Monografias | Planes estratégicos de Bahía BlancaPlanes estratégicos de Bahía BlancaResumen: Antecedentes y logros. El objetivo del presente trabajo es estudiar el plan en sus distintas etapas, la metodología utilizada y el objetivo del mismo. Asimismo, creemos necesario analizar previamente las transformaciones políticas y económicas a nivel nacional e internacional que provocan la tendencia en el orden local y regional de avanzar sobre nuevos escenarios con una participación activa por parte de los municipios y de la comunidad que se asocian para alcanzar metas de desarrollo económico. INTRODUCCION El objetivo del presente trabajo es estudiar el plan en
sus distintas etapas, la metodología utilizada y el objetivo del mismo. Asimismo, creemos necesario analizar previamente las
transformaciones políticas y económicas a nivel nacional e internacional que
provocan la tendencia en el orden local y regional de avanzar sobre nuevos
escenarios con una participación activa por parte de los municipios y de la
comunidad que se asocian para alcanzar metas de desarrollo económico. Asociado al proceso de reforma del Estado se observa un mayor
interés de los ciudadanos por aspectos de la ciudad, la participación de
gobiernos locales con organizaciones de base para ejecución de obras,
asociaciones para generar consorcios o entes de carácter intermunicipal,
presupuestos participativos, etc. "Todos estos fenómenos están mostrando una novedosa
articulación público-privada, una mayor asociatividad horizontal de los
municipios entre sí y la incorporación de nuevos roles económicos y sociales
a sus gestiones". "Se trata de nuevos escenarios donde, al mismo tiempo
que se manifiestan señales de innovación por aumento de las actividades
municipales y de las expectativas de la población sobre la misma, también se
producen fenómenos de declinación y estancamiento de comunas enteras, de
diferenciación creciente entre regiones y ciudades, de huelgas de empleados públicos,
cortes de rutas y explosiones sociales. Por otro lado se produce también una
suerte de revitalización de la esfera local, y por otro, el municipio aparece
como punto de condensación de la fragmentación social, de la crisis de
mediaciones y de la falta de recursos". Según Daniel García Delgado (1)
se puede pensar en dos factores impulsores de los nuevos escenarios: la reforma
del Estado y la Globalización. El proceso de reforma estructural llevado a cabo desde
comienzos de los años noventa sobre el Estado central tiene impactos en lo
local. En primer lugar, la estabilización económica a partir del Plan de
Convertibilidad se convierte en un fuerte posibilitador de la mejora de la
eficacia y eficiencia de la gestión, al posibilitar el cierre de cuentas y un
mayor control sobre el equilibrio fiscal municipal, apuntar a la obtención de
determinados objetivos, presupuestos equilibrados, todo lo cual se volvía de
difícil realización en procesos de alta inflación. En segundo lugar, las políticas de descentralización han
significado la cesión de competencias a provincias y municipios en el área de
la política social. A la gestión de los servicios urbanos tradicionales se le
unen los de salud, educación y asistencia a grupos de riesgo, y estos
requerimientos de mayor respuesta implican la necesidad de contar con mayor
capacidad de gestión. La reforma institucional del proceso de consolidación
democrática, por último, favorece estas tendencias de reforzamiento de lo
local. En la Constitución de 1994 se hace expresa mención a la
autonomía municipal, y esta orientación se incorpora en numerosas
constituciones provinciales de los ‘80 y ‘90. El impacto de la Globalización. En este marco los estados
nacionales pierden capacidad de regulación y soberanía, y pasan a competir
entre sí por hacerse atractivos a la inversión externa, por flexibilizar y
reducir impuestos. También lo hacen los estados provinciales y municipales. La Globalización genera cambios en los patrones de
localización de las empresas privilegiando consideraciones territoriales y
relaciones más competitivas entre las ciudades, originando nuevos espacios
industriales; genera una nueva estructura de oportunidades pero también
promueve una mayor desigualdad del ingreso y de la riqueza. Provoca la inquietud
de la competitividad en las distintas ciudades por la pérdida de puestos de
trabajo, el aumento de la desigualdad social despertando preocupación por la
capacitación y la educación como insumos claves de la nueva forma de producir. En síntesis, la descentralización y la Globalización están
generando más tareas a resolver por los gobiernos locales y nuevos desafíos a
enfrentar en lo político, lo económico y lo social, obligando a los municipios
a efectuar un replanteo de su organización, misiones y funciones. Y este
proceso está desplazando el anterior modelo municipal tradicional de carácter
autárquico y clientelar, hacia otro de carácter gubernativo, que comienza a
producirse a través de tres áreas de innovación: la político-institucional,
la económica y la social. El pasaje del modelo de gestión burocrática de
actuación autorreferenciada al "gerencial" parte de la búsqueda de
mayor eficacia-eficiencia en las organizaciones, principalmente vinculada a la
racionalidad del gasto y apuntando a reducir el tiempo entre la decisión política
y la ejecución administrativa. Este proceso tiende a fomentar el buen manejo de fondos públicos,
la planificación y presupuestación en tiempo y forma, impulsando la realización
de presupuestos por programa, así como la informatización del municipio. La
eficacia está vinculada a la calidad de los servicios, a un ciudadano
redefinido como cliente, consumidor o usuario, lo que supone una lógica de
gestión basada en la demanda más que en la oferta y en la necesidad de
suministrar información y capacidad de control a los ciudadanos. Por ello, dice
Brunner, frente a la crisis actual, lo que se requiere es un "Nuevo
Contrato Social" entre las instituciones, la sociedad y el gobierno. Este
nuevo contrato se debe fundar en dos ejes: la rendición de cuentas y la
evaluación institucional, por un lado, y la diversificación del presupuesto público
mediante criterios racionales, por el otro. Si bien en gran parte de los municipios todavía está
presente el modelo tradicional de gestión muy dependiente del gobernador de la
provincia con centralización de las decisiones y acumulación política vía
obra pública, el mismo empieza a mostrar indicios de agotamiento. Porque las
mayores competencias con menores recursos obligan a los municipios a tener que
hacer más eficiente la gestión y esto revela las limitaciones de ese modelo
político tradicional para generar recursos y promover otra disposición de la
sociedad civil a participar. Se observa el surgimiento de otra forma de
acumulación basada en una articulación con organizaciones de la sociedad
civil, y una búsqueda del consenso, dialógica, cooperativa, basada en la
eficacia, el control, la transparencia, pero también en la generación de
compromisos a partir de perspectivas compartidas sobre la sociedad local
deseada. De esta manera, se retoma una visión de la política basada menos en
una concepción estratégica del poder y más en una concepción comunicativa y
comunitaria del mismo. Lo novedoso es que se intensifica la búsqueda de las
potencialidades propias antes que esperar las decisiones centrales; que esa búsqueda
incorpora a productores, empresarios y organizaciones sociales del lugar para
encontrar alternativas de organización económica que amplíen y diversifiquen
los negocios locales; que se busca racionalizar el uso de los recursos
financieros e intensificar la utilización productiva de los recursos
disponibles. Esto da lugar a encarar el desarrollo local de distintas formas:
conformación de "distritos industriales", "entes"
jurisdiccionales para promover el desarrollo regional, organizar productores y
facilitar su acceso al crédito, con una fuerte influencia universitaria en la
coordinación y planificación del desarrollo. Todas estas experiencias hablan de la importancia de la
configuración de nuevas áreas de solidaridad basadas en lo territorial, económico
y cultural, y del reposicionamiento de cada ciudad, de cara a una competencia
económica de carácter global. La planificación estratégica en el desarrollo local
presupone incorporar a la gestión pública al sector privado y social, así
como una mayor flexibilidad sobre las fortalezas y debilidades de la estructura
productiva. Esto requiere que los municipios amplíen su esfera de
actuación agregando a sus funciones tradicionales (obra pública, servicios básicos,
regulación de la vida comunitaria) el diseño de estrategias de desarrollo
local tendientes a la generación de ventajas y asistencia a la competitividad
empresarial local, así como la atracción de inversores. Esto no significa salir de un rol pasivo en lo económico
para pasar a otro interventor, productor y empleador, similar al del Estado de
bienestar, sino incorporar una perspectiva de Estado "catalizador",
"estratégico", que incorpore un rol activo del municipio,
comprometido con los distintos sectores para definir el perfil productivo
regional, y no tan solo como mero redistribuidor de recursos públicos. Este planeamiento parte de una concepción no solo técnica y
apropiada para expertos, sino amplia e interdisciplinaria, que busca una
evaluación compartida entre el gobierno y los representantes sociales sobre los
escenarios futuros, la identificación de oportunidades basadas en sus
fortalezas y la disminución de sus debilidades y amenazas. Esto requiere la
intervención conjunta sobre aspectos urbanísticos, económicos y culturales;
una menor verticalidad; un debilitamiento del estilo partidista de hacer política;
sacar a ésta del corto plazo y transformar políticas de un gobierno en políticas
de Estado. (1) Daniel García Delgado, Estado-nación y Globalización. ANTECEDENTES La importancia adquirida por la ciudad de Bahía Blanca desde
comienzos de siglo como centro de un vasto territorio del SO de la provincia de
Buenos Aires y del sur del país, llevó a los gobiernos municipales en
distintos períodos de su historia a planificar su desarrollo para dar
respuestas a los modelos socioeconómicos que imperaban, siempre considerando a
la ciudad como el producto de las relaciones de interdependencia entre los
elementos de la estructura física y las dimensiones socioeconómicas que
conforman ese espacio. En este sentido, aparecieron diferentes Planes Ordenadores,
algunos en el orden urbano y otros teniendo en cuenta la situación de Bahía
Blanca en el contexto regional. Surge así el primer Plan en el año 1909, obra del
arquitecto Faure Dujarric, basado en un esquema de ciudad radio concéntrica
donde el centro oficiaba de ordenador del espacio y las áreas verdes como
elementos claves e indisolubles dentro del sistema que potenciaban la riqueza
paisajista de los arroyos y el área costera. Se planteaba un sistema
circulatorio compuesto por avenidas radiales y radio concéntricas donde se
destacaba un Anillo de Circunvalación Externo. Se trataba de un plan principalmente ordenador del espacio
urbano y periurbano. Pocas propuestas se implementaron, quedando para planes
posteriores el rescatar la idea de generar un anillo de circunvalación externo
como limite de la expansión urbana. Posteriormente el arquitecto Miguel C. Roca en el año 1950,
elabora un Plan de carácter urbano, donde, como en el anterior, el centro
gravitaba como generador de la estructura de la ciudad. En el año 1959, la Misión 40 de la O.E.A., mediante una
iniciativa de la Municipalidad, elabora un Plan también ordenador del espacio
urbano, donde ya se planteaba la necesidad de remodelar la traza de las vías
del ferrocarril, para disminuir los conflictos internos de la ciudad. A nivel regional, se consideraba necesario la creación de
una Organización Regional para el Desarrollo conformada por una Junta Regional
de Intendentes. A nivel local se elabora un proyecto de ordenanza referido a la
creación de una comisión de Desarrollo Urbano donde se establecían las
