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Monografias | Simon Rodriguez pensador para AmericaSimon Rodriguez pensador para AmericaResumen: Simón Bolívar llamó a Simón Rodríguez "El Sócrates de Caracas" y "filósofo cosmopolita". No se extrañará, pues, el Lector de que un filósofo por vocación y profesión se haya sentido aludido, conmovido y animado a estudiar la personalidad y obras del Maestro del Libertador que tales epítetos le dió. Se
honra el Gobierno Nacional presentando en las Ediciones de la Presidencia de
la República esta preciosa obra de nuestro renombrado filósofo Juan David
García Bacca, sobre el más preclaro de los filósofos de Venezuela: Simón
Rodríguez. La
feliz circunstancia de celebrarse en 1978 el sesquicentenario de la publicación
inicial de Simón Rodríguez -"Pródromo" para "Sociedades
Americanas en 1828 ", editado en Arequipa— acrece el valor de este
homenaje de la Patria a tan ilustre hijo. No fue Rodríguez solamente el
Maestro del Libertador; escribió, además, diversos libros en que dejó
retratada su alma sabia y única. Allí luce su pensamiento de inigualada
profundidad, novedoso en su forma, erudito sin ostentación y ante todo
formulador de originales doctrinas sobre las disciplinas políticas
primordiales, educación, economía, ciencias del hombre. Resalta su perfil
revolucionario y su aspiración de cubrir y servir, de modo global, a nuestra
brava América. En su tiempo fue el pensador de mayor creatividad; por su
rebeldía, un orientador de segura clarividencia. Sus teorías educativas
apenas si comienzan a aplicarse en buena parte hoy. Su poder de anticipación
llevóle, en varías rutas, a insospechables distancias y al drama de los
precursores: ser incomprendido. Fue el primero en preconizar que después de
la Independencia política había que realizar la independencia económica.
Sus textos —los que se salvaron de circunstancias adversas— han sido
compilados en dos volúmenes de unas mil páginas en total, por la Universidad
que en Caracas lleva su nombre con especial dignidad. Conocido
mundialmente por la calidad de sus obras y por su notable proyección docente,
García Bacca titula con exactitud este libro: "Simón Rodríguez,
pensador para América". Queda, así, definido el gran Maestro caraqueño,
porque fue sobre todo un adalid del pensamiento, pero con destino, en su empeño,
su ilusión y sus ideas, a toda nuestra América, cuya libertad cultural
buscaba con vigoroso tesón y ahínco. Un
tríptico forma este libro del filósofo: "Simón Rodríguez —Sócrates";
"Simón Rodríguez, filósofo cosmopolita— Diógenes"; y "Simón
Rodríguez, el hombre más extraordinario del mundo". Ya antes como
antecedente prestigioso y válido. García Bacca había publicado en Caracas,
en 1954, su célebre "Antología del Pensamiento Filosófico Venezolano
en los siglos XVII y XVIII", en la cual dedica una parte extensa a Andrés
Bello y su "Filosofía del Entendimiento". El análisis que hace
ahora de Simón Rodríguez es no sólo de raíz muy honda, sino además de
entidad definitivamente consagratoria. La sabiduría del reputado profesor en
muchos volúmenes suyos, deja señaladas, en tersas páginas el inmenso valor
de aquel Maestro para quien "La ignorancia es la causa de todos los males
que el hombre hace y hace a otros", y "La Filosofía está donde
quiera que se piensa sin prevención, y consiste en conocer las cosas para
reglar nuestra conducta con ellas, según sus propiedades". Simón
Rodríguez sirve a Venezuela y a la causa de la integración americana con sus
verdades y su genio sin paralelo. El se hermana e identifica con los auténticamente
grandes venezolanos en esa dimensión continental de su ámbito. En su esencia
el genuino pensamiento de Venezuela es integracionista y americano. El mensaje
de Rodríguez es terminante: "Las Repúblicas nacientes de la India
Occidental sean amigas, si quieren ser libres... Ha llegado el tiempo de
entenderse con palabras". Recordar
que hace 150 años salió a luz el primer fruto sobresaliente de su
inteligencia inmortal —excelente prueba del amor de Venezuela a la unidad
americana— es un acontecimiento que a todos nos llena de júbilo. El estudio
de García Bacca corresponde como pocos a esa eminente evocación, fiesta de
orgullo patrio y de justicia incuestionable.
J.
L. Salcedo-Bastardo
Miraflores, 10 de mayo de 1978 ADVERTENCIAS 1) Para
esta obra se ha empleado la edición de "Obras completas de Simón Rodríguez",
en dos tomos, patrocinada por la Universidad Simón Rodríguez,
Caracas, Venezuela, 1975. Tomo I, 521 páginas; tomo II, 550 pág. Además
se hace en esta obra amplio uso de "Biografía de Simón Rodríguez,
Maestro de América", por el Profesor Alfonso Rumazo González,
edición patrocinada también por la Universidad Simón Rodríguez,
1976, 312 páginas. Para
citar brevemente la primera obra se emplearán las siglas O.C. Para la
segunda, las BSR. La
Página, tales páginas, ascienden así
desde el nivel del impreso comente a la originalidad de una partitura
musical: notas de diversa duración, ocupando algunas compases enteros, en vacío
o silencio de otras, a oír solas o acompañadas, con indicaciones de ritmo,
énfasis. La Página, algunas páginas, cual constelaciones astronómicas.
Con estrellas de primera, segunda magnitud y luminosidad...: soles, planetas,
satélites. Aquí en la Página, los tipos de letras y su disposición
presentan constelaciones de conceptos, su orden, su distribución de
valores. La página:
partitura - constelación. En
la edición "Obras Completas" puede el lector ver y admirar
la función educativa y estética de la Página, tal cual la concibió
e hizo imprimir Simón Rodríguez. Por razones comprensibles,
esta edición emplea los recursos tipográficos corrientes actualmente.
Simón Bolívar llamó a Simón Rodríguez "El Sócrates de Caracas"
y "filósofo cosmopolita". (O.C. T. 1, pg. 81; BSR, pg. 131, 191).
No se extrañará, pues, el Lector de que un filósofo por vocación y profesión
se haya sentido aludido, conmovido y animado a estudiar la personalidad y
obras del Maestro del Libertador que tales epítetos le dió.
Añádase que en la carta del 19 de Enero de 1824, Simón Bolívar, con el título
ganado y afirmado ya de Libertador —respuesta a la de Simón Rodríguez—
comience diciendo: "Oh mi Maestro"; y prosiga "Sin duda es
usted el hombre más extraordinario del mundo" (O. C. T. 1, pg.69).
¿Qué filósofo y hombre no envidiara a Simón Rodríguez por tales elogios,
y por venir de quien venían?
¿Qué hizo Simón Rodríguez para merecerlos, y merecerlos ante una persona
que comenzó por ser discípulo suyo y que se hallaba ya en el cenit de una
carrera histórica tan esplendorosa que ocultaba su nombre de pila bajo el que
le dieron Naciones, y le dan aún Naciones e individuos: "El
Libertador"?
¿Qué hizo, en concreto, Simón Rodríguez para merecer ser llamado "Sócrates",
"filósofo cosmopolita" y "el hombre más extraordinario del
mundo"? La
presente obra se divide natural e imperativamente en tres capítulos:
Capítulo primero: Simón
Rodríguez: Sócrates. Capítulo segundo: Simón
Rodríguez: filósofo cosmopolita. Capítulo tercero: Simón
Rodríguez: el Hombre más extraordinario del mundo.
Y tomando nosotros en serio, como lo hizo el Libertador, la palabra de
"Maestro", ¿qué lecciones podemos y debemos aprender de un Maestro
que fue en unidad de persona Sócrates, filósofo cosmopolita y el hombre más
extraordinario del mundo? Simón
Bolívar —El Libertador— lo llama mi Maestro, con esa palabra de mío
que es, en uno, expresión de cariño, de respeto y de propiedad privada, de
una de las poquísimas cosas que como propiedad privada Simón Bolívar
conservó durante toda su vida.
El Autor de esta obra intenta que Autor y Lectores podamos, al final de ella,
llamar a Simón Rodríguez nuestro Maestro.
J. D. G. B.
Caracas, 25-V-77. CAPITULO
PRIMERO Simón Rodríguez. Sócrates
En carta del 20 de Mayo de 1825, Bolívar, refiriéndose a los años, ya
remotos, de su estadía en París, dice: "Ciertamente que no aprendí la
filosofía de Aristóteles... pero he estudiado a Locke, Condillac, D'
Alembert, Helvetius... todos los clásicos de la Antigüedad, así filósofos...".
Que tal estudio le fue aconsejado y dirigido por su Maestro, es deducción bien
fundada que hace el Prof. A. Rumazo (O.C. T.l, pg.5; BSR pg.71).
Bolívar no aprendió la filosofía de Aristóteles, ni Simón Rodríguez debió
poner especial interés en enseñársela y hacerle estudiar sus obras, — ni
aun su "Política".
