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Metodología para la educación en valores a través del epistolario martiano
Resumen: Esta investigación se realizó con el objetivo de analizar el potencial educativo de cartas seleccionadas del epistolario martiano y de elaborar una propuesta metodológica de contenido educativo con las mismas, para el programa de Preparación para la Defensa del Primer Año de las diferentes carreras universitarias.
Publicación enviada por Adelsy Naranjo Rosales y Lisbet Muñoz Cano
RESUMEN
Esta investigación se realizó con el objetivo de analizar el potencial educativo
de cartas seleccionadas del epistolario martiano y de elaborar una propuesta
metodológica de contenido educativo con las mismas, para el programa de
Preparación para la Defensa del Primer Año de las diferentes carreras
universitarias. El valor científico metodológico de esta investigación está dado
en que constituye una fuente bibliográfica actualizada que permitirá a los
docentes ampliar sus conocimientos acerca de la obra martiana y, además,
orientarse en el trabajo de la educación en valores.
En esta investigación se propone realizar esencialmente, un análisis de algunas
cartas del epistolario martiano a Manuel Mercado (1ro de enero de 1877, 22 de
enero de 1877, 30 de marzo de 1878, 6 de mayo de 1880, 11 de agosto de 1882,
julio de 1888, octubre de 1891 y mayo de 1895) a María Mantilla, a Amelia (Nueva
York 1882 y Nueva York 1883) y a la madre (10 de noviembre de 1869, 1892, 15 de
mayo de 1894 y 25 de julio de 1894, 2 de Febrero de 1895,25 de marzo de 1895 y 9
de abril de 1895), marzo de 1895).
Utilizando dos métodos fundamentales, del nivel Teórico, donde hace un análisis
de las fuentes históricas con el objetivo de conocer los elementos que portan
las cartas, que pudieran contribuir con la educación en valores y el Empírico
para la aplicación de técnicas, obteniendo como resultados el no uso de la obra
martiana, como recurso para la formación en valores de los estudiantes
universitarios.
INTRODUCCIÓN
La formación de valores cobra una importancia capital en estos momentos, pues a
escala mundial constituye una preocupación la pérdida de valores que viven hoy
las grandes y pequeñas naciones. Casi todos los investigadores coinciden en que
es imprescindible el estudio de los valores morales que hoy están latentes.
Circunstancias globales como la internacionalización de la economía, la
violación de los derechos humanos y sobre todo el derrumbe del campo socialista,
con sus consecuencias económicas, ideológicas y políticos sociales, contribuyen
al cambio de valores a escala mundial. Esta problemática afecta de manera
especial a la juventud, que expresa a través de los valores los problemas
sociales más acuciantes de hoy. En nuestro país como en todo el mundo, repercute
esta situación y constituye una de las prioridades esenciales de la escuela
cubana la búsqueda de vías y métodos para la formación de valores.
La escuela tiene un papel decisivo en la solución de este problema. Pero los
valores no deben ser un agregado yuxtapuesto a las áreas curriculares clásicas,
sino que deben dar sentido e interés a estas áreas, retomando los problemas
cotidianos. Se hace necesario promover un pensamiento reflexivo, crítico, que
sitúe al estudiante ante dilemas, que conduzcan a la objetivización del valor.
Los curriculum deben contemplar de manera explícita y sistemática, en sus
objetivos curriculares y extracurriculares, la utilización de los reconocidos
valores de la historia del pensamiento social Cubano y sus mejores tradiciones
humanistas.
Específicamente se propone la obra del maestro, José Martí, hombre que fue
generoso, altruista, independiente y creador, la que es portadora de un sentido
absoluto de la eticidad, que proyectó la imagen humana como único paradigma
realmente salvador. De la misma podemos extraer métodos generales y elementos
esenciales para la formación de valores en las nuevas generaciones.
En esta investigación se propone realizar esencialmente, un análisis de algunas
cartas del epistolario martiano a Manuel Mercado (1ro de enero de 1877, 22 de
enero de 1877, 30 de marzo de 1878, 6 de mayo de 1880, 11 de agosto de 1882,
julio de 1888, octubre de 1891 y mayo de 1895) a María Mantilla, a Amelia (Nueva
York 1882 y Nueva York 1883) y a la madre (10 de noviembre de 1869, 1892, 15 de
mayo de 1894 y 25 de julio de 1894, 2 de Febrero de 1895,25 de marzo de 1895 y 9
de abril de 1895), marzo de 1895).
