Monografias | La Conga se va y yo me voy tras ellaLa Conga se va y yo me voy tras ellaResumen: El presente trabajo persigue como objetivos una aproximación a un análisis de un cuento de Max Henríquez Ureña, en donde el autor aplica un breve estudio de todas las categorías narratológicas empleadas, así como ofrecer el carácter aportador del discurso narrativo en el plano linguo-estilístico, haciendo una valoración de la esfera funcional artística de la diégesis en el cuento. Por Introducción. El presente trabajo persigue como objetivos una
aproximación a un análisis de un cuento de Max Henríquez Ureña, en donde el
autor aplica un breve estudio de todas las categorías narratológicas
empleadas, así como ofrecer el carácter aportador del discurso narrativo en el
plano linguo-estilístico, haciendo una valoración de la esfera funcional artística
de la diégesis en el cuento. Por último, destacar otros valores que se
aprecian dentro del mismo. Con todo, no se pretende, sin embargo, llegar a
un estado conclusivo del análisis de La Conga se va... Consideramos que
tal vez no todo este dicho, no obstante los esfuerzos realizados. El discurso
diegético es muy rico, y tratar de llegar en este trabajo a una opinión
acabada se pecaría por defecto. En el plano narrativo, en cualquier obra, hay
mucha tela por donde cortar; en esta, se dan los primeros pasos. El autor está
dispuesto a recepcionar cualquier criterio de concordancia o discrepancia con lo
que aquí se expone. Él ha abierto las puertas a cualquier análisis sobre esta
conga santiaguera, tan rica en su paso arrollador por las calles indómitas,
atrapante y violenta; una conga que inspira a seguirla en sus ritmos, Aguilera
arriba, Enramadas abajo; una conga que ya viene y ya se va; ...y yo me voy
tras ella... I. Aproximación a un análisis de las
categorías narratológicas del cuento. La Conga se va...
en su nivel discursivo nos introduce en un relato sencillo, de argumento lineal:
dos mujeres, mientras regresan a casa a altas horas de la noche, luego de
participar en los bailes de la tumba francesa, tan populares en Santiago, son
importunados por un desconocido que intentaba presionarlos. Ante la impertinente
molestia, aparece Mario Luna, un hombre de tez negra, en ayuda de ambas y
derriba al desconocido. Juaniquita Lafori, nieta, y ma Juana, abuela, conocen de
este modo al joven que pronto entabla amistad con ellos. Con el tiempo, renace
una afinidad entre la joven y Mario Luna hasta que deciden hacerse novios. Por
él es conocida la afición de ella en los carnavales de Santiago, y
especialmente de las congas. Por primera vez, durante las celebridades festivas,
asisten al encuentro de una de las procesiones más llamativas del carnaval, en
donde los ánimos de Juaniquita se desbordan. A Mario Luna, sin embargo, no
parece entusiasmarle mucho y predice que la conga puede ser la desgracia
de la joven, por tanto, decide no volver mas con ella al mismo lugar. Juaniquita
acuerda salir con un amigo el día 26 de Julio, sin permiso de su abuela y
de Mario, al encuentro de la conga. Mientras baila, un hombre, con un
cuchillo en la mano parece importunarle pero Mario aparece y en un percance
entre ambos, el hombre pierde la vida. Me permito recalcar esta observación pero acotándola
con elementos más sustentadores: es un argumento lineal aparentemente sencillo,
como trataremos significar en nuestro análisis. La diegesis de este cuento
estructurado en mini capítulos o pequeños episodios nos devela un narrador
extradiegetico, apropiándome de las categorías narratologicas que apuntara
Genette[1] , o lo que bien
puede decirse como un narrador en tercera persona, omnisciente, que va develando
progresivamente la historia a un narratario aproximado al lector sin elementos
que indiquen pluralidad narratoria dentro del discurso narrativo. Si nos detenemos en las particularidades de cada
uno de estos mini capítulos para observar la evolución diegetico-narrativa,
vamos a significar algunos elementos que a mi juicio resultan trascendentales.
