|
|
|
Un mito llamado Perón
Resumen: Detrás de Juan Domingo Perón existen hechos, fechas y acontecimientos no aclarados como día de nacimiento, origen y ascendencia. Hay evidencias que indican que, siendo de origen humilde y decendiente de raza mapuche, sus antecedentes fueron manipulados para que ingresara el Colegio Militar egresando después como oficial del Ejército Argentino. El mismo Perón contribuyó a mantener un manto de misterio sobre sus orígenes. El papel del historiador Enrique Pavón Pereyra marcó el rumbo que pocos se animaron a desandar. Investigaciones de Hipólito Barreiro, ex médico del ex presidente argentino, presenta nuevos elementos pero inclina las investigaciones a ámbitos que contribuyen a la confusión sobre los orígenes del creador del peronismo. Tomás Eloy Martínez siguió en su obras un libreto que le dictó el mismo Perón y sus allegados. Felix Luna no pudo acceder a datos de Perón por negativa del mismo. Perón todavía promete ser sujeto de controversias en el futuro. En esta nota se analiza el tema y se aportan links hacia trabajos relacionados con otros personajes relacionados con él.
Publicación enviada por Ricardo E. Brizuela
Cuando muere Juan Domingo Perón
el 1 de julio de 1974, desaparece no sólo el protagonista principal de una gran
parte de la historia argentina, sino que con él se fueron también muchas de
las posibilidades de desentrañar la verdad sobre episodios que construyeron su
propia figura mitológica.
Desde sus orígenes, el General mantuvo con sus fuentes una oscura relación,
que fue acrecentada por quienes lo rodearon en las diversas contingencias de su
vida política y por él mismo, que se prestó a una suerte de ocultamiento de
sus datos personales.
Ni siquiera de su fecha de nacimiento hay certezas definitivas. El día es aún
discutido: si el mismo se produjo el 7 o el 8 de octubre. Si fue en 1895 o en
1893.
Si en su ascendencia predominaba la sangre india o provenía de familias de
inmigrantes con ciertos vestigios de nobleza; y, finalmente, hasta su mismo
lugar de origen están hasta hoy en tela de juicio.
Lo realmente extraordinario de este caso, es que Perón accede a los puestos de
primera línea bordeando los años cuarenta, cuando ya estaba pisando la
cincuentena.
Al mismo tiempo, está comprobado que provenía sí de una familia de muy
precarios medios económicos y, si bien es cierto, del lado de su padre podía
haber existido cierta influencia motorizada por su abuela, nadie hubiera
imaginado su destino a casi cuarenta años de su ingreso al Colegio Militar. Por
ello es casi impensable una manipulación casi perfecta de parte de doña
Dominga Dutey, la abuela.
Sorprende entonces la forma en que se construyó una historia cuando debieron
haber estado asentados los principales hechos de su vida, como en cualquier
caso, máxime siendo integrante de una institución como el Ejército mismo.
Alguna explicación sobre el particular puede brindar una anécdota referida por
uno de los protagonistas a quien esto escribe: en cierta oportunidad el doctor Felix
Luna – historiador argentino - se acercó al general Perón para
recabar de él datos que necesitaba para sus trabajos. La respuesta de Perón
fue desalentadora:
- Mire Luna – le dijo, palabras más o menos –
todas estas cosas yo se las dejé a Pavón Pereyra para que sea él quien las
maneje, de manera que ahora no puedo inmiscuirme en lo que está haciendo.
Enrique Pavón Pereyra, historiador que compartió con Perón
la primer oficina que tuvo éste en el Ministerio de Trabajo, fue con el correr
del tiempo el biógrafo oficial del ex presidente. En Madrid colaboró con la
actividad del General en la casa de Puerta de Hierro registrando, a pedido de
Perón, las visitas y conversaciones que al líder le interesaba dejar
asentadas. Muchos de los datos aportados para los trabajos de Pavón Pereyra
debieron ser modificados con el tiempo por el mismo General. Así, en uno de sus
últimos libros - “Yo, Perón” - Pavón Pereyra escribe en
primera persona, como si fueran realmente las memorias dictadas por el ex
presidente, y rectifica algunos datos de la biografía de éste. Entre ellos se
encuentra el tema de la fecha de nacimiento apuntado más arriba.
Historias de pago chico
La figura de Perón ha sido siempre un polo de
atracción por el que muchos se sintieron subyugados, despertando en
profesionales y aficionados una extraña predilección por mostrarlo desde
diversos ángulos. Es larga la lista de escritores que construyeron parte de su
fama abordando la vida del líder justicialista. Algunos de ellos extranjeros,
fuertemente apoyados por instituciones variadas, concretaron importantes
estudios.
Muchos más modestos, no faltaron quienes se arriesgaron a tareas de investigación
sin contar con la preparación necesaria ni los medios, pero explotando filones
novedosos.
Un médico, Hipólito Barreiro, que había ejercido como
embajador argentino en un país africano durante el gobierno de Isabel
Perón, se adentró en el estudio de los orígenes de la familia.
Entre otras cosas sostiene, en un libro editado en Buenos Aires, que Perón sería
el primer presidente argentino de raza aborigen.
Testimonio de Hipólito Barreiro
”Perón había nacido el 7 de Octubre de
1893, como Juancito Sosa, hijo natural de padres solteros en un medio precario
como lo constituía la casa-rancho de las afueras de Roque Pérez, de una madre
de sangre indígena semi analfabeta, lo cual lo constituía a él en un mestizo,
luego anotado irregularmente en Lobos el 8 de Octubre 1895, es decir dos años y
un día después como Juan Domingo Perón, y finalmente bautizado recién el 14
de Enero de 1898 como Juan Domingo Sosa, en la parroquia de Nuestra Señora del
Carmen de Lobos.
