Monografias | La Depresión Infantil: Como identificarlaLa Depresión Infantil: Como identificarlaResumen: Hace unas semanas me llama una madre preocupada porque su niño mostraba una conducta rara y diferente, me decía ella-“Dr. mi nene ha cambiado lo he notado aburrido, sin energía, perdió el interés en sus actividades favoritas, no esta durmiendo ni comiendo bien. Se queja a diario de dolor de cabeza o de estómago y sus estudios se han deteriorado ausentándose mucho de la escuela, casi ni habla con nosotros. Lo noto triste y por todo llora mucho. Definitivamente ha cambiado en este último mes. Hace
unas semanas me llama una madre preocupada porque su niño mostraba una conducta
rara y diferente, me decía ella-“Dr. mi nene ha cambiado lo he notado
aburrido, sin energía, perdió el interés en sus actividades favoritas, no
esta durmiendo ni comiendo bien. Se queja a diario de dolor de cabeza o de estómago
y sus estudios se han deteriorado ausentándose mucho de la escuela, casi ni
habla con nosotros. Lo noto triste y por todo llora mucho. Definitivamente ha
cambiado en este último mes. Esta
madre sin lugar a dudas me estaba hablando de un niño deprimido. Los niños y
los adolescentes pueden sufrir de depresión al igual que los adultos. Se habla
en estos casos de depresión infantil. Esta alteración se presenta de muchas
formas con grados y duración variados. Se define como una enfermedad cuando la
condición depresiva persiste e interfiere con las capacidades y acción de la
persona por más de dos semanas consecutivas. Normalmente todo ser humano hace
depresión en situaciones de maltrato específicas. Lo que es muy importante
considerar tanto para su tratamiento como para su prevención. Estudios
hechos en EE. UU. indican que alrededor del 5 por ciento de los niños y
adolescentes de la población general padece de depresión en algún momento.
Por lo tanto debemos prestarles atención cuando la sintomatología depresiva
persiste e interfiere con su desarrollo normal. Los
niños que han experimentado una pérdida importante o que tienen desórdenes de
la atención, del aprendizaje o de la conducta corren mayor riesgo de sufrir
depresión. Dos son los factores de riesgo más destacados en esta condición.
En primer lugar tiende a presentarse en algunas familias. Y en segundo lugar,
puede haber situaciones de maltrato o de pérdidas específicas. Es así como niños
y adolescentes deprimidos pueden mostrar cambios en su modo de ser habitual.
Aquel que era muy sociable pasa a estar solo la mayor parte del tiempo. O pierde
interés por todo. Y las cosas de que gustaba dejan de agradarlo. Igualmente, en
ocasiones los niños y adolescentes deprimidos pueden manifestar que quisieran
estar muertos o pueden hablar de suicidio. También, tratando de sentirse mejor
pueden recurrir al alcohol u otras drogas. Por
otra parte ocurre mucho que se portan mal en la casa y en la escuela sin que
nadie se dé cuenta de que están sufriendo de depresión porque eventualmente
no parecen estar tristes y se confunde con mala conducta. Algunas veces le
confiesan al maestro o al trabajador social escolar que están tristes o que son
infelices. Debemos
tener en cuenta que constituye un factor de riesgo importante el ser miembro de
familias con disposición a la depresión. Lo que tiene relación con la
incidencia en este cuadro de los factores constitucionales y genéticos. Según
la Academia Americana de Psiquiatría de la Niñez, la depresión en los niños
se puede identificar por los siguientes síntomas, algunos similares a los del
adulto deprimido: -
Quejas frecuentes de enfermedades físicas, p. Ej. Dolor de cabeza o de estómago. -
Pensamientos o expresiones suicidas o actuaciones autodestructivas. -
Sentimientos de desesperanza -Tristeza
persistente, lloriqueo y llanto excesivo -
Sensación de aburrimiento persistente y falta de energía. -
Pérdida de interés en sus actividades preferidas; o incapacidad para disfrutar
de ellas. -
Alteración en los patrones de comer y de dormir -
pobre concentración. -Problemas
para relacionarse con sus pares y familiares. -
Deterioro en los estudios y ausencias frecuentes de la escuela. -
Aislamiento social, comunicación pobre. -
Hablar de o tratar de escaparse de la casa. -
Alta sensibilidad al fracaso y al rechazo. -
Ataques de rabia u hostilidad persistente. -
Baja estima y sentimientos de culpabilidad s
sumamente importante el que los padres y los adultos relacionados con el niño
conozcan esta sintomatología, lo que indudablemente da la posibilidad de una
intervención temprana. ¿QUE
HACER? Primero
que nada entender que este es un trastorno susceptible de ser tratado con éxito.
Además de que, si se tiene algún conocimiento de su dinámica, es posible
incluso que personas sin estudios especializados intervengan con probabilidades
ciertas de lograr una evolución positiva. Los
padres o adultos a cargo de los niños afectados pueden intentar distintas
acciones y se trata básicamente de trabajar sobre las situaciones que afectan
en la depresión que viva el niño o adolescente. Esto nos brinda la oportunidad
de superar esta problema en corto tiempo, es importante hacer todo lo posible
por armar un equipo de trabajo multidisciplinarlo. Es
necesario considerar las principales y más frecuentes situaciones
que ocurren en las depresiones infantiles como las situaciones de pérdida
específicas de personas (duelos y separación), de animales, de cosas
(juguetes, computadores, etc.), en relación a personas individuales como
rechazo y expulsión de grupo, deterioro de la estima en ambientes académicos,
en círculo de amistades, en el seno de la familia.
Trate de evitar lo que estimule sentimientos negativos, disminuya las
expresiones de consuelo al mínimo y sustitúyalas por apoyo y ayuda. Intente
desviar la atención en lo posible de los hechos perturbadores (distraer al niño
con juegos, paseos, reunión con amiguitos o familiares, TV, etc.).Estimule el
desarrollo de méritos valorados en el ambiente de que se trate, estimúlelos a
hacer cosas consideradas útiles que abran la posibilidad de algún
reconocimiento o le permitan a usted felicitarlos por ello. Explorar la
posibilidad de compensación o reemplazo como hacerse de un nuevo animalito,
regalarle otro juguete, compensarlo con expresiones afectivas razonables. Buscar
otras alternativas de satisfacción, otros grupos, otras actividades,
entretenimientos u otras amistades. Podemos estimulándolo a integrarse a otros
grupos en que tenga mejores posibilidades de ser acogido. Lo que puede
realizarse dentro de la misma escuela, vecindario,
o en otros grupos como scouts, o deportes.
Pero como siempre indicamos, solicite
ayuda profesional de inmediato, ya que existen tratamientos específicos para la
depresión infantil. Enviado
por el Dr. Miguel García de Holistic Group, Caguas, Puerto Rico Datos
del Autor: El
Dr. Wilfredo G. Santa, M.D. es psiquiatra de adultos y psiquiatra pediátrico,
graduado del Departamento de Psiquiatría de la Escuela de Medicina de la
Universidad de Harvard, Boston, Massachussets-USA, es además autor de varios
libros de autoayuda y mantenedor de un programa radial de autoayuda que se ha
transmitido a nivel de la Isla durante los últimos 9 años. Sus programas de
radio y artículos de prensa pueden leerse y escucharse en nuestra página de
Internet. Enlace:http://members.fortunecity.com/wilfredosanta/index.htm
Publicación enviada por Wilfredo G. Santa, M.D Contactar http://members.fortunecity.com/wilfredosanta/index.htm Código ISPN de la Publicación EplllAFyFuOoolTJAJ Publicado Saturday 3 de July de 2004 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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