Monografias | Los caminos hateros del ayer...., de hoy....... y siempre - Estado ApureLos caminos hateros del ayer...., de hoy....... y siempre - Estado ApureResumen: Pensamientos. Prólogo. Presentación. Acunaviche breve reseña histórica. Este relato Folklórico-Cultural está escrito con sentimiento y pasión, porque cuando hombres y mujeres, sentimos la necesidad de cantarle al terruño, a nuestra tierra, lo debemos hacer con un sentimiento de inspiración.(V)
1.
Pensamientos
2.
Prólogo
3.
Presentación
4.
Acunaviche... breve reseña histórica
PENSAMIENTOS
Un Ser sin
estudio, es un Ser incompleto.
Simón Bolívar
Moral y Luces,
son nuestras primeras necesidades.
Simón Bolívar
Este relato Folklórico-Cultural
está escrito con sentimiento y pasión, porque cuando hombres y mujeres, sentimos
la necesidad de cantarle al terruño, a nuestra tierra, lo debemos hacer con un
sentimiento de inspiración.
Cuando
decidimos dar a conocer nuestros orígenes, que mantenido por tiempos en el
olvido, el autor de este relato “Los Caminos Hateros del ayer...de Hoy ..Y
Siempre”; nos recuerda los tiempos pasados y las relaciones que se establecen
entre la tierra y el hombre.
Algo debemos
aprender de esta pequeña obra, su autor, es el amigo: Ramón A. Ramos Fagundez,
hijo de esta tierra apureña, como la gran mayoría de los jóvenes, que habitaron
años atrás los pueblos y caseríos más interioranos del Estado Apure.
Dejando huellas
de inquietudes y manifestaciones culturales y artísticas, recogidas bajo la
idiosincrasia de hombres y mujeres, han sido concebidas estas líneas, dando a
conocer, la descripción del paisaje, los elementos del mestizaje, lo religioso y
lo popular de nuestros pueblos.
Por este grato
trabajo le deseo muchos éxitos al autor, ya que nos lleva por hechos que han
contribuido una vez más, al desarrollo socio-cultural de nuestro Estado.
El
objetivo primordial es el conocimiento y entendimiento de nuestros orígenes
culturales y folklóricos de nuestro terruño llanero.
Desde el origen del hombre en CUNAVICHE se han entrelazado las costumbres
y tradiciones que ahora la hemos heredado como legado de nuestro origen,
antecedentes pre-colombinos y coloniales.
Refrescando así, las memorias pasadas para poder asentar los conceptos de la
historia de este pueblo, que inspira por su naturaleza misma.
Recordando los hechos del pasado y mantenerlos como fuente viva para la cultura,
creando sentimientos por esta prodigiosa tierra llanera, San José de Leonisa
de Cunaviche.
El Autor
En un
amanecer llanero, acompañado del agradable y armonioso canto de la paraulata y
el turpial, me encuentro en el punto cardinal limítrofe de los estados Guárico y
Apure. Con la mirada al frente del río Apure, donde se ve remontar por sus
aguas a las curiaras y toninas, y más allá se divisa la ciudad de San Fernando,
a su paso adornada por la lanza heroica del ilustre Pedro Camejo,es donde aquí
comienzo a narrar esta singular historia. San Fernando, adornada por un collar
de agua, formado
por su
caudaloso río bordeando sus riveras y playas de blancas arenas; ciudad de casas
coloniales, de techos de palmas unas y otras de techos rojos.Un puerto donde
atracan barcos que venían de otros lugares, al lado una casa grande de comercio,
llamada “La Casa de los Barbaritos”. Su gente, mezcla de razas del indio
con conquistador español,
de modales
amables e incansables en las faenas, progresistas y luchadores, con mucho arte y
folklore, así es esta tierra, donde me encuentro como forastero. Después
de saborear sus típicas comidas, al sonar de las cuerdas de un arpa, siento que
me abraza la brisa que recorre estas riberas y me dispongo a descansar. De
madrugada me despierto con el canto de los gallos y dispuesto a emprender el
viaje cabalgando por trochas y senderos, comienzo emocionado mi andar, cargando
el bastimento, la capotera y la maleta pa´acampar, enfundando también sobre el
lomo del animal, un filoso machete, de esos que llaman “Cola e Gallo”, que todo
