Monografias | Muestreo y Análisis de Suelo: Punto de Partida hacia un Diagnóstico de FertilidadMuestreo y Análisis de Suelo: Punto de Partida hacia un Diagnóstico de FertilidadResumen: Muestreo y Análisis de Suelo: Punto de Partida hacia un Diagnóstico de Fertilidad. El análisis del suelo es una herramienta muy importante para la elaboración de una recomendación de fertilización, ya que nos permite cuantificar la oferta de nutrientes del suelo. La diferencia entre esta oferta y la demanda del cultivo, a partir de la definición de un rendimiento objetivo, indica la cantidad de nutrientes que deberá agregarse por fertilización. El análisis del suelo es una herramienta muy
importante para la elaboración de una recomendación de fertilización, ya que
nos permite cuantificar la oferta de nutrientes del suelo. La diferencia entre
esta oferta y la demanda del cultivo, a partir de la definición de un
rendimiento objetivo, indica la cantidad de nutrientes que deberá agregarse por
fertilización. Se han determinado relaciones consistentes entre
la disponibilidad de nutrientes en el suelo y la respuesta de los cultivos a la
fertilización. Realizados en forma sistemática a través del
tiempo, permiten conocer como evoluciona la fertilidad de un lote. La importancia del muestreo El muestro es el primer paso de una análisis químico
de suelo, y el más critico, ya que se constituye en la fuente de error más común
(Petersen and Calvin, 1986). Ya en los albores de esta práctica, Cline (1944)
expresó que el límite de exactitud está dado por el muestreo y no por el análisis.
Esto sucede porque a través de pocas muestras (generalmente no más de 1 kg de
suelo) se pretende representar la disponibilidad de nutrientes de miles de
toneladas de suelo. Tanto es así que 1 kg de suelo significa el 0,0000005 % del
peso medio de 1 ha (0-20 cm). Adicionalmente, Si tomamos en cuenta que dentro de
la superficie que queremos representar existe una gran variabilidad, la
dificultad para realizar un buen muestreo es aún mayor. La variabilidad se ve
incrementada cuando un campo ingresa en un sistema de siembra directa continua,
por la acción residual de las líneas de fertilización, la acumulación de
residuos, aplicación de fertilizantes en la superficie del suelo y el reciclado
de nutrientes hacia estratos superiores del suelo (Anghinoni et, al., 2003). Calidad de un muestreo: La calidad de un muestreo se caracteriza a través
de dos parámetros: Precisión y Exactitud (Swenson et al, 1984) Precisión:
describe la reproducibilidad de los resultados Exactitud:
Indica cuán cercano está el valor del análisis respecto del verdadero del
lote que se está muestreando. Ambas dependen del número de muestras. Ej: Un
lote en el que se muestrea con una exactitud de +- 10 % y 90 % de precisión, si
tomamos 10 submuestras 9 de cada 10 muestras deberían estar en +- 10 % del
valor real del lote. Toma de muestras: Existen diferentes maneras de recorrer un lote
con el objetivo de obtener una muestra representativa. La más sencilla consiste
en recorrer un lote al azar, recolectando submuestras que luego son mezcladas
para formar una muestra compuesta que es enviada al laboratorio (Figura 1.a). El
inconveniente de este tipo de muestreo es que frecuentemente no se tiene en
cuenta la variabilidad existente en cabeceras y sectores no homogéneos del
lote. Otro plan de muestro consiste en dividir el campo en subunidades homogéneas
(por ej. loma y bajo,), dentro de las cuales se toman muestras compuestas al
azar, evitando cabeceras y cualquier desuniformidad que pueda aparecer en el
lote como sectores engramonados o rodeos de suelo de menor calidad "suelos
overos". Este tipo de muestreo es conocido como muestreo al azar
estratificado (Figura 1.b) (Darwich, 2003). Una variante es el muestreo en áreas
de referencia (Figura 1.c), que consiste en muestrear intensamente un sector
homogéneo del lote, que se asume representativo del lote completo. Estos dos últimos
tipos de muestreo son los más recomendable para hacer recomendaciones de
fertilización a campo, cuando no se realizará una aplicación variable de
fertilizantes. El tipo más intensivo de muestreo es el muestreo en grilla
(Figura 1.d). En el, las muestras son tomadas a intervalos regulares en todas
las direcciones, analizándose por separado. Es muy preciso y refleja la
variabilidad del lote, pero no siempre el retorno económico derivado de una
mejor fertilización alcanza para justificar el costo de este tipo de muestreo.
