Monografias | Datos acerca de la Religión de los ParthosDatos acerca de la Religión de los ParthosResumen: Los parthos, antigua etnia proveniente de Asia Central, a lo largo de casi cinco siglos llego a controlar el espacio iranio sin mayores problemas, enfrentando al Imperio Romano, siendo el Eufrates el limite que ambas potencias: pues sabían que no debían cruzarlo para no tener problemas. De esto supo bastante el emperador Trajano, quien junto a sus generales debió encarar una dura guerras contra este pueblo indómito, característico por sus habilidades guerreras con el arco y la flecha, montando una caballería de notables cualidades. Poco se conoce o acerca de su religiosidad. Sin embargo, existe la convicción de que el cristianismo alcanzo esas latitudes, logrando propagarse entre esas aguerridas tribus. Abstract Los
parthos, antigua etnia proveniente de Asia Central, a lo largo de casi cinco
siglos llego a controlar el espacio iranio sin mayores problemas, enfrentando al
Imperio Romano, siendo el Eufrates el limite que ambas potencias: pues
sabían que no debían cruzarlo para no tener problemas. De esto supo
bastante el emperador Trajano, quien junto a sus generales debió encarar una
dura guerras contra este pueblo indómito, característico por sus habilidades
guerreras con el arco y la flecha, montando una caballería de notables
cualidades. Poco se conoce o acerca de su religiosidad. Sin embargo,
existe la convicción de que
el cristianismo alcanzo esas latitudes, logrando propagarse entre esas
aguerridas tribus. ¿Quiénes fueron los parthos? Durante
la segunda mitad del siglo III a.C. tres oleadas de tribus iranias como señala
Heródoto y afirma nuestro contemporáneo Ghirshman(1)
afianzaron su poder extendiéndose desde el Mar Caspio hasta el Turquestan chino. Por el flanco occidental, fueron
los sármatas los que progresaron luego en dirección de las ricas ciudades
griegas ubicadas a lo largo del Mar Negro. Rechazaron a los escitas(2)
hasta el Danubio y lentamente, consiguieron “sarmatizar” a los helenos. Por
el flanco oriental se formó el reino de los Hunos “que pone en movimiento a
los Yue-Che, los futuros Kuchanes, que se aliaron a los Sukas y arrebataron a
los griegos Bactriana”(3)
esto acontecía en el siglo II a. C. y crearon en esa región, en los albores de
la era cristiana como se aprecia, un poderoso imperio, cuya área de influencia
se extendería desde Irán Oriental hasta el valle del Ganges y desde el
Trukestan ruso al Océano Indico. Por el centro se expandieron los Parnes o
Parthos, que acampando al norte de los Montes Jurazan, invadieron a partir de
250 a. C., la región que luego se llamaría precisamente Parthiana, y que
involucra la frontera iranio-rusa a la que prontamente quedaría incorporada
Hircania. Todas
estas tribus de un mismo centro, lograron crear sobre esas tierras –a pesar de
las comprobadas diferencias étnicas- una compleja civilización. Fue un
movimiento que puede ser calificado de centrifugo, desencadenado en un núcleo
que Rene Grousset llama Irán Exterior(4.
En muchas de sus manifestaciones desbordó la oposición y la resistencia de sus
vecinos: el mundo grecorromano por occidente, además de India y China por
Oriente. Y Parthia mostró un papel preponderante desde entonces y
a lo largo de toda su existencia. Al
hablar de Parthos se hace referencia a una antigua tribu, probablemente turania
y llegada en épocas muy remotas a Irán, para constituir con otras tribus una
confederación nómada que recibiría el nombre de Dahae, habitando el sudeste
del mar Caspio, del que estaban separado por una estrecha lengua de terreno,
constituida por la satrapía. seléucida de Hircania, que luego invadieron. Sus
correrías a caballo, demostrando extrema habilidad en el manejo del arco,
tuvieron originalmente lugar en las llanuras cercanas a los Montes Jurazán. El
viejo Heródoto (Los Nueve Libros de la Historia, XCIII, I), señala
textualmente: “Los Parthos, los Corasnios, los Sogdos y los Crios, que
formaban el decimosexto (gobierno) pagaban al rey 300 talentos”. Y este rey señalado
por Heródoto no era otro que Darío I(5).
Alrededor de 250 a. C. y aprovechando las debilidades seleucidas, los
Parthos se rebelaron. Rápidamente controlaron un importante territorio, aunque
la conquista de Irán en su totalidad les demandara mas de un siglo,
aproximadamente hasta 140 C. Y bajo el reinado de Mitridates II (171-138 a. C.)
se estabilizan la frontera occidental del Imperio en el Eufrates. Este rey lucho
contra Demetrio Nicator de Siria al que hizo su prisionero en 138 a.C. Según
Breccia, el sirio cruza con sus ejércitos el Eufrates y es derrotado. Calcula
asimismo la muerte de Mitridates para el 140 o principios de 139(*),
pero sin haber podido asegurarse una empresa conquistadora contra Armenia. Es
además uno de los autores que da por sentado con seguridad el advenimiento del
reino Partho entre 248/247 a.C. También señala que el control de Bactriana y
sucesivamente la India tuvo lugar en
143/142. Posteriormente,
se estableció la unidad definitiva del reino, puesto en un aprieto por la
invasión de los Sakas(6),
tratando inclusive de perfeccionar la organización política, militar y
administrativa. En este período, se produce el primer contacto con Roma, que
consideraba –ya se dijo- un enemigo temible a los parthos(7).
