Monografias | Las pequeñas empresas y las causas de sus fracasosLas pequeñas empresas y las causas de sus fracasosResumen: Este trabajo tiene por principal objetivo y pretensión servir como elemento de prevención para todos aquellos que son o pretendan ser propietarios de pequeñas empresas. Basada en una profunda investigación queremos servir a todos los individuos que poseyendo un sueño, depositan su tiempo, trabajo, esfuerzo y capital en la búsqueda de un mejor futuro.(V) Este trabajo tiene por
principal objetivo y pretensión servir como elemento de prevención para todos
aquellos que son o pretendan ser propietarios de pequeñas empresas. Basada en
una profunda investigación queremos servir a todos los individuos que poseyendo
un sueño, depositan su tiempo, trabajo, esfuerzo y capital en la búsqueda de
un mejor futuro. El
mundo no es tan estable como era ayer y lo será menos mañana. Operar un
negocio pequeño va a ser más difícil en el futuro, a menos que se tomen los
recaudos, planificando, organizando, dirigiendo y controlando de manera eficaz.
Para aquellos que pretenden sobrevivir en un negocio pequeño, no sólo es
necesario el trabajo duro sino también hacerlo de manera inteligente. Para
lograr triunfar deberán continuamente revisar la validez de los objetivos del
negocio, sus estrategias y su modo de operación, tratando siempre de
anticiparse a los cambios y adaptando los planes de acuerdo a dichos cambios. Quienes
crean empresas pequeñas lo hacen desconociendo las escasas probabilidades de
supervivencia o a pesar de ellas. La experiencia
demuestra que el 50% de dichas empresas quiebran durante el primer año de
actividad, y no menos del 90% antes de cinco años. Según revelan los análisis
estadísticos, el 95% de estos fracasos son atribuibles a la falta de
competencia y de experiencia en la dirección de empresas dedicadas a la
actividad concreta de que se trate. En
los últimos años, incluso a las empresas mejor dirigidas les ha costado
trabajo mantener, ya no elevar, su nivel de beneficios. También han tropezado
cada vez con mayores dificultades a la hora de trasladar los aumentos de coste a
sus clientes subiendo el precio de los productos o servicios. La
mejor forma de prevenir el descalabro y apuntalar sobre bases sólidas la
continuidad y crecimiento de la empresa es reconociendo todos aquellos factores
pasibles de comprometerla. A tales efectos en Anexo al presente se da una larga
lista de factores a los cuales el o los propietarios deberán regularmente
chequear a los efectos de evitar los dañinos efectos por ellos causados. A
continuación se desarrollarán cada uno de los factores explicando su razón de
ser y los riesgos que los mismos acarrean. 1.
Falta de experiencia. La carencia de experiencia tanto en
la administración de empresas, como en la actividad que se ha de desarrollar
comporta un elevadísimo riesgo para los pequeños propietarios. Carecer de
experiencia constituye en sí la base fundamental de todas las demás causas que
llevan al fracaso. Es necesario volver a subrayar el hecho de que no basta con
contar con experiencia en materia de negocios, además es necesario contar con
experiencia en el ramo en particular a la cual se dedique. 2.
Falta de dinero/capital. Es fundamental contar con la
suficiente cantidad de fondos que hagan innecesario por un lado la solicitud de
préstamos, y por otro contar con lo necesario para desarrollar las operaciones básicas que la
actividad en cuestión requiere. Así por ejemplo cierto tipo de actividades
requieren de egresos fijos mensuales, como lo es el caso de la publicidad en
diarios por parte de los negocios inmobiliarios, no disponer de los suficientes
fondos para amparar dichos egresos hasta tanto las operaciones propias de la
empresa permitan abonarlos sin mayores problemas, es de fundamental importancia
para ocupar un lugar en el mercado. 3.
Mala ubicación. La ubicación suele ser un factor no
tenido debidamente en cuenta a la hora de comenzar determinadas actividades.
Ella tiene suma importancia en cuanto a la facilidad de estacionamiento para los
clientes, las características del entorno, las especialidades propias de la
zona, los niveles de seguridad del lugar, la cantidad de personas que pasan por
el lugar, los niveles de accesibilidad entre otros. Ubicarse en el lugar
incorrecto en función de la actividad constituye desde un principio un
problema. Ubicarse en el mejor lugar comporta mayores gastos en concepto de
alquiler y menores niveles de gastos en publicidad; razones éstas, como las
anteriormente mencionadas que deben evaluarse convenientemente a la hora de
evitar inconvenientes para el desarrollo de las futuras operaciones de la
empresa. 4.
