Monografias | La pedagogía profesional: Principales relaciones en el proceso pedagógicoLa pedagogía profesional: Principales relaciones en el proceso pedagógicoResumen: En este trabajo se hacen algunas reflexiones teóricas que fundamentan la necesidad e importancia del desarrollo y consolidación de la Pedagogía Profesional como rama pedagógica que estudia la Educación Técnica y Profesional. A partir de los principios básicos de la Pedagogía Profesional se explican detalladamente sus principales relaciones en el proceso pedagógico de las escuelas politécnicas. Se explican y ejemplifican las relaciones entre ciencia y trabajo, lo universal y lo particular, formación y superación profesional; docencia, producción e investigación; lo intelectual y lo técnico, escuela politécnica y entidad productiva; profesor, alumno e instructor.(V) En este trabajo se hacen algunas reflexiones teóricas que
fundamentan la necesidad e importancia del desarrollo y consolidación de la
Pedagogía Profesional como rama pedagógica que estudia la Educación Técnica
y Profesional. A partir de los principios básicos de la Pedagogía Profesional
se explican detalladamente sus principales relaciones en el proceso pedagógico
de las escuelas politécnicas. Se explican y ejemplifican las relaciones entre
ciencia y trabajo, lo universal y lo particular, formación y superación
profesional; docencia, producción e investigación; lo intelectual y lo técnico,
escuela politécnica y entidad productiva; profesor, alumno e instructor. El
resultado de la investigación se ha utilizado en la capacitación de docentes y
directivos de las escuelas politécnicas, en el desarrollo de cursos y
Diplomados, tanto en Cuba como en el extranjero, y en la remodelación del
proceso pedagógico profesional de las escuelas politécnicas en la provincia
Holguín. PALABRAS CLAVES: PROFESIÓN, EDUCACIÓN PARA EL TRABAJO, PEDAGOGÍA
PROFESIONAL, EDUCACIÓN TECNOLÓGICA, ENSEÑANZA PROFESIONALIZADA,
PROFESIONALIZACIÓN, APRENDIZAJE, EDUCACIÓN TÉCNICA Y PROFESIONAL, DIDÁCTICA,
PEDAGOGÍA, DIDÁCTICA DE LAS RAMAS TÉCNICAS, HISTORIA DE LA PEDAGOGÍA. La Educación Técnica y Profesional se ha caracterizado en
esta última década por un notable crecimiento de sus matrículas, lo que ha
determinado la creación de un número considerable de nuevas escuelas politécnicas
(principalmente agropecuarias). Los directivos de estos nuevos centros docentes y sus
claustros tienen que ser preparados teórica, práctica y metodológicamente,
ellos necesitan y esperan experiencias pedagógicas de avanzada, soluciones
derivadas de diagnósticos y experimentos que pueden servir de base para
aplicaciones masivas en la práctica escolar. De la misma manera, aun con las limitaciones existentes en
materiales y otros recursos, la enseñanza con predominio de las actividades prácticas
debe encaminarse al logro del rigor y la efectividad necesarios para la adecuada
preparación de los estudiantes. El trabajo metodológico debe proyectarse atendiendo a estas
características y su desarrollo debe estar encaminado a lograr una elevación
sustancial de la calidad de la enseñanza en los diferentes tipos de centros, a
mejorar la preparación de los cuadros de dirección y los docentes, a
perfeccionar la integración entre la teoría y la práctica, entre la docencia,
la producción y la investigación, a lograr que las escuelas politécnicas
constituyan una unidad político – pedagógica en la que todos participen y
obtener, en consecuencia, egresados con una mejor preparación para el trabajo. Tales objetivos han de lograrse mediante un trabajo metodológico
coherente, concebido y proyectado en función de las particularidades de este
tipo de educación. La Pedagogía General ha aportado muchísimo a la formación
de profesionales técnicos, sin embargo, ésta no brinda aun respuesta
suficiente a los problemas de la Educación Técnica y Profesional. Ella no ha
elaborado aun las bases teóricas para esta área de la educación. Es necesario investigar las regularidades del proceso pedagógico
profesional, descubrir la dinámica del mismo con las condiciones actuales y
futuras y estudiar las formas y mecanismos apropiados para la implantación y
utilización de esas regularidades. La Educación Técnica y Profesional reclama la elaboración
de una teoría con determinado nivel de generalización, lo cual posibilitaría
