niño. La familia es el medio psicológico donde él va encontrando
progresivamente los estímulos y las respuestas para su desarrollo y maduración
psicológica. Es donde el niño da los primeros pasos para la comunicación. Las
condiciones afectivas influyen de manera favorable en la adquisición del habla y
es necesario que el niño exprese una necesidad emocional para comunicarse. Esta
necesidad es aprendida en el seno familiar y si esto no ocurre el niño tiene
problemas para la adquisición del lenguaje (5).
Los padres que aceptan a su hijo y mantienen una actitud positiva ante el
problema del mismo, pueden ayudar con las actividades que le recomienda el
especialista con vistas a lograr una mayor adquisición de los conocimientos y un
mayor desarrollo del lenguaje.
En el niño es importante que los padres detecten desde los primeros momentos
dónde es que radican las dificultades que presentan estos, que acudan al
especialista en busca de orientaciones o de un diagnóstico, porque es importante
que esté preparado para el medio escolar al que se va a enfrentar que requiere
de muchas más exigencias a las que está acostumbrado.
Puede ocurrir que si existen grandes dificultades en la comunicación, el
ambiente escolar se puede convertir para ellos en una fuente de tensión y
confrontación para este tipo de niños. Otra manera de expresar su incapacidad
para expresarse correctamente es el retraimiento y la timidez.
Cuando estos defectos no son tratados de forma oportuna, se van fijando y
arraigando cada vez más afectando la conducta y todo el comportamiento del niño.
Los trastornos, anomalías, perturbaciones, defectos, alteraciones del lenguaje
verbal, son las diferencias del lenguaje normal, en cuanto a la forma, grado,
cantidad, calidad, tiempo y ritmo lingüístico que dificultan las posibilidades
de su expresión, interfiriendo o limitando su conducta y la comunicación con los
demás y su comportamiento de adaptación y ajuste al medio (5).
En nuestra experiencia personal, hemos tenido la posibilidad de trabajar con
niños con necesidades educativas especiales, trabajando la zona de desarrollo
próximo y actual, viéndose la influencia de la familia para lograr un mayor
desarrollo del niño, en las diferentes áreas de motricidad fina, gruesa, social,
autovalidismo y del lenguaje, teniendo en cuenta a cada niño y su
individualidad, porque incluso si algunos de ellos coinciden en el diagnóstico
la evolución puede no ser la misma, algunos hasta nos pueden sorprender con su
evolución favorable en cortos períodos de tiempo.
Un diagnóstico adecuado en estos niños es muy importante, porque de esto depende
la intervención temprana que se puede tener con el niño estableciendo una
comunicación estrecha con el padre donde conozca las características de sus
hijos y puedan llegar a realizar las actividades con el objetivo de lograr un
mayor desarrollo en todas las esferas del neurodesarrollo.
Durante estos años hemos visto a niños que al llegar a nuestra consulta, sin
haber recibido estimulación en el desarrollo del lenguaje en edades tempranas,
tienen un atraso considerable en el desarrollo del mismo. En muchas ocasiones el
desarrollo social en el niño es primitivo, a penas se relaciona con los objetos,
personas allegadas o no; cuando esto ocurre además del niño estar atrasado, el
trabajo se dificulta ya que es difícil realizar las terapias al tener que
comenzar por la regulación de la conducta y existiendo la necesidad de
establecer una rutina en los hábito donde hay que lograr la intervención de la
familia en la realización de los ejercicios a través del juego pero con un
objetivo determinado.
Se considera un retraso en el lenguaje con 6 a 10 meses con respecto al niño
normal o en el desarrollo de la expresión con respecto a su edad cronológica.
Entre las limitaciones que se pueden presentar en el lenguaje expresivo, están
el limitado vocabulario, las dificultades para adquirir nuevas palabras, los
errores de vocabulario, frases cortas, estructuras gramaticales simplificadas,
limitación en la variedad de las estructuras gramaticales, limitación en la
variedad de frases y elentecimiento en el desarrollo del lenguaje (6).
Cualquier dificultad para la comunicación, genera no solo problemas al niño,
sino dentro del grupo familiar, la escuela y los distintos aspectos de la vida
social. La conducta de la familia puede ir desde la sobreprotección, a la total
indiferencia o rechazo a asumir el problema En estos casos, los adultos
presentan un mundo de relaciones sociales y reacciones emocionales que están
fuera del alcance de los niños. Por este motivo al no comprender el mundo de los
demás, se origina una serie de actitudes infantiles, que desde fuera son vistas
como inadecuadas y desafiantes (7).
Los problemas emocionales en los niños pueden ser por las características que
ellos tienen, donde la familia debe tener en cuenta las habilidades de los
padres o personas allegadas al niño para manejar una situación y proporcionarle
un mundo organizado y con un ambiente que contribuya al desarrollo de su
personalidad.
En los casos que los niños tengan pocas habilidades comunicativas y/o verbales
se escoge un material simple y se puede hacer algunas actividades como:
· Usar juguetes, muñecos y objetos cotidianos.
· Intentar mantener una actividad con un solo tipo de material por al menos 5
minutos.
· Jugar en ocasiones, en espacios reducidos y con pocos objetos.