Falta de enfoque. La ausencia o escaso nivel de enfoque
constituye uno de las principales causas de fracasos. Querer serlo todo para
todos es algo insostenible en el tiempo. Ello está motivado en la incapacidad
de atender eficaz y eficientemente todos los rubros y clientes, debido a no
contar ni con los recursos humanos, ni materiales, ni dirigenciales para
atenderlos de manera óptima. Generalmente ésta falta de enfoque lleva entre
otras cosas a un mal manejo de inventarios, donde se acumulan artículos de baja
rotación que aparte de reducir los niveles de rentabilidad, quitan liquidez a
la empresa. 5.
Mal manejo de inventarios. Relacionado al punto anterior,
como así también a la carencia de información relevante y oportuna, lleva a
la empresa a acumular insumos y productos finales, o artículos de reventa en
una cantidad y proporción superior a la necesaria. Este punto se relaciona
también muy directamente con los altos niveles de desperdicios y despilfarros. 6.
Excesivas inversiones en activos fijos. Querer hacer
efectos demostrativos mediante costosos gastos en remodelaciones, y máquinas
por encima de las necesidades y capacidades inmediatas de la empresa. Estos
gastos en activos fijos quitan capacidad de liquidez. Muchas veces lo que
pretende el empresario es tener lo último en materia tecnológica sin saber
bien porqué. Sólo contando con importantes fondos propios, y estando motivados
ellos en un efecto directo sobre los niveles de ingresos, estará justificados
tales tipos y niveles de gastos. 7.
Falencias en materia de créditos y cobranzas. No basta con
diseñar buenos productos y servicios, tener buena atención a los clientes y
consumidores, producir de manera excelentes los productos o servicios, y
venderlos en buen numero y buen margen de rentabilidad, es fundamental en caso
de vender a crédito seleccionar convenientemente los clientes, sus límites
crediticios, los plazos de pago y gestionar correctamente las cobranzas. No
hacer correctamente éstos últimos pasos llevará a la empresa a una situación
de peligrosa iliquidez. Estos aspectos están directamente vinculadas con otras
falencias de la empresa como son la falta de sistemas confiables de información
interna y la falta de adaptación al entorno. 8.
No contar con buenos sistemas de información. La información
inexacta, poco confiable y fuera de tiempo, llevará a no adoptar las medidas
precautorias a tiempo, además de dar lugar a pésimas tomas de decisiones. Este
es un aspecto fundamental a la hora tanto de evaluar el control interno, como el
control de gestión y presupuestario. Ejemplo: en una empresa de con máquinas o
rodados es de fundamental importancia un sistema de información que permita
realizar el mantenimiento preventivo de forma tal de evitar daños en dichos
activos. Las empresas que carezcan o posean información poco precisa y / o
fuera de tiempo, o que contando con ella, la misma se limite a datos
patrimoniales y financieros, dejando de lado datos de carácter operativo,
vinculados a los procesos y niveles de satisfacción de los clientes, tendrá
graves inconvenientes a la hora de adoptar decisiones efectivas, dejando a la
competencia mejor informada la capacidad de quitarle participación en el
mercado. El éxito en los negocios depende, entre otras cosas, de una buena
gestión de su dinero, su tiempo y el activo físico de la empresa. Además,
como empresario, deben elaborarse planes, trazarse estrategias y motivar al
personal. Para todo ello es fundamental contar con información. Es importante
que el empresario comprenda cómo la información, tanto financiera como de otra
índole, es recopilada, analizada, almacenada y entregada a los efectos de tomar
decisiones que garanticen la buena marcha de la firma. 9.
Fallas en los controles internos. Las falencias en los
controles internos es fundamental tanto a la hora de evitar los fraudes
internos, como externos. Una importante cantidad de empresas quiebran todos los
años producto de los fraudes. Este es un punto vinculado directamente con las
falencias en materia de seguridad. Cabe acotar además que al hablar de
controles internos no sólo estamos haciendo referencia a evitar fraudes, también
se trata de evitar la comisión de errores o falencias que lleven a importantes
pérdidas para la empresa, como podría ser los errores en materia fiscal. 10.
