Monografias | Resumen de la investigación en la salud mental de los adolescentes y jóvenes víctimas de la violencia socio - política de las comunidades de Cangallo, Montenegro y Huanta II de la zona alta de San Juan de Lurigancho

Resumen de la investigación en la salud mental de los adolescentes y jóvenes víctimas de la violencia socio - política de las comunidades de Cangallo, Montenegro y Huanta II de la zona alta de San Juan de Lurigancho

Resumen: Fines: Diagnosticar y caracterizar la situación de la salud mental de los adolescentes y jóvenes de las comunidades de Cangallo, Enrique Montenegro y Huanta II de la zona alta de San Juan de Lurigancho. Desarrollar una propuesta de abordaje y proponer un sistema integral de indicadores como herramienta metodológica que permita monitorear a nivel poblacional.

Publicación enviada por Gilbert


 

Ø   Fines de la investigación.

 

Diagnosticar y caracterizar la situación de la salud mental de los adolescentes y jóvenes de las comunidades de Cangallo, Enrique Montenegro y Huanta II de la zona alta de San Juan de Lurigancho.

 

Desarrollar una propuesta de abordaje y proponer un sistema integral  de indicadores  como herramienta  metodológica que permita monitorear  a nivel poblacional.

 

Ø   Consideraciones iniciales

 

Existe un grupo minoritario de jóvenes (18%), que presenta un nivel bajo en salud mental.

 

Las dos causas principales que inciden en la presencia de niveles bajos de salud mental son la falta de una red de soporte social adecuada y el riesgo de trastorno emocional elevado.

 

Los grupos más afectados por los bajos niveles de salud mental son los jóvenes pobres, por su carencia de soporte social y las jóvenes mujeres, por sus relativamente elevados niveles de riesgo de trastorno emocional.

 

El segmento juvenil que requiere atención prioritaria en el diseño de iniciativas públicas y/o privadas, destinadas a mejorar los niveles de salud mental, son las jóvenes pobres, particularmente los y las adolescentes. 

 

El mejoramiento de los niveles de soporte social (red de apoyo conformada por la familia, la comunidad local y el Estado), de los jóvenes pobres representa el principal objetivo a abordar por las iniciativas públicas y/o privadas dirigidas al mejoramiento de los niveles de salud mental de la población juvenil.       

 

En relación al tema de la oferta  de Servicios en el ámbito de la salud mental, se constata que éste ha cobrado especial importancia debido a que el tema se ha constituido en una de las principales áreas problemas.

 

En general se constata que en los últimos años ha aumentado el interés por el desarrollo de servicios de salud mental en el nivel primario de atención.

 

Un análisis de la percepción de la atención indica que el sector salud es uno de los peor evaluados.

 

En este sentido, los jóvenes hacen una evaluación negativa de la oferta existente, tanto a nivel cuantitativo (cantidad de recursos disponibles v/s demanda), como a nivel cualitativo (calidad de la atención y pertinencia de los servicios entregados).

 

De acuerdo a los resultados del estudio, existe una distancia importante entre la oferta y la demanda en salud mental juvenil. Si bien actualmente se verifica una baja demanda real y una baja o nula oferta real, aparece un desequilibrio entre las necesidades declaradas por los jóvenes y la oferta real existente.

El concepto de salud mental

 

Algunas aproximaciones consideran la salud mental como un estado de interacción y equilibrio entre los factores biológicos (características genéticas y fisiológicas de los individuos), psicológicos (aspectos cognitivos, afectivos y relacionales), micro contextuales (interacción entre los individuos y sus contextos de participación e integración social), y macro contextuales (condiciones culturales, sociales, políticas, económicas y ambientales del lugar en que vive el sujeto).

 

Otras perspectivas enfatizan los factores sociales, como el género, la clase social y la situación laboral, en el desarrollo del concepto.

 

Para otras perspectivas lo importante es entender la salud mental como un continuo. Uno es el continuo de la salud mental negativa, que va desde la presencia de trastornos y problemas de salud mental hasta la ausencia de síntomas; el otro es el continuo de la salud mental positiva, que va desde un nivel de salud mental mínimo hasta un nivel de salud mental óptimo. Esta perspectiva introduce la idea de propositividad, es decir, la salud mental no es sólo ausencia de trastornos, sino también presencia de capacidades, competencias, fortalezas, etc. Desde la perspectiva de las políticas sociales, permite pensar una estrategia de prevención de la salud mental por un lado, y estrategias de promoción de la salud mental, por otra.

