Monografias | Partidos Políticos en ArgentinaPartidos Políticos en ArgentinaResumen: Los Partidos Políticos es una asociación de individuos unidos por ideas comunes y que persiguen como meta alcanzar el control del gobierno para llevar a la práctica esos ideas. Pueden crearse y actuar libremente dentro de las normas constitucionales.
Índice: Los
Partidos Políticos es una asociación de individuos unidos por ideas comunes
y que persiguen como meta alcanzar el control del gobierno para llevar a la práctica
esos ideas. Pueden crearse y actuar libremente dentro de las normas
constitucionales. Es
común, especialmente en los países latinos, que los partidos políticos
cumplan un “ciclo”. Nacen, crecen, algunos llegan al poder y luego
declinan en un lapso de algunas décadas. En
las democracias, toda la vida política gira en torno de los Partidos Políticos.
Los funcionarios del gobierno son elegidos exclusivamente de las listas
presentadas por los partidos, y no se puede votar por nadie que no figure en
ellas. Llegado
al gobierno, la acción del partido debe responder alo prometido en la compañía
electoral, debe hacer en beneficio de todo el pueblo, buscando el Bien Común
de todos los habitantes. Los partidos opositores tienen la importante función
de ser leales controles del partido gobernante, de modo que su oposición se
base en la búsqueda del bien del país. El
tipo de organización y de prácticas internas de un partido político es un
limite muy claro para cualquier intento de abandonar los principios fundadores
de la institución. El
vínculo que existe ente la sociedad y los partidos políticos también es un
elemento que refuerza la tradición partidaria. Los partidos políticos
constituyen sus bases sociales (sus apoyos en la sociedad) por medio de la
exposición de sus ideas y de sus programas. q
Origen
de los Partidos Políticos: En
todas las épocas del mundo han existido dentro de los Estados grupos de
personas que se han diferenciado por sus opiniones políticas. Desde
los primeros días de separación de España aparecen los “morenitas” y
“ saavedristas”; poco después, los “logias, monárquicos y
republicanos”, y más tarde “unitarios y federales”. En todos estos
ejemplos hay simpatizantes de determinadas tendencias que pertenecían a los
Partidos Políticos. Los
primeros partidos que aparecieron por primera vez en un ambiente de libertad
de opinión que raramente existía en los siglos pasados en los países
europeos democráticos, a mediados del siglo pasado. Por
ejemplo, en Gran Bretaña, los antiguos bandos “Whigs” y “Toris”
modernizaron su organización y se convirtieron en los partidos Liberal y
Conservador. Casos similares ocurrieron en los restantes países. Los
primeros partidos políticos surgieron en el siglo XIX como consecuencia de
las nuevas condiciones históricas. Su historia está íntimamente ligada a
los acontecimientos del siglo XX en Argentina. Distintos
partidos han impulsado la democratización de la sociedad, y han ampliando la
participación popular integrando a la práctica a nuevos sectores sociales. Durante
casi todo el siglo XIX la política estaba reservada para las elites
provinciales y porteña. Estas elites integraban “clubes” políticos cuyos
miembros acordaban las candidaturas y los cargos públicos. Recién hacia 1890
surgió la primera gran fuerza política organizada como un partido nacional
con amplia participación popular.
La actividad política
argentina, así concebida, se inicio poco después de sancionarse la
Constitución de 1853. Sin embargo alcanzo su pleno desarrollo unos diez años
después, con la presidencia del Gral. Mitre. La
actividad política argentina en sus comienzos revistió articulares características: Ø
Ante todo puede decirse
que estaba en manos de un reducido grupo de personas, pertenecientes a las
familias tradicionales. El ciudadano medio no participaba de esta actividad y
era muy escaso el interés que demostraba en la misma: además, al no ser
obligatoria la participación en los comicios, votaban muy pocas personas. Ø
La maquinaria política
tenia entonces como centro indiscutible la figura del Presidente de la Nación.
