Monografias | La violencia escolar y los profesionales de la salud mental Recorte del tema: "Abordaje de la violencia escolar infantil desde el accionar de un psicólogo y de un psicopedagogo"La violencia escolar y los profesionales de la salud mental Recorte del tema: "Abordaje de la violencia escolar infantil desde el accionar de un psicólogo y de un psicopedagogo"Resumen: Objetivo inicial. Justificación. Marco teórico. Observación de la reunión, de preescolar, entre maestros y padres sobre el tema "Violencia en las aulas". Entrevista a las maestras Gabriela Barón y Aalejandra Nicolosi. Observación de segundo grado. Entrevista a la psicóloga Cecilia Augsburgr. Entrevista a la psicopedagoga del colegio " San Antonio María Gianelli", María del Huerto López. Análisis. 5.
Entrevista
a las maestras Gabriela Barón y Aalejandra Nicolosi 6.
Observación
de segundo grado 7.
Entrevista
a la psicóloga Cecilia Augsburgr 8.
Entrevista
a la psicopedagoga del colegio " San Antonio María Gianelli", María
del Huerto López 9.
Análisis
El objetivo inicial del
presente trabajo se sustenta en la afán de poder comparar cómo ciertas áreas
del campo de la salud abordan una temática harto compleja como la violencia en
los niños. A estos efectos decidí entrevistar a dos agentes de salud como la
psicóloga Cecilia Augsburgr y la psicopedagoga María del Huerto López. Esta
última realiza sus actividades profesionales en el colegio "San Antonio
María Gianelli", y es en esta institución donde se realizaron las
observaciones del segundo grado. A fin de cuentas el objetivo principal que
motiva esta indagación es poder comparar cómo desde diferentes disciplinas se
trabaja con el concepto de violencia. En el programa de la
materia, más específicamente en su "Fundamentación global", se nos
dice: "El Trabajo de Campo en Salud es una primera aproximación en la currícula
a las problemáticas e instituciones de salud, a las formas de planificación en
el área y a la promoción e inserción de un profesional psicólogo...".
Partiendo de esta idea se hace necesario integrar un tercer término, el de
"institución", que sin lugar a dudas logra atravesar toda la dinámica
laboral y profesional de los agentes de salud citados en este trabajo. Como ya
se dijo, María del Huerto López, trabaja dentro de la institución San Antonio
María Gianelli, mientras que Cecilia Augsburgr es ajena a dicho
establecimiento. En mi opinión las diferentes visiones de estas profesionales
ofrecen un importante contraste teórico y metodológico como para comenzar a
pensar qué entienden - desde su praxis diaria - por violencia infantil y cómo
esta última se articula en un espacio institucional. En tiempos de fuerte
crisis social, económica y política, la violencia como forma de comunicación
se extiende por los tejidos sociales. A fin de cuentas he elegido esta temática
dado que desde la cátedra se ha trabajado el eje de la formación del
profesional psicólogo - de la mano de autores como Soforcada - y elegí
"la violencia" como una excusa para indagar a los agentes de salud
sobre su praxis, su compromiso y su nivel de eficiencia para abordar el
sufrimiento de una época. Salud: Según la declaración
concebida en Alma Atta en el año 1978, salud es "un estado de completo
bienestar físico, mental y social, y no es solamente la ausencia de afecciones
o enfermedades, es un derecho humano fundamental. Un máximo nivel de salud es
un objetivos social que compromete a los diferentes estratos del cuerpo
social." Institución:
Este término ha sido
abordado de manera diferente por numerosas escuelas teóricas, desde este
trabajo se partirá de la corriente conocida como "Análisis
institucional". G. Lapassade y R. Lourau son sus principales exponentes. Se
propone propiciar los procesos auto-analíticos y autogestivos circunscriptos
pero tendiendo a su expansión, hasta alcanzar una generalización. Conceptos básicos
de esta corriente son Instituyente-Instituido-Institucionalización,
Analizadores Históricos y Construidos, Demanda-Encargo, etcétera. Insistiendo
particularmente en el Análisis de la Implicación, o sea en las resistencias
económicopolítico-ideológico-libidinales de los agentes analistas a los
procesos autogestivos durante las intervenciones. Propone un perfil de un
intelectual implicado, a diferencia del intelectual partidario o comprometido.
Como dispositivo de intervención tiene preferencia por la Asamblea General
Permanente, en la cual lo no dicho está forzado a expresarse hasta sus últimas
consecuencias transformadoras. Definen institución como
ciertas formas de relaciones sociales, tomadas como generales, que se
instrumentalizan en las organizaciones y en las técnicas, siendo en ellas
producidas, re-producidas, transformadas y/o subvertidas. Viene de la noción de
Psicoterapia Institucional elaborada por Lapassade desde 1940 y dice:..."el
término institución es conservado a pesar de todas las dificultades que
provoca... (es) sobre todo porque este término conserva en el propio uso el
sentido que la etimología le da; su sentido activo de mantener en pie la máquina
social y hasta de producirla (vertiente de lo instituyente) y también vertiente
de lo instituido, no para significar el establecimiento sino porque la noción
de lo instituido remite a formas universales de relaciones sociales que nacieron
originariamente en una sociedad instituyente y que nunca son definitivas sino
que por el contrario, se transforman y hasta pueden entrar en el tiempo de su
ocaso." Se llegó a la idea de que las instituciones serían dispositivos
instalados en el interior de los establecimientos y no los propios
establecimientos: institución, grupo operativo, asamblea, equipos de trabajo,
etcétera. Un concepto fundamental es el de "analizador" que es lo que
permite revelar la estructura de la institución, provocarla, obligarla a
hablar. Escuela Pública:
La "escuela"
emergió en los siglos XV y XVI sobre la base de las instituciones medievales y
es a partir de los siglos XVIII y XIX que comienza a ser objetivado el vínculo
entre la educación de los pueblos y la sociedad en su conjunto. Los procesos de transmisión
de saberes a los que estamos acostumbrados tienen lugar en instituciones, y es
por ello que muchas de sus propiedades se revelan como naturales y ahistóricas.
Interpretamos que las características de la escuela (gratuita, obligatoria, y
laica) no escapan a dicho fenómeno institucional. Según las palabras de
Cullen "la escuela es escuela del saber y de los conocimientos", también
seculariza la producción, distribución y apropiación de éstos
"...definiéndose a sí misma como espacio público, dando a los saberes y
conocimientos universalidad, criticidad, comunicabilidad y, como tal, tiene
significación social." De esta forma se sigue que
la "enseñanza" entendida como práctica social, logra desmitificar
los procesos de transmisión y distribución de los saberes y conocimientos
alienándola de los "templos del saber" y despojándola de la búsqueda
de "esencias". Cullen nos habla de tres crisis que invisten a la
educación de nuestros días, la crisis de lo público en los saberes, la crisis
de lo histórico en la enseñanza y la crisis de lo lúdico en el aprendizaje. Con respecto a la primera,
"... mientras la escuela siga pensándose como templo de saber, como ámbito
para captar esencias o construir representaciones objetivas de la realidad, se
desfasará de su significación social. Porque el saber es hoy la simulación
virtual de la realidad y quien conoce es un sujeto ampliado para imaginar
posibles ". Según el autor la escuela
es el lugar donde los saberes se hacen públicos, y es por ello que es también
en ella donde se sintomatiza la crisis. Para este pensador la llamada
resignificación social de la escuela pasa por la vigencia de lo público,
refiriéndose a saberes que sean orientados para todos sin restricciones ni
jerarquías, y sin expoliaciones de saberes previos. La crisis de lo histórico
en la enseñanza nos recuerda que la escuela es una práctica social concebida
como uniformadora (universalidad sin restricciones) pero también
homogeneizadora (universalidad que supone despojo de saberes previos). Según este autor una de
las maneras de atender a estas problemáticas es denunciando que la escuela
perdió su significación social porque la enseñanza se normalizó, y puede
recupera su significación cuando logra dialectizar la normalización del saber
con las innovaciones. (En ese juego de oposiciones que se da lugar en los
aspectos transformadores y conservadores de la institución escolar). Tomando las palabras del
autor debemos pensar la institución escolar como una vigencia de lo público:
como espacio social del conocimiento, como vigencia de lo histórico: en la práctica
social de la enseñanza y como vigencia de lo lúdico: en el tiempo de
aprendizaje. Entendemos que educar en
el sentido pleno de la palabra, implica dos operaciones que, aunque distintas,
se entrelazan en una simbiosis que apunta a lo que queda del sueño moderno, es
decir, una sociedad que progresa linealmente al tercer estadio de la humanidad,
el "positivo". Un primer objetivo es el "instrumental", que
en líneas generales intenta que los educandos se hagan acreedores de
conocimientos considerados como útiles y válidos. Un segundo objetivo es el de
formar un "sujeto" civil, social, moralizado, adaptado, y capaz de
desenvolverse humanamente en las complejas redes sociales. Debemos considerar que
estamos en una época de declinación de las instituciones tradicionales y que
el valor de la palabra está decayendo como límite y tratamiento de la acción.