Temibles eran también para los griegos, aunque por extraña paradoja, muchos
artistas, bardos y actores, como por ejemplo Jámblico –uno de los más
antiguos cuentistas helénicos- vivieron entre los parthos. Por este motivo
entonces, resulta fácil de interpretar la helenizaron experimentada por ese
pueblo en muchos aspectos. Pero lo
mas notable de la cuestion, es que llegaran a servir de nexo entre Aqueménidas
y Sasánidas –Seléucidas de por medio- produciendo una cultura y un arte
totalmente originales, dotados de una gran delicadeza(8).
Al respecto conviene señalar, que el arte sasanida fue una prolongación por así
decir, del parto, que supo ser a su vez una extension del universo de las formas
babilonicas. En
pleno apogeo, el Imperio Partho se extendió por Occidente hasta Armenia(9),
el Ponto Euxino y la margen oriental del Eufrates. En este sentido, conviene
destacar que los mismos romanos,
aconsejaban a sus súbditos y guerreros no trasponer esa vía de agua. Por el
limite oriental, llegaron hasta el río Indo, que bañaría las fronteras de
imperio Indo-Partho-Seistan. De escenario natural fronterizo les sirvió por el
sur el Mar de Arabia y el Golfo Pérsico. Marco
Histórico El
advenimiento partho ocurre en el momento en que Grecia era una potencia,
mediante la instauración de la dinastía
iranio-macedónico-seléucida. Por su parte Roma, había alcanzado su plenitud
en Occidente, Siria constituía también un importante imperio, mientras que en
Egipto reinaban los Lágidas(10).
De este mismo periodo serían el Eclesiastés y el Libro de Ester ambos del
Antiguo Testamento. La
religión La
totalidad de los autores concluyen diciendo que en materia de religión, poco o
nada se sabe de los parthos. Aunque todos coinciden sin embargo en afirmar, que
por su situación geográfica y por ser el nexo o
puente entre dos grandes etapas de la historia persa(11),
presuntivamente practicaron mas de una religión. Este es un tópico sumamente
delicado, pues se trabaja sobre acotaciones a veces muy breves –simplemente
referencias- efectuadas por cronistas o historiadores Heródoto o Tácito, si
bien no se descartan las posibilidades de utilizar los comentarios de Eusebio o
Fortunato. Se tienen también en cuenta los
Hechos de los Apóstoles y los hallazgos arqueológicos que se registraron hasta
el presente. Presunta
multiplicidad religiosa Parece
erróneo suponer la existencia entre los partos de un solo culto religioso. Como
asimismo resulta poco convincente creer que únicamente practicaron el
mazdeismo. Por otra parte, existe la idea en torno a la tolerancia religiosa
partha. Cabe por lo tanto decir, que los actos sagrados se reproducían por
doquier, durante el sacrificio a divinidades helénicas, babilonias, judías,
romanas o Árabes. Desde semejante perspectiva entonces, es bastante sencillo
tomarse la atribución de considerar aquellos ritos religiosos, que pudieron
haber tenido vigencia o que realmente la tuvieron entre los parthos: 1.
Mazdeísmo. 2.
Mitraísmo. 3.
Tríada parthia con preponderancia de la diosa Anahita. 4.
Presencia de la revelación judía. 5.
Alguna influencia budista. 6.
Politeísmo helenístico. 7.
Cristianismo primitivo. 8.
Gnosticismo. 9.
Otras formas religiosas menores como la idolatría o el polidemonismo. Mazdeísmo Esta
religión, cuyos orígenes están en el tiempo inmemorial, tiene su dios supremo
en Zurvan o Tiempo Infinito se trata de una divinidad andrógina –no aparece
la deidad femenina- que puso en el mundo a Ahura-Mazda y Ahriman. Zurvan
es un dios del firmamento luminoso y la divinidad de la suerte. Se lo puede
homologar entonces con las deidades primordiales y ociosas de las antigua
Mesopotamia, donde el ser supremo luego de la creación primordial descansaba.
Los trabajos estaban reservados para
las deidades de menor cuantía. Ahriman, espíritu del mal, nace primero que
Ahura-Mazda, extendiendo sus dominios
sobre las cosas materiales de la tierra. Representa al mismo tiempo la oscuridad
y todo lo maligno. Ahura-Mazda
debe entonces luchar contra su hermano, siendo representativo de la luz y la
justicia, además del bien supremo. Finalmente
vencerá sobre su hermano-enemigo en el fin de los tiempos.
