|
| |
La pobreza del Perú
Resumen: La pobreza. El Desempleo. Causas de la pobreza. La lucha contra la pobreza. La pobreza es un fenómeno que tiene muchas dimensiones, por lo que no existe una única manera de definirla. Para efectos de su estudio práctico, la mayor parte de las veces, la pobreza se ha definido como la incapacidad de una familia de cubrir con su gasto familiar una canasta básica de subsistencia. Este enfoque metodológico clasifica a las personas como pobres o no pobres. Similarmente, en el caso de que el gasto familiar no logre cubrir los requerimientos de una canasta alimentaria, se identifica a la familia como pobre extrema. Combinando ambas definiciones, una familia puede ser no pobre, pobre o pobre extrema. Si bien existen otras aproximaciones metodológicas muy importantes , ésta es la más extendida, por lo que se utilizará como principal referencia para el análisis del problema de la pobreza en el Perú.
Publicación enviada por Maria Isabel Barriga Mendoza
Indice
1. Introducción.
2. La pobreza.
3. El Desempleo.
4. Causas de la pobreza
5. La lucha contra la pobreza.
6. Conclusiones del tema.
7. Bibliografía.
1. Introducción.
La pobreza es un fenómeno que tiene muchas dimensiones, por lo que no existe
una única manera de definirla. Para efectos de su estudio práctico, la mayor
parte de las veces, la pobreza se ha definido como la incapacidad de una familia
de cubrir con su gasto familiar una canasta básica de subsistencia. Este
enfoque metodológico clasifica a las personas como pobres o no pobres.
Similarmente, en el caso de que el gasto familiar no logre cubrir los
requerimientos de una canasta alimentaria, se identifica a la familia como pobre
extrema. Combinando ambas definiciones, una familia puede ser no pobre, pobre o
pobre extrema. Si bien existen otras aproximaciones metodológicas muy
importantes , ésta es la más extendida, por lo que se utilizará como
principal referencia para el análisis del problema de la pobreza en el Perú.
En una economía de mercado, el Estado tiene un rol muy importante que cumplir
en la lucha contra la pobreza, para permitir un mayor grado de igualdad de
oportunidades. Atacar el problema de la pobreza es una necesidad, no sólo por
razones humanitarias, sino también por razones económicas. La pobreza es un círculo
vicioso que, además de tener efectos graves sobre la calidad y niveles de vida
de los peruanos pobres, afecta las posibilidades de crecimiento económico y
estabilidad social y política. Las familias que enfrentan una situación de
pobreza se ven afectadas por secuelas en la nutrición, en la salud y en la
capacidad para recibir instrucción que en muchos casos no pueden ser
remontadas, aunque los ingresos mejoren. Una población pobre tiene una baja
expectativa de vida, sufre de altas tasas de incidencia de enfermedades, es mano
de obra poco calificada y, por todo ello, constituye una fuerza de trabajo poco
productiva.
En los últimos 10 años, el Perú, como otros países de la región, aumentó
significativamente los recursos destinados a numerosos programas sociales para
aliviar la pobreza y favorecer el desarrollo de la población de menores
recursos. Diversos elementos de juicio sugieren que se puede mejorar la
efectividad de estos programas significativamente.
Aún con limitaciones, estos programas, aunados a la estabilidad económica y al
crecimiento económico general, permitieron una reducción importante de la
pobreza hasta 1997. Sin embargo, es probable que la recesión económica de los
últimos 2 años haya producido un deterioro de la situación, para lo cual no
se cuenta todavía con indicadores.
Todo lo anterior señala la necesidad de analizar, de manera técnica, la
magnitud del problema y las opciones de política que pueden ser más efectivas
para atender este problema tan importante.
2. La pobreza.
Según el censo de población 1993, existe en el país más de 12 millones de
habitantes en condición de pobreza del total de 22'639 mil personas2 .
En el país más de 6 millones de peruanos viven en extrema pobreza, es decir,
que poseen más de dos carencias o bien que no satisfacen las necesidades de
alimentación (INEI,1994b). Es decir, que el ingreso familiar no alcanza para
cubrir el gasto de la canasta básica de alimentos . Según CUANTO, 1996, de
cada cinco personas en el país, una padece hambre. Los más pobres se ubican en
el área rural (comunidades campesinas y comunidades nativas).
La evolución de la pobreza según el método de la línea de pobreza, de 1994 y
1996, la pobreza se ha incrementado del 41.2% a 44.2% respectivamente (CUANTO,
1996).
En la década de los ochenta la región latinoamericana ha experimentado
serios problemas de deuda externa, altas inflaciones, fuga de capitales y crisis
de balanza de pagos. El Perú no ha sido ajeno a estos problemas, pues las políticas
aplicadas -similares a la de los otros países- durante dicha década
ocasionaron que al iniciar la presente década se tenga una inflación de
7,650%, el Producto Bruto interno(PBI) de 1981 a 1990 haya caído a una tasa
promedio de 1.2% anual, la Inversión Extranjera sólo representara en 1990 el
3.6% de nuestro PBI.
En la presente década, la mayoría de los gobiernos latinoamericanos -unos
antes y otros después- reorientaron sus políticas hacia la economía de libre
mercado. Los resultados son evidentes: la región creció desde 1991 a una tasa
promedio de 3.3%, la inflación descendió de 199.6% en 1991 a 10.2% en 1998, el
flujo de inversión extranjera hacia la región prácticamente se quintuplicó
(paso de US$ 10,955 millones en 1991 a US$ 53,195 millones en 1998).
Si observamos el comportamiento de las variables anteriores podemos afirmar que
la tendencia negativa de crecimiento de la región, generada por políticas
equivocadas, ha sido revertida. Pero se debe evidenciar que en estos dos últimos
años el crecimiento en la región se ha reducido debido a dos shocks de origen
externo. El primero, es el fenómeno de El Niño que afectó seriamente la
producción agrícola y la pesca, así como también ocasionó destrucción de
viviendas y obras de infraestructura. El segundo, las crisis financieras
iniciadas en el Asia que se trasmitieron hacia América Latina por la vía del
comercio, las finanzas y las políticas para hacer frente dicha crisis.