A el respondían los gobernadores de las provincias, de los cuales, a su vez,
dependían los caudillos locales. Ø
Finalmente, no estaban bien definidas las plataformas, ni los
programas de gobierno: los diversos partidos se distinguían entre sí mas por
razones personales y adhesiones a un jefe, que por diferencias sustanciales de
ideas. Las
líneas comenzaron a tenderse con mayor precisión poco antes de 1880, con el
surgimiento de un problema candente, suscitado desde la sanción de la misma
constitución; la cuestión de la
capital de la República: Ø
Muchos opinaban que la ciudad de Buenos Aires debía transformarse
en Distrito Federal, capital de todo el país: integraban el “Partido
Nacional”, liderado por el Gral. Mitre. Ø
Otros, a su vez, sostenían que Buenos Aires debía continuar siendo
parte de la provincia, aunque fuera designada capital: eran los integrantes
del “ Partido Autonomista”, conducido por Adolfo Alsina. La
discusión genero la lucha armada que concluyo con el triunfo del Partido
Nacional, y Buenos Aires fue designada Distrito Federal y sede de las
autoridades nacionales. La provincia debió procurarse una nueva capital, y
para ello fundo la Plata. Al
cesar la lucha, las agrupaciones rivales se unieron y dieron nacimiento al
“Partido Autonomista Nacional” el P.A.N., que desde entonces fue el
partido oficialista y que prácticamente gobernó sin oposición, manejado
durante casi treinta años por el Gral. Roca.
A partir de entonces y hasta
1912, el juego político argentino se dio entre dos fuerzas antagónicas: Ø
El oficialismo, de tinte
netamente conservador, comprendía a los funcionarios del gobierno, empleados
públicos y cuantos compartían su gestión. Ø
En el bando opuesto se
hallaba la oposición que embanderaba genéricamente a cuantos estaban en
desacuerdo. q Característica
de los Partidos Argentinos Actuales: 1.
La finalidad de su existencia es esencialmente política:
producen alcanzar el control del Estado y, si lo logran, actúan desde la
oposición. 2.
Poseen una organización interna regida por una Carta
Orgánica que establece los deberes y derechos de los afiliados
(ciudadanos que se incorporan al partido), la forma de elección de las
autoridades partidarias y de los organismos de conducción y la disciplina
interna a la que se deben someterse los integrantes del partido. 3.Exponen
sus ideas y propuestas de gobierno en programas
partidarios que manifiestan generales que persigue el partido con su
existencia, y en plataformas electorales que se redactan como propuesta
concreta al electorado ante un acto comicial. Los
partidos políticos pueden actuar en todo territorio nacional o tener un carácter
localista (partidos provinciales, etc.) Los
partidos políticos son la expresión primaria de la libertad, del derecho de
expresar esas opiniones políticas, del derecho de agruparse y de asociarse. q
Funciones
de los partidos en la democracia:
Los
partidos q
Los
primeros partidos políticos en Argentina: El
primer partido que empieza a funcionar en el país, después de la caída de
Rosas en 1852, es el liberal, cuyos jefes son Bartolomé Mitre y Valentín
Alsina. Este partido se inicia en la vida política, con dos líneas internas:
los liberales conservadores, cuyo jefe es Mitre y los liberales progresistas. Mientras
tanto, alrededor de Justo José de Urquiza se estructura el partido Federal,
el que se organiza en 1856. En él limitan los generales Pirán, Escalada y
otros. Más tarde lo hará Santiago de Derqui. No
debe verse, en estos primeros partidos políticos, una organización similar a
la que existe en la actualidad. No tenían un cuerpo orgánico definido y sus
miembros, en muchos ocasiones, coincidían con las agrupaciones opuestas. Era
época de indefiniciones por la falta de claras posiciones doctrinarias
influyeron de algún modo la vida política del país, impidiendo la concreción
de un proyecto coherente. Buenos
Aires había rechazado la Constitución de 1853, separándose de la
Confederación y como estado independiente. Sin embargo, los hombres públicos
porteños comprenden que tarde o temprano la República tendrá que estar
unida. Muchos de estos hombres inspirados por Mitre, quieren unión nacional,
pero bajo la hegemonía de Buenos Aires. Muchos políticos porteños aspiran
imponer un sistema unitario-federal en la forma, pero unitario en los hechos,
con la hegemonía de Buenos Aires. Esta era la posición de Bartolomé Mitre y
del partido liberal. El partido federal, inspirado en Urquiza, quería
integrar Buenos Aires a la Confederación. Bajo
la presidencia de Urquiza, que había sido designado por el Congreso el 20 de
febrero de 1954, se realizaron las elecciones para elegir gobernador