condiciones de organización, funciones y responsabilidades de la Comisión y de
la Oficina Técnica del Plan. En síntesis, este Plan constituye un antecedente básico en
lo referido a institucionalizar la labor del planeamiento de la ciudad, además
de definir claramente las principales características de su desarrollo y
problemas emergentes. En el año 1970, los arquitectos Eduardo Sarrailh y Odilia
Suarez elaboraron el Plan Regulador de la ciudad con propuestas que no solo
atendían al ordenamiento del espacio urbano sino también al de un territorio más
vasto como el de considerar a Bahía Blanca inserta en su región de influencia. La Provincia en ese entonces, cumpliendo el rol del ‘
Estado Planificador’, llevaba a cabo la implementación de políticas basadas
en la teoría de los Polos de Desarrollo. De allí que el plan 70 debía
considerar a Bahía Blanca como integrante de un espacio regional denominado
Región Comahue y las relaciones que se generaban entre los centros que componían
el sistema. Como consecuencia de estas consideraciones el plan elaboró
una serie de propuestas integradoras para este ámbito, de las cuales se
concretaron entre las más importantes: La construcción del Dique Paso Piedras para abastecer de
agua potable a Bahía Blanca - Coronel Rosales. La pavimentación de los Caminos Parque Sesquicentenario y
Acceso Sur a Puertos. En el ámbito urbano y como segunda etapa del proceso de
elaboración del plan, se sancionó en el año 1972 el Código de Zonificación
que dividía a la ciudad en varias áreas con usos específicos. Con ello se
evitaban los desajustes provenientes de las superposiciones de actividades
incompatibles. La importante cantidad de zonas y sub-zonas en que se dividió
el ejido, generó inconvenientes en su aplicación ya que se planteaban ciertos
desajustes entre las propuestas reglamentadas y la dinámica propia de las
actividades urbanas. Esta situación demandó en algunos casos la adecuación de
la normativa. Si bien el centro aparecía como el concentrador de
actividades y ordenador de la estructura urbana, se reconocieron y se reforzaron
con la normativa la incipiente existencia de pequeños subcentros a escala
barrial que oficiaban como centros de abastecimiento y nucleadores de los
sectores periféricos. Cabe destacar que en el año 1977 se sancionó la Ley
Provincial 8912 de Uso del Suelo, situación que motivó la adecuación de la
normativa municipal a los preceptos que esta imponía. Fueron importantes las
modificaciones que esta ley imprimió en la conformación de los espacios
urbanos de los municipios de la provincia. Principalmente esta ley apuntaba a controlar el crecimiento
urbano indiscriminado como consecuencia del parcelamiento descontrolado,
producto de la especulación inmobiliaria. Fue así que en las nuevas subdivisiones del suelo urbano, se
reglamentó la obligación de dotarlas de los servicios básicos de
infraestructura previo a su aprobación; lo que posibilito un mejoramiento en la
calidad de vida en las zonas periféricas. Se formaron además dimensiones mínimas
de parcela, tejido, densidades y áreas de reserva destinadas para albergar la
futura expansión urbana. Estos lineamientos fueron incorporados a la normativa
municipal y permitieron un control más efectivo de la expansión, que no
obstante se mantuvo relacionada con los intereses de la especulación
inmobiliaria. Entre las propuestas más destacadas del Código que
contribuyeron a modificar la estructura de la ciudad pueden señalarse: Para regular el crecimiento desarticulado, se destaca como
importante intento, la creación de las zonas de Urbanización Futura (U.F.) en
predios fiscales. Se pretendía con ello preservar predios vacantes localizados
en distintos sectores de la ciudad para desarrollar proyectos urbanísticos
integrales, previo convenio con los Organismos del Estado, propietarios de las
tierras. Se sostenía que el crecimiento de la ciudad se orientaría
hacia los sectores N. Y NE. No obstante la realidad marco un crecimiento más
notable en las ultimas décadas en los sectores NO. y SO. inducido por los bajos
valores de las tierras, obedeciendo entonces a las pautas del mercado y no a una
racionalidad de ocupación del espacio. La ciudad creció así entre las
fluctuaciones del mercado de tierras y las racionalidades previstas en la
normativa. La ciudad fue creciendo en función de los condicionantes que
imponían los modelos socioeconómicos que influyeron en su desarrollo. Luego de
quince años de aplicación de esta norma, los escenarios cambiaron y se hizo
necesario una revisión y adecuación de sus contenidos. ( ver anexo gráfico 1) Fue así que en el año 1984, se contrató nuevamente al
arquitecto Eduardo Sarrailh quien con un grupo de asesores directos y técnicos
municipales elaboraron la Reformulación del Plan de Desarrollo, finalizado y
promulgado en el año 1986. Todavía el estado Municipal aparecía en su rol de
Planificador del Desarrollo, aunque ya se vislumbraban ciertos cambios en sus
funciones. El Municipio, en un primer intento de generar políticas de
ordenamiento urbano consensuadas, convocó para la elaboración del Plan a técnicos
extramunicipales. Participaron en el análisis, diagnóstico y propuestas del
Plan Director además de los asesores y técnicos municipales, un conjunto de
profesionales representantes de los distintos colegios que tenían relación con
el tema urbano. Además se convocó a las Universidades Nacional del Sur y
Tecnológica Nacional, como así también a asociaciones vecinales e informantes
claves. Entre las propuestas logradas que transformaron notablemente
el espacio urbano, pueden citarse: Se establecía la necesidad de reformar las estructuras
internas del municipio adecuándolas a las nuevas demandas sociales y económicas. Este Plan Director debía finalizar con la elaboración de un
Código de Planeamiento, donde se establecían, las distintas zonas en las que
se dividía el ejido urbano. Esta normativa, que finalmente se promulgó en el ámbito
municipal y convalidó la Provincia en el año 1991, se elaboró en el seno el
Honorable Concejo Deliberante conjuntamente con los representantes de los
colegios técnicos mencionados anteriormente. La ciudad se dividía en grandes zonas longitudinales
respetando el soporte natural en función de su topografía, tratando, con esta
propuesta, de hacer de la naturaleza parte estructurante del espacio urbano. Se establecían tres grandes zonas: la Meseta, definida
principalmente como un área residencial de baja densidad con tejido abierto; la
Planicie Central donde se asentaban los ejes de crecimiento de la ciudad con
usos comerciales y viviendas de densidades medias y la zona residencial mixta.
Finalmente el Area Costera, reservada principalmente a usos industriales de
envergadura y actividades portuarias. Con estas propuestas se indujo un cambio sustancial en la
conformación del espacio urbano pues se planteaba un desarrollo lineal en función
de ejes longitudinales para compensar la atracción y concentración de
actividades existentes en el área central. Se generaba además una zona en forma radial o Anillo para
abastecimiento y servicios del área central y de los sectores periféricos. Sin
embargo en la aplicación, esta propuesta tuvo que adaptarse en función de las
existencias siendo necesario limitar su extensión en algunos sectores. Estos cambios propuestos no se han verificado pues la ciudad
no ha crecido en una escala que permita observarlos, quedando hasta el momento
como intenciones sin posibilidad de verificar su viabilidad. El centro siempre
gravitó como concentrador de actividades y de la edificación en altura. Aparecieron como un factor importante en el crecimiento de la
periferia la implantación de conjuntos habitacionales con escaso valor
arquitectónico y urbanístico, llevados a cabo por instituciones intermedias,
sindicatos, consorcios, etc. Se localizaron en predios de bajo valor, en zonas donde la
normativa lo permitía, a pesar de la escasa dotación de infraestructura y
equipamientos. Esto generaba discontinuidades urbanas pues aparecían como
enclaves entre superficies vacantes. Esta situación encarecía la extensión de
los servicios. Ante esta crisis urbana existen cada vez mayor población de
bajos ingresos que no tienen accesos al suelo urbano a través del mercado legal
y que mediante mecanismos no formales va conformando asentamientos con carencia
de infraestructura y equipamientos básicos. Estas situaciones se reflejaron también en la ciudad, con
ocupaciones irregulares de predios fiscales vacantes o predios que
ambientalmente no son aptos para asentamientos urbanos (costa del arroyo,
terrenos bajos) que fueron creciendo últimamente producto del difícil acceso a
la tierra. También se ha verificado un crecimiento notable de la
periferia como consecuencia del acceso a predios faltos de infraestructura y
equipamientos por parte de sectores de la población con ingresos medios y
bajos, generando asentamientos desarticulados espacial y socialmente. Estas localizaciones se concentran en áreas que la normativa
promueve como sectores residenciales de baja densidad. Como en el Plan anterior, la normativa fue adecuándose a
requerimientos propios del desarrollo de la ciudad impuestos por los cambios que
en ella se producen en función de los nuevos escenarios, que no solo se
verifican en el ámbito local sino también en el regional, nacional e
internacional. Las ciudades crecen desordenadamente, el Estado va perdiendo
paulatinamente su rol de planificador del desarrollo que va quedando a merced de
los vaivenes del mercado. La presencia de las grandes corporaciones y los mega
emprendimientos también irrumpen en el espacio urbano local. Los importantes comienzos comerciales e industriales en el área
portuaria, marcan un impacto notable en la estructura de la ciudad que hacen
necesaria una adecuación a estos significativos cambios. Surge entonces la necesidad de generar nuevas propuestas de
gestión urbana, concibiendo a la planificación como un espacio de concertación,
como única forma de superar la crisis de gobernabilidad urbana dominante. Es por esto que se hace necesaria una coordinación entre los
poderes públicos y las empresas privadas para explorar nuevas tendencias para
reducir los niveles de incertidumbre y de conflicto y así poder responder a las
necesidades del presente y las demandas del futuro. De esta coordinación entre la administración y la empresa
privada nacen los Planes Estratégicos que juegan el papel de contrato entre las
instituciones de los sectores público y privado, como forma de dar a conocer
voluntades de los diversos agentes sociales. El municipio en función de estas propuestas, está llevando
a cabo el Plan Estratégico, el que parece como un modelo centrado en la
satisfacción de las necesidades de la población de esta generación y de la
futura, en base a una utilización racional de los recursos a largo plazo
maximizando su aprovechamiento y producción. ¿Qué es el Plan Estratégico? El Plan Estratégico de Bahía Blanca es una iniciativa del
gobierno municipal que apunta al desarrollo de la ciudad sobre bases
participativas, consolidado la articulación existente entre el sector público
y el privado. La apertura hacia la sociedad conjuntamente con la innovación
metodológica, constituyen las bases del Plan Estratégico como nuevo modelo de
planificación y gestión. Es por ello que se considera a la participación de
la comunidad como el elemento prioritario reconociendo -por lo tanto- que la
planificación no debe ser realizada exclusivamente por el gobierno municipal. Se pretende que el Plan Estratégico se convierta en
patrimonio de la comunidad, desde el cual sea posible orientar el futuro de la
ciudad, basado en las premisas fundamentales de igualdad de oportunidades y
posibilidades, sustentabilidad ambiental, transformación territorial y
crecimiento económico. Características Generales La apertura hacia la sociedad conjuntamente con la innovación
metodológica constituyen las bases del Plan Estratégico como nuevo modelo de
planificación y gestión. Por lo tanto, el Plan Estratégico: La capacidad de dar respuesta s en este contexto,
constituye una premisa básica del Plan Estratégico.