El comportamiento favorable de las principales variables que determinan el
crecimiento económico, el problema social expresado en la pobreza y extrema
pobreza disminuye a tasas muy lentas. Es decir se podría estar dando una falta
de armonía entre el crecimiento económico y la reducción de la pobreza, ya
que dicho crecimiento no estaría generando las oportunidades laborales
necesarias para el creciente número de personas por lo que podemos afirmar que
el problema social esta estrechamente relacionado con el desempleo y subempleo.
En el lapso transcurrido de la década de los 90, la Deuda Externa Pública
representó en promedio aproximadamente el 78% de la deuda externa total,
mostrando en dicho período, una tendencia a descender ligeramente. En marzo de
1997 se realizó el cierre del Acuerdo de Reestructuración de la Deuda Externa
Pública del Perú y sus acreedores comerciales, también conocido como Plan
Brady, que implicó una importante reducción de dicha deuda. En términos
monetarios la Deuda Externa Pública pasó de US$ 25,196 millones en 1996 a US$
18,490 millones en 1998 y se estima para 1999 un monto de US$ 18,184 millones
La pobreza en el Perú ha sido medida siguiendo diversos métodos, entre las que
podemos mencionar:
- El método de la línea de la pobreza o método indirecto. En este método
la pobreza estaría representada por un sólo indicador que puede ser el
nivel de ingreso o el gasto.
- El método de las necesidades básicas insatisfechas o método directo.
Este método permite captar la disponibilidad y el acceso a servicios básicos
que son ofrecidos fuera del ámbito de mercado.
- El método integrado que combina los dos anteriores
Las estadísticas revelan que a fines de 1990 la pobreza extrema representaba
el 26.8% de la población mientras que para 1997 se estima que dicho porcentaje
ha disminuido a 14.7% y se planteó como meta para el 2000 un porcentaje de 11%.
Los estudios del Ministerio de Trabajo del Perú revelan que la problemática
actual del empleo tiene como causa los siguientes factores:
- La explosión demográfica de la década del 70 e inicios del 80, cuyos
efectos se han empezado a sentir porque en la actualidad se están
incorporando al mercado laboral.
- Las equivocadas políticas económicas instrumentadas en las décadas
pasadas.
- La rigidez de la legislación laboral de las décadas del 70 y 80 que
desincentivaron la generación de puestos de trabajo.
- El imperativo para las empresas de lograr la competitividad, han
ocasionado que éstas se desplacen a otras zonas donde el costo de la mano
de obra sea aún menor.
La Pobreza Extrema.-
Como se sabe, se consideran pobres extremos a quienes aún destinando todos sus
ingresos a la compra de alimentos, no alcanzan a comprar la canasta básica
alimentaria. Un ejemplo pone de relieve lo absurdo de esta propuesta: una
persona que invierte todos sus ingresos en la compra de alimentos, tendría que
comerlos crudos. Generalmente, se sabe que incluso los más pobres de los
pobres, a nivel internacional, dedican un 30 por ciento de sus ingresos para el
consumo de otras cosas que no son alimentos. De hecho, todos sabemos que para no
ser pobre es necesario también tener recursos para poder vestirse, lavarse,
cocinar, tener un techo y una cama, educarse y cuidar su salud.
Siendo el concepto de pobreza extrema una absurdo imposible, se le suele dar
validez en el sentido de considerar a aquellos que están lejos de superar su
condición de pobreza. El problema es que la distancia entre la línea de
pobreza extrema y la línea de pobreza, como vimos, es variable, debido a que
las necesidades y patrones de consumo entre las regiones son distintas. En ese
sentido, es una medida que no mide a todos por igual.
Pobreza extrema por actividad económica.-
El análisis de la extrema pobreza por sector económico ha sido realizado a
partir del comportamiento de la PEA ocupada. De el se deriva lo siguiente. Los
sectores en los que aumenta el empleo en condiciones de pobreza extrema son
hoteles y restaurantes, comercio al por menor, transportes y comunicaciones,
actividades inmobiliarias y el sector agrícola. De todos estos sectores, el agrícola
es el de mayor relevancia cuantitativa ya que contribuye con ¾ partes de todo
el empleo en situación de extrema pobreza, siguiéndole el sector comercio al
por menor que concentra el 9.8% de dicha categoría.
Por su parte los sectores en los cuales se reduce el empleo en dicha condición
son: el de reparación de vehículos automotores, la administración pública,
electricidad -agua, comercio al por mayor y la construcción. De todos estos
sectores, el rubro de la administración pública es quien ha concentrado
cuantitativamente la mayor reducción de trabajadores en esta condición.
Comparando Lima con el resto del país se aprecia que para el primer caso, han
sido los sectores de transportes y comunicaciones junto con el de restaurantes y
hoteles quienes han concentrado el incremento del empleo en condiciones de
pobreza extrema mientras que para el resto del país los sectores con tales
características han sido los de comercio al por menor y aquellos denominados de
actividades inmobiliarias. Aunque habría que señalar que en el caso del
departamento de Lima, las actividades que concentran el 83% del empleo en estas
condiciones - pobreza extrema- son el comercio al por menor, los servicios
personales y el rubro de restaurantes y hoteles. Para el resto del país, por su
parte, el sector agrícola concentra por sí solo el 77.8% del empleo en situación
de pobreza extrema. Le sigue el comercio al por menor y la manufactura.
De otro lado, en el caso del departamento de Lima, aparecen sectores como el de
reparación de vehículos automotores y el del comercio al por mayor como
aquellos en los que la disminución del empleo en condiciones de pobreza extrema
se habría reducido en su totalidad. Para el caso del resto del país no se
aprecia sector alguno en el cual se haya observado un comportamiento similar.
La pobreza en las zonas rurales.-
En el ámbito urbano, la pobreza extrema representa 9.3% del total de la población.
En las zonas rurales, en cambio, este indicador se eleva a casi el triple:
24.5%. Hay, sin embargo, una mejoría: en 1994 este indicador llegaba 12.9% en
el ámbito urbano, y a 29.5% en el rural.
Aun así, la situación en las zonas rurales es dramática. Actualmente, casi
uno de cada tres habitantes en estas zonas es pobre extremo. Su pobreza está
relacionada con la falta de activos productivos (tierra, ganado, tecnología y
crédito), así como con los bajos niveles educativos y con una familia
numerosa, según un estudio de Escobal, Saavedra y Torero, hecho para
GRADEen1998.