Por lo tanto, en un mundo donde la palabra amenaza con tener cada vez menos
sentido, resuena en una menor capacidad de "lazos de convivencia" y en
un aumento de las acciones violentas, incluso de las sanciones. Agresividad: El marco teórico que he
decidido utilizar para abordar el concepto de "agresividad", comprende
autores como Sigmund Freud y Jaques Lacan. El "Diccionario de Psicoanálisis"
de J. Laplanche y J.B. Pontalis define la agresividad en Freud como "El
conjunto de tendencias que se actualizan en conductas reales o fantasmáticas,
dirigidas a dañar al otro, a destruirlo, a contrariarlo, a humillarlo, etc. El
psicoanálisis ha concedido una gran importancia a la agresividad, señalando
que actúa precozmente en el desarrollo del sujeto. Esta evolución de las ideas
ha culminado en el intento de buscar para la agresividad un substrato pulsional
único y fundamental en el concepto de pulsión de muerte." Freud, en su carta a
Einstein, sitúa la existencia de una "pulsión de odio" en el hombre
y argumenta que es en vano intentar suprimir tales inclinaciones y propone
"desviarlas" de su fin. ("El Porqué de la Guerra"). La siguiente cita:
"Homo homini lupus" (Baltazar Gracián. "El Criticón"),
significa "El hombre es un lobo para el hombre", y es tomada por Freud
y Lacan en sus diferentes escritos. En "Función del psicoanálisis en
criminología", Lacan expone que no se debe suponer en el hombre una
disposición natural y biológica para el advenimiento de la agresividad y de la
violencia. Por otro lado, Konrad
Lorenz, en su libro "La Agresión", sitúa que si el lobo mata es para
sobrevivir, para alimentarse. Por el contrario, la ferocidad del hombre no esta
a favor de la vida, sino en contra de sí mismo y de todas las especies. Esta es
una temática que adquiere un papel central en las producciones lacanianas que
van desde el periodo de 1936 hasta 1950, concepción que es fuertemente
solidaria con la de Freud. Sostiene que la agresividad está presente en actos
aparentemente afectuosos como en actos violentos, para articular dicha afirmación
se sitúa desde el concepto de ambivalencia de Freud. En su ya consagrada teoría
tripartita de los registros - Real, Simbólico, Imaginario - Lacan sitúa la
agresividad en la relación dual entre el Yo y el semejante. En el "Estadio
del espejo" el infante - de seis meses a dieciocho - ve su reflejo en el
espejo como una totalidad, como una guestalt , como una ilusión de unidad
propia del plano de lo imaginario. Esta imagen que el espejo le devuelve hace
contraste con sus aferencias propioceptivas, con sus sensaciones de "cuerpo
fragmentado", con la falta de maduración psicomotriz de su cuerpo real.
Esta tensión entre estos dos polos es experimentada como agresiva, puesto que
la "completud" de la imagen especular es amenazada por la desintegración
y la fragmentación. Esta tensión se resuelve al identificarse con la imagen
especular, esto es la llamada identificación primaria que abre las puertas de
lo imaginario y da nacimiento al Yo Ideal. Sin embargo, podemos introducir
cierta relación ambivalente es este proceso, dado que también existe un
componente erótico que es la atracción que ejerce tanto esa imagen, como la
que nos devuelven los otros. Para poder ilustrar cual
es la acepción que compartimos del concepto de agresividad, hemos optado por
citar directamente a estos autores. "La verdad oculta
tras de todo esto, que negaríamos de buen grado, es la de que el hombre no es
una criatura tierna y necesitada de amor, que sólo osaría defenderse si se le
atacara, sino, por el contrario, un ser entre cuyas disposiciones instintivas
también debe incluirse una buena porción de agresividad. Por consiguiente, el
prójimo no le representa únicamente un posible colaborador y objeto sexual,
sino también un motivo de tentación para satisfacer en él su agresividad,
para explotar su capacidad de trabajo sin retribuirla, para aprovecharlo
sexualmente sin su consentimiento, para apoderarse de sus bienes, para
humillarlo, para ocasionarle sufrimientos, martirizarlo y matarlo."
(Sigmund Freud. "El malestar en la cultura"). "La existencia de
tales tendencias agresivas, que podemos percibir en nosotros mismos y cuya
existencia suponemos con toda razón en el prójimo, es el factor que perturba
nuestra relación con los semejantes, imponiendo a la cultura tal despliegue de
preceptos. Debido a esta primordial hostilidad entre los hombres, la sociedad
civilizada se ve constantemente al borde de la desintegración. El interés que
ofrece la comunidad de trabajo no bastaría para mantener su cohesión, pues las
pasiones instintivas son más poderosas que los intereses racionales. La cultura
se ve obligada a realizar múltiples esfuerzos para poner barreras a las
tendencias agresivas del hombre, para dominar sus manifestaciones mediante
formaciones reactivas psíquicas. De ahí, pues, ese despliegue de métodos
destinados a que los hombres se identifiquen y entablen vínculos amorosos
coartados en su fin; de ahí las restricciones de la vida sexual, y de ahí
también el precepto ideal de amar al prójimo como a sí mismo, precepto que
efectivamente se justifica, porque ningún otro es, como él, tan contrario y
antagónico a la primitiva naturaleza humana" (Sigmund Freud. "El
Malestar en la cultura"). Entrando en el plano de la
agresividad y del niño tanto Freud como Lacan, han de coincidir en que el niño
se ha vuelto un objeto de abuso. (Tanto de autoridad, como de violencia y de
sexo). Por su lado, Freud, enuncia que si los niños eran tratados como
"Tabú", era para protegerlos de esas tendencias agresivas, pero de
todas formas eso no ha de ser un garante que asegure que esa veneración -
"His Majesty the Baby" - se transforme en su contrario. Encontramos el
denominador común de la ambivalencia, ese vinculo que se aferra tanto al amor
como al odio y que no escapa a la realidad situacional de los niños de hoy. OBSERVACIÓN
DE LA REUNIÓN, DE PREESCOLAR, ENTRE MAESTROS Y PADRES SOBRE EL TEMA
"VIOLENCIA EN LAS AULAS" Introducción: Para dirigirme al
establecimiento "Gianelli" donde realicé la mencionada observación
debí atravesar primero la escuela privada el "Huerto", de la que la
primera depende. Es notable la diferencia tanto de la disposición estructural
como el nivel socioeconómico de los alumnos que concurren a una u otra. Por
ejemplo, en cuanto al espacio, el patio del Huerto es mucho más amplio que el
del Gianelli, debiendo los alumnos de éste último turnarse para salir a jugar
en el recreo, por no tener la capacidad de albergar a todos en el mismo. Mientras esperaba que la
reunión de preescolar tuviera comienzo, aguardé en el patio donde pude
observar a los niños jugando en el recreo. Llamó poderosamente mi
atención la manera en que los chicos "jugaban", ya que corrían
excitados golpeándose unos a otros e insultándose. Después de unos minutos,
se acercaron algunas docentes que me preguntaron el motivo la visita, al
comentarles, enseguida comenzaron a señalarme a los "chicos
violentos", sus nombres acompañados de sus historias familiares, relatando
episodios, etc. Terminado el recreo, me
acompañaron hasta el aula donde la reunión tendría lugar. Los padres
empezaron a llegar, y por último lo hizo la directora, quien comunicó que el año
entrante se dictaría en la institución una escuela para adultos, es decir para
aquellos padres u otros familiares que no hayan finalizado la primaria o la
secundaria, o simplemente para quienes quisieran repasar los contenidos de las
mismas, todo esto sin costo alguno y con la mayor discreción posible. Ya que
comentó que algunos padres se angustiaban por no poder acompañar a sus
hijos en el proceso de aprendizaje, al no tener los conocimientos suficientes
para hacerlo. Luego las maestras dieron
los detalles para la fiesta de fin de año, la fecha de ésta dependía de la
del Huerto, debido a que se llevaría a cabo en las instalaciones de la misma.
