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Monografias | El Área de Libre Comercio de América del Sur ¿Una estrategia de Negociación de Brasil ante el ALCA?.El Área de Libre Comercio de América del Sur ¿Una estrategia de Negociación de Brasil ante el ALCA?.Resumen: El libre comercio en las americas. El Alca y las negociaciones con el Mercosur. El proceso de negociaciones para un acuerdo de libre. La propuesta del Área de Libre Comercio de Sudamérica (ALCSA), presentada oficialmente por el Presidente de Brasil, Dr. Itamar Franco, en Octubre de 1.993 durante la VII Reunión de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río en Santiago de Chile, plantea la posibilidad de establecer una zona comercial dinámica, con presencia en dos océanos, que potencie sus ricos recursos naturales y mejore su posición económica a través de la integración y el libre comercio. Este proyecto formulado por la Cancillería Brasileña (Itamaraty), surge básicamente como una alternativa a la Iniciativa para las Américaspresentada por el gobierno de George Bush Padre.(V) Introducción La propuesta del Área de
Libre Comercio de Sudamérica (ALCSA), presentada oficialmente por el Presidente
de Brasil, Dr. Itamar Franco, en Octubre de 1.993 durante la VII Reunión de
Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río en Santiago de Chile, plantea la
posibilidad de establecer una zona comercial dinámica, con presencia en dos océanos,
que potencie sus ricos recursos naturales y mejore su posición económica a
través de la integración y el libre comercio. Este proyecto formulado
por la Cancillería Brasileña (Itamaraty), surge básicamente como una
alternativa a la Iniciativa para las Américaspresentada por el gobierno de
George Bush Padre. Esta iniciativa unida a la posterior conformación del
Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC o NAFTA, por sus siglas en
inglés), generó la percepción en Brasil de que otros países de América
Latina podrían verse atraídos al NAFTA, al respecto el Dr. Raúl Bernal-Meza
nos comenta sobre el ALCSA que ésta "evidenció la creciente preocupación
por la atracción que la propuesta norteamericana del ALCA y el mismo NAFTA habían
ejercido sobre los países de la región, incluyendo al propio socio más
importante: Argentina" Precisamente, en 1.994
durante la I Cumbre de las Américas en Miami, los EE.UU presentan una propuesta
en esa dirección a través del proyecto de establecimiento del Área de Libre
Comercio de las Américas (ALCA). El ALCSA en 1.993, se
formuló con el objetivo de mejorar la posición negociadora de Brasil en el
contexto de una eventual zona de libre comercio americana. Actualmente la
administración del Presidente Fernando Henrique Cardoso, mantiene el mismo
objetivo estratégico al buscar el logro de un Acuerdo de Libre Comercio entre
la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR). Es así que se hace
necesario destacar que cuando hablamos de ALCSA, lo hacemos refiriéndonos al
proyecto presentado durante la Presidencia de Itamar Franco y que actualmente en
Brasil se persigue el mismo objetivo estratégico con la conformación de un
espacio económico sudamericano a través de la firma de un acuerdo de libre
comercio entre la CAN y el MERCOSUR. En consecuencia, una
posible integración sudamericana se haría sobre la base de los dos bloques
comerciales existentes en la sub-región, la CAN y el MERCOSUR. Ambos
constituyen procesos importantes, pero que presentan notorias falencias que han
incrementado los inconvenientes propios de los procesos que involucran la
participación de varios actores. Por integración económica,
entendemos el proceso en el que diversas economías nacionales incrementan su
complementación buscando aumentar sus beneficios. La integración económica
constituye una estrategia comercial y política, cuyo objetivo es el desarrollo
y fortalecimiento económico lo cual implica un incremento en la
interdependencia económica. En el continente
americano, la idea de la integración ha estado presente en distintos momentos
del desarrollo histórico y político del hemisferio, podemos mencionar los más
destacados: Congreso de Panamá en
1.826. Primera Conferencia
Panamericana en 1.881. Formación de la Asociación
Latinoamericana de Libre Comercio en 1.960. Establecimiento del
Sistema Económico Latinoamericano en 1.975. Creación de la Asociación
Latinoamericana de Integración en 1.980. Bajo iniciativa de El
Libertador Simón Bolívar, el Congreso de Panamá es el antecedente ideológico
más importante que en materia de integración existe en el continente
americano, en especial para los países de América Latina. El Libertador Simón
Bolívar, planteó la necesidad de unión no sólo en lo económico, sino también
en lo político de la América Española, para así poder hacer frente a los
desafíos que deberían enfrentar los nacientes Estados independientes, teniendo
muy en cuenta la presencia de los EEUU en el continente. Casi medio siglo después,
la Primera Conferencia Panamericana, convocada por EE.UU, planteó la
posibilidad de establecer una unión aduanera panamericana. En esta se
evidenciaron los distintos intereses de EE.UU y América Latina en materia de
integración, los EE.UU dio prioridad a temas de comercio, mientras para América
Latina era primordial obtener garantías políticas que aseguraran su
independencia. Entre 1.960 y 1.980, la
integración económica en América Latina tuvo momentos importantes. El
primero, la creación de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio
(ALALC) en 1960 por el Tratado de Montevideo, que no pudo alcanzar el objetivo
de lograr un mayor intercambio comercial entre sus miembros. En ese mismo año,
se estableció el primer Acuerdo de Integración sub-regional de América
Latina, el Mercado Común Centroamericano (MCCA). Posteriormente, en 1.975
con un fuerte apoyo del Presidente de Venezuela Carlos Andrés Pérez, se creó
el Sistema Económico Latinoamericano (SELA) con los objetivos de promover un
sistema de consulta y coordinación para concertar posiciones y estrategias
comunes de América Latina y el Caribe, en materia económica, ante países,
grupos de naciones, foros y organismos internacionales, así como impulsar la
cooperación y la integración entre países de América Latina y el Caribe. En 1.980 por el Segundo
Tratado de Montevideo, se creó la Asociación Latinoamericana de Integración
(ALADI), que pese a la crisis económica que comenzaba a afectar a la región
tuvo un papel más dinámico que su predecesora. Los objetivos de la ALADI se
centran en: 1.- Promocionar y regular
el comercio recíproco, complementación económica y búsqueda de ampliación
de mercados. 2.- Crear en forma
progresiva un Mercado Común Latinoamericano. 3.- Regular y fomentar el
comercio agropecuario intra-regional. Actualmente el proyecto
del ALCA plantea nuevos desafíos a los acuerdos de integración vigentes en el
continente y en especial a los de América del Sur, pues aún respetando los
acuerdos preexistentes, podría alterar fuertemente el actual comercio intra y
extra bloque. Igualmente, las enormes
asimetrías económicas y sociales, no sólo entre EEUU y América del Sur, sino
entre los propios países sudamericanos, generan grandes desafíos. En el caso
de América Central y el Caribe Insular, el ALCA significaría la
institucionalización de la realidad actual, es decir, la presencia hegemónica
de EEUU en todos los ámbitos. El impacto del ALCA, se
presentaría en distinto grado en América del Sur, en donde –como hemos
mencionado- coexisten la CAN y el MERCOSUR, dos procesos de integración
importantes, pero con notables asimetrías económicas, sociales y políticas.
Este impacto se haría sentir en laS esferas internas y externas de cada uno de
los países de la sub-región: En lo interno, podría
modificar -entre otros aspectos- las regulaciones en áreas tan sensibles como
las legislaciones laborales y del medio ambiente. En lo externo, el ALCA
podría generar desvío de comercio de los países de América del Sur, en
especial los del MERCOSUR a través de un aumento del intercambio comercial con
EE.UU, disminuyendo el comercio intra-bloque y su comercio con la Unión Europea
(UE), incrementando así el nivel de interdependencia económica y política con
los EE.UU. América del Sur, reúne a
cinco economías de importante nivel de desarrollo, catalogadas en el Reporte de
Desarrollo Humano de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 1.999, como
mercados emergentes: Argentina, Brasil, Colombia, Chile y Venezuela, estos cinco
países representan el 91,03% del Producto Bruto Interno (PBI), el 89,03% de las
exportaciones, el 81,2% de la superficie, el 98,9% de las importaciones y el
83,9 % de la población total del sub-continente. Estas cifras tornan
evidente que un eventual acuerdo comercial en América del Sur, impactaría en
la creación y posterior funcionamiento del ALCA, debido a que un acuerdo hemisférico,
tendería a incrementar el poder de negociación de la región y no podrá
generar menos comercio que el existente antes de su funcionamiento. Igualmente, la influencia
que el ALCA tendría para estos cinco países no sería similar. Colombia y
Venezuela, tienen debido a su vecindad una relación comercial histórica con
EE.UU lo que unido a sus vínculos con México en el Grupo de los Tres (G3),
hace que el NAFTA sea un mercado importante. Venezuela, a través del
Sistema Generalizado de Preferencias (SGP)de EE.UU, coloca 4.400 productos
libres de pago de arancel en el mercado estadounidense, muchos de los cuales son
manufacturados y semi-manufacturados, rubros agropecuarios, e industriales
primarios. Simultáneamente constituye una alternativa para el primer y segundo
proveedor de petróleo de EEUU, hecho que lo convierte en el país suramericano
que dirige el mayor porcentaje (44%) de sus exportaciones al mercado de ese país. Chile, es el único país
latinoamericano de América del Sur que no participa como miembro pleno de algún
bloque económico de integración, sólo está asociado al MERCOSUR. La economía
chilena juega un papel muy importante en el desarrollo del libre comercio en la
región sudamericana y continental, debido a que es una economía acostumbrada
desde hace más de veinte años a competir en el comercio mundial. Dentro de América
Latina, Chile es el país con mayores posibilidades de integrarse al NAFTA ya
que posee Acuerdos de Libre Comercio firmados con Canadá y México con una
estructura muy parecida al proceso de integración antes mencionado. En
consecuencia, expresamente en la Cumbre de Québec (Abril 2001), se planteó la
posibilidad de llegar a un acuerdo de característica similares con los EEUU. La
posible adhesión de Chile al NAFTA, podría cambiar el escenario de la
negociaciones hemisféricas, debido a que la propuesta de Brasil perdería a un
país importante económica, comercial y políticamente, facilitando al gobierno
de EEUU la imposición de su criterio en las negociaciones. Argentina y Brasil, las
dos principales economías del MERCOSUR, representan aproximadamente el 53,4% de
las exportaciones y el 76,29% del PBI de América del Sur, según datos de la
Comisión Económica para América Latina (CEPAL). El ALCA impactaría en el
MERCOSUR, pues de materializarse el proyecto de EE.UU sin lograr antes su
fortalecimiento, podría estimular una disminución en el comercio entre
Argentina y Brasil, así como una retracción de sus exportaciones industriales
y semi industrializadas, ante la competencia de productos provenientes
especialmente de los EEUU, Canadá y México. La propuesta de creación
del ALCSA en 1.993, se enmarca como lo indica el análisis introductorio
precedente en la necesidad de Brasil -como principal economía sub-regional y
del MERCOSUR- de obtener una posición más ventajosa en defensa de sus
intereses en materia de libre comercio hemisférico y no ver disminuida su
condición de "pequeño Global Trader". Por lo tanto, podría
sostenerse que la creación del ALCA implicará para el (gobierno de) Brasil una
disminución en su influencia económica en América del Sur y a su vez la
posibilidad de que ciertos sectores de su economía sean afectados negativamente
al no poder competir con las empresas de EE.UU. Ello significaría un retroceso
en los beneficios políticos y económicos que la política exterior y comercial
de Brasil ha logrado en los últimos años. Entre estos beneficios se destaca,
el otorgarle una mejor posición para ser reconocido en el sistema internacional
como potencia media, en lo que el MERCOSUR ha jugado un papel importante, ya que
a través del mismo ha logrado adecuarse a las nuevas condiciones del sistema
económico mundial de bloques económicos, aumentando su poder de negociación
en foros internacionales y en especial con la UE principal socio comercial del
bloque. Igualmente, ello le valió
obtener un incremento en las inversiones extranjeras directas (IED) en su economía
y un mejoramiento en la imagen internacional del país, manteniendo a su vez una
estructura de comercio exterior diversificada en varios mercados y buscando un
acercamiento casi obligado con el resto de los países de América Latina. En este contexto, nuestra
investigación se basará en la hipótesis de que la propuesta del ALCSA en
1.993 y la actual negociación de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el
MERCOSUR, se presentan como una estrategia que conjuga intereses políticos y
económicos de Brasil debido a que significaría la posibilidad de aumentar los
beneficios que en estas áreas el MERCOSUR le ha otorgado en la última década: En lo político, le
permitiría poder presentarse como el eje de la integración de América del
Sur, aumentando su influencia al ser referente económico de la región. En lo económico,
contribuiría a mejorar la competitividad de sus empresas a través de la
ampliación del mercado de América del Sur. Igualmente, le permitirá en el
ALCA poder defender los beneficios obtenidos previamente al eventual
funcionamiento de este acuerdo continental. 1.1.- Objetivo General: Nuestro objetivo principal
apunta a analizar desde una perspectiva económica y política, el interés del
Brasil en el logro de un acuerdo de libre comercio en América del Sur, que
involucra a los dos principales acuerdos sub-regionales existentes ya
mencionados la CAN y el MERCOSUR. Los objetivos específicos
que se desagregan a continuación, tienden a ponderar la viabilidad de esta
iniciativa a través del análisis de los obstáculos, ventajas y operatividad. 1.1.1.- Objetivos Específicos: Explicaremos cómo la
construcción de un espacio económico sudamericano ayudaría a mejorar
fuertemente su inserción internacional, multiplicando los beneficios favorables
del MERCOSUR. De esta manera se posicionaría de manera más ventajosa en las
negociaciones hemisféricas, en especial con EE.UU, teniendo en cuenta el papel
que México unido al NAFTA juega para América del Sur y satisfaciendo a su vez
las demandas internas de los sectores económicos que podrían ser perjudicados
con el ALCA. Determinaremos las
ventajas y dificultades de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el
MERCOSUR, destacando los distintos modelos y enfoques entre ambos con énfasis
en el área de solución de controversias, donde existe una notable diferencia.
Tal diferencia, pudo haber llevado a circunscribir esta área a las normativas
de ALADI y la Organización Mundial del Comercio (OMC) con el objetivo de llegar
a un rápido acuerdo. Finalmente, evaluaremos el
proceso de negociación entre la CAN y el MERCOSUR, analizando el Acuerdo Marco
entre ambos bloques, especialmente el área de Solución de Controversias
adscripta a las normativas de ALADI y la OMC. Igualmente, analizaremos los
acuerdos firmados entre la CAN-Brasil y la CAN-Argentina, finalizando con una
exposición sobre los principales desafíos que la CAN y el MERCOSUR enfrentan
actualmente. Para el logro de estos
objetivos concentraremos nuestro estudio en el período comprendido entre fines
de la década de los ochenta hasta Agosto de 2.001, sin dejar de hacer
referencia a acontecimientos ocurridos previamente si el cumplimiento de
nuestros objetivos lo requieran. El estudio de la
construcción de un área de libre comercio sudamericana como parte de una
estrategia comercial de negociación de Brasil ante el ALCA, realizado en el
marco de la Maestría en Integración y Cooperación Internacional del Centro de
Estudios en Relaciones Internacionales de Rosario (CERIR) de la Universidad
Nacional de Rosario (UNR), Institución reconocida dentro y fuera de las
fronteras argentinas por su solidez y alto nivel académico en el área de las
Relaciones Internacionales (RRII), posee una personal y especial importancia,
pues el mismo es realizado por un Internacionalista venezolano, lo cual se
traduce en una oportunidad de estrechar vínculos académicos y de conocimiento
mutuo. Es también importante,
debido a que de poder establecerse un acuerdo de libre comercio entre la CAN y
el MERCOSUR y más allá de las motivaciones originarias, estaríamos ante un
hecho que influiría notablemente en los países de la sub-región suramericana
y en toda América Latina, pues sería un área de importantes recursos
naturales y económicos en el ámbito mundial, con la posibilidad de establecer
asociaciones estratégicas para la productiva y racional explotación de los
mismos. Igualmente la construcción
de un espacio económico sudamericano, cambiaría el panorama de negociaciones
comerciales hemisféricas, pues como plantea el economista brasileño Rodrigo de
Azevedo Santos, "ésta ayudará a exigir mayores accesos en el ALCA, que no
podrá generar menos comercio que el preexistente, esto puede significar una
fase intermedia, o transitoria, hacia un mercado mas ampliado en el contexto del
ALCA" 1.2.- Metodología de la
Investigación: Para el logro de nuestros
objetivos, la técnica del análisis nos ayudará a manejar con profundidad el
tema en estudio, por medio de la clasificación de categorías preestablecidas
así como los elementos provenientes de fuentes bibliográficas y hemerográficas. El análisis histórico,
nos permitirá presentar los hechos y factores que explican el contexto
internacional en el que surge la propuesta del ALCA, y cómo dicho contexto
significa para América del Sur una nueva postura frente a la integración económica
y para realizar un balance de la misma. Igualmente, nos ayudará a estudiar los
diferentes enfoques políticos y modelos de integración implementados en el
sub-continente sudamericano, para analizar la viabilidad o no del
establecimiento de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR como
respuesta al proyecto de EEUU. La herramienta del análisis
documental, por medio de la utilización de documentos escritos (libros, periódicos,
y archivos), nos ayudará a determinar si la propuesta brasileña, es una
alternativa para la región o una estrategia brasileña. Esta técnica nos
permitirá el análisis del presente y de los desafíos del MERCOSUR y la CAN. Igualmente, la búsqueda
en Internet constituye una herramienta muy valiosa que nos ha permitido acceder
de manera rápida a documentos de diversos organismos oficiales tales como
acuerdos, tratados y a datos estadísticos, artículos y editoriales de
prestigiosos medios de comunicación impresos nacionales e internacionales,
importantes para el desarrollo y estudio del tema. II.-
MARCO TEORICO - CONCEPTUAL Para fines de la década
de los ochenta e inicios de los noventa, los cambios ocurridos en el sistema
económico e internacional, determinaron el desarrollo de las relaciones
internacionales y una reformulación de antiguas teorías, en búsqueda de una
mejor interpretación y adaptación a la nueva realidad internacional la que
gira en muchos aspectos alrededor de la economía internacional. 2.1.- Cambios Ocurridos en
el Sistema Internacional: La consolidación de una
economía de alcance mundial constituye un proceso que desde fines de los años
setenta, ha generado en las vertientes teóricas un alto grado de atención.
Diversos aportes apuntan a dar cuenta de transformaciones como la baja
fungibilidad del poder militar en especial en cuestiones económicas y el
debilitamiento de los Estados como actores de las Relaciones Internacionales. En esta línea de análisis,
podemos ubicar los aportes de Richard Rosecrance, quien rompe con el enfoque
realista, centrando en una concepción del poder a partir de recursos
tradicionales como el territorio y acuña la expresión de Estado Virtual. Este
se vincula con el concepto de eficiencia empresarial, lo importante ya no es la
extensión del territorio sino la capacidad de producción, la participación en
el comercio mundial y la eficiencia. Rosecrance, considera que
el Estado se encuentra en creciente desventaja y su capacidad de acción se hace
más estrecha frente a las presiones de la competencia internacional, dándole
una preponderancia a la cultura económica mundial. En este sentido podemos
mencionar el caso del Reino Unido, donde el proceso de privatización de las
empresas del Estado, no consideró a los trabajadores y privilegió el
cumplimiento del objetivo de esa política, lograr una mayor competitividad y
dinamismo en la economía internacional. En esta línea se
enmarcaron los fuertes procesos de ajustes en el aparato estatal de los
gobiernos de Margareth Thatcher en el Reino Unido y de Ronald Reagan en EEUU,
que serían implementados posteriormente en los países en vías de desarrollo,
bajo el precepto de que el ajuste estructural y la apertura económica ayudarían
a una mejor inserción de nuestras economías al mundo y su nueva realidad económica. En América Latina
"agotado el modelo anterior, los países de la región se lanzan o son
lanzados simultáneamente a buscar la estabilización, liberalización y pago de
la deuda’’ casi en forma paralela, se ejecutaron estas medidas de ajuste,
las cuales fueron aun más profundas que las realizadas en los países
desarrollados, derivando en una ola de inestabilidad social, que se reflejó en
los saqueos de Caracas y Buenos Aires a finales de la década de los ochenta. En América del Sur, el
proceso de disminución del tamaño del Estado se tradujo en un proceso muy dinámico
de venta de las empresas públicas: "para 1.999, treinta y tres por ciento
de las cien corporaciones más importantes de América Latina habían pasado a
manos de inversores extranjeros, en su mayoría de Estados Unidos’’.
Igualmente, existió un incremento en la presencia de capitales de la UE en
importantes sectores de la región, especialmente en el área financiera y de
telecomunicaciones. Al proceso de venta de los
principales activos del Estado en toda la región, lo acompañó el desmontaje
de la incipiente estructura de bienestar social, a través de los procesos de
reforma del sistema previsional, y reformas en las leyes laborales, siempre en búsqueda
de flexibilizar la relación empresa-trabajador, con el objetivo de hacerse más
atractivos a la inversión extranjera, tratando de estar más acorde a la nueva
realidad económica mundial. Así, posiciones más
radicales afirman que "hoy y para el futuro previsible, la civilización
internacional es y será gobernada por la cultura económica mundial". Como hemos mencionado, la
economía internacional influyó para que dentro de importantes vertientes teóricas
se otorgara una mayor importancia a los nuevos actores internacionales y a la
creciente interdependencia mundial, en el llamado enfoque globalista. La
interdependencia significa pérdida de autonomía que afecta la identidad
nacional y reduce la libertad para modelar las relaciones internas; la necesidad
de adaptarse a estímulos externos, aprender continuamente a enfrentar y
utilizar los impulsos siempre cambiantes que provienen del mundo exterior y que
las estructuras económicas, políticas y sociales deben transformarse para que
se ajusten a circunstancias externas; a mayor interdependencia menor libertad
nacional. El desmembramiento de la
Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y su área de influencia, a
principios de los años noventa, amplió el alcance de la interdependencia al
adoptar estos países reformas pro-mercado. También en el plano político marcó
el nacimiento de un sistema internacional de múltiples escenarios, para ciertos
académicos como Kennet Jacobson, por un lado la consolidación de EE.UU como única
potencia militar y por el otro, el predominio de los temas económicos en el
plano internacional, siendo este último un escenario multipolar, con la
intervención de distintos actores. En consecuencia, "con
el fin de la guerra fría, comienza a diseñarse un nuevo mundo de alianzas económicas
que vienen a reemplazar a las alianzas militares surgidas después de la II
Guerra Mundial" Es así que, desde
mediados y fines del siglo XX, surgieron en el escenario mundial, una serie de
procesos de integración en sus distintas variantes o etapas: Zonas de Libre Comercio Unión Aduanera. Mercado Común. Unión Económica. En los últimos años se
han profundizado los procesos de regionalización creados antes de la década de
los noventa. También se han celebrado una importante cantidad de Acuerdos
Multilaterales creando nuevos procesos de integración multilateral, así como
también un importante número de Acuerdos Bilaterales que mencionaremos más
adelante en el caso especifico de América Latina. En el escenario
internacional, esta nueva realidad de interdependencia económica, no afectó únicamente
a los países latinoamericanos, por el contrario vimos un redimensionamiento en
materia de integración en Asia, África, Europa Occidental y Europa del Este.
La UE profundizó sus lazos a través de las últimas modificaciones con los
Tratados de Maastricht (1.992) y de Ámsterdam (1.997) e implementó una política
monetaria común con la introducción del Euro, lo cual es un importante paso en
su proceso de integración no sólo económica sino política. Los países de la esfera
de la ex-U.R.S.S, han celebrado en forma acelerada acuerdos de libre comercio
buscando una más rápida inserción con sus diferentes socios europeos de
occidente y con el mundo. En 1.993, se creó la Central European Free Trade Área
(CEFTA), que integran Bulgaria, Hungría, Eslovenia, República Eslovaca, República
Checa, Polonia, y Rumania, la cual facilitó en alguna manera la posterior firma
de veintiocho (28) acuerdos bilaterales desde 1.990 hasta la actualidad.