Zoroastro
o Zaratustra, fue un profeta o reformador del mazdeismo. Se desconoce con
certidumbre la época en que vivió, aunque se supone que en el siglo VII a. C.,
pues de esa época datan sus enseñanzas. Según su doctrina, al lado de
Ahura-Mazda, las demás divinidades no son sino emanaciones. La
conducta del hombre debe estar regida: por
los buenos pensamientos, las buenas palabras y las buenas obras, lo cual será
recompensado con el Paraíso. Señala también la prohibición de inmolar a la
raza divina, la exposición de los cadáveres y la necesidad de inhumarlos, los
que antes eran abandonados a los buitres en el desierto. Al
igual que el judaísmo, el cristianismo y el islam, se trata de una religión
revelada –gentes del libro, como
sostenía el Profeta Muhammad- es decir que posee escrituras sagradas y son la
palabra de Dios. Su libro es el Zend Avesta de contenido ético y escatológico. Como
religión, ya se ha visto, presenta una dualidad, la que no se registraba por
ejemplo en la antigua Mesopotamia, donde un dios podía tomar actitudes
dispares, fuesen benignas o perjudiciales para el hombre y las otras criaturas
de la naturaleza. Dice
Ghirshman que en el santuario de Shiz, se cristalizo la vieja religión irania.
El funcionamiento del tal templo estaba asegurado por los magos sacerdotes o mobeds, que aunque conservando las tradiciones de la casta
sacerdotal, habían adoptado en época indeterminada la doctrina zoroástrica.
El Irán parto, al mantener el mazdeismo, defendiendo al mismo tiempo los
principios de un arte y una cultura nacionales,
aunque absorbiendo cuanto el helenismo les había legado, asegura su continuidad
histórica. ¿Pero
cómo se mantuvo esta religión a través del tiempo? Cuenta la tradición, y lo
relata el creíble Heródoto, que tuvo un momento de zozobra. Veamos. En un
principio, tanto Ciro como Cambices, mitad medos y mitad persas desde el punto
de vista religioso se dejaron arrastrar por la influencia del credo de los magos
medos. No se sabe a ciencia cierta si el zoroastrismo fue suplantado totalmente
o se diluyo en una suerte de sincretismo religioso. Lo que se conoce a través
de Heródoto (III, LXI), es que estando Cambises en Egipto, dejo en el poder a
su hijo Esmerides que falleció repentinamente y Gaumata, uno de los magos
medos, aprovechando su gran parecido con el príncipe oculto su muerte y asumió
la corona. Contó naturalmente con la complicidad de los otros magos y los
opositores de Cambises. Estos acontecimientos habrían ocurrido alrededor de 520
a. C. Cambises. , Que se había hecho coronar rey de los egipcios, se entero de
la usurpación y en el viaje de retorno a su patria falleció en 521 a. C. En
tanto Darío I que volvía de una expedición, también al tanto de la situación
imperante en el Imperio Aquemenida, se siente profundamente afectado por la
usurpación del trono. Y por tal motivo, prepara un escarmiento. Gaumata
finalmente fue inmolado, según se cree,
a manos del propio Darío. El
zoroastrismo es nuevamente culto oficialo si se quiere, la religion de la mayoría
de los persas de la época. Darío, asume inmediatamente el regio sitial. El
restablecimiento del zoroastrismo, va acompañado nuevamente de las costumbres
persas, en detrimento de los medios. El nuevo rey habría entonces perseguido a
los magos infiltrados en Persia. Trato –luego de su ruptura con los magos- de
reponer el orden interno del imperio, un tanto deteriorado en épocas de
Cambises. Invocó
Darío a Ahura-Mazda como protector nacional
y dios de la raza persa. Este mazdeismo aparece patentizado en las
inscripciones de Behistun. El relieve, como es sabido, representa la ejecución
de Gaumata –aquel mago intruso- que ocupara el trono en lugar de Esmerides,
hijo de Cambises. La inscripción mencionada dice: “Yo
Darío
Rey digo: la realeza que se había quitado a nuestra familia, yo la restaure y
restablecí el régimen antiguo. Los templos que Gaumata el mago había
destruido, los devolví al pueblo. Los mercados, haciendas y casas devolví a
las tribus que Gaumata había despojado. Reorganice Persia, en Media y en las
otras provincias las costumbres que tenían desde antiguo”. Como
apunta Ghirshman: “Las investigaciones recientes en el campo de la tradición
religiosa, así como los trabajos arqueológicos, niegan al zoroastrismo un
papel preponderante que algunas tendencias tratan de atribuirle. Apoyándoles
estas en el hecho referido por Tácito: Trididates de Armenia, hermano de
Volgeses I, habíase negado a ir a Roma por mar, para recibir allí su corona de
Neron, pues temía mancillar el agua que era un elemento sagrado(12). El
agua fue siempre un elemento sagrado y por ende venerado, Heródoto lo confirma
y se sabe que la divinidad que la simboliza
es Anahita(13). El
mismo autor nos señala un pasaje de Tácito (XV, 29), donde se nos dice que en
Armenia, en el transcurso de una ceremonia preliminar, el mismo Tiridates, no
deposito su corona a los pies de la estatua de Nerón, sino “hasta haber
inmolado víctimas” según la usanza. Los sacrificios cruentos, existían pues
en Irán y en el siglo I, siendo violatorios de los principios zoroástricos. Mitraismo Es
otra de las formas religiosas nacidas en suelo iranio. Mitra, el dios del pacto,
de la luz, de los contratos y de la justicia. Actúa como mediador entre
Ahura-Mazda y Ahriman. En sus correrías siempre acompañado de Sraosha y
Rashnu, juzgaba a las almas después de la muerte. Pacto con el sol y el mismo
fue dios sol. El culto se extendió rápidamente por el Imperio Romano, las
orillas del Rhin, el Danubio y Bretaña. Sus
orígenes, están calculados como culto religioso en el siglo VI a. C.(14).
