Monografias | La Energía AtómicaLa Energía AtómicaResumen: ¿Qué es la energía nuclear? Es aquella que se libera como resultado de cualquier reacción nuclear. Puede obtenerse bien por fisión o por fusión. En las reacciones nucleares se libera mayor cantidad de energía que en las producidas en explosiones convencionales. Qué es un átomo? Radioisótopos. Uranio. Radioactividad. Fusión nuclear. Podría repetirse en Atucha la historia de Chernobyl? Seguridad nuclear. Radiación. Los ecologistas.
Integrantes :
Leonardo Moreno
Gustavo Molini
Pablo Agüero
Luciano Lopez
Horacio Schlapffer
Introducción
La radiación está presente desde el origen del
Universo, hace aproximadamente 20000 millones de años, ya que intervino en la
gran explosión: Big Bang. Es así que la radiactividad existía en nuestro
planeta mucho antes que la aparición de la vida sobre el mismo, todo organismo
vivo contiene vestigios de sustancias radioactivas. Pero hace menos de un siglo
que la humanidad descubrió este fenómeno gracias a científicos como Henri
Becquerel, Wilhelm Röentgen y Marie y Pierre Curie entre otros.
En 1945 se puede decir que comenzó trágicamente
la "Era Nuclear" con la caída de las primeras bombas atómicas en las
ciudades de Hiroshima y Nagasaki. A partir de allí la certeza de que las bombas
nucleares podrían acabar con nuestra civilización afecta a las decisiones políticas
y la actitud hacia la guerra. Pero afortunadamente el hombre ha logrado el uso
pacífico de esta energía como por ejemplo en la Medicina. ¿Qué es la energía nuclear? Es aquella que se libera como resultado de
cualquier reacción nuclear. Puede obtenerse bien por fisión o por fusión. En
las reacciones nucleares se libera mayor cantidad de energía que en las
producidas en explosiones convencionales.
¿Qué es un átomo? Es la menor parte de un cuerpo del que constituye
su base. Está formado por un núcleo de neutrones y protones alrededor del cual
giran los electrones como si se tratara de un sistema solar. ¿Qué son los radioisótopos? También reciben el nombre de isótopos
radiactivos. Estos pueden ser naturales o artificiales. Se emplean con objetivos
tan diversos como mejorar los cultivos de plantas alimenticias, para la
conservación de alimentos, en la esterilización de productos médicos, análisis
de hormonas y para estudiar la contaminación ambiental entre otros. ¿Qué es el uranio? Es uno de los combustibles nucleares más
importantes. Contiene núcleos fisionables y puede emplearse en un reactor
nuclear para que en él se desarrolle una reacción nuclear de fisión en
cadena. ¿Qué es la radioactividad? Es la desintegración espontánea de núcleos de
átomos inestables con proyección de rayos radiactivos, partículas o cargas eléctricas
dotadas de gran velocidad y acompañada de emisión de radiación electromagnética
penetrante. ¿Qué es la Fisión Nuclear ? La fisión nuclear es una reacción en la que una
emisión de neutrones y radiaciones, es acompañada por la liberación de una
gran cantidad de energía.
¿Qué es la Fusión Nuclear ? Esta es una reacción entre núcleos de átomos
ligeros que conduce a la formación de un núcleo más pesado, acompañada de
liberación de partículas elementales y de energía. ¿Qué es una Reacción Nuclear en Cadena ? Esto es una sucesión de fisiones en la que los
neutrones liberados en cada reacción producen nuevas fisiones. La Energía Nuclear como opción para revertir
el Efecto Invernadero Las centrales nucleares no polucionan al ambiente
con dióxido de carbono. Por esa razón, son propuestas como alternativa para
contrarrestar al efecto invernadero. El dióxido de carbono, generado al quemar
combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón), tiene la propiedad de absorber
la luz; por eso, cuando aumenta su concentración en la atmósfera también se
incrementa la temperatura promedio en la Tierra, al generarse un fenómeno análogo
al provocado por las paredes de un invernáculo. El efecto invernadero siempre
existió en nuestro planeta; pero, al aumentarse artificialmente y en forma
abrupta la concentración de dióxido de carbono, se está alterando el balance
hasta ahora natural entre la energía que nos llega desde el Sol (siempre la
misma) y la vuelta a emitir hacia el espacio (ahora menos), produciendo como
consecuencia un recalentamiento que determinará un ascenso del nivel del mar y
desequilibrios climáticos impredecibles. ¿Cuántas plantas de generación atómica hay en
el mundo? ¿Cuántas hay en nuestro País? ¿Qué pasa con la salud de los
trabajadores de esas plantas?
De acuerdo con información divulgada por la OIEA
(Organización Internacional de Energía Atómica), actualmente funcionan en el
mundo 443 centrales nucleoeléctricas.
Argentina tiene dos centrales en funcionamiento
(Atucha I y Embalse) y una en construcción (Atucha II).
Atucha I está en la provincia de Buenos Aires,
tiene una potencia de 350 MW y aporta una generación anual de 3000 GW. La
Central Nuclear de Embalse, en Córdoba, es más poderosas: 650 MW y 4500 GW,
respectivamente. Atucha II, en construcción junto a Atucha I, tendrá una
potencia de 750 MW. Las dos que están en funcionamiento entregan su energía al
Sistema Interconectado Nacional. Es una red eléctrica que abarca gran parte del
país, desde Neuquén hasta Salta, pero no a la Patagonia. La generación eléctrica
de origen nuclear es aproximadamente el 13 % del total del Sistema
Interconectado Nacional.