Igualmente, algunos de los países de esta región son candidatos a ingresar a
la UE, que ha firmado acuerdos de libre comercio en este mismo período con países
dentro y fuera de Europa.. Desde 1.992, la European
Free Trade Área (EFTA), integrada por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza,
creada en 1.960 en la Convención de Estocolmo, celebró acuerdos de libre
comercio con varios de estos países, en una clara señal de apoyo a la nueva
realidad política de la Europa Oriental y una búsqueda de nuevas oportunidades
comerciales. La EFTA, celebró acuerdos con Bulgaria, República Checa, República
Eslovaca, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Rumania y Eslovenia en
los años noventa. En el continente americano
y en especial en América Latina, los años noventa evidencian una proliferación
de Acuerdos Bilaterales, regionales y entre bloques comerciales, incrementando
el nivel de interdependencia económica, que se puede ver claramente en la
siguiente relación de acuerdos firmados en el área de integración y comercio
entre 1.960 y 1.989. Años 60: Tres Años 70: Cinco. Años 80: Ocho Años 90:
Treinta. Desde 1.990 hasta el
presente, en el continente americano se han celebrado aproximadamente treinta
acuerdos comerciales, de estos, uno reformó un proceso de integración (CAN) y
tres crearon nuevos bloques regionales: Grupo de los Tres
(G3) 1990-1995 Mercado Común
del Sur (MERCOSUR) 1991 NAFTA (North
American Free Trade Agreement) 1992-1994 Comunidad Andina
de Naciones (CAN) 1996-1998. En el marco del ALCA de
1.994 al presente se han realizado tres Cumbres Hemisféricas, Miami 1.994,
Santiago de Chile 1.998 y más recientemente en Québec 2001. En forma
bilateral, en esta última década se firmaron aproximadamente veinticuatro (24)
Acuerdos de Libre Comercio, Alcance Parcial o Complementación Económica, lo
cual ubica a los países por número de acuerdos firmados de la siguiente
manera: Cuadro N° 01 Acuerdos firmados por los
países de Norte, Sur, Centro América y República Dominicana de 1960 a Julio
de 2001
Fuente: Elaboración propia. Datos: Unidad de Comercio de la OEA. (A)Todos los Acuerdos firmados en el área de comercio e integración, incluyendo ALALC y ALADI, y los acuerdos que conforman los distintos bloques económicos 1960-2001 ( B:)Acuerdos Bilaterales de Libre Comercio, Alcance Parcial, Alcance Parcial y Complementación Económica, Acuerdos Preferenciales Temporales No-Recíprocos desde 1960-2001 (C) Acuerdos firmados en los años noventa, incluyendo participación en bloques económicos y los acuerdos firmados como miembros de los mismos. Esta proliferación de acuerdos comerciales ha profundizado la interdependencia económica y política de los países latinoamericanos. Hoy en día, la fuerte interrelación de economías como la colombiana y la venezolana, o la argentina y la brasileña, es innegable. Esto ha tocado aspectos más allá de lo económico y comercial llegando a influenciar en la esfera política y cultural. En palabras del Dr. Roberto Lavagna "la apertura vía acuerdos regionales es diferente de las formas de apertura unilateral ya que tienen un contenido de interdependencia que implica que las acciones de los países miembros tiene derrames, si se quiere, capacidad de influir sobre los otros socios" Los proyectos del NAFTA y el MERCOSUR, que se originan a principios de los años noventa, nacen al mismo tiempo que se acentúan las reformas estructurales en México y los países del Cono Sur y en que su apertura a la economía internacional se incrementa. Ello trae aparejado un aumento de la interdependencia entre México y sus socios de América del Norte y del Brasil y Argentina, la cuarta y quinta economía más importantes del continente americano. Las reformas que han implementado los países de América Latina, y en especial los países de América del Sur, con el objetivo de incrementar su participación en el comercio mundial, han generado beneficios económicos a ciertos sectores de sus economías, así como también ha originado demandas por parte de aquellos sectores que se han visto perjudicados en el proceso. El Estado en América Latina se encuentra con dificultades para satisfacer las demandas de los sectores que se han visto afectados con los procesos de apertura y liberalización comercial ya que "la participación en el orden monetario internacional restringe su elección de políticas internas financieras y de empleo" Una consecuencia del nivel de interdependencia mundial y la globalización de los mercados financieros, sin duda lo fue la repercusión que tuvieron las crisis de los mercados financieros internacionales de México (1.994-1.995), Asia (1.997), Rusia (1.998) que afectaron en mayor medida a países como Argentina y Brasil, y a su vez en cada ocasión los efectos que estas crisis causaban en cada país, generaron imputs en su relación con el otro. "Las relaciones de interdependencia siempre implicaran costos, dado que la interdependencia reduce la autonomía; pero es imposible determinar a priori si los beneficios de una relación serán mayores que los costos. Nada asegura que las relaciones que denominamos interdependientes puedan caracterizarse como de beneficio mutuo". Con un nivel de interdependencia en aumento, es inevitable que ciertas medidas de política interna afecten las relaciones entre los países, al respecto Keohane nos dice, "en la medida que las relaciones de interdependencia aumentan, las políticas internas de los diferentes países interfieren entre sí cada vez más" . Un claro ejemplo de estas premisas, lo constituyó la medida de devaluación de la moneda brasileña en 1.999, que afectó notablemente el comercio con los países del MERCOSUR. Esta medida obedeció a circunstancias de política interna, debido al enfrentamiento entre el ex- Presidente y Gobernador del Estado de Minas Gerais Itamar Franco y Fernando Henrique Cardoso, lo cual había generado la posibilidad de una declaración de cesación de pagos de la deuda de este Estado, así como de operaciones especulativas en el mercado interno por parte de empresarios. Los países de América del Sur, luego de las dos guerras mundiales, se vieron –como hemos mencionado- obligados a establecer mayores vínculos económicos, incrementando así el nivel de interdependencia entre ellos y entre cada uno y los EEUU. América Latina y en especial América del Sur, juega un papel importante para ciertos grupos económicos de los EEUU. La región es actualmente la única del planeta con la cual este país tiene un saldo favorable en su balanza comercial, lo que se pone en evidencia con el paulatino incremento de las IED estadounidenses "que superan ampliamente a las inversiones provenientes de la UE y Japón". Igualmente, América del Sur es un importante proveedor de materias primas y energéticas a EEUU, lo que le ha garantizado durante décadas la provisión de los insumos necesarios para su desarrollo industrial. La necesidad de expandir su presencia en el mercado sudamericano, se entrelaza con la necesidad de política exterior de afianzar sus vínculos comerciales y establecer con el ALCA el principal bloque económico del Mundo. El ALCA representaría un mercado de 780 millones de personas, las cuales representan el 20% del comercio y 40% del PBI mundial. La propuesta brasileña del ALCSA en 1.993 y las actuales negociaciones de acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, surgen como una respuesta al interés de EE.UU de establecer una zona de libre comercio en todo el continente. Es así que, para Brasil en el logro de constituir un espacio económico sudamericano se combinan objetivos económicos internos y externos. En éste eventual escenario la relación que se plantearía entre Brasil y el resto de los países de la región, reflejarían vínculos de interdependencia asimétrica, lo que le otorgaría a éste país un importante poder de negociación. Podemos mencionar evidencias empíricas de este tipo de interdependencia existente en las relaciones comerciales del continente. El caso de México es emblemático, la puesta en marcha del NAFTA, ha significado que el 80% de las exportaciones de ese país se dirijan al mercado de EEUU. El crecimiento económico mexicano de los últimos años, se ha visto impulsado por la permanente expansión de la economía estadounidense en los últimos ocho años, expansión que está entrando en un período de desaceleración (2.000-2.001). Ello se traduce para México en un aumento del desempleo, debido al cierre de importantes fábricas en el territorio mexicano, como resultado de políticas de reducción de costos, ante la expectativa de que la economía de EEUU continuará desacelerándose. En el área fiscal, la influencia de la política monetaria de EEUU afecta en forma importante las finanzas y mercados de la sub.-región. Esta influencia es más evidente en países como Ecuador y El Salvador, cuyas economías están dolarizadas, en Argentina donde su moneda tiene una paridad fija con el dólar a través de la Ley de Convertibilidad, y en Panamá donde circula libremente la moneda local (Balboa) y el dólar estadounidense. En tanto, la relación Argentina – Brasil, constituye un ejemplo de interdependencia compleja con asimetrías marcadas, lo cual otorga a Brasil una posición menos vulnerable. Poco podríamos entender de la integración hemisférica, en especial de la posibilidad de construcción de un espacio económico sudamericano, si no consideramos el rol del Estado y del Mercado en el ámbito global y en particular en América latina y el contexto ideológico económico que envuelve a esta nueva etapa de la integración. 2.1.1.- Estado y Mercado en América Latina: El Estado, constituyó gradualmente una respuesta - al menos parcial- a las necesidades sociales, económicas y políticas de la sociedad a partir de la edad media. En este período de la historia europea, surge en el individuo la necesidad de enfrentar al poder feudal, con el objetivo de lograr su libertad, lo cual derivó en una consolidación del poder Real. El establecimiento y consolidación de los Estados Nacionales se produjo formalmente en 1.648 con la Paz de Wesftalia y el nacimiento del Estado Moderno Con el surgimiento de los Estados Nacionales aparece el concepto de fronteras, y se configuran las ideas de nación, territorio, población y ejército. El siglo XVIII trae consigo una nueva forma de Estado que se extenderá hasta el presente, el Estado Liberal Democrático. En el caso de Europa, en el proceso histórico de formación del Estado, la existencia de un mercado precedió a la formación de un sentimiento de destino común, de identidad y nacionalidad. Es decir, en la etapa de formación del Estado, el mercado fue un factor impulsador del mismo. Para Oscar Oszlack, la formación de un mercado nacional es importante, debido a que la economía va definiendo un ámbito territorial, diferenciando estructuras productivas y ayudando a homogeneizar intereses de clases, lo cual contribuye a formar un carácter nacional. En el caso de los países latinoamericanos, este proceso de formación del Estado tuvo etapas muy diferentes. Estas, explican en parte las dificultades que la región enfrenta hoy ante la integración. "América Latina, no transitó las etapas clásicas del proceso de formación del Estado, América Latina pasó de las comunidades indígenas al capitalismo incipiente español" . Si bien el Estado en América Latina se formó –jurídicamente- luego de la independencia de España y Portugal en el siglo XIX, este proceso creó al interior de cada ex –colonia profundos disensos, divisiones e incluso acentuó la desarticulación entre centros económicos locales (generalmente capitales y ciudades portuarias) y el resto del territorio. Esta desarticulación, marcó el desarrollo desigual en lo interno e incluso pudo influir en la concentración poblacional en centros urbanos, dejando fronteras vacías, que en la etapa actual de integración para algunos teóricos es un obstáculo a superar. Al respecto el Doctor Kaldone Nweheid nos cometa "es ahora cuando nuestros países están despertándose del fenómeno no europeo y en cierto modo sin precedentes, de buscar su integración a través de fronteras vacías, dormidas, despobladas y hasta hostiles a la propia noción de desarrollo con auditoria. Los europeos se han cohesionado a través de fronteras vivas, despiertas, pobladas e integradas al mismo espacio del cual ellas apenas forman partes externas" . 2.1.1.1.- El nuevo rol del Mercado y su influencia en el Estado: A mediados y fines de la década de los ochenta ocurren una serie de cambios en el sistema político y económico mundial, los cuales llevan a las RRII a buscar nuevas teorías para interpretar la nueva realidad. Uno de estos cambios fue el crecimiento y fortalecimiento de los mercados internacionales, que se incrementó con la ayuda de nuevas tecnologías que impulsaron un mayor flujo comunicacional. En esta nueva etapa, el mercado que en la antigüedad ayudó en el proceso de construcción del Estado, debido a sus nuevas dimensiones, es el mismo que esta minando las bases del Estado Nacional, debido a la falta de mecanismos del propio Estado para poder controlar a las fuerzas del mercado, así como los efectos negativos que estos le ocasionan. Podría decirse que ni los propios países desarrollados se imaginaron el impacto que el poder de los mercados tendría en sus sociedades. Así por ejemplo lo plantean Jeffrey Sachs y Kenichi Ohmae, al decir que se está causando un cambio radical en el papel del Estado, y que los gobiernos han perdido el poder para regular a los mercados mundiales de capitales. Los únicos aspectos en los cuales el Estado aun no pierde fuerza frente a los mercados mundiales y las empresas multinacionales, para Anthony Giddens son los factores de territorialidad y control de los medios de violencia. Se hace necesario un restablecimiento del equilibrio de poder, es decir, sin disminuir el protagonismo del mercado, fortalecer al Estado como actor primordial e indispensable en la política, pues el Estado crea y permite el marco en que actúa el mercado. "El Estado territorial, figura dominante en la política mundial durante cuatro siglos a partir de la finalización del feudalismo, está siendo eclipsado por actores no territoriales, como las corporaciones multinacionales, los movimientos sociales transnacionales y las organizaciones internacionales" El rol del Estado en América Latina se enfrenta con múltiples y complejos desafíos, éste se ve afectado tanto por las consecuencias propias de la globalización, como por una aguda crisis de representación y gobernabilidad, debido a la falta de credibilidad de la clase política, un elevado endeudamiento y niveles de pobreza, exclusión y desigualdad alarmantes. Es así como la integración surge como una buena alternativa para enfrentar estos desafíos, apuntando a una mejor inserción en la economía internacional, siempre y cuando los gobiernos prevean el impacto social que un proceso de apertura económica implica. 2.2.- La Lógica Económica en América Latina en los Años Noventa: La difícil situación económica de América Latina a finales de la década de los ochenta e inicios de los noventa, evidenciado en procesos de aguda inflación e insolvencia del Estado, propiciaron las mejores condiciones para que en los años noventa, América Latina quede entrampada en la lógica neoliberal. Los países de América del Sur, llegan a la adopción de políticas neoliberales en forma casi forzada debido a su coyuntura económica en deterioro e impuestas por los centros financieros internacionales, los EE.UU. y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el denominado Consenso de Washington (apertura económica, deuda externa, captación de inversiones). Si bien por lo menos en el discurso diario, estas políticas económicas han sido reiteradamente criticadas en ciertos sectores de la dirigencia política pero han logrado adhesión de los mismos. Todas las reformas que se han realizado en la última década en el ámbito político y económico, han estado orientadas hacia el mercado y han buscado mejorar la eficiencia económica de cada uno de los países. En este contexto y como analizaremos más adelante, coinciden tanto la concepción y lanzamiento del MERCOSUR, como el relanzamiento del Pacto Andino (convirtiéndose en Comunidad Andina de Naciones), con los procesos de reformas políticas y económicas neoliberales. Esto explica en parte el mayor dinamismo que en el intercambio comercial posee el MERCOSUR, pues el mismo es un complemento e instrumento en el proceso de apertura y reformas económicas estructurales emprendidas por Argentina y Brasil. La CAN, con un perfil más institucionalizado y menos comercial, se reforma estableciendo mecanismos que lo ayudaron a adecuarse al nuevo contexto económico hemisférico y mundial. En este sentido fue fundamental el establecimiento de la zona de libre comercio entre Colombia y Venezuela en 1994 que ayudó a dinamizar y aumentar notablemente el intercambio comercial intra-zona, debido a que estos países son el principal motor económico del bloque y representan (1990-1999) el 75 % de las exportaciones y el 58,8% de las importaciones totales del bloque. Este proceso de liberalización comercial, fue acompañado en ambos casos, con reformas en las áreas tributaria, financiera, laboral, así como el proceso de privatización y cambios en el sistema previsional. Todo esto, como ya hemos mencionado con el objetivo de presentarse individual y colectivamente más atractivos para la captación de inversiones extranjeras.
III.- EL LIBRE COMERCIO EN LAS AMERICAS
El objetivo del presente capítulo es el de analizar desde una perspectiva económica y política, el interés de Brasil en el logro de un acuerdo de libre comercio en América del Sur. Este posible acuerdo tendría a Brasil como principal economía y ayudaría a mejorar fuertemente su inserción internacional, multiplicando los beneficios favorables del MERCOSUR, logrando una postura más sólida en las negociaciones hemisféricas, en especial con EE.UU, satisfaciendo las demandas internas de los sectores económicos que podrían ser perjudicados con el ALCA. Para ello, iniciaremos con una breve exposición de los lineamientos -incluyendo tanto cambios como continuidades- en la política exterior de Brasil en la década del noventa, las transformaciones ocurridas con la vuelta a la democracia en los ochenta y los efectos de la crisis de la deuda externa. También, consideraremos el nuevo rumbo económico y político de los años noventa con las reformas económicas, la nueva política industrial y la búsqueda de una mayor competitividad. Posteriormente, explicaremos la visión e importancia del MERCOSUR para Brasil; beneficios económicos y políticos, así como su comportamiento económico dentro del bloque. Finalmente abordaremos el ALCA y las consecuencias que presenta la iniciativa de EE.UU para Brasil, los intereses contrapuestos de Brasil y EE.UU; la visión desde el MERCOSUR y otros países de América del Sur, la importancia del MERCOSUR en la estrategia brasileña ante EE.UU, el impacto del ALCA en la economía brasileña, y la visión del ALCA desde la UE. 3.1.- Lineamientos y Cambios en la Política Exterior de Brasil: La vinculación entre el Brasil, el país de mayor importancia económica de América del Sur y sus vecinos ha tomado un nuevo dinamismo en la década de los noventa con el final de la guerra fría. Históricamente ha sido percibido como un gigante dormido, debido a su gran extensión territorial con poca presencia de población fronteriza. A excepción de las fronteras con sus socios del MERCOSUR que poseen una dinámica económica importante, con el resto de los países sudamericanos la importancia económica y poblacional es escasa. En materia de política exterior, a Brasil se le ha reconocido el poseer una línea de continuidad, incluso, esta condición es mencionada por importantes políticos de la talla del ex- Secretario de Estado de EE.UU Henry Kissinger, quien describe al servicio diplomático brasileño como "o mais eficiente da América Latina, bem treinado, poliglota, defendendo o interesse nacional do Brasil com um misto de charme, persistência e sofisticada avaliação da realidade internacional". Durante los últimos gobiernos militares de Brasil a fines de la década de los setenta e inicios de los ochenta, se implementaron políticas industriales activas, que incluían medidas proteccionistas, buscando compatibilizar los intereses de fracciones del capital internacional con el nacional, en nombre del desarrollismo. La transición del Brasil a la democracia significaría la elaboración de un nuevo proyecto nacional, cuya implementación se demoró debido a que sí bien hubo un cambio de régimen político, no hubo un cambio en los elementos constitutivos del Estado, es decir, existió una continuidad administrativa. Por otro lado, gran parte de la transición brasileña se realizó en medio de una creciente emergencia de la sociedad civil, en lo económico y social. Es así que, a partir de 1.984 la política exterior se planteó la necesidad de repensar el lugar de Brasil en el mundo de la política y la economía. En el ámbito económico, el Brasil declaró la moratoria unilateral de su deuda externa el 20 de febrero de 1987, suspendiendo los pagos de intereses correspondientes a una deuda de $ 67.000 millones durante el gobierno de José Sarney, debilitando notablemente la credibilidad del país en el exterior. Esta crisis económica coincidió con los primeros años del regreso a la vida democrática, lo que hizo difícil que ésta diera respuestas efectivas a las demandas de la sociedad. Durante la década de los noventa va a resultar importante el carácter profesional de Itamaraty. También sería fundamental el nuevo orden internacional después de la caída del muro de Berlín en 1.989 y las relaciones con EE.UU más allá de la formulación de una política exterior, la posición de Brasil en estos dos temas estará muy vinculada a la definición de un nuevo proyecto nacional. Los lineamientos de la política exterior de Fernando Collor de Melo(1.990-1.992) estuvieron enmarcados en un abandono del modelo substitutivo de importaciones y las acciones de la política exterior en esta área. Es así que podemos decir que la base de la política exterior de Collor estuvo en la percepción de que un alineamiento con los EE.UU se constituiría en la mejor o única forma de asegurarse la buena voluntad y cooperación necesarias para el ingreso de Brasil al Primer Mundo y tener un trato privilegiado por parte de EE.UU en el contexto de América Latina. Es así que, el Brasil se planteó un proceso de apertura más rápido que el de México y no tan salvaje como el de la Argentina. A la par de esta apertura del mercado interno, Collor planteó la creación en tres años de un Mercado Común en el Cono Sur. Esta política había sido planificada por los Presidentes José Sarney y Raúl Alfonsin como un Área de Libre Comercio Brasil - Argentina para ser implementada en 10 años. Así, este proyecto pasó a ser un Mercado Común rápidamente con el apoyo del entonces Presidente de Argentina Dr. Carlos Menem. Lo que Collor con su alineamiento a EE.UU no supo precisar, es que si bien los EE.UU emergieron como única potencia política y militar, en lo económico se planteaba un escenario multipolar lo que le demandaría a este país una nueva estrategia y limitaría las posibilidades de ayuda hacia la región en los mismo términos a la que podía realizar en el periodo de la guerra fría. Por lo tanto, los EE.UU tuvieron una atención especial para la política exterior de Collor otorgándole el centro del relacionamiento internacional de Brasil dejando de lado a la entonces Comunidad Económica Europea -principal mercado de productos brasileños- y los países asiáticos. Collor parecía conformarse con una industrialización de segundo nivel para Brasil y mantenerse en su posición de potencia media. Esto unido a los shocks que las reformas económicas causaron en importantes grupos económicos, originaron la percepción de que el país había perdido su capacidad de auto-gobernarse y definir su política macroeconómica. Durante el gobierno del Dr. Itamar Franco (1.992-1.994) Brasil esta inmerso en una medio aguda crisis económica y política. Es así que la política exterior de Franco buscó recuperar el status internacional al cual Brasil tiene derecho a través de un proyecto de país más acorde a la altura del pueblo brasileño. Recobrar su autonomía en materia macroeconomía y mejorar el poder de negociación con otras naciones y en consecuencia lograr una inserción satisfactoria en la economía mundial. En consecuencia observamos que se produce un cambio en los objetivos de la política exterior: Por un lado busca lograr el desarrollo del país ligado a los intereses nacionales y por el otro, una inserción internacional no exclusiva, es decir, hecha en varios sentidos y direcciones. Durante el gobierno de Itamar Franco el Brasil tendría una posición más dinámica hacia América Latina a través de la integración regional, en momentos en que los EE.UU habían lanzado la Iniciativa para las Américas y posteriormente se consolidaría el NAFTA. En este contexto y en palabras del entonces Canciller Celso Amorin "América del Sur es la primera prioridad, en modo especial el MERCOSUR y las relaciones con Argentina". En este sentido se retomó la Iniciativa Amazónica que daría base a la elaboración del ALCSA, con el propósito de buscar un espacio económico en América del Sur buscando mayor fuerza en el escenario internacional y que el propio Dr. Itamar Franco presentaría en Santiago de Chile en 1.993. Resulta pertinente destacar que el ALCSA como proyecto formulado por la Cancillería de Brasil formó parte de la política exterior del país únicamente durante la Presidencia de Itamar Franco. Igualmente fue importante en materia de política exterior el fortalecimiento de los vínculos con países de lengua portuguesa; las relaciones de Brasil con países desarrollados; combatir el proteccionismo; las relaciones con India, Rusia y China y darle fuerza al multilateralismo. Posteriormente bajo la Presidencia del Dr. Fernando Henrique Cardoso, (1.994 y actualmente en ejercicio) existirían nuevos cambios en el ámbito de la política exterior. La política exterior de Brasil en este período "ha significado la culminación de un esfuerzo conceptual de inserción internacional iniciado en el gobierno de Itamar Franco". El Presidente Cardoso plantea una inserción internacional de Brasil al nuevo sistema internacional sobre la base de la victoria contra la inflación y el programa de reformas. Con el objetivo de constituirse en: Un interlocutor viable de América del Sur e incrementar el interés en el exterior en su economía. Esto ha determinado la llamada Diplomacia Presidencialista. Este cambio tiene por objetivo refundar la credibilidad externa sobre la estabilidad interna (económica) y una interrelación directa entre el Plan Real y la política exterior. En el área de integración el Presidente Cardoso ha planteado como un objetivo fundamental el fortalecimiento del MERCOSUR, los vínculos de éste con otros bloques como la UE, un eventual acuerdo con México y la construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo entre la CAN y el MERCOSUR. Este eventual acuerdo contiene el mismo objetivo que tuvo el Presidente Franco con el ALCSA, es decir fortalecer la posición de su país en las negociaciones del ALCA Igualmente, durante la presidencia del Dr. Cardoso ha existido un mayor dialogo de Itamaraty con el sector privado. El clima de estabilidad (económica) y apertura justificaron este acercamiento así como el inicio del MERCOSUR unido a las posibles consecuencias del ALCA y el resultado de las negociaciones multilaterales de comercio, motivaron la articulación entre Itamaraty y los empresarios. De esta manera, observamos como el MERCOSUR se constituye en una plataforma más fuerte desde donde el Brasil puede negociar en mejores condiciones en los foros internacionales y en sus negociaciones bilaterales, logrando a través del mismo: Adaptarse al nuevo escenario mundial de bloques económicos. Lograr una posición más favorable en las negociaciones comerciales internacionales. Es así que durante la década del noventa se hacia necesario igualmente la formulación de una nueva política industrial para responder en forma eficiente y productiva a los nuevos desafíos económicos. 3.1.1.- La Nueva Política Industrial y el MERCOSUR: En 1.990 se lanzó una Nueva Política Industrial y de apoyo al comercio exterior, cuyo objetivo sería el de "aumentar la eficiencia productiva", a través del trabajo conjunto del Estado con el empresariado privado, teniendo como base que una inserción internacional efectiva del país pasaría por una modernización de las industrias y un redimensionamiento del tamaño del Estado. En consecuencia, se dio un especial apoyo a los sectores industriales para que la modernización impactase positivamente al resto del aparato industrial. Se trabajó con una noción articulada de la industria, es decir, buscar beneficiar en forma paralela a varios sectores industriales a través de la cadena de producción. Igualmente, en materia de importaciones, se estableció un arancel medio del 14,2 % y una acción directa del Estado en la generación de una mayor demanda dirigida a los sectores de tecnología de punta. Estas medidas apuntaban hacia una modernización y apertura de la industria brasileña, permitiendo en muchos casos una mayor competencia en el mercado interno con productos importados, muy similar a la política aplicada en los países del sudeste asiático. Estos países, aumentaron su competitividad vía importaciones, abriendo en forma indiscriminada sus mercados a las empresas y productos extranjeros, obligando a la industria nacional a modernizarse, competir por el mercado interno y mejorar así sus condiciones de competir en el mercado internacional. Los instrumentos que el Brasil implementó para mejorar la competitividad de su industria fueron: Programa Brasileño de Calidad y Productividad: Dirigido a los sectores de bienes y servicios, enfrentando cinco problemas que afectan en forma notable a la industria en este sector, como lo son, la utilización de métodos de gestión empresarial atrasados, una inadecuada infraestructura tecnológica, inexistencia de articulación entre la industria, sistemas de financiamiento y tecnología, poca capacitación de recursos humanos y la cultura del conformismo con relación a la calidad de los productos. El Programa de Apoyo a la Capacitación Tecnológica de la Industria: Buscando un incremento de la inversión empresarial en ciencia y tecnología, a través de incentivos fiscales. Esto también, a través de una mayor integración de la empresa privada con los centros universitarios. Programa de Competitividad Industrial: Busca mejorar la competitividad industrial a través de la apertura comercial. En materia de reforma del Estado, el otro pilar sobre el cual se basó esta búsqueda de competitividad a partir de 1.990, fue la ejecución de cinco reformas, en sintonía con el paradigma neoliberal consideradas como claves en la redefinición del Estado: Reforma en el área orgánica: Una mayor descentralización del Estado y la disminución de su participación efectiva en la economía. Reforma en el área tributaria: Una simplificación de la estructura tributaria, una considerable reducción impositiva para las empresas y exportaciones, modernización de los órganos encargados de la recaudación impositiva. Privatización: Venta de importantes empresas en el área de telecomunicaciones, petróleo y gas. Reforma administrativa: Mayor flexibilización laboral, fin de la estabilidad de los funcionarios, prohibición de huelga en los servicios esenciales y una mayor disciplina de sueldos en los sectores legislativo y judicial. Reforma de la seguridad social: Reestructuración del sector previsional, edad mínima de jubilación 53 y 48 años para hombres y mujeres. En este sentido, vemos como el Brasil busca una mayor modernización de su industria, una apertura al mundo, una disminución del rol del Estado en la economía y la creación de mejores condiciones productivas. Con el MERCOSUR persigue una mejor inserción internacional; con la nueva política industrial su objetivo es aumentar y consolidar su presencia el mercado del Cono Sur, pudiendo a través del mismo cubrir las posibles perdidas que la apertura de su economía pudiese generarle,"el proyecto del MERCOSUR era percibido como un instrumento que permitiría enfrentar las nuevas condicionalidades del sistema internacional con mejores capacidades políticas y económicas". 3.2.