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Planes estratégicos de Bahía Blanca

Resumen: Antecedentes y logros. El objetivo del presente trabajo es estudiar el plan en sus distintas etapas, la metodología utilizada y el objetivo del mismo. Asimismo, creemos necesario analizar previamente las transformaciones políticas y económicas a nivel nacional e internacional que provocan la tendencia en el orden local y regional de avanzar sobre nuevos escenarios con una participación activa por parte de los municipios y de la comunidad que se asocian para alcanzar metas de desarrollo económico.

Publicación enviada por Ballesteros, Alvaro y Otros Autores


 

INTRODUCCION

 

El objetivo del presente trabajo es estudiar el plan en sus distintas etapas, la metodología utilizada y el objetivo del mismo.

Asimismo, creemos necesario analizar previamente las transformaciones políticas y económicas a nivel nacional e internacional que provocan la tendencia en el orden local y regional de avanzar sobre nuevos escenarios con una participación activa por parte de los municipios y de la comunidad que se asocian para alcanzar metas de desarrollo económico.

Asociado al proceso de reforma del Estado se observa un mayor interés de los ciudadanos por aspectos de la ciudad, la participación de gobiernos locales con organizaciones de base para ejecución de obras, asociaciones para generar consorcios o entes de carácter intermunicipal, presupuestos participativos, etc.

"Todos estos fenómenos están mostrando una novedosa articulación público-privada, una mayor asociatividad horizontal de los municipios entre sí y la incorporación de nuevos roles económicos y sociales a sus gestiones".

"Se trata de nuevos escenarios donde, al mismo tiempo que se manifiestan señales de innovación por aumento de las actividades municipales y de las expectativas de la población sobre la misma, también se producen fenómenos de declinación y estancamiento de comunas enteras, de diferenciación creciente entre regiones y ciudades, de huelgas de empleados públicos, cortes de rutas y explosiones sociales. Por otro lado se produce también una suerte de revitalización de la esfera local, y por otro, el municipio aparece como punto de condensación de la fragmentación social, de la crisis de mediaciones y de la falta de recursos". Según Daniel García Delgado (1) se puede pensar en dos factores impulsores de los nuevos escenarios: la reforma del Estado y la Globalización.

El proceso de reforma estructural llevado a cabo desde comienzos de los años noventa sobre el Estado central tiene impactos en lo local. En primer lugar, la estabilización económica a partir del Plan de Convertibilidad se convierte en un fuerte posibilitador de la mejora de la eficacia y eficiencia de la gestión, al posibilitar el cierre de cuentas y un mayor control sobre el equilibrio fiscal municipal, apuntar a la obtención de determinados objetivos, presupuestos equilibrados, todo lo cual se volvía de difícil realización en procesos de alta inflación.

En segundo lugar, las políticas de descentralización han significado la cesión de competencias a provincias y municipios en el área de la política social. A la gestión de los servicios urbanos tradicionales se le unen los de salud, educación y asistencia a grupos de riesgo, y estos requerimientos de mayor respuesta implican la necesidad de contar con mayor capacidad de gestión. La reforma institucional del proceso de consolidación democrática, por último, favorece estas tendencias de reforzamiento de lo local.

En la Constitución de 1994 se hace expresa mención a la autonomía municipal, y esta orientación se incorpora en numerosas constituciones provinciales de los ‘80 y ‘90.

El impacto de la Globalización. En este marco los estados nacionales pierden capacidad de regulación y soberanía, y pasan a competir entre sí por hacerse atractivos a la inversión externa, por flexibilizar y reducir impuestos. También lo hacen los estados provinciales y municipales.

La Globalización genera cambios en los patrones de localización de las empresas privilegiando consideraciones territoriales y relaciones más competitivas entre las ciudades, originando nuevos espacios industriales; genera una nueva estructura de oportunidades pero también promueve una mayor desigualdad del ingreso y de la riqueza. Provoca la inquietud de la competitividad en las distintas ciudades por la pérdida de puestos de trabajo, el aumento de la desigualdad social despertando preocupación por la capacitación y la educación como insumos claves de la nueva forma de producir.

En síntesis, la descentralización y la Globalización están generando más tareas a resolver por los gobiernos locales y nuevos desafíos a enfrentar en lo político, lo económico y lo social, obligando a los municipios a efectuar un replanteo de su organización, misiones y funciones. Y este proceso está desplazando el anterior modelo municipal tradicional de carácter autárquico y clientelar, hacia otro de carácter gubernativo, que comienza a producirse a través de tres áreas de innovación: la político-institucional, la económica y la social. El pasaje del modelo de gestión burocrática de actuación autorreferenciada al "gerencial" parte de la búsqueda de mayor eficacia-eficiencia en las organizaciones, principalmente vinculada a la racionalidad del gasto y apuntando a reducir el tiempo entre la decisión política y la ejecución administrativa.

Este proceso tiende a fomentar el buen manejo de fondos públicos, la planificación y presupuestación en tiempo y forma, impulsando la realización de presupuestos por programa, así como la informatización del municipio. La eficacia está vinculada a la calidad de los servicios, a un ciudadano redefinido como cliente, consumidor o usuario, lo que supone una lógica de gestión basada en la demanda más que en la oferta y en la necesidad de suministrar información y capacidad de control a los ciudadanos. Por ello, dice Brunner, frente a la crisis actual, lo que se requiere es un "Nuevo Contrato Social" entre las instituciones, la sociedad y el gobierno. Este nuevo contrato se debe fundar en dos ejes: la rendición de cuentas y la evaluación institucional, por un lado, y la diversificación del presupuesto público mediante criterios racionales, por el otro.

Si bien en gran parte de los municipios todavía está presente el modelo tradicional de gestión muy dependiente del gobernador de la provincia con centralización de las decisiones y acumulación política vía obra pública, el mismo empieza a mostrar indicios de agotamiento. Porque las mayores competencias con menores recursos obligan a los municipios a tener que hacer más eficiente la gestión y esto revela las limitaciones de ese modelo político tradicional para generar recursos y promover otra disposición de la sociedad civil a participar. Se observa el surgimiento de otra forma de acumulación basada en una articulación con organizaciones de la sociedad civil, y una búsqueda del consenso, dialógica, cooperativa, basada en la eficacia, el control, la transparencia, pero también en la generación de compromisos a partir de perspectivas compartidas sobre la sociedad local deseada. De esta manera, se retoma una visión de la política basada menos en una concepción estratégica del poder y más en una concepción comunicativa y comunitaria del mismo.

Lo novedoso es que se intensifica la búsqueda de las potencialidades propias antes que esperar las decisiones centrales; que esa búsqueda incorpora a productores, empresarios y organizaciones sociales del lugar para encontrar alternativas de organización económica que amplíen y diversifiquen los negocios locales; que se busca racionalizar el uso de los recursos financieros e intensificar la utilización productiva de los recursos disponibles. Esto da lugar a encarar el desarrollo local de distintas formas: conformación de "distritos industriales", "entes" jurisdiccionales para promover el desarrollo regional, organizar productores y facilitar su acceso al crédito, con una fuerte influencia universitaria en la coordinación y planificación del desarrollo.

Todas estas experiencias hablan de la importancia de la configuración de nuevas áreas de solidaridad basadas en lo territorial, económico y cultural, y del reposicionamiento de cada ciudad, de cara a una competencia económica de carácter global.

La planificación estratégica en el desarrollo local presupone incorporar a la gestión pública al sector privado y social, así como una mayor flexibilidad sobre las fortalezas y debilidades de la estructura productiva.

Esto requiere que los municipios amplíen su esfera de actuación agregando a sus funciones tradicionales (obra pública, servicios básicos, regulación de la vida comunitaria) el diseño de estrategias de desarrollo local tendientes a la generación de ventajas y asistencia a la competitividad empresarial local, así como la atracción de inversores.

Esto no significa salir de un rol pasivo en lo económico para pasar a otro interventor, productor y empleador, similar al del Estado de bienestar, sino incorporar una perspectiva de Estado "catalizador", "estratégico", que incorpore un rol activo del municipio, comprometido con los distintos sectores para definir el perfil productivo regional, y no tan solo como mero redistribuidor de recursos públicos.

Este planeamiento parte de una concepción no solo técnica y apropiada para expertos, sino amplia e interdisciplinaria, que busca una evaluación compartida entre el gobierno y los representantes sociales sobre los escenarios futuros, la identificación de oportunidades basadas en sus fortalezas y la disminución de sus debilidades y amenazas. Esto requiere la intervención conjunta sobre aspectos urbanísticos, económicos y culturales; una menor verticalidad; un debilitamiento del estilo partidista de hacer política; sacar a ésta del corto plazo y transformar políticas de un gobierno en políticas de Estado.

(1) Daniel García Delgado, Estado-nación y Globalización.

 

ANTECEDENTES

 

La importancia adquirida por la ciudad de Bahía Blanca desde comienzos de siglo como centro de un vasto territorio del SO de la provincia de Buenos Aires y del sur del país, llevó a los gobiernos municipales en distintos períodos de su historia a planificar su desarrollo para dar respuestas a los modelos socioeconómicos que imperaban, siempre considerando a la ciudad como el producto de las relaciones de interdependencia entre los elementos de la estructura física y las dimensiones socioeconómicas que conforman ese espacio.

En este sentido, aparecieron diferentes Planes Ordenadores, algunos en el orden urbano y otros teniendo en cuenta la situación de Bahía Blanca en el contexto regional.

Surge así el primer Plan en el año 1909, obra del arquitecto Faure Dujarric, basado en un esquema de ciudad radio concéntrica donde el centro oficiaba de ordenador del espacio y las áreas verdes como elementos claves e indisolubles dentro del sistema que potenciaban la riqueza paisajista de los arroyos y el área costera. Se planteaba un sistema circulatorio compuesto por avenidas radiales y radio concéntricas donde se destacaba un Anillo de Circunvalación Externo.

Se trataba de un plan principalmente ordenador del espacio urbano y periurbano. Pocas propuestas se implementaron, quedando para planes posteriores el rescatar la idea de generar un anillo de circunvalación externo como limite de la expansión urbana.

Posteriormente el arquitecto Miguel C. Roca en el año 1950, elabora un Plan de carácter urbano, donde, como en el anterior, el centro gravitaba como generador de la estructura de la ciudad.

En el año 1959, la Misión 40 de la O.E.A., mediante una iniciativa de la Municipalidad, elabora un Plan también ordenador del espacio urbano, donde ya se planteaba la necesidad de remodelar la traza de las vías del ferrocarril, para disminuir los conflictos internos de la ciudad.

A nivel regional, se consideraba necesario la creación de una Organización Regional para el Desarrollo conformada por una Junta Regional de Intendentes. A nivel local se elabora un proyecto de ordenanza referido a la creación de una comisión de Desarrollo Urbano donde se establecían las condiciones de organización, funciones y responsabilidades de la Comisión y de la Oficina Técnica del Plan.

En síntesis, este Plan constituye un antecedente básico en lo referido a institucionalizar la labor del planeamiento de la ciudad, además de definir claramente las principales características de su desarrollo y problemas emergentes.

En el año 1970, los arquitectos Eduardo Sarrailh y Odilia Suarez elaboraron el Plan Regulador de la ciudad con propuestas que no solo atendían al ordenamiento del espacio urbano sino también al de un territorio más vasto como el de considerar a Bahía Blanca inserta en su región de influencia.

La Provincia en ese entonces, cumpliendo el rol del ‘ Estado Planificador’, llevaba a cabo la implementación de políticas basadas en la teoría de los Polos de Desarrollo. De allí que el plan 70 debía considerar a Bahía Blanca como integrante de un espacio regional denominado Región Comahue y las relaciones que se generaban entre los centros que componían el sistema.

Como consecuencia de estas consideraciones el plan elaboró una serie de propuestas integradoras para este ámbito, de las cuales se concretaron entre las más importantes:

La construcción del Dique Paso Piedras para abastecer de agua potable a Bahía Blanca - Coronel Rosales.

La pavimentación de los Caminos Parque Sesquicentenario y Acceso Sur a Puertos.

En el ámbito urbano y como segunda etapa del proceso de elaboración del plan, se sancionó en el año 1972 el Código de Zonificación que dividía a la ciudad en varias áreas con usos específicos. Con ello se evitaban los desajustes provenientes de las superposiciones de actividades incompatibles.

La importante cantidad de zonas y sub-zonas en que se dividió el ejido, generó inconvenientes en su aplicación ya que se planteaban ciertos desajustes entre las propuestas reglamentadas y la dinámica propia de las actividades urbanas. Esta situación demandó en algunos casos la adecuación de la normativa.