de Buenos Aires el 30 de marzo de 1857. Se enfrentaban federales y
liberales; y si triunfaban los primeros, Buenos Aires se reincorporaría a la
Confederación, mientras que el triunfo de los partidarios de Mitre,
significaba postergar la unidad nacional. En
elecciones que fueron caracterizadas por muchos como fraudulentas, triunfó el
partido liberal, y el 3 de mayo de 1857, Valentín Alsina fue designado por la
Asamblea porteña para ocupar la gobernación. Luego
de esto, se produce la batalla de Cepeda, 23 de octubre de 1859, donde resultó
victorioso Urquiza, quien acampó su ejercito en Caseros. Urquiza ofrece la
paz a los porteños, junto con la propuesta de integrar todos una misma nación,
bajo una ley común. En primer momento, los emisarios de Valentín Alsina
pretenden dictar condiciones, olvidando que son los vencidos. Todo hace
suponer que las hostilidades se reanudarán, cuando interviene como medidor
Paraguay a través de su ministro de guerra y marina, Solano López. Las
negociaciones tomaron un rumbo favorable y se acuerda realizar un pacto entre
la Confederación y Buenos Aires. Valentín Alsina renunció para no
obstaculizar las tratativas, y el 10 de noviembre de1859 se celebró el Pacto
de San José de Flores. Este pacto estableció que Buenos Aires se declara
parte integrante de la Confederación, que la provincia convocará en 20 días
una Convención para examinar la Constitución. El
5 de enero de 1860, se constituyó la Convención Provincial en cumplimiento
de lo acordado en el Pacto de San José de Flores. Dos posturas hubo en la
Convención: una que propone aceptar sin modificaciones la Constitución y la
otra, propugnó la introducción de reformas con el fin fundamentar de
modificar el art. 3, origen de los conflictos entre Buenos Aires y la
Confederación. A partir de la sanción de la reforma constitucional de 1860,
Entre Ríos, que había estado federalizada desde 1854, recupera su autonomía
y solo Paraná, sede del Gobierno Nacional, pertenece en forma provisoria a la
federación, hasta que el Congreso promulgue una ley estableciendo la capital
definitiva. La
República iba dando pasos institucionales a la unidad nacional y la reforma
de 1860 fue uno de ellos. En estos tiempos el pueblo no tiene ni voz ni voto,
y el partido que tenga mas respaldo militar será el que triunfe. q Origen
y Evolución de los Partidos Conservadores: Es
difícil precisar el origen de los partidos conservadores argentinos. Fue una
época de organización nacional, de búsqueda de la unidad, de luchas entre
el interior y Buenos Aires, y también disensos internos en ambas posiciones. La
primera presidencia del general Roca inaugura el denominado régimen
conservador en lo político, y el enclavamiento de la economía en la
modalidad agro exportadora dependiente del Imperio Británico. Esto
no descarta la existencia de un pensamiento conservador antes de 1880. Por lo
contrario, ser conservador es
defender intereses hegemónicos de sectores minoritarios, estar imbuido de un
espíritu que impulsa a consolidar situaciones preexistentes, afianzar el
privilegio, etc. Estos
hombres pensaron que el modo de lograr estos objetivos era asegurando una
estabilidad política lejos de la lucha interna, con un poder administrativo.
Estos dirigentes habían tomado la idea del bienestar de los demás, que también
significaba el de la república; educar
porque era base de la participación; y el modo de que toda la ciudadanía
pudiera ejercer plenamente los derechos políticos. Estas ideas
se compadecían plenamente con el liberalismo progresista del siglo
XIX. El
movimiento político genéricamente denominado “conservador” debido a la
sanción de la ley Sáenz Peña sufrió un duro revés del que no pudo
reponerse.
El conservadorismo que nunca había constituido un autentico partido
nacional, fue siempre una conjunción de fuerzas locales afines a esta ideología:
Luego del triunfo de Yrigoyen entro en un proceso de virtual disgregación a
nivel nacional, aunque logro mantener su prestigio en varias provincias. Luego
de la revolución de Uriburu en 1930, volvió a ocupar el gobierno del país
con el nombre de Partido Demócrata Nacional y produjo las presidencias de
Justo, Ortíz y Castillo, ello debe atribuirse mas bien a acuerdos electorales
antes que a un autentico apoyo popular. Ø
Quienes admitieron tal acercamiento constituyeron el Partido
Conservador Popular, acaudillados por Vicente Solano Lima, nominado incluso
para la vicepresidencia, junto al doctor Campora, en las elecciones de 1973. Ø
Quienes categóricamente rechazaban todo acuerdo, formaron la Federación
de Partidos del Centro.