Pero, al estudiar Bolívar cualquier clásico de la antigüedad: clásico filósofo,
como Platón, historiador y un poco chismógrafo cual Diógenes Laercio, Bolívar
debió sentirse impresionado por la semejanza, desde física, entre Sócrates,
el maestro de Platón, y Simón Rodríguez, su maestro en Caracas. Mas ni
Platón ni Aristóteles... ni Plutarco, ni Voltaire, ni Locke. . . merecieron,
de parte de Bolívar, lo de mi Platón, mi Locke...
¿En que se parecían Sócrates de Atenas y Sócrates de Caracas? Tanto
tanto se parecían a los ojos de Bolívar que son una frase mi
Maestro y mi Sócrates. Sócrates de mi Caracas: mi Sócrates.
Sócrates de Atenas fue el hombre más extraordinario de Atenas y aun del
mundo pasado y futuro. "Extraordinario" se dice en griego
“atopótatos"; y es el calificativo que el joven Fedro —inmortalizado
por Platón en el diálogo que lleva su nombre— da a Sócrates
("Fedro" 230 c). Sócrates, por su parte, trata a Fedro no de
joven sino de "jovencito" (de neanía, 257 c). Debía
pues, tener Fedro más o menos la edad de Bolívar.
Fedro, por las fechas de diálogo (416 a. c.
) Bolívar hacia el 1804, Fedro, Bolívar, unos 21 años. París, la llamada
a veces y por los tiempos de Bolívar, merecidamente, la Atenas de Europa.
Atenas de Sócrates, Fedro, Platón: la Atenas de la Grecia clásica.
Sócrates y Fedro en paseo extramuros de Atenas.
Bolívar y Rodríguez de seguro saldrían a pasear frecuentemente
extramuros de la Atenas de Europa.
Tema del diálogo entre Sócrates y Fedro: el de la Belleza y la Retórica.
Durante la estancia común en Europa, Rodríguez y Bolívar "empezaron a
entrar a la casa de hospedaje de Bolívar los libros que éste no había leído
y que tenía que conocer, estudiar y asimilar; el consejero, el
presionante, era Robinson, ¿qué otro podía orientarle? Pasados los años,
Bolívar le escribía a Santander lo que había captado en aquella estada en París
(BSR, pg. 70-71)." Ciertamente —dice Bolívar— que no aprendí la
filosofía de Aristóteles... mas sí los clásicos de la antigüedad, así filósofos
como..."(O.C. T.1, pg.51-52).
Temas de conversación entre Rodríguez (Robinson) y Bolívar, no los conocemos
documentalmente. Mas no se lee, estudia y asimila filósofos, clásicos de la
antigüedad sin "captarlos", como dice Bolívar a Santander. Leer,
estudiar, asimilar, captar, y no hablar de lo leído, estudiado, asimilado y
captado resulta irreprimible en todos y más entre jóvenes: Rodríguez
de 33 años, Bolívar de 21. Maestro aquél y discípulo éste, aunque
Rodríguez diga "aseguro que fui discípulo pues por adivinación él sabía
más que yo por meditación y estudio”. (Simón Rodríguez, Escritos sobre su
vida y obra, pg. 187, T. 1, pg. 56).
El colombiano Uribe Ángel quien conoció a Rodríguez, en Quito, de ya
setenta y nueve años (1850) lo describía así: "Sin ser muy alto de
cuerpo, tenía aspecto atlético; sus espaldas eran anchas y su pecho
desenvuelto; sus facciones angulosas eran protuberantes; su mirada y su
risa un tanto socarrona: ¡el volteriano esencial. Mira de frente; emplea
incluso el desplante. No pide sino por hambre o miseria; ni se queja, más bien
sonríe; ni se muestra nunca sentimental. En sus obras no hay referencia alguna
a las mujeres. Parece hombre frío, aunque enérgicamente apasionado por
sus ideas; su orgullo manteníale erguido aun en las mayores pobrezas. No
tolera que se le contradiga en sus opiniones; discute, refuta, apabulla con
argumentos, pero como varón culto que es, respeta el criterio de los demás;
tolera sin ceder, sonríe a veces con mordacidad. Ni enfático, ni obseso, sábese
muy seguro de sí" (BSR, pg. 55-56). "Aunque nacido en humilde
esfera" —atestigua O' Leary— "tenía alma orgullosa" (BSR,
pg. 56, O.C. T.1, pg 47). Tal es
el Sócrates de Caracas; mi Sócrates, del Libertador. El Sócrates
de Atenas:
Teodoro el matemático viejo dice a Sócrates —en el diálogo
"Teeteto"— que Teeteto, joven discípulo suyo en matemáticas, no es
bello; y que se parece a él, a Sócrates, en fealdad: nariz chata, ojos
saltones. Sócrates se felicita por poderse ver a sí mismo en otro, cara a
cara. ("Teeteto", 143 c, 144 d). Y se felicita Sócrates
de disputar con dos matemáticos las entonces nacientes matemáticas, y discutir
sus pretensiones de ciencia; los apabulla con argumentos, a veces mordaces,
culto siempre y respetuoso para con los viejos: Teodoro, Protágoras.
En el elogio que de Sócrates hace Alcibíades en el "Banquete" nos lo
describe cual de robusta arrogancia —¿de alcatraz?: brenthyos— mirada
torva, forzudo; (221 b).
Ante la indecisión de Sócrates de criticar un discurso acerca del amor,
compuesto por el famoso orador Tisias, improvisando él, Sócrates, otro y
contrario, cual se lo exige Fedro, recuérdale Fedro: "fuertes somos los
dos; mas yo lo soy más que tú; que soy más joven; estamos solos y en
desierto; sabes bien lo que quiero decir; no llevemos las cosas por violencia;
improvisa de buena gana" (236 c).
Critica Sócrates ferozmente a Lisias y a todo tipo de la usual oratoria. No
cede. Contra la oratoria exhibicionista, populachera o erudita, pública o
privada, enfrenta Sócrates su oratoria dialéctica: la que él, Sócrates,
estaba estrenando e inaugurando en Atenas. En esto no cede: disputa, refuta,
apabulla. Tolera sin ceder. El Sócrates de Caracas
es el "volteriano esencial" (Uribe l.c.).
Una de las acusaciones contra Sócrates —tal como consta en su Apología: la
defensa oficial y pública que él mismo hace ante sus jueces-— fue la
que se hace a todos los filosofantes: "no creer en los dioses en que
cree la Ciudad" (Apol. 23 d). "Extravagantes en sumo grado eran
las ideas religiosas de Rodríguez, en pugna completa con la fe
cristiana"; (0'Leary, Memorias, T. 1, pg. 5-6; Cf. BSR, pg. 43).
Condenado a muerte el Sócrates de Atenas propone a sus jueces —lo que
estaba permitido por la ley— qué otras penas podrían sustituir a ella,
y que pudiera pagar él en compensación aunque no se merece pena alguna.
Entre ellas ¿pagar una cierta suma de plata? A sus setenta años,
confiesa Sócrates (38 b) no disponer sino de una mina ("mina"
de plata: moneda de valor aproximado a medio kilo de plata). ¡Tal
insignificancia para compensar la significación decisiva, imponderable e
incalculable de la pena de muerte! Sócrates no quiso aceptar la notable
suma que sus amigos ofrecían, cual garantes. Murió
pobre, en prisión pública.
El Sócrates de Caracas murió en Amotape (Perú) en una "destartalada
habitación" (BSR, pg. 90) que es, en realidad de verdad, y llegada la hora
de la verdad, el tipo de prisión de los pobres de por vida cual Rodríguez:
"Créame usted, —escribe el Libertador a Cayetano Rodríguez, hermano de
Simón— querido amigo; su hermano de usted es el mejor hombre del mundo, pero
es un filósofo cosmopolita; no tiene patria ni hogares ni familia ni nada. Este
dinero jamás lo ha poseído hasta ahora porque es tan desinteresado que ni
quiere ni pide
"Simón Rodríguez no le escribió a su esposa: dejó que hablara únicamente
Bolívar. A veces parece que en este educador hubiese muerto la mayoría de los
sentimientos, por dejar vigente sólo la razón. Se le ve duro, hasta
inflexible" (BSR. pg. 131).
Sócrates de Atenas, en su prisión y en el día último de su vida, unas horas
antes de beber la cicuta, se despide de Jantipa su mujer que, llevándole el
hijo menor, había acudido a despedirse de él. "A las maldiciones y
palabras en que profiere Jantipa al ver entrar a los amigos de Sócrates",
—ya la conocemos cómo es, dicen los amigos— "Sócrates dice nada más:
"Critón, acompáñala a casa". ("Fedón", 60 a).
Y Sócrates dedica las últimas horas de su vida a dialogar con sus amigos sobre
la vida, la muerte, la inmortalidad, el otro mundo. . .en diálogo inmortal,
inmortal él, consuelo inmortal también para los moribundos de todos los siglos
futuros que se propongan morir lúcida, tranquila, dignamente, —desconsuélense
quienes se desconsolaren—: mujeres, hijos, curas...
"Don Simón tan luego lo vio" (al cura Don Santiago Sánchez) "se
incorporó en la cama; hizo que el cura se acomodase en la única silla que había,
y comenzó a hablar algo así como una disertación materialista".