Si bien el centro aparecía como el concentrador de actividades y ordenador de la estructura urbana, se reconocieron y se reforzaron con la normativa la incipiente existencia de pequeños subcentros a escala barrial que oficiaban como centros de abastecimiento y nucleadores de los sectores periféricos.

Cabe destacar que en el año 1977 se sancionó la Ley Provincial 8912 de Uso del Suelo, situación que motivó la adecuación de la normativa municipal a los preceptos que esta imponía. Fueron importantes las modificaciones que esta ley imprimió en la conformación de los espacios urbanos de los municipios de la provincia.

Principalmente esta ley apuntaba a controlar el crecimiento urbano indiscriminado como consecuencia del parcelamiento descontrolado, producto de la especulación inmobiliaria.

Fue así que en las nuevas subdivisiones del suelo urbano, se reglamentó la obligación de dotarlas de los servicios básicos de infraestructura previo a su aprobación; lo que posibilito un mejoramiento en la calidad de vida en las zonas periféricas. Se formaron además dimensiones mínimas de parcela, tejido, densidades y áreas de reserva destinadas para albergar la futura expansión urbana.

Estos lineamientos fueron incorporados a la normativa municipal y permitieron un control más efectivo de la expansión, que no obstante se mantuvo relacionada con los intereses de la especulación inmobiliaria.

Entre las propuestas más destacadas del Código que contribuyeron a modificar la estructura de la ciudad pueden señalarse:

  • Reestructuración del sistema circulatorio interno, fijando el ensanche de calles para transformarlas en avenidas.
  • Reestructuración del sistema ferroviario.
  • Fijación de la zona de asentamiento de las grandes áreas industriales, Polo Petroquímico y Parque Industrial.

     

Para regular el crecimiento desarticulado, se destaca como importante intento, la creación de las zonas de Urbanización Futura (U.F.) en predios fiscales. Se pretendía con ello preservar predios vacantes localizados en distintos sectores de la ciudad para desarrollar proyectos urbanísticos integrales, previo convenio con los Organismos del Estado, propietarios de las tierras.

Se sostenía que el crecimiento de la ciudad se orientaría hacia los sectores N. Y NE. No obstante la realidad marco un crecimiento más notable en las ultimas décadas en los sectores NO. y SO. inducido por los bajos valores de las tierras, obedeciendo entonces a las pautas del mercado y no a una racionalidad de ocupación del espacio. La ciudad creció así entre las fluctuaciones del mercado de tierras y las racionalidades previstas en la normativa.

La ciudad fue creciendo en función de los condicionantes que imponían los modelos socioeconómicos que influyeron en su desarrollo. Luego de quince años de aplicación de esta norma, los escenarios cambiaron y se hizo necesario una revisión y adecuación de sus contenidos. ( ver anexo gráfico 1)

Fue así que en el año 1984, se contrató nuevamente al arquitecto Eduardo Sarrailh quien con un grupo de asesores directos y técnicos municipales elaboraron la Reformulación del Plan de Desarrollo, finalizado y promulgado en el año 1986. Todavía el estado Municipal aparecía en su rol de Planificador del Desarrollo, aunque ya se vislumbraban ciertos cambios en sus funciones.

El Municipio, en un primer intento de generar políticas de ordenamiento urbano consensuadas, convocó para la elaboración del Plan a técnicos extramunicipales. Participaron en el análisis, diagnóstico y propuestas del Plan Director además de los asesores y técnicos municipales, un conjunto de profesionales representantes de los distintos colegios que tenían relación con el tema urbano.

Además se convocó a las Universidades Nacional del Sur y Tecnológica Nacional, como así también a asociaciones vecinales e informantes claves.

Entre las propuestas logradas que transformaron notablemente el espacio urbano, pueden citarse:

  • Sistema interno de avenidas, avenidas de penetración y anillo de circunvalación externo e interno como medidas para optimizar el tránsito vehícular interno y su conexión con las rutas regionales.
  • Mantenimiento del área central como estructurador del espacio urbano, planteando un crecimiento concéntrico.
  • Respeto a las localizaciones de las grandes arreas industriales.
  • Tratamiento de los espacios verdes como una estructura, planteando un conjunto de medidas que apuntaban a optimizar estos espacios, creando parques urbanos y rescatando la riqueza paisajista del arroyo Napostá en los tramos sin entubar.
  • Planteo de la necesidad de generar un banco de tierras municipales para regular el mercado y orientar el crecimiento de la ciudad.

     

Se establecía la necesidad de reformar las estructuras internas del municipio adecuándolas a las nuevas demandas sociales y económicas.

Este Plan Director debía finalizar con la elaboración de un Código de Planeamiento, donde se establecían, las distintas zonas en las que se dividía el ejido urbano.

Esta normativa, que finalmente se promulgó en el ámbito municipal y convalidó la Provincia en el año 1991, se elaboró en el seno el Honorable Concejo Deliberante conjuntamente con los representantes de los colegios técnicos mencionados anteriormente.

La ciudad se dividía en grandes zonas longitudinales respetando el soporte natural en función de su topografía, tratando, con esta propuesta, de hacer de la naturaleza parte estructurante del espacio urbano.

Se establecían tres grandes zonas: la Meseta, definida principalmente como un área residencial de baja densidad con tejido abierto; la Planicie Central donde se asentaban los ejes de crecimiento de la ciudad con usos comerciales y viviendas de densidades medias y la zona residencial mixta. Finalmente el Area Costera, reservada principalmente a usos industriales de envergadura y actividades portuarias.

Con estas propuestas se indujo un cambio sustancial en la conformación del espacio urbano pues se planteaba un desarrollo lineal en función de ejes longitudinales para compensar la atracción y concentración de actividades existentes en el área central.

Se generaba además una zona en forma radial o Anillo para abastecimiento y servicios del área central y de los sectores periféricos. Sin embargo en la aplicación, esta propuesta tuvo que adaptarse en función de las existencias siendo necesario limitar su extensión en algunos sectores.

Estos cambios propuestos no se han verificado pues la ciudad no ha crecido en una escala que permita observarlos, quedando hasta el momento como intenciones sin posibilidad de verificar su viabilidad. El centro siempre gravitó como concentrador de actividades y de la edificación en altura.

Aparecieron como un factor importante en el crecimiento de la periferia la implantación de conjuntos habitacionales con escaso valor arquitectónico y urbanístico, llevados a cabo por instituciones intermedias, sindicatos, consorcios, etc.

Se localizaron en predios de bajo valor, en zonas donde la normativa lo permitía, a pesar de la escasa dotación de infraestructura y equipamientos.

Esto generaba discontinuidades urbanas pues aparecían como enclaves entre superficies vacantes. Esta situación encarecía la extensión de los servicios.

Ante esta crisis urbana existen cada vez mayor población de bajos ingresos que no tienen accesos al suelo urbano a través del mercado legal y que mediante mecanismos no formales va conformando asentamientos con carencia de infraestructura y equipamientos básicos.

Estas situaciones se reflejaron también en la ciudad, con ocupaciones irregulares de predios fiscales vacantes o predios que ambientalmente no son aptos para asentamientos urbanos (costa del arroyo, terrenos bajos) que fueron creciendo últimamente producto del difícil acceso a la tierra.

También se ha verificado un crecimiento notable de la periferia como consecuencia del acceso a predios faltos de infraestructura y equipamientos por parte de sectores de la población con ingresos medios y bajos, generando asentamientos desarticulados espacial y socialmente.

Estas localizaciones se concentran en áreas que la normativa promueve como sectores residenciales de baja densidad.

Como en el Plan anterior, la normativa fue adecuándose a requerimientos propios del desarrollo de la ciudad impuestos por los cambios que en ella se producen en función de los nuevos escenarios, que no solo se verifican en el ámbito local sino también en el regional, nacional e internacional.

Las ciudades crecen desordenadamente, el Estado va perdiendo paulatinamente su rol de planificador del desarrollo que va quedando a merced de los vaivenes del mercado.

La presencia de las grandes corporaciones y los mega emprendimientos también irrumpen en el espacio urbano local.

Los importantes comienzos comerciales e industriales en el área portuaria, marcan un impacto notable en la estructura de la ciudad que hacen necesaria una adecuación a estos significativos cambios.

Surge entonces la necesidad de generar nuevas propuestas de gestión urbana, concibiendo a la planificación como un espacio de concertación, como única forma de superar la crisis de gobernabilidad urbana dominante.

Es por esto que se hace necesaria una coordinación entre los poderes públicos y las empresas privadas para explorar nuevas tendencias para reducir los niveles de incertidumbre y de conflicto y así poder responder a las necesidades del presente y las demandas del futuro.

De esta coordinación entre la administración y la empresa privada nacen los Planes Estratégicos que juegan el papel de contrato entre las instituciones de los sectores público y privado, como forma de dar a conocer voluntades de los diversos agentes sociales.

El municipio en función de estas propuestas, está llevando a cabo el Plan Estratégico, el que parece como un modelo centrado en la satisfacción de las necesidades de la población de esta generación y de la futura, en base a una utilización racional de los recursos a largo plazo maximizando su aprovechamiento y producción.

 

¿Qué es el Plan Estratégico?

 

El Plan Estratégico de Bahía Blanca es una iniciativa del gobierno municipal que apunta al desarrollo de la ciudad sobre bases participativas, consolidado la articulación existente entre el sector público y el privado.

La apertura hacia la sociedad conjuntamente con la innovación metodológica, constituyen las bases del Plan Estratégico como nuevo modelo de planificación y gestión. Es por ello que se considera a la participación de la comunidad como el elemento prioritario reconociendo -por lo tanto- que la planificación no debe ser realizada exclusivamente por el gobierno municipal.

Se pretende que el Plan Estratégico se convierta en patrimonio de la comunidad, desde el cual sea posible orientar el futuro de la ciudad, basado en las premisas fundamentales de igualdad de oportunidades y posibilidades, sustentabilidad ambiental, transformación territorial y crecimiento económico.

Características Generales

 

La apertura hacia la sociedad conjuntamente con la innovación metodológica constituyen las bases del Plan Estratégico como nuevo modelo de planificación y gestión.

Por lo tanto, el Plan Estratégico:

  • CONSIDERA a la participación de la comunidad como un elemento prioritario en la gestión del desarrollo, dentro del proceso de modernización de políticas públicas del Municipio.
  • RECONOCE que la planificación debe ser realizada por el gobierno municipal y la comunidad.
  • ENTIENDE que la validez de las propuestas y su posibilidad de concreción no dependen de la racionalidad técnica, sino que son el resultado del consenso convalidado a través de un amplio respaldo social.
  • SE LEGITIMA mediante el compromiso y la movilización de esfuerzos de la comunidad, quien es co-responsable de las decisiones que se tomen y de sus consecuencias
  • OPERA sobre un análisis de la realidad basado en datos cualitativos y cuantitativos, que permitan la definición y priorización de las líneas estratégicas de la ciudad.
  • PERMITE concentrar recursos y esfuerzos de los distintos niveles del gobierno y de la comunidad, en aquellas cuestiones que son estructurales y transformadoras.
  • ASUME que el alto grado de incertidumbre de los actuales escenarios exige propuestas flexibles a los cambios y movimientos en el tiempo, de acuerdo con las condiciones políticas y sociales de desarrollo.

La capacidad de dar respuesta s en este contexto, constituye una premisa básica del Plan Estratégico.

     

  • TIENDE a fundirse con la gestión en una única estructura permanente y flexible que permite el seguimiento y la toma de decisiones en forma ágil y cotidiana.
  • RECONOCE Y EVALUA las fortalezas y oportunidades que puedan presentarse para la ciudad, como así también el análisis de sus debilidades y amenazas.

Diagrama Organizativo

     

  • CONSEJO PROMOTOR: Realizan tareas de seguimiento de la marcha del Plan y la aprobación de sus documentos. Legitiman y garantizan la participación y se comprometen en la gestión y cumplimiento del Plan.

     

Integrantes:

Municipalidad de Bahía Blanca Honorable Concejo Deliberante

Bloque Alianza UCR-Frepaso HCD Bloque Justicialista HCD

Concejo Escolar de Bahía Blanca Universidad Nacional del Sur

Universidad Tecnológica Nacional Arzobispado de Bahia Blanca

Consorcio de Gestión del Puerto Cámara Regional de la Industria

Unión Industrial de Bahia Blanca Confederación General del Trabajo

Asociación Intercooperativa Regional Unión de Empresas y Entidades de Servicios

Corporación del Comercio y de la Industria Bolsa de Comercio de Bahia Blanca

Consejo Profesionales del Sur Bonaerense Bolsa de Cereales

Circulo de Periodistas Federación Sociedades de Fomento

Consejo Municipal del Deporte Instituciones Culturales de Bahia Blanca

AGR. Jaime Linares INTENDENTE MUNICIPAL

DRA. Virginia Linares SECRETARIA DE SALUD Y ACCION SOCIAL

ING. Carlos Fabaro SECRETARIO DE COORDINACION Y PLANEAMIENTO

ING. Elvio Patrigniani SECRETARIO DE OBRAS Y SERVICIOS PUBLICOS

CR. Carlos Shivndt SECRETARIO DE ECONOMIA Y HACIENDA

     

  • EQUIPO TECNICO: Lleva adelante tareas de investigación, coordinación y procesamiento de datos. Oficia de nexo y articulación entre los actores sociales del sector publico y privado.

