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Hacia una concepción curricular en base a la lógica esencial de la profesión
Resumen: La necesidad de dirigir la formación de profesionales universitarios y de egresados de los diferentes niveles de educación, en general, constituye un problema que se plantea la Escuela en distintas partes del mundo, independientemente de las condiciones económicas, políticas e ideológicas de determinado país. Tal problema es enfrentado por países desarrollados y pobres, aunque de modo diferente en dependencia de sus condiciones sociales y concepciones filosóficas, pedagógicas y psicológicas de sus profesionales; sin embargo, en todos lo casos su planteamiento y solución se desarrollan en el marco del Diseño Curricular por medio de la elaboración de un currículum o plan de estudios.(E)
Publicación enviada por Ulises Mestre Gómez y Otros Autores
Índice
Índice
1. Introducción.
2. Desarrollo.
3. Conclusiones.
4. Bibliografía.
1. Introducción.
La
necesidad de dirigir la formación de profesionales universitarios y de
egresados de los diferentes niveles de educación, en general, constituye un
problema que se plantea la Escuela en distintas partes del mundo,
independientemente de las condiciones económicas, políticas e ideológicas de
determinado país.
Tal problema es enfrentado por países desarrollados y pobres, aunque de modo
diferente en dependencia de sus condiciones sociales y concepciones filosóficas,
pedagógicas y psicológicas de sus profesionales; sin embargo, en todos lo
casos su planteamiento y solución se desarrollan en el marco del Diseño
Curricular por medio de la elaboración de un currículum o plan de estudios. El
objetivo del presente trabajo es esbozar una experiencia en la resolución de
tal problemática.
En el caso de la formación de los profesionales la Universidad, como institución
social, debe estar permanentemente relacionada con la Sociedad que le da origen
y a la que debiera servir. Esta relación, que tiene carácter de ley,
condiciona el proceso de formación que en la Universidad transcurre y determina
las regularidades y tendencias del mismo, a través de formas concretas de
naturaleza laboral (producción y servicios) y de las relaciones económicas y
sociales que ella genera.
La relación Universidad – Sociedad, en nuestro criterio, se concreta en tres
categorías, a saber:
- Problema,
como la necesidad social llevada al proceso de formación.
- Objeto,
como aquella parte de la realidad abstraída para resolver el problema y que
en el proceso de formación se convierte en contenido del mismo.
- Objetivo,
como modelo pedagógico del encargo social, es la aspiración o meta a
lograr (se considera la categoría rectora del proceso).
La
relación entre la Sociedad y la Universidad no es un problema abstracto que
puede expresarse en planos muy generales, sino que debe ser llevada a cada región
o comunidad y en la Universidad a la célula organizativa del proceso docente
– educativo.
Los problemas sociales que se han de resolver mediante la acción de los
graduados universitarios, y para lo cual deben ser
preparados mediante el dominio de determinadas habilidades profesionales, tienen
que incluir los de la región o lugar donde se desempeñarán una vez egresados
de las instituciones de educación superior.
El egresado podrá resolver problemas profesionales que se encuentre en la
Sociedad, sólo si se formó resolviendo este tipo de problemas. De esta manera
el principio martiano de estudio – trabajo, presente en el Sistema Educativo
cubano es una respuesta a la relación que debe existir entre la Universidad y
la Sociedad, que si bien debe ser muy estrecha, no podrá existir una total
identificación de estas dos instituciones.
La diferencia sustancial radica en el tipo de procesos presentes en cada una y
sus objetivos: los procesos productivos, propios de la Sociedad, tienen por
objetivo la producción de bienes materiales o espirituales, mientras que el
proceso docente – educativo, inherente a la Universidad tiene por fin la
formación del profesional; aunque en ambos casos el punto de partida es el
problema social.
Es evidente que esta ejemplificación de la relación Sociedad – Universidad
no es exclusivamente un problema pedagógico o didáctico; es un problema de
formación de valores y convicciones sociales que tiene consecuencias no sólo
institucionales, sino también sociales, dado que se prepara a un egresado que
tiene que desempeñarse como profesional en la Sociedad con una instrucción y
educación que se produce en la Universidad, pero vinculada con la vida, con la
realidad social.
El proceso de formación de los profesionales tendrá, pues, como problema la
necesidad de que los hombres que dirigen la sociedad tengan un alto nivel; su
objeto lo constituirán los procesos educativo y docente – educativo y su
objetivo será la formación y superación profesional de los hombres.
