Monografias | Informe General Derechos HumanosInforme General Derechos HumanosResumen: La Secretaría Técnica presenta el Informe de la Reunión General de la Plataforma Sudamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo "Jesús María Valle Jaramillo" realizada en la ciudad de Lima, Perú, los días 4, 5 y 6 de marzo de 1998. PRESENTACION La
Secretaría Técnica presenta el Informe de la Reunión General de la Plataforma
Sudamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo "Jesús María
Valle Jaramillo" realizada en la ciudad de Lima, Perú, los días 4, 5 y 6
de marzo de 1998. El
Informe está organizado en cuatro partes: En
la primera parte se hace una descripción del desarrollo de la reunión y se
destaca la asistencia y participación de los delegados y de organizaciones y
personalidades invitadas. En la segunda parte, se ordena los principales
acuerdos y la Secretaría Técnica ensaya una apreciación y balance de la reunión
considerando los objetivos propuestos y resultados alcanzados en la misma. En
la tercera parte se presenta los documentos que dan cuenta de los principales
momentos de la reunión. Se incluye el Discurso de Inauguración, la relatoría
de la plenaria de conclusiones sobre la situación de los derechos humanos, la
democracia y el desarrollo en la región, el capítulo Elementos Evaluativos y
Prospectivos del Informe de Actividades febrero – octubre 1997 de la Secretaría
Técnica saliente y la Declaración de Lima. Finalmente,
en el anexo se presenta las cartas a las autoridades chilenas respaldando el
juicio contra el general Pinochet y a las autoridades colombianas exigiendo la
investigación y captura de los responsables del asesinato del Dr. Jesús María
Valle Jaramillo. Se incluye también el programa de la reunión y el directorio
de participantes. La
Secretaría Técnica está preparando la Memoria de la Reunión General que
presentará el conjunto de las exposiciones y las relatorías de los grupos de
trabajo y plenarias. Se ha elaborado el Informe Económico que sustenta los
gastos efectuados para la realización de esta reunión el que está a disposición
de los interesados. Lima,
15 de marzo de 1998 Secretaría
Técnica 1.
INFORME NARRATIVO La
Plataforma Sudamericana tiene sus antecedentes en la Conferencia Mundial sobre
Derechos Humanos "María Elena Moyano" convocada por NOVIB -
Organización Holandesa para la Cooperación Internacional al Desarrollo – que
se realizó en La Haya en abril de 1992. Posteriormente, en el mes de noviembre
del mismo año en Villa de Leyva – Colombia tuvo lugar la Reunión de
Constitución de la Plataforma Sudamericana. En noviembre de 1995 en Reñaca -
Chile el II Encuentro General definió las bases conceptuales y políticas para
ejecutar el Proyecto "Exigibilidad de los Derechos Humanos y Construcción
de Ciudadanía en Sudamérica" (mayo 1996 – octubre 1997). Los
objetivos de la Reunión General de Lima fueron producir la evaluación del
proceso de construcción e impacto de la Plataforma Sudamericana y sus
expresiones nacionales, y aprobar los lineamientos del plan de trabajo para los
años 1998 – 1999. Así también, se propuso actualizar nuestra visión sobre
la situación de los derechos humanos y los procesos de construcción y acción
ciudadana en la región. Asistieron
un total de veintinueve (29) delegados: cinco (05) delegados del Capítulo
Boliviano de Derechos Humanos, seis (06) delegados del Capítulo Ciudadanía de
Chile, cinco (05) delegados de la Plataforma Colombiana, cinco (05) delegados de
la Plataforma Brasileira, un (01) delegado de CEAAL y siete (07) delegados de la
Coordinación Peruana. Participaron
también como invitados el Vicepresidente de la Federación Internacional de
Derechos Humanos – FIDH, el Coordinador de América del Sur de la FIAN –
Organización Internacional de Derechos Humanos por el Derecho a Alimentarse, la
Secretaria Ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos del Perú,
el Director de Amnistía Internacional – Sección Peruana, el Director Legal
del Centro de Derechos Económicos y Sociales – CERS de Quito – Ecuador y
una representante del Centro Nacional de Cooperación al Desarrollo Bélgica -
NCOS. La