     

ASESOR GENERAL

Eduardo Reese ARQUITECTO, ESPECIALISTA EN PLANIFICACION ESTRATEGIA Y DESARROLLO TERRITORIAL

DIRECTOR

José María Zingoni ARQUITECTO, ESPECIALISTA EN PLANIFICACION Y ADMINISTRACION DEL DESARROLLO REGIONAL

Adriana Torre LICENCIADA EN ECONOMIA

Juan Carlos Pascale ARQUITECTO

Pablo Stegman ESTUDIANTE DE AGRIMENSURA

MARIA INES RODRIGUEZ PERALTA CONTADORA PUBLICA

ELENA TORRE LICENCIADA EN HISTORIA

MYRIAN SARTOR DISEÑADORA EN COMUNICACION VISUAL

CLAUDIA TAPELLA DISEÑADORA EN COMUNICACION VISUAL

GUSTAVO GETTE LICENCIADO EN GEOGRAFIA

GUILLERMINA URRIZA LICENCIADO EN GEOGRAFIA

CARINA GARCIA MUÑOZ ESTUDIANTE DE LIC. EN GEOGRAFIA

ILEANA PIPO SECRETARIA

     

  • INSTITUCIONES LOCALES: Agentes sociales de la Ciudad que participan por medio de seminarios de trabajo, talleres participativos, comisiones intersectoriales, jornadas y eventos.

FASES DEL PLAN ESTRATEGICO

 

Dado que el Plan Estratégico tiene como objetivo principal promover el desarrollo de la ciudad en el contexto regional, por medio de un marco consensuado por sus actores sociales, su elaboración constituye una instancia fundamental del proceso en la cual se conjugan el análisis y la investigación con la participación activa de las instituciones locales.

En tal sentido, la metodología de trabajo consta de cuatro fases:

     

  • FASE DE PREDIAGNOSTICO

     

Análisis de la realidad local bajo una perspectiva integral e integradora, con el fin de detectar los posibles temas estructurales que serán objeto de estudio.

Consultas y entrevistas con actores claves que puedan aportar su experiencia y conocimiento para la definición de los temas críticos de la ciudad.

Convocatoria a las entidades representativas de la cuidad a participar en el desarrollo del Plan Estratégico de Bahia Blanca.

Elaboración del documento de prediagnostico para su puesta en consideración por el Consejo Asesor.

Realización de un evento de difusión y capacitación sobre planificación estratégica.

     

  • FASE DE DIAGNOSTICO - TALLERES

     

Revisión por parte de las entidades del documento de prediagnostico.

Realización de talleres participativos sobre las distintas áreas temáticas, a fin de determinar en forma consensuada entre las instituciones intervinientes, los temas críticos de la ciudad.

Elaboración final del documento de diagnostico, basado en los estudios de prediagnostico y en las conclusiones de los distintos talleres.

     

  • FASE DE DEFINICION DE OBJETIVOS Y LINEAMIENTOS ESTRATEGICOS

     

Planeamiento de los objetivos primordiales a concretarse mediante la implementación del Plan, que serán definidos a través del consenso entre el sector publico y privado.

Formulación de estrategias y acuerdos básicos para la acción concertada.

     

  • FASE DE FORMULACION DE PROYECTOS

     

Formulación de los proyectos convalidados por las líneas de acción concertadas.

     

  • LANZAMIENTO DEL PLAN ESTRATEGICO

     

Elaboración de la versión definitiva del Plan Estratégico.

 

PREDIAGNOSTICO

 

La ciudad entendida como un complejo sistema de relaciones, será analizada a través de cuatro dimensiones básicas: social, ambiental, urbana y económica.

El estudio de estas dimensiones y el modo en que interactuan se realizara a partir de una visión de las escalas local, regional y supraregional, mediante un tratamiento interdisciplinario e intersectorial.

La conjunción entre las cuatro dimensiones objeto de estudio y las escalas desde las cuales serán abordadas, definirán los grandes temas estructurales sobre los que el Plan habrá de fundar los lineamientos estratégicos de acción.

 

SOCIAL

AMBIENTAL

URBANO

ECONOMICO

GRANDES TEMAS ESTRUCTURALES

  • Empleo / desempleo
  • Marginalidad, pobreza y enfermedades sociales.
  • Salud.
  • Problemática ambiental.
  • Rol del centro de la ciudad.
  • Desarrollo industrial y portuario.
  • Articulación con la región
  • Cultura e identidad local
  • Educación, capacitación laboral y formación profesional.
  • Infraestructura de servicios, transportes y comunicaciones.
  • Vinculación con el país y el mundo.
  • Desarrollo de Pymes y Microempresas.

DIAGNOSTICO

En el diagnóstico de situación se utilizó la matriz FODA como técnica para sistematizar el estudio y evaluación del posicionamiento de una ciudad. Su aplicación es fundamental para avanzar sobre la definición y construcción de los lineamientos de acción.

El Plan Estratégico se fundamenta en el concepto de desarrollo humano sustentable, entendiendo como tal a un proceso que articula las esferas del crecimiento económico, la equidad social y el uso racional de los recursos naturales a partir de una construcción social y participativa y de enfoque estratégico.

"Estrategia" es concebida como el modo de aprovechar los aspectos favorables de la realidad local -Fortalezas y Oportunidades- superando las dificultades. -Debilidades y Amenazas- para el logro de los objetivos.

En esta fase se utilizaron los siguientes métodos, técnicas y acciones:

1 - Para predefinir los temas o procesos críticos del partido y la región, se elaboraron estudios técnicos con información existente en múltiples fuentes (censales, académicas, municipales, etc.) y entrevistas a informantes claves y especialistas locales respecto a temas urbanos, ambientales, sociales, económicos y regionales.

2 - También fueron consultados funcionarios y técnicos comunales respecto de las problemáticas urbanas y la gestión de las políticas públicas.

3 - Los datos recogidos anteriormente sirvieron para priorizar y definir las Fortalezas y Debilidades de la ciudad que luego fueron confrontadas con las expectativas y visiones de los actores sociales a través de la realización de talleres intersectoriales. La actividad comprendió diez talleres que se desarrollaron en la ciudad cabecera del partido y en las localidades de General Daniel Cerri y Cabildo. El ciclo significó un total de 130 horas de taller, dividido cada uno de ellos en dos jornadas consecutivas que supuso el trabajo conjunto de más de 150 asistentes, representativos de ochenta instituciones locales. Sobre la base de este proceso participativo de construcción de consensos se ajustaron las definiciones de Fortalezas y Debilidades.

4 - Por último, se identificaron las tendencias y procesos globales del entorno que impactan en el territorio bahiense, y los escenarios posibles a los que deberá enfrentarse la ciudad.

En la actualidad, los procesos de desarrollo se encuentran sujetos a niveles de incertidumbre a nivel político, social y económico del ámbito nacional e internacional; por lo tanto, la Planificación Estratégica deberá operar en un marco de participación para reducir los riesgos de la improvisación como requisito previo a la fijación de los objetivos de acción. El análisis de tendencias y escenarios permitió evaluar los impactos futuros sobre el territorio, los cuales fueron individualizados como Oportunidades y Amenazas, completando de esta manera la matriz FODA.

Caracterización general de la ciudad

La historia de la ciudad se inicia con la creación de la Fortaleza Protectora Argentina en 1828. Su fundación fue el resultado de una política de expansión territorial que tuvo por objeto incorporar este espacio al control efectivo del Estado. El hito fundamental dio origen a un proceso que finalizó en 1880 con la culminación de la etapa de frontera del sur Bonaerense, dando lugar al nacimiento de la "Segunda Bahía Blanca".

Las expectativas de desarrollo de la ciudad se basaron desde sus orígenes en sus características propias, así como en su estratégica condición de ciudad-puerto.

A partir de 1880, se insertó en un proceso de transformación económica, social y urbana como consecuencia de la puesta en marcha del modelo agroexportador: consolidación del sistema ferroportuario, expansión agrícola-ganadera, desarrollo de la actividad comercial, industrial y financiera junto al crecimiento demográfico y urbano.

En el año 1930, se producen dos procesos de gran implicancia para la realidad bahiense: los efectos de la crisis económico-financiera mundial y la instauración de un nuevo orden político con cambios en el modelo económico. Entre retrocesos y recuperaciones, la ciudad mantuvo un importante nivel de desarrollo que le permitió afianzar su condición de centro gravitacional del sur del país.

En la década del ´50 se crearon la Facultad Regional de la Universidad Tecnológica Nacional y la Universidad Nacional del Sur. Sustentada en el potencial que expresaba la ciudad para convertirse en metrópoli impulsora de desarrollo regional, en el año 1968 la ciudad fue declarada Polo de Crecimiento Provincial Nº1 de la región del Comahue.

Por otra parte, desde fines de la década del ´70 y durante los años ´80 se manifestó el desenvolvimiento de dos procesos de fuerte impacto para la ciudad. El primero sentó las bases para el crecimiento industrial del sector químico y petroquímico con la radicación de la planta de Petroquímica Bahía Blanca (1981), la habitación de la Central Termoeléctrica Luis Piedrabuena (1989) y la construcción del gasoducto Neuba II.

En el marco de la globalización económica y de la reforma del estado de los años ´90, la ciudad fue adquiriendo una nueva proyección. La descentralización de la administración de los puertos bahienses y el proceso de inversiones son elementos que caracterizan el presente panorama económico y que interactúan a favor del posicionamiento de Bahía Blanca en el horizonte regional e internacional.

Para caracterizar el estado actual de la ciudad es necesario identificar sus elementos conformativos básicos:

Está ubicada en el Sudoeste de la Provincia de Buenos Aires, sobre la costa del Océano Atlántico, a los 38º 44" de latitud sur y 62º 16" de longitud oeste. Está incluida en la zona de clima templado y estaciones térmicas bien definidas, con vientos del cuadrante Norte y Noroeste y lluvias anuales que promedian entre 500 y 600 mm.

El partido, conformado por la ciudad de Bahía Blanca y las localidades de Ingeniero White, General Daniel Cerri y Cabildo, posee una superficie de 2.300Km2. y limita con los partidos de Villarino, Tornquist, Coronel Pringles y Coronel Rosales.

De la superposición de las áreas funcionales que definen el puerto, las universidades nacionales, los centros de salud y los centros comercializadores de productos agropecuarios surge la zona que puede denominarse "de máxima influencia" de la ciudad. La misma incluye a los partidos de Adolfo Alsina, Guaminí, Puan, Saavedra, Coronel Suárez, Tornquist, Coronel Pringles, Coronel Rosales, Coronel Dorrego, Monte Hermoso, Tres Arroyos, Villarino y Patagones en la Provincia de Buenos Aires y el departamento Hucal en la Provincia de La Pampa. ( ver anexo gráfico Nº2)

La ciudad se presenta como centro urbano proveedor de bienes y servicios de la zona circundante. Su condición geográfica, así como la disponibilidad de materias primas la convierten en un asentamiento de importantes empresas vinculadas a la actividad petroquímica, agroindustrial y de refinerías de petróleo que presentan un mayor dinamismo puesto que se encuentran en una fase expansiva de actividades e inversiones.

Las empresas más pequeñas están vinculadas a la industria alimentaria, metalmecánica y procesamiento de la madera, principalmente. La ciudad también presenta un sector comercial ampliamente diversificado.

Posee una tradicional vinculación con los mercados externos fundamentalmente a través del puerto local. Su calado de 45 pies de profundidad y su localización estratégica en relación a los centros agrícolas de la zona pampeana, lo convierten en punto de salida natural de la producción granaria, de subproductos y oleaginosas hacia mercados internacionales.

Las características del puerto, junto con una importante red vial (Rutas Nacionales 33, 35, 3 Norte, 3 Sur y 22, y Provincial 51), ferroviaria y aérea, son factores que convierten a Bahía Blanca en un nodo de comunicaciones y la posicionan con una alta potencialidad para posibilitar un mayor intercambio comercial con la región y el mundo. Así, la Zona Franca y la posibilidad de concreción del Corredor Bioceánico, serán factores que dinamizarán aún más la operatoria del puerto local.( ver anexo gráfico Nº3)

La población del partido según el Censo Nacional de 1991 alcanzaba 272.191 habitantes presentando un crecimiento demográfico moderado y una movilidad poblacional importante, con un aporte significativo de personas provenientes de otras localidades. (ver anexo gráficos Nº4 y 5)

La ciudad ofrece diferentes ciclos y modalidades de educación (preescolar, Enseñanza General Básica, Polimodal, especial, Terciario, Profesional y artístico) en establecimientos estatales y privados. (ver anexo gráfico Nº6)

El equipamiento sanitario del Partido está compuesto por establecimientos públicos y privados de mediana y alta complejidad que atienden a la población de la comuna y su área de influencia.