El Modelo de Diseño Curricular de Procesos Conscientes de Álvarez de Zayas,
que se introdujo en la Educación Superior cubana en la década del 90 en los
Planes de Estudio C, se basa en una teoría didáctica desarrollada por el
propio autor en la que con ayuda de un sistema de categorías y leyes explica el
proceso de formación de los profesionales aplicando los enfoques sistémico –
estructural, dialéctico y genético y con sustento en las teorías de la
actividad y la comunicación.
Actualmente el proceso de formación de los profesionales en Cuba se caracteriza
por un conjunto de tendencias que han sido la consecuencia de eliminar
insuficiencias tales como:
- Falta
de precisión en las tareas que debía enfrentar el profesional para
resolver los problemas más generales y frecuentes de su profesión.
- No
comprensión del papel de los objetivos, como categoría rectora del proceso
docente – educativo a todos los niveles.
- Falta
de sistematización en la organización del currículum que limitaba la
integración de los componentes académico, laboral e investigativo.
- Centralización
de la concepción del proceso docente - educativo.
Las
tendencias actuales en la formación de los profesionales cubanos que en cada
carrera y centro de educación superior presentan diverso grado de desarrollo
son:
Tendencia
I: Papel rector de los objetivos.
El carácter rector de los objetivos y la comprensión de este hecho, hoy día
no sólo están presentes en el proceso docente - educativo como tal, sino que
presiden los reglamentos de trabajo y ha llegado a todas las instancias de
dirección de la Educación Superior, a partir de objetivos, que se establecen y
permiten dirigir en cada nivel desde el Ministerio hasta el departamento
docente.
Los problemas profesionales que debe resolver el estudiante al egresar
determinan el contenido de lo que debe estudiar. A través del proceso docente
– educativo, el conjunto de problemas que el estudiante conoce y resuelve va
siendo sistematizando de acuerdo con las características comunes que los
ordenan y estructuran.
Los conceptos, leyes y características que se repiten permiten ir buscando
regularidades y generalizando un único sistema con el que trabaja el egresado,
lo cual constituye el objeto de su actuación. El objeto modificado se convierte
en contenido del proceso docente y se caracteriza mediante un modelo en donde se
destacan sus componentes y relaciones fundamentales.
El contenido, si es modelado correctamente, tiene un marcado carácter objetivo.
Ese modelo debe ser, además, lo suficientemente flexible y amplio como para que
le permita una actuación eficiente y válida en un lapso relativamente amplio
de tiempo posterior a su graduación aún en las condiciones cambiantes y dinámicas
de la revolución científico - técnica contemporánea o de los cambios económicos
y sociales que se produzcan en el país. El objeto de trabajo, aunque parte de
los problemas actuales que se dan en la vida social, debe trascender ese marco y
proyectarse en el tiempo.
Ahora podemos precisar que los objetivos son los propósitos, las aspiraciones
que el sujeto se propone alcanzar en el objeto para que una vez transformado
satisfaga sus necesidades y resuelva el problema. En tanto lo selecciona el
sujeto tiene un carácter subjetivo. En el proceso docente - educativo, los
objetivos son las características que debe poseer el egresado para que pueda
trabajar con su objeto y resuelva los problemas que le planteará la vida
profesional.
A través de la resolución de problemas el estudiante aprende a resolverlos; de
esta manera, adquiere el conocimiento y domina la habilidad. La tarea puede ser
resolver un problema. En cada problema las condiciones van cambiando y, aunque
serán variadas las tareas, todas contribuirán a lograr el objetivo.
Los currícula, en correspondencia con esta concepción, estarán presididos por
lo que ha sido denominado Modelo del Profesional, que no es otra cosa que el
establecimiento de los objetivos que se persiguen en la formación del egresado,
de modo tal que se precisen, en términos de habilidades, los modos de actuar
que deben caracterizar su actividad laboral.
A partir de los objetivos que se precisan en el Modelo del Profesional se
derivan los correspondientes a las disciplinas, años, asignaturas y unidades
didácticas; según una concepción sistémica en que se produce una derivación
gradual a partir de los de orden superior y de modo tal que reflejen, en su
esencia, la forma en que se concreta en cada actividad docente el encargo
social.
Tendencia
II: Sistematización.
El enfoque de sistema, implica la integración de los componentes del Plan de
Estudio de modo que aseguren la cualidad que, como resultado de la integración,
se tendrá a cada nivel. En esta concepción didáctica, los elementos
esenciales que caracterizan al Plan de Estudio se denominan formas organizativas
y son:
- lo
académico
- lo
laboral
- lo
investigativo
Se
llaman tradicionalmente académico y laboral a los componentes que caracterizan
un tipo de proceso docente - educativo en que el contenido tiene una cualidad
específica de acercamiento a la realidad circundante, a la realidad social. Lo
investigativo es el modo fundamental de enfrentar los problemas y resolverlos.
