Monografias | GeneticaGeneticaResumen: Descubrimiento de los gametos, óvulos y espermatozoides. Cromosomas y su importancia. Conceptos Generales. Mutación en el Ser Humano. Herencia: Aportaciones. Leyes de Mendel. Las Ideas sobre la herencia antes de Mendel. La Hibridación. Los trabajos de Mendel. La Manipulación de la Herencia. Beneficios de la aplicación de la genética en la Agricultura, la Zootecnia y la Industria. Procesos de inseminación artificial. Cromosoma,
en citología, nombre que recibe una diminuta estructura filiforme formada por
ácidos nucleicos y proteínas presente en todas las células vegetales y
animales. El cromosoma contiene el ácido nucleico, ADN, que se divide en pequeñas
unidades llamadas genes. Éstos determinan las características hereditarias de
la célula u organismo. Las células de los individuos de una especie
determinada suelen tener un número fijo de cromosomas, que en las plantas y
animales superiores se presentan por pares. El ser humano tiene 23 pares de
cromosomas. En estos organismos, las células reproductoras tienen por lo
general sólo la mitad de los cromosomas presentes en las corporales o somáticas.
Durante la fecundación, el espermatozoide y el óvulo se unen y reconstruyen en
el nuevo organismo la disposición por pares de los cromosomas; la mitad de
estos cromosomas procede de un parental, y la otra mitad del otro. Es posible
alterar el número de cromosomas de forma artificial, sobre todo en las plantas,
donde se forman múltiplos del número de cromosomas normal mediante tratamiento
con colchicina.
QUÉ ENTENDEMOS POR
"GENÉTICA"
La genética es una ciencia,
y por lo tanto como tal, implica "un conocimiento cierto de las cosas por
sus principios y sus causas". Entonces... ¿cuáles son estas cosas que
como ciencia la genética estudia?, pues, la "Herencía Biológica", y
la "Variación". Y, sus principios y causas, son las "leyes y
principios" que gobiernan las "semejanzas" y
"diferencias" entre los individuos de una misma "especie".
Trataremos de ddesglosar la
definición de genética de manera aclaratoria, y así ir subiendo uno por uno
los peldaños que nos conducen a una mayor complejidad dentro de la misma, que
es la "manipulación". Ante todo, es necesario dejar por sentado un
concepto tan claro, como sencillo, pero es el que da pie, para luego derivarse
en otros tantos conceptos. AI hablar de las características atinentes a toda
materia viva, se dice que, "todo ser vivo nace de otro semejante a él",
o sea, que posee "caracteres" semejantes a los de su progenitor. Y ¿qué
entendemos pues, por "caracteres "? Se trata de cada peculiaridad,
cada rasgo, ya sea, morfológico (de forma), funcional, bioquímico (algunos
autores incluyen los rasgos psicológicos también) que presenta un individuo
biológico.
Y estos
"caracteres" o características lo hacen pertenecer a una misma
"especie". ("Especie", es un término que, según el
Diccionario de la Real Academia Española, se refiere "al conjunto de cosas
semejantes entre sí, por tener una o varios caracteres comunes entre sí").
Hasta ahora todo apunta, a
que la genética estudia los caracteres semejantes que se transmiten de padres a
hijos, aquéllos que los hacen parecer entre sí. Pero sucede que también
presentan aquellos caracteres que no son semejantes, que varían, y a los cuales
dentro de esta ciencia se los denomina "variaciones", y que también
son transmitidos genéticamente, o son influenciados por el medio ambiente, al
cual se lo denomina "Paratipo".
Lo que aún sigue oscuro
dentro de esta definición, es cómo se transmiten de una generación a otra,
estos "caracteres" y estas "variaciones": aquí es donde
aparecería el concepto de "gen", término del cual deriva el nombre
de esta apasionante ciencia, que es la genética.
¿QUÉ ES UN GEN?
¿DE QUÉ ESTÁ
CONFORMADO?,
¿DÓNDE SE ENCUENTRA?,
¿CÓMO SE TRANSMITE
DE PADRES A HIJOS?
Las respuestas a estas
preguntas, se irán encadenando de tal manera que darán como conclusión, la
formación de un ser vivo, un individuo biológico.
Todos los individuos están
formados por unidades microscópicas que se agrupan formando tejidos. Estas
unidades (células) poseen dentro de sí, un núcleo; es decir, una estructura
diferenciada dentro de la célula. En el interior del núcleo se halla una
macromolécula (una sustancia química, de la cual hablaremos más adelante) que
es la encargada de la información genética.
Llamamos "gen",
entonces, a las distintas porciones de esta macromolécula que se ocupan, cada
una de ellas, de una característica hereditaria determinada. Aunque la obtención
de una característica determinada (por ejemplo, el color de los ojos) es más
compleja, y depende de la interacción del material genético con el citoplasma
celular, con el medio ambiente (Paratipo), y también de la interacción con
otros genes.
El conjunto de genes
heredados es lo que se denomina "Genotipo". El "Genotipo"
provee la información necesaria para la producción de diversos rasgos; luego
éstos se ven influidos por el medio ambiente, y esto dependerá de la vida de
cada individuo (por ejemplo, una determinada contextura muscular, se verá más
o menos desarrollada de acuerdo con la actividad de cada individuo). De esta
interacción con el medio ambiente resulta lo que llamamos "Fenotipo"
que es aquello que se aprecia sensorialmente del individuo.
Dijimos que el
"gen", estaba compuesto por una macromolécula, el ácido
desoxirribonucleico, que se encuentra formado por dos cadenas unidas entre sí,
y enrrolladas en una espiral.
CIENCIAS DE LA NATURALEZA
En 1866, un padre agustino
aficionado a la botánica llamado Gregorio Mendel publicó los resultados de
unas investigaciones que había realizado pacientemente en el jardín de su
convento durante más de diez años. Éstas consistían en cruzar distintas
variedades de guisantes y comprobar cómo se transmitían algunas de sus
características a la generación siguiente.
Su sistema de experimentación
tuvo éxito debido a su gran sencillez, ya que se dedicó a cruzar plantas que sólo
diferían en una característica externa que, además, era fácilmente
detectable. Por" ejemplo, cruzó plantas de semillas verdes con plantas de
semillas amarillas, plantas con tallo largo con otras de tallo corto, etc.
Mendel intuyó que existía
un factor en el organismo que determinaba cada una de estas características.
según él, este factor debía estar formado por dos elementos, Lino que se
heredaba del organismo masculino y el otro del elemento. Además estos dos
elementos consistirían en versiones iguales o diferentes del mismo carácter;
cada ,tensión del factor proporcionaría, por ejemplo, un color distinto a la
semilla o una longitud de tallo diferente en la planta. Además, tal y como
veremos más adelante, algunas, versiones serían dominantes respecto a otras.
Actualmente a estos factores se les denomina genes, palabra derivada de un término
griego que significa «generar», y a cada versión diferente del gen se la
denomina alelo. Así el gen que determina, por" ejemplo, el color de la
semilla en la planta del guisante puede tener " dos alelos, uno para las
semillas verdes y otro para las semillas amarillas.
Observando los resultados de
cruzamientos sistemáticos, Mendel elaboró una teoría general sobre la
herencia, conocida como leyes de Mendel.
Primera ley de Mendel
Si se cruzan dos razas puras
para un determinado carácter, los descendientes
de la primera generación
son todos iguales entre sí y, a su vez, iguales a uno de sus progenitores, que
es el poseedor del alelo dominante. Mendel elaboró este principio al observar
que si cruzaba dos razas puras de plantas del guisante, una de semillas
amarillas y otra de semillas verdes, la descendencia que obtenía, a la que él
denominaba F1, consistía únicamente en plantas que producían semillas de
color amarillo. Estas plantas debían tener, en el gen que determina el color de
la semilla, los dos alelos que habían heredado de sus progenitores, un alelo
para el color verde y otro para el color amarillo; pero, por alguna razón, sólo
se manifestaba este último, por lo que se lo denominó alelo dominante,
mientras que al primero se le llamó alelo recesivo.
Segunda ley de Mendel
Los alelos recesivos que, al
cruzar dos razas puras, no se manifiestan en la primera generación (denominada
F1), reaparecen en la segunda generación (denominada F2) resultante de cruzar
los individuos de la primera. Además la proporción en la que aparecen es de 1
a 3 respecto a los alelos dominantes. Mendel cruzó entre sí los guisantes de
semillas amarillas obtenidos en la primera generación del experimento anterior.