La comunidad bahiense posee una estructura de contención social amplia y sólida que abarca diferentes programas implementados desde organismos oficiales y existen diversas ONGs que llevan a cabo tareas asistenciales y de prevención dirigidas a grupos carenciados, minoridad, juventud, tercera edad y discapacitados.

La ciudad se encuentra dividida en ocho Delegaciones que propician la implementación y el control más eficiente de las diversas políticas a ejecutar. Este entramado jurídico administrativo permite un conocimiento más acabado de las problemáticas de cada barrio en particular.

Uno de los problemas sociales más preocupantes en los últimos años en Bahía Blanca ha sido el desempleo: 21,36% a fines de 1994, aunque registró una notable disminución para octubre de 1997 que arrojó un 13,4%.

El trazado de la ciudad repite el patrón típico de amanzanamiento de las ciudades de la colonización española con una retícula bastante regular orientada a medio rumbo NE - SO y S.E. - N.O.

Desde sus comienzos el punto central lo marcó la Plaza Rivadavia, situación que no varió con el tiempo y que fue consolidándose en el crecimiento de la ciudad, marcando así una expansión radio concéntrica que en forma paulatina traspasó los límites impuestos por las barreras físicas naturales y artificiales.

La ciudad creció, se consolidó y densificó dentro del precinto conformado por el curso de los arroyos Napostá y Maldonado y la traza de las vías férreas. Estas barreras físicas comienzan a ser desbordadas en forma sostenida alrededor de los años 40. Este precinto define entonces un micro y un macro centro, consolidado en densidades que rondan los 60hab/ha en sus bordes, a cerca de 300 a 500 hab/ha en el radio en torno a la Plaza central y que aloja aproximadamente el 60% de la población de la ciudad, con la totalidad de los servicios básicos de infraestructura y de equipamientos.

El área central nuclea la mayor cantidad de actividades comerciales, residencial, administrativas públicas y privadas y es donde se concentra la edificación en altura. Es la zona de mayor atracción de los desplazamientos cotidianos.

Fuera de este precinto, la ciudad se expandió hacia todas las direcciones, pero se ha densificado principalmente hacia el sector Este, conformado por los barrios que componen la delegación de Las Villas; y el sector NO que comprende los barrios correspondientes a la delegación Noroeste. En estos sectores pueden detectarse la formación de pequeños centros destinados al equipamiento de las zonas periféricas asentados generalmente en calles con mayor concentración vehicular, tanto de transporte público como privado.

Actualmente, la tendencia de crecimiento es también importante en el arco NE. , en la meseta alta de la ciudad.

No obstante y como ocurre en otras ciudades, aparecen núcleos residenciales escindidos de la estructura general desintegrados espacial y socialmente, que conforman una periferia de baja densidad con una calidad ambiental por debajo de los niveles óptimos debido a la carencia de infraestructura y equipamientos.

Un límite preciso del ámbito urbano lo conforma el denominado Anillo de Circunvalación Externo, que debiera desempeñarse como una barrera para la expansión de la ciudad, pues dentro de su perímetro pueden albergarse las actividades actuales y las previstas en el futuro crecimiento de la ciudad. (ver anexo gráfico Nº7)

Lindante con este anillo, en el sector S.E -SO. , se localiza el frente costero con sus características naturales propias donde se asientan las actividades portuarias e industriales de mayor envergadura de la ciudad.

Fuera de este límite se desarrollan dos núcleos con vida propia, las localidades de Ingeniero White junto a las actividades portuarias - industriales y General Daniel Cerri. Enclavada en el ámbito rural se ubica la localidad de Cabildo.

 

Talleres Participativos de diagnóstico

 

"UNA MANERA DEMOCRATICA DE PENSAR EN NUESTRO LUGAR Y EN NOSOTROS MISMOS"

Los Talleres Participativos de Diagnóstico constituyeron un aspecto central de esta metodología que se encuentra en implementación en Bahía Blanca. Esta actividad representó la instancia en la cual los distintos sectores de la sociedad debatieron sus enfoques, visiones e intereses en relación a las diferentes temáticas de la ciudad, el municipio y la región, de manera de tal que fue posible consensuar un diagnóstico común.

La positiva respuesta brindada por las instituciones de la ciudad, fue el aspecto distintivo que caracterizó esta fase del proceso de planificación. En efecto, se trató de una experiencia innovadora para nuestro medio, en tanto supuso un total de ciento veintiséis horas de trabajo mancomunado que la comunidad bahiense dedicó a la ciudad para reflexionar sobre ella, avanzando en forma conjunta sobre el proyecto participativo de desarrollo que impulsa la Municipalidad de Bahía Blanca.

¿Qué objetivos se persiguen con el involucramiento de todos los sectores de Bahía Blanca?

     

  • Se pretende que la planificación no sólo se trate un asunto exclusivo de especialistas, sino que además de lugar a un proceso de integración entre los componentes de la sociedad.

    Se busca un compromiso de todos los actores partícipes, tanto en la elaboración de los diagnósticos como en la ejecución de las acciones.

    Se incorporan las expectativas, intereses y ambiciones que visualizan los mismos actores.

    Permite canalizar de manera integral tanto los procesos que se generan, como las acciones a desarrollar.

     

Así pues, el Plan Estratégico se constituye en un instrumento fundado en la voluntad social, que propicia la conjunción de esfuerzos para el desarrollo de acciones comunes entre el sector público y privado.

En síntesis, el Plan Estratégico pretende convertirse en un espacio para plantear ideas, desde el cual sea posible obtener una visión compartida sobre la Ciudad que queremos, sus fortalezas y oportunidades como así también los problemas que debemos afrontar y el modo en que deben abordarse los lineamientos concertados de acción, para alcanzar esa imagen objetivo.

La metodología participativa se puso en marcha en el Plan Estratégico de Bahía Blanca a través de diversas técnicas de interrelación.

Desde fines del año pasado se realizaron varias reuniones de trabajo con miembros de diversas instituciones, así como un gran número de entrevistas a representantes del ámbito público y privado. Estas actividades permitieron enriquecer los distintos aspectos del Prediagnóstico cuyos resultados se volcaron en un documento de trabajo. Por último, entre los meses de Mayo, Julio y Agosto se llevaron a cabo los Talleres de Diagnóstico. Se realizaron diez talleres con una participación mayor de ciento cincuenta personas, en representación de las principales instituciones del municipio y la región. Cada jornada se desarrolló en dos días consecutivos de 14:00 a 21:00 hs, comprendiendo un total de 14 hs de labor conjunta en cada taller.

La coordinación de las reuniones estuvo a cargo de especialistas del equipo asesor del Plan y de los diferentes profesionales que conforman el equipo técnico. El detalle de los respectivos talleres es el que sigue:

Los días 14 y 15 de Mayo se realizó el primer encuentro en el Salón Blanco del Palacio Municipal vinculado a la temática " Red de servicios integrales de asistencia y búsqueda de políticas sociales de desarrollo humano". En forma simultánea de desarrolló en el Museo Municipal de Bellas Artes el taller estructurado en torno a " Reactivación socio-económica y proyecciones para el desarrollo sustentable".

Así también, en dependencias del citado museo, los días 18 y 19 se trabajó en las cuestiones vinculadas a los sistemas de transporte. El taller se denominó: "Necesidad de un funcionamiento integrado del sistema de transporte para potenciar una ventaja competitiva en la ciudad".

En forma simultánea con el anterior, en las instalaciones de la Corporación del Comercio y de la Industria, se debatieron las diferentes problemáticas que afectan al Area Central de la ciudad. El taller "Bahía Blanca y su centro: cuestiones vinculadas a la competitividad, habitabilidad y espacio simbólico", contó con la asistencia de veintidós representantes de diversas entidades representativas al tema tratado.

Los días 20 y 21 de Mayo se realizó el taller "Condiciones y acciones para un posicionamiento y perfil regional" en el Museo de Bellas Artes. En el mismo se debatieron los factores que hasta el momento no permitieron la conformación de un fuerte bloque regional en el SO de la Provincia. También participaron veintidós personas que concurrieron por mandato de catorce instituciones.

Las variables ambientales del municipio fueron el objeto de los debates del sexto encuentro que se desarrolló los mismos días que el anterior en la Casa de la Cultura de la Universidad Nacional del Sur. Se denominó "Calidad de vida en Bahía Blanca: el desafío de combinar condiciones físico-ambientales con exigencias de la actividad económico-residencial".

"Ocupación discontinua del suelo, déficit de la calidad urbano-ambiental y gestión económica urbana apropiada", fue el nombre que sintetizó la problemática referida al sector periférico de la ciudad. Este taller se llevó a cabo entre los días 26 y 27 de Mayo, también en las instalaciones del Museo Municipal de Bellas Artes y contó con la participación de doce instituciones.

Asimismo el taller "Franja Costera: Surgimiento de un nuevo perfil y necesidad de una organicidad urbana y regional", se realizó en el Campo Escuela de la Agrupación Don Ernesto Pilling de Ing. White los días 28 y 29 de Mayo. Estas jornadas nuclearon a un importante número de actores vinculados al ámbito portuario, residencial e industrial del frente marítimo local, dando lugar a un interesante debate sobre la problemática particular de este sector.

Por último, este ciclo de trabajo finalizó con dos talleres en la delegaciones de Cabildo y Gral. Cerri. Ambos encuentros se implementaron bajo una modalidad diferente a los trabajos anteriores, con la cual fue posible abordar la problemática de cada localidad en forma integral. El taller en Cabildo se realizó el día 30 de Julio en la Biblioteca Mariano Moreno, mientras que el de Gral. Daniel Cerri se llevó a cabo el 5 de Agosto en la Asociación Bomberos Voluntarios.

El producto generado en el Ciclo de talleres fue compilado en un Cuadernillo de Contenidos que reúne el resultado de cada una de las de las fases de esta técnica participativa. El mismo fue distribuido entre los asistentes de las jornadas junto al respectivo certificado. El material procesado pasó a integrar el Documento de Diagnóstico, complementando algunos aspectos de la caracterización, aportando formulaciones a otras variables y - en líneas generales- convalidando la definición de los temas estructurales de la ciudad y su entorno.

LOS DESAFÍOS PRESENTES Y LA PLANIFICACIÓN: PREPARAR LA CIUDAD PARA EL CAMBIO

En las postrimerías del siglo XX, Bahía Blanca se encuentra transitando una etapa de transformaciones que abre para su sociedad un importante horizonte de expectativas. Como hace cien años atrás, hoy la ciudad tiene ante sí una oportunidad histórica. La complejidad de este momento de inflexión supone la necesidad de avanzar sobre distintos escenarios, algunos más inciertos y móviles que otros. El desafío por tanto, significa organizar el desarrollo de la ciudad potenciando sus fortalezas intrínsecas y ventajas competitivas a la vez que minimizando los posibles impactos negativos de dicho proceso. El camino a seguir para el logro de estos objetivos requiere del compromiso y la participación de la comunidad en su conjunto.

En este sentido el Plan Estratégico propone convertirse en un recurso de la sociedad bahiense, con el cual sea posible orientar el futuro de la ciudad sobre las premisas fundamentales de igualdad de oportunidades, sustentabilidad ambiental, transformación territorial y crecimiento económico.

" Llega entonces la época de la participación, de definir un proyecto con objetivos comunes (...). Debemos gestionar en conjunto entre el sector público y privado para que el crecimiento sea lo más armónico posible, que la ciudad mantenga un entorno cultural que la haga vivible y que la haga gozable. Tenemos una oportunidad única de definir en el presente el perfil de ciudad que queremos para el próximo siglo. (...). Tenemos una oportunidad histórica, necesitamos del esfuerzo de la comunidad para que esta Bahía Blanca que viene sea para todos. " Palabras del Intendente Municipal Agr. Jaime Linares pronunciadas en el acto de presentación del Plan Estratégico de Bahía Blanca en el teatro Municipal de la Ciudad, el día 15 de Diciembre de 1997.

 

A continuación se detallan los talleres realizados:

1. Red de servicios integrales de asistencia y búsqueda de políticas sociales de desarrollo humano.

Fecha: 14 y 15 de Mayo.

Lugar: Salón Blanco, Municipalidad de Bahía Blanca.