Diagrama Organizativo
Integrantes: Municipalidad de Bahía Blanca Honorable Concejo
Deliberante Bloque Alianza UCR-Frepaso HCD Bloque Justicialista HCD Concejo Escolar de Bahía Blanca Universidad Nacional del
Sur Universidad Tecnológica Nacional Arzobispado de Bahia
Blanca Consorcio de Gestión del Puerto Cámara Regional de la
Industria Unión Industrial de Bahia Blanca Confederación General del
Trabajo Asociación Intercooperativa Regional Unión de Empresas y
Entidades de Servicios Corporación del Comercio y de la Industria Bolsa de
Comercio de Bahia Blanca Consejo Profesionales del Sur Bonaerense Bolsa de Cereales Circulo de Periodistas Federación Sociedades de Fomento Consejo Municipal del Deporte Instituciones Culturales de
Bahia Blanca AGR. Jaime Linares INTENDENTE MUNICIPAL DRA. Virginia Linares SECRETARIA DE SALUD Y ACCION SOCIAL ING. Carlos Fabaro SECRETARIO DE
COORDINACION Y PLANEAMIENTO ING. Elvio Patrigniani SECRETARIO DE OBRAS Y SERVICIOS
PUBLICOS CR. Carlos Shivndt SECRETARIO DE ECONOMIA Y HACIENDA
ASESOR GENERAL Eduardo Reese ARQUITECTO, ESPECIALISTA EN PLANIFICACION
ESTRATEGIA Y DESARROLLO TERRITORIAL DIRECTOR José María Zingoni ARQUITECTO, ESPECIALISTA EN
PLANIFICACION Y ADMINISTRACION DEL DESARROLLO REGIONAL Adriana Torre LICENCIADA EN ECONOMIA Juan Carlos Pascale ARQUITECTO Pablo Stegman ESTUDIANTE DE AGRIMENSURA MARIA INES RODRIGUEZ PERALTA CONTADORA PUBLICA ELENA TORRE LICENCIADA EN HISTORIA MYRIAN SARTOR DISEÑADORA EN COMUNICACION VISUAL CLAUDIA TAPELLA DISEÑADORA EN COMUNICACION VISUAL GUSTAVO GETTE LICENCIADO EN GEOGRAFIA GUILLERMINA URRIZA LICENCIADO EN GEOGRAFIA CARINA GARCIA MUÑOZ ESTUDIANTE DE LIC. EN GEOGRAFIA ILEANA PIPO SECRETARIA
FASES DEL PLAN ESTRATEGICO Dado que el Plan Estratégico tiene como objetivo principal
promover el desarrollo de la ciudad en el contexto regional, por medio de un
marco consensuado por sus actores sociales, su elaboración constituye una
instancia fundamental del proceso en la cual se conjugan el análisis y la
investigación con la participación activa de las instituciones locales. En tal sentido, la metodología de trabajo consta de
cuatro fases:
Análisis de la realidad local bajo una perspectiva
integral e integradora, con el fin de detectar los posibles temas
estructurales que serán objeto de estudio. Consultas y entrevistas con actores claves que puedan
aportar su experiencia y conocimiento para la definición de los temas críticos
de la ciudad. Convocatoria a las entidades representativas de la cuidad a
participar en el desarrollo del Plan Estratégico de Bahia Blanca. Elaboración del documento de prediagnostico para su puesta
en consideración por el Consejo Asesor. Realización de un evento de difusión y capacitación sobre
planificación estratégica.
Revisión por parte de las entidades del documento de
prediagnostico. Realización de talleres participativos sobre las distintas
áreas temáticas, a fin de determinar en forma consensuada entre las
instituciones intervinientes, los temas críticos de la ciudad. Elaboración final del documento de diagnostico, basado en
los estudios de prediagnostico y en las conclusiones de los distintos
talleres.
Planeamiento de los objetivos primordiales a concretarse
mediante la implementación del Plan, que serán definidos a través del
consenso entre el sector publico y privado. Formulación de estrategias y acuerdos básicos para la acción
concertada.
Formulación de los proyectos convalidados por las líneas de
acción concertadas.
Elaboración de la versión definitiva del Plan Estratégico. PREDIAGNOSTICO La ciudad entendida como un complejo sistema de relaciones,
será analizada a través de cuatro dimensiones básicas: social, ambiental,
urbana y económica. El estudio de estas dimensiones y el modo en que interactuan
se realizara a partir de una visión de las escalas local, regional y
supraregional, mediante un tratamiento interdisciplinario e intersectorial. La conjunción entre las cuatro dimensiones objeto de estudio
y las escalas desde las cuales serán abordadas, definirán los grandes temas
estructurales sobre los que el Plan habrá de fundar los lineamientos estratégicos
de acción. SOCIAL AMBIENTAL URBANO ECONOMICO GRANDES TEMAS ESTRUCTURALES DIAGNOSTICO En el diagnóstico de situación se utilizó la matriz FODA
como técnica para sistematizar el estudio y evaluación del posicionamiento de
una ciudad. Su aplicación es fundamental para avanzar sobre la definición y
construcción de los lineamientos de acción. El Plan Estratégico se fundamenta en el concepto de
desarrollo humano sustentable, entendiendo como tal a un proceso que articula
las esferas del crecimiento económico, la equidad social y el uso racional de
los recursos naturales a partir de una construcción social y participativa y de
enfoque estratégico. "Estrategia" es concebida como el modo de
aprovechar los aspectos favorables de la realidad local -Fortalezas y
Oportunidades- superando las dificultades. -Debilidades y Amenazas- para el
logro de los objetivos. En esta fase se utilizaron los siguientes métodos, técnicas
y acciones: 1 - Para predefinir los temas o procesos críticos del
partido y la región, se elaboraron estudios técnicos con información
existente en múltiples fuentes (censales, académicas, municipales, etc.) y
entrevistas a informantes claves y especialistas locales respecto a temas
urbanos, ambientales, sociales, económicos y regionales. 2 - También fueron consultados funcionarios y técnicos
comunales respecto de las problemáticas urbanas y la gestión de las políticas
públicas. 3 - Los datos recogidos anteriormente sirvieron para
priorizar y definir las Fortalezas y Debilidades de la ciudad que luego fueron
confrontadas con las expectativas y visiones de los actores sociales a través
de la realización de talleres intersectoriales. La actividad comprendió diez
talleres que se desarrollaron en la ciudad cabecera del partido y en las
localidades de General Daniel Cerri y Cabildo. El ciclo significó un total de
130 horas de taller, dividido cada uno de ellos en dos jornadas consecutivas que
supuso el trabajo conjunto de más de 150 asistentes, representativos de ochenta
instituciones locales. Sobre la base de este proceso participativo de construcción
de consensos se ajustaron las definiciones de Fortalezas y Debilidades. 4 - Por último, se identificaron las tendencias y procesos
globales del entorno que impactan en el territorio bahiense, y los escenarios
posibles a los que deberá enfrentarse la ciudad. En la actualidad, los procesos de desarrollo se encuentran
sujetos a niveles de incertidumbre a nivel político, social y económico del ámbito
nacional e internacional; por lo tanto, la Planificación Estratégica deberá
operar en un marco de participación para reducir los riesgos de la improvisación
como requisito previo a la fijación de los objetivos de acción. El análisis
de tendencias y escenarios permitió evaluar los impactos futuros sobre el
territorio, los cuales fueron individualizados como Oportunidades y Amenazas,
completando de esta manera la matriz FODA. Caracterización general de la ciudad La historia de la ciudad se inicia con la creación de la
Fortaleza Protectora Argentina en 1828. Su fundación fue el resultado de una
política de expansión territorial que tuvo por objeto incorporar este espacio
al control efectivo del Estado. El hito fundamental dio origen a un proceso que
finalizó en 1880 con la culminación de la etapa de frontera del sur
Bonaerense, dando lugar al nacimiento de la "Segunda Bahía Blanca". Las expectativas de desarrollo de la ciudad se basaron desde
sus orígenes en sus características propias, así como en su estratégica
condición de ciudad-puerto. A partir de 1880, se insertó en un proceso de transformación
económica, social y urbana como consecuencia de la puesta en marcha del modelo
agroexportador: consolidación del sistema ferroportuario, expansión agrícola-ganadera,
desarrollo de la actividad comercial, industrial y financiera junto al
crecimiento demográfico y urbano. En el año 1930, se producen dos procesos de gran implicancia
para la realidad bahiense: los efectos de la crisis económico-financiera
mundial y la instauración de un nuevo orden político con cambios en el modelo
económico. Entre retrocesos y recuperaciones, la ciudad mantuvo un importante
nivel de desarrollo que le permitió afianzar su condición de centro
gravitacional del sur del país. En la década del ´50 se crearon la Facultad Regional de la
Universidad Tecnológica Nacional y la Universidad Nacional del Sur. Sustentada
en el potencial que expresaba la ciudad para convertirse en metrópoli impulsora
de desarrollo regional, en el año 1968 la ciudad fue declarada Polo de
Crecimiento Provincial Nº1 de la región del Comahue. Por otra parte, desde fines de la década del ´70 y durante
los años ´80 se manifestó el desenvolvimiento de dos procesos de fuerte
impacto para la ciudad. El primero sentó las bases para el crecimiento
industrial del sector químico y petroquímico con la radicación de la planta
de Petroquímica Bahía Blanca (1981), la habitación de la Central Termoeléctrica
Luis Piedrabuena (1989) y la construcción del gasoducto Neuba II. En el marco de la globalización económica y de la reforma
del estado de los años ´90, la ciudad fue adquiriendo una nueva proyección.
La descentralización de la administración de los puertos bahienses y el
proceso de inversiones son elementos que caracterizan el presente panorama económico
y que interactúan a favor del posicionamiento de Bahía Blanca en el horizonte
regional e internacional. Para caracterizar el estado actual de la ciudad es necesario
identificar sus elementos conformativos básicos: Está ubicada en el Sudoeste de la Provincia de Buenos Aires,
sobre la costa del Océano Atlántico, a los 38º 44" de latitud sur y 62º
16" de longitud oeste. Está incluida en la zona de clima templado y
estaciones térmicas bien definidas, con vientos del cuadrante Norte y Noroeste
y lluvias anuales que promedian entre 500 y 600 mm. El partido, conformado por la ciudad de Bahía Blanca y las
localidades de Ingeniero White, General Daniel Cerri y Cabildo, posee una
superficie de 2.300Km2. y limita con los partidos de Villarino, Tornquist,
Coronel Pringles y Coronel Rosales. De la superposición de las áreas funcionales que definen el
puerto, las universidades nacionales, los centros de salud y los centros
comercializadores de productos agropecuarios surge la zona que puede denominarse
"de máxima influencia" de la ciudad. La misma incluye a los partidos
de Adolfo Alsina, Guaminí, Puan, Saavedra, Coronel Suárez, Tornquist, Coronel
Pringles, Coronel Rosales, Coronel Dorrego, Monte Hermoso, Tres Arroyos,
Villarino y Patagones en la Provincia de Buenos Aires y el departamento Hucal en
la Provincia de La Pampa. ( ver anexo gráfico Nº2) La ciudad se presenta como centro urbano proveedor de bienes
y servicios de la zona circundante. Su condición geográfica, así como la
disponibilidad de materias primas la convierten en un asentamiento de
importantes empresas vinculadas a la actividad petroquímica, agroindustrial y
de refinerías de petróleo que presentan un mayor dinamismo puesto que se
encuentran en una fase expansiva de actividades e inversiones. Las empresas más pequeñas están vinculadas a la industria
alimentaria, metalmecánica y procesamiento de la madera, principalmente. La
ciudad también presenta un sector comercial ampliamente diversificado. Posee una tradicional vinculación con los mercados externos
fundamentalmente a través del puerto local. Su calado de 45 pies de profundidad
y su localización estratégica en relación a los centros agrícolas de la zona
pampeana, lo convierten en punto de salida natural de la producción granaria,
de subproductos y oleaginosas hacia mercados internacionales. Las características del puerto, junto con una importante red
vial (Rutas Nacionales 33, 35, 3 Norte, 3 Sur y 22, y Provincial 51),
ferroviaria y aérea, son factores que convierten a Bahía Blanca en un nodo de
comunicaciones y la posicionan con una alta potencialidad para posibilitar un
mayor intercambio comercial con la región y el mundo. Así, la Zona Franca y la
posibilidad de concreción del Corredor Bioceánico, serán factores que
dinamizarán aún más la operatoria del puerto local.( ver anexo gráfico Nº3) La población del partido según el Censo Nacional de 1991
alcanzaba 272.191 habitantes presentando un crecimiento demográfico moderado y
una movilidad poblacional importante, con un aporte significativo de personas
provenientes de otras localidades. (ver anexo gráficos Nº4 y 5) La ciudad ofrece diferentes ciclos y modalidades de educación
(preescolar, Enseñanza General Básica, Polimodal, especial, Terciario,
Profesional y artístico) en establecimientos estatales y privados. (ver anexo
gráfico Nº6) El equipamiento sanitario del Partido está compuesto por
establecimientos públicos y privados de mediana y alta complejidad que atienden
a la población de la comuna y su área de influencia. La comunidad bahiense posee una estructura de contención
social amplia y sólida que abarca diferentes programas implementados desde
organismos oficiales y existen diversas ONGs que llevan a cabo tareas
asistenciales y de prevención dirigidas a grupos carenciados, minoridad,
juventud, tercera edad y discapacitados. La ciudad se encuentra dividida en ocho Delegaciones que
propician la implementación y el control más eficiente de las diversas políticas
a ejecutar. Este entramado jurídico administrativo permite un conocimiento más
acabado de las problemáticas de cada barrio en particular. Uno de los problemas sociales más preocupantes en los últimos
años en Bahía Blanca ha sido el desempleo: 21,36% a fines de 1994, aunque
registró una notable disminución para octubre de 1997 que arrojó un 13,4%. El trazado de la ciudad repite el patrón típico de
amanzanamiento de las ciudades de la colonización española con una retícula
bastante regular orientada a medio rumbo NE - SO y S.E. - N.O. Desde sus comienzos el punto central lo marcó la Plaza
Rivadavia, situación que no varió con el tiempo y que fue consolidándose en
el crecimiento de la ciudad, marcando así una expansión radio concéntrica que
en forma paulatina traspasó los límites impuestos por las barreras físicas
naturales y artificiales. La ciudad creció, se consolidó y densificó dentro del
precinto conformado por el curso de los arroyos Napostá y Maldonado y la traza
de las vías férreas. Estas barreras físicas comienzan a ser desbordadas en
forma sostenida alrededor de los años 40. Este precinto define entonces un
micro y un macro centro, consolidado en densidades que rondan los 60hab/ha en
sus bordes, a cerca de 300 a 500 hab/ha en el radio en torno a la Plaza central
y que aloja aproximadamente el 60% de la población de la ciudad, con la
totalidad de los servicios básicos de infraestructura y de equipamientos. El área central nuclea la mayor cantidad de actividades
comerciales, residencial, administrativas públicas y privadas y es donde se
concentra la edificación en altura. Es la zona de mayor atracción de los
desplazamientos cotidianos. Fuera de este precinto, la ciudad se expandió hacia todas
las direcciones, pero se ha densificado principalmente hacia el sector Este,
conformado por los barrios que componen la delegación de Las Villas; y el
sector NO que comprende los barrios correspondientes a la delegación Noroeste.
