Monografias | La calidad en la dirección educacional cubana - Un retoLa calidad en la dirección educacional cubana - Un retoResumen: El artículo aborda la calidad de la dirección educacional como una alternativa para aumentar la calidad de la educación cubana. Es por ello que se hace una sistematización teórica sobre cuatro criterios generales así como los indicadores que le son inherentes, que le permiten al directivo contar con una herramienta útil y sistemática de trabajo. En el material adquieren una gran importancia criterios como la Eficiencia Educativa, Funcionalidad, Desarrollo del Claustro y la Eficacia Directiva Operativa. Índice Resumen
Introducción
Desarrollo
Conclusiones
1.- RESUMEN: El
artículo aborda la calidad de la dirección educacional como una alternativa
para aumentar la calidad de la educación cubana. Es por ello que se hace una
sistematización teórica sobre cuatro criterios generales así como los
indicadores que le son inherentes, que le permiten al directivo contar con una
herramienta útil y sistemática de trabajo. En el material adquieren una gran
importancia criterios como la Eficiencia Educativa, Funcionalidad, Desarrollo
del Claustro y la Eficacia Directiva Operativa así como una explicación de
algunos de los indicadores fundamentales que le son inherentes a ellos que
ayudan a reflexionar sobre temas de los cuales se debate tanto en la actualidad. 2.- PALABRAS CLAVES: educación, dirección, calidad, calidad de la educación,
calidad de la dirección educacional, criterios, indicadores, eficiencia
educativa, funcionalidad, desarrollo del claustro, eficacia directiva operativa. 3.- INTRODUCCIÓN: Antes
de adentrarse en el estudio de la dirección educacional cubana, es preciso
enfatizar que la introducción de términos como tecnología de la educación,
diseño curricular y diagnóstico educativo, reflejan la influencia que los
procesos productivos ejercieron en el proceso pedagógico. No
obstante, los procesos pedagógicos en Cuba no pueden ser analizados a través
del mismo prisma con el que se analizan los procesos productivos y un análisis
igual en la educación puede ser muy dañino en cualquier contexto que se
produzca. El análisis en este sector debe ser más amplio y precisa tener en
cuenta el acceso a la educación, los principios que sustentan la misma, las
influencias de los factores económicos y sociales, las expectativas y
necesidades de la sociedad y los recursos humanos con los que se cuenta. Al
ahondar en el marco más estrecho, implicaría el estudio de lo que cada escuela
es y de lo que realiza, ya que la calidad es tarea de la propia institución y
de los que en ella se desenvuelven. La calidad es preciso verla como
responsabilidad de todos y cada uno de los actuantes en el proceso pedagógico:
alumnos, profesores, directivos y la propia institución en general. No
obstante, la dirección educacional es quien mejores posibilidades presenta para
favorecer la calidad de la educación, por su condición de guía y conductora
de todo lo que se haga en el proceso pedagógico en el Sistema Nacional de
Educación Cubano. De
manera que la calidad de la dirección educacional, tiene sus particularidades
específicas que no se pueden dejar de tener en cuenta, ya que la calidad de la
educación no puede únicamente medirse por las características de un producto
terminado aunque ello sea lo más representativo y visible. Tampoco
la calidad puede verse solo como la eficacia y la eficiencia de un determinado
producto o proceso, ello sería un análisis "economicista" muy
elemental. La definición debe ser quizás más integral y abarcadora. 4.- DESARROLLO: ¿Qué
se entiende por calidad? ¿Puede derivarse de ella una definición de calidad de
la dirección? ¿Cómo puede definirse entonces la calidad de la dirección
educacional? ¿Estará a la altura de las exigencias actuales que se le plantean
a las direcciones en el sector educativo? Generalmente
se entiende por calidad, según Toledo (2001) todas las propiedades, características
y especificidades de un objeto, fenómeno o proceso, visto en toda su historia,
que permiten distinguirlo entre otros diferentes y a su vez apreciarlo como
mejor o peor que otros similares. Es un concepto relativo por cuanto depende del
nivel de exigencia, satisfacción o necesidad que tenga quien lo utilice o
emplee. (19, 32) Entonces,
por calidad de la educación, Valdés (2000) refiere que son las características
del proceso y los resultados de la formación del hombre, condicionados histórica
y concretamente y que se mide por la distancia existente entre los objetivos
planteados y los resultados verdaderamente alcanzados. (21,14) De
manera que pueda entenderse entonces por calidad de la dirección educacional la
eficiencia educativa, funcionalidad, desarrollo del claustro y eficacia
directiva operativa así como los indicadores que le son afines, visto en la
satisfacción creciente a las demandas y exigencias que se producen en el
proceso social de alcanzar las metas fijadas y de involucramiento de los
participantes en su propio crecimiento y desarrollo, el de la institución y de
la comunidad-entorno al cual sirven. (19, 8) Es
por ello que el análisis de cada uno de los criterios generales enunciados en
la definición anterior (Eficiencia Educativa, Funcionalidad, Desarrollo del
Claustro y Eficacia Directiva Operativa) así como los indicadores que le son
inherentes, resulta el propósito fundamental de las siguientes reflexiones.