llanero debe cargar. Orgulloso de mi manera de viajar, sobre un caballo zaino,
con rasgos de buen andar - obsequio de mi amigo Ricardo Barrios-, allá en su
fundación, comienzo la travesía, dispuesto a cabalgar, despidiéndome de amigos y
vecinos del lugar, con gran serenidad espiritual, sin miedos ni temores y
recordando los buenos consejos de algunos amigos llaneros, - Don Pablo Bolívar,
hombre de sabios consejos, conocedor de este llano, de sus belleza, misterios y
leyendas; y que Dios lo tenga en la gloria-, porque su paso por estas tierras
cristianamente ya se cumplió.Al fino trote de mi caballo, siento una suave brisa
que me acaricia y elevando la mirada hacia el horizonte, buscando el camino
entre estepas y matorrales, en estas inmensas sabanas y llanuras, voy llegando
al poblado de Biruaca, lugar donde se cruzan los caminos. Desviando el rumbo
hacia el sur, dirección a San Juan de Payara, dejando la cruz de agua, al rato
llego a un lugar llamado La Piedra y me dispongo a descansar. Busco el
bastimento y encuentro, carne seca salada, queso y panela dulce, alimentos que
se conservan durante la travesía; el agua no me preocupa, a mi paso por los
caminos encuentro charcas y lagunas, y desde el camino, a lo lejos se divisan
Fundaciones y hatos. Al descanso por lo hermoso y agradable del paisaje
típico natural, me llegan al pensamiento muchos recuerdos del pasado, que han
ocurrido desde la fundación de esta ciudad de San Fernando de Apure, ciudad
pueblerina que ha sufrido a través de los tiempos, los rigores de las guerras,
epidemias, robos y saqueos por bandoleros y cuatreros. Contando hechos que
pasan de generación en generación y que forman las expresiones de las gentes y
costumbres de los pueblos, me contó el amigo Ramón Meló en un lenguaje muy
popular, sobre gentes que llegaron a este lugar, remontando en bongos o curiaras
este caudaloso río. También de cómo se efectuaban peleas de gallos y del
encierro o rodeo de ganado, que se hacía al otro lado del río donde los
peligros naturales - caimanes, culebras y los fuertes caudales del agua-. Los
hombres se preparaban para cumplir esta difícil faena. Al canto de los
gallos anunciando el amanecer, se levanta el cabrestero María de las Nieves
(llanero nato y de gran valor) sobre su buey madrinero para cumplir esta ardua
labor. Pero también me habló del famoso árbol, el Samán Llorón, del cual antes
de comenzar esta travesía, me recordé al pasar donde llaman “La Parada”, o casa
de zinc, porque más adelante, según narración de este gran amigo, se encontraba
anclado por sus raíces apareciendo con una majestuosidad imponente. Allí los
viajeros y las gentes del lugar, paraban y descansaban de largas travesías al
disfrute de sus sombras y frescura; donde efectuaban trueques, negociaciones y
algunas actividades comerciales. Este hombre en su avanzada edad, curtido y
envejecido por la cronometría del tiempo, conserva su pensamiento, todos
aquellos gratos recuerdos. Anheló que ese gran Samán, al paso del modernismo no
borrarán todas aquellas huellas de las muchas historias y leyendas, y lo
hubiesen conservado como bastión nacional, ya que abrigó a muchas gentes que
fueron los constructores de este pueblo, de sus costumbres y
tradiciones. Entrado el medio día y con el radiante sol sobre mis
espaldas, siendo guía de mis pasos a través de las sombras, me decido a ajustar
la montura sobre el animal y guardando el bastimento, decido ir a conocer las
costumbres y gentes de esta tierra llanera. Continuando mi andar, me encuentro
con un rodeo de ganado, que vienen arreando unos llaneros entre gritos y
algarabías, señalando el camino un toro grande que por estos lados llaman
madrinero; los hombres y yo nos saludamos - llevan ese ganado para la
venta-. Me preguntaron ¿ a dónde va?, les dije, a Cunaviche, exclamando uno de
los llaneros, ¡así que a Cunaviche, le falta mucho camino que andar!.