Era evidente el esfuerzo de las maestras por minimizar los costos de los trajes
que los niños utilizarían en dicha fiesta. A continuación para dar comienzo a
la reunión, la directora leyó un poema, y luego de un breve resumen acerca de
la situación por la que está atravesando el país, le pidió a los padres que
tratasen de mantener al margen a los niños de los problemas que eran asunto de
los mayores. Y que si tenían algún problema con ella o con las docentes que
era con ellas con quienes debían hablar y no con los pequeños, ya que los
mismos podrían angustiarse mucho por ser tanto la madre como la maestra sus
primeros objetos de "amor" . Al finalizar de hablar la directora
abandonó el aula, y a cargo de ésta quedaron las maestras, quienes comenzaron
a dialogar sobre el problema que era motivo de dicho encuentro, a saber, la
"violencia en la escuela". Respecto a ésta, enunciaron que se
hacía más frecuente y que los insultos eran cada vez más graves, y que de algún
lado los niños los aprendían. A lo que los padres respondieron, que la
"televisión" era la principal responsable, que los dibujos animados
eran cada vez más violentos. Y que los chicos "llegaban de la
escuela muy alterados." Las maestras finalizaron
la reunión, pidiéndoles a los padres que conversaran con sus hijos acerca de
esta problemática. ENTREVISTA
A LAS MAESTRAS GABRIELA BARÓN Y ALEJANDRA NICOLOSI -
¿ Qué tipo de violencia se da en las aulas? -
Física y psíquica, los chicos maltratados maltratan a los demás. Hay dos
casos de chicos golpeados. -
¿ Qué hace la institución frente a esto? -
Tenemos una psicopedagoga que nos orienta, puntualiza los casos y realiza
entrevistas, y de acuerdo con el problema, los deriva a un psicólogo,
psiquiatra o fonoudiólogo. La directora escucha, deriva, les pide a los padres
los estudios, y éstos no los traen por que son dejados. La escuela es un depósito
de chicos, muchos padres son policías y ni los vemos. -
¿ Sufrieron algún tipo de agresión? -
Sí, verbal por parte de los padres, insultos sin motivo alguno. Hay chicos que
inventan cosas sobre nosotras y los padres reaccionan frente a ello. En una ocasión una alumna
me dijo: "A mi mamá, mi papá la agarró del cogote y la quiso ahogar en
la bañera". Yo pensé que era una mentira de la nena, viste que por ahí
los chicos fantasean, pero cuando vi a la madre tenía moretones en los brazos.
Cuando le pregunté que le había sucedido, me contó que su marido le pegaba.
Enseguida le pregunté, ¿Cómo puede ser que te dejes pegar de ésta manera?, a
lo que respondió " no me queda otra, no tengo trabajo ni estudios, me
aguanto por mis hijos". -
¿ No pensaste en intervenir? -
Realmente si, pero estamos desprotegidos por la escuela, el ministerio, no nos
respalda, no se hacen cargo. De esto debería encargarse un asistente social. Y
creo que la escuela privada contiene y la pública no. -
¿ Cuáles cree que son los disparadores? -
Hoy en día los chicos se enteran de todos los problemas de los padres, de la
falta de trabajo, etc. Los chicos con violencia familiar la trasladan aquí, los
chicos no tienen hábitos de higiene, de alimentación, no tienen claro el
horario escolar. La posición de los padres es cómoda, se desligan de la
educación, quiere que nosotros los eduquemos. -
¿ Qué propuestas aportarías para solucionar este problema? -
Por el momento en la escuela hacemos charlas manejadas por la directora, y el
otro día una doctora midió y peso a los chicos. -
¿ Ha habido un aumento de los casos de violencia en la actualidad, respecto a años
anteriores? -
Sí, por supuesto. Antes el agredir era sin querer, ahora juegan a agredirse, es
mutua. Tengo que dirigir para que no se peleen. Esta generación es el resultado
de muchos cambios que nos imponen, no preocuparse, no prevenir, es la época
"light". Hay que tener en cuenta que las madres son cada vez más jóvenes,
y hay muchas madres solteras. INTRODUCCIÓN: Apenas llegué a la
escuela era más que evidente que los niños se encontraban en las aulas, ya que
a diferencia de la primera vez que concurrí, el silencio predominaba en la
misma. Me dirigí a la dirección, donde la directora del establecimiento, Ana
María Di Giura, se encontraba en presencia de un niño. Momentos más tarde,
tomé noticia de que ese niño es "Damián", uno de los jóvenes
alumnos rotulados como "niño problema" . El motivo de su visita a la
dirección, lugar que le es más que familiar, es por haber golpeado a uno de
sus compañeros. Durante el transcurso de dicha conversación Damián decía: -"Yo vengo a estudiar
y no a estar en la dirección", a lo que la directora preguntó -
"Entonces, ¿porqué le pegás a tus compañeros y a la maestra?, él
contestó -"No sé", y la directora preguntó -¿Desayunaste,
almorzaste? -"Sí", respondió él. -¿Tu mamá te pegó? , No. Damián es un nene de ocho
años, que según lo que me informaron su madre es una ex - policía, ex
precisamente porque la jubilaron de la fuerza policial por razones psiquiátricas.
Aparte de Damián concurren a la escuela dos hermanos más, con problemas de
conducta también. Fue él quien me llevó hasta el aula de segundo grado, donde
esta observación sería llevada a cabo. La maestra les estaba enseñando
la multiplicación, las tablas, todos participaban a excepción de Damián que
no realizaba los ejercicios, estaba distraído. Luego comenzó a propiciar
insultos. Está parado sobre el banco constantemente y distrae a su compañero,
Franco, quien pinchó con un lápiz la nariz a Damián, que al gritar la maestra
lo retó diciéndole "Esa no es forma de jugar, esperá hasta el recreo, a
lo que él respondió "No, porque falta mucho para el recreo". A los
minutos eructó, la maestra le dijo "¿Querés que me enoje?, y él contestó
"Enojate si querés", a lo que ella respondió "Me parece que vas
a venir a la reunión conmigo y te vas a sentar al lado de tu mamá".