Como se puede apreciar, se incluyen en una misma definición, cuatro criterios
generales, independientes uno de otros pero a su vez interrelacionados como
componentes de un mismo proceso: la dirección educacional. Visto de forma
esquematizada podría ser como se muestra en el gráfico # 1. Para
el caso de la eficiencia educativa, se valora fundamentalmente sobre la base de
la relación Ingreso-Egreso y el cumplimiento de los objetivos; la
Funcionalidad, con el impacto del egresado en la sociedad; el Desarrollo del
Claustro, con el crecimiento y perfeccionamiento del personal docente y la
Eficacia Directiva Operativa, con el comprometimiento voluntario del personal en
el cumplimiento de los objetivos de la institución, gracias a la conducción de
la dirección.
Seguidamente
se aborda una panorámica de los criterios propuestos a consideración en una
dirección de calidad así como los indicadores que le son afines. Son
reflexiones no acabadas que se enriquecen en la propia práctica de los
directivos. 4.1.- EFICIENCIA EDUCATIVA: No es el criterio fundamental y generalmente es confundida
con la eficiencia económica. Esta última constituye sólo un momento dentro de
la eficiencia educativa. Las razones pueden ser: No
resulta difícil entonces comprender que la eficiencia educativa es algo que va
más allá de los aspectos económicos. Según
Torres y otros (1999), la eficiencia educativa es el proceso que logra la más
plena correspondencia entre la formación del profesional y las exigencias
sociales en un momento concreto, a través de una gestión que alcanza el mayor
nivel de racionalidad en el uso de los recursos con que cuenta la institución
educativa. (7,10) Puede
resumirse también como la capacidad de articular los recursos materiales y
humanos para el cumplimiento exitoso y efectivo de los objetivos y metas con el
menor costo económico, social, moral, psicológico y de tiempo posible. Las
ideas anteriores conciben a la eficiencia educativa como el éxito en la formación
de la mayor cantidad de profesionales y retoman en un segundo lugar, los
aspectos económicos. En
este criterio se han agrupado los siguientes indicadores: 4.1.1.- Relación
ingreso-egreso: Es el principal indicador de la eficiencia educativa y
expresa la proporción entre los estudiantes que entran y salen graduados del
subsistema o sistema educativo.4.1.2.- Optimización del proceso:
Consiste en intentar asignar en los planes de trabajo, solo el tiempo
estrictamente necesario para realizar cada tarea. Es importante entonces
establecer prioridades, dependencias, subordinaciones y luego programar las
acciones y actividades. Aquí adquiere un papel primordial el control sistemático
y el seguimiento para lograr el cumplimiento en tiempo de las actividades.4.1.3.-
Uso y conservación de activos fijos tangibles: Es imprescindible el uso,
cuidado y conservación de los activos y recursos que se tengan asignados, y dar
un máximo aprovechamiento a las potencialidades y posibilidades que brindan los
medios, materiales y recursos así como el alargamiento de su vida útil. Desde
la dimensión de la eficiencia y en cuanto a los recursos, ellos son de
fundamental atención, constituyen el capital más claramente despilfarrable o
administrable aunque se trate de recursos humanos.4.1.4.- Otros
indicadores económicos: Agrupa indicadores económicos que se valoran en el
sector educativo. 4.2.- FUNCIONALIDAD: En este segundo criterio,
se agrupan los indicadores que se refieren al impacto del sistema educativo
sobre el alumno y la sociedad a la cual se insertan estos. Se le incluyen los
siguientes indicadores: Quizás
sea la funcionalidad el más fácilmente mejorable de todos los criterios y el más
productivo. Hernández (1999), la define como mecanismo, objeto, proceso que
satisface necesidades del entorno y de la comunidad. (15,8)En este indicador es
importante además, que el directivo sepa diagnosticar y aprovechar las