Advirtiéndome sobre las aguas que inundan las sabanas y llanuras porque están
minadas de caimanes, babas, caribes y culebras de agua; también de otros
peligros, como el de ladrones y cuatreros y pare usted de contar. Al caer la
tarde, llego a la población de San Juan, pueblo famoso por tradición desde la
entrevista que aquí sostuvieron el General Páez, el Negro Primero y el General
Bolívar, nuestro Libertador. Allí, frente a la iglesia me encontré con el Maracó
Castillo, lo saludé con un fuerte apretón de mano y me preguntó, ¿pa´dónde va mi
amigo Pancho?, Y le dije, pa´Cunaviche. Me ofreció su casa para que descansara y
pasara la noche, pero le dije que llevaba prisa y quería llegar al Paso Arauca
antes del anochecer; le di las gracias y salí de allí con paso largo y
firme. Atravesé el Caño Cotayo y al rato me encontré donde llaman
Bucaral, allí se improvisa un puerto a orillas del caño, alineadas en hileras
las curiaras y canoas que los llaneros llaman “Fuera de bordas”,
transportes propios del lugar.Al anochecer, cansado de cabalgar, llegué al
destino que me había propuesto, sin antes no dejar pasar por el sendero que
lleva a la población de Atamaica y al riachuelo Apure Seco. En Paso Arauca,
saludé al amigo Benito y con buen gesto contestó invitándome a pasar a su casa,
ofreciéndome de cena, topocho sancochao y coporo frito, acompañado de un
aromático cafecito y como descanso una maleta, mi caballo con los peones lo
mandó al corral. Disfruté de un buen descanso y al amanecer, me propuse a
continuar viaje. Temprano por la mañana, después de abordar la balsa junto con
el animal, pasamos al otro lado, atravesando así el caudaloso río
Arauca. Después de un saludo a los balseros, bordeando la costa
Araucana, a un lado del paisaje sabanero de “mata de los Indios” y los
palmaritales del Arauca; asentamiento de la familia Escobar, en su Fundación,
Caral-Caral, proseguí mi andar entre caminos y sabanas infinitas, donde la
brisa, borra toda huella del caminante y con olor a bosta de ganado, me aproximo
a los cañitos, tierra del compadre Fuentes, donde paro a descansar. Hasta
donde llega mi vista, divisé a lo lejos a mi amiga Margarita, allá en su
fundación, acercándome a su lado, paré en el caño, mi caballo bebió agua y tuve
el modo de calmar mi sed y cansancio refrescar. Ella estaba ordeñando a su vaca
fundadora de nombre la brisnita, ofreciéndome una totuma de leche fresca y tibia
de color natural, como los garceros que miro al pasar. Bebo la refrescante leche
y decido buscar camino, levantando el falso de la cerca y así continuar.Ya
entrada la tarde, me voy acercando a tierras de Cunaviche, en mi andar paso
cerca de Los Médanos, de majestuosa e impresionante belleza, se levantan
imponentes como monumentos, queriendo adornar estas inmensidades de sabanas y
llanuras y como señalando el camino, tuve por compañeros durante un largo
trecho. Ya adentrándome en la llanura, de inmensas tierras del hato La
Candelaria o Candelariera - como la llaman vecinos del lugar-, siempre hay
historias que contar. Según dicen por allí, que en el hato Los Campos Volantes
del lugar, mataban a un hombre por una pluma de garza o marabú de corocora, y
eran devorados por culebras y caimanes. Esta es una de las muchas historias del
lugar, otra es la que me contó mi amigo Moncho - cunavichero con rasgos propios
de su raza india-: el toro negro candelariero, que a la media noche salía a
recorrer sabanas y recoger rebaños de ganados, sitiéndose un tropel y levantando
una polvareda que duraba hasta el amanecer. Todo esto contribuyó a la riqueza de
estas tierras codiciadas por terratenientes y abusadores de poder, donde no se