Ahora bien, ser pobre extremo en el Perú significa subsistir con S/. 3.60
diarios para comer, transportarse, vestirse, curarse etc. Esta desesperante
situación no es marginal: afecta a unos 3.7 millones de peruanos. Es decir, al
15% de la población. El libre mercado, al menos en el corto plazo, no muestra
resultados alentadores.
Debido al rápido crecimiento urbano y a la migración , actualmente hay también
más pobres en la ciudad. Sin embargo, es en el campo donde están los pobres
entre los pobres, especialmente en las provincias alto andinas de la sierra sur
y en las zonas rurales más alejadas de la Amazonía.
Un estudio del CIES, hecho por Cecilia Lévano y Pedro Llontop del IEP
(Instituto de Estudios Peruanos) señala que son especialmente las poblaciones
indígenas y las de la sierra rural las que menos se han beneficiado del
crecimiento del PBI y la reactivación económica de 1993-1994. El gasto social
per cápita, asimismo, se ha elevado de US$ 12 per cápita en 1990 a US$ 214 en
1996. ¿Por qué, si estas cifras son ciertas, no se ha reducido la pobreza más
rápidamente?.
Existen varias razones:
El ritmo de crecimiento económico ha mostrado muchos altibajos. No ha permitido
que los ingresos fiscales (y por lo tanto, la capacidad de gasto) sean estables.
El marco institucional muestra aspectos positivos, pero también negativos.
Simplificando, puede sostenerse que el gobierno ejecuta dos tipos de programas
sociales:
De alivio de la pobreza, que son de corto plazo y tienen naturaleza temporal. Se
dan vía Foncodes y diversos programas (como el Vaso de Leche, apoyo
alimentario, etc), agrupados en los ministerios de la Presidencia y de la Mujer.
De superación de la pobreza, con una óptica de largo plazo y que involucran
inversión en capital humano y a ministerios como el de Salud y el de Educación.
Debido a este esquema algunos programas se duplican y, en general, se reduce la
eficiencia. Prueba de lo anterior es la forma cómo se ha distribuido el gasto
social. En los rubros más importantes, como agua potable, electricidad, atención
en salud y educación, hay un sesgo pro urbano, a pesar de que la mayoría de
los más pobres son rurales.
En promedio, entre 1994 y 1997, el 63% del gasto social se ha dirigido a
sectores urbanos y sólo el 37% a sectores rurales. Como señalan Jorge Agüero
y Ursula Aldana de GRADE, en un estudio apoyado por el CIES, superar la pobreza
en los hogares rurales pasa por mayor y mejor educación, (en especial, para la
mujer adulta, que en el campo cumple importantes labores productivas) y por una
inversión que permita elevar la productividad (riego, semillas mejoradas,
fertilizantes, acopio y distribución). Adicionalmente, el 20% más pobre de la
población se ha beneficiado con el 20%, en promedio, del gasto social del
gobierno. Mientras, el 20% más rico del país también ha recibido,
aproximadamente el 20% de este gasto. La distribución no ha sido lo
suficientemente progresiva.
En el sector Educación se aprecia la regresividad. Del total de gasto público
educativo en educación primaria, el 19.4% se ha dirigido al 20% más rico de la
población; en secundaria, el porcentaje sube a 36.9% y en educación superior
llega a 53.1%.
El 20% más pobre recibe sólo el 14.1% del gasto total en educación primaria,
el 7.0% en educación secundaria y sólo el 2.5% en superior. El mismo patrón
se observa en Salud, según estudios de E. Vásquez, R. Cortez y C. Parodi del
CIUP (Centro de Investigaciones de la Universidad del Pacífico).
Lo anterior no debe llevar a pensar, ni remotamente, en un retorno al populismo.
No hay que olvidar que los gastos en Educación y Salud disminuyeron en más de
15%, en términos reales, entre 1985 y 1990. Los equilibrios sociales no pueden
lograrse a costa de los desequilibrios macroeconómicos, como señala Carlos
Parodi de la Universidad del Pacífico.
Tampoco deben ponerse en marcha programas asistencialistas (pan y circo), que sólo
incrementan la dependencia del Estado. Lo recomendable es aumentar la capacidad
de los pobres, para que ellos mismos cambien su situación.
Estudios recientes del CIUP muestran una gran heterogeneidad entre los pobres
extremos, en cuanto a sus carencias y prioridades. Se necesitan programas
flexibles, que en su diseño, ejecución y evaluación incorporen a estos
ciudadanos siempre ninguneados.
3. El Desempleo.
El alto desempleo, combinado con el déficit (incremento desproporcionado de
las importaciones con respecto a las exportaciones), reduce la demanda interna
para productos nacionales y la consecuente liquidación de la industria
nacional. Esto causa una permanente recesión de la producción nacional; por
ejemplo, el consumo interno de productos marítimos (pescado, etc.) se redujo
mas del 3% en 1996. La industria pesquera no puede mantener los niveles actuales
de producción, ya que no es posible competir con los grandes monopolios
internacionales en busca de nuevos mercados en el extranjero. Al mismo tiempo,
la menor producción nacional, ajustada a la menor demanda interna, lleva a mas
despidos y desempleo, porque la demanda para fuerza de trabajo también se
reduce. Por otro lado las empresas imperialistas optimizan sus ganancias al
reducir al mínimo la fuerza laboral empleada (es el sector que menos empleo da
en el Perú).
La situación de crisis permanente es un círculo vicioso muy característico
del capitalismo burocrático, un capitalismo ligado a los grandes monopolios y
dependiente de las potencias imperialistas.
La crisis de la producción nacional se relaciona directamente al desempleo,
subempleo, baja demanda interna y aumento de Las importaciones de productos de
consume del extranjero. La economía peruana está orientada principalmente para
la exportación de materias primes y recursos naturales. y al mismo tiempo es un
mercado para los productos comercializados por los grandes monopolies
multinacionales. Por lo tanto, la producción nacional de productos para consumo
interno (la industria nacional) se mantiene estancada y en constante crisis.
En el Perú y en el resto del Tercer Mundo, la extracción de materias primas
para la exportación se basa en la explotación abusiva (super-explotación) de
la fuerza de trabajo de la clase obrera y campesinado principalmente pobre. Un
ejemplo concreto es lo que ocurre en la exploración y extracción de petróleo.