su aplicación con diversas condiciones y en muchos tipos de escuelas politécnicas. Este tipo de educación en Cuba necesita una concepción
científica propia acerca del modo de formar y superar a los futuros
trabajadores, que esté acorde con lo más avanzado de la ciencia pedagógica en
el mundo, con nuestras mejores tradiciones culturales e históricas, y con las
posibilidades de exigencias actuales de nuestra sociedad. Es necesario elaborar un marco teórico conceptual que sirva
como punto de partida para el perfeccionamiento de la teoría pedagógica
profesional cubana y como base para las transformaciones que necesita la escuela
politécnica de hoy. De ahí que se pretenda ofrecer a la práctica pedagógica
profesional sugerencias argumentadas teórica y metodológicamente para el
perfeccionamiento de la Educación Técnica y Profesional. La Pedagogía Profesional como ciencia pedagógica que
estudia la educación técnica y profesional es el resultado cognoscitivo de la
actividad teórica específica que va dirigida al reflejo científico de la práctica
pedagógica profesional que se ha convertido en objeto del conocimiento. Las experiencias de los más destacados profesores,
directivos y metodólogos de la formación técnica y profesional deben
analizarse, sistematizarse, generalizarse sistemáticamente y difundirse, ya que
contienen elementos de lo nuevo, de lo original y progresivo. Primeramente se estudiaron los momentos más significativos
en el desarrollo histórico de las concepciones teóricas acerca de la Pedagogía
de la Educación Técnica y Profesional, su carácter científico, su objeto de
estudio, sus categorías, principios y regularidades. Este estudio no pretende detallar la historia de la Pedagogía
Profesional, sólo intenta, desde las perspectivas de los problemas de la
Educación Técnica y Profesional actual, buscar algunas concepciones teóricas
que sirvan de guía para asumir de una manera más consciente y responsable las
necesarias transformaciones que exigen la escuela politécnica, la entidad
productiva, la enseñanza profesional, el profesor y el instructor de hoy. La observación científica y las anotaciones hechas sobre la
propia práctica pedagógica profesional abren un espacio para la reflexión y
el debate. DESARROLLO La escuela politécnica debe ser considerada como una unidad
estructural y funcional del cambio pedagógico profesional, debe intervenir en
los procesos formativos desde la historia, el perfil y los estilos que le sean
propios, y en los que radica su fuerza para realizar la labor formativa. De hecho tiene por objetivo preparar un ciudadano para el
trabajo, inmerso en el trabajo, el que permite formar un trabajador en múltiples
dimensiones profesionales. La enseñanza profesional asegura en los alumnos la
integralidad de la educación básica, que asocia la educación general con las
bases de una educación tecnológica. Una enseñanza profesionalizada posibilita al alumno la
comprensión histórico – social de los fundamentos científicos y tecnológicos
del contexto socio – político – económico y cultural. Desde el punto de vista de la Pedagogía Profesional, este
autor entiende el proceso pedagógico profesional como un todo, un conjunto de
componentes interrelacionados. Esa visión relacional considera el proceso pedagógico
profesional como un proceso dinámico, en constante movimiento. Por lo tanto, la
tarea principal y más completa del profesor es buscar la unidad entre las
siguientes esferas: La unidad entre estas relaciones no significa simplicidad.
Estas relaciones deben converger ya que cada una de ellas por separado, no puede
explicar y comprender la integralidad del proceso pedagógico profesional. Esas relaciones forman una unidad, ninguna puede ser
considerada por sí sola, ni de manera mecánica o aislada. En este sentido,
existe el imperativo de superar la discusión dicotómica que muchas veces se
efectúa entre las relaciones ya citadas. Estas relaciones a veces en la práctica escolar son
analizadas de forma contrapuesta, en vez de ser analizadas de manera integrada,
o sea, debe analogarse el proceso pedagógico profesional a partir del análisis
y comprensión de las condiciones, intereses y necesidades de la sociedad y la
Educación Técnica Profesional. Por tanto, la enseñanza profesional no puede ser entendida