Profundidad de muestreo: La profundidad de muestreo está determinada por
el nutriente o propiedad del suelo que se pretende cuantificar. Así, la materia
orgánica y el pH se miden habitualmente en capa superficial (0-20 cm) ya que es
la profundidad donde ejercen mayor influencia. Para fósforo también se ha recomendado la
profundidad de 0-20 cm.. La profundidad de 20-40 cm no mejora la correlación
con el crecimiento y la respuesta a la fertilización. Tampoco el muestreo 0-5
cm mejora dicha correlación (Zamuner et al., 2003), y tiene más variabilidad. Con respecto a los nutrientes móviles, los métodos
de diagnóstico consideran en general el nitrógeno en capas profundas, pero no
siempre recurren a medirlo, sino que lo estiman a partir del contenido en capa
superficial de suelo. Así, Alvarez y Alverez (2000), a partir de un grupo muy
grande de muestras, encontraron relaciones muy ajustadas entre la disponibilidad
de nitrógeno en horizontes superiores (0-20 o 0-30 cm) y en profundidad, como
se describe a continuación: N-Nitratos 0-60 cm = N-Nitratos 0-20 cm / 0,65
R2=0,89 N- El muestreo profundo también presenta
inconvenientes. En primer lugar, la compactación en el barreno y la mezcla de
horizontes pueden llevar a cometer un grave error (Darwich, 2003). Por otra
parte, la absorción de Nitrógeno puede tener una correlación más alta con la
disponibilidad a 0-30 cm que con 0-60 cm (Gelderman et al, 1988), y el Nitrógeno
por debajo de los primeros 30 cm no afecta tanto la recomendación como el que
se encuentra en los primeros 30 cm (Carefoot et al., 1989). En cuanto al azufre, caben similares
consideraciones que en el caso de nitrógeno. Ferraris (inédito) halló buenas
correlaciones entre la disponibilidad de azufre en capa superficial (0-20 cm) y
en profundidad (0-60 cm) (Figura 2) a partir de datos provenientes de una red de
ensayos de fertilización en Soja de primera (Echeverría et al, 2002). Figura 2.a
Figura 2: Relación entre la disponibilidad de
azufre de sulfatos en capa superficial (0-20 cm) y en profundidad (0-60 cm)
Figura 2.a: Campaña 2000/01. Figura 2.b: Campaña 2001/02. G. Ferraris, inédito. A nivel práctico, que
impacto tiene la variabilidad? Para responder a este interrogante, debe
entenderse que la fertilidad de un lote no presenta una distribución normal.
Una variable con distribución normal se distribuye siguiendo la forma de una
campana, y el valor promedio (media) coincide con el valor mas frecuente (moda).
En cambio, al evaluar el contenido de nutrientes de un lote encontramos muchos
puntos con fertilidad algo por debajo del promedio, y unos pocos muy por encima.
De esta manera, el valor promedio (lo que medimos a través del análisis) es
superior al valor más frecuente en el lote. Entonces, fertilizando en base al
promedio, una gran parte del lote puede resultar subfertilizada. La forma de
atenuar esta distribución de los nutrientes es realizar un muestreo intenso (es
decir, un elevado número de "piques"), de modo que el impacto de los
valores muy altos quede diluido en un gran número de submuestras. La variabilidad puede manifestarse en parcelas
tan pequeñas como un ensayo. Así lo demuestra un experimento realizado en 9 de
Julio dentro del Módulo de investigación del Proyecto Fertilizar. El valor
promedio de fósforo del ensayo era de 18 ppm y, de acuerdo con este resultado,
no se esperaba respuesta a la fertilización. Sin embargo, este valor surgía
del promedio de dos repeticiones con bajo fósforo (5 ppm, Figura 3.a) y otras
dos con alto fósforo (30 ppm, Figura 3.b). Así se explica que las dos primeras
repeticiones hayan presentado respuesta positiva al agregado del nutriente, y
las dos restantes repeticiones no. La recomendación basándose en el promedio
hubiese sido no fertilizar, sin embargo, el promedio enmascaraba áreas con
deficiencias de fósforo.
Figura 3: Rendimiento y respuesta media de dos
repeticiones con distinto nivel de fósforo disponible a la siembra: a) Bloque I
y II, 5 ppm; b) Bloque III y IV, 30 ppm. 9 de Julio, Módulo de investigación
Proyecto Fertilizar, Campaña 2000/01. Número de submuestras a
recolectar en un lote Como se mencionara anteriormente, la exactitud y
la precisión del muestreo, es decir, la calidad del mismo, depende del número
de submuestras que se tomen en cada lote. Para ilustrar esta afirmación, vale
mencionar un trabajo realizado en Iowa, EE UU (Mallarino, citado por Darwich,
2003) en el cual se presentan los intervalos de confianza (es decir, en cuantas
ppm puede variar el valor real del lote respecto del que estamos midiendo) para
P disponible medido en la profundidad de 0-20 cm (Figura 4). Se observa que
cuando se toman solamente 5 submuestras en un lote, el resultado del análisis
estará en un rango de (+ 9 ppm) respecto el verdadero valor del lote, por lo
tanto, no es aceptable para realizar recomendaciones de fertilización. En
cambio, cuando se recolectan 20 submuestras, el intervalo de confianza se reduce
a (+- 1,5 ppm), lo cual representa un grado de precisión razonable. Dada la
tendencia asintótica de la curva, no se justifica la recolección de más de 20
submuestras, ya que se logran muy pequeños incrementos en el nivel de precisión.
Cabe destacar que el número de muestras a tomar prácticamente no varía con el
tamaño del lote (Swenson, 1984), al menos hasta una superficie de alrededor de
50 has, pasada la cual es recomendable dividir el lote en dos o más fracciones
que no sobrepasen esta superficie. Figura 4: Precisión del análisis de P
disponible en relación al número de submuestras recolectadas en el lote
(Adaptado de Mallarino, citado por Darwich, 2003). Consideraciones finales: El análisis de suelo es una herramienta eficaz
como punto de partida de una estrategia de fertilización. Sin embargo, presenta
un aspecto crítico en la toma de la muestra a analizar, ya que esta debe
representar un suelo de por sí heterogéneo. Entender y saber interpretar esta
variabilidad es la clave para aprovechar el potencial de esta herramienta. Ing. Agr. Gustavo N.
Ferraris Bibliografía: Alvarez C. y R. Alvarez. 2000. Correlación entre
las concentraciones de nitrato en suelo a distintas profundidades: análisis de
datos publicados. En: Actas XVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo (CD
Rom), Mar del Plata, Buenos Aires. Publicación enviada por Ing. Agr. Gustavo N. Ferraris Contactar http://www.cuencarural.com Código ISPN de la Publicación EpyAyAFFyFXjTomiUl Publicado Monday 24 de November de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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