Monografias | La Universidad a la deriva - Opciones de solución para un barquito de papel en medio de la tormentaLa Universidad a la deriva - Opciones de solución para un barquito de papel en medio de la tormentaResumen: La universidad del atlántico navega sin capitán ni timonel, mucho menos tripulación abordo que la lleve a puerto seguro. Su modelo administrativo no responde a ningún modelo organizacional, la crisis financiera y académico- administrativa la tienen como un paciente con cáncer o sida al que tratan con acetaminofen. Lo más grave es que hay un silencio cómplice tanto de los miembros de la comunidad académica como de los de nuestra sociedad a la cual se debe. Hay necesidad de sacudir la estructura de poder desde sus cimientos hasta que el terreno que pisen los miembros del Consejo superior y de la "alta dirección de la universidad" comience a temblar bajo sus pies.(V) La universidad del atlántico navega sin capitán ni timonel,
mucho menos tripulación abordo que la lleve a puerto seguro. Su modelo
administrativo no responde a ningún modelo organizacional, la crisis financiera
y académico- administrativa la tienen como un paciente con cáncer o sida al
que tratan con acetaminofen. Lo más grave es que hay un silencio cómplice
tanto de los miembros de la comunidad académica como de los de nuestra sociedad
a la cual se debe. Hay necesidad de sacudir la estructura de poder desde sus
cimientos hasta que el terreno que pisen los miembros del Consejo superior y de
la "alta dirección de la universidad" comience a temblar bajo sus
pies, es improbable que estén lo suficientemente despiertos para comprender la
necesidad de hacer un cambio tanto de sí mismos como de la universidad en su
condición de organización. Los patrones exitosos indican la probabilidad de que la
existencia de presiones fuertes en áreas de alta responsabilidad administrativa
sea la mayor preocupación por hacer cambios en las organizaciones clientelistas
y burocráticas como nuestra universidad. Estas presiones parecen derivarse de
dos fuentes generales: 1) factores ambientales graves como la no acreditación
de calidad de los programas ni la acreditación institucional consecuencial del
hecho anterior y lo peor la pérdida del respeto y reconocimiento de la sociedad
Barranquillera, Atlanticense, Costeña y nacional; 2) eventos internos tales
como huelga de los sindicatos (esto está muy lejos de que se dé), huelgas
estudiantiles ante el no reconocimiento de sus programas, baja competitividad
frente a otras universidades, tomas de jubilados, etc. Estas presiones recaen en
áreas de responsabilidad que a los altos administradores les resulta muy fácil
renunciar como reflejo de su propia incapacidad. Probablemente sea significativo que ocurran simultáneamente
las presiones ambientales y las presiones internas. Cuando sólo se siente una
de ellas o cuando las dos se compensan entre sí, le resulta más fácil a la
administración decir que la presión no es más que temporal como en estos
momentos, o que no tiene consecuencias. Pero cuando ambas existen a la vez, es más
fácil darse cuenta de que la universidad no está cumpliendo su misión o dejó
de ser universidad. Lo que sucede es que en los actuales momentos se engaña al
profesorado, a los trabajadores, estudiantes y a la opinión pública, diciendo
que este problema es como el fenómeno del niño que dura seis meses cada 20 años,
que el problema es el neoliberalismo pero no develamos que somos y hemos sido
históricamente instrumentos de éste. Por que la "alta dirección de la
universidad del Atlántico" ha sido la misma en los últimos doce años. El
refrán continúa…es que la llegada de Uribe, es que heredamos un déficit que
lo hemos reducido…Hasta que como en la canción de salsa de José A Pinares
que por estos días esta causando furor en la interpretación de Gilberto Santa
Rosa suceda que "el refrán se te olvidó". Lo que ha mantenido viva a esta universidad han sido dos
cosas: 1) que ha habido presiones, pero sólo de los jubilados, sin el apoyo
decidido de los demás estamentos y no ha habido solidaridad con ellos
especialmente de los docentes y trabajadores que algún día tendrán su condición.