- El MERCOSUR y sus consecuencias para Brasil: Si definimos el MERCOSUR desde el significado que posee para sus cuatro miembros, diríamos que, es el instrumento para la adecuación industrial y productiva de Argentina a la nueva realidad económica internacional, buscando una mejor inserción externa. El MERCOSUR, es parte de la política económica y comercial de Brasil con el objetivo de mejorar su imagen internacional y presentarse como referente económico y político de la región; la necesidad de los industriales del Uruguay en ampliar el comercio con sus socios regionales y la condicionalidad externa del Paraguay de mantenerse dentro de un sistema democrático. El establecimiento de un mercado ampliado entre Argentina y Brasil, se había formulado durante la Presidencia Raúl Alfonsin y José Sarney como un Área de Libre Comercio Brasil - Argentina, a establecerse en un plazo de diez años. Posteriormente se firmaron los Acuerdos de Integración Argentino - Brasileños (Acta de Buenos Aires en 1.990), se constituye con el Tratado de Asunción en 1.991 con Paraguay y Uruguay, se implementa como Unión Aduanera a partir de 1.995, y ha tenido modificaciones en los Protocolos de Brasilia para la Solución de Controversias (1.991) y el Protocolo de Ouro Preto (1.994), el cual le da al MERCOSUR personalidad jurídica internacional, como organismo internacional pudiendo celebrar Acuerdos. Para Brasil, el MERCOSUR es visto como "una alternativa intermedia entre la continuidad de su política nacionalista y la economía liberal predominante en el mercado mundial", debido a que por un lado -como hemos expuesto- se implementaron políticas tendientes a fortalecer la industria nacional y al mismo tiempo, se adecuaba al país a la nueva realidad económica regional y mundial. Más aún para algunos analistas, el MERCOSUR, le ha permitido a Brasil, una "base más de apoyo para su estrategia de alcanzar el reconocimiento como potencia media mundial, en virtud del liderazgo que ejercería al interior del bloque, y a través de éste en el Cono Sur: Brasil intentaba así disputar a EE.UU la hegemonía en el ámbito sub-regional sudamericano" La relación con los EE.UU, es importante no sólo en el área de política exterior, "sino un aspecto ligado a la necesidad de formulación de un proyecto nacional". En esta formulación, la integración regional tanto con el MERCOSUR como con el resto de América del Sur, y su objetivo de consolidar su presencia en este mercado consolidándose como el referente económico y político de la región, se ve amenazado o puede verse diluido por el ALCA. Desde el punto de vista político el MERCOSUR representa para Brasil: Instrumento importante en la redefinición de la inserción internacional. Es una prioridad absoluta que no dejara de existir por la participación en un acuerdo de mayores dimensiones geográficas. Incremento de su poder de negociación con EE.UU y la UE. Medio de convergencia regional. El mejor instrumento para el acercamiento con otros bloques regionales. Ventajas económicas y fortalecer su influencia en la política mundial. Posicionarse como portavoz de América Latina ante la UE y precursor de la integración económica de la región. La importancia del MERCOSUR para Brasil, radica en el valor estratégico que el bloque le da en el escenario internacional y no tanto en su valor económico, debido a que el volumen de comercio que el país tiene con el bloque no alcanza al 15 % del total de sus exportaciones (Ver Anexo 1, Págs. 119-120 ). Es así que, con el MERCOSUR como plataforma Brasil ha logrado posiciones coordinadas en diversos foros internacionales en áreas de interés: En el ALCA, donde en un primer momento se opuso con éxito a la propuesta de EE.UU de negociar en forma bilateral y no entre bloques el establecimiento de un área de libre comercio continental, así como el criterio de "single undertaking, nada está negociado hasta que todo no esté negociado". En la Ronda del Milenio de la OMC (Seattle-EE.UU, 1.999) en materia de subsidios agrícolas, donde junto a otros países de importante performance comercial, el grupo CAIRNS, India y Sudáfrica, lograron obstaculizar la propuesta de los países desarrollados de establecer criterios de Dumping Laboral y Dumping Ambiental, las cuales afectaban notablemente a los mercados emergentes. También debe destacarse, el nivel de diálogo político y de cooperación de los países del MERCOSUR con sus pares de la UE -desde la constitución del bloque- ha sido significativo para Brasil y para el resto de los países miembros del MERCOSUR. La UE, es el principal socio comercial del Brasil y del bloque. Además el capital europeo especialmente de Alemania y España, ha ganado un espacio importante en la región, desde el inicio de los procesos de privatización. También debe destacarse que a diferencia de las relaciones comerciales del bloque con EE.UU, el diálogo con la UE no se limita a aspectos comerciales. La diferencia está en que el Acuerdo Marco de Cooperación con la UE y el MERCOSUR de 1.995, incluye una instancia de diálogo político, pero básicamente es un acuerdo de librecambio. Desde la puesta en marcha del MERCOSUR en 1.995, la economía brasileña ha visto aumentar constantemente el ingreso de IED, para 1.990 el monto invertido en Brasil provenientes de capitales extranjeros fue de 324 millones de dólares, en 1.995 se ubicó en 4.849 millones y en 1.999 alcanzó la cifra de 31.490 millones de dólares. Al analizar las cifras de IED para América Latina en la década de los noventa, vemos que el MERCOSUR se presenta como el principal receptor de capitales foráneos. En forma individual, Brasil ha sabido presentarse -debido a su política de captación de inversiones- como un mercado importante y estratégico para la inversión y la producción de empresas que deseen vender a la región. Al presentarse el MERCOSUR como un mercado atractivo para los capitales y empresas multinacionales, es obvio que éstas buscarán abarcar el mercado latinoamericano desde un punto específico, en este sentido, el Brasil se ha constituido -debido a políticas muy criticadas por el resto de los socios del bloque- en el destino de estas inversiones, atraídos por los incentivos que el gobierno en el ámbito municipal, estatal y nacional ofrece a las empresas que decidan instalarse en el país. Entre estas políticas de incentivo a las inversiones están: Diferenciamiento del Impuesto a la Circulación de Mercaderías y Servicios (ICMS) en la compra de materias primas. Eliminación del pago de impuestos municipales durante diez (10) años. Otorgamiento de financiación a través del Banco de Desarrollo Económico (BNDES) con tasas subsidiadas por el Estado, lo cual hace que el costo financiero en Brasil sea de un 13% menos que en la Argentina Otorgamiento del mismo trato nacional para empresas extranjeras. Provisión de la infraestructura industrial para el asentamiento de empresas (energía eléctrica, terrenos). Reduciendo en un 40% el costo de construcción de una planta industrial en ese país. Estas políticas han estado afectando fuertemente a la Argentina, debido a que en los últimos años un importante número de empresas han decidido trasladarse a Brasil estimulados también por los menores costos laborales. Esta situación se ha agravado a raíz de la devaluación brasileña de 1.999, la cual aumentó en un 30% la competitividad debido a su tipo de cambio de con respecto de su socio del MERCOSUR. Igualmente, el nivel de costos laborales en Brasil lo hace atractivo a la hora del establecimiento de nuevas empresas. En comparación, el costo anual por trabajador obrero es casi del 48,9 % menos que en la Argentina. En el primero el costo anual es de 9.000 dólares, mientras que en el segundo es de 18.400 dólares estadounidenses. Resulta pertinente resaltar que este incremento de IED a Brasil durante los últimos años consideramos se debe a los aspectos antes mencionados, por un lado el proceso de apertura económica y privatizaciones; el establecimiento del MERCOSUR y las políticas brasileñas tendientes a captar capitales foráneos. Por lo tanto, el establecimiento de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR podría aumentar el atractivo de los inversionistas extranjeros en la economía de Brasil. En Abril del 2.001, las medidas económicas del Ministro de Economía de Argentina Domingo Cavallo de reducir los aranceles para bienes de capital, haciendo que los empresarios brasileños compitan en igualdad de condiciones con empresas de todo el mundo en el mercado argentino, constituyeron un perforamiento del Arancel Externo Común (AEC) del MERCOSUR generando duras críticas de industriales de ese país. Este perforamiento del AEC de forma unilateral por parte de Argentina, estuvo acompañado con las declaraciones del Ministro Cavallo, durante una conferencia en la Universidad de Harvard (Abril 2001), sobre la conveniencia de que su país apuntase hacia un acuerdo de libre comercio con EE.UU, así como que el MERCOSUR debía volver a ser una Zona de Libre Comercio para facilitar el paso hacia el ALCA. Esto fue interpretado duramente en Argentina y Brasil pues existió la sensación de una muerte del MERCOSUR. "O Mercosul, para Brasília, não morreu. Nem poderia. É estrategicamente importante mantê-lo vivo, ainda que persistir nessa linha esteja requerendo, nos dias de hoje, uma enorme dose de paciência" En estas declaraciones del Canciller Brasileño queda evidenciado el interés estratégico del MERCOSUR en la actualidad para su país, sobre todo en momentos en que los EE.UU están efectuando una nueva ofensiva diplomática en favor de sus intereses en el ALCA, con el eventual acuerdo de libre comercio con Chile, el ofrecimiento "informal" a la Argentina de un acuerdo similar y el acercamiento al Uruguay, lo cual trataremos más adelante. Con respecto a las medidas del Ministro Cavallo, Lafer indicó que el apoyo de su gobierno estaba motivado "'Por uma questão estratégica, resolvemos apoiá-lo (Cavallo) neste momento; é do nosso interesse sermos solidários nos desafíos que enfrenta" y que el mismo era dado en espera de que en el futuro este gesto sea reconocido por su socio del MERCOSUR. 3.3.- El ALCA: Intereses de EE.UU e Intereses de Brasil: La propuesta de creación del ALCA, es presentada formalmente por parte de los EE.UU en la Primera Cumbre de las Américas, realizada en la ciudad de Miami en Diciembre de 1.994 por el Presidente Bill Clinton, propuesta que desde 1.994 ha sido tratada en dos Cumbres de las Américas, Santiago 1.998 y Québec 2.001 y en seis reuniones Ministeriales, Denver 1.995, Cartagena 1996, Belo Horizonte 1.997, San José 1.998, Toronto 1.999 y Buenos Aires 2.001. Esta propuesta de EE.UU, se presenta en un contexto de expansión constante de su economía que coincide con la implementación de fuertes reformas económicas y políticas en América Latina, con el incremento de relaciones comerciales de Europa y Japón con la región, y en especial, con el incremento constante del déficit comercial de los EE.UU en su comercio exterior. Con el ALCA, se evidencia que los EE.UU miran hacia América Latina en momentos en los que su coyuntura internacional se lo impone. Si recordamos brevemente los momentos en que EE.UU tuvieron políticas activas hacia la región, veremos que todos coinciden con una coyuntura especial en su política exterior, de seguridad o comercial, que hace que su actitud hacia la región cambie, al respecto podemos precisar: Proceso de Independencia: Necesidad de alejar la presencia europea de sus fronteras. (Doctrina Monroe). Primera Guerra Mundial: La gran depresión económica, aparición del nazismo y fascismo y posteriormente la Segunda Guerra Mundial: La necesidad de aprovisionamiento de materias primas, consolidación como principal socio comercial de América Latina desplazando a Inglaterra. (Política de Buena Vecindad) Guerra Fría: Necesidad de evitar que la región cayera bajo la influencia comunista, en lo cual la Revolución Cubana significó un quiebre en el modelo de relaciones de EE.UU. con la región ( Alianza para el Progreso). Post Guerra Fría: Necesidad de consolidar su presencia en el mercado de América Latina, (Iniciativa para las Américas y posteriormente el ALCA ). Es así como, para inicios de la década de los noventa los EE.UU continúan siendo el país más endeudado del mundo, su déficit comercial se incrementaba fuertemente en especial con Japón, China, los países del Sudeste Asiático y Alemania debido a la pérdida de capacidad productiva y de competitividad de sus productos ante las innovaciones tecnológicas de estos países. Esto evidenciaba en forma clara que el nuevo escenario internacional estaría regido por las relaciones económicas internacionales, modificando y actualizando conceptos en las RR.II, la presencia de nuevos actores con un peso en ocasiones más importante en materia económica que los propios países desarrollados como los son las empresas multinacionales, y fundamentalmente, el sector financiero. Los EE.UU en lo económico perciben claramente la división del mundo en bloques regionales, por un lado la UE, por el otro China, Japón y los países asiáticos, y cobran cada vez más importancia los llamados mercados emergentes (Argentina, Brasil, Australia, Chile, México, Sudáfrica, India, Venezuela, Turquía, Singapur). Así, para 1.989 los EE.UU firman el Acuerdo de Libre Comercio con Canadá, al que se sumaria México en 1.994, creando el NAFTA. Ello se constituiría en el primer paso para lograr crear un bloque comercial continental bajo su influencia. "Si Washington no toma la iniciativa en el terreno comercial nos encontraremos con que los japoneses y los europeos intentarán erigirse en sus socios y serán ellos los que crearán puestos de trabajo en sus países, en lugar de nosotros en el nuestro". En un primer momento, la administración del Presidente Clinton generó expectativas a la región con la posibilidad de obtener un Fast Track o Vía Rápida, este mecanismo de negociación permitiría al Presidente negociar acuerdos de libre comercio, que no estarían sujetos a la aprobación del Congreso estadounidense y sin posibilidad de que éste realice enmiendas. La importancia de la obtención del Fast Track o Trade Promotion Authority (TPA) (como llama a este instrumento la administración de George W. Bush) radica en que "EE.UU. tiene claro que cuando se habla de ALCA, se habla de la expansión del mercado de ese país". El Fast Track, otorgaría a los EE.UU una ventaja importante en las negociaciones, pues a través del mismo podría consolidar su estrategia original de establecer negociaciones bilaterales con los países de la región teniendo al NAFTA como eje logrando: La atracción de aquellos países y regiones (Centroamérica y el Caribe Insular, Argentina, Chile, Uruguay) que enfrentan menos problemas de asimetrías y un mayor comercio con su economía. Evitar el largo proceso de una negociación continental, pues como hemos mencionado los acuerdos firmados no tendrían que ser aprobados por el Congreso estadounidense, en donde no existe una posición favorable hacia el ALCA. Esta posibilidad se desvaneció en el gobierno de Clinton, ya que los congresantes de su propio Partido se opusieron a un acuerdo hemisférico, debido a que un buen número de ellos provenían de Estados del sur del país cuyas economías agrícolas podrían verse afectadas con la entrada de productos de América Latina con legislaciones laborales y ambientales mucho más flexibles. Igualmente, fue importante la posición de los países del MERCOSUR, que se basa en que las negociaciones se realizaran bajo el principio de Single Undertaking, respetando los bloques ya existentes y los beneficios que estos producen para sus miembros, es decir, el ALCA no puede generar para los países del MERCOSUR, la CAN u otro bloque, menos comercio que el ya existente intra-bloque. La nueva administración del republicano George W. Bush, cuenta con varios factores a su favor en la consolidación del ALCA y el logro del Fast Track en el Congreso estadounidense, debido a: George W. Bush, viene de ocupar la Gobernación de Texas, un Estado con gran presencia hispana que se ha beneficiado del NAFTA y de las relaciones con el norte de México. Su partido (Republicano) tiene una visión favorable sobre el libre comercio hemisférico y a diferencia con el partido Demócrata, no poseen fuertes lazos con sindicatos ni grupos protectores del medio ambiente, dos voces de oposición importante al ALCA. La nueva administración republicana en los pocos meses que lleva en la Casa Blanca ha tenido importantes gestos políticos hacia América Latina. A sólo pocos meses de haber asumido la Presidencia. El primer viaje al exterior de George W. Bush como Presidente lo hizo a México y se ha entrevistado con casi todos los Presidentes de la región. En el ALCA los intereses de los EE.UU. en materia de negociaciones se concentran en áreas que son sensibles y de interés para Brasil, debido al impacto que las mismas tienen en sectores industriales de este país sudamericano. Con relación a estos intereses, podemos precisar por parte de EE.UU. los siguientes temas: Propiedad Intelectual, medio ambiente y legislación laboral. Tema agrícola, para EE.UU. debe tener un tratamiento particular, Washington se remite a los compromisos asumidos en la OMC, como referente obligado de las negociaciones. EE.UU. no acepta la inclusión de crédito y garantías a la exportación de productos agrícolas en materia de subsidios, queriendo darle un tratamiento separado, basándose en que las mismas están incluidas dentro de las disposiciones de la OMC, y concluyen en que la reducción de estos beneficios únicamente se podrán tratar en negociaciones multilaterales. Persiste en que la legislación interna de cada país en materia de Antidumping y Medidas Compensatorias, prevalezcan sobre cualquier disposición que se acuerde en el ALCA. Los EE.UU. en los últimos años ha implementado prácticas para-arancelarias que afectan las exportaciones no sólo de países de América Latina sino de todo el mundo, en este sentido, países como Chile, México, Venezuela y Estados partes del MERCOSUR se han visto afectados por estas prácticas desleales. También en materia de subsidios agrícolas, Washington los ha triplicado en los últimos diez años, pasando de 9.700 US $ millones a 29.300 US $ millones de dólares, un monto similar a la deuda externa de Venezuela. Con una política de subsidios tan elevada, sería imposible para los productores agrícolas de América Latina y en especial del MERCOSUR el acceder en condiciones competitivas al mercado de EE.UU. Esta posición de EE.UU. y Canadá de no negociar en el ALCA los subsidios agrícolas buscó no debilitar su posición ante la UE. "Há fortes resistências às propostas brasileiras por parte de outras delegações, sobretudo as dos EUA e do Canadá. Ambos os países sustentam que não poderiam concordar em eliminar subsídios no Hemisfério sem que compromissos semelhantes fossem assumidos na OMC, sobretudo pela União Européia" Brasil en la pasada reunión del ALCA en Buenos Aires y en la Cumbre de Québec (Abril 2.001), alcanzó con el MERCOSUR y el apoyo de otros países oponerse a esta posición defendida por EE.UU. y Canadá logrando que en la Declaración de Buenos Aires, una cláusula en la que se incorpore en la agenda inmediata de negociaciones la discusión sobre subsidios agrícolas, " intensificando esfuerzos para alcanzar un entendimiento común a fin de mejorar las reglas y procedimientos relativos a la operación y aplicación de leyes antidumping y de derechos compensatorios, a fin de no crear obstáculos injustificados al libre comercio en el Hemisferio" Si bien en esta materia no sólo el Brasil se vería afectado si la propuesta de EE.UU. hubiese sido aceptada sin oposición, es indudable que a la hora de negociar el que se hubiese hecho desde el MERCOSUR con el apoyo de otros países como Venezuela, otorgó mayor fuerza a la posición brasileña. Para el gobierno de EE.UU., en el marco del ALCA más allá de las dificultades internas a enfrentar con la nueva correlación de fuerzas en el Senado con la renuncia al partido Republicano del Senador Jeffords, " o embaixador Robert Zoellick, o representante comercial dos EUA, deixou claro que o Brasil é o principal obstáculo ao avanço da ALCA" 3.3.1.- Intereses de Brasil y efectos del ALCA en su Industria: En la economía de Brasil -como hemos visto- la década de los noventa significó un período de cambios importantes en materia de desregulación de mercados, apertura comercial, otorgamiento de concesión de servicios públicos y privatizaciones de empresas públicas. Estos cambios dinamizaron a la economía del país. Igualmente, sirvieron de base para la construcción de un nuevo período de crecimiento económico. Sin embargo, las políticas industriales del Estado son catalogadas como insuficientes para el logro de una mayor competitividad de las empresas del país en el exterior. Los empresarios y los sectores más críticos, consideran que la implementación del Plan Real (1.994) influyó en el incremento del déficit de las cuentas externas debido a que un dólar barato benefició a las importaciones y debilitó las exportaciones del país, haciendo que "O Brasil perdeu participação nas exportações mundiais, hoje restrita a 0,9% do total, enquanto outros competidores como China, Coréia do Sul, Taiwan e México ganharam posições" . En materia de IED, el Brasil se ubica en tercer lugar en la preferencia de los mega inversionistas, superado únicamente por EE.UU y China, debido -entre otras causas- a las facilidades al ingreso de capital extranjero al país el cual recibe el mismo trato que el de los capitales nacionales. Los sectores más atractivos de la economía brasileña a la hora de invertir son: Bienes de capital y maquinarias en general. Productos industrializados y Software. Telecomunicaciones. Infraestructura y prestación de servicios financieros. Los principales inversionistas en estas áreas son capitales de la UE como el Banco Santander, FIAT, Telecom de Italia y Portugal. El comportamiento económico de Brasil en los últimos años lo ubica como la octava economía del mundo. En materia de competitividad la economía de EE.UU. continúa siendo la primera en el ámbito mundial, mientras el Brasil se ubica en la posición treinta y uno. En las prioridades que en materia de RR.II y comercio tiene la administración de Fernando Henrique Cardoso, tienen importancia las negociaciones en materia financiera y de comercio exterior, buscando el perfeccionamiento y mayor transparencia y equidad en las Instituciones pertinentes como la OMC. Entre los principales desafíos de la agenda brasileña están: Ampliar su acceso a mercados en el ámbito de la OMC, MERCOSUR y el ALCA. Profundización del MERCOSUR (situación actual del bloque a raíz de la crisis de la Argentina) y el acuerdo de libre comercio del bloque con la CAN. Formación de una asociación interregional con la UE. Perspectiva de una nueva ronda global de la OMC. Preservar las condiciones de competitividad de bienes y servicios y acceso a mercados de los productos brasileños en el ALCA, a través de la eliminación de los obstáculos y trabas para arancelarias que afectan a los productos brasileños. De no lograrse podrían llevar a Brasil a abstenerse de participar en el bloque. Relaciones y un posible acuerdo entre el MERCOSUR y México. En el escenario de las negociaciones comerciales internacionales, para Brasil la participación es importante y necesaria debido a su condición de pequeño Global Trader y a la influencia que el resultado de éstas pueden tener en su desempeño exportador. En el ámbito de las negociaciones de la OMC, se torna vital el logro de acuerdos favorables en áreas como barreras fitosanitarias y barreras no tarifarías, subsidios, propiedad intelectual, debido a que la multilaterización de estas normas implica en cierta medida una internacionalización de la economía del país. En la esfera de negociaciones es importante para Brasil debido a que en palabras del Canciller Celso Lafer, "éstas fortalecen sus capacidades de acción en este tipo de foros, donde pueden desarrollar mejor su potencial en la elaboración de normas y pautas de gestión en el espacio de la globalización y en todos los campos de interés para el país" . En la esfera del MERCOSUR, es clave para el país y su estrategia, el apoyo -como hemos mencionado antes- a la economía de la Argentina, lo que unido al interés manifiesto de Uruguay en el ALCA, el posible acuerdo bilateral de Chile con EE.UU y la estrategia de este último país de un acuerdo bilateral con Argentina, podría minar las aspiraciones de Brasil de negociar con un MERCOSUR fuerte y ampliado en el ALCA. En este sentido, es pertinente recordar la posición del gobierno brasileño de que el MERCOSUR no dejará de existir por la implementación de un acuerdo de libre comercio continental. Las negociaciones con la UE tienen un peso importante para Brasil, debido a que como hemos mencionado, el bloque europeo es el principal destino de las exportaciones brasileñas, y sus relaciones no se limitan al aspecto comercial, sino que existe una estrategia de cooperación en varios niveles. Actualmente, continúan adelante las negociaciones con la UE para establecer una Asociación Interregional con el MERCOSUR. El establecimiento de un acuerdo del MERCOSUR con México, tiene un interés especial del gobierno de ese país. El objetivo del mismo es disminuir su dependencia del comercio con el NAFTA que concentra el 80% de sus exportaciones. Para Brasil, México es un mercado en el que sus exportaciones han ido incrementándose en los últimos años con una balanza comercial favorable. (Ver anexo 2, Pág. 120 ). Desde que los EE.UU hicieran la propuesta del libre comercio hemisférico, el Brasil ha sido la contraparte en las negociaciones. Esta importancia se evidencia en la creación en 1.996 de la Sección Nacional de Coordinación de Asuntos Relativos al ALCA (SENALCA), que esta presidida por el Embajador José Alfredo Graça Lima, principal negociador del país en el ALCA. La importancia del tema del ALCA y de la necesidad de Brasil de mantener al MERCOSUR como su plataforma de negociación, fue la motivación por la que Celso Lafer al asumir como Canciller, realizó una gira a los países miembros del bloque buscando mantener la posición común ante el ALCA. Esta participación activa de Brasil en las negociaciones hemisféricas se debe a que para ese país en el ALCA "O que está efetivamente em jogo é o futuro das nossas empresas e os empregos locais" . La posición oficial de Brasil puede expresarse en los siguientes puntos: El ALCA es una opción no un destino Incide directamente en el desenvolvimiento de los procesos de integración regionales y sobre las políticas económicas que Brasil hoy adopta y adoptará en el futuro. Antes de la creación de un área de libre comercio hemisférica, lo ideal sería profundizar el MERCOSUR a través de un acuerdo de libre comercio entre éste y la CAN. Un acuerdo bilateral Brasil - EE.UU., sería más productivo que un acuerdo hemisférico. Para el gobierno de Brasil el ALCA no es visto como un destino ineludible, por el contrario, en los últimos meses el propio Presidente Cardoso ha manifestado la posibilidad que, al no poder ser superadas las diferencias entre los EE.UU. y su país, éste permanezca al margen del proyecto comercial hemisférico, pudiendo establecerse un mercado regional, o más amplio pero no un mercado hemisférico. Un aspecto importante expuesto por el Brasil es el de las asimetrías existentes entre los países del continente que participan del proyecto. El Brasil sostiene que los EE.UU. y Canadá al ser más competitivos deberían garantizar un mayor ingreso de productos a sus mercados y no demandar una apertura inmediata por parte de América Latina. En este sentido el Brasil mantiene la posición de que el ALCA no debe significar el aislamiento de las economías de América Latina con otros mercados, es decir, tener otras oportunidades de inserción internacional a través de acuerdos bilaterales y sub-regionales de integración y libre comercio. Igualmente el gobierno brasileño tiene muy presente el interés de los EE.UU en áreas limitadas por las regulaciones de la OMC, buscando concesiones adicionales por parte de los países de América Latina en materia de propiedad intelectual, medio ambiente y normas laborales. En este sentido, vemos como el ALCA abarcará aspectos más allá de lo económico y comercial, pues en materia de propiedad intelectual los efectos del resultado de las negociaciones se harán sentir en todas las sociedades. El tema ya ha generado disputas, pues los EE.UU se oponen a la autorización dada por el gobierno brasileño que permite la producción en su país de medicamentos para combatir el virus de inmuno deficiencia humana (HIV, siglas en Inglés), debido a los elevados costos de importarlos y a la grave crisis de salud que el HIV representa para ese país. 3.3.1.1.- El ALCA: Efectos, costos y beneficios para Brasil: Para Brasil el ALCA y el comercio continental representan el 50% de las exportaciones y el 70 % de las exportaciones de manufacturas. (Ver anexos N° 03 y 04, Págs. 120 y 121). En este ámbito persigue el objetivo de derribar las barreras para arancelarias que afectan a sus exportaciones en el mercado de EE.UU, es decir, "lograr mejores condiciones para el ingreso de sus productos en el continente y que la apertura de su economía al comercio continental sea progresiva", disminuyendo el impacto en su industria. En opinión del gobierno brasileño, la Ley Antidumping de EE.UU es antigua y crea distorsiones con el objetivo de proteger algunos sectores de su economía en especial el siderúrgico, sector de la economía de Brasil al que EE.UU aplica constantemente esta Ley. Los EE.UU sostienen que las leyes antidumping y de competencia nacionales deben prevalecer sobre los principios que se acuerden en el ALCA. Esto significa que los EE.UU podrían -de imponer este criterio- continuar impidiendo en forma unilateral el ingreso a su mercado de productos provenientes de América Latina aún y con la implementación del ALCA. "The Brazilians insist that the negotiations must benefit all sides - and in particular, that Washington must change its anti-dumping rules, which they argue have been used unfairly to keep out some Brazilian products, including steel. Brazilian officials point out that in the ostensibly open U.S. market, 60 percent of the products Brazil ships here - including sugar, frozen orange juice and soybeans- are restricted by very high barriers cherished by powerful U.S. interests." Así podemos mencionar las posibles consecuencias que para Brasil tendría el ALCA: Intensificación del aumento de las importaciones. Establecimiento de plazos para la actualización tecnológica de sus empresas con el riesgo de quedar excluidas del mercado. La armonización de políticas de competencia en el continente. El ALCA significará -en la esfera política- una mayor disminución de independencia política. Por lo tanto, Brasil mantiene que el ALCA debería ser implementada luego de que el MERCOSUR haya sido consolidado y extendido al resto de América del Sur, ya que la integración hemisférica no seria -en los términos planteados por EE.UU- consistentes con sus intereses nacionales en el corto plazo. Un aspecto importante, el cual nos ayudará a ver más claramente la importancia estratégica de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR , es la percepción brasileña de que con el ALCA el país perderá el peso económico que posee en América del Sur . Esto, como resultado de un incremento del intercambio comercial de los países de la sub.-región en especial de sus socios del MERCOSUR con EE.UU. La posibilidad de que Brasil no adhiera al ALCA o que el mismo no logre concretarse por diversos factores, tendría consecuencias que afectarían en forma importante el comportamiento de sus exportaciones, debido a que continuaría siendo afectada por las medidas para-arancelarias de EE.UU. y se expondrían a la posibilidad de un incremento de acuerdos bilaterales entre América del Sur y el NAFTA. Ello complicaría el acceso de productos del país a ese mercado, ya que los mismos competirían en condiciones de desigualdad. Desde otra perspectiva, el proyecto del ALCA implicaría la posibilidad de que el Brasil obtenga beneficios con el libre comercio hemisférico. Para esto, el gobierno debería hacer -en búsqueda de una mayor competitividad- una mejor administración del gasto público, un fortalecimiento del marco regulador de las condiciones de competencia y una mayor participación en el plano internacional del sector público y privado. Para el economista Jeffrey Sachs ex-Director del Banco Mundial, el libre comercio en el continente americano dependerá del nivel de apertura que los EE.UU demuestren a sus socios del continente especialmente a Brasil, debido al tamaño de su economía que será el motor del futuro bloque. Para Sachs en materia de beneficios, será el Brasil quien más se beneficie de acceder al mercado de EE.UU y no a la inversa, a través de un incremento sustancial de las IED que se dirigirá a Brasil debido a su competitividad y tamaño. Los mayores efectos de la menor competitividad y adecuación tecnológica de las empresas de Brasil se harán sentir en mayor medida en sectores con los cuales el país del sur ha tenido conflictos con los EE.UU y que representen una importante proporción de las exportaciones del país, las ventas de acero y aluminio, azúcar, jugo de naranja y soja. La región del sur de Brasil que participa dinámicamente en el MERCOSUR y ha crecido a un nivel importante en los últimos años, sería la que más sentiría el impacto del libre comercio hemisférico (Ver anexo N° 05, Pág. 122). Esto ha movilizado a las autoridades de Estados como Río Grande del Sur a participar activamente en las negociaciones del gobierno brasileño en el marco del ALCA. Al respecto el Gobernador Oliver Dutra de Río Grande del Sur, creó una Comisión Especial presidida por el Vice-Gobernador Miguel Rosseto, cuyo propósito es el de estudiar el impacto del ALCA en la economía de este Estado, debido a que buena parte de la producción agrícola de esta región sufre las restricciones de ingreso para-arancelarias de los EE.UU (soja, arroz, trigo, productos agrícolas y pecuarios, maquinaria). "Setores como os de máquinas correm o risco de desaparecer, revela a Nota de Trabalho no. 1 escrita pela comissão especial." Esta Comisión presidida por Rosseto, formó parte de la delegación de Brasil en la pasada Cumbre de Québec (Abril de 2.001), siendo la única de un Estado brasileño. La posición del Gobernador Dutra no es contra el ALCA, por el contrario reconoce que el ALCA podría beneficiar a sectores industriales radicados en su Estado como el de calzados y papel, pero considera que no deben descuidarse otros frentes de negociación y acuerdos, como por ejemplo con la UE y Asia. Estudios realizados por la Federación de Industrias del Estado de Minas Gerais (FIEMG) estiman que para que las empresas brasileñas logren incrementar su competitividad con relación a las empresas de EE.UU, se necesitarán inversiones por el orden de los 300 billones de US $ para lograr reducir esta diferencia en un 50 %. En este sentido, el gobierno de Brasil sostiene que "se a integração americana não representar ganhos sociais para cada cidadão, não haverá Congresso que possa aprová-la, nem governo que possa concordar com esses termos de negociação. Não temos de nos sujeitar a pressões, ameaças de isolamento e outros tipos de retaliação", recomenda o presidente da Federação das Indústrias do Estado de Minas" Observamos entonces que el escenario de las negociaciones internas en Brasil con respecto al ALCA es complejo, debido a que importantes sectores industriales no están dispuestos a sacrificarse en función del proyecto del ALCA, porque sus intereses no son resguardados. Esto ha hecho que la posición de importantes sectores económicos de la Región Sudeste (especialmente de São Paulo) tengan un peso importante a la hora de precisar las acciones que en el tema del ALCA asumirá el gobierno, debido a la proporción de su participación en las exportaciones totales del país (Ver anexo N° 05. Pág. 122) . A lo antes mencionado, se suma la crisis energética de Brasil en el 2.001 y la incertidumbre creada por las próximas elecciones en el 2.002. Este contexto puede debilitar la posición del país en las negociaciones e incidir igualmente en una disminución de las IED en los próximos meses. Ante estas dificultades, el fortalecimiento del MERCOSUR y un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR cobra mayor importancia para Brasil, como suplidores efectivos de recursos energéticos (Argentina, Bolivia y Venezuela) con el objetivo de que la crisis energética no afecte el desempeño de su industria e incrementar la participación de sus exportaciones en los países de la región. En el comercio exterior de Brasil, América Latina se ha convertido paulatinamente en un comprador importante de sus productos manufacturados, (Ver anexo N° 03 y 04, Págs. 120 y 121) con lo que la posible pérdida de participación de estos productos brasileños con productos de EE.UU, Canadá o México, en mercados como los de sus socios del MERCOSUR y los países miembros de ALADI, hace que el logro de sus metas con un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR sean importantes. Resulta pertinente incluir una visión diferente a la sostenida por algunos sectores económicos y el propio gobierno brasileño con relación al ALCA. Así, estudios realizados por la Fundación Getúlio Vargas y la Confederación Nacional de la Industria (CNI) sostienen que más allá de lograr un ingreso en condiciones favorables a EE.UU, el número de empresas que se beneficiarían de un mejor acceso al mercado de la ALADI es mayor que lo que considera el gobierno. Por esto es evidente que la construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR para Brasil cobra mayor importancia, debido a que la construcción de un área de libre comercio sudamericana sin la presencia de EE.UU y con el peso de la economía de Brasil haría que el resultado de las negociaciones sea ampliamente favorables a sus intereses, los cuales podrían posteriormente defenderse con más fuerza en el ALCA. 3.4.