En la primera parte hay ausencia casi total del narrador. La apertura diegetica
se produce con la introducción de un dialogo, o más bien una disputa entre las
dos mujeres y el sujeto desconocido. Aquí el narrador solo aparece para acotar
la intervención de este personaje masculino y la irrupción de Mario Luna en
escena, intercediendo por las féminas. Es decir, el narrador solo acota a un
personaje y destaca una acción, la primera acción importante del cuento. En lo adelante, dentro de este mini capitulo la acción
ira develándose progresivamente a través del dialogo. Es a partir del
segundo mini capitulo en donde la aparición extradiegetica del narrador es
notoria y se mantendrá estable hasta el episodio final. Antes de entrar en las
premisas de la acción, nótese la riqueza diegética que de por si determinaran
la importancia de cada episodio en la formación del cuento a medida que
avanza la trama en la formación del cuento a medida que avanza la trama. Tal y como consignamos en el esquema anterior los
mini capítulos I y VI son diegéticamente más ricos en el discurso que el
resto que conforman a La Conga... en la diégesis narrativa. Ahora bien,
si nos detenemos a observar las fuerzas internas que hacen avanzar la acción y
acrecentar su interés, o lo que Salvador Arias hace bien en llamar motivaciones[2], es decir,
elementos cuya aparición representa un aporte nuevo a la estructura narrativa
que va acrecentando el interés, ya sea en el plano de la acción, de las ideas
o de los sentimientos de los personajes que se mueven dentro de la diégesis,
podemos encontrar las siguientes motivaciones esenciales: 1.
Un
hombre importuna a dos mujeres en una calle solitaria a las dos de la
madrugada.(capitulo I) 2.
Un tercer hombre interviene, derribando al primero que molestaba a las
mujeres. (I) En el melodrama clásico este tipo de
encuentros facilita una historia bastante lineal, casi siempre el final se
“conoce” por adelantado. Aquí la acción denotada da un paso de avance
para la asunción del cuarto personaje, por orden de aparición en la diegesis,
como héroe dentro de la trama. Ocurre una simultaneidad de “impactos” en el
discurso diegético. El primero es el puñetazo que el hombre último le propina
al primero, el segundo es el impacto de la aparición de este hombre y su
repentina acción, inesperada, que hace a la vieja exclamar. Con esto, ya digo,
este personaje ya denota que asume la categoría de héroe dentro de la diégesis
y que, tal vez, por alguna (pre) determinación de la omnisciencia narratológica,
este encuentro no sería casual en las vidas de estos personajes, como se
advierte después. Estas dos motivaciones, son a mi juicio, elementos
importantes que definen toda la trama del cuento. 3.
El
hombre decide acompañar a las mujeres hasta su casa. (I) Aquí estamos en presencia de una
categoría notable en el héroe promedio de las narraciones (melo) dramáticas,
aunque por ello no quiera decir que este cuento lo sea. La Conga se va...
denota la vena trágico-dramática, amén de las intenciones estéticas que haya
significado su autor, las cuales referiré mas adelante. Decía de
cualidades notables, cortesía, caballerosidad, nobleza, etc. 4.
El
hombre se presenta: “Mario Luna, pa servirle” (I) Es curiosa la apertura de este
cuento. Ninguno de los personajes se dan a conocer por sus nombres al principio,
es decir, el narrador extradiegético no se entromete refiriéndonos los nombres
de sus personajes, sino que los deja actuar libremente. Por boca de ellos
conocemos sus santos y señas y esto, por supuesto, es significativo que se
tenga como motivación dentro del cuento. Lo mismo pasa con las mujeres: 5.
De
las mujeres, la menor es Juaniquita Lafori, nieta; la otra es ma Juana, su
abuela y dicen regresar de la tumba francesa. (I) 6.
Juaniquita Lafori reconoce su afición y preferencia por las congas de los
carnavales de Santiago de Cuba.(I) Aquí conocemos otro elemento
importante: la primera referencia al tema del cuento: la conga santiaguera.
Una de las mujeres, la joven precisamente, manifiesta su predilección por el
baile en las calles ante el paso arrollador de la conga. 7.