aislada del contexto social ni de las situaciones que constituyen el contexto de
los alumnos. De esta manera, los problemas de la enseñanza profesional no
pueden ser comprendidos si no son referidos a la sociedad en que se sitúan. A continuación se explicarán cada una de estas relaciones: Educación técnica profesional y sociedad: La Educación Técnica – Profesional y la Sociedad no
pueden ser consideradas como realidades independientes, sino que la enseñanza
profesional debe ser vista como un fenómeno político, precisamente por
traducir objetivos e intereses de grupos, social y económicamente diferentes. La Escuela Politécnica Cubana tiene ante sí un enorme desafío:
es necesario dejar de ser definitivamente simples repetidores del conocimiento técnico
acumulado y responder a la exigencia de la sociedad de ser fundamentalmente
productores de conocimientos y saber profesional. Sólo de esta forma la educación contribuirá al progreso
social, teniendo en cuenta que el trabajador es su actor principal, pero para
ello hay que formarlo y perfeccionarlo en la escuela politécnica, por cuanto
para construir la sociedad hay que construir a un trabajador de nuevo tipo, un
trabajador de nuestro tiempo, que adquiera las habilidades prácticas necesarias
para que muestre un adecuado desempeño profesional, pero que adquiera además
la capacidad de pensar según los requerimientos de esta sociedad y la de sentir
como cubano. Teoría y práctica: Otro vínculo básico que se considera importante resaltar es
respecto a la unidad entre teoría y práctica. No se oponen, y no debe haber
dicotomía entre ellas. Lo que debe haber es una constante relación recíproca. En la medida en que ese propósito pueda ser extendido la práctica
se torna cada vez mas esclarecida y controlada por la teoría, y la teoría cada
vez más ligada a la realidad productiva. La teoría y la práctica no existen
aisladas, una no existe sin la otra, por lo que se encuentran en indisoluble
unidad. En investigaciones realizadas por la Dra. Ida Hernández
Ciriano (1994) se demuestra que los más genuinos exponentes de las necesidades
educacionales de la América Latina desde hace más de un siglo, se han venido
preocupando por los asuntos antes mencionados. Un ejemplo del pasado es Simón Rodríguez (1771-1854), quien
decía que la enseñanza debía ser experimental y que debía relacionarse
siempre con la naturaleza. Entendía que la educación debía ser social y para
el ejercicio pleno en la vida, pensaba que el individuo debía formarse en un
oficio. En el "Proyecto de Reforma Escolar" para Venezuela, Simón
Rodríguez plantea: "Los artesanos y los labradores son una clase de hombre
que debe ser atendida como lo son sus ocupaciones. [...] Las artes mecánicas están en esta ciudad y aún en toda la
provincia como vinculadas en los pardos y morenos. Ellos no tienen quien los
instruya; a la escuela de niños blancos no pueden concurrir: la pobreza los
hace aplicar desde sus tiernos años al trabajo y en él adquieren prácticas,
pero no técnicas: faltándoles éstas, proceden en todo al tiento; unos se
hacen maestros de otros y todos no han sido ni aún discípulos...". [1] En esta cita de Simón Rodríguez se advierte su preocupación
por la enseñanza del oficio en correspondencia con las peculiaridades del
mismo, se aprecia la dimensión social de la educación para oficios y
profesiones en relación con el contexto social. Un educador de trascendencia latinoamericana y universal fue
el Héroe Nacional de Cuba, José Martí Pérez (1853-1895), quien en la mayoría
de los trabajos de contenido expresamente pedagógico, argumentó su idea de que
se debía educar para la vida. En un artículo que escribió para el periódico
La Nación de Buenos Aires, el 14 de noviembre de 1986, expresó: "El remedio está en desenvolver a la vez la
inteligencia del niño y sus cualidades de amor y pasión, con la enseñanza
ordenada y práctica de los elementos activos de la existencia en que ha de
combatir, y la manera de utilizarlos y moverlos. El remedio está en cambiar brevemente la instrucción
primaria de verbal en experimental, de retórica en científica; en enseñar al
niño a la vez que el abecedario de las palabras, el abecedario de la
naturaleza". [2] Es perfectamente apreciable en estas líneas la idea de
romper con la enseñanza verbalista y trasladar el aula a la sociedad. Martí le dio gran importancia al desarrollo de la
