Monografias | La pedofilia y la explotación sexual comercial de niñosLa pedofilia y la explotación sexual comercial de niñosResumen: La pedofilia y la explotación sexual comercial de niños - La explotación sexual comercial. Definiciones. Multicausalidad de la explotación sexual comercial de niños. Modalidades de la Explotación Sexual Comercial de Niños. Los pedófilos como consumidores del mercado del sexo. La monografía centra su análisis en la valoración de la relación existente entre la pedofilia y el mercado sexual infantil; se desarrollan las principales definiciones asociadas al fenómeno de la explotación sexual de niños, que en la actualidad mundial se manifiesta como un mercado floreciente en el que se corrompen millares de infantes. La monografía centra su análisis en la valoración de la relación
existente entre la pedofilia y el mercado sexual infantil; se desarrollan las
principales definiciones asociadas al fenómeno de la explotación sexual de niños,
que en la actualidad mundial se manifiesta como un mercado floreciente en el que
se corrompen millares de infantes. Profundizamos en la estrecha relación
existente entre la prostitución infantil, la pornografía infantil, el tráfico
de menores con fines sexuales, el turismo sexual y la demanda pedófila de ese
mercado sexual con infantes. PALABRAS CLAVES: Pedofilia, mercado sexual con niños, abuso sexual,
explotación sexual infantil, prostitución infantil, pornografía infantil, tráfico
de niños, turismo sexual, abuso pedófilo. Las sociedades de mercado predominantes en nuestro planeta caracterizadas por
su violencia estructural, se encuentran vivenciando una explosión en la demanda
pedófila. Progresivo y alarmante fenómeno que nos compulsa a persistir en la
visión sociopatológica de la pedofilia y reclama una seria valoración de las
razones de este aumento acelerado. El contexto y objetivos de esta exposición
solo nos permite hacer mención de algunos elementos que inciden en el
desplazamiento de la demanda del mercado del sexo hacia los niños, lo que ha
generado el aumento de su valor en dicho mercado. Al respecto el Sr. Juan Miguel Petit, Relator Especial de la ONU, en su
informe de febrero del 2002, ante la Comisión de Derechos Humanos expresó:
"Tras el descubrimiento del VIH, la demanda de niños cada vez más jóvenes
para la prostitución no ha dejado de crecer. Sus agresores ya no son solo
pederastas (...), sino también personas que consideran que las relaciones
sexuales con los más jóvenes comportan un riesgo menor. Suponen que las
personas más jóvenes tiene menos probabilidades de haber contraído el virus
al haber tenido menos relaciones sexuales y según algunos informes, en
determinadas culturas persisten los mitos de que las relaciones sexuales con una
persona virgen o con un niño curan la infección por VIH/SIDA en la persona
mayor". Una de las tantas caras oscuras del sexo rentado es la insalubridad o
problemas de salud sexual; se presume comúnmente que el uso de niños y niñas
prostituidos o no, reduce el riesgo de contraer enfermedades venéreas o el
SIDA, sin cavilar en que precisamente la fragilidad fisiológica de un niño en
pleno desarrollo los hace especialmente vulnerables a enfermedades de trasmisión
sexual. Otras variantes son expresamente guiadas por el imaginario popular y se
presentan cuando el adulto solicita sexualmente a un niño en la vana creencia
de que esa relación lo rejuvenecerá, llegándose al extremo de atribuirle al
sexo con infantes propiedades curativas de la virilidad dañada, capacidades de
facilitación de la buena fortuna y en definitiva reafirmación de la
masculinidad y el poder de género. Otras razones que rodean este crecimiento de la demanda pedófila son de índole
económica y surgidas casi siempre en países en desarrollo con crisis económicas
desestabilizadoras. Por lo general en estos casos, los gobiernos recurren al
desarrollo turístico como estrategia de progreso económico, esta variante trae
aparejada efectos sociales colaterales, tales como el aumento de la demanda en
el mercado sexual, debido a la elevación del número de turistas que solicitan
ese tipo de entretenimiento. Como determinante coadyuvante de este mercado turístico
sexual aparece el aumento de las facilidades de organización y localización de
la oferta sexual, a partir del desarrollo de las nuevas técnicas mundiales de
comunicación, que propician el intercambio de información y contactos a través
de Internet. DESARROLLO. I- La explotación sexual comercial. Definiciones. En correspondencia con el aumento de la demanda pedófila en el mercado del
