Monografias | La Naturaleza Política de la Educación de Paulo FreireLa Naturaleza Política de la Educación de Paulo FreireResumen: Contemporáneamente a este libro, en EE.UU. los conservadores y los radicales debaten sobre las escuelas y la educación en Norteamérica. Según los conservadores, las escuelas no han logrado tomar en serio su compromiso con las exigencias capitalistas y las necesidades de la economía de mercado. Desde la izquierda radical desprecian a las escuelas como meros reflejos del mercado labora. Otros, desde la sociedad dominante, dicen que la educación pública ya no brinda los instrumentos necesarios para la acción transformadora y el pensamiento crítico. Ensayo 1985 PREFACIO:
(Aclaración y agradecimientos) por Donaldo P. Maceo Freire
insiste en que los lectores asuman una actitud crítica al abordar un
texto. No aceptar pasivamente lo que dice el autor. Evaluar críticamente el
texto, cuestionar y poner en duda lo que han leído. En esta traducción “se
trata de recrear los pensamientos del autor”. Hay términos para
los cuales sólo se puede ofrecer una mera aproximación, y aún otros que
resultaban intraducibles. De estos últimos se ofrece una definición.. El “asentamiento” es la
organización económica de producción agrícola experimentada en Chile,
durante la reforma agraria. Allí la propiedad pertenece a la comunidad y la
administración del proceso productivo es controlada por los campesinos. Un “círculo de cultura”,
es un grupo de individuos ocupados en el aprendizaje de la lectoescritura, y en
el análisis político de su realidad inmediata y de los intereses nacionales.
Aquí la lectura, es la”lectura social y política de la realidad”. El
“equipo central” se refiere a los coordinadores responsables de la
alfabetización y de otras actividades de los círculos de cultura. El “latifundio”
denomina la propiedad privada de una gran extensión de tierra. INTRODUCCIÓN:
(Preparación, explica el motivo por el que se escribió el libro) por Henry A.
Giroux. Contemporáneamente a este libro, en
EE.UU. los conservadores y los radicales debaten sobre las escuelas y la educación
en Norteamérica. Según los conservadores, las escuelas no han logrado
tomar en serio su compromiso con las exigencias capitalistas y las necesidades
de la economía de mercado. Desde la izquierda radical desprecian
a las escuelas como meros reflejos del mercado labora. Otros, desde la
sociedad dominante, dicen que la educación pública ya no brinda los
instrumentos necesarios para la acción transformadora y el pensamiento crítico. Como dominio de la cultura de las
masas, las escuelas se han convertido en un dispositivo de la reproducción
cultural y económica. Dos posturas opuestas, entre el discurso de la dominación
o el discurso de la desesperanza. En este trabajo Freire ha logrado
combinar el lenguaje de la crítica con el lenguaje de la posibilidad,
incorporando críticamente a su trabajo una tradición de pensamiento
radical. Freire argumenta que la dominación
no se reduce a una forma de dominación de clase, rechaza la idea de que exista una
forma universalizada de opresión. Por lo contrario, identifica y localiza formas
de sufrimiento que hablan de modos particulares de dominación y por lo
tanto diversas formas de lucha y resistencia colectivas. Argumenta que la
sociedad contiene múltiples relaciones sociales contradictorias que pueden
servir de base para que los grupos sociales luchen y se organicen. (discriminación
racial, sexual y de edad). Dominación: es más que la imposición
de un grupo sobre otro sino que representa una combinación de prácticas ideológicas
y materiales, históricas y contemporáneas que se combaten constantemente desde
el poder asimétrico. Papel importante de la Historia, donde hombre y mujeres
generan posibilidades al desafiarlas. Freire introduce una nueva
dimensión en la teoría y la práctica educativa radical, la
fe en la capacidad de los oprimidos para luchar en pos de su propia
liberación. Este discurso genera un nuevo punto de partida al tratar que
las esperanzas se materialicen y la desesperación pierda fuerza de convicción.
Vincula teoría y práctica social a la idea de emancipación. La
política cultural de Freire es el reflejo de una teoría social
radical, con un discurso que gira en torno a una lucha contra todas las formas
de dominación subjetiva y objetiva. Como lucha para alcanzar formas de
conocimiento, habilidades y relaciones sociales necesarias para la emancipación
social e individual. Para Freire, la educación, incluye y
trasciende la noción de escolaridad. La Educación representa 2 cosas,
la lucha por el sentido y por las relaciones de poder. La educación es donde
el poder y la política adquieren una expresión fundamental. Significados,
deseos, idioma y valores responden a las creencias más profundas sobre la
naturaleza misma de lo que significa “ser” humano: Soñar y
luchar por una forma concreta de vida futura. La Educación emerge de “la unión
de la crítica y la posibilidad”, como indicador de cambio. El
educador siente la necesidad de un compromiso, donde “la
reflexión y la acción crítica” desarrollen una profunda fe por
humanizar la vida en sí. Ésa es la naturaleza de este proyecto social de
Freire. Freire
hace una fusión de 2 tradiciones : “El
lenguaje de la crítica” (nueva sociología de la educación) y “La
filosofía de la esperanza y lenguaje de la posibilidad”
(teología de la liberación), con lo que produce una teoría más comprensiva y
crítica de la lucha pedagógica. ¿Cómo se puede lograr que la
educación resulte significativa de un modo que sea crítico y emancipatorio? Los críticos radicales
coincidían en que los tradicionalistas reproducían y legitimaban ideologías
capitalistas, ya que la escuela se preocupaba sólo por el dominio de teorías
pedagógicas y la transmisión de conocimientos útiles para la sociedad. Según la concepción
tradicional
del mundo, las escuelas eran simplemente centros de instrucción; se ignoraban
como centros culturales y políticos, además de ser centros de contención
frente a grupos con diferente cultura y economía. Según la nueva sociología de
la educación, ignoraban las relaciones entre conocimiento,
poder y dominación. Los críticos de izquierda señalan que las escuelas
sólo son agentes de reproducción social, económica y cultural. Cuando mucho,
la escolaridad oficial ofrecía movilidad individual limitada a la
clase trabajadora y otros grupos oprimidos, que luego reproducían las
relaciones de producción capitalista y las ideologías de legitimación. Sostenían que las escuelas deberían
brindar oportunidades para la habilitación individual y social en el
conjunto de la sociedad, según el humanismo occidental. Los críticos radicales
desarrollan teorías acerca del currículum oculto, y teorías sobre la
ideología, que revelan los intereses subyacentes a formas específicas
de conocimiento. Argumentaban que el conocimiento escolar era una
representación de la cultura dominante, elaborada a través de un proceso
selectivo y exclusor. Según la concepción de los críticos
radicales, la cultura estaba vinculada al poder e imponía códigos
y experiencias de la clase dominante,(formas del lenguaje, modos de
razonamiento, relaciones y experiencias sociales). Más aún, la cultura
escolar a través de la exclusión y la ofensa, desacredita las
historias, experiencias y sueños de los grupos sometidos. Los educadores
tradicionales afirmaban que las escuelas eran instituciones relativamente
neutras. Los críticos de izquierda no
lograron brindar un discurso que permitiera establecer prácticas opuestas.