agricultura en América. Admiraba las riquezas de la naturaleza americana y
entendía que con la enseñanza de materias útiles a la agricultura podrían
obtenerse más y mejores frutos; proponía enseñar: ".. Naturaleza y composición de la tierra, y sus
cultivos; aplicaciones industriales de los productos de la tierra; elementos
naturales y ciencias que obran sobre ellos o pueden contribuir a desarrollarlo:
he ahí lo que en forma elemental, en llano lenguaje, y con demostraciones prácticas
debiera enseñarse..." [3] Aquí no sólo enfatiza lo que debe enseñarse, sino también
cómo debe hacerse. Su concepto de la enseñanza científica y experimental
implicaba vinculación con la vida, con la práctica. Martí combatió el
formalismo y el verbalismo, vicios que todavía hoy afectan la enseñanza
profesional y la educación en general. En el año 1883, en un artículo dirigido a La Nación de
Buenos Aires plantea: "Puesto que a vivir viene el hombre, la educación ha de
prepararlo para la vida. En la escuela se ha de aprender el manejo de las
fuerzas conque en la vida se ha de luchar. Escuelas no deberían decirse, sino
talleres. Y la pluma debía manejarse por la tarde en las escuelas; pero por la
mañana la azada". [4] Obsérvese como Martí constantemente recuerda la relación
de las escuelas con las necesidades de la vida. General y específico: La Pedagogía Profesional debe ser capaz de integrar los
conocimientos científicos y tecnológicos en general y el proceso de producción
de la existencia humana. El desafío de integrar la educación general como base
fundamental de la educación tecnológica es una gran tarea de los profesores de
las escuelas politécnicas. Intelectual e instrumental: Otro vínculo básico de la enseñanza profesional es la
relación entre lo intelectual y lo instrumental. Generalmente lo que se observa en la práctica escolar de los
docentes de asignaturas básicas es la enseñanza profesional encaminada a
desenvolver en los alumnos una cultura general desvinculada del objetivo de
formación técnica y profesional o viceversa, y absolutizando los conocimientos
vinculados a la educación general En este sentido, la dicotomía entre lo intelectual y lo
instrumental es colocada por el propio profesor, al no reconocer que los alumnos
se preparan para el ejercicio de las profesiones técnicas desempeñando
funciones intelectuales e instrumentales del sistema productivo en el conjunto
de relaciones sociales. Georg Kerchenstainer (1854-1932), notable pedagogo alemán,
considerado por muchos el padre de la Pedagogía Profesional, plantea por
primera vez, en 1920, el concepto de Pedagogía Profesional y plasmó sus ideas
pedagógicas en su escuela modelo de Munich. Él sostenía que la educación tiene por finalidad formar
ciudadanos útiles y, por tanto, la escuela debe ayudar al educando a escoger
una ocupación y acostumbrarlo a mirar cualquier oficio como un aporte a la
comunidad. Agregaba que si el impulso natural hacia el trabajo físico
es la tendencia dominante en el escolar, entonces, hay que dar preferencia a su
formación vocacional por medio de talleres y labores domésticas, más si se
tiene en cuenta que, la actividad manual contribuye al desenvolvimiento integral
del sujeto. La preparación para el trabajo debe proporcionarla la
escuela politécnica combinando la enseñanza con el trabajo manual y técnico,
el estudio en los libros con tareas vinculadas a la práctica. Los contenidos técnicos
deben estar relacionados con elementos que permitan su aplicación práctica. En el plano educativo, la enseñanza profesional debe lograr:
Como elemento de esta actividad politécnica el alumno debe
reconocer los fundamentos de la producción de un modo directo. Las prácticas
de producción en los talleres no pueden proporcionar al estudiante más que una
idea muy limitada de cómo se producen los bienes materiales. Hace falta salir de la escuela politécnica y conocer los
centros de trabajo en actividad productiva intensa. La visita a un Complejo
Agroindustrial (CAI), por ejemplo, pone a los alumnos en contacto directo con el
proceso de elaboración del azúcar. Una idea rectora que rige todo el pensamiento pedagógico de
José Martí es la combinación del estudio con el trabajo. El trabajo manual
junto con el intelectual era a su juicio condición indispensable de la educación.