"No porque mi mamá no viene", fue su respuesta. Luego la maestra se retiró
porque debía concurrir a la reunión de padres, a cargo del grado quedó una
practicante, que saturó de actividades a los chicos. Damián continuamente
quiere llamar la atención, para lograrlo eructa nuevamente, y dice "El
otro día estaban todos con armas, esposas, granadas, bombas, cuchillas", y
vuelve a insultar. Cuando la maestra lo reta, llama a su amigo para que
presencie ese momento. Franco, su compañero de
banco, ríe porque sus pares se equivocaron al realizar un ejercicio. Damián grita "No
tengo ganas de hacer nada", unos instantes más tarde, "Mi mamá toma
cerveza y vino con naranja". A la reemplazante le
resultó un poco difícil controlar a los chicos, ya que éstos corrían de un
lado a otro. Al ver esto, Damián ordenó y amenazó a sus compañeros para que
se sienten, y si no le obedecían los golpearía. Minutos más tarde llegó
la bibliotecaria para ayudar a mantener un poco el orden, se sentó junto a Damián;
quien cuando la "seño" preguntó cuanto era 2x4, contestó 12. Y la
maestra le dice "Damián no confundas a tus compañeros", a lo que él
responde "Yo creí que era así". Luego pasó al pizarrón por
voluntad propia, y realizó el ejercicio correctamente, cuando regresó a su
lugar se paró arriba del banco. Una niña me trajo su cuaderno para que lo
observáramos, Damián al presenciar este hecho hizo lo mismo. Luego golpeó en
la cabeza a uno de sus compañeros, tiró a otro al suelo y eructó nuevamente
por tercera vez. Frente a esto, la maestra le dijo "Éste no es el lugar
para eructar", a lo que él responde "¿Cuál es el lugar para
eructar? Una de las nenas respecto
de Damián me comenta, "No lleva a corregir las cosas, nos pega a
todos". La bibliotecaria dice
"Con el desorden no se puede aprender, el silencio es salud". Damián
le pide que le copie en su cuaderno y luego se sienta al lado nuestro. La señora antes
mencionada agrega "El amor va salvar al mundo, hay que ser cortés en la
vida". Y dice "La figura del maestro se ha desvalorizado, y si estos
niños no tienen límites en algún lugar hay que ponérselos, este chico Damián
es hiperactivo y debería estar en tratamiento". Al sonar el timbre, que
enunciaba el comienzo del recreo, los chicos corrieron hacia el patio, en donde
jugaron tirándose hacia el piso bruscamente. Al finalizar éste, cuando subían
para dirigirse hacia el aula, Damián arrebató la cartera, que una de las
docentes llevaba y la arrojó por las escaleras. La bibliotecaria, ante este
episodio, le dijo "Damián eso no se hace, los hombres deben ser
caballeros", a lo que él responde "Yo no soy un hombre, soy un
nene". ENTREVISTA
A LA PSICÓLOGA CECILIA AUGSBURGR -¿Cuáles son sus puntos
de contacto con la violencia escolar y desde que lugar puede opinar? - Yo soy psicóloga, he
hecho una especialización en educación y trabajo en la docencia en la facultad
en una cátedra que se llama psicología educativa. Allí uno de los problemas
en el análisis específico del área de la educación es la violencia, se
trabaja y se aborda controlada por la práctica institucional. -¿Qué entiende usted por
violencia? - Me parece que en general
es difícil plantearse un concepto de violencia. Lo entiendo como el uso, el
ejercicio de poder como mecanismo de dominación, de sometimiento de otro o de
otros eludiendo que el otro también es una persona que puede manifestar sus
deseos, su voluntad, reaccionar. Esto me parece que es la violencia en sentido más
genérico, ese uso indiscriminado de poder. -¿Cuáles son los
indicios que puede ver en chicos con características violentas? -A veces son características
fenoménicas, lo que pasa es que me haces una pregunta en la que dan por
supuesto que yo puedo adjetivar a un niño como violento. En las características
que yo pienso el problema, hacen que en general yo tome distancia de esa posición,
es obvio que en el sentido común qué hace que un niño pueda ser adjetivado
como violento, que pegue, que conteste, que se mueva en exceso, que no respete
normas, que grite. Pero esto te lo puedo decir hacia cualquier persona violenta. Me parece que no hay que
adjetivar a un chico como violento en el ámbito escolar. Mi punto de partida en
el trabajo es distinto, en general, ese es el modo como se expresa en la escuela
el pedido. Tenemos uno, dos, diez o veinte niños violentos que no sabemos qué
hacer con esos chicos. Yo prefiero pensarlo en
una perspectiva institucional y pensar que los sujetos son moldeados y
producidos en el interior de las instituciones. -¿Cuál es la manera de
proceder suya dentro de la institución? - Ante la presencia de los
llamados niños violentos yo, en general, les propongo primero que me describan
qué es lo que pasa, que te describan con sus palabras, que sean lo más
elocuentes posibles, cuáles son las situaciones que se dan, en qué contexto se
dan, qué explicaciones ellos le encuentran, a quienes involucran en esas
situaciones, cómo las resuelven ellos, quién te hace el pedido. Me parece que eso va
abriendo a una contextualización del problema a pensar qué involucramiento
institucional hay, qué involucramiento de la familia. Si lo pienso, pienso que
cualquier situación de violencia, cualquier episodio solo puede ser pensado y
explicado en el marco de un funcionamiento y una dinámica institucional en la
cual se origina, no centrado sobre los individuos, ni con explicaciones de carácter
individual. Yo no trato a los chicos,
hago siempre un abordaje de carácter institucional y grupal. Puede haber
situaciones en las que a lo mejor hace falta un trabajo individual, en ese caso
se les sugiere una derivación o un trabajo específico. Puedo dar un ejemplo: en
una escuela media donde se nos consulto porque había un chico que, a juicio de
la dirección , se drogaba y eso se traducía en situaciones de violencia, pérdida
de control. Se pensaba que el chico podía estar yendo drogado a la escuela. Nosotros indagamos cómo
se producía eso, en que situaciones eso había pasado, cómo había sido
visible para la escuela y qué respuesta estaría dando la institución, la que
planteaba una sanción que significaba la expulsión del chico. Ya habían
intervenido con apercibimientos previos que no habían modificado esta situación. Nosotros trabajamos eso,
lo que significaba introducir una respuesta violenta a una situación en la que
ellos juzgaban como violenta. Lo que hicimos fue problematizar esa situación y
los mecanismos con los que la institución responde frente a esa situación. Eso
derivó, fue interesante porque no siempre en las instituciones hay mas o menos
permeabilidad para involucrase, digamos, lo que nosotros apuntábamos era a
involucrar al conjunto de compañeros, de padres y dirección en el problema. No
a decir el problema lo tiene ese nene, ese chiquito es el que se droga, decir
bueno, qué tenemos que ver nosotros con este problema y que podemos hacer. Ese fue un trabajo muy
lindo de las experiencias que tuve, ya que se resolvió muy bien, no siempre
sucede así. Lo que nosotros trabajamos
es la necesidad de cuidado que requería ese chico, es decir, cómo la escuela
respondía de modo inverso a lo que el chico necesitaba. Visualizarlo con relación
a sus relativos rasgos de fragilidad que hacían que todos debamos poner énfasis
en el cuidado de él. Entonces se comunicó a los padres, porque la dirección
flexibilizó su posición, pero había una fuerza bastante importante de los
padres de los demás chicos que lo veían como la oveja negra que podía
contagiar a los demás. Siempre se tiende a
expulsar, y así van pasando los chicos, porque siempre encontrás a quien
expulsar, siempre alguien se hace cargo de ocupar ese lugar. Esta es un poco la
idea de que la institución va moldeando a los sujetos, y los sujetos también
nos advenimos a ocupar ese lugar, hay cuestiones subjetivas que intervienen allí
que no podemos desconocer, el problema es si nosotros pretendemos que todo el análisis
se reduce a la subjetividad de ese joven. Esto derivó en la
construcción con los padres de un reglamento de convivencia escolar, luego eso
se trasladó a los adolescentes, porque la fuerza de exclusión venía de los
padres no de los compañeros. Generar mecanismos de convivencia que permitieran
cuidar a aquellos que no pueden cuidar de sí, entonces, cómo captar ese chico
en función de integración, cómo reforzar sus lazos sociales de amistad con
sus pares. Esto fue resultado también de intervención profesional. Esto, así como yo les
digo, pasa también cuando hay una jovencita embarazada en la escuela y ésta
decide expulsarla, pasa con el chico que no aprende, con el que pega.