En los últimos años, del viejo
tronco conservador surgieron varias nuevas agrupaciones que han intervenido en
los comicios con suerte generalmente adversa, ya que han intervenido en los
comicios con suerte generalmente adversa, ya que nunca pudieron romper la
polarización “peronismo-antiperonismo” que dividía los votos del país.
Entre ellas podemos citar la Unión del Pueblo Argentino – Udelpa-, apoyada
un el prestigio del general Aramburu que, en las elecciones de 1964, obtuvo el
7% del total de sufragios.
También la Alianza Popular
Federalista, dirigida por Francisco Manrique, en las elecciones de 1973 alcanzó
el 3er. Lugar con el 12% de los votos, éxito que no repitió en las
elecciones siguientes, en las que se presento como Partido Federal. q El
partido Demócrata Progresista: A
fines de 1914, a puesta en practica el
sufragio universal y secreto, impuso al sector más democrático del
conservadorismo argentino el desafío de crear un partido moderno para
competir con la UCR. Su inspirador fue Lisandro de la Torre, quien desde 1907
lidera una organización política importante en Santa Fe: la Liga del Sur
santafesino y de la burguesía comercial de Rosario. Lisandro de la Torre buscó
el apoyo de los chacareros del litoral santafesino y de la burguesía
comercial de Rosario. Estas zonas se caracterizaron por la presencia de los
administradores de los principios políticos republicanos y laicos. El
programa del partido, postulaba la descentralización administrativa y la
creación de un régimen municipalista, la neutralidad del Estado en materia
religiosa, la enseñanza laica y legalización del divorcio. En el plano económico,
se postulaban medidas favorables a los pequeños y medianos productos
agropecuarios. En
las elecciones de 1931, una alianza de PDP (el partido demócrata progresista)
con el Partido Socialista presentó la formula presidencial Lisandro de la
Torre-Nicolás Repeta para enfrentare a los candidatos del conservadorismo. La
alianza fue derrotada a nivel nacional por Santa Fe y de Luciano F. Molinas
como gobernador de la misma provincia (1932- 1936). La acción opositora de
Lisandro de la Torre fue muy firme y tuvo repercusiones políticas. En
las últimas décadas, el PDP vio limitada su influencia a la Provincia de
Santa Fe. Su mejor resultado electoral fue en 1963, cuando obtuvo 12 diputados
nacionales. El PDP colaboró con el gobierno militar de 1976-1983. Esta
circunstancia provocó una crisis partidaria. En
la actualidad, los principales dirigentes del PDP son el diputado nacional
santafesino Alberto Natale y el dirigente porteño Rafael Martínez Raymonda. Con
los años, el partido alcanzó gran desarrollo en la provincia de Santa Fé y
en la de Buenos Aires, Córdoba y Corrientes sustentando los principios del
laicismo, municipalismo, defensa de las riquezas naturales del país y
protección a los pequeños productores rurales. Constituida
en 1955, como una reacción contra el progresivo izquierdismo del gobierno de Perón,
fue un intento de aplicar en nuestro país la fórmula política que con gran
éxito se había desarrollado en Italia y en Alemania, luego de la Segunda
Guerra Mundial. En
las elecciones de 1973 que dieron el triunfo al Justicialismo, las fuerzas
democristianas se agruparon en dos fracciones: ·
El Partido Popular Cristiano
de José Allende, formó parte del
Frente Justicialista de Liberación. ·
El Partido Revolucionario
Cristiano, de Horacio Sueldo
que se negó a tal entendimiento, acercándose al Partido Intransigente. El
primer partido de izquierda argentino fue el partido socialista fundado 1896 por
el medico Juan bautista justo. En su nacimiento concluyeron núcleos de obreros
urbanos, intelectuales, como José Ingenieros y Leonardo Quigones, y grupos
inmigrantes provenientes de Alemania, Italia y Francia. Desde
su fundación, los socialistas plantearon la necesidad de llevar a cabo
profundas transformaciones políticas y sociales. El
primer objetivo de su programa político sostenía la necesidad de implantar el
sufragio universal que incluía a las mujeres. Sostenía
la exigencia de limitar la jornada de trabajo a ocho horas, la educación
escolar obligatoria, gratuita, y laica, y la anulación de los contratos que
enajenaban las propiedades públicas. Los
socialistas formaban parte de un proceso evolutivo hacia la realización de su
ideal: una sociedad sin clases, sin explotadores ni explotados. En
Capital Federal, el Partido Socialista contó con el apoyo de obreros y de
sectores de la clase media. En 1904, Alfredo Palacios se convirtió en el primer
diputado socialista de América. Durante
los periodos de dictadura los Partidos Socialista y Conservador sufrieron las
consecuencias de la represión. A lo largo de su historia sufrieron distintas
divisiones como resultado de luchas internas. En
la actualidad, el partido socialista goza de alto prestigio, no sólo por el
nivel de sus dirigentes con figuras de la talla de Juan
B. Justo, Alfredo Palacios, Nicolás Repetto, y otros muchos, sino además,
por su constante prédica a favor de las clases necesitadas. Sin embargo, nunca
ha logrado ser un partido de arraigo popular. Tras
la revolución del 55, el Socialismo quedó escindido a raíz del problema del
entendimiento con el peronismo desalojado del gobierno: ·
El Partido Socialista Argentino,
proclive al entendimiento, y ·
El
Partido Socialista Democrático,
opuesto a todo trato.