Se pretende, además, proponer este contenido al programa de Preparación para la
Defensa, de acuerdo con un conjunto de objetivos de carácter educativo para la
educación en valores. La necesidad e importancia de este trabajo radica en que
responde a las prioridades del MINED en nuestro país, durante el presente y el
próximo curso escolar, es decir, la formación de valores, la formación ciudadana
y una prioridad de prioridades, la enseñanza media.
En el país existen importantes trabajos, señalados en la bibliografía, sobre la
teoría de los valores; pero aún son insuficientes los estudios que se plantean
el tratamiento pedagógico de este problema, específicamente con estrategias
concretas en el curriculum.
Por lo anteriormente expuesto se presenta el siguiente problema: ¿Cómo utilizar
las potencialidades educativas del epistolario martiano para una educación en
valores?
Para lo que se desarrollará el siguiente tema: Metodología para la educación en
valores a través de cartas seleccionadas del epistolario martiano.
El objeto de estudio será: El proceso de enseñanza-aprendizaje de la Preparación
para la Defensa.
El campo de acción: La educación en valores.
Objetivos específicos:
· Analizar el potencial educativo de cartas seleccionadas del epistolario
martiano.
· Elaborar una propuesta metodológica, de contenido educativo, con la
utilización de cartas seleccionadas del epistolario martiano para el programa
Preparación para la Defensa del Primer Año de las diferentes carreras
universitarias.
Métodos:
· Teórico: Análisis de las fuentes históricas: Con el objetivo de conocer los
elementos que portan las cartas, que pudieran contribuir con la educación en
valores.
· Empírico: Aplicación de técnicas, que permitió conocer los valores debilitados
en los estudiantes.
RESULTADOS TEÓRICOS
Comenzamos con unas palabras de Fina García Marruz: “¿Dónde vemos antes, en que
himnario, en que declaración de amor, silencios y palabras, comienzos y
despedidas, como estas? (...) ¿Qué hay en las cartas de Martí que no hallamos en
ningún otro epistolario por ilustre que sea? ¿De dónde proviene esa fuerza para
implicarnos en su argumentación, en su entusiasmo, en su pena? ¿En qué nos
conciernen esas dichas efusivas, esas tareas de un pasado ya histórico, que de
pronto nos enfrentan con nuestro propio tiempo?” .
Pues bien, vemos como siendo José Martí un poeta cabal sus cartas no suelen
tener ese lirismo personal que tienen las cartas de los poetas y como siendo
también un cabal revolucionario, tampoco portan sus cartas como las de otros
políticos ese carácter excluyente; sino que escribe siempre desde todo el hombre
y a él se dirige. Su acento es a la vez el de un maestro, el de un amante, el de
un padre y el de un hijo. Su estilo conviene a lo que llamó Gabriela Mistral “Lo
trascendente familiar” .
Esos dos matices, el íntimo y el familiar, que lo caracterizan harán de la
palabra de Martí una concentración de singular riqueza. Pues cualesquiera que
sea su propósito inmediato apuntan a uno más lejano y decisivo; ir regando, como
él decía, almas. Es una especie de apostolado que no cesa.
El conocimiento de estas cartas; aunque es trasmitido, constituye una especie de
descubrimiento personal. A Martí se le descubre, es más que un aprendizaje, un
enamoramiento de dos tensiones contradictorias, raramente coincidente en el
mismo hombre. La energía de hierro y la dulzura angélica, la capacidad de acción
y el don poético. Estos dones realmente excepcionales no constituyen su más
radical originalidad, si no en ser entre tantos esbozos de hombres o tanto genio
individual, una criatura natural entera, un hombre “de verdad y sencillez” .
La originalidad radical de Martí hay que buscarla además en su contenido ético,
en el corpus de valores y creencias que fundamentan tanto su producción
intelectual como su actividad pública. El epistolario martiano es un vivo
ejemplo de contenido ético. Del mismo uno de los más importantes, es el que
sostiene a lo largo de veinte años con su amigo mexicano Manuel Mercado, su
confidente de toda la vida.
En la segunda carta de Martí a Mercado desde Veracruz el 1 de enero de 1877,
Martí expresa aquí cuanto han significado para él México y su Familia:
“Llevo a usted y a los suyos, y para mí en la gratitud hay gran placer. Ha hecho
usted bien en serme bueno: lo merezco y lo retribuiré amorosamente (...) y yo
pienso ahora en el cariño que le tengo, en cómo quiero a sus hijos, en las
admirables virtudes de Lola, y en la basta nobleza de su espíritu. – Ellas van
conmigo, para que yo las publique y las venere; el bien delicadamente hecho,
delicadamente será devuelto; – amor de hermano me llevo, y su parte más viva es
para usted. – No me ruboriza ningún favor recibido de su mano, por que es usted
digno de hacérmelos, y yo de recibirlo.- He encontrado bondades en mi vida, y la
mayor comparable a la de usted –” .