Su lenguaje crítico no ofrecía esperanza alguna, se sumieron en el discurso de
la desesperación. Al trabajar con campesinos, Freire
analizó que las formas tradicionales de la educación funcionaban
principalmente para cosificar y alienar a los grupos sometidos, a través de prácticas
sociales y textos específicos para perpetuar la “cultura del silencio”
entre los campesinos brasileños. Según él, toda práctica pedagógica viable debía
vincular las formas radicales del conocimiento con las prácticas sociales
radicales. La diferencia con Freire es que
toma el proceso de producción, como las diversas formas que los seres
humanos construyen su decir y legitiman sus experiencias en situaciones históricas
específicas. Pasar del “discurso reproductivo” a la “crítica al lenguaje
de la posibilidad y el compromiso”. En la política y pedagogía de
Freire, resulta esencial pensar en una filosofía de una humanidad liberada;
basada en el “respeto a la vida” y el reconocimiento de que “ la esperanza
y la visión de futuro” apuntan a promover formas permanentes de crítica y
lucha contra la opresión. Ese “sí” a la vida presupone el poder para
luchar. Freire vincula la “crítica ideológica”
con la “acción colectiva”. También critica con dureza a la iglesia
reaccionaria, pues dice que es imposible “ reconciliar el amor cristiano con
la explotación de los seres humanos”. Es
“utópico”, porque no se rinde a los peligros y desafíos que afronta
al poder dominante. Es “profético”, porque dice que el reino de Dios debe
ser creado en la Tierra a través de la fe en otros seres humanos y en la
necesidad de luchar siempre. Al combinar “crítica y
posibilidad” une “historia y teología” combinando “la esperanza, la
reflexión crítica y la lucha colectiva”. Freire brinda un “metalenguaje”
que genera una serie de categorías y prácticas sociales. No son fórmulas,
sino una serie de indicadores teóricos de requieren ser decodificados y
asumidos en los contextos específicos que resulten útiles. “ Freire y el discurso del poder
” El poder se percibe como una
fuerza positiva y negativa a la vez, de naturaleza dialéctica. Tiene carácter
dialéctico y su objetivo es más que represor. Para Freire, el poder
trabaja “sobre y a través de las personas”. El poder no es sólo
patrimonio de las clases dominantes y los gobiernos. Subraya que siempre
existen tensiones, y contradicciones en varios ámbitos sociales, como las
escuelas, donde el poder se ejercita como una fuerza positiva en nombre de
la resistencia. La dominación también se expresa
mediante la manera en que el poder, la tecnología y la ideología se unen para
producir formas de conocimiento, relaciones sociales y otras formas culturales
que operan para silenciar activamente a las personas. La sutileza de la
dominación se ve también en la forma en que los oprimidos internalizan su
propia opresión, y participan de ella. Según Freire, cuando el poder opera
sobre la psique, el cuerpo aprende y se hace historia sedimentada.
El conocimiento en sí mismo bloquea el desarrollo de ciertas subjetividades y
experiencias. La acomodación de los oprimidos a la lógica de la dominación
puede adoptar la forma de modos de conocimiento activamente resistentes.
Más que aceptación pasiva de la dominación, se convierte en activa
negación, resistencia activa a escuchar, a oír, a dar lugar a las propias
posibilidades. ¿Cómo hace para desafiar la naturaleza misma de la dominación? El mensaje emergente de la pedagogía
de Freire: Los educadores deben ser concientes de la forma que
adopta la dominación, su naturaleza y los problemas que plantea. Para llevar a
cabo este proyecto debe analizar las particularidades históricas,
culturales y las formas de vida social de los grupos sometidos y
oprimidos “ Freire y su filosofía de
la experiencia y la producción cultural”. Para Freire, “ la cultura es la
representación de las experiencias vividas, de los artefactos materiales y de
las prácticas forjadas en relaciones desiguales y dialécticas que
diferentes grupos establecen en una sociedad, en un momento de la historia.”
Es una forma de producción que ayuda a los seres humanos a transformar la
sociedad a través del lenguaje y otros recursos materiales. La cultura también es un campo de
lucha y contradicción, y no existe una única cultura; por el contrario, hay
culturas dominantes y sometidas, con diferentes intereses. Freire incluye el
sufrimiento, los actos de resistencia y problemas de los grupos sometidos como
formas culturales. Freire argumenta que los educadores
debe trabajar con las experiencias que los estudiantes, traen a las escuelas y
centros educativos, que puedan desplegar su voz y presencia activa. la
experiencia pedagógica es una invitación a exponer lenguajes, sueños y
valores de aquellos cuyas historias, con frecuencia son silenciadas. El poder cultural, remite a la
necesidad de “trabajar sobre” las experiencias de vida. Deben recuperarse
“críticamente” para revelar sus puntos fuertes y sus debilidades.