sexo y de manera directamente proporcional, se ha potenciado la explotación
sexual comercial de niños. La explotación sexual comercial de infantes como
industria floreciente a escala mundial, ha convertido al sexo en un bien
vendible y sujeto a una transacción comercial que puede pagarse en dinero o con
una contraprestación. La magnitud real de la multimillonaria industria del sexo escapa a la medición
fidedigna de sus proporciones, por cuanto la recolección de datos al respecto
se queda en el plano de la cifra negra de la criminalidad. Se presume como
"un negocio muy rentable. Esto lo confirma el hecho de que no involucra
solamente a empresarios aficionados o que trabajan por cuenta propia, sino también,
y más a menudo, a mafias internacionales que emplean métodos sistemáticos de
captación dentro de una red sumamente organizada y cohesionada y que suelen
estar implicadas en otras actividades delictivas". La naturaleza abigarrada de la explotación sexual comercial reclama
clasificar estas actividades comerciales en dos grandes sectores: el sector
estructurado y el sector no estructurado. En ambos casos el sexo con niños se
comercializa con mayor o menor grado de organización y la victimización
infantil se ocasiona de manera más o menos similar. Se diferencian en que el ámbito
estructurado posee más claridad en el intercambio, en el se produce un pago de
dinero por un servicio de trascendencia sexual como puede ser: la práctica del
coito o el alquiler de un video pornográfico con niños. Por su lado, la
variante no estructurada de este comercio posee un carácter más difuso y
diverso, por cuanto, el niño víctima realiza actividades de diferente índole
y aparentemente no relacionadas entre sí, es el caso por ejemplo: de los
infantes como empleados domésticos que además de su trabajo normal se ven
obligados a otorgar favores sexuales a sus empleadores. También como muestra de
este sector comercial sexual no estructurado existen los
"benefactores", que financian o respaldan económicamente a las
familias a cambio del acceso sexual a miembros niños y adolescentes de las
mismas. Importante e indispensable resulta también la preocupación, estudio y
prevención de la explotación sexual de niños de naturaleza no comercial, nos
referimos a casos tales como: el abuso que algunos miembros del sacerdocio
cometen contra menores de edad (cuestión públicamente reconocida por la
Iglesia Católica), a las relaciones incestuosas victimizantes de niños, a las
corruptas manifestaciones abusivas de maestros sobre sus alumnos, etc. Aunque
resulta válido dejar clarificado que las distinciones entre la explotación
sexual de niños de carácter comercial y de entidad no comercial se mueven
realmente en un plano de indeterminación, por cuanto, las fronteras entre ambas
manifestaciones explotadoras poseen carácter difuso. II- Multicausalidad de la explotación sexual comercial de niños. En los espacios de lucha contra la explotación sexual comercial de niños
proliferan opiniones más o menos divergentes sobre los factores incidentes en
el desarrollo acelerado de esta industria global; por lo general las opiniones
coinciden en cuanto a que las razones de este fenómeno poseen entidad
pluridimensional, sin embargo, la divergencia aparece en el grado de significación
de la pobreza como factor incidente en este flagelo. Valorando la multicausalidad del florecimiento de la explotación sexual
comercial infantil, la Relatora Especial acreditada ante la Comisión de
Derechos Humanos, en un informe presentado a finales de 1996 ante la Asamblea
General de la ONU afirmaba: "las causas del problema abarcan una amplia
gama de circunstancias y prácticas perniciosas que van en contra de los
intereses de los niños, desde la necesidad económica a las discrepancias
socioculturales, pasando por la discriminación sexual y otras formas de
discriminación por motivos de raza, casta o clases". En torno al tema de la plurifactorialidad del fenómeno de la explotación
sexual comercial, la Declaración y Programa de Acción del Congreso Mundial de
Estocolmo expresaba en unos de sus retos: "La pobreza no puede ser
esgrimida como excusa para la explotación sexual comercial de niños, aunque de
hecho esta contribuya a la generación de un entorno que puede conducir a tal
explotación. Entre la gama de otros factores contribuyentes más complejos se
encuentran las disparidades económicas, las estructuras socioeconómicas
injustas, la desintegración familiar, la carencia de educación, el creciente
consumismo, la migración rural-urbana, la discriminación de género, la