A estos efectos decía: "Ventajas físicas, mentales y morales vienen del
trabajo manual... El hombre crece con el trabajo que sale de sus manos... Y detrás
de cada escuela un taller agrícola, a la lluvia y al sol, donde cada estudiante
sembrase un árbol... De textos secos, y meramente lineales no nacen, no, las
frutas de la vida". [5] Aquí se aprecia la importancia que desde aquella época ya
se le confería a la educación en la propia vida. Ciencia y trabajo: Por otro lado, la unidad entre ciencia y trabajo establece
nuevas formas de relación para exigir otra concepción de la Educación Técnica
y Profesional: no ver la enseñanza profesional como una transmisión de
conocimientos profesionales, sino lograr instrumentalizar al alumno, y además
que sea capaz de comprender críticamente la realidad social donde se inserta,
posibilitando una actuación consciente sobre ella a través de su ejercicio
profesional. El trabajo es inherente e indispensable a la vida humana, es
la base de su existencia. El trabajo considerado como medio educativo tiene implicación: La implicación económica es evidente, ya que permite la
producción de bienes materiales indispensables para la subsistencia de la
persona y la colectividad. En lo social, el hombre que trabaja es un ciudadano útil,
positivo, productivo; solo aquellos que no trabajan implican potencialmente
peligros diversos para la comunidad. En lo psicológico, el hombre sólo se realiza plenamente
mediante el trabajo. La personalidad del hombre que trabaja es mas coherente,
liberada de las desviaciones intelectualistas (consecuencia de la falta de
contacto con la realidad, con la práctica). El trabajo es reconstituyente del equilibrio espiritual y
ejercita el dominio de sí mismo. En lo moral, las exigencias del trabajo: responsabilidad,
honestidad, método, perseverancia, resistencia (más espiritual que física),
son las condiciones formales de la conducta moral. El trabajo para Kerchenstainer no constituye un fin sino un
medio para la educación de la voluntad y el carácter moral. No se debe confundir el trabajo manual con las acciones de
aplicación práctica de los conocimientos logrados en cada actividad docente
profesional. Toda clase tiene una dimensión teórica y otra práctica. La Escuela Politécnica no debe reducirse a la actividad práctica
de los alumnos sin basamento científico, esto desnaturaliza su esencia; debe
ser, necesariamente escuela de producción de bienes materiales, de valor económico,
que incremente los recursos económicos de la escuela y la comunidad. Pero para ello, las especialidades a elegirse para una
escuela politécnica deben responder a la realidad, recursos y necesidades de
las zonas: agrícolas, pecuarias, mineras, comerciales, turísticas, etc. Las escuelas politécnicas como escuelas de producción
revisten las mismas características de los centros de producción de la
comunidad. La esencia de la Pedagogía Profesional es educar mediante el
trabajo productivo; en otros términos, el trabajo en la escuela debe llegar a
ser contenido y método de enseñanza, porque nada enseña mejor al hombre que
la experiencia laboral. Es un aprender que se resuelve en un hacer, que, para
llevarse a efecto, implica el aprender. El estudio, las habilidades prácticas y las asignaturas técnicas
están en función del trabajo (trabajos grupales y trabajos individuales).
Veamos un ejemplo en que se unen la ciencia y el trabajo, en una experiencia
educativa y didáctica completa: Un alumno fabrica un par de zapatos, para ello, empieza
estudiando la geometría: la línea recta, los ángulos, el círculo, sus
medidas; pasa luego al estudio de las ciencias naturales, ocupándose de las
propiedades de la madera, el hierro, el cuero, y por último, revisa el sistema
métrico decimal y las técnicas de áreas afines. Este es el método de los complejos que se parece al método
de proyectos, muy divulgado por la Pedagogía Profesional. Para una mayor eficiencia del trabajo escolar, la enseñanza
profesional comprende la necesidad de familiarizar a los alumnos con los
principios básicos de la producción moderna y situarlos en condiciones
favorables para su incorporación al trabajo productivo, ya que el trabajo es la
primera condición de la vida humana. Los alumnos deben comprender que todo lo que existe en la
sociedad, las creaciones de los hombres y los medios para satisfacer sus
necesidades son fruto del trabajo. Los objetos, las cosas, los valores materiales de cualquier
naturaleza que el hombre utiliza para su vida, para su comodidad y bienestar, así
como los medios de destrucción, todo sintetiza trabajo humano. El hombre mismo, su vida, su cultura, su formación
individual, su pensamiento y el lenguaje, todo es un resultado directo de su
actividad, es decir, de su trabajo. Con él, el hombre se modifica, pone en movimiento las energías
naturales de su cuerpo, las manos y los dedos, la cabeza y los pies, su sistema
muscular y su sistema nervioso, manifiesta sus aptitudes y desarrolla
capacidades. Para vivir, el hombre ya no puede tomar directamente de la
naturaleza los medios necesarios, sino que debe producirlos. Así, con ayuda de
los instrumentos transforma las materias primas y crea los bienes necesarios
para la existencia humana, de acuerdo con propósitos previamente determinados. Todos los seres humanos deben prepararse para el trabajo.