podían ni siquiera contar las cabezas de ganado, por su abundancia.Tierra de
sabanas y llanuras de hombres recios que laboran en la diaria faena enlazando
orejanos, cachilapos y caballos, trabajos rudos y fuertes que exige el mismo
llano. Poniéndose un tiempo de tempestad y nubarrones, me obliga a desmontar
del animal, comienza a relampaguear, se aproxima un chubasco como los llaneros
lo llaman por aquí; me abrigo con mi chamarra y el sombrero me tuve que ajustar,
agobiado por el cansancio me quedé dormido.Al compás del canto del alcarabán y
el bullicio nocturnal, una brisa amenazante y fría que por todo el cuerpo me
corrió, me hacía temblar de miedo y al rato bajo esa lluvia inclemente comencé a
soñar, tal vez una fantasía o una realidad: - oigo una voz y veo una silueta
frente a mi, que flotaba en el aire y me decía: Soy la dueña de estas tierras, y
temblando de miedo le pregunté, ¿ quién eres? ¡ soy Tanasí!, espíritu maligno de
idolatrías, me adueño de las almas de los que andan perdidos por estas sabanas y
llanuras, porque soy un alma en pena, le pegué a mi taita en una Semana
Santa...Me hago la señal de la Cruz y me pongo a rezar...también se me aparece
una bola de fuego, si me llega a tocar libera a un alma en pena y me puede
llevar...al momento me despierto y no saliendo de mi asombro, muy asustado
comienzo a cabalgar a un trote ligero y sin parar. Pasando por el Perro
y las Piñas, sitios que no podía descartar, y sin parar, como de un solo estirón
llego a esta población. Algunos lugareños me observan con extrañeza o admiración
por ser un forastero, - eso no es raro en esta región-, caminando entre las
casas de barro con techos de palmas y otras de mampostería, atravieso la plaza y
me dirijo al Jefe Civil para presentarme y comunicarle que he llegado de viaje
desde San Fernando en una larga travesía, a esta región que todavía hoy en día
está su nombre en discusión; unos dicen que es San Miguel, otros, que es San
José de Leonisa de Cunaviche, por lo del asunto de aquel santo prestao a una
población cercana para la celebración de las fiestas religiosas en una Semana
Santa.De regreso a la plazo amarro el caballo al otro lado de la calle en un
botalón, me encuentro con el indio Matías, oriundo del lugar con rasgos de raza
bravía, conocer de faenas vaqueras, y lo saludé y me respondió con un gesto muy
cortés y preguntó: Don Pancho ¿está usté asustao?...sí, le respondí, viniendo
hacia acá pasando por estas tierras candelarieras, se me apareció un espanto y
todo por querer conocer de esta tierra sus secretos y leyendas. Don Pancho, eso
no es realidad...fue solamente un sueño...eso le ha pasado a muchos lugareños
cuando andan de travesías. Esos son fenómenos propios de la naturaleza, cuando
sopla fuerte la brisa, ésta arrastra las briznas de paja seca y las envuelve en
forma de bola y eso ocurre en la época del verano entre los meses de Septiembre
a Abril, cuando es la época más fuerte de calor..esa bola de paja en un ir y
venir por las sabanas, por combustión natural, se enciende y se ve rodar por las
noches bajo el cenit sabanero....Bueno amigo, si así es la cuestión, me estoy
tranquilo y con una gran paz espiritual. El indio se despidió con la
amistad del llanero, que todo lo da cuando aprecia de corazón...así es esta
tierra que invita a la inspiración de músicos y poetas; está acariciada de una
suave brisa mañanera, que sutilmente toca todo mi ser, trayendo consigo desde
las lejanías el canto del llanero, que entonan durante el ordeño....
¡Ja-Ja-Ja-Mota-Mota-Mota!Dame
una totuma de leche espesa y cremosa que la quiero saborear, para preparar un
café con leche y también quesear.Motaaaa...