conducta sexual masculina irresponsable, las prácticas tradicionales nocivas y
el tráfico de niños. Todos estos factores exacerban la vulnerabilidad de niñas
y niños frente a aquellos que buscan utilizarlos con fines de explotación
sexual comercial". Así pues, el enfoque que desarrollamos en estos momentos se refiere a la
multicausalidad en el plano de la oferta de este infame comercio y evidentemente
la explicación va más allá de la extrema pobreza; pues no solo son sometidos
a explotación sexual comercial los niños pobres, ni el fenómeno se limita a
los países en desarrollo. Debemos reconocer que el abuso explotador sexual
afecta de igual forma a sectores poblacionales que no padecen carencias
materiales y económicas, y también prolifera en países desarrollados del
primer mundo. El problema no es tan simple, ni reducible, convergen en él,
entre otros, factores como la erosión de la estructura familiar y un deterioro
moral de respetables proporciones, fenómenos que no solo son privativos de los
sectores pobres o de los países del mundo subdesarrollado. III- Modalidades de la Explotación Sexual Comercial de Niños. Llegados a este punto, nos adentraremos en las modalidades y las vías de
materialización de la explotación sexual comercial de niños. Para comprender
las diversas modalidades de la industria sexual infantil necesariamente se debe
trazar una artificial línea divisoria entre las formas delictivas asociadas a
la oferta y las acciones que corporifican la demanda. La oferta se caracteriza
por brindar dos variantes principales de servicios: la prostitución infantil y
la pornografía infantil, manifestaciones estrechamente vinculadas y muchas
veces complementarias. Precisamente el "material humano" que garantiza
esta oferta de prostitución y pornografía se logra localizar y reclutar
mayoritariamente mediante el tráfico o venta de niños y niñas. De otra parte
en el plano de la demanda de este mercado sexual infantil se concreta la
explotación sexual a través de la acción de múltiples solicitantes, entre
los cuales el grupo de clientes con mayor capacidad de pago y por ende más
instigadores de la oferta, lo constituyen los turistas sexuales pedófilos. Las cuatro formas de expresión y concreción del mercado del sexo con niños,
son a saber, la prostitución infantil, la pornografía infantil, el tráfico de
niños y el turismo sexual pedófilo; las cuales constituyen categorías
interconectadas e interdependientes que conforman el entramado sistémico
propiciante del funcionamiento de esta perversa industria de la explotación
sexual comercial de niños. Teniendo en cuenta su trascendencia como formas de
expresión y de concreción de esa explotación pasaremos a conceptuar cada uno
de estos términos. Prostitución Infantil. Múltiples son las definiciones elaboradas en torno a la categoría de
prostitución infantil. Es considerada como la "utilización de un niño en
actividades sexuales a cambio de remuneración o de cualquier otra retribución".
En un Informe rendido ante la Asamblea General de la ONU por la Relatora
Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre la venta de niños, la
prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía, se definió
la prostitución infantil como "la acción de contratar u ofrecer los
servicios de un niño para realizar actos sexuales a cambio de dinero u otra
contraprestación con esa misma persona o con otra". La prostitución de niñas, niños y adolescentes tendrá siempre el carácter
de actividad forzada, y se considera como una forma contemporánea de
esclavitud. Obviamente la prostitución infantil es una variante de abuso sexual
victimizante en el que el cliente pedófilo deduce cómodamente que el pago del
sexo con niño supone un simple intercambio comercial, constituye una mercancía
más y en consecuencia no se autovivencia como un abusador o explotador, solo se
considera un consumidor más del mercado libre, todo ello basado en una total
indiferencia moral hacia ese niño prostituido. "Para la mayoría de los
clientes la condición de persona prostituida del niño es más importante que
su condición de niño". La pornografía con niños constituye una variante sexual criminal que se
perpetúa en el tiempo y que prolonga la situación abusiva en tanto esos
materiales pornográficos continúen siendo usados. Las definiciones del término
pornografía infantil presenta sus matices a tenor con los avances tecnológicos
modificantes de la presentación visual o auditiva del producto. En las Naciones
Unidas los organismos encargados de la protección de la niñez han