En todas partes, quienes operan instalaciones de
este tipo están sometidos a rigurosos y sistemáticos controles médicos, lo
que determina que en la práctica su expectativa de vida es muy superior a la de
la población vecina. ¿Cuándo comenzaron a realizarse experiencias
nucleares en la Argentina? A fines de 1949 comenzaron a construirse
instalaciones para investigación en la isla Huemul, del Lago Nahuel Huapi, bajo
la dirección del científico alemán Ronald Richter -que había entusiasmado al
entonces presidente Juan Domingo Perón con la posibilidad de reproducir
reacciones nucleares controladas en nuestro país. Por influencia de Richter,
Perón llegó a cometer un grave error histórico, el 24 de marzo de 1951,
cuando señaló en un breve discurso "al mundo" que la Argentina había
obtenido la "liberación controlada de la energía atómica". Al poco
tiempo, una comisión investigadora determinó la falsedad de los pretendidos
logros del científico, quien fue separado de su cargo en noviembre de ese año.
Por entonces, el gobierno nacional tenía entre sus objetivos convertir a la
Argentina en un país de avanzada en materia nuclear, exclusividad de los
Estados Unidos y la desaparecida Unión Soviética. Aquella costosa aventura
nuclear dejó como saldo la creación, el 31 de mayo de 1950, de la Comisión
Nacional de Energía Atómica (CNEA), para dar marco administrativo a las
actividades de la isla Huemul; con el tiempo, constituyó el grupo de trabajo más
exitoso de la historia científica nacional. ¿Cuál es el marco jurídico en que se
desarrolla la energía nuclear en la Argentina? Por ahora, la actividad nuclear en la Argentina
está regida por el Decreto-Ley 22498/56, ratificado por Ley 14467/56, más el
Decreto 1540, de agosto de 1994, que dividió la Comisión Nacional de Energía
Atómica en tres. La CNEA quedó a cargo de la investigación y el desarrollo de
nuevas tecnologías, el ENREN (Ente Regulador Nuclear) asumió el control de las
seguridad de todas las actividades nucleares y Nucleoeléctrica Argentina, a ser
transferida a la actividad privada, se encarga del funcionamiento de las
centrales. Mientras tanto, el Congreso está tratando una nueva Ley Nuclear,
para darle un marco jurídico completo al proceso de privatización en marcha.
Por otra parte, para cubrir el vacío legislativo que se creó a partir de la
exclusión de los residuos radiactivos de la Ley 24051, de Residuos Peligrosos,
la diputada Mabel Müller presentó un proyecto de ley que regula su gestión en
todo el país, incluyendo el problema de los subproductos de la medicina
nuclear, que también está recorriendo su camino parlamentario. ¿Qué se está haciendo con el plutonio
producido en las centrales nucleares argentinas? El plutonio forma parte de los elementos
combustibles gastados en las centrales nucleares (Atucha I y Embalse). Están
siendo guardados en piletas, bajo el agua, junto a sus respectivos reactores.
Permanecerán en ese lugar seguro durante las próximas décadas, hasta que se
resuelva cuál de las tecnologías disponibles es la más conveniente para
reprocesarlos, y así volverlos a utilizar, o para depositarlos en un lugar
definitivo (repositorio). La producción de concentrados de uranio en el país
en 1994, 1995 y 1996 fue la siguiente (expresado en toneladas de uranio):
En la actualidad, el único yacimiento que está
en condiciones de explotación de Uranio es el de Sierra Pintada, ubicado al sur
de la Provincia de Mendoza, a unos 40 Km. al oeste de la ciudad de San Rafael.
Ese distrito uranífero fue descubierto por la Comisión Nacional de Energía Atómica,
en 1968, mediante prospección aérea. Las rocas que contienen al mineral son de
origen volcánico y de edad pérmica (270 millones de años). El yacimiento fue
explorado y ubicadas sus reservas por perforaciones. La explotación comenzó en
1976 y se realiza por el método de cielo abierto (canteras). El mineral se
procesa en una planta de concentración que posee la CNEA en el mismo lugar, con
una capacidad nominal de 120 toneladas anuales. Desde el año pasado, por
razones de mercado, la producción minera está suspendida y la planta de
concentración trabaja con mineral extraído con anterioridad y a un ritmo mínimo.
Hasta la fecha, el yacimiento ha producido unas 2.000 toneladas de concentrado
de uranio. ¿Podría repetirse en Atucha la historia de
Chernobyl? En Chernobyl, cuando advirtió el peligro, el
operador no pudo detener la excursión de potencia en marcha. El reactor RBMK
siniestrado tenían 28 barras de seguridad, de las 222 de control; tardaban 20
segundos en ser insertadas y 10 segundos en hacer sentir su efecto. En las
centrales argentinas ese número es similar, 28 para el CANDU 600 (Cadmio) y 29
para Atucha I (Hafnio); pero, tardan en insertarse 2 segundos y su efecto se
hace sentir al segundo.
Por otro lado, tanto en Embalse como en Atucha
existe el sistema de inyección de venenos solubles para la parada de emergencia
(Gadolinio en el CANDU y Boro en Atucha).
En aquel RBMK el sistema de seguridad era el
mismo sistema de regulación, con 5 niveles de seguridad.
En Atucha I se tiene el sistema de regulación,
el sistema de parada de barras y el sistema de inyección de Boro. Los tres son
independientes, con su lógica y sus detectores asociados.
En Embalse se opera con un sistemas de regulación,
otro asociado para bajar la potencia al 20 % (4 barras), el de parada 1 (28
barras) y el de parada 2 (inyección de Gadolinio). Los cuatro son también
independientes entre sí, pudiendo cada uno detener al reactor en caso de
funcionamiento anormal.