En este fragmento se aprecian algunas ideas del concepto de La Amistad para José
Martí, de la verdadera amistad que existía entre Martí y Mercado, así como.
La Cortesía en el trato entre estos dos amigos. Ambos valores de la ética
martiana se observan de manera permanente en toda la correspondencia.
En otra carta escrita el 22 de Enero de 1877 se observa que sólo en Mercado
tenía Martí La Confianza suficiente para recibir tales favores y esta es otra de
las categorías éticas martianas.
“Tengo yo para con V. una deuda de concepto. Es raro que en la aterradora noche
en que dije adiós a México, y en que en la puerta de mi casa estreché contra mi
pecho, uno de los corazones más levantados, sanos y generosos que he conocido, –
no dejase escrita la carta necesaria para el cobro de los 50$, que cerrando con
amargura los ojos de mi conciencia, hube de V (...), son largas y hermosas
cuentas que se saldan en la tierra o en el cielo.”
En otra carta desde Guatemala el 30 de marzo de 1878 se queja Martí de una
amorosa, pero injusta carta de su madre.
“Realmente se cree que yo las he sacrificado a mi bienestar (...) Mi pobre
padre, el menos penetrante de todos, es el que más justicia ha hecho a mi
corazón. Mi madre tiene grandezas, y se las estimo, y la amo (...) – pero no me
perdona mi salvaje independencia, mi brusca inflexibilidad ni mis opiniones
sobre Cuba (...) y como yo no tengo que pedirle cuenta de sus errores de
creencia respecto a mí, sino acariciarla, perdonárselo y reformárselo, escríbale
V. por su parte mi situación angustiosa y mi natural constancia en escribirle” .
En esta carta se aprecia La Valentía con que plantea Martí sus ideas, a pesar de
las incomprensiones maternas, aunque siempre mantiene ese otro valor de su ética
que es El Respeto, a su madre. Así como nuevamente la confianza en su amigo para
resolver estos problemas familiares.
La correspondencia entre Martí y Mercado en el año 1877 y 1878, desde Guatemala
y Cuba es copiosa, en ella vierte sus inquietudes familiares y su lucha por la
supervivencia de hombre honrado e íntegro.
En el epistolario hay un silencio de 14 meses que corresponde a la segunda
deportación de Martí a España. La correspondencia vuelve a abrirse el 6 de mayo
de 1880 en contestación a una carta de Mercado.
“Ni un instante hago esperar mi carta; me dio tanto placer la suya, que le envío
lo que me queda de alma en esta (...) Carmen no comparte, con estos juicios del
presente, que no siempre alcanzan a lo futuro, mi devoción a mis tareas de hoy.
Pero compensa estas pequeñas injusticias con su cariño siempre tierno y con una
exquisita consagración a esta criatura que nuestra buena fortuna nos dio por
hijo (...) regaño a Carmen porque ha dejado de ser mi mujer por ser su madre.-
en cuanto a la mía; ella como tantos otros cree que obro impulsado por ciegos
entusiasmos o por novelescos apetitos; se me reprocha que haga en prosa lo que
se me tenía por bello cuando lo decía en verso(...) –Hago tristemente, sin gozo,
ni esperanza alguna, lo que creo que es honrado en mí y útil para los demás que
yo haga. Fuerzas quiero que no premio, para acabar esta tarea. Sé de antemano
que rara vez cobijan las ramas de un árbol, la casa de aquel que lo siembra” .
En esta carta se observa como ni la madre, ni la esposa de Martí estaban de
acuerdo con sus ideas, pero a pesar de esto Martí mantiene La Abnegación a sus
tareas, no por egoísmo sino por lealtad a sus principios y a su pueblo, sin
esperanza siquiera de ver realizado sus sueños se sacrificaba y lo sacrificaba
todo. Este es un valor de la ética martiana igualmente permanente en su obra.
Un nuevo paréntesis, pero de 27 meses se abre entre los años 1880 y 1882, en los
primeros años de su estancia en Nueva York y Venezuela. El 11 de agosto de 1882
se abre nuevamente el intercambio epistolar, con una carta de Martí desde Nueva
York.
“Va para años que no ve V. letra mía: y, sin embargo, no tiene mi alma compañero
más activo ni confidente más amado que V.- Todo se lo consulto, y no hago cosa
ni escribo palabra sin pensar si le sería agradable si la viese. Y cuente de
veras con que si algo mío creyera yo que habría de desagradar a V., no lo haría
de fijo. (...) - No es que me acuerde de usted en marcada hora del día. Es que
sé que V. consolaría mis tristezas, si las viera de cerca, y aún siento que las
consuela con su afecto lejano” .