El Partido Socialista afirma: ·
Que la clase trabajadora es oprimida y explotada por la clase
Capitalista gobernante ·
Que ésta es dueña de los medios de producción que dispone de
todas las fuerzas del estado para defender sus privilegios ·
Mientras los trabajadores ganan sólo lo necesario para vivir, una minoría
de Capitalistas vive en el lujo ·
Que la clase rica mientras conserve su libertad de acción no hará
sino explotar cada día más a los trabajadores.
q Nacimiento
de la oposición radical El
proceso de disconformidad fue tomando cuerpo durante el último cuarto del siglo
pasado, y se concretó políticamente a causa de la severa crisis económica
desatada durante la presidencia de Juárez Celman, y que desembocó en la
revolución del 90. Meses
antes, una importante asamblea popular reunió a todos los opositores al
oficialismo y decidió la formación de una Unión Cívica. Producida
la revolución, y tras las
primeras depuraciones, la agrupación pasó a llamarse Unión Cívica
Radical con la conducción fogosa del tribuno Leandro Alem. Tras
la muerte de Alem en 1896, asumió la conducción su sobrino Hipólito Yrigoyen
quien dio al partido forma definitiva. La
tesonera lucha de Yrigoyen y el civismo del Presidente Roque Sáenz Peña dieron
buen resultado: en 1912 se aprobó la ley que impuso en el país el “voto
universal, secreto y obligatorio”. Debido
al triunfo comicial en 1916, el Partido Radical ocupó el gobierno del país,
sucediéndose en la Presidencia, Hipólito
Yrigoyen, Marcelo T. De Alvear, y por segunda vez, Yrigoyen. En esos
años, el partido experimentó una nueva fractura: hacia 1924, un sector
importante, constituyó el Partido
Radical Antipersonalista, que no tardó en sumarse a la oposición y
posteriormente a los conservadores. Destituido
Yrigoyen por la revolución de Uriburu
de 1930, el radicalismo pasó a militar en la oposición durante las
presidencias de Justo, Ortiz y Castillo,
y continuó en ella luego de la revolución del 43 que posibilitó las
presidencias del general Perón. Desde
1930 a 1955, el radicalismo enfrentó internamente un proceso de adaptación a
los nuevos problemas políticos del país. En
1957 los que deseaban aceptar el apoyo de los peronistas para llegar al
gobierno, constituyeron la Unión Cívica
Radical Intransigente –la UCRI-, liderada por el doctor Arturo
Frondizi. Los restantes, opuestos a esta alianza electoral, configuraron
la Unión Cívica Radical del Pueblo
–la UCRP-, con la conducción del doctor Ricardo
Balbín. ·
Las elecciones del 58 dieron el triunfo a la UCRI. Frondizi duró 4 años
en el gobierno, y depuesto por los comandantes de las Fuerzas Armadas fue
reemplazado por el Dr. Guido. ·
En las elecciones de 1963 triunfó la otra fracción del radicalismo, la
UCRP, que llevó a la presidencia al doctor Humberto
Illia. ·
Con la dirigencia de Frondizi se constituyó el Movimiento
de Integración y desarrollo –el MID-. ·
El sector restante del partido no compartió el abstecionismo liderado
por el doctor Oscar Alende, mantuvo
la identidad y el nombre de UCRI. Años después pasó a denominarse Partido
Intransigente – PI-. En
la actualidad, el viejo tronco radical presenta sus tres ramas totalmente autónomas: ·
La rama tradicional abandonó el término “del pueblo” y volvió a
ser simplemente la UNIÓN CÍVICA RADICAL. Tras
el último proceso revolucionario y al reanudarse la actividad política,
surgieron nuevas líneas internas: una de ellas, la de Renovación y Cambio,
conducida por el doctor Raúl
Alfonsín, llevó al partido al triunfo de los comicios
presidenciales de 1983, adjudicándose el 52% de los sufragios. ·
El Movimiento de Integración y
desarrollo, orientado por Frondizi y Frigerio, unió su suerte varias
oportunidades con las fuerzas peronistas, integrando el Frente
Justicialista de liberación -el FREJULI-. El
partido intransigente, a su vez, en la misma confrontación comicial con la fórmula