Con sus dos
calles empedradas que terminan al borde de la plaza principal al frente de la
Iglesia y al lado de la Comisaría, a lo largo de una de sus calles se encuentra
una botica o droguería y más adelante una pulpería. La gente por las mañanas se
dedican a sus quehaceres, las mujeres atizan el fogón y los hombres recolectan
leña, arrean ganados y elaboran las panelas de papelón, otros preparan las
atarrayas y lanzas para pescar.Levantando la mirada hacia el horizonte,
poniéndome pensativo y viajando en mi pensamiento, les voy a continuar narrando,
lo que desde aquí diviso. Ya sin el noble caballo ni bastimento, ni peligros que
afrontar, me remonto a los acontecimientos y hechos del pasado que sucedieron en
este lugar, veo el conquistador, diezmando la población, sometiéndola a sus
caprichos y afanes de terror, pero somos de raza bravía como nos enseñó el indio
Tavacare, cuando se enfrentó en guerra por conseguir la libertad. Tierra de
fogonazo independentista de nuestra raza bravía de muchas luchas y batallas por
defender lo nuestro. Continuando con este viaje, más allá, delante
veo el futuro de esta patria en los caminos que andan, encrucijada donde
convergen los caudalosos ríos APURE y META, señalando el caudal del
impetuoso río Orinoco. Naciendo así el legendario Cajón del Arauca Apureño,
que supo albergar las costumbres y tradiciones del colonizador español.Desde
los ancestros indios que recogen la cultura prehispánica hasta nuestros días, ha
habido hombres notables que han sabido recoger y cuidar este acervo cultural.
Entre bosques y matorrales se encuentra una biblioteca cultural que se ha
encargado de divulgar las costumbres y folklores presentando diferentes actos
culturales. Pueblos de grandes hombres entendidos en el arte de la música y el
canto: joropos, coplas, quirpas, carnaval corrido y galerón; entre estos tenemos
el arte del Indio Figuredo cantautor de la pieza “La India María Laya”, y
Antonio José Torrealba, cantautor de coplas y corridos.
Yo salí de
Cunaviche en una tarde callada y bella, cuando el sol va describiendo sus
senderos seguido de esta clara luna que alumbra estas llanuras y esteros voy
cabalgando mi caballo como buen llanero con el solo pensamiento de decir los
quiero.Como mis ojos describieron las tardes de Cunaviche en cada ver soy por
eso doy gracias a Dios a estas hermosas llanuras y esteros apureños.
En
los actuales momentos y por imperante necesidad debíamos de promover aún más lo
que en tiempos atrás se pudo haber llamado la conquista del sur, convenciendo al
pueblo que allí hay un futuro promisor que nos está esperando y que podemos
llevar una vida mejor; alertar al gobierno nacional para que tome interés en
este ideal de fundar nuevos pueblos, para asentar nuestra soberanía nacional,
estos pueblos deben de nacer por este territorio, ya que línea límite de
fronteras. Ya la dilatada travesía que duraba varios días desde San
Fernando con toda clase de dificultades, como las que narré al principio, han
quedado en el pasado, con la construcción de imponentes puentes en el sitio
denominado Caño Bucaral y otro sobre el río Arauca, que lleva por nombre
Marisela - en alusión a un personaje de Don Rómulo Gallegos en su novela Doña
Bárbara-. Por esta vía el trayecto a recorrer en automóvil, es de escasamente
dos horas, disfrutando de hermosos paisajes que le brinda la naturaleza al
viajero. Recreándonos al recorrerla en su trayecto, disfrutamos así en este
viaje del hermoso paisaje acompañados del grito de los araguatos, del canto del
alcarabán, patos guirí y pájaro Baco. En las lagunas cundidas de manglares y de
flor de bora, sitio hábitat de los garceros, asemejando un arco iris - por la
diversidad de colores de las garzas blancas, las corocoras, el gabán y el
garzón. Se observan a las orillas los caimanes, babas y galápagos, es un viaje
agradable porque nos invita a estar en comunión con lo espiritual, con lo
natural; esta vía ha recibido en todo su trayecto, en la actualidad el nombre de
“La Ruta de Gallegos”. Pasando un corto trayecto entre paso Arauca y los
Cañitos, se encuentra enclavada una estatua de Marisela, como vigilante férreo