En esta carta se aprecian otras ideas de la amistad y la confianza en estrecha
relación. En julio de 1888 escribe:
“Me voy acabando, de hambre de ternura. Por eso me hace V. tanto bien cuando me
escribe (...) .
De nadie esperé yo nunca nada y si a ocultas mías esperé algo de alguien, eso es
precisamente lo que he tenido. Pero de usted he tenido siempre, aun en cariño
más de lo que he esperado. Tengo yo en usted una fe que ya en muchas cosas y
hombres he perdido” .
En estos fragmentos de estas cartas se aprecia la confianza en su amigo, así
como otro valor de la ética martiana, El Desinterés.
En carta fechada Octubre de 1891 se aprecia cuanta delicadeza ponía Martí en el
trato con Mercado, nunca hombre alguno dirigió a otras epístolas semejantes,
sólo los muy viriles no temen estas extremas delicadezas.
“Yo no conozco hombre alguno mejor que V., ni de mérito más cierto, aunque no
sea pomposo ni de generosidad más natural e infalible, ni de mente y corazón más
abierto a toda bondad y hermosura. V. a la escondida, salva honras, ampara
caídos” .
En esta carta se aprecia esencialmente La Alabanza, otro de los valores que para
Martí es: “aquella alabanza necesaria y no la vil adulación; aquel elogio
oportuno que fomenta el mérito, que consuela a los tristes, que levanta el
ejemplo ante los pobres y los descorazonados. De esta forma la alabanza es
loable, pero la alabanza interesada no es loable.”
En 1894, luego de 19 años de la primera visita de Martí a la casa de Mercado,
vuelven a encontrarse aquellas dos almas gemelas. Martí envejecido y enfermo y
el hermano mexicano que nuevamente lo alojó en su casa y le abrió sus brazos. Ya
no hay más cartas, luego solo se encuentra la carta póstuma escrita en el
campamento de Dos Ríos, su verdadero testamento político.
“Mi hermano queridísimo: ya puedo escribir, ya puedo decirle con qué ternura y
agradecimiento y respeto lo quiero, y a esa casa que es mía y orgullo y
obligación; ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por
mi deber – puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo – de impedir
a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los
Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América.
Cuanto hice hasta hoy y haré, es para eso” .
En esta carta se combinan El honor y las ideas antiimperialistas del apóstol.
Y así quedaron unidos en la historia aquellos dos hombres y aquellos dos
nombres, como signo y ejemplo de amistad tierna y verdadera porque – y en esa
afirmación quedó trunca la carta -. “Hay afectos de tan delicada honestidad” .
Luego tenemos las cartas de José Martí a María Mantilla. En las que aparece la
orientación afectiva dedicada por Martí a esta niña, junto a los destellos de la
universalidad y la permanencia que hacen de la obra del maestro un tesoro
inagotable. Estas cartas expresan ideas que conservan una edificante vigencia,
con una lección de humanidad y comportamiento social, de indudable fuerza
guiadora. Esto se expresa en estrecha relación con los valores de la ética
martiana que portan las cartas, en los siguientes fragmentos:
En carta desde México, en julio de 1894 expresa:
“…Pero lo admirable aquí es el pudor de las mujeres, no como allá, que permiten
a los hombres un trato demasiado cercano y feo (...) Y hablan con sus amigos,
con toda la libertad necesaria; pero a distancia, como debe estar el gusano de
la flor. Es muy hermoso aquí el decoro de las mujeres. Cada una, por su decoro
parece una princesa. “
El Decoro es el primer valor de la ética martiana que aparece en estas cartas.
En otra carta del 2 de Febrero de 1895 Martí aconseja a la niña:
“No tengas nunca miedo a sufrir. Sufrir bien, por algo que lo merezca, da
juventud y hermosura. Mira una mujer generosa: hasta vieja es bonita, y niña
siempre, (...) y mira a una mujer egoísta, que aun de joven es vieja y seca
(...)- Quiere y sirve, mi María – Así te querrán, y te querré (...) pero ya
estarás tranquila, cuidando mucho a tu madre tan buena y tratando de valer tanto
como quien más valga, que es cosa que en la mayor pobreza se puede obtener, con
la receta que yo tengo para todo, que es saber más que los demás, vivir
humildemente, y tener la compasión y la paciencia que los demás no tienen (...)
