Monografias | Toxicidad y factores psicosociales que repercuten en la salud del adolescente fumador del municipio TunasToxicidad y factores psicosociales que repercuten en la salud del adolescente fumador del municipio TunasResumen: Teniendo en cuenta los factores psicosociales como premisa del hábito de fumar de la adolescencia y las implicaciones para la salud se realizó un estudio observacional descriptivo, para determinar la toxicidad y los factores psicosociales que repercuten en el habito de fumar en la adolescencia en una área de salud del policlínico docente “Piti Fajardo” de la ciudad de Las Tunas, desde septiembre del 2003 a enero 2004. La muestra estuvo constituida por los 72 adolescentes fumadores de los consultorios 20-01 y 20-02. Los datos fueron obtenidos a través de una encuesta abarcadora de los objetivos perseguidos.(E) RESUMEN: Teniendo en cuenta los factores
psicosociales como premisa del hábito de fumar de la adolescencia y las
implicaciones para la salud se realizó un estudio observacional descriptivo,
para determinar la toxicidad y los factores psicosociales que repercuten en el
habito de fumar en la adolescencia en una área de salud del policlínico
docente “Piti Fajardo” de la ciudad de Las Tunas, desde septiembre del 2003
a enero 2004. La muestra estuvo constituida por los 72 adolescentes fumadores de
los consultorios 20-01 y 20-02. Los datos fueron obtenidos a través de una
encuesta abarcadora de los objetivos perseguidos. Los datos fueron procesados de
forma automatizada y con el método de porcientos, encontrándose que el sexo más
afectado es el masculino, predominó como edad de comienzo del habito la de 12 a
17 años, el lugar de inicio de esta practica fue mayoritariamente la escuela,
predominó el grado escolar de preuniversitario, se constató que la cantidad de
cigarrillos consumidos diariamente fue de 11 a
15 cigarrillos y la mayoría llevan
fumando de 2 a 8 meses como promedio. El mayor número de los casos estudiados
desconocían las consecuencias del tabaco para la salud. En lo referido a la
toxicidad encontramos la presencia ya de síntomas como tos, vértigo,
cansancio, falta de aire y expectoración como las más frecuentes, se dan
recomendaciones al respecto. INTRODUCCIÓN Al
consumo frecuente de algunas sustancias dañinas para la salud le llamamos hábitos
tóxicos, lo que resulta a veces difícil de superar, a pesar de tener
conocimientos del peligro que su utilización ocasiona, los tóxicos son
sustancias naturales y no médicas, aunque sí legales, que cuando son
consumidas producen algún efecto sobre el sistema nervioso del hombre y
determinan, además, tolerancia y dependencia, así como diferentes acciones
perjudiciales que pueden afectar la salud en sus aspectos físico, mental y
social. En
la Clasificación Internacional de Enfermedades aparece el término de
tabaquismo, el cual genera
sorpresa, pues pocas personas saben que el tabaquismo es una enfermedad. Es
bueno aclarar que, afortunadamente, no todos los consumidores de tabaco llegan a
la categoría de enfermos, ya que para ello es necesario que se cumplan
determinados requisitos, entre los que tenemos: Cuando
se cumple solamente el primer requisito, se dice que la persona presenta un
consumo de riesgo (por el peligro de enfermar),
cuando se cumplen los requisitos primero y segundo se denomina consumo dañino
y si están presentes los 3 requisitos se habla de dependencia, y es en estas 2
últimas modalidades (consumo dañino y dependencia) cuando realmente se trata
de una enfermedad, mientras que el consumo de riesgo constituye una etapa de tránsito
hacia la afección. BREVES
APUNTES HISTORICOS El
tabaco, originario de América, es una planta de la familia de las solanáceas
cuyas hojas secas y arrolladas, utilizadas en forma de tizón que se encendían
por un extremo y se chupaba por el opuesto, llamaron la atención de los
colonizadores. La
denominación de la planta en el lenguaje nativo era cohíba y su uso no era
exclusivo del behíque (sacerdote de la tribu), sino de todos los integrantes
del grupo primitivo. La forma de consumo podía ser fumado, masticado y otras
veces aspirados, y el nombre del tizón era tabaco. A principios del siglo XV,
Carlos V recibió semillas de la planta, que sembró y cultivó; medio siglo
después Juan Nicot, embajador francés en Portugal, la llevó a la reina de
Francia, quien recomendó su aplicación para la curación de las heridas y la
usó también en forma de polvo. En reconocimiento a Nicot, la planta fue
llamada nicotina, y su producto activo, que veremos a continuación, se denominó
nicotina. El
tabaquismo occidental comenzó a finales del siglo XVI al observarse por los
conquistadores este hábito dentro de los aborígenes durante la colonización