necesidades que brinda el entorno, promoviendo un análisis global del contexto
promoviendo actividades conjuntas o convenios útiles para ambas partes, que
incentiven actuaciones que desde el centro, repercutan en el entorno y
procurando la incorporación de todas estas dinámicas al currículo y al plan
de estudios, utilizando incluso hasta investigaciones pedagógicas, técnicas
y/o técnico-pedagógicas.4.2.1.- Nivel de aceptación y grado de
satisfacción: La capacidad de integración del centro en el entorno social
y humano que le rodea y la valoración como un servicio útil del mismo a la
comunidad, -si se pretende que el centro forme parte de ella-, obliga a no
limitarse entonces a los mecanismos más o menos formales de contacto con el
exterior, es por ello que ambos indicadores pueden valorarse de conjunto. Es
necesario entonces, la información y análisis permanente del mundo laboral y
la valoración comparativa de la práctica de otros centros, incluso del
exterior, para así mantener una adecuación permanente del centro a las
necesidades del alumno y del sistema productivo al cual va dirigido. Ello es una
de las vías para estimular la capacidad del centro para adecuarse a nuevas
necesidades y demandas del mundo laboral. Aquí
adquiere un papel fundamental la capacidad de observación del directivo para
poder determinar lo que está sucediendo en torno a él y las tendencias más
actuales y ayudar así al mejoramiento continuo. El
mejoramiento continuo de la institución educativa es un mecanismo más de
adaptación en un mundo altamente exigente en cuanto a competitividad y esto
implica entre otras cosas, examinar constantemente lo que se está haciendo, cómo
se está haciendo, para entonces buscar la manera de hacer los cambios
necesarios. La
aceptación del graduado o la satisfacción por su desempeño está condicionado
por la empatía y la calidad del mismo, fruto de la calidad de todo un proceso,
por tanto, la calidad del servicio educativo es meramente un concepto subjetivo
dado por el nivel de satisfacción de la sociedad sobre la base de sus
expectativas previas y esperadas. 4.3.- DESARROLLO DEL CLAUSTRO: Desde finales de los años sesenta y con particular auge en
los ochenta, se ha venido reconociendo con creciente precisión la necesidad de
reforzar en las organizaciones los factores de desarrollo de su personal para
hacer a la institución más efectiva. En
el caso del Desarrollo del Claustro, se agrupan indicadores que propician el
crecimiento personal y profesional de los trabajadores de la institución, entre
ellos se relacionan: 4.3.1.- Superación: Resulta difícil el desarrollo paralelo de una institución educativa,
sin el crecimiento sistemático de su personal docente, el directivo debe ser un
maestro en seleccionar, promover, estimular y educar a sus colaboradores en la
superación e investigación constantes. Esta
brinda la posibilidad de aprovechar las oportunidades de aprender, perfeccionar
y actualizar las habilidades tanto técnicas como pedagógicas y una de las vías
para descubrir seguridad en un mundo complejo y cambiante por medio del
autoaprendizaje constante. 4.3.2.- Trabajo en grupos: Para comenzar este tema es preciso definir primero qué se
entiende por grupo. En el desarrollo del claustro, el grupo, es un conjunto
humano-productivo donde se asumen las cargas fundamentales en la realización de
las tareas y objetivos comunes. El trabajo en grupos entonces se puede resumir
como la capacidad de reunir y unir criterios anteponiendo objetivos
institucionales a los personales. En
él se buscan alternativas y soluciones viables, mejora las relaciones
interpersonales, se involucra a mayor número de personas, aumentan los
comprometidos y el compromiso, incrementa la interindependencia, se potencia,
incrementa y multiplican las fuerzas internas de la institución, aumenta el
poder de gestión y el impacto de la institución y se incrementa la
responsabilidad y el sentido de pertenencia de los involucrados. No tiene que