"Era yo (Camilo Gómez amigo de José Rodríguez hijo de Simón) muy
joven y no comprendía el alcance de lo que decía Simón. Sólo recuerdo que
manifestaba al cura que no tenía más religión que la que había jurado en el
Monte Sacro con su discípulo" (BSR, pg. 89).
"A las doce de la noche —aquel 28 definitivo— comenzó la agonía; a
intervalos exclamaba "¡Ay, mi alma!". Expiró, y permaneció cerca
del cadáver hasta la madrugada (Camilo Gómez) (BSR. pg. 90).
"En esta destartalada habitación no hay, esa media noche del 28 de Febrero
de 1854, sino un cadáver, un acompañante que llora —Camilo Gómez ha llegado
al llanto— y dos cajones con manuscritos y libros" (A. Rumazo; BSR, pg.
90).
Cadáver del Sócrates de
Caracas
Ultimas palabras del Sócrates de Atenas, a su amigo Critón: 'Debemos a
Esculapio un gallo; no os descuidéis de pagarle tal deuda". Junto a él
quedó un diálogo: un libro inmortal, el "Fedón". Quedó, entonces,
de manuscrito copiado, vuelto a copiar. . . por siglos, hasta que se lo imprima
cual libro en el Renacimiento. E impreso ya desde el Renacimiento se lo
reimprima, vuelva a reimprimir, y así; ¿hasta cuándo? ¿Hasta los
siglos de los siglos?
Cerremos este punto de comparación, de igualdad de comportamiento en vida y en
muerte, entre el Sócrates de Atenas y el Sócrates de Caracas. Bolívar
va teniendo, y reteniendo, razón al llamarlo así. Simón
Rodríguez en traje de etiqueta. (Museo de la Academia Militar de Quito) Pintado
hacia 1850
El Sócrates de Atenas, consta documentalmente, iba casi siempre descalzo
y sencillamente vestido ("Fedro", 229 a); mas para asistir al
Banquete que el joven dramaturgo Agatón organizó para celebrar su
triunfo escénico, Sócrates, invitado, acudió "bien bañado y calzado
de sandalias, cosa que raramente hacía. E interrogado a dónde iba tan
bellamente arreglado, respondió: me acicalo así para ir bello a casa de
un bello" (Banquete, 174 a).
Sabía el Sócrates de Atenas distinguir casos, lugares y tiempos. Traje
"de diario" para estar en gimnasios, campaña militar, visita a
amigos, disputas con sofistas, diálogos en plaza pública, coloquio con jóvenes
sencillos e inteligentes, cual Fedro y Teeteto, o aristócratas inteligentes,
pretenciosos y ricos, cual Alcibíades, discusiones con generales, cual Laques,
a cuyas órdenes luchó cual soldado raso. Es el Sócrates "de
diario". En traje griego corriente.
(La tradición lo representa, entre otras, en estatua conservada en el
British Musaeum. A base de una fotografía sacada
de ella por Anderson, el artista Nicolás Delgado presenta aquí al Sócrates
"de diario").
Del Sócrates de Caracas, maestro de escuela primaria, cajista de imprenta en
Baltimore, profesor de lenguas en Francia, Italia, Alemania, Rusia, Polonia,
Inglaterra, y vuelto a América, en Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia se ha
conservado un retrato de Simón Rodríguez vestido "de diario":
cómodo, sencillo. (Retratado por su discípulo A. Guerrero, en Latacunga,
Ecuador, hacia 1850. Copia realizada por N. Delgado, Cortesía de A. Boulton).
El Sócrates de Atenas y el Sócrates de Caracas son modelos de sencillez,
popular en vestimenta para trabajos, sencillos también y populares. Cada uno en
su época.
Mas el Sócrates de Caracas, cual el de Atenas, sabían cuándo y cómo vestirse
de etiqueta. El de Atenas, "túnica solemne, bien bañado, calzado de
sandalias" es el mismo que el "de diario". Ahora "bello para
ir a donde un bello". (A base de la estatua fotografiada por
Anderson).
Del Sócrates de Caracas se conserva un retrato en la Academia Militar de Quito,
vestido de etiqueta. Tenía setenta años. El Sócrates de Atenas, acicalado
para el famoso Banquete contaba unos cuarenta y cuatro.
Del Sócrates de Caracas se conserva un retrato en la Academia Militar de Quito,
vestido de etiqueta. Tenía setenta años. El Sócrates de Atenas, acicalado
para el famoso Banquete contaba unos cuarenta y cuatro. Sócrates
vestido para el famoso “Banquete” de Platón, Dibujo de Nicolás
Delgado. Sócrates:
estatua conservada en el Brítish Museum. Fotografía Anderson. Dibujo
de Nicolás Delgado. CAPITULO
SEGUNDO Simón
Rodríguez. Filósofo cosmopolita. Diógenes
En Simón Rodríguez vio el Libertador, además del Sócrates, el filósofo
cosmopolita (O.C. T. 1, pg. 81; BSR. pg. 131-191).
Del Sócrates de Atenas consta documentalmente que nunca salió de
Atenas sino por obligaciones de servicio militar, y éstas reducidas
al Atica. No fue cosmopolita en sentido geográfico estricto. Otros
cual Solón, Tales, Platón. . . visitaron algunas partes del entonces
conocido cosmos: Egipto, Asia Menor, Sicilia, la Magna
Grecia...; fueron cosmopolitas reales por viajeros o peregrinos;
fueron espectadores del mundo en cuanto "teatro", que eso
significaba su palabra "teatro": espectáculo, y peregrinación
se decía "teoría". Teatro y teoría la misma palabra en raíz.
Salir a ver, cual Solón y Tales, viajar para ver todo cual espectáculo
para espectadores; mas no viajar para tomar parte en el espectáculo.
Nada de vivir cosmopolíticamente cual ciudadanos del universo. El filósofo
comenzó por ser y definirse como "amigo de mirar".
Literalmente "filotheamón": amigo de contemplar el mundo y
todas las cosas cual espectáculo teatral (theatron, theamón, theoría,
teatro). Así define Platón al filósofo en el diálogo "República"
(476 a, b). El filósofo es cosmopolita espectador; no, ciudadano del
mundo.
Ni la palabra cosmopolita ni la frase "filósofo
cosmopolita" son clásicas griegas.
Polis, Politeía, Polites, Política son inventos griegos de vida
colectiva. Ciudad (Polis), ciudadanos (Polites), Régimen
ciudadano político (Politeia): Arte-ciencia de gobernar Ciudadanos
(Política) y virtudes humanas necesarias para sentirse los hombres
ser y vivir cual ciudadanos, todo ello, dicho condensadamente, es
invento griego.
En rigor según tal criterio, los bárbaros, los demás hombres, no
tienen Ciudades —por grandes que, cual Babilonia, sean sus
aglomeraciones humanas y pétreas— ni sus hombres son ciudadanos,
sino vasallos, súbditos o siervos; ni hay Regímenes políticos, sino
Tiranía o Realeza Absoluta. El Gran Rey es el modelo. Sus gobernantes
no gobiernan según Ciencia-Arte, sino según "orden y
mando".
El Sócrates de Atenas fue ciudadano de Atenas y dio los mejores,
más espectaculares y edificantes ejemplos, de virtudes ciudadanas.
Que no saliera de Atenas, para él la Ciudad por excelencia, fue
natural secuela de su carácter ciudadano. No fue, por obligación
de conciencia ciudadana, filósofo cosmopolita. Fue el Sócrates
de Atenas; de Atenas, nada más.
El Sócrates de Caracas fue realmente filósofo cosmopolita.
Cosmopolita geográficamente, por de pronto: Jamaica, Estados
Unidos, Francia, Suiza, Austria, Polonia, Rusia, Italia, Prusia,
Inglaterra (BSR, pg. 55-95); y en América, Venezuela, Colombia,
Ecuador, Perú, Chile, Bolivia. Y no de espectador curioso, sino
de conviviente en vida, lengua, magisterio, penurias, goces,
acontecimientos históricos en muchas de tales Naciones; mas de
ciudadano en otras, sobre todo y ante todo en la Gran Colombia.
26 años de cosmopolitismo real fuera de América.
El Sócrates de Caracas fue, además, cosmopolita lingüísticamente.
"En la población de Azángaro, en la ruta de Oruro a Arequipa,
Rodríguez hace alto; necesita ganar algún dinero para proseguir;
quizás se quedó unos meses. Allí fue visitado por un viajero francés
Paúl Marcoy quien dejó en su obra "La Tierra y sus
habitantes" (T. II, pg. 391) el siguiente relato:.. «al
darle (a Simón Rodríguez quien le invitó a cenar) las gracias por
su bondad contestóme con acento afectuoso en mi lengua natal:
—Sois francés, según veo y hasta aseguraría que de la parte
meridional.
—Sí, le contesté con la sorpresa que se comprenderá fácilmente,
pero también vos sois francés.
Lo mismo que inglés, alemán, italiano o portugués, aunque hablo
estas lenguas tan correctamente como la vuestra, sin contar todos los
dialectos que de ellas dependen y que me son igualmente familiares.
Miré con asombro de pies a cabeza al singular "polígloto"»
(BSR, pg. 171).
El Sócrates de Caracas era, real y asombrosamente, polígloto. Cosmopolita
por polígloto.