Cuando clasificó la descendencia resultante, observó que aproximadamente tres
cuartas partes tenían semillas de color amarillo y la cuarta parte restante tenía
las semillas de color verde. Es decir, que el carácter « semilla de color
verde », que no había aparecido en ninguna planta de la primera generación, sí
que aparecía en la segunda aunque en menor proporción que el carácter «
semilla de color amarillo »
Tercera ley de mendel
Los caracteres que se
heredan son independientes entre si y se combinan al azar al pasar a la
descendencia, manifestándose en la segunda generación filial o F2. En este
caso, Mendel seleccionó para el cruzamiento plantas que diferían en dos
características, por ejemplo, el color de los guisantes (verdes o amarillos) y
su superficie (lisa o arrugada). Observo que la primera generaci6n estaba
compuesta únicamente por plantas con guisantes amarillos y lisos, cumpliéndose
la primera ley. En la segunda generaci6n, sin embargo, aparecían todas las
posibles combinaciones de caracteres, aunque en las proporciones siguientes:
1/16 parte de guisantes verdes y rugosos, 3/16 de verdes y lisos, 3/16 de
amarilios y rugosos y por ultimo 9/16 de amarillos y lisos. Esto le indujo a
pensar que los genes eran estructuras independientes unas de otras y, por lo
tanto, que únicamente dependía del azar la combinación de los mismos que
pudiese aparecer en la descendencia.
La Genética después de
Mendel: Teoría Cromósomica de la herencia
A principios de este siglo,
cuando las técnicas para el estudio de la célula ya estaban suficientemente
desarrolladas, se pudo determinar que los genes estaban formados por ácido
(ADN) y además se encontraban dentro de unas estructuras que aparecían en el
citoplasma justo antes de cada proceso de divisi6n celular. A estas estructuras
se las denomin6 cromosomas, termino que
significa « cuerpos
coloreados », por la intensidad con la que fijaban determinados colorantes al
ser teñidos para poder observarlos al microscopio. Además se vio que estos
aparecían repetidos en la célula formando un numero determinado de parejas de
cromosomas homólogos característico de cada especie, uno de los cuales se
heredaba del padre y el otro de la madre. También se pudo comprobar que el
numero de pares de cromosomas no dependía de la complejidad del ser vivo. Asi
por ejemplo, en el hombre se contabilizaron 23 pares de cromosomas, mientras que
en una planta como el trigo podían encontrarse hasta 28 pares.
En base a estos
descubrimientos y a los estudios realizados en 1906 por el zoólogo
estadounidense Thomas H. Morgan sobre los cromosomas de la mosca del vinagre
(Drosophila melanogaster), se pudo elaborar la teoría cromos6mica de la
herencia donde se establecía de manera inequívoca la localizacón física de
los genes en la célula. Gracias a esta teoría se pudo dar tambien una
explicaci6n definitiva a los casos en los que no se cumplían con exactitud las
leyes de Mendel anteriormente citadas.
De manera parecida a Mendel,
Morgan se dedic6 a cruzar de manera sistemática diferentes variedades de moscas
del vinagre. Estas moscas ofrecían muchas ventajas con respecto a los guisantes
ya que tienen un ciclo vital muy corto, producen una gran descendencia, son fáciles
de cultivar, tienen tan s6lo cuatro cromosomas y presentan características
hereditarias fácilmente observables, como el color de los ojos, la presencia o
ausencia de alas, etcétera.
Herencia de genes ligados
La investigación con las
moscas del vinagre proporcionó a Morgan evidencias de que los caracteres no
eran heredados siempre de forma independiente tal y como había postulado Mendel
en su tercera ley. Supuso que al haber solo cuatro cromosomas diferentes, muchos
genes debían estar «ligados», es decir, debían compartir el mismo cromosoma
y por ello mostrar una Clara tendencia a transmitirse juntos a la descendencia.
No obstante, las conclusiones realizadas por Mendel años atrás, no dejaban de
ser correctas para los genes «no ligados». Solo la casualidad hizo que Mendel
escogiese para los cruces de sus plantas características determinadas por genes
situados en cromosomas distintos.
Herencia ligada al sexo
En uno de sus primeros
experimentos, Morgan cruzó un macho de moscas de ojos rojos (normales) con una
hembra que había encontrado casualmente y que tenia los ojos blancos. Las
moscas que obtuvo en esta primera generación o F1 tenían todas los ojos rojos,
tal y como se describe en la primera ley de Mendel. Pero cuando cruzó entre si
estas moscas para obtener la segunda generación filial o F2, descubrió que los
ojos blancos solo aparecían en las moscas macho y además como un carácter
recesivo. Por alguna razón, la característica «ojos blancos» no era
transmitida a las moscas hembras, incumpliendo, al menos parcialmente, la
segunda ley de Mendel. Al mismo tiempo, en sus observaciones al microscopio,
Morgan había advertido con extrañeza que entre los cuatro pares de cromosomas
de los machos, había una pareja en la que los cromosomas homólogos no tenían
exactamente la misma forma. Era como si a uno de ellos le faltase un trozo, por
lo que a partir de ese momento a esta pareja se la denomin6 cromosomas XY. Sin
embargo en la hembra, la misma pareja de cromosomas homólogos no presentaba
ninguna diferencia entre ellos, por lo que se la denominó cromosomas XX. Morgan
pensó que los resultados anómalos del cruzamiento anterior se debían a que el
gen que determinaba el color de los ojos se encontraba en la porción que
faltaba en el cromosoma Y del macho.
Por tanto, en el caso de las
hembras (xx) al existir dos alelos, aunque uno de ellos fuese el recesivo (ojos
blancos), el carácter manifestado era el normal (ojos rojos). En los machos,
sin embargo, al disponer Únicamente de un alelo (el de su único cromosoma X),
el carácter recesivo si que podia ser observado. De esta manera quedaba también
establecido que el sexo se heredaba como un carácter más del organismo.
La era de la genética
Desde que su padre murió de
cáncer de colon hace seis meses, William Panati, un empresario de Illinois,
Estados Unidos, no logra conciliar el sueño. Y es que su bisabuelo, la abuela y
el hermano fueron víctimas del tumor. Nada pudieron hacer los médicos para
salvar a sus familiares.
La semilla del cáncer de
colon se trasmite de padres a hijos, generación tras generación, y unas veces
germina y otras permanece latente toda la vida.
Toda su materia gris ronda
en torno a una maldita palabra: Cáncer.
Es entonces cuando oye que
ciertos investigadores han desarrollado una prueba sanguínea para detectar el
gen que provoca la aparición del cáncer de colon. En pocos días los
resultados confirman que Panati y sus tres hijas están a salvo del gen.
Panati es uno de los
primeros beneficiados de uno de los avances mas revolucionarios de la medicina
en los últimos tiempos: los marcadores genéticos, pedazos de ADN capaces de
rastrear el material genético en busca de genes destartalados.
Esta nueva tecnología -
comenta el doctor Jon Beckwith, del Departamento de Microbiología y Genética
Molecular de la Escuela Medica de Harvard, Massachusetts se esta
permitiendo a los médicos la identificación de individuos que podrán padecer
enfermedades genéticas a lo largo de su vida, o que, estando sanos, portan
genes defectuosos.
No hace menos de 25 años
los especialistas, a la hora de enfrentarse a una enfermedad de origen genético,
no podían hacer casi nada. La medicina estaba desarmada.
Tan solo se conocía el
numero de cromosomas en humanos, su localización en el interior del núcleo y
la situación de algunos genes dispersos.
Por ejemplo, el medico recibía
a una pareja temerosa de volver a tener un hijo con el síndrome de Tay Sachs -
una enfermedad cuyos síntomas son la ceguera y la parálisis seis meses después
del nacimiento, que conducen a la muerte del niño antes de los cinco años - o
afectado de miopatía de Duchenne, una atrofia muscular que deja a los enfermos
postrados para siempre en una silla de ruedas.
Ante esta situación el
medico podía únicamente hablar de probabilidades, de los riesgos de que se
manifieste o no el gen fatal. Bien poco.
Sin embargo, hoy la ciencia
esta empezando a intervenir en los cromosomas, a detectar los genes dañados
mediante avisadores químicos, a darles caza con trampas moleculares y a
reemplazarlos por otros en perfecto estado, valiéndose de pinzas enzimáticas.
Antes estos espectaculares resultados, no es de extrañar que muchos científicos
afirmen que estamos en la Era de la Genética.
La aventura de la ciencia
daba comienzo en la primavera de 1953, cuando James Watson, que estaba de visita
en la Universidad de Harvard, y Francis Crick, que trabajaba en Cambridge,
descubrieron - sin realizar un solo experimento - la estructura del ADN, el
acidodesoxirribonucleico. Mientras Crick terminaba su tesis doctoral,
Watson, encerrado en su laboratorio, construía modelos de hojalata y alambre,
para representar de forma tridimensional las complejas uniones entre los
átomos.
Con los químicos
norteamericanos Pauling y Corey pisándoles los talones, Watson y Crick
partieron de unas fotografías del ADN obtenidas por rayos x, y la utilizaron
para descubrir que la molécula de ADN esta formada por una doble hélice,
es decir, dos largos hilos perfectamente enrollados. Cada hilo se constituye a
partir de una secuencia de bases nucleicas, cuatro en concreto - adenina ( A ),
guanina ( G ), citosina ( C ) y timina ( T ) -, que representan las letras
moleculares del mensaje genético.
Por último, Crick comprobó
que, combinando series de tres bases - AGC, AGT, ATA -, lo que se conoce con el
nombre de tripletes, se podían obtener más de veinte alternativas distintas,
las claves para sintetizar los veinte aminoácidos esenciales para la vida.