Lo investigativo está presente tanto en lo académico como en lo laboral.
Lo académico, lo laboral y lo investigativo serán, por tanto, una tipología
de proceso docente - educativo según una clasificación de acuerdo con su grado
de acercamiento a la vida, a la realidad objetiva. Este criterio de clasificación
está inspirado en la realidad.
En la integración que supone el enfoque de sistema están presentes los tres
componentes combinados armónicamente a lo largo de la carrera y, como
tendencia, en cada uno de los períodos o semestres. La integración es cada vez
mayor en la medida en que se avanza hacia años superiores, aunque se pretende
una integración semestre a semestre en aras de lograr los objetivos propuestos.
La comprensión de la necesidad de un enfoque de sistema en los currícula es
una de las características más importantes de la Educación Superior cubana.
Como una consecuencia de éste se introdujeron las disciplinas como eslabón
intermedio entre la carrera y las asignaturas, pues existía un vacío entre lo
que pretendía cada asignatura y el modelo del profesional; o un alto número de
asignaturas no vinculadas entre sí, ni con la carrera, resultabdo determinante
la influencia del profesor en el rango de importancia de las asignaturas.
La disciplina constituye un subsistema de otro mayor que es la carrera y
garantiza la formación de uno o más modos de actuación del profesional. La
disciplina contiene todos los componentes del proceso docente – educativo. Los
objetivos de la disciplina expresan las habilidades que se integran a su
contenido; cuenta con métodos, formas y evaluación propios. Elaborar una
concepción integradora de la disciplina es una de las tareas metodológicas más
complejas y exige de una visión globalizadora de los que la planifican,
organizan, ejecutan y controlan.
La disciplina expresa la integración, la sistematización vertical de la
carrera. El establecimiento de disciplinas que comprendan a varias asignaturas a
lo largo de una carrera permite la coordinación de los contenidos y que los
docentes trabajen en el logro objetivos más generales y esenciales eliminando
las percepciones específicas de un profesor.
No menos importante es la integración que se produce en el año. El año tiene
objetivos que no son la simple suma de los objetivos de las asignaturas
presentes en él. En estos objetivos se expresará el grado de acercamiento al
modelo del egresado, como resultado de la acción integrada de todas las
asignaturas que hasta ese momento ha cursado el estudiante.
El año es un subsistema del Plan de Estudio que integra horizontalmente el
proceso docente - educativo y en interacción con las disciplinas posibilita
determinar toda la red del proceso docente - educativo mayor: la carrera. El año
tiene sus contenidos, como resultado de la sistematización de los de cada
asignatura jugando un papel rector los de la Disciplina Integradora al
constituir los del objeto de trabajo del egresado. En años superiores de la
carrera esto es más evidente.
Tendencia
III: Incremento de las habilidades práctico - profesionales.
En contraposición a la tendencia que se manifestaba en los currícula
tradicionales de priorizar los aspectos teóricos, relegando a un segundo plano
la formación práctica y profesional, hoy día se aprecia un incremento de
estas habilidades. En los primeros Planes de Estudio constituidos en la década
de los 70, existían prácticas laborales como parte del currículum que se
organizaban de diversas formas, siendo la más común la de pasantías o períodos
de tiempo en los cuales los estudiantes se insertaban en una determinada
actividad laboral. No obstante, esto no estaba integrado a las asignaturas por
lo que tenía un enfoque asistemático, siendo su contribución a la formación
práctico - profesional limitada e ineficaz.
La incorporación de los estudiantes a la investigación, por lo general,
tampoco se integraba sistémicamente a las disciplinas, no se relacionaban con
las actividades laborales ni con los problemas concretos de la producción y los
servicios. Esta situación ha sido conceptualmente comprendida en los actuales
Planes de Estudio, aunque no ha quedado resuelta en todos los casos con la
eficiencia necesaria, particularmente en lo referente a la investigación.
Un enfoque sistémico que posibilite la integración de lo académico, lo
laboral y lo investigativo con una correspondencia entre la teoría y la práctica
en cada actividad docente, requiere del incremento de las actividades que
aseguren la formación de las habilidades profesionales promoviendo la reducción
del tiempo destinado a conferencias y el incremento de las actividades prácticas.
La reducción del número de conferencias constituye un elemento polémico ya
que puede conllevar a un descenso del nivel teórico si no se toman en cuenta la
necesidad de realizar cambios en la concepción del contenido, los métodos y
las formas que se desarrollen en el proceso docente - educativo.
En los Planes C las disciplinas comienzan desde el primer año a integrar
conocimientos y habilidades familiarizando a los estudiantes, en un inicio, con
el objeto de su profesión para luego vincularlos directamente a él, de modo
que en los años superiores actúen sobre éste.