Estos y 2) la alta formación de la inmensa mayoría de los profesores, a pesar
de las pocas condiciones que se les dan, los estudiantes de nuestra universidad
a cuanto eventos van son los primeros de la Costa Caribe. Parece contradictorio,
pero a pesar de todos los problemas, la Universidad del Atlántico continúa
siendo la primera, no solo a nivel local sino regional. No obstante, el
oscurantismo que nos han sometido las administraciones de los últimos tres
cuatrienios. Mientras que en el oscurantismo de la edad media las bibliotecas de
los monasterios estuvieron vedadas, la nuestra, se ha cerrado sola. Pocos
estudiantes la visitan, hay más funcionarios que libros; en una época como la
contemporánea, en la que cada diez segundo se está editando un libro en algún
lugar del mundo. La universidad es libros decía Don Miguel de Unamuno. Pero la
nuestra está llena de libros viejos y desfasados. Sí los estudiantes se educan
con bibliografías actualizadas se debe a que sus profesores les prestan sus
libros y estos son fotocopiados o clonados. De este modo se nutre nuestra
academia. En cuanto a la investigación, la universidad debe articularse al entorno
institucional, visto a diferentes planos de cobertura, desde el plano inmediato
más cercano, pasando por los planos regional y nacional, hasta el plano
continental y mundial. El supuesto es que en ese sector existen áreas que
demandan y consumen conocimientos y tecnologías (aunque hasta ahora la demanda
y el consumo no estén orientados en relación con la universidad, sino con
otras fuentes, especialmente profesionales e industriales y, muchas veces, del
exterior). Y, dado que la producción de conocimientos y tecnologías es
precisamente el objeto particular de los procesos de investigación, la
Investigación en la Universidad del Atlántico debería vincularse
estrechamente a esas áreas. Los usuarios de conocimientos y tecnologías
ubicados dentro de dichas áreas deberían, probablemente, constituir el perfil
de lector para el investigador en el momento en que escribe sus reportes
finales. La institución y los gestores de investigación en la Universidad deberían
analizar el Sector Social, identificar las necesidades de conocimientos y
tecnologías a diferentes plazos y desde diferentes perspectivas y deberían
jerarquizar esas necesidades en términos de prioridades, de magnitud de la
demanda, de posibilidades de abordaje, etc. De ese modo la universidad podría
especializarse en ciertas sub-áreas, en atención a su propia filosofía
organizacional, a sus políticas y a sus propias disponibilidades. Aquí el
representante del sector productivo sería el enlace ideal para vincular a la
universidad con el sector al que éste pertenece. En este campo se debe
reconocer que se ha avanzado en lo organizativo, pero el claustro de
investigadores debe contar con presupuesto propio y con convenios
interinstitucionales que garanticen el desarrollo de investigaciones que se
viertan a la sociedad costeña que es a quien la universidad se debe. Pero retornando al punto inicial, aunque la presión fuerte
puede servir para despertar la estructura de poder, no constituirá garantía
automática de que la alta administración comprenda su problema y tome la acción
correcta para resolverlo. Es muy probable que la alta administración, al
sentirse bajo fuerte presión, tienda a racionalizar sus problemas echándole la
culpa de su existencia a "ese gobierno tan dado a intervenir que
tenemos". Consecuentemente encontramos una segunda etapa en los
procesos de cambios exitosos, es decir por parte de los mismos actores que han
generado el conflicto. Tendrán que hacer un alto en el camino, si se quiere
salvar a la universidad, someter su apetito burocrático a un ayuno severo, a
una dieta rigurosa y entregarle a la universidad a un verdadero hombre de
ciencia y academia como un Orlando Fals Borda y darle la posibilidad de
transformar y crear una verdadera estructura organizativa que permita la
administración y la gestión de proyectos institucionales. Pero no nos adelantemos al proceso, en este paso vemos como
la estructura de poder, desde arriba hasta abajo, se une al rector académico,