Seguramente, yo no desconozco que el niño grita, pega o dice malas palabras, el
tema es cómo se produce y cómo institucionalmente se significa eso. Ahí es
donde digo yo me hago cargo de esta cuestión, de aceptar esta designación de
que el niño es violento. Pero veamos cómo son evaluados los chicos, cómo son
contenidos en la escuela, cómo se da el espacio del aula, qué mecanismo de
convivencia. Qué pasa con ese chico que es violento ahí, por qué es violento
en el patio, si es siempre violento. Pensarlo como un síntoma institucional que
se encarna en personas. -¿Qué hay detrás de un
niño que pega, insulta o amenaza? - En verdad hay una idea
previa a que la violencia está ligada a situaciones económicas y yo discrepo
con eso. No creo que la violencia sea un patrimonio de los pobres, me parece que
hay distintas formas de violencia, algunas simbólicas, otras físicas, pero que
una no la hace mejor que a otra. Si nosotros entendemos que la violencia es la
agresión física, bueno a lo mejor eso es expresión de un grupo social, hay
otros grupos que presentan situaciones de violencia de otro modo, entonces también
depende de cómo los significamos nosotros, qué entendemos por situación
violenta. A mi juicio, ideológicamente,
pienso que la beneficencia es una forma de hacer violencia, es una forma
violenta de relación social. Yo le doy a otro lo que a mí me sobra. El tema es que la
violencia es una construcción cultural, esto es lo que quiero decirles, qué se
significa cómo violento y qué no depende de nuestros marcos valorativos, que
pueden ser religiosos, ideológicos, sociales. Pero es un marco valorativo,
entonces es un punto importante para trabajar, qué decodifico como violento y
qué no. Si yo hace mucho que no
voy a una escuela cuando llego al patio de cualquiera digo, estos chicos se están
matando pero son juegos habituales para la maestra. Nosotros también tenemos
que ser respetuosos de las valoraciones de las personas con las que trabajamos,
no se trata de imponer nuestros valores, pero sí se trata de tener capacidad de
analizar qué valoración está haciendo la institución para ver en qué punto
eso entra en conflicto. En general, las
instituciones concentran las situaciones de violencia en un sector, en algún
turno, la dinámica institucional es muy eficaz en la producción de eso. Con
los chicos repetidores forman un grado y lógicamente a ese grado le meten presión
y lo comprimen; seguramente van a saltar niveles de conflictividad mucho más
alto que si vos repartís los espacios de sostenimiento sobre diversos sectores. Cuando nosotros miramos en
términos fenoménicos conductas, porque el pegar, el agredir no son mas que
conductas, podemos hacer un análisis absolutamente conductista y entonces
trabajamos sobre aquel que ejecutó esa conducta mal, ese es un enfoque. En mi
perspectiva eso es insuficiente, a mí me parece que hay que pensar esos
episodios en el marco de dinámicas institucionales, y ahí entra en juego todo,
qué sucede con esos docentes, por qué fueron elegidos para trabajar allí y no
en otro lado, cómo son adjetivados esos chicos y vistos por sus pares, cómo se
ven ellos mismos. A mí me parece que no se puede separar la violencia del aula,
de la dinámica institucional, de las condiciones actuales; el aula vendría a
ser lo visible de una situación que es mucho más amplia. -¿Qué hay detrás de una
institución? -
Normativas institucionales, lo que nosotros denominamos como lo instituído, en
relación de que trasciende al establecimiento mismo. Hay elementos de carácter
religioso que intervienen sobre el funcionamiento escolar, situaciones económicas,
políticas y sociales que atraviesan a los grupos familiares, si trabajan, cuáles
son sus recursos económicos, simbólicos, culturales, recreativos, si siguen
yendo al club o no pueden pagarlo más, si se quedan solos porque los padres
trabajan y comen lo que pueden. Hay condiciones de
regulación del espacio familiar y del espacio social que están por fuera de la
escuela y que son más amplios y que la escuela no puede desconocer. Condiciones
contractuales de los docentes, que tienen que ver con sus horas de trabajo, con
su salario, que nos torna mas o menos dispuesto para enseñar. Cómo trabaja la
escuela la realidad externa, cómo colabora en introducirla y saber que esa
realidad existe. Siempre va a haber niños
que no se avengan a los mecanismos institucionales, me parece que hay que pensar
en enfoques preventivos, no asistenciales, dispositivos grupales,
institucionales que se antepongan a la emergencia del problema, que después se
aparece como consecuencia individual que puede ser muy seria. ENTREVISTA
A LA PSICOPEDAGOGA DEL COLEGIO " SAN ANTONIO MARÍA GIANELLI", MARÍA
DEL HUETO LÓPEZ -¿Qué entiende usted por
violencia? - Podemos usar algunos sinónimos
que se notan en la vida cotidiana, agresividad. Yo hace años que trabajo en
escuelas, y no son lo mismo las situaciones que se generan ahora con las que se
generaban antes. Se nota que hay un incremento de violencia. Yo creo que la violencia
pertenece a conductas desajustadas, provocadas por otros desajustes. Cuando uno
observa concretamente en la vida cotidiana donde se ve muchísimo la agresión
en los chicos. El tipo de agresión que se amenaza hoy a nivel de vida
cotidiana, es muy significativo en el trato no solo dentro de la escuela sino en
el trato de todos lados. Los tipos de relación personal están muy impregnados
de agresión, creo que tiene que ver que nosotros, los seres humanos, estamos
violentados por otras cosas y no estamos contenidos los adultos en esta sociedad
y de repente aparecen los chicos como muy agresivos. Hay todo un sistema de
convivencia que es lo que fomenta y provoca esa agresividad, es decir, la agresión
es un ingrediente de la vida normal, digamos, el ser humano tiene que tener un
cierto ingrediente para sobrevivir, un límite de agresión y por eso a la
persona no se la puede rotular de perverso, por supuesto incide en lo singular,
no todas las estructuras son iguales, pero que hay un contexto que favorece,
no me cabe ninguna duda. Todo lo problemático que
se ha generado a partir de la tecnología del conocimiento. Yo creo que todo el
avance científico es un poco generador de todo esto, porque es como que hubo un
avance muy grande en esos aspectos y la humanidad no ha progresado a la par, en
otras cuestiones que pueden equilibrar, como son valores, como son las vivencias
éticas, que son cuestiones que quedaron olvidadas. -¿Cómo ve esta agresión
de los chicos a los profesores? - Yo pienso que los chicos
se atreven a más cosas que antes porque se vive en clima de mayor libertad,
tienen otros tratos con los padres y de hecho lo van a tener con los adultos de
la escuela. Yo creo que la escuela puede hacer una mirada de que los chicos están
pasando una etapa adolescente, y están buscando un límite, lo que sucede, es
que en la casa no hay limites, los mismos padres consultan y preguntan que
decirles. Antes es como que la familia tenía respuestas claras a algunos casos,
o por los menos había decisiones tomadas basadas en principios, en tradiciones.
Pero en este momento es como que la familia es un barco a la deriva, si hay
familia, hoy está mayormente desintegrada y por allí de pronto, los niños son
muy chicos para enfrentar situaciones solos, aceptar que los padres no están
juntos, y además algunos padres no pueden mantenerlos, se van a vivir con los
abuelos, tíos. Hay casos patéticos de abandono, pero primeramente los adultos
pasaron por ese abandono. Para mí es fundamental poder lograr un poco la
presencia de valores pero es complejo. - ¿Cómo actúa la
escuela cuando se presentan casos violentos? - En general la modalidad
es la misma que cuando se trabajan otras problemáticas. Por supuesto tampoco
hay montado todo un personal para lograr un excelente resultado ante estos
casos. Se trata de conectarse con la familia, incluso se hacen derivaciones,
consultas. Cuando se consulta a un profesional de afuera de la institución,
tratamos de mantenernos en contacto con ellos, armar una red de contención para
el chico y para la familia. Hay un caso bastante
complejo con un chiquito y una mamá, ésta ha hecho todos los intentos de venir
a las entrevistas, de participar del seguimiento que se hace en la escuela. Pero
a la par no es gente que pueda decir voy a recurrir a profesionales. En este
caso hemos consultado a la supervisión del Ministerio, se está haciendo un
seguimiento conjuntamente entre la escuela, la familia y el Ministerio. Esta
escuela se caracteriza por ser muy contenedora, esto es lo que percibe uno
cuando hace las entrevistas de ingreso. En el caso de este nene, yo le planteé
a la mamá como profesional que creía que ese nene por circunstancias
familiares, por ser en su casa mayoría de mujeres, le dije por qué no
cambiarlo a un colegio donde sean más hombres que mujeres, no como se da en
nuestra institución, por ahí se va a sentir más a la par, va a encontrar
figuras de referencia más acorde a lo que él necesita, un poco para equilibrar
ya que su padre está ausente. - ¿Cómo se manifiesta
esa violencia? - Con muchísima
violencia, primero con los compañeros y ahora con la maestra. Los maestros están
my preocupados y buscan ayuda en la dirección. - ¿Qué hay detrás de un
chico violento? - Yo le he dicho a la mamá
que algo nos quiere decir, porque algo le está pasando. Nosotros también
evaluamos que este nene tiene problemas auditivos, por allí los papas tampoco
son sinceros. - ¿Qué pensás que hay
detrás de una institución que tiene chicos con problemas de conducta? - Las instituciones
escolares tienen los chicos que hay en el mundo de hoy, no hay chicos
especiales. Yo creo que el tema de la violencia en el mundo de hoy es harto
significativo y visiblemente observable por cualquiera que no se especialice en