Treinta y siete años más
tarde, los científicos están empezando a descubrir que en esta hélice se
encuentran escritos los secretos de la vida, el envejecimiento, la muerte y
enfermedades como el cáncer, los trastornos del corazón, la locura, la depresión,
el mongolismo o las malformaciones genéticas.
Ahora sabemos, gracias al
desarrollo de la biología molecular, que en los casi dos metros de ADN que se
guarda en el núcleo de toda y cada una de las células del cuerpo están los
50.000 a 100.000 genes que dan las órdenes para edificar ladrillo a ladrillo,
nuestro cuerpo.
Cada gen tiene una posición
determinada y fija en el cromosoma. Lo mismo da que sea el cromosoma de un
aborigen australiano, el de un indio del Amazonas o un yuppy de Manhattan. Y
cuando los errores aparecen, lo hacen para todos igual. Así, por ejemplo, el
mongolismo, también conocido con el nombre de trisomía del cromosoma 21 o síndrome
de Down, tiene el mismo origen genético para todos los seres humanos: Un
cromosoma de más.
Ya en 1909 el médico ingles
Archibald Garrold se percató de que algunos rasgos hereditarios se correspondían
con enfermedades metabólicas, que se caracterizaban por la ausencia de una
reacción bioquímica conocida.
Garrold propuso que tales
trastornos, a los que denomino errores innatos del metabolismo, se debían a la
ausencia de la enzima que mediaba la reacción. Este es el caso de la enfermedad
conocida como fenilcetonuria
o idiotez fenilpiruvica, en
la que el aminoácido fenilalanina no puede transformarse en otro aminoácido
similar, la tirosína.
Este pequeño lapsus enzimático
se traduce en la acumulación en sangre de una sustancia tóxica, la
fenilpiruvato, que en los bebes causa un retraso mental.
Así, si nos detenemos a
pensar que un gen sano dirige la síntesis de una proteína sana y juega un
papel concreto en el buen funcionamiento del organismo, comprenderemos entonces
que si el gen en cuestión presentara un grave defecto, este puede repercutir en
la salud de la proteína. ¿ Cómo ? Pues muy sencillo: impidiendo que se
fabrique o que, de lo contrario, presente una anomalía en su estructura que le
impida ejercer su trabajo.
Si hemos dicho que existe
entre 50.000 y 100.000 genes, esto quiere decir, en potencia, habrá el mismo número
de trastornos genéticos.
Los médicos conocen en la
actualidad alrededor de 3.500 enfermedades relacionadas con un patrimonio genético
imperfecto, y han logrado aislar unos 1.800 genes implicados en la aparición de
estos males. Pero, en estos momentos, más de 10.000 investigadores en todo el
mundo están rastreando el genoma humano, en busca de nuevos genes. Algunos
frutos ya se han recogido. En marzo de este año, un grupo de científicos de la
universidad de California en Los Angeles ( UCLA ), en colaboración con otro
equipo del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San
Antonio, descubrieron una pieza de ADN que contribuye a la aparición del cáncer
de colon.
En abril, Ernest P. Noble,
de la UCLA, y Kenneth Blum, de la Universidad de Texas en San Antonio,
conmocionaron al mundo de la medicina, al anunciar que habían dado caza a un
gen en el cromosoma 11, que estaría implicado con algunas formas de
alcoholismo.
En julio, un grupo de
investigadores británicos del Fondo Imperial para la Investigación del Cáncer
y del Consejo de Investigación Médica hacían público el hallazgo del gen que
determina el sexo masculino, en una pequeña región del cromosoma sexual Y.
Cuando se activa en el embrión, el gen pone en marcha los mecanismos para la
formación de los testículos, marcando el sexo definitivo del futuro bebe.
También en ese mismo mes,
un grupo de científicos norteamericanos de la Facultad de Medicina John
Hopkins, de Baltimore, descubrieron cuatro mutaciones genéticas que parecen ser
responsables del siete por ciento de los casos de fibrosis quística o
mucoviscosidosis.
Este último avance científico
viene a sumarse al descubrimiento de Francis S Collins, de la Universidad de
Michigan, y Lap - Chee Tsui, del hospital para niños enfermos de Toronto, Canadá
del gen de la mucoviscosidosis en uno de los brazos del cromosoma 7, en
septiembre del año pasado. Y en el último número de la revista especializada
Journal of National Cáncer Institute, un equipo de científicos norteamericanos
ha manifestado la posibilidad de un origen gen‚tico para el cáncer de pulmón.
Parece ser que las sorpresas
gen‚ticas no van a decrecer ni por un instante.
El año pasado, el Instituto
Nacional de la Salud y el Departamento de Energía norteamericano, respaldado
por el gobiernos de otros países, pusieron en marcha uno de los proyectos más
ambiciosos en la historia de la biología, empresa que ha sido comparada con el
proyecto espacial Apolo. Nos referimos al Proyecto Genoma de EE.UU. en el que se
han invertido 3.000 millones de dólares para los próximos quince años. Su
objetivo: secuenciar el mensaje gen‚tico del ser humano, es decir, determinar
ordenadamente la cadena de 3.000 millones de bases que forman la molécula de
ADN.
En el centro del asunto est
Watson " Ciertamente es un esfuerzo muy caro, pero las recompensas del mapa
gen‚tico ser inimaginables", vaticina Watson.
Sin embargo, los obstáculos
técnicos son importantes. Para hacernos una idea de la magnitud de este
proyecto podemos comparar el contenido del ADN con el de la Enciclopedia Británica.
Imaginemos que despedazamos en trocitos los tomos de esta enciclopedia y los
lanzamos al aire.
¿ Se atrevería a
recomponer los miles de páginas desmenuzadas?. Seguro que no.
Un investigador que
decidiera por si solo completar el rompecabezas, letra por letra, necesitaría
vivir 60.000 años .
Pues bien, los biólogos
solo han descifrado hasta ahora menos de una centésima parte del mensaje
escrito en la molécula; es decir, que no han completado ni siquiera un tomo.
Sin la ayuda de las
supercomputadoras, el Proyecto Genoma sería una utopía. Para codificar el
interminable rosario de letra, se necesitan potentes sistemas informáticos y
computadores del calibre del Gray-2.
Cuando la última letra del
ADN sea leída, Watson espera que la medicina del siglo XXI sufra una auténtica
revolución, en la que se d‚ el salto definitivo del tratamiento a la prevención
de enfermedades.
Algunas compañías farmacéuticas
han incorporado programas y desarrollado pruebas para diagnosticar taras
gen‚ticas, incluso antes del nacimiento.
Hoy los médicos pueden
tratar a pacientes en el momento en que aparecen los primeros síntomas de una
enfermedad.
En el futuro, los
especialistas tendrán a su disposición las armas para identificar los genes
que podrían causar algún serio problema en el paciente en cualquier etapa de
la vida, y de esta manera sacar ventaja y adelantar soluciones.
Los fumadores, generalmente,
padecen serios problemas respiratorios.
Uno de ellos es el enfisema,
patología que se caracteriza por la progresiva destrucción de los alveolos y
que llega a interrumpir el intercambio gaseoso.
Pero parece que cuando el
enfisema se presenta prematuramente se debe a un defecto gen‚tico conocido con
el nombre de deficiencia alfa-l-antitripsina.
La ausencia de esta proteína
en la sangre facilita que una enzima liberada por los glóbulos blancos destruya
el tejido pulmonar.
En el 95 por ciento de los
casos un gen mutado es el responsable.
En el caso del enfisema,
aunque las células del hígado siguen produciendo la alfa-l-antitripsina,
‚Sta. presenta un aminoácido de menos.
Los científicos han
conseguido aislar y clonar el gen de la alfa-l-antitripsina, para que se
fabrique in vitro
Pero ¿ como es posible
detectar un gen concreto dentro del gran laberinto gen‚tico y acusarlo de que
es el culpable de una enfermedad concreta ?. La tarea no es nada sencilla.
Puesto que trabajar con la molécula de ADN entera es del todo imposible, el
genetista necesita romperla en pedazos manejables.
Pero no puede fracturar el
ADN al azar, sino de forma inteligente, utilizando unas tijeras moleculares -
llamadas enzimas de restricción -, que cortan el ADN por puntos muy concretos,
los puntos de restricción.
Gracias a estas tijeras se
pueden obtener fragmentos de ADN con una longitud determinada, medida que
difiere de un individuo a otro. Aquí es donde est clave de éxito: en la
diferencia. A estos fragmentos marcadores se los denomina Restriction Fragment
Lenght Polymorphism o RFLP.
Se trata del último grito
en biotecnología.
Cada RFLP se corresponde con
un punto exacto dentro del cromosoma del que se ha extraído.
La idea consiste en
encontrar los RFLP que presenten un gran numero de variaciones, para luego
utilizarlos en el estudio de familias que padecen una determinada tara
gen‚tica. De esta forma se puede desentrañar si los miembros que padecen la
enfermedad llevan consecuentemente una variante particular en sus fragmentos de
restricción.
Si es as¡, los
investigadores pueden concluir que el gen de la enfermedad y el RFLP están
ligados: son heredados juntos y por consiguiente pueden ser localizados uno muy
cerca del otro.