recién llegado para ensamblar la información y colaborar en la búsqueda de la
ubicación y las causas de los problemas. El proceso comienza arriba, y se va
moviendo gradualmente hacia abajo, atravesando toda la jerarquía orgánica. Lo
más frecuente es que esto ocurra en juntas a las que asistan todos los
directivos académico-administrativos de dirección y de ejecución. Esto debería
ser el compromiso de quien les represente ante el consejo superior, trazar en
conjunto políticas de reordenación administrativa. Por ejemplo en nuestra
universidad no se justifica que existan dos coordinaciones de matemáticas, dos
de sociales cuando se tiene un solo programa acreditado, ni que los
semipresenciales sean una república aparte, deben estar coordinadas con los
mismos criterios de los presénciales lo que cambia es la modalidad. Se debe
acabar la departamentalización de los docentes. Esto lo que ha formado es
gethos o feudos, no comunidades académicas. No se justifican ciertas
decanaturas como las de Ciencias Humanas la cual debe anexarse a la de Ciencias
de la Educación. La primera de menos tradición con apenas menos de 1,000
estudiantes y la segunda con la tradición de ser la primera facultad de la
universidad y con más de 8, 000 estudiantes casi el 60% de la población de la
universidad. Asimismo las facultades de Dietética y Nutrición, con la de de Química
y Farmacia deberían fusionarse, al igual que Arquitectura y Bellas Artes,. No
se justifica una vice rectoría de extensión ni un Departamento de postgrado y
hasta un Centro de Investigación ya que estas funciones deben ser adelantadas
desde cada unidad académica. Y el personal reubicarlo. Esto solo a manera de
ejercitación e ilustración. Es en esta etapa cuando se manifiesta el enfoque compartido
para el poder y el cambio, (Pascual, 1988) para hablar de teorías organizativas
de administración. Mediante la consulta con sus subordinados respecto a la
naturaleza de los problemas, se percibe como la alta administración exhibe su
disposición a dar a otros participación en el proceso de tomas de decisiones.
Ciertos temas de discusión que antes se consideraban "tabú" o
destinados solo para el "honorable consejo superior" se tratarían
como áreas legítimas para la investigación posterior dentro de sesiones
semanales de planificación en la cual cada directivo académico preparó una
lista de ideas para la agenda. Esto parece producir beneficios adicionales a los meramente
intelectuales que posiblemente deriven de un diagnóstico completo de los
problemas de la organización, y esto se debe a que cada subordinado ve las
pruebas que: a) la alta administración está dispuesta a cambiar, b) se está
reconociendo que existen problemas importantes; se les está haciendo frente, y
c) los niveles altos están valorando las ideas que proceden de los niveles
inferiores. Esto sucedería apenas en una de las nueve arterias que nutrirían a
la universidad. La representación de las directivas académicas. Una vez que se reconocen los problemas hay que tratar de
desarrollar soluciones efectivas y comprometerse plenamente a implantarlas. Con
frecuencia los procedimientos y las soluciones que tradicionalmente ha utilizado
una organización mantienen su presión que es difícil de eliminar. Un ejemplo
pleno es que los departamentos han debido desaparecer en nuestras universidades
y en la nuestra aun persisten, a pesar de haberse dado un acuerdo del consejo
superior que los suprimía (acuerdo 013 del 2000). Siempre existe la tentación
especialmente para la estructura de poder, de aplicar soluciones viejas a
problemas nuevos. Consecuentemente, parece ser necesaria una cuarta fase: el
inventario de soluciones nuevas y únicas a las cuales se comprometa
intensamente la estructura de poder. Los cambios exitosos al interior de las organizaciones han
enseñado que en ellos se habían hecho búsquedas amplias e intensas de
soluciones creativas, dentro de las cuales, un gerente, en este caso, un rector
comprometido con la academia, la investigación y la ciencia tome un papel
activo. Es él quien logra invariablemente que toda la administración tome