Alude a la capacitación que han de necesitar los oprimidos para ocupar
puestos de “liderazgo” en la sociedad dominante. Freire
formula una teoría del poder y la producción cultural que parte de la noción
de educación popular. Considera seriamente el capital cultural de los
oprimidos, desarrollando instrumentos críticos: mantiene contacto con las
definiciones dominantes sobre el conocimiento para que les sean útil ya que
representan la lógica de la dominación. Conocer al que se opone. “Los intelectuales disidentes
y la relación entre la teoría y la práctica” A menudo, los intelectuales han
privado a las fuerzas populares de la habilidad de definir por sí mismos los límites
de sus objetivos y su práctica. Asumen un monopolio en el
liderazgo teórico, en vez de escuchar y aprender “con” los oprimidos. Freire
redefine la relación entre teoría y práctica. Freire sostiene que todos los
hombres y mujeres son intelectuales, al interpretar, dar sentido y participar de
la realidad constantemente. Más
aún, los oprimidos necesitan formar sus propios intelectuales, que
aprendan con ellos y generen nuevas formas de autoeducación y lucha contra la
opresión. Que no sean extraños que comuniquen su teoría a las masas. Los
intelectuales se funden con los oprimidos para establecer y reestablecer
las condiciones necesarias para un proyecto social radical. Ésa es la función
y la importancia política de los intelectuales. Freire
concibe la teoría como anticipadora por naturaleza, y que debe basarse en “la
comprensión y la posibilidad”.La teoría sirve para mantener la práctica
aunque no la determina. Es mediadora ante el tipo de praxis que resulta
necesario dentro de un determinado contexto histórico. La teoría surge de la
experiencia específica. La teoría sostiene el tipo de discurso que surge de
los diversos núcleos sociales. “
Freire y el concepto de inserción histórica “ Para
comprender el presente, los educadores deben situar el contexto pedagógico en
su contexto histórico para conocer su génesis. La historia que arraiga en las
formas culturales que dan sentido al modo en que hablamos, pensamos, vestimos y
actuamos, se convierte en objeto del análisis histórico. Freire
apunta a la necesidad de un despertar crítico (denuncia y anunciación)
para la transformación social, sabiendo lo que somos y las posibilidades de
aquello que podemos ser. 1- “ El Acto de
Estudiar “ Estudiar
requiere una actitud crítica sistemática y una disciplina intelectual. Esa
actitud crítica es lo que no genera la “educación bancaria”, ya que ésta
procura eliminar nuestra curiosidad, nuestro espíritu inquisitivo y nuestra
creatividad. La disciplina del estudiante frente al texto más que una crítica
esencial, se convierte en disciplina ingenua y mecánica carente de interés.
En una concepción crítica, un lector se siente desafiado por el texto y su
objetivo es apropiarse de su significado más profundo. Criterios
destinados a desarrollar una actitud crítica durante el acto de estudiar. Ö a) El lector debería
asumir el rol de sujeto de la acción: Estudiar
es una forma de reinventar, re-crear y rescribir. Ésa es la tarea de un sujeto
activo. Se requiere una actitud de cuestionamiento interno para comprender las
razones que influyeron en esos hechos. La misma actitud se necesita para
afrontar la realidad. deberíamos concentrarnos en el análisis del texto,
buscando una conexión entre la idea principal y nuestro propio interés.
Apuntarlo en una ficha y escribirle un título. Reflexionar sobre ese pasaje.
Estudiar no sólo es aprehender su contenido básico sino asumir una
predisposición a la investigación. Ö b) Estudiar es
una actitud frente a la realidad.: El
que estudia jamás debería perder la curiosidad por las otras personas y por la
realidad. Ö c) Estudiar un tema
nos exige estar familiarizados con cierta bibliografía. Ö d) Estudiar supone una
relación dialéctica entre el lector y el autor. Implica
las condiciones históricas, sociológicas e ideológicas del autor, que no
siempre coinciden con las del lector. Ö e) Estudiar exige
modestia. Asumir
una actitud modesta compatible con una actitud crítica. No siempre es tan
sencillo entender un libro. A menudo está más allá de nuestra capacidad
inmediata de respuesta. Desentrañar sus misterios . La comprensión exige
paciencia y dedicación. Ö f) Estudiar no es
consumir ideas, sino crearlas y recrearlas.
2- “Alfabetización de
Adultos” Visión crítica
y visión ingenua. El
analfabetismo puede verse como una expresión de la “incapacidad de las
personas”, de su “falta de inteligencia” o de su “holgazanería”. Un
sentido mágico, es u hombre perdido y su salvación es que lo
“llenen de palabras” impuestas por el educador. “ Los Textos ” Los manuales de lectura, no pueden
evitar ser instrumentos para “depositar” las palabras del educador dentro de
los educandos. Con mucha frecuencia, los textos no tienen nada que ver con las
vivencias concretas de los educandos analfabetos. No logran aprehender sus
verdaderas experiencias vitales ni todo el conocimiento adquirido en sus
vivencias. Al
ser pasivos, no contribuye al proceso de transformación de la realidad. Qué sentido pueden tener esos
textos para campesinos o urbanos que pasan su tiempo
trabajando duramente o sin trabajo? Cómo pretender que aprehendan críticamente
su situación de opresión a través de un trabajo de alfabetización que los
instruye para aprender frases como “El ala es del ave” o “Eva vio la
uva”.(Ada dio su dedo al pájaro. Este tipo de trabajos refuerza “ la
cultura del silencio” que domina a la mayor parte de las personas. Esta
clase de alfabetización jamás puede ser un instrumento de transformación
del mundo real. “ Los Educandos “ Si el enfoque de la alfabetización
no lo satisface, (que le sirva para buscar trabajo), tarde o temprano se
opondrá. Los que fueron capacitados ( sin analizar el contexto social) y pueden
leer, tampoco conseguirán trabajo. El analfabetismo es una de las
manifestaciones concretas de una realidad social injusta. Es una cuestión política, al igual
que la misma alfabetización de modo ingenuo o sagaz, no afecta al elemento político
en sí mismo. La alfabetización es un proceso de búsqueda y creación,
por el cual los educandos analfabetos se enfrentan al desafío de percibir el
sentido más profundo del lenguaje y la palabra, que en esencia, le es negada e
implica la negación del derecho a “denominar la realidad”. Antes de escribir y leer” el ala es
del ave” los educandos analfabetos deben percibir la necesidad de otro proceso
de aprendizaje : El de escribir acerca de la propia vida, el de leer acerca de
la propia realidad. Para eso debe apropiarse de la historia y construirla por sí
mismo. Se hace respetando la teoría y la práctica, puesto que toda práctica
implica una teoría sobre la educación. “ Teoría y Práctica
“ La teoría y la práctica se rehacen
a sí mismas. Estar abierto a las críticas, ser curioso, recrear
experiencias y revisar pensamientos. La práctica educativa tiene lugar en
un contexto real, político, económico, histórico. En alfabetización de adultos, para
una concepción crítica de la alfabetización, el primer requisito son las “
palabras generadoras”. Con estas palabras amplían su restringido universo de
palabras. Incorporan una temática significativa a sus vidas. El
educador sólo puede organizar un programa utilizando esas palabras. Así el
programa proviene de los educandos y les es reintegrado como la formulación de
un problema. El educador selecciona algunas de las palabras generadoras a partir
de los libros que tiene en su biblioteca. Se escogerán según niveles
de lenguaje y la mayor fuerza de significación. Se descompone para su análisis,
en sílabas, luego en letras y por último se unen nuevamente sus partes. “ Analfabetismo y
Alfabetización “ Se es analfabeto porque no necesita
leer, ya que proviene de una cultura con una comunicación
predominantemente oral, donde no necesitan del alfabeto. También
se es analfabeto porque se le ha negado el derecho de leer. Por participar
de una cultura alfabetizada, la persona que no puede leer comienza a ser
considerada analfabeta. Es analfabeto quien no tuvo la oportunidad de
alfabetizarse. Un nativo cazando con arco y flecha no es analfabeto,
porque en su entorno no lo necesita. Un cazador cazando con rifle, sí lo
es. Para ser analfabeto hay que vivir en una cultura donde existe un
alfabeto y uno lo desconoce. Debe reconocer que su propio
analfabetismo le es problemático. Frases como “El ala es del ave” no lo hará
tomar conciencia de esa necesidad. “ Alfabetización
transformadora “ Al ir organizando una forma de pensar
más precisa a través de la problemática de su mundo y el análisis de sus
vivencias, son capaces de actuar cada vez con mayor seguridad. Tener en
cuenta sus vivencias sociales. Como actores, transforman la realidad
con su trabajo y crean su propio mundo. Su trabajo es transformación.