Esta compleja técnica ha
sido la que ha permitido desenmascarar el gen de la mucoviscosidosis, la maníaco
- depresión y la esquizofrenia, entre muchas otras.
En noviembre de 1987, Janice
Egeland, de la Universidad de Miami, y sus colaboradores anunciaron que habían
ligado casos de maníaco - depresión en un buen numero de familias Amish con
marcadores RFLP en el cromosoma 11.
Los Amish son una comunidad
granjera establecida en el estado de Pensilvania, Estados Unidos, cuyos miembros
viven aislados del resto de la sociedad. David Houseman, del Instituto Tecnológico
de Massachusetts, que junto a Daniela Gerhard, de la Universidad de Washington
en Saint Louis, confirmaron la relación genética.
A fines de 1988, estallo la
segunda bomba, Hugh Gurling y sus colegas, del University College and Middlesex
School of Medicine, en Londres, publicaron en la revista Nature el
descubrimiento del gen de la esquizofrenia " Tenemos un marcador que revela
que el gen defectuoso de la esquizofrenia se halla oculto en el brazo largo del
cromosoma 5 ", declaro Gurling. Inmediatamente un segundo grupo de
investigadores de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut, encabezado
por Kenneth Kidd, saliendo en su contra, afirmando que en sus investigaciones no
habían no habían encontrado tal relación.
La polémica está en
el aire.
Una vez que los expertos han
sido capaces de identificar, aislar y clonar genes a su antojo, el siguiente
gran paso de la gen‚tica es, sin lugar a dudas, la terapia gen‚tica.
Si un gen está
alterado ¿por qué‚ no sustituirlo por otro que funcione correctamente?.
En marzo de 1989, los
investigadores norteamericanos Steve Rosenber y Michael Blease, del Intituto
Nacional del Cáncer, y French Anderson, del Instituto Nacional del Corazón,
Pulmón y Sangre, anunciaron su intención de llevar a cabo un intercambio de
genes entre seres humanos, concretamente en enfermos terminales del cáncer.
Los genes trasplantados no
habían sido diseñados para tratar a los pacientes, sino para que actuaran como
marcadores de las células que les fueron inyectados, concretamente unos
linfocitos asesinos llamados infiltradores de tumores, encargados de aniquilar
las células cancerígenas.
Las víctimas del cáncer
murieron, pero la transferencia fue un éxito.
" Nosotros queremos
conseguir para nuestros pacientes lo que no pueden alcanzar por si solos ",
dice Blease, una autoridad en una enfermedad gen‚tica llamada deficiencia en
adenosindesaminasa o ADA.
Se trata de una enfermedad
neurológica letal que afecta a los recién nacidos y que est asociada a
problemas de agresividad, automutilación y a la destrucción de los riñones.
La pasada primavera, Blease
junto a un equipo de colabores propuso al Instituto Nacional de la Salud la
transfusión del gen para esta proteína en sus pacientes de ADA. De
autorizarse, esta sería la primera terapia gen‚tica en la historia de la
medicina.
Otras aplicaciones que se
pueden desprender del conocimiento del genoma humano no resultan menos
apasionantes, como son las prueba de paternidad y la búsqueda de criminales.
Hace seis años Cetus Corp
descubrió una técnica mediante la que se podían obtener millones de copias de
un trozo de ADN de forma sencilla y rapida.
Desde 1987, esta tecnología,
conocida como ampliación enzimática del ADN o PCR ( Polymerase Chain Reaction
), ha sido requerida por la policía norteamericana en mas de un millar de crímenes,
para identificar al culpable por el rastro biológico- semen, saliva, pelos ...
- que deja junto a la víctima.
Pero volviendo a las
enfermedades gen‚ticas, la meta de los genetistas en los próximos años es la
de dar caza a los genes implicados en la diabetes, la enfermedad de Alzheimer,
la hipertensión, la obesidad, el cáncer y el SIDA.
Habrá que estar muy
atentos.
Enfermedades y Genes
Con la ayuda de las sondas
gen‚ticas, los médicos ya pueden rastrear el ADN en busca de genes
defectuosos, responsables de una infinidad de males.
Parte de estos genes han
sido desenmascarados, aislados y clonados.
He aquí algunos junto a las
enfermedades que desencadenan.
Hemofilia:
Deficiencia del proceso
normal de coagulación sanguínea.
Está causada por la
ausencia de una proteína coagulante.
El gen fue aislado y clonado
en 1984.
Alcoholismo:
En marzo de 1990,
investigadores de Utah, EE.UU., anunciaban que un gen localizado en el cromosoma
11 podría estar implicado en el desarrollo de este mal.
Corea de Huntington:
Trastornos neurológicos,
como perdida de memoria y movimientos incontrolados.
El gen se halla en el
cromosoma 4.
Anemia Falciforme:
Mal causado por la fabricación
de hemoglobina defectuosa, incapaz de transportar el oxigeno en la sangre. El
gen mutante fue aislado en 1980.
Mucoviscosidosis:
O fibrosis quística.
Gen anómalo encontrado en
el año 1990 en el cromosoma 7.
Afecta a miles de niños,
ocasionándoles trastornos respiratorios y digestivos.
Hipotiroidismo Congénito
Afecta aproximadamente a
unos 80 niños en Chile, provocando retraso mental profundo si no es detectado
antes de los seis meses.
Determinante del Sexo:
En julio de 1991, biólogos
británicos anunciaban que el sexo del embrión viene determinado por la
activación de un gen hallado en el cromosoma masculino Y.
Retraso Mental del X - Frágil :
Se trata de la causa
hereditaria m s frecuente de retraso mental.
Se caracteriza por una
especie de ruptura de uno de los brazos del cromosoma X.
Se esta buscando el gen
correspondiente.
Miopatia de Duchenne:
Atrofia muscular que aparece
hacia los dos años de edad y desemboca en una parálisis total.
Maníaco - Depresión:
También llamada enfermedad
bipolar, afecta a un 2 por ciento de la población.
El gen responsable fue
localizado en 1987, en el cromosoma 11.
Esquizofrenia:
Afecta al 1 por ciento de la
población.
En 1989 psiquiatras de la
Universidad de Londres encontraron el gen de la locura en una región del
cromosoma 5.
Síndrome de Lesch Nyhan
Ceguera y parálisis.
Aparece con una frecuencia
de 1 en 3000 en las poblaciones judías originarias en Europa Central.
El gen clonado en 1980.
Deficiencia de ADA
Existen 100 casos declarados
en el mundo, la terapia gen‚tica a punto para corregir el gen.
Malformaciones Congénitas
El riesgo de una embarazada
tenga un hijo con una malformación gen‚tica en el nacimiento es del cuatro
por ciento.
Entre los casos más comunes
se destacan:
Hidrocefalia:
Tamaño desmesurado de la
cabeza debido a la acumulación excesiva de liquido en el interior del cráneo.
Microcefalia:
Cabeza pequeña y
generalmente deforme, ocasionada por un subdesarrollo de la caja craneal.
Labio Leporino:
Presencia en el recién
nacido de una gran hendidura en el labio.
Ano Imperfecto:
Deformidad conocida también
como imperforación. El bebe nace sin ano.
Espina Bífida:
Defecto del tubo neural que
consiste en una anomalía en el cierre de uno o más vértebras.
Genética Moderna
Actualmente los importantes
avances producidos en las tecnicas de investigación cientifica han permitido
resolver gran parte de las incógnitas que, durante mucho tiempo, han
permanecido sin respuesta en el campo de la genética.
Entre los progresos más
importantes podemos citar el descubrimiento de la estructura en doble hélice
del ADN, efectuado en 1953 por los biólogos Watson y Crick, descubrimiento que
sentó las bases de la moderna biología molecular. Dentro ya de este campo y en
años recientes, se ha conseguido dilucidar el mecanismo por el cual se
interpreta la informaci6n contenida en el ADN. El contenido de esta información
se ha visto que depende del orden en el que se disponen los distintos tipos de
ácidos nucleicos para formar las cadenas de ADN. Esta secuencia es leída del
mismo modo que se leen las distintas letras del alfabeto que componen una
palabra, y se interpretan según un conjunto de reglas válidas para todos los
seres vivos y descubiertas muy recientemente, que reciben el nombre de código
genético. Mediante un proceso denominado trascripción, esta secuencia es
copiada con exactitud en una molécula de ADN y transportada a los ribosomas del
citoplasma. En estos orgánulos la información se traduce mediante un complejo
proceso denominado biosíntesis proteica por el cual se originan las complejas
proteínas que componen la materia viva.
Otros progresos importantes
realizados en el campo de la genética son: el descubrimiento de las mutaciones
y su influencia en los seres vivos; el origen de las enfermedades hereditarias y
su posible curación; la elaboración de mapas cromosómicos describiendo
exactamente la información genética de algunos organismos; la posibilidad de
manipular dicha información artificialmente mediante la ingeniería genética,
etcétera. Los avances producidos en este último campo son de tal magnitud que
sus aplicaciones están planteando numerosos problemas desde el punto de vista
ético, a causa de las importantes repercusiones que puede llegar a tener sobre
el futuro de la especie humana.