Tendencia
IV: Perfil amplio.
La concepción curricular cubana tiene como uno de sus rasgos característicos
la formación de un egresado de perfil amplio definido como:
"Un profesional que se caracteriza por tener un dominio profundo de la
formación básica de su profesión, de modo tal que sea capaz de resolver en la
base de la profesión, con independencia y creatividad los problemas más
generales y frecuentes que se presentan en las diferentes esferas de su
actividad profesional".
Ello significa, en primer lugar, que el estudiante se apropie de una profunda
formación adquirida a través de las denominadas disciplinas básicas, cuyos
contenidos tienen un mayor grado de abstracción y modelación, que se
identifican con el objeto de una ciencia y en la cual está presente su lógica.
Al estudiante apropiarse del método de la ciencia se favorece el desarrollo de
capacidades cognoscitivas, de la lógica del pensamiento, sobre la base de un
sistema de leyes y principios esenciales propios de esa ciencia.
Existen otras asignaturas que tienen como contenido el objeto de la profesión,
en ellas el estudiante aprende a resolver problemas reales presentes en los
procesos sociales de la producción y los servicios, aunque su intención no sea
la de introducir aportes cualitativamente nuevos, sino la de dominar la tecnología
de la profesión apoyado en un conjunto de ciencias.
En ambos tipos de asignaturas está presente la dialéctica ciencia - producción;
en las primeras porque la lógica de las ciencias que los estudiantes deben
aprender se inserta en la lógica de la profesión, que es el todo y porque se
debe alcanzar un nivel productivo en la asimilación, lo cual le permitirá
resolver problemas nuevos a partir de los conocimientos y habilidades de que
disponen.
La formación básica y el desarrollo de capacidades cognoscitivas le
proporciona al estudiante independencia y creatividad, permitiéndole un amplio
espectro de puestos de trabajo diversos, siempre que se trate de la actividad de
base de su profesión. Formar un egresado para trabajar en el eslabón de base
de su profesión, es un aspecto de gran significación en el Diseño Curricular
y tiene que ser abordado en cualquier proceso de perfeccionamiento de los Planes
de Estudio.
Cabe señalar que este aspecto en los actuales Planes C no ha tenido un
tratamiento homogéneo, existiendo carreras con objetos muy amplios o muy
estrechos, lo que ha influido en las posibilidades del graduado de enfrentar los
problemas más generales y frecuentes que se presentan en su vida profesional.
Cuando los denominamos como generales, nos referimos a aquellos problemas que
están presentes en todos (o en la mayor parte de) los lugares donde el
profesional actúa y que con mayor frecuencia se dan en esos sitios.
Las cuatro tendencias descritas dan una medida del encargo social planteado al
Diseño Curricular en la Educación Superior cubana y del alcance del graduado
que se aspira a formar en nuestras universidades.
Sin embargo, tomar en consideración la demanda de la Sociedad en la formación
del profesional no es suficiente, se requiere de una metodología para el Diseño
Curricular en la cual se precisen todos los componentes del proceso y su dinámica
propia; una alternativa viable se propone con el Modelo de Diseño Curricular en
Base a la Lógica Esencial de la Profesión.
2. Desarrollo.
En
nuestro criterio el Diseño Curricular es el proceso dirigido a elaborar la
concepción del egresado y del propio proceso que permite su formación. En
consecuencia, el currículum comprende el modelo del profesional, la
sistematización de los contenidos y las vías para lograrlo. Todo ello no es más
que la aplicación de la Pedagogía al proceso de enseñanza – aprendizaje;
aunque una caracterización completa del diseño del currículum requiere de un
tratamiento multidisciplinario, dada la influencia de otras ciencias en el
mismo.
El papel rector de los objetivos como punto de partida para el diseño
curricular de una carrera exige atender a las siguientes interrogantes:
- ¿para
qué enseñar?: los objetivos.
- ¿qué
enseñar?: los contenidos.
- ¿cómo
enseñar?: los métodos.
El
énfasis en el carácter rector del objetivo de la enseñanza para la organización
del proceso docente, y en primer lugar del Plan de Estudio, hace necesario
establecer el conjunto de requerimientos que deben satisfacerse a través de
estos objetivos, inicialmente en la forma de un diagnóstico de necesidades
sociales (perfil de profesional requerido), modelo ideal del graduado propuesto
como fin de la educación. De esta manera, la elaboración del perfil del
profesional constituye el origen de la confección del currículum y, en
consecuencia, de toda la planificación del proceso formativo.