ser una actividad dirigida, ni las decisiones tomadas, sólo por el propio
directivo, ello negaría todo lo anterior. 4.3.3.- Comunicación: Se entiende por comunicación todo mensaje que aspira a
modificar estados, situaciones o comportamientos hasta un momento actuales. Los
directivos mejores comunicadores son por lo general los que hablan menos porque
han aprendido que la habilidad más importante para el diálogo es saber
escuchar, además, suelen colocarse en el lugar de la otra persona. Tratan de
aprender de la conversación y hacen preguntas más que responderlas, no vacilan
en ceder la palabra y se esfuerzan por comprender el significado. Otorgan sin
discriminaciones un trato ecuánime, considerado y respetuoso a sus empleados. El
esfuerzo por entender a los colaboradores, le propicia las herramientas necesarias
para facilitar la comunicación y por ende motivarlos a descubrir la dirección
hacia la cual se desea que se encaminen los miembros del centro educativo. 4.3.4.- Motivación: Este indicador identifica sobremaneramente al desarrollo del claustro,
además de que refuerza la identidad del centro y fomenta el perfeccionamiento
profesional. Se puede definir como el deseo de hacer en beneficio de los demás
con mucho entusiasmo. Ella,
según Cuevas y Torres (1997), propicia el desarrollo de todos los subordinados
creando oportunidades, retirando barreras y obstáculos y logrando una alta
inspiración para propiciar el cambio, en primer lugar, de las personas. (6,13) Un
personal motivado acometerá mucho mejor la tarea, la cual se le hará más fácil
y rápida, ya que fomenta su creatividad e iniciativa y todo ello conduce únicamente
al aumento de la calidad educativa del centro, vista en su producto final que
son los estudiantes. Otro
de los aspectos que también facilita la motivación es la búsqueda de vías
para ofrecer oportunidades a los colaboradores que se sienten insatisfechos, de
manera que puedan también contribuir con su talento y dar satisfacción a sus
vidas mediante el trabajo y luego reconocérselo, que es una de las mayores
recompensas que le puede otorgar el directivo a alguien que le ha ayudado. Ello
es útil también para que todos los colaboradores aprecien y sientan que
desarrollan su vocación y no que solo cumplen un trabajo. Generalmente los
directivos que carecen de habilidades interpersonales, únicamente hacen que se
muevan los demás en virtud del poder que emana de su puesto. Si el directivo
convence a la gente a que actúen, recurriendo exclusivamente al poder, se dará
cuenta de que los colaboradores o están débilmente motivados a causa del
temor, o bien actúan con renuencia impulsados por el sentido común. 4.4.- EFICACIA DIRECTIVA OPERATIVA: La eficacia generalmente se asocia al cumplimiento
efectivo de los objetivos que se propone una institución. En realidad es así
viéndola en su sentido más estrecho. Hernández (1999), la define como la
capacidad del proceso, de la gestión, del método, del mecanismo para
satisfacer sus necesidades y alcanzar objetivos relevantes y pertinentes. (15,8) Torres
y otros (1999), refieren que es la atención a las influencias y exigencias del
entorno, grado en el cual se logran los objetivos basados en la relación
gasto-efecto. (20,9) Incluso
existen autores que manifiestan que la eficacia es una cualidad que se encuentra
dentro de la eficiencia. En este trabajo no se sigue ese enfoque, sino que se
prefiere considerar a la eficacia como un criterio independiente de la dirección,
porque el nivel de comprometimiento de los colaboradores que logre la dirección
de un centro educativo, generalmente conduce a una mejora en el cumplimiento de
los planes y metas trazados e incluso con mayor eficiencia. Es
por ello que surge, al menos para el ámbito educativo, la eficacia directiva
operativa: criterio de la dirección que además de medir el cumplimiento de los
objetivos, enfatiza en el cómo de ese cumplimiento, mediante la acción