Ma Juana manifiesta su descontento. “Un día saldrá deay con la boca
rota y jata con puñalá en er corasón.”(I) Esta motivación es otro develamiento
progresivo. La tradición carnavalesca en Santiago es grande. Yo diría que muy
fuerte. Actualmente se afirma que es el mejor carnaval de Cuba y uno de los
mejores de Latinoamérica. Pero un carnaval sin conga en Santiago es como un
carnaval sin zamba en Brasil: no es carnaval. Y una conga en Santiago
donde no encuentre pelea no es conga, aunque claro, se me preguntará qué
importancia reviste ese elemento para que sea catalogado como motivación. Dígase
entonces que para un lector avesado, si es santiaguero sobre todo, asocia el título
del cuento y las palabras de ma Juana, y no le será muy difícil concluir
–aunque precipitadamente- que el desenlace final de esta historia no debe
augurar un desenlace feliz. 8.
Las
mujeres se despiden de Mario.(I) 9.
gradualmente, Mario frecuenta la casa de ma Juana y su nieta.(II) 10.
Los anhelos y deseos de
Juaniquita Lafori y su predilección por el baile callejero (II) Juaniquita Lafori ansiaba romper la
paz de aquélla vida que le impuso la abuela, tal y como nos dice el narrador.
Este instante de ensoñaciones y anhelos no son mas que los deseos de la clase
baja de la sociedad de romper con sus ataduras, de producir el salto
social necesitado. Por supuesto, en el (melo) drama la heroína es la
manifestación vivificante de un mito tan viejo como la existencia misma del
hombre, del cual ya trate en otro trabajo[3], y pretende el
salto que propicia el cambio de clase social y lo logra, todo mediante
mecanismos (in)verosímiles, pero a diferencia de esta historia, los deseos de
Juaniquita Lafori son solo reflejo de su necesidad constante de enajenación de
la realidad cotidiana, de evasión, en donde realiza un rol importante la
imaginación. 11. “Al
poco tiempo de conocerse son novios” (II) 12.
Se acercaban los
carnavales de Santiago. (III) Otro punto clave que acrecienta el
interés. 13. Juaniquita
le pide a Mario que la lleve. Este se resiste. (III) 14.
Finalmente Mario accede.
“Dios quiera que to salga bien” 15.
El día de la conga. Mario y
Juaniquita se reúnen en una esquina en espera de la conga (IV) 16.
Viene la conga. (IV) En este punto, la trama alcanza su
primer punto clímax. La presencia de la conga y su empuje deja extasiados a la
pareja. En este episodio, como en el último, se acentúa la carga dramática
que va enriqueciendo paulatinamente a la trama, como se observa en las
motivaciones que a continuación se relacionan. 17. La
pareja se une al grupo de amigos de Mario. Comienzan a bailar mientras avanzan
(IV) 18.
En medio de una repentina
confusión de la multitud, Juaniquita se percata de la ausencia de Mario. Siente
temor (IV) Ante la repentina desaparición de su
novio ella se abraza a Panchito, un amigo de Mario, dejándose arrastrar por la
muchedumbre. Perplejidad, incertidumbre, todo se agolpa en el semblante de la
joven. 19. Mario
reaparece y la arranca de aquella multitud de gente. “¡Mardita sea la hora en
que te yebe a la conga! (IV) Aquí disminuye la tensión cuando
proporcionalmente decrece el peso dramático. 20. Regresan
a casa. Juaniquita le pide que la lleve nuevamente. (IV) 21.
“No me hable mas de conga
que pué sé tu desgrasia! (IV) Y este último instante es un súbito
arrebato de tensión, de suspenso. Si el narrador hubiera suprimido las
acotaciones finales y la frase fuera solo el final de este episodio, los
resultados fueran mucho más sorprendentes. 22. Ante
la negativa de Mario, Juaniquita se pone de acuerdo con Panchito para que la
lleve a la conga. Mario los observa. (V) 23.