Opuso ostensible resistencia en su momento al cristianismo naciente. Los
iniciados en esa religión, disponían de signos secretos de reconocimiento
–según Hutin- formando un sistema jerárquico
de siete grados: Buitre (corax); Oculto (cryptius); Soldado (, iles); León
(leo); Persa (perses); Correo del Sol (heliodromos) y Pater (padre). Los
postulantes eran sometidos –continua ese autor- a pruebas sumamente severas.
Las mujeres no podían ser iniciadas ritualmente. Fue una religión
combatida con saña por la Iglesia Cristiana triunfante, que veía en este culto
un rival sumamente peligroso para su futuro. Pues el mitraismo imponía un
mediador entre lo divino y el hombre(15). En
la religión mitraica esta representada la idea de la encarnación espiritual
del grano, a través de las numerosas esculturas que reprsentan a Mitra sobre el
costillar de un toro hundiéndole un cuchillo en el flanco(16). En
algunos de esos monumentos, el rabo del animal termina en tres espigas de grano.
No hay dudas, de que estas representaciones sugieren que el toro, cuyo
sacrificio parece haber sido una de las más importantes ceremonias del ritual
mitraico, estaba concebido en uno
de sus aspectos por l menos, como una encarnación espiritual del grano. Este
mitraismo habría llegado también
a los parthos. Sobre todo por la época en que se origina. ¿
Acaso ante, cuando referíamos los sacrificios de Tiridates de Armenia “que
inmolaba víctimas” según Tácito, no estaríamos frente a un cultivador del
mitraismo? Que los hubo entre los partos hay evidencias. Basta recordar los nombres de ciertos reyes como por ejemplo Mitridates I
(171-138 a. C.). Acota
Frazer (17)
que los monarcas parthos se consideraban hijos del sol y de la luna, rindiéndoseles
los cultos los cultos correspondientes. Era por otra parte sacrilegio pegar en
riña a cualquiera de las personas de la familia Arsacida . Todo lo dicho podría
ser puesto en duda. Pero existen pruebas históricas irreversibles como la que
sostiene que durante la existencia del Imperio Partho el mitraismo estaba en
pleno apogeo. Triada
de Parthia: luego resultaría un
dualismo con preponderancia de Anahita Anahita,
Anahitis o Anahit es la divinidad del agua. Y la divinidad por encima de todo de
origen persa. Su nombre completo es Ardwi Sur Anahita y significa “alta,
poderosa, inmaculada”. Es también la diosa de la fertilidad y la procreación,
presentada asimismo con carácter de diosa guerrera, al igual que su par Ishtar
de Mesopotamia por ejemplo. Sorprende –dice Toynbee(18)-,
verla asociada a Ahura-Mazda y Ahriman en ciertos bajorrelieves. El autor británico
consideraba que el mazdeismo era una religión monoteísta, donde Ahriman no es
el par del dios hijo, sino que se lo degrada a la categoría de simple demonio.
Llama entonces la atención Anahita, de hecho incorporada a un ritual
rigurosamente monoteísta y se pregunta por qué fue Anahita la elegida del
panteón pagano. Probablemente
esta incorporación -agrega- se deba a la circunstancia de ser el agua, el
elemento esencial en las tierras persas, donde es la madre de la vida.y no es de
extrañar de que así sea, no lo decimos por adherir simplemente a la tesis del
autor, sino por una razón de supervivencia en tierras hostiles como las de
Persia. En
el templo de Ansilicena –comenta Frazer-, esta diosa madre encubría a decenas
de damiselas que practicaban la prostitucion sagrada, una cosa bastante comun en
la antigua mesopotamia y en Oriente. Otro tanto acontecía en diferentes templos
consagrados a la diosa. Para los parthos tenia virtudes, siendo como era madre
de todos los seres y todas las cosas vivientes. Bajo
los parthos, la triada Ahura-Mazda, Mitra, Anahita fue objeto de adoración,
merced a una suerte de sincretismo religioso, aunque se torne preponderante la
consideración por la diosa, en su condición de fértil procreadora. Todos
los templos iranios mencionados por
las fuentes históricas -señala Ghirshman-, están dedicados a esa divinidad,
entre ellos el santuario de Shiz de la Media Atropatente, en la que controlaba
el poder una rama de la dinastía arsacida. Esta
triada de Parthia, es indudablemente lo que puede llamarse el verdadero culto
nacional de los partos, desde la estabilización del imperio. Pero esta triada
es casi seguramente capaz, de quedar reducida a una dualidad integrada por la
Luz (Mitra) y la Fuerza Femenina Creativa (Anahita). La
presencia judía en Parthia No
es descartable la hipótesis de la presencia judía en Parthia, aunque sobre el
particular los datos no sobren.y no se descarta esta idea, por tenerse en cuenta
sobre todo a los judíos de la Diáspora, que son los que marcharon hacia
tierras extranjeras después del cautiverio o los que fueron hechos prisioneros
o esclavos o emigraron a los centros de población o de comercio(19). La
presencia judía en Babilonia es un hecho demostrado desde tiempo inmemorial.