El perfil profesional cumple, por tanto, dos funciones en el planeamiento
curricular: actúa como punto de partida en la elaboración del Plan de Estudio
y contexto referencial del planeamiento y ejecución del proceso docente, y en
un plazo más mediato, conforma el patrón evaluativo de la calidad de los
resultados del sistema de enseñanza y del graduado como profesional y
ciudadano.
La determinación de los objetivos finales en el perfil profesional debe regirse
por el principio del vínculo de la enseñanza con la vida, que se precisa como
el reflejo de las condiciones socio - históricas en las que transcurre la
actividad profesional.
El Modelo de Diseño Curricular en Base a la Lógica Esencial de la Profesión
que se presenta consta de 9 etapas de desarrollo que a continuación se
describen; el punto de partida es la determinación, mediante un diagnóstico,
de los problemas profesionales.
- Determinación
de los problemas profesionales y de sus métodos de solución.
Por problema profesional se entiende el conjunto de
exigencias y situaciones inherentes al objeto de trabajo del profesional, que
requieren de la acción del graduado para su solución.
Tal y como se establece en los Planes C, se obtienen a través de la información
de los profesionales de la producción, los servicios y el arte, de manera que
con ellos se pueda formar el banco de problemas que deberán enfrentar los
futuros egresados de la carrera en cuestión. Los problemas profesionales deben
ser aquellos que se manifesten en el eslabón de base de la profesión.
Junto al banco de problemas deben determinarse los métodos de trabajo para dar
solución a esos problemas profesionales.
- Determinación
de los problemas más generales y frecuentes.
Del banco de problemas de una profesión y de los métodos de
solución, es posible comprender en qué consiste el trabajo del profesional en
el eslabón de base. Si este banco está integrado por problemas singulares y
particulares deberán ser analizados y reelaborados de manera tal que se
conduzca a una problemática, en la que se identifiquen como genéricos los
problemas más generales y frecuentes que debe enfrentar el futuro profesional.
Esta problemática constituye una generalización, una abstracción de lo que en
la vida se da y permite ir a una concepción más esencial de la carrera.
- Determinación
de los modos de actuación del profesional.
Se introduce aquí una tercera etapa, que es paralela a la
anterior y que permite la determinación de los modos de actuación del
profesional.
Los modos de actuación constituyen la generalización de los métodos de
trabajo del profesional y caracterizan la actuación del profesional con
independencia de los objetos de trabajo de la profesión o sea,
independientemente de con qué trabaja y dónde trabaja.
Aquí se manifiestan las relaciones que son generadas por los componentes
(sujeto - objeto) y que una vez establecidas se subordinan a estos propios
componentes. Los modos de actuación generalización de las relaciones entre
sujeto y objeto, una vez establecidos determinan la forma de actuar ante
cualquier situación.
Los modos de actuación expresados en un lenguaje didáctico son parte de los
objetivos generales que se recogen en el modelo del profesional. Puede afirmarse
que el modo de actuación se expresa también como parte del contenido, lo que
en este caso, es más estructurado, detallado y constituye lo que se ha
denominado lógica de actuación profesional, constituyendo de hecho un
invariante de contenidos en el plano más esencial.
Luego, los modos de actuación constituyen la generalización de los métodos de
solución profesional que en los casos particulares y singulares se aplican en
la esfera productiva, de los servicios y del arte.
- Determinación
del objeto de trabajo de la profesión.
A partir de la problemática se puede elaborar el objeto de
trabajo de la profesión que comprende los campos de acción y las esferas de
actuación.
Los campos de acción se han definido en el Documento Base para la elaboración
de los denominados Planes de Estudio C [Dirección Docente Metodológica, MES,
1987], "como aquellas partes del objeto del profesional que reflejan sus
elementos esenciales". Aunque el término campo de acción, en nuestro
criterio, no es el más adecuado, hemos considerado necesario redefinirlo como
"la expresión del objeto de la ciencia, la tecnología o el arte que se
requiere llevar al proceso de enseñanza - aprendizaje para su sistematización
a lo largo de la carrera, esto es, en la formación del profesional".
El campo de acción significa el qué, en tanto es conocimientos, metodologías
y lógica de la ciencia, tecnología o arte; pero también es el cómo de éstas,
al estar presentes los métodos que se deben incorporar a la formación de dicho
profesional.
Los campos de acción posteriormente se transforman en contenido del proceso de
enseñanza – aprendizaje, lo que en el lenguaje didáctico se traduce en
conocimientos y habilidades. De lo anterior es evidente que los campos de acción
están en la ciencia, la tecnología y del arte y que deben transformarse al
plano didáctico.
Por otra parte, las esferas de actuación expresan dónde se manifiesta el
objeto de trabajo; "se entiende por esferas de actuación las distintas
maneras en que se manifiesta el objeto del profesional".