Esta es una exigencia de la vida social. He aquí, pues, uno de los objetivos
del proceso pedagógico profesional. El trabajo es el gran educador del hombre. Forma la voluntad,
despierta iniciativas, estimula la tenacidad, favorece los sentimientos de
dignidad personal, la confianza en las propias fuerzas, produce satisfacciones
morales, desarrolla el sentido del deber y es fuente de las más elevadas
satisfacciones humanas. Contenido y forma: Otra relación que debe ser analizada es respecto al
contenido y forma. Los conceptos de contenido y forma son definidos de manera
diferentes. Estos no pueden ser considerados en sentido estricto, sino que deben
ser comprendidos con una visión más amplia y crítica. El concepto de contenido tiene un carácter eminentemente
social y, por tanto, histórico. Este debe atender a los intereses de la
sociedad. También la forma no puede ser entendida independiente, ya que forma y
contenido están interrelacionados. La forma debe estar siempre relacionada a
las finalidades sociales de la educación. La forma de enseñar del profesor cumple una función social
específica, a través de la transmisión, asimilación y producción de saber
profesional, sin embargo, se aprecia también, implícitamente, una concepción
educativa que contribuya a conservar y superar sus condiciones y necesidades de
la sociedad. La relación contenido y forma constituye una unidad indisoluble.
Esta unidad está determinada en el hecho de que uno no puede existir sin el
otro. El contenido tiene siempre una forma y esta tiene un contenido. Profesor, alumno e instructor: Dentro del aula se muestra otra relación importante:
profesor – alumno – instructor. En este sentido es importante tomar como punto de referencia
algunas premisas: En este sentido, se puede determinar como objeto de la
Pedagogía Profesional el sistema de objetivos, contenidos, métodos,
procedimientos y técnicas de enseñanza y la sistemática evaluación del
aprendizaje profesional así como las formas de organización, planeamiento y
valoración del proceso de trabajo docente profesional. De esta forma la enseñanza profesional efectiva se traduce
por un proceso de trabajo a ser realizado por el profesor o el instructor y por
los alumnos, actuando acorde a un objetivo común. En síntesis, podemos decir
que los componentes fundamentales del proceso pedagógico profesional forman la
base de los estudios de la Pedagogía Profesional a partir del contenido de la
propia pedagogía. Escuela politécnica e entidad productiva: El desarrollo de la Educación Técnica y Profesional actual
y futuro no es posible al margen de la unidad escuela politécnica – entidad
productiva, por ello, esta última no puede ser sólo un centro de producción,
sino simultáneamente una importante institución educativa encargada sobre todo
de la superación profesional del trabajador y de la preparación del trabajador
en formación, o sea, del estudiante; asimismo, la primera no puede ser sólo un
centro educacional sino a la vez una entidad productiva, con la misión de
preparar un trabajador competente. En la vinculación escuela politécnica – entidad
productiva se presenta algunas deficiencias: Instructivo y educativo: José Martí planteó que la educación debe preparar al
hombre para la vida. Partiendo de esta idea martiana corresponde al docente
dirigir el proceso pedagógico profesional de manera tal que junto a lo
cognitivo, se garantice la formación de las convicciones, capacidades, ideales,
sentimientos del trabajador que va a vivir y participar de una manera activa y
transformadora en las empresas de la sociedad. Es por ello que la educación en la escuela politécnica debe
concebirse en estrecha vinculación con la vida y con los intereses y
necesidades de los trabajadores, lográndose a partir de lo instructivo, la
educación y desarrollo de la personalidad del estudiante, considerándolo como
un trabajador en formación. La unidad entre lo instructivo y lo educativo en la escuela
politécnica se logra con la organización y dirección acertada de la actividad
laboral de los alumnos y la adecuada comunicación, que se aleje del
academicismo y se acerque a la profesionalización, es decir, con la aplicación
de un estilo pedagógico facilitante, en el que se produzca un mayor
acercamiento docente entre los estudiantes y el profesor. La unidad educación - instrucción debe satisfacer la
necesidad de preparar a un trabajador que satisfaga las exigencias de la
sociedad, un trabajador competente, preparado para el cambio tecnológico, pero
que a su vez sea un agente de cambio. Para ello, es necesario el incremento sistemático del tiempo
de actividades independientes de los estudiantes, al situarlo en función de su
propio aprendizaje profesional y autocontrol, y para la detección y solución
de problemas profesionales que se produzcan en la esfera de la producción y los