· Usar con ellos un lenguaje simple, de frases cortas, indicando y nombrando los
objetos a usar reiterativamente, para que el niño entienda y pueda llegar a
repetir algunos gestos y palabras.
· Incorpora otros juguetes y materiales de forma progresiva, pero lenta para
lograr el cambio de actividad.
· Premiar con frases agradables y aplausos cuando realiza algo bien.
· Ante momentos donde el niño esté irritado y agresivo, suspender el juego para
luego continuar (7).
Estas son algunas de las actividades que se pueden realizar con algunos niños
que tienen un trastorno del habla y lenguaje, esto se refiere a problemas en la
comunicación o sino en otras áreas relacionadas, estos varían desde algunos
trastornos simples hasta otros que impiden el mecanismo motor para el habla y la
habilidad para comprender o utilizar el lenguaje.
Un trastorno del lenguaje es un impedimento en la habilidad para comprender o
utilizar las palabras en unión verbal y no verbal. Existen algunas
características del lenguaje que incluyen inhabilidad de expresar ideas, seguir
instrucciones, modelos gramaticales impropios y un vocabulario reducido. Una de
estas carateríscas o la combinación de algunas de ellas pueden ser afectadas por
discapacidades en el aprendizaje del lenguaje o retraso en el desarrollo del
lenguaje.
En algunos casos los niños pueden escuchar las palabras, pero no conocen su
significado y no pueden comunicarse (8).
Los trastornos del habla y del lenguaje suponen distintas patologías. En el
diagnóstico inicial se debe tener en cuenta las características y la magnitud
del compromiso que presenta el niño. La conducta a seguir dependerá del
diagnóstico planteado, sin embargo, el seguimiento del caso es una constante en
todas las condiciones (9).
Se debe evaluar el lenguaje del niño, porque es un indicador del desarrollo
integral, para detectar dificultades en este proceso y para determinar los
riesgos y así evaluar el progreso del niño sometido a tratamiento. Por todas
estas razones debemos mantenernos activos y alertas ante cualquier retraso o
dificultad que podamos detectar en algún niño, durante el desarrollo psicomotor
y en posteriores etapas, teniendo en cuenta cualquier área donde se presente las
dificultades.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1- Betancourt, J y González, A. (2003).Dificultades en el aprendizaje y
trastornos emocionales y de la conducta. Edit. Pueblo y Educación. Cuidad de la
Habana, p.1-11.
2- Dr. Marcia López Betancourt. Texto de Retraso en el lenguaje
3- Marcos Rodrigo José Manuel. Experiencia práctica del uso de Sistemas de
Comunicación y Ayudas en alumnos P.C.I. Ponencia presentada en las “I Jornadas
Aragonesas sobre Sistemas Aumentativos y Ayudas Técnicas para la Comunicación”.
4- Bell, R. y López, R. (2002). Convocados por la diversidad .Edit. Pueblo y
Educación. Cuidad de La Habana, p.21-23.
5-Félix Castaño Pablo. El lenguaje verbal de niño. Trastornos del habla y su
medio ambiente. http://sisbib.unmsm.edu.pe.Bib.virtual./libros/linguistica/Leng_NI%C3%Blo/Trast_Hablamedio_amb.htm.
6- Proyecto de Aidex. Trastorno del lenguaje. http://personal2.redestb.es/jamosa/lengua.htm.
7- Centro del Desarrollo infanto juvenil. Problemas emocionales en los niños con
trastornos del lenguaje. http://ceril.cl/P4_Trastornos_fonológicos.htm.
8- Nichcy. Trastorno del habla y del lenguaje. http://www.educared.edu.pe/especial/articulo/437/trastornos-del-habla-y-lenguaje.
9-Bolte Lilian y Rojas Pamela. Trastorno del habla y del lenguaje: ¿cómo lo
abordamos ?Parte 1
http://www.uc.cl/medicina/medicinafamiliar/html/articulos/123.html.
AUTORES
Lic: Dianelys Garaboto Pino.*
Lic: Giselle Núñez González. **
Lic: Nilda Ramírez Villavicencio.***
Dra: Beatriz Bermejo Guerra. ****
* Licenciada en Educación, especialidad Defectología, especialización Logopedia.
Departamento de Logopedia y Foniatría Centro Internacional de Salud “La
Pradera”.
** Licenciada en Educación Especial en la especialidad Defectología.
Departamento de Logopedia y Foniatría Centro Internacional de Salud “La
Pradera”.
*** Licenciada en Educación, especialidad Defectología, especialización
Logopedia.
Departamento de Logopedia y Foniatría Centro Internacional de Salud “La
Pradera”.
**** Doctora. Especialista de 1er grado en Logopedia y Foniatría.
Departamento de Logopedia y Foniatría Centro Internacional de Salud “La
Pradera”.
Centro Internacional de Salud “La Pradera”.
Dirección: 230 y 15. Reparto Siboney. Cuidad de la Habana .Cuba.
Correo electrónico:
dianelypino@infomed.sld.cu
Dirección particular: Calle 34 No. 316 entre 3ra y 5ta Apto 2, Miramar,
municipio Playa, Ciudad Habana.
Teléfono: 203 5051
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Publicado Thursday 10 de January de 2008
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