En estos sectores pueden detectarse la formación de pequeños centros
destinados al equipamiento de las zonas periféricas asentados generalmente en
calles con mayor concentración vehicular, tanto de transporte público como
privado. Actualmente, la tendencia de crecimiento es también
importante en el arco NE. , en la meseta alta de la ciudad. No obstante y como ocurre en otras ciudades, aparecen núcleos
residenciales escindidos de la estructura general desintegrados espacial y
socialmente, que conforman una periferia de baja densidad con una calidad
ambiental por debajo de los niveles óptimos debido a la carencia de
infraestructura y equipamientos. Un límite preciso del ámbito urbano lo conforma el
denominado Anillo de Circunvalación Externo, que debiera desempeñarse como una
barrera para la expansión de la ciudad, pues dentro de su perímetro pueden
albergarse las actividades actuales y las previstas en el futuro crecimiento de
la ciudad. (ver anexo gráfico Nº7) Lindante con este anillo, en el sector S.E -SO. , se localiza
el frente costero con sus características naturales propias donde se asientan
las actividades portuarias e industriales de mayor envergadura de la ciudad. Fuera de este límite se desarrollan dos núcleos con vida
propia, las localidades de Ingeniero White junto a las actividades portuarias -
industriales y General Daniel Cerri. Enclavada en el ámbito rural se ubica la
localidad de Cabildo. Talleres Participativos de diagnóstico "UNA MANERA DEMOCRATICA DE PENSAR EN NUESTRO LUGAR Y EN
NOSOTROS MISMOS" Los Talleres Participativos de Diagnóstico constituyeron un
aspecto central de esta metodología que se encuentra en implementación en Bahía
Blanca. Esta actividad representó la instancia en la cual los distintos
sectores de la sociedad debatieron sus enfoques, visiones e intereses en relación
a las diferentes temáticas de la ciudad, el municipio y la región, de manera
de tal que fue posible consensuar un diagnóstico común. La positiva respuesta brindada por las instituciones de la
ciudad, fue el aspecto distintivo que caracterizó esta fase del proceso de
planificación. En efecto, se trató de una experiencia innovadora para nuestro
medio, en tanto supuso un total de ciento veintiséis horas de trabajo
mancomunado que la comunidad bahiense dedicó a la ciudad para reflexionar sobre
ella, avanzando en forma conjunta sobre el proyecto participativo de desarrollo
que impulsa la Municipalidad de Bahía Blanca. ¿Qué objetivos se persiguen con el involucramiento de todos
los sectores de Bahía Blanca?
Se busca un compromiso de todos los actores partícipes, tanto en la
elaboración de los diagnósticos como en la ejecución de las acciones. Se incorporan las expectativas, intereses y ambiciones que visualizan los
mismos actores. Permite canalizar de manera integral tanto los procesos que se generan,
como las acciones a desarrollar. Así pues, el Plan Estratégico se constituye en un
instrumento fundado en la voluntad social, que propicia la conjunción de
esfuerzos para el desarrollo de acciones comunes entre el sector público y
privado. En síntesis, el Plan Estratégico pretende convertirse en un
espacio para plantear ideas, desde el cual sea posible obtener una visión
compartida sobre la Ciudad que queremos, sus fortalezas y oportunidades como así
también los problemas que debemos afrontar y el modo en que deben abordarse los
lineamientos concertados de acción, para alcanzar esa imagen objetivo. La metodología participativa se puso en marcha en el Plan
Estratégico de Bahía Blanca a través de diversas técnicas de interrelación. Desde fines del año pasado se realizaron varias reuniones de
trabajo con miembros de diversas instituciones, así como un gran número de
entrevistas a representantes del ámbito público y privado. Estas actividades
permitieron enriquecer los distintos aspectos del Prediagnóstico cuyos
resultados se volcaron en un documento de trabajo. Por último, entre los meses
de Mayo, Julio y Agosto se llevaron a cabo los Talleres de Diagnóstico. Se
realizaron diez talleres con una participación mayor de ciento cincuenta
personas, en representación de las principales instituciones del municipio y la
región. Cada jornada se desarrolló en dos días consecutivos de 14:00 a 21:00
hs, comprendiendo un total de 14 hs de labor conjunta en cada taller. La coordinación de las reuniones estuvo a cargo de
especialistas del equipo asesor del Plan y de los diferentes profesionales que
conforman el equipo técnico. El detalle de los respectivos talleres es el que
sigue: Los días 14 y 15 de Mayo se realizó el primer encuentro en
el Salón Blanco del Palacio Municipal vinculado a la temática " Red de
servicios integrales de asistencia y búsqueda de políticas sociales de
desarrollo humano". En forma simultánea de desarrolló en el Museo
Municipal de Bellas Artes el taller estructurado en torno a " Reactivación
socio-económica y proyecciones para el desarrollo sustentable". Así también, en dependencias del citado museo, los días 18
y 19 se trabajó en las cuestiones vinculadas a los sistemas de transporte. El
taller se denominó: "Necesidad de un funcionamiento integrado del sistema
de transporte para potenciar una ventaja competitiva en la ciudad". En forma simultánea con el anterior, en las instalaciones de
la Corporación del Comercio y de la Industria, se debatieron las diferentes
problemáticas que afectan al Area Central de la ciudad. El taller "Bahía
Blanca y su centro: cuestiones vinculadas a la competitividad, habitabilidad y
espacio simbólico", contó con la asistencia de veintidós representantes
de diversas entidades representativas al tema tratado. Los días 20 y 21 de Mayo se realizó el taller
"Condiciones y acciones para un posicionamiento y perfil regional" en
el Museo de Bellas Artes. En el mismo se debatieron los factores que hasta el
momento no permitieron la conformación de un fuerte bloque regional en el SO de
la Provincia. También participaron veintidós personas que concurrieron por
mandato de catorce instituciones. Las variables ambientales del municipio fueron el objeto de
los debates del sexto encuentro que se desarrolló los mismos días que el
anterior en la Casa de la Cultura de la Universidad Nacional del Sur. Se denominó
"Calidad de vida en Bahía Blanca: el desafío de combinar condiciones físico-ambientales
con exigencias de la actividad económico-residencial". "Ocupación discontinua del suelo, déficit de la
calidad urbano-ambiental y gestión económica urbana apropiada", fue el
nombre que sintetizó la problemática referida al sector periférico de la
ciudad. Este taller se llevó a cabo entre los días 26 y 27 de Mayo, también
en las instalaciones del Museo Municipal de Bellas Artes y contó con la
participación de doce instituciones. Asimismo el taller "Franja Costera: Surgimiento de un
nuevo perfil y necesidad de una organicidad urbana y regional", se realizó
en el Campo Escuela de la Agrupación Don Ernesto Pilling de Ing. White los días
28 y 29 de Mayo. Estas jornadas nuclearon a un importante número de actores
vinculados al ámbito portuario, residencial e industrial del frente marítimo
local, dando lugar a un interesante debate sobre la problemática particular de
este sector. Por último, este ciclo de trabajo finalizó con dos talleres
en la delegaciones de Cabildo y Gral. Cerri. Ambos encuentros se implementaron
bajo una modalidad diferente a los trabajos anteriores, con la cual fue posible
abordar la problemática de cada localidad en forma integral. El taller en
Cabildo se realizó el día 30 de Julio en la Biblioteca Mariano Moreno,
mientras que el de Gral. Daniel Cerri se llevó a cabo el 5 de Agosto en la
Asociación Bomberos Voluntarios. El producto generado en el Ciclo de talleres fue compilado en
un Cuadernillo de Contenidos que reúne el resultado de cada una de las de las
fases de esta técnica participativa. El mismo fue distribuido entre los
asistentes de las jornadas junto al respectivo certificado. El material
procesado pasó a integrar el Documento de Diagnóstico, complementando algunos
aspectos de la caracterización, aportando formulaciones a otras variables y -
en líneas generales- convalidando la definición de los temas estructurales de
la ciudad y su entorno. LOS DESAFÍOS PRESENTES Y LA PLANIFICACIÓN: PREPARAR LA
CIUDAD PARA EL CAMBIO En las postrimerías del siglo XX, Bahía Blanca se encuentra
transitando una etapa de transformaciones que abre para su sociedad un
importante horizonte de expectativas. Como hace cien años atrás, hoy la ciudad
tiene ante sí una oportunidad histórica. La complejidad de este momento de
inflexión supone la necesidad de avanzar sobre distintos escenarios, algunos más
inciertos y móviles que otros. El desafío por tanto, significa organizar el
desarrollo de la ciudad potenciando sus fortalezas intrínsecas y ventajas
competitivas a la vez que minimizando los posibles impactos negativos de dicho
proceso. El camino a seguir para el logro de estos objetivos requiere del
compromiso y la participación de la comunidad en su conjunto. En este sentido el Plan Estratégico propone convertirse en
un recurso de la sociedad bahiense, con el cual sea posible orientar el futuro
de la ciudad sobre las premisas fundamentales de igualdad de oportunidades,
sustentabilidad ambiental, transformación territorial y crecimiento económico. " Llega entonces la época de la participación, de
definir un proyecto con objetivos comunes (...). Debemos gestionar en conjunto
entre el sector público y privado para que el crecimiento sea lo más armónico
posible, que la ciudad mantenga un entorno cultural que la haga vivible y que la
haga gozable. Tenemos una oportunidad única de definir en el presente el perfil
de ciudad que queremos para el próximo siglo. (...). Tenemos una oportunidad
histórica, necesitamos del esfuerzo de la comunidad para que esta Bahía
Blanca que viene sea para todos. " Palabras del Intendente Municipal
Agr. Jaime Linares pronunciadas en el acto de presentación del Plan Estratégico
de Bahía Blanca en el teatro Municipal de la Ciudad, el día 15 de Diciembre de
1997. A continuación se detallan los talleres realizados: 1. Red de servicios integrales de asistencia y búsqueda de
políticas sociales de desarrollo humano. Fecha: 14 y 15 de Mayo. Lugar: Salón Blanco, Municipalidad de Bahía Blanca. ¿Que circunstancias, condiciones o factores dificultan o
impiden a la población bahiense contar con mejores condiciones para un
desarrollo humano? Falta de espacios recreativos. Actos delictivos. Falta de oportunidades para los jóvenes. Desintegración familiar. Insalubridad laboral. Falta de cobertura médica. Desnutrición infantil. Desempleo. Discriminación a discapacitados. Las PYMES pierden espacio en el mercado. Hubo también otros problemas identificados, como: Falta de ordenamiento en el tránsito. Incremento de accidentes viales. Crecimiento espontáneo de los barrios. Falta de crecimiento urbano. Se realizo el análisis FODA de los siguientes problemas: Descreimiento en los resultados en la acción institucional. Prejuicio social. 2. Reactivación socioeconómica y proyecciones para un