Para la gente común, su poco de música común, porque es un pecado tener la
cabeza más alta que la de los demás y hay que hablar la lengua de todos, aunque
sea ruin, para que no hagan pagar demasiado cara la superioridad. - Pero para
uno, en su interior, en la libertad de su casa, lo puro y lo alto” .
En estos fragmentos encontramos La Honra, La Bondad y La Sencillez conque
aconseja Martí a esta niña que debe vivirse en cualquier circunstancia. En otra
carta del 25 de marzo de 1895 expresó:
“No amarán en este mundo sino lo que merezca amor, – de que se me conserven
generosas y sencillas, – de que jamás tendrán de amigo a quien no las iguale en
mérito y pureza’’ .
Aquí encontramos La Grandeza y La Pureza.
Por último tenemos la carta escrita por Martí a María Mantilla el 9 de abril de
1895 desde Cabo Haitiano.
“¿Piensa en la verdad del mundo, en saber, en querer – en saber, para poder
querer, – querer con la voluntad, y querer con el cariño? ¿Se sienta, amorosa,
junto a su madre triste? ¿Se prepara a la vida, al trabajo virtuoso e
independiente de la vida, para ser igual o superior a los que vengan luego,
cuando sea mujer, a hablarle de amores? (...) ¿Piensa en el trabajo, libre y
virtuoso, para que la deseen los hombres buenos, para que la respeten los malos
y para no tener que vender la libertad de su corazón y su hermosura por la mesa
y por el vestido? Eso es lo que las mujeres esclavas,- esclavas por su
ignorancia y su incapacidad de valerse, llaman en el mundo “amor”. Es grande,
amor: pero no es eso (...) Amor es delicadeza, esperanza fina, merecimiento y
respeto” .
En este fragmento Martí hace alusión al trabajo, es decir, la laboriosidad para
ser respetada y querida por todos y para que sea honesta y no tenga necesidad de
caer en un acto que esté en contra de la decencia. Por tanto los valores de la
ética martiana que traslucen estas líneas son: El Respeto, El Trabajo y La
Honestidad.
Esta carta continúa y más adelante Martí escribe:
“Es como la elegancia, mi María, que está en el buen gusto, y no en el costo. La
elegancia del vestido, – la grande y verdadera, – está en la altivez y fortaleza
del alma. Un alma honrada, inteligente y libre, da al cuerpo más elegancia, y
más poderío a la mujer, que las modas más ricas de las tiendas. Mucha tienda
poca alma. Quien tiene mucho adentro, necesita poco afuera, Quien tiene mucho
afuera tiene poco adentro y quiere disimular lo poco. Quien siente su belleza,
la belleza interior, no busca afuera belleza prestada: Se sabe hermosa, y la
belleza echa luz (...) Pasa, callada, por entre la gente vanidosa. Tu alma es tu
seda (...) Siéntete limpia y ligera, como la luz. Deja a otros el mundo frívolo:
tú vales más. Sonríe y pasa”
En esta última carta se combinan La Dignidad, La Honradez, El Desinterés y La
Virtud.
Estas cartas son ejemplo de valor perdurable. Recordemos las palabras de Fina
García Marruz: “Volvamos a aquel que le escribió un día a su pequeña María
Mantilla con un acento casi escolar de ternura que nunca nadie ha tenido
después” .
En las cartas de José Martí a su hermana Amelia igualmente se aprecian lecciones
de comportamiento social, útiles para toda mujer, y a su vez aparecen otros
valores de la ética martiana, con múltiples ideas de qué significado y en qué
consistían estos para José Martí, según su propio sistema ético. Por ejemplo en
esta carta desde Nueva York, en 1882 le aconseja a su hermana:
“Empiezan las relaciones de amor en nuestra tierra por donde debieran terminar.
– Una mujer de alma severa e inteligencia justa debe distinguir entre el placer
íntimo y vivo, que semeja el amor sin serlo, (...) – y ese otro amor definitivo
y grandioso” .
En el fragmento de esta carta se aprecia La Grandeza desde el punto de vista de
la excelencia moral, La Honestidad como decoro, pudor y El Decoro como honor y
respeto a sí mismo y los demás, así como La Dignidad.
De igual forma aparecen estos valores reflejados en otro fragmento de esta
carta, desde Nueva York, en 1882
“Ahí está tu espíritu tierno, que reboza de ti, como la esencia de las primeras
flores de mayo. Por eso quiero yo que te guardes de vientos violentos y
traidores, y te escondas en ti al verlos pasar: que como las aves de rapiña por
los aires, andan los vientos por la tierra en busca de la esencia de las flores.