Por otra parte, los judíos facilitaron la propagación de la iglesia –quizás-
a través de sus comunidades dispersas, que luego sirvieran a los apóstoles.
Parte de estos mismos contingentes muy bien pudieron haberse distribuido
por todo el territorio parto, gracias a la tolerancia religiosa de estos,
practicando sus ritos y dando a conocer su religión. ¿Influencia
budista? Se
considera al budismo como a la primera religión universal o ecuménica de la
historia. Gautama Sidarta, vivió medio milenio antes de Cristo (563-483). Aun
cuando su doctrina no estaba preparada par ser difundida universalmente, su
contenido se derramo rápidamente por la tierra. Así fue que Asoka (circa 273
a. C., la considero apropiada para dotar a un imperio de fundamentos éticos.
Envío misioneros por todos los caminos del mundo conocido –señala Steckel-
que habrían llegado inclusive a recalar en comarcas helénicas. Resulta
entonces admisible, que el budismo pudo haber
tenido algún grado de aceptacion entre los partos, que en un momento
dado llegaron a extender su propio poderío hasta la rivera occidental del Indo,
gracias al Imperio Partho Seistan, controlando asimismo la Bactriana. ¿Y
el politeismo griego? Fueron
los griegos y parthos enemigos enconados. Pero a pesar de todo, el pueblo persa
se caracterizo por el hondo
contenido filohenistico de su cultura. Ya Herodoto refirió la adoración de Júpiter
por los iranios. Pero Ghirshman no refiere algo muy interesante acontecido en la
ciudad de Susa, e investigados por los arqueólogos en yacimientos que revelan
su origen seleucida(20)
y partho. Se trata del culto de Heracles(20bis).
Y a través de tales revelaciones, queda demostrada la existencia de una
sociedad híbrida, en que los iranios y semitas se “codeaban con griegos y
macedonios”. Parece ser, que muy cerca de las necrópolis, existió un activo
artesanado dedicado a reproducir imágenes
de divinidades protectoras. El impulso dado a Heracles en el reino de los
Parthos, queda entonces demostrado, por el nutrido numero de estatuillas
halladas de este dios griego. Por
otra parte en Nimrud-Dag, mas precisamente en la tiumba de Antioco I de
Comagenes (69-34 a.C.), un rey que era griego por educación, pero lo enorgullecía
su origen aquemenida, se advierte un epígrafe
en caracteres griegos, destacando el sincretismo religioso del monarca,
al ser enumeradas las figuras del panteón
iranio del monarca: Zeus - Ahura-Mazda – Mitra Ï-
Heracles – Verethhagna – Comagene. De todos modos, puede ocurrir que en esto
de armar panteones tan heterogéneos, pudo haber existido la intervención de
una mano aviesa y una voluntad ajena al propio soberano. El
cristianismo primitivo Este
es un tema de tratamiento sumamente arduo, siendo por lo general las fuentes
históricas abordadas escasas, aunque para muchos investigadores definitorios. A
veces se trata de simples referencias dadas al pasar y nada más. Esta claro
que, al hablar de cristianismo primitivo, se hace hincapié en el cristianismo
apostólico, que fuera difundido por los seguidores de Jesús luego de su
crucifixión. Debe
tenerse en cuenta como apuntan Marcel Simón y Andre Benoit, en El Judaismo y el
Cristianismo Antiguo, que los seguidores de Jesús no tuvieron intención de
romper con el judaísmo. En cuanto a la palabra cristiano
sabemos que fue utilizada por primera vez en Antioquía, posiblemente después del martirio(21).
Jesús no se distinguía del común de los hebreos al igual que los apóstoles.
El cristianismo con lo que Goguel llamo “La creación de un nuevo objeto
religioso”. Y con relación a este problema, la diáspora merece un párrafo
aparte. Pues
sin una labor de preparación realizada por las sinagogas y comunidades judías
dispersas, los rápidos progresos del cristianismo desde sus orígenes, no se
hubiesen concretado. A través de la judería dispersa, apunta Brandon, llegaría
el cristianismo a los medios paganos y de ella recibe un cierto impulso inicial
y a su vez muchos grupos judíos se habrían asimilado sin demasiados problemas
al naciente cristianismo. Los primeros pasos de esta nueva forma de heterodoxia
se orientan a lo largo de las grandes rutas comerciales terrestres o marítimas.