desarrollo sustentable. Fecha: 14 y 1 5 de Mayo. Lugar: Museo de Bellas Artes, Municipalidad de Bahía Blanca ¿Que circunstancias limitan el fortalecimiento de la
actividad económica para un posicionamiento más relevante y con ventajas
competitivas? No existe proyecto de desarrollo regional Deficiencias de la infraestructura para la industria. Las PYMES de la ciudad tienen una estructura débil y una
pequeña participación en la actividad económica local. Rigideces en la estructura estatal. La producción de escala menor tiene dificultades para
acceder al mundo externo. Se realizo el análisis FODA de los siguientes problemas: Deficiente perfil empresarial para desarrollar actividades
productivas. Limitaciones para implementar políticas de desarrollo local. 3. Bahía Blanca y su centro: cuestiones vinculadas a
competitividad, habitabilidad y espacio simbólico. Fecha: 18 y 19 de Mayo. Lugar: Corporación del Comercio y de la Industria. ¿Qué obstáculos impiden la existencia de un área centro
dinámica competitiva con mas espacios públicos y más calidad? El sistema de tránsito y transporte requieren una revisión
general. Políticas socio económicas que dificultan el crecimiento. Falta de proyectos locales de inversión que promuevan la
integración de recursos. Dificultad en la adaptación a las nuevas formas de
comercialización. Necesidad de mayor control y educación ambiental. Cultura individualista. Uso inapropiado de los espacios públicos. Se realizó el análisis FODA de los siguientes problemas : El sector comercial área centro se encuentra amenazado por
la aparición de nuevas formas de comercialización. 4. Necesidad de un funcionamiento integrado del sistema de
transporte para potenciar una ventaja competitiva de la ciudad. Fecha: 18 y 19 de Mayo. Lugar: Museo de Bellas Artes, Municipalidad de Bahía Blanca ¿Cuáles son los condicionantes que limitan el
funcionamiento deficiente del sistema de transporte? No existe una planificación integrada y consensuada. Dificultades por inadecuado acceso a puertos. Inconducta social. No existe coordinación entre las distintas jurisdicciones
nacional, provincial y municipal. Infraestructura vial urbana inadecuada. Dificultades económicas del sistema de transporte actual. Infraestructura aero portuaria insuficiente. Sectores de la ciudad desconectados por el anillo
ferroviario. Déficit en la infraestructura de las rutas. Carencias de un sistema integrado de los diferentes medios de
transporte. Controles inadecuados del cumplimiento de las normas. Se realizo el análisis FODA del siguiente problema: Infraestructura vial urbana inadecuada 5 . Condiciones y acciones para un posicionamiento y perfil
regional. Fecha: 20 y 21 de Mayo. Lugar: Museo de Bellas Artes, Municipalidad de Bahía Blanca. ¿Qué identifica como situaciones o factores que debilitan
el aprovechamiento adecuado de sus recursos potenciales? Procesos migratorios de pequeñas localidades por disminución
de actividades económicas. Escasa integración territorial y funcional de las
actividades de la región. Poco desarrollo de ámbitos que diserten y piensen con un
enfoque regional. Crisis de la actividad agrícolo-ganadera. Poca diversificación de las actividades económicas. Se realizo el análisis FODA de los siguientes problemas: No se industrializan las materias primas que se producen
localmente. Deficiente vinculación entre productos y mercados. Insuficientes instrumentos políticos que apunten a la
integración regional. Bahia Blanca no juega a favor de la promoción regional. Desconocimiento del potencial turístico de la región. Insuficiencias en la infraestructura y capacidad del
aeropuerto. Baja producción ganadera. Pequeños y medianos productores no tienen créditos y tasas
accesibles. 6. Calidad de vida en Bahía Blanca: el desafío de combinar
condiciones físico ambientales con exigencias de la actividad económica
residencial. Fecha: 26 y 27 de Mayo. ¿ Qué problemas o déficit mas relevantes que afectan la
calidad ambiental de los bahienses y su proyección sustentable? Indiferencia por insuficiente información y conocimientos. Vulnerabilidad del sistema hídrico. Insuficiente conciencia del rol y función del agua para un
desarrollo sustentable en zona semiárida. El estuario y el mar perdieron protagonismo en la comunidad. Insuficiente conocimiento del funcionamiento del soporte
natural respecto de infraestructura y servicios. Poca conciencia en la población para un uso adecuado de áreas
verdes. Inadecuada distribución y mal estado de conservación y
mantenimiento de espacios verdes. La calidad del ambiente no cuenta todavía con suficiente
valor de mercado y/o electoral. Las empresas no tienen incorporados los costos de contaminación
de los bienes de uso común Contaminación sonora. Deficiente limpieza de predios públicos y privados. Pobreza y marginación social asociadas a degradación
ambiental. Incremento de la población con síntomas de asma, rinitis,
alergias, etc. Se realizó el análisis FODA de los siguientes problemas: Ausencia de un manejo integral de residuos. No valorización de los recursos naturales. Quedaron sin analizar: Instrumentos y mecanismos (técnicos y de gestión) de
monitoreo insuficientes (frecuencia, cobertura, finalidad). Servicio de disposición. Servicios de recolección . Patológicos. Insuficiente conocimiento sobre niveles de contaminación
atmosférica. Niveles de contaminación sonoro excesivo (fenómenos
puntuales, regulares, mas tiempo y sitio). La calidad del ambiente no cuenta con suficiente valor de
mercado/fuerza de gestión. 7. Ocupación discontinua del suelo y déficit de la calidad
urbano-ambiental y gestión económica urbana inapropiada. Fecha: 26 y 27 de Mayo. Lugar: Museo de Bellas Artes, Municipalidad de Bahía Blanca. ¿Cuáles son las principales restricciones para lograr una
Bahía Blanca desde lo urbano, funcional, integrada y con una oferta de espacios
urbanos que garantice atractivos para la vida urbana? Existencia de anillo ferroviario que divide la ciudad. Calidad y Gestión. Escasa calidad de los espacios verdes públicos. Franja costera desarticulada con la trama urbana. Planificación urbana que no responde adecuadamente a
determinadas demandas focalizadas. Se realizo el análisis FODA de los siguientes problemas: Insuficientes programas de promoción integral dirigidos a
los sectores más necesitados de Bahía Blanca. Dificultades en la gestión tendientes a incorporar tierras
vacantes al proceso de urbanización. 8. Franja Costera: Surgimiento de un nuevo perfil y necesidad
de una organicidad urbana y regional. Fecha: 28 y 29 de Mayo. Lugar: Campo Escuela Agrupación Scout Don Ernesto Pilling
Ing. White ¿Qué impide que en la franja costera se desarrollen
distintos usos y actividades sin conflicto en forma eficiente y fácilmente
vinculadas a la ciudad? Controles ambientales locales débiles y/o inexistentes. Desconexión entre el área central y franja costera. El área costera tiene características fisico-ambientales
que condicionan su uso. Hay conflictos de uso y distribución de sectores. Hay un alto nivel de desocupación en la zona costera. Existencia de factores contaminantes en el área. No hay acciones coordinadas integralmente entre los actos/
sectores. Deficiente infraestructura vial y de circulación. Se realizo el análisis FODA de los siguientes problemas: Disposición conflictiva de distintos usos. Reducción de puestos de trabajo en las actividades
productivas del área. 9. CABILDO DIA:30 de Julio de 1998 Debilidades: Inseguridad del campo: cuatrerismo. Existencia de un basural a cielo abierto, próximo a la
localidad. Falta de planes de vivienda. Escasa posibilidad de capacidad laboral. Desempleo. Emigración de los jóvenes. Déficit de los servicios de gas y cloacas. Fortalezas: Buenos servicios de salud. Buen nivel educativo. Buena infraestructura de servicios: agua, gas, electricidad y
pavimento. Actividad agropecuaria (base de la economía). Seguridad urbana. Arraigo de la población del pueblo. 10 .CERRI DIA : 5 de Agosto de 1998 LUGAR : Bomberos Voluntarios Debilidades: Falta de fuentes de trabajos. Necesidad de mayor apoyo de entes oficiales. Falta de infraestructura de servicios básicos. Deficitaria estructura urbana. Falta de cobertura medica. Fortalezas: Buena cobertura educativa. Solidaridad en la comunidad. Crecimiento urbano. Localidad tranquila y vivible (hasta el momento). Medio ambiente apto. Análisis de las Debilidades 1 - La franja costera del Partido presenta un conjunto de
problemas derivados de sus características físicas y de la coexistencia
conflictiva entre diversas actividades que condicionan su uso. Históricamente la relación de la ciudad con su costa se ha
planteado de una manera tan esencial como distante. La propia fundación de Bahía
Blanca es un claro ejemplo de esta dualidad. En este sentido debe señalarse
que, si bien en la elección del lugar se priorizaron las condiciones de la
costa para el transporte marítimo, el emplazamiento del Fuerte se asentó a una
cierta distancia del frente costero, en virtud de otros factores tales como la
mejor calidad del agua, del suelo y la proximidad a los arroyos. Asimismo el proceso de radicación de las empresas
ferroviarias que operó en Bahía Blanca a fines del siglo XIX, supuso
esencialmente la valorización de su carácter portuario. No obstante ello, los
capitales extranjeros mantuvieron una constante relación con la ciudad a través
de importantes localizaciones. En la actualidad, la franja costera presenta la superposición
de distintas intervenciones del territorio. Sin tratarse del centro físico y
administrativo de la ciudad, este sector ha sido el eje en torno al cual han
girado gran parte de los proyectos de desarrollo regional. Durante décadas esta dicotomía de ciudad-puerto o ciudad
con puerto persistió en el común de la gente. Basta revisar las imágenes de
edificios y calles para entender las diferencias entre ambos espacios. Esta
distancia se acentuó cada vez más, a medida que el modelo de administración
centralista fue consolidándose. El hecho de que los destinos portuarios (no sólo
su administración sino la de todas las dependencias que allí operaban) se
definieran en la Capital Federal, contribuyó en forma significativa a que la
ciudad y gran parte de su costa no presentaran una planificación bajo los
mismos parámetros. También es importante subrayar que las características
propias de la geomorfología costera, esto es: sus grandes extensiones bañadas
por las mareas, el suelo fangoso, la poca o nula vegetación, la escasa
presencia de fauna; han hecho poco atractivo al paisaje, en favor de otros
sitios que, si bien más alejados, presentan un interesante grado de bienestar. Es dable destacar que el área contó con una playa pública
(Cangrejales), un club con pileta, cancha de golf (Loma Paraguaya), además de
un club náutico y un balneario que hasta el presente se mantienen. A pesar de
las inversiones realizadas para desarrollar estos ámbitos (Loma Paraguaya
contaba incluso con tren de pasajeros), el movimiento en el área fue deprimiéndose.