Los monopolies imperialistas Occidental, Chevron y Shell-Mobil imponen
condiciones abusivas sobre pobres y humildes habitantes de comunidades
campesinas de la región Amazónica del Perú. Lo mismo ocurre en el sur del país
donde esta última empresa yanqui conduce trabajos de exploración del gas de
camisea en el departamento del Cusco. Por lo pronto mas de 400 campesinos pobres
de la provincia de La Concepción (Cusco) han elevado su voz de protesta señalando
que los ejecutivos de la Shell-Móvil a través de sus compinches del gobierno
peruano les hacen trabajar mas de 12 horas al día en tareas de exploración en
la jungla por el mezquino salario de US$ 3.40 dólares al día (0.28 centavos
por hora). Esto es casi nada comparado con el salario mínimo de un obrero en
los Estados Unidos (US$ 4.50 POR HORA) y el pago de no menos US$10.0 por hora a
trabajadores dedicados a la exploración de gas y petróleo, incluyendo las
normas de seguridad, higiene y seguridad social; pero en Perú estas mismas
empresas imperialistas explotan nuestras riquezas pagando un mísero salario a
los trabajadores, sin proveer protección alguna, ni que decir de la protección
del ambiente porque han convertido los lugares donde operan en virtuales
vertedores de desechos tóxicos (caso de los centros mineros y metalúrgicos).
Las quejas de los campesinos del valle de la Concepción y Lares son justas,
porque ni siquiera tienen servicios de sanidad básica. La super-explotación
impuesta par el sistema imperialista se sustenta en la miseria del pueblo. El régimen
de Alberto Kenyo Fujimori no responde a las quejas y reclamos de los campesinos,
"al gobierno de Fujimori no le importa nuestros problemas. Las empresas
multinacionales y sus coyotes peruanos nos tratan como animales Somos seres
humanos!" [Fuente: diario La República, Lima-Perú, 18 de Julio 1996].
El régimen de Kenyo Fujimori y el viejo Estado peruano mantienen la exportación
de materias primas y la super-explotación del pueblo peruano (relaciones
imperialistas de explotación) como los principales medios para obtener divisas.
Estas divisas son principalmente para pagar la deuda externa, y es exactamente
por esta razón que todos los prestamos del Fondo Monetario Internacional (FMI),
Banco Mundial y la oligarquía financiera internacional, tienen como propósito
principal el financiamiento y desarrollo de infraestructuras (puertos,
carreteras, etc.) para la exportación de las materias primas que son útiles
para Las grandes empresas monopolistas en Estados Unidos y Europa. Préstamos
para el beneficio de la banca internacional y los grandes monopolios, eso es lo
que paga con su sudor y sangre el pueblo peruano y los pueblos del Tercer Mundo.
Estas relaciones de explotación imperialistas no sirven para satisfacer Las
necesidades del pueblo peruano, al contrario, solo crean mas opresión, miseria,
hambre e ignorancia.
El desempleo en Perú afecta al 5.7 por ciento de la Población Económicamente
Activa (PEA), mientras que el 51.8 por ciento
está subempleada y sólo el 36.5 por ciento cuenta con un trabajo adecuado,
aseguró hoy el consultor Fernando Villarán. En breves declaraciones a la
prensa, Villarán indicó que los desempleados son 680 mil 800 y que el PEA está
constituido por 11 millones 943 mil 859 individuos.
De los que están empleados, el 35 por ciento trabaja en el sector privado, el
10 por ciento lo hace en el público y el 53 por ciento labora por su cuenta, añadió
el analista en temas laborales, quien sugirió al gobierno crear oportunidades
de trabajo.
El desempleo y la pobreza son los temas más importantes en este país andino,
según diversas consultas realizadas a la población, por lo que son tomados
como banderas por los candidatos presidenciales y del Congreso.
En la lista de problemas sigue el del analfabetismo, de lo cual la oposición
culpa al gobierno de Alberto Fujimori, quien lo tuvo en su poder desde 1990
hasta el año 2000. Sin embargo, Fujimori ha señalado que los anteriores
gobiernos (Fernando Belaunde Terry 1980-85 y Alan García Pérez 1985-90) no
hicieron nada para fomentar el empleo, ordenar al país y acabar con el
terrorismo.
Como va la economía en el Perú a fines de este año aproximadamente unos 450
mil peruanos estarían desempeñando trabajos por ingresos que apenas les
permiten sobrevivir a él y su familia (empleo de subsistencia). Por Clorinda
Flores Además, el número de subempleados -con sueldos promedio de S/.
450, por no estar calificados o laborar menos de 8 horas diarias- se incrementó
significativamente en lo que va del año y representan un poco más del 40 % del
total de la Población Económicamente Activa (PEA), que se estima en unos 10
millones. Sin embargo, para el gerente general de la Federación Nacional de
Cooperativas de Trabajo y Fomento del Empleo (FENACOFEM), Julio Pacheco Torres,
la tasa de empleo podría recuperarse en 3 % hacia finales de este año, como
consecuencia de la época navideña y la temporada veraniega, aunque se
mostró un tanto conservador en cuanto a la recuperación en el comercio, porque
la demanda interna aún sigue contraída.
En declaraciones a CAMBIO, dijo que el desempleo abierto (según cálculos de la
Organización Internacional del Trabajo, OIT) en el primer semestre de 1999, era
de 9,8 %, es decir, cerca de un millón de peruanos están en condición de
desempleados. "Pero el problema principal es el subempleo, que con el
desempleo abierto suma cerca del 50 % de la PEA (casi 5 millones)". Al
hacer una explicación del subempleo, Pacheco dijo que primero se tiene en
cuenta el nivel de ingresos; segundo, las horas de trabajo, que son pocas porque
no hay oportunidad, por tanto, los ingresos son bajos. "En el primero,
sobre el nivel de ingresos, laborando más horas, los ingresos de los
trabajadores no son suficientes porque carecen de educación adecuada, es mano
de obra no calificada; cerca de 4 millones de personas están en esa condición,
con un promedio de ingreso de 400 a 450 nuevos soles mensuales", comentó.
Esas personas están principalmente ubicadas en los sectores C y D, pero también
hay muchos profesionales que no tienen opción para desarrollar sus
especialidades y se dedican a otras actividades entre ellas el taxi.
