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Declaración del Movimiento de Mujeres Contra la Guerra en su Movilización al Putumayo
Resumen: Tres mil mujeres, que llenaron de esperanza y optimismo a una comunidad que ha sido golpeada por la violencia y la destrucción, le manifestaron al Putumayo y al país entero su deseo porque los suelos de esta región vuelvan a ser fértiles y alimento de sus hombres y mujeres.
Publicación enviada por Ecoportal.net
“Porque éticamente es posible
y realizable un país y una casa
sin guerra y sin violencias”
Mujeres de todas las edades y todos los colores, mujeres negras, indígenas,
mulatas, magas, heroínas, abuelas, madres, adolescentes. Mujeres que retaron
sus propias fuerzas y decidieron recorrer el país para demostrarle a sus compañeras
del Putumayo que no están solas, se reunieron el 25 de noviembre en Puerto
Caicedo, Día del No a la Violencia contra la Mujer, e hicieron un llamado a que
se modifique la actual política antinarcóticos.
Tres mil mujeres, que llenaron de esperanza y optimismo a una comunidad que ha
sido golpeada por la violencia y la destrucción, le manifestaron al Putumayo y
al país entero su deseo porque los suelos de esta región vuelvan a ser fértiles
y alimento de sus hombres y mujeres. Ellas, con fuerza de conjuro, expresaron
sus deseos en la siguiente declaración:
Declaración del Movimiento de Mujeres
Contra la Guerra en su Movilización al Putumayo
Lo Ilícito
Es La Guerra,
El Desplazamiento,
El Desarraigo,
Las Fumigaciones,
La Destrucción y
El Miedo
Hoy en la conmemoración del 25 de noviembre, día internacional del No a la
Violencia contra las Mujeres, nos movilizamos mujeres de muchos rincones de
Colombia para expresar nuestra solidaridad con las mujeres y las comunidades del
Putumayo. Nosotras, Movimiento de Mujeres Contra la Guerra, hemos emprendido
este viaje para expresar un NO ROTUNDO A LA GUERRA y LAS VIOLENCIAS privadas y
publicas.
Hoy te saludamos y abrazamos mujeres del Putumayo, en gesto solidario y de
protección. Llegamos para decirles que no están solas. Que nos sentimos parte
de la realidad que ustedes viven.
Llegamos hasta aquí para expresar nuestra sororidad con las mujeres del
Putumayo y del sur de Colombia, con las comunidades indígenas witotos, ingas,
sionas y kamsás, con las mujeres afrodescendientes, con las campesinas y
campesinos, y con las y los habitantes de los cascos urbanos de esta tierra.
Está hoy aquí con nosotras Esperanza, la mujer integrante de la Organización
Femenina Popular de Barrancabermeja, asesinada por los paramilitares el 16 de
Octubre de este año y están también aquí muchas otras mujeres del país y el
mundo quienes nos acompañan con su energía y solidaridad. Ni Esperanza, ni
nuestras esperanzas han muerto, hoy están más vivas que nunca.
Nosotras como Movimiento de Mujeres Contra la Guerra enlazadas solidariamente
hemos decidido hacer este recorrido para recuperar con ustedes este territorio
que les ha sido arrebatado por las guerras a lo largo de la historia. Queremos
caminar con ustedes por estas tierras, porque caminar por los territorios es una
forma de recuperarlos para las comunidades, para las mujeres y hombres que lo
habitan desde la expresión civil no violenta.
Putumayo te sentimos región llena de mixturas, región donde conviven mujeres y
hombres venidos de todos los rincones del país y de otros países de frontera.
Putumayo, sabemos como dice la escritora Rocío Verónica Borja, que “han roto
tu vestido, tú piel se está quemando, te están bañando con veneno y tus
poros se están tapando. Hoy tu vientre ya no alberga la semilla que germina,
sino las víctimas de la guerra que la mala hierba termina, en tus bosques ya no
residen los animales silvestres, sino ejércitos armados que hacen daño a la
gente”
Putumayo, también sabemos que las organizaciones de mujeres y comunitarias de
esta región han planteado la sustitución racional y gradual de los cultivos de
uso ilícito, de forma que eviten daños humanos y ecológicos a nuestra selva
amazónica.
Por eso nosotras mujeres, venimos nuevamente a denunciar públicamente los
efectos del negocio Internacional y nacional de la droga, el negocio y control
del mercado de los cultivos de uso ilícito y la política antinarcóticos y de
fumigaciones, así como la disputa territorial entre diversos actores armados
que deja a las mujeres y las comunidades sin opciones, en medio de la guerra y
sin posibilidades de poder construir una región y una vida digna.
¿Cómo podemos callarnos ante el genocidio que se está cometiendo con las
mujeres y comunidades indígenas como producto del conflicto armado y la política
antinarcóticos?.
¿Cómo aceptar que hoy precisamente se esté negociando con los grupos
paramilitares la total impunidad frente a sus actos atroces?