- Relaciones Comerciales Brasil - EE.UU: Brasil y EE.UU son las dos principales economías al sur y el norte del continente americano, ambas tienen un especial interés en el resultado de las negociaciones del ALCA, pues el mismo será determinante en el futuro económico y político de cada uno. Las relaciones comerciales entre Brasil y EE.UU no han sido fáciles, puede decirse que estas se caracterizan por las asimetrías existentes en la producción de bienes y servicios. Históricamente para Brasil el mercado de EE.UU ha sido importante pero no el principal en su comercio exterior. Estas asimetrías económicas se expresan desde dos aspectos que ya hemos mencionado anteriormente pero que se hace necesario recalcar: Las barreras de EE.UU aplicadas a algunos productos importantes de Brasil (Acero, azúcar, naranja y jugo de naranja, calzados, textiles, carnes). La apertura de la economía de Brasil así como estimuló las importaciones, incrementó los litigios comerciales relacionados con propiedad intelectual y medidas antidumping (a mediados y fines de los ochenta e inicios de los noventa). En este sentido, vemos como en el ALCA se multilateraliza el conflicto de intereses de EE.UU y Brasil, representando para ambos una oportunidad única de poder preservarlos. Los EE.UU apoyados por buena parte del Caribe Insular, Chile, Colombia, Ecuador, Uruguay, Canadá, México y los países de América Central, y Brasil, con el MERCOSUR como su plataforma de negociación, con el apoyo de Venezuela y queriendo establecer un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR. Lo cierto es que para ambos países el resultado de estas negociaciones se pone en juego su prestigio y sobre todo significa una prueba de fuego para su capacidad de negociación. En este sentido, el Brasil ha logrado pequeños triunfos a lo largo del proceso, el más reciente se produjo en la Reunión Ministerial de Buenos Aires (Abril de 2.001) en donde logró que no fuese aprobada la propuesta de EE.UU de adelantar la fecha de creación del ALCA para el 2003. En el área de inversiones, los EE.UU han logrado aumentar en los últimos años su presencia en el mercado de Brasil, debido al número de inversiones realizadas en los procesos de privatización y a las oportunidades que esta economía ofrece a los capitales foráneos. Mientras en el comercio binacional, Brasil ha incrementado sus exportaciones al mercado de EE.UU. Este mercado superó al de la ALADI como destino de sus exportaciones de productos manufacturados durante el primer trimestre del 2.001, representando un incremento de 20,1% en comparación con el mismo período del año anterior. Sobre las efectos del ALCA para ambos países podemos precisar: Brasil y EE.UU siempre tendrán una agenda bilateral extensa, en palabras del principal negociador de Brasil en el ALCA el Embajador José Alfredo Graça Lima, su país no desecharía la posibilidad de establecer en forma bilateral un acuerdo de libre comercio con EE.UU . Para Brasil la estrategia negociadora está marcada por los atractivos de acceso al mercado y tecnologías de EE.UU y los riesgos de una merma importante de su capacidad productiva. Para ambos países la integración hemisférica implica sensibilidad para ciertos sectores. Poseen coincidencias en otros temas relacionados al comercio, como el acceso al mercado de la UE, el diálogo continental con Japón y el fortalecimiento de la OMC. Podemos afirmar que independientemente de las disputas bilaterales en materia de comercio que puedan existir entre ambos países y de sus compromisos con los proyectos de integración a los que pertenecen (NAFTA y MERCOSUR), "tienen intereses convergentes en la formación de un mercado hemisférico que les permita aumentar la eficiencia de sus industrias estratégicas" Cabe resaltar, que las negociaciones comerciales entre Brasil y EE.UU no se circunscriben al tema del ALCA, dos veces al año se reúne una comisión bilateral para tratar asuntos de interés económico y comercial, esta comisión es estrictamente de carácter consultivo. Para Brasil, América Latina es un mercado de potencialidades importantes, el 70 % de los productos que comercializa con la región son industrializados con un mayor valor agregado, que los diferencia profundamente de las ventas realizadas a la UE y Asia constituidas mayoritariamente por productos básicos. En el ALCA los productos brasileños competirían con los provenientes del NAFTA y de otros países del continente, entonces para Brasil está en juego en el ALCA el lograr un acceso más competitivo de sus productos al mercado de EE.UU. 3.4.1.- La Visión del ALCA en América del Sur y la Unión Europea: Como hemos mencionado antes con relación a la posición de los países de América Latina sobre la propuesta de crear el ALCA, vemos como se fracciona la región en un primer grupo que está en condiciones (desde el punto de vista técnico) de acceder al NAFTA, con lo que EE.UU busca debilitar la postura de Brasil de negociar desde los bloques regionales existentes. Un segundo grupo de países que debido a sus relaciones comerciales, históricas y la influencia que ejerce sobre éstos, están más propicios a establecer un acuerdo de libre comercio con EE.UU. Finalmente, un tercer grupo de países que en su posición oficial (caso Argentina, Venezuela) apoyan la propuesta de Brasil de fortalecer el mercado latinoamericano antes de ingresar al ALCA, pero que poseen un interés especial en el mercado de EE.UU. En el primer grupo, es decir los países y regiones que técnicamente se encuentran en condiciones de celebrar acuerdos bilaterales con EE.UU o de ingresar al NAFTA, debido a poseer condiciones favorables en las áreas política, financiera y arancelaria encontramos a: Chile Uruguay América Central (sin Panamá) en especial Costa Rica y El Salvador. Caribe Insular De estos países los que más pueden debilitar la postura de Brasil son Chile y Uruguay, estos dos países conjuntamente con El Salvador apoyaron la propuesta de EE.UU de adelantar la fecha de creación del ALCA para el año 2003, propuesta que no logró ser aprobada debido a la fuerte posición de Brasil. En el caso uruguayo, ha sido reiterado el interés de este país en avanzar hacia el ALCA. Esto se ha visto potenciado con la reciente creación en el marco de la Cumbre de Québec (Abril 2001) del Consejo Económico Conjunto entre EE.UU y Uruguay, donde se trataran temas relacionados a sus relaciones bilaterales en el ámbito ministerial. Este ámbito de negociación fue establecido por los EE.UU simultáneamente con Argentina. Medida -que en palabras de Peter Romero Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental- demuestra el interés de su país en establecer un foro para el diálogo y no un quiebre del MERCOSUR. En palabras del mismo funcionario, se trata de negociar aspectos de interés bilateral con ambos países y en caso de que las negociaciones del ALCA no prosperen, los EE.UU negociarían acuerdos de libre comercio de forma bilateral con los países de América Latina. En este sentido la posición de Argentina ha sido de negociar desde el MERCOSUR. El representante comercial de EE.UU, Embajador Robert Zoellick "no pierde oportunidad de aclarar que quedan abiertas las puertas para arreglos bilaterales en América latina, sobre todo si Brasil no avanza hacia el ALCA al ritmo que satisface a Estados Unidos" Esta posibilidad en la práctica se haría difícil, debido a que ambos países como miembros del MERCOSUR, a partir del 30 de Junio de 2.001, no podrán negociar acuerdos de libre comercio en forma individual con un tercer país. Tal negociación deberá hacerse desde el MERCOSUR en el llamado formato 4+1, con lo que para Brasil la posibilidad de que sus socios del bloque se abran en negociaciones individuales queda -por lo menos en lo oficial- descartada. Caso muy distinto es la posición y la percepción de Chile sobre el ALCA, debido a su estructura de comercio exterior y al proceso de apertura económica que en forma muy acertada se realizó en la década de los años setenta y ochenta, haciendo que el ALCA represente "más oportunidades que riesgos" para el país trasandino. En ese momento de la economía chilena, el derrumbe de las barreras tarifarias generó una importante pérdida de empleos debido a la entrada de productos importados de menor costo que hizo que sectores industriales no pudiesen competir y se viesen obligados a ceder posición en su mercado. Ese proceso de apertura, le permite hoy a Chile ser una de las economías más abiertas del mundo, con bajos impuestos a la importación y con un 60% del PBI proveniente de su comercio exterior. El crecimiento económico de Chile en la pasada década fue muy importante y aún en época de recesión sus indicadores económicos continúan siendo muy superiores a los del resto de los países de América Latina. La posición del gobierno chileno en palabras del Presidente Ricardo Lagos es de "querer beneficiarse de un incremento mayor del comercio con EE.UU y Europa" . La inserción internacional de Chile se desarrolla en varios escenarios: Miembro del A.P.E.C (Asia Pacific Economic Cooperation). Miembro asociado del MERCOSUR Acuerdos bilaterales de libre comercio con Canadá y México, y de complementación económica con: Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela. Negocia un Acuerdo de Libre Comercio con la UE y con la EFTA (European Free Trade Área (1.960): Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza). Esto evidencia como la estrategia chilena de inserción internacional se basa en establecer nexos comerciales y negociar con todos aquellos mercados con los cuales exista la posibilidad de establecer relaciones de comercio, sin concentrarse ni supeditarse a uno en forma específica, sino manteniendo una estructura de relaciones comerciales realmente diversificada. Para Chile sus relaciones con EE.UU son catalogadas como "una de las áreas de inserción internacional prioritarias para la política exterior" , lo cual cobra mayor importancia -pese a verse afectados por medidas antidumping de EE.UU.- debido a que ese país es el primer socio comercial de Chile, representando un tercio de su comercio exterior y siendo su primer inversionista extranjero en los últimos cinco años. Desde 1.998 funciona una comisión bilateral entre Chile y EE.UU, cuyo objetivo es negociar un posible Tratado de Libre Comercio, tratando temas sobre acceso a mercados, reglas de origen y aduaneras, antidumping, asuntos sanitarios, inversiones, servicios, comercio electrónico, copyright, solución de controversias, compras públicas y trabajo y medio ambiente. Actualmente Chile y EE.UU negocian la firma de un acuerdo de libre comercio para finales de 2.001, hecho que fue resaltado recientemente en la Cumbre de las Américas de Québec por el gobierno chileno y por el representante comercial de EE.UU Zoellick. Este eventual acuerdo significaría un debilitamiento en la construcción de un espacio económico sudamericano, pues Chile podría concentrar sus intereses económicos en el mercado de EE.UU y el NAFTA. Esto restaría en ambos escenarios, el prestigio y seriedad que a la economía chilena le es reconocida en el mundo. En el segundo grupo de países, ubicamos a tres naciones andinas que si bien no son considerados por EE.UU como candidatos a ingresar al NAFTA, están -debido a sus relaciones comerciales, históricas y la influencia que ejercen los EE.UU- más propicios al establecimiento del ALCA, los tres países son: Colombia Ecuador (dolarizado en el año 2.000). Perú El ascenso al gobierno del conservador Andrés Pastrana en Colombia, significó una mejoría en las tensas relaciones de Colombia con EE.UU bajo la cuestionada administración del liberal Ernesto Samper Pizano. Colombia, representa un factor importante en las negociaciones hemisféricas, es miembro del G3 (junto a México y Venezuela) acuerdo con una estructura muy similar a la del NAFTA. Junto a Venezuela son el motor de la CAN y pese a estar inmersa en un clima de guerra civil el potencial de su economía, unido a su eficiencia empresarial y al profesionalismo de su Cancillería, hacen de ella un actor importante en la construcción del ALCA. El gobierno de Pastrana es un firme defensor de que el libre comercio debe servir para atenuar los niveles de pobreza de la región, que son considerados como el origen de la violencia social en la que se encuentra América Latina, incluso, su administración planteó la posibilidad del ingreso de su país al NAFTA. Esta posibilidad fue anunciada por el mismo Presidente Pastrana en el marco del "Segundo Encuentro para la Productividad y Competitividad: Colombia Compite" realizado en Santafé de Bogotá en Febrero del año 2.000. En esa oportunidad Pastrana planteó formalmente ante los industriales de su país, la solicitud de su gobierno de ingresar como cuarto integrante del NAFTA, lo que generó serias críticas en distintos sectores económicos. Ante esta situación encontramos distintas posiciones, hay sectores empresarios que consideran que el ingreso del país al NAFTA, representaría para Colombia que parte de su industria y sector productivo se vean afectados muy negativamente, mientras otros sectores opinan que este posible ingreso generaría en el mediano plazo empresas más competitivas y exitosas, debido a la necesaria actualización tecnológica e investigativa para ubicar sus productos en el mercado de Canadá y EE.UU. Al respecto y en palabras de la Ministra de Comercio Exterior, Dra. Marta Lucía Ramírez de Rincón, el gobierno colombiano asegurará dar garantías a los sectores de la industria nacional más vulnerables para revitalizarse y salir airosa frente a las exigencias que hoy por hoy impone la globalización, así como también que el gobierno nacional no dará ningún paso que pueda restarle competitividad a algún sector de la industria nacional. La autonomía de Colombia en materia de negociaciones en el ALCA estará muy condicionada a su situación interna y la necesidad de este país de continuar contando con el apoyo de EE.UU a la iniciativa del Plan Colombia, así como a los cíclicos enfrentamientos con Venezuela, su segundo socio comercial, dificultándose una efectiva coordinación en el seno de la CAN. Ecuador enfrenta una coyuntura política y económica muy difícil, que unido a su poco peso económico le resta protagonismo en el escenario del ALCA, pues es un país para el cual sus relaciones comerciales con EE.UU son fundamentales. Los países que mantienen un interés especial en el mercado de EE.UU, pero que oficialmente apoyan la propuesta de Brasil de fortalecer el comercio en América del Sur antes de negociar el ALCA son: Argentina Venezuela. La posición oficial de la Argentina es de negociar el ALCA desde el MERCOSUR. El ALCA podría servir para sincerar las relaciones comerciales entre Argentina y Brasil, debido a que existiría un mayor equilibrio para la negociación que el existente actualmente en el MERCOSUR. La economía argentina se ve afectada por la fuerte política de subsidios que Brasil aplica a importantes sectores productivos. Su ingreso al ALCA ayudaría a disminuir la influencia de Brasil en su economía a través del aumento del intercambio comercial con otros países del continente. En el caso de Venezuela, el gobierno del Presidente Teniente Coronel Hugo Chávez Frías, apoya fuertemente la postura de Brasil - situación que profundizaremos más adelante al tratar el tema de las negociaciones entre la CAN y el MERCOSUR-decisión que representa una ruptura del modelo de relaciones de ese país con su principal socio comercial, los EE.UU. Como hemos visto antes, Venezuela es el país de América del Sur que dirige el mayor porcentaje (44%) de sus exportaciones al mercado de EE.UU. El gobierno de Chávez si bien no se opone a la creación del ALCA en forma terminante, reivindica el tratamiento del impacto social que el comercio hemisférico tendrá para América Latina, así como plantea que si el ALCA se negocia bajo los principios de EE.UU, significaría la subordinación total de nuestros países ante EE.UU (coincidiendo con la posición de Brasil). La posición de la UE con respecto al establecimiento del ALCA es importante si consideramos que el bloque europeo es el segundo socio comercial tanto América Latina en su conjunto y del MERCOSUR. La UE en los últimos meses ha dado señales de un mayor interés en establecer una zona de libre comercio con el MERCOSUR. Ello puede deberse a la percepción de los avances de las negociaciones del ALCA y el impacto que estas tendrán en su comercio con América Latina. Esta percepción de la UE se ve potenciada debido a la crisis en materia agrícola que le generó en los últimos meses los brotes del virus de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (Vaca Loca) y de la Fiebre Aftosa, así como a la disminución de su intercambio comercial con México luego que este país ingresara al NAFTA concentrando su intercambio comercial con EE.UU. Se evidencia así el carácter pendular del interés europeo especialmente en las negociaciones de una eventual asociación interregional con el MERCOSUR. Es así como "otro motivo de preocupación por parte de Europa es la posibilidad de perder acceso a mercados latinoamericanos. Cuando México entró en el NAFTA, Europa perdió la mitad de este mercado, y llegó más tarde a firmar un acuerdo de libre comercio. El temor es que se repita esta historia con MERCOSUR" Para los europeos el ALCA implica mucho más que la posibilidad de disminuir su presencia en el mercado de América Latina y en especial del MERCOSUR. Consideran que el ALCA podría generar la aparición de nuevas normas y reglamentaciones que regirán en el comercio mundial, en áreas como telecomunicación, informática, finanzas y reglas de competencia Por esto, los países europeos no pueden permitirse estar al margen de los acontecimientos económicos de América Latina, y ven al MERCOSUR como sus mejores interlocutores debido a su menor vinculación económica con EE.UU, aunque su prioridad actual se concentra en los países de Europa del Este. Los miembros de la UE ven las negociaciones del ALCA desde tres perspectivas: Serán difíciles debido a la imposibilidad de EE.UU en satisfacer las aspiraciones de los países de América Latina y especialmente del MERCOSUR en áreas como reglamentación antidumping. Dependerán de que la administración de Bush logre el llamado Fast Track o Trade Promotion Authority . Se dilatarán en el tiempo debido a la posición de Brasil y el MERCOSUR. El análisis precedente nos demuestra la importancia que no sólo en el continente americano tiene el desarrollo de las negociaciones comerciales hemisféricas. En consecuencia, es importante analizar el surgimiento del proyecto del ALCSA en 1.993 y las actuales negociaciones entre la CAN y el MERCOSUR, así como las ventajas y dificultades de un eventual acuerdo, ya que éste podría tener especial protagonismo en el resultado de las negociaciones del ALCA. IV.- EL ALCSA Y LAS NEGOCIACIONES CAN - MERCOSUR: Ventajas y Dificultades de un espacio económico en América del Sur. El objetivo del presente capítulo es el de determinar las ventajas y dificultades de la construcción de un espacio económico sudamericano, tomando como base la integración entre la CAN y el MERCOSUR, teniendo en cuenta los distintos modelos y enfoques con especial énfasis en el área de solución de controversias, donde existen profundas diferencias. Para el logro de este objetivo iniciaremos este capítulo con un análisis del surgimiento de la propuesta del ALCSA en 1.993, el contexto económico y político de América del Sur, consecuencias económicas y políticas para Brasil, repercusiones en el proceso del ALCA, la ofensiva brasileña con el apoyo del gobierno de Venezuela. Seguidamente, realizaremos una breve exposición de los orígenes y la estructura institucional de la CAN y el MERCOSUR, destacando las principales semejanzas y diferencias existentes entre ambos bloques desde el punto de vista político-institucional y económico-comercial, abordando en detalle dos áreas importantes como el tipo de cambio y la coordinación de políticas macroeconómicas. Posteriormente, expondremos el sistema de solución de controversias en la CAN y del MERCOSUR, con profundas diferencias, lo que pudo influir -en búsqueda de lograr un rápido acuerdo entre ambos- al circunscribir en un eventual acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR la solución de controversias a las normas de ALADI y la OMC. Finalmente, analizaremos las acciones que se han tomado en materia de política exterior común. Destacaremos la participación de cada uno de los países en el proceso del ALCA. Finalmente estudiaremos la posición de México en el contexto de América del Sur y sus relaciones con el G3 y el ALCA. Todo esto nos permitirá dilucidar la viabilidad de creación la construcción de un espacio económico sudamericano y determinar si sobre la base de las dificultades expuestas, es una opción factible para la región o es parte de la estrategia de negociación brasileña ante el ALCA. 4.1.- El Área de Libre Comercio de América del Sur: En noviembre de 1.991, luego de la ratificación del Tratado de Asunción, Brasil -motivado por su dimensión en la región- defendió la Iniciativa Amazónica, buscando lograr acuerdos de índole comercial con los países de la cuenca amazónica. "Itamaraty, comenzó a trabajar con el concepto de integración sudamericana en el plano comercial a partir de 1.992, cuando fue formado el NAFTA". Durante la VII Reunión de Presidentes del Grupo de Río (Santiago de Chile 1993), el entonces presidente de Brasil, Itamar Franco lanzó en forma oficial la propuesta de creación de un área de libre comercio sudamericana, que incluiría a la CAN, Chile, Guyana, Surinam, Trinidad y Tobago y el MERCOSUR, "as bases iniciais e as características gerais da proposta do Governo brasileiro, com vistas à conformação da ALCSA (...)tem como objetivo favorecer o desenvolvimento econômico e social, a través da liberalização acelerada do comércio de bens entre nossos países, no horizonte temporal máximo de 10 anos, entre 1995 e 2005. (...)Para acelerar esse objetivo, é necessário iniciar entendimentos, o quanto antes no curso de 1994. Obviamente, isso implicará também conversações dentro de cada grupo sub-regional, de modo a garantir os legítimos interesses e expectativas de cada um de seus integrantes (...) Na concepção brasileira, os acordos integrantes da ALCSA poderão constituir basicamente em programas de desgravação tarifária linear, automática e progressiva e abranger parcela substancial de comércio. É indispensável, na visão brasileira, que a desgravação ocorra em prazos e rítmos diferenciados, consoante o grau de desenvolvimento econômico, as especificidades da estrutura produtiva e as peculiaridades do intercâmbio das partes envolvidas". Desde el punto de vista brasileño, interpretar la propuesta de construcción de un espacio económico sudamericano para negociar frente a EE.UU en el ámbito del ALCA, sería no saber interpretar su propósito en el que se conjugan temas comerciales, así como aspectos en los cuales el interés del resto de los países de América del Sur es coincidente con los de Brasil, como lo son la democracia, el combate al narcotráfico e infraestructura. En palabras del Canciller Celso Lafer, el gobierno de Fernando Henrique Cardoso tiene como objetivo la profundización de la cooperación ya existente en el espacio sudamericano. El interés en lograr el desarrollo armonioso de América del Sur, -según sus palabras- ha sido un aspecto constante en la diplomacia de su país. El Canciller brasileño respalda sus dichos mencionando una serie de Tratados y Acuerdos firmados con varios países de la sub-región durante le siglo XX: Argentina, Brasil, Chile (1.909) Creación de la ALALC (1.960) Tratado de la Cuenca del Plata (1.969) Tratado con Paraguay (1.973) Tratado de Cooperación Amazónica (1.978) Acuerdo Tripartito (Argentina, Brasil, Paraguay (1.979) Creación de la ALADI (1.980) Esta aseveración del Ministro Lafer no coincide con la realidad histórica. Si bien el Brasil ha sido un país importante en distintos momentos de América Latina, ha orientado sus relaciones diplomáticas en función del destino de sus exportaciones. Como ya hemos mencionado, durante la primera mitad del siglo XX, el Brasil tuvo fuertes vínculos con los EE.UU, país que entonces absorbía buena parte de sus exportaciones, y con el que estrechó lazos militares, hecho que lo favoreció finalizada la segunda guerra mundial. Es interesante como la historia parece repetirse, ya que durante el gobierno de Collor de Mello (1.990-1.992) -como hemos mencionado- se pensó en un ingreso al primer mundo basado en las profundas reformas neoliberales y la reestructuración del tamaño del Estado, lo cual efectivamente no fue así. Posteriormente, durante el gobierno de Itamar Franco (1.992-1.994) el Brasil buscó un acercamiento hacia América Latina, en lo que la existencia del MERCOSUR sirve para esta aproximación y para adecuarse al sistema económico internacional de bloques económicos. Con el ALCSA en 1.993 buscaba una mejor posición en las negociaciones hemisféricas. Este interés en la región, se debe igualmente al perfil de las exportaciones a estos países que son de un alto valor agregado, con lo cual es importante para Brasil consolidar e incrementar su presencia en América del Sur. En el desarrollo de construcción de un espacio económico sudamericano, Brasil obtuvo su primer éxito el 04 de marzo de 1.994 en Buenos Aires, a través del Comunicado Conjunto de los Ministros de Economía y Finanzas del MERCOSUR, en el cual confirmaron el apoyo completo a la liberalización comercial entre los países de América del Sur como un fin en sí mismo, para facilitar la entrada de la economía de la región al hemisferio y al mundo, designando a Brasil para negociar esta decisión con los países de la CAN. Posteriormente, en 1.998 se firmó el Acuerdo Marco para la Creación de la Zona de Libre Comercio entre la CAN y el MERCOSUR. En palabras de Canciller Celso Lafer "A formação de uma área de livre comércio entre os países do Mercosul e a Comunidade Andina significa, na practica, a criação de uma zona de livre comércio na América do Sul, uma vez que Chile e Bolivia já contam com acordos de livre comércio com o Mercosul. Guiana e Suriname, por sua vez, que também estão fora dos outros grupos regionais já assinaram com o Mercosul memorandos de entendimento de cooperação, que representam um primeiro passo de aproximação". Es importante remarcar que un eventual acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR significaría un primer y definitivo paso hacia la construcción de un espacio económico sudamericano. Posterior a la firma del Acuerdo Marco en 1.998, se dio inicio a las negociaciones para las Preferencias Arancelarias. Las de negociaciones de preferencias arancelarias no fueron productivas y llevaron a extender la fecha para finalizarlas a Marzo de 1999 así como a prorrogar la vigencia de los acuerdos bilaterales. Para Marzo de 1.999, durante la octava reunión de negociaciones y ante la imposibilidad de conciliar posiciones y lograr un acuerdo, Brasil decide negociar y firmar un Acuerdo de Alcance Parcial y Complementación Económica con la CAN en 1.999, tratando en forma individual y fuera del MERCOSUR. Hecho que fue imitado por la Argentina en junio del 2.000, llegando a un Acuerdo de similares características con los países andinos. En Septiembre del 2.000 por invitación del Presidente Fernando Henrique Cardoso, se realizó en la ciudad de Brasilia la Primera Cumbre de Presidentes de América del Sur, con la participación de los Jefes de Estado y de Gobierno de Chile, Guyana, Surinam y Trinidad y Tobago, con el propósito de impulsar las negociaciones no sólo para la construcción de un espacio económico sudamericano, sino también en temas de infraestructura, democracia y narcotráfico. La Declaración de Brasilia (Septiembre 01 de 2.000), establece que la construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR deberá realizarse antes de Enero del 2.002. Esto en forma simultánea al perfeccionamiento y profundización de ambos bloques, a las negociaciones del ALCA y de la OMC. Lo más destacado de esta declaración es el reconocimiento de las dificultades que envuelve el contexto globalizador en el que se plantea la integración de la sub-región. Es importante resaltar que en 1.993 cuando se presentó el proyecto del ALCSA se haría sobre la base de un programa recíproco de reducción tarifaría y de eliminación de restricciones no arancelarias que influyen directamente sobre el comercio sub-regional con excepción del área de servicios, una reducción de alrededor del 80% del valor del comercio. De esta desgravación progresiva, quedan exceptuados una lista de productos sensibles, los cuales están protegidos en los términos de los acuerdos del GATT. Cabe destacar que el área de servicios de la economía de Brasil, es en el que mayor interés tiene EE.UU y que Brasil desea preservar de una invasión por parte de capitales estadounidenses. Desde el lanzamiento del ALCSA en 1.993, Brasil dejó por fuera -en un primer momento- este importante sector de su economía ya que planteó una desregulación sólo del comercio de bienes. En las actuales negociaciones de construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR el área de servicios esta dentro de la negociación. Esta política de desregulación entre los países de América del Sur implica en materia de procesos de integración en América Latina: Una reducción de todo el universo arancelario, con una lista de excepción, similar a lo implementado por el MERCOSUR que dinamizó el intercambio intra-bloque. La construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR es un proceso que se desarrollará en un contexto político de democracia, en el marco de una visión económica muy similar en todos los países del continente, con un objetivo común, el de poder insertarse de una manera más competitiva en el escenario económico mundial. La base de negociaciones, estará en el marco de los acuerdos de libre comercio existentes entre los países de América del Sur miembros de ALADI, dentro de las normas de la OMC, teniendo en consideración los principios de los tratados constitutivos de ambos bloques y con el apoyo técnico de la ALADI para negociar lo relacionado a normas de origen y solución de controversias. La construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR forma parte de la política de integración de Brasil, en donde existen tres círculos concéntricos: Consolidación y profundización del MERCOSUR, en el corto plazo. La construcción de un espacio económico sudamericano, profundizando la cooperación existente en América del Sur y el logro un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR. Una mayor aproximación a América del Norte, en negociaciones entre bloques. En estos escenarios el MERCOSUR, juega un papel importante debido a que es la plataforma desde donde el Brasil puede consolidar su presencia en América del Sur y posteriormente negociar con EE.UU. Para su élite dirigente es importante políticamente mantener al bloque como lo ha dicho el propio Ministro Lafer "con paciencia" . La construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR como hemos remarcado, implica para el Brasil la posibilidad de incrementar sus exportaciones de productos manufacturados, debido a que son estos los que comercializa mayoritariamente con América del Sur, obteniendo mejores beneficios económicos debido al valor agregado de los mismos. De concretarse esta iniciativa de Brasil, tendrá importantes repercusiones en las negociaciones del ALCA: Reforçará ainda a capacidade de atuação da América do Sul nos planos hemisféricos e mundial . Logrará una apertura gradual del mercado de los países de la sub-región , debido a que de concretarse el ALCA no podrá generar entre los países miembros de América del Sur menos comercio que el preexistente. La posibilidad de negociar bloque los países de América del Sur con otros bloques o regiones económicas como la UE, la ASEAN, buscando disminuir la concentración de su comercio con EE.UU. Un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, reuniría a cuatro de las cinco principales economías de América del Sur: Argentina, Brasil, Colombia, Venezuela y eventualmente Chile. Estos cinco países representan casi la totalidad del Producto Bruto Interno (PBI), las exportaciones, la superficie, las importaciones y la población total del sub-continente. % De estas cifras, la economía chilena representa el 6 % del PBI, el 12 % de las exportaciones, el 8,5 % de las importaciones, el 4 % de la superficie y el 4 % de la población total de la región. Esto evidencia el impacto que la firma de un acuerdo de libre comercio entre Chile y EE.UU tendría para la construcción de un espacio económico sudamericano. 