de América, cuenta la historia que cuando Colon descubrió a San Salvador los
nativos le ofrecieron quisa y hojas secas que debía ser cosa muy apreciada por
ella (1) ocurrió así el supuesto milagro de la extensión del tabaquismo por
Europa y el mundo con el rápido aumento de su demanda entre comerciantes
atentos a sus negocios. En
el presente siglo habido un incremento inusual del tabaquismo facilitado por la
industrialización del tabaco, lo accesible del producto y la propaganda
cuidadosa dirigida hacia el aumento de su consumo (2). En
su extensión el mal hábito de fumar ha atravesado diferentes etapas: entre
1910 y 1920 el consumo de cigarrillo aumentó entre los jóvenes del sexo
masculino tendencia que se mantiene hoy en día entre 1926 y 1950 millones de
personas pasaron del tabaco puro y de la pipa al uso del cigarrillo. En cuentas
realizadas entre 1950 y 1960 dicen que el grupo que más se ha incrementado fue
el grupo de mujeres jóvenes (3). Se
estima que existen alrededor de 1100 millones de fumadores regulares en mundo
cerca de 300 millones (200 millones hombres y 100 millones mujeres) se hayan en
los países desarrollados y casi tres veces mas 800 millones en los países
subdesarrollados, los datos anteriores pueden estar relacionado con el poder
cada vez mayor de las corporaciones de las industrias tabacaleras y la escasa
importancia que muchos países se le asigna al tabaquismo (4) la práctica
acelerada del hábito de fumar en el sexo femenino puede explicarse por la
liberación económica y social que adquirió la mujer en las culturas
occidentales donde comienza a fumar a la par del hombre y se explota su uso como
elemento publicitario provocando un aumento gradual del consumo del cigarrillo
en las mismas (5). Se
ha puesto de manifiesto en varias investigaciones realizadas el vínculo entre
el tabaquismo y el riesgo de violencia y a la propia violencia, el uso del
tabaquismo en los jóvenes puede ser el primer paso que lleve al consumo de
alcohol, marihuana y otras drogas más potentes. También se ha encontrado que
en adolescentes que fuman existe mayor tendencia a tener relaciones sexuales sin
protección en una proporción de 2 a 1 con respecto a los que no fuman (9). El
incremento del hábito de fumar en adolescentes del sexo femenino ha sido
preocupación por las autoridades sanitarias por su estrecha relación con la
gestación y alteraciones de esta, como el parto pretérmino y el CIUR pero no
solo esto, tenemos estudios realizados sobre mortalidad provocada por todos los
tipos de cáncer y es mayor en los fumadores. La muerte por cardiopatía isquémica
y el riesgo de infarto es mucho mayor en los que fuman que en los que no fuman
(10 y 11). El
consumo actual de tabaco, en el mundo desarrollado, se tipifica en Estados
Unidos de América, donde anualmente se producen 600 000 millones de cigarrillos
y donde existen 55 millones de dependientes del tabaco. Un estudio efectuado en
nuestro país, años atrás, en un municipio de la capital, evidenció que el
38,5 % de las mujeres y 71 % de los hombres mayores de 16 años consumían
tabaco regular mente, lo que representa el 55 % de la población en el grupo de
edad referido. Los continuos y calificados esfuerzos por lograr la reducción de
su consumo en nuestro medio no han logrado aún bajar la proporción de los
fumadores a cifras menores del 40 % en la población adulta, y desgraciadamente
Cuba ocupa todavía el tercer lugar entre los países consumidores de tabaco. Actualmente
en Cuba fuman alrededor de 3 millones de personas aunque se considera que el número
ha ido disminuyendo por las campañas que se han venido desarrollando contra ese
mal hábito y por la educación que ha tenido la población a
través de los diferentes medios informativos sobre los efectos dañinos
del tabaco. A nuestro pesar existen quienes tratan de ignorar esos efectos,
otras están consciente de ello pero le resulta controversial dejar de fumar
(14). En algunas investigaciones realizadas a pequeños grupos poblacionales se
estima que la tasa de incidencia y prevalencia en la provincia es de 30,8
similar a la media nacional. (15,16 y 17). MECANISMOS
DE ACCION DEL TABACO El
tabaco actúa también elevando la cantidad de neurotransmisores, en forma
similar al café, pero al mismo tiempo disminuye la circulación de la sangre
por el cerebro y corazón y bloquea los impulsos nerviosos de la médula espinal
(parte del sistema nervioso que se extiende por el canal existente en la columna
vertebral y donde radican centros nerviosos muy importantes para el normal
funciona miento sexual). Todos estos efectos se determinan por la nicotina que
se encuentra en proporción aproximada al 1 ó 2,5 % del peso del tabaco.