El Sócrates de Atenas no habló más que una lengua —y esa
realmente perfecta, y tal vez la más perfecta que haya existido. La
habló, la estudió, la perfeccionó, la meditó filosóficamente
y la cultivó Sócrates hasta en su forma poética. Puso en
verso fábulas de Esopo obedeciendo a inspiración divina, revelada en
ensueños. Así lo confesó en el diálogo final de su vida: el
Fedón (60 c, d).
Rodríguez conoció y dominó el latín y de él lo aprendió Bolívar
(BSR, pg. 8) de quien «el general Tomás Cipriano de Mosquera dice
en sus Memorias que "los Comentarios" de Julio César y los
"Anales" de Tácito eran lectura constante de Bolívar»
(BSR, pg. 71).
Rodríguez tradujo del francés al español. ATALA o Los
Amores de Dos
Salvajes en el
desierto (O.C. T.
II, pg. 433-499).
Lo que Chateaubriand pudo escribir y escribió en el párrafo final de
Atala, guiado solamente por su imaginación poética y con el colorido
y calor de su inspiración romántica, lo pudo decir Rodríguez, el
traductor, guiado por la experiencia inmediata de compartida
convivencia:
(O.C.T. II, pg. 499)
Cosmopolitismo geográfico, lingüístico y social
de Simón Rodríguez.
Rodríguez traduce "Atala" cual acto de agradecimiento
"A la juventud de Bayona en Francia" (l.c. pg. 433).
Preguntémonos si Rodríguez —S. Robinson— escogió de entre
otras obras, muchas y notables, de Chateaubriand, precisamente esa,
por tratar de un tema cordial para él, — pretexto más bien para el
romántico Chateaubriand.
En todo caso ¿qué tipo de filósofo afloraba en S. Rodríguez y lo
apartaba del de filósofo dialéctico —dechado de él el Sócrates
de Atenas— y lo apartaba precisamente a él, al Sócrates de Caracas
del Sócrates de Atenas?
¿Afloraba en Rodríguez el cosmopolita social y el político? Sócrates
de Atenas no dialogó nunca, fuera de una ocasión, con esclavos o
sirvientes domésticos. Y eso que los había, y numerosos. En el diálogo
"Menón", por notable excepción, y para demostrar a Menón
—noble y rico— la teoría o creencia mediante la reminiscencia, en
la inmortalidad del alma, pídele Sócrates que haga venir un esclavo,
criado en su casa desde pequeño, que hable griego, a fin de demostrar
a Menón que, aun en el alma del
sirviente, está subyacente, subconsciente diríamos, la
ciencia geométrica adquirida en el mundo supracelestial, antes de la
venida de su almita a este mundo sublunar en que le cayó en suerte
—buena o mala— la de nacer esclavo de señor rico y noble, y de
raza griega. Si tal sucede en el alma del criadito ¿qué no pasará
en la del noble? El esclavo sirve, una vez más y de otra manera, al
Señor, al alma del Señor. Tras breve diálogo, Sócrates despide al
criadito quien vuelve a tareas menos metafísicas, más caseras y más
serviles.
El Cabildo de Caracas otorga a Simón Rodríguez el título de
maestro, el año 1791. Los comisionados dijeron: "Que desde luego
admitían al dicho Simón Rodríguez para servir la Escuela de Niños
de primeras letras. . . (O.C. T. 1, pg. 22). A los veintiún años se
inicia de maestro de escuela de niños: de ciento catorce niños
(ibid.. pg. 29): "blancos, morenos, indios" (pg. 41).
En 1 de Diciembre de 1825, Simón Rodríguez es nombrado por Bolívar
Director general de Educación para Bolivia.
En 1828 dirá con valentía y sinceridad desafiantes Rodríguez: "DENSEME
MUCHACHOS POBRES declaran
libres al nacer
o o
dénseme los que los hacendados no
pueden enseñar
o abandonan
por rudos porque
ya están grandes
o o
dénseme los que la Inclusa bota porque
no pueden mantenerlos
o porque
son hijos legítimos (O.C.
T. l, pg. 313).
Esto es ser maestro y director de Educación con cosmopolitismo
social.
¿De quién lo aprendió, o le afloró?; o le salió a flor de
palabras y obras de lo profundo de su persona por "filósofo
cosmopolita?"
Claro está que Rousseau, Voltaire... debieron influir en él. Pero
esa frase "Dénseme, dénseme, dénseme..." ni salió ni
pudo salir de Rousseau, de Voltaire. "Dénseme..." no es una
frase; es un insulto, un desafío, inclusive frente a Rousseau,
Voltaire.
Sócrates, el de Atenas, dio buenos ejemplos de menosprecio por las
convenciones sociales de la clase aristocrática, rica, noble, de
Atenas, Tesalia, Creta... Contra las convenciones
en vestir, calzar, hablar, pensar, obrar.
Siguiendo, y exagerando, tal dirección la escuela llamada de cínicos
y cirenaicos que por socráticos se tenían y eran tenidos, proclamarán
en palabras expresas y en obras escandalosas el cosmopolitismo y el
ascetismo ostentosos.
A la cuenta de Diógenes el Cínico se cargarán
anécdotas que historiadores, —más que historiadores chismógrafos,
distantes hasta seis siglos de Sócrates, cual Diógenes
Laercio— transmitirán complacientemente a la posteridad.
Y el nombre de "cínico" resonará a desvergonzado,
disoluto, indecente, impúdico, a pesar de que "cínico"
comenzó por designar sencillamente el perro (kyon) que Diógenes
llevaba siempre consigo de compañero.
Rodríguez — Diógenes tienen un rasgo común a los dos y distintivo
de los demás:
Por los tiempos de Diógenes (siglo IV a. C), Macedonia, en la persona
de Alejandro Magno, había impuesto a Grecia, Asia Menor, Persia,
Egipto, Palestina, India... un universalismo político, económico,
cultural y lingüístico que, posteriormente, se denominará
"helenismo". De Alejandro Magno se cuenta que, atraído por
la fama filosófica de Diógenes, por la rareza de su vida, —¿por
casa un tonel?— y por lo deslenguado de sus expresiones, fue a
verlo y creyendo, con la ostentosa fatuidad de Potentado, honrar
al filósofo, le preguntó: "qué deseaba". Diógenes
le espetó el famoso dicho: "que te quites y me dejes tomar
el sol". Desde
el siglo IV a. C. al XIX van bastantes siglos.
Bolívar y Rodríguez tendrán la oportunidad de repetir, a su manera
y sazón histórica, el gesto y palabras de Diógenes ante Alejandro
Magno. Ellos: Bolívar y Rodríguez ante Napoleón.
"El 2 de Diciembre de aquel 1804, Napoleón se coronó Emperador
en la basílica de Nôtre Dâme, con asistencia del Papa Pío VII. Fue
un acto teatral, entre grandioso y ridículo. El nuevo monarca se puso
a sí mismo la corona y luego colocó la de la Emperatriz en la cabeza
de su esposa Josefina, en doble acto de desprecio al Papa. En Nôtre Dâme,
años antes, había sido llevada al altar la Diosa Razón".
"Robinson y Bolívar alejáronse de la multitud que deliraba en
aclamaciones; encerráronse en la habitación
del primero y hasta cerraron las ventanas por no escuchar el
bullicio masivo que discurría por las calles. Toda protesta silente,
no espectacular, es más profunda. Comentará Robinson: Sorpresa, no
admiración, fue el efecto que produjo en sus compañeros de armas el
disfraz del Emperador, dirá Bolívar: Se hizo Emperador, y desde
aquel día lo miré cual tirano hipócrita" (BSR, pg. 73).
El Sócrates de Caracas, y quien así lo llamó, reasumían ante la
actitud petulante, ostentosa, del Alejandro Magno de Europa la actitud
de Diógenes. Sin desenfado en la forma; con franqueza real.
"Fortiter in re, suaviter in forma", dirán por norma los
romanos clásicos.
Petulancia ostentosa —ascetismo ostentoso— ascetismo modesto.
Cosmopolitismo militar-cosmopolitismo político democrático.
De Diógenes el Cínico se cuenta que durante el día, a plena luz,
se paseaba por Atenas con una linterna encendida,
"buscando, decía, un Hombre". ¿Que no eran hombres
tantos y tantísimos como había en el ágora, la ciudad entera y
Grecia? No era Hombre natural; era Hombre convencional. Diógenes no
hallaba al hombre natural: al hombre que según la clásica
sentencia y norma de los estoicos de aquellos tiempos, "viviera
en consonancia y concordancia con la naturaleza.
De Simón Rodríguez se ha conservado el retrato hecho por un discípulo
suyo: A Guerrero en Latacunga, hacia 1850.
Simón Rodríguez se dirige, al parecer, a casa por la noche, llevando
una especie de linterna sujeta en la parte inferior del bastón, para
alumbrar el camino.
¿En qué iría pensando Simón Rodríguez?
¿Tal vez en el Hombre Americano?
No es fácil de hallarlo ni de noche ni de día, —ni en Latacunga ni
en otras partes de América: Pero Simón Rodríguez sabía lo que
buscaba. Y en el capitulo siguiente "El hombre más
extraordinario del mundo", S. Rodríguez explicará, qué entendía
por Hombre Americano; y según tal criterio sabrá si lo que hallaba
—de día o de noche— era o no lo que buscaba.