 

Entenderemos la salud mental como “Un estado         de relativo equilibrio e integración de aquellos aspectos conflictivos que conforman el individuo, por lo tanto que la persona tenga buen estado de salud mental implica poder enfermar y tener la capacidad de restablecerse”.

 

La Salud Mental es una condición  y un nivel de funcionamiento social que conlleva dos necesidades: La necesidad de adaptación social y la necesidad de lograr satisfacciones y realizaciones personales.

 

Hay tres actitudes básicas que contribuyen a delimitar el concepto de salud Mental:

·    Como nos sentimos con nosotros mismos

·    Cómo nos sentimos con los demás

·    En que forma respondemos a las demandas de la vida.

 

Algunas de las características que se pueden hallar en una persona Mentalmente sana.

 

v  Están satisfechas consigo mismas.

o   No se sienten presas de sus propias emociones: envidia rabia, temores, amor, preocupaciones, sentimientos de culpa.

o   Posasen la capacidad  para captar las decepciones y fracasos de la vida sin alterarse

o   Su actitud es tolerante para consigo misma y para con los demás

o   Ni sobre valoran ni subestiman sus capacidades y habilidades.

o   Son capaces de percibir que son competentes para enfrentar las situaciones problemáticas

 

v  Se sienten bien con los demás

o   Capacidad de amar y tener en consideración los intereses de los demás

o   Sus relaciones interpersonales se caracterizan por ser duraderas y satisfactorias

o   Les gusta confiar en los demás y sentir que otros confían en ellos

o   Son tolerantes ante diversas e importantes diferencias existentes entre la gente

o   No permiten ser utilizados ni se aprovechan de los demás.

o   Se sienten parte de la comunidad

 

v  Son capaces de satisfacer las demandas que les presenta la vida.

o   Afrontan sus dificultades a medida que se van presentando y a su debido tiempo

o   Aceptan sus responsabilidades

o   Modifican su ambiente cuando es posible y se ajustan al mismo cuando es necesario

o   Poseen capacidad de proyectarse, de planificar para el futuro, enfrentándolo sin temor.

o   Tienen su menta abierta a nuevas experiencias e ideas.

o   Utilizan sus aptitudes y capacidades

o   Se fijan metas reales y alcanzables

o   Pueden tomar su propias decisiones

o   Logran gratificarse cuando ponen lo mejor de sí en lo que hacen

 

Persona mentalmente sana se permite vivir tres tipos de vida:

v  En el mundo social; en el cual entabla relaciones interpersonales.

v  En el mundo interno propio; en el que construye su realidad psíquica, fantasías, imágenes

v  En el área de la experiencia cultural; (arte, filosofías, religiones, mitos,), en el cuál adquieren importancia el “saber Jugar” y el “sentido del humor”

 

Según esta definición, la salud mental no es considerada sólo como un rasgo individual, sino como resultado de las interacciones entre los individuos, los grupos y el medio ambiente. Esta perspectiva, posibilita a nivel de las políticas sociales, la promoción y la prevención primaria en salud mental y, a nivel de la metodología de intervención, la educación para la salud.

 

Consistente con la visión de la salud mental planteada en el marco conceptual, se elaboró un esquema direccional, que permite relacionar dicho marco con los datos cuantitativos entregados en la encuesta, la información cualitativa, el sistema de indicadores para las políticas públicas y las estrategias de intervención en el ámbito de la salud mental.

 

Los estilos de vida expresan los modos en que un joven interactúa con su ambiente social y material. Expresan sistemas de valores, individuales y colectivos, y juegan un rol importante en la conformación de la identidad.

 

Desde el punto de vista de la salud mental negativa, el estilo de vida puede conducir a trastornos emocionales y conductuales severos, a la delincuencia, la adicción y, en algunos casos, al suicidio.

 

Desde la perspectiva de la salud mental positiva, el estilo de vida entrega una identidad sólida, un nivel alto de autoestima, un desarrollo de capacidades, habilidades y competencias psicosociales.

 

Las condiciones de vida se refieren a la situación estructural en cuanto a nivel de escolarización y capacitación, situación de empleo e ingresos, vivienda y salud.

 

Por su parte, el soporte social se refiere a las relaciones humanas en que se intercambia apoyo y solidaridad.