¿Sino hacia dónde se orientarían sus
precursores? Parece
que esta nueva forma de propagación en Oriente se materializa a través de la
lengua griega, que como unidad lingüística se superponía a los idiomas
locales, como que era empleada en las transacciones comerciales, la administración
publica y en la cultura en general. En
cuanto a los partos, debe tomarse aquella expresión durante la celebración de
Pentecostés en Jerusalén: “Partos,
medos, elamitas, habitantes de la Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto, Asia,
Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros
romanos, judíos y prosélitos, creyentes y Arabes, todos los oímos hablar en
nuestra lengua las maravillas de Dios (Hch 2:9 y ss.). El
historiador eclesiástico Eusebio Cesárea(22)
señala que el cristianismo, a través del Apóstol Tomas, se extendió en
Parthia como reguero de pólvora. Y parece ser que en un momento dado,
afirma Assemani(23),
el cristianismo primitivo llegó a
contar en Parthia con trescientas sesenta iglesias durante la segunda centuria
de la era actual. El
mismo Eusebio destaca en su
Historia Eclesiastica que: “Los apóstoles
del Señor nuestro Salvador y sus discípulos dispersos por todo el orbe,
predicaron el Evangelio. Tomas en efecto –agrega- como hemos sabido por los
mayores, recibió en suerte Parthia y Andrés la Escitia”. Cosa
parecida anota el llamado Pseudo Clemente(24),
cuando deja constancia de que Pedro habla así: ”Por ultimo, como nos ha escrito Tomas, que ha predicado el Evangelio
entre los parthos, ya muchos no contraen matrimonios múltiples ni muchos entre
los medos ofrecen sus muertos a los perros, ni los persas se deleitan en el
ayuntamiento con las madres, o en los matrimonios incestuosos con las hijas”(25). Por
su lado Fortunato dice esto: “Sometida
al vigor de Tomas, la belicosa tiara de Persia, y vencida a su dios se hace mas
fuerte”(26).
En tanto Baronio explica algo similar(27). Queda
en claro entonces, que el cristianismo de los primeros tiempos habría dejado
una huella imborrable entre los parthos, sobre todo a través de Tomas cuando
concluía el siglo I, aunque especialmente durante el desarrollo del posterior
segundo siglo(28).
Entonces así fue, la iglesia de Cristo se hizo presente primero entre los hijos
de Parthia, adquiriendo mas tarde una buena difusión entre los sasanidas,
gracias a la gran tolerancia demostrada siempre por los mazdeitas en torno a los
otros credos religiosos, sobre todo cuando contaban con sagradas escrituras
invocadoras de la palabra divina. Es
posible asimismo pensar –pero esto es pura hipótesis- que el cristianismo
pudo haber evolucionado rápidamente en Parthia a costas del culto mitraico, que
conoció muy rápido el camino de la decadencia y el eclipse final. Sea
cual fuere la razón, las fuentes parecen indicar sin discusión la presencia de
la religión cristiana en la antigua nación partha, que también mostró la ya
mencionada tolerancia por otros cultos religiosos, tal vez respondiendo a la
pluralidad que hervía en su seno, formando un verdadero mosaico cultural. Gnosticismo Sin
duda que el gnosticismo debió haber tenido sectas y cultores agrupados en forma
mas o menos orgánica entre los parthos. También esta sugerencia se hace en un
definido terreno hipotetico. Pero hay elementos formales al menos para
considerarla probable. Tal corriente no necesita a esta altura demasiadas cartas
de presentación(29).
Por cuanto algunos tratadistas insinúan que se desarrollo comió como una forma
herética del cristianismo, al menos desde muy antiguo. Actualmente sin embargo
se interpreta que es una helenizacion aguda
y radical del propio cristianismo(30),
advirtiéndose por otra parte su carácter no cristiano y su origen anterior a
Cristo(31).
Hoy es asunto bastante difundido el
origen iranio de la gnosis(32),
tomando como punto de partida las consideraciones teóricas y además haciendo
un detenido análisis de los textos fundamentales(33).
Es el caso del Canto de la Perla,
cuya filiación irania es indudable para algunos especialistas. Y que es mas,
descontando la existencia del Imperio Parto en la segunda mitad del siglo II.
Bajo la forma de gnosticismo cristiano, considerado diabólico
y demoniaco, tuvo lugar preferencia en la sociedad parta: esto es
bastante probable. Pero sin conseguir desplazar a la verdadera religión
cristiana de los primeros tiempos. La
idolatría y el polidemonismo Se
da por descontada en una sociedad tan tolerante como la partha en materia de
religiosidad, la presencia de las
idolatrias y los polidemonismos que supieron tener presencia activa en Oriente.