Si no lo hallaba hecho, real, existente, al menos sabia Rodríguez
lo que debía y podía ser.
¿Iría cual el Diógenes de Atenas, pensando y diciéndose lo que
en 1828 escribirá: "o inventamos o erramos"?
(Sociedades Americanas, O. C.T.1, pg. 343).
¿Qué inventa Simón Rodríguez "el hombre más extraordinario
que ha conocido y tratado el Libertador"? ¿Qué inventa para el
Hombre Americano, para que se realice cual original?
"La América Española es original —originales han de ser sus
Instituciones y su Gobierno— y originales los medios de fundar
uno y otro".
"O inventamos o erramos". (1.c.Q) CAPITULO
TERCERO Simón
Rodríguez "El hombre más extraordinario del mundo"
No sólo Bolívar notó el carácter extraordinario de Simón Rodríguez.
Otros testimonios confirman lo mismo. Dejemos que todos ellos nos persuadan de
lo mismo, pues son premisa imprescindible para que eso de
"extraordinario" quede documentado históricamente, y no sea cual
novela o hijo de buenos deseos.
"Don Simón, con dotes muy altas de intelectualidad, sufría las
consecuencias de un carácter altivo, duro e independiente, con ideas y
costumbres verdaderamente singulares". Así dice Ramón de la Plaza
(1883, O. C. T. l, pg. 23-24).
"Bajo la dirección de Simón Rodríguez, hombre de variados y extensos
conocimientos, pero de carácter excéntrico, aprendió Bolívar los
rudimentos de las lenguas española y latina, aritmética e historia"
(Testimonio del General Florencio 0'Leary, edecán del Libertador (O.C.,T.
l, pg. 30).
(El escenario es ahora Lima). "Yo vi al humilde pedagogo desmontarse a
las puertas del Palacio, y en vez del brusco rechazo que acaso temía del
centinela, halló la afectuosa recepción del amigo, con el debido respeto a
sus canas y a su antigua amistad. Bolívar le abrazó con filial cariño y le
trató con una amabilidad que revelaba la bondad de un corazón que la
prosperidad no había logrado corromper. Rodríguez era un hombre de carácter
excéntrico, no solamente instruido sino sabio; tenía el conocimiento
perfecto del mundo, que sólo se adquiere con el constante trato de los
hombres". (0'Leary, Narración, T. II, O.C. T.l, pg. 74-75).
"Don Simón Rodríguez era un verdadero reformador, cuyo puesto estaba al
lado de Owen, de Saint-Simón y de Fourier. Hombre de genio, independiente y
observador, nacido y formado por sí mismo...".Testimonio de J. V.
Lastarria quien conoció a Simón Rodríguez en casa de Andrés Bello, en
Santiago (BSR, pg. 66).
"A don Simón Rodríguez. . . Fue mi maestro, mi compañero de viajes, y
es un genio, un portento de gracia y talento... Cuando yo lo conocí valía
infinito". (Carta del Libertador al general Santander; BSR,
pg.107).
"Genio meditador, de variados conocimientos, y de un carácter original e
independiente" (Juicio del editor del Mercurio Peruano, n. 570, 17
de julio de 1829, en nota sobre la obra de Simón Rodríguez "Sociedades
americanas", 1888). (O.C. T. II, pg. 107). CARACTERES
EXTRAORDINARIOS DE SIMÓN RODRÍGUEZ
Con sentencia del mismo Simón Rodríguez mostrara él mismo —sin proponérselo,
naturalmente— lo extraordinario de su carácter. Para ello comencemos por
leer y pensar lo que él entiende por Sentencias y Refranes. "Sentencias
y Refranes
Cuando una verdad llega a obtener el asentimiento de los Sabios, es sentencia,
porque sólo ellos sienten bien su importancia. —Si comprende otras
verdades, se llama sentencia máxima o Máxima solamente, por
abreviar—. Si se cita o adelanta en apoyo de una doctrina, es proverbio.
—Si es muy conocida es adagio— y cuando se hace vulgar es Refrán.
Sube la verdad de sentencia a proverbio y baja de proverbio a refrán. Proverbio máxima
adagio sentencia
refrán.
La verdad, en estado de refrán, pierde cuanto ganó para erigirse en
sentencia; porque
en boca de todos no puede conservar los pensamientos que la
compusieron.
Sucede con las sentencias lo que con la aritmética.
Cualquiera saca una cuenta, porque sabe la fórmula; pero
no fue un cualquiera el que hizo la fórmula, para que saliera la
cuenta". (O.C. T.
l, pg.364). "Compongamos
con estos pensamientos algunas sentencias
Máximas que se tomen por PROVERBIOS en la Educación
mental,
y que siendo adagios de las Escuelas pasen a ser refranes en el vulgo nuevo que las luces
del siglo se proponen hacer en el nuevo
mundo. Serán los únicos
refranes que rueden de boca en boca sin perder el
valor de sentencia". (O.C. T.
1, pg. 365). "Discurso
aforístico A los sabios
se debe hablar por sentencias (el que las
entienda es sabio) y se les debe
hablar así porque para ellos las sentencias
son Palabras". (O.C.T.II,
pg.l36). (1)
SENTENCIARIO DIGNO DE EDUCADOR EXTRAORDINARIO
"Hace ya 24 años que estoy hablando y escribiendo pública y
privadamente sobre el sistema Republicano y por todo fruto de mis buenos
oficios he conseguido que me traten de LOCO. Los
niños y los locos dicen las verdades". (O.C.
T. 1, pg. 225 "Dígase:
La Instrucción pública, en el siglo 19, pide mucha filosofía.
El interés general está clamando por una REFORMA
y. .. la América
está llamada, por las circunstancias, a emprenderla.
Atrevida paradoja parecerá...
no importa: los
acontecimientos irán probando que es una verdad muy obvia: La
América no debe imitar servilmente, sino ser ORIGINAL".
(O.C.. T. 1 pg. 234) “De
los viejos, nada nuevo puede esperarse.
De hombres puede esperarse algo.
De jóvenes "
" mucho.
De niños "
" TODO.
Quien los GUIE, piden los niños.
Quien los DIRIJA, piden los jóvenes.
Que los TOLEREN, piden los hombres.
Que los SOSTENGAN, piden los viejos. Dése
gusto a todos, que es justicia. Búsquense
medios, que es obligación".
"Leer es resucitar ideas sepultadas en el papel; cada palabra es un
epitafio: llamarlas a la vida es una especie de milagro, y para hacerlo es
menester conocer los espíritus de las difuntas o tener espíritus
equivalentes que subrogarles; un cuerpo con el alma de otro sería un disfraz
de carnaval; y cuerpo sin alma, sería un cadáver".
(O.C..,T. l, pg.243)
"Es obra de misericordia enseñar al que no sabe,
pero no por cumplir con ella se ha de poner a
enseñar
el que no sepa para sí".
(O.C.,T.l pg. 247)
"Ni Campanero quiero ser en la América española, porque dirían
que las campanas no sonaban, o que me había robado la torre. Tengo el defecto
de ser americano; y no se diga que quien
desprecia comprar quiere, porque,
en vida de Bolívar pude ser lo que hubiera querido, sin salir de la
esfera de mis aptitudes. Lo único que le pedí fue que se me
entregaran, de los Cholos los más pobres, los más despreciados, para
irme con ellos a los desiertos del Alto Perú —con el loco
intento de probar, que los hombres pueden
vivir como Dios manda que vivan—- porque Dios, antes de hacerlos sabía
que habían de ser frágiles
que habían de tener pasiones
que serían de carne y hueso
que estarían vestidos de mala carne
que el demonio les había de tentar.
El Redentor pedía Párvulos para enseñarlos; porque quiso hacer ver al mundo
que de judíos viejos, poco o nada bueno se podía esperar, y para probarlo
les encargó que lo martirizaran. Los muchachos no lo habrían hecho"
(O.C.., T. 1, pg. 255-256)
"Cuántos de los que nos obligan a echar cerrojos a nuestras puertas, no
serían Depositarios de las llaves? Cuántos de los que tememos en los
caminos, no serían nuestros compañeros de viaje? ¡No echamos de ver que los
más de los Malvados son hombres de talento. . .ignorantes — que los
más de los que nos mueven a risa, con sus despropósitos serían mejores
Maestros que muchos de los que ocupan Cátedras — que las más
de las mujeres que excluimos de nuestras reuniones, por su mala conducta, las
honrarían con su asistencia; en fin, que, entre los que vemos con desdén,
hay muchísimos que serían mejores que nosotros, si hubieran tenido
Escuela".
(O.C.. T. 1, pg. 327)
"El Maestro de niños debe ser sabio, ilustrado, filósofo y
comunicativo, porque su oficio es formar hombres para la sociedad".
(O.C..,T.II, pg. 541)
"Hacer NEGOCIOS con la EDUCACIÓN
es ...
diga el Lector todo lo malo que pueda
todavía le quedará mucho que decir".