En resumen, el objeto de trabajo de la profesión comprende el campo de acción,
que constituye el objeto con que trabaja el profesional y las esferas de actuación
que expresan dónde trabaja el profesional.
- Determinación
del objeto de la profesión.
La
consideración del objeto de trabajo de la profesión y de los modos de actuación
permite establecer el objeto de la profesión. Ahora bien, el objeto de la
profesión no es la suma de estos dos componentes: el objeto de la profesión se
conforma a partir del análisis dialéctico de la relación entre el modo de
actuación, como método generalizado, y el objeto de trabajo, como objeto
generalizado. Esta es una dialéctica objeto - método donde la no existencia de
correspondencia entre ellos impide que el sistema opere; si la contradicción
entre el objeto y el método es insalvable, será necesario reelaborar el objeto
de la profesión en su conjunto.
Sin embargo, para que el análisis dialéctico antes señalado sea posible, se
requiere llegar al establecimiento de los modos de actuación y el objeto de
trabajo de manera independiente, partiendo de los problemas profesionales como
se muestra en la figura 1.
Figura
1. Modelo sobre la Base de la Lógica Esencial de la Profesión.
Significa
que:
- De
una parte se determinan los campos de acción y las esferas de actuación
como una generalización de los problemas que se corresponden con los
problemas más generales y frecuentes que se dan en el eslabón de base de
la profesión.
- De
forma paralela y partiendo de los propios problemas se determinan los métodos
de solución de estos problemas, los que se generalizan conformando los
modos de actuación.
Este
análisis queda en el plano de la profesión, no está todavía en el proceso de
enseñanza - aprendizaje y requiere de su conversión al lenguaje didáctico en
términos de objetivos y contenidos.
- Determinación
de los objetivos del egresado.
En una sexta etapa se requiere pasar al lenguaje didáctico,
esto es, llevar al proceso de enseñanza - aprendizaje el objeto de la profesión
en su conjunto, y dentro de él los modos de actuación.
El objeto de la profesión se expresa, de manera esencial, en los objetivos de
la profesión que caracterizan al graduado que se aspira a formar, a través de
conocimientos y habilidades y en los cuales se precisa, además, la riqueza o
profundidad, el nivel de dominio o asimilación y en general todos aquellos
rasgos que permiten caracterizar la sistematización que se debe alcanzar en el
egresado.
- Determinación
de la lógica esencial de la profesión.
La lógica esencial de la profesión que constituye un
invariante de contenidos en el plano más general y esencial, es la expresión
didáctica del modo de actuación del profesional, que tiene un contenido lógico.
Entendemos por lógica esencial de la profesión (o invariante de contenidos) a
la integración, según una determinada lógica, de conocimientos y habilidades
con un alto nivel de generalización. Esto es, el invariante de contenido es una
generalización esencial de los conocimientos y las habilidades que siguen la lógica
de la actuación propia del profesional, independizándola de objetos
particulares y de los propios sujetos particulares.
La Lógica Esencial de la Profesión se concreta en las disciplinas en
habilidades y conocimientos generalizados que se sustentan en un conjunto de
habilidades lógicas, así como en motivaciones y valores propios del
profesional.
La Lógica Esencial de la Profesión tiene un carácter general y esencial y
opera a través de las disciplinas por medio de las cuales se va construyendo
desde los primeros años. Esta Lógica Esencial de la Profesión encuentra en
las disciplinas su expresión a través de las habilidades que se forman en los
estudiantes, al ir enfrentando los problemas docentes.
La Lógica Esencial de la Profesión constituye en el plano psicológico una
actividad, dado el carácter motivacional que tienen las acciones que él
realiza, vinculadas esencialmente con su carácter profesional. Esta actividad
por la que transita el estudiante mediante un proceso esencialmente comunicativo
y de interacción con el colectivo, le permite en de cada disciplina construir
las habilidades generalizadas.
Esto quiere decir que, siguiendo la lógica de la actuación profesional, el
estudiante va sistematizando las habilidades hasta formar las habilidades
generalizadas en un proceso en el cual, a medida que se va enriqueciendo el
objeto de estudio, el estudiante las va asimilando. Este aspecto es profundizado
en Dinámica del Proceso de Enseñanza - Aprendizaje [Fuentes,et.al., 1996].
La determinación de la Lógica Esencial de la Profesión no es un proceso
lineal a partir de los modos de actuación sino que conlleva el análisis
epistemológico de la ciencia, la tecnología o el arte que de no estar previsto
y dejarse a la espontaneidad dificultará la sistematización del contenido del
proceso de enseñanza - aprendizaje al nivel de carrera.
En la figura 2 se presenta la contribución que hace la Lógica Esencial de la
Profesión a la formación integral del egresado.