Desempleo juvenil.-
En junio de 1998 la Conferencia General de la Organización Internacional del
Trabajo adoptó una resolución sobre el empleo juvenil en la que se declaró:
«Consciente de que en muchos países los jóvenes, en especial los de 15 a 24 años
de edad enfrentan dificultades cada vez mayores para ingresar en el mercado de
trabajo y que ello constituye no sólo una amenaza para la paz social sino también
un obstáculo para el desarrollo de la persona y de toda la sociedad.»
Esta resolución invoca a los Estados Miembros a los empleadores y a los
trabajadores y sus respectivas organizaciones que otorguen una prioridad
especial a políticas y programas que puedan facilitar la inserción laboral de
los jóvenes.
El presente estudio sobre el desempleo de los jóvenes en cuatro países andinos
(Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) reúne un conjunto de datos de análisis
orientados hacia una interpretación del fenómeno y propuestas de políticas y
programas basados en la experiencia adquirida en los países de la subregión
andina y de América Latina.
Como en otras regiones del mundo, las tasas de desempleo de los jóvenes (15-24
años) son dos veces más altas que las de los adultos. El desempleo de las
mujeres jóvenes es más alto que el de los varones. El desempleo de los jóvenes
está fuertemente correlacionado con niveles de educación y el ingreso del
hogar.
El alto desempleo de jóvenes constituye un desperdicio de recursos que
perjudica el crecimiento económico, genera exclusión social y socava la cohesión
de las sociedades.
Para conseguir más empleos de calidad para los jóvenes se propone un conjunto
de políticas y programas que descansen en un marco macroeconómico propicio, un
mercado laboral eficiente, políticas activas de empleo, programas de capacitación
profesional adecuados y servicios de empleo de amplia cobertura. Se otorga
particular énfasis a los programas de capacitación laboral para jóvenes de
hogares pobres que han demostrado ser una respuesta a las dos debilidades más
relevantes de este grupo vulnerable del mercado laboral, que son la falta de
acceso a una capacitación profesional básica, así como de experiencia
laboral.
En base a los datos, análisis y propuestas presentados en esta contribución,
se espera ampliar y enriquecer el debate en torno a uno de los problemas más
agudos del mercado laboral en los países andinos.
La Tasa Promedio Anual de Desempleo de los jóvenes que residen en el área
urbana del país en 1997, fue de 14,6% que en términos absolutos representan a
273 mil jóvenes desempleados.
La Tasa de Desempleo Urbano de los jóvenes, se define como el porcentaje de jóvenes
de 14 a 24 años que no tienen trabajo
y lo están buscando activamente con respecto a la Población Económicamente
Activa de este mismo grupo de edad. Este tipo de desempleo también se conoce
como Desempleo Abierto.
Las diferencias por sexo muestran que la Tasa de Desempleo juvenil es mayor en
las mujeres 16,1%, que en los hombres, 13,3%. Esto se debe a que existe un mayor
numero de mujeres de 14 a 24 años presionando en el mercado laboral por un
puesto de trabajo.
a)La situación laboral de los jóvenes de las zonas urbanas.-
Es útil como primera aproximación de la situación laboral de los jóvenes de
15 a 24 años tener una idea respecto a en qué ámbitos se desempeñan los jóvenes.
Los datos del ermiten
en base de la información disponible, descomponer la población total de jóvenes,
en dos grupos retenidos: los adolescentes de 15-19 años y los jóvenes adultos
de 20-24 años, respecto de una actividad formativa (escolarizados), o laboral
(activos); y, una tercera categoría híbrida de inactivos no escolarizados.
Dichos datos se refieren a dos años distintos, 1990 (o fines de los ochenta) y
1997 (salvo el Perú).
Para el año 1997, en Colombia y Ecuador, aproximadamente un 67% de los jóvenes
de 15-19 años eran escolarizados, un 57% en Venezuela y un 46% en Perú. Se
nota una progresión significativa de 6 puntos porcentuales en la tasa de
escolarización de este grupo de jóvenes solamente en Colombia, entre los años
1988 y 1997.
Para el grupo de 20-24 años la tasa de escolarización varía entre 14% en Perú
hasta un 35% en Ecuador, con posiciones intermedias en Venezuela y en Colombia.
Es importante notar que estos datos se compilan en base a matrículas que pueden
diferir deasistencia efectiva. De hecho se sabe que existe una marcada deserción
escolar en secundaria, pero que no se dispone de datos confiables al respecto.
En cuanto a la situación laboral de los jóvenes, en promedio, un jóven de
cada tres del grupo de 15-19 años se encuentra activo, mientras que en el grupo
de 20-24 años son dos jóvenes de cada tres. Estas proporciones disminuyeron en
Colombia, pero aumentaron en Ecuador y Venezuela.
Los jóvenes (15-24 años) representan un poco más de un cuarto de la PEA total
en los 4 países en 1997, pero dentro del total de ocupados representan menos
del 20% en Colombia y más del 40% en Ecuador con proporciones semejantes a su
peso relativo en la PEA en Perú y Venezuela . Como era de esperarse, la
proporción de jóvenes en el total de desocupados es mucho mayor a su peso
relativo en el total de ocupados y se halla entre 45% y 50%.
b)El desempleo en los jóvenes.-
El desempleo de los jóvenes de 15-24 años en las áreas urbanas alcanzaba
en 1997: 26.4 por ciento en Colombia; 18.9 por ciento en Ecuador; 13.2 por
ciento en Perú y 18.0 por ciento en Venezuela. En promedio de los cuatro países,
la tasa de desempleo de los jóvenes era 2.6 veces más alta que la de los
adultos. Esta proporción constituye el aspecto más preocupante sobre el cual
hay que apuntar la investigación. Una primera aproximación es que se trata de
un fenómeno general, compartido tanto por países que han pasado por un período
largo de crecimiento económico alto y sostenido, que por países que conocieron
un crecimiento más irregular.
En una muestra de 16 países de las Américas, Asia y Europa los cuatro países
andinos se ubican en un rango intermedio, en orden ascendente entre los dos
extremos de la muestra de países, Japón (7.5%) por un lado y España (39%) por
el otro. En la actualidad la mediana de la muestra (18.4%) pasa entre Venezuela
y Ecuador.