Existen también otros mecanismos ajenos a los químicos, relacionados con los
diferentes rituales (comportamientos rutinarios al manipular el cigarrillo o
tabaco-cigarro en otros medios). Hay
investigaciones, efectuadas en países fríos, que demuestran que la mayoría de
los fumadores, cuando se apagan sus cigarrillos, siguen exhalando humo (esta vez
por la acción del frío) y no se percatan de que realmente no fuman en ese
momento. Debe también recordarse que aunque los indios norteamericanos usaban
el tabaco en ceremonias de paz (fumar la pipa de la paz), en épocas anteriores,
el simbolismo fundamental de exhalar humo de cualquier tipo era expresar ira. Además
de los efectos esperados por los mecanismos de acción referidos debemos tener
en cuenta que existen muchos otros mecanismos que explican precisamente los
efectos inesperados o al menos no deseados de este tóxico, que por la cantidad
de fallecimientos que determina podría denominarse como asesino
con cara de ángel. EFECTOS
DEL TABACO SOBRE LA SALUD Estudios
científicos muy serios permiten establecer que cada cigarrillo consumido por un
fumador habitual, reduce en 9 minutos su vida, ya que los fumadores como
promedio viven 15 años menos que los que logran alcanzar las personas no
fumadoras. (18) Antes
de referirnos a los efectos dañinos que explican esta reducción de la
esperanza de vida, consideramos conveniente comentar algunos aspectos generales
entre los que se cuenta el hecho de que además de la nicotina, que constituye
sin lugar a dudas el veneno fundamental del tabaco, existen otros factores dañinos
como: El
alquitrán, de alto significado como causante de cáncer pulmonar y de la
garganta. El
monóxido de carbono, que se libera durante la combustión del tabaco (este es
el mismo tóxico del escape de los motores de combustión, con el que ocurren en
todo el mundo accidentes mortales). La
alta temperatura del humo que se inhala. Debe conocerse que en la zona de
combustión del cigarrillo, la temperatura pasa de 1 000 grados. Este calor es
también un factor que predispone al cáncer de las vías respiratorias (Leedham
W; 1987). Finalmente,
las personas que fuman con la creencia de que esto les ayuda a controlar los
nervios (Lester D; 1988) deben saber que la nicotina es un excitante del sistema
nervioso (Lipton M; 1982) y, por tanto, aumenta notablemente el nivel de
ansiedad en aquéllos que padecen problemas emocionales, quienes buscan el tóxico
por su efecto relajante muscular secundario a la acción medular que antes señalamos,
sin saber que los efectos sobre el sistema nervioso son justamente los opuestos
a los perseguidos. Destacamos
ahora los efectos del cigarro sobre los diferentes aparatos y sistemas del
organismo: en primer lugar su significado como productor de cáncer del pulmón,
que resulta el más frecuente, seguido del cáncer de la laringe (es bueno saber
que el 95 % de los que padecen cáncer del pulmón y el 90 % de los que
presentan cáncer laríngeo son fumadores de hasta 2 cajetillas diarias). Además,
cuando se combina el consumo de tabaco con el exceso de bebidas alcohólicas,
las posibilidades de presentar cáncer en la lengua, la faringe, el esófago y
el estómago son muchas veces mayores. El cáncer del labio en el fumador de
pipa expresa dramáticamente el significado del calor derivado de la combustión
del tabaco y se ve también con gran frecuencia en quienes fuman los cigarrillos
hasta consumirlos casi totalmente (Thompson R; 1988). EFECTOS
SOBRE EL APARATO CARDIOVASCULAR Hoy
se sabe que el 25 % de las muertes por enfermedades de las arterias y el corazón
están determinadas por el tabaco, lo que merece algunas consideraciones para
entender esta relación fatal. Si en lo relativo al cáncer lo fundamental era
el alquitrán, el calor y el efecto irritante del humo sobre las mucosas
respiratorias, en el caso de las afecciones cardiovasculares el factor de mayor
importancia es el efecto de la nicotina que libera sustancias como la cortisona
(que eleva la presión arterial, aumenta la frecuencia con que late el corazón
y contrae todas las arterias del organismo) y, como si esto fuera poco, la
nicotina bloquea el consumo de oxígeno por el músculo cardíaco y aumenta el
nivel de grasas en la sangre, grasas que después se acumulan en las paredes de
las arterias estrechándolas y endureciéndolas. Todas
estas condiciones determinan la arteriosclerosis temprana de los grandes
fumadores (a veces desde los 30 años de edad) y la frecuencia 5 veces de
infartos del miocardio y otros órganos, así como de lo que popular mente se
conoce como embolias (accidentes vasculares encefálicos). Los problemas
circulatorios determinados por este estrechamiento de las arterias, que se
asemeja a lo que ocurre con las tuberías muy viejas, hace que la sangre no
llegue en la cantidad necesaria a diferentes órganos; debemos recordar que el
aporte de nutrientes y oxígeno llega a los tejidos a través de la sangre.