Mala selección de personal. No elegir al personal
apropiado para el desarrollo de las diversas tareas que se ejecutan en la
empresa, ya sea por carencia de experiencia, aptitudes, actitudes o carencias de
orden moral pueden acarrear pérdidas por defraudaciones, pérdidas de clientes
por mala atención, e incrementos en los costos por improductividades, aparte de
poder llegar a generar problemas internos con el resto del personal o directivos
por motivos disciplinarios. 11.
Falencias en política de personal. Las fallas en materia
de selección, dirección, capacitación, planificación de necesidades,
motivación, salarios, premios y castigos lleva con el transcurso del tiempo a
disminuir tanto la productividad del personal, como la lealtad de estos para con
la empresa, lo cual es motivo de aumento en la rotación de personal con sus
efectos en los costos de selección y capacitación, niveles de productividad y
satisfacción del cliente, y como resultante de todo ello caída en la
rentabilidad. 12.
Fallas en la planeación. Producto tanto de la falta de
experiencia y / o de la ausencia de capacidades técnicas puede llevar al
empresario o directivo a no fijar correctamente los objetivos, no prever
efectivamente las capacidades que posee la empresa y aquellas otras que debe
conseguir, desconocer las realidades del entorno y las posibilidades reales de
la empresa dentro de su ámbito de acción. Debe recordarse una famosa frase que
al respecto dice “Quien no planifica, planifica para el desastre”. Es
de importancia fundamental conocer cuales son las demandas o necesidades de los
consumidores, y nuestra capacidad para cubrirlas, o dicho de otra forma, debemos
conocer la real potencialidad de nuestros productos o servicios. 13.
Graves errores en la fijación de estrategias. Vinculadas
directamente al punto anterior implica la comisión de graves falencias a la
hora de fijar y / o modificar la misión de la empresa, su visión, los valores
y metas, como así también reconocer sus fortalezas y debilidades, y las
oportunidades y amenazas cambiantes en el entorno. De igual modo implica no
evaluar los cambios en las capacidades y potencialidades de sus clientes,
proveedores, competidores actuales, posibles nuevos competidores y proveedores
de bienes y servicios sustitutos. No cambiar las estrategias del negocio en
función a los cambios producidos en el entorno pueden llevar a la empresa a su
ruina. Ello implica la necesidad de monitorear de manera continua los cambios a
nivel económico, social, cultural, tecnológico, político, y legal. 14.
Falta o ausencia de planes alternativos. Limitarse a un
solo plan, no tomando la precaución de analizar y redactar planes alternativos
o de contingencia ante posibles cambios favorables o desfavorables en el
entorno, llevarán a la empresa a no aprovechar las circunstancias y tardar en
reaccionar ante los sucesos. 15.
Falta o falencias en el control presupuestario y de gestión.
La nueva realidad hacen necesario más que nunca hacer un seguimiento constante
de la actuación de la empresa mediante un efectivo control de gestión, además
de presupuestar convenientemente de manera tal de mantener en todo momento la
situación bajo control. Dentro de éste factor de riesgo debemos mencionar
claramente los errores de previsión. Este puede dar lugar a un exceso de
inversión o gastos previendo ingresos o ventas que luego al no tener lugar
ocasionan graves desequilibrios patrimoniales y financieros para la empresa. 16.
Graves fallas en los procesos internos. Altos niveles de
deficiencia en materia de calidad y productividad, sobre todo si no están
acordes con los niveles del mercado y de la competencia, llevará a elevados
costos y perdida de clientes. 17.
Problemas de comercialización. Los mismos tienden a
dificultar y hacer poco rentables inclusive a los mejores productos y servicios
que se tenga en oferta. Planificar debidamente los sistemas de comercialización
y distribución, gestionando debidamente los precios, publicidad y canales de
distribución es de importancia fundamental. 18.
Problemas de materias primas. La dependencia de
determinadas materias primas o productos, los cuales por diversas razones puedan
ser difíciles o costosas de adquirir, pueden impedir el normal desenvolvimiento
de las actividades de la empresa. 19.