Juaniquita es llevada a la
conga por Panchito. Impresiones diferentes al último día que habían
acudido con Mario, sobre la conga. (VI) En este ultimo episodio comienza el
desenlace final de la trama. Nótese como el narrador nos introduce en una atmósfera
completamente diferente a nuestra primera asistencia al paso de la conga. Estas
impresiones no solo las perciben los personajes. La muchedumbre ofrecía un aspecto extraño y lúgubre que le infundía
temor. Al cabo de tres días consecutivos de euforia carnavalesca, las
voces enronquecidas ponían graves notas de miserere en la tonada popular, que
el cansancio hacia mas pausada... Mediante símbolos, el narrador nos
adelanta el presagio de un fatídico final: En el aire flotaban, sacudidos
por el viento quemante de la canícula, extraños símbolos que aparecían
como absurdo remate de pértigas descomunales. Un penacho de plumas rojas,
a modo de plumero; un estandarte negro en cuyo centro sonreía una calavera... Junto al macabro estandarte Juaniquita vio refulgir un relámpago. 24.
Juaniquita, asustada, se
percata de la presencia de un desconocido que empuña un arma blanca. (VI). En este punto nuevamente alcanza
plenitud el peso dramático de la trama. Observemos como casi con una
descripción cinematográfica, si el narrador nos devela progresivamente
esta imagen como acabada de salir del lente de una cámara, puesta ante
nuestros ojos. Alzó
los ojos y vislumbró muy cerca una mano negra que esgrimía un puñal; luego,
un brazo lustroso como el alquitrán; por último, el rostro sonriente y
terrible de un gigante de ébano, iluminado por una doble hilera de blanquísimos
dientes, que le parecieron enormes como los de un puerco cimarrón. 25. Juaniquita
quiere huir pero Panchito se lo impide. La besa (VI) 26. El negro con el arma le arrebata la
joven a Panchito (VI) 27. “Con furioso golpe una mano fuerte
separo de la cintura de Juaniquita el brazo fornido que la ceñía: era
Mario.(VI) Mario
Aparece. Con esta Aparicio del héroe la trama adquiere matices (melo) dramáticos.
La joven que ama esta en peligro y el héroe responde como por instinto. La
Aparicio de este personaje no se justifica. Responde a los rejuegos de la trama,
son mecanismos que el autor conoce, si no los conoce, los maneja muy bien. Sin
embargo, el desenlace final transforma al héroe develando un cierre climático,
clave. Las motivaciones reflejan el último punto clímax de la trama: 28. El negro se molesta levantando su puñal.(VI)
29. “¡Mario, que te matan!”(VI) 30. Mario, en un intento por defenderse
se desploma en brazos de Juaniquita.(VI) 31. “La conga se va/ y yo me voy tras
ella...”(VI)
Hice referencia mas arriba que este final de suspenso
ha trasformado al héroe. Y es que, con su muerte, Mario adquiere matices trágico-dramáticos,
como toda esta obra. La trama termina en el punto mas encumbrado en la diégesis;
nótese como el suspenso dramático es una fuerte arma para la construcción del
discurso diegético en el relato. Con
todo, podemos resumir las motivaciones encontradas en cada uno de los capítulos
de la historia: Cuadro no. 1 Motivaciones Episodios Motivaciones I 1 a la 8 IV 15 a la 21 II 9 a la 11 V 22 III 12 a la 14 VI 23 a la 31 Cada
una de estas motivaciones principales representan un cambio en la acción,
acrecentando su interés y su intensidad dramática. En el grafico 2 hemos
tratado de representarlas de una forma sui géneris, significando que en
la línea horizontal de abajo viene a ser la extensión total del texto
delimitado en episodios –los seis- y la línea vertical el numero de
motivaciones encontradas. Ahora bien, cada una de estas motivaciones son
ubicadas en el grafico dentro del párrafo en que fueron encontradas, y si se
unen con una línea discontinua los puntos que estas enumeran, obtendremos
una línea que va denotando el aumento de la acción en la diégesis. Para su comprensión debemos apoyarnos en el
cuadro auxiliar no. 1(vid antea) en donde se especifican los episodios en
que se divide el cuento y el numero de motivaciones encontradas en cada una de
estos. 1.1. El cronotopo en la diégesis del
cuento. Un análisis de los estudios narratológicos
presupone un breve acercamiento a las cualidades cronotópicas que pueden
desentrañarse dentro del discurso narrativo. La Conga se va... nos revela algunos
elementos notorios del tiempo y espacio en que se desarrolla la historia, pero
esto no quiere decir que tenga un carácter ilativo. Veamos: En el primer episodio, toda la trama se
desarrolla en un ambiente nocturno. La intervención del primer personaje
masculino que aparece en el relato nos deja atrapar ese elemento importante que
permite ubicar la hora o el intervalo de tiempo en que comienza la diégesis: “-¡Adio! ¿Qué se habrá figurao la
negra vieja? ¡Ni que la chiquita fuera de seluloide! ¿De donde vendrán a las
dos de la mañana?...”