(O.C.,T.II, pg. 148) (2)
SENTENCIARIO DIGNO DE POLÍTICO EXTRAORDINARIO "Para
no tener que temer de los diferentes nombres que se dan al que manda
Monarca
ni
Emperador no
se le llame ni
Rey
llámese Etnarca
ni
Déspota
(Gobernador nacional)
ni
Dux
ni
Presidente
Y si todavía este nombre es temible, júntense los Representantes del
Pueblo.. déjense de jefes... y lo que hagan sin ellos, llámenlo
(como saben que debe llamarse)... anarquía.
(O.C.., T. 1, pg. 69)
¡Empezar una CONSTITUCIÓN POLÍTICA
en nombre de Dios Todo Poderoso, autor y legislador de
las Sociedades... HUMANAS...!
¡y creer que con este encabezamiento se convierte un pueblo en
otro... DE REPENTE!...
Pensemos. En
nombre de Dios ............ es el in nomine Patris de la misa: Todo
Poderoso y Autor .......... es un retazo del Catecismo: Legislador
de las Sociedades, no será de las que conocemos,
porque Dios no les ha mandado
destrozarse a su nombre humanas
................ está de más, porque solo los hombres
hacen pactos. Una
Constitución es obra del Libre albedrío: si, cada vez que usamos de
él, debiéramos implorar la ayuda de Dios, todo el tiempo se nos iría en
pedir licencias, y no habría mérito en nuestras obras: reglemos
nuestra conducta por el entendimiento que Dios nos ha dado y cada acción
será una invocación virtual de sus auxilios.
En vano invocamos a Dios, si no hacemos lo que Dios manda que es Pensar antes
de obrar y empezar las
obras por el principio.
(O.C.., T. 1, pg. 384) "En público
... se discute el mérito de las Cosas, y privadamente
... el ... de las Personas.
Porque las operaciones del Gobierno Republicano están expuestas a los ojos de
todos, es permitido criticarlas.. . con decencia...; pero no
todos están facultados para residenciar al Gobierno ni a nadie dan las
leyes licencias para insultar a los Magistrados.
Si el Pueblo no respeta el puesto en que coloca el órgano de su autoridad.
. . cada día habrá menos ciudadanos respetables que quieran
ocuparlo".
(O.C., T. II, pg. 80)
"Hablar a cada uno en su lengua, es la táctica de la palabra. El
pintor que expone un cuadro al público no llama a los ciegos a juzgar.
Juan Santiago Rousseau ocupa un lugar muy distinguido, entre los publicistas
modernos, como sabio y como escritor, y, hablando del Gobierno en
general compara el Estado y el
Soberano a los dos
extremos de una proporción continua cuyo medio
proporcional es el GOBIERNO.
Habla de política como matemático, y no es oscuro sino para quien no sabe
aritmética".
(O.C.. T. II, pg. 82)
"Antes se dejaban gobernar porque creían que su única misión, en este
mundo, era obedecer; ahora no lo creen, y no se les puede impedir que
pretendan, ni (... lo que es peor...) que ayuden a pretender gobernar".
(O.C.. T. II, pg. 106)
"Las Violencias del Gobierno hacen un Pueblo astuto
Primer
grado de Política Popular.
La Astucia del Pueblo hace un Gobierno Suspicaz.
Primer grado de Política Gubernativa.
La Suspicacia del Gobierno hace un Pueblo desconfiado.
Segundo grado de Política Popular.
La Desconfianza del Pueblo hace un Gobierno Hipócrita.
Segundo grado de Política Gubernativa.
La Hipocresía del Gobierno hace un Pueblo falso.
Tercer
grado de Política Popular
La Falsedad del Pueblo hace un Gobierno arbitrario.
Tercer
grado de Política Gubernativa.
La arbitrariedad del Gobierno hace un Pueblo atrevido. y
se acaba la POLÍTICA porque se pierde el RESPETO?.
discordancia absoluta entre las partes.
El MIEDO hace al Gobierno TIRÁNICO
El ODIO hace al Pueblo CRUEL". (O.C..,T.II,
pg.l74) "No hay Prestigio
que sostenga el Poder Absoluto; los Monarcas más
altivos se MODERAN; y los que lo
son menos... CEDEN. En lugar de
ser ellos, como antes eran. LAS NACIONES!! se conforman
con representarlas, sus funciones
se han reducido a las de tubo
en los termómetros —indicar el grado
de civilización de cada Pueblo —el más y
el menos de Barbarie social Monarca
ABSOLUTO — Pueblo CERO". (O.C.
T. II, pg. 177-178) "En
creer que Gobierna porque manda prueba ya que
piensa poco. En sostener
que sólo por la ciega obediencia subsiste el
Gobierno prueba que ya
no piensa". (O.C.
T. II, pg. 181) "El
pueblo no tiene Luces Represéntenlo
los que las tengan sin decir que
el Pueblo los ha elegido porque, en
realidad de verdad, no es así. Este solo
proceder probará que hay ya Gran Luz para empezar a buscar la
verdad". (O.C.
T. Il. pg. 183)
"Todos los militares de talento envainan la espada para abrir los libros,
desde el momento en que el enemigo les abandona el campo". (O.C.,T.II,
pg. 199)
"Volver al estado anterior o crear uno semejante es confesar que lo que
abolieron era bueno, o que lo que proponen es mejor porque es lo mismo,
con diferencias cuya utilidad está por demostrar. —Todo esto quiere decir,
en forma matemática Monarquía multiplicada
por República
y dividida por República, igual a Monarquía. Para
reponer las cosas en su primer estado mejor habría sido dejarlas como
estaban, y se habría ganado el tiempo y el trabajo que se han perdido en
alterarlas". (O.C.,T.II,
pg.303) "Los
Pueblos están en minoridad; es menester hacerles bien sin consultarlos; pero
no se les puede declarar, sin injusticia, eternamente inhábiles para la
Representación. Son menores, no dementes como los Reyes los consideran". (O.C.
T.II, pg.351)
“¡ Militares !
“Acordáos que un filósofo los llamó Perros de la Nación, por vuestra
fidelidad, vigilancia, docilidad, valor y sobre todo por su vuestra devoción
al que os cuida –de todas estas cualidades habéis dado pruebas,
No morder al Amo (a), aunque rabiéis Es
lo solo que os recomienda un compatriota, que siente no poder ser Militar”.
(Platónica)
“La
terquedad pertenece al capricho. La firmeza es
propia de la razón”. “Tan
impropio habría sido, el otro día, el disputar la Independencia con
escritos como ahora discutir un código a balazos”. (O.C.,
T.II, pg.383) “Hacer
leyes para los pueblos no es tan
difícil como se cree. Hacer un
pueblo legislador Es
obra muy laboriosa y está es la
que ha emprendido la América española. (O.C.,
T.II, pg.393) “Seamos
modestos y seremos justos con los que Gobiernan”, (O.C..,T.
II, pg. 411) Si
el que ha de obedecer no penetra el espíritu del precepto
cumple mal con él, si es dócil,
lo elude, si es rehacio
tergiversa el sentido, si es sofista,
intriga para anularlo, si es envidioso,
o lo quebranta abiertamente, si es atrevido. Ojalá
todos los que mandan estuvieran convencidos de estas verdades". (O.C.
T.II, pg.420)
“Si los salteadores no supusieran a todos los caminantes persuadidos
de que en los caminos se roba, al salirles al encuentro, emplearían la persuación
con cada uno diciéndole: «Señor, necesitamos más que U. de lo que U.
lleva; si U. no nos lo da por las buenas nos veremos en la
precisión de quitarle la vida: escoja U.: y esté persuadido de que no
nos dejaremos ablandar con ruegos. Pero dan la persuasión por hecha y
pasan a la fórmula de convicción La Bolsa o la Vida. A veces ni esto
dicen; porque suponen, al caminante, tan convencido, que con mostrarle
las armas basta para que dé lo que lleva y, a más, las gracias por el perdón
de la vida. — ¿Qué salteador cree que convence cuando roba? ¡Extraño
modo de convencer (se dirá) -más extraño es que un Déspota desde un
Palacio, un Mayordomo a nombre del hacendado, un amo en su casa, un maestro en
la escuela procedan como salteadores (sin temor al suplicio) y detesten a
los pobres salteadores que corren tales peligros. - Pero dicen que mandan -
en las palabras está la diferencia.
Tan cierto es que las ideas son hijas de la Reflexión". (O.C.,T.II,
pg.425) (3) SENTENCIARIO
DIGNO DE FILOSOFO COSMOPOLITA EXTRAORDINARIO “La
terquedad pertenece al capricho La firmeza es
propia de la razón”. (O.C.,T.I,
pg. 262) “No
hay vanidad absoluta: porque la más calificada tiene algún poder
real en que fundar sus pretensiones (no olvide el lector esto)”. (O.C.,T.I,
pg. 305) “Querer
perfeccionar a un hombre quitándole el amor propio, es querer blanquear a un
negro, raspándole el pellejo; más valdría desollarlo
de una vez pero ni blanco ni
negro quedaría porque la piel
es de esencia en el animal”. (O.C.,T.I,
pg. 307) “Antes había
qué imitar Ahora hay con
quien rivalizar”. (O.C.,T.I,
pg. 310) “Las cosas
no han de estar a medio hacer, sino mientras se están
haciendo”. (O.C..,T.I,
pg. 326) “La
ignorancia es la causa de todos los
males que el hombre hace y hace a otros. (Socrática) (O.C.,T.I,
pg. 357) (O.C.,T.I,
pg. 343) "La
enfermedad del siglo es una
sed insaciable de riqueza que se declara por 3
especies de delirio traficomanía colonomanía y cultomanía".