Toda la felicidad de la vida, Amelia, está en no confundir el ansia de amor que
se siente a tus años con ese amor soberano, hondo y dominador que no florece en
el alma sino después del largo examen; detenidísimo conocimiento, y fiel y
prolongada compañía de la criatura en quien ha de ponerse (...) Ayúdate de mí
para ser venturosa, que yo no puedo ser felices, pero sé la manera de hacer
feliz a los otros”
En otra carta desde Nueva York en Febrero de 1883, ya Amelia se ha casado y le
dice:
“Serás dichosa porque para serlo solo es necesario sentirse amado, encalorado,
acompañado, bien cuidado, bien envuelta por alguien. – Pero este bien no se
tiene sino ocasionando otro semejante.- Nadie se dará jamás - sino a quien se dé
a él (...) – Tú eres abierta, sincera, caliente de corazón, caritativa, pura,
generosa. Quien no lo es, – es odioso - cualesquiera que sean sus galas de
inteligencia o de hermosura. – Y si la falta de esas buenas cualidades es
lamentable en el hombre, - en la mujer, que creemos urna y hogar de ellas, es
abominable. – Pero así como el alma se aparta con disgusto de los de corazón
frío, y mente calculadora y reservada, así se entrega con júbilo y sin reboso, a
los de espíritu sencillo y ardiente, mano acariciadora, y pensamiento abierto.
Es ley natural infalible que los que esto dan, – esto tengan –“, y que los que
esto no dan, no tengan esto .
En esta carta se aprecia como Martí hace énfasis en lo imprescindible que es la
presencia de determinados valores en la mujer como: La Bondad, La Pureza y La
Sencillez.
Por último hacemos el análisis de los valores que aparecen en las cartas a la
madre, la cual al enfermar de la vista rompió todas las cartas de su hijo y
quedaron muy pocas a salvo, por ejemplo la escrita el 10 de noviembre de 1869,
con apenas 16 años y encontrándose en el presidio político.
“De mucho me sirve mi prisión – bastante lecciones me ha dado para mi vida, que
auguro que ha de ser corta, y no las dejaré de aprovechar-. – Estoy
preso, (...) - pero nada me hace falta, sino es de cuando en cuando 2 ó 3 rs
para tomar café (...)- Sin embargo cuando se pasa una sin ver a su familia, ni a
ninguno de los que quiere, bien puede pasarse un día sin tomar café. - Papá me
dio 5 ó 6 rs el lunes. – Di 2 ó 3 de limosna y presté 2(...) Esta es una fea
escuela, porque aunque vienen mujeres decentes, no faltan algunas que no lo
son.- A Dios gracias el cuerpo de las mujeres se hizo para mí de piedra. – Su
alma es lo inmensamente grande, y si la tienen fea, bien pueden irse a brindar a
otro lado sus hermosuras -. Todo conseguirá la cárcel, menos hacerme variar de
opinión en este asunto” .
En estos fragmentos de una de las primeras cartas escritas por Martí,
encontramos una enorme riqueza ética, con valores como: La Disciplina, La
Paciencia, La Bondad, El Desinterés y La Moral.
En otra carta escrita en 1892 le expresa:
“Todavía no me siento con fuerzas para escribir. No es nada, no es ninguna
enfermedad, no es ningún peligro de muerte (...) Mucho la necesito: mucho pienso
en V. nunca he pensado tanto en V.: Nunca he deseado tanto tenerla aquí (...).
Bueno: los tiempos son malos, pero su hijo es bueno (...) Pero no crea que se
afloja, ni corre riesgo ninguno” .
En este fragmento encontramos esencialmente La Pureza de las ideas de José
Martí, por su lealtad a las mismas, aún en las peores condiciones físicas. En
carta del 15 de mayo de 1894 se reitera este valor de la ética martiana y
aparecen otros más:
”Pero mientras allá obra que hacer, un hombre entero no tiene derecho a reposar.
Preste cada hombre, sin que nadie lo regañe, el servicio que lleva en sí. ¿Y de
quién aprendí yo mi entereza y mi rebeldía, o de quien pude heredarlas, sino de
mi madre y de mi padre (...)? Mi pluma corre de mi verdad: o digo lo que está en
mí, o no lo digo (...) Mi porvenir es como la luz del carbón blanco, que se
quema él para iluminar alrededor (...) siento que jamás acabarán mis luchas
(...) la muerte o el aislamiento serán mi premio único: - y si vivo la autoridad
de mi conciencia, de la gente buena
y el trabajo -.” .
Entre los valores que consideramos se encuentran en estas líneas están: El
Derecho, La Verdad, La Palabra, El Heroísmo, y El Carácter.