Si bien es valorado por algunos nostálgicos, el sector costero fue perdiendo
interés como lugar de paseo público. Con el tiempo, el imaginario colectivo
quedó cada vez más alejado de los puertos y su costa. La preeminencia de otras
zonas fueron definiendo cada vez más a Bahía Blanca como una ciudad mediterránea
que como una localidad fronteriza costera. Sin embargo sobre la última década de este siglo, diversos
elementos permiten apreciar síntomas de cambio en la relación ciudad-área
costera. En este sentido, la conformación del Consorcio de Gestión del Puerto
de Bahía Blanca, la privatización de terminales, junto a la clara voluntad política
y ciudadana de trabajar mancomunadamente - pese a las diferencias- en pos del
desarrollo portuario, han establecido una clara conciencia de la importancia que
el área tiene para toda la ciudad y la región. También es cierto que las condiciones de habitabilidad de
Ingeniero White cambiaron sustancialmente en los últimos diez años,
principalmente a partir de la concreción de obras de infraestructura vial,
iluminación, provisión de servicios y equipamiento urbano (escuelas, plazas,
etc.). No menos destacable ha sido la labor del Museo del Puerto, cuya política
se ha convertido en eje indiscutido de la preservación de la memoria de ese ámbito,
como así también en un importante componente nucleador de la atención de la
comunidad sobre la localidad portuaria Un hecho positivo que se desprende de este proceso, es la
concientización que actualmente se ha despertado en la sociedad local en torno
a la importancia de la costa y sus puertos. Sin embargo el bahiense sigue
estando lejos de la posibilidad de esparcimiento y recreación que el área es
capaz de ofrecer. Los paseos dominicales de muchos vecinos, la utilización con
fines recreativos o deportivos de algunos muelles y el interés que genera el
conocimiento de los puertos ante la llegada de visitantes, dan cuenta de la
imperiosa necesidad de espacios de uso público que contribuyan a afianzar ese
imaginario colectivo que, ahora se encuentra presente en la percepción del
ciudadano de Bahía Blanca, pero que aún no ha podido desarrollarse bajo un
sentido de apropiación pleno. Con respecto a las perspectivas futuras, la mencionada
problemática tiende a complejizarse. La realidad evidencia que tanto el ámbito
portuario como la zona circundante, se han convertido en el espacio articulador
del desarrollo de la ciudad. Sin embargo, el área presenta los puntos más
conflictivos del sistema de comunicaciones vial y ferro-portuario. La
concentración de los camiones que transportan el cereal y gran parte de la
materia prima del Polo Petroquímico, la presencia de los convoyes férreos, la
distribución vía terrestre de la producción elaborada en la zona industrial y
la permanente movilización de personas que confluyen a estos sitios, son
variables que manifiestan la importancia que representa la seguridad y la
eficiencia en el desenvolvimiento del sistema de comunicaciones. Resulta significativo señalar que esta situación reviste
particular importancia a la luz de los acontecimientos de los próximos meses,
ya que el proceso de construcción de las ampliaciones y nuevas plantas en la
zona generarán un sensible incremento en el movimiento de pasajeros, mercaderías
e infraestructura para dichas plantas. En otro orden del planteo, la condición de usos del área se
convierte en un factor que acusa aún más la necesidad de aplicar una
intervención especial. La coexistencia de funciones como las que brindan los
servicios portuarios, junto a los procesos industriales y la importante
presencia de población dan cuenta de una complejidad que, incluso, podría ser
vista como retractora de radicaciones tanto industriales como poblacionales. A ello se suma la imperiosa necesidad de incorporar al ámbito
portuario nuevas tierras que deberán ser obtenidas por un proceso de relleno
similar al realizado en Cangrejales. La importancia de esta factor se vincula
directamente a la posibilidad que posee el puerto para consolidarse entre los
denominados de "tercera generación", entendiéndose por tales a
aquellos que - además de ciertas condiciones- presentan un importante
conglomerado industrial en sus tierras. Por otra parte, si es aceptada la localización de la Zona
Franca, también será necesario una importante ejecución de infraestructura.
Las intervenciones en Cangrejales, el Polo Petroquímico, el Parque Industrial
y, la zona industrial próxima, generarán cambios muy significativos en el
perfil del área, a la vez que determinarán la necesidad de especificar nuevos
usos y las posibilidades de crecimiento. Como uno de los ejes centrales del análisis del área
costera, surgen de modo esencial aquellos aspectos vinculados a la protección
ambiental de la ría, en vista de su utilización como vertedero de los desechos
cloacales de toda la ciudad y de eventuales descargas industriales. Con respecto a los riesgos que derivan del funcionamiento las
plantas químicas y petroquímicas radicadas en el sector, es importante
mencionar el constante trabajo del proceso Apell, mediante el cual se tiende a
lograr las mejores condiciones de seguridad industrial. Debe señalarse que si
bien es importante el trabajo se está realizando en cuestiones relativas a la
seguridad, el impacto de estas inversiones hace necesario incrementar las
previsiones al respecto. Asimismo se evidencia en el área una reducción de puestos
de trabajo originada fundamentalmente por los procesos de privatización de
empresas públicas y reconversión productiva en las grandes industrias. Estas
circunstancias afectaron a un importante segmento de la población económicamente
activa, con un significativo impacto sobre la fuerza laboral de Ingeniero White. En definitiva, el área costera reviste particular interés
al expresar la necesidad de afianzar este espacio y su particular identidad en
el imaginario colectivo de la población bajo un sentido de pertenencia.
Asimismo es prioritario establecer un crecimiento que posibilite el mejor
desarrollo de las comunicaciones, que beneficie las radicaciones industriales,
que prevenga los riesgos ambientales y que logre las mejores condiciones de
habitabilidad para sus pobladores. 2 - La ciudad presenta problemas en la provisión
de agua, derivados de la existencia de una única fuente de captación y
acueducto de transporte. Asimismo posee deficiencias en la eliminación y
tratamiento final de los residuos cloacales. La ciudad cuenta con una única fuente de abastecimiento de
agua, el Dique y Embalse Paso de las Piedras, construido sobre el río Sauce
Grande en el año 1978 con el objeto de asegurar una abundante provisión e
impulsar el desarrollo industrial. A través de un sistema absolutamente
integrado, el agua se distribuye no sólo a la ciudad de Bahía Blanca, sino
también a Ingeniero White, General Cerri, Punta Alta y la Base Naval Puerto
Belgrano. El consumo aumentó considerablemente en los últimos 30 años,
en razón fundamentalmente de la demanda industrial, alcanzando los 176.000 m³/día
en el año 1994. Si bien en el presente la cantidad de agua potable no se
encuentra comprometida, el incremento de la población, la radicación de nuevos
emprendimientos industriales y la ampliación de los ya existentes generarán un
consumo sustancialmente mayor. Actualmente el sector industrial de la ciudad (con epicentro
en el Polo Petroquímico y el área industrial portuaria) consume alrededor de
20.000 m³ diarios de agua, pero se estima que ascenderá - en un corto plazo -
a 70.000 m³. El Dique y Embalse Paso de las Piedras posee una reserva de
382.000.000 m³, siendo el volumen captado diariamente de 200 a 240.000 m³ en
función de las épocas de sequía o de grandes aportes pluviométricos. El agua
es transportada por un único acueducto principal cuya capacidad es de 237.600 m³/día.
