Monografias | Desarrollo Local: se necesitan actores y actricesDesarrollo Local: se necesitan actores y actricesResumen: El departamento de Rocha tiene potencialidades intrínsecas que hacen que su desarrollo parezca al alcance de la mano; sin embargo esa mano, esas manos, no aparecen. El departamento de Rocha tiene
potencialidades intrínsecas que hacen que su desarrollo parezca al alcance de
la mano; sin embargo esa mano, esas manos, no aparecen El desarrollo local se basa en el impulso de
quienes llevan adelante propuestas e iniciativas que sinteticen los signos de
identidad y las potencialidades locales con las claves del contexto. Cada vez más
se necesita de actores organizados pero... el gran déficit del interior es la
ausencia de masa crítica generadora de iniciativas consensuadas, viables y de
largo plazo. El contexto Rocha, departamento del este uruguayo, cuenta con
70.000 habitantes distribuidos en unas 10 localidades con más de 500 habitantes
del interior territorial y otras tantas más pequeñas pero de alto crecimiento
estacional ubicadas sobre la costa atlántica. El departamento tiene una baja
densidad poblacional pero un crecimiento intercensal más alto que el nacional
(9,6 por mil contra 5,6)1. El arroz, la ganadería, la pesca y el turismo
son los principales rubros económicos del departamento. Estos rubros y la
existencia de frontera con Brasil han producido fuertes relocalizaciones de
población intercensales, fundamentalmente en torno al Chuy (segunda tasa de
crecimiento del país), Lascano y La Paloma, viviendo en la capital
departamental solo el 37% de la población. En cuanto al mercado del empleo, la Encuesta
Nacional de Hogares de 1993 muestra una tasa de actividad sensiblemente mayor y
una tasa de desempleo urbana menor que la del conjunto del interior urbano (6,6%
contra 8,2%). Estos datos parecen contradictorios con la
percepción predominante en los habitantes del departamento. Observando mejor
las cifras, se puede concluir que Rocha cuenta con una fuerza de trabajo con
bajo nivel de salarización y una importancia relativa alta de las ocupaciones
por cuenta propia, forma de empleo muchas veces informal, irregular o inestable
y fenómeno común a los departamentos fronterizos. Todo esto permite caracterizar a Rocha como un
departamento de nivel socioeconómico medio-bajo (30% de los hogares con
Necesidades Básicas Insatisfechas), situación sólo relativizada por el efecto
frontera o por una buena temporada turística. Valor agregado territorial Desde 1976 el territorio de Rocha y de otros
departamentos del este del país, integran la denominada Reserva de Biosfera Bañados
del Este. Una reserva de biosfera es un área protegida terrestre, costera o
marina, ecológicamente representativa e internacionalmente reconocida dentro
del marco del Programa del Hombre y la Biosfera (Man and the Biosphere, MAB) de
la UNESCO. Las áreas silvestres protegidas son espacios
naturales de extensión variable, con valores paisajísticos especiales, donde
ocurren procesos ecológicos y evolutivos y donde pueden promoverse, a través
del manejo de sus recursos, la conservación y el desarrollo sustentable.
Autoridades, científicos, gestores de los recursos, productores y la población
local deben cooperar para elaborar un modelo de gestión de las tierras y de las
aguas, que permita satisfacer las necesidades del hombre, preservando al mismo
tiempo los procesos naturales y culturales y los recursos biológicos. Sin actores y actrices no hay desarrollo local “Actores locales” son aquellos “agentes
que, en el campo político, económico, social y cultural formulan propuestas
que tienden a capitalizar mejor las potencialidades locales”. El desarrollo local se realiza entonces en función
del impulso de quienes llevan adelante propuestas e iniciativas que sinteticen
los signos de identidad y las potencialidades locales con las claves del
contexto. Se necesita de actores organizados pero... el gran déficit del
interior, es la ausencia de masa crítica generadora de iniciativas
consensuadas, viables y de largo plazo. Fernando Barreiro2
habla de tres categorías de actores: los ligados a la toma de decisiones (político-institucionales),
los ligados a la acción sobre el terreno (la población y todas las expresiones
activas) y los ligados a técnicas particulares (expertos-profesionales). Las lógicas
de estos actores potencian o diluyen las expresiones del desarrollo local. Las intendencias del interior y los partidos políticos
que han ejercido el rol ejecutivo de las mismas, han tenido durante buena parte
de este siglo una impronta fuertemente paternalista. Su relación con la
sociedad local se ha apoyado en actores políticos barriales que dependieron
para su legitimación, de la respuesta inmediata y concreta de la Intendencia a
una demanda (generalmente individual) de un vecino de su barrio. Esto ha dado
buenos frutos en lo electoral para el partido en el poder, pero ha vaciado de
contenido a las comisiones barriales y ha frustrado buenas oportunidades de
interrelación positiva para el desarrollo de iniciativas desde el barrio, la
localidad o la microrregión. Por otro lado, en muchos departamentos del
interior, la ausencia de colectivos formadores de cultura solidaria y de
iniciativa como los sindicatos, las cooperativas, universidades y los propios
empresarios, ha impedido establecer una red de intereses que permitan plasmarse
en proyectos de desarrollo local. La iniciativa económica Rocha tiene un fuerte potencial para iniciativas
de desarrollo local en sus recursos naturales y culturales en el marco de la
denominación de Reserva de Biosfera por la UNESCO, utilizándola tanto como
herramienta de conservación de sus recursos así como elemento de atracción o
marketing. El desarrollo racional de la pesca en barcos que
se adecuen a la escala local de producción, con buena capacidad de frío en
tierra y su elaboración posterior en el territorio hasta terminar en productos
con denominación de origen y alto valor agregado, es una alternativa de
conservación y desarrollo sustentable de un recurso de alta calidad. La
presencia de barcos atuneros extranjeros en el Puerto de La Paloma así lo
indica, aunque el proceso se haga hoy en otro país. Las experiencias de “agro y ecoturismo”,
complementarias de la más conocida aunque sumamente estacional y “argentino
dependiente” propuesta de “sol y playa”, abren un amplio espacio de
trabajo en el medio rural. Esto vincula el rescate de viejas tradiciones, usos y
costumbres, con el desarrollo de roles hasta ahora desconocidos como los de guías
de naturaleza, educadores ambientales y guardaparques, entre otros. Estos “nuevos” servicios se complementan con
formas de gastronomía con “sabor local” en base a la utilización de
recursos como las carnes blancas frescas de los pescados más tradicionales (brótola,
corvina, lenguado, abadejo) o el conocido bacalao de Punta del Diablo y Valizas.