En la última carta escrita a la madre el 25 de marzo de 1895 desde Montecristi
expresa:
“Hoy, 25 de marzo, en vísperas de un largo viaje, estoy pensando en Vd. Yo sin
cesar pienso en Vd. Vd se duele en la cólera de su amor, del sacrificio de mi
vida; y ¿por qué nací de usted con una vida que ama el sacrificio? Palabras, no
puedo. El deber de un hombre esta allí donde es más útil. Pero conmigo va
siempre, en mi creciente y necesaria agonía, el recuerdo de mi madre (...) –
jamás saldrá de mi corazón obra sin piedad y sin limpieza –” .
Esta última carta reafirma El Deber y El Sacrificio que serán un eje central en
la ética martiana, aparece además la justicia. Unanumo llamó a esta oración “en
vísperas de un largo viaje”, una de las oraciones más bella de la lengua
española, por lo sentenciosa y llana, así como por la fuerte raíz ética.
RESULTADOS PRÁCTICOS
La enseñanza de Preparación para la Defensa en el Primer Año de las diferentes
carreras universitarias, se dirige a sistematizar y profundizar en la concepción
de la defensa de nuestra patria, pero no se hace referencia a los valores
morales que deben fortalecerse. Lo cual puede lograrse a través del propio
sistema de conocimiento de la asignatura, pero con el apoyo de otros recursos,
como por ejemplo la obra martiana.
En el programa de Preparación para la Defensa aparecen los objetivos generales
de la asignatura que están en correspondencia con el plan temático a impartirse,
con los contenidos que se abordan en el libro de texto, así como con las
orientaciones metodológicas. Sin embargo no se hace uso de la obra martiana,
como recurso para la formación en valores.
En el plan temático de dicha asignatura proponemos añadir varios objetivos
generales que consideramos sean importantes, tales como:
· Contribuir a la formación de la concepción científica del mundo mediante el
análisis de los procesos políticos y sociales que se desarrollan en el país a la
luz de los principios de la moral socialista.
· Contribuir a la expresión de sentimientos y actitudes por los estudiantes, de
amor y respeto hacia la patria socialista, hacia el internacionalismo proletario
mediante la valoración de hechos históricos actuales y de su actuación
cotidiana, que muestren el cumplimiento de sus deberes prácticos, así como de
rechazo hacia formas de conductas que manifiesten el incumplimiento de estos
deberes.
· Favorecer la comprensión por los estudiantes de la necesidad de la solidaridad
y de la preservación de la paz como premisa necesaria para el desarrollo de la
humanidad, a través de la valoración de hechos que muestren actitudes solidarias
hacia causas justas y hacia la búsqueda de soluciones de paz, así como que
expresen rechazo por aquellos hechos que contravienen estos propósitos.
· Contribuir a dar solidez a criterios y puntos de vistas en los estudiantes que
le permitan defender y demostrar la superioridad del modo de vida en Cuba y
rechazar actitudes y manifestaciones contrarias a la moral socialista, mediante
la valoración de los logros de la Revolución cubana en las esferas económicas,
políticas y sociales, como resultado de la participación de todo el pueblo y de
él, como ciudadano, en el cumplimiento de las tareas.
· Contribuir a dar solidez a criterios y puntos de vista en los estudiantes que
les permitan favorecer la consolidación de cualidades morales de la personalidad
comunista como el colectivismo, la amistad, la colaboración, la honestidad, la
modestia, la sencillez, entre otros, a través del análisis de las actuaciones y
conductas en hechos de la vida cotidiana, como elementos que están presentes en
la forma de actuación de nuestros jóvenes.
Cartas Valores Concepto según las ideas Martianas que aparecen en las cartas
1 1ro de enero de 1877. La amistad Una relación de gratitud, cariño, bondad,
retribución, amor, compañerismo y confianza.
2 Octubre de 1891. La alabanza La alabanza necesaria, el elogio oportuno, no la
vil adulación.
3 11 de agosto de 1882 La cortesía La delicadeza en el trato, el respeto, la
ternura.
4 22 de enero de 1877 julio de 1888 La confianza La plena seguridad en un amigo,
en todo momento, ya sea como confidente o deudor.
5 30 de marzo de 1878 9 de abril de 1895 El respeto Estima, compresión hacia los
demás y hacia sí mismo.
6 9 de abril de 1895 y Nueva York 1882 La honestidad Ser decente, recatado,
pudoroso, tener compostura, pensar en el trabajo y no en vender el cuerpo por
elementos materiales.
7 9 de abril de 1895 La honradez La altivez y fortaleza del alma, proceder con
rectitud.