Talar un árbol, cortarlo en pedazos, trabajar las tablas según un proyecto,
por ejemplo hacer una mesa. Crean algo que ya no es un árbol. Ese nuevo
objeto, producto de su esfuerzo, es un objeto cultural. Trabajando, por medio del trabajo
se modifica la realidad, es un hombre culto. No sólo están “en” el
mundo sino “con” el mundo. Es el principio de la toma de conciencia.
Al describir y analizar su modo de vida, al descubrir su realidad,
al poder hablar de ello, la gente toma conciencia. Lo logra a través de una
“inmersión” en su propia existencia “admirándola”. Al tomar
distancia de su realidad, la codifica. No siempre es fácil esta
toma de conciencia y suele ser dolorosa. “Se llega a la visión crítica,
cuando se toma conciencia de la realidad tal como es.” Antes de eso era una
visión ingenua. Sólo la alfabetización, que asocia aprender la lectoescritura
con un acto creativo, pone en práctica la comprensión crítica de esa
experiencia y contribuye a la liberación. 3- “ Los campesinos
y sus textos de Lectura “ Modificar el mundo a través del
trabajo, “denominar” el mundo y autoexpresarlo son cualidades únicas
de los eres humanos. Aprender a leer y escribir, no tendrá significado si
se repiten sílabas mecánicamente. Hay una relación entre
pensamiento- lenguaje- estructura social, para que la alfabetización tenga
significados. “El Rol de los Educadores “ Los
educadores deben prestar mucha atención a la selección de las palabras
generadora. No deben ser repetitivos ni paternalistas. Esos textos deben
considerar el contenido, la forma otros usos potenciales y su creciente
complejidad. No contener memorizaciones sino que problematizarán
situaciones que ellos viven cotidianamente y que contengan un desafío. Ningún texto que genere somnolencia
sino que despierte la conciencia crítica. Las clases de lectura deben
establecer relaciones entre el texto a debatir y los diversos aspectos del mundo
real del asentamiento. Ésto requiere una evaluación constante ( no inspección)
de su propio trabajo por parte del educador. Evalúan juntos la experiencia,
el desarrollo, los errores, es una evaluación de carácter dialéctico, no una
fiscalización. Aprovechar los textos escritos por los campesinos para
estimularlos, compartiendo dudas y puntos de vista. Al
escribir el campesino, en el pizarrón sus reacciones, se puede proponer
un grupo de discusión sobre esas ideas escritas, mientras el docente coordina.
Luego al hacerlo sobre el papel, se puede guardar para armar una antología con
sus propios textos. Clasificando los textos por temas. También
se pueden grabar las discusiones de los campesinos para luego recoger su
discurso. El educador puede ir anotando las palabras generativas que surjan del
intercambio, el análisis lingüístico posterior incluirá ideología y
política. Hacerles escuchar las grabaciones
para que recuerden qué y cómo dijeron su palabra, también discutir sobre su
comportamiento, comprendiendo sus logros y sus equivocaciones. “ El Rol de los Especialistas
” Tratar de entender el discurso de los
campesinos es decisivo en la superación de la visión de sus problemas. Se
pueden usar dramatizaciones de las condiciones en que han vivido y que han
relatado en sus discusiones. La lucha por la tierra, por ejemplo, no está en
los libros de texto pero es parte de su historia. La autoexpresión de
los campesinos desarrolla su conciencia política. Se pueden grabar los debates
y pasarlos en las radios, con breves comentarios de los educadores. Utilizando su propia realidad como
punto de partida, los campesinos deberían hallar en el contenido educativo, la
adquisición de un conocimiento acerca de las cosas y los hechos cada vez más
sofisticados, pudiendo también, comprender las razones que subyacen a los
hechos. Las
áreas básicas de interés, se pueden extender a: salud,
agricultura, matemática, ecología, geografía, historia, economía, etc. Lo
importante de estos estudios es que sea conducido de acuerdo a la
experiencia y la realidad concreta de los campesinos. Estos trabajos
volcados en libros, deberían intercambiarse con otros grupos, incluso rescribir
esos libros con los nuevos aportes. Así comprenderían que un sistema
de vida es el equivalente de una forma de pensamiento –lenguaje. 4- “ Acción
Cultural y Reforma Agraria “ En un panorama reformista, es
importante hacer cambios “con los campesinos”, no tomándolos
como objetos, sino como sujetos de transformación. Si es necesario que los campesinos
adopten nuevos procedimientos técnicos para aumentar la producción, habrá que
ofrecerles técnicas de especialistas para suplantar su experiencia práctica.