Tanto en Atucha como para Embalse, la
probabilidad de falla simultánea de todos los sistemas es de uno en millones.
Por otro lado, el moderador de los RBMK es
Grafito, mientras que nuestras centrales utilizan Agua Pesada. Aquí no puede
ocurrir la reacción explosiva que se dió en Chernobyl, del grafito con el aire
y el agua. Sí, en cambio, se podría dar una liberación de hidrógeno en el
improbable caso de que los sistemas de seguridad fallaran. Pero, sería
improbable la formación de hidrógeno en cantidad suficiente como para
estallar, debido, principalmente, al gran volumen que poseen nuestras centrales
para su expansión (Embalse 50000 m3, contra 100 m3 del Chernobyl), lo que baja
automáticamente su presión. Aparte, la atmósfera tiene condiciones
reductoras, para prever un caso de esta naturaleza.
Finalmente, el RBMK 1000 de Chernobyl poseía una
contención parcial, en la parte inferior, que incluía una pileta para
condensación en el caso de eventual pérdida de vapor. En Atucha todas las
instalaciones críticas están dentro de dos edificios concéntricos, poderoso
sistema de contención, una esfera de acero y una de hormigón.
El RBMK 1000 hubiese requerido un edificio de
contención mas robusto que los de Atucha I y Embalse. Seguridad Nuclear La seguridad nuclear se basa en evitar que se
produzcan escapes incontrolados de sustancias radiactivas, lo cual es necesario
para proteger a los operadores de la central y al público en general. Por esta
razón las pastillas de uranio (primera barrera), de una cerámica especial
altamente resistente, que es donde se produce la fisión nuclear, se introducen
en vainas herméticas (segunda barrera). Estas vainas, conformando un Elemento
Combustible, se introducen dentro de una vasija, que junto al circuito
primario-moderador forman la tercera barrera; la vasija va dentro de un gran
muro de hormigón armado, que constituye el blindaje biológico y permite que
trabajen los operadores sin peligro alguno (cuarta barrera).
La vasija y el blindaje biológico van dentro de
una esfera de acero que los envuelve (quinta barrera). Esta a su vez, es rodeada
de un edificio de hormigón armado con paredes de más de medio metro de
espesor, que constituye un nuevo blindaje biológico (sexta barrera, y es una
defensa física capaz de soportar los mayores impactos del exterior).
Tan importante como tener una buena selección
del sitio, un diseño óptimo y una construcción perfecta, es que, la operación
de la instalación sea segura, lo cual se logra con personal altamente
calificado.
Uno de los rasgos distintivos de las plantas
nucleares en cuanto a la seguridad, está dado por la "redundancia de
equipos". Lo que indica que para cumplir una determinada función de
seguridad, si son necesarios 2 equipos, las centrales cuentan con 3 ó 4 de
ellos dependiendo de la función que deban cumplir.
Además están diseñadas con "criterios de
diversidad". Esto se refiere a tener distintos tipos de medición de una
misma señal o distintos fabricantes, para evitar fallas de modo común, es
decir que involucren a más de un componente a la vez. Por último también
tratando de evitar este tipo de fallas (ej: incendios), que impliquen la pérdida
de equipos que cumplen una misma función, se encuentren físicamente separados
unos de otros. ¿Qué sucedió exactamente en Chernobyl? ¿Por
qué ocurrió? ¿Qué impacto ecológico causó? El accidente ocurrido en la madrugada del 26 de
abril de 1986 consistió, básicamente, en una conjunción de fallas humanas y
de diseño de la planta. Se originó en una serie de pruebas que, con el fin de
mejorar la seguridad, se iniciaron en el reactor. La idea era verificar que la
inercia de una turbina era suficiente, si se producía una interrupción abrupta
de la alimentación eléctrica, para que los generadores mantuvieran en
funcionamiento al sistema de refrigeración hasta que arrancasen los generadores
diesel de emergencia.
En los reactores "occidentales" esta
eventualidad está prevista en el diseño del reactor, admitiéndose una demora
de hasta 30 segundos de los diesel que deben cubrir la falla. Por aquí, este
tipo de pruebas está prohibido o se encuentra estrictamente reglamentado.
En la unidad 4 de la Central de Chernobyl, se
intentó ese experimento después de haberlo realizado, con éxito, en la unidad
número 3. Para llevarlo a cabo, era necesario llevar el reactor a un 30 % de su
potencia de funcionamiento (3200 MW térmicos).
El 25 de abril, a la 01:00 se comenzó a bajar
potencia y a las 13:00 hs el reactor ya estaba funcionando a un 50 % de
potencia, cuando se desconectó una de las dos turbinas. En ese punto, las
autoridades del sistema pidieron que se lo mantuviera por necesidades de la red
eléctrica. La central quedó esperando la autorización para iniciar la
experiencia, cosa que ocurrió a las 23:00.
A las 23:10 se bajó la potencia del reactor. Por
un error de operación (PRIMER ERROR) la potencia se bajó a un 1 %, provocando
la condensación del vapor presente en el núcleo. Como el agua absorbe más
neutrones que el vapor, esto introdujo reactividad negativa.
Si la "reactividad" es cero la reacción
en el núcleo se autosostiene y la población neutrónica se mantiene constante;
entonces, se dice que el reactor está crítico. Si es positiva la población
neutrónica crece y, por lo tanto, la potencia del núcleo aumenta. Si es
negativa la población neutrónica disminuye y el reactor tiende a apagarse.
Adicionalmente - al bajar la potencia del reactor - la concentración de Xe131
subió, introduciendo un fuerte aporte negativo adicional de reactividad. Es un
"producto de fisión" que actúa como gran absorbente de neutrones.