(A lo Diógenes el cínico) (O.C.,T.I,
pg. 355) (O.C..,T.I,
pg. 356) (O.C..,T.I,
pg. 357)
“Admira la facilidad con que... un hombre! (o un corro) dispone de un país
entero! Con sus Cerros, sus Ríos, sus Arboles y sus Habitantes y se queda tan
sereno como si hubiera dispuesto de un Cortijo! ¿A este estado de
estolidez reduce el hábito de creer cuanto nos dice el que dice que
sabe más que nosotros". (O.C..,T.I,
pg. 361)
“Los Nombres no hacen las Cosas;
pero las distinguen:
lo mismo son las Acciones con las Ideas”. (O.C.,T.I,
pg. 369)
“La Necesidad no consulta voluntades.
Para conocer esto basta con ser Ilustrado:
es menester ser sensato y PENSADOR”. (O.C.,T.I,
pg. 370) “Acostumbrados
a pedir a Dios milagros cuando
buscamos peligros, le pedimos un
Milagro Político cuando nos
juntamos en Congreso a tratar de evitar los males que nos hace un Gobierno que
hemos hecho para que los haga”. (O.C.,T.I,
pg. 371)
"La Avaricia ocupa el lugar de las Luces, donde las Luces no han
penetrado". (O.C.,T.I
pg.377) "Las
VERDADERAS ideas sociales
no están por formar, sino por poner en práctica".
(O.C.,T.I,
pg.380)
Comercio "La
Libertad lo ha sacado de Quicios. El
Consumo lo pondrá en sus Límites.
Cultos La
Imaginación los ha multiplicado. La
Reflexión los reducirá". (O.C.,T.I,
pg. 386)
"No hay peor mal que el que se hace bajo las apariencias del bien". (O.C.,T.I,
pg.389)
"Todos saben que lo que no se alimenta no vive; pero no todos conocen las
relaciones entre lo físico y lo moral y muy pocos consideran el imperio de
las primeras necesidades = el HAMBRE convierte los crímenes en
actos de virtud, por la obligación de conservarse". (O.C.,T
.I, pg. 392) "No
sentimos que tenemos Cabeza, sino cuando nos duele. .... No vemos toda la
extensión de nuestra miseria, sino cuando entramos en nosotros mismos". (O.C.,T.I,
pg. 393) "No
hay cosa que padezca más en el mundo que la Razón; todos la imploran y por
una vez que la consultan, la violentan mil; la llaman, la hacen hablar y la
despiden tratándola unas veces de loca, porque TODOS dicen lo
contrario; y otras de atrevida, porque tal Personaje o tal Autor es de
distinto parecer".
(Socrática).
(O.C.,T.I,
pg.397) "La
Ignorancia produce las disputas y la malicia las
eterniza".
(Socrática).
(O.C.,T.I,
pg.397)
deja
poco lugar para alojar nuevos juicios
y la Prevención ... ninguno”. (O.C.,T.I,
pg.403) “El
deseo de enriquecerse ha hecho todos los medios legítimos y
todos los procedimientos legales; no hay cálculo ni término en la
Industria – el egoísmo es el espíritu de los negocios y los negocios la
causa de un desorden que todos creen natural y de que todos se quejan". (O.C.,T.I,
pg.405)
"No hay objeto aislado: el más independiente, al parecer, tiene
Relaciones. En los esfuerzos que hacemos para aislarlo está el
trabajo de ABSTRAER. En no perder contigüidades ni adyacencias consiste
la capacidad del sentido – a esto es lo que en los juicios llamamos
DISCRECION”. (O.C.,T.I,
pg.408)
"La verdad no admite ROMANCES". (O.C.,T.I,
pg.432) "Una
revolución política pide una revolución Económica". (O.C.,T.I,
pg.469)
"La
impotencia mental somete.
La impotencia física esclaviza". (O.C.,T.I,
pg.469)
"El tener miedo no es pecado — por mucha razón que tenga un
pastor para vender sus ovejas al carnicero, ellas tendrán mucha más
para escaparse, y harían muy bien en defenderse si pudieran". (O.C.,T.II,
pg.882)
"Lo nuevo debe ser otra cosa, o hacerse de otro modo que lo viejo". (O.C.,T.II,
pg.90)
"La curiosidad es el motor del saber, y cada conocimiento un móvil
para llevar a otro conocimiento... Adelanta el que yerra buscando la
verdad...; se atrasa el que gusta de añadir errores a errores; es
disculpable el que cae en los segundos, trabajando por salir de los
primeros— no lo es el que, por amor a la ignorancia, trabaja en engañarse. Oponerse,
fundado en razones erróneas, es laudable por la intención. Fundar
oposiciones en pareceres es impertinencia, si los pareceres son propios y
ridiculez, si son ajenos". (O.
C., T. II, pg. 118-119)
"No es de admirar que los progresos de las Luces Sociales sean tan
lentos; todos los conocimientos adelantan... muchos llegan a su perfección...
ellas parecen estacionarias. La Ignorancia, casi general en que
vive la clase inferior del pueblo... los caprichos de la clase media ..
.y las pretensiones de la superior, son la causa y todo es
Ignorancia". (Socrática). (O.C.,T.II,
pg.119)
“Se ha dicho que la muerte natural de una nación es siempre política, pero
su espíritu, como el de los hombres nunca muere –deja un cuerpo que no lo
puede retener, para ir a animar a otro, y reaparecer bajo formas diferentes:
esto es, sin duda, lo que los antiguos llamaron propiamente metempsícosis.
Tómese la palabra, en una acepción más lata. Una nación puede
transmigrar (mudando, o no, de lugar) la Rusia nos da un ejemplo (O.C.,T.I,
pg.124) “Puede no
fingir que no se le persuade pero sus
sentimientos no tardan en desmentirlo. Puede afectar
que no se le convence pero, Su amor propio
no tarda en traicionarlo. La
insensibilidad y
No se aparentan por largo tiempo”. la
Ignorancia (O.C.,T.I,
pg.153) "Por afición
a ciertas palabras se repiten, sin
discernimiento hasta hacerse
favoritas y se
remudan indistintamente creyendo que
tanto vale una como otra". (O.C.,T
.II, pg. 154)
"La inmortalidad es una sombra indefinida de la vida que cada uno
extiende hasta donde alcanzan sus esperanzas y hace cuanto puede por
prolongarla.
Se complace, el hombre sensible, figurándose su existencia proyectada en el.
interminable espacio de los tiempos como se complace en ver, desde una
altura,- sucederse los valles, los
bosques y los montes
más allá de un horizonte sin fin.
Ideas, sin duda, y nada más que Ideas;
pero la vida espiritual se sostiene con ellas.
Son obra de la imaginación,
como lo eran el néctar, la ambrosía y el humo
de que se alimentaban los dioses del
Paganismo". (O.
C., T. II, pg. 169-170) "La
propiedad de las VERDADERAS Luces es progresar lentamente".
(O.C.,T.II, pg.l70) El Curso
natural de las cosas es un torrente que
arrastra con lo que
encuentra y
vuelca lo que se le opone.
(Heraclitiana). Esta fuerza es
la que hace las revoluciones: los hombres
que figuran en ellas son
instrumentos de la necesidad. Son ACTORES,
no AUTORES. Abramos.la
historia; y por lo que aún no esté
escrito, lea cada uno en su memoria''.
(O.C.,T.II, pg. 177)
"El género modestia tiene tres especies por
consiguiente
Todo hombre vano debe ser fatuo en la ocasión y las más veces Arrogante —
el inocente será sencillo; y el simple
ridículo. Sólo el modesto es respetable, porque
tiene en qué fundar sus pretensiones. Pretende con orgullo porque sabe que ha
de obrar con acierto.
Esta especie de hombre es la que reúne, de ordinario, mayor número de
virtudes y hace más bienes". (O.C.,T.II,
pg.210) Liberalismo
"Es voz nueva, derivada de Liberal, que hasta nuestros días ha
significado dadivoso, tal vez porque el que da libra o liberta
de una dependencia incómoda; en este sentido decían los antiguos Españoles,
poner en libertad. Algunas artes se llaman liberales porque teniendo más
parte en ellas el espíritu que el cuerpo, parecen descargar a éste de un
trabajo.
Es un alivio para el que habla, y una adquisición para el diccionario el
poder llamar hoy liberal, al que aboga por la Libertad y Liberalismo
el conjunto de ideas opuestas a la servidumbre, sea la que fuere.
Se hace esta explicación, porque, aunque todos, cuando hablan, sepan lo que
quieren decir, no todos saben lo que "dicen". (O.