¿Que circunstancias, condiciones o factores dificultan o impiden a la población bahiense contar con mejores condiciones para un desarrollo humano?

Falta de espacios recreativos.

Actos delictivos.

Falta de oportunidades para los jóvenes.

Desintegración familiar.

Insalubridad laboral.

Falta de cobertura médica.

Desnutrición infantil.

Desempleo.

Discriminación a discapacitados.

Las PYMES pierden espacio en el mercado.

Hubo también otros problemas identificados, como:

Falta de ordenamiento en el tránsito.

Incremento de accidentes viales.

Crecimiento espontáneo de los barrios.

Falta de crecimiento urbano.

Se realizo el análisis FODA de los siguientes problemas:

Descreimiento en los resultados en la acción institucional.

Prejuicio social.

 

2. Reactivación socioeconómica y proyecciones para un desarrollo sustentable.

Fecha: 14 y 1 5 de Mayo.

Lugar: Museo de Bellas Artes, Municipalidad de Bahía Blanca

¿Que circunstancias limitan el fortalecimiento de la actividad económica para un posicionamiento más relevante y con ventajas competitivas?

No existe proyecto de desarrollo regional

Deficiencias de la infraestructura para la industria.

Las PYMES de la ciudad tienen una estructura débil y una pequeña participación en la actividad económica local.

Rigideces en la estructura estatal.

La producción de escala menor tiene dificultades para acceder al mundo externo.

Se realizo el análisis FODA de los siguientes problemas:

Deficiente perfil empresarial para desarrollar actividades productivas.

Limitaciones para implementar políticas de desarrollo local.

 

3. Bahía Blanca y su centro: cuestiones vinculadas a competitividad, habitabilidad y espacio simbólico.

Fecha: 18 y 19 de Mayo.

Lugar: Corporación del Comercio y de la Industria.

 

¿Qué obstáculos impiden la existencia de un área centro dinámica competitiva con mas espacios públicos y más calidad?

El sistema de tránsito y transporte requieren una revisión general.

Políticas socio económicas que dificultan el crecimiento.

Falta de proyectos locales de inversión que promuevan la integración de recursos.

Dificultad en la adaptación a las nuevas formas de comercialización.

Necesidad de mayor control y educación ambiental.

Cultura individualista.

Uso inapropiado de los espacios públicos.

Se realizó el análisis FODA de los siguientes problemas :

El sector comercial área centro se encuentra amenazado por la aparición de nuevas formas de comercialización.

 

4. Necesidad de un funcionamiento integrado del sistema de transporte para potenciar una ventaja competitiva de la ciudad.

Fecha: 18 y 19 de Mayo.

Lugar: Museo de Bellas Artes, Municipalidad de Bahía Blanca

¿Cuáles son los condicionantes que limitan el funcionamiento deficiente del sistema de transporte?

No existe una planificación integrada y consensuada.

Dificultades por inadecuado acceso a puertos.

Inconducta social.

No existe coordinación entre las distintas jurisdicciones nacional, provincial y municipal.

Infraestructura vial urbana inadecuada.

Dificultades económicas del sistema de transporte actual.

Infraestructura aero portuaria insuficiente.

Sectores de la ciudad desconectados por el anillo ferroviario.

Déficit en la infraestructura de las rutas.

Carencias de un sistema integrado de los diferentes medios de transporte.

Controles inadecuados del cumplimiento de las normas.

Se realizo el análisis FODA del siguiente problema:

Infraestructura vial urbana inadecuada

 

5 . Condiciones y acciones para un posicionamiento y perfil regional.

Fecha: 20 y 21 de Mayo.

Lugar: Museo de Bellas Artes, Municipalidad de Bahía Blanca.

 

 

¿Qué identifica como situaciones o factores que debilitan el aprovechamiento adecuado de sus recursos potenciales?

Procesos migratorios de pequeñas localidades por disminución de actividades económicas.

Escasa integración territorial y funcional de las actividades de la región.

Poco desarrollo de ámbitos que diserten y piensen con un enfoque regional.

Crisis de la actividad agrícolo-ganadera.

Poca diversificación de las actividades económicas.

Se realizo el análisis FODA de los siguientes problemas:

No se industrializan las materias primas que se producen localmente.

Deficiente vinculación entre productos y mercados.

Insuficientes instrumentos políticos que apunten a la integración regional.

Bahia Blanca no juega a favor de la promoción regional.

Desconocimiento del potencial turístico de la región.

Insuficiencias en la infraestructura y capacidad del aeropuerto.

Baja producción ganadera.

Pequeños y medianos productores no tienen créditos y tasas accesibles.

6. Calidad de vida en Bahía Blanca: el desafío de combinar condiciones físico ambientales con exigencias de la actividad económica residencial.

Fecha: 26 y 27 de Mayo.

¿ Qué problemas o déficit mas relevantes que afectan la calidad ambiental de los bahienses y su proyección sustentable?

Indiferencia por insuficiente información y conocimientos.

Vulnerabilidad del sistema hídrico.

Insuficiente conciencia del rol y función del agua para un desarrollo sustentable en zona semiárida.

El estuario y el mar perdieron protagonismo en la comunidad.

Insuficiente conocimiento del funcionamiento del soporte natural respecto de infraestructura y servicios.

Poca conciencia en la población para un uso adecuado de áreas verdes.

Inadecuada distribución y mal estado de conservación y mantenimiento de espacios verdes.

La calidad del ambiente no cuenta todavía con suficiente valor de mercado y/o electoral.

Las empresas no tienen incorporados los costos de contaminación de los bienes de uso común

Contaminación sonora.

Deficiente limpieza de predios públicos y privados.

Pobreza y marginación social asociadas a degradación ambiental.

Incremento de la población con síntomas de asma, rinitis, alergias, etc.

Se realizó el análisis FODA de los siguientes problemas:

Ausencia de un manejo integral de residuos.

No valorización de los recursos naturales.

 

 

Quedaron sin analizar:

Instrumentos y mecanismos (técnicos y de gestión) de monitoreo insuficientes (frecuencia, cobertura, finalidad).

Servicio de disposición.

Servicios de recolección .

Patológicos.

Insuficiente conocimiento sobre niveles de contaminación atmosférica.

Niveles de contaminación sonoro excesivo (fenómenos puntuales, regulares, mas tiempo y sitio).

La calidad del ambiente no cuenta con suficiente valor de mercado/fuerza de gestión.

 

7. Ocupación discontinua del suelo y déficit de la calidad urbano-ambiental y gestión económica urbana inapropiada.

Fecha: 26 y 27 de Mayo.

Lugar: Museo de Bellas Artes, Municipalidad de Bahía Blanca.

¿Cuáles son las principales restricciones para lograr una Bahía Blanca desde lo urbano, funcional, integrada y con una oferta de espacios urbanos que garantice atractivos para la vida urbana?

Existencia de anillo ferroviario que divide la ciudad.

Calidad y Gestión.

Escasa calidad de los espacios verdes públicos.

Franja costera desarticulada con la trama urbana.

Planificación urbana que no responde adecuadamente a determinadas demandas focalizadas.

Se realizo el análisis FODA de los siguientes problemas:

Insuficientes programas de promoción integral dirigidos a los sectores más necesitados de Bahía Blanca.

Dificultades en la gestión tendientes a incorporar tierras vacantes al proceso de urbanización.

 

 

8. Franja Costera: Surgimiento de un nuevo perfil y necesidad de una organicidad urbana y regional.

Fecha: 28 y 29 de Mayo.

Lugar: Campo Escuela Agrupación Scout Don Ernesto Pilling Ing. White

¿Qué impide que en la franja costera se desarrollen distintos usos y actividades sin conflicto en forma eficiente y fácilmente vinculadas a la ciudad?

Controles ambientales locales débiles y/o inexistentes.

Desconexión entre el área central y franja costera.

El área costera tiene características fisico-ambientales que condicionan su uso.

Hay conflictos de uso y distribución de sectores.

Hay un alto nivel de desocupación en la zona costera.

Existencia de factores contaminantes en el área.

No hay acciones coordinadas integralmente entre los actos/ sectores.

Deficiente infraestructura vial y de circulación.

Se realizo el análisis FODA de los siguientes problemas:

Disposición conflictiva de distintos usos.

Reducción de puestos de trabajo en las actividades productivas del área.

9. CABILDO

DIA:30 de Julio de 1998

Debilidades:

Inseguridad del campo: cuatrerismo.

Existencia de un basural a cielo abierto, próximo a la localidad.

Falta de planes de vivienda.

Escasa posibilidad de capacidad laboral.

Desempleo.

Emigración de los jóvenes.

Déficit de los servicios de gas y cloacas.

Fortalezas:

Buenos servicios de salud.

Buen nivel educativo.

Buena infraestructura de servicios: agua, gas, electricidad y pavimento.

Actividad agropecuaria (base de la economía).

Seguridad urbana.

Arraigo de la población del pueblo.

10 .CERRI

DIA : 5 de Agosto de 1998

LUGAR : Bomberos Voluntarios

Debilidades:

Falta de fuentes de trabajos.

Necesidad de mayor apoyo de entes oficiales.

Falta de infraestructura de servicios básicos.

Deficitaria estructura urbana.

Falta de cobertura medica.

Fortalezas:

Buena cobertura educativa.

Solidaridad en la comunidad.

Crecimiento urbano.

Localidad tranquila y vivible (hasta el momento).

Medio ambiente apto.

 

Análisis de las Debilidades

 

1 - La franja costera del Partido presenta un conjunto de problemas derivados de sus características físicas y de la coexistencia conflictiva entre diversas actividades que condicionan su uso.

  • Las características geomorfológicas de la costa del Partido han dificultado su apropiación para actividades urbanas.
  • La noción de ciudad costera se halla débilmente incorporada en el imaginario colectivo.
  • Déficit de conectividad que obstaculiza la fluida articulación de actividades entre la ciudad y el sector portuario.
  • Deficiencias en la infraestructura vial-ferroviaria.
  • El área combina actividades industriales, ferroviarias, portuarias, residenciales y recreativas que se localizaron sin una adecuada planificación.
  • Déficit de tierras para la radicación de nuevos emprendimientos industriales y de servicios portuarios.
  • Existencia de factores contaminantes en el área.
  • Contaminación marina como resultado de la actividad en el ex-basural y por el volcado de efluentes cloacales y residuos industriales sin tratar.
  • Controles ambientales débiles y/o inexistentes.
  • Inexistencia de acciones coordinadas entre actores y sectores.
  • Imposibilidad del Municipio de realizar controles ambientales a las grandes empresas debido a la legislación provincial vigente.
  • Escasez de espacios recreativos públicos y privados que permitan a la población disfrutar del área costera.
  • Reducción de puestos de trabajo en las actividades productivas del área.
  • Existencia de un potencial turístico-recreativo no explotado en las islas del estuario.

     

Históricamente la relación de la ciudad con su costa se ha planteado de una manera tan esencial como distante. La propia fundación de Bahía Blanca es un claro ejemplo de esta dualidad. En este sentido debe señalarse que, si bien en la elección del lugar se priorizaron las condiciones de la costa para el transporte marítimo, el emplazamiento del Fuerte se asentó a una cierta distancia del frente costero, en virtud de otros factores tales como la mejor calidad del agua, del suelo y la proximidad a los arroyos.

Asimismo el proceso de radicación de las empresas ferroviarias que operó en Bahía Blanca a fines del siglo XIX, supuso esencialmente la valorización de su carácter portuario. No obstante ello, los capitales extranjeros mantuvieron una constante relación con la ciudad a través de importantes localizaciones.

En la actualidad, la franja costera presenta la superposición de distintas intervenciones del territorio. Sin tratarse del centro físico y administrativo de la ciudad, este sector ha sido el eje en torno al cual han girado gran parte de los proyectos de desarrollo regional.

Durante décadas esta dicotomía de ciudad-puerto o ciudad con puerto persistió en el común de la gente. Basta revisar las imágenes de edificios y calles para entender las diferencias entre ambos espacios. Esta distancia se acentuó cada vez más, a medida que el modelo de administración centralista fue consolidándose. El hecho de que los destinos portuarios (no sólo su administración sino la de todas las dependencias que allí operaban) se definieran en la Capital Federal, contribuyó en forma significativa a que la ciudad y gran parte de su costa no presentaran una planificación bajo los mismos parámetros.

También es importante subrayar que las características propias de la geomorfología costera, esto es: sus grandes extensiones bañadas por las mareas, el suelo fangoso, la poca o nula vegetación, la escasa presencia de fauna; han hecho poco atractivo al paisaje, en favor de otros sitios que, si bien más alejados, presentan un interesante grado de bienestar.