BIOTECNOLQGÍA:
CIENCIA Y TÉCNICA
PARA EL FUTURO
Las biotecnologías
consisten en la utilización de bacterias, levaduras y células animales en
cultivo, cuyo metabolismo y capacidad de biosíntesis son orientados hacia la
fabricación de sustancias específicas. Las biotecnologías permiten, gracias a
la aplicación integrada de los conocimiento y las técnicas de la bioquímica,
la microbiología y la ingeniería química aprovechar en el plano tecnológico
las propiedades de los microorganismos y los cultivos celulares. Permiten
producir a partir de recursos renovables y disponibles en abundancia gran número
de sustancias y compuestos.
Aplicadas a escala
industrial las tales biotecnologías constituyen la bioindustria, la cual
comprende las actividades de la industria química: síntesis de sustancias aromáticas
saborizantes, materias plásticas, productos para la industria textil; en el
campo energético la producción de etanol, metanol, biogas e hidrógeno; en la
biomineralurgia la extracción de minerales. Además en algunas actividades
cumplen una función motriz esencial: industria alimentaria (producción masiva
de levaduras, algas y bacterias con miras al suministro de proteínas, aminoácidos,
vitaminas y enzimas); producción agrícola (donación y selección de
variedades a partir de cultivos de células y tejidos, especies vegetales y
animales transgénicas, producción de bioinsecticidas); industria farmacéutica
(vacunas, síntesis de hormonas, interferones y antibióticos); protección del
medio ambiente (tratamiento de aguas servidas, transformación de deshechos domésticos,
degradación de residuos peligrosos y fabricación de compuestos
biodegradables).
Los procesos biotecnológicos
más recientes se basan en las técnicas de recombinación genética así como
en el empleo de enzimas y células inmovilizadas. Las moléculas de "ADN
recombinado" son elaboradas fuera de las células vivas, uniendo segmentos
de ADN natural o sintético a moléculas de ADN que pueden replicarse luego en
una célula viva. El principio consiste en reunir un ADN "nativo" y un
ADN "extraño" en un vector y, a continuación, introducir el vector
en una célula huésped donde podrá multiplicarse. La población así obtenida
constituye un clon de "células transformadas" que pueden expresar el
mensaje genético extraño que han incorporado y por ende, producir proteínas
específicas en gran cantidad. Entre otras ya se sintetizan en bacterias -la célula
huésped- proteínas de gran valor económico como la insulina, la hormona del
crecimiento y los interferones.
MANIPULACIÓN GENÉTICA
Antes de adentrarnos en el
tema de la "manipulación genética", hace falta una introducción,
para aclarar una serie de cuestiones y así también realizar una trayectoria
hasta llegar a la "manipulación", la cual es en realidad uno de los
últimos peldaños que en la actualidad, se desprende de la genética como
ciencia.
Quizá, luego de tomar
conocimiento de algunas nociones elementales, podamos percibir que ciertas
cuestiones, que desde hace un tiempo atrás pululan en las historias de ciencia
ficción, ya no nos resultan tan descabelladas, ni tan ficcionales, sino que
podrían ser un atisbo hacia una ciencia que se proyecta al futuro; con
actualidad, que tiene sus raíces históricas en un pasado no tan lejano; allá
por el año 1865, cuando un monje agustino, llamado Gregor Mendel, profesor de
historia natural y física, presentaba un informe con sus descubrimientos, ante
la Sociedad Científica de Brun. En ese momento acababan de nacer las bases de
la genética.
La manipulación genética
es "la introducción de genes extraños en una célula"; siendo esta célula
generalmente un embrión; o sea el producto del huevo fecundado. Recuérdese que
se llama "huevo" o "cigoto"; cuando la célula sexual
femenina, el óvulo, es fecundado por la célula sexual masculina, el
espermatozoide. La fecundación se realiza en el aparato genital femenino, más
específicamente, en las trompas uterinas (en el ser humano, se produce en la
parte superior de las trompas). Este nuevo huevo o cigoto no tiene al principio,
un solo núcleo, sino dos, uno es el pronúcleo del espermatozoide, y otro, es
el pronúcleo del óvulo que lo conformaron (luego éstos se unirán para formar
el núcleo del huevo). Dicho huevo se extrae del aparato genital, y fuera del
mismo, se le introduce material genético, que son fragmentos de A.D.N.
contenidos en los genes. El lugar específico donde se realiza esta inoculación
es, en el pronúcleo masculino del huevo. Al introducir material genético extraño,
se pretende producir nuevos caracteres hereditarios que no estaban en el
material genético original.
Es importante aclarar que es
éste el único estadio de la vida animal en el que un mensaje genético extraño,
puede ser aceptado. Estos huevos con material genético extraño incorporado,
reciben el nombre de "huevos manípulados", habiéndose realizado,
como dijimos, esta serie de maniobras, en el exterior del aparato genital, luego
de lo cual, se lo vuelve a reimplantar en el útero de la hembra.
Esta técnica se realiza
mayormente en mamíferos, más específicamente, en ratones, ya que tienen mayor
aceptación para someterse a este tipo de "manipulaciones".
Se piensa que las
"manipulaciones" abrirían un camino para la creación de nuevas
especies, con un rendimiento mejor o con una crianza menos costosa; y por otro
lado, servirían para el reforzamiento, en una especie determinada, de ciertos
caracteres, ampliando el campo de la Biología experimental, más precisamente,
de la Biología Molecular.
Otros de los beneficios en
que esto redituaría, podría ser, la importancia del estudio de algunos
aspectos del desarrollo embrionario, que hasta la actualidad se desconocen.
Ingeniería genética ,
método que modifica las características hereditarias de un organismo en un
sentido predeterminado mediante la alteración de su material genético. Suele
utilizarse para conseguir que determinados microorganismos como bacterias o
virus, aumenten la síntesis de compuestos, formen compuestos nuevos, o se
adapten a medios diferentes. Otras aplicaciones de esta técnica, también
denominada técnica de ADN recombinante, incluye la terapia génica, la
aportación de un gen funcionante a una persona que sufre una anomalía genética
o que padece enfermedades como síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) o
cáncer.
La ingeniería genética
consiste en la manipulación del ácido desoxirribonucleico, o ADN. En este
proceso son muy importantes las llamadas enzimas de restricción producidas por
varias especies bacterianas. Las enzimas de restricción son capaces de
reconocer una secuencia determinada de la cadena de unidades químicas (bases de
nucleótidos) que forman la molécula de ADN, y romperla en dicha localización.
Los fragmentos de ADN así obtenidos se pueden unir utilizando otras enzimas
llamadas ligasas. Por lo tanto, las enzimas de restricción y las ligasas
permiten romper y reunir de nuevo los fragmentos de ADN. También son
importantes en la manipulación del ADN los llamados vectores, partes de
ADN que se pueden autorreplicar (generar copias de ellos mismos) con
independencia del ADN de la célula huésped donde crecen. Estos vectores
permiten obtener múltiples copias de un fragmento específico de ADN, lo que
hace de ellos un recurso útil para producir cantidades suficientes de material
con el que trabajar. El proceso de transformación de un fragmento de ADN en un
vector se denomina clonación, ya que se producen copias múltiples de un
fragmento específico de ADN. Otra forma de obtener muchas copias idénticas de
una parte determinada de ADN es la reacción de la polimerasa en cadena, de
reciente descubrimiento. Este método es rápido y evita la clonación de ADN en
un vector.
Terapia génica
La terapia génica consiste
en la aportación de un gen funcionante a las células que carecen de esta función,
con el fin de corregir una alteración genética o enfermedad adquirida. La
terapia génica se divide en dos categorías. La primera es la alteración de
las células germinales, es decir espermatozoides u óvulos, lo que origina un
cambio permanente de todo el organismo y generaciones posteriores. Esta terapia
génica de la línea germinal no se considera en los seres humanos por razones
éticas. El segundo tipo de terapia génica, terapia somática celular, es análoga
a un trasplante de órgano. En este caso, uno o más tejidos específicos son
objeto, mediante tratamiento directo o extirpación del tejido, de la adición
de un gen o genes terapéuticos en el laboratorio, junto a la reposición de las
células tratadas en el paciente. Se han iniciado diversos ensayos clínicos de
terapia genética somática celular destinados al tratamiento de cánceres o
enfermedades sanguíneas, hepáticas, o pulmonares.
Beneficios
La ingeniería genética
tiene un gran potencial. Por ejemplo, el gen para la insulina, que por lo
general sólo se encuentra en los animales superiores, se puede ahora introducir
en células bacterianas mediante un plásmido o vector. Después la bacteria
puede reproducirse en grandes cantidades constituyendo una fuente abundante de
la llamada insulina recombinante a un precio relativamente bajo. La producción
de insulina recombinante no depende del, en ocasiones, variable suministro de
tejido pancreático animal. Otra aplicación importante de la ingeniería genética
es la fabricación de factor VIII recombinante, el factor de la coagulación
ausente en pacientes con hemofilia. Casi todos los hemofílicos que recibieron
factor VIII antes de la mitad de la década de 1980 han contraído el síndrome
de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) o hepatitis por la contaminación viral de
la sangre utilizada para fabricar el producto. Desde entonces se realiza la
detección selectiva de la presencia de VIH (virus de la inmunodeficiencia
humana) y virus de la hepatitis C en los donantes de sangre, y el proceso de
fabricación incluye pasos que inactivan estos virus si estuviesen presentes. La
posibilidad de la contaminación viral se elimina por completo con el uso de
factor VIII recombinante. Otros usos de la ingeniería genética son el aumento
de la resistencia de los cultivos a enfermedades, la producción de compuestos
farmacéuticos en la leche de los animales, la elaboración de vacunas, y la
alteración de las características del ganado.