Coordinación Peruana encargada de la organización del evento convocó a una
Sesión Pública para la mañana del día miércoles 4 de marzo a la cual
asistieron un total de setenta (70) personas entre delegados e invitados. En
esta Sesión Pública, se inauguró el evento. El Embajador Oswaldo de Rivero,
Consultor de Naciones Unidas, expuso sobre el tema "Indicadores para el
cumplimiento de los derechos establecidos en el Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales. La experiencia de El Salvador". Y se
realizó el Panel: Ciudadanía, Derechos y Desarrollo en la Región, con la
participación de Carolina Pinto (CEDLA - Bolivia), Carlos Marés (ISEP -
Brasil), Nuria Nuñez (Instituto de la Mujer - Chile), Alberto León (CCJ -
Colombia) y Eduardo Cáceres (APRODEH - Perú). Actuando como moderador Carlos
Zarco (CEAAL). En
la tarde, se trató el tema: "Panorama de los derechos humanos y de la
ciudadanía en la Región". Luego del trabajo de grupos se acordó en
Plenaria el documento "Avances y dificultades en la situación y en el
trabajo en derechos humanos en la región" a cargo del relator Javier Gómez
(Bolivia). El
día 5 el trabajo se concentró en la evaluación y diseño de plan de trabajo
de la Plataforma. Se realizó un primer Panel de Presentación de Organismos y
Redes Internacionales invitados en el que participaron: Francisco Soberón (FIDH),
Dieter Metzner (FIAN), Chris Jochnick (CERS), Hans Landolt (AI), Freya Rondelez
(NCOS) y Miguel Huerta (CNDDHH), siendo moderador Alberto León Gómez (CCJ –
Colombia). Luego,
Francisco Estevez, de la Coordinación Regional de la Plataforma Sudamericana y
Director de la Fundación IDEAS – Chile expuso sobre el tema: "Espacio y
Viabilidad de la Plataforma Sudamericana de Derechos Humanos, Democracia y
Desarrollo". Con
este marco se procedió al Panel de Informes de las Plataformas Nacionales en el
que intervinieron: Javier Gómez (Capítulo Boliviano de Derechos Humanos),
Miguel Pressburger (Plataforma Brasileira), Sebastián Cox (Capítulo Ciudadanía
Chile), Erika Paez (Plataforma Colombiana), Dante Vera (Coordinación Peruana) y
Adolfo Castillo, Secretario Técnico saliente de la Plataforma Sudamericana. El
panel fue moderado por Javier Mujica (CEDAL – Perú). Como
resultado de la evaluación se tiene los documentos respectivos de las
plataformas nacionales y los "Elementos Evaluativos y Prospectivos"
presentado en el Informe de Actividades (febrero – octubre 1997) de la
Secretaría Técnica. Para
el diseño del Plan de trabajo 1998 – 1999 las plataformas nacionales
alcanzaron sus propuestas a una Comisión de Relatora presidida por Alirio Uribe
(Corporación Colectivo de Abogados – Colombia) e integrada por Francisco
Estevez (Chile), Javier Gómez (Bolivia), Dante Vera (Perú) y Miguel
Pressburguer (Brasil) que alcanzaron a la Plenaria una propuesta de Líneas de
Acción de la Plataforma Sudamericana, la que recibió un conjunto de aportes y
precisiones, encargándose a la nueva Secretaría Técnica tenerla como base
para la elaboración del Plan 1998 – 1999 y los Proyectos respectivos. La
Plenaria final discutió y aprobó la Declaración de Lima considerando el
documento propuesto por la Comisión de Redacción integrada por Alberto León Gómez
(CCJ - Colombia), Javier Mujica (CEDAL - Perú), Joao Ricardo Dornelles (PUC -
Rio, Brasil), Carolina Pinto (CEDLA - Bolivia) y Francisco Estevez (IDEAS -
Chile). Se aprobó dos iniciativas políticas: Una carta a las autoridades
colombianas y al CIDH exigiendo la captura y sanción a los responsables del
crimen del Dr. Jesús María Valle Jaramillo y protección para los defensores
de los derechos humanos, y una carta al Presidente de la Cámara de Diputados de
Chile apoyando el juicio político contra el general Pinochet. Finalmente
se aprobó el traslado de la Coordinación Regional y de la Secretaría Técnica
al Perú por dos años y convocar la siguiente reunión general de la Plataforma
Sudamericana en Santa Cruz – Bolivia en el mismo plazo. La
Coordinación Regional y la Secretaría Técnica se reunirán en junio de 1998
en Santa Cruz - Bolivia para aprobar el Plan de Trabajo 1998 – 1999, el
presupuesto y la estrategia de financiamiento de los proyectos continentales. 2.