con vista al horizonte, señalándonos las glorias, grandezas y bellezas de esta
llanura inmensa. Ruta transitada durante todo el añoro lugareños vecinos del
lugar y por turistas extranjeros que dan a conocer las cosas que están
encerradas en el Arcano Arauca Apureño. Más adelante en un sitio conocido como
las Piñas, esta carretera recibe el nombre de la “Y” nombre que nace de una
troncal que en su trayecto conduce al Capanaparo y Puerto Páez, no sin antes
pasar por el sitio, el paso de La Soledad, donde vive el amigo Alvarado,
expendedor de combustibles. Allí se improvisa un puerto, donde llegan en canoas
gentes del lugar fomentando el intercambio comercial de productos
agropecuarios. Aquí este amigo me narró que amaneciendo en estas
soledades, cuando apenas el sol comienza a alumbrar, vio venir por estas sabanas
y llanuras, jineteando un caballo ruano, una india de rostro juvenil que llevaba
por vestimenta su cabello largo negro que apenas le cubría sus redondos y
florecientes pechos, tapándole su inocencia la crin del animal, las piernas al
descubierto y sus pies sin calzar. Me miró con gran serenidad y yo
adivinando su ideal, me comunicó que ayudara a luchar por los derechos y
protección de su etnia. Al indio que sigue estando desasistido de toda atención
y vaga en estas tierras con todo su acervo cultural de origen prehispánico. Con
todas estas vías de comunicación se acentuaron aún más las diversiones,
entretenimientos y fiestas.Se celebran las fiestas paganas y religiosas en honor
a su Santo Patrono y en el aniversario de la fundación de este pueblo, el día 19
de Marzo y que se han hecho muy populares, frecuentemente por visitantes y
vecinos del lugar. Organizadas y ornamentadas por la comunidad y la autoridad
civil bajo la dirección de la iglesia mediante el cura párroco; la gente en las
visitas de estas celebraciones pueden disfrutar de deliciosos platos de comida
típica, palo apique, cachapas, queso de mano, guarapo de papelón y carato de
maíz. Las celebraciones en honor al santo, las llaman Fiestas
Patronales. Muy popularmente, por tradición preparan para comer todos los
invitados del lugar - una ternera o carne asada en vara, muy típica del lugar-.
Descuartizada la res la entrelazan en unas varas de palos de dragos, cuajaros o
coco e´mono. Estas varas las clavan en la tierra y alrededor le zumban leña y le
prenden fuego o candela y lentamente se va asando la carne, adquiriendo un sabor
muy peculiar y olor a campo, monte o mastranto; pudiendo ser degustada por
invitados y vecinos del lugar, acompañada del típico casabe y animando la fiesta
y carne asada, un aguardiente, un arpa y un coplero cantando un joropo recio,
describiendo la belleza de este llano.En estas fiestas no podían faltar las
diversiones como las peleas de gallos y juegos de azar. Por las tardes florecen
muy engalanadas las mangas de colear adornadas de bellas mujeres del lugar, para
brindar al hombre coleador - por una buena faena en el arte de tumbar toros -,
un galardón: un beso o una cinta lazo que sale del corazón, y así desde antes
hasta ahora, mantener este arte y tradición para dejarlo de legado a futuras
generaciones.Anunciadas estas tardes de alegrías con los tradicionales fuegos
artificiales y el repicar de las campanas de la iglesia, con el retumbar
estruendoso de un cohetón, sale el primer toro y todo el mundo dice: ¡ Cacho
en la manga, Señores...! comenzando así la diversión, con gran colorido se
adornan las mangas de colear, con rosas y corpiños más bellos del lugar, con los
que se pueden comparar la hermosura de la mujer llanera tradicional; hombres y
caballos los vamos a ver y aplaudir, porque vienen de todos los lugares de la
patria, territorio nacional. Del estado Apure y de este grandioso
Cajón del Arauca, fina cuna de hombres sabios de este arte y destreza, con mucho
elogio los nombre: José Vivas, Rafucho Torres, Arnoldo Ramos...Fonseca y
Aguilera, que sin hacer mucho alarde y con gran destreza, demuestran en cada
tarde coleaderas, cómo se consigue un triunfo en el arte de toros tumbar; puede
ser de alguna manera o muy peculiar de algún coleador, tumbando el animal de las
patas trasera o dándole una vuelta entera antes de llegar al tapón.