Ahora imagine usted qué ocurre cuando se dificulta ese aporte dirigido al
cerebro, el corazón, los pulmones, los riñones y al pene, para poner sólo
algunos ejemplos. Es por esto que la primera indicación médica ante
enfermedades de las arterias y el corazón es prohibir totalmente el tabaco. El
lema de la medicina preventiva se ajusta al conocido es mejor prevenir que tener
que lamentar. (19),(20),(21) EFECTOS
SOBRE EL APARATO RESPIRATORIO La
acción irritante del humo y la reducción de la llegada de la sangre para
alimentar los tejidos, en contacto con el humo, son los principales responsables
de la bronquitis crónica del fumador con la tos productiva (que determina
eliminación de esputos que contienen pus) y también de las frecuentes
faringitis, laringitis, falta de aire y disminución de la elasticidad de los
pulmones (enfisema) con la consecuente dificultad para oxigenar adecuadamente la
sangre. EFECTOS
SOBRE EL APARATO DIGESTIVO La
nicotina es uno de los tóxicos que más estimula la producción de ácido clorhídrico
en el jugo gástrico, y por esta vía y por la excitación general del sistema
nervioso desencadena y agrava muchos casos de gastritis y úlceras gástricas
(del estómago) y duodenales. Está
demostrado que entre los fumadores hay casi tres veces más úlceras gástricas
y duodenales que entre los no fumadores y algo similar ocurre con el cáncer gástrico.
Otro aspecto poco valorado por la población general es la halitosis (mal
aliento) del fumador, en la cual no solamente realiza una función el olor muy
desagradable del tabaco y otros productos tóxicos acumulados en las vías
respiratorias, sino también las infecciones secundarias que se producen en las
encías debido a las pocas defensas de esos tejidos ante las infecciones
provocadas por la reducción de la llegada de la sangre a ellos por la acción
de la nicotina (contracción notable sobre las pequeñas arterias que los
nutren). Es
también por estos mecanismos que la dentadura se daña seriamente y aparecen
caries, manchas amarillentas y por último pérdida de piezas. Las posibilidades
de presentar cáncer de esófago y estómago ya fueron comenta das, sólo
agregaremos que en España hay un tema publicitario donde una mujer expresa que
"besar a un fumador es como saborear un cenicero de bastante uso". EFECTOS
SOBRE EL SISTEMA NERVIOSO Aunque
al inicio del consumo puede tenerse la sensación de aislamiento de
preocupaciones y tensiones, el verdadero efecto del tabaco es de tipo
excitatorio y por ello determina ansiedad, temblores, trastornos de la
concentración, dolores de cabeza de tipo tóxico (como un casquete en la
cabeza) y también mareos, zumbido de oídos y trastornos del equilibrio. Hay
que recordar que una de las experiencias más desagradables en relación con las
sustancias tóxicas es la borrachera del tabaco que se puede ver tanto con el
consumo de cigarrillos como con el de cigarros (tabaco). Es bueno recordar también
que cada cigarrillo contiene de 6 a 8 mg de nicotina, cada tabaco unos 120 mg y
que la dosis que produciría la muerte en un sujeto si se le administrara de una
vez en el torrente circulatorio sería de 60 mg. Afortunadamente un porcentaje
alto de la nicotina no puede ser absorbido, en dependencia del grado de acidez o
alcalinidad del tabaco y de la costumbre de absorber o no el humo, aunque debe
saberse que el tabaco negro ( que es el de mayor consumo) se absorbe y pasa a la
sangre a través de la mucosa de la boca, lo que implica que ese frecuente decir
de algunos fumadores "a mí no me hace daño porque no absorbo el
humo" no es otra cosa que un autoengaño basado en el desconocimiento de
esta realidad. EFECTOS
SOBRE EL APARATO GENITOURINARIO Aunque
el tabaco facilita por disminución de las defensas locales ante las bacterias,
las infecciones de riñones y vejiga, es indiscutible que el efecto más
importante es el de disminuir la erección, por su efecto tóxico a nivel del
cerebro, al que se suma el efecto bloqueador de la médula espinal y la
disminución del aporte de sangre a los cuerpos cavernosos del pene, que son
como tubos poco elásticos que aumentan su dureza sobre la base de la sangre que
les llega durante la estimulación sexual. El caso de nuestra historia inicial
recuperó totalmente su capacidad de erección 2 meses después de superar su hábito
de fumar. OTROS
EFECTOS NEGATIVOS SOBRE LA SALUD Si
reconocemos el daño que produce el tabaco en un organismo adulto en plenitud de
desarrollo para enfrentar diferentes agentes dañinos del medio, qué no ocurrirá
en el de un niño y más en el de un feto en desarrollo dentro del vientre de su