Riesgos
Mientras que los beneficios
potenciales de la ingeniería genética son considerables, también lo son sus
riesgos. Por ejemplo, la introducción de genes que producen cáncer en un
microorganismo infeccioso común, como el virus influenza, puede ser muy
peligrosa. Por consiguiente, en la mayoría de las naciones, los experimentos
con ADN recombinante están bajo control estricto, y los que implican el uso de
agentes infecciosos sólo se permiten en condiciones muy restringidas. Otro
problema es que, a pesar de los rigurosos controles, es posible que se produzca
algún efecto imprevisto como resultado de la manipulación genética.
Ingeniería
genética
1.
En ingeniería genética, los científicos utilizan enzimas de restricción para
aislar un segmento de ADN que contiene un gen de interés —por ejemplo, el gen
que regula la producción de insulina. 2. Un plásmido extraído de su bacteria
y tratado con la misma enzima de restricción puede formar un híbrido con estos
extremos 'pegajosos' de ADN complementario.3. El plásmido híbrido se
reincorpora a la célula bacteriana, donde se replica como parte del ADN
celular.4. Se pueden cultivar un gran número de células hijas y obtener sus
productos genéticos para el uso humano.
EL SECRETO
DE LA VIDA
El descubrimiento de todos
los genes humanos permitirá curar desde el cáncer hasta el sida. Pero podría
abrir la puerta a la discriminación.
El nuevo milenio no se
iniciará en el 2000, como todos creen, sino en el 2005. Es que ese arlo
culminará el 'Proyecto Genoma Humano", considerado el mayor desafio
cientifico de todoslos tiempos o -cuanto menos- el más espectacular desde el
'Proyecto Manhattan ". Después de 15 años de búsqueda frenética, los
científicos de todo el mundo enrolados en el Proyecto habrán descubierto todos
y cada una de ios jeroglíficos inscriptos en nuestros 100.000 genes, es decir,
habrán descifrado el génoma humano.
La biblia biológica del
Moma sapiens estará en ese momento lista para ser hojeada de adelante para atrás,
al derecho y del revés. Cual quiera podrá convertirse entonces en un hereje,
modificando la letra de la naturaleza. Para bien o para mal.
CLONACION.
Obtener seres humanos Idénticos ya esta tecnicamente posible. Tal vez pueda
fabricarse en el futuro un individuo desde cero en el laboratorio.
Que es el PGH
Dentro del ácido desoxiribonucleico (ADN) que compone los
genes, se encuentran las instrucciones
para fabricar cada proteína del organismo. Esto significa que la llave maestra
para poner en funcionamiento -o sacar de circulación- una célula o un órgano
está en los genes. "Claro que esas órdenes sólo constituyen el 3 % del
ADN de las células. El 97 % restante es una incógnita", apunta George
Cohen (75)., jefe de Biologia Molecular del instituto Pasteur, en París.
Una vez que los científicos tengan en sus manos el libro
completo de la vida, las instrucciones genéticas podrán ser decodificadas,
reparadas o reformuladas. Antes o después del nacimiento de un individuo.
"El Proyecto Genoma Humano será el punto de partida de
una nueva biologia", anticipa Mariano Levin (44), investigador del
instituto de Genética y Biología Molecular (INGEBI). "Asistiremos a una
violenta aceleración del conocimiento y entraremos de lleno en la era de la
revolución genómica, que influirá profundamente en todos los aspectos de la
vida", se entusiasma el cientifico argentino que lidera el proyecto para
estudiar el genoma del parásito que causa el Mal de Chagas.
"El nacimento de la medicina molecular preventiva
permitirá evitar los efectos de mutaciones genéticas y abrirá caminos para
curarlas", revela Levin. Muchas de las 4000 enfermedades hereditarias
encontrarán, por fin, la oportunidad del olvido. El reemplazo de genes dañados
por sanos servirá para tratar incluso infecciones y cánceres (ver recuadro).
Candidatas al Service
Riesgo. Claro que, al abrir esta caja de Pandora, también podrán escapar
pesadillas. La eugenesia, que promueve la selección de los individuos
"mejores" y la eliminación de los considerados "peores"
surgió en Inglaterra hace dos siglos y tuvo su remake durante el nazismo. En el
futuro, cuando el catálogo completo delos genes circule por la superautopista
informática. ¿quién se resistirá a la tentación de producir un niño
perfecto, con un pequeño toquecito en los genes que controlan la Inteligencia,
la estatura, el color del cabello...?
Elegir el sexo de un niño; eliminar las "taras" de
un puñado de individuos; negar atención médica a quienes porten anomalías; y
dar empleo únicamente a los que no tienen perspectivas genéticas de enfermar ;
todas estas alternativas figurarán algún día en los estantes de los burócratas.
A Medida. Sonia entrará al Inmaculado hospital sin mirar a los
costados. Se Dirigirá al consultorio de tercera edad y abrirá la puerta.
- "Quiero un bebé de piel clara, ojos verdes, 3 kilos,
con un coeficiente intelectual superior a la media y altura suficiente para
jugar al básquet", solicitará a la recepcionista.
Nueve meses después -la gestación todavía será un trámite
aconsejable, aunque no imprescindible-, el sonrosado producto de una exacta
combinación de óvulo y espermatozoide mamará de sus turgentes pechos,
conservados en su mejor forma gracias a un cocktail de hormonas.
Después de una carrera de ejecutiva top, Sonia sonreirá
satisfecha. Se dirá a si misma que un niño con sus propios genes, corregidos y
mejorados, era el único deseo que le faltaba concretar. Y hacerlo a los 65 años
habrá sido la mejor decisión de su vida.
Mapas. Uno de los objetivos del PGH es encontrar la localización exacta de
cada gen en los cromosomas.
Catalogo. La fantasía parece hoy Irreal, ya que nadie ha logrado
todavía introducir o manipular con precisión un gen dentro de una célula de
un embrión para producir en él un rasgo determinado. Con todo, la Inexistencia
de un método que permita acometer estos malabarismos genéticos hoy - y la
improbabilidad de que una técnica tan sofisticada se consiga mañana - no
implica que en un futuro lejano no se puedan diseñar niños a medida del propio
deseo.
Lo único cierto es que si el gigantesco proyecto que hoy
transcurre casi inadvertido en laboratorios moleculares del mundo llega a buen
fin, los científicos tendrán ante sus ojos la lista perfectamente ordenada
delos 3 mil millones de pares de letras (bases químicas ) que constituyen los
genes humanos, junto con el mapa de su localización en los cromosomas.
"La finalización del Proyecto Genoma Humano (PGH) será
en realidad el comienzo de una empresa aún más importante: entender qué hacen
y cómo interactúan las proteínas producidas según las órdenes de cada uno
de esos genes", dice Daniel Goldstein (56), profesor de Biología en la UBA
y en la Universidad de Harvard. "Se podrán diseñar racionalmente drogas
para actuar sobre una proteína alterada o utilizar a los mismos genes como fármacos".
Los biomédicos teclearán su password e ingresarán sin
mayores obstáculos al programa que contiene las claves para arreglar casi
cualquier defecto orgánico. ¿Cuál es el maldito gen responsable de que la
piel lozana se transforme en eso tan parecido a una naranja, conocido como
celulitis? ¿Qué gen hay que "encender para que un niño aprecie las matemáticas?
Las respuestas a éstas y otras preguntas vendrán en forma de comprimidos,
inyecciones y células transformadas en el laboratorio. Las genes serán las
medicamentos del futuro.
Juegos. Al conocer el orden y la combinación en que se ubican los cuatro
ladrillos químicos -guanina, adenina, citosina, timina- que componen el ADN,
los expertos podrán jugar sin problemas al Scrabel celular. Con un simple
"sácame de aquí esta timina" o un "hazme el favor de incluir
dos guaninas extras en el brazo corto del cromosoma 11", los biotecnólogos
del futuro tendrán bajo control la salud y la enfermedad.
Clones. ¿Se fabricará alguna vez un ejército de clones humanos, perfectamente
idénticos en su aspecto físico y sus aspiraciones psíquicas, como imaginó
AIdous Huxley en "Un mundo feliz"? "Se han hecho estos
experimentos en ranas o en plantas pero no en seres humanos. Sin embargo, este
upo de clonaje no requiere ningún avance de ingenieria genética sino
conocimientos de embriología que ya están disponibles", dice Alberto
Kornblihtt (41), profesor de Biología Molecular en la UBA.
"Es posible pensar en fabricar réplicas de un
individuo, del mismo modo en que se podría congelar un embrión y hacerlo
despertar dentro de 200 años", continúa el investigador del INGEBI.