A las dos de la mañana puede ser una hora precisa,
demasiado exacta. Al menos tenemos la certeza de que a partir de ese momento
hasta que las mujeres se hacen acompañar por Mario hasta su casa, la diégesis
se sitúa entre ese intervalo de tiempo: de las 2 de la mañana en adelante. Asimismo, el sitio en donde se ubica la casa en donde
ellas viven. En San Mateo esquina a Calvario. ¿Qué puede deducirse de
ese instante? La acción se ubica en la ciudad de Santiago de Cuba, aunque este
dato sobre la ciudad se nos explicita mas adelante, con algunos momentos en la
dirección antes mencionada y en otras calles periféricas o aledañas al centro
de la ciudad. Ya,
en el dos, el elemento referencial del tiempo pierde todo rasgo consecutivo a la
acción anterior al primer episodio. “Mario volvió días después...” nos
ubica en un instante cualquiera. Más adelante se asocian otras referencias
retrospectivas del cuento evocando la historia de los personajes, y después
dice. “Mario escuchaba entretenido durante horas...” y otras veces (...)
daba desde la acera las buenas noches y se detenía en la ventana a hablar con
Juaniquita”. Es evidente que Mario frecuentaba la casa pero las
referencias del tiempo son demasiado superfluas e inconsistentes para un análisis
meritorio puesto que pierden todo carácter de hilaridad, es decir, no se
resisten al más profundo análisis cronotópico. Después sigue “En mas de
una reunión familiar...” y “Al poco tiempo de conocerse eran novios” En III, el episodio se inicia con otro elemento
temporal. “Se acercaban los carnavales de verano” En Santiago, las citas
festivas se celebraban a finales de Julio como tradición. El lector puede
encontrar en esto alguna leve ubicación aunque mas abajo, el narrador nos ubica
en el tiempo determinado por si mismo pero sin rasgos de precisión todavía.
“-¡Estos carnabale sí que ban a tar bueno!- decía Mario a Juaniquita en los
primeros días de Julio.” Sin embargo, el día esperado por Juaniquita, el día
que sale la conga, puede precisarse con exactitud de fecha: 24 de Julio.
Toda la acción en este episodio ocurre este día; y en V la noche del día
siguiente, es decir, la del 25 de Julio. En el VI, es la mañana de la
Santa Ana, el 26 –tan histórico para los cubanos, pero muchos años antes- día
en que ocurre la muerte de Mario. En resumen, podemos significar lo siguiente: Capítulos Referencias cronotópicas Capítulo I La acción se desarrolla alrededor de las 2 de
la mañana de un día X en Santiago de Cuba. Espacio: calles de la ciudad,
cercana a San Mateo, esquina a Calvario Capítulo II Referencias temporales: sin ilación, con
breves elementos retrospectivos. Capitulo III: Primeros Días de Julio. Espacio. El mismo
lugar. Se acercan los carnavales de Santiago (mes Julio) Capítulo IV: La acción se desarrolla el día 24 de Julio.
Espacio: calles cercanas al centro de la ciudad Capítulo V Noche del 25 de Julio. Espacio: casa ubicada en
San Mateo esquina a Calvario Capítulo VI: 26 de Julio. Calles de la ciudad. 1.2. Finalmente quiero hacer asistencia a los moldes lingüísticos
empleados por el autor: la narración, descripción y el diálogo. Tal y como se
aprecia en este gráfico, el predominio del diálogo en cada una de las
partes del cuento es notoria: Cuadro no 3. Capítulo I:
Diálogo Introducción Capítulo II Predominio de la narración.