directiva que sobre los colaboradores ejerza la dirección educacional y el
nivel de impacto de ella sobre aquellos. Ello
permite definir a la eficacia directiva operativa como la capacidad de la
dirección de favorecer el logro del cumplimiento de los objetivos de la
institución por el comprometimiento voluntario de los colaboradores y que
garantiza la capacidad de mejorar a partir de sus propias circunstancias y le
son inherentes los siguientes indicadores: 4.4.1.- Conducción: Capacidad acertada de guiar a los miembros de una organización en la
realización de un proyecto o proceso y que dichos miembros se dejen conducir
gustosamente. Para
conducir a los colaboradores es preciso tener en cuenta la diversidad y esta
plantea diariamente nuevos retos, se requieren entonces, constantemente, de
nuevas habilidades para entender a personas tan distintas en un mismo contexto y
conjuntarlos de manera efectiva, teniendo siempre presente que el respeto y la
dignidad a las personas es la clave de las relaciones humanas. 4.4.2.- Resolución de conflictos: Es la capacidad de diagnosticar, definir, dilucidar y
resolver problemas y mejorar las relaciones interpersonales de los miembros del
centro. Los
conflictos, se producen no sólo entre los miembros de una misma organización
sino también entre la institución y los entes sociales que le rodean y que en
ciertas coyunturas, en vez de ser oportunidades de desarrollo se convierten en
amenazas o barreras. Es
preciso entonces actuar como conciliador y llevar a la negociación a las partes
porque la no conducción y solución de un conflicto, al cual no se le buscó su
raíz, siempre conduce a que se prolongue y resurja con mayor intensidad,
afectando la calidad del proceso. Algunas Recomendaciones útiles pudieran ser: 4.4.3.- Delegación de tareas: Este indicador se puede definir como la capacidad de
comprometer a la acción a los subordinados o colaboradores, haciéndolos sentir
responsables de manera consciente y voluntaria de la actividad en cuestión,
donde se acepta la total independencia y creatividad. La
búsqueda de maneras de delegar en los demás, pero dándoles la información
que necesitan para que puedan cumplir de modo eficiente la tarea delegada y con
parámetros lo suficientemente amplios como para que tomen sus decisiones, son
algunas de las condiciones necesarias para tener colaboradores capacitados y con
experiencia. Es
preferible no concentrar funciones, asumir el riesgo de delegarlas, y así se
desarrolla el potencial latente en los colaboradores, lo que a su vez permitirá
que el directivo pueda dedicar más tiempo a su trabajo específico de dirección,
aunque hay que recordar que no se trata de "utilizar" a los
colaboradores sino de delegar en ellos las tareas que puedan realizar incluso
mejor que el propio directivo. Para
ello el directivo debe comunicar clara y detalladamente la tarea a delegar y
aclarar en su momento al subordinado cualquier duda que se presente, además de
asistir, orientar, formular y evaluar regularmente al colaborador en quien
delega y brindándose el derecho al error y a la equivocación cuando son por
desconocimiento. En
muchas ocasiones es recomendable celebrar los errores como un medio para que la
gente se desarrolle, las pérdidas a largo plazo serán mucho más pequeñas y
las habilidades que se ganen serán mayores, teniendo en cuenta que el
aprendizaje sobreviene generalmente cuando se permite que se cometan errores
inconscientes, involuntarios o por falta de conocimiento. Por
el contrario, cuando el equipo teme las reacciones para cuando se cometen
errores, las consecuencias pueden ser terribles. La gente que tiene miedo
encubre sus desaciertos y esto puede propiciar que vuelvan a cometerse o se
agraven ya que nadie aprende de ellos. 4.4.4.- Liderazgo y estilo de dirección:
Según Pérez (1996), el liderazgo se define como la capacidad de la dirección