Desagregando la tasa de desempleo por sexo y grupos de edades para Colombia
(1988-1997); Ecuador (1990-1997); Perú (1989-1997) y Venezuela
(1990-1997)observamos lo siguiente:
Para los períodos considerados, la tasa de desempleo de los jóvenes de ambos
sexos de 15-19 años está casi siempre por encima de la de los jóvenes de
20-24 años (salvo contadas excepciones, como es el caso de las mujeres en Lima
Metropolitana en 1992 y 1994), y que a su vez está por encima de la tasa de
desempleo de los adultos. Este fenómeno es regular a lo largo de los períodos
observados, es decir, la tasa de desempleo de los jóvenes es regularmente un múltiple
de la tasa de los adultos. Además, se puede observar que los jóvenes
desempleados representan aproximadamente 50% del total de desempleados (menos en
Perú ymás en Venezuela), proporción muy por encima de su participación en la
ocupación total
Otro fenómeno recurrente es que la tasa de desempleo de las mujeres es casi
siempre más alta que la de los hombres, y esto se observa para los tres grupos
de edades tanto jóvenes como adultos. En promedio, para 1997, de los cuatro países,
la tasa de desempleo de las mujeres jóvenes es 1.4 veces más alta que la de
los varones. Para las mujeres adultas, la tasa es 1.9 veces más alta que la de
los hombres. Como consecuencia, las mujeres jóvenes representan entre 50% y 60%
del total de desempleados jóvenes, salvo en Venezuela (30%).
En general, se puede observar que si bien la trayectoria de la tasa de desempleo
de los jóvenes sigue muy de cerca a la de los adultos, también se aprecia que
el aumento del desempleo de los jóvenes es más agudo que el de los adultos, e
inversamente, cuando bajan las tasas, la de los jóvenes lo hace en menor
proporción a la de los adultos, e incluso pueden aumentar, o simplemente éstas
no bajan. Esto se observa nítidamente en los últimos años, en un período de
alza del desempleo en Colombia y en Venezuela, pero existen sin embargo,
ejemplos contrarios en algunos años y países.
c)Salarios.-
El nivel del salario de los jóvenes es de sumo interés para el empleo de los
mismos, y ello en razón a dos elementos. Resulta de interés conocer el nivel
del salario de los jóvenes con relación al salario de los adultos. Se asume
que si el salario de los jóvenes estuviera muy cerca al de los adultos ello
tendría en general, un efecto negativo en el empleo de los jóvenes, dado un
nivel salarial que estaría muy por encima del valor estimado de la experiencia
laboral. Asimismo, sería interesante conocer el nivel absoluto del salario de
los jóvenes en comparación con el salario mínimo vigente, por ejemplo. Esto
permitiría tener otra perspectiva sobre el nivel relativo del salario de los jóvenes.
El indica la proporción del salario de los jóvenes en relación con el de los
adultos, para dos sectores, la industria y los servicios en los cuatro países
andinos. El patrón que emerge es bastante claro y compartido entre los cuatro
países. Los jóvenes de 15-19 años exhiben un salario que representa el 40%
del salario de los adultos, generalmente un poco más en el sector industria y
un poco menos en el sector servicios. En Venezuela, en promedio del período,
esta proporción es más alta, es decir, 57%. El salario promedio de los jóvenes
de 20-24 años se ubica en promedio en un rango de 60%-70% del salario de un
adulto.
Estas proporciones, para los jóvenes de 15-19 años, del 40% del salario de un
adulto y del 65% para los jóvenes de 20-24 años, son más o menos estables a
lo largo de los años y parecen reflejar las condiciones del mercado, es decir,
la valoración por parte de las empresas de la escasa experiencia laboral de los
jóvenes.
En relación al salario mínimo, el nos enseña el nivel del salario promedio de
los jóvenes en los cuatro países para diferentes años. La situación parece
variar de país a país, pero en todos los países los salarios de los jóvenes
se hallan muy cerca o por encima del salario mínimo vigente. Como era de
esperarse, los jóvenes de 20-24 años exhiben un salario más alto que los del
grupo de 15-19 años en relación al mínimo, en una proporción entre 110% y
175%, mientras que para el grupo más joven tal proporción varía entre 74% y
119%.
Es preciso notar que el único país en donde el salario mínimo ha mantenido su
valor real durante el período considerado es Colombia. En los demás países el
salario mínimo aunque haya recuperado algo de su valor real en los últimos años,
todavía se encuentra muy por debajo de sus niveles de 1980. Esto explica por
ejemplo que en Perú el salario de un joven alcanza hasta casi cuatro veces el
salario mínimo, dado que precisamente en 1993 éste representaba una octava
parte de su nivel de 1980.
Por lo tanto, el ratio que resulta del salario de los jóvenes con el salario mínimo
no pareciera indicar un nivel que podría implicar consecuencias negativas para
el empleo.
Abundando en el mismo sentido, otra señal es el diferencial de salario entre
mujeres y hombres. El enseña los datos relevantes para los cuatro países.
Salvo en Colombia, en donde para los tres grupos de edad los salarios entre
mujeres y hombres parecen equipararse, en los demás países las mujeres
perciben en promedio un salario inferior en un 30% al de los hombres, sin
embargo, a pesar de tener salarios más bajos, las tasas de desempleo de las
mujeres suelen estar por encima de las de los hombres. Esto indica que otros
elementos además del nivel del salario influyen en el desempleo de las mujeres.
Además, es preciso notar sobre todo en Ecuador y Perú, que las mujeres adultas
perciben un salario proporcionalmente más bajo comparado con el salario de los
hombres, así como el de las mujeres jóvenes, o sea, la discriminación
salarial en contra de las mujeres es más severa para las mujeres adultas que
para las jóvenes.
A nivel internacional, son muchos los países que particularmente, a partir de
los '80 han introducido un salario mínimo específico para los jóvenes, el
cual se ubica por debajo del salario de los adultos. No es cierto que eso haya
aliviado o mejorado la situación laboral de los jóvenes. La evidencia empírica
en cuanto a la relación entre cambios en el salario mínimo y el empleo de jóvenes
no demuestra que ésta sea siempre negativa. Ni la teoría, ni la evidencia empírica
soportan plenamente este planteamiento. Si en algunos países se ha podido
observar un efecto negativo, en la mayoría, esta evidencia es muy débil o
inexistente (Ghellab, 1998). Mucho depende del nivel relativo del salario mínimo,
de las características del mercado laboral y del período considerado.