Se ofrecen algunos elementos descriptivos. Desarrollo Capítulo III Predominio del diálogo.
Se ofrecen algunos elementos narrativos Desarrollo Capítulo IV Narración- descripción y dialogo.
Desarrollo Capítulo V Diálogo. Algunos elementos narrativos Desarrollo Capítulo VI Predominio de la
narración. Algunos elementos descriptivos y diálogo.
Desenlace o final.
II. Hacia una valoración de la esfera
estilística del estilo funcional artístico. Ofrecer en síntesis el carácter aportador del cuento
en el plano linguo estilístico, presupone un escrutinio de la esfera estilística
funcional artística en el plano diegético. Sin embargo, dentro de esta, nos
interesa mas adentrarnos en el estilo artístico lingüístico considerado como
enunciado lingüístico o como estilo funcional de la lengua literaria. El estado lingüístico del idiolecto o lenguaje
individual de la obra de este autor, es decir, los hábitos del habla de una
persona individual en un tiempo dado y que se halla, pues, a medio camino entre
la lengua, habrá de limitarse y concentrarse en el análisis lingüístico de
los componentes característicos que determinan la obra del escritor. Puesto que
en un análisis lingüístico del estilo artístico se hace abstracción de los
factores externos que no se reflejan directamente (pero también indirectamente)
en el lenguaje del autor, tomándose en consideración los factores extralinguísticos
que sí influyen en el autor y su lenguaje. Ejemplo, influencia del ambiente
social, influencia del desarrollo de la sociedad, etc. Habíamos significado que en La Conga se va...
el diálogo es un factor determinante dentro de la diégesis del cuento. Pero es
mucho más: el diálogo es el protagonista principal en la diégesis del cuento.
El autor da un marcado énfasis al lenguaje en cada uno de los personajes
tratados. Más que a la historia misma, se nos devela la riqueza de un lenguaje
popular que no precisamente refiere deformaciones semánticas sino deformaciones
contextuales en el discurso del habla. Con esto, el autor refleja una estampa de
la población negra de la ciudad de Santiago de Cuba, aunque con matices
superficiales y pintorescos, limitándose solo a denotar el lenguaje como lo
hicieran otros exponentes del movimiento negrista de la intelectualidad
literaria cubana a inicios del pasado siglo. Ahora bien, Max Henriquez Ureña[4] no formó parte
del movimiento negrista que prendiera en esta época, pero es loable destacar
que en el mismo año en que se escribe el cuento aparece publicado Motivos de
son de Nicolás Guillén en la pagina Ideales de una raza del Diario de la
Marina. En esta pagina, el poeta Nacional que ahora cumple su centenario de
natalicio, divulgaba los valores intelectuales del negro y orientaba su
contenido de lucha contra la discriminación racial. Con Motivos de Son, alcanzó
gran popularidad por la gracia espontánea, el plástico retrato de cuadros
costumbristas y su tremenda originalidad. La intención fundamental era captar
rasgos muy cubanos mediante la pintura de personajes y situaciones reales,
tratados un tanto caricaturescamente. Es notable cierta influencia del movimiento en este
cuento de Max aunque no perteneciera al grupo negrista. A diferencia de este, en
La Conga..., no se pinta la caricatura fresca del pueblo cubano, en específico
del santiaguero, sino una idiosincrasia pura y genuina, mezclada con sabores de
la más fina cultura y tradiciones carnavalescas. El pueblo santiaguero, con su
lenguaje característico es el verdadero protagonista de este cuento. Bibliografía consultada. 1. Arias,
Salvador: Búsqueda y análisis. Editorial Pueblo y Educación, La Habana 1979. 2. Colectivo
de autores: Narratologia Hoy, Editorial Pueblo y Educación, La
Habana 1981
3. Colectivo
de autores: El Autor y su obra. Literatura Cubana, Editorial Pueblo y
Educación, La Habana 1983 4. Henríquez Ureña, Max:
La Conga se va..., fotocopia del cuento facilitada por la profesora Dra.
Elsa Montoya. Lic. Ronald Antonio Ramírez Castellanos, 2003. Departamento de Letras Facultad de Humanidades Universidad de Oriente
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