nada. Un chico que toma en su casa como referente de comunicación la violencia,
vienen con ese modelo a la escuela y lo reproduce en la escuela. (Borrador) El material empírico
recolectado en el campo, a saber, entrevistas, observaciones formales e
informales, analizadores naturales y construidos, son parte de las herramientas
con las cuales se comenzará la investigación. El objetivo principal de este
trabajo es el de indagar y comparar dos practicas diferentes de la salud en
relación a la violencia en ámbitos escolares, institucionales. Luego de explícitar
el marco teórico, es decir, definir desde qué campos teóricos estamos
hablando y qué conceptos consideramos pertinentes para articular los datos empíricos,
creo que el problema que motiva esta indagación comienza a tomar forma. Desde los inicios de la
escuela, ésta fue pensada como un ente homogeneizador, contenedor y reproductor
de clases sociales, o al menos así fue proyectada por las clases sociales
dominantes. Además de otros aspectos, fue apuntada a satisfacer determinadas
necesidades sociales del momento, como ser la capacitación mínima que se
requería en la etapa de la Revolución Industrial para poder desempeñarse en
determinados trabajos. La función de la escuela
hoy no ha cambiado demasiado, al menos desde el plan educativo que pretenden
imponer los gobiernos de turno insertos en un plan del sistema imperante que
apunta a mantener la reproducción de los intereses de algunas clases sociales. En este aspecto la
disciplina juega un papel importante, especialmente en el sentido del
sometimiento, de la imposición de normas a cumplir, y aún del rechazo y la
descalificación de aquellos conocimientos populares significativos que
cuestionen o contradigan las normas que pautan lo que se debe o no aceptar,
hacer, decir. La metodología con que se
encara la corrección y encausamiento de la disciplina está fundamentalmente
orientada por una concepción conductista del castigo o la recompensa. Partiendo
del simple hecho de que se evalúe con diversos grados de calificación la
conducta del alumno, en vez de trabajar y pensar la conducta mediante informes y
estrategias más dinámicas y transversales. El discurso institucional
y escolar del que fui testigo, se potenciaba en argumentos pedagógicos en donde
los verdaderos niños no encuentran su lugar. Me refiero a que las características
de la currícula no son lo suficientemente motivadoras como para captar esa
energía que caracteriza a la niñez, y poder volcarla en un proceso dialéctico
que los beneficie. La dialéctica es un método, es una búsqueda a partir de un
juego de opuestos, es una disputa que debe centrarse un poco más hacia el campo
del "sujeto político", es decir, un sujeto con derechos civiles en el
presente. Los discursos contemporáneos deben socavar las bases que sustentan y
significan al "sujeto mediado" por el discurso escolar, y deben hacer
que los estereotipos fluyan, que pierdan esa rigidez que los define, según las
palabras de Enrrique Pichon Riviere. Un "sujeto pedagógico" es una
fachada que oculta tras de sí una cualidad de los niños, nos referimos a su
calidad de individuos políticos, con derechos y obligaciones en el presente. El
significante "pedagogico" nos remite a los diferentes discursos que
atraviesan a los niños y que despojan de valor sus palabras, en tanto son niños
y no han alcanzado la "madurez". Escuchamos: "Damián
eso no se hace, los hombres deben ser caballeros", a lo que él responde
"Yo no soy un hombre, soy un nene". Más tarde: "Éste no es el
lugar para eructar", a lo que él responde "¿Cuál es el lugar para
eructar?." Resulta evidente que en
estas situaciones hay un ser que se expresa, que dice algo y que no es escuchado
por el discurso escolar. Sus respuestas son inteligentes, rápidas y no hacen
mas que afirmar su estatus de sujeto político, está diciendo que sabe escuchar
y que eso que escucha no es de su interés. Es realmente un "problema"
peligroso que puede "contagiar" a los demás niños, hay que sacárselo
de encima, hay que expulsarlo, estigmatizarlo y aplicar sobre él todo el rigor
de la disciplina escolar. Esta lectura es la que se percibe en el
"campo", junto con otras construcciones propias de la dialéctica
entre los padres, docentes y niños. No es que se desconozca la importancia del
medio familiar en niños como Damián, sino que habría que involucrar mas a la
institución y apuntalar que las relaciones que se establecen dentro de esta,
están reguladas por preceptos violentos en sí mismos. En el presente trabajo
de campo pude corroborar una situación que a modo de microclima, es una metáfora
de lo que puede suceder en estratos más amplios de la sociedad moderna. Me
refiero a la extraña situación de la escuela "San Antonio María
Gianelli" cuya dependencia edilicia repercute en la organización de las
actividades de la Institución "Nuestra Señora del Huerto". Una escuela privada que
alberga una publica es en si un hecho que es susceptible de engendrar
agresividad. Alumnos que tienen primacía por sobre otros, disponibilidades
edilicias diferentes y estos son hechos que no podemos omitir. Cecilia Augsburgr
hablaba de "Pensarlo como un síntoma institucional que se encarna en
personas", y creo que esta forma de interacción contiene en sus lazos más
íntimos algo de violencia, algo de discriminación. Otro punto en el que se
vislumbran ciertos espacios de conflictos refieren a la relación que involucra
a maestros y padres. "Los padres quieren que nosotros en cinco horas les
eduquemos a sus hijos", dicen los maestros. Los niños absorben de sus
hogares la agresividad y la vuelcan en el colegio, los niños inventan cosas
sobre nosotras, la televisión y los videos juegos los excitan y los violentan.
Y como estudiante de Psicología me pregunto, ¿Acaso las relaciones
institucionales no definen y enmarcan los parámetros en los cuales se van a dar
todo el conjunto de relaciones? ¿Qué efecto se pueden suponer en un niño que
es llamado a "no confundir a sus compañeros"? ¿Porqué una docente
dice que "...la escuela privada contiene y la pública no?. En primer lugar analizaré
la entrevista con la psicopedagoga María del Huerto López, esta última se
mostró muy atenta y cordial con los fines de la entrevista. Esta ultima, fue
realizada en la escuela en el turno de la mañana. Su concepto de violencia se
engloba dentro del campo de la agresividad física y psíquica entre los sujetos
y denuncia un sensible aumento en las manifestaciones agresivas de los niños y
de la sociedad en su conjunto. Según sus propias palabras, se podría ubicar la
génesis de estos comportamientos a partir de la "tecnología del
conocimiento". A este respecto dice: "Yo creo que todo el avance científico
es un poco generador de todo esto, porque es como que hubo un avance muy grande
en esos aspectos y la humanidad no ha progresado a la par, en otras cuestiones
que pueden equilibrar, como son valores, como son las vivencias éticas, que son
cuestiones que quedaron olvidadas." Tomando este párrafo como referencia
se pueden deslindar varios puntos para su análisis. En primer lugar trae a
escena el problema de la "pérdida de valores", el olvido de las
costumbres éticas y el aflojamiento de los lazos familiares. Es importante
recalcar que esta profesional trabaja para las dos escuelas, "Nuestra Señora
del Huerto" que es católica y privada y que a su vez alberga a otra en su
interior, me refiero a la escuela "San Antonio María Gianelli", de
tipo pública y laica. Sin lugar a dudas el discurso de los valores proviene de
una línea de pensamiento religioso, el cual atraviesa la práctica profesional
e institucional de la entrevistada. Hay una nostalgia por las tradiciones
perdidas, por la disminución de del poder coercitivo del discurso religioso,
hecho que ya F. Nietzsche denunciaba a fines del siglo XIX con su frase
"Dios ha muerto". En mi opinión, creo que
se puede sintetizar el concepto de violencia de María del Huerto como el
resultado de un exceso de libertad, una falta de límites por parte de la
instancia parental y por una merma del poder de la familia tradicional que se
manifiesta en una falta de respuesta frente al avance tecnológico. En mi opinión
esta visión descuida muchos aspectos importantes del fenómeno de la violencia
y sobredimensiona otros tantos, como el de la incidencia de la tecnología. Un
factor que no se debe menospreciar es que los vertiginosos avances de la ciencia
han modificado profundamente el estilo y el ritmo de vida de los modernos. Estos
cambios muchas veces no están acompañados de procesos reflexivos y
legislativos acorde a sus exigencias, y de esta forma se crean ciertos vacíos
legales y éticos. Partiendo de un principio del Derecho, se dice que primero
debe existir un conflicto y sobre él se comenzará a legislar, de esta forma
las regulaciones siempre son posteriores al núcleo problemático. De todas
formas, no me parece correcto situar la problemática de la violencia sobre
tales ejes, no debemos olvidar que estamos en presencia de un fenómeno
multideterminado que responde a muchas variables al unísono. Otro factor que quisiera
traer a consideración es que la institución como campo normativo y regulador
no se hace explicito en el discurso de María del Huerto, circula por la bajo,
está latente, implicito. La problemática de la violencia se descubre como
ajena a los lineamientos que define el marco escolar y creo que este es uno de
los puntos nodales que separan esta visión con la de la psicóloga Cecilia
Augsburgr. Otro aspecto sobre el cual
fue entrevistada la psicopedagoga fue sobre cómo actúa la escuela frente a los
"casos violentos". A este respecto María del Huerto decía: "En
general la modalidad es la misma que cuando se trabajan otras problemáticas.