 

Por último, los sistemas de servicios se refieren a la estructura, funcionamiento y calidad de la atención en salud, educación, capacitación, recreación y seguridad.

 

Ø     ALCANCES  FINALES  DE  ESTE  ESTUDIO

 

Para éste estudio de los adolescentes y jóvenes de la zona alta de san Juan de Lurigancho

 

Se empleó un Tes.  De salud mental, que a su vez está subdividido en un subíndice de salud mental positiva y un subíndice de salud mental negativa, los cuales están operacional izados por dos indicadores. En el caso de la salud mental positiva se definieron los indicadores de “bienestar subjetivo” y “soporte social”, y en el de salud mental negativa el indicador que se usa es  “sucesos vitales estresantes”. Las definiciones de estos indicadores son:

 

-      Bienestar subjetivo: calidad del auto concepto con que la persona se evalúa a sí misma.

-      Soporte social: red de relaciones sociales que prestan soporte afectivo y práctico al joven en su vida cotidiana.

-      Sucesos vitales estresantes: situaciones críticas que impactan sobre el equilibrio psicosocial del joven como efecto de la violencia política vivida por los padres, que de una y otra forma influye en el comportamiento de los hijos.

 

A partir de ellos se establece una escala de siete tramos que expresa el nivel de salud mental de los sujetos o grupos. Dado que el modelo conceptualista y operacionalazada la salud mental como una “capacidad”, estos niveles se refieren a niveles de capacidad y van desde un nivel mínimo de salud mental hasta un nivel máximo de ésta.

 

Los resultados obtenidos muestran que la gran mayoría de los jóvenes (82%), presentan un nivel aceptable de salud mental, es decir, poseen una adecuada capacidad para promover el desarrollo de sus potencialidades psicológicas (cognitivas, afectivas y relacionales), y para enfrentar situaciones problemáticas.

 

Un grupo minoritario de jóvenes (18%), presenta niveles bajos de salud mental, y ello está determinado por déficit en las variables de soporte social y probabilidades de sufrir trastornos emocionales.

 

Este bajo indicador en la dimensión del soporte social resulta importante pues muestra que los jóvenes que carecen de una red social estable carecen de protección, tanto emocional como instrumental, frente a sucesos vitales estresantes. Esta carencia de soporte social que se estable es particularmente perceptible en los jóvenes de menores ingresos (un tercio de ellos carece de estas redes).

 

Aparecen diferencias significativas en los niveles de salud mental de hombres y mujeres, notándose la salud mental de las mujeres ligeramente disminuida con relación a la de los hombres.

 

Si bien ellas presentan mejores niveles de soporte social que los hombres, es decir, están mejor dotadas que los hombres de redes de apoyo que operan eficientemente en la resolución de sus problemas, muestran claramente un mayor riesgo de sufrir trastornos emocionales.

 

Esta situación debería ser un primer dato a tener en cuenta para la focalización de políticas sociales; las adolescentes mujeres deben constituir un grupo prioritario para la asignación de recursos destinados a mejorar sus condiciones de vida.

 

En relación al nivel socioeconómico, los resultados muestran el bajo nivel de salud mental de este grupo de jóvenes se debe a las bajas puntuaciones en las dimensiones soporte social y probabilidad de trastornos emocionales. Los jóvenes de sectores medios como es de la comunidad de Huanta II;  cuentan con un nivel de soporte social más alto que los jóvenes de sectores bajos como es de las Comunidades de Cangallo y Enrique Montenegro, lo que implica que cuentan con mejores redes afectivas, sociales  e institucionales para enfrentar su desarrollo personal. En general l@s jóvenes de esta comunidad de Huanta II, aparecen más apoyados por miembros de su red familiar, fundamentalmente los padres, razón por la que se puede pensar que la familia es el soporte más importante de estos jóvenes.

 

A su vez, el acceso de los de Huanta II tiene acceso a recursos institucionales, básicamente no estatales (colegios particulares, CEOS más cercanos a su localidad, Centro de Salud etc.), constituye otro ámbito de soporte social en que se muestran notoriamente superior a los jóvenes de estas 2 comunidades.

Por otro lado, los jóvenes de estrato bajo como de la Comunidad de Cangallo presentan un mayor riesgo de desarrollar trastornos emocionales que los jóvenes de estrato medio.

 

Respecto de la edad, no se encontraron diferencias significativas en los niveles generales de salud mental de los tres grupos etareos estudiados (14-18 años, 19-22 años y 23añosa mas). 