Figura 2. La lógica esencial de la profesión.
- Elaboración
del modelo del profesional.
Una vez delimitados los Objetivos del Profesional y la Lógica
Esencial de la Profesión, se requiere a partir de ellos, establecer, el Modelo
del Profesional, pasando por el análisis de las relaciones dialécticas que se
establecen entre ambos componentes. En este caso, la relación se da entre
objetivo y contenido dado que en la lógica de la formación del profesional están
los contenidos y de otra parte están los objetivos del graduado.
Lo que antes era una relación entre objeto y método cuando hablábamos del
objeto de trabajo del profesional, al llevarlo al plano didáctico se transforma
en la relación objetivo - contenido, propia del Diseño Curricular.
- Determinación
de los objetivos de las disciplinas.
El
Modelo del Profesional, constituido por la Lógica Esencial de la Profesión y
los Objetivos del Egresado, nos permite determinar las disciplinas en términos
de objetivos, esto es, las disciplinas que conforman la carrera y los objetivos
de las mismas.
Una vez definidos los objetivos y contenidos de las disciplinas en una primera
aproximación, se retoma un análisis epistemológico de la ciencia, la tecnología
o el arte, esto es, del objeto, para concretar la derivación de los problemas.
Al nivel de carrera, la Lógica Esencial de la Profesión es una secuencia de
habilidades generalizadas que se dan en determinado orden y con determinadas
alternativas, pero que se vinculan con el objeto general de la profesión como
abstracción, es decir, constituye un sistema de habilidades altamente
generalizadas que caracterizan la lógica de la actuación profesional y que a
su vez tienen una estructura general de operaciones sustentadas básicamente en
operaciones lógicas en un plano abstracto.
El
futuro profesional, una vez que se apropia de estas habilidades generalizadas,
actuará en los campos y esferas de su profesión, independientemente de la
naturaleza del objeto con que trabaja.
Al llevarse a las disciplinas y sobre el objeto de la ciencia, la tecnología o
el arte específico, es que la Lógica Esencial de la Profesión tiene su
concreción donde las habilidades generalizadas actúan ante objetos concretos:
los objetos de transformación de esa disciplina.
Las asignaturas que conforman esa disciplina quedarían delimitadas a partir de
un objeto o conjunto de objetos donde se aplica la Lógica Esencial de la
Profesión en términos de esa disciplina. El tema o unidad didáctica estaría
presidido por una habilidad de aplicación sobre determinado objeto. Las
habilidades generalizadas que integran la Lógica Esencial de la Profesión
tendrían el papel de operaciones en la habilidad de aplicación al tener su
concreción en un determinado objeto.
El Modelo de la Actuación Profesional permite elaborar el diseño de las
disciplinas y asignaturas, para lo que es necesario precisar algunas
consideraciones sobre el papel de las diferentes disciplinas y asignaturas.
Las disciplinas pueden considerarse clasificadas en dos grandes grupos según el
criterio de si actúan o no directamente sobre el objeto de la profesión.
Cuando las disciplinas docentes actúan sobre el objeto de la profesión de
manera directa, las habilidades generalizadas de la Lógica Esencial de la
Profesión pueden identificarse con habilidades profesionales aunque en los
primeros años de las carreras estas habilidades profesionales no tengan toda la
riqueza, ya que ésta se va logrando a lo largo de la misma.
Tal situación ocurre con las disciplinas principales en determinadas carreras
universitarias y aún en la disciplina principal integradora, en que durante los
primeros años se trabaja sobre el objeto de la profesión pero a niveles
elementales con una visión técnica.
Cuando la disciplina no actúa directamente sobre el objeto de la profesión,
como es el caso de las disciplinas básicas, al actuar el estudiante según el
modo de actuar del profesional esto es, según la Lógica Esencial de la Profesión,
las habilidades generalizadas serán de esa ciencia y habrá una correspondencia
con las habilidades profesionales.
Relación
entre las disciplinas y las habilidades.
Dicho en otras palabras, se actúa sobre el objeto de la ciencia, propio de la
disciplina, pero con el modo de actuar del profesional y con ello se contribuye
a la formación de dichos modos de actuación.
Desde otro ángulo, las disciplinas y asignaturas se pueden agrupar según el
criterio de su aporte a la Lógica Esencial de la Profesión:
- Disciplinas
que aportan directamente a la Lógica Esencial de la Profesión, con
habilidades generalizadas que se identifican con las habilidades
profesionales.
- Disciplinas
o asignaturas que aportan una o más habilidades generalizadas de la Lógica
Esencial de la Profesión.
- Disciplinas
o asignaturas que aportan determinadas habilidades que constituyen
operaciones dentro de la Lógica Esencial de la Profesión.