"Pero eso no tiene nada que ver con el PGH ni con la ingeniería genética.
Hoy no estamos más cerca de 'Un mundo feliz’ que cuando fue escrito, varias décadas
atrás", insiste Korblihtt.
Por su parte, Goldstein sostiene sin dudar que "no va a
existir ningún problema tecnológico para obtener individuos idénticos a
partir de una célula somática. También se va a poder sintetizar un individuo
desde cero, a partir de sus elementos químicos".
Ricos Y Famosos. Uno de los grandes interrogantes que plantea el PGH es a quién
le pertenecerán los descubrimientos. Hasta poco tiempo atrás, nadie dudaba de
que los genes eran patrimonio de la humanidad, y por lo tanto nadie podía adueñarse
de ellos. Pero el dinero y la ambición pueden más que otros pruritos. Ya se
han presentado solicitudes de patentamiento para miles de pares de porciones de
ADN.
"Las empresas condicionan su apoyo a la investigación a
cambio de cierto tipo de propiedad de las secuencias genéticas obtenidas",
confesa Mariano Levin. "Tengo la sensación -desliza el consultor en
biotecnología Alberto Díaz (53)- de que no se llegará al patentamiento de las
secuencias de genes pero si se patentarán sus posibles usos y
aplicaciones".
Discriminación. El mayor riesgo que generará el PGH es la segregación de
los individuos según su perfil genético. En el futuro, la gente portará una
tarjeta de identidad que ¿contendrá su nombre y su huella genética. Las compañías
aseguradoras se negarán a cubrir a aquéllos que tengan, por ejemplo, una alta
probabilidad de desarrollar un cáncer. Los empleadores no tomarán a quienes
tengan genes "inconvenientes" para el trabajo, por más que el
aspirante no exprese ningún síntoma en ese momento o quizás nunca llegue a
enfermar.
"Poco a poco, se está creando la idea de que tener una
mutación genética es sinónimo de enfermedad, y ese determinismo es
absolutamente falso", insiste Goldstein. En el futuro, la gente se va a
querer hacer diagnósticos genéticos para cualquier cosa, y eso les va a traer
grandes problemas: desde la angustia de una sentencia que podría o no cumplirse
a largo plazo, hasta el despido del trabajo o la marginación.
"La información genética deberá ser confidencial. Si
se hiciera pública o si entrara en las bases de datos de las empresas, provocaría
todo tipo de discriminaciones", dice Kornblihtt.
Según George Cohen, es imprescindible continuar creando
comités de bioética y discutir leyes regulatorias. "La única vacuna para
evitar un mal uso de la ciencia -concluye Levin- es educar éticamente a los
científicos e informar a la gente".
¿Quién tiene derecho a conocer nuestros secretos biológicos ?
Atrapado por los genes
La salud es el más preciado de los bienes, y también el más
íntimo. Pero, ¿podemos estar seguros de que el médico va a mantener en
secreto todo lo que le contamos? John Mayfield y Joseph Vlacovsky eran dos
marines ejemplares. Jamás habían desobedecido una orden, pues en su corta
carrera militar aprendieron lo que significaba la obediencia en uno de los
cuerpos más duros del mundo. Sin embargo, a mediados del año pasado se
atrevieron a decir "no, señor :se negaron a cumplir un mandato. El
acontecimiento sucedió cuando sus superiores los requirieron para hacerles una
prueba de ADN. El registro de la huella genética es obligatorio para todos los
soldados en los Estados Unidos desde 1992. Los dos marines se enfrentan ahora a
un juicio en la Corte Suprema militar. El Ejército esgrime que las pruebas de
ADN son indispensables para la identificación de los soldados caídos en
combate. Los afectados piensan que se ha violado un derecho a la intimidad
¿Quién tiene razón?
En la Argentina no hay una legislación al respecto. Sin
embargo, hay profesionales, como la doctora Susana Turyk, presidenta de la
Sociedad Argentina de Genética, que opinan que todo aspecto que involucre a la
genética tiene que estar dentro del marco de la legalidad, pero también dentro
del marco ético como en toda práctica médica. En cualquier caso, se supone
que todos los datos obtenidos de nuestro ADN son considerados exclusivamente médicos
y no pueden utilizarse para otro fin que no sea la salud del afectado o la
investigación medica pero existen algunos matices que, a menudo, dan lugar a la
ambigüedad.
Vacío Legal :
Pocos países reconocen en su legislación el tráfico de
huellas genéticas o las nuevas tecnologías de simulación
informática del ADN.
Cada vez hay mas personas interesadas en nuestros genes
El primero es sencillo: las pruebas de ADN pueden ser
utilizadas en un juicio o en una investigación policial, por lo que dejan de
ser sólo médicas.
El segundo matiz es más complejo. Según el responsable de
la Sección de Bioética del Consejo de Europa, Carlos de Sola, reconoce cuatro
grupos de personas que hipotéticamente reclamarían su derecho a acceder a los
datos de la herencia de un individuo: "Primero, los miembros de su familia,
sobre todo si se trata de su mujer y ésta quiere saber, por ejemplo, si sus
futuros hijos son susceptibles a heredar alguna enfermedad.
Segundo, las personas que tienen una relación económica con
el sujeto(especialmente laboral).
Tercero, la sociedad (por ejemplo, en los trámites para la
identificación de un delincuente).
Cuatro, los investigadores médicos".
¿No es demasiada la gente interesada en nuestros genes? Al
fin y al cabo, no hay que olvidar que el ADN porta la información más intima
del sujeto. Tanto es así, que los, que los datos desprendidos de él puede no
conocerlos ni su propio portador.
Los problemas han empezado a surgir en algunos países, como
en los Estados Unidos, por ejemplo, donde ciertas compañías de seguros han
exigido conocer la predisposición genética de sus asegurados a sufrir
enfermedades, para reconsiderar sus contratos o aumentar las tarifas. En otras
ocasiones, algunas empresas pretendieron descarta a aquellos de sus empleados
cuyo ADN no fuera recomendable.
¿Qué se puede hacer para evitar estos abusos? La doctora
Ann Cavoukian, del Comisariado de Protección de la Vida Privada del Canadá,
invoca un nuevo derecho: La autodeterminación informativa. Para ella, "es
esencial garantizar el control sobre la información genética propia. Solamente
el portador de los genes tiene derecho a decidir si éstos deben tomarse,
utilizarse y revelarse ".
La salud pública prevalece sobre la privada
Claro que las cosas no son siempre tan sencillas. ¿Qué
pasará cuando la información genética pueda ser necesaria para erradicar una
enfermedad de alcance público?
¿Qué prevalecerá entonces, el derecho individual o el
colectivo?
Mientras se solventan estas pequeñas deficiencias, algunos
expertos en bioética reunidos recientemente por el Journal of he American
Medical Association (JAMA) proponen cuatro medidas para garantizar la intimidad.
"Un banco de datos de ADN no debe ser usado sin informar públicamente de
las intenciones y el impacto futuro de ese uso. No se pueden tomar muestras genéticas
sin el consentimiento previo del sujeto afectado, que debe tener siempre acceso
a los resultados. Las muestras sólo se pueden utilizar para su fin original y
no para otros secundarios. Los individuos cuya información genética sea
archivada deberán ser advertidos de cualquier dato que afecte a su salud
futura."
El problema, en cualquier caso. sigue sin estar resuelto y
tendrá que pasar mucho tiempo hasta que las leyes aseguren el buen uso de
nuestros genes. No se debe perder de vista que la investigación genética aún
está en sus albores. Es cierto que, como recuerda Carlos de Sola, "la
información sobre el genoma de un individuo representa la más intima expresión
de cuantos factores endógenos intervienen en su salud actual y futura. Por
ello, debe estar especialmente protegida. Pero también es, verdad que, cuando
se complete el mapa genético humano, se podrá tener la llave para curar unas
4.000 enfermedades hereditarias, algunas de ellas muy graves. De ese modo,
nuestros genes traspasarían el ámbito de lo intimo y se convertirían en una
cuestión de salud pública. ¿Cómo vamos a impedir su conocimiento y uso,
entonces? El tiempo resolverá este dilema.
Hay que guardar el anonimato de los experimentos
Por el momento, una preocupación más actual y evidente es
el uso de otro tipo de datos relacionados con la salud. En concreto, la cantidad
de información que un médico recibe de su paciente y queda almacenada en
los ficheros clínico. Todo individuo tiene derecho a conocer
su historia clínica y a no aplicarse un tratamiento, excepto en los casos en
los que prevalece la salud pública: por ejemplo, cuando se detecta una
epidemia. En tanto, el expediente de un paciente sólo puede ser conocido por él
mismo, por sus médicos y por sus familiares, en ciertos casos. También puede
ser utilizado por otros profesionales de la salud para fines de investigación
científica. En este último punto lo importante es que el nombre del enfermo se
separe totalmente de la investigación. Para ello, pueden utilizarse protocolos
de anonimato, como, por ejemplo. Etiquetar con números
en lugar de con nombres y guardar estos últimos en sobres
cerrados. Es, sin duda, responsabilidad de los hospitales o clínicas disponer
las medidas suficientes para que sus historias clínicas estén siempre a buen
recaudo.