No
hay que despreciar los conocimientos prácticos
de los campesinos tratando de “ llenarlos” con lo que los técnicos
consideran correcto. Las técnicas de los especialistas y las experiencias prácticas
de los campesinos son manifestaciones culturales. No
se debe considerar al campesino como un “continente vacío” en el cual se
deposita conocimiento. Obviamente es necesario y conveniente
el aumento de la producción, pero lo que debe discutirse es la forma de
alcanzar ese aumento. Existe la producción posible dentro de la relación
hombre-mundo, pues los hombres crean su mundo transformando su trabajo. Los obstáculos para un aumento de la
producción que los técnicos encuentran en el proceso de reforma son en su
mayoría de naturaleza cultural. La resistencia que expresan los
campesinos hacia métodos de trabajo más eficientes y productivos, es lógicamente
de tipo cultural. Los campesinos tienen una propia forma de ver y
comprender la realidad, de cuerdo a sus patrones culturales marcados por la
ideología de los grupos dominantes. Su forma de pensar condiciona su
comportamiento, incluso mientras lucharon por defender sus derechos. Así,
ciertos aspectos culturales del latifundio, continúan vigentes en el sistema de
transición del asentamiento. Incluso
lo que llamamos “cultura del silencio”, típico de sistemas cerrados como el
latifundio, se introducen en el nuevo sistema del asentamiento. Se mantiene el
comportamiento, aún después de haber cambiado la infraestructura.
Para acabar con este poder inhibidor, los campesinos deben ser capaces de
crear nuevas relaciones humanas y un nuevo estilo de vida, opuesto al
anterior. Sólo a través de la dialéctica es posible apreciar este
“silencio”. También
deberíamos entender que con frecuencia vean al patrón del latifundio como un
modelo a seguir, aún siendo parte del asentamiento. En el asentamiento
deben superar su rol anterior de objetos y asumir su nuevo rol de sujetos.
Incluso allí encuentran una figura de autoridad que administra la reforma
agraria. No pueden desprenderse de la figura de autoridad, y también
cuestionan el estado de asentamiento. Muchos los creen holgazanes y
desagradecidos. Pero cambiar la infraestructura no implica que cambie la
superestructura. Los
mecanicistas (comparan al mundo con una máquina) tienden a actuar de un
modo paternalista, reactivando la cultura del silencio y manteniéndolos en un
estado de dependencia. No los ayudan a superar y cambiar su visión fatalista
por una visión crítica. Al enfrentar sus circunstancias de modo fatalista, los
campesinos encuentran la respuesta a los hechos, en el destino o el
castigo divino. Al
compromiso crítico de los campesinos, se llega sólo cuando los campesinos
participan activamente en una experiencia política a través de la movilización
permanente. Promover un síndrome de bienestar no es un enfoque viable para
superar las dificultades. Hay que incorporar al campesino al proceso de
reforma agraria como sujetos reales, como sujetos de transformación. Para
llegar a esto se requiere que el asentamiento sea reconocido como unidad de
producción pero también como unidad cultural. Para que se produzca, la acción
debe ser dialéctica desde el comienzo. El
rol de agente luego les pertenecerá a los campesinos cuando hayan asumido dicho
rol y verán con otros ojos las concepciones que tenían previamente
acerca de su mundo real. La acción cultural, no puede sobreimponerse, a
la concepción del mundo que tienen los campesinos. Es imprescindible la
participación en la experiencia social. El educador lleva a cabo con los
campesinos la evaluación crítica de su concepción del mundo, para
comprometerse con el mundo real. 5- “ El Rol
del Trabajador Social en el Proceso de Cambio “ El rol del trabajador social no se
desarrolla en el proceso de cambio sino que se desarrolla en un terreno más
amplio, donde el cambio es uno de los aspectos. El trabajador social actúa,
junto con otros, en una estructura social. La duración es lo que caracteriza la
estructura social. Este trabajador no puede ser neutral, pues sino, ayudaría a
mantener el status quo. por lo que debe clarificar sus opciones políticas. El trabajador social no puede
obstaculizar el cambio, sino favorecerlo. Dar espacio a la comunicación, la
reflexión crítica, la creatividad o la colaboración. Le interesará que los
individuos desarrollen una visión crítica de su propia , es decir, que piensen
en lo que hacen mientras lo hacen realidad. Que los individuos aprecien que
la realidad social puede transformarse; que los hombres pueden cambiar. Que reemplacen el fatalismo por el
optimismo crítico. El trabajador social que opta por el cambio, lucha por
revelar la realidad, trabaja “con” personas, nunca “sobre “ personas. No
teme a la libertad, , no es manipulador ni emite prescripciones. Es
importante que el trabajador social reconozca la realidad con que se enfrenta,
ser consciente de qué se puede hacer en un determinado momento y disponer de
una clara comprensión acerca de las relaciones entre tácticas y estrategia. 6- “ La
Alfabetización de Adultos como Acción Cultural para la
Libertad “ “Toda práctica educativa implica
una concepción del hombre y del mundo” Toda práctica educativa implica una
posición teórica del educador. Para el hombre existe una dimensión histórica
como valores. Los hombres, a diferencia de los animales, poseen sentido de
“proyecto”, con objetivos se constituye la praxis. La interrelación entre
la conciencia de propósito y de proceso es la base para planificar acciones, lo
cual implica métodos, objetivos y opciones de valores. El aprendizaje de la lectoescritura
en la alfabetización de adultos, no es una actividad puramente técnica, ni es
un instrumento neutral. “ El analfabeto concebido como
hombre vacío” En los manuales que vienen con
actividades y palabras generativas predeterminadas, hay una concepción
del hombre implícita en el método y el contenido del manual. Con los manuales,
los autores consideran que los educandos para saber, deben ser “llenados”.