para movilizar e incorporar al personal con vista a lograr el cumplimiento de
metas superiores. (17,62) El
liderazgo se alcanza también cuando se logra un desarrollo por encima de lo
esperado tanto en la institución como en sus miembros, que de forma consciente
actúan creadoramente por una motivación antes lograda. Para
Galeano (1997), es cuando en el centro existe un sentido de misión, se saben
comunicar las ideas y llevarlas a la acción, existe una cultura organizacional
que es compartida por todos los miembros y donde son involucradas todas las
partes interesadas y a sus colaboradores en la misión, objetivos, metas,
estrategia y programa de la organización. (14,17) Anta
(1995), plantea que el liderazgo por parte de la dirección no significa que ésta
deba actuar como experta en todas las cuestiones, sino saber orientar, coordinar
y mejorar la participación y comunicación entre todos, pero no de una forma
impositiva, mecanisista, ni burocrática, sino creando espacios de colaboración
pedagógica sin imponer su ayuda. (2,15) El
liderazgo incrementa también la participación colectiva favoreciendo la
creatividad y garantizando una interacción de la mayoría de los actores en la
construcción colectiva de un mismo proyecto educativo. Por
otra parte, el estilo de dirección, si es el adecuado, facilita que todas las
áreas de trabajo de la dirección resulten favorecidas. Cuando el directivo con
la autoridad formal, logra que el grupo lo siga de manera voluntaria y que estén
dispuestos a dar más de sí, se sienten motivados y recompensados. En ello
adquiere gran importancia el estilo de dirección democrático o participativo
como aquel que facilita el desarrollo profesional y personal de todos los
implicados en el proceso pedagógico profesional. 5.- CONCLUSIONES: Como
se puede apreciar, muchos son los retos que implica la calidad de la dirección
educacional y más si se tiene en cuenta que todo proceso de dirección es
social. No por ello se dejará de buscar e investigar para lograr acercarnos a
criterios de calidad cada vez más reconocidos y apreciables, la educación lo
necesita y los estudiantes, profesores y directivos también. No
resulta fácil hacer coincidir en el quehacer diario de un directivo todos los
indicadores anteriores, pero sería más perjudicial no intentarlo. La búsqueda
de la calidad en la dirección educacional no es tarea hecha aún pero el solo
intento de abordarla cada vez con más frecuencia, es una prueba del interés
que despierta. Quizás
el reto mayor no consista en enunciar las áreas o criterios generales con sus
respectivos indicadores para valorar la calidad de la dirección educacional,
ahora el reto mayor sería, por consiguiente, cómo aplicarlos, cómo
comprobarlos, o sea, las vías para llevar a su realización todo lo anterior. No
resulta recomendable ofertar vías, ya que cada centro educativo tiene sus
propias particularidades, quizás un sistema de instrumentos con una encuesta
para cada indicador, entrevistas individuales o grupales, inspecciones u otras vías,
resulten oportunas para este fin. De
cada indicador enunciado con anterioridad podría decirse mucho más pero la
intención de este material ha sido en todo momento, hacer reflexionar sobre
estos temas, incrementar el estudio sobre ellos y es de ahí, precisamente, de
donde saldrán las vías para instrumentarlo. 6.- BIBLIOGRAFÍA: Autor: MSc. Édison Yamir Toledo Díaz. Licenciado
en Educación Técnica y Profesional. Diplomado
en Dirección Científica de instituciones educativas. Master
en Pedagogía Profesional. Director
de Desarrollo Profesional de la Escuela Internacional de Educación Física y
Deportes, La Habana, Cuba. Profesor
instructor de Computación y Metodología de la Investigación. Publicación enviada por MSc. Édison Yamir Toledo Díaz Contactar mailto:edisontd@eiefd.co.cu Código ISPN de la Publicación EpZFplFVkZILFZaaVV Publicado Friday 2 de January de 2004 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | |||||||||