Por supuesto tampoco hay montado todo un personal para lograr un excelente
resultado ante estos casos. Se trata de conectarse con la familia, incluso se
hacen derivaciones, consultas. Cuando se consulta a un profesional de afuera de
la institución, tratamos de mantenernos en contacto con ellos, armar una red de
contención para el chico y para la familia." En este párrafo se puede
constatar las limitaciones en materia de salud mental en los establecimientos
educativos de carácter público en nuestro país. La profesional relata que no
hay disponible un personal numeroso ni capacitado para el abordaje de estas
situaciones y que se trata de ayudar a los niños y sus familias por medio de la
interconsulta. Hacia el final de la
entrevista María del Huerto me relata que esta institución se caracteriza por
ser "contenedora" y comenta el caso de un niño, el cual se presenta
como problemático: "En el caso de este nene, yo le planteé a la mamá
como profesional que creía que ese nene por circunstancias familiares, por ser
en su casa mayoría de mujeres, le dije por qué no cambiarlo a un colegio donde
sean más hombres que mujeres, no como se da en nuestra institución, por ahí
se va a sentir más a la par, va a encontrar figuras de referencia más acorde a
lo que él necesita, un poco para equilibrar ya que su padre está
ausente." En esta intervención se puede ver que la institución no es tan
"tolerante" con los niños problemáticos, en ultima instancia se está
recomendando la expulsión de un alumno bajo otros pretextos. En segundo lugar,
desde una perspectiva puramente lacaniana, se podría criticar la noción del
"padre ausente" en la historia de este niño. Tomando en cuenta los
tiempos del Edipo en Lacan, en especial el segundo, se realza la idea de que lo
importante en la función paterna no es la presencia física de este, sino más
bien que la madre transporte en su discurso la palabra mediada del padre y de
esta forma realizar un corte vital en la estructuración de todo sujeto. No
pretendo abrir juicio de valor sobre la intervención de esta profesional dado
que no conozco el caso en forma exhaustiva, de todas formas creo que la resolución
que se tomó con el niño merecería una indagación más profunda. De sus
dichos se desprende la noción de que el niño podría "equilibrar" la
falta paterna en un establecimiento en donde el numero de niños primara sobre
el de las niñas. Mas allá del caso particular de este niño, creo que este
concepto de equilibrio es impreciso y probablemente esté descuidando muchos
factores que convergen en el síntoma del "niño violento". Por último, la entrevista
culmina con la pregunta: ¿Qué pensás que hay detrás de una institución que
tiene chicos con problemas de conducta? María del Huerto respondió del
siguiente modo: "Las instituciones escolares tienen los chicos que hay en
el mundo de hoy, no hay chicos especiales. Yo creo que el tema de la violencia
en el mundo de hoy es harto significativo y visiblemente observable por
cualquiera que no se especialice en nada. Un chico que toma en su casa como
referente de comunicación la violencia, vienen con ese modelo a la escuela y lo
reproduce en la escuela." Sin lugar a dudas este es un fragmento muy rico
en contenido, en primer lugar es verdad que las instituciones escolares trabajan
con niños de una aldea global, sin embargo existen diferencias que no se deben
menospreciase. En segundo lugar, estoy en desacuerdo con la idea de que no
existen los niños especiales, y es en este punto en donde radica una de las
diferencias más importantes entre el psicoanálisis y otras psicoterapias
modernas, a saber, el afán de restituir su especificidad a cada sujeto
instrumentándolo en una clínica del un por uno. Existe toda una configuración
del mundo interno, una fantasmática propia de cada sujeto que no debe diluirse
en una masa uniforme y homogénea. En el espacio analítico se transita el
camino de la transferencia, que en tanto es una poderosa herramienta y
resistencia de la cura, propiciará la emergencia de los imagos parentales
infantiles que se reactualizaran sobre la figura del medico. De esta forma creo
la frase "no hay niños especiales" es desafortunada en muchos
sentidos y denuncia cierta falta de compromiso para con la subjetividad de
aquellos que sufren. Por otro lado, la forma en
que concluye la entrevista María del Huerto pone de relieve el papel que ella
le otorga a la institución: "Un chico que toma en su casa como referente
de comunicación la violencia, vienen con ese modelo a la escuela y lo reproduce
en la escuela." Desde esta óptica el niño "trae" de su casa un
modelo violento y no hace más que reproducirlo activamente en una escuela, esta
ultima en calidad de testigo pasivo de la violencia infantil exportada de otros
ámbitos. Hay una falta de implicación de las normativas institucionales, hay
un desconocimiento de lo instituido, de aquello que define y limita todo el
"espacio vital" en donde tienen lugar los procesos de aprendizaje. Y
en muchos casos la violencia y la agresión tiene su génesis y sus disparadores
en los procesos propios de la dinámica institucional, que dentro de un fondo
perverso, muestra sus atributos como naturales, ahistóricos. Siguiendo con el
desarrollo del presente trabajo, mi intención es comenzar a problematizar y
analizar los contenidos de la segunda entrevista. En mi opinión, los contrastes
que ofrecen las visiones de estas profesionales son importantes para elucidar el
problema de investigación de este trabajo. Mi intención es concluir esta
indagación en un tercer movimiento que se materializará en un análisis y
debate sobre algunos aspectos de la formación del profesional psicólogo. La entrevista con Cecilia
Augsburgr se realizó en su consultorio durante el turno de la mañana. Cecilia
es docente de la facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario y
se especializa en problemáticas de la educación desde un enfoque que incluye
la institución como categoría de análisis. En líneas generales
entiende por violencia: "…el uso, el ejercicio de poder como mecanismo de
dominación, de sometimiento de otro o de otros eludiendo que el otro también
es una persona que puede manifestar sus deseos, su voluntad, reaccionar. Esto me
parece que es la violencia en sentido más genérico, ese uso indiscriminado de
poder." Esta caracterización de la violencia deja entrever influencias de
autores y pensadores como Michel Foucault y Sigmund Freud. Se trae a consideración
el poder y el sometimiento como vías en las que se puede expresar el acto
violento, como así también la falta de reconocimiento del otro como sujeto
acreedor de voluntad, deseos y derechos. La violencia como el uso indiscriminado
del poder denuncia las desigualdades de los sujetos en las redes sociales, señala
un espacio de tensión continua en el núcleo de las relaciones interpersonales. Otra temática que surge
en la entrevista es el efecto del "rótulo" en un niño, recuerdo que
cuando me acerqué al establecimiento educativo, los docentes comenzaron a señalar
a los "niños problema". Es este estigma el que coagula el sentido y
la dinámica del rol. En términos generales, podríamos definir uno de los ejes
de la obra de Pichon Riviere como una lucha contra la resistencia al cambio y el
estereotipo. De esta forma el adjetivar a un niño como violento, como el caso
de Damián, es atentar contra la fluidez y la dinámica de los roles. Este afán
por rotular en el seno de la institución escolar se materializa en la demanda
de análisis al profesional: "Tenemos uno, dos, diez o veinte niños
violentos que no sabemos qué hacer con esos chicos." A diferencia de lo
expuesto en la primer entrevista, en este enfoque nos encontramos frente a una
posición diferente en lo relativo a la institución. Cecilia opina que es
preferible "…pensarlo en una perspectiva institucional y pensar que los
sujetos son moldeados y producidos en el interior de las instituciones."
Aquí el eje problemático se desliza y pasa del campo del "sujeto
problema" hacia el campo de la institución, y por consiguiente entran en
consideración otros factores que desbordan la visión individual. En cuanto al modo de
proceder frente al pedido de la institución, se comienza por analizar el
"pedido" en sí mismo. Este es sin lugar a dudas un analizador que
hace hablar a la institución. Las palabras empleadas y los modos elegidos son
parte del material empírico con el que se comienza a trabajar. La psicóloga
comenta que uno de los primeros pasos es el de interiorizarce con la situación,
pide a los interesados que relaten con sus propias palabras los acontecimientos
y los problemas que desean solucionar. Hay una búsqueda del contexto en el cual
fluyen las diferentes significaciones de una situación. Si bien creo que este
enfoque es potencialmente más completo que el primero, por momentos se centra
exclusivamente en un solo eje. En mi opinión el siguiente fragmento de la
entrevista lo demuestra: "cualquier episodio solo puede ser pensado y
explicado en el marco de un funcionamiento y una dinámica institucional en la
cual se origina, no centrado sobre los individuos, ni con explicaciones de carácter
individual." De alguna forma se produce un olvido en lo referente a la
configuración individual del psiquismo, como si este no jugase un papel
importante en dichos episodios. De todas formas no podría aseverar que se trata
de un olvido, sino más bien de una acentuación diferente en el orden de los
factores que interactúan en el fenómeno estudiado. En mi opinión creo que sería
incorrecto e impreciso suponer que realmente existe un "orden" en la
naturaleza de estos fenómenos, como ya se dijo, estamos frente a una problemática
harto compleja que supera las categorías de análisis que poseemos. Del mismo modo que en la
primer entrevista nos ocupamos de Damián, en esta segunda entrevista nos
ocuparemos de otro niño del cual no sabemos su nombre. Según me cuenta
Cecilia, este caso nace en una escuela media y la demanda tomó la forma de un
adolescente que probablemente utilizaría drogas en el colegio. El primer paso
consistió en indagar sobre los mecanismos de acción de la institución frente
a la problemática de este adolescente. Y sobre todas las cosas, transformar en
categorías de análisis todos los ingredientes que rodean a la situación.