Es dable destacar que el área contó con una playa pública (Cangrejales), un club con pileta, cancha de golf (Loma Paraguaya), además de un club náutico y un balneario que hasta el presente se mantienen. A pesar de las inversiones realizadas para desarrollar estos ámbitos (Loma Paraguaya contaba incluso con tren de pasajeros), el movimiento en el área fue deprimiéndose. Si bien es valorado por algunos nostálgicos, el sector costero fue perdiendo interés como lugar de paseo público. Con el tiempo, el imaginario colectivo quedó cada vez más alejado de los puertos y su costa. La preeminencia de otras zonas fueron definiendo cada vez más a Bahía Blanca como una ciudad mediterránea que como una localidad fronteriza costera.

Sin embargo sobre la última década de este siglo, diversos elementos permiten apreciar síntomas de cambio en la relación ciudad-área costera. En este sentido, la conformación del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, la privatización de terminales, junto a la clara voluntad política y ciudadana de trabajar mancomunadamente - pese a las diferencias- en pos del desarrollo portuario, han establecido una clara conciencia de la importancia que el área tiene para toda la ciudad y la región.

También es cierto que las condiciones de habitabilidad de Ingeniero White cambiaron sustancialmente en los últimos diez años, principalmente a partir de la concreción de obras de infraestructura vial, iluminación, provisión de servicios y equipamiento urbano (escuelas, plazas, etc.). No menos destacable ha sido la labor del Museo del Puerto, cuya política se ha convertido en eje indiscutido de la preservación de la memoria de ese ámbito, como así también en un importante componente nucleador de la atención de la comunidad sobre la localidad portuaria

Un hecho positivo que se desprende de este proceso, es la concientización que actualmente se ha despertado en la sociedad local en torno a la importancia de la costa y sus puertos. Sin embargo el bahiense sigue estando lejos de la posibilidad de esparcimiento y recreación que el área es capaz de ofrecer. Los paseos dominicales de muchos vecinos, la utilización con fines recreativos o deportivos de algunos muelles y el interés que genera el conocimiento de los puertos ante la llegada de visitantes, dan cuenta de la imperiosa necesidad de espacios de uso público que contribuyan a afianzar ese imaginario colectivo que, ahora se encuentra presente en la percepción del ciudadano de Bahía Blanca, pero que aún no ha podido desarrollarse bajo un sentido de apropiación pleno.

Con respecto a las perspectivas futuras, la mencionada problemática tiende a complejizarse. La realidad evidencia que tanto el ámbito portuario como la zona circundante, se han convertido en el espacio articulador del desarrollo de la ciudad. Sin embargo, el área presenta los puntos más conflictivos del sistema de comunicaciones vial y ferro-portuario. La concentración de los camiones que transportan el cereal y gran parte de la materia prima del Polo Petroquímico, la presencia de los convoyes férreos, la distribución vía terrestre de la producción elaborada en la zona industrial y la permanente movilización de personas que confluyen a estos sitios, son variables que manifiestan la importancia que representa la seguridad y la eficiencia en el desenvolvimiento del sistema de comunicaciones.

Resulta significativo señalar que esta situación reviste particular importancia a la luz de los acontecimientos de los próximos meses, ya que el proceso de construcción de las ampliaciones y nuevas plantas en la zona generarán un sensible incremento en el movimiento de pasajeros, mercaderías e infraestructura para dichas plantas.

En otro orden del planteo, la condición de usos del área se convierte en un factor que acusa aún más la necesidad de aplicar una intervención especial. La coexistencia de funciones como las que brindan los servicios portuarios, junto a los procesos industriales y la importante presencia de población dan cuenta de una complejidad que, incluso, podría ser vista como retractora de radicaciones tanto industriales como poblacionales.

A ello se suma la imperiosa necesidad de incorporar al ámbito portuario nuevas tierras que deberán ser obtenidas por un proceso de relleno similar al realizado en Cangrejales. La importancia de esta factor se vincula directamente a la posibilidad que posee el puerto para consolidarse entre los denominados de "tercera generación", entendiéndose por tales a aquellos que - además de ciertas condiciones- presentan un importante conglomerado industrial en sus tierras.

Por otra parte, si es aceptada la localización de la Zona Franca, también será necesario una importante ejecución de infraestructura. Las intervenciones en Cangrejales, el Polo Petroquímico, el Parque Industrial y, la zona industrial próxima, generarán cambios muy significativos en el perfil del área, a la vez que determinarán la necesidad de especificar nuevos usos y las posibilidades de crecimiento.

Como uno de los ejes centrales del análisis del área costera, surgen de modo esencial aquellos aspectos vinculados a la protección ambiental de la ría, en vista de su utilización como vertedero de los desechos cloacales de toda la ciudad y de eventuales descargas industriales.

Con respecto a los riesgos que derivan del funcionamiento las plantas químicas y petroquímicas radicadas en el sector, es importante mencionar el constante trabajo del proceso Apell, mediante el cual se tiende a lograr las mejores condiciones de seguridad industrial. Debe señalarse que si bien es importante el trabajo se está realizando en cuestiones relativas a la seguridad, el impacto de estas inversiones hace necesario incrementar las previsiones al respecto.

Asimismo se evidencia en el área una reducción de puestos de trabajo originada fundamentalmente por los procesos de privatización de empresas públicas y reconversión productiva en las grandes industrias. Estas circunstancias afectaron a un importante segmento de la población económicamente activa, con un significativo impacto sobre la fuerza laboral de Ingeniero White.

En definitiva, el área costera reviste particular interés al expresar la necesidad de afianzar este espacio y su particular identidad en el imaginario colectivo de la población bajo un sentido de pertenencia. Asimismo es prioritario establecer un crecimiento que posibilite el mejor desarrollo de las comunicaciones, que beneficie las radicaciones industriales, que prevenga los riesgos ambientales y que logre las mejores condiciones de habitabilidad para sus pobladores.

2 - La ciudad presenta problemas en la provisión de agua, derivados de la existencia de una única fuente de captación y acueducto de transporte. Asimismo posee deficiencias en la eliminación y tratamiento final de los residuos cloacales.

  • Deficiencias en la provisión de agua potable por problemas infraestructurales en la fuente y falta de capacidad en corto plazo.
  • Existencia de informes contrapuestos respecto de la calidad del agua del Dique Paso de las Piedras.
  • Falta de protección ambiental del lago Paso de las Piedras y lugares aledaños.
  • Déficit de cobertura de desagües cloacales en sectores periféricos y problemas de saturación en el macrocentro.
  • Falta de un tratamiento integral de los desechos cloacales.
  • Alta concentración bacteriana en el estuario de Bahía Blanca y en los cursos superficiales que atraviesan la ciudad (Arroyo Napostá y Canal Maldonado).

     

La ciudad cuenta con una única fuente de abastecimiento de agua, el Dique y Embalse Paso de las Piedras, construido sobre el río Sauce Grande en el año 1978 con el objeto de asegurar una abundante provisión e impulsar el desarrollo industrial. A través de un sistema absolutamente integrado, el agua se distribuye no sólo a la ciudad de Bahía Blanca, sino también a Ingeniero White, General Cerri, Punta Alta y la Base Naval Puerto Belgrano.

El consumo aumentó considerablemente en los últimos 30 años, en razón fundamentalmente de la demanda industrial, alcanzando los 176.000 m³/día en el año 1994. Si bien en el presente la cantidad de agua potable no se encuentra comprometida, el incremento de la población, la radicación de nuevos emprendimientos industriales y la ampliación de los ya existentes generarán un consumo sustancialmente mayor.

Actualmente el sector industrial de la ciudad (con epicentro en el Polo Petroquímico y el área industrial portuaria) consume alrededor de 20.000 m³ diarios de agua, pero se estima que ascenderá - en un corto plazo - a 70.000 m³.

El Dique y Embalse Paso de las Piedras posee una reserva de 382.000.000 m³, siendo el volumen captado diariamente de 200 a 240.000 m³ en función de las épocas de sequía o de grandes aportes pluviométricos. El agua es transportada por un único acueducto principal cuya capacidad es de 237.600 m³/día. Es importante señalar que ambos presentan actualmente problemas de infraestructura que deben ser solucionados en un corto plazo.

Por otra parte, con el fin de asegurar el abastecimiento de agua adicional que requerirán las ampliaciones de las plantas del Complejo Petroquímico se encuentra en ejecución un acueducto que alimentará con agua de uso industrial la futura planta de fertilizantes y también satisfará eventuales demandas del Polo Petroquímico local. El nuevo conducto (que posee un caudal máximo de 50.000 m³ diarios) transportará agua proveniente del dique Paso de las Piedras.

Otra de las soluciones formuladas se basa en la incorporación al plan de obras, la construcción de un acueducto alternativo para el abastecimiento de agua desde el embalse a Bahía Blanca. Actualmente, la concreción de la obra es materia de estudio (principalmente para la evaluación de los costos) y se espera que obtenga carácter prioritario durante los próximos años.

Además, es importante ponderar como otra alternativa, la recuperación de líquidos de la planta de tratamiento de afluentes cloacales y la producción de agua de reciclo destinada en gran parte a la actividad industrial.

Una de las necesidades primordiales es la realización y/o actualización de los estudios sobre fuentes alternativas. En el año 1990, con el fin de atender y asegurar el crecimiento de las ciudad y el de Punta Alta, se presentó el "Plan Integral de Abastecimiento de Agua a Bahía Blanca y Gran Bahía Blanca", en el cual se previeron distintas alternativas con miras al año 2050.

Entre las obras más importantes y en orden de prioridad se señalan la captación de aguas subterráneas, el aprovechamiento del arroyo Napostá mediante la construcción de un embalse en Puente Canessa, la provisión desde el río Sauce Chico y Chasicó, y por último el abastecimiento de agua desde el río Colorado.

De todas ellas, actualmente el aprovechamiento del arroyo Napostá, ya que no sólo posibilitaría la obtención de agua potable y sin potabilizar para la industria, sino también oficiaría como posible solución al problema de las crecientes e inundaciones en Bahía Blanca y el valle inferior del Napostá. Por otra parte, el proyecto se completaría con la reserva de un lugar recreativo en la zona inundable y la provisión de agua para riego de cultivos de una amplia zona.

Además de la situación anteriormente expuesta, la calidad del agua del Dique se encuentra cuestionada.

Por un lado, se sostiene que la misma está alterada principalmente por el aporte constante de sedimentos (nutrientes) que produce la cuenca del río Sauce Grande y, los desechos de pesticidas y agroquímicos usados en los campos de la zona. En tal sentido, el informe presentado por la Subcomisión de Aguas del Honorable Consejo Deliberante en el mes de diciembre de 1997, determinó la ausencia en el dique de formaciones algales nocivas y, en función de la composición del fitoplacton estableció que el embalse presenta características de un ambiente rico en nutrientes.

Por otro lado, un estudio elaborado recientemente por el Centro de Biopatología Acuática de la Fundación Bar Ilán-Universidad Hebrea Argentina Bar Ilán, en el que se realizaron análisis de muestras de agua, sedimentos y peces, sostiene que el lago del dique Paso de las Piedras no presenta signos importantes de eutroficación, a pesar de ser un curso de agua embalsado. Los estudios fisicoquímicos y microbiológicos realizados revelan que todos los parámetros estudiados se encuentran por debajo de los valores guías determinados internacionalmente.

De acuerdo a lo expresado previamente, es fundamental la concientización sobre la importancia ambiental de este área declarada Parque Provincial por Decreto número 1318, del mes de octubre de 1982. A tal efecto, sería prioritario considerar al lago Paso de las Piedras y lugares aledaños como zona restringida dentro del Parque.

La subcomisión de aguas del HCD propone que este sector se debería utilizar sólo como lugar de esparcimiento para caminatas guiadas por guardaparques, con el fin de evitar alteraciones antrópicas originadas por maniobras de pesca o campamento. Además se debería controlar la abundancia de peces para evitar una masa crítica de materia orgánica y realizar controles permanentes de malezas acuáticas para evitar el asentamiento de las mismas en esas aguas.

El ciclo del agua se completa con el desagüe de la misma a través de la red cloacal. En esta cuestión también es posible detectar ciertos inconvenientes derivados del servicio urbano.

Si bien el porcentaje de población servida es relativamente alto (70 %), las diferencias son significativas entre el macrocentro y los sectores periféricos. En el primero, a pesar de tener una amplia cobertura, es importante destacar que las colectoras maestras trabajan sobrecargadas en determinadas circunstancias. En tal sentido, las mismas sirven a una población muy superior a la considerada en el cálculo del proyecto original que data del año 1926. En las áreas periféricas la cobertura es de mediana a baja.