Ausencia de políticas de mejora continua. Creer que con
los éxitos y logros del pasado puede seguir obteniéndose resultados positivos
en el presente y en el futuro es uno de los más graves errores. Tanto los
productos y servicios, como los procesos para su generación deben ser mejorados
de manera continua, sobre todo en éste momento de mercados globalizados donde
se ven expuestos a la competición con empresas de otras naciones, las cuales
tienen una clara estrategia de mejora continua sacando el máximo provecho de la
curva de experiencia. 20.
Falta de capacitación del empresario y directivo. Lleva a
desconectarse del entorno, en cuanto a lo cambios de gustos, servicios y
requerimientos del entorno, aparte de los cambios tecnológicos. Es una forma de
adormecimiento intelectual. 21.
Altos niveles de desperdicios y despilfarros. Ellos llevan
por un lado a mayores costes con la consecuente pérdida de competitividad. Por
otro lado éstas falencias redundan en una reducción del flujo de fondos, e
inclusive llegar a pasar a un flujo de fondos negativos. El no detectar las
falencias propias de los procesos y actividades, que generando costes no agregan
valor para el cliente son factores que condicionan la marcha de la empresa.
Entre los principales desperdicios tenemos: sobreproducción, exceso de
inventarios (de insumos y productos en proceso), falencias de procesamiento,
excesos de transportes internos y movimientos, fallas y errores en materia de
calidad, scrap, actividades de corrección, actividades de inspección, tiempos
de espera excesivos, roturas y reparaciones de maquinarias, tiempos de preparación,
errores de diseño. 22.
Graves errores en materia de seguridad. Con ello hacemos
referencia a la gestión del riesgo por un lado, o sea todo lo atinente a la
contratación de seguros, tanto por incendios, como por riesgos ante terceros, o
por falta de lealtad de empleados y directivos. No menos importante son los
seguros por riesgos climatológicos (granizo) o aquellos que tiene relación con
el tipo de cambio (ello resulta fundamental sobre todo cuando se poseen deudas
en moneda extranjera). Por otro lado es de suma importancia prevenir tanto los
robos y fraudes de carácter interno, como externo. Cuando de proteger bienes se
trata es también trascendental la protección de marcas y fórmulas. 23.
Graves falencias a la hora de resolver problemas y tomar decisiones.
La falta de definición del problema, o lo que es más grave aún su no detección,
el no detectar las causas del mismo, la incapacidad para generar soluciones
factibles, y la falta de capacidad para su puesta en ejecución, lleva en primer
lugar a no solucionar los problemas, o a solventar momentáneamente sólo los síntomas,
o bien a que al no dar solución a los mismos estos persistan en el tiempo y se
agraven. Una gran mayoría de los empresarios actúan por impulso, intuición o
experiencia, careciendo de un método sistemático para dar solución a los
problemas y adoptar decisiones de manera eficaz y eficiente. Ello es algo que
también debe ampliarse a una gran mayoría de los profesionales que los
asesoran. 24.
La resistencia al cambio. Aplicable ello tanto a empleados
y directivos, pero sobre todo al propietario, quién subido al podio por sus
anteriores triunfos cree que los logros del pasado servirán eternamente para
conservar su cuota de mercado y satisfacer plenamente a clientes y consumidores
de manera eficaz. 25.
Incapacidad para consultar. Vinculado al punto anterior, es
la posición del propietario o directivo quien creyendo saberlo todo no consulta
o lo hace a quién no corresponde. Así tenemos al propietario consultando de
todo y para todo a su contador, se trate de política de precios, procesos
internos, logística o marketing. 26.
Excesiva centralización en la toma de decisiones. En este
caso el directivo o propietario se convierte por falta de delegación y ante los
tiempos que tarda en adoptar decisiones críticas en un verdadero “cuello de
botella” para la organización. Esta conducta además desmotiva al personal,
alejando a este del compromiso. Cabe recordar al respecto que “no hay
compromiso sin participación”. 27.
Mala administración del tiempo. Los empresarios que
triunfan de la mejor manera, saben muy bien que el tiempo que pasa no retorna
jamás. Alguien que no quiere correr el riesgo de fracasar en sus negocios debe
proceder de manera tal de no desperdiciar ninguno de los sesenta minutos de cada
hora. La organización, la planificación y el respeto de los plazos fijados son
las claves de una buena administración del tiempo. 28.
Mala gestión financiera en materia de endeudamiento y liquidez.