Aquí
no hemos incluido el análisis de las disciplinas de formación general. Por
otro lado, queda claro que la disciplina o asignatura que no aporte a la Lógica
Esencial de la Profesión no tendrá lugar.
El diseño de las disciplinas, su estructura en asignaturas y temas también
requiere de un Diseño Curricular en el que el papel del sistema de
conocimientos y habilidades que conforma el contenido de éstas es determinante.
Al nivel de disciplina se da un nivel de sistematicidad del conocimiento y
habilidad que se irá derivando a las asignaturas y temas. Para establecerlo, en
la disciplina se tomará en consideración, además del modelo del profesional,
la derivación de los problemas profesionales y el objeto de la ciencia, que se
expresarán como objetivo, problema y contenido.
La asignatura, que agrupa un número de temas, constituye un nivel de
sistematicidad distinguible, que podemos denominar núcleos de conocimientos. Se
ha podido comprobar la existencia de estos núcleos de conocimientos que
distinguen la asignatura. En tal sentido, en investigaciones realizadas, se ha
comprobado que las habilidades tienen como nivel de sistematicidad a la
disciplina y al tema.
Modelo
para el diseño de disciplinas, asignaturas y temas.
La asignatura, que agrupa un número de temas, constituye un nivel de
sistematicidad distinguible, que podemos denominar núcleos de conocimientos. Se
ha podido comprobar la existencia de estos núcleos de conocimientos que
distinguen la asignatura. En tal sentido, en investigaciones realizadas, se ha
comprobado que las habilidades tienen como nivel de sistematicidad la disciplina
y el tema.
En el sistema de conocimientos hemos identificado en las asignaturas núcleos de
conocimientos que se identifican con objetos de transformación, quedando los
temas como parte de estos núcleos en una particularización de objetos.
3. Conclusiones.
El
Modelo de Diseño Curricular sobre la base de la Lógica Esencial de la Profesión
da respuesta a algunas insuficiencias de carácter general susceptibles de
manifestarse en la formación de profesionales universitarios en diferentes
latitudes, entre ellas:
- La
insuficiente relación de las universidades con el contexto social.
- Una
formación reproductiva que no prepara al futuro profesional para su trabajo
en el contexto social.
- La
escasa presencia de un componente investigativo, pobremente vinculado al
contexto social y poco integrado al proceso docente.
Con
la introducción de este Modelo en la práctica curricular se han obtenido
logros como:
- El
fortalecimiento de los vínculos docencia – producción – investigación,
- Un
mayor nivel de sistematización de los componentes académico, laboral e
investigativo del Plan de Estudio,
- La
precisión del papel de las disciplinas con un alcance mayor al de las
asignaturas.
Esta
propuesta se sustenta en investigaciones auspiciadas por el Centro de Estudios
de Educación Superior "Manuel F. Gran", de la Universidad de Oriente,
Santiago de Cuba, las cuales están avaladas por varias tesis de Doctorado en
Ciencias Pedagógicas defendidas exitosamente.
El modelo se ha aplicado, hasta el momento, en más de veinte carreras y
disciplinas universitarias en investigaciones que han conducido a la culminación
de cursos de Maestrías.
Su implementación contribuye a la concepción y formación de un profesional
coherente con el Proyecto Educativo Institucional
y pertinente con las necesidades sociales de la región.
4. Bibliografía.
ÁLVAREZ
DE ZAYAS, C. Fundamentos teóricos de la dirección del proceso docente -
educativo en la Educación Superior cubana. (Tesis de Doctorado). Habana, 1989.
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Habana, 1991.
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR. Documento Base para la Elaboración de los
Planes de Estudio C. República de Cuba. Habana, 1991.
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR. Planes de Estudio C de las carreras de
Ingeniería. República de Cuba. Habana 1990.
Trabajo enviado por:
Ulises Mestre Gómez1, Homero Fuentes González2, Silvia
Cruz Baranda3.
1Licenciado en Educación, Doctor en Ciencias Pedagógicas. Centro de
Estudios Pedagógicos de Avanzada (CEPA). Universidad del Pacífico.
Buenaventura, Valle, Colombia.
2Licenciado en Física, Doctor en Ciencias Pedagógicas. Centro de
Estudios de Educación Superior, Universidad de Oriente. Santiago de Cuba, Cuba.
3Arquitecta, Doctora en Ciencias Pedagógicas. Centro de Estudios de
Educación Superior, Universidad de Oriente. Santiago de Cuba, Cuba.
umestre@yahoo.com
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Publicación enviada por Ulises Mestre Gómez y Otros Autores
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Publicado Thursday 18 de March de 2004
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