Es importante señalar que ambos presentan actualmente problemas de
infraestructura que deben ser solucionados en un corto plazo. Por otra parte, con el fin de asegurar el abastecimiento de
agua adicional que requerirán las ampliaciones de las plantas del Complejo
Petroquímico se encuentra en ejecución un acueducto que alimentará con agua
de uso industrial la futura planta de fertilizantes y también satisfará
eventuales demandas del Polo Petroquímico local. El nuevo conducto (que posee
un caudal máximo de 50.000 m³ diarios) transportará agua proveniente del
dique Paso de las Piedras. Otra de las soluciones formuladas se basa en la incorporación
al plan de obras, la construcción de un acueducto alternativo para el
abastecimiento de agua desde el embalse a Bahía Blanca. Actualmente, la
concreción de la obra es materia de estudio (principalmente para la evaluación
de los costos) y se espera que obtenga carácter prioritario durante los próximos
años. Además, es importante ponderar como otra alternativa, la
recuperación de líquidos de la planta de tratamiento de afluentes cloacales y
la producción de agua de reciclo destinada en gran parte a la actividad
industrial. Una de las necesidades primordiales es la realización y/o
actualización de los estudios sobre fuentes alternativas. En el año 1990, con
el fin de atender y asegurar el crecimiento de las ciudad y el de Punta Alta, se
presentó el "Plan Integral de Abastecimiento de Agua a Bahía Blanca y
Gran Bahía Blanca", en el cual se previeron distintas alternativas con
miras al año 2050. Entre las obras más importantes y en orden de prioridad se
señalan la captación de aguas subterráneas, el aprovechamiento del arroyo
Napostá mediante la construcción de un embalse en Puente Canessa, la provisión
desde el río Sauce Chico y Chasicó, y por último el abastecimiento de agua
desde el río Colorado. De todas ellas, actualmente el aprovechamiento del arroyo
Napostá, ya que no sólo posibilitaría la obtención de agua potable y sin
potabilizar para la industria, sino también oficiaría como posible solución
al problema de las crecientes e inundaciones en Bahía Blanca y el valle
inferior del Napostá. Por otra parte, el proyecto se completaría con la
reserva de un lugar recreativo en la zona inundable y la provisión de agua para
riego de cultivos de una amplia zona. Además de la situación anteriormente expuesta, la calidad
del agua del Dique se encuentra cuestionada. Por un lado, se sostiene que la misma está alterada
principalmente por el aporte constante de sedimentos (nutrientes) que produce la
cuenca del río Sauce Grande y, los desechos de pesticidas y agroquímicos
usados en los campos de la zona. En tal sentido, el informe presentado por la
Subcomisión de Aguas del Honorable Consejo Deliberante en el mes de diciembre
de 1997, determinó la ausencia en el dique de formaciones algales nocivas y, en
función de la composición del fitoplacton estableció que el embalse presenta
características de un ambiente rico en nutrientes. Por otro lado, un estudio elaborado recientemente por el
Centro de Biopatología Acuática de la Fundación Bar Ilán-Universidad Hebrea
Argentina Bar Ilán, en el que se realizaron análisis de muestras de agua,
sedimentos y peces, sostiene que el lago del dique Paso de las Piedras no
presenta signos importantes de eutroficación, a pesar de ser un curso de agua
embalsado. Los estudios fisicoquímicos y microbiológicos realizados revelan
que todos los parámetros estudiados se encuentran por debajo de los valores guías
determinados internacionalmente. De acuerdo a lo expresado previamente, es fundamental la
concientización sobre la importancia ambiental de este área declarada Parque
Provincial por Decreto número 1318, del mes de octubre de 1982. A tal efecto,
sería prioritario considerar al lago Paso de las Piedras y lugares aledaños
como zona restringida dentro del Parque. La subcomisión de aguas del HCD propone que este sector se
debería utilizar sólo como lugar de esparcimiento para caminatas guiadas por
guardaparques, con el fin de evitar alteraciones antrópicas originadas por
maniobras de pesca o campamento. Además se debería controlar la abundancia de
peces para evitar una masa crítica de materia orgánica y realizar controles
permanentes de malezas acuáticas para evitar el asentamiento de las mismas en
esas aguas. El ciclo del agua se completa con el desagüe de la misma a
través de la red cloacal. En esta cuestión también es posible detectar
ciertos inconvenientes derivados del servicio urbano. Si bien el porcentaje de población servida es relativamente
alto (70 %), las diferencias son significativas entre el macrocentro y los
sectores periféricos. En el primero, a pesar de tener una amplia cobertura, es
importante destacar que las colectoras maestras trabajan sobrecargadas en
determinadas circunstancias. En tal sentido, las mismas sirven a una población
muy superior a la considerada en el cálculo del proyecto original que data del
año 1926. En las áreas periféricas la cobertura es de mediana a baja. En relación al destino final de los líquidos, si bien
actualmente se concluyó la construcción de la primera etapa de una planta
depuradora de líquidos cloacales, ésta sólo permite la retención de los sólidos
descargando las aguas sin mayor tratamiento al estuario de Bahía Blanca. Dicha
situación trae como consecuencia una alta concentración bacteriana no
solamente en el cuerpo receptor, sino también en los cursos superficiales que
atraviesan la ciudad. Por esta razón es prioritario avanzar con la construcción
de la segunda etapa de la planta mencionada. El arroyo Napostá y el Canal Maldonado son receptores de los
desagües pluviales de la zona urbana, los cuales posteriormente son derivados
al estuario. Asimismo estas vías son utilizadas en forma clandestina por
particulares e industrias para evacuar sus afluentes, especialmente en sectores
que no cuentan con red cloacal. Por otra parte también se estima que existen
vaciamientos ilegales de materia fecal directamente en los cursos,
principalmente en el arroyo Napostá. Ello hace necesario intensificar los
controles y contar con el apoyo de la población, residente en las proximidades
u ocasionales, con el fin de asegurarlo. Cabe aclarar que constituye un serio problema teniendo en
cuenta que estos lugares son utilizados por niños y jóvenes como aguas de
recreación. 3 - Los medios de transporte vial (urbano e interurbano),
ferroviario, portuario y aéreo no funcionan como un sistema integrado y no
responden a los incrementos de demanda operados en el sector. Bahía Blanca, en razón de su condición de ciudad-puerto,
cabecera de una importante región y "puerta" de la Patagonia, asumió
una destacada función como nodo de comunicaciones. En virtud de esta característica,
la ciudad desarrolló una infraestructura de transporte ferroviario, carretero y
aéreo acorde a su rol de centro de convergencia y distribución de cargas y
pasajeros. Sin embargo, esta estructura de comunicaciones presenta
determinadas restricciones que impiden un desempeño acorde a los requerimientos
actuales, como también a las demandas que puedan surgir a partir de los
escenarios esperados. En este sentido, se detecta que los diferentes medios de
transporte de la ciudad no funcionan como un sistema integrado que permita la
optimización de la estructura existente. En líneas generales, la falta de articulación en su
funcionamiento, así como también la ausencia de una debida complementariedad
entre los distintos medios, imposibilitan la concreción de una política
integral de inversiones. Esta circunstancia impide una coordinación en la toma
de decisiones públicas y privadas en el sector, que propicien el
fortalecimiento de la actual posición de Bahía Blanca como nodo de
comunicaciones. En relación a este contexto es posible observar las
siguientes falencias que, si bien se manifiestan en forma particular en los
distintos componentes del sector transporte, inciden de manera directa en el
desempeño integral del sistema. Transporte Urbano El transporte urbano público de pasajeros presenta
deficiencias en la prestación del servicio originadas fundamentalmente por el
diseño de los recorridos. En general, todas las líneas convergen en el centro
de la ciudad y no existe una buena conexión entre distintos sectores urbanos. Cabe señalar además que la localización de las terminales
de algunas compañías de ómnibus es inadecuada, puesto que resulta
incompatible con otros usos tales como el residencial. El sistema se completa con el servicio de taxis y remises,
regulados por la normativa municipal que apunta a optimizar su funcionamiento.
Idéntica situación ocurre con el servicio interurbano de taxis y remises que
da lugar a reiterados conflictos de intereses entre prestatarios locales y de áreas
vecinas. Transporte Interurbano En relación al transporte público de pasajeros de media y
larga distancia, se observa que la terminal de ómnibus tiene una
infraestructura inadecuada para los niveles de la demanda, que se traduce
principalmente en deficiencias en la calidad de los servicios que presta. Además,
su localización respecto a la conexión con rutas regionales ocasiona que
algunas empresas, circulen por el área del micro y macrocentro dificultando el
tránsito. Cabe señalar sobre esta temática que existe una ordenanza municipal
que prohibe la circulación de estos vehículos en un radio determinado. Con respecto al funcionamiento del sistema de combis -
actualmente en expansión- es dable destacar los problemas generados por la
falta de normativas claras en el nivel nacional y provincial para la regulación
de esta actividad. En este caso, se suma la inexistencia de una terminal que las
aglutine. Transporte de Cargas El transporte carretero de cargas presenta una problemática
que reviste una significativa importancia. En vista de ello resulta necesario
analizar en forma particular la dinámica de sus distintos componentes. En cuanto al transporte de cargas generales, se evidencia la
inexistencia de una terminal de transferencia y depósito de mercaderías como
uno de los principales inconvenientes. Esta circunstancia origina que no sólo
vehículos de gran porte transiten por el área urbana, sino también serias
dificultades en la distribución de productos. De allí que los empresarios del
rubro planteen la urgencia en la construcción a la brevedad de un emplazamiento
con equipamiento y demás condiciones que satisfaga los requerimientos del
sector transportista local. Por otra parte, durante la actual etapa de construcción y
ampliación del Complejo Petroquímico se agrega al regular movimiento de
camiones, un mayor dinamismo generado por la gran cantidad de vehículos que
transportan equipos, materiales y operarios. Indudablemente esta situación
tiende a pronunciar los problemas de tránsito ya existentes en el área
industrial-portuaria. Asimismo, complejizando aún más la cuestión, se detecta
la coexistencia de tráfico de camiones con sustancias peligrosas circulando
sobre las mismas rutas y accesos que utiliza el transporte público y privado de
pasajeros. Este hecho se registra principalmente en el camino de Acceso Sur a
Puertos en donde la mencionada superposición significa un serio riesgo para las
personas residentes y en tránsito, como para el área en su conjunto. Otro elemento de conflicto vinculado a la problemática del
sector es el congestionamiento de camiones que transportan cereales hacia las
terminales portuarias, fundamentalmente en los primeros meses del año cuando se
exporta la producción agrícola de la región con destinos a los mercados
internacionales. En este sentido, se verifica la carencia de espacios que
permitan el estacionamiento de camiones y brinden a los transportistas
condiciones de seguridad y servicios adecuados. Si bien algunos emprendimientos
privados que se están llevando a cabo contribuirán a la solución del
problema, la gran cantidad de vehículos que arriban al puerto hará necesarios
nuevos emplazamientos. Otro de los inconvenientes detectados se relaciona a las
deficientes condiciones que presentan las rutas y particularmente los cruces con
las vías del ferrocarril, que limitan el normal desarrollo del tránsito.
Especialmente, el mal estado del Paso El Guanaco y la obsolescencia del sistema
de puentes La Niña se plantean como factores que restringen el fluido acceso a
la zona portuaria. La dinámica del crecimiento del área industrial-portuaria
como sus proyecciones a corto y mediano plazo hacen prever un notable incremento
del movimiento vehicular. En este sentido, los puntos problemáticos que
presenta el sector tenderán a acentuarse y, por tanto, resulta ineludible
emprender las acciones tendientes a aportar las soluciones pertinentes. Transporte ferroviario El ferrocarril forma parte esencial de la infraestructura de
transporte de la ciudad. Sus características le otorgan un valor fundamental
para el acceso de mercaderías al puerto, incluso en forma directa a los
muelles. Sin embargo, el trazado de las vías férreas dentro del ejido urbano y
los escasos pasos a nivel y en desnivel, provocan que las largas formaciones de
vagones que caracterizan la operatoria de las empresas concesionarias de los
ramales, acentúen la interferencia en el tránsito vehicular de la ciudad. Transporte Aéreo de Pasajeros Debido a la expansión en la demanda de transporte aéreo, la
Aeroestación Civil Comandante Espora no cuenta con la infraestructura y el
equipamiento adecuados para ofrecer a los pasajeros y las empresas aéreas un
servicio satisfactorio. Un problema adicional que obstaculiza las gestiones para
optimizar su funcionamiento, se genera a partir de la coexistencia de distintas
jurisdicciones que tienen injerencia en el Aeropuerto. Otros aspectos concernientes a la temática del transporte en
la ciudad directamente relacionados a su desenvolvimiento se refieren a las
deficiencias existentes en la infraestructura vial. Entre ellos es preciso señalar
la mala conectividad entre las rutas que circunvalan la ciudad y sus accesos al
área central, así como las dificultades para acceder al área portuaria e
industrial. Además se observa déficits de accesibilidad y de conexión vial
interna, una señalización inadecuada en las vías de comunicación y la
existencia de problemas jurisdiccionales de rutas nacionales y provinciales que
llegan a la ciudad y que derivan en problemas de gestión entre los organismos
estatales. Frente a importantes transformaciones territoriales es
fundamental tener presente la adecuación integrada de todos estos medios. Es
importante considerar al sistema de comunicaciones de Bahía Blanca de una
manera integral que permita potenciar las mejores relaciones entre la ciudad y