Pero también de elementos “únicos” de la zona rochense como los camarones,
la pulpa de sirí, la carne de ñandú, los derivados del butiá, las carnes
vacunas y ovinas criadas en campos naturales y cercanos al mar. Si a esto se agrega la promoción de la producción
de alimentos y artesanías naturales elaboradas con fibras vegetales (cardo,
paja, mimbre, palma) o con materias primas animales como la lana, el cuero, las
vértebras y de materiales como la cerámica, se está hablando de rescate de la
identidad local pero también de la generación genuina de puestos de trabajo. El gobierno local tiene un papel importante a
cumplir en distintos planos que van desde la capacitación de los recursos
humanos, el rescate y la transmisión de habilidades adquiridas por viejos
pobladores, y la promoción de la calidad y el diseño en los productos finales.
Pero también en la mejora de los equipamientos a través de créditos y fondos
rotatorios, en la creación de una imagen corporativa de los productos y
propuestas turísticas locales y en la búsqueda activa de nuevos mercados en
asociación con los emprendedores locales. La iniciativa social territorial Las once juntas locales, los centros barriales y
culturales ubicados en las principales ciudades y pueblos del interior, hacen
que el proceso descentralizador tenga buenos y ya legitimados escenarios donde
pueden interactuar la Intendencia Municipal con los actores locales que aportan
las iniciativas y necesidades de pueblos y ciudades. Pero hasta ahora la política
clientelista los ha reducido a lugares de reparto de canastas de alimentos,
chapas o arreglos de calles. Las juntas y otras oficinas municipales podrían
transformarse rápidamente en Agencias de Desarrollo Local a través de las
cuales canalizar iniciativas e información sobre los múltiples y a veces mal
manejados o difundidos fondos de promoción de las microempresas y de la
producción: ONGs, Programa de Reconversión y Desarrollo de la Granja (Predeg),
Programa Nacional del Pequeño Productor Agropecuario (Pronappa - FIDA),
Programa de Validación Tecnológica (Prova), de reconversión laboral (Fondo de
la Junta Nacional de Empleo o de desarrollo cultural) entre otros. El caso del
Centro Cultural de La Paloma, en los aspectos de cogestión con los vecinos de
la localidad, parece ser un desafío cuya probabilidad de éxito se puede
descontar. Una simple PC y un enlace a Internet pueden convertir a estos centros
en aglutinadores de la oferta de la producción económica, cultural y
patrimonial local y de la demanda regional. La iniciativa institucional El gobierno local padece una endémica debilidad
institucional como administrador del territorio, debilidad compartida con las
demás instituciones nacionales. Hechos como la ocupación irregular de espacios
costeros, son la prueba de esa indolencia. En lo institucional entonces, se debe tener una
actitud política clara de impulso y fortalecimiento de actores colectivos como
las comisiones y las ligas de fomento y las asociaciones sectoriales
(productores agropecuarios, pescadores, artesanos, apicultores, gastronómicos,
hoteleros, agentes inmobiliarios, transportistas, operadores de agro y
ecoturismo entre otros). Y el apoyo y fomento de organizaciones de segundo y
tercer grado como la Corporación Rochense de Turismo y de formas
institucionales mixtas de coordinación entre lo público y lo privado. El proceso de fortalecimiento institucional,
seguramente de base territorial, no podrá ser un acto de buena voluntad único,
emanado del sistema político local, sino que deberá ser el resultado de un
proceso de organización del sistema local de actores que, generado en espacios
de concertación, precipite el necesario crecimiento cualitativo de los
gobiernos y la red de actores locales. Si como se sostiene en el título, lo que se
necesitan son actores, deberá promoverse un sistema de agentes de desarrollo
local, que identifiquen, organicen y animen a las instituciones de la sociedad
civil, proceso en el que la voluntad política del gobierno local es
fundamental. En el interior ya se observa la puja entre el
viejo modelo de ¿políticas? municipales luchando por mantener su clásico
funcionamiento mañoso y paternalista y la creciente aunque todavía tímida
confrontación de la propuesta progresista alternativa. Es en estos precisos momentos cuando el ciudadano
debe optar entre ser protagonista en la gestión del desarrollo local o
“mirarla de afuera”, como hasta ahora. _______
* Carlos Fagetti,
asistente social universitario con avanzados estudios de agronomía y posgrados
de Desarrollo Local y Gestión Pública del Turismo. Publicación enviada por Carlos Fagetti y José Luis Olivera* Contactar http://www.escenario2.org.uy Código ISPN de la Publicación EpZpyyyVVZwCLumgnZ Publicado Friday 5 de December de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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