Emocionados comenzando las tardes de toros coleados, le vamos a brindar a todos
los coleadores, visitantes y al público en general, un saludo caluroso y
amistoso con la figura de la tumbada del toro, en enfilo de lomo que no podía
faltar, con esta demostración vamos a recibir y saludar al gran campeón
nacional. Adornadas las talanqueras de las mangas de colear por bellas mujeres
que quieren ver a coleadores el toro tumbar; dándole al animal de un jalón la
vuelta entera, con destreza en estas faenas del arte de colear y así estas
tardes alegrar. Combinando este arte, con la música de la región tenemos a
nuestros cantautores como el amigo Castillo “El Tigre de la Nietera”,
interpretando con notas melodiosas un corrido recio, en honor al coleador para
que a todos nos embriague la emoción. Llegamos por estos caminos
resecos y olvidados a un lugar en el tiempo “El Nuevo Milenio”, es hora
de defender los derechos y los hechos legendarios del indio y lo nuestro con
patriotismo, de algún usurpador. Quisiera seguir narrándoles sobre las
historias y casos de este llano, porque ahora es que de aquí en adelante me
llegan las memorias que todavía no he contado..la de un general que se convirtió
en papá de todos y todos lo llamaban taita... Ya cayendo la tarde, a la media
noche sentí un cansancio que no me deja continuar...esperando amanecer, con buen
ánimo me levanto y saboreando un trago de café amargo, comienzo a entrar en
calor y les digo, “volveremos Cunaviche a la Gran Cadelaria o al Cajón del
Arauca Apureño”..a sembrar voluntades y cultivar la tierra bendita de Dios...
Vente mañana
bien tempranoa enlazar los caballo que bajan por este atajo que vamos a
colear... En las mangas de palos de drago que se encuentran
adornadas con rosas y corpiños más bellos del lugar... En las tardes de
coleaderas voy a lucir mi destreza en esta faena para ganarme un
galardón... Que quede en entre dicho que esto no es un
capricho que me lo exige el arte de colear estos bichos...
Saliendo de la fantasía y entrando en las realidades, de un punto cardinal de
Venezuela, donde están situadas las tierras llanas inspiración de poetas y
escritores, fuente de inspiración de Rómulo Gallegos, recolectando el material y
así escribir las obras literarias “Doña Bárbara” y “Cantaclaro”, nos hemos
acercado sin darnos cuenta - como un ave de rapiña, cuando se lanza sobre una
presa-, al nuevo milenio “Siglo XXI”,debemos poner en práctica todas las
experiencias, nuestros conocimientos y voluntades. Desde el origen de
nuestras etnias indígenas, hasta nuestros días, la cultura prehispánica ha sido
la simiente de la mezcla de diferentes razas: blancos, mestizos, negros y
mulatos; hombres con un solo ideal de democracia, nacionalidad y libertad.
Desean el bienestar de la patria. Debemos valorar con sentimiento patriótico y
admiración, las luchas por nuestra independencia. El progreso: piden ahora,
hombre, mujeres y niños que pueblan este terruño de diez mil kilómetros
cuadrados, conformados por fundaciones y hatos, cuna de Don Evaristo Luzardo “El
Cunavichero”, uno de aquello hombres llaneros, que aún recorren con sus rebaños
las extensas sabanas del Cajón de Arauca Apureño. Con un pensamiento y
un solo ideal, con el ímpetu de los descendientes del cunavichero, hombre de una
raza enérgica y progresista que contribuye a la destrucción de fuerzas
retardatarias, lanzándose al progreso y la prosperidad del llano. En
estos diez mil kilómetros cuadrados, entre la línea fluvial que va desde el
Arauca hasta el Sinaruco, en toda esta inmensidad de llanura, se encuentran
grandes hatos, conservando sus antiguos nombres hoy día, donde fluye la
prosperidad ganadera. Ofreciéndonos así nada más atractivo, que la cría de
novillos y caballos salvajes, y la facilidad con la cual en todo tiempo se
pueden conseguir reses para el uso y subsistencia de los habitantes. Eje
de tierra impulsadora, no sólo de una comarca, sino de toda una patria
“Venezuela”, por sus principios culturales, folklores; productivos que han sido
factor decisivo de la construcción de un país. Por ahora, tendremos la mirada
fija, hacia esta tierra sureña, que con sus sueños y realidades, seguiremos
sembrando y cultivando el progreso. Por ser esta región parte salvadora en la
solución para el bienestar socioeconómico de la nación. Tierra que la madre
naturaleza, nos la obsequió por mandato divino del todopoderoso, prodigiosa y
cautivadora, que nos invita a soñar, elogiándola en cantos, expresiones
literarias con la prosa o la poesía. Tierra que inspira a hombres y
mujeres, por su naturaleza misma, y que les han dedicado canciones, versos y
poesías, desde sus orígenes, nuestros ancestros, trataron de descubrir la
existencia misma de su naturaleza, con cantos al sol, la luna o el jaguar.