Alende-Viale obtuvo el 2,4% del
total de sufragios. Su
fundador, Juan D. Perón, se inicio en la actividad política a raíz de la
revolución de 1943 que desalojo al Presidente Castillo. Su
liderazgo quedo consagrado el 17 de octubre de 1945. Cuatro meses después, una
conjunción de fuerzas políticas, entre ellas, un recientemente fundado Partido
Laborista, una fracción del radicalismo, y otros grupos independientes,
impusieron el triunfo de Perón para ocupar la presidencia desde 1946 al 52 y
reelegido desde ese año hasta su caída en 1955. Durante esa década, el
entonces denominado Partido Peronista alcanzo su definitiva organización,
supeditando a la persona de su jefe. Años
de prescripción: En
1955, y hasta 1973, por exigencia de las Fuerzas Armadas, el Partido Peronista
fue impedido de participar en todas las elecciones que tuvieron lugar durante
ese lapso. A raíz de esta tan prolongada proscripción, se disgrego en
numerosas fracciones, sobre todo en el orden provincial, las cuales profesaban
una discutida sumisión al Jefe del Partido. El conjunto de todos los
fragmentos, seguía siendo un poderoso movimiento del cual ningún gobierno podía
desentenderse. Sus
corrientes internas podían diferenciarse según sus relaciones con los
gobiernos nacionales. Ø
Una “línea dura, centrada alrededor de los dirigentes de la
Confederación General del Trabajo –CGT-, aunque se hallaba dividida por
distintos matices, se unificaba en pos de un mismo objetivo: la oposición a los
gobiernos, civiles o militares, que impedían la participación peronista en la
actividad política. Ø
Otra corriente, a la que podía considerarse como “línea moderada”
incluía a diversos dirigentes, y a la mayoría de las fracciones provinciales
articuladas en torno de una figura local: todos ellos configuraban una suerte de
“neoperonismo” y si bien reconocía el liderazgo ejercido desde Madrid, se
mostraban proclives a entenderse con los gobiernos nacionales. Ø
También se perfilaba una tercera línea, extremadamente radicalizada,
de neta inclinación izquierdista. Varias de sus ramas se autodenominan “
juventud peronista”, y sus planes inmediatos tendían a alcanzar el poder
mediante el empleo de la violencia, como paso previo a la imposición del
socialismo marxista en el país. Por
esos mismos años, el Partido Justicialista sufrió nuevos avatares. Vuelto el
orden constitucional, el Partido Justicialista, estructurado sobre sus dos
principales grupos de sostén, las fuerzas sindicalistas y los partidos
provinciales, participo en las elecciones generales de 1983. Sus candidatos
Luder- Bittel obtuvieron el 40% de los sufragios, perdiendo la primera elección
de su historial, pasando a ocupar así la primera minoría de las fuerzas políticas
del país. Conclusión
y principios partidistas Todos
los partidos se constituyen en base a una determinada ideología, es decir, de
acuerdo con principios fijos, que van a guiar la acción partidista y que van a
constituir como la brújula que marcará su rumbo. La DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
que define la identidad de un partido, se refleja ante todo en su CARTA ORGÁNICA,
a la que se considera como la Constitución interna del mismo. La Carta ha sido
elaborada tras cuidadoso estudio, y sometida a la aprobación de los Cuerpos
Constituyentes del Partido y posteriormente, presentada frente a la Justicia
Electoral, como garantía de su calidad democrática. Aprobada su Carta Orgánica,
y cumplidos los requisitos que ordena la ley, referidos a nombre, domicilio,
socios, emblemas y otros, además de su organización, autoridades, personería
y finanzas, el partido comienza su existencia. Publicación enviada por Bessonov Contactar mailto:kirill_bessonov@uol.com.ar Código ISPN de la Publicación EpZplVlkFydSmoFfya Publicado Sunday 7 de December de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | ||||||||||||