Negar una realidad de esta naturaleza contituye poco menos que una ingenuidad a
nuestro modo de ver. Demás esta decir que tales formas menores de entendimiento religioso, tuvieron sus adeptos por ejemplo en el
mundo preislamico, donde la multiplicidad de cultos se hacían presente en la
Kaaba antes de Muhammad. Lo
original esta e en la tolerancia Pero
la originalidad de los parthos reside en su extremada tolerancia en
materia de aceptación religiosa y cabe preguntarse por qué, las cosas
funcionaban de esta manera, cuando en otros aspectos fue un pueblo que en nada
se mostraba tolerante, ni con el par, el sometido o el enemigo. ¿Habrá sido
por casualidad que el Estado Partho en si no adhería forma entusiasta sino
formalmente a una religión oficial? ¿Pero, simplemente por eso, por una cuestión
formal? La cuestión es difícil de resolver. Ya que después de dos mil años
no quedan demasiadas evidencias en torno al fervor religioso partho. Mas bien
pueden sobrevivir ideas vagas. Por
otra parte, como se vio, no hubo una corriente religiosa propia de la koine de
Parthia francamente vigorosa, que haya podido sobrevivir aquella nación que
tuvo una presencia efectiva de cinco centurias en la historia de Persia. De
manera que hay un enigma histórico importante por resolver en torno a esa tolerancia religiosa partha y que se resuelve en un simple
interrogante: ¿Cuál fue su fundamento en realidad? Bibliografía 1.
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Rattey, B. K.,
Los Hebreos, México, 1966. Víctor
Manelli, Nacido
en Buenos Aires, República Argentina es licenciado en Estudios Orientales. Es
catedrático de la Universidad del Salvador
desde 1974. Actualmente se desempeña como Profesor Titular de Historia de la Cultura y la Literatura
Árabe en esa casa de estudios. Ha dictado asimismo Historia de China, Historia
de Turquía, Pensamiento Semítico Prebíblico, Literatura Semítica Prebíblica,
y un Seminario sobre El Mundo Árabe en el momento Actual. (1)
Roman Ghirshman, Irán,
Partos y Sasanidas, pagina 17. (2)
El Corán dice en la Sur 18, Alea 93: “ ¡Ye Zul-l-Karmain!
En verdad Achuch y Manchuch son corrompedores en la tierra. ¿Quieres que te
asigne un tributo para que
pongas entre nosotros y ellos una muralla?” Ardudhu y Manchuch son Gog y
Magog de la Biblia en los que se personifica a todos los bárbaros de Asia,
pero en especial a los escitas.
Zuy-l-Karnain según algunas tradiciones es Alejandro Magno. Pero recientes
investigaciones arqueológicas, parecen indicar que se trataría de un
profeta y no del legendario general macedonio. (3)
Ghirshman, pagina 17. (4) Grousset, Historia de Asia, pagina 25. (5)
Dario I, gobernó entre 521 y 486
a. C., pertenecía a la dinastía persa Aqumenida. (*)
Breccia, E., Mitridate Il Grande, di Partia, Klio 5, p1905. (6)
Los sakas fueron un pueblo de
origen escita procedente del Turquestan chino. Se aliaron con los Yue-che
para conquistar el reino greco-bactriano alrededor de 130 a. C. (7)
Rostovtzeff, N. Roma, pag. 176. (8)
R. Ghirshman, pagina 29. (9)
Alem, Jean Pierre, Armenia, pagina 18: “En el año 53 los
parthos colocaron en el trono de Armenia a Tiridates (Trdat). Con su
coronación comienza la Dinastía Arsacida que reinara durante mas de tres siglos”. (10)
Dinastía instaurada en Egipto por Ptolomeo Soter,
lugarteniente de Alejandro. Allí se mantuvo desde finales del siglo IV
hasta el año 30 a. C. (11)
Parthia, un pueblo francamente
filohelenista, fue el eslabón entre el Imperio Aquemenida, poderosa dinastía
que tuvo en sus manos el poder entre 700 y 330 a. C., y los sasanidas que
gobernaron de 252 a 652. (12)
Tácito, Anales, Ghirshman,
ídem, p. 85. (13)
Siempre que se menciona a Herodoto,
es naturalmente con referencias a Los Nueve Libros de la Historia. Anahita,
divinidad de las aguas, la fertilidad y la procreación. (14)
Ghirshman, p. 358. (15)
Serge Hutin, Las sociedades secretas, p. 17. (16)
James George Frazer, La Rama
Dorada, p. 532. (17)
Idem,
p. 136. (18)
Toynbee, Arnold, De Oriente
a Occidente, p. 191. (19)
dice Ghirshman que: “después
de los antiguos persas conquistadores de Babilonia en tiempos de Ciro el
Grande dominan en el país los belicosos parthos. Mas el predominio de estos
tuvo su fin en el año 226. Las persecuciones de los israelitas de Palestina
obligaron a muchos de ellos a emigrar a Babilonia, y de este modo aumentaron
allí las comunidades hebreas”, Persia, p. 288. (20)
Alejandro Magno de
macedonia, que se creía tocado por los hados, marcha contra los persas,
instaurando la dinastía Seleucida en Siria, cuyo fundador fue el general
Seleuco I Nicator, llamado El Vencedor. La batalla de Ipsus (301 a. C.) le
dio la mayor parte del imperio Aquemenida, convirtiéndose el y su dinastía
en los sucesores de los reyes persas. (20bis)
Heracles, semidiós griego hijo de Zeus y Alemena. Ï
.Mitra luce un tocado idéntico al
de los reyes parthos. (21)
Hechos
de los Apóstoles, 11:26: “Partió
para Tarso (Bernabé) en
busca de Saulo, y en cuanto le encontró,
le llevo a Antioquía. Estuvieron juntos durante un año entero en la
Iglesia, y adoctrinaron a una gran muchedumbre. En Antioquía fue donde, por
primera vez, los discípulos recibieron el nombre de “cristianos”.