4. Causas de la pobreza
La pobreza más grave se encuentra en las zonas rurales, donde algunos
indicadores de calidad de vida son comparables con el nivel promedio de países
africanos. En estas zonas del país, la pobreza es más difícil de superar por
la conjunción de diversos factores que la explican: baja productividad,
desnutrición infantil, menor acceso y baja calidad de la educación rural,
lejanía, falta de acceso a infraestructura y servicios básicos, barreras
culturales, etcétera. Ello explica por qué tanto en el Perú como en otros países
los mayores éxitos frente a la pobreza rural se logran en el campo de programas
de alivio y no de superación de la pobreza.
El reto fundamental es elevar la capacidad de generación de ingreso de los
pobres rurales, lo que se ha intentado desde diversas estrategias, tanto en el
país como en el extranjero. El debate sobre cómo enfrentarlo generó
posiciones diferentes. De un lado, algunos miembros del Task Force pusieron
mucho énfasis en la necesidad de desarrollar proyectos productivos, en
comparación con los programas de asistencia social y de desarrollo de
infraestructura económica y social. Según esta perspectiva, el apoyo a
proyectos productivos debiera darse en el marco de programas de desarrollo rural
integral, que incluya asistencia técnica y aspectos de competitividad en
mercados regionales y nacionales, e incluso internacionales, aunque ello sólo
se logre en el mediano o largo plazo. Al respecto, otros miembros señalaron que
existe una larga historia de fracasos en la promoción de proyectos productivos,
tanto desde el sector público como de las ONG, por lo que el diseño tendría
que ser muy cuidadoso para lograr los objetivos propuestos. Según esta
perspectiva, es preferible enfatizar el apoyo del Estado en el desarrollo de
condiciones para que los pobres accedan en mejor pie a mercados regionales, lo
que incluye un mayor énfasis en el desarrollo de infraestructura económica, la
coordinación e información entre agentes y la asistencia técnica, en
comparación con el apoyo directo del Estado en proyectos productivos.
Se consideró pertinente analizar en mayor detalle las causas de la baja
capacidad de generación de ingresos del poblador rural, que explica no sólo la
pobreza rural sino también la urbana, de acuerdo al diagnóstico planteado por
Richard Webb en el I Foro sobre Pobreza, en 1998. En dicha ocasión, Webb formuló
el siguiente diagnóstico:
"Así, la causa central de la pobreza extrema sigue siendo la bajísima
productividad del minifundista, factor que determina no sólo un paupérrimo
nivel de vida en el campo sino también un muy bajo salario de oferta en la
ciudad. Los instrumentos que se han aplicado para elevar esa productividad son
muchos, y la historia de esos esfuerzo s, en el Perú como en el resto del
mundo, es larga. Las estrategias para el desarrollo rural han priorizado por
momentos el esfuerzo colectivo local (‘desarrollo comunal’), la reforma
agraria y el ‘capital humano’. Cada una de estas grandes estrategias ha
tenido eco en el Perú".
Dicha ponencia planteaba tres posibles estrategias para enfrentar la pobreza
rural: (i) desarrollar una revolución verde peruana, que aumente el nivel de
productividad e ingresos agrarios, (ii) promover las actividades no agrícolas y
(iii) promover la migración de parte de la población rural a áreas urbanas.
5. La lucha contra la pobreza.
En 1995, el Perú tiene sólidos logros que exhibir. Los principales
problemas que asumió el gobierno en 1990 -hiperinflación y terrorismo- han
sido superados y ello ha sido bien recibido por los inversionistas, que han
convertido al Perú en una plaza preferida para el desarrollo de nuevos
proyectos. Sin embargo, pese a los innegables avances realizados, el Perú
enfrenta un nuevo desafío, que es la lucha contra la pobreza. El gobierno
reconoce que los logros alcanzados no se consolidarán si es que el país no
hace un esfuerzo real para que los beneficios de la modernidad alcancen a los
estratos más deprimidos del país, que constituyen un importante porcentaje de
la población nacional.
En el último quinquenio, el Perú ha realizado importantes esfuerzos para
enfrentar el problema de la pobreza en el país. En ese sentido, la estabilización
de la economía y la pacificación alcanzada han sido fundamentales para dotar
al país de un mejor entorno para la ejecución de programas de desarrollo en
las zonas más deprimidas. Paralelamente, el gobierno destinó importantes
recursos -dentro de lo disponible- para el desarrollo de programas de alivio a
la pobreza, coordinando con la sociedad civil, elevando el nivel del gasto
social en más de 40% y mejorando la calidad del mismo.
Así, entre 1991 y 1994, el porcentaje de la población peruana en situación de
pobreza disminuyó en 13% (con resultados más auspiciosos en la lucha contra la
pobreza extrema, que se redujo en 17%). Pese a los logros alcanzados, el
problema de la pobreza sigue vigente en el Perú de hoy, donde más del 40% de
la población vive en estado de pobreza y cerca del 18% se encuentra en una
situación de pobreza extrema.
Conciente del desafío que representa el problema de la pobreza para un país
que avanza hacia el desarrollo, el gobierno se ha fijado como meta reducir en un
50% la pobreza extrema en el Perú para el año 2000. Para ello, se ha propuesto
destinar el 40% del presupuesto nacional al gasto social, focalizándolo en
programas de alivio y reducción de la pobreza, con especial énfasis en la
provisión de los principales servicios sociales -como educación y salud-, lo
que permitirá que el crecimiento no sólo se acelere, sino que aumenten las
oportunidades de empleo.
Este nuevo reto del Perú ha sido bien recibido por la comunidad internacional,
que sigue con interés los esfuerzos que nuestro país realiza para consolidar
su proceso de desarrollo. Así, el gobierno peruano ha logrado un significativo
apoyo del Grupo Consultivo o Mesa de Donantes reunido recientemente en París,
donde representantes de 11 países desarrollados y 13 organismos internacionales
expresaron su apoyo a las reformas económicas llevadas a cabo por el Perú y
acordaron otorgar al país recursos por US$ 940 millones, que serán destinados
en forma prioritaria, durante 1996, a financiar programas destinados a reducir
la pobreza, con énfasis en el desarrollo de programas de salud, educación,
justicia, y la consolidación de la pacificación.