8 2 de febrero de 1895 y febrero de 1883 La bondad Ser generoso, querer y servir
a los demás, ser caritativo.
9 2 de febrero de 1895 y febrero de 1883 La sencillez Humildad, sinceridad,
tener un pensamiento abierto.
10 9 de abril de 1895 La virtud En el sentido amplio de la palabra, la
inteligencia y la voluntad.
11 15 de mayo de 1894 La verdad La sinceridad.
12 15 de mayo de 1894 La palabra La natural y abierta expresión de las ideas.
13 julio de 1894 y Nueva York 1882 El decoro Pudor, recato
14 2 de febrero de 1895 La honra Estima y respeto adquirido por la dignidad y la
pureza con la que se vive en cualquier circunstancia.
15 25 de marzo 1895 y febrero de 1882 La grandeza La relación con quien nos
iguale en mérito y pureza, es decir saber escoger entre las personas que
realmente merecen nuestra amistad, nuestro amor y los que no lo merecen.
16 9 de abril de 1895 y febrero de 1882 La dignidad Decoro en la manera de
comportarse.
17 10 de noviembre de 1869 La moral La decencia, el alma grande.
18 9 de abril de 1895 El trabajo Virtuosismo, independencia, sabiduría, libertad
y respeto.
19 30 de marzo de 1878 La abnegación Dedicación absoluta a las tareas, empleo y
sacrificio de todas las fuerzas en pos de una tarea.
20 julio de 1888 El desinterés Despego de todo interés económico, material y
apego a las ideas y los principios que responden a una causa.
21 25 de marzo de 1895 El deber Cumplimiento cabal de las responsabilidades y
tareas que responden a los principios.
22 6 de mayo de 1880 25 de marzo de 1895 El sacrificio Entrega absoluta a una
causa, incluso de la propia vida.
23 Enero de 1892 La pureza Proceder con integridad, rectitud, en lo personal y
lo social. No traicionar las ideas, los principios.
24 10 de noviembre de 1869 La disciplina La madurez, asimilación y adaptación a
las condiciones.
25 10 de noviembre de 1869 La paciencia Espera con sosiego en mengua del honor,
capacidad de sufrir sin perturbación del ánimo.
26 15 de mayo de 1894 El heroísmo El sacrificio, la constancia en la lucha en
aras del presente y el futuro mejor.
27 25 de marzo de 1895 La justicia La piedad, la limpieza
28 15 de mayo de 1894 El derecho Es aquella posibilidad que tiene todo hombre de
obrar, de servir a su patria.
29 6 de mayo de 1880 La valentía Firme manifestación de las ideas
revolucionarias.
30 15 de mayo de 1894 El carácter La voluntad de actuar conscientemente por una
obra, una tarea con entereza y rebeldía.
31 1895 El honor Orgullo y satisfacción que se siente cuando se defienden los
principios, las ideas más dignas y justas.
CONCLUSIONES
Mediante la realización del presente trabajo se ha podido arribar a las
siguientes conclusiones:
· Ha de ser de nuestra propia historia un agente activo y real en la
formación de las nuevas generaciones. Siempre buscándose el sentido de cada uno
de estos elementos y específicamente de las cartas de José Martí que fueron
analizadas en el trabajo, las cuales son portadoras de valores que conservan una
indudable vigencia. Por lo que las consideramos un valioso instrumento de
lectura y de una educación conforme a valores que coincidan con la tradición
humanista de nuestro pueblo.
· El programa de Preparación para la Defensa del Primer Año de las diferentes
carreras universitarias, constituye el marco idóneo dentro de todas las otras
opciones de tipo curricular que pudieran utilizarse para una educación en
valores, siempre y cuando la propuesta del sistema de clase sea aplicada de
forma amena, creativa y según los objetivos de carácter educativo que también
aporta el trabajo.
· La aplicación de la propuesta para proyectarlas en posteriores cursos,
requiere de todo un sistema de influencias para una educación en valores, para
que los estudiantes se sensibilicen, reflexionen, debatan, dialoguen y
problematicen sobre la obra martiana, ya que se considera un valioso material
para una educación en valores.
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· __________ y Fina García Marruz. Temas Martianos. Biblioteca Nacional José
Martí. La Habana, 1969.
AUTORES
Adelsy Naranjo Rosales
Lisbet Muñoz Cano.
República de Cuba
Ministerio de Educación Superior
Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas
Enero 2008
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Publicación enviada por Adelsy Naranjo Rosales y Lisbet Muñoz Cano
Contactar mailto:adelsy@humanidades.unica.cu
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Publicado Tuesday 15 de January de 2008
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