 

A pesar de este resultado general, se encontraron diferencias significativas por edad en las dimensiones de bienestar subjetivo, soporte social y probabilidad de trastornos  emocionales. Los adolescentes  entre 14 y 18 años aparecen con un nivel de bienestar subjetivo menor que los jóvenes mayores de 19 años, lo que significa que en los adolescentes existe una autopercepción más negativa y una autoestima más baja, así como una insatisfacción mayor respecto de la afectividad de su entorno más cercano. Por el contrario, muestran un mejor soporte social que los jóvenes entre 19 y 23 años, lo que implica que poseen una mejor red social, parental, comunitaria e institucional.

 

Se puede plantear que el indicador soporte social está influido por el tipo de estatus adscrito a los más jóvenes, ya que nuestra sociedad se caracteriza por la dependencia económica y afectiva del núcleo familiar. Los jóvenes mayores, en cambio, estarían asumiendo roles de pareja o bien se encontrarían en la etapa de moratoria propiamente.

 

En relación a la dimensión probabilidades de trastornos emocionales también se aprecian diferencias. Los jóvenes entre 19 y 22 años presentan una menor probabilidad de riesgo de trastornos que los otros dos tramos de edad. En el caso de los adolescentes entre 14 y 18 años ello puede estar influido por los cambios a que se ven expuestos, como el egreso de la enseñanza media, el ingreso a estudios superiores o al mercado laboral, en tanto que en los jóvenes entre 23 años a mas , ello se puede explicar por su transición al mundo adulto y la adopción de responsabilidades familiares.

 

En general, se puede concluir que el soporte social y la probabilidad de trastornos emocionales constituyen variables críticas para la salud mental de los jóvenes. Ambas dimensiones aparecen como las más útiles para establecer diferencias entre los distintos segmentos de la población joven.

 

La dimensión de soporte social muestra el valor más bajo entre las dimensiones usadas para construir el índice de salud mental juvenil. Existe evidencia empírica sobre el efecto protector que tiene una red social estable frente a eventuales dificultades, por lo tanto, la carencia o ineficiencia de ésta afecta negativamente la salud mental.    

 

En la dimensión probabilidad de trastornos emocionales se aprecian diferencias significativas por género. Además, si a esto se agrega la mayor probabilidad de sufrir trastornos en los jóvenes de nivel socioeconómico bajo, se tiene que las jóvenes mujeres de sectores pobres deberían ser objetivo prioritario de políticas públicas dirigidas a la optimización del nivel de salud mental.

 

Por otro lado, si bien la ocurrencia de sucesos vitales estresantes no muestra diferencias significativas entre las distintas categorías analizadas, constituye un factor importante al momento de generar políticas orientadas al resguardo de la salud mental de los jóvenes.

 

De acuerdo a la información que aportan los jóvenes, los sucesos vitales estresantes que habían vivido o que podían llegar a vivir se concentran mayoritariamente en los referidos a sucesos biográficos con la familia en lo que se alude a la violencia política vivida en los años 1980-94; con secuelas muy fuertes y delicadas entre los miembros de la familia, y sucesos frente a los cuales los jóvenes tiene una baja protección (desempleo, enfermedades). Estos resultados muestran la necesidad de generar mayor soporte social entre los jóvenes, especialmente en los espacios institucionales, como son el ámbito laboral y la atención en salud.

 

De la información aportada por este instrumento, se desprende que:

-      Los niveles de bienestar subjetivo y la experiencia de sucesos vitales estresantes presentan niveles relativamente homogéneos entre las distintas categorías de la población joven analizada (sexo, nivel socioeconómico y edad).

-      El soporte social y el riesgo de trastornos emocionales constituyen las dos principales dimensiones que explican la baja en el índice de salud mental.

-      Estas dos últimas dimensiones señaladas constituyen las dos principales dimensiones a considerar en un esfuerzo focalizador dirigido a los segmentos juveniles que presentan generalizado, sino más bien puntual a algunos casos donde se llega a la adicción. El carrete permite romper la rutina y disminuir la presión de un entorno familiar y escolar muy exigente.

 

 

 

 

 

EL INSTRUMENTO DE MEDICIÓN

     Para éste estudio se utilizó una tes de salud mental, guías de entrevista, observación, focus grup, historias de vida. Y principalmente la convivencia con la población.