madre. Entre los últimos aspectos conocidos está el nacimiento con bajo peso y
los abortos repetidos y, además, una nueva modalidad de daño al futuro niño
que se denomina teratogenia conductual, expresada no precisamente por
deformidades en los órganos internos, cráneo y cara, sino por trastornos del
comporta miento que los hacen niños nerviosos, irritables o impulsivos, y a
veces con dificultades de la inteligencia. Como
si todo esto fuera poco, hace unas décadas surgió, después de estudios
investigativos japoneses, el concepto de fumador pasivo, éste no es más que
una persona que no fuma, pero que convive con un fumador o está cerca de él en
su trabajo o en diferentes actividades donde con frecuencia inhala humo
desprendido mientras el otro fuma. Así se vio que las esposas de los fumadores
corren mucho más riesgo de presentar cáncer pulmonar que las esposas de
personas que no fuman y también que los hijos de padres fumadores tienen 2
veces más frecuencia de enfermedades respiratorias como bronquitis y asma que
los niños de padres no fumadores. En
anteriores estudios realizados, la proporción de personas encuestadas que
informaron conocer efectos dañinos del tabaco fueron: cáncer en general, 30 %;
cáncer de pulmón, 16 %; otros trastornos respiratorios, 12 %; enfermedades del
corazón en general, 5 %; infarto cardíaco, 0,8 %; afecta el embarazo, 1,3 %.
Estos resultados llaman la atención si se tiene en cuenta que nuestro pueblo
tiene una alta información sobre problemas de salud, aunque en la época en que
se realizó este estudio (8 años atrás), todavía muchos médicos de
diferentes países, no especializados en la materia, desconocían el efecto
perjudicial sobre la vida sexual. (22),(23),(24),(25).(26) ¿COMO
SE PREVIENE EL HABITO DEL TABACO? Conocidos
estos efectos del tabaco cabría preguntarse ¿por qué la gente fuma? y también
¿por qué se produce tabaco? La respuesta debíamos buscarla en las tradiciones
populares, en la capacidad de imitación de unas personas con otras, en factores
económicos y en el desconocimiento hasta fecha relativamente reciente de muchos
efectos dañinos que hoy son totalmente reconocidos. Parece que aún informados
de sus acciones perjudiciales, muchas personas se despreocupan, pues piensan que
éstas podrían ocurrir a largo plazo y hacen razonamientos como "bueno, mi
abuelo fumó y vivió hasta los 90 años" (pero ya sabemos que el promedio
de los fumado res vive 15 años menos que los que no fuman) o utilizan chistes
como "voy a dejar de fumar para morir con los pulmones sanos", esta no
es más que una forma de subestimar la cuestión tirándola a broma. Se
ha reconocido mundialmente que la mayor supresión del consumo ha ocurrido
precisamente en los médicos y estudiantes de medicina, que durante su trabajo
cotidiano son frecuentes testigos de las funestas consecuencias del hábito de
fumar. La
prevención debía empezar con el ejemplo de los padres, con el control mundial
de la propaganda del tabaco (una de las más desarrolladas del mundo) y por el
desarrollo de una actitud de rechazo al hábito que debía sustentarse sobre
todo, en la existencia del fumador pasivo, quien podría plantear; si decide
usted dañar su salud hágalo, pero por favor no fume donde pueda dañar a
otros. La invitación a fumar por parte de adultos a personas jóvenes es otro
mecanismo que debía evitarse, aunque incuestionablemente el recurso más
efectivo al nivel mundial ha sido la elevación del precio del tabaco y la
continua campaña de información y persuasión con la población. ¿COMO
LIBERARSE DEL HABITO UNA VEZ ESTABLECIDO? Mark
Twain comentaba: "¿Quién dice que dejar de fumar es difícil? Yo he
dejado de fumar unas 150 veces". Debemos reconocer que se trata de un hábito
que demanda un esfuerzo personal importante para ser superado y a veces requiere
del esfuerzo simultáneo del fumador y del equipo médico, pero a los
profesionales de la salud nos resulta muy doloroso ver que muchas veces la
interrupción total del consumo sólo se logra después de haberse instalado una
complicación como el infarto al miocardio, ya que aunque esto es fundamental
para evitar nuevos infartos, lo ideal es dejar de fumar a tiempo; con el propósito
de ayudar a quienes tomen esa decisión, revisaremos los aspectos esenciales de
algunas técnicas para eliminar esta peligrosa costumbre. El
primer aspecto es reconocer que no existe tóxico alguno que sea más fuerte que
la decisión firme de un ser humano. El segundo, reconocer que los efectos
nocivos no sólo deben valorarse en lo referente a la pérdida de la salud y la
posibilidad de muerte, sino también en lo que significaría una muerte temprana
