Si bien el pensamiento sistèmico es el eje central del cual se derivan
organizaciones inteligentes como lo propone Senge, creo que màs que analizar
los componentes que podrían conformar una forma de pensar sistèmica, es
preciso para hacer más viable su aplicabilidad el verlo como un estilo de vida.
Para hablar de estilo de vida es importante revisar las pautas culturales y
sociales que de una forma u otra condicionan nuestro aprendizaje y nos hacen
reaccionar como miembros de una determinada sociedad, en ciertos casos, de
maneras similares.
Y para ampliar un poco más el aspecto aprendizaje, el cual es un punto referido
por Senge, me remito a nuestro sistema educativo occidental, el cual nos
encamina a ciertas pautas de comportamiento, en donde se hace énfasis de alguna
manera en posiciones deterministas, mecanicistas y fragmentarias de la realidad,
en contraposición a una visión holìstica o de totalidad. En relación a esta
visión totalitaria y holìstica quiero sòlo citar un ejemplo representativo de
lo que pudiera ser una de las bases educativas para el desarrollo de un
pensamiento holìstico, y es el caso de los Asiáticos, los cuales a travès de
su sistema de escritura, enfocan el pensamiento y su anàlisis hacia una visiòn
global en lugar de fragmentaria; y esto lo logran desde el aprendizaje de la
lecto-escritura, la cual está basada en signos que tienen múltiples
interpretaciones y a los cuales sòlo se les puede otorgar un sentido cuando se
observan en su totalidad.
Al citar èste ejemplo sòlo quiero hacer màs claro como sumando ambiente
externo (sociedad) y sistema educativo, se desarrolla cierto tipo de pensamiento
y por tanto ciertas conductas, las cuales en algunos casos no estàn al servicio
de nuestro desarrollo personal y del constante cambio que impone la sociedad en
la que vivimos. Aun cuando como lo paltèa Oconnor, la resistencia al cambio es
una caracterìstica inevitable a encontrar en todo sistema que goce de cierta
estabilidad, por tanto no puede haber estabilidad sin resistencia.
Y al anunciar como introducciòn la importancia del aprendizaje quiero tomar dos
de las disciplinas que refiere Senge entre sus cinco, una es los modelos
mentales, los cuales define como la apetura necesaria para superar las
limitaciones en nuestra forma de ver el mundo, y la otra es el dominio personal,
el cual define como la disciplina que nos permitirà aclarar y ahondar
continuamente nuestra visiòn personal, concentrando energìas y desarrollando
paciencia que permitiràn ver la realidad objetivamente. Por su parte Oconnor,
propone que el punto crucial para el efecto palanca en un sistema se situa en
las convicciones de las personas que lo forman, debido a que el proprio sstema
se sustenta en las convicciones. Y a partir de estas dos disciplinas, y la
importancia que le otorga Oconnor a las convicciones, las cuales ecuentro como
definiciòn similares a lo que serìan los modelos mentales de Senge ;
surgen en mi ciertas interrogantes, y èstas son:
Cuantos de los lìderes o directivos de empresas poseen modelos mentales o
convicciones no limitantes y formas objetivas de ver la realidad ?
Cuentos de ellos incluso conociendo la importancia teòrica de èsta propuesta
logran convertirse en modelos para el resto de la organizaciòn ?
Y es a partir de las respuestas a èstas interrogantes que empiezo a enmarcar la
viavilidad pràctica de las ideas del pensamiento sistèmico, y de allì el ènfasis
que le da al aspecto individual. Por tanto uno de los puntos de partida para
iniciar procesos de cambio creo debe ser este ènfasis en lo personal, el cual
debe iniciarse desde las esferas de liderazgo màs altas de la empresa, de
manera que estos puedan constituirse en modelos a imitar en el proceso de
generar pensamiento sistèmico en los miembros del sistema. De igual manera lo
sugiere Oconnor al decir, que mientras màs alto es el nivel de control de la
parte en la que se fectuarà el cambio, màs se extienden y ramifican sus
efectos.
Ademàs como requisito previo al modelamiento es preciso vencer las barreras
educativas como ya lo mencionaba, y en relaciòn a esto quiero retomar nuestro
sistema educativo el cual con frecuencia se centra en la asimilaciòn de
contenidos en lugar de estimularnos a explorar los procesos mismos que seguimos
en nuestro aprendizaje, como resultado de èsto continuamente buscamos
solucionar una situaciòn en funciòn de lo que nos diò resultado anteriormente
sin siquiera preguntarnos si caben otras posibilidades.
Para mi es importante hacer èstas reflexiones desde la òptica individul,
porque si bien como dice Senge, son las estructuras las que generan determinadas
conductas, tambièn partiendo de cada una de las conductas se genera la
estructura y creo es èste el punto de partida para generar organizaciones
inteligentes, o al menos esta es la aproximaciòn que le veo a la puesta en pràctica.