ACUERDOS Y BALANCE DE LA REUNION GENERAL (Documento
preparado por la Secretaria Técnica) 2.1.
Aspectos programáticos: La
Reunión General "Jesús María Valle Jaramillo" de la Plataforma
Sudamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo realizada en Lima -
Perú ha ratificado y acordado las siguientes tesis programáticas: 2.2.
Aspectos evaluativos: En
la parte de la evaluación y diseño del plan, tanto la Coordinación Regional
como la Reunión General, han buscado avanzar en decisiones que permitan un
funcionamiento adecuado de la Plataforma Sudamericana para asegurar el logro de
los resultados e impactos esperados por el accionar conjunto de las
organizaciones vinculadas a la Plataforma. 2.3.
Líneas de acción de la Plataforma Sudamericana A
partir del trabajo realizado por los delegados de cada país se reafirma que las
grandes acciones de la Plataforma Sudamericana están centradas en la
exigibilidad de los derechos humanos y la construcción de ciudadanía. Se
consigna a continuación un listado de sugerencias, dentro de las cuales la
Secretaría Técnica debe identificar aquellas que puedan posibilitar la
concresión de proyectos viables para su ejecución conjunta a nivel regional;
que debidamente priorizadas y organizadas en un plan de trabajo 1998 – 1999,
serán objeto de análisis y aprobación por la Coordinación Regional en su próxima
reunión de Santa Cruz – Bolivia. Se propone que la coordinación de la PSDHDD se reúna a tres
meses previa consulta con las agencias sobre la viabilidad financiera de las
propuestas, y ajuste un plan de acción. Propuestas al Buró Internacional de la FIDH sobre línea
de acción en materia de los derechos económicos, sociales y culturales: La Reunión General "Jesús María Valle Jaramillo"
de la Plataforma Sudamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo
realizada en Lima los días 4, 5 y 6 de marzo de 1998 acuerda alcanzar a la FIDH
las siguientes propuestas con relación a los derechos establecidos por el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales: 9.
Creación de una Red de Alerta Temprana frente a graves casos de
violaciones a los DESC. 10.
Hacer presión sobre los países que no han adoptado el PIDESC para que
lo hagan. Al igual que adopten el Protocolo de San Salvador para el continente
Americano. 11.
Presionar a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU para que adopte el
protocolo facultativo del mismo PIDESC. 12.
Promover que los países filiales de la FIDH presenten informes
alternativos al Comité DESC. 13.
Que las misiones que la FIDH realiza en diferentes países realicen una
contextualización integral que recojan los DESC. O incluso misiones especificas
sobre los DESC en algunos países. 14.
Cuando se aborde el tema de la impunidad se incluya el tema de la
Impunidad DESC. 15.
Que la FIDH promueva que las acciones en torno a los cincuenta años de
la Declaración Universal de los Derechos Humanos incluyan los temas de los DESC.
16.
Realizar seguimiento por parte de la FIDH a las Cumbres Mundiales con énfasis
en DESC. 17.
Que la FIDH adopte unos principios en materia de DESC entre los cuales
pueden estar el No Pago de la Deuda Externa, una posición ética frente al
modelo de desarrollo impuesto centrado en el crecimiento económico, frente a la
política neoliberal, entre otros. 18.
Realizar acciones de presión política y de vigilancia social contra la
corrupción entendiendo que es un obstáculo para la vigencia de los DESC. 19.