para nuestros seres queridos (sobre todo los hijos), ya que es bueno recordar
que el consumo de sustancias tóxicas es a fin de cuentas una conducta a la que
tenemos que oponer nuestro sentido de responsabilidad. (27),(28). Existen
además varios recursos especializados para controlar el hábito del tabaco
cuando los esfuerzos personales no cristalicen con el éxito, existen
tratamientos más especializados, que desde luego requieren la atención médica
directa como son la
Acupuntura, Recursos aversivos, etc. Teniendo
en cuenta los factores psicosociales como premisa del hábito de fumar de la
adolescencia y las implicaciones para la salud realizamos nuestro estudio con el
objetivo de trabajar en función de estos factores que en este sector
poblacional constituye uno de los principales problemas de salud. OBJETIVOS: OBJETIVO GENERAL: OBJETIVOS ESPECIFICOS: MÉTODO CARACTERÍSTICAS DE LA INVESTIGACIÓN. Se
realizó una investigación observacional descriptiva par determinar los
factores psicosociales y de toxicidad que repercuten sobre la salud de los
adolescentes fumadores en los consultorios 20-01 y 20-02 del área de salud
“Piti Fajardo” del municipio
Las Tunas, en el periodo septiembre 2003 a enero del 2004. UNIVERSO Y MUESTRA. El
universo y la muestra estuvo
integrada por los 72 adolescentes fumadores del área objeto de estudio. METÓDICA: Para
el cumplimiento de los objetivos propuestos se realizo una exhaustiva revisión
bibliográfica del tema a través de los materiales existentes en las
bibliotecas del centro Provincial de Higiene y Epidemiología y de la Facultad
de Ciencias Medicas así como la búsqueda automatizada de información en el
Centro Provincial de Información, a
partir de ello se diseño un cuestionario el cual permitió la obtención de los
datos necesarios para satisfacer los objetivos planteados en el estudio, el
mismo fue aplicado por los autores de forma anónima e individual a los
adolescentes que conformaron la muestra, la información se recogió de forma
manual, para su análisis se utilizó el porcentaje como medida resumen para
variables cuantitativas, confeccionándose un conjunto de cuadros de vaciamiento
para su presentación. (Ver Anexo). Criterio
de Inclusión: Adolescente fumador de ambos sexos (Adolescencia: etapa que
trascurre desde la pubertad (12 ó 13 años
hasta los 19 años) que manifestara su consentimiento de participar en la
investigación. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS. En
cuanto a la distribución de los adolescentes que fuman según el sexo, podemos
observar que hay un predominio del sexo masculino representado por un 66,6 %
sobre el femenino el cual presentó un 33,3 %. El grupo de edad de de mayor incidencia es de 16 a 17 años con un 59,7 %. (Cuadro
1) José
A. Bustamante plantea que el adolescente se esfuerza porque su persona sea
diferenciada y reconocida, principalmente
el adolescente masculino que su desarrollo comienza de uno a dos años más
tarde que en la hembra y como mecanismo defensivo ven el hábito de fumar como
la forma de obtener mayor personalidad de representar el sexo. Los resultados
obtenidos coinciden también con otros trabajos (20, 22, 25 y 26) En
cuanto a la distribución de los adolescentes que fuman según la edad de
iniciación encontramos que el 55 % (40 sujetos) inician el hábito entre los 12
y 15 años y siguiendo por ese orden con un 26,1 los
que inician el hábito entre los 16 a 17 años.(Cuadro
2) Estos
resultados coinciden con otros trabajos (2, 5, 8,26) que plantean que las edades
de 12 a 17 años como clave de iniciación del hábito de fumar ya que en esta
etapa el joven muestra un mayor deseo de aceptación social y una natural
curiosidad por los hábitos del adulto, también en muchas ocasiones su mejor
amigo o el grupo con que se reúne tiene este hábito o muchas veces teniendo
como poderoso modelo a los profesores y
en la casa a los padres y hermanos mayores, donde estos pueden determinar la
creación de futuras actitudes con respecto al tabaco ya que en ocasiones hasta
ellos mismos estimulan a iniciar este hábito toxico. Al
analizar los resultados referidos al lugar de iniciación del hábito de fumar,
encontramos que la inmensa mayoría de los adolescentes estudiados, el 83 % comenzaron en las escuelas, similares resultados
obtienen en los trabajos citados (18, 19).(Cuadro
3) Consideramos que estos resultados encontrados se deben al tiempo de
permanencia en los centros escolares de los adolescentes a esa edad, el pobre
control de los padres sobre los hábitos de sus hijos en el hogar y a los
sistemas educativos anteriores que aunque siempre han tenido presente la
preocupación por la salud de los escolares se ceñían a acciones preventivas