Se consideraba que el analfabeto estaba “desnutrido” , que le faltaba “el
alimento del espíritu”. Cuando se habla de “erradicar el
analfabetismo” se refiere curar la enfermedad; se le dice “mala hierba”
que intoxica y debilita a las personas que no pueden leer ni escribir. Falsamente
creen que la palabra en el manual de lectura debe ser “depositada”, no puede
resultar del esfuerzo creativo de los educandos. Según esta concepción, el
hombre es un ser pasivo, objeto, y no sujeto, del proceso de aprender a leer y
escribir. Las llamadas “lecciones de lectura” tienen poco o nada que ver con
la realidad sociocultural del educando. El
analfabetismo contemporáneo es una manifestación de la “cultura del
silencio”. No trabajar con frases carentes de contenido para ellos. Las
frases a aprender tienen que tener una auténtica dimensión vital, como
pensamiento-lenguaje en relación directa con la realidad. En las clases pobres
se pueden crear textos que podrían expresar sus propios pensamiento-
lenguaje en el nivel de su realidad. “
El Analfabeto como Hombre Marginal ” Según
los textos de adultos, se percibe al analfabeto como un “hombre
marginal”. Son concebidos como seres que están “fuera de” algo,, ya que
no es posible ser marginal si no se está al margen de algo. La marginación
no es una cuestión de elección, de escoger estar “fuera de”, entonces
quiere decir que el marginal ha sido expulsado y alejado del sistema social, y
es por l tanto , objeto de violencia. De
hecho, la estructura social como conjunto, no expulsa, por lo que el
marginal es un ser “dentro de” la estructura social. A la luz de estos
conceptos, los programas de alfabetización jamás pueden esforzarse para que
logren la liberación; jamás cuestionarán la realidad misma que los priva del
derecho a alzar su voz. La solución a su problema, no reside en convertirse en
hombres que se liberen así mismos, ya que en realidad no son marginales a la
estructura, sino hombres oprimidos dentro de la misma estructura. Alienados
no pueden superar su dependencia, incorporándose a la misma estructura
que es responsable de su dependencia. El único camino es la auténtica
transformación de la estructura deshumanizada. 1º
Hipótesis:
los analfabetos son marginales a la sociedad: la alfabetización conserva y
adormece la conciencia vacía con palabras y frases carentes de sentido. (
manuales) 2º
Hipótesis: Los analfabetos son hombres oprimidos en el
interior del mismo sistema. Es necesaria una alfabetización como acción
cultural para la libertad . La
desmitificación de la realidad es un proceso a través del cual los hombres que
estaban sumergidos “por la realidad”, comienzan a emerger para reinsertarse
en la misma, con conciencia crítica. El
educador debe luchar para alcanzar una lucidez mayor en sus acciones. Sólo así
será coherente con el proceso. “La
Alfabetización de Adultos como Acto de Conocimiento” Para
ser un acto de conocimiento, el proceso de alfabetización de adultos, exige una
relación de auténtico diálogo entre educando y educador. Un diálogo que los
reúne en torno al conocimiento como mediador. Los educandos deben asumir su rol
de sujetos creativos.. No memorizar y repetir, sino reflexionar críticamente
acerca del significado profundo del lenguaje. Lenguaje
implica pensamiento, y ambos implican la realidad y las relaciones
de los hombres con su realidad. En la cultura del silencio, a las
masas se les prohíbe participar creativamente en la
transformación de su sociedad. Superados por los mitos de su
“inferioridad natural” , no se saben transformadores de su realidad. Podrán
reconocerlo dentro de la praxis, reflexión y acción. Para
llegar al proceso de abstracción y saber lo que no sabía, se le proponen
situaciones representativas del modo en que se orienta en la realidad. Hay
que poner en relación el decir palabras con la transformación de la realidad y
el rol del hombre en la transformación. Es indispensable que los educandos
reconozcan que tienen un derecho mucho mayor que el de ser alfabetizados, tienen
el derecho a su decir. En
el acto de conocimiento hay una unidad indiscutible entre la subjetividad y la
objetividad. El proceso de alfabetización en tanto acto de conocimiento implica
dos contextos interrelacionados. Uno, es el diálogo auténtico entre educandos
y educadores. El segundo, es el contexto real de los hechos concretos, la
realidad social en la que existen los hombres. En
nuestra metodología, el instrumento de la abstracción es la codificación, o
representación de situaciones existenciales de los educandos. ü Primero,
decodificación o lectura de la codificación perciben relaciones entre
elementos. (fotografía o esquema) (descriptiva) ü Segundo,
problematización de la situación codificada. ü Comprensión
de la estructura profunda de la codificación. Hay
acto de conocimiento al haber admiración del objeto que se debe conocer. Al
readmirarlo superamos los errores cometidos en la admiración previa. Así
los educandos tímidamente y gradualmente cuestionan la opinión que tenían de
la realidad, la reemplazan por un conocimiento cada vez más crítico. Si
las clases dominadas reproducen el estilo de vida de los dominadores, es porque
éstos viven “dentro” de los dominados. los dominados expulsan a los
dominadores si se distancian y los objetivan, reconociéndose como su antítesis.
La cultura, debe convertirse en objeto de conocimiento, para poder
comprender su poder condicionante. Los educandos deben descubrir las
razones existentes detrás de muchas de sus actitudes hacia la realidad
cultural. “
El Diálogo como Metodología” La
síntesis entre los conocimientos del educador y los del educando se alcanza
mediante el diálogo. El Rol del educador consiste en proponer problemas en
torno a situaciones existenciales codificadas para ayudar a los educandos a
alcanzar una visión cada vez más crítica de su realidad. Este tipo de
educador constantemente reajusta sus conocimientos; lo hace promoviendo el
conocimiento de sus alumnos. El
diálogo es el signo mismo del acto de conocer, aunque sabe que no todo diálogo
es la marca de un verdadero conocimiento. Para que el diálogo sea un método de
verdadero conocimiento, los sujetos de conocimiento deben abordar la realidad
científicamente buscando las conexiones dialécticas que explican la
realidad. Para
ser un acto de conocimiento, la alfabetización de adultos debe involucrar a los
educandos en la problematización constante de sus situaciones existenciales.