Hacer una veeduría internacional sobre el rol de los organismos
financieros internacionales y de las empresas multinacionales, y de los de
integración económica como el AMI frente a la vigencia de los DESC. 2.4. Evaluación de la reunión general: Los objetivos de la Reunión General de Lima fueron producir
la evaluación del proceso de construcción e impacto de la Plataforma
Sudamericana y sus expresiones nacionales, y aprobar los lineamientos del plan
de trabajo para los años 1998 – 1999. Así también, se propuso actualizar
nuestra visión sobre la situación de los derechos humanos y los procesos de
construcción y acción ciudadana en la región. Sobre la organización Sobre las exposiciones Sobre la metodología Sobre los resultados 3. DOCUMENTOS: DISCURSO DE INAUGURACIÓN DE LA REUNIÓN GENERAL DE LA
PLATAFORMA SUDAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS DEMOCRACIA Y DESARROLLO Coordinador Regional Estimadas amigas y amigos Cuando en 1992, en Villa de Leyva - Colombia por iniciativa
de NOVIB nos reunimos un grupo de organizaciones no gubernamentales de esta
parte del continente para constituir la Plataforma Sudamericana de Derechos
Humanos, Democracia y Desarrollo, lo hicimos convencidos que sólo una sociedad
regida por los principios y la ética de los derechos humanos podía asegurar
las condiciones materiales y espirituales, individuales y colectivas para el
goce de la libertad y la igualdad entre los seres humanos. Nuestras organizaciones, dedicadas a diversas labores en el
campo de la promoción y protección de los derechos humanos, de apoyo a
procesos de construcción de ciudadanía y expansión de los valores democráticos
y, de promoción del desarrollo sostenible coincidimos que, lo primero que debíamos
hacer, era articular nuestras experiencias y buscar espacios de convergencia,
para integrar nuestros enfoques de trabajo; de tal manera que, nuestras acciones
favorecieran al surgimiento de un poder ciudadano capaz, no sólo de limitar el
poder del estado sino de crear y sostener una nueva cultura de derechos, de
hombres y mujeres libres, de paz y justicia. Decidimos que un espacio para las acciones conjuntas entre
nuestras diversas organizaciones sería el de la exigibilidad política y jurídica
para el cumplimiento de los compromisos asumidos por los estados en las cumbres
y conferencias mundiales y, particularmente, en el cumplimiento de los derechos
establecidos en el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y
Culturales. Asumimos este compromiso con la firme convicción que las
acciones de exigibilidad no serían acciones exclusivas de expertos, sino
resultado de nuevas formas del que hacer ciudadano que interpelan aspectos
medulares de las políticas de ajuste estructural y reforma económica
neoliberal, como la flexibilización y desregulación del trabajo o la
privatización de la salud pública y la seguridad social, que hoy son comunes a
nuestros países y, por tanto, una de las características como nos toca vivir
la globalización en esta parte del mundo. En ese sentido, las acciones políticas y jurídicas de
exigibilidad y la construcción de ciudadanía han sido la preocupación central
estos años de la Plataforma Sudamericana de Derechos Humanos, Democracia y
Desarrollo. Con estas orientaciones centrales hemos acompañado,
facilitado y aportado las iniciativas de presentación de informes paralelos a
los de los gobiernos de Colombia 1995 y Perú 1997 ante el Comité de los
Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas, en los que no sólo
se ha denunciado la verdadera situación de estos derechos, sino que hemos
argumentado en el sentido de demostrar la violación sistemática de los estados
partes de los derechos establecidos en el Pacto y que han merecido contundentes
observaciones y recomendaciones del Comité en el sentido de proceder a urgentes
reformas de justicia social. La iniciativa "Control Ciudadano" promovida por el
Capítulo Boliviano para el seguimiento al cumplimiento de los compromisos
asumidos por el Estado boliviano con relación a la Cumbre Mundial sobre el
Desarrollo Social y la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer ha dado la
oportunidad de realizar dos informes 1996 y 1997 con los indicadores de Social
Watch que servirán de sustento a propuestas de políticas públicas más
solidarias y justas. De igual forma, las campañas contra la pena de muerte, la
violencia contra la mujer, por la tolerancia democrática y la más reciente por
el juicio político contra el general Pinochet promovidas por el Capítulo de
Ciudadanía de Chile. Así como, las acciones de divulgación y sensibilización
en los diversos sectores judiciales y de la opinión pública con relación a
los derechos económicos, sociales y culturales promovidas por la Plataforma
brasileña, han sido las principales acciones que hemos venido promoviendo a
nivel de nuestros países. Nos reunimos ahora en Lima para evaluar estas experiencias,