parte del aprendizaje y la práctica de nuevas formas de comportamiento que
tratan de localizar y liberar los recursos creativos de muchas personas. Se ve a
las claras que como en el paso anterior, el método para lograr soluciones se
basa en el concepto del poder compartido según lo afirma Fullan (2001). En esta
fase, el énfasis se hace en el uso de la colaboración y la participación para
el desarrollo de soluciones de grupos para los problemas que se identifican en
la tercera fase. La potencia de este modelo, tanto para la obtención de
decisiones de alta calidad como para lograr una elevada intensidad de compromiso
respecto de la acción ha sido demostrada muchas veces en las investigaciones
que se han realizado para este efecto. Esto no es fácil decía Don Miguel de
Unamuno que producir cambios en las universidades de este tipo (clientelistas
y burocráticas) era como remover cementerios. Una quinta etapa del proceso es la de la "comprobación
de la realidad". Antes de que se introduzcan cambios a gran escala. En esta
fase no solo las validez de las decisiones específicas que se tomaron en la
fase cuarta, sino también el modelo fundamental para la toma de estas
decisiones (el poder compartido), cae bajo el escrutinio cuidadoso de la
organización. En vez de no tomarse más decisiones grandes en la cúspide
(Consejo Superior) se toman una serie de pequeñas decisiones que se implementan
a todos los niveles de la organización. Además, se tiende a considerar estas
decisiones más como experimentos que como decisiones finales e irreversibles.
Los elementos, a todos los niveles de la organización, deben buscar pruebas que
se apoyen en sus propios ambientes, es decir ahorro de dinero de esfuerzos, de
trámites y sobre todo de la motivación y la identidad para con la universidad
como organización, antes de juzgar los meritos de sus acciones. Por tanto, con
estos esfuerzos experimentales por producir cambios, y la búsqueda de
comprobaciones de rendimiento que los acompaña, puede comenzar una etapa final
en la cual los protagonistas comprueben los resultados y reaccionen a ellos .Cada investigación que se ha realizado al respecto ha
mostrado indicios relativamente claros de que todos los niveles de la organización
estudiada apoyaron dichos cambios. Evidentemente los resultados positivos poseen
un fuerte efecto reforzador, es decir, que las personas florecen en ambientes
donde se les reconoce su labor. Se ve que este efecto de expansión ocurre a
medida que se identifica un numero cada vez mayor de problemas, y que un número
cada vez mayor de personas participan en su solución. El efecto más
significativo de esta fase sea una aceptación mayor y más permanente, a todos
los niveles, de los métodos básicos que se utilizan para producir cambio. En
cada uno de los cambios exitosos, el uso del poder compartido se convierte en
procedimiento institucionalizado y subsistente, y deja de ser método de
"un solo golpe" que se utiliza para producir el cambio. Cuando haya
ocurrido tal reorientación de los procedimientos para la toma de decisiones por
parte de la estructura del poder (en nuestro caso el Consejo Superior), es
seguro que la universidad no regresaría a su comportamiento anterior. Lo que se necesita para que la universidad del Atlántico
cambie es una cantidad menor de intuición y una cantidad mucho mayor de
consideración de las evidencias que han surgido de los estudios efectuados en
esta área. No sería sabio tomar demasiado literalmente cada una de las fases
que este artículo identifica (indiscutiblemente que sí se hace a través de
una investigación las rechazarán, modificarán o elaborarán aun más), pero
su efecto general sugiere que hagamos desaparecer algunos de los mitos más
comunes de los cambios orgánicos y de las prácticas clientelistas y la visión
burocratizadora de los directivos académicos. Según criterio de Greiner (2002)
se necesitan cuatro acciones positivas
El gobierno actual ha asumido las recomendaciones del
documento "hacia una agenda de transformación de la EDUCACIÓN SUPERIOR:
Planteamientos Y Recomendaciones elaborado por la Comisión Nacional para el
desarrollo de la Educación Superior convocada por el Presidente de la República,