su ámbito de influencia. 4 - La ciudad se ha extendido de manera poco controlada, con
un patrón de ocupación del suelo discontinuo y de baja densidad, condicionando
la calidad de vida de importantes sectores de la periferia urbana. Bahía Blanca ha seguido en su crecimiento el patrón típico
verificable en todos los centros urbanos del país. A partir del núcleo central
conformado por la plaza y los edificios institucionales que alrededor de ella se
ubicaban, se fue extendiendo en todas las direcciones multiplicando la retícula
ortogonal y, en el caso particular de esta ciudad, con importantes excepciones
como son las trazas de los denominados barrios Palihue, Patagonia y Villa Mitre. Este primer crecimiento por extensión comienza con el
amanzanamiento del suelo rural, su posterior subdivisión en manzanas y
parcelas, y el progresivo completamiento con la vivienda individual en forma
dispersa con la dotación básica de electricidad y agua. Luego vendrán el
resto de las infraestructuras. A este primer impulso le sigue la consolidación
y luego un segundo crecimiento por densificación. Durante este proceso, el núcleo central conformado por la
plaza y las distintas actividades que junto a ella fueron asentándose, siguió
su consolidación verificándose un área central con fuerte presencia dentro de
la estructura de la ciudad por la diversidad de funciones y los índices más
altos de densidad que en ella se verifican. Surge así un modelo monocéntrico, que va perdiendo
intensidad e importancia a medida que el crecimiento de la ciudad va alejándose
de él. Van apareciendo sectores de escasa consolidación, separados
por amplias superficies de tierras vacantes, generando una discontinuidad
espacial que segrega física y socialmente a la población que los ocupa. Una consecuencia de esta situación, está fundamentalmente
asociada a la indiscriminada subdivisión de la tierra que obedece a una
especulación desmedida en detrimento de un crecimiento paulatino planificado,
que intente primeramente llenar los "vacíos" urbanos existentes. La extensión de la retícula fue indiferente a accidentes
topológicos, como cursos de agua o vías férreas. Cuando la expansión urbana
desbordó estas barreras, se generaron problemas de conectividad por la falta de
continuidad de la trama circulatoria y la escasez de cruces. Era la época del
crecimiento explosivo de la ciudad - décadas del 60, 70- como consecuencia del
desarrollo económico que experimentaba. La especulación de la tierra era
importante, se subdividía más de lo necesario. En esta oportunidad la
normativa municipal alentó esta tendencia, habilitando más tierras al uso
urbano que las necesarias para cubrir las demandas. Comienzan a aparecer loteos en sectores que no poseen ni la
infraestructura básica de servicios ni los equipamientos necesarios para
generar un ambiente urbano adecuado. El Plan Regulador del año 1970 aprobado por el municipio,
previendo estos inconvenientes reglamentó sectores de la ciudad como áreas de
urbanización diferida, con el propósito de consolidar la ciudad en sus bordes
definidos y dejar tierras en reserva para la futura expansión. Posteriormente para evitar los desajustes de las
subdivisiones indiscriminadas, se sancionó la ley provincial 8912 del año 1977
donde se estableció como condición indispensable para la aprobación de nuevas
subdivisiones, la dotación de los servicios básicos de infraestructura y la
cesión a los municipios de predios destinados a espacios verdes públicos y
equipamiento comunitario. No obstante estas previsiones, la ciudad fue creciendo aunque
a un ritmo más lento, pero siempre se verificaron los desajustes generados por
la desarticulación espacial. La ciudad así extendida generaba una periferia
con baja calidad ambiental y con un patrón de asentamiento que demandaba altos
costos de urbanización cuando se proyectaban las extensiones de los servicios y
la dotación de los equipamientos de salud, educación, esparcimiento, áreas
verdes y arbolado urbano. La contracara de esta situación ha sido la poca capacidad y
disponibilidad del sector público para desarrollar extensiones o ensanches
urbanos planificados. Además de las razones atribuibles a las dificultades de
la gestión urbana y a la escasez de recursos, la poca disponibilidad de tierras
públicas ha sido una de las razones que explican la ausencia del sector en el
control de la expansión urbana. La posibilidad de contar con tierras fiscales constituye un
recurso estratégico. La carencia de un banco de tierras que permite intervenir
en el mercado inmobiliario, regulando la oferta de suelo urbanizable en función
de una demanda real y cuantificada, es una dificultad a la hora de definir políticas
de desarrollo urbano. La expansión indiscriminada está por supuesto ligada al
problema de especulación de la tierra y al déficit de vivienda de costo
accesible. Los loteos alejados del área central, son en gran medida la única
posibilidad que los estratos medios y bajos de la población tienen para acceder
legítimamente a la vivienda propia. Asimismo, cabe agregar que los programas de
promoción integral dirigidos a los sectores más necesitados de la ciudad son
insuficientes . Este crecimiento discontinuo además, referido a la extensión
de la red de transporte público de pasajeros, genera deseconomías a las
empresas prestadoras, en función de una lógica disminución de la relación
pasajero-kilómetro, cuando pretenden brindar el servicio a distintos barrios
con baja densidad poblacional. En ciertos sectores de esta periferia, las superficies de
tierras vacantes propiedad del estado, algunas no aptas para la urbanización,
permitieron su ocupación en forma irregular con asentamientos espontáneos no
planificados, generando áreas ambientalmente degradadas y de difícil
recuperación. 5 - Las pequeñas y medianas empresas industriales de la
ciudad están escasamente diversificadas, se orientan fundamentalmente al
mercado local, tienen una importancia relativamente pequeña en la actividad
económica de la ciudad y presentan poca relación con las grandes empresas.
Al analizar el comportamiento de las micro, pequeñas y
medianas empresas de la ciudad se observa que se ha producido una involución de
la diversificación de la estructura industrial entre ambos censos, ya
manifestada en el anterior período intercensal (1974-1985). La participación
en el valor agregado de las actividades metalmecánica, maderera y textil, que
son los rubros más significativos dentro de las pymes locales, ha disminuido en
favor de las grandes. Las empresas que se han creado últimamente se han instalado
en actividades tradicionales y de poca tecnificación, tales como panaderías, fábricas
de pastas y talleres metalúrgicos. Ello demuestra la baja capacidad innovadora,
así como la alta aversión al riesgo y la escasa posibilidad de acumulación de
habilidades competitivas. El hecho de establecerse en rubros donde ya existe una
oferta considerable, ha contribuido además a que la supervivencia se tornara más
complicada y, de esa forma se explica la alta tasa de mortalidad verificada. La estructura ocupacional de la ciudad presenta un marcado
predominio de los empleos en el sector terciario debido fundamentalmente al rol
tradicional de Bahía Blanca como centro comercial y de servicios de la región.
Además, la generación de empleo industrial ha ido disminuyendo y en muchos
casos, las actividades más jerarquizadas dentro de una empresa no se localizan
en la ciudad. Estas circunstancias dan cuenta de la debilidad local para generar
un ambiente con una marcada propensión empresarial en su población. Como se mencionó anteriormente, las características de Bahía
Blanca como centro comercial y de servicios no contribuyen a la creación de un
clima que favorezca el desarrollo de emprendimientos industriales. Asimismo se
observa la existencia de un escaso perfil empresarial en la población que se
demuestra en la falta de innovación, ya sea de productos como de procesos
productivos en las actividades industriales que se realizan en la ciudad. Por
otro lado es importante destacar que muchas de las actividades que se han
emprendido en el último tiempo han surgido como respuesta a situaciones de
desplazamientos negativos (despidos, retiros voluntarios) más que a decisiones
voluntarias basadas en detecciones de oportunidades de mercado o en el
aprovechamiento de conocimientos y habilidades. Obviamente, situaciones como éstas
repercuten en la performance de empresa, y es plausible suponer que las últimas
presenten mayores probabilidades de subsistir y crecer que las primeras. Por otro lado, si bien los niveles de ahorro privado de Bahía
Blanca son altos en comparación a otras plazas similares del país, no se
manifiesta una corriente de inversión de capitales de origen local de
importancia. Esto se evidencia en parte por la comparación de los volúmenes de
operaciones en el sector financiero local que demuestra que los depósitos son
sensiblemente superiores a los préstamos, lo cual significa que buena parte de
los depósitos hechos en la ciudad no se transforman en préstamos para
financiar el. Además, existen severas dificultades para las pymes para
acceder al crédito bancario. Esta situación que se da especialmente para
aquellas que recién se inician o pretenden iniciar una actividad, surge a
partir de las gran cantidad de requisitos que imponen las entidades bancarias,
fundamentalmente en cuanto a las garantías que se exigen, que tornan
restrictiva la utilización del sistema financiero como alternativa de
financiación. Respecto a los instrumentos utilizados desde el sector público
para promover la creación y el desarrollo de micro y pequeñas empresas
industriales en la ciudad, puede sostenerse que su efectividad ha sido escasa.
Ello se debe fundamentalmente a la falta de coordinación de los distintos
programas nacionales y provinciales implementados, a las características de los
mismos y a la inexistencia de una política activa a nivel local. Al respecto
corresponde mencionar que los programas de financiamiento de
microemprendimientos que intentó poner en marcha el gobierno local no se
pudieron realizar debido a que no está permitido por el Honorable Tribunal de
Cuentas de la Provincia que los municipios financien este tipo de actividades
con fondos propios. En relación a los mercados a los cuales se orienta la
producción bahiense, se detecta que las pequeñas empresas industriales poseen
un radio de ventas muy dependiente de la demanda urbana local. Además, la
coyuntura económica ha sido desfavorable dado que la evolución de las
principales variables socio-económicas del país y la ciudad han repercutido en
una disminución de la demanda local, principal segmento demandante de sus
producciones. Además, el proceso de globalización ha provocado una fuerte
competencia a nivel internacional de productos que antes presentaban una demanda
cautiva y, por lo tanto ha producido la necesidad de readaptación de las
empresas a fin de disminuir costos y aumentar la eficiencia, complicando de esta
manera a aquellas con dificultad para llevar a cabo este proceso. Por otro lado, no se verifican vínculos importantes entre
las pymes y las grandes empresas. Los encadenamientos hacia adelante - esto es
la existencia de industrias que procesen la materia prima producida por las
grandes empresas, es prácticamente nula -. Ello obedece fundamentalmente a que
razones de mercado no justifican la instalación de empresas transformadoras de
polietileno dado que, por los costos de transporte, es conveniente la localización
de estos emprendimientos en proximidad de los centros productivos. En el caso de
las firmas agroindustriales de la ciudad, sus producciones están orientadas en
forma casi exclusiva al mercado externo, inhibiendo así el desarrollo de
relaciones de complementariedad productiva en dicho sentido con las pequeñas
empresas locales. Con respecto a los encadenamientos hacia atrás, vale decir
la provisión de bienes y servicios requeridos por las grandes empresas, se
observa que éstas obtienen muy pocos productos y servicios de proveedores
locales. Los bienes adquiridos localmente no están relacionados directamente a
los procesos productivos, sino que constituyen en general materiales auxiliares.
Por su parte, los servicios que se demandan localmente son básicamente
mantenimiento industrial, seguridad, transporte y otros de tipo general, que
representan demandas que han surgido a partir de la tercerización de
actividades por parte de las grandes empresas. De esta forma se observa que el aprovisionamiento local está
conformado en su mayoría por actividades escasamente especializadas y además
la relación entre éstas y las pymes locales está poco desarrollada. 6 - Las problemáticas vinculadas al empleo, si bien
responden a una tendencia nacional y mundial, se convierten en un elemento
particular de la ciudad a partir de los fuertes impactos de los procesos de
privatización de empresas estatales de importante presencia local y
racionalización del sector privado. La problemática del desempleo en Bahía Blanca, si bien
responde a una tendencia que se manifiesta en todo el país, representa por su
magnitud, características y efectos dentro de la estructura socio-económica de
la ciudad, un fenómeno que debe analizarse en forma particularizada. Por un
lado, la dinámica del proceso de creación y destrucción de puestos de trabajo
puede ser explicada a la luz de los profundos cambios estructurales que se
producen en la economía argentina a principios de los ’90; pero a la vez, las
características propias de la estructura productiva de la ciudad dan cuenta del
impacto que este fenómeno manifiesta en el mercado de trabajo local. En efecto,
la estructura ocupacional de la ciudad está caracterizada por un marcado sesgo
a los empleos en el sector terciario. Estos se vieron sensiblemente disminuidos
a partir de los procesos de privatización de empresas públicas prestadoras de
servicios básicos - energía, gas natural y telefonía- y las restricciones a
la demanda de trabajo surgidas en el sector financiero y otros servicios de
importante presencia a nivel local. Por otro lado, la participación estatal en
el sector industrial en la ciudad era importante hasta su privatización. El
paso a manos privadas de establecimientos industriales tales como CAP, TAC y el
Complejo Petroquímico supuso la racionalización de dichas empresas y la
consecuente reducción del personal ocupado. En el sector portuario el proceso de desregulación que llevó
a la disolución de la Junta Nacional de Granos, la concesión a operadores
privados de las principales terminales portuarias y la disolución de la
Administración General de Puertos, también produjo fuertes efectos sobre la
ocupación en actividades vinculadas. | |||||||||