Esta situación produjo preocupación en los operadores, ya que el reactor se
apagaba inexorablemente. Entonces, decidieron extraer todas las barras de
control del núcleo, algo que no estaba permitido por los manuales de operación
(SEGUNDO ERROR). Fue posible porque el diseño no contemplaba el enclavamiento
del mecanismo.
Con el reactor operando prácticamente sin
barras, se alcanzó un 7 % de potencia, en un estado de alta inestabilidad. (Las
barras de control absorben los neutrones excedentes, manteniendo al reactor
estable o crítico. Su remoción introduce reactividad positiva).
El reactor poseía un sistema automático de
control de caudal por los canales. Al trabajar a tan baja potencia, el sistema
hubiese tendido a la parada. Para evitarlo, los operadores desconectaron el
sistema de parada por caudal e iniciaron el control manual del mismo (TERCER
ERROR). Nuevamente, la falta de enclavamientos permitió esta maniobra.
En ese momento, todo el refrigerante estaba
condensado en el núcleo. A las 1:23:04 del 26 de abril de 1986, se decidió
desconectar la turbina de la línea de vapor, para iniciar la prueba. Para poder
hacerlo, los operadores tuvieron que hacer lo propio con otros sistemas de
emergencia (CUARTO ERROR).
Al desconectar la turbina, las bombas comenzaron
a alimentarse por la tensión provista por el generador durante su frenado
inercial. La tensión fue menor y las bombas trabajaron a menor velocidad.
Entonces, se formaron burbujas de vapor en el núcleo, insertando una altísima
reactividad y, por lo tanto, un brusco incremento de potencia.
A la 1:23:40 el operador quiso introducir las
barras de corte. Pero, ya era tarde! Para ese entonces, el reactor ya estaba a
varias veces su potencia nominal.
La presión en los tubos subió rápidamente,
provocando su ruptura. Estallaron!!!, levantando el blindaje de la parte
superior del núcleo.
Algunos fragmentos de combustible y grafito en
llamas fueron lanzados hacia afuera, cayendo sobre el techo de turbinas
adyacentes, causando una treintena de incendios. Para las 5:00, los bomberos habían
apagado a la mayoría de ellos, con un terrible costo en vidas por la
sobreexposición.
Luego de fracasar en su intento de inundar al núcleo,
los soviéticos decidieron cubrirlo con materiales absorbentes de neutrones y
rayos gamma (plomo, sustancias boradas, arena, arcilla, dolomita). Del 28 de
abril al 2 de mayo, se dedicaron a hacerlo desde helicópteros. Cavaron un túnel
por debajo de la central, para introducir un piso de hormigón y evitar la
contaminación de las napas de agua subterránea. Así consiguieron que cesaran
las grandes emisiones de material radiactivo.
El reactor fue finalmente recubierto con un
"sarcófago" de hormigón, que provee un blindaje suficiente como para
trabajar en los alrededores. Para evacuar el calor residual, se instalaron
ventiladores y filtros.
La consecuencia inmediata del accidentes fue la
muerte de 31 personas, 2 por la explosión y 29 a causa de la radiación. Todas
formaban parte del personal de la planta.
Muchas hectáreas de campo quedaron inutilizadas
por la deposición de material radiactivo. Teniendo en cuenta las dosis
recibidas por los 135.000 habitantes de los alrededores, los modelos matemáticos
predicen un incremento de menos del uno por ciento sobre la tasa normal de cáncer
(20 %) en el área. ¿Durante cuánto tiempo pueden guardarse con
seguridad los residuos nucleares, de Atucha I y Embalse, en piletas junto a los
reactores? El almacenamiento de los elementos combustibles
ya gastados bajo el agua, en piletas junto a los reactores de Atucha I y
Embalse, está previsto por un tiempo mínimo de 50 años. En Embalse, por una
cuestión de capacidad, también se están utilizando silos para almacenarlos en
seco, luego de haber decaído su radioactividad durante más de 5 años en las
piletas; también en este caso, esos residuos de la generación nucleoeléctrica
podrán quedar ahí durante 50 años. Tratamiento que reciben actualmente los
residuos radioactivos. Los repositorios, o lugares de disposición final
de los residuos, tienen por objetivo el aislamiento de los residuos de la
biosfera y son sistemas diseñados utilizando el criterio de barreras múltiples;
es decir, son barreras ingenieriles (hormigón, matrices vítreas, contenedores
metálicos, etc.) y geológicas (formaciones rocosas adecuadas), independientes
y redundantes de manera tal que la falla de una de ellas no comprometa la
seguridad del sistema. Uno de los objetivos fundamentales de los repositorios es
evitar el contacto de los residuos con el agua. Nuestro país tiene en operación un repositorio
para residuos de baja actividad y, en estudio, uno para residuos de media
actividad. En la década pasada se comenzó a estudiar el probable emplazamiento
de un repositorio geológico para residuos de alta actividad. Después de un
relevamiento en todo nuestro territorio, se decidió que Gastre (en Chubut), por
sus características, podría ser uno de los lugares apropiados, hasta que en
agosto de 1993 el proyecto fue oficialmente descartado por la CNEA. Los elementos combustibles quemados de una
central nuclear, una vez descargados del reactor, son almacenados en piletas
bajo agua para su decaimiento radiactivo y enfriamiento, puesto que tienen alta
actividad. Luego de un cierto tiempo, pueden permanecer en esas piletas, como en
Atucha I, o ser almacenados dentro de contenedores estancos de acero inoxidable
en silos especiales de hormigón, como está sucediendo en Embalse. En ambos
casos, se trata de almacenamientos transitorios, hasta que nuestro país decida
su destino posterior. Es importante aclarar que las piletas y los silos
mencionados están dentro de cada central nuclear, en zonas controladas bajo
condiciones de total seguridad. Esta práctica es empleada en todos los países
comprometidos con la actividad nuclear. Los elementos combustibles
"quemados" podrán permanecer así hasta que la evolución de la
tecnología y de los requerimientos energéticos determine cuál es el camino
posterior más indicado; no debe olvidarse que representan un valioso recurso
potencial por contener plutonio, que puede ser el combustible para una nueva
generación de reactores. Los países que utilizan energía nuclear en
beneficio de sus habitantes deben ser responsables de los subproductos y
consecuencias que generan sus instalaciones. Por lo tanto, deben gestionar
apropiadamente sus propios residuos, de modo tal que no signifiquen un riesgo
para el hombre y su ambiente tanto para las generaciones presentes como para las
futuras. Hasta el presente, ningún país ha exportado los residuos radiactivos
generados en sus instalaciones nucleares a otros países.