4.1.1.- La Estrategia Brasileña en la construcción de un espacio económico sudamericano: La construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR para Brasil no significa únicamente la consolidación y aumento de presencia de sus productos en América del Sur, sino que está en juego también, la posibilidad de acceder en condiciones favorables a insumos importantes para mantener su política de desarrollo industrial, abasteciéndose directamente de sus vecinos de América del Sur. Hemos visto el interés estratégico que los países del MERCOSUR tienen para Brasil, pero el mismo no se limita a los factores antes expuestos, por el contrario, se profundiza con el acceso por parte de Brasil a insumos que garantizan el desarrollo de la industria en diversos sectores. Entre estos insumos básicos podemos mencionar el gas natural de Bolivia, que provee a la ciudad de São Paulo a través de un gasoducto inaugurado durante el primer semestre de 1.999. El petróleo argentino, cuya compra si bien busca por parte de Brasil mantener un saldo favorable en la balanza comercial para Argentina y que éste país perciba como beneficioso al MERCOSUR. Igualmente es importante para la industria agroalimentaria de Brasil el acceso a los productos de zona templada de Argentina y a la generación y distribución de energía eléctrica con Paraguay en la represa de Itaypú. El área energética es de enorme interés, Brasil presenta déficit en la producción de energía, situación que se agravó a mediados del 2.001, debido a una fuerte sequía que influyó en la disminución de producción de energía hidroeléctrica, afectando a su industria y estimándose una importante disminución en los próximos meses de IED. Por lo tanto, es en el área energética donde Venezuela desempeña un rol importante en los intereses de Brasil. La postura del Presidente Hugo Chávez ante los EE.UU, ha facilitado al Brasil obtener el apoyo del principal proveedor de petróleo de EE.UU. El acercamiento de Venezuela hacia el MERCOSUR, no es una política planteada por la administración del Presidente Chávez, esta tiene su inicio formal en 1.994 en el gobierno del ex-Presidente Rafael Caldera (1.993-1.998), cuando Venezuela es invitada por Brasil a negociar un acuerdo de libre comercio con el MERCOSUR. La aproximación continuó durante los años 1997 y 1998 cuando el entonces Canciller Venezolano Miguel Angel Burelli Rivas firmó en Buenos Aires con su par Guido Di Tella un protocolo, a través del cual se le otorgaba a la nación andina el mismo status de relación que tienen Bolivia y Chile. En 1.998 estas negociaciones se paralizaron, debido a la crisis económica y política que envolvía al gobierno del Presidente Caldera y al clima de tensión en el cual se encontraba inmerso el proceso electoral, por el que llegó al poder el Teniente Coronel Hugo Chávez. El MERCOSUR es parte importante de la política exterior que el Presidente Chávez ha desarrollado en los primeros dos años de su primer período de gobierno. Podría decirse que el acercamiento al MERCOSUR está muy vinculado con la necesidad de la nación andina de ampliar sus mercados y de disminuir la influencia que el intercambio comercial con EE.UU tiene en su economía, así como con la línea de constantes desafíos de su gobierno al nuevo orden internacional, el cual le ha llevado a estrechar relaciones bilaterales y comerciales con Cuba, Libia, Irán, Irak, China y recientemente Rusia. El propio Presidente Chávez ha destacado que " el MERCOSUR es nuestra prioridad de integración y haremos todo cuanto podamos para concretar nuestra relación con este bloque" , con lo cual el Brasil obtiene el apoyo del principal proveedor de petróleo de EE.UU y poseedor de las más grandes reservas de petróleo pesado del mundo. Esta reiterado interés del mandatario venezolano en el MERCOSUR ha despertado preocupación en el seno de la CAN especialmente por parte de Colombia, el segundo socio comercial de Venezuela. Vale destacar, que lo que Chávez plantea es que un acercamiento de su país al MERCOSUR facilitaría la integración entre ambos bloques. En la Cumbre de Québec (Abril de 2.001), Venezuela hizo reservas a la Declaración, argumentando la necesidad de profundizar los aspectos sociales en la integración. El gobierno también sostiene que un eventual Acuerdo del ALCA sería consultado a través de Referéndum a sus ciudadanos, con lo que podría dilatarse la aprobación del mismo en ese país, situación que sería favorable a los intereses de Brasil. Las relaciones entre Brasil y Venezuela son muy positivas. Esto se evidencia en la revitalización del tratamiento de temas de interés común, que ha culminado con la firma de acuerdos (Bilateral de Inversiones en 1.997 y de Libre Comercio en el marco de la CAN en 1.999) cuyo objetivo es incrementar y facilitar las relaciones comerciales binacionales. Se han celebrado igualmente acuerdos de asociación entre las empresas Petróleos de Venezuela (PDVSA) y PETROBRAS de Brasil, para la exploración y explotación de yacimientos en ambos países, que está en sintonía con la estrategia venezolana de darle una mayor importancia estratégica y de negociación al petróleo. La balanza comercial binacional mantiene un saldo favorable hacia Venezuela. Igualmente, la nación andina provee al norte de Brasil de energía eléctrica desde la represa del Gurí ubicada en la cuenca del río Caroní, que posee el mayor potencial hidroeléctrico del país y uno de los mayores del mundo, con una producción para 1.998 de 80.000 GWH. En opinión del Profesor Helio Jaguaribe, la ampliación del espacio económico sudamericano deberá hacerse desde el MERCOSUR, ya que este posee las condiciones necesarias para este objetivo, por la existencia de aspectos histórico-culturales comunes. Este prestigioso académico respalda con sus argumentos la estrategia del gobierno de Brasil, diseñada para negociar desde instancias ampliadas de consenso y capacidades. En este sentido Jaguaribe considera que con la ampliación del MERCOSUR, se lograrán notables mejoras en la competitividad y un mayor poder de negociación al que pudiera tener cada país en forma individual. Plantea igualmente el Profesor Jaguaribe que el ALCA es la muerte del MERCOSUR. 4.2.- La Comunidad Andina y el MERCOSUR: Distintos Modelos de Integración: La principal diferencia entre la CAN y el MERCOSUR, se origina en el contexto internacional en el que ambos procesos se constituyeron, debido, a que este contexto determinó el posterior desarrollo de ambos; por lo cual podemos decir, que la CAN es un proceso más institucionalizado y en cierta forma burocratizado, modalidad que incidió en su baja dinámica comercial hasta los años noventa. El MERCOSUR, se formó en pleno proceso de reformas neoliberales, apertura económica y un contexto internacional regido por la economía internacional, lo cual le otorgó un perfil más comercialista, que le ha valido ser el proceso más dinámico en América Latina. El Pacto Andino (hoy CAN) se constituyó en momentos en que sus países trataban de lograr una apertura de sus economías, luego del modelo sustitutivo de importaciones que generó buena parte de las dificultades posteriores a superar por los países de América Latina en busca de la integración. La CAN se estancó, debido a la crisis de la deuda externa, pero esto no significó la muerte del bloque sub-regional, debido a que como veremos al analizar su política exterior, el Grupo Andino tuvo una activa participación en la formación del Grupo Contadora. La CAN, es el segundo proceso de integración sub-regional más antiguo de América Latina y el Caribe, se originó en 1.969, integrado por Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Perú. En esta primera etapa Venezuela no participó del proceso debido a: Las grandes diferencias macroeconómicas entre Venezuela y el resto de los países andinos. La razón es que Venezuela continuaba percibiendo importantes ingresos de divisas provenientes del petróleo, que originaba el 23 % de las exportaciones de América Latina durante los años cincuenta y sesenta. El elevado poder adquisitivo del Bolívar (moneda venezolana) que facilitaba las importaciones. La existencia del Tratado de Reciprocidad Comercial con EE.UU, a través del cual Venezuela se comprometía a otorgar un trato preferencial a aproximadamente 500 renglones correspondientes a bienes de consumo de origen industrial, a cambio de ciertas ventajas arancelarias por parte de EE.UU. al petróleo importado desde Venezuela, que contaba con apoyo del empresariado nacional. La cláusula de Nación más Favorecida (NMF) contenida en otros convenios comerciales de Venezuela, el trato preferencial concedido a EE.UU. se hizo extensivo a la mayoría de las naciones industrializadas. Para fines de la década del sesenta la política substitutiva presentaba síntomas de agotamiento en Venezuela, al menos en lo que se refería a bienes de consumo, esta política tenía más de diez años de vigencia y hubiese sido conveniente aplicar un proceso progresivo de reducción de la protección con el objetivo de mejorar la productividad, obteniendo una disminución de precios para los consumidores, esto no tuvo el apoyo del ámbito empresarial ni político. En su lugar, se optó por la vía de profundizar la integración, particularmente en el Grupo Andino, lo cual se consideraba equivalente a una apertura programada y progresiva, pero limitada a los países andinos cuyo nivel de desarrollo era menor al de Venezuela. La constitución final del grupo andino se definió entre 1.973 y 1.976, con la incorporación de Venezuela (13/02/73) y la denuncia por parte de Chile del acuerdo (30/10/76). Ello derivó en su retiro del bloque debido a las políticas de apertura económica del gobierno del General Pinochet, que no eran compatibles con las del Grupo Andino. La CAN se define como una Unión Aduanera y Zona de Libre Comercio , donde el intercambio de mercancías entre sus miembros está libre de derechos de importación, contando también con importantes medidas que facilitan el comercio de servicios y la liberalización de regímenes de inversión extranjera. Igualmente, la CAN es una organización sub-regional con personalidad jurídica internacional, conformada a través de diferentes órganos e Instituciones que forman el Sistema Andino de Integración (SAI). Sus principales objetivos son: Promover el desarrollo equilibrado y armónico de sus países miembros en condiciones de equidad. Acelerar el crecimiento por medio de la integración y la cooperación económica y social, impulsar la participación en el proceso de integración regional, con miras a la formación gradual de un mercado común latinoamericano y procurar un mejoramiento persistente en el nivel de vida de sus habitantes. La CAN constituye el sistema de integración sub-regional de América Latina con un mayor grado de institucionalización a través de su estructura organizativa: Consejo Presidencial Andino: Formado por los Jefes de Estado de los países miembros, es el máximo órgano del SAI, emite directrices en áreas de política de integración sub-regional, coordinación entre los órganos que forman el SAI, evaluar el proceso de integración y su proyección externa, es presidido alternativamente por cada uno de los países del grupo, en orden alfabético por el período de un año. Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores (CAMRE): Está conformado por los Ministros de RR.EE de los países miembros, a cargo de formular -principalmente- la Política Exterior Común (PEC), coordinar la posición conjunta en foros y negociaciones internacionales. Este se reúne dos veces al año y es presidido por el mismo país que esté a cargo del Consejo Presidencial Andino. Comisión de la Comunidad Andina: Está conformada por un representante plenipotenciario de cada uno de los miembros del bloque. Es presidida por el representante del país que esté a cargo del Consejo Presidencial Andino, sus principales funciones están relacionadas con la formulación, ejecución y evaluación de la política de integración sub-regional y comercio e inversiones; aprueba y evalúa el presupuesto anual de la Secretaría General y del Tribunal de Justicia Andino, es la encargada de fijar la contribución económica de cada país al bloque. Secretaría General: Órgano ejecutivo de la CAN y actúa sobre la base de los intereses de la sub-región, otorga apoyo técnico a los demás organismos del SAI. El Secretario General es elegido por el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores para un período de cinco años y con la posibilidad de una reelección inmediata, entre sus principales funciones está la de evaluar la aplicación y logros de objetivos de la CAN, elaboración de estudios técnicos. El Secretario General ejerce la representación jurídica de la CAN. Parlamento Andino: Órgano deliberante del SAI, de naturaleza comunitaria, a través de representantes elegidos por voto directo y secreto en función de lograr la representación plena de los pueblos que forman los países miembros de la CAN. El Parlamento Andino estará formado transitoriamente por representantes de los Congresos Nacionales de los países del bloque. Sus principales funciones están relacionadas con la armonización de las legislaciones nacionales y promover la coordinación y cooperación de los Parlamentos Nacionales con el SAI y con órganos parlamentarios de terceros países o bloques. Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina: Órgano jurisdiccional de la CAN, a través del cual se dirimen las controversias existentes entre los Estados miembros, e incluso pueden presentarse directamente las personas naturales y jurídicas de cualquier Estado parte, cuando vean lesionados sus intereses a través de las Decisiones y Resoluciones de la Comisión de la Comunidad Andina. Está conformado por cinco magistrados naturales de los países miembros . Instituciones Consultivas: Consejo Consultivo Empresarial Andino. Consejo Consultivo Laboral Andino. Instituciones Financieras y Educativas: Corporación Andina de Fomento (CAF). Fondo Latinoamericano de Reservas. Universidad Andina Simón Bolívar. Observamos en la estructura de la CAN una profunda semejanza con la estructura institucional de la UE. Coincide también en no sólo concentrarse en aspectos comerciales, si no abarcar las áreas sociales y educativas. En un principio hemos mencionado que el MERCOSUR se originó en el proyecto de los ex-Presidentes Sarney y Alfonsin en establecer un Área de Libre Comercio entre Brasil y Argentina. Posteriormente, se firmaron los Acuerdos de Integración Argentino - Brasileños (Acta de Buenos Aires en 1.990 ). Luego el bloque se constituyó con el Tratado de Asunción en 1.991 junto a Paraguay y Uruguay y se implementó como Unión Aduanera a partir de 1.995. El MERCOSUR ha tenido dos modificaciones importantes en su corta existencia, los Protocolos de Brasilia para la Solución de Controversias (1.991) y el Protocolo de Ouro Preto (1.994) que le da al mismo personalidad jurídica internacional, como organismo internacional, adquiriendo la condición de sujeto de Derecho Internacional Público pudiendo celebrar Acuerdos. También este Protocolo amplió sus órganos, quedando organizados de la siguiente manera: Consejo Mercado Común (CMC): Órgano de mayor jerarquía y de conducción política del mismo, esta formado por los Cancilleres y Ministros de Economía de los cuatro países, se reúne una vez cada seis meses con la presencia de los Presidentes de los respectivos países. La coordinación la manejan las Cancillerías. Ejerce funciones normativas y se pronuncia a través de Decisiones, que son de obligatorio cumplimiento, puede tomar decisiones en materia financiera y presupuestaria. Grupo Mercado Común (GMC): Órgano ejecutivo, formado por cuatro miembros titulares y cuatro alternos por país, provenientes de las Cancillerías y los Ministerios de Economía y Bancos Centrales. Tiene funciones decisorias y normativas, se pronuncia mediante Resoluciones de carácter obligatorio. Comisión de Comercio del MERCOSUR (CCM): Órgano encargado de velar por la aplicación de los instrumentos de política comercial común acordados por los Estados partes para el funcionamiento de la Unión Aduanera. Posee, la primera instancia en un proceso de reclamación de los Estados o las personas naturales o jurídicas. Está integrada por cuatro miembros titulares y cuatro alternos de cada Estado y de libre designación por áreas. Comisión Parlamentaria Conjunta (CPC): Representa a los Parlamentos de los cuatro países, su función principal es la de "coadyugar a la armonización de legislaciones entre los Estados partes" así como el cumplimiento de las normas emanadas de los órganos del MERCOSUR en cada Estado parte. La elección de sus miembros la determinará cada Parlamento y adoptará sus propios reglamentos internos. Foro Consultivo Económico y Social: Representa a sectores económicos y sociales de los países miembros, sus funciones son consultivas y se pronuncia mediante recomendaciones que eleva al GMC. Secretaria Administrativa: Órgano de apoyo operativo del MERCOSUR, organiza aspectos logísticos de las reuniones del Consejo, del GMC, de la CCM, y de los demás órganos del MERCOSUR, edita el Boletín Oficial del MERCOSUR. Tiene sede permanente en Montevideo, estará a cargo de un Director elegido por el GMC y designado por el Consejo en forma rotativa por país, por un período de dos años (sin reelección). Es el único órgano con presupuesto, aportado por partes iguales por cada Estado. 4.2.1.- Semejanzas y Diferencias entre ambos procesos de integración: A los efectos de una mejor explicación y comprensión de las más resaltantes diferencias y semejanzas existentes entre la CAN y el MERCOSUR, los dos principales actores en la posible construcción de un espacio económico sudamericano, las agruparemos en dos áreas: Político - Institucionales y Económico - Comerciales. Estableceremos un tratamiento aparte en lo relacionado a la Solución de Controversias, área donde existen diferencias muy marcadas, que pudieron constituirse en un obstáculo importante en la construcción de un espacio económico sudamericano Esto evidencia -al circunscribir este aspecto a normas de ALADI y la OMC- un gran interés en alcanzar un acuerdo entre ambos bloques. 4.2.1.1.- Político - Institucionales: Haciendo una revisión desde la perspectiva político - institucional, observamos la existencia de importantes semejanzas y diferencias entre ambos procesos de integración. Diferencias: El mayor grado de institucionalización de la CAN frente a la estructura más flexible del MERCOSUR es una diferencia que destaca por sí misma. La estructura de la CAN, al contrario de la del MERCOSUR, aborda áreas que van más allá del intercambio comercial. "El MERCOSUR, otorga prioridad a la integración vía libre circulación de bienes, dejándose para etapas posteriores la profundización de la estructura institucional y de los mecanismos de armonización y coordinación de políticas de legislación." El principio de supranacionalidad existente en la CAN hace que las Decisiones y Resoluciones emanadas de la Comisión de la Comunidad Andina sean automáticamente Ley Nacional en cada uno de los Estados miembros. Esto no ha garantizado el fiel cumplimiento de las mismas, pero constituye un avance importante en búsqueda de la integración. En el MERCOSUR no existe este principio, lo que coloca en desventaja a países como la Argentina, donde a raíz de la última reforma constitucional (1.994) los Acuerdos y Tratados Internacionales forman parte de la Ley Nacional, teniendo jerarquía constitucional, colocándola en desventaja ante el Brasil -en el MERCOSUR- debido a que éste país privilegia su legislación interna antes que los compromisos asumidos en el bloque. El artículo 42 del Protocolo de Ouro Preto, establece que " las normas emanadas de los órganos del MERCOSUR previstos en el artículo 2 de este Protocolo, tendrán carácter obligatorio y, cuando sea necesario deberán ser incorporadas a los ordenamientos jurídicos nacionales mediante los procedimientos previstos por la legislación de cada país". Esto establece que las normas emanadas de estos órganos son de obligatorio cumplimiento para los Estados, pero no para las personas naturales y jurídicas. Así como, deja a criterio de cada Estado, la necesidad o no de que sea incorporada al derecho interno, en clara diferencia a la obligatoriedad de la norma en la CAN. En la CAN está institucionalizada la coordinación de una Política Exterior Común, a cargo de los Ministros de RR.EE de los países miembros; en el MERCOSUR se coordinan acciones en esta área en foros y negociaciones específicas a través del CMC. La Secretaría General en ambos procesos tienen funciones semejantes, pero en la CAN es el órgano ejecutivo del grupo, mientras en el MERCOSUR el órgano ejecutivo es el GMC. Igualmente, en el caso de la CAN, el Secretario General actúa en forma independiente de su gobierno, es decir, lo hace en función de los intereses del grupo sub-regional. Semejanzas: Desde el punto de vista político, todos los países de la región se encuentran inmersos en crisis en el ámbito político y económico. En el MERCOSUR, si bien el máximo organismo está a cargo de los Cancilleres y Ministros de Economía, la participación de los Presidentes de cada uno de los países es fundamental como queda evidenciado en la llamada Diplomacia Presidencialista. En la CAN, el máximo órgano está a cargo directamente de los Presidentes de cada uno de los países del bloque. En esta área, es importante resaltar la profunda inestabilidad institucional existente en Colombia, debido a la guerrilla y movimientos para-militares, lo que paulatinamente está dejando de ser considerado como un conflicto nacional por los efectos que el mismo tiene en países limítrofes, especialmente en Ecuador, Panamá y Venezuela. La falta de credibilidad en las instituciones democráticas y en especial en la clase política, ha hecho que en los últimos años los países de la región hayan y estén experimentando alternativas electorales que no provienen de la "clase" política tradicional. Ello ha generado en los principales socios comerciales de la región (EE.UU, UE, Japón) enormes expectativas e incertidumbres. Desde el punto de vista institucional, puede decirse que ambos procesos tienen en mayor y menor grado el modelo de estructura institucional de la UE como paradigma, en este aspecto resalta la similitud de la CAN con la estructura europea. Dentro de su estructura, coincide en su propósito la Comisión Parlamentaria del MERCOSUR con el Parlamento Andino, en su objetivo de armonizar las distintas legislaciones, aunque se diferencia en la conformación de sus miembros. 4.2.1.2.- Económico - Comerciales: Diferencias: Desde esta perspectiva de análisis y como hemos expuesto anteriormente, la principal diferencia entre la CAN y el MERCOSUR -que influyó en su desarrollo- está dada por el distinto contexto internacional en que ambos procesos se formaron. En un principio hemos mencionado, que el mayor dinamismo en el intercambio comercial del MERCOSUR, estuvo determinado con el contexto económico - político de apertura y reformas neoliberales de inicios de los años noventa, así como con el nuevo paradigma de las RR.II determinado por la Economía Internacional y la Globalización. Así mismo, observamos como en la CAN, la revitalización del proceso coincide igualmente con este período de reforma estructural y apertura económica. Desde el punto de vista de la estructura del MERCOSUR posee un AEC uniforme, que es aplicado por todos los países partes; mientras en la CAN no se ha logrado este objetivo debido a que mantiene un AEC diferenciado de 5, 10, 15 y 20 por ciento para productos extra-zona. Los principales mercados de exportación de ambos grupos son diferentes debido a que el principal socio comercial de la CAN es indudablemente los EE.UU; lo cual se podrá reflejar -como hemos establecido en el capítulo anterior- en las negociaciones e intereses en el ALCA, mientras que para el MERCOSUR la UE constituye su principal socio comercial. Cuadro N° 02
Fuente: Elaboración Propia. Datos Sitio Web CAN. CEI - INTAL. Observamos, que la distribución del Comercio Exterior del MERCOSUR es más diversificada, debido a que no se concentra en un sólo mercado, por el contrario esta mejor distribuida dándole una especial participación al comercio intra-bloque. La CAN, tiene una concentración en sus exportaciones de casi el 50 % con los EE.UU, que se diferencia notoriamente del intercambio con la UE y los otros mercados. En este sentido, los países de la CAN se benefician del ATPA (Andean Trade Preference Agreement o Ley de Preferencias Arancelarias Andinas), a través del cual productos de estos países tienen libre ingreso al mercado de EE.UU hasta el próximo 5 de Diciembre de 2.001, fecha que el bloque andino busca prorrogar. Igualmente, la CAN disfruta del SGP de la UEque permite a un productor determinado en alguno de los países del bloque, poder acceder al mercado europeo libre del pago de arancel para la mayoría de los productos industriales y agrícolas hasta el año 2.004. Cabe destacar, que estas preferencias otorgadas por la UE están dirigidas al combate de cultivos de insumos para la producción de drogas que esta en línea con lo establecido en 1.993 en el Acuerdo Marco de Cooperación entre la UE y la CAN, cuyo objetivo es incrementar el diálogo político, el desarrollo de relaciones comerciales y la lucha contra las drogas desde una visión de "responsabilidad compartida". La estructura de las exportaciones de la CAN y el MERCOSUR es también diferente. La CAN en su mayoría exporta productos básicos (minerales) destacándose especialmente el petróleo, derivados de petróleo, café, oro, banano, seguidos por la hulla bituminosa y la harina de pescado. Sin embargo se observa en los últimos meses un incremento de las exportaciones manufacturadas en un 47 %. Mientras que en la estructura de exportaciones del MERCOSUR, si bien los productos básicos (alimenticios mayormente) son el principal en las ventas externas con un 38,8 %, la venta de productos manufacturados es de un 37%, seguidos por productos manufacturados basados en recursos naturales 8%, metales y minerales 6,8% y productos crudos de origen agrícola un 4,5%. La UE es el principal socio comercial del MERCOSUR, con el que mantiene actualmente importantes negociaciones relacionadas con la creación entre ambos bloques de una Asociación Interregional, así como también en lo relacionado al comercio agrícola donde los países sudamericanos enfrentan fuertes barreras por parte del bloque europeo. En lo que respecta al comercio intra-bloque, vemos como el nivel de comercio en el MERCOSUR es más dinámico que el intercambio intra-bloque de la CAN. En materia de reservas internacionales, los países del MERCOSUR duplican ampliamente a las reservas de la CAN, teniendo un monto de 64 mil millones de dólares contra 32 mil millones de la CAN. Desde el punto de vista de las IED, el MERCOSUR supera a la CAN como receptor de capitales extranjeros, así como en la implementación de Proyectos de Inversión Intra-Bloque ejecutados por empresas nacionales y binacionales En líneas generales, la balanza comercial del MERCOSUR en los últimos años se presenta con un elevado déficit desde 1.995 a 1.999, mientras la balanza comercial de la CAN presenta un constante superávit interrumpido sólo en los años de 1.995 y 1.998. Semejanzas: Si bien en la estructura de exportaciones del MERCOSUR los productos manufacturados e industriales representan el 37% de las ventas, la exportación de productos básicos sigue siendo la principal fuente de ingresos. La CAN igualmente es un fuerte exportador de productos básicos. En el comercio intra-bloque, en ambos procesos el porcentaje de comercialización de productos manufacturados, bienes y servicios, es elevado a diferencia de sus ventas extra-bloque. Es decir, existe un intercambio comercial intra-bloque con mayor valor agregado que el existente con el resto de sus respectivos mercados. En ambos bloques por separado, y en el contexto de América del Sur, no existe una economía lo suficientemente fuerte como para llevar el peso de la integración económica, como lo hizo Alemania en el proceso de integración europeo. Las asimetrías existentes en las economías al interior de cada bloque, hacen que para los países con economías más pequeñas (Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay), la importancia comercial de cada bloque sea mayor, que para las economías más grandes (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Venezuela). Las reformas macroeconómicas implementadas en la región -en líneas generales- lograron el objetivo de reducir las cifras elevadas de inflación existentes, la CAN pasó de una inflación anual de 37 % en 1.992 a un promedio de 15% para 1.999; mientras los países del MERCOSUR tuvieron una reducción muy significativa, pasando de un promedio de inflación anual de 910% para 1.992 a un 7% para 1.999. El comportamiento de las exportaciones para ambos bloques ha sido positivo en los últimos años, pues para ambos bloques las ventas al exterior se incrementaron. Las exportaciones del MERCOSUR pasaron de 50 mil millones de US$ en 1.992 a 73 mil millones de US$ en 1.999. Para los países de la CAN sus ventas externas pasaron de 28 mil millones de US$ en 1.992 a 43 mil millones US$ en 1.999. Esta tendencia alcista en las exportaciones, se presentó también en el monto de las importaciones para ambos bloques. Observamos entonces como entre la CAN y el MERCOSUR existen diferencias importantes a considerar en una eventual conformación de una Zona de Libre Comercio entre ambos bloques, el perfil de sus exportaciones, la accesibilidad a los principales mercados internacionales, y sobre todo las profundas asimetrías existentes entre las economías de Argentina, Brasil, Colombia y Venezuela con el resto de los países de la región. La inexistencia de una economía locomotora como la de Alemania en la UE, y la de EE.UU. en el NAFTA, hace que las perspectivas de construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, se limiten a la conquista de nuevos mercados por parte de los países más competitivos, y de una posible al igual que en el ALCA- reubicación de las principales empresas multinacionales. Estas en un escenario de libre comercio, podrían concentrar su producción en los países más competitivos. Por lo tanto, Brasil en el contexto de América del Sur se verá aún más favorecido debido a las políticas de captación de inversiones y competitividad que expusimos en el capítulo anterior. En este punto surge la interrogante de por qué no consideramos al Brasil como la posible economía locomotora de América del Sur pese a los datos competitivos y el tamaño de su economía. Sostenemos esta afirmación, debido a que eventualmente ésta podría constituirse en la economía que lidere a la región, pero actualmente y en el futuro próximo está lejos de hacerlo debido a distintos factores como: Primeramente, el tamaño de su economía no basta para neutralizar la constante volatilidad de su política cambiaria y su elevado endeudamiento externo. Más aun en el 2002 Brasil deberá devengar unos 50 mil millones de dólares, cifra cuya magnitud de no mediar una renegociación similar a la realizada por la Argentina en Agosto de 2001 puede conducir a una crisis financiera semejante a la de 1999. En segundo lugar, su comportamiento en materia de subsidios a la producción y captación de inversiones extranjeras, han agravado la difícil situación económica de sus socios del MERCOSUR en especial de Argentina y Uruguay. Esto, debido al deterioro de importantes sectores de éstas economías ante los productos subsidiados de origen brasileño, que en ambos países han significado el cierre de un número importante de pequeñas y medianas empresas. Igualmente, la continua depreciación en el valor del real genera una competitividad ficticia e incentiva el traslado de empresas desde Argentina y Uruguay a ese país. Por esto consideramos que en el contexto de América del Sur, hubiese sido pertinente que la Argentina y Brasil a través de políticas conjuntas encabezaran los esfuerzos de integración económica sub-regional. En consecuencia, la inexistencia de una economía locomotora que sirva de base y de coordinación en el proceso de integración de la sub-región, ante los posibles efectos de corridas cambiarias producto de movimientos especulativos de capital. Esto se hace aún más evidente en la problemática que la política cambiaría representa para la región, este aspecto lo trataremos con detalle a continuación.