como vacunas, exámenes buco dentales y ofrecían información donde su
contenido era sobre la higiene personal, enfermedades infecciosas y prevención
de accidentes, considerando sólo la salud como la ausencia de enfermedades por
invalidez y no teniendo en cuenta los componentes psicológicos y sociales. En
la distribución según el grado de escolaridad de los investigados, observamos
que los preuniversitarios representan el 79,2 % del total de
sujetos estudiados, seguidos de los
de nivel secundario con 20,8 %. Estos datos nos demuestras que en la
adolescencia temprana donde prevalece el nivel secundario y preuniversitario hay
una menor capacidad de interiorización y análisis de la repercusión que tiene
el hábito de fumar por la poca madurez que presentan características más
alcanzadas por la adolescencia intermedia y tardía que le permite tener un
grado mayor de receptividad y concientización ante cualquier problema y dentro
de ellos el hábito de fumar. (Cuadro 4) El
comportamiento según la ocupación de los encuestados fue de la siguiente
forma: estudiantes 86,1 % y trabajadores 8,3 % coincidiendo con el Boletín de
la Sociedad Panamericana (6) que plantea que la ocupación es un factor que
puede influir con frecuencia a que muchas personas se inicien como fumadores,
pero en nuestro caso coincide también con lo resultados de los trabajos
referidos (18, 19) pues en esta importante etapa de la vida la mayor parte de
los adolescentes en nuestro país se encuentran estudiando.(Cuadro
5) Pensamos
que estas variables también dependen del grado de urbanización o ruralidad de
la comunidad, el modo de vida que se desarrolla y las opciones que se le
presentan al adolescentes todo esto unido a las numerosas y continuas campañas
realizadas por el Ministerio de Salud Pública de nuestro país y el trabajo
realizado en las áreas de salud y en los centros educacionales por el Médico y
Enfermera de la familia con los grupos específicos donde ya están recogiendo
como fruto mejores resultados. Al
valorar la cantidad de cigarrillos fumados por día por los adolescentes objetos
de estudio, encontramos que el mayor por ciento (un 47,2 %) fuma de 11 a 15
cigarrillos al día, 22 fumadores consumen de 6 a 10 para un 30,6 %, 14
fumadores de 16 a 20 cigarrillos para un 19,4 % y dos fumadores 1 a 5
cigarrillos para un 2,8 %. Consideramos que si tenemos en cuenta el tiempo que
llevan fumando donde observamos que el 44,4% lleva de 2 a 8 meses y que el 30,5%
lleva de 9 a 12 meses 22 y el 25,1% más de un año, y el desconocimiento manifestado
por los encuestados acerca de los daños que trae para la salud el fumar,
esto ya constituye una importante
conducta de riesgo a tener presente para su atención. (Cuadros
6 y 7) Si
tomamos en consideración lo que se ha puesto de manifiesto en varias
investigaciones realizadas, el vínculo
entre el tabaquismo y el riesgo de violencia y a la propia violencia, el uso del
tabaquismo en los adolescentes y jóvenes puede
ser el primer paso que lleve al consumo de alcohol, marihuana y otras drogas más
potentes. También se ha encontrado que en adolescentes que fuman existe mayor
tendencia a tener relaciones sexuales sin protección en una proporción de 2 a
1 con respecto a los que no fuman (9). Estudios científicos muy serios permiten
establecer que cada cigarrillo consumido por un fumador habitual, reduce en 9
minutos su vida, ya que los fumadores como promedio viven 15 años menos que los
que logran alcanzar las personas no fumadoras. (18) Al valorar los efectos
descritos del cigarro sobre los diferentes aparatos y sistemas del organismo: en
primer lugar su significado como productor de cáncer del pulmón, que resulta
el más frecuente, seguido del cáncer de la laringe (es bueno saber que el 95 %
de los que padecen cáncer del pulmón y el 90 % de los que presentan cáncer
laríngeo son fumadores de hasta 2 cajetillas diarias). Además, cuando se
combina el consumo de tabaco con el exceso de bebidas alcohólicas, las
posibilidades de presentar cáncer en la lengua, la faringe, el esófago y el
estómago son muchas veces mayores. El cáncer del labio en el fumador de pipa
expresa dramáticamente el significado del calor derivado de la combustión del
tabaco y se ve también con gran frecuencia en quienes fuman los cigarrillos
hasta consumirlos casi totalmente (Thompson R; 1988). Al
observar los resultados obtenidos al cuestionar a nuestros adolescente fumadores
acerca de la presencia en ellos de algunos síntomas que pueden ser causados por
este dañino hábito, tenemos que 60 adolescentes refirieron vértigos para un