¿Cómo callarnos mientras los grandes capos del narcotráfico nacional e
internacional están libres, mientras 170 mujeres campesinas e indígenas de
esta región están siendo procesadas por la ley 30?
¿Como nos podemos callar ante los efectos devastadores del Plan Colombia?
Putumayo, hemos llegado hasta aquí porque queremos que tus suelos vuelvan a ser
fértiles y alimento para tus mujeres y hombres.
Hoy venimos en resistencia no violenta, tejiendo nuestra solidaridad, la
memoria, la verdad, la justicia, la reparación y la esperanza de construir un
país libre de violencias.
Hace más de un año el Movimiento de Mujeres Contra la Guerra movilizó cerca
de 40 mil mujeres hacia la Plaza de Bolívar en la ciudad de Bogotá. Allí
demandamos al presidente Álvaro Uribe que se comprometiera ante las mujeres
colombianas con una política de estado a favor de la búsqueda de salidas políticas
y negociadas para el conflicto armado.
Hoy 25 de noviembre del año 2003 con la presencia de 3 mil mujeres provenientes
del Putumayo, Cauca, Nariño Valle del Cauca, Caquetá, Risaralda, Tolima,
Huila, Santander, Barrancabermeja, Bolívar, Atlántico, Choco, Antioquia y
Bogotá, en Puerto Caicedo, nos reafirmamos en nuestras propuestas y queremos a
nivel nacional e internacional expresar:
· Rechazamos el tratamiento criminal del que está siendo víctima la población
de toda esta región y reivindicamos que los productores/as de la hoja de coca,
sean tratados como tales, no como narcotraficantes y/o como actores armados.
· Denunciamos ante el país y la comunidad internacional la política
militarista del actual gobierno el cual privilegia el uso de las armas y la
fuerza para tratar problemáticas sustentadas y generadas en la pobreza, en la
expropiación histórica, la marginación y la ausencia de gobernabilidad.
· Exigimos que las mujeres y los hombres del Putumayo puedan tener una voz
propia y una incidencia en las decisiones en que las que se está jugando su
vida, su salud, la de sus hijos e hijas y de la tierra que les da sustento.
· Que se detengan las fumigaciones que están deteriorando la salud y la vida
de toda esta población y acabando con el ambiente y con los cultivos
tradicionales y alternativos.
· Demandamos un acuerdo humanitario que proteja los derechos básicos de la
población civil y de las mujeres en particular. El gobierno no puede continuar
siendo cómplice del genocidio que se está cometiendo con las comunidades indígenas
y campesinas de este territorio.
· Exigimos al estado y a los diversos grupos económicos, así como a las
empresas multinacionales presentes en nuestro país asumir su responsabilidad
social de los costos de la construcción de la paz, demostrando su voluntad política
en una salida negociada al conflicto armado.
· El Estado colombiano, en cabeza de su gobierno, debe asegurar y garantizar el
derecho a la vida humana, animal y vegetal, a la integridad personal y a las
condiciones de vida dignas de la población. El Estado debe promover políticas
incluyentes para todos los sectores de la población, que aboguen por soluciones
pacificas, que rescaten la defensa de la vida e integridad de las comunidades,
que fortalezcan el tejido social, que empoderen a las mujeres y promuevan
procesos reales de desarrollo regional, en aras de generar un desarrollo humano
sustentable y sostenible.
· Exigimos al gobierno colombiano se instale inmediatamente la comisión de
investigación científica, basadas en la sentencia del Tribunal Superior de
Cundinamarca y referida a las fumigaciones con aspersión aérea, en relación
con los efectos que el glifosato y otros componentes químicos y biológicos
tienen en la salud de los seres humanos y en el sistema ecológico.
· Que se construyan escenarios de negociación internacional que activen el
debate acerca de la corresponsabilidad de los países consumidores y contemplar
la alternativa de la legalización de la droga.
· Que se constituyan comisiones de veedurías ciudadanas, de orden nacional e
internacional, que hagan el seguimiento a los efectos de la política
antidrogas, la política de fumigaciones y Plan Colombia.-EcoPortal.net
Putumayo, 25 de Noviembre del 2003
RUTA PACIFICA DE LAS MUJERES
INICIATIVA DE MUJERES POR LA PAZ
MESA NACIONAL DE CONCERTACIÓN DE MUJERES
Las Mujeres Pazharemos Movilizándonos contra la Guerra
Informes:
Iniciativa de Mujeres por la paz – 310.268.27.92
Mesa Nacional de Mujeres –310-262-08-12
Ruta Pacífica de Mujeres – 310.503.83.44
Comité pour les droits humains "Daniel Gillard"
Maison de la Paix
35, rue Van Elewijck
B - 1050 Bruxelles
Tél/fax: 32 (0)2 6485118
d.gillard@skynet.be
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Código ISPN de la Publicación EpZkyVVFEERKUAxSKs
Publicado Sunday 28 de December de 2003
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