4.1.1.3.- Regímenes Cambiarios y Políticas Macroeconómicas: Los regímenes cambiarios y las políticas macroeconómicas son dos factores de gran importancia en una eventual constitución de un bloque sub-regional en el contexto de América del Sur, debido a que al no existir -como hemos mencionado- una economía locomotora en la región, la coordinación en estas áreas, que pueden alterar significativamente el intercambio comercial se convierte en una dificultad a superar. Tanto en la CAN como en el MERCOSUR se ha establecido, que la coordinación macroeconómica es un elemento fundamental en aras de la profundización de la integración económica. El análisis histórico nos permite establecer que en los países de la región el tipo de cambio ha sido un instrumento para corregir desequilibrios en las cuentas fiscales, lo que originó las agudas crisis inflacionarias que afectaron a la región durante la década de los ochenta e inicios de los noventa. Igualmente, el tipo de cambio es un elemento importante en el nivel de competitividad y costo de los productos exportables, constituyéndose en una ventaja o desventaja para cada país, en la medida que tengan capacidad de manejarlo. En América del Sur, coexisten distintos regímenes cambiarios, la Argentina a través de la Ley de Convertibilidad, recientemente ampliada, incorporando al Euro y estableciendo un promedio entre esta moneda y el dólar, (un dólar de EE.UU menos el promedio simple de un dólar y un euro, a su cotización en dólares estadounidenses en el mercado inter-bancario) denominado Factor de Convergenciapara las operaciones de comercio exterior, en un primer momento, y luego al tipo de cambio cuando un euro cotice igual a un dólar estadounidense. Ecuador, país que dolarizó su economía luego de una aguda crisis política y cambiaria; Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela poseen tipos de cambio flexibles, que responden a la oferta y demanda de divisas, pudiendo intervenir el Estado a través de los organismos competentes, generalmente los Bancos Centrales. En este contexto, el riesgo cambiario es una constante en los países de América del Sur, con excepción de Argentina y Ecuador; estos dos países en el actual escenario de apertura e integración, con la constante fortaleza del dólar de EE.UU en los últimos meses y la posibilidad de que sus socios sub-regionales modifiquen su tipo de cambio, podrían verse afectados negativamente a través de la pérdida de competitividad de sus productos en el exterior y el ingreso a costos muy menores de productos importados. En general, los países de América del Sur están lejos de poder disminuir los impactos negativos que pueden originarse en los mercados financieros internacionales, o como producto de la caída de los precios de sus principales productos de exportación, en su mayoría, productos básicos. Lo cierto es que los conflictos comerciales debido a una mayor competitividad vía depreciación del tipo de cambio se continúan generando, con la diferencia de que en un mercado ampliado, ya no se verán afectados directamente los socios de un sólo bloque sub-regional, sino todos aquellos países que participen o no del mismo. En el contexto de América del Sur, el comportamiento del Brasil en materia de política cambiaria despierta interrogantes debido a que en el MERCOSUR éste factor ha afectado notablemente a sus socios del bloque, como lo evidenció la devaluación del Real en 1.999. Esta devaluación fue producto de controversias políticas internas (enfrentamiento de Itamar Franco con el Presidente Cardoso) así como de movimientos especulativos de capital realizados por propios empresarios brasileños. En opinión del Ministro de Industria, Energía y Minería del Uruguay, Sergio Abreu, "Una devaluación da competitividad importante al país que devalúa y a veces absorbe todas las preferencias que pudieron ser otorgadas en el ámbito arancelario. Se produce en términos claros una desviación de comercio, que no es el objetivo de un proceso de integración." En el caso de Uruguay la devaluación de Brasil significó: Caída de las exportaciones. Caída de la producción de arroz (30 % aproximadamente). Cierre y quiebra de comercios en las localidades de Artigas, Río Branco y Rivera. Aumento del desempleo, llegando a 12,4 % Reducción del PBI en un 3%. Para la Argentina, esta medida unilateral e inconsulta del gobierno de Brasil significó una profundización de los conflictos comerciales preexistentes entre ambos países: Aumentó en un 60% las importaciones de calzado, afectando fuertemente a la producción nacional. Argentina impuso medidas de salvaguardia al 52 % del total de las exportaciones textiles de Brasil. Esta situación generó una verdadera guerra comercial, que evidenció la fragilidad del MERCOSUR y llevó al cuestionamiento -por parte de sectores políticos y económicos- en la Argentina, de la conveniencia económica de permanecer en el bloque, "cuando en Brasil viene la devaluación del 13 de enero de 1.999 (...) Brasil le pasa la señal al mundo de que no está maduro para encabezar un proceso de integración" La Argentina, -como vimos anteriormente- estableció el llamado Factor Convergencia para el comercio exterior, con el que busca favorecer a las exportaciones y encarecer las importaciones de productos. Esto originó una dura crítica de Brasil, Paraguay y Uruguay, e influyó en las recientes devaluaciones de Brasil, Chile y Uruguay. Podemos determinar entonces que el riesgo cambiario en la mayoría de las economías de la región, se presenta como un factor distorsivo que puede afectar negativamente una eventual integración económica en América del Sur, debido a que afecta los términos de intercambio así como absorbe las preferencias arancelarias existentes, lo que se agrava debido a la ausencia de una economía locomotora, que pueda intervenir oportunamente. Desde el punto de vista de coordinación macroeconómica, destaca la existencia en la CAN del Consejo Asesor de Ministros de Hacienda, Finanzas, Planeamiento y Bancos Centrales, que aborda temas relacionados a las políticas macroeconómicas, aunque los esfuerzos en esta área no hayan generado logros en la práctica. La falta de coordinación en el MERCOSUR en esta área se evidencia en las medidas unilaterales -antes mencionadas- asumidas por los gobiernos de Argentina y Brasil. Lo cual para el Ministro de Industria, Energía y Minería del Uruguay, Sergio Abreu, hace que "el gran debe del MERCOSUR se encuentra en la falta de definición de políticas macroeconómicas y tributarias". La coordinación macroeconómica es una falencia del MERCOSUR, y podría responder en cierta medida, porque sus miembros están bajo programas económicos y metas fiscales del FMI, lo cual debería hacer menos complicado el logro de la misma. " Lo deseable es que el MERCOSUR avance prontamente hacia una situación de coordinación macroeconómica ex-ante y de convergencia institucionalizada, mediante la adopción de metas y compromisos macroeconómicos explícitos entre los países, con un seguimiento periódico, al estilo de lo establecido en el Tratado de Maastricht en la Unión Europea" La eventual coordinación de políticas macroeconómicas en América del Sur se presenta como un importante obstáculo a superar, debido a la difícil coyuntura económica y social en cada país, así como a la vulnerabilidad de sus economías frente a sucesos externos que influyen en la eventual toma de medidas de manera unilateral. En el contexto de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR un aspecto de importancia es el relacionado a la Solución de Controversias, debido a que constituye un mecanismo distinto en ambos bloques. Su análisis nos ayudará a estudiar el diferente enfoque existente en ambos bloques sub-regionales en esta área. 4.2.1.4.- Solución de Controversias en la CAN y el MERCOSUR: La solución de controversias en la CAN y el MERCOSUR tienen claras diferencias, partiendo desde la concepción del mismo. En la CAN -como hemos visto en su estructura institucional- existe el principio de Supranacionalidad en esta área, a través del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina. En el escenario de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, la solución de controversias estará circunscrita a los mecanismos de ALADI, las directrices de la OMC y pudiendo recurrir las Empresas privadas afectadas por cualquier acto u omisión de un Estado parte a los organismos judiciales o administrativos competentes en la materia de su Estado, lo que detallaremos en el próximo capítulo. La seguridad jurídica, es un aspecto fundamental para la consolidación y preservación de cualquier mecanismo de integración, pues el mismo otorga confianza a los inversionistas nacionales y extranjeros sobre los procedimientos a seguir en caso de presentarse alguna controversia. "El pilar de un proceso de integración es la seguridad jurídica. Que los países y los agentes privados sepan cuáles son las reglas de juego y los mecanismos puestos a su disposición para defenderse o para proteger sus derechos en caso de interpretación diferente, incumplimiento u omisión por parte de los estados " La CAN como hemos visto, posee un marco institucional sólido. Un órgano que tiene una participación importante en el proceso es sin duda alguna el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina desde 1.996, pues el mismo vela por el cumplimiento de las normas de la CAN y es el órgano jurisdiccional por excelencia, sentando jurisprudencia en materia de solución de controversias, lo cual fortalece a la integración andina. La Solución de Controversias en la CAN están contenidos en: Acuerdo de Cartagena, Capítulo II Sección E del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina y Sección I sobre Solución de Controversias. Tratado que crea el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina. Estatuto y Reglamento Interno del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina Protocolo Modificatorio del Tratado de Creación del Tribunal de Justicia del Acuerdo de Cartagena El artículo N° 47 del Acuerdo de Cartagena, establece que "la solución de controversias que surjan con motivo de la aplicación del ordenamiento jurídico de la Comunidad Andina, se sujetará a las normas del Tratado que crea el Tribunal de Justicia" En este sentido, observamos la existencia de un órgano jurisdiccional de carácter supranacional, el cual ayuda a consolidar la integración destacándose las siguientes atribuciones: Corresponderá al Tribunal interpretar por vía prejudicial las normas que conforman el ordenamiento jurídico del Acuerdo de Cartagena, con el fin de asegurar su aplicación uniforme en el territorio de los Países Miembros (artículo 18). Corresponde al Tribunal declarar la nulidad de las Decisiones del Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores, de la Comisión de la Comunidad Andina, de las Resoluciones de la Secretaría General y de los Convenios a que se refiere el literal e) del Artículo 1, dictados o acordados con violación de las normas que conforman el ordenamiento jurídico de la Comunidad Andina, incluso por desviación de poder, cuando sean impugnados por algún País Miembro, el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores, la Comisión de la Comunidad Andina, la Secretaría General o las personas naturales o jurídicas. El Tribunal es competente para dirimir mediante arbitraje las controversias que se susciten por la aplicación o interpretación de contratos, convenios o acuerdos, suscritos entre órganos e instituciones del SAI o entre éstos y terceros, cuando las partes así lo acuerden. Los particulares podrán acordar someter a arbitraje por el Tribunal, las controversias que se susciten por la aplicación o interpretación de aspectos contenidos en contratos de carácter privado y regidos por el ordenamiento jurídico de la Comunidad Andina. A elección de las partes, el Tribunal emitirá su laudo, ya sea en derecho o ya sea en equidad, y será obligatorio, inapelable y constituirá título legal y suficiente para solicitar su ejecución conforme a las disposiciones internas de cada País Miembro. El Tribunal es competente para conocer las controversias laborales que se susciten en los órganos e instituciones del Sistema Andino de Integración. Cuando lo considere necesario, para el cumplimiento de sus funciones el Tribunal podrá dirigirse directamente a las autoridades de los Países Miembros. Destaca en el mecanismo de solución de controversias de la CAN el acceso directo tanto de las personas naturales y jurídicas a la Secretaria General y al Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina. Igualmente, pueden acudir a los tribunales nacionales competentes, cuando sus intereses sean lesionados por el incumplimiento por parte de los países miembros de las normas del SAI. La solución de controversias no se limita a las actividades de carácter público, pues la Secretaría General de la CAN mediante arbitraje, dirime las controversias que le sometan particulares respecto de la aplicación o interpretación de aspectos contenidos en contratos de carácter privado y regidos por el ordenamiento jurídico de la Comunidad Andina, lo cual extiende los alcances de las normas comunitarias a todas las esferas. Los países miembros de la CAN no pueden dirimir sus controversias fuera de los órganos del SAI . En el MERCOSUR, los mecanismos de solución de controversias están contenidos en: El Protocolo de Brasilia para la Solución de Controversias del 17 de Abril de 1.991. El Reglamento del mismo Protocolo para la Solución de Controversias, firmado en Río de Janeiro el 10/12/98. La Directiva sobre Mecanismos de Consultas en la Comisión de Comercio del MERCOSUR. Estas normas están referidas a las controversias entre Estados miembros del MERCOSUR y en algunos aspectos las probables controversias o reclamos de particulares contra un Estado parte . El Protocolo de Brasilia, establece dos mecanismos para la solución de controversias, según legitimación activa que tengan los Estados (Capítulos I al IV) o los Particulares (Capítulo V). Dentro del Protocolo de Brasilia, quedan excluidas: Las controversias entre un Estado miembro, el MERCOSUR o uno de sus órganos. Las controversias entre funcionarios del MERCOSUR y los órganos del mismo. Las controversias entre los propios órganos del MERCOSUR. El Protocolo de Brasilia establece tres etapas para la solución de controversias: Negociaciones directas (artículo 2) La consideración por el Grupo Mercado Común (artículo 4) El procedimiento arbitral (artículo 7 y SS). Sobre la eficacia de estos procedimientos, los cuales dan un status más político que jurídico a las controversias, estos pueden ser apropiados para controversias meramente entre los Estados, pero el aspecto político del actual sistema, puede hacer que a la discusión de las controversias en sí, se agreguen debates ajenos a la misma. Esto esta relacionado con dos falencias que tiene actualmente el MERCOSUR, como lo son la falta de Supranacionalidad y la inexistencia de un Tribunal para la Solución de Controversias en el MERCOSUR. Si bien es cierto que los laudos arbítrales han introducido jurisprudencia y en alguna medida cierto carácter "supranacional" debido a que son de ejecución extra-territorial, se hace necesario la creación de un mecanismo de control de la legalidad en el MERCOSUR. Actualmente, la solución de controversias está en manos de Comisiones Ad Hoc para cada conflicto, con miembros que no estarán necesariamente en la resolución de los siguientes conflictos; la interpretación y resolución de los mismos, estarán determinados por criterios e interpretaciones variadas, las cuales dificultan el asentamiento de jurisprudencia. El artículo 44 del Protocolo de Ouro Preto, establecía que antes del logro de un AEC, se deberá hacer una revisión al solución de controversias, con el objetivo de crear un sistema permanente. En el caso de controversias particulares, éstas están reguladas por el Acuerdo de Arbitraje Comercial Internacional del MERCOSUR, firmado en Buenos Aires el 23/07/98 y el Acuerdo de Arbitraje Comercial Internacional entre el MERCOSUR, Bolivia y Chile, de la misma fecha. Si la controversia es de un particular contra alguna disposición de los órganos del MERCOSUR, este reclamo no podrá hacerse contra el órgano involucrado, sino que lo deberá hacer contra los Estados parte. Esto a través de la Sección Nacional del Grupo Mercado Común del país de residencia del demandante, esto lleva a que el Estado asuma el reclamo y así el demandante pueda acceder a la justicia. Hay que reconocer, que el Derecho Comunitario a través de la creación del Tribunal de Justicia en el MERCOSUR, podría ser un factor dinamizador e importante en el proceso de integración, a través de la jurisprudencia y la resolución rápida y equitativa de conflictos. El sistema actual de solución de controversias es compatible (en el ámbito privado) con varias convenciones internacionales: Convención de Nueva York de 1.958. Convención Interamericana sobre Arbitraje Comercial de Panamá de 1.975. Conferencia Interamericana sobre Eficacia Extra-territorial de Sentencias y Laudos arbítrales Extranjeros de Montevideo de 1.979. Podemos establecer entonces, que la solución de controversias del MERCOSUR, si bien requiere de reformas en procura de una justicia más expedita, ha logrado resolver hasta ahora los conflictos suscitados. Para la consolidación de un Tribunal de Justicia del MERCOSUR, se haría necesario el traslado y adecuación de funciones estatales hacia este organismo (a lo cual se opone fuertemente el Brasil ) sin perjuicio de los Estados partes y respetando las debilidades y fortalezas económicas. Un aspecto importante para el bloque, está relacionado con el acceso directo a la justicia por parte de los particulares, esto debe ser una prioridad en el proceso de reformas, siendo esto obligatorio debido a que el Protocolo de Las Leñas establece la jurisdicción para solución de controversias entre particulares en el marco del MERCOSUR. Luego de exponer brevemente el mecanismo de solución de controversias de la CAN y el MERCOSUR, observamos el distinto modelo y criterio aplicado en ambos bloques. La solución de controversias en el proyecto de integración de América del Sur estará sujeta a las normas de ALADI y a las directrices de la OMC, facilitando así el logro de un Acuerdo. El circunscribir la solución de controversias a las normativas de ALADI y la OMC, servirá para allanar el camino hacia la formación de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR . Esto evidencia la necesidad brasileña de concretar un acuerdo y fortalecerse en el escenario del ALCA extendiéndose más allá del MERCOSUR. Esta consideración puede entenderse, debido a que hasta el momento en lo expuesto sobre la CAN y el MERCOSUR, se evidencia que existen al interior de cada bloque importantes asignaturas pendientes por superar antes de iniciar una asociación entre dos uniones aduaneras imperfectas. Pareciera que lo importante en estos momentos es el logro de un acuerdo comercial entre la CAN y el MERCOSUR y no la forma en cómo se alcance este objetivo. Nuevamente se refuerza la idea de la preeminencia de la estrategia política por sobre el perfeccionamiento de aspectos técnicos y jurídicos. 4.3.- Política Exterior en la CAN y el MERCOSUR: En un Área de Libre Comercio, la política exterior no es un elemento que deba necesariamente coordinarse, éste aspecto sí es importante en una unión aduanera. Sin embargo, en el caso de una eventual asociación entre la CAN y el MERCOSUR será un factor a coordinar si ambos bloques desean fortalecerse en el escenario internacional. En la estructura institucional de ambos bloques, hemos observado como, existe un relativo mayor grado de institucionalización de la CAN se presenta también en la coordinación de una política exterior común, bajo la conducción del Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores, mientras en el MERCOSUR, no existe una institucionalización en esta área sino que se coordinan posiciones en situaciones y negociaciones específicas a través del CMC. Este aspecto es importante en el escenario eventual acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR debido a que en su conjunto poseen intereses semejantes en áreas que son tratadas en foros multilaterales. Es así que una posición conjunta podría fortalecer la defensa de los mismos, siendo esto un objetivo claro en la asociación entre ambos bloques. El inconveniente estaría en la asignación de prioridades en esta área, debido a que sí bien existen problemas comunes en la región (deuda externa, pobreza, educación, comercio, cultivo y tráfico de drogas) la importancia de cada uno de estos varía y es vista de diferente manera por cada país en función de sus realidades. El nivel de relacionamiento económico y comercial diferenciado en la CAN y el MERCOSUR, puede ser un factor determinante en la dificultad de coordinar esfuerzos comunes entre ambos. Hemos establecido, como los mercados de ambos bloques son distintos en importancia. Los países de la CAN tienen debido a factores históricos, económicos y de ubicación geográfica una mayor cercanía y vinculación con los EE.UU; mientras los países del MERCOSUR por razones similares han privilegiado sus vínculos con Europa. Los intereses de Venezuela en materia petrolera de mantener y lograr mejores precios para su principal producto de exportación, puede influenciar negativamente en aquellos países que no son productores del mismo. De hecho, la visión de democracia y participación ciudadana de la administración del Presidente Chávez, puede crear importantes diferencias. En este sentido, el Presidente Chávez, tendría que coordinar esfuerzos con algunos Presidentes que en sus países provienen del "establishment" que él combatió y desplazó en su país. Puede mencionarse el caso de las relaciones entre el Presidente Pastrana y Chávez, las cuales han estado enmarcadas en períodos de conflictos y acercamiento continuo, especialmente en lo relacionado al tema de la Guerrilla y Para-militares en Colombia. Un factor a considerar en esta área en América del Sur, ha sido -en líneas generales- la falta de continuidad en el trato de los asuntos internacionales que ha caracterizado a la región, debido a que generalmente la política exterior no ha respondido a políticas de Estado, sino a políticas e intereses de gobiernos de turno, aunque en el caso de Brasil en este sentido quizás pueda constituir cierta excepción. En este sentido no sería audaz pensar que el rol de la Cancillería de Brasil en la coordinación de la política exterior común de América del Sur será fundamental, debido a la experiencia que ha habido en el MERCOSUR y al ser los que idearon en 1.992 el proyecto del ALCSA con Itamar Franco y quienes han promovido el logro de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR durante el gobierno del Dr. Cardoso. La política exterior para la CAN es el instrumento a través del cual el bloque busca una mayor presencia en el escenario internacional, fortalecer la identidad del bloque y propiciar y coordinar su articulación y convergencia con el resto de los procesos de integración de América Latina y el Caribe. Las primeras actividades conjuntas en esta área se iniciaron a partir de 1.979 cuando los países andinos dieron un importante apoyo e impulso al proceso de democratización de los países centroamericanos. En Noviembre de 1.979 se estableció formalmente el Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores del Grupo Andino, con el objetivo de establecer una política exterior común. Durante la década de los ochenta, que significó una paralización en los avances y profundización de la integración andina, no se vieron afectadas las acciones en materia de política exterior común, debido a la exitosa e importante participación de estos países en el proceso de pacificación de Centroamérica, a través del Grupo Contadora y posteriormente la Constitución del Grupo de Río, como ya mencionamos. En la década de los noventa, y tras las reformas que realiza la CAN, se estableció el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores a través del Protocolo de Trujillo de 1.996 y en 1.997 con el Protocolo de Sucre se delimita definitivamente las acciones de la CAN en el área de política exterior común con la inclusión al Acuerdo Cartagena del Capítulo III sobre Relaciones Externas. La Decisión N° 458 de la CAN de Mayo de 1.999, contiene los lineamientos y principios de la política exterior común, mecanismos de ejecución, modalidades y áreas de acción, siendo el órgano encargado de su ejecución y establecer sus prioridades el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores. La coordinación por parte de los países andinos en el área de la política exterior común en el año 2.000 fue ampliada a través de la Decisión N° 475, en la cual "se establecen los criterios y pautas para la programación y ejecución de la PEC y para que las Misiones Diplomáticas de los Países Miembros cuenten con orientaciones básicas para su actuación coordinada o conjunta en los Estados y Organismos Internacionales ante los cuales están acreditados. En abril del mismo año, fijó los mecanismos (Decisión 476) para el seguimiento de la Política Exterior Común, conforme a las prioridades establecidas." En Junio del año 2.000, los Presidentes Andinos establecieron las prioridades en las áreas donde se hace necesario la continuidad de un mayor esfuerzo conjunto en materia de política exterior común: Cultivo y tráfico de drogas ilícitas. Lucha contra la corrupción. Fortalecer la seguridad. Defensa de los Derechos Humanos (DD.HH). La profundización de la democracia en la CAN. Igualmente, se estableció de que las negociaciones internacionales en las cuales participe la CAN, estarán enmarcadas en el regionalismo abierto y situarse dentro del marco de prioridades establecidas en materia de política exterior común del bloque sub-regional, lo cual se ha evidenciado en la participación de la CAN en el proceso del ALCA donde actúan en forma conjunta y en las negociaciones con el MERCOSUR. Por su parte, los países del MERCOSUR, no poseen una política exterior común institucionalizada, pero han coordinado posiciones en importantes foros de negociación internacional: Ronda del Milenio en Seattle 1.999 de la OMC. El proceso del ALCA. Negociaciones con los países de la CAN. Negociaciones con la UE. Negociaciones con los Estados Unidos Mexicanos. Negociaciones con la República de Sudáfrica. Igualmente, existen principios relacionados a la política exterior que son compartidos por los países miembros del bloque, como el respeto a los DD.HH, la defensa de la democracia y la lucha contra el cultivo y tráfico de drogas ilícitas. En la construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, podría establecerse un mecanismo similar al del Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores, con los Ministros de RR.EE de los países del MERCOSUR para trabajar en una agenda conjunta que beneficie por igual a todos los países de América del Sur estableciendo prioridades comunes en materia de política exterior, las cuales ayuden a fortalecer la imagen, presencia y posición de la región. 4.3.1.- Participación en el Proceso de negociación del ALCA: La participación de la CAN y del MERCOSUR en el proceso de negociación del ALCA ha sido muy activa desde el lanzamiento del proyecto por parte de los EE.UU en la I Cumbre de las Américas de Miami en 1.994. Durante la VI Reunión Ministerial del ALCA celebrada en Buenos Aires en Abril de 2.001, la Presidencia y Vice-Presidencia rotativas de los grupos de negociación del ALCA quedaron establecidos de la siguiente manera: Cuadro N° 03 Presidencias y Vice-Presidencias de Grupos de Negociación en el ALCA
Fuente: Elaboración Propia sobre la base de datos del Sitio Oficial del ALCA - OEA.ç Se destaca la participación de los países de la CAN, especialmente de Colombia que participa en tres grupos de negociación, así como la participación de los países miembros del CARICOM. Es de resaltar la presencia de EE.UU y Canadá en los grupos de negociación de nuevos temas del comercio internacional, Propiedad Intelectual y Comercio Electrónico. La participación de la CAN en el ALCA, se puede explicar desde la importancia que el resultado de las negociaciones tendrá sobre el posterior desenvolvimiento del bloque, debido a que el 65 % de las exportaciones y el 60 % de las importaciones se realizan con los países del continente americano (fundamentalmente con los EE.UU) así como es el origen de un importante porcentaje de la IED en la sub-región. En este sentido, son especialmente importantes para la CAN las negociaciones con el Canadá y EE.UU, debido a las potencialidades del mercado canadiense al cual los productos andinos ingresan a través de la Tarifa Preferencial de Preferencias (TPG) y el mercado de EE.UU que es su principal socio comercial con el que negocia actualmente la extensión de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA) que hemos explicado anteriormente. La participación en los grupos de negociación de los países miembros del MERCOSUR, están relacionados con temas de importancia para este bloque sub-regional, en las áreas Agrícola, de Solución de Controversias y Acceso a Mercados. En el desarrollo del Capítulo III, hemos establecido la importancia que para los países del MERCOSUR tiene el resultado de las negociaciones del ALCA, tanto desde una perspectiva comercial como desde una perspectiva política. Esto ha hecho que la posición del Brasil en conjunto con el MERCOSUR sean consideradas por el gobierno de EE.UU como el principal obstáculo en las negociaciones hemisféricas. En el contexto de las negociaciones comerciales hemisféricas, México juega un rol importante debido a su vinculación con el NAFTA, al ser junto con Chile, uno de los dos países de América Latina con mayor número de Acuerdos Comerciales Bilaterales firmados en el continente; a su vinculación con América del Sur a través del G3 y negocia un Acuerdo Comercial Bilateral con el Brasil. 4.4.- México en el Comercio Hemisférico: En el contexto hemisférico México es la cuarta mayor economía y la segunda de América Latina, siendo superada sólo por la de Brasil. "México representa más del 40% de las exportaciones latinoamericanas y caribeñas, siendo además, la economía más dinámica de la región" El crecimiento de la economía mexicana en la década de los noventa se produjo en forma muy acelerada, dinamismo que sólo se ha visto frenado durante la crisis financiera (Tequila) de fines de 1.994 e inicios de 1.995 y en los últimos meses debido a la desaceleración de la economía de EE.UU, país con el cual concentra más del ochenta por ciento de su comercio exterior. El caso mexicano en el NAFTA, ha servido de ejemplo a la hora de establecer los posibles beneficios y perjuicios del establecimiento del ALCA para América Latina. Si bien la economía y las exportaciones de México crecieron en forma sustancial durante la década pasada -entre 1992 y 1998 a una tasa del 13,7% anual- en la distribución de su comercio exterior, se evidenció un cambio importante. Con la puesta en marcha del NAFTA, la economía mexicana se vinculó de manera mucho más estable con la de sus socios del bloque, en especial con la economía de EE.UU. Esto no benefició en forma equitativa a todo el país, ya que son los Estados del norte del país, limítrofes con EE.UU son los que han logrado un mayor beneficio, percibiendo el 70% de los mismos teniendo solo el 30 % de la población. Ello ha marcado una dinámica económica y social distinta entre el norte del país, con cierta prosperidad y el sur con una gran pobreza. En este sentido, es interesante el análisis hecho por Andrés Oppenheimer, quien establece que una de las causas que impulsaron la crisis en Chiapas y la formación del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), estuvo vinculada con las asimetrías existentes al interior de México, con un norte cada vez más rico y un sur cada vez más pobre. La ubicación en el norte de México de importantes industrias extranjeras y de las maquilas, han hecho que hoy día México sea el país de América Latina con mayor porcentaje de exportaciones de productos manufacturados. Estas empresas, se han ubicado en el territorio mexicano debido al menor costo de la mano de obra, a la cercanía con el territorio de EE.UU y a la facilidad de poder ingresar su producción al mercado de Canadá y EE.UU. En el capítulo anterior, precisamos la visión de la UE sobre el ALCA, la que reconoce que desde la puesta en marcha del NAFTA, su intercambio comercial con México presentó una sustancial disminución, siendo esto similar a lo ocurrido con el comercio mexicano con el resto de sus socios comerciales. En el escenario del ALCA, la economía mexicana tendrá una ventaja importante sobre el resto de las economías de América Latina, el entrenamiento y adecuación que le ha significado el ser parte del NAFTA y el conocimiento del mercado de EE.UU en los últimos años. Desde el punto de vista político, el ingreso de México al NAFTA en los años noventa, fue interpretado como que este país si bien no renunciaba y mantenía su identidad latinoamericana, daba mayor importancia a sus relaciones comerciales con EE.UU. El ingreso al NAFTA, generó fuertes críticas por parte de Brasil y otros países de la región, debido a que México en el NAFTA, "otorgó preferencias arancelarias a sus nuevos socios (Canadá y EE.UU) sin extenderlas a los restantes miembros de ALADI. Con ello México ha violado las disposiciones de los artículos 44 y 46 del Tratado de Montevideo de 1.980" Para reconocidos especialistas como el Dr. Ekmekdjian, esta concesión de México de preferencias a sus socios del NAFTA, influyó en el ánimo del gobierno de Brasil. Ello se evidenció en la propuesta hecha por este país en la ciudad de Colonia - Uruguay durante la Cumbre de Presidentes del MERCOSUR, en donde el entonces Ministro de Economía Brasileño declaró que "existía la necesidad de elaborar una propuesta política conjunta para contrarrestar al NAFTA" ante la pérdida de mercados que se estaba generando para los países del MERCOSUR. México junto con Colombia y Venezuela participan del G3, que desde el punto de vista político era percibido por Colombia y Venezuela como la posibilidad de presentarse en América del Sur como estados bisagras en una eventual integración hemisférica, debido a que como hemos mencionado, dicho Tratado es el más parecido en su estructura al NAFTA. Igualmente, el intercambio comercial de estos tres países se ha incrementado especialmente entre México y Venezuela, país para el cual la nación azteca es alternativamente su cuarto ó quinto socio comercial, superado sólo por EE.UU, Colombia, Japón, y Alemania. Durante el mes de Abril del presente año se realizó en la ciudad de Caracas, la Cumbre de Presidentes del G3 con la presencia de los Presidentes Pastrana, Fox y Chávez. El objetivo del encuentro, "la necesidad de que se profundice la complementación económica trilateral". Las acciones mexicanas en materia de libre comercio, no se limitan a sus relaciones comerciales con sus socios del NAFTA o del G3, por el contrario, trasciende al contexto hemisférico, ya que en 1.999, fue el primer país de América Latina en firmar un Acuerdo de Libre Comercio con la UE. El acuerdo con la UE para México, evidencia la necesidad de éste último de disminuir la vulnerabilidad que su fuerte relación con EE.UU le genera. Para la UE es un instrumento para poder recuperar el espacio que con la entrada en funcionamiento del NAFTA perdieron sus empresas en la economía de México, al igual que para importantes empresas europeas, el producir en México le garantiza el ingreso de esta producción a EE.UU y Canadá. Cuadro N° 04 Acuerdos Comerciales de México con América Latina y la UE
Fuente: Elaboración Propia sobre la base de Acuerdos Comerciales SICE / OEA México celebró Acuerdos similares con los países del llamado Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras) en Centroamérica, con el objetivo de mejorar las condiciones económicas del sur mexicano y los países de Centroamérica y actualmente mantiene negociaciones con el MERCOSUR y Brasil. Un eventual acuerdo con el MERCOSUR, mejoraría desde el punto de vista estratégico la posición mexicana en las negociaciones hemisféricas, pues podría servir de puente entre el MERCOSUR y el NAFTA. Para México, el ALCA representa la posibilidad de ingresar e incrementar su presencia en nuevos mercados, con una economía eficiente y entrenada en el NAFTA; pero por otro lado, implica la competencia de sus productos en el mercado de EE.UU con productos del resto del continente. En este sentido, México posee una ventaja cultural, en el hecho de la importante presencia de sus nacionales en el territorio de EE.UU que constituyen un mercado natural para los productos mexicanos. Las negociaciones de Brasil y México para la firma de un Acuerdo que favorezca e incremente el intercambio comercial entre ambos países se encuentran muy adelantadas. Ambos países han manifestado los sectores de sus respectivas economías los cuales no se beneficiarán del eventual acuerdo; México restringiría la entrada de productos agrícolas de Brasil, mientras este último protegerá su industria de productos químicos, en la cual el Brasil tiene un déficit creciente. La firma de este acuerdo bilateral, podría generar un incremento del intercambio comercial actualmente, de unos 300 millones de dólares al año para ambos países, con un saldo favorable para Brasil. En el contexto de América Latina, México es una economía importante debido a su dinámico comportamiento y su vinculación con la región. Esto nos permite establecer que tendrá una participación destacada en las negociaciones hemisféricas y será un factor a considerar la eventual conformación de un espacio económico sudamericano ya que -aunque no formará parte de esta iniciativa- posee fuertes lazos con tres de las principales economías de América del Sur: Colombia, Chile y Venezuela. Luego del análisis y exposición precedente, podemos establecer que existen en la construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, importantes dificultades a superar como también hemos establecido las ventajas del mismo. A las dificultades ya mencionadas, se deben sumar los desafíos que ambos bloques enfrentan actualmente así como los inconvenientes surgidos durante las negociaciones lo cual detallaremos en el próximo capítulo. Dentro de las dificultades ya mencionadas destaca la premura en la búsqueda de un acuerdo entre la CAN y el MERCOSUR, cuando hemos visto las falencias que ambos procesos tienen internamente, unido a la inexistencia de una economía locomotora y la dificultad que la realidad de cada país agrega a la coordinación en materia macroeconómica. Esta dificultad, se agrava si examinamos la difícil situación social y política que envuelve a buena parte de los países de América del Sur, donde las políticas de apertura e integración no han significado un mejoramiento en la calidad de vida de sus nacionales. Desde un punto de vista muy crítico, se podría decir que en el escenario de la integración de América del Sur podrían profundizarse las diferencias sociales existentes al interior de cada país, debido a que podría presentarse -al igual en un futuro con el ALCA- una reubicación de la producción industrial en aquellos países que ofrecen mejores oportunidades competitivas y de inversión, en lo cual el Brasil tiene una posición privilegiada debido a su política de captación de capitales extranjeros. Los distintos criterios constitucionales existentes en la región, colocan en condición de mayor vulnerabilidad a aquellos países (Argentina, Venezuela) que adoptaron un criterio jurídico dualista , es decir, los acuerdos internacionales tienen jerarquía constitucional pasando a formar parte del ordenamiento jurídico de cada uno. Si bien este aspecto no es fundamental para la formación de un área de libre comercio, las dificultades que se han presentado tanto en la CAN como en el MERCOSUR con respecto a la aplicación de las normas comunitarias, evidencian la necesidad de coordinación efectiva. Un eventual acuerdo entre la CAN y el MERCOSUR, con el objetivo de explorar mayores oportunidades en el escenario internacional y a las puertas de un posible acuerdo hemisférico, demandará una coordinación fuerte entre todos los países de América del Sur, debido a que también participarán del bloque Guyana, Surinam y Trinidad y Tobago, con importantes diferencias culturales con el resto de la sub-región. El circunscribir a la esfera de ALADI y la OMC la solución de controversias en un eventual acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, evidencia la necesidad de establecer un acuerdo por parte de Brasil extendiendo los beneficios del MERCOSUR. Los logros que alcance en la construcción de un espacio económico sudamericano le ayudará a exigir un mayor beneficio en el comercio hemisférico, debido a que en el ALCA no se podrá generar menos comercio que el pre-existente a la puesta en marcha del proceso. Brasil tendrá tres años -de iniciarse el acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR en el 2.002- para fortalecer su presencia en el mercado de América del Sur. La construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, podría ser muy promisorio en el ámbito político y económico, si se fortaleciera la posición de la sub-región en negociaciones importantes tales como deuda externa, pobreza, acceso a mercados y fortalecimiento de la democracia. Pero, sus beneficios sólo podrían favorecer a todos los países de América del Sur, en la medida que prevalezcan los intereses comunes y no se reproduzcan en el plano político las enormes asimetrías existentes en el plano económico. Estos argumentos unidos al análisis realizado en el capítulo anterior, nos permiten establecer que la propuesta del ALCSA en 1.993 y las actuales negociaciones para la construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, pueden interpretarse principalmente como una estrategia brasileña, que tiene como objetivo aumentar su presencia económica e influencia política en la sub-región, a la vez que busca disminuir el impacto que el ALCA tendrá no sólo en su economía, sino también en el desarrollo que esta nación siente y percibe como un destino histórico.