para compartir una apreciación sobre la situación de los derechos humanos, la
democracia y el desarrollo y para diseñar acciones comunes para los próximos
dos años. En el año del cincuentenario de la Declaración Universal de
los Derechos Humanos, de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del
Hombre y del Convenio núm. 87 de la OIT sobre Libertad Sindical, nuestro
continente enfrenta nuevos retos y desafíos para la construcción de un estilo
de desarrollo y democracia fundados en los derechos humanos. Cada vez queda más
claro que las políticas neoliberales atentan contra la dignidad humana. Y que
los esfuerzos por contrarrestar sus efectos y de generar políticas alternativas
trascienden nuestras fronteras nacionales. Los riesgos para la seguridad humana y la gobernabilidad de
la región, por los niveles de desigualdad y exclusión que caracterizan
nuestras sociedades y por los problemas que el "modelo" no logra
resolver, como son el desempleo, la extrema pobreza, la deuda externa y la
sostenibilidad ambiental, establecen un cuadro de precariedad institucional que
favorece la permanente violación a los derechos humanos, la impunidad y la
corrupción. De ahí que compartimos la urgencia de promover la realización
de TODOS LOS DERECHOS PARA TODOS ante el creciente cuadro de deterioro de la
dignidad humana y los riesgos que ello conlleva para la convivencia pacífica y
el respeto a los valores democráticos en nuestra región. Compartimos el
trabajo de largo plazo por promover una cultura de derechos, justicia y paz. Y compartimos la voz unánime
de BASTA YA de agresiones a los trabajadores, a las mujeres, a los niños y niñas,
a los pueblos indígenas. Iniciamos nuestros trabajos con el sabor grato aun que dejó
entre nosotros la reciente premiación internacional otorgada a APRODEH que
muestra los niveles de legitimación y reconocimiento que las organizaciones de
derechos humanos vienen alcanzando, pero iniciamos nuestros trabajos también,
con la indignación y dolor que nos produce el reciente asesinato de Jesús María
Valle Jaramillo uno de los fundadores de la Comisión Permanente por los
Derechos Humanos en Antioquía - Colombia. Quiero, a nombre de la Coordinación Peruana de la Plataforma
integrada por la Asociación Nacional de Centros (ANC), la Asociación Pro
Derechos Humanos (APRODEH), el Centro de Asesoría Laboral del Perú (CEDAL), el
Centro de Estudios para la Participación (CEDEP), el Centro de Información y
Desarrollo Integral de Autogestión (CIDIAG), la Coordinadora Rural del Perú y
el Instituto de Defensa Legal (IDL) dar la bienvenida a los delegados de
Bolivia, Brasil, Colombia, Chile y México, saludar la asistencia de quienes hoy
nos acompañan en esta Sesión Pública y declarar inaugurada la Reunión
General de la Plataforma Sudamericana de Derechos Humanos, Democracia y
Desarrollo. CONCLUSIONES DE LA PLENARIA SOBRE LA SITUACIÓN DE LOS
DERECHOS HUMANOS, LA DEMOCRACIA Y EL DESARROLLO EN LA REGION Javier Gómez Avances y dificultades en la situación de los
derechos humanos en la región Avances La mayor legitimidad de los actores sociales que trabajan en
la defensa de los derechos humanos frente al Estado y la sociedad, ha permitido
un mayor posicionamiento de los temas de derechos humanos en las agendas públicas,
logrando en algunos casos, intervenir en la discusión y formulación de políticas
públicas, con el peligro latente de la cooptación de organizaciones sociales
por las instancias estatales. Asimismo, el reconocimiento por parte de los
Estados de la necesidad de trabajar en los derechos humanos, como un factor
fundamental del fortalecimiento de los sistemas democráticos, ha generado la
creación de diversas instancias de promoción, control e interlocución sobre
la problemática. La aparición de nuevos movimientos sociales y culturales que
demandan el cumplimiento de sus derechos en áreas especificas (tierra, trabajo,
niños/as, mujeres, medio ambiente) ha creado escenarios con gran potencialidad
en el trabajo de la exigibilidad de los derechos humanos y la construcción de
ciudadanía. Dificultades Las políticas económicas de ajuste estructural impuestas a
nuestros pueblos han creado un escenario propicio para la sistemática violación
de los derechos humanos. El crecimiento de la desigualdad, la pobreza y la
exclusión social, ha debilitado las organizaciones sociales, dando posibilidad
a los grupos de poder económico y político de actuar con total impunidad. La
dependencia económica y la injerencia y presión de los organismos
multilaterales de financiamiento en las políticas internas, dejan muy poco
margen de acción a los Estados en la solución de los problemas sociales de los
países. La presencia de un discurso liberal sobre los derechos
humanos que priorizan los llamados derechos individuales sobre los colectivos,
en contra del enfoque integral de estos, apoyando la posición de renuncia de