Contraer deudas de corto plazo para inversiones de largo plazo, o la adquisición
de mercaderías, o bien depender de líneas crediticias no adecuadas para
financiar la cartera crediticia suele terminar de manera nefasta para la marcha
de la empresa. Debe tenerse muy en cuenta la real capacidad de venta sin caer en
excesos de optimismo, de igual forma no deberán realizarse grandes inversiones
sobre la base de financiación bancaria, siendo lo correcto ampliar las
capacidades sobre la base de la reinversión de las ganancias generadas o bien
mediante la participación de nuevos socios. Debe tenerse muy en cuenta que
cambios en los ciclos económicos con la aparición de prolongadas etapas
recesivas harán caer las ventas de manera que la situación de liquidez pasará
por graves zozobras en caso de poseer deudas con entes financieros. También es
común el caso de aquellos empresarios que viendo la posibilidad de concretar
grandes negocios aprovechando bajos precios de productos de reventa o insumos,
adquieren grandes cantidades con financiación bancaria. En el mercado de
insumos y productos terminados suele ocurrir algo muy parecido a lo que acontece
en el mercado bursátil, los operadores que ven a tiempo la llegada de la recesión
o caída de la demanda liquidan de la manera mas rápida posible sus stock y
cancelan sus deudas, quedándose los menos informados con stock y deudas. De
igual forma deberá controlarse de manera estricta los flujos de fondos,
verificando que la velocidad de ingresos de fondos sea siempre superior como
promedio a la velocidad de egresos de los mismos. Establecer un presupuesto en
base a los ingresos y egresos, y adoptando los ajustes periódicamente es
fundamental, no hacer ello implica hacer caer a la empresa en un estado de
incapacidad para continuar operando. Debe siempre guardarse una correcta relación
entre la financiación de los activos con capital propio y con créditos
comerciales y financieros. 29.
Mala gestión de los fondos. En este particular punto
hacemos mención a la utilización de fondos ajenos cuyos costos son superiores
a la rentabilidad conseguida con su inversión, o bien a la utilización de
fondos propios en proyectos con niveles de rentabilidad inferiores a sus costes
de oportunidad. 30.
Error en el cálculo del punto de equilibrio, o operar en una
actividad con elevado punto de equilibrio. Escasos márgenes de
contribución marginal o la existencia de elevados costos fijos llevará a la
empresa a tener que realizar elevados montos de transacciones para llegar al
punto muerto y a partir de allí obtener beneficios. Si las cuotas de mercado a
las cuales puede acceder dificultan o hacen difícil llegar al punto muerto con
comodidad, la empresa tendrá una mayor inclinación o tendencia a generar pérdidas
que ganancias. 31.
Tener expectativas poco realistas. Vinculado al punto
anterior, y a la planificación y presupuestación
/ previsiones de ventas, está la generación de expectativas poco
realistas, lo cual lleva a un exceso de gastos e inversiones, como así también
de deudas, pensando en la posibilidad de ingresos superiores a los que realmente
luego se dan. Ello no sólo trae aparejado problemas financieros, sino también
lleva a estados depresivos y profundas caídas en los niveles de optimismo. 32.
Sacar del negocio mucho dinero para gastos personales.
Gastando a cuenta, o bien sobre utilizando los ingresos generados en momentos de
bonanza, la falta de ahorro, y la fijación de un costo de oportunidad para si
mismo superior a lo realmente factible lleva ineludiblemente a la empresa a su
destrucción. 33.
Mala selección de socios. No encontrar socios con iguales
intereses y objetivos, hasta en oportunidades carentes de ética o moral, y no
dispuestos a trabajar duro, sumados a una auténtica química de grupo, genera más
temprano que tarde dificultades para la continuidad de la empresa. 34.
No conocerse a sí mismo. Es fundamental que el empresario
reconozca sus propias limitaciones, capacidades, y sus comportamientos
habituales ante determinadas circunstancias. Reconocer ello a tiempo permitirá
no sólo evitar errores a la hora de tomar decisiones, sino además actuar de
manera tal de poder sobrellevar los momentos difíciles que todo negocio tiene. 35.
Dejarse absorber por las actividades agradables. Ello lleva
al empresario a dar preferencias a los factores técnicos o comerciales en
desmedro de los administrativos y financieros, con las consecuencias que ello
acarrea. Es el claro ejemplo del mecánico, odontólogo, o dueño de un
restaurante que privilegian su actividad, pero descuidan los aspectos de la
cobranza como así también los impositivos. 36.