V.- EL PROCESO DE NEGOCIACIONES PARA UN ACUERDO DE LIBRE COMERCIO ENTRE LA CAN Y EL MERCOSUR
El objetivo del presente capítulo es el de evaluar el proceso de negociación entre la CAN y el MERCOSUR, por lo cual iniciaremos con una breve exposición sobre los primeros acercamientos entre la CAN y el MERCOSUR y las negociaciones realizadas con el objetivo de firmar un Acuerdo de Libre Comercio, así como la base de las negociaciones entre ambos bloques. Expondremos y analizaremos el Acuerdo Marco para la Creación de un Área de Libre Comercio firmado en 1.998 entre la CAN y el MERCOSUR, especialmente el área de la solución de controversias, adscriptas a las normas de ALADI y la OMC. Seguidamente, analizaremos los acuerdos firmados entre la CAN y Brasil y entre la CAN y Argentina, el actual estado de las negociaciones y finalizaremos con un análisis de los principales desafíos que ambos bloques enfrentan en la actualidad y en el futuro próximo. Todo esto nos ayudará a confirmar el carácter estratégico que para el gobierno de Brasil tiene la construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR. Como esta premura basada en su posición específica ante el ALCA ha llevado a la utilización de normas pre-existentes (en el marco de ALADI y la OMC) en el proceso de negociación sub-regional, buscando evitar que el mismo se dilate en largas negociaciones. 5.1.- Primeros acercamientos y el Acuerdo Marco entre la CAN y el MERCOSUR. Las conversaciones con el objetivo de establecer un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR se iniciaron en la ciudad de Montevideo - Uruguay en el año de 1.995. Este primer encuentro, estableció que cada país miembro de la CAN se reuniría en forma individual con los países del MERCOSUR, con el objetivo de negociar la fecha de la prórroga de los acuerdos bilaterales existentes firmados en la esfera de la ALADI, y en el caso de Bolivia, la negociación directa de un Acuerdo de Libre Comercio con el MERCOSUR. Durante 1.996 y 1.997 la CAN y el MERCOSUR celebraron distintas reuniones con miras a firmar un Acuerdo, concluyendo en 1.998 con la firma del Acuerdo Marco para la Creación de una Zona de Libre Comercio entre la CAN y el MERCOSUR, donde se establecen las bases sobre las cuales se constituirá el acuerdo final. Las negociaciones entre ambos bloques para el logro de un Acuerdo de Preferencias Arancelarias, buscaban en un primer lugar la armonización e incremento de las preferencias que en acuerdos anteriores los países de ambos bloques de forma bilateral se habían concedido. Las mismas, enfrentaron dificultades especiales, primeramente, la cantidad de trabajo, es decir, el tener que tratar y manejar toda la nomenclatura arancelaria y establecer producto por producto los nuevos niveles de preferencias que ambos bloques otorgarían. La segunda dificultad, estuvo relacionada (con que para algunos países de la CAN y del MERCOSUR) las preferencias existentes en el momento de las negociaciones eran más beneficiosas que las que podrían acordarse entre ambos bloques, "otros países podrían pensar que, si ya gozan de preferencias dentro de su propio grupo -sea la CAN, sea el MERCOSUR- , no tienen por qué compartir esas preferencias con otros países del grupo" Posteriormente, se firmó en Buenos Aires el 16 de Abril de 1.998 entre la CAN y el MERCOSUR el Acuerdo Marco para la creación de una Zona de Libre Comercio, en donde se estableció que para el 1 de Enero del año 2.000 se debía iniciar la zona de libre comercio entre ambos bloques en dos etapas: La negociación de un Acuerdo de Preferencias Arancelarias antes del 30 de Septiembre de 1.998. La negociación de un Acuerdo de Libre Comercio entre el 01 de Octubre de 1.998 y el 31 de Diciembre del mismo año, que entraría en vigencia el 01 de Enero del año 2.000. lass negociaciones tuvieron un nuevo impulso con la firma del Acuerdo Marco. Entre Julio de 1.998 y Marzo de 1.999 se realizaron ocho (08) Reuniones de Negociación entre la CAN y el MERCOSUR, con el objetivo de alcanzar un Acuerdo de Preferencias Arancelarias, aunque ya el plazo establecido en el Acuerdo Marco había vencido. En Febrero de 1.999, el CAMRE durante su reunión ordinaria realizada en la ciudad de Santafé de Bogotá, estableció que "es un objetivo político prioritario el fortalecimiento de las relaciones de todo orden entre la CAN y el MERCOSUR ". Ello evidenció la importancia estratégica que para los países de la CAN tiene el alcanzar un acuerdo de libre comercio con el MERCOSUR. El 28 de marzo de 1.999, Brasil anunció su decisión de negociar en forma individual un Acuerdo de Preferencias Arancelarias con la CAN. Esta decisión unilateral significó un cambio en la estrategia de negociación entre ambos bloques. Para el MERCOSUR estas negociaciones se debían realizar entre éste y cada uno de los países miembros de la CAN en forma bilateral, por lo tanto la decisión de Brasil de negociar en forma individual con la CAN estableció un nuevo esquema de negociación. La decisión brasileña de negociar en forma individual con los países de la CAN, de debió principalmente a las dificultades que las negociaciones entre los bloques enfrentaban en materia agrícola, especialmente por parte de Argentina. Unido a esto, en Abril de 1.998 se habían iniciado oficialmente las negociaciones del ALCA en Santiago de Chile, con lo que era necesario para Brasil extender y fortalecer su presencia en América del Sur. La premura de incrementar sus vínculos comerciales con la CAN, le llevó a negociar en forma bilateral con éstos, esquema de negociación que criticó a EE.UU en el ámbito del ALCA. Este cambio en la modalidad de las negociaciones llevó a que la Argentina firmase una prórroga de los acuerdos bilaterales existentes con los países de la CAN hasta el 30 de junio de 1.999, así como también Paraguay y Uruguay extienderon la vigencia de los mismos hasta el 31 de diciembre de ese mismo año. El Acuerdo Marco entre la CAN y el MERCOSUR, estableció como principio de una futura asociación entre ambos bloques, los objetivos previstos en el Tratado de Montevideo de 1.980, a través del cual se creó la ALADI, y que hemos mencionado en el Marco Teórico: Promocionar y regular el comercio, la complementación económica y búsqueda de ampliación de mercados. Crear en forma progresiva un Mercado Común Latinoamericano. Regular y fomentar el comercio agropecuario intra-regional. Es importante destacar que el fundamentar el proyecto de la construcción de un espacio económico sudamericano en los objetivos acordados en 1.980 por los países de la ALADI, da a este proceso una mayor facilidad de aceptación por parte de los países involucrados. Esto busca retomar en un contexto internacional distinto y con realidades individuales diferentes los esfuerzos de integración que por diversas causas no dieron mayores resultados en América Latina y en especial en América del Sur hasta finales de la década de los ochenta. Desde una perspectiva estratégica, esta vinculación de construcción de un espacio económico sudamericano con los objetivos de ALADI, da a la propuesta brasileña un fundamento histórico, así como sirve para ocultar el interés estratégico que para Brasil tiene el logro del mismo bajo la bandera de la hermandad sudamericana, logrando que el resto de los países no identifiquen la construcción de un espacio económico sudamericano como un proyecto del Brasil frente al ALCA, sino que lo identifiquen como una opción propia y autónoma de América del Sur. El Acuerdo en su preámbulo, establece que los derechos y obligaciones del mismo estarán dentro del marco de la OMC, con lo que se evita una negociación extensa en el área de solución de controversias, como hemos señalado en el capítulo anterior. Se menciona como base de la integración económica de América Latina los acuerdos pre-existentes celebrados en la región, con lo que se refuerza la posición de Brasil en el contexto hemisférico de que cualquier posible integración económica en el continente americano debe hacerse sobre la base de los acuerdos sub-regionales, objetivo que logró en la Cumbre Ministerial del ALCA de Belo Horizonte en 1.997. El Acuerdo Marco entre la CAN y el MERCOSUR, busca contribuir a la expansión del comercio mundial, ofreciendo a los agentes económicos y a los mercados, reglas claras en el desarrollo del intercambio de bienes y servicios, con el objetivo de lograr un desarrollo común y de una adecuada infraestructura física. Esto se refleja detalladamente en sus objetivos: Crear un área de libre comercio entre las Partes Contratantes, mediante la expansión y diversificación del intercambio comercial y la eliminación de los gravámenes y las restricciones que afecten el comercio recíproco. Establecer el marco jurídico e institucional de cooperación e integración económica y física, que contribuya a la creación de un espacio económico ampliado que tienda a facilitar la libre circulación de bienes y servicios y la plena utilización de los factores productivos, en condiciones de competencia y de equidad, en correspondencia con el esfuerzo que realicen las Partes Contratantes. Promover el desarrollo y la utilización de la infraestructura física, con especial énfasis en el establecimiento de corredores de integración, que permita la disminución de costos y la generación de ventajas competitivas en el comercio regional y con terceros países fuera de la región. Establecer un marco normativo para promover e impulsar las inversiones recíprocas entre los agentes económicos de las Partes Contratantes. Promover la complementación y cooperación económica, energética, científica y tecnológica, así como procurar la coordinación de posiciones entre ambas partes Contratantes en el proceso de integración hemisférica y en foros multilaterales. Destaca dentro de estos objetivos, el relacionado a la infraestructura física, área en que se han realizado y se realizan importantes obras tendientes a facilitar y favorecer la interconexión en América del Sur y un mejor intercambio comercial, destacándose: Carretera 174 (Manaos - Caracas). Carretera Brasil-364 (Porto Velho - Río Branco) acercamiento hacia el Perú. Hidrovia Madeira (vincula a Porto Velho con el Río Amazonas) por lo cual los granos que se producen en el interior de Brasil saldrán más fácilmente a la UE y EE.UU. Puente Rosario - Victoria (en Argentina) Corredor Marítimo del Paraná. Corredor Marítimo del Río de la Plata. Gasoducto Bolivia - São Paulo. Interconexión eléctrica Brasil - Venezuela. Represa de Itaypú. Como hemos establecido en el Capítulo III, si bien en el desarrollo de estas obras de infraestructura se beneficia toda la región y especialmente los países que participan de las mismas, existe un interés estratégico del Brasil debido a que con el desarrollo de algunas de estas obras, se garantiza el acceso a importantes insumos y recursos los cuales son necesarios para la consolidación de su industria. En el Acuerdo Marco se establece la coordinación de ambos bloques en las negociaciones multilaterales, especialmente en las negociaciones hemisféricas, el ALCA. Lo que constituye un logro para las aspiraciones de Brasil de establecer una posición coordinada con el apoyo de sus socios del MERCOSUR y los países de la CAN. También reconoce la necesidad de alcanzar un ordenamiento jurídico y cooperación institucional, área en la que hemos podido determinar grandes diferencias. Para ello establece en el marco del Acuerdo, una Comisión Negociadora, que estará encargada de velar por el logro de los objetivos del Acuerdo y que será integrada por los Representantes Alternos ante la Comisión de la Comunidad Andina y el Grupo Ad Hoc del Grupo Mercado Común del MERCOSUR. Por otra parte, determina que los Acuerdos de Alcance Regional suscritos en el marco de la ALADI continuaran en vigencia hasta tanto se firme y ratifique un Acuerdo de Libre Comercio entre la CAN y el MERCOSUR. Observamos entonces, como dos objetivos importantes para el Brasil han sido logrados en el Acuerdo Marco entre la CAN y el MERCOSUR: La coordinación de una posición común en el ALCA. La realización de obras de infraestructura que poseen un importante valor para este país, debido a que garantiza un mejor desempeño de sus exportaciones en el mercado de América del Sur y el acceso a insumos y recursos que ayudaran al crecimiento de su industria. 5.1.1.- Acuerdo Marco: Solución de Controversias Hemos establecido como la negociación de normas de solución de controversias, pudo haberse constituido en un obstáculo importante para el logro de un Acuerdo debido a las diferencias existentes en esta área. Esto llevó a que esta área fuese adscripta a las normas y procedimientos de la OMC, las cuales detallaremos a continuación en el Acuerdo Marco y posteriormente en los Acuerdos firmados entre Argentina y Brasil con la CAN. La OMC, donde participan como miembros todos los países de América del Sur, establece un órgano encargado para la solución de controversias que surjan entre sus miembros, denominado Órgano de Solución de Controversias (OSD), el cual está facultado para: Establecer Grupos Especiales Adoptar Informes de los Grupos Especiales y del Órgano de Apelación. Vigilar la aplicación de las resoluciones y recomendaciones Autorizar la suspensión de concesiones y otras obligaciones en el marco de los acuerdos abarcados. La OMC establece que la solución de controversias "es un elemento esencial para aportar seguridad y previsibilidad al sistema multilateral de comercio" , reconociendo igualmente que las recomendaciones y resoluciones del OSD no pueden entrañar el aumento o disminución de los derechos y obligaciones establecidos en los acuerdos existentes. El sistema de solución de controversias de la OMC establece los siguientes procedimientos entre los Estados Miembros: Consultas (artículo 4): Todos los países miembros de la OMC tienen la obligación de examinar las observaciones que le sean presentadas por otro país miembro, cuando éste considere que una determinada medida afecte el funcionamiento normal del comercio, dando la oportunidad de establecer consultas bilaterales. Si el país al cual se le pide establecer consultas no responde favorablemente a la solicitud en un plazo de diez días o el que se establezca de mutuo acuerdo, el país afectado podrá solicitar a la OMC el establecimiento de un Grupo Especial, o en caso de que posterior al inicio de las consultas y transcurridos sesenta (60) días no se haya logrado un entendimiento. Al respecto, si un tercer país considera que las consultas que desarrollen otros Estados Miembros, son de su interés por verse afectado de la misma medida, puede solicitar ser parte de las consultas siempre que el Miembro al que se le solicito la consulta lo acepte. Buenos Oficios, Conciliación y Mediación (artículo 5): Pueden ser solicitados por cualquier país miembro y no causan obligación ante posteriores resolución de conflictos, este procedimiento puede iniciarse y culminarse en cualquier momento, pudiendo solicitarse igualmente el establecimiento de un grupo especial. Arbitraje: Este procedimiento está sujeto a la voluntad de ambas partes de recurrir al mismo, los laudos serán notificados al OSD y al Consejo del Comité, en donde cualquiera de las partes podrá presentar sus consideraciones sobre el mismo. Establecimiento de Grupos Especiales (artículo 12): Se procede a su establecimiento por petición de ambas partes por escrito ante el OSD, informándose los procedimientos seguidos hasta la fecha y claramente explicadas los motivos de la reclamación. Estos Grupos Especiales, estarán formados por personas competentes, funcionarios gubernamentales o no, que hayan integrado en el pasado algún Grupo Especial, sea docente con conocimientos sólidos de derecho mercantil o política comercial internacional, o haya ocupado algún cargo vinculado a la política comercial de algún Estado miembro. La elección deberá garantizar la independencia en sus actos así como que este integrado por personas de diferente visión, quienes otorguen una variedad de criterios al tema a tratar. Los nacionales de los Estados parte en la controversia, no podrán formar parte del Grupo Especial, salvo que de mutuo acuerdo se decida lo contrario. El Grupo Especial, presentará sus consideraciones ante el OSD por escrito y por separado -si una de las partes así lo solicita- a cada uno de los Estados. Etapa Intermedia (artículo 15): Anterior a la presentación definitiva de las consideraciones del Grupo Especial ante el OSD, se considerarán los escritos de réplica que sean presentados por los o algún Estado Parte así como las alegaciones orales. El Grupo Especial presentará un informe donde se presenten las argumentaciones y los hechos. Si al informe previsional no se le hiciese observación, el mismo será considerado definitivo y será presentado ante el OSD y distribuido entre los miembros. Adopción de Informes de los Grupos Especiales y Examen de Apelación (artículos 15 y 16): Pasados sesenta (60) días de haber sido distribuido el informe entre los Estados Miembros, el OSD lo adoptará en sesión, a menos que una de las partes de la controversia presente alguna apelación, o que el OSD en conjunto decida no adoptarlo. De ser presentada alguna apelación, será tratada por el Órgano de Apelación (ODA). Esta apelación tratará solo los asuntos jurídicos manejados por el Grupo Especial en su informe, pudiendo confirmar, modificar o revocar las constataciones jurídicas y conclusiones del Grupo Especial. El informe del ODA será adoptado por el OSD pudiendo por consenso no adoptarlo, mientras será -salvo el OSD no lo adopte- aceptado sin condiciones por parte de los Estados partes de la controversia. Implementación (artículo 21): Para la OMC, el pronto cumplimiento de las resoluciones del OSD y del ODA, busca el asegurar la eficacia de la solución de controversias del organismo. La aplicación del dictamen, será notificado al OSD por el Estado afectado en el conflicto y será este organismo el encargado de la vigilancia de su aplicación, los plazos para su aplicación puede ser propuesta por el Estado Parte afectado; acordarse de mutuamente entre las partes o por un plazo determinado por medio del arbitraje. Si la otra parte en la controversia no adopta las resoluciones del Grupo Especial a través del OSD, la parte afectada podrá suspender -previa autorización del OSD- los beneficios que en el marco del Tratado existente entre las partes disfruta la parte que no ejecuta el fallo. Este sistema de solución de controversias de la OMC, establece un mecanismo claro y sencillo para la solución de los conflictos entre sus miembros, reconociendo en forma especial las condiciones de los países en desarrollo. Este sistema, ha garantizado el curso, tratamiento y victoria de denuncias formuladas por países en desarrollo contra naciones industrializadas, lo que hace pensar que es un mecanismo hasta ahora equitativo y que podría constituirse en una garantía de equidad en el marco de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR. 5.2.- Cumbre de Brasilia: La Primera Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América del Sur se celebró por iniciativa e invitación del Presidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso en la ciudad de Brasilia en Septiembre del año 2.000. Esta contó con la participación de los Jefes de Estado y de Gobierno de la CAN y el MERCOSUR, así como también de Chile, Guyana, Surinam y Trinidad y Tobago. La Cumbre de Brasilia dio un impulso importante a construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR. Estas negociaciones han recibido un nuevo impulso por parte del gobierno de Brasil, luego de la nueva ofensiva de EE.UU en materia comercial, al hacer ofrecimientos formales e informales para negociar Acuerdos de Libre Comercio a Uruguay y Argentina respectivamente, como hemos analizado anteriormente. La Cumbre de Brasilia, produjo como documento final el Comunicado de Brasilia (Septiembre 2.000), en donde se retoman planteamientos en el área de integración sudamericana ya manejados e infructuosos en su momento. El objetivo es el de construir un espacio ampliado de participación económica reconociendo la necesidad de extender igualmente la cooperación política en la sub-región. Un factor a favor de los objetivos planteados en el Comunicado de Brasilia, es la existencia de gobiernos democráticos en América del Sur, con una buena disposición a la cooperación y la integración, así como los desafíos comunes que enfrenta la región ante el proceso de globalización. Podemos resaltar en el Comunicado de Brasilia, la sinceridad de la sub-región en reconocer las dificultades de su actual contexto, evaluando los desafíos y beneficios que el proceso de globalización les genera, así como la creciente deuda social, la falta de credibilidad de las instituciones y la comprometida situación económica. También amerita remarcarse, la importancia otorgada por los Jefes de Estado y de Gobierno de América del Sur al área de ciencia y tecnología, como herramienta que permitirá a cada uno de los países poder adecuarse y enfrentar los desafíos del nuevo milenio, en la que se establece la necesidad de alcanzar una mayor cooperación y profundización de los lazos existentes. Otro tema de vital importancia para la sub-región y de trato obligado en el marco de la construcción de un espacio económico sudamericano, es el cultivo y tráfico de drogas, donde los países de la sub-región acordaron esfuerzos conjuntos en su combate. El Comunicado de Brasilia (Art. 12) reafirma la actuación coordinada en temas de agenda económica y política internacional de los países de América del Sur, destacando en esta área (Art. 31) las negociaciones del ALCA, con la UE y en el marco de la OMC. Fortaleciendo la postura de los países del MERCOSUR y del Brasil especialmente. La Primera Cumbre de Países de América del Sur, revitalizó el proceso de construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, proyecto que consiste en un programa recíproco de reducción tarifaria y de eliminación de restricciones no tarifarias que influyen directamente sobre el comercio sub-regional. En este sentido analizaremos a continuación los Acuerdos celebrados entre la República Argentina y la República Federativa de Brasil con la CAN. 5.3.- Acuerdos CAN - Brasil, CAN - Argentina: Hemos analizado como la existencia de distintos intereses y dificultades en el cumplimiento de los plazos establecidos para las negociaciones, llevaron a que el esquema original -contenido dentro del Acuerdo Marco de 1.998- de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR cambiara en Marzo de 1.999 con el anuncio de Brasil de negociar unilateralmente con los países de la CAN. Este esquema, había sido pensado teniendo como eje al MERCOSUR y las negociaciones con cada uno de los países de la CAN. Con la decisión unilateral de Brasil de negociar individualmente con los países de la CAN, el esquema preestablecido se abandonó. El gobierno brasileño celebró en 1.999 un Acuerdo (ACE N° 39) con sus pares de la CAN y posteriormente la Argentina (ACE N° 48) en el año 2.000. Encontrándose en negociaciones actualmente la CAN con el Paraguay y Uruguay. Los Acuerdos de Argentina y Brasil con la CAN mantienen en su estructura una fuerte similitud con el Acuerdo Marco, es decir, se reconoce al Tratado de Montevideo de 1.980 como pilar del proceso de integración para América del Sur, así como el objetivo posterior de lograr un Acuerdo que incluya a todos los países de la región. Ambos Tratados reconocen la importancia de los acuerdos pre-existentes en las negociaciones de nuevos acuerdos de libre comercio. Así como también se basan en el otorgamiento de márgenes de preferencias fijos otorgados recíprocamente, utilizando la nomenclatura arancelaria de la ALADI de 1.993, quedan fuera del acuerdo, los bienes usados y reconstruidos dentro de las Preferencias que en forma mutua se otorgan las partes: Preferencias otorgadas por las Partes Signatarias Miembros de la Comunidad Andina. Preferencias otorgadas por Argentina y Brasil (en sus respectivos acuerdos). Preferencias que Ecuador recibe y otorga a Argentina y Brasil, en los productos de su Lista Especial. En ellos se prohíbe la utilización de nuevas restricciones no arancelarias al comercio, es decir, toda medida que impida o dificulte las importaciones y exportaciones de algún Estado parte, mediante contingentes, licencias u otros mecanismos excepto aquellos que son permitidos por la OMC, quedando abierta la posibilidad de aplicación del artículo 50 del Tratado de Montevideo de 1.980 y de los artículos XX y XXI del GATT. El Régimen de Origen de las mercancías que incluyen ambos Acuerdos, serán referidos a la Régimen General de Origen de ALADI en la Resolución 78 del 24/11/87, la cual establece: Bienes íntegramente producidos, correspondientes a los productos del reino mineral, animal y vegetal, extraídos, cosechados o recolectados, nacidos en el país o en la sub-región andina, o en sus aguas territoriales, patrimoniales o Zona Económica Exclusiva, así mismo, se consideran originarios los bienes íntegramente producidos a partir de esas materias. Los productos elaborados en el país o en la región, a partir de materias primas importadas de terceros países, cuando resulten de un proceso de producción o de transformación, siempre que éste les confiera una nueva identidad caracterizada por estar clasificados en la Nomenclatura Arancelaria de ALADI en partidas diferentes a las de los insumos importados. En materia de aplicación de medidas antidumping o compensatorias, las partes de remitirán a sus legislaciones nacionales, que deberán ser compatibles con el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio de 1994, y el Acuerdo sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias de la OMC. Con respecto a las Cláusulas de Salvaguardia, las mismas se remitirán a la Resolución 70 del Comité de Representantes de la ALADI, estas serán examinadas por la Comisión Administradora del Acuerdo. Ello no impide que las partes signatarias hagan uso de las medidas previstas en el Acuerdo sobre Salvaguardias de la OMC y de las medidas previstas sobre la materia en los demás acuerdos de la OMC. En materia de medidas fitosanitarias, ambos Acuerdos sientan un precedente importante que podrá ser defendido en las negociaciones del ALCA, al prohibir clara y terminantemente, el uso de "reglamentos técnicos, procedimientos de evaluación de la conformidad, disposiciones metrológicas, medidas sanitarias y fitosanitarias, que creen obstáculos innecesarios al comercio". En esta área ambos acuerdos se remiten a Acuerdos sobre Obstáculos Técnicos al Comercio y sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC así como por el Acuerdo Marco para la Promoción del Comercio mediante la Superación de Obstáculos Técnicos al Comercio, suscrito en el marco de la ALADI. La vigencia de ambos Acuerdos es diferente, el acuerdo celebrado entre la Argentina y la CAN tiene una vigencia de un año prorrogable a un segundo desde su aprobación, mientras el Acuerdo entre Brasil y la CAN tiene una duración de dos años. En ambos casos se establece que en el momento cuando se logre un Acuerdo entre la CAN y el MERCOSUR, ambos acuerdos dejarán de estar en vigencia. Podemos decir que la incorporación de normativas existentes en Acuerdos Multilaterales al proceso de integración de América del Sur (normativas de ALADI y la OMC) evidencia la necesidad del pronto logro de un Acuerdo Sub-regional por una parte y por otra puede servir de garantía a estos nuevos esfuerzos de lograr una integración económica en la sub-región. Este uso de normas que no son producto de las negociaciones entre los países involucrados, en este caso Argentina y Brasil con la CAN y el propio Acuerdo Marco existente entre el MERCOSUR y los países Andinos, es una clara muestra de la necesidad de lograr un Acuerdo en América del Sur en el contexto hemisférico, debido a que el uso de estas normas pre-existentes en otros ámbitos, resta el tiempo que el acuerdo de normas negociadas demandaría, en momentos en que el proceso del ALCA continúa avanzando. En este sentido, los esfuerzos del gobierno de Brasil en la construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, han sido evidentes en el nuevo impulso que se le ha dado al proceso después de la Cumbre de Brasilia, en la firma del Acuerdo entre este país y la CAN, rompiendo -como hemos mencionado anteriormente- con el esquema de negociaciones existentes. 5.3.1.- Solución de Controversias: El sistema de solución de controversias acordado entre Argentina y Brasil con la CAN respectivamente, es un sistema sencillo que se diferencia claramente del sistema de solución de controversias de la CAN y del MERCOSUR, aunque guarda con este último, cierta similitud en lo temporal del mismo y en la no-generación de jurisprudencia, que ayudaría a dar un mayor grado de seriedad al proceso. En ambos sistemas de solución de controversias, se observa cierta similitud con el procedimiento que implementa la OMC -que ya ha sido expuesto- aunque en el caso específico de los Acuerdos entre la CAN, Brasil y Argentina se observa un mecanismo más expedito aun que el de la OMC, en materia de tiempo y procedimiento. En estos Acuerdos, el sistema de solución de controversias se inicia a través de Consultas Recíprocas y Negociaciones Directas a pedido de la parte agraviada y con el conocimiento de la Comisión Administradora del Acuerdo, al agotarse este sistema, podrán solicitar por escrito la participación de la Comisión Administradora. Esta evaluará la controversia dando igual oportunidad a las partes para presentar sus argumentos y la misma podrá solicitar información adicional siempre que ayude a la solución del conflicto. La recomendación que tome la Comisión, tendrá en cuenta las disposiciones legales del Acuerdo, los instrumentos y Protocolos Adicionales. La Recomendación de la Comisión, será en ambos Acuerdos, adoptada por consenso de sus integrantes, salvo se llegue a un acuerdo distinto entre las partes, que en cualquier caso estará bajo la vigilancia de la misma. Si la Recomendación no fuese cumplida o no fuese satisfactoria para ambas partes, se procederá a la conformación del Grupo de Expertos Ad Hoc, conformado por tres expertos (uno nombrado por cada parte y un tercero de común acuerdo o en su defecto nombrado por la Secretaria de la ALADI), el tercer experto ejercerá la Presidencia del Grupo. El Grupo de Expertos, al igual que la Comisión, tendrá en cuenta las disposiciones legales del Acuerdo, los instrumentos y Protocolos Adicionales. Si alguna de las partes no cumpliese el dictamen del Grupo de Expertos, la parte agraviada podrá solicitar la formación de un nuevo Grupo. En ambos Acuerdos, se tendrá por finalizada la controversia, "en cualquier momento, a partir de la intervención de la Comisión, si las Partes llegaren a una solución mutuamente satisfactoria la que podrá considerar fórmulas compensatorias o de otra índole". Este sistema de solución de controversias sí bien trata de una forma rápida los conflictos que puedan presentarse, reproduce una falencia importante existente en el sistema de solución de controversias del MERCOSUR es decir: La formación de Grupos de Expertos Ad Hoc, con miembros que no estarán necesariamente en la resolución de los siguientes conflictos; la interpretación y resolución de los mismos, estarán determinadas por criterios e interpretaciones variadas, las cuales dificultan el asentamiento de jurisprudencia. Igualmente, guarda similitudes en ciertos aspectos con el sistema de solución de controversias de la CAN, en el hecho de que los miembros del Grupo de Expertos, no podrán actuar en función de su nacionalidad ni interés de su Gobierno, sino en forma autónoma e imparcial. La efectividad de este sistema de solución de controversias, sólo podrá medirse en el futuro cuando sea implementado. Lo cierto, es que ambos acuerdos son el producto de la premura en el logro de un entendimiento condicionado por la existencia de un proyecto hemisférico como el ALCA. 5.4.- Desafíos de la CAN y el MERCOSUR ante el siglo XXI: El primer gran desafío que tanto la CAN como el MERCOSUR enfrentan, es la pesada deuda social que recorre a América del Sur. La integración económica y la ampliación de los mercados sub-regionales no se han traducido en un aumento del bienestar colectivo, por el contrario, en algunos países, su participación en los distintos esquemas regionales se ha constituido en una dificultad para su desempeño económico. Como resultado de la existencia de mercados ampliados, y como hemos visto con la reiterada práctica de gobiernos como el de Brasil en captar el mayor flujo de inversión extranjera a través de políticas específicas, el traslado de empresas en búsqueda de una mayor competitividad, agrava la situación del desempleo de los demás países. El principio ideológico de la integración económica, principio liberal de ampliación y apertura, no incluye a un importante número de la población de la sub-región, empobrecida y marginada, y sin la existencia de políticas que disminuyan el impacto negativo que estos amplios sectores pueden sufrir. La integración económica es una necesidad para América del Sur, pero la misma debe hacerse con un carácter social, si bien no todos los sectores pueden beneficiarse de una apertura de mercados, la misma debe tener como objetivo real el mejoramiento de la calidad de vida de nuestras poblaciones. Esto demandará una mejor distribución de la riqueza y una participación necesaria y eficiente esta vez del Estado en la economía. Podemos mencionar en forma particular los principales desafíos que la CAN y el MERCOSUR enfrentan a las puertas del nuevo milenio y en el actual contexto económico - político internacional. Así, tenemos que los principales desafíos para el MERCOSUR se refieren a: Inexistencia de una autoridad aduanera ni sanitaria común. Inexistencia de un Tribunal Supranacional. Retomar políticas de desarrollo. Retomar políticas activas comunes en el área agrícola, industrial y energética, infraestructura, ciencia y tecnología. Explorar nuevos ejes que dinamicen el proceso, como por ejemplo la cooperación en el área de energía atómica, alimenticia y del medio ambiente. Coordinación de políticas macroeconómicas. Una posible crisis económica en la Argentina, pondría en riesgo el equilibrio político, pero sobre todo la estructura comercial que mantiene el Brasil con los productores argentinos, que origina la más voluminosa relación comercial del continente latinoamericano. La falta de proyectos conjuntos de exportación hacia terceros mercados, lo cual ayudaría a una integración empresarial más fuerte. Inexistencia de una política de reorganización productiva en sectores como bienes de capital, informática y telecomunicaciones. Desde la perspectiva de la CAN, los principales desafíos que enfrenta el grupo de países andinos se refieren a: Coordinación de políticas macroeconómicas, comerciales y para-arancelarias. Inversión en Ciencia y Tecnología. Armonización de los incentivos a las exportaciones. Reconocimiento de empresas en el territorio de los demás socios. Liberalización y coordinación en el área de mercados de capitales. Existencia de mecanismos que agilicen y faciliten la libre circulación y ejercicio profesional de cualquier ciudadano de la CAN en cualquier país miembro. Convalidación de títulos educativos, especialmente los universitarios. Construcción de un Mercado Común Andino, antes del año 2.005. Armonización de leyes y reglamentos de naturaleza mercantil. Establecimiento de mecanismos de cooperación judicial y policial en los campos civil y penal y el establecimiento de mecanismos para fortalecer los sistemas de control y fiscalización en todos sus campos. Negociaciones de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA por sus siglas en inglés) con los EE.UU. Una mayor competitividad de los países andinosque ha disminuido en los últimos años. La participación de los actores sociales en el proceso de integración andina sigue siendo débil, esporádica o insuficiente. Los sectores empresarial y laboral, han estado más cercanos que el social al proceso. La participación de los sectores sociales es sumamente débil y deficiente, pese a haber sido institucionalizada desde los inicios del proceso. Agenda Social Andina la promoción del empleo y la generación de ingresos, así como el combate a la pobreza extrema mediante arbitrios tales como políticas de nutrición y salud, educación y vivienda. Estos desafíos, unido a la inexistencia de una economía locomotora capaz de llevar en sus hombros el peso del proceso, nos permiten sostener nuestra afirmación en cuanto a ponderar la construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, como una estrategia de Brasil en el contexto del comercio hemisférico, debido a que se trata de establecer un Acuerdo en América del Sur que involucra a dos procesos aún imperfectos. La decisión unilateral de Brasil de negociar fuera del MERCOSUR con la CAN, significó reproducir la posición que le ha criticado a EE.UU de querer negociar en forma unilateral con cada país y no desde los bloques existentes. Esta estrategia de Brasil es válida, pues si bien como hemos establecido en los capítulos anteriores, existe un interés muy particular y estratégico de Brasil en consolidar su presencia en materia económica y política en América del Sur, la misma no tiene por qué significar un perjuicio para el resto de los países de la región. Por el contrario, si el resto de los países sabe aprovechar esta coyuntura de negociación podrían obtenerse importantes beneficios en el comercio con Brasil y posteriormente en las negociaciones del ALCA.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES FINALES