Francia e Inglaterra reprocesan comercialmente
elementos combustibles quemados para países que no cuentan con las
instalaciones necesarias; los residuos generados en este proceso los retornan,
convenientemente acondicionados, al país de origen para su disposición final. De acuerdo a algunos cálculos, habría en la
actualidad alrededor de 100.000 toneladas de residuos radiactivos que podría
ser interesante enviar al sol para librarse de ellos. Es algo así como el peso
de un gran transatlántico. Desde el punto de vista económico, es inimaginable
esa solución con las actuales tecnologías espaciales. Todavía se habla de
cientos de dólares para cada kilogramo de carga puesto en órbita.
Además, nadie puede asegurar la confiabilidad
absoluta de los lanzamientos con cargas peligrosas. En estos días, quedó
nuevamente demostrado con el fracaso de la nave rusa Marte96; se intentó
enviarla a ese planeta mediante un cohete Protón pero terminó en el Océano
Pacífico, desparramando una pequeña cantidad de plutonio que llevaba para
alimentar sus fuentes de energía.
Por otra parte, por qué enviar los combustibles
nucleares gastados al espacio cuando encierran elementos (por ejemplo plutonio)
que, seguramente, serán imprescindibles para generar energía en el futuro??
Hay tiempo para eso; podemos esperar cientos de años,
hasta estar seguros de que ya no los necesitaremos. Dentro de varios siglos,
seguramente será casi trivial enviar grandes cargas al sol y estarán
disponibles otras formas de energía, quizás la fusión, para cubrir las
necesidades.
Mientras tanto, no tiremos elementos que pueden
resultar valiosos. Guardémoslos con infinitos cuidados, como se está haciendo,
desarrollemos tecnologías para garantizar ese adecuado manejo.
El problema es garantizar que ciertos materiales
críticos no lleguen a estar en poder de gobernantes fuera de control o de
organizaciones terroristas, que puedan utilizarlos para fabricar bombas
nucleares El almacenamiento en seco de los elementos
combustibles gastados (denominados comúnmente quemados por asimilación a los
combustibles fósiles después de su combustión) es una de las dos alternativas
existentes para almacenarlos. La otra es la vía húmeda, que consiste en
piletas con agua en circulación en las que se los sumergen, colocados en
bastidores (perchas) o dentro de recipientes.
En seco, los elementos combustibles gastados son
almacenados sin necesidad de agua en circulación, para su refrigeración. En
este caso, el medio es un gas inerte o aire, y la transferencia de calor ocurre
por convección natural. Se trata de un medio pasivo de refrigeración, que no
necesita prácticamente ningún mantenimiento.
En Argentina - al igual que en otros países como
Canadá, EEUU y Alemania - se construyeron instalaciones destinadas a este fin
para cubrir necesidades propias de la Central Nuclear de Embalse.
Elementos combustibles quemados hace tiempo, con
más de 6 años de residencia en piletas junto al reactor, son depositados en
cofres estancos y estos -a su vez- almacenados en cámaras (silos), de hormigón
armado reforzado, todo dentro de los límites de la central nuclear.
Las paredes de los silos, de 85 cm de espesor,
absorben la radiación y el calor que emiten los elementos combustibles quemados
en su decaimiento. EFECTO DE LAS RADIACIONES. Está demostrado que el hombre puede soportar 250
mSv (miliSievert, unidad usada para medir la radiactividad) producidos por las
radiaciones sin percibir ningún efecto detectable, e incluso este valor puede
alcanzar los 1.500 mSv, recuperándose en algunas semanas. Además no hay que
olvidar que el hombre ha vivido normalmente en un ambiente radiactivo (2,4 mSv/año).
A pesar de todo lo mencionado, y como un desafío
más, se tiende a que las centrales nucleares en operación normal aporten un
porcentaje mínimo de la radiactividad natural (0,05 mSv); con lo cual sus
efectos serán inferiores a los de la propia naturaleza.
CONTROL DE LAS RADIACIONES En operación normal, los productos radiactivos
están confinados dentro de la pastilla de uranio. Para evitar su escape, se
fabrica el combustible con la máxima calidad y se diseña la central de forma
tal que el combustible no sufra daño durante la fabricación. Márgenes de
seguridad adecuadas en el diseño del núcleo, y un sistema de protección automático,
impiden las maniobras erróneas que puedan dañar al combustible.