Dice la Biblia de Jerusalén: “Es decir partidarios o seguidores de Cristo
(Crestus). Al inventar este apodo, los gentiles de Antioquía tomaron el
titulo de “Cristo” (ungido) como un nombre propio” p.1126. (22)
Vitae Constantini, Tomo IV,
Parte III. (23)
Bibliotecae Orientalis, Tomo
III, Cap. I, p. 611, Roma, 1719. (24)
Recognitiones, Libro IX. (25)
Por su lado Girshman señala: “En los primeros años del siglo II
(alrededor de 101 a 105) se habían establecido comunidades cristianas en el
Imperio Partho. La crónica de Arbelas revela que esas comunidades
construyeron iglesias”. Persia, partos y sasanidas, p. 287. (26)
Fortunato, Libro V, Capitulo I. (27)
Notationes ad Martirolugium
Romanorum. (28)
R. Ghirshman, op. cit., p.288. (29)
“La multiplicidad de elementos incorporados a los sistemas gnósticos y la
excepcional extensión de los encuentros culturales al principio de nuestra
era hacen imposible rastrear con precisión los focos iniciales de este
desarrollo. Todavía hay lugar para nuevas investigaciones y para nuevas
teorías que tratan de explicar este fenómeno histórico, que en su etapa
preparatoria constituye una compleja concepción filosofico-religiosa muy
difundida en ciudades sirias, palestinas y egipcias”, señala José Pablo
Martín en Alejandría de Egipto, encrucijada de culturas,
(Oriente-Occidente, Año I, 1980, p. 50). G.
Firolamo en su articulo sobre Gnosticismo –escrito para el Dizionario
Patristico e di antichita cristiane (Vol. II, p. 1643) señala puntualmente
“El origen histórico de este
complejo movimiento (gnosticismo) constituye
actualmente un problema no resuelto”. (30)
Tesis sostenida por A. Harnack a
comienzos de los años 30 del siglo XX. Ver su obra Lerbuch der
dogmeneschichte, 5ta. Edición, Tubingen, 1931. Y, veamos que Firolamo señala,
ibid, p. 1644: “La característica
fundamental del pensamiento gnóstico en general, que lo opone a toda
tradición del pensamiento griego (como lo había advertido Plotino: cfr. En
particular Enne. II, 19) es por consiguiente la desvalorización del “dios
cósmico”. Y esto tiene como consecuencia también el rechazo de la
concepción cristiana (y antes aun judaica) de la unidad del creador: como
existen dos mundos, así existen dos dioses o dos principios creadores”. Advierte
por otra parte – op. cit, Tomno II, p. 1643 – que: “Hoy por hoy la
mayoría de los estudiosos están de acuerdo en refutar
la tesis heresiologica: ciertos textos
de Hag Hammadi no reflejan influjo cristiano alguno; en otros casos
(cfr. La relación entre Epístola ad Eagnosto ed Sophia de Gesu Cristo in
M. Krause, Der literarische verbatnis) la cristalización del segundo texto
surgiría a partir de un original no cristiano. Acerca de esto, por lo
tanto, escritos (y sistemas de pensamiento) no influenciados por el
cristianismo o superficialmente cristianizados, si se colocan os documentos
de la gnosis cristiana, en cuya reflexión
gnóstica se constituyen como “interpretación del evangelio” (B.
Alland, Gnosis und die Kirchenvater, p. 159), en particular como reflexión
cristologica (cfr. En genero A. Orbe, Cristologia Gnóstica). Pensadores
como Basilide o Valentino y su
respectiva escuela son los representantes de esta tendencia”. (31)
Simón Marcel y Benoit Antoine,
El judaísmo y el cristianismo antiguo, p. 2 (32)
Idem, p. 209. (33)
Así lo considera por ejemplo
Eusebio en su Historia Eclesiástica,
III, 27 y IV, 28. Oriente-Occidente
Revista
de Investigaciones Comparadas Director Ismael Quiles S.J. AÑO VIII – Nro. 1/2
Enero –Diciembre 1987 Autor: Prof.
Lic. Víctor Manelli victorio@fibertel.com.ar Publicación enviada por Víctor Manelli Contactar mailto:victorio@fibertel.com.ar Código ISPN de la Publicación EpAAVFkAulFBNfmsul Publicado Wednesday 3 de November de 2004 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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