Recurriendo a palabras generativas del universo lingüístico mínimo de
los educandos. Las palabras se escogen: a- Según su valor
zonal, regional. b- Según sus
dificultades fonéticas. En especial las trisilábicas para formar varias
combinaciones con sus familias. ü
Seleccionar 17 palabras generativas, ü
codificar 17 situaciones existenciales familiares, ü
trabajar con las palabras generativas en situaciones, una por una, según el
orden de dificultad creciente. Es importante que la persona que
aprende palabras desarrolle simultáneamente el análisis crítico del marco
social en el cual existen los seres humanos. Por ejemplo favela en
Brasil y callampa en Chile, representan la misma realidad. Si se
utilizan esas palabras generativas, la codificación tendrá que representar
situaciones que suceden en los barrios pobres. Si pensamos que sus habitantes
son marginales, inferiores y malos, conversarlo con sus propios habitantes , a
ver cómo se ven ellos y cómo los ven los demás. Si existe algún mal intrínseco, éste
se encuentra en las mismas estructuras, y que son éstas las que deben
transformarse. Las sociedades rectoras tienden a “salvar” el tercer mundo
primitivo, indolente, “educándolo y corrigiendo su forma de pensar”. .Los
intereses expansionistas de las sociedades rectoras jamás podrán relacionarse
como socios con el tercer mundo, ya que ésto supone “igualdad”. La pedagogía del tercer mundo,
que defendemos, es en sí misma, pedagogía utópica, llena de esperanza,
concebida desde el hombre - mundo. la denuncia y la anunciación no son palabras
vacías, sino un compromiso histórico. Por eso se pone el énfasis sobre la
problematización permanente de las situaciones existenciales de los educando
tal como se las representa en las imágenes codificadas. Cuanto más avanza la
problematización, y cuanto más penetran los sujetos en la “esencia”
del objeto problematizado, más capaces son de desvelar dicha esencia. Cuanto más
la desvelan, más se profundiza en el despertar de la “concientización” de
las clases pobres. La transformación de su estado de
apatía en un estado utópico de denuncia y anunciación será un proyecto
viable si hay concientización, es decir crítica en la realidad. “ Sembradores de la palabra ” La
concientización se produce simultáneamente con el proceso de alfabetización,
la palabra es una dimensión de su pensamiento- lenguaje acerca del mundo. Los
educandos descubren sus propias palabras por medio de las combinaciones. Son
“sembradores de palabra” , porque además discuten ideas y comprenden cada
vez mejor su rol en el mundo. Antes de la reforma agraria, en el latifundio
pensar era difícil, hablar estaba prohibido, sólo se cumplían órdenes. En el
asentamiento se tienen responsabilidades, como comprar piezas y que no los engañasen.
Era necesario saber leer y escribir. Se
comentan expresiones de los campesinos sobre lo bien que se sienten al leer y
escribir, aunque vengan cansados de sus trabajos. 7-
“ Acción Cultural y Concienciación “ “Existir”
es un modo de vida propio del ser que es capaz de transformar, de producir, de
decidir, de crear y comunicarse. Mientras que el ser que simplemente “vive”
no es capaz de reflexionar acerca de sí mismo y de saberse viviendo “en” el
mundo, el sujeto existente reflexiona acerca de su vida dentro del territorio
mismo de la existencia y cuestiona su relación con el mundo. Su
territorio existencial es el trabajo, la historia, la cultura, los valores, el
territorio en el cual los hombres experimentan la dialéctica entre el
determinismo y la libertad. Sólo los seres que pueden reflexionar acerca del
hecho de que están determinados, son capaces de liberarse. “La conciencia
de” y la”acción de” son constituyentes del acto
transformador, mediante el cual los hombres se convierten en seres de relación. La
conciencia se constituye en la dialéctica de la objetivación y la sobre el
mundo. Aunque la conciencia nunca es mera reflexión acerca “de”, sino una
reflexión “sobre” la realidad material. La praxis sólo es posible allí
donde se mantiene la dialéctica objetivo-subjetivo. Los hombres son capaces de
establecer metas y de concebir un resultado, aún antes de iniciar la acción
propuesta. (Hasta el peor de los arquitectos, se diferencia de la mejor de las
abejas, en que el arquitecto crea su estructura en la imaginación antes
de erigirse en la realidad). Mientras
los animales se adaptan al mundo para sobrevivir, los hombres modifican el
mundo para “ ser más”. para los hombres, en tanto “seres de praxis”,
transformar el mundo es humanizarlo, aun cuando esto no implique la humanización
de los hombres. La transformación del mundo, puede conducir a la humanización,
como a la deshumanización., a su crecimiento , como a su reducción. la
humanización es su utopía, que anuncian al denunciar procesos de deshumanización. Los
hombres no sólo constituyen la historia que los constituye, sino que pueden dar
cuenta de esta historia de creación mutua. Al “homonizarse” , los hombres
adquieren la capacidad de disponer de una biografía. Otra distinción, es que
los hombres trabajan. la acción es trabajo, el sujeto posee la conciencia
de su propio esfuerzo, crea y utiliza herramientas para llevar a cabo esas
acciones. “
Condicionamiento histórico y niveles de conciencia “ “La
cultura del silencio” nace de la relación del tercer mundo y la metrópolis.
Es el resultado de las relaciones estructurales entre ”los dominados y
los dominadores”. La sociedad metropolitana y la sociedad dependiente son
parte de un todo mayor: el contexto económico, histórico, cultural y político
de un país. La calidad de relación es diferente en cada caso y está
determinada por el rol de cada uno. Las
relaciones entre el dominador y los dominados reflejan el contexto social más
extenso. El dominado incorpora los mitos culturales del dominador. La sociedad
dependiente, incorpora los valores y el estilo de vida de la sociedad
metropolitana, ya que ésta forma a la primera. Hay una dualidad de la sociedad
dependiente, su ambigüedad, el hecho de ser y no ser ella misma, la
ambivalencia de su larga dependencia, en una mezcla de atracción y rechazo
a la sociedad metropolitana. La
dominante moldea a la dependiente. La sociedad dependiente es una sociedad
silenciosa. Su voz no es auténtica, sino el eco de la voz de la metropolitana,
una habla, la otra escucha. Las elites de poder silenciosas, de cara a la metrópolis
silencian a su vez a sus propios miembros. Si
un grupo toma el poder por medio de un golpe de estado, genera una contradicción.
Puede romper con la cultura del silencio, o temiendo el ascenso del pueblo,
puede retroceder y volver a imponer el silencio. También puede auspiciar un
nuevo tipo de populismo. Estimuladas por las primeras medidas nacionalistas, las
clases sometidas vivirían la ilusión de estar participando en transformaciones
sociales, cuando de hecho se las estaría manipulando. Las
sociedades latinoamericanas son sociedades cerradas, la cultura del silencio tomó
forma desde la época de la conquista española. A excepción de Cuba, siguen
dependientes, aunque han cambiado el polo al que están sujetos, antes España,
ahora EE.UU. La
conciencia sometida no posee la suficiente distancia respecto de la realidad
como para objetivarla y abordarla de modo crítico. A este modo de conciencia,
lo llamaremos semiintransitivo. Conciencia
Semiintransitiva.