Sin embargo, a pesar de las precauciones
anteriores, se presupone la hipótesis de que haya fugas en el combustible, que
pudieran contaminar el agua de refrigeración que circula por la vasija; también
se postula la hipótesis de fugas en la vasija y sus tuberías asociadas. Por
esta razón, se instala un sistema para el tratamiento de las fugas de los
equipos de la central, y se impide que estos efluentes traspasen de forma
incontrolada la contención.
Para asegurar que el público no sufra ningún daño
los operadores de las centrales están obligados a medir la radiactividad del
ambiente, y comprobar, mediante controles en el agua, aire, suelo y alimentos,
que las personas que viven en los alrededores, puedan respirar, beber y comer
los alimentos de la zona sin peligro alguno. Estos controles también son
realizados en forma independiente por el Ente Regulador. ¿Puede explotar espontáneamente un repositorio? Un repositorio nuclear no puede explotar, a no
ser que le pongan una bomba a propósito. No es posible una reacción de fisión
en cadena, como dentro de los reactores, porque su coeficiente de reactividad es
negativo. Incluso, si se apilaran compactados todos los elementos combustibles
gastados también sería negativo; por eso son residuos: si todavía tuvieran
reactividad serían combustibles. Por otra parte, no puede darse una explosión
química, como las de la pólvora, porque no son químicamente inestables, ni
siquiera a altas temperaturas. ¿Es posible apresurar la degradación de los
materiales radiactivos y así disminuir su peligrosidad? Sí, es posible. Ese proceso se llama
"quemado de actínidos". Se logra irradiando esos materiales
peligrosos con protones o neutrones. Los núcleos radiactivos absorben las partículas
y transmutan a isótopos de decaimiento más rápido, convirtiendo
"residuos de alta" -miles de años- en "residuo de media"
-cientos de años. Pero, la limitación es económica: con la tecnología
actual, es muy caro porque consume mucha energía. Hay líneas de investigación
en marcha para mejorar el proceso; por ejemplo, se trabaja con ciertas energías
particulares -resonancias- donde se incrementa notablemente la probabilidad de
que las partículas sean absorbidas.
¿Cómo serán las centrales de una NUEVA
GENERACION, anunciadas para comienzos del próximo siglo? Se estima el costo de desactivación de una
central nuclear en 200 a 300 millones de dólares si se respetan todas las
normas de seguridad contempladas hoy por hoy. Esto equivale a una milésima de dólar
por KWH generado durante la vida útil del equipo. Con las nuevas centrales (AP 600 de la
Westinghouse, GE 80 de la General Electric, EPR de EDF, Francia y KWU de la
Siemens Alemana) se busca: abaratamiento de costos, simpleza de diseño,
acortamiento de tiempos de construcción y la aplicación de una filosofía de
seguridad denominada inherentemente segura; disminuirán el riesgo de
accidentes, en especial los asociados a errores humanos, como los que provocaron
los trágicos acontecimientos de Chernobyl en 1986. Particularmente en la
Argentina, la generación nucleoeléctrica deberá competir con el gas, por
ahora la fuente más barata para generar electricidad, pero las reservas de este
combustible fósil no son infinitas. La Energía Nuclear Utilizada en la Medicina :
La "Medicina Nuclear" Los isótopos radiactivos, en especial algunos
obtenidos artificialmente mediante reacciones nucleares, representan un arma
poderosísima para el médico e investigador en la actualidad.
Son vitales para el diagnóstico precoz de las
enfermedades y en algunos casos también con fines terapéuticos.
A través de la medicina nuclear es posible
analizar cualquier órgano, habiendo comenzado las investigaciones varias décadas
atrás en trastornos de la tiroides y en sangre. Pero con los progresos de los
equipos de detección perfeccionados por la ingeniería electrónica y los
avances en materia de radiofarmacia y radioquímica, gradualmente se fue
ampliando el espectro a prácticamente todas las especialidades clínicas y quirúrgicas.
Junto a la técnica radiológica y al
ultrasonido, esta especialidad es uno de los pilares en el diagnóstico por imágenes.
Pero la diferencia sustancial entre la radiología y la medicina nuclear es que
mientras en la primera la fuente de rayos se encuentra en un aparato fuera del
organismo, en la segunda el paciente es quien recibe el material radiactivo y
será él mismo el encargado de emitir la radiación que luego será captada por
el detector .
La medicina nuclear consiguió en los últimos
diez años tal desarrollo que actualmente es capaz de brindar información diagnóstica
de utilidad, sobre todo en relación con el funcionamiento de los órganos, al
resto de las especialidades médicas. Gracias a ella se puede desde analizar la
función cerebral de un paciente hasta estudiar el tránsito esofágico, la
evacuación gástrica o la capacidad de filtrado del riñón.
Si se administran determinadas dosis de yodo
radiactivo a una persona, es posible determinar y localizar ciertos trastornos
de la glándula tiroides. En el tratamiento de ciertos tipos de cáncer, los isótopos
radiactivos son de gran utilidad. Se ha observado que algunos tejidos cancerosos
absorben ciertos materiales radiactivos con más facilidad que los tejidos
normales que lo rodean. De esta manera no sólo se comprueba si un tumor es
maligno, sino además es posible combatirlo. El yodo radiactivo se utiliza con
éxito en la localización de tumores cerebrales.
El fósforo radiactivo se usa en el tratamiento
de la leucemia. Ciertos isótopos radiactivos del sodio son muy útiles en el
estudio de la circulación de la sangre. El oro radiactivo se utiliza en el
tratamiento de ciertos tejidos cancerosos. El cobalto-60 y el cesio-137 se usan
para destruir tejidos enfermos, a través de la teleterapia y la braquiterapia.