servicios. Se deben crear situaciones que posibiliten aprovechar las
experiencias de los alumnos, así como crear un clima de seguridad y confianza
entre los estudiantes y el profesor o el instructor. El profesor o el instructor debe demostrar la importancia de
los contenidos objeto de estudio en el proceso pedagógico profesional. Cognitivo y afectivo: Los conocimientos, hábitos y habilidades que posean un
sentido personal para el alumno, provocan una efectiva regulación de la
conducta y viceversa, aquellos motivos proclives a la escuela politécnica y al
aprendizaje profesional, facilitan la asimilación de los contenidos de las
asignaturas y la adquisición de determinadas normas de conducta. Esta relación también permite dilucidar el hecho de que la
obtención simple del conocimiento profesional no implica automáticamente su
manifestación conductual, sino solo cuando resulta relevante para la
personalidad en su reflejo afectivo-volitivo. Por eso las operaciones cognitivas
en la escuela politécnica tienen que ser portadoras de un contenido emocional
favorable para poder cumplir los objetivos y desarrollar habilidades
profesionales rectoras en los estudiantes. Fernando González Rey y Albertina Mitjáns Martínez han
demostrado en sus investigaciones (1990) que por la propia esencia humana todos
los elementos que se integran en la personalidad tienen una naturaleza cognitiva
y afectiva, es imposible delimitar un hecho o fenómeno psicológico puramente
afectivo o puramente cognitivo en el funcionamiento normal del hombre. Entre las principales cualidades que debe desarrollar un
futuro trabajador está el colectivismo, por lo que el proceso pedagógico
profesional debe lograr el fortalecimiento del espíritu colectivista, el
respeto mutuo, la disposición a la ayuda, la franqueza, la actitud crítica y
la autocrítica. Solo en el colectivo y con su ayuda se puede dirigir el
trabajo educativo en la formación del futuro trabajador. El alumno de la
escuela politécnica pertenece a varios grupos: su grupo clase, el colectivo
laboral de la empresa y a otros grupos informales, y todos ellos ejercen su acción
formativa. Algunas vías esenciales para transmitir a los estudiantes la
experiencia de los trabajadores son la relación de los alumnos en los
colectivos de trabajo en las empresas, la realización de tareas productivas y
la participación en sus reuniones. Todo ello, sobre la base de tener en cuenta
las particularidades individuales y grupales, para propiciar el desarrollo
adecuado de su personalidad. Para lograr los objetivos planteados anteriormente es
importante que la entidad productiva se convierta en una gran escuela politécnica,
pero más importante es que los trabajadores vayan adquiriendo cada día más
conciencia de la necesidad de su incorporación a la sociedad con agresividad y
espíritu transformador, en tanto que constituyen los motores impulsores de la
misma. En este sentido adquiere una importancia de primer orden la
integración escuela politécnica – entidad productiva, con el fin de
aprovechar las posibilidades reales y concretas para la dirección del
desarrollo de la personalidad el grupo de trabajadores en formación
(estudiantes) a través del proceso productivo, empleando las diversas
modalidades de integración existentes. La Escuela de Economía, por ejemplo, tiene la alta
responsabilidad del éxito o el fracaso, desde el punto de vista técnico, de
las transformaciones económicas que se están llevando a cabo en Cuba, por
cuanto estas medidas traen consigo nuevas instituciones, las cuales deben ser
conducidas por nuevos actores económicos, que en la mayoría de los casos no
tienen la preparación necesaria para enfrentarlas. A tales efectos se han perfeccionado los planes y programas
de estudio de la especialidad Economía, propiciándole autonomía y
flexibilidad de actuación a la escuela politécnica. No obstante, es nuestro criterio que la solución a esta
problemática tiene necesariamente que tomar en consideración el papel que
desempeña el docente y sus métodos de enseñanza, pero, además, las
actividades prácticas que realicen los estudiantes en las diversas empresas,
las cuales deben ser utilizadas en función de una mejor preparación del futuro
graduado y como una vía de transformación de la realidad contable, económica
y financiera de las mismas, lo cual se logra con la aplicación consecuente de
una Pedagogía Profesional. Las condiciones mencionadas anteriormente exigen el
desarrollo actual de una Pedagogía de la Educación Técnica y Profesional,
sustentada en las peculiaridades de este subsistema de educación y encaminada a
su perfeccionamiento, acorde con los requerimientos actuales. Estas concepciones han sido objeto de profundo análisis en
las obras dedicadas a la Pedagogía Profesional (Batishev S. V., Beliaeva A.,