No quiero con èsta apresurada conclusiòn dar privilegio exclusivo a los
modelos mentales y al dominio personal dentro de lo que es el pensamiento sistèmico,
pues estarìa haciendo un anàlisis bastante opuesto a lo que define Senge es el
pensamiento sistèmico, sòlo quiero al plantearlo de èsta forma basarme en
observaciones personales dentro de las empresas, en donde los lìderes partiendo
de la autoconsideraciòn de inexpertos en el factor humano, fijan su participaciòn
en los proyectos al lìmite de lo econòmico sin una verdadera participaciòn
activa, y es allì donde el sistema carecarà de una manera u otra de una visiòn
compartida , la cual como la define Senge, es la capacidad de compartir una imàgen
del futuro que se procura crear, y curiosamente traduciendolo a la pràctica
noto que en ocasiones lo que define la visiòn compratida es el grado de acuerdo
en cuanto a propòsitos que comparte el grupo, lo cual es sòlo una parte de la
visiòn compartida. A mi juicio lo que marca la diferencia entre èsta
generalidad y la definiciòn de Senge, es el ènfasis en la construcciòn de una
imàgen a futuro, y acà de nuevo me detendrè en nuestras pautas de
aprendizaje, y especìficamente me quiero referir a los casos en los que nos
planteamos un objetivo, pues es comun observar como el planteamiento se hace en
funciòn de lo negativo o indeseable. Un ejemplo de planteamiento de objetivo en
negativo serìa: No quiero màs estar gorda. En lugar de, deseo tener un cuerpo
esbelto.
Esta coclusiòn la tomo de la pràctica terapèutica en donde es comun ver de
manera repetitiva, como al interrogar al cliente sobre Que es lo que desea?
responde no queriendo tener màs lo que tiene, y es una respuesta tan fija
dentro de lo que es la concepciòn de solucionar una situaciòn, que incluso al
preguntar, Que es lo que si deseas? toman tiempo en responder, algunos màs de
unos minutos.......y es que en definitiva es lo que si deseamos lo que nos
acercarà finalmente a nuestros propòsitos, por eso al citar Senge èsta
capacidad en equipo de compartir una imàgen del futuro, estamos partiendo de lo
que si queremos y funcionando bajo modelos que nos acerquen a las metas en lugar
de alejarnos.
Asì mismo noto que en la medida que se construye una visiòn compartida se
genera un aprendizaje en equipo, en el cual Senge cita como factor importante,
la disciplina del diàlogo, y que esta debe responder a los propòsitos del
crecimiento del grupo, a travès del conocimiento de los patrones que subyacen a
la interacciòn de sus miembros, y si èstos patrones estan al servicio del
aprendizaje.
Otra conclusiòn interesante apartir de la propuesta de Senge, es su ènfsis en
lo personal, como bien lo dice textualmente: las cinco disciplinas de
aprendizaje difieren de las disciplinas màs tradicionales de la administraciòn
por ser personales; y me pregunto si no serà èste ènfasis en lo personal lo
que precisamente se constituya en una limitante para la puesta en pràctica de
su pensamiento. Esta reflexiòn proviene de mis observaciones del aspecto
individual dentro de los que llamamos organizaciones, y noto que no todas las
personas se interesan en desarrollar pautas internas de crecimiento contìnuo,
nisiquiera si se situa como motivador principal los beneficios personales que
esto le generarà, y no es que no considere posible llevar èsto a cabo, sinò
que para esta cantidad de personas aparentemente no interesadas por su
crecimiento, lo que podrìa marcar la diferencia es manejar los cambios desde
una perspectiva netamente terapèutica…… y entonces me pregunto? està una
organizaciòn en disposiciòn econòmica y de tiempo, para motivar verdaderos
cambios desde sus raìces, los cuales desde mi concepciòn a estos casos especìficos
tendrìa que ver con manejar procesos terapèuticos?……imagino las respuestas
a estas interrogantes me seràn develadas en la medida que conozca aun màs las
aplicaciones del pensamiento sistèmico en las empresas.
Por otra parte, me resulta interesante la definiciòn que asigna Oconnor al
Sistema, el cual es una entidad cuya existencia y funciones se mantienen como un
todo por la interacciòn de sus partes, donde su comportamiento dependerà de còmo
se comporten las partes, màs que de cuales sean esas partes. De èsta definiciòn
puedo destacar la importancia que le otorga a los "Comos", en lugar de
los "Ques", es decir, lo que interesan son los procesos como tales
pertenecientes al sistema, y a eso llegamos a travès de el Como?, en lugar de
las funciones independientes de cada pieza en el sistema, a lo cual se llegarìa
a travès de preguntarnos, por ejemplo, Que funciòn cumple èsta pieza?, con lo
cual se perderìa lo que Oconnor denomina propiedades emergentes, que serìan
las propiedades que afloran dentro de un sistema como caracterìstica comun a
todas sus partes y que se logran observar cuando el sistema està en acciòn,
debido a que las propiedades emergentes no se encuentran en las partes que lo
componen, por lo tanto analizar las partes y sus funciones de manera aislada
autoelimina èsta condiciòn de propiedad emergente.