Todos los isótopos radiactivos anteriormente
nombrados no existen en la naturaleza y se fabrican normalmente, en los
reactores nucleares de investigación. MEDICINA NUCLEAR EN CARDIOLOGIA Y ONCOLOGIA En cardiología el aporte de la energía nuclear
ha permitido obtener información sobre el estado de la circulación coronaria
(por ejemplo establecer si un paciente padeció de un infarto o tuvo isquemia) y
en oncología permite detectar antes que con cualquier otro método convencional
la presencia del cáncer.
En este campo se está desarrollando una técnica
que es la esperanza más grande en la lucha contra el cáncer.
La misma se inició en las investigaciones del
científico argentino César Milstein a quien le valieron el Premio Nobel.
Se trata de los cuerpos monoclonales que se basan
en el principio de reacción entre antígenos y anticuerpos.
El tumor produce sustancias que a la vez que le
son propias resultan ajenas para el resto del organismo. Esas sustancias son los
antígenos que generan la formación de anticuerpos. La técnica consiste en
agregarles a estos últimos una carga radiactiva e inyectarlos en el tejido
tumoral. El efecto que producen es la destrucción completa de las células
malignas sin dañar el resto del tejido, como sucede cuando se aplica la
cobaltoterapia o la quimioterapia.
En cuanto a la utilización de radioisótopos se
está investigando la posibilidad de aplicarlos en el tratamiento de las metástasis
que algunos tumores malignos producen en hueso, aunque su empleo sólo
contribuya a mitigar el dolor al paciente.
También con radioisótopos se hacen estudios in
vitro sacando una muestra de sangre y de orina al paciente por medio de la técnica
del radioinmunoanálisis que permite el dosaje muy exacto y aún de cantidades
muy pequeñas de sustancias naturales del organismo, como las hormonas, que
resultarían de otro modo indetectables. Esta práctica se emplea, por ejemplo,
para medir la concentración en sangre de una droga anticonvulsionante con la
que se trataba un paciente epiléptico y así ajustar la dosis exacta que
precisa.
La Dra. Elsa Cristina Raslawski, directora del
Servicio de Radioterapia del Hospital de Pediatría Dr. Juan P. Garrahan nos da
su opinión con respecto al tema : "La aplicación de terapias basadas en la
energía atómica requiere de personal y equipos altamente especializados." ¿Cuáles son las aplicaciones de la energía
nuclear en su especialidad? Se utiliza en servicios de radiodiagnóstico,
radioterapia y medicina nuclear para diagnóstico y tratamiento de las
enfermedades. ¿Con qué equipo trabajan? En radiodiagnóstico con un tomógrafo computado
y en radioterapia con equipos convencionales de rayos para tratamientos
superficiales de piel. Tenemos también bomba de cobalto que es un isótopo que
se usa para el tratamiento de lesiones malignas profundas y acelerador lineal de
electrones, para el mismo fin. ¿Cuáles son las ventajas? Las radiaciones se utilizan tanto para
tratamiento como para diagnóstico y tienen la ventaja de que permiten analizar
no sólo las formas de los órganos sino también su función. ¿Existen riesgos? ¿Cuáles son? Las que se utilizan son radiaciones ionizantes,
que aún en poca cantidad si el tratamiento es prolongado son nocivas para
todos. Pueden producir la aparición de tumores, en el caso de que esto suceda
afecta solamente el lugar donde se recibió la radiación (si se aplicó en la
mano el tumor puede aparecer allí). Se debe tener mucha precaución, también
con las mujeres embarazadas, porque la aplicación de estas radiaciones en
determinadas etapas del embarazo puede afectar al feto produciendo
malformaciones. ¿Son peligrosas, entonces, las aplicaciones? Son peligrosas y para evitar todos esos riesgos sólo
deben ser aplicadas por personal altamente capacitado.
Los Ecologistas y La Energía Nuclear Greenpeace dice: "Un 5% de la energía
mundial es nuclear", pero se olvida que representa casi el 20% de la energía
"eléctrica" mundial. Los reactores son para producir electricidad, no
para cocinar o calefaccionarse directamente; tampoco son para mover los autos.
500 millones de habitantes utilizan electricidad nuclear.
En la Argentina hay repositorios para todos los
residuos de este tipo (nucleares) y todos los estándares internacionales son
cumplidos. Los ecologistas suelen confundir los diferentes tipos de residuos
radioactivos y trasladan esa duda a la gente, aprovechando los miedos que
despiertan un tipo de residuos específico: los de alta actividad.
En el año 1995, un comité especial de las
Naciones Unidas evaluó las tecnologías de repositorios para este tipo de
residuos y consideró aceptables algunas soluciones que los
"antinucleares" rechazan. Evaluó también una solución que proponen
los ecologistas de Greenpeace y la encontró peor que la propuesta por los científicos.
La industria nuclear sabe perfectamente qué
hacer con las centrales cuando se deban cerrar. Hay mucha experiencia científica
y hasta hay empresas que se hacen cargo del trabajo, dejan al reactor en las
condiciones que se le solicite, devuelven los residuos radiactivos empaquetados
- cada uno según su tipo - y recuperan el sitio para cualquier uso posterior,
ya que no queda contaminado.
Tomemos el problemático tema de Chernobyl. Nadie
puede defender las centrales de ese tipo, ya que sería como defender represas
hidroeléctricas hechas de madera, frente a las represas de hormigón; pero,
cuidado, no confundamos los riesgos de unas y otras.
La mortalidad debida a Chernobyl se puede
estimar, en base a los riesgos conocidos de la radiación. De acuerdo a todo lo
visto, el número sería 100 veces menor que las cifras citadas por los
ecologistas. Es tan grosero el error que no guarda relación con nada razonable.