En relación al destino final de los líquidos, si bien actualmente se concluyó la construcción de la primera etapa de una planta depuradora de líquidos cloacales, ésta sólo permite la retención de los sólidos descargando las aguas sin mayor tratamiento al estuario de Bahía Blanca. Dicha situación trae como consecuencia una alta concentración bacteriana no solamente en el cuerpo receptor, sino también en los cursos superficiales que atraviesan la ciudad. Por esta razón es prioritario avanzar con la construcción de la segunda etapa de la planta mencionada.

El arroyo Napostá y el Canal Maldonado son receptores de los desagües pluviales de la zona urbana, los cuales posteriormente son derivados al estuario. Asimismo estas vías son utilizadas en forma clandestina por particulares e industrias para evacuar sus afluentes, especialmente en sectores que no cuentan con red cloacal. Por otra parte también se estima que existen vaciamientos ilegales de materia fecal directamente en los cursos, principalmente en el arroyo Napostá. Ello hace necesario intensificar los controles y contar con el apoyo de la población, residente en las proximidades u ocasionales, con el fin de asegurarlo.

Cabe aclarar que constituye un serio problema teniendo en cuenta que estos lugares son utilizados por niños y jóvenes como aguas de recreación.

3 - Los medios de transporte vial (urbano e interurbano), ferroviario, portuario y aéreo no funcionan como un sistema integrado y no responden a los incrementos de demanda operados en el sector.

  • Deficiencias en la prestación del servicio de transporte público de pasajeros.
  • La terminal de transporte interurbano de pasajeros presenta una infraestructura inadecuada a los niveles de demanda.
  • Falta de una terminal de transferencia de cargas.
  • Congestionamiento de camiones en las rutas de acceso al puerto.
  • Coexistencia de tráfico de camiones con sustancias peligrosas y el transporte público y privado de pasajeros en el camino de Acceso Sur a Puertos.
  • El trazado de las vías férreas en el ejido urbano dificulta la integración entre distintos sectores consolidados de la ciudad.
  • La escala del aeropuerto y los servicios que brinda resultan inadecuados para los crecientes niveles de tráfico que se registran.
  • Deficiencias de accesibilidad y conectividad en la infraestructura vial.

     

Bahía Blanca, en razón de su condición de ciudad-puerto, cabecera de una importante región y "puerta" de la Patagonia, asumió una destacada función como nodo de comunicaciones. En virtud de esta característica, la ciudad desarrolló una infraestructura de transporte ferroviario, carretero y aéreo acorde a su rol de centro de convergencia y distribución de cargas y pasajeros.

Sin embargo, esta estructura de comunicaciones presenta determinadas restricciones que impiden un desempeño acorde a los requerimientos actuales, como también a las demandas que puedan surgir a partir de los escenarios esperados.

En este sentido, se detecta que los diferentes medios de transporte de la ciudad no funcionan como un sistema integrado que permita la optimización de la estructura existente.

En líneas generales, la falta de articulación en su funcionamiento, así como también la ausencia de una debida complementariedad entre los distintos medios, imposibilitan la concreción de una política integral de inversiones. Esta circunstancia impide una coordinación en la toma de decisiones públicas y privadas en el sector, que propicien el fortalecimiento de la actual posición de Bahía Blanca como nodo de comunicaciones.

En relación a este contexto es posible observar las siguientes falencias que, si bien se manifiestan en forma particular en los distintos componentes del sector transporte, inciden de manera directa en el desempeño integral del sistema.

Transporte Urbano

El transporte urbano público de pasajeros presenta deficiencias en la prestación del servicio originadas fundamentalmente por el diseño de los recorridos. En general, todas las líneas convergen en el centro de la ciudad y no existe una buena conexión entre distintos sectores urbanos.

Cabe señalar además que la localización de las terminales de algunas compañías de ómnibus es inadecuada, puesto que resulta incompatible con otros usos tales como el residencial.

El sistema se completa con el servicio de taxis y remises, regulados por la normativa municipal que apunta a optimizar su funcionamiento. Idéntica situación ocurre con el servicio interurbano de taxis y remises que da lugar a reiterados conflictos de intereses entre prestatarios locales y de áreas vecinas.

Transporte Interurbano

En relación al transporte público de pasajeros de media y larga distancia, se observa que la terminal de ómnibus tiene una infraestructura inadecuada para los niveles de la demanda, que se traduce principalmente en deficiencias en la calidad de los servicios que presta. Además, su localización respecto a la conexión con rutas regionales ocasiona que algunas empresas, circulen por el área del micro y macrocentro dificultando el tránsito. Cabe señalar sobre esta temática que existe una ordenanza municipal que prohibe la circulación de estos vehículos en un radio determinado.

Con respecto al funcionamiento del sistema de combis - actualmente en expansión- es dable destacar los problemas generados por la falta de normativas claras en el nivel nacional y provincial para la regulación de esta actividad. En este caso, se suma la inexistencia de una terminal que las aglutine.

Transporte de Cargas

El transporte carretero de cargas presenta una problemática que reviste una significativa importancia. En vista de ello resulta necesario analizar en forma particular la dinámica de sus distintos componentes.

En cuanto al transporte de cargas generales, se evidencia la inexistencia de una terminal de transferencia y depósito de mercaderías como uno de los principales inconvenientes. Esta circunstancia origina que no sólo vehículos de gran porte transiten por el área urbana, sino también serias dificultades en la distribución de productos. De allí que los empresarios del rubro planteen la urgencia en la construcción a la brevedad de un emplazamiento con equipamiento y demás condiciones que satisfaga los requerimientos del sector transportista local.

Por otra parte, durante la actual etapa de construcción y ampliación del Complejo Petroquímico se agrega al regular movimiento de camiones, un mayor dinamismo generado por la gran cantidad de vehículos que transportan equipos, materiales y operarios. Indudablemente esta situación tiende a pronunciar los problemas de tránsito ya existentes en el área industrial-portuaria. Asimismo, complejizando aún más la cuestión, se detecta la coexistencia de tráfico de camiones con sustancias peligrosas circulando sobre las mismas rutas y accesos que utiliza el transporte público y privado de pasajeros. Este hecho se registra principalmente en el camino de Acceso Sur a Puertos en donde la mencionada superposición significa un serio riesgo para las personas residentes y en tránsito, como para el área en su conjunto.

Otro elemento de conflicto vinculado a la problemática del sector es el congestionamiento de camiones que transportan cereales hacia las terminales portuarias, fundamentalmente en los primeros meses del año cuando se exporta la producción agrícola de la región con destinos a los mercados internacionales. En este sentido, se verifica la carencia de espacios que permitan el estacionamiento de camiones y brinden a los transportistas condiciones de seguridad y servicios adecuados. Si bien algunos emprendimientos privados que se están llevando a cabo contribuirán a la solución del problema, la gran cantidad de vehículos que arriban al puerto hará necesarios nuevos emplazamientos.

Otro de los inconvenientes detectados se relaciona a las deficientes condiciones que presentan las rutas y particularmente los cruces con las vías del ferrocarril, que limitan el normal desarrollo del tránsito. Especialmente, el mal estado del Paso El Guanaco y la obsolescencia del sistema de puentes La Niña se plantean como factores que restringen el fluido acceso a la zona portuaria.

La dinámica del crecimiento del área industrial-portuaria como sus proyecciones a corto y mediano plazo hacen prever un notable incremento del movimiento vehicular. En este sentido, los puntos problemáticos que presenta el sector tenderán a acentuarse y, por tanto, resulta ineludible emprender las acciones tendientes a aportar las soluciones pertinentes.

Transporte ferroviario

El ferrocarril forma parte esencial de la infraestructura de transporte de la ciudad. Sus características le otorgan un valor fundamental para el acceso de mercaderías al puerto, incluso en forma directa a los muelles. Sin embargo, el trazado de las vías férreas dentro del ejido urbano y los escasos pasos a nivel y en desnivel, provocan que las largas formaciones de vagones que caracterizan la operatoria de las empresas concesionarias de los ramales, acentúen la interferencia en el tránsito vehicular de la ciudad.

Transporte Aéreo de Pasajeros

Debido a la expansión en la demanda de transporte aéreo, la Aeroestación Civil Comandante Espora no cuenta con la infraestructura y el equipamiento adecuados para ofrecer a los pasajeros y las empresas aéreas un servicio satisfactorio.

Un problema adicional que obstaculiza las gestiones para optimizar su funcionamiento, se genera a partir de la coexistencia de distintas jurisdicciones que tienen injerencia en el Aeropuerto.

Otros aspectos concernientes a la temática del transporte en la ciudad directamente relacionados a su desenvolvimiento se refieren a las deficiencias existentes en la infraestructura vial. Entre ellos es preciso señalar la mala conectividad entre las rutas que circunvalan la ciudad y sus accesos al área central, así como las dificultades para acceder al área portuaria e industrial. Además se observa déficits de accesibilidad y de conexión vial interna, una señalización inadecuada en las vías de comunicación y la existencia de problemas jurisdiccionales de rutas nacionales y provinciales que llegan a la ciudad y que derivan en problemas de gestión entre los organismos estatales.

Frente a importantes transformaciones territoriales es fundamental tener presente la adecuación integrada de todos estos medios. Es importante considerar al sistema de comunicaciones de Bahía Blanca de una manera integral que permita potenciar las mejores relaciones entre la ciudad y su ámbito de influencia.

 

4 - La ciudad se ha extendido de manera poco controlada, con un patrón de ocupación del suelo discontinuo y de baja densidad, condicionando la calidad de vida de importantes sectores de la periferia urbana.

  • La ocupación discontinua del suelo produce altos costos de urbanización y déficits en el tendido de redes, principalmente de desagües pluviales y cloacales.
  • Desintegración espacial y social.
  • Importante cantidad de tierras fiscales vacantes sin resolución dominial que impiden la cohesión en el tejido, segregando sectores dentro del área urbana consolidada.
  • Carencia de tierras de propiedad municipal para implementar políticas de desarrollo urbano e intervenir en el mercado inmobiliario.
  • Dificultad en la gestión para la incorporación de tierras vacantes al proceso de urbanización.
  • Existencia de un importante número de conjuntos habitacionales planificados con déficit de equipamiento y baja calidad edilicia.
  • Proliferación de basurales clandestinos que nacen, entre otras causas, como consecuencia del trabajo informal del cirujeo y falta de educación ambiental.
  • Baja densidad de ocupación en tierras ambientalmente aptas para la expansión urbana en el sector nordeste de la ciudad.
  • Especulación inmobiliaria por parte de propietarios de tierras aptas para la urbanización.
  • Baja calidad ambiental por el déficit de infraestructuras, equipamientos, espacios verdes y forestación.
  • Posibilidad de crecimiento en algunos sitios del ejido más allá del camino de circunvalación, desvirtuando la necesidad de limitar la expansión de la ciudad.
  • No se evalúan los impactos ambientales de los nuevos proyectos de urbanización.
  • Ocupación no planificada de terrenos vacantes por asentamientos irregulares.

     

Bahía Blanca ha seguido en su crecimiento el patrón típico verificable en todos los centros urbanos del país. A partir del núcleo central conformado por la plaza y los edificios institucionales que alrededor de ella se ubicaban, se fue extendiendo en todas las direcciones multiplicando la retícula ortogonal y, en el caso particular de esta ciudad, con importantes excepciones como son las trazas de los denominados barrios Palihue, Patagonia y Villa Mitre.

Este primer crecimiento por extensión comienza con el amanzanamiento del suelo rural, su posterior subdivisión en manzanas y parcelas, y el progresivo completamiento con la vivienda individual en forma dispersa con la dotación básica de electricidad y agua. Luego vendrán el resto de las infraestructuras. A este primer impulso le sigue la consolidación y luego un segundo crecimiento por densificación.

Durante este proceso, el núcleo central conformado por la plaza y las distintas actividades que junto a ella fueron asentándose, siguió su consolidación verificándose un área central con fuerte presencia dentro de la estructura de la ciudad por la diversidad de funciones y los índices más altos de densidad que en ella se verifican.

Surge así un modelo monocéntrico, que va perdiendo intensidad e importancia a medida que el crecimiento de la ciudad va alejándose de él.

Van apareciendo sectores de escasa consolidación, separados por amplias superficies de tierras vacantes, generando una discontinuidad espacial que segrega física y socialmente a la población que los ocupa.

Una consecuencia de esta situación, está fundamentalmente asociada a la indiscriminada subdivisión de la tierra que obedece a una especulación desmedida en detrimento de un crecimiento paulatino planificado, que intente primeramente llenar los "vacíos" urbanos existentes.

La extensión de la retícula fue indiferente a accidentes topológicos, como cursos de agua o vías férreas. Cuando la expansión urbana desbordó estas barreras, se generaron problemas de conectividad por la falta de continuidad de la trama circulatoria y la escasez de cruces. Era la época del crecimiento explosivo de la ciudad - décadas del 60, 70- como consecuencia del desarrollo económico que experimentaba. La especulación de la tierra era importante, se subdividía más de lo necesario. En esta oportunidad la normativa municipal alentó esta tendencia, habilitando más tierras al uso urbano que las necesarias para cubrir las demandas.