"Nosotros indagamos cómo se producía eso, en que situaciones eso había
pasado, cómo había sido visible para la escuela y qué respuesta estaría
dando la institución, la que planteaba una sanción que significaba la expulsión
del chico. Ya habían intervenido con apercibimientos previos que no habían
modificado esta situación. Nosotros trabajamos eso,
lo que significaba introducir una respuesta violenta a una situación en la que
ellos juzgaban como violenta. Lo que hicimos fue problematizar esa situación y
los mecanismos con los que la institución responde frente a esa situación."
En este fragmento se condensa parte del procedimiento de esta profesional, el
efecto inmediato es el de ir más allá del rótulo que la escuela adjetiva. Según
Pichón Riviere un grupo se estructura sobre la base de un interjuego de asunción
y adjudicación de roles, en este sentido la escuela adjudica un rol el cual el
sujeto asume en su síntoma. Desde este enfoque se propone sobrepasar la idea de
que el problema es de ese chico y se lo intenta significar desde una dinámica
intersubjetiva en la cual el sujeto está inmerso. Se sustenta en la hipótesis
de que la institución estaba implementando una respuesta violenta que reforzaba
el problema del adolescente. Dentro de lo roles prototípicos que se definen en
los llamados grupos operativos, encontramos el del "chivo emisario".
Este último se define como el sujeto que en un momento determinado se hace
acreedor de los aspectos negativos del grupo, de sus miedos y ansiedades. La
psicóloga denuncia que la "escuela" siempre encuentra a quien
expulsar, siempre hay alguien que se hace cargo de ese lugar y en ultima
instancia el problema es creer que todo el análisis se reduce a la subjetividad
de ese joven. Según esta profesional
algunos de los efectos de la intervención en esa escuela se pueden resumir en
el siguiente fragmento de la entrevista: "Esto derivó en la construcción
con los padres de un reglamento de convivencia escolar, luego eso se trasladó a
los adolescentes, porque la fuerza de exclusión venía de los padres no de los
compañeros. Generar mecanismos de convivencia que permitieran cuidar a aquellos
que no pueden cuidar de sí, entonces, cómo captar ese chico en función de
integración, cómo reforzar sus lazos sociales de amistad con sus pares. Esto
fue resultado también de intervención profesional." Otro factor a tener en
cuenta desde este tipo de análisis son los marcos valorativos que la institución
adopta, es importante delimitar qué es lo que se significa como violento. Detrás
de una institución existen normativas, prescripciones y tabúes que logran
trascender el establecimiento físico para inscribirse en un orden cultural. De
allí que este enfoque se interese por el estudio de estos marcos y como se
inscriben en la conducta de un establecimiento escolar. Después de haber indagado
y analizado las prácticas profesionales de las entrevistadas, creo que sería
atinado comenzar a problematizar ciertos aspectos que hacen a la formación del
profesional psicólogo. Durante el transcurso de año lectivo se ha trabajo
-hacia el final del programa- autores como E. Saforcada, este último docente de
la Universidad de Buenos Aires. Saforcada ha desarrollado una línea de
pensamiento en lo referente a la formación del psicólogo, sobre la cual deseo
comenzar a extender mi análisis. Este autor denuncia que la práctica del psicólogo
carece en nuestro país de una identidad concreta y autónoma. Opina que la
identidad del psicólogo argentino se configura en una dependencia excesiva del
modelo clínico de la medicina clásica, es decir, el formato del consultorio en
donde hay un medico y un paciente. Este modelo clínico ha sido adoptado
fuertemente por el psicoanálisis y constituye parte del fundamento de su práctica.
Para poder contextuar los dichos de Saforcada debemos reconocer que la Argentina
es uno de los países que más permeable ha sido al discurso analítico. Es por
ello que se identifica el modelo clínico con la práctica de psicólogo. En mi
opinión creo que los aspectos que configuran la identidad de una práctica en
salud no deben definirse por oposición a otros modelos, es decir, no creo que
para que se configure una verdadera identidad del psicólogo se deba renunciar a
los aportes de las ciencias médicas. Tomando la cita lacaniana que define al Yo
como un chiquero de identificaciones, se puede llevar a otro nivel y asegurar
que la identidad del psicólogo se nutre de modelos que han sido fructíferos en
otros ámbitos de la salud. Desde la perspectiva del modelo sanitarista, de la
medicina social y la psicología comunitaria que Saforcada desarrolla en sus
clases, se entiende el rechazo por los modelos que se centren solamente en el
individuo y no en la red de interacciones en la está sumergido. Desde estos
campos teóricos se promueve la salida al campo, allí donde se producen los
conflictos entre los sujetos y su medio. En mi opinión creo que es difícil
problematizar entorno de un concepto de identidad en el campo de la psicología
moderna. No se puede desconocer que el espectro de la psicología contemporánea
se define por una pluralidad de corrientes que en muchos sentidos atentan contra
la idea de una identidad propiamente dicha. Más allá de las legitimidades de
estos enfoques creo que hoy en día no es posible pensar la materialización de
una identidad homogénea en la práctica del psicólogo argentino. Otro punto que Saforcada
desarrolla, es una crítica a las universidades y los contenidos curriculares
que estas sustentan en el proceso de formación. En su propuesta se deduce una
lucha para poder incorporar en la curricula contenidos que se sitúen más allá
del enfoque psicoanalítico. En mi opinión creo que es importante que en las
facultades de psicología se trabaje en el ciclo de formación básica las
diferentes corrientes contemporáneas en psicología. De todas formas hay que
tener cuidado de no reforzar la peligrosa metáfora del psicólogo como un técnico
que se presenta al trabajo con su "caja de herramientas", el cual toma
en un principio la "pinza sistémica", luego el "destornillador
conductista", etc. Si bien el trabajo de tipo interdisciplinario representa
una avance para ciertas líneas de pensamiento, creo que hay que ser precavidos
a la hora de generalizar estas premisas. Muchas veces las diferencias epistémicas
que existen entre los campos "Psi" son irreconciliables y no pueden
funcionar por simple adición. En mi opinión creo que más allá de los
aspectos académicos y formativos, el profesional psicólogo debe tomar una
posición, hacer una elección que lo posicione en un orden dentro de una práctica.
Toda elección se hace sobre factores racionales y emotivos y este es el punto
de partida de esta práctica. Cada enfoque "Psi" supone una noción de
sujeto, de la enfermedad y del proceso de la cura, cuyas fronteras no deben
mezclarse sin tomar en cuanta ciertos recaudos. No se puede dudar que el
conocimiento de las otras corrientes pueden aportar conceptos y categorías de
análisis útiles que permitan habilitar otras formas de pensar. De todas
formas, a la hora de implementar un dispositivo terapéutico se hace necesario
tomar una posición, una dimensión ética frente al sufrimiento de una ser.
También es importante delimitar qué se entiende por trabajo
interdisciplinario, por ejemplo, desde un enfoque psicoanalítico se puede
abordar una psicosis desde la práctica de diferentes profesionales. Si el
paciente posee delirios con contenidos que involucran problemas cardiacos, se
puede trabajar con un psiquiatra, un psicólogo y un médico cardiólogo. De
esta forma se monta un dispositivo que se nutre de otras prácticas pero que en
el fondo hay una toma de posición en cuanto al camino del tratamiento. Anónimo (I.J.N) Publicación enviada por Anónimo (I.J.N.) Contactar Código ISPN de la Publicación EpluulukyVQfRGXWQA Publicado Thursday 13 de May de 2004 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | |||||||||