83,4 %, la tos estuvo presente en el 55,6 %, expectoración presentó el 41,7 % , la falta de aire fue referida por un 27,8 % ,
manifestación de cansancio en el 44,5
%, estos fueron los síntomas más representativos al exponerse al cigarrillo,
esto nos alerta acerca del daño que ya le pudiera estar ocasionando a su salud
el habito de fumar. (Cuadro 8) Se
ha demostrado que la acción irritante del humo y la reducción de la llegada de
la sangre para alimentar los tejidos, en contacto con el humo, son los
principales responsables de la bronquitis crónica del fumador con la tos
productiva. Hoy se sabe que el 25 % de las muertes por enfermedades de las
arterias y el corazón están determinadas por el tabaco, en el caso de las
afecciones cardiovasculares el factor de mayor importancia es el efecto de la
nicotina que libera sustancias como la cortisona (que eleva la presión
arterial, aumenta la frecuencia con que late el corazón y contrae todas las
arterias del organismo) y, como si esto fuera poco, la nicotina bloquea el
consumo de oxígeno por el músculo cardíaco y aumenta el nivel de grasas en la
sangre, grasas que después se acumulan en las paredes de las arterias estrechándolas
y endureciéndolas. Todas
estas condiciones determinan la arteriosclerosis temprana de los grandes
fumadores (a veces desde los 30 años de edad) y la frecuencia 5 veces de
infartos del miocardio y otros órganos, así como de lo que popular mente se
conoce como embolias (accidentes vasculares encefálicos). También al inicio
del consumo puede tenerse la sensación de aislamiento de preocupaciones y
tensiones, el verdadero efecto del tabaco es de tipo excitatorio y por ello
determina ansiedad, temblores, trastornos de la concentración, dolores de
cabeza de tipo tóxico (como un casquete en la cabeza) y también mareos,
zumbido de oídos y trastornos del equilibrio. CONCLUSIONES. RECOMENDACIONES: REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1.
Ribero Muñiz J. Tabaco su Historia en Cuba. Tomo I. La Habana 1964. 2.
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1996. 430 ps. 5.
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Salud en América Latina. 1998. OPS 6.
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Mayo 1991. 7.
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Promocionar los Productos Tabaquismos. American can soc. 1996: 31 8.
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Tabaco en EE.UU. Revista Panamericana de la Salud. 1998: 1(6) 470. 9.
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riesgo. Trabjo de terminación de residencia para Optar por el Título de
especialista en MGI. 1994. 16.
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deshabituación del Hábito de Fumar. Trabajo de terminación de Residencia para
Optar por el Título de Esp. En MGI. 1996. 17.
Nápoles Umpierre N. J. Comportamiento del Hánito de fumar en la
Facultad de Ciencias Médicas de Las Tunas. Trabajo de terminación de la
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Tabaquica en el Área de Salud del Consultorio 14 de junio T.T.R. para Optar por
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consumo de cigarrillos en la línea base y eficacia de un programa para dejar de
fumar. Rev Esp Drogodepend 1991;16(4):277-84. 28.
La técnica de reducción
gradual de la ingestión de nicotina y alquitrán: una revisión. Rev Esp
Drogodepend 1992;17(2):75-91. ANEXOS: CUADRO
1. Distribución según edades y sexo Edades Masculinos Femeninos Total No. % No. % No. % 12-15 12 16,6 3 4,1 15 20,8 16-17 24 33,3 19 26,3 43 59,7 18-19 12 16,6 2 2,7 14 19,4 Total 48 66,6 24 33,3 72 100
Fuente: Encuestas. CUADRO
2. Distribución según edad de comienzo del hábito Edad
de comienzo No. % 12-15 40 55,6 16-17 19
26,4 18-19 13 18,0 Total 72 100
Fuente:
Encuestas. CUADRO
3. Distribución según lugar de inicio del hábito Lugar
de inicio No. % Hogar 6 8,3 Escuela 60 83,3 Centro
laboral 6 8,3 Total 72 100
Fuente:
Encuestas. CUADRO
4. Distribución según escolaridad. Escolaridad No. % Secundaria 15 20,8 Preuniversitario 57 79,2 Total 72 100
Fuente: Encuestas. CUADRO
5. Distribución según ocupación. Ocupación No. % Estudiante 62 86,1 Trabajador 6 8,3 Ama
de casa 2 2,7 Desvinculado 2 2,7 Total 72 100
Fuente: Encuestas. CUADRO
6. Distribución según cigarrillos consumidos diariamente. Cigarrillos
Consumidos No. % De
1 a 5 2 2,8 De
6 a 10 22 30,6 De
11 a 15 34 47,2 De
16 a 20 14 19,4 Total 72 100
Fuente: Encuestas. CUADRO
7. Distribución según tiempo que lleva fumando. Tiempo con el hábito No. % De
2 a 8 meses 32 44,4 De
9 a 12 meses 22 30,5 Más
de un año 18 25,1 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||