 

TEST DE EVALUACIÓN DEL NIVEL DE  SALUD MENTAL

Este instrumento ha sido diseñado  con el fin de medir el grado  y /o nivel  del estado  mental que tienen l@s adolescentes y jóvenes  de  Cangallo,  Esmeralda de los Andes Huanta II, y Enrique Montenegro.  Te pido que contestes  con total sinceridad.

COMUNIDAD:..........................................................................................................................................

Nombres y apellidos:....................................................................................................................................

Edad:--------------- Sexo: ----------------------Grado  de Estudios:----------------------------------------------------

Lugar de Procedencia de los padres:.............................................................................................................

I.         EL SOPORTE SOCIAL.

Elige la respuesta  que mejor se ajuste  a tu comportamiento

 

v            

v     Rara vez

v     A veces

v     Casi siempre

1)                  Le ha sucedido que olvide procedimientos como apagar la cocina, cerrar el caño, cerrar con llave, etc.?

v     Nunca

v     Rara vez

v     A veces

v     Casi siempre

2)                  Tiene dificultad para seguir el desarrollo de una  película o un libro?

v     Nunca

v     Rara vez

v     A veces

v     Casi siempre

3)                  Tiene dificultad  para recordar los eventos de la actualidad reciente; por ejemplo, cuál era la trama  de la última  película  a  la que asistió?

v     Nunca

v     Rara vez

v     A veces

v     Casi siempre

4)                  Se ha perdido en lugares conocidos?

v     Nunca

v     Rara vez

v     A veces

v     Casi siempre

 

III.   SUCESOS VITALES  ESTRESANTES.

       

3.     1   ESTRÉS.

Marque sólo una ves cada  pregunta

1)     Se  siente cansado aunque haya dormido ocasionalmente?

1.       Ocasionalmente

2.       Frecuentemente

3.       Algunas veces

4.       Nunca

5.       Casi siempre

2)     ¿Se siente frustrado al tener que realizar sus labores diarias?

1. Ocasionalmente

2. Frecuentemente

3. Algunas veces

4. Nunca

5. Casi siempre

3)     ¿Se siente de mal genio irritado o impaciente por pequeños inconvenientes?

1.   Ocasionalmente

2.  Frecuentemente

3.  Algunas veces

4    Nunca

5    Casi siempre

4)       ¿Evitas cualquier situación que requiera de tu tiempo y energía?

1.  Ocasionalmente

2.  Frecuentemente

3   Algunas veces

4   Nunca

5   Casi siempre

5)     ¿Se siente  negativo, inútil o  deprimido o efectuando sus labores diarias?

1.  Ocasionalmente

2.  Frecuentemente

3   Algunas veces

4   Nunca

5   Casi siempre

6)     ¿Ha disminuido su habilidad para tomar decisiones?

1.  Ocasionalmente

2.  Frecuentemente

3   Algunas veces

4   Nunca

5   Casi siempre

7)     ¿Ha desminuido su eficiencia en sus quehaceres diarias?

1.  Ocasionalmente

2.  Frecuentemente

3   Algunas veces

4   Nunca

5   Casi siempre

8)     ¿Sé siente enfermo?

1.  Ocasionalmente

2.  Frecuentemente

3   Algunas veces

4   Nunca

5   Casi siempre

9)     ¿Se siente indiferente ante los problemas o necesidades de otros?

1.  Ocasionalmente

2.  Frecuentemente

3   Algunas veces

4   Nunca

5   Casi siempre

10)¿Se le olvidan las cosas?

1.  Ocasionalmente

2.  Frecuentemente

3   Algunas veces

4   Nunca

5   Casi siempre

11)¿Tiene dificultad en concentrarse?

1.  Ocasionalmente

2.  Frecuentemente

3   Algunas veces

4   Nunca

5   Casi siempre

12)¿Se siente aburrido?

1.  Ocasionalmente

2.  Frecuentemente

3   Algunas veces

4   Nunca

5   Casi siempre

13)Cuándo se pregunta por qué hace sus labores diarias, ¿la única respuesta que se le ocurre es que no hay más que hacer?

1.  Ocasionalmente

2.  Frecuentemente

3   Algunas veces

4   Nunca

5   Casi siempre

14)¿Le duele la cabeza  y siente presión en el pecho?

1.  Ocasionalmente

2.  Frecuentemente

3   Algunas veces

4   Nunca

5   Casi siempre

15)¿Se duerme pensando en sus  problemas  o en lo que hay que hacer mañana?

1.  <