Pobreza y reformas estructurales.-
La política económica implementada desde 1990 ha tenido resultados positivos
en los principales indicadores macroeconómicos. En el frente inflacionario se
ha logrado una reducción sostenida en la tasa de inflación mensual del 30%
promedio en el primer semestre de 1990 a cifras entre 1 a 1.5% en el primer
semestre de 1996. Por otro lado, existió un fuerte ciclo expansivo en la economía
entre 1993 y 1995, recuperándose la producción global a una tasa promedio
anual de 9%. Y, aunque las perspectivas para 1996 son de un crecimiento modesto
de 3%, se espera un ritmo promedio de crecimiento anual de 5% a partir de 1997.
Sin embargo, los debates más importantes respecto al desempeño económico de
los noventa en el Perú giran en torno a dos temas: i) la aparente precariedad
de la situación de la balanza de pagos debido al supuesto retraso del tipo de
cambio real y a la drástica liberalización comercial efectuada, y ii) una
sospecha de efectos regresivos en la distribución del ingreso como consecuencia
de un modelo de libre mercado que "reprimarizaría" la economía y
otorgaría rentas a grupos reducidos de la sociedad, excluyendo a los estratos más
pobres del país.
Nuestro estudio es una investigación empírica que pretende aportar elementos
de juicio factuales acerca del último tema: los efectos distributivos del
modelo especialmente en relación a los distintos indicadores de pobreza. En
este sentido, consideramos necesario efectuar una evaluación detallada de los
cambios ocurridos en los niveles de gastos, ingresos y pobreza de la población
durante los primeros años de aplicación de la nueva política económica. El
estudio no pretende arribar a relaciones causales inequívocas entre el proceso
de ajuste y reformas estructurales en el que está inmerso el Perú y los
cambios en el bienestar de las familias peruanas. Ello no resulta factible por
el momento debido a dos razones. En primer lugar, las reformas estructurales
todavía están en ejecución y sus efectos permanentes tomarán más tiempo en
manifestarse. En segundo lugar, la identificación estricta de los efectos del
ajuste estructural y las reformas sobre el bienestar de los peruanos requiere de
una situación contrafactual (la situación hipotética en el caso de no haberse
implementado la nueva política económica) que no existe.
Dadas estas limitaciones, el estudio realiza un análisis descriptivo exhaustivo
de los posibles vínculos sectoriales y microeconómicos que explicarían la
evolución de los gastos e ingresos familiares y la incidencia de la pobreza en
el Perú en los últimos años (nivel educativo de los aportantes en el hogar,
sector económico en el que trabajan, tipo de empleo al que se dedican,
asistencia recibida por programas del gobierno o de ONGs, etc.). Los datos básicos
para el análisis son las Encuestas Nacionales de Niveles de Vida (ENNIV) de
1991 y 1994, que tienen un registro adecuado de los gastos e ingresos
familiares, así como información socioeconómica completa de los miembros de
cada familia. En este sentido, el estudio abarca un período en el que culmina
la recesión inicial como consecuencia del programa de estabilización económica
y las reformas estructurales (hasta fines de 1992) y el primer año y medio de
ciclo de recuperación económica que duró hasta 1995.
El crecimiento económico y la pobreza.-
El crecimiento y la estabilidad económica tienen una importancia fundamental
para la lucha contra la pobreza, no siempre reconocida de manera explícita.
Un estudio reciente del Banco Mundial (1999) sobre la evolución de la pobreza
en el Perú indica que el crecimiento económico registrado entre 1994 y 1997
permitió la creación de cerca de 1.3 millones de puestos de trabajo. Muchos de
ellos fueron puestos informales, lo cual no es sorprendente si se considera que
aproximadamente el 45 por ciento del empleo urbano es informal. En el sector
rural la proporción de empleo informal es mayor, lo que se debe en parte a que
la legislación laboral y tributaria no está pensada para el agro y otras
actividades que son fuentes del empleo rural.
Por lo anteriormente expuesto, las medidas de lucha contra la pobreza no deben
ser contrarias a los principios que sustentan la estabilidad y el crecimiento
económico. Por el contrario, son parte importante de las políticas de lucha
contra la pobreza aquellas políticas que favorecen el crecimiento económico,
especialmente de los sectores más intensivos en mano de obra y en zonas de
pobreza. Asimismo, el nivel de gasto público para políticas de lucha contra la
pobreza debe ser compatible con niveles de tributación que garanticen el
crecimiento económico, por lo que el principal reto consiste en optimizar el
uso de los recursos destinados para ese fin, campo en el cual existe mucho por
hacer.
Asimismo, se debe buscar que los sectores más intensivos en mano de obra no
calificada puedan crecer –agricultura, construcción, turismo, comercio–, así
como aquellas actividades que, por estar localizadas en zonas geográficas
cercanas a poblaciones pobres, puedan generar un potencial muy grande de empleo
y movimiento económico, como es el caso de proyectos mineros, forestales y
petroleros. En esta misma línea de pensamiento, una estrategia importante es
dinamizar mercados locales cercanos a poblaciones pobres, lo que se ha venido
llamando desarrollo de ciudades intermedias y también corredores económicos.
En todos estos casos, naturalmente, es importante que las inversiones cuiden los
aspectos ambientales, culturales y sociales de las zonas donde operan, para
impulsar su desarrollo sin generar problemas de otro tipo.
6. Conclusiones del tema.
La conclusión que he podido extraer del tema es que la pobreza es un fenómeno,
que puede ser causado por miles de factores (naturales, políticos, sociales,
etc.).
Por lo tanto, ninguna de las personas deben deben vivir solo el hoy sino siempre
pensando en su futuro, por que uno no sabe cuando le puede tocar este fenómeno
que hace mucho daño.
Existe un refrán que hubiera salvado muchos hogares: "Hay que guardar pan
para mayo".
7. Bibliografía.
http://www.monografias.com/trabajos6/brady/brady.shtml#pobreza
http://www.altillo.com/monografias/index.asp
http://www.lamolina.edu.pe/ciencias/ecologia/revista16.htm
http://www.monografias.com/trabajos7/poper/poper.shtml
http://www.up.edu.pe/editorial/DTPORE27.htm
http://www.asip.org.ar/en/seminarios/int004/expo_juan_carlos_lam_alvarez.htm
Trabajo enviado por:
Maria Isabel Barriga Mendoza
Webchave19@mixmail.com
Instituto De Los Andes
Compartir 
Publicación enviada por Maria Isabel Barriga Mendoza
Contactar mailto:Webchave19@mixmail.com
Código ISPN de la Publicación EpZZuAZVlZhSNHBBdK
Publicado Sunday 22 de February de 2004
Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal.
|