estructurado el fenómeno de la pornografía infantil en dos grandes grupos: la
pornografía visual y la pornografía auditiva. Definen la pornografía visual
como "la representación visual de un niño en un acto sexual explícito,
real o simulado, o en una exhibición obscena de los órganos genitales para el
placer sexual de un usuario; incluye la producción, la distribución o el uso
de ese material". Por otra parte la pornografía auditiva se define como
"el uso de cualquier dispositivo de audición de la voz de un niño, real o
simulada, para el placer sexual de un usuario, incluye la producción,
distribución o el uso de ese material". Más recientemente se considera la pornografía infantil como "toda
representación, por cualquier medio, de un niño dedicado a actividades
sexuales explícitas, reales o simuladas, o toda representación de las partes
genitales de un niño con fine primordialmente sexuales". La dañosidad que causa la pornografía infantil trasciende el abuso directo
de los niños usados en el proceso de elaboración de esa pornografía, las
afectaciones se extienden progresivamente, en tanto, esa pornografía original
promueve con su efecto excitante nuevos abusos infantiles, pues actúa como estímulo
erótico generador de mayor demanda pedófila en el mercado del sexo. En
definitiva, la pornografía infantil constituye una modalidad de la explotación
sexual comercial de niños y a la vez garantiza la promoción de esa explotación,
incentivando el aumento de clientes y magnificando fenómenos asociados, como
son la prostitución y el tráfico de niños. Tráfico de Menores. El tráfico ilícito, dentro del cual se encuentra la trata de personas,
consiste en transportar ilegalmente seres humanos de un lugar a otro, con el
propósito de venderlos por dinero o por otra compensación. La trata de niños
y niñas, que los gobiernos consideran el tráfico ilegal más grave, superado
solo por el comercio de drogas y de armas, es una industria en la que cambian de
mano miles de millones de dólares y que se encuentra muy asociada al uso de
estos menores en acciones que implican una profunda corrupción. Este moderno
medio de esclavitud se practica en su forma más virulenta con fines sexuales. Recordemos que como vía de concreción o como forma facilitadora de la
oferta en el área de la explotación sexual comercial de infantes aparece el tráfico
de niños con fines sexuales, entendido como la captación y traslado ilícito
de menores de un país a otro, o de una región a otra de un mismo país; con el
fin concreto de ser utilizados en el mercado del sexo. Las variantes del tráfico
adoptan múltiples formas, no todas ilícitas, existe desde la adopción
internacional, la adopción local, el secuestro, la compra-venta a familias
pobres, etc. Turismo Sexual. La promoción del turismo en sentido general se encuentra saturado de estímulos
sexuales; se usa publicitariamente las imágenes que reflejan la atractiva
figura de jóvenes de ambos sexos en contextos paradisíacos, exóticos y folclóricos.
Si eso sucede con la propaganda del turismo lícito, cabe esperar un serio
recrudecimiento de los estímulos sexuales como reclamo turístico en las
subterráneas manifestaciones promotoras del turismo sexual con niños. Resulta
denigrante para los derechos infantiles su presentación como mercancía de uso,
incluida en el paquete de entretenimiento ofertado al turismo sexual, tanto
nacional como internacional, esta última variante constituida como la más
frecuente y casi siempre proveniente del mundo desarrollado. Sin pecar de
absolutismo podemos afirmar que por lo general este abominable hecho del turismo
sexual pedófilo, se constituye en una "grave violación de la dignidad de
las personas alimentada por un primer mundo ávido de emociones y tolerada por
un mundo pobre ávido de dólares". El turismo sexual se define como el turismo organizado con el objetivo de
establecer relaciones sexuales de entidad comercial. Así pues, los turistas
sexuales son aquellas personas que en el curso de sus viajes de vacaciones y
recreo, establecen relaciones sexuales explotadoras en los países y regiones
que visitan. En páginas anteriores afirmábamos que el turismo sexual pedófilo
facilitaba la concreción o materialización de la explotación sexual comercial
de niños, desde la óptica de incentivar la demanda. Vale entonces conceptuar
el turismo sexual infantil como el turismo organizado en función de propiciar
las relaciones sexuales de carácter comercial con niños. A modo de resumen, en las definiciones de prostitución, pornografía, tráfico