La experiencia de la apertura económica en países que presentan una desigual distribución de la riqueza, a través -entre otras medidas- de procesos de integración regional que no consideran en forma efectiva el impacto social que la apertura económica genera, hace que se acentúen los efectos provocados por esa desigual distribución. Esto queda evidenciado al examinar los indicadores sociales de países en vías de desarrollo y especialmente de América Latina como por ejemplo Argentina, Brasil y México. La situación actual de América Latina nos ubica hoy en una encrucijada con poca autonomía para elegir el camino a seguir. La creciente interdependencia económica ha favorecido a la globalización de los mercados financieros, en un contexto internacional que nos demanda una constante adecuación a la nueva realidad mundial, donde el Estado cada vez pierde más protagonismo y fuerza ante los mercados. Esto nos genera una profundización de la apertura económica que no es recíproca por parte de las naciones desarrolladas, creando en este proceso un incremento de las desigualdades económicas y sociales en la región. En consecuencia, el avance de las nuevas tecnologías necesarias para el logro de una mayor competitividad de nuestras empresas, hace cada vez menos necesario en el proceso productivo el factor humano, lo que agrava la ya difícil situación de desempleo. Con un Estado en América Latina reducido al rol de recaudador luego del proceso de privatización lo que limita sus recursos económicos, se hace imposible que pueda hacer frente a las necesidades sociales que se generan ante la tecnificación de la producción. En el escenario internacional, esta nueva realidad de interdependencia económica no afectó únicamente a los países latinoamericanos, por el contrario vimos un redimensionamiento en materia de integración en Asia, África, Europa Occidental y Europa del Este. La UE profundizó sus lazos con las últimas modificaciones e implementó una política monetaria común con la introducción del Euro, lo cual es un importante paso en su proceso de integración no sólo económica sino política. En el continente americano, los países de América Latina han profundizado su interdependencia económica y política con la firma de aproximadamente veinticuatro acuerdos de libre comercio, alcance parcial, complementación económica y preferenciales temporales no recíprocos en la década de los noventa. En esta área, se destaca el importante número de acuerdos alcanzados por México (10), Chile (10), Colombia (08), Venezuela (07) y Argentina (07). Estas cifras contrastan fuertemente con los cuatro (04) acuerdos de éste tipo firmados por EE.UU en el mismo período. Es en este contexto donde surgen las iniciativas del ALCA, el ALCSA en el gobierno de Itamar Franco para el continente americano. Ambas, forman parte de la política comercial de sus respectivos promotores, los EE.UU y Brasil. El ALCA, es una iniciativa de los EE.UU en el área comercial, motivada por la necesidad de fortalecer sus vínculos comerciales con sus socios del continente americano, especialmente de América Latina que es la única región del mundo con la que mantiene un saldo comercial favorable. El ALCA, es la adecuación de EE.UU al nuevo sistema internacional de bloques económicos y se constituiría en el primer bloque económico del mundo, superando ampliamente a la Unión Europea. El ALCSA presentada en 1.993 constituyó una iniciativa de Brasil, bajo un programa recíproco de reducción tarifaria y de eliminación de restricciones no arancelarias que influyen directamente sobre el comercio sub-regional con excepción del área de servicios, una reducción de 80% del valor del comercio. De esta desgravación progresiva, quedan exceptuados una lista de productos sensibles, los cuales están protegidos en los términos de los acuerdos del GATT. Los posibles efectos del ALCA en la economía e industria brasileña han influido en la postura de este país. El ALCA para Brasil representa oportunidades y riesgos especialmente vinculados al comercio con los EE.UU. Estos riesgos están relacionados con las políticas para-arancelarias de este país que afectan a importantes productos de la canasta exportadora brasilera. Por esta razón el ALCA es importante para Brasil siendo tema de debate en distintos escenarios y esferas, debido a que la estructura diversificada del comercio exterior brasileño sería afectada con la implementación de un ALCA bajo las condiciones de los EE.UU. Durante el desarrollo de esta tesina, hemos podido establecer, que el ALCSA en 1.993, se formuló con el objetivo de mejorar la posición negociadora de Brasil en el contexto de una eventual zona de libre comercio americana. Actualmente la administración del Presidente Fernando Henrique Cardoso, mantiene el mismo objetivo estratégico procurando alcanzar un Acuerdo de Libre Comercio entre la CAN y el MERCOSUR. El interés de Brasil en la construcción de un espacio económico sudamericano puede interpretarse como una estrategia brasileña cuyo objetivo es el de aumentar su presencia económica e influencia política en la sub-región, a la vez que busca disminuir el impacto que el ALCA tendrá no sólo en su economía, sino también en el desarrollo que esta nación siente y percibe como un destino histórico. En el contexto de América del Sur ¿ en qué se diferencian el ALCA y la construcción de un espacio económico sudamericano? ¿ puede ser la construcción de un espacio económico sudamericano una oportunidad para América del Sur? La principal diferencia radica en el peso económico y político con el que cuentan EE.UU y Brasil para impulsar sus respectivos proyectos. El Embajador de la Argentina en Uruguay Juan Manuel Casella en un artículo titulado "El debate del la Integración" escrito por Gerardo Bleir y Carlos Santos en la edición de agosto de 2.000 de la Revista Relaciones Internacionales de Uruguay, refiriéndose a la situación de los países de la región advierte sobre la posibilidad de que a la hegemonía estadounidense se le interpusiera una hegemonía brasileña La construcción de un espacio económico sudamericano forma parte de los intereses de Brasil en el ámbito de la integración, en la que existen tres círculos concéntricos: Consolidación y profundización del MERCOSUR, en el corto plazo. Ampliación del MERCOSUR a través de un acuerdo de libre comercio con la CAN. Una mayor aproximación a América del Norte, en negociaciones entre bloques. Importantes aspectos nos han permitido definir a la construcción de un espacio económico sudamericano como una estrategia de negociación de Brasil, entre los cuales destacan: El MERCOSUR, juega un papel importante debido a que es la plataforma desde donde el Brasil puede consolidar su presencia en América del Sur y posteriormente negociar con EE.UU. El MERCOSUR desde 1.995 ha representado para la economía brasileña un incremento constante de las inversiones extranjeras directas. Para 1.990 el monto de estas inversiones fue de 324 millones de dólares, en 1.995 se ubicó en 4.849 millones y en 1.999 alcanzó la cifra de 31.490 millones de dólares. Igualmente, éste proceso conjuga la continuidad en su política nacionalista y la necesaria apertura económica, pues paralelamente se implementaron políticas tendientes a fortalecer su industria mientras se adecuaba al país a la nueva realidad económica mundial, constituyéndose en una alternativa intermedia. Así, la construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, representa para Brasil la posibilidad de incrementar sus exportaciones de productos manufacturados, debido a que son éstos los que comercializa mayormente con los países de América del Sur. Significa además, el poder acceder en mejores condiciones a insumos básicos importantes para mantener su política de desarrollo industrial, abasteciéndose directamente de sus vecinos de América del Sur (petróleo, gas, energía eléctrica, productos agrícolas templados de la Argentina). Por lo tanto, un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR implicará un aumento en la capacidad negociadora de Brasil en materias como las normas antidumping y medidas para-arancelarias, aspectos en los que logró éxitos importantes en el Acuerdo Marco. Esto coincide con los principales intereses de Brasil en las negociaciones del ALCA en donde su posición se verá fortalecida en estas áreas. Igualmente, a través del Acuerdo Marco entre la CAN y el MERCOSUR, Brasil logró dos objetivos importantes que fortalecerán su posición en las negociaciones del ALCA, en primer lugar el establecer la coordinación de la CAN y el MERCOSUR en negociaciones multilaterales y especialmente en las negociaciones del ALCA. En segundo lugar, el reconocimiento de que la base de la integración económica en el continente americano debe hacerse desde los acuerdos preexistentes, este último logro lo había alcanzado -como hemos mencionado- en la III Reunión Ministerial de Belo Horizonte de 1.997. El circunscribir a la esfera de ALADI y la OMC la solución de controversias en un eventual acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, evidencia la necesidad de establecer un acuerdo por parte de Brasil extendiendo los beneficios del MERCOSUR. Esto en el ALCA permitirá a Brasil exigir un mayor beneficio en el comercio hemisférico, debido a que el ALCA no podrá generar menos comercio que el preexistente, para lo cual Brasil tendrá tres años -de iniciar la zona de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR en el 2.002- para fortalecer su presencia en el mercado de América del Sur. Esta vinculación de la construcción de un espacio económico sudamericano con los objetivos de ALADI, da a la propuesta brasileña un fundamento histórico, así como puede disminuir el carácter estratégico que para Brasil tiene el logro del mismo bajo la bandera de la hermandad sudamericana, logrando que el resto de los países no identifiquen a esta propuesta como un proyecto del Brasil frente al ALCA, sino que lo identifiquen como una opción propia y autónoma de América del Sur. En este punto, seria interesante que la Argentina pudiera aprovechar esta coyuntura, ejerciendo presión sobre Brasil para lograr que este país deje de lado las prácticas de subsidios que afectan a importantes sectores de su economía. Para la Argentina, tanto el ALCA como en un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR representan oportunidades y desafíos en la medida de que exista una política efectiva tendiente a lograr una mayor competitividad en ambos escenarios. Un aspecto importante, el cual nos ha ayudado a ver más claramente la importancia estratégica de la ampliación del comercio en América del Sur, es la percepción de Brasil de que con el ALCA el país perderá el peso económico y político que posee en América del Sur, como resultado de un incremento del intercambio comercial de los países de la sub-región - en especial de sus socios del MERCOSUR con EE.UU.- lo cual incluso en el eventual escenario de un ALCA sin Brasil significaría un aislamiento comercial, político y cultural. Es fundamental en esta definición de la construcción de un espacio económico sudamericano como una estrategia brasileña, analizar los cambios que en el desarrollo de esta iniciativa ha tenido la fecha de su implementación y cómo luego de un imput de EE.UU en el ALCA, se generaba un output en el proyecto brasileño. Entre 1.992 y 1.994 se establece el NAFTA entre Canadá, EE.UU y México. En 1.993 el presidente de Brasil Itamar Franco presenta oficialmente su propuesta del ALCSA con un plazo de diez años para su implementación (1.995 - 2.005). Para 1.994, se realizó la I Cumbre de las Américas en Miami, donde importantes socios de Brasil como Argentina y Chile evidenciaron su interés en formar parte del proceso y de vincularse al NAFTA. En 1.995 y estando ya en la presidencia de Brasil el Dr. Cardoso, se inician las negociaciones de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR en Uruguay. Estas negociaciones prosiguen entre 1.997 y 1.998. Posteriormente, en marzo de 1.998 en San José de Costa Rica, se realizó la IV Reunión Ministerial de Comercio del ALCA, en esta ocasión se estableció que las negociaciones del ALCA iniciarían oficialmente durante la II Cumbre de las Américas en Abril de ese mismo año en Santiago de Chile. En Abril de 1.998, la CAN y el MERCOSUR firman el Acuerdo Marco, donde -como hemos precisado- Brasil obtiene importantes logros que ayudarán a fortalecer su posición en las negociaciones hemisféricas. Se establece en este Acuerdo que para el 30 de Septiembre de 1.998 se debería alcanzar un Acuerdo de Preferencias Arancelarias; entre octubre y diciembre se firmaría el Acuerdo de Libre Comercio y que el 01 de enero del 2.000 se daría inicio un acuerdo de libre comercio entre ambos bloques. Vemos entonces como coincide el inicio de las negociaciones del ALCA con el logro de un Acuerdo Marco y un adelanto de cinco años en la fecha de inicio del funcionamiento de un espacio económico sudamericano pasando del 2.005 al 2.000. Posteriormente, el proyecto del ALCA generó la V y VI Reunión Ministerial de Comercio (Toronto 1.999 y Buenos Aires 2.001) y la III Cumbre de las Américas en Abril del 2.001 en Québec - Canadá. Las dificultades en las negociaciones llevaron a Brasil a romper el esquema de negociaciones y firmar en 1.999 un Acuerdo Bilateral con la CAN, dejando de lado a sus socios del MERCOSUR. Esta acción de no negociar en bloque y sí hacerlo en forma unilateral es la que Brasil criticó fuertemente a EE.UU en el contexto del ALCA. En Septiembre de 2.000 durante la Cumbre de Brasilia y con los cambios ocurridos en el esquema de las negociaciones del acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, se estableció que éste deberá firmarse antes del 31 de Diciembre del 2.001 y se implementará a partir del año 2.002. El proyecto de construcción de un espacio económico sudamericano posee en sí mismo dificultades a superar si partimos de la base de que será un Acuerdo celebrado entre dos procesos de integración que en lo interno tienen importantes materias pendientes. Igualmente, la posible ausencia de Chile en un eventual acuerdo que englobe a la totalidad de los países de América del Sur y la concreción de un acuerdo de libre comercio con EE.UU, influenciará en forma importante en el desarrollo de las negociaciones hemisféricas, ya que un espacio económico sudamericano sin Chile, a todas luces la economía más competitiva de la región debilitará la postura de un eventual bloque suramericano. En el ámbito político Brasil podría constituirse -como lo ha hecho en el MERCOSUR- como motor de la integración de América del Sur, esto mejorará su posicionamiento internacional. En el área económica, no tendría la fuerza para constituirse en el motor del proceso como lo es Alemania en la UE y EE.UU en el NAFTA. Esto debido a que pese a los datos competitivos y el tamaño de su economía, la constante volatilidad de su política cambiaria y su elevado endeudamamiento externo le demandará sólo en el 2.002 devengar unos 50 mil millones de dólares lo cual podría generar -de no lograr una renegociación similar a la realizada por la Argentina en Agosto de 2001- una crisis financiera semejante a la de 1.999. Ello se explica porque el tamaño de su economía no basta para neutralizar la constante volatilidad de su política cambiaria y su elevado endeudamiento externo. Mas aún, en el 2002 Brasil deberá devengar unos 50 mil millones de dólares, cifra cuya magnitud de no mediar una renegociación similar a la realizada por la Argentina en Agosto de 2001 puede conducir a una crisis financiera semejante a la de 1999. El riesgo cambiario en la mayoría de las economías de la región, se presenta como un factor distorsivo que puede afectar negativamente una eventual integración económica en América del Sur, debido a que afecta los términos de intercambio así como absorbe las preferencias arancelarias existentes. En el escenario de la integración de América del Sur, existe la posibilidad que se profundicen las diferencias sociales existentes al interior de cada país, debido a que podría presentarse -al igual que en el ALCA- una reubicación de la producción industrial en aquellos países que ofrecen mayores oportunidades competitivas e inversión, en donde el Brasil tiene una posición privilegiada debido a su política de captación de capitales extranjeros. Un elemento importante a considerar igualmente es la existencia de distintos criterios constitucionales en la región, (incrementando la vulnerabilidad de aquellos países Argentina, Venezuela en los que existe un criterio dualista) es decir, los acuerdos internacionales tienen jerarquía constitucional pasando a formar parte del ordenamiento jurídico de cada uno. Si bien este aspecto no es fundamental para la formación de un área de libre comercio, las dificultades que se han presentado tanto en ambos bloques con respecto a la aplicación de las normas de Derecho Comunitario (CAN) y Derecho de la Integración (MERCOSUR), evidencian que puede constituirse en un factor adicional que dificulte la profundización de la integración sub-regional. Las perspectivas de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR se limitan a la conquista de nuevos mercados por parte de los países más competitivos, y de una posible -al igual que en el ALCA- reubicación de las principales empresas multinacionales. Una diferencia importante a considerar en la conformación de una zona de libre Comercio entre la CAN y el MERCOSUR, es el perfil de sus exportaciones, la accesibilidad a los principales mercados internacionales, y sobre todo las profundas asimetrías existentes entre las economías de Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Venezuela con el resto de los países de la región. Para los países de la CAN un acuerdo con el MERCOSUR posee también una importancia estratégica. Igualmente es importante remarcar, que el fundamentar el proyecto de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR en los objetivos acordados en 1.980 por los países de la ALADI, da a este proceso una mayor facilidad de aceptación por parte de los países involucrados. Esto busca retomar en un contexto internacional distinto y con realidades individuales diferentes, los esfuerzos de integración que por diversas causas no dieron mayores resultados en América Latina y en especial el América del Sur hasta la finalizada la década de los ochenta. Dos factores de primer orden en el posible desarrollo del acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR lo constituyen la actual crisis económica de la República Argentina y el próximo proceso electoral en Brasil. La crisis en la Argentina de no solucionarse en el mediano plazo podría afectar el desarrollo del MERCOSUR, pues este importante país en la economía de América Latina se vería en la necesidad de implementar medidas para recuperar su economía que no necesariamente estén en consonancia con el funcionamiento de una Unión Aduanera. Internamente en el Brasil el próximo proceso electoral no tendría una incidencia directa en la firma de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, pues para la fecha de las elecciones el Acuerdo debería ya estar firmado. El efecto se vería en el eventual desarrollo del mismo pues los dos principales candidatos pueden darle dos enfoques diferentes a la integración económica. Itamar Franco (Presidente de Brasil que presentó el proyecto en 1.993) posee un enfoque más comercialista con lo que le daría un apoyo importante. El candidato del Partido de los Trabajadores Luis Lula da Silva ha hablado de darle un enfoque social a la integración económica sub-regional, reduciendo el carácter comercialista, a través de la búsqueda de un elemento fundacional para la integración económica del MERCOSUR y de América del Sur, que facilite el proceso. Un factor no menos importante, lo constituye la posible obtención del Fast Track o Trade Promotion Authority por parte la administración de George W. Bush. El logro de este mecanismo de negociación podría alterar todo el esquema de negociaciones del ALCA, debido a que el Presidente tendría la facultad para celebrar acuerdos de libre comercio con la región sin la intervención posterior del Congreso, sector donde existen fuertes resistencias al libre comercio con América Latina. Esto, podría hacer aún más atractiva la idea de un acuerdo con EE.UU a países como Chile y buena parte de los miembros de la CAN. Para el logro de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR las negociaciones entre ambos bloques continúan, el más reciente encuentro se realizó en Agosto de 2.001 en Uruguay y todo hace pensar que para Diciembre de 2.001 se alcanzará esta meta. Podemos sostener entonces que la construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR como primer paso, podría ser muy favorable para la región, debido a que se fortalecería la posición de la sub-región en negociaciones de interés común para todos los países, como lo son la deuda externa, la pobreza, el acceso a mercados en mejores condiciones y el fortalecimiento de la democracia. Igualmente, en el comercio intra-bloque, el porcentaje de comercialización de productos manufacturados, bienes y servicios, es elevada a diferencia de sus ventas extra-bloque. Es decir, existe un intercambio comercial intra-bloque con mayor valor agregado que el existente con el resto de sus respectivos mercados. Lo cierto es que la construcción de un espacio económico sudamericano puede beneficiar a los países de América del Sur en la medida que prevalezcan los intereses comunes y no se reproduzcan en el ámbito político las enormes asimetrías existentes en el ámbito económico. Por lo tanto, puede afirmarse que la construcción de un espacio económico sudamericano a través de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR, constituye una estrategia originaria de Brasil que podría contemplar intereses del resto de los países de toda América del Sur. Hemos podido establecer que la construcción de un espacio económico sudamericano para Brasil es un tema de importancia, debido a que fortalecerá su presencia en el mercado de América del Sur y mejorará su posición negociadora ante EE.UU y el proceso del ALCA. El objetivo de construir un espacio económico sudamericano se inició con Itamar Franco en 1.993 cuando presentó el proyecto del ALCSA y continua con la administración de Fernando Henrique Cardoso con la búsqueda de un acuerdo de libre comercio entre la CAN y el MERCOSUR.
Exportaciones de Brasil 1990 -2000 (en millones de dólares)
Importaciones
de Brasil 1990 -2000
Balanza
Comercial de Brasil 1990-2000
Fuente CEI en base a SECEX. Elaboración Propia
Anexo N° 02 Balanza Comercial Brasil - México 1990-1999 (en millones de dólares)
Fuente CEI en base a SECEX. Elaboración Propia
Anexo N°03 EXPORTACIONES DE BRASIL - PRINCIPALES BLOQUES ECONOMICOS Y PAISES ENERO - SEPTIEMBRE 2000 / 2001 Millones de dólares de EE.UU, FOB.
Fuente SISCOMEX (*) Incluye Puerto Rico SECEX, Noviembre 2.001
Anexo N° 04 DISTRIBUCION DEL COMERCIO EXTERIOR DE BRASIL POR TIPO DE PRODUCTOS Y DESTINO FINAL Septiembre 2000 - Septiembre 2001
Fuente: Elaboración Propia sobre la base de datos del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior Secretaria de Comercio Exterior. Noviembre 2.001 Anexo N° 05 PRINCIPALES REGIONES Y ESTADOS EXPORTADORES DE BRASIL Enero - Septiembre 2001/2000 Millones de dólares de EE.UU (FOB)
Fuente: SISCOMEX. Brasil, Noviembre de 2.001
EXPORTACIONES DE BRASIL POR VALOR AGREGADO SEPTIEMBRE 2000 - 2001 MILLONES DE DOLARES DE EE.UU (FOB)
Fuente: SECEX, Brasil Noviembre 2001.
Indice de Abreviaturas y Siglas A AEC: Arancel Externo Común. ALADI: Asociación Latinoamericana de Integración. ALALC: Asociación Latinoamericana de Libre Comercio. ALCA: Área de Libre Comercio de las Américas. ALCSA: Área de Libre Comercio de Sudamérica APEC: Cooperación Económica del Asia Pacífico. ASEAN: Asociación de Países del Sureste Asiático. ATPA: Andean Trade Preference Agreement (Ley de Preferencias Arancelarias Andinas) B BANCOEX: Banco de Comercio Exterior de Venezuela. BNDES: Banco de Desarrollo de Brasil. C CAF: Corporación Andina de Fomento CAMRE: Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores. CAN: Comunidad Andina de Naciones (Ex- Pacto Andino). CANTV: Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela. CARICOM: Mercado Común del Caribe. CCM: Comisión de Comercio del MERCOSUR. CEBRI: Centro de Estudios Brasileros de Relaciones Internacionales. CEFTA: Central European Free Trade Area. CEI: Centro de Economía Internacional. CEPAL: Comisión Económica para América Latina. CERIR: Centro de Estudios en Relaciones Internacionales de Rosario. CMC: Consejo Mercado Común. CNI: Confederación Nacional de Industrias de Brasil. CPC: Comisión Parlamentaria Conjunta del MERCOSUR. D DD.HH: Derechos Humanos. E EE.UU: Estados Unidos de América. EFTA: European Free Trade Area. EZLN: Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
F FF.AA: Fuerzas Armadas. FIEMG: Federación de Insdutrias del Estado de Minas Gerais. FMI: Fondo Monetario Internacional. G GATT: Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (Siglas en Inglés). GMC: Grupo Mercado Común. G3: Grupo de los Tres (Colombia, México y Venezuela). H HIV: Virus de Inmuno Deficiencia Humana. I INP: Intereses Nacionales Permanentes. ICMS: Impuesto a la Circulación de Mercaderías y Servicios de Brasil. IED: Inversiones Extranjeras Directas. M MCCA: Mercado Común Centroamericano. MERCOSUR: Mercado Común del Sur. MRE: Ministerio de Relaciones Exteriores. N NAFTA: North American Free Trade Área (Canadá, México y Estados Unidos). NMF: Nación Más Favorecida O ODA: Órgano de Apelación. OEA: Organización de Estados Americanos. OESP: O Estado de São Paulo (Diario Impreso) OMC: Organización Mundial del Comercio. ONG: Organizaciones No Gubernamentales. ONU: Organización de las Naciones Unidas. OSD: Órgano de Solución de Controversias. OPEP: Organización de Países Exportadores de Petróleo. P PBI: Productos Bruto Interno. PEC: Política Exterior Común. PETROBRAS: Petróleos de Brasil. PDVSA: Petróleos de Venezuela. R RR.II: Relaciones Internacionales. RR.EE: Relaciones Exteriores. S SAI: Sistema Andino de Integración. SENALCA: Sección Nacional de Coordinación de Asuntos Relativos al ALCA (Brasil) SELA: Sistema Económico Latinoamericano. SGP: Sistema Generalizado de Preferencias. SICE: Sistema de Información al Comercio Exterior de la OEA. T TPA: Trade Promotion Authority TPG: Tarifa Preferencial General (Canadá) U UE: Unión Europea. UNR: Universidad Nacional de Rosario. URSS: Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
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(Rosario – República Argentina) 1999-2001. Actualmente: Asesor de la Comisión Especial para el Estudio de las Propuestas del ALCA de la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela. Agradecimientos: A Dios. Al Estado Argentino, especialmente a la Dirección de Cooperación Educativa Internacional del Ministerio de Cultura y Educación por haber proporcionado la posibilidad y condiciones necesarias para realizar mis estudios de Postgrado en la República Argentina. A la Dra. Graciela Zubelzú de Bacigalupo por su valiosa colaboración, orientación y disposición. A las autoridades y personal del CERIR por proporcionar las mejores condiciones para el cursado de la Maestría y al desarrollo de esta Tesina, especialmente a los Profesores Alfredo Bruno Bologna y Myriam Colacrai. A los Licenciados Marta Cabeza y Rubén Paredes Rodríguez por sus valiosas observaciones y recomendaciones. A los amigos y compañeros de estudio que en estos dos años su compañía y apoyo fue importante, especialmente a María Florencia Somaschini, Horacio Bonavia, Rafael Castagnino, Esteban Iturrioz y Martín Gredillas. Dedicatoria: A mi Familia, soporte incondicional y en especial a mis Padres, para quienes mi educación y formación profesional ha sido una prioridad. A mis Abuelas, que no pudieron compartir conmigo el logro de esta meta. A dos amigos que en estos dos años siempre fueron un apoyo incondicional en los momentos difíciles Javier Germán Díaz y Ariel G. Pugliessi El Área de Libre Comercio de América del Sur: ¿Una estrategia De negociación de Brasil ante el ALCA?
Alfonso Zabaleta Fajardo E-mail: alfonzf@hotmail.com Publicación enviada por Alfonso Zabaleta Fajardo Contactar mailto:E-mail: alfonzf@hotmail.com Código ISPN de la Publicación EpZEEEVAZpcRREJrQI Publicado Wednesday 10 de December de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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