Wolfgang R.) de Rusia y Alemania respectivamente y en la incipiente Pedagogía
Profesional cubana (Roberto Abreu, René Cortijo Jacomino, Ana Miriam Hernández,
María del Rosario Patiño, Rafael Fraga, Ida Hernández Ciriano, entre otros). Aunque son muy embrionarios los criterios aquí expuestos,
criticables y rechazables en algunos casos, constituyen una sólida base para
continuar reflexionando y encontrando posibles soluciones a las complejas
situaciones que enfrenta la Educación Técnica y Profesional en la actualidad. La Pedagogía Profesional como teoría pedagógica científicamente
fundamentada constituye una propuesta pedagógica concreta que satisface las
exigencias de la formación técnica profesional y la producción, para lo cual
es necesario, por el carácter de unidad de estos dos sectores, una Pedagogía
capaz de fusionar en un proceso único la educación que se desarrolla en la
Escuela Politécnica con la que se desarrolla en la Entidad Productiva, haciendo
óptima la interrelación colectivo pedagógico – colectivo laboral y alumno
– trabajador. En el proceso pedagógico profesional se manifiestan un
conjunto de relaciones que el profesor de escuela politécnica no debe dejar de
tener en cuenta en su práctica pedagógica cotidiana. Estas relaciones son:
Educación Técnica-Profesional y Sociedad, teoría y práctica, general y específico,
intelectual e instrumental (técnico), ciencia y trabajo, contenido y forma,
profesor, alumno e instructor, escuela politécnica y entidad productiva,
instructivo y educativo, cognitivo y afectivo, unidad y diversidad, docencia,
producción e investigación, universal y particular y, formación y superación
profesional. La Pedagogía de la Educación Técnica y Profesional se ha
desarrollado como una ciencia pedagógica particular, es una rama de la Pedagogía,
pero no constituye únicamente una aplicación mecánica de la misma, ya que
existen regularidades específicas que no se derivan directamente de las
regularidades generales de la Pedagogía. En este contexto hay que prestar mayor atención al estudio
de los problemas siguientes, que se constituyen en problemas pendientes de
esta investigación: ¿Cómo establecer la necesaria relación entre ciencia,
producción y asignatura en el proceso pedagógico profesional?. ¿Qué relación existe entre la lógica de la asignatura, el
proceso pedagógico y el proceso productivo?. ¿Cuáles son las regularidades y leyes de la Pedagogía
Profesional y qué relación muestran con las leyes de la producción?. ¿Cuáles son las regularidades de la adquisición de
conocimientos profesionales y de la formación y desarrollo de las bases de la
Didáctica de las Ciencias Técnicas?. ¿Cómo combinar la educación con el trabajo productivo de
los estudiantes?. ¿Qué relación existe entre la actividad cognoscitiva y la
actividad laboral?. ¿Cómo aplicar de manera consecuente los principios
generales de la Pedagogía en la formación y superación de los trabajadores de
las esferas de la producción y los servicios?. La necesidad de fundamentar los principios específicos de la
educación técnica y la formación profesional. ¿Cómo establecer la relación entre la formación general,
politécnica y profesional?. ¿Cuáles son las premisas para el aprovechamiento de las
potencialidades educativas del proceso productivo y de las potencialidades
productivas del proceso pedagógico?. Los conocimientos expuestos en este trabajo no son en modo
alguno algo terminado, definitivo e invariable. Los pedagogos de la Educación Técnica
y Profesional se encuentran en un proceso de desarrollo de la Pedagogía
Profesional como ciencia pedagógica particular de la Educación Técnica y
Profesional. [1] Adolfo Ruiz, Gustavo. Simón Rodríguez: Maestro de
Escuela de Primeras Letras. Academia Nacional de Historia. Caracas, 1990.
Pág. 263. [2] Martí Pérez, José. En Escritos sobre educación.
Edit. Ciencias Sociales, La Habana, 1976. Pág. 155. [3] Martí Pérez, José. En Escritos sobre educación.
Edit. Ciencias Sociales, La Habana, 1976. Pág. 105. [4] Martí Pérez, José. En Escritos sobre educación.
Edit. Ciencias Sociales, La Habana, 1976. Pág. 72. [5] Martí Pérez, José. En Escritos sobre educación.
Edit. Ciencias Sociales, La Habana, 1976. Pág. 13. BIBLIOGRAFÍA
AUTOR: DR. ALEXANDER LUIS ORTIZ OCAÑA. PROFESOR ASISTENTE. DECANO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS TÉCNICAS. UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA "JOSÉ DE LA LUZ Y
CABALLERO". HOLGUÍN. DIRECCIÓN PARTICULAR: CALLE PRADO # 23 ENTRE 3RA Y REVOLUCIÓN. VISTA ALEGRE. HOLGUÍN. CP: 80300. CUBA. Publicación enviada por Dr. Alexander Luis Ortiz Ocaña Contactar mailto:alexcubano@latinmail.com Código ISPN de la Publicación EpZFEZEupuAtCllspf Publicado Saturday 3 de January de 2004 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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