Por otra parte Oconnor habla de la complejidad de los sistemas, en donde lo
importante no serà la cantidad de partes o el tamano de las mismas sino las
relaciones e influencia mutuas entre ellas. Por tanto la complejdad puede ser de
detalle, cuando nos centramos en las distintas partes del sistema ò dinàmica,
la cual se basa en como los elementos se relacionan unos con otros de maneras
distintas. Y para abordar esta definiciòn de Oconnor, me resulta interesante el
ejemplo de sistema de distribuciòn de cerveza, que menciona Senge, y segun las
caracterìsticas del caso se puede observar como la complejidad es de tipo dinàmica,
debido a que el retraso generado por el distribuidor al minorista, tiene un
efecto en èl haciendo que cambie de opiniones continuamente en relaciòn a sus
pedidos, y estos cambios a su vez, tienen un efecto en las desiciones del
mayoristas y estas a su vez en las desiciones de la fàbrica cervecera. Aquì
vemos como lo sugiere Oconnor, que cada movimiento, transforma la situaciòn y
se modifican las relaciones en el sistema.
Otra afirmaciòn que quiero retomar de Oconnor tiene que ver con la referencia
que hace al tamano de los sitemas, es decir, cada sistema tiene un tamano òptimo
y si aumenta o disminuye de forma notable sin experimentar ningun otro cambio es
muy probable que deje de funcionar. Y un ejemplo que considero representativo de
èsto, son las empresas que bajo la influencia de polìticas de globalizaciòn,
acuden a la reducciòn de personal de maneras dràsticas y en ocasiones con
ausencia de sesiones informativas al personal, esto a mi juicio evidentemente
afecta el nivel integral de funcionamiento del resto de los empleados que
permanecen dentro del sistema, y puede suceder que entonces como dice Oconnor el
sistema colapse para convertirse en disfuncional.
En relaciòn a la generaciòn de cambios Oconnor plantèa que todo sistema actua
como una fuerte red elàstica, donde si se estira una pieza hacia afuera se
mantendrà en la nueva posiciòn sòlo mientras se ejerza presiòn sobre ella.
Esta definiciòn la considero de gran trascendencia para lo que es el desarrollo
de los sistemas, y me hace evocar un postulado base de la Programaiòn Neurolìnguistica
que dice: "Toda conducta tiene una intenciòn positiva", es decir, que
si iniciamos un cambio ejerciendo mucha presiòn sobre la situaciòn, conducta o
hàbito inadecuado posiblemente estamos desacreditando la funciòn que hasta
ahora a venido cumpliendo esa conducta o situaciòn dentro del sistema, la cual
se infiere genera alguna ganancia, o al menos desde la perspectiva terapèutica
es considerado asì; por tanto un cambio dràstico o el ejercer mucha presiòn
se traducirìa probablemente en cambios no duraderos en el tiempo, y en costos
psicològicos muy elevados para las partes involucradas.
Y ya para concluir quiero citar otra de las reflexiones de Oconnor en relaciòn
al cambio, y es que èste resulta fàcial si identificamos las conexiones
apropiadas dentro del sistema. Y de nuevo esta cita me hace recordar un cuento
que describirè a continuaciòn:
Se trata del dueno de una fàbrica, que tenìa desde hace ya largo tiempo un
problema con sus sistemas de tuberìas, las cuales presentaban fallas. La fàbrica
se caracterizaba por ser muy pròspera y asì mismo su dueño; en función de
esto desidiò contratar los mejores plomeros de la ciudad, sin embargo su intencòn
no sirvió de nada, pues uno tras otro solo lograron solucionar el problema de
manera momentáneo o simplemente no daban con ninguna solución. Un buen día le
recomendaron un plomero que estaba de visita en la ciudad y que gozaba de mucho
reconocimiento, ante lo cual no dudo en llamarlo. Dada la cita, el plomero
llega, y es acompañado por el dueño de la fabrica hasta el lugar donde se
encuentran las tuberías. El plomero inicia dando vistazo por todas las tuberías,
luego se acerca para escucharlas de cerca, toca en algunas ocasiones y luego de
15 min. saca su martillo y da tres martillazos en una parte de la tubería, con
esto mágicamente Luego de hacer una prueba, el problema queda resuelto. Ante
este hecho el dueño de la fabrica queda fascinado, y de alguna manera siente
que la forma como está funcionando ahora la tubería es la adecuada, muy
agradecido reconoce la habilidad del plomero y le pide que le envíe la cuenta
luego. Al llegar la cuenta, el dueño de la fabrica se queda impresionado por el
pecio (1000$)el cual le parece excesivo, por lo cual decide llamar de nuevo al
plomero para que le explique el porque del precio si nada mas estuvo 15 min.
trabajando. Ante esto el plomero respondió. Querido señor son 1$ por los
martillazos y 999$ por saber donde martillar.
2. Bibliografía
SENGE, Peter (1990). La Quinta Disciplina. Editorial Granica.
Trabajo enviado por:
María Eugenia García