cuyo primer borrador data de 1996 y del cual se han realizado varias versiones
del documento. De éste surgió un informe titulado "Financiamiento de la
Educación Superior en Colombia: Crédito Estudiantil y Asignación Directa
según indicadores. El texto ya está casi listo y ha sido preparado por
UDS_DEC del DNP. El documento abarca temas relacionados con múltiples
aspectos de la vida universitaria: caracterización de la universidad,
acreditación institucional, remuneración del docente, cobertura de la
educación superior, modalidades de educación técnica y tecnológica, y
relación con los otros niveles educativos, etc. Lo que más llama la atención
es el tema del financiamiento de la universidad y el Sistema de Educación
Superior. En cuanto a su financiación, el documento establece que en
lugar de financiar directamente a las universidades, debe pasarse a financiar
a los estudiantes a través de créditos educativos de tal manera que a partir
del 2003 se otorgarán créditos a estudiantes para que decidan libremente si
van a matricularse en instituciones públicas o en privadas. El cambio o la
revolución educativa se concretaría así: Los derechos de matrícula deben
pasar de ser del 5% o 10% de los ingresos totales de las universidades públicas
a representar casi un 50 % ya que los ingresos en términos financiación
presupuestal para aquellas universidades que alcancen los mayores índices en
los indicadores de gestión tendrían derecho al 52 % nada más de su
presupuesto. Los que conocemos bien la universidad del Atlántico sabemos que
esto es grave. Ya que por concepto de matrículas no se alcanza siquiera al 5%
de su presupuesto. La universidad puede entre sus alternativas ofrecer
becas-trabajos, en la cual el estudiante labora en condición de funcionario
sin recibir un salario mínimo siquiera, sino una bonificación a cambio de su
educación. De esta manera se abarataría los gastos de funcionamiento de y la
relación de costos por estudiante que actualmente preocupa al gobierno
nacional y es que con toda honestidad el estudiante universitario colombiano
es de los más caros a nivel mundial. La universidad tendrá que optar por la
venta de servicios a la comunidad y desarrollar los planes de desarrollo
regionales para alcanzar la mitad de su funcionamiento. La preocupación aquí expuesta invita a los que dirigen a
la universidad y a nosotros mismos en condición de comunidad académica a
analizar los alcances de esta nueva disposición gubernamental y adecuar a
nuestra universidad como una organización. Por ello, presentamos una forma de
organizarnos que no debe ser la única pero al menos es la primera de la cual
se tiene conocimiento. Es una posibilidad de que la universidad empiece a
autodirigirse y autoregularse como organización. Como se ha visto el problema de la falta de pago es el efecto
de esa falta de administración y de ninguna gestión y su solución no es la
respuesta a los múltiples problemas del Alma Mater. Esto es apenas un problema
coyuntural. El verdadero problema está en que la universidad responda a los estándares
de calidad señalados para las universidades su cumplimiento a cada uno de ellos
determinará su presupuesto. Además de tener una planta de personal adecuada y
efectiva. En la que no sobre ni falte ningún trabajador. *Magíster en Administración Educativa y Candidato a doctor
de la Newport University USA. Profesor de tiempo parcial de UNIATLÁNTICO. Greitner, Larry. (2002) Models for changes in the
organization of the official Latin American universities in the XXI Century.
Harvard University Press Fullan, Michael G. (2001). The meaning of Change. Teachers
College Columbia University Press. New York, N.Y. Pascual, Roberto. (1988): La gestión educativa ante la
innovación y el cambio. II Congreso Mundial Vasco Narcea. Bilbao, España. POR: JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA Publicación enviada por Jairo Eduardo Soto Molina Contactar mailto:jairsoto2003@yahoo.com Código ISPN de la Publicación EpZFEyAlVyvsHWUrzS Publicado Saturday 3 de January de 2004 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | |||||||||