Estos hechos que hoy no tendrían mayor relevancia representaban sin embargo
para la época y más tarde para el Ejército, un estigma social insalvable.-
Naturalmente, nada de eso figuraba en el legajo personal del joven Perón a su
ingreso al Colegio Militar, y por supuesto jamás figuró después. Manos
amigas se encargarían de allanarle el camino, otorgándole además una beca
para que pudiese estudiar porque carecía de recursos. Hubo dos familias
conocidas de entonces, los de Atucha, amigos de su padre y los de Amoedo, amigos
de aquellos, que no serian ajenos a estos sucesos. (En el invierno
de 1985, almorzando en el comedor del Senado Nacional, el que fuera Senador
Julio Amoedo me contó y confirmó estos dichos que su padre le habría referido
oportunamente. Estaban presentes los entonces senadores Felipe Bittel y Ramón
Saadi).
De todos modos el joven estudiante crece y aprende a conservar su secreto, el
origen de su nacimiento y siente que debe percibir y catalogar estas dudas como
"paginas oscuras" de su vida que recien comienza. Era la "belle
epoque" argentina, la del poder sustentado por los barones de la tierra; de
las estancias que se median por leguas, de la bien llamada oligarquia vacuna.
Era el "pais de los toros gordos y de los peones flacos", donde
Juancito Sosa se habia criado "de a caballo" entre los desposeidos,
los indios, los mestizos y el gauchaje, meros partícipes de la injusticia de
una sociedad injusta. regida entonces por la Ley de “Vagos y
Malentretenidos.”
Ahora, con el seguimiento de su historia, sabemos que las suyas no fueron
lecciones aprendidas de un libro o de un narrador circunstancial. Fueron si,
vivencias genuinas que habían ido moldeando el carácter y el alma de un niño
a quien el Destino, más tarde, le reservaba el pasaje a otra dimensión”.-
El indio Juancito
En defensa de sus dichos Barreiro destaca que Juana
Sosa, la madre de Juan Domingo, es descendiente pura de indios mapuches
y considera, siguiendo el razonamiento indio - similar al de los judíos - que
el vientre de la madre determina el origen del recién nacido.
Por lo demás, asegura que el nacimiento de Perón tuvo lugar en un rancho de la
localidad de Roque Pérez y no en la localidad de Lobos, tal como señala la
historia oficial.
En realidad, la casa de Lobos proclamada monumento histórico por disposición
de un decreto del año 1953 refrendada por el vicepresidente Alberto Teisaire a
cargo de la presidencia en ese momento, por ausencia del General, pareciera
improbable - por su estilo - que fuera del siglo pasado.
También es cierto que Mario Avelino Perón, el padre de Juan Domingo, se instaló
en la región abandonando por enfermedad sus estudios en Buenos Aires y conoció
a Juana Sosa cuando ésta tenía más o menos quince años. Se juntó con ella
formando un hogar en el que nació primero Mario y dos años después el que sería
presidente argentino.
Una serie de vicisitudes provocó que ambos nacimientos fueran inscriptos con
ciertas irregularidades, originando de esta manera el caldo de cultivo apropiado
para una manipulación de esos datos. Incluso, la partida oficial de nacimiento
tiene una mancha de tinta que dificulta su lectura.
Barreiro dice que el rancho en el que nació el general aún se
mantiene en pie en Roque Pérez. Por las dudas, el Congreso de lal Nación
Argentina dispuso declararlo también monumento histórico, pero “como
un lugar donde Perón pasó parte de su infancia”.
El curso de una vida
El mismo Perón alentó permanentemente la
instalación de un velo que cubrió parte de su vida. El decreto en el que se
declara la casa de Lobos como la de su nacimiento, fue firmado durante una de
sus ausencias del país en su segunda presidencia. Sería descabellado pensar
que él no lo conocía antes de ser refrendado por el vicepresidente Alberto
Teisaire.
Posteriormente, sin embargo, nunca se refirió a esa casa como el lugar donde
ocurriera tal hecho y sinuosamente reconoció – visitando la zona –que nació
“cerca de allí”.
La misma familia directa del general – excepto su hermano Mario que fue
Director del Zoológico – tuvo muy poca participación en su vida, casi en
todo el período posterior a su egreso del Colegio Militar. Sólo el
fallecimiento de su padre cambió sus planes: debió postergar el casamiento con
Aurelia Tizón. La muerte de su madre Juana en Comodoro Rivadavia
en cambio, no alteró en gran medida sus actos de gobierno en los días del
sepelio. Es más, nadie recuerda haberle oído referirse a ella y eludía
malhumorado conversaciones de tal naturaleza.
El episodio con Felix Luna, demuestra que tenía poco interés en revelar parte
de su origen.
La pregunta es ¿qué hubiera cambiado si
Perón hubiera sido “otro” Perón? El interrogante es ocioso: “La
única verdad es la realidad”.
http://comunidad.ciudad.com.ar/argentina/capital_federal/ricardobrizuela/hyp007.html
Compartir 
Publicación enviada por Ricardo E. Brizuela
Contactar mailto:ricardobrizuela@terra.cl
Código ISPN de la Publicación EpAllkuyuFHpvacJyC
Publicado Tuesday 26 de October de 2004
Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal.
|