los Estados a su responsabilidad y compromiso con el bienestar de los pueblos. La descomposición de los partidos políticos, la pérdida de
un discurso ideológico y político ha afectado al discurso de los derechos
humanos. Avances y dificultades en el trabajo en derechos
humanos en la región Avances La generación de espacios de articulación del trabajo,
exigibilidad y defensa de los derechos humanos donde confluyen ONGs y
movimientos sociales ha posibilitado acciones coordinadas frente a la problemática
de los derechos humanos, aportando en parte la reactivación política de los
movimientos sociales. Asimismo, los procesos de educación en derechos humanos
desarrollados por organismos no gubernamentales han aportado en la construcción
de una cultura de derecho en las ONGs y movimientos sociales que se reflejan en
el discurso y acción política de las mismas. Por otra parte se ha incrementado la legítima acción de la
utilización de los mecanismos internacionales de derechos humanos (Naciones
Unidas y Sistemas Regionales), habiendo avanzado en la aplicación de mecanismos
de exigencia y acompañamiento al cumplimiento de los derechos humanos por parte
de los Estados. Dificultades La sostenida represión de los defensores de los derechos
humanos en algunos países genera riesgos y dificultades en las instituciones y
organismos que trabajan en la problemática. El establecimiento de la democracia
formal en la mayoría de los países, aporta en la percepción de que en el
sistema no se violan los derechos humanos, dificultando esta situación el
trabajo de los defensores de los derechos humanos. En algunos espacios de la sociedad existe confusión sobre la
responsabilidad del Estado en la violación de los derechos humanos, creando
tensiones y conflictos en las organizaciones que trabajan en la problemática,
aspecto que se representa de distinta forma en los contextos regionales específicos. Actores El nuevo papel de los Estados y de las organizaciones
sociales a partir de la globalización económica representada en el sistema
neoliberal, ha constituido nuevos escenarios y actores que confluyen en viejos y
nuevos conflictos sociales, políticos, culturales y económicos. Los actores que representan a sectores históricamente
discriminados como son las mujeres, los niños, los indígenas, etc. encuentran
en sus demandas específicas la fuerza y dinámica para convertirse en este
momento en movimientos sociales importantes para la exigibilidad y defensa de
los derechos humanos. Las políticas económicas han ido configurando también
nuevos movimientos sociales que se organizan a razón de sus demandas por el
acceso servicios básicos y mejores condiciones de vida, tendiendo a una búsqueda
de igualdad con respecto al mercado. La lucha por el derecho a la seguridad
social, jubilación y un trabajo digno ha motivado a las personas a organizarse
para exigir el cumplimiento de sus derechos históricamente conquistados. La configuración de un gran Estado regulador como es el
mercado ha ido creando una debilidad institucional óptima para la violación de
las leyes por agentes particulares, y la creación de una legislación favorable
para los inversores en desmedro de los derechos humanos. Esta situación ha
contribuido a la conformación de nuevos movimientos sociales que luchan por el
derecho que tienen sobre el territorio y los recursos naturales y su identidad.
Clara expresión de ello son los movimientos indígenas y campesinos como los
ecologistas, que luchan por el reconocimiento estatal de su propiedad sobre su
territorio en contra de la de la explotación de sus recursos por las empresas
transnacionales. Los procesos de descentralización y municipalización han
generado el fortalecimiento de los escenarios y actores en el ámbito local. Las
organizaciones comunitarias y vecinales son movimientos que han conseguido ser
referentes importantes en la discusión sobre el desarrollo de los pueblos. Este
ámbito todavía no ha sido totalmente explotado por las organizaciones que
trabajan en derechos humanos, siendo un espacio con gran potencialidad para la
exigencia de los derechos económicos, sociales y culturales y la construcción
de la ciudadanía. El ámbito académico es otro escenario que esta saliendo de
su crisis, y son los colegios de profesionales y las universidades, espacios con
potencialidad para desarrollar acciones por los derechos humanos. En el contexto internacional, la conformación de redes temáticas
y regionales como respuesta a la globalización económica han mostrado ser
actores influyentes en la exigibilidad del cumplimiento de acuerdos y
compromisos internacionales de derechos humanos. Retos y Desafíos ELEMENTOS EVALUATIVOS Y PROSPECTIVOS En
el anterior informe se formularon algunos elementos de evaluación que en cierta
medida mantienen plena vigencia. Destaca el trabajo metódico del Capítulo Boliviano, que ha