y turismo sexual asociados a la victimización infantil debemos reiterar la
interdependencia entre estas cuatro categorías; cuestión fácilmente
comprensible si reconocemos que el florecimiento de una de ellas potencia el
desarrollo de las demás. Las ciegas leyes del mercado en su inexorabilidad
funcionan eficientemente, tanto si la mercancía la compone bienes de consumo
convencionales o si las transacciones se producen sobre la práctica infame del
sexo con niños. IV- Los pedófilos como consumidores del mercado del sexo. En la búsqueda de la ineludible vinculación de la pedofilia con las
modalidades de la explotación sexual comercial de niños analizadas hasta el
momento, conviene precisar las relaciones existentes entre las manifestaciones
pedófilas y las categorías recientemente definidas. Los hábitos de comportamiento pedófilos por lo general poseen signos
recurrentes de adicción a la pornografía infantil. Son amplios consumidores de
pornografía infantil; en algunos casos producida por ellos mismos y
posteriormente puestas a la circulación comercial. Su pertenencia a
organizaciones pedófilas exige muchas veces la aportación frecuente de
material pornográfico con fines de intercambio y de "ayuda mutua" en
sus fechorías. Obviamente el coleccionismo pornográfico infantil compulsivo
representa una demanda que como contraparte exige una respuesta de la oferta
pornográfica del mercado. En el continuo derivativo de crecimiento que responde a la interdependencia
de todas las modalidades del mercado del sexo, se manifiesta un fenómeno de
desarrollo directamente proporcional, pues al elevarse la producción pornográfica
con niños, esta actúa como un mecanismo promotor de la prostitución infantil;
se incentiva la trata de niños para proporcionar "mercancía" y
consecuentemente se fomenta el turismo sexual pedófilo. El grupo de clientes más
especializados del mercado del sexo infantil lo constituye los pedófilos, que
mayoritariamente son personas normales y respetables en sus países de origen,
imagen de respetabilidad que los obliga a trasladarse a otras regiones del
planeta en busca de satisfacciones sexuales con niños que no impliquen riesgo a
su status social. Los turistas sexuales pedófilos además de acceder sexualmente a niños
prostituidos en las naciones que visitan, regresan a sus respectivos países y
usando sus redes de contacto promocionan los placeres y "bondades" de
los lugares visitados, exhibiendo en sus estrechos círculos pedófilos la
documentación de sus "proezas" mediante filmaciones y fotografías; y
junto con ello proporcionando datos a otros desviados sobre los mejores lugares
para establecer relaciones de gratificación sexual con infantes, aconsejando en
qué regiones o países resulta más expedito el acceso a ese mercado, cuales
son los turoperadores corruptos que facilitan ese acceso, etc. Para todo este
intercambio informativo usan las redes a las que están asociados y Sitios Web
personales existentes en Internet. Conclusivamente afirmamos que merece especial atención la relación
directamente proporcional existente entre la demanda pedófila y el crecimiento
del mercado del sexo; potenciándose con ese acelerado desarrollo todas las
abusivas variantes de explotación sexual comercial de los niños y
adolescentes. Crece, por tanto, la prostitución y la pornografía infantil,
garantizadas por un reciclante tráfico de niños y una incentivante demanda turística
de sexo con infantes. La vigilancia mundial y el indispensable trabajo mancomunado contra el
mercado sexual de niños, se han materializado en la celebración, hasta el
momento de dos Congresos Mundiales contra la Explotación Sexual Comercial de niños:
el Congreso Mundial de Estocolmo (1996) y el Congreso Mundial de Yokohama
(2001). En ambos eventos científicos se llegó a la conclusión que la
explotación sexual comercial de niños es un fenómeno multifactorial y de
asociaciones muy diversas; por tanto, la reducción de este mercado sexual de
infantes solo será posible si enfocamos la lucha en un espectro amplio, que
contenga la erradicación de la pedofilia y del turismo sexual con menores, la
eliminación del tráfico de niños y niñas con fines de sexo.
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Msc. Marta González Rodríguez Profesora de Criminología y Derecho Penal Universidad Central de Las Villas.CUBA Publicación enviada por Msc. Marta González Rodríguez Contactar mailto:martag@sociales.uclv.edu.cu Código ISPN de la Publicación EpyAkZFkAuUBXoZPeb Publicado Wednesday 19 de November de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | |||||||||