Por ejemplo, la radiación que recibió la gente por el accidente se puede
comparar con la radiación a la que nos somete el medio ambiente en forma
natural, porque la radiación "artificial" no es distinta - ni en tipo
ni en calidad - a la radiación natural.
La radiación que recibieron los pobladores de
las regiones más contaminadas (270.000 personas) fue equivalente a 30 años de
radiación natural, en los lugares menos contaminados (6.800.000) fue
equivalente a 6 años y para los evacuados (135.000) fue equivalente a 5 años.
¿Cómo se pueden morir casi un millón de
personas irradiadas, de un total de 7 millones, como dice Greenpeace, si en
total recibieron una dosis equivalente a la radiación natural de 7 años? Si así
fuera la mitad de la población estaría muerta a los 35 años por culpa de la
radiación natural.
Ciertamente, no son aceptables las centrales
nucleares que fallen como las de Chernobyl, ya que 5000 o 10000 muertos son
inaceptables para una sociedad civilizada, aunque esas cifras sean 100 veces
menores de lo que muchos piensan; pero, cuidado con mentir para atacar estas
centrales, ya que el fin no justifica los medios.
Es falso que puedan ocurrir accidentes como el de
Chernobyl en viejas centrales occidentales. El riesgo de accidente depende del
tipo de diseño y ninguna central occidental es equivalente a las de Chernobyl.
No hay estudios comparativos de riesgos, según los diseños, que fundamenten lo
que dice Greenpeace.
Un reactor occidental no puede físicamente
explotar como el de Chernobyl, ya que la energía que tiene almacenada no le
permite aumentar la potencia como hacen esas centrales rusas. Las centrales de
Chernobyl no tienen esfera metálica de contención o algo equivalente. Los
operadores occidentales no pueden anular los sistemas de seguridad, como
hicieron en Chernobyl en aquella trágica oportunidad, ya que no tienen comandos
a tal efecto en la consola ni en ninguna otra parte de la central. Y estas no
son las únicas diferencias.
Pasemos ahora a otro tema clave: el efecto
invernadero. El calentamiento del planeta se debe en un 50 % a la generación de
electricidad con recursos fósiles. Para reemplazar a las centrales fósiles, se
deberían colocar 2000 reactores nucleares (los reactores de la generación del
90 son del doble de potencia de la media actual) que en 30 años implicarían 70
reactores al año.
Hoy en día una central se construye en 4 años y
medio. Para enfrentar al efecto invernadero mediante las centrales nucleares,
habría que tener en construcción 300 centrales si las necesidades se mantienen
en los actuales valores. Hoy en día hay 70 centrales en construcción; por lo
tanto, habría que multiplicar sólo por 5 el ritmo actual.
No es casual que los expertos en energía
consideren que la energía nuclear ha demostrado madurez como para reemplazar a
las energías fósiles, cuando se busque este objetivo. Hoy en día se considera
demostrado que un mayor uso de energía nuclear disminuye las emisiones de dióxido
de carbono en forma real.
Para Greenpeace decir que la energía nuclear ha
demostrado su competitividad, para reducir el calentamiento de la Tierra, es
parte de una conspiración científica internacional. Recuerda a los que dicen
que el mundo fue creado en 7 días y sostienen que los arqueólogos, para
fraguar la actual interpretación de la evolución del planeta, entierran huesos
para luego ellos mismos encontrarlos. Conclusión : En este siglo el hombre ha descubierto una nueva
fuente de energía: la nuclear.
Todos los países se han esforzado en contribuir
a su aplicación pacífica y, como consecuencia de este trabajo conjunto, se han
desarrollado las centrales nucleares para la producción de energía eléctrica.
Gracias a este esfuerzo de colaboración que se
inició en los años cincuenta, la humanidad se ha encontrado con que dispone
ahora de una nueva fuente de energía prácticamente ilimitada que le permite
hacer frente a los problemas que están planteando los combustibles
convencionales, reduciendo su utilización a los fines para los que resultan
insustituibles y evitando su consumo en la producción de energía eléctrica.
Durante este tiempo, se ha podido demostrar que
las centrales nucleares producen energía eléctrica de una forma fiable, segura
y económica.
Las investigaciones para lograr la energía de
fusión se vienen realizando en los países más avanzados del mundo, pero aún
no se la puede considerar una solución inmediata para el problema energético. Con lo expuesto anteriormente, podemos decir que
la producción de energía atómica ha "madurado" técnica, científicamente
y en lo que se refiere a la seguridad para los operarios de estas centrales,
para el resto de las personas y para el medio ambiente, lo suficiente como para
que sea posible usarla en reemplazo de las energías generadas por la quema de
combustibles fósiles. Esto seria una gran ayuda para nuestro planeta.
También creemos que hemos despejado la mayoría
de las dudas con respecto a los "temibles" residuos producidos por las
centrales nucleares, aunque no dejan de ser un problema hasta que estemos técnicamente
avanzados como para poder reaprovecharlos o librarnos definitivamente de ellos. Bibliografía : El material utilizado en la realización del
trabajo fue extraído 100% de Internet, de fuentes confiables : La página
de la Comisión Nacional de Energía Atómica, (www.cnea.edu.ar) ; La
pagina de Nucleoélectrica Argentina S.A (www.datanet.com.ar/atucha) ; El
Instituto Balseiro (www.cab.cnea.edu.ar), entre otras. Publicación enviada por Leonardo Moreno y Otros Autores Contactar Código ISPN de la Publicación EpZkApVEpySYiQqmEa Publicado Wednesday 31 de December de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | |||||||||||||||||||||