No conocer los ciclos de vida de cada tipo de actividad.
Llevará a adquirir negocios que están en el techo de su ciclo, o bien a no
introducir las mejoras e innovaciones que todo negocio necesita para evitar caer
en sus niveles de ingresos y beneficios. 37.
Tener una mala actitud. No poseer una actitud de lucha y
sacrificio, sumados a una clara disciplina y ética de trabajo impedirá el
crecimiento y sostenimiento de la empresa. 38.
Nepotismo. Dar preferencia o colocar en puestos claves a
familiares por el sólo hecho de ser tales, dejando de lado sus auténticas
capacidades y niveles de idoneidad llevan a la desmotivación al resto del
personal, como así también a una caída en los niveles de rendimientos. 39.
Mala gestión del riesgo. Gestionar correctamente el riesgo
implica analizar: a) los atractivos de cada alternativa; b) su mayor o menor
disposición a aceptar la posible pérdida; c) las posibilidades de éxito o
fracaso de cada alternativa, y d) el grado en que juzgue factible en cada caso
aumentar las probabilidades de éxito y disminuir las probabilidades de fracaso
gracias a sus propios esfuerzos. De tal forma en la medida en que evalúe los
riesgos debidamente en función a los anteriores puntos evitará caer en una
mala gestión del riesgo, lo cual ampliará significativamente sus
probabilidades de fracaso. 40.
No contar con aptitudes o sistemas que le permitan descubrir y
aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado. Las empresas que
tienen buenos productos o servicios son muchas, pero pocas pueden venderlos si
no descubren y aprovechan las oportunidades del mercado. Para ello hay que
efectuar estudios de mercado, recopilar información de diversas fuentes y, en
el caso de ciertos negocios, elegir su ubicación con mucho cuidado. “Un
empresario necesita estar informado sobre su mercado en todo momento”. 41.
El incumplimiento liso y llano de obligaciones impositivas y
laborales. La falta de controles internos, de planificación, el
descuido o improvisación, sumados a la falta de una correcta organización,
como así también el pensar que sólo evadiendo impuestos y trabajando de
manera irregular con los empleados, puede generar mayores ingresos en el corto
plazo, pero pone en riesgo la capacidad de generación de beneficios
sustentables en el largo plazo. Hacer posible y factible la
continuidad de la empresa implica verificar sinceramente cada uno de los puntos
anteriores por parte del empresario, adoptando las medidas correctivas
necesarias. Anexo FALENCIAS SI
NO
1 no contar con buenos sistemas de información 2 mala selección de personal 3 fallas en los controles internos 4 falta de enfoque 5 falta de planes alternativos o planes de contingencias 6 falta o ausencia de presupuesto 7 fallas en el control de gestión 8 falencias en materia de créditos y cobranzas 9 fallas en materia de calidad y productividad 10 fallas en materia de servicio al cliente 11 ausencia de una política de mejora continua 12 altos niveles de desperdicios y despilfarros 13 resistencia al cambio 14 incapacidad para consultar 15 excesiva centralización en la toma de decisiones 16 graves falencias a la hora de resolver problemas y tomar decisiones 17 no monitorear debidamente el contexto o
entorno de la empresa 18 falencias en politica de personal 19 falta de inversión en capacitación propia y para el personal 20 mala gestión financiera en materia de endeudamiento y liquidez 21 errores en la gestión de la seguridad
(robos, incendios, patentes, etc.) 22 excesivos costos fijos 23 elevado punto de equilibrio 24 errores de previsión 25 graves errores de planificación estratégica (fortalezas,
debilidades, oportunidades, amenazas, misión) 26 falta de experiencia 27 falta de dinero/capital 28 mala ubicación 29 mal manejo del inventario 30 mucho capital gastado en activos fijos 31 mala política para otorgar crédito 32 sacar del negocio mucho dinero para gastos personales 33 fallas de planeación 34 tener una mala actitud 35 mala selección de socios 36 no conocerse a sí mismo 37 tener expectativas poco realistas 38 nepotismo 39 incapacidad para delegar 40 mala gestión del riesgo Total Porcentaje Las respuestas "SI" implican
deficiencias, y las "NO" significan no estar cometiendo la
falencia o error. Para cada respuesta positiva deberán
adoptarse medidas correctivas. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||