Comienzan a aparecer loteos en sectores que no poseen ni la infraestructura básica de servicios ni los equipamientos necesarios para generar un ambiente urbano adecuado.

El Plan Regulador del año 1970 aprobado por el municipio, previendo estos inconvenientes reglamentó sectores de la ciudad como áreas de urbanización diferida, con el propósito de consolidar la ciudad en sus bordes definidos y dejar tierras en reserva para la futura expansión.

Posteriormente para evitar los desajustes de las subdivisiones indiscriminadas, se sancionó la ley provincial 8912 del año 1977 donde se estableció como condición indispensable para la aprobación de nuevas subdivisiones, la dotación de los servicios básicos de infraestructura y la cesión a los municipios de predios destinados a espacios verdes públicos y equipamiento comunitario.

No obstante estas previsiones, la ciudad fue creciendo aunque a un ritmo más lento, pero siempre se verificaron los desajustes generados por la desarticulación espacial. La ciudad así extendida generaba una periferia con baja calidad ambiental y con un patrón de asentamiento que demandaba altos costos de urbanización cuando se proyectaban las extensiones de los servicios y la dotación de los equipamientos de salud, educación, esparcimiento, áreas verdes y arbolado urbano.

La contracara de esta situación ha sido la poca capacidad y disponibilidad del sector público para desarrollar extensiones o ensanches urbanos planificados. Además de las razones atribuibles a las dificultades de la gestión urbana y a la escasez de recursos, la poca disponibilidad de tierras públicas ha sido una de las razones que explican la ausencia del sector en el control de la expansión urbana.

La posibilidad de contar con tierras fiscales constituye un recurso estratégico. La carencia de un banco de tierras que permite intervenir en el mercado inmobiliario, regulando la oferta de suelo urbanizable en función de una demanda real y cuantificada, es una dificultad a la hora de definir políticas de desarrollo urbano.

La expansión indiscriminada está por supuesto ligada al problema de especulación de la tierra y al déficit de vivienda de costo accesible. Los loteos alejados del área central, son en gran medida la única posibilidad que los estratos medios y bajos de la población tienen para acceder legítimamente a la vivienda propia. Asimismo, cabe agregar que los programas de promoción integral dirigidos a los sectores más necesitados de la ciudad son insuficientes .

Este crecimiento discontinuo además, referido a la extensión de la red de transporte público de pasajeros, genera deseconomías a las empresas prestadoras, en función de una lógica disminución de la relación pasajero-kilómetro, cuando pretenden brindar el servicio a distintos barrios con baja densidad poblacional.

En ciertos sectores de esta periferia, las superficies de tierras vacantes propiedad del estado, algunas no aptas para la urbanización, permitieron su ocupación en forma irregular con asentamientos espontáneos no planificados, generando áreas ambientalmente degradadas y de difícil recuperación.

5 - Las pequeñas y medianas empresas industriales de la ciudad están escasamente diversificadas, se orientan fundamentalmente al mercado local, tienen una importancia relativamente pequeña en la actividad económica de la ciudad y presentan poca relación con las grandes empresas.

     

  • Se ha producido una involución en la diversificación de la estructura industrial de la ciudad.
  • Gran parte de las empresas creadas últimamente se han instalado en actividades tradicionales y de baja tecnificación.
  • Las características de Bahía Blanca de centro comercial y de servicios no han contribuido al desarrollo de un perfil industrial de su población.
  • Se evidencian bajos niveles de capacitación en empresarios y trabajadores.
  • Las pequeñas y medianas empresas deben enfrentar altos costos de infraestructura para su radicación.
  • Escasa disponibilidad de tierras para la agroindustria y otras no contaminantes.
  • Limitada relación entre los centros científico-tecnológicos y el medio empresarial.
  • Si bien los niveles de ahorro privado de la ciudad son altos, no se verifica una inversión de capitales de origen local de importancia.
  • Las pymes tienen dificultades para acceder al financiamiento bancario y los programas de créditos provinciales y nacionales no han sido efectivos.
  • La producción de las pymes locales presenta un radio de ventas muy dependiente de la demanda urbana local.
  • No se verifican relaciones de complementariedad importantes entre las pymes y las grandes empresas industriales.

     

Al analizar el comportamiento de las micro, pequeñas y medianas empresas de la ciudad se observa que se ha producido una involución de la diversificación de la estructura industrial entre ambos censos, ya manifestada en el anterior período intercensal (1974-1985). La participación en el valor agregado de las actividades metalmecánica, maderera y textil, que son los rubros más significativos dentro de las pymes locales, ha disminuido en favor de las grandes.

Las empresas que se han creado últimamente se han instalado en actividades tradicionales y de poca tecnificación, tales como panaderías, fábricas de pastas y talleres metalúrgicos. Ello demuestra la baja capacidad innovadora, así como la alta aversión al riesgo y la escasa posibilidad de acumulación de habilidades competitivas. El hecho de establecerse en rubros donde ya existe una oferta considerable, ha contribuido además a que la supervivencia se tornara más complicada y, de esa forma se explica la alta tasa de mortalidad verificada.

La estructura ocupacional de la ciudad presenta un marcado predominio de los empleos en el sector terciario debido fundamentalmente al rol tradicional de Bahía Blanca como centro comercial y de servicios de la región. Además, la generación de empleo industrial ha ido disminuyendo y en muchos casos, las actividades más jerarquizadas dentro de una empresa no se localizan en la ciudad. Estas circunstancias dan cuenta de la debilidad local para generar un ambiente con una marcada propensión empresarial en su población.

Como se mencionó anteriormente, las características de Bahía Blanca como centro comercial y de servicios no contribuyen a la creación de un clima que favorezca el desarrollo de emprendimientos industriales. Asimismo se observa la existencia de un escaso perfil empresarial en la población que se demuestra en la falta de innovación, ya sea de productos como de procesos productivos en las actividades industriales que se realizan en la ciudad. Por otro lado es importante destacar que muchas de las actividades que se han emprendido en el último tiempo han surgido como respuesta a situaciones de desplazamientos negativos (despidos, retiros voluntarios) más que a decisiones voluntarias basadas en detecciones de oportunidades de mercado o en el aprovechamiento de conocimientos y habilidades. Obviamente, situaciones como éstas repercuten en la performance de empresa, y es plausible suponer que las últimas presenten mayores probabilidades de subsistir y crecer que las primeras.

Por otro lado, si bien los niveles de ahorro privado de Bahía Blanca son altos en comparación a otras plazas similares del país, no se manifiesta una corriente de inversión de capitales de origen local de importancia. Esto se evidencia en parte por la comparación de los volúmenes de operaciones en el sector financiero local que demuestra que los depósitos son sensiblemente superiores a los préstamos, lo cual significa que buena parte de los depósitos hechos en la ciudad no se transforman en préstamos para financiar el.

Además, existen severas dificultades para las pymes para acceder al crédito bancario. Esta situación que se da especialmente para aquellas que recién se inician o pretenden iniciar una actividad, surge a partir de las gran cantidad de requisitos que imponen las entidades bancarias, fundamentalmente en cuanto a las garantías que se exigen, que tornan restrictiva la utilización del sistema financiero como alternativa de financiación.

Respecto a los instrumentos utilizados desde el sector público para promover la creación y el desarrollo de micro y pequeñas empresas industriales en la ciudad, puede sostenerse que su efectividad ha sido escasa. Ello se debe fundamentalmente a la falta de coordinación de los distintos programas nacionales y provinciales implementados, a las características de los mismos y a la inexistencia de una política activa a nivel local. Al respecto corresponde mencionar que los programas de financiamiento de microemprendimientos que intentó poner en marcha el gobierno local no se pudieron realizar debido a que no está permitido por el Honorable Tribunal de Cuentas de la Provincia que los municipios financien este tipo de actividades con fondos propios.

En relación a los mercados a los cuales se orienta la producción bahiense, se detecta que las pequeñas empresas industriales poseen un radio de ventas muy dependiente de la demanda urbana local. Además, la coyuntura económica ha sido desfavorable dado que la evolución de las principales variables socio-económicas del país y la ciudad han repercutido en una disminución de la demanda local, principal segmento demandante de sus producciones. Además, el proceso de globalización ha provocado una fuerte competencia a nivel internacional de productos que antes presentaban una demanda cautiva y, por lo tanto ha producido la necesidad de readaptación de las empresas a fin de disminuir costos y aumentar la eficiencia, complicando de esta manera a aquellas con dificultad para llevar a cabo este proceso.

Por otro lado, no se verifican vínculos importantes entre las pymes y las grandes empresas. Los encadenamientos hacia adelante - esto es la existencia de industrias que procesen la materia prima producida por las grandes empresas, es prácticamente nula -. Ello obedece fundamentalmente a que razones de mercado no justifican la instalación de empresas transformadoras de polietileno dado que, por los costos de transporte, es conveniente la localización de estos emprendimientos en proximidad de los centros productivos. En el caso de las firmas agroindustriales de la ciudad, sus producciones están orientadas en forma casi exclusiva al mercado externo, inhibiendo así el desarrollo de relaciones de complementariedad productiva en dicho sentido con las pequeñas empresas locales.

Con respecto a los encadenamientos hacia atrás, vale decir la provisión de bienes y servicios requeridos por las grandes empresas, se observa que éstas obtienen muy pocos productos y servicios de proveedores locales. Los bienes adquiridos localmente no están relacionados directamente a los procesos productivos, sino que constituyen en general materiales auxiliares. Por su parte, los servicios que se demandan localmente son básicamente mantenimiento industrial, seguridad, transporte y otros de tipo general, que representan demandas que han surgido a partir de la tercerización de actividades por parte de las grandes empresas.

De esta forma se observa que el aprovisionamiento local está conformado en su mayoría por actividades escasamente especializadas y además la relación entre éstas y las pymes locales está poco desarrollada.

6 - Las problemáticas vinculadas al empleo, si bien responden a una tendencia nacional y mundial, se convierten en un elemento particular de la ciudad a partir de los fuertes impactos de los procesos de privatización de empresas estatales de importante presencia local y racionalización del sector privado.

  • El fenómeno del desempleo se manifestó en forma pronunciada en la ciudad de Bahía Blanca
  • Los procesos de privatización de empresas públicas y racionalización de empresas privadas produjeron una gran masa de desocupados.
  • Debido a los cambios estructurales y situaciones coyunturales en el escenario nacional, así como a la escasa dinámica de la economía de la ciudad, el sector productivo local manifestó dificultades para crear puestos de trabajo. En este sentido, los programas del sector público significaron un importante paliativo.
  • Los despidos y retiros voluntarios se canalizaron en actividades cuentapropistas y de baja rentabilidad.
  • Se evidencian además cambios en las características ocupacionales que se manifiestan a través de la precarización del trabajo y el crecimiento de las actividades "refugio", que implican la subutilización de la fuerza laboral.
  • Además de la disminución de la demanda laboral, también se evidencia un aumento de la oferta de trabajo, debido a la incorporación a la población económicamente activa de cónyuges e hijos.

     

La problemática del desempleo en Bahía Blanca, si bien responde a una tendencia que se manifiesta en todo el país, representa por su magnitud, características y efectos dentro de la estructura socio-económica de la ciudad, un fenómeno que debe analizarse en forma particularizada. Por un lado, la dinámica del proceso de creación y destrucción de puestos de trabajo puede ser explicada a la luz de los profundos cambios estructurales que se producen en la economía argentina a principios de los ’90; pero a la vez, las características propias de la estructura productiva de la ciudad dan cuenta del impacto que este fenómeno manifiesta en el mercado de trabajo local. En efecto, la estructura ocupacional de la ciudad está caracterizada por un marcado sesgo a los empleos en el sector terciario. Estos se vieron sensiblemente disminuidos a partir de los procesos de privatización de empresas públicas prestadoras de servicios básicos - energía, gas natural y telefonía- y las restricciones a la demanda de trabajo surgidas en el sector financiero y otros servicios de importante presencia a nivel local. Por otro lado, la participación estatal en el sector industrial en la ciudad era importante hasta su privatización. El paso a manos privadas de establecimientos industriales tales como CAP, TAC y el Complejo Petroquímico supuso la racionalización de dichas empresas y la consecuente reducción del personal ocupado.

En el sector portuario el proceso de desregulación que llevó a la disolución de la Junta Nacional de Granos, la concesión a operadores privados de las principales terminales portuarias y la disolución de la Administración General de Puertos, también produjo fuertes efectos sobre la ocupación en actividades vinculadas.