logrado grados de sustentabilidad económica gracias al aporte de sus
integrantes. De igual manera la Plataforma Peruana ha alcanzado un nivel de
operatividad importante, manteniendo la estrategia de consolidar los espacios
existentes y trabajar con una lógica de red de derechos humanos; en Chile, el
Capítulo Ciudadanía ha alcanzado un liderazgo en materia de exigibilidad jurídica,
nucleando a las más importantes instituciones para el diseño del Informe
Alternativo del PIDESC, impulsando acciones ciudadanas, como las reciente
formación del Consejo de la Sociedad Civil, referente de acción ciudadana de
amplitud en el país; en Colombia, el sostenido trabajo del Comité de Impulso
ha mantenido un desarrollo programático constante en materias de exigibilidad y
definición conceptuales de derechos humanos, y Brasil, que ha orientado su
quehacer esencialmente al campo de los aporte técnicos en materia de
exigibilidad jurídica, logrado atraer a significativos actores del campo de los
derechos humanos en Brasil. En general donde es observable la convergencia en el plano
del diseño de informes alternativos o de denuncia de violaciones o
transgresiones los derechos humanos, de manera particular los DESC. Solo para
recordar es ilustrativa la experiencias del Informe DESC en Perú, o los
seguimiento de Cumbres en Bolivia y Chile. La acción de las expresiones en algunos casos gravita y
tiene significado para los actores estatales en los distintos países. No es lo
mismo diseñar políticas sociales o informar al minuto de la situación de los
derechos humanos, si se tiene una capacidad articulada de respuesta frentes a
los eventuales errores o manipulaciones del poder estatal. La Plataforma podría llegar a ser una contraparte ciudadana
de integración, que promueve iniciativas en un plano distinto a los esfuerzos
de integración que hoy realizan nuestros gobiernos. Es necesario encarar
decididamente esta dimensión de los procesos en marcha en nuestra región. Más
tarde o más temprano, se pondrán en la Agenda Regional la cuestión ciudadana
y será entonces el momento de contar con acreditación y legitimidad para
ofrecer y competir la disputa de espacios de poder para la ciudadanía. A
modo de propuestas finales Las
Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) participantes en la Reunión General de
la Plataforma Sudamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo
"Jesús María Valle Jaramillo ", reunidos en Lima, Perú en los días
4, 5 y 6 de marzo de 1998. DECLARAN
QUE: En
el año del 50 Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
de la Declaración Americana de los Derechos Humanos y del Convenio núm. 87 de
la OIT sobre Libertad Sindical, es necesario recordar y reafirmar que existe una
relación integral entre los Derechos Humanos, la Democracia y el Desarrollo.
Asimismo, que el pleno ejercicio de la ciudadanía requiere un adecuado nivel de
realización de los derechos humanos que permita, al conjunto de la población,
el disfrute de los mismos en condiciones de igualdad y libertad, puesto que no
es posible una vida digna sin que los derechos económicos, sociales y
culturales sean reconocidos y garantizados plenamente. En
este contexto, hay que denunciar que el proceso de globalización económica
actualmente en curso ha derivado en graves retrocesos y afectaciones de los
derechos económicos, sociales y culturales. El modelo de desarrollo propuesto
por tal forma de globalización es excluyente para la mayor parte de los pueblos
y seres humanos; expresa una voluntad de homogenización de las culturas y prácticas
sociales, agrediendo así la diversidad cultural y el derecho a la diferencia; y
es inviable a escala mundial ya que implica enormes peligros para el equilibrio
del planeta. La
democracia, entendida como un conjunto de prácticas socio-políticas que nacen
de la afirmación del principio de autodeterminación de los pueblos y se
dirigen a la plena realización de los ideales de la libertad, igualdad y la
solidaridad, es igualmente interpelada por un modelo que, como el neoliberal,
funda su realización en la exclusión de amplios sectores de la población. Décadas
de graves conflictos internos y violencia, que aún asuelan varias regiones de
nuestro continente, y la pervivencia de varios rasgos restrictivos de la
democracia en países que aparentemente habían superado el dominio autoritario
de las dictaduras militares, nos recuerdan
permanentemente que solo es concebible una paz duradera y una verdadera
reconciliación en un contexto de pleno respeto por los derechos humanos, tanto
civiles y políticos como económicos, sociales y culturales, y de posibilidad
de ejercicio integral de la ciudadanía. Superar
este orden injusto de cosas hace necesario enfatizar la relación directa e
indestructible que vincula el ejercicio de los derechos civiles, políticos con
el disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales; puesto que sin