De herencia, una gran biblioteca
La información genética está codificada en largas
secuencias de cuatro bases o letras de la vida: adenina, guanina, citosina y
timina. Hasta la fecha, se ha leído el ADN completo de virus, bacterias y
levadura.
En la recta final del Proyecto Genoma, los científicos
esperan identificar un gen a diario.
En la tapa del número de MUY que tiene en sus manos aparece
un bebé recién nacido junto a un titular que
describe una situación casi idílica: "Las enfermedades
que nunca tendrá: el diagnóstico precoz y las nuevas terapias génicas
anuncian el fin de miles de dolencias hereditarias, incluido el cáncer".
Es cierto que el
pequeño no padecerá el síndrome de Down, ni el síndrome
de frágil x -la causa más frecuente de retraso mental- ni la fibrosis quística
o mucoviscidosis -dolencia que afecta a miles de niños, ocasionándoles severos
trastornos digestivos y respiratorios- ni corea de Huntington -una enfermedad
neurodegenerativa que aparece en edad adulta-. Pero el bebé no las padecerá
porque, de lo contrario, probablemente no habría nacido. Sus padres, portadores
del gen del Huntington, decidieron concebirlo mediante fertilización in vitro,
para someterlo, antes de ser implantado, a una batería de pruebas cromosómicas
y análisis genéticos. Afortunadamente, todos dieron negativo.
"Hasta ahora, la única posibilidad de evitar el
alumbramiento de niños con enfermedades genéticas, mal-
formaciones congénitas o anomalías cromosómicas era la
realización de un diagnóstico prenatal mediante amniocentesis o biopsia de
corion, técnicas que permiten extraer células embrionarias del seno materno.
Si se detecta que el feto porta una alteración severa, en España existe la
opción de interrumpir el embarazo", dice el doctor Juan Bernar,
responsable del Area de Genética de la unidad FIV y Genética Humana del
Hospital Ruber Internacional de Madrid.
La doctora Susana Turyk, presidenta de la Sociedad Argentina:
Genética Médica, señala que en ese sentido no sucede lo
mismo en nuestro país. Pues la legislación contempla la posibilidad
interrumpir el embarazo por causas fetales en los casos en donde peligra la vida
de la embarazada o cuando existe un caso de una mujer insana, ejemplo, una mujer
que padece una deficiencia mental y que es violada.
Los embriones con alteraciones genéticas son desechados
Sin embargo, el moderno diagnóstico preimplantacional hace
posible la transferencia al útero de embriones que se ha comprobado que son
sanos. Si, por el contrario, los análisis cromosómicos y genéticos ponen en
evidencia una anomalía muy grave son desechados, ya que por el momento es
imposible de corregir la inmensa mayoría de dolencias genéticas catalogadas
hasta la fecha, que superan las 6.000.
Las técnicas desarrolladas al abrigo del Proyecto Genoma
Humano, el enorme desafío internacional cuyo objetivo es secuenciar o leer los
3.000 millones de bases o letras que integran la molécula dela herencia humana
-e1ADN-,han permitido cuadruplicar la tasa descubrimientos de genes humanos.
Estas secuencias de ADN que contienen la información necesaria para fabricar
proteínas aparecen implicadas en la génesis de enfermedades hereditarias. La
hipertensión, el mal de Alzheimer, el Parkinson, la psicosis maníaco-depresiva,
dolencias coronarias, la diabetes y otros procesos crónicos, que afectan a más
del 10 por ciento de población adulta, tienen un fuerte componente genético.
La actividad investigadora de los laboratorios y centros de
genética es tan frenética que casi a diario hallan un nuevo gen de los entre
100.000 y 150.000 que se encuentran integrados en los cromosomas.
Sin duda alguna, el ritmo seguirá acelerándose en los próximos
años. "Cuando nos aproximemos a la recta final, lo que está previsto que
ocurra en los albores del próximo siglo, esperamos que cada hora se secuencia
un gen", señala Francis Collins, director del Centro Nacional para la
investigación del Genoma Humano, en los Estados Unidos, que hace hincapié en
los avances decisivos que se han producido en la última década y, en concreto,
a lo largo de 1996.
Razones no le faltan. A principios de año, el equipo de Jean
Weissenbach, de la empresa francesa Genethon y del CNRS, y el de Eric lander,
del Instituto Tecnológico de Massachusetts, en los Estados Unidos, presentaron
en la revista Nature el primer mapa genético humano que allanaba el camino para
la identificación de múltiples genes patógenos. Y, hace poco, la revista
Science publicó un atlas actualizado del genoma humano con información acerca
de más de 16.000 genes.
Los expertos navegan por el ADN con la ayuda de mapas
En líneas generales, un mapa genético consiste en un
diagrama que describe las relaciones cromosómicas de miles de secuencias de
ADN, conocidas como marcadoras, dependiendo de cómo se separan y recombinan a
lo largo de generaciones humanas. En el mapa obtenido por Lander y Weissenbach,
las secuencias marcadoras se corresponden con los denominados microsatélites,
unos fragmentos genéticos que se repiten a lo largo de la molécula de ADN.
Estos diagramas se complementan con los llamados mapas físicos, que no son otra
cosa que la representación gráfica de la posición de un gen dentro de un
cromosoma.
Con los dos tipos de mapas es posible encontrar rápidamente
el lugar donde se esconden los genes asociados con una enfermedad. De este modo,
Graeme Bell y sus colegas de la Universidad de Chicago, en los Estados Unidos,
han aislado dos genes -uno en el cromosoma 12 y otro en el 20- implicados en una
forma de diabetes hereditaria que afecta a personas jóvenes, según han
anunciado en la revista Nature del mes de diciembre.
Hallado un gen implicado en el cáncer de próstata
Este hallazgo se produce apenas un mes después de que
Patrick Walsh, de la Escuela de Medicina Johns Hopkins, en Baltimore, publicara
en Science el descubrimiento en el cromosoma 1 de un gen -e1 HPCI- ligado al cáncer
de próstata hereditario, el tumor más frecuente en los varones.
La localización del HPC1 constituye el primer paso para su
identificación. "Lo primero que tenemos que hacer ahora es donar el gen
-es decir, obtener muchas copias de él- y secuenciarlo. Esto nos permitirá
después saber cómo la mutación de este gen incrementa el riesgo de sufrir
este tumor", dice Walsh.
No menos interesante ha sido el hallazgo de un segundo gen
del cáncer de mama y ovario -e1BRCA2- y la identificación por primera vez de
un fragmento de ADN implicado en la aparición de la enfermedad de Parkinson, un
trastorno degenerativo del sistema nervioso que se manifiesta por la lentitud y
escasez de movimientos, temblores y rigidez muscular. Se estima que el 25 por
ciento de las personas afectadas por este mal heredan el gen defectuoso, que ha
sido detectado en el brazo largo del cromosoma 4, según el investigador Zach
Hall, de los institutos Nacionales de la Salud estadounidenses.
La avalancha de datos acerca de la molécula de la vida
parece no tener freno. En los centros de investigación ya se aíslan de forma
rutinaria mutaciones genéticas asociadas con la aparición
de enfermedades hereditarias. Los genes encon-
trados son inmediatamente patentados para así, según los
científicos, sufragar y estimular las investigaciones y evitar la ocultación
de aquellas secuencias de ADN que encierran un valor médico.
Por su lado, los laboratorios de genética compiten en el
desarrollo y la puesta en el mercado de sencillos tests genéticos que detecten
en los pacientes la mutación del gen que los predispone a sufrir un determinado
mal y a acortarles la esperanza de vida.
Análisis para males hereditarios como la fibrosis quística,
el cáncer de mama, la anemia falciforme, el mal de Alzheimer y el cáncer de
colon están siendo desarrollados o ya se utilizan, al menos, en ensayos clínicos.
Los resultados de los tests son difíciles de interpretar
La posibilidad de comercialización de algunas de estas
pruebas en los Estados Unidos ha suscitado acalorados debates entre genetistas y
bioéticos, ya que la interpretación de los resultados es harto imprecisa, como
sucede con la del análisis para el gen BRCA1, que está implicado en el cáncer
de mama hereditario. Muchas mujeres
que saben que son portadoras de una versión alterada del
gen, que acarrea un riesgo -no una certeza- del 85 por ciento de padecer el
tumor, se han extirpado los pechos.
Genes con dueño
La mayoría de las patentes de genes humanos han sido
presentadas por laboratorios y centros privados, seguidos de las instituciones públicas.
Para los de los derechos humanos, la comercialización de secuencias
de nuestro ADN es inadmisible.
Resultados de las pruebas: denegación de seguros de vida y
sanitarios, rechazo laboral... Esto ya es una realidad, como se demuestra en un
trabajo publicado en la revista Science de diciembre por Charira Kozma, de la
Universidad de Georgetown, en Washington.
Autor:
Juan Andrés Toselli
Publicación enviada por Hugo Vergara Contactar mailto:hvergara@avantel.net Código ISPN de la Publicación EpZyVuZFkVHIasXalY Publicado Wednesday 11 de February de 2004 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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