C.,T. II.pg.229) "Tomar
informes de informes e
informes de informantes y al fin dar a la
casualidad lo que no podía alcanzar". (O.C.,T.II,
pg. 269)
"El vulgo dice que, cuando el Sol sale, todos los hombres son necesarios
en general, y ninguno en particular — esto es cierto, en cuanto que un
hombre suple por otro, en servicios que muchos pueden hacer (los productos de
artes mecánicas, por ejemplo la renta que se cobra de una mano o de otra por
réditos de un capital etc.); pero no es cierto, cuando se pierde un agente
único o raro en su línea". (O.C.,T.II,
pg.75)
"Pensar un hombre en todo exactamente como otro es tan raro que puede
negarse suceda . La naturaleza no hace esta especie de gemelos. Luego el
no convenir en una idea no es razón para declararse enemigo". (O.C.,T.
II, pg. 384)
"La pobre RAZÓN se oye invocar sin haber concurrido, y padece
inocentemente, sin poder defenderse. Su nombre resuena en las asambleas
envuelto en Opiniones y en Pareceres y con dolor se oye
despreciar.
«Esta es mi razón»... dice uno, (como si la razón pudiera ser
suya).
«No me venga Ud. con razones», dice otro, (como si las razones
pudieran ser disparates).
La opinión no es sino un parecer envejecido; pero nunca la opinión
envejecida podrá llamarse razón. En dos días pasa un parecer
al grado de opinión; ésta, ni con mil años de servicio
asciende".
(Heraclitiana, platónica),
(O.C.,T.II, pg. 386)
(O.C.,T.II,
pg. 391)
"La opinión pública exagerada es una enfermedad Mental que como
todas las enfermedades es más fácil de conocer que de curar.
Tiene sus grados, a imitación de las que afligen al cuerpo" (Heraclitiana) El
conocimiento de las palabras es obligación
del que escribe como ...
del que lee" (O.C.,T.II,
pg. 393) "Si
los hombres observaran bien la infancia, no se creerían tan superiores a ella
en muchos casos". (O.C.,T.II,
pg. 394)
Por meterse a espirituales pierden muchos de vista la materia de que han
sacado sus abstracciones". (O.C.,T.II,
pg. 394).
"San Isidro Labrador, Orando araba su campo; no habría sido santo
si se hubiera vuelto buey por sacar sus surcos a compás". (O.C.,T.II,
pg. 398)
"Escriban claro para que todo el mundo los entienda. «Fulano es un
ladrón» es
castellano castizo". (O.C.,T.II,
pg. 400)
"No por contentar el buen deseo de llegar al fin de la jornada, se ha de
acortar el camino echando por atajos: ganarían tiempo, es verdad, los
que conocen el rumbo; pero el común de los viajantes perdería los puntos
de vista que deben servirle de guia. Por otra parte algunos quisieran
detenerse a examinar cada punto, para viajar solos, sin extraviarse —
¡Laudable curiosidad!, pero que valdría tanto como alargar el camino por
rodeos; el guía tiene mucho que andar en un tiempo dado... Esto no
es lo mismo que aquello, es cuanto puede exigírsele que diga al
pasar". (O.C.,T.II,
pg. 413)
"El hombre sociable querría.... .desearía todo para sí; pero no
lo pretende porque ve que no tendría quien lo ayudase a gozar. El que no lo
es, lo pretende porque lo desea, y nada más". (O.C.,T.II,
pg.414)
"El dogma
de la vida social es estar
continuamente haciendo la Sociedad, sin esperanzas de acabarla porque con cada
hombre que nace hay que emprender el mismo trabajo". (O.C.,T.II,
pg. 418) "Un
buhío estrecho —una casa capaz— o un magnífico Palacio... Abarcas
—zapatos— o ser éstos de seda y bordados... Andar
con zuecos —a caballo— o no salir de casa por no tener coche y
Lacayos etc. etc. clasifican
los medios en Necesarios, Facticios y Ficticios y califican las personas
de Prudentes, Modestas o Vanas". (O.C.,T.II,
pg. 419)
"Más vale tener un amigo ilustre que muchos ordinarios". (O.C.,T.
II, pg. 509)
"El amor es muy delicado — la amistad lo es aún más, y en el hombre
sensible estos sentimientos son de una delicadeza extrema — la menor
sospecha es una mancha indeleble. Porque soy incapaz de perdonar una injuria
no quiero saber que me han ofendido; es cuanta generosidad puede esperar de mí
una amante o un amigo". (O.C.,T.
II, pg. 512)
"Los acontecimientos son como las nubes. Siempre hay nubes, pero
nunca vuelven las figuras que hacen, al pasar, aunque nos parezcan las
mismas".
(Heraclitiana).
(O.C.,T.II, pg. 529) (4)
"EL HOMBRE AMERICANO, SEGÚN EL HOMBRE MAS
EXTRAORDINARIO DEL MUNDO" "La América
no ha de imitar servilmente sino ser.
............... original!" (O.C.,T.II,
pg. 16) "La
Instrucción pública en el siglo 19 pide MUCHA
FILOSOFÍA que el interés
general está clamando
por una REFORMA y que la AMÉRICA
está llamada por las
circunstancias a emprenderla, atrevida
paradoja parecerá... ... no
importa.. . los
acontecimientos están probando que es una
verdad muy obvia la América no
debe imitar servilmente sino ser
ORIGINAL". (O.C.,T.II,
pg. 110)
"La filosofía está, donde quiera que se piensa sin prevención- y (O.C.,T.II,
pg. 131) "La
sabiduría de la Europa y la prosperidad de los Estados Unidos son
dos enemigos de la Libertad de pensar, en América". (O.C.,T.II,
pg. 138) "la
sabiduría de la Europa y la
prosperidad de los Estados Unidos son dos
enemigos de la libertad de pensar ...en América
... Nada
quieren las nuevas Repúblicas admitir, que no traiga el pase del Los filósofos
Europeos convencidos
de la inutilidad de su doctrina, en el mundo viejo, quisieran (O.C.,T.II,
pg. 133) (Cf.pg. 137)
"La América está llamada (si los que la gobiernan lo entienden) (O.C.,T.II,
pg.9)
"Yo no he venido a la América porque nací en ella, sino porque
(Carta a Simón Bolívar. Guayaquil Enero 7 de 1825) Excmo.
Señor Libertador, Simón Bolívar etc. etc. Amigo:
... Rodríguez (O.C,
T. II, pg. 504) (5) LO HUMANO
DEL HOMBRE MAS EXTRAORDINARIO DEL MUNDO
"Yo no quiero que me den, sino que me ocupen". (O.C.,T.II,
pg. 529) (Carta a
Roberto Ascásubi)
"Aquí soy un cero llenando un vacío; al lado de U. haría una función
importante, porque U. valdría por 10". (O.C.,T.II,
pg. 513) (Carta a Simón
Bolívar, 30 Sept. 1827)
"Contando con esto, como con cosa hecha pídales U. a cuenta de
obvenciones
azúcar
café o yerba
arroz y jamón
una manilla de papel fino y una botella de tinta extranjera; tengo mucho que
escribir, y el papel es malo... la tinta ya U. la
Si no hay tinta, que me envíen caparrosa y tara".
Simón
Rodríguez. (Carta a
Bernardino Pradel, Agosto 19-1836) (O.C.,T.II,
pg. 50) "Estoy
tan "escamado que, cuando me preguntan ¿qué
tiempo hace? respondo
... no sé, aunque
esté lloviendo a chuzos".
(Carta a Bernardino Pradel, 17 abril 1837) (O.C.,T.II,
pg. 526) Deseo
a usted como para mi salud
para que no sienta que vive distracción
para que no piense en lo que es y
muerte repentina para
que no tenga el dolor de
despedirse de lo que ama y
de sí mismo para siempre".
Simón Rodríguez (Carta al
general Moran, 6 Nov. 1853) (O.C.,T.
II, pg. 544)
Simón Rodríguez es un genio, un portento en gracia y talento. Escribía
Simón Bolívar a Santander.
Simón Rodríguez: el hombre mas extraordinario del mundo. Escribía
Simón Bolívar a Carreño C., hermano de Simón Rodríguez
Simón Bolívar, el Libertador, estaba convencido de ello por trato
Todo ello ejemplar para quienes leemos a Simón Rodríguez.
"Conocido" Simón Rodríguez por nosotros; "Conocido"
solamente
Lamentemos no tanto el no haberlo tratado cual Bolívar cuanto
"Sócrates de Caracas"
"Filósofo cosmopolita"
"El hombre más extraordinario del mundo"
...... (Simón Bolívar).
Maestro de América (Alfonso Rumazo G.)
Pensador para América (título que al lector no parecerá ni pretencioso ni
exagerado le dé el autor de esta obra).
Mi maestro, — lo llamó el Libertador.
Mi maestro, — es deber que lo llame así el autor de esta obra. Nuestro
maestro — es deber, segura y apremiantemente sentido, de
La máxima filantrópica de las monarquías, es la que rige en las
"Levantar el palo para mandar
y descargarlo para hacerse obedecer"
Luego República, entre nosotros, es una Parodia de la Monarquía. ¿No se han de
reir los Reyes?... Yo no soy Ministro y los ayudo EMPRESAS DE
EDUCACIÓN Publicación enviada por Juan David García Bacca Contactar http://www.garciabacca.com/libros Código ISPN de la Publicación EpZZyykAFySSewVPAF Publicado Tuesday 24 de February de 2004 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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