los primeros resultan ilusorios los segundos, y a la inversa, es decir que no
tienen sentido las libertades civiles y políticas si no son acompañadas de un
efectivo reconocimiento y garantía eficaz de los derechos económicos, sociales
y culturales. El
desarrollo debe ser entendido en su sentido amplio, como expresión de una
existencia humana en dignidad y, por tanto, entendido igualmente como parte
constituyente del ejercicio de una ciudadanía plena que garantice todos los
derechos para todos (as). Es
obligación de los Estados garantizar a todos con tal fin mecanismos de
exigibilidad de los derechos antes enunciados. Y para ello, deben actuar de
buena fe frente a la comunidad internacional y frente a sus ciudadanos. Ello les
impone la obligación, de una parte, de impulsar la aprobación de los
instrumentos internacionales de derechos humanos y efectuar su ratificación; y,
de otra, dotar de viabilidad en el derecho interno a los mandatos de tales
instrumentos. En
este campo, el papel que tenemos las Organizaciones No Gubernamentales en el
impulso de los procesos de construcción y ampliación de la ciudadanía
encuentra su más plena realización en su imprescindible articulación con las
demás expresiones sociales y culturales de la sociedad civil. Así entendida,
nuestra responsabilidad es promover el cumplimiento de las obligaciones
estatales y desarrollar nuevas vías de justiciabilidad. Urge
recordar, asimismo, que los Estados están en la obligación de otorgar a sus
ciudadanos vías, incluso el acceso a recursos judiciales, para hacer efectivos
todos sus derechos. Los
derechos económicos, sociales y culturales tienen un núcleo básico de
aplicación progresiva y continua; y, por ende, no es admisible la
reversibilidad de los niveles de cobertura y protección reconocidos y brindados
a los mismos, constituyendo una responsabilidad de los Estados su mantenimiento
y un deber de la sociedad civil exigirlo sistemática y permanentemente. En
los últimos años, las expresiones nacionales de la Plataforma Sudamericana de
derechos Humanos, Democracia y Desarrollo han producido ya importantes avances
en la promoción de los mecanismos de exigibilidad de los derechos económicos,
sociales y culturales, en el marco de una perspectiva de integralidad e
indivisibilidad de los derechos humanos. Avances que reposan en su capacidad
para impulsar y acompañar múltiples procesos de construcción de ciudadanía
que nacen de la vasta pluralidad de los excluidos que constituyen nuestras
respectivas sociedades civiles latinoamericanas. Asumimos
como un imperativo, por ello, la necesidad de reforzar tanto estas iniciativas
nacionales, como el desarrollo de la propia Plataforma Sudamericana, en tanto
expresión de la vocación de ciudadanía plural que representamos, y de nuestra
aspiración común por conformar una ciudadanía integral capaz de enfrentar,
desde la gente y por la gente, los graves riesgos y amenazas que implican la
globalización totalitaria del mercado y la pretendida consolidación de una
verdad y un pensamiento únicos. Y
para que los hechos no continúen burlándose de los derechos, asumimos el
compromiso de actuar en consecuencia con esta Declaración, reclamando el
reconocimento del trabajo de defensa y promoción de los derechos humanos y
garantías para quienes, como Jesús María Valle, dieron y dan permanente y
cotidiano testimonio con sus vidas de esta promesa. Lima,
06 de marzo de 1998. 4.
ANEXOS Lima,
06 de marzo de 1998 Señor Estimado
señor Presidente: La
Plataforma Sudamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo, organización
que reúne a instituciones representativas de Perú, Brasil, Colombia, Bolivia y
Chile, respalda y se hace parte de la iniciativa del Consejo de la Sociedad
Civil de vuestro país en orden a impulsar una acusación constitucional contra
el general Pinochet. La figura del ex dictador se asocia a uno de los regímenes
más oprobiosos en la historia del continente. Esta
Plataforma pide a los diputados del parlamento chileno, elegidos democráticamente,
que presenten esta acusación, con una forma de juicio político ciudadano
contra el principal responsable de las violaciones a los derechos humanos en
Chile. Entendemos también que esta iniciativa es expresión del anhelo
mayoritario que existe en vuestro país para lograr una verdadera convivencia
democrática. El
éxito de la iniciativa de acusación constitucional habrá de representar para
las democracias de América Latina un símbolo de recuperación de la dignidad
de los Derechos Humanos, que trasciende las fronteras. Es así mismo una condena
a la impunidad y al olvido, que busca legitimar las situaciones de injusticia
que aún perduran en nuestro continente. La
Plataforma Sudamericana desea también hacer llegar a través suyo el testimonio
de nuestra solidaridad activa con la lucha del pueblo chileno por su libertad,
dignidad y soberanía. | |||||||||