Es típica de estructuras cerradas, este modo de conciencia no puede objetivar
los hechos y situaciones problemáticas de la vida cotidiana. Los hombres
carecen de percepción estructural y atribuyen los hechos y situaciones de sus
vidas a algo externo. La explicación de las situaciones reside en un
poder superior, su acción tiene carácter de magia protectora. Antes de la
siembra o de la cosecha , los campesinos de tercer mundo llevan a cabo ritos a
menudo de naturaleza religiosa. Una
vez que las rupturas comienzan a aparecer en la estructura, las sociedades
entran en un período de transición, empiezan a manifestarse los primeros
movimientos de emergencia de las masas hasta entonces sumergidas y silenciosas.
Esto fuerza a las elites de poder a experimentar nuevas formas de mantener
a las masas en silencio. El
silencio, sólo es roto por rebeliones ocasionales. Si ese silencio coincide con
una percepción fatalista de la realidad, las elites que imponen el silencio,
no son cuestionadas. Cuando la sociedad comienza a quebrarse es porque empiezan
las demandas de las masas. El silencio no se concibe como algo inalterable, sino
que la realidad puede transformarse. Esta transición histórica fue vivida por
todas las sociedades latinoamericanas en mayor o menor grado, naciendo una nueva
fase de la conciencia popular: la transitividad ingenua” Al emerger del silencio, la capacidad
de la conciencia popular se amplía de modo que los hombres comienzan a ser
capaces de visualizar y distinguir lo que hasta entonces no estaba claramente
delineado. La conciencia Semiintransitiva sigue presente en la conciencia
ingenua transitiva. Muchos mitos de la primera siguen estando presentes en la
segunda. Emerge ingenua por estar tan sometida como la anterior. La aparición de la conciencia
popular implica la presencia de las masas en el proceso histórico que presiona
a la elite en el poder. En una estructura de dominación , el silencio de las
masas no existirían sin una elite que las silenciara, ni habría elite de poder
sin masas. Las masas ansían la libertad por superar el silencio y las elites
ansían conservar el status quo permitiendo sólo cambios superficiales. Comienzan a aparecer intelectuales de
la sociedad dominante que se implican en la realidad social. Las artes
encuentran inspiración en la dura vida del pueblo. Los poetas no sólo
escriben sobre el amor, sino hablan del campesino labrador como un hombre con
vida concreta. En Brasil, los líderes políticos
paternalistas son dueños de la tierra y de las masas populares silenciosas y
obedientes bajo su control. En los centros urbanos surgió un nuevo tipo de
liderazgo: el populista. Como las masas aún no son capaces de hablar por
sí mismas, el liderazgo populista es una respuesta adecuada, pero es
manipulador. Mantiene la ingenuidad de la conciencia emergente por un lado y por
el otro, es factor de la movilización democrática, ya que el pueblo protesta y
va aprendiendo a descubrir la realidad. Los
grupos de jóvenes e intelectuales promueven la participación política junto
con el pueblo., aunque es paternalismo con manipulación, ayuda a que las
masas tomen conciencia de su estado dependiente. Es un despertar de la
conciencia de las elites, momento decisivo para la conciencia crítica de los
grupos progresistas, alienados por la formación universitaria. logran mayor
comunión con el pueblo a través de la literatura, teatro, música, educación,
deportes, etc. Respuestas
Políticas a una nueva conciencia La
conciencia cada vez más crítica de estos grupos progresistas, es un desafío
para las elites del poder. Viven en un clima de prerrevolución cuya contradicción
dialéctica es el “golpe de Estado”. En América Latina, el golpe de
Estado es la respuesta de las elites a las crisis de origen popular. Los golpes
rememoran o reactivan la cultura del silencio, eso puede explicar la
pasividad del pueblo cuando se enfrentan a la arbitrariedad de los golpes
militares. Las
sociedades latinoamericanas se ven enfrentadas a dos posibilidades
contradictorias: revolución o golpe de Estado. El golpe se confirma como poder
arbitrario y antipopular, frente a la posibilidad continua de revolución se
convierte en más rígido. En
Brasil el golpe de estado estableció, la entrega de la economía nacional
a intereses extranjeros, la idea de la gran empresa internacional reemplaza a la
idea del monopolio de Estado como base del Desarrollo. En esta ideología es
necesario el silencio de los sectores populares y su expulsión de la esfera de
la toma de decisiones. La represión impuesta por el golpe, lleva a las fuerzas
populares a actuar en silencio, lo que exige un aprendizaje difícil. “
Acción Cultural y Revolución Cultural “ La verdadera utopía implica la
denuncia de una realidad injusta y la proclamación de un preproyecto, el
liderazgo revolucionario no puede, desconocer la realidad, tener un
proyecto viable, estar en comunión con el pueblo para que se concrete. Debe
denunciar y proclamar. El liderazgo revolucionario se contradice
cuando cae en contradicciones y trata de domesticar al pueblo. Un verdadero
proyecto revolucionario, familiarizado con la dimensión utopista, es un proceso
en el cual el pueblo asume el rol de sujeto para transformar la realidad. Según
Erich Fromm la utopía revolucionaria es biofílica y tiende a ser dinámica, en
tanto la derecha, es estática y en su rigidez es necrofílica, pues se ha
convertido en burocrático. A los valores que se viven antes que a los mitos que
se imponen. La derecha es violenta, aristocrática
y con mitos. Deben proporcionar cada vez más testimonios de la diferencia que
los separa de la elite de derecha, no sólo condenar su postura aristocrática.
Los revolucionarios deben mostrar su respeto por el pueblo, de que creen y
confían en él, no como estrategia, sino como algo implícito. Este compromiso
con el pueblo es necesario es la transición, después de un golpe de Estado.
Todo
proyecto revolucionario es básicamente “acción cultural”, en proceso de
convertirse en “revolución cultural”. Guevara es un ejemplo que el
liderazgo brinda al diálogo con el pueblo. A pesar de los riesgos que implicaba
para su propia vida y la de sus compañeros, justificaba la guerrilla como
introducción a la libertad, como una invitación a la vida para los muertos en
vida. Los
revolucionarios deben luchar por alcanzar la comunión con el pueblo, sólo los
utopistas lo harán, es el fundamento, de la acción cultural para la libertad.
Hay concientización cuando hay denuncia contra las estructuras injustas. Las dos formas de acción
cultural son antagónicas entre sí: | |||||||||