Inspiración que tradicionalmente nace con el llanero de aquí, tierra rica en sus
costumbres y folklore (joropo, pasaje, quirpa, corridos, coplas), de hombres
autóctonos, con ese don natural, como Antoñito “El Becerrero”, que supo
enaltecer estas sabanas y llanuras, con sus coplas y corridos.
Yo cabalgaba en las pampas a lo
lejos se veían bandadas de garzas blancas las corocoritas rojas las corocoritas
blancas las corocoritas negras las garzas se espantaban Había patos yaguazos
también había guirirí y cantidades de teje y el burrero de aquí.Por eso fue que
al regreso Lo encontré bello de veras Ya había llovido dos veces principio de
Primavera.
Envolviendo al
visitante en el maravilloso mundo de lo imaginario, de la belleza descrita con
la palabra de la rima, nos envuelve maravillosamente. De hombres y mujeres, que
al prendarse de sus bellezas, inmortalizaron estas llanuras con la metáfora
literaria.
Quisiera
componer una cancióna Cunaviche con toda adoración que salga del corazón mucho
amor y emoción...
En sus caminos
polvorientos cabalgaba mi ilusión siempre ansioso por verte en un futuro
mejor. Inmensas sabanas llaneras aquí mis destrezas yo aprendí he
tumbao toros cachilapos y domado a caballo cerreros. Soy un llanero de gran
esmero con la querencia de mi llano siempre estaré aquí para cuidarte y quererte
junto a todos mis hermanos. En las
distancias, estando yo ausente relataré de ti de las costumbres y tus gentes y
todo el que esté presente se sienta complaciente.
Aquí yo nací, me crié y crecía cualquiera le reto a un duelo montando un caballo
al pelo y ver quien es más llanero.
Sus aguas y caudales recuerdo
paseando por los esteros con admiración y respeto los quiero con muchos
sentimientos. Pueblo de mujeres bonitas
adornadas de mucho colorido les voy a cantar un corrido para describirles estos
caminos... Extrañaré el ordeño y
la vacada cuando yo me vaya dejaré mis esperanzas para mi regreso linda tierra
amada. En los montes de este lado voy arreando una punta de ganado al
pasar junto a tu casa canto un joropo, ya estoy enamorado...
En las sabanas
del Cajón de Arauca, para preservar y multiplicar las riquezas naturales de esta
región, cuenta una leyenda:“...que estas tierras, desde tiempos muy remotos
abundaban los araguatos y que un Chamán o hechicero, sacrificó uno de estos
animales, de gran tamaño y de una belleza indescriptible, regando su sangre por
toda la tierra Araucana, parea propiciar de esta manera la prosperidad de este
llano...”. En un Samán de impresionante frondosidad, habitaba este
hermoso araguato, donde había un corral de encierro de ganado del cual se
servían los hombres llanero, cuando traían reses en las vaquerías. Lugar que
en esos tiempos, encerraba algún misterio, los llaneros veían pasar un caballo
negro al galope y decían, cuando esto sucede, se les hacía muy difícil encerrar
el ganado y se hacían de la ayuda de un buey madrinero y con toda esta brega,
habían días que no se lograba encerrar ni una sola res. De este árbol, sólo
queda hoy día, el recuerdo y un vestigio “el troncón”. Estos animales han
sido desplazados de esta manera por el hombre, físicamente los han hecho
desaparecer, pero todo aquél que transite a cualquier hora por estas sabanas, se
les aparece un espíritu al que llaman “El Araguato del Troncón”. En la
manera de vivir de la gente de este pueblo, se comentan sucesos como este, o el
de la bola de fuego; o la del toro candelariero, que se transmiten de generación
en generación. Relatando estas historias de diferentes maneras y hasta inventan
otras de aparatos y aparecidos, en tierras llaneras de Cunaviche o en los llanos
de Portuguesa, con su leyenda de “Florentino y el Diablo”, o de alguna parte de
este llano, con el relato de la historia del “Silbón”. Todo lo
sobrenatural, o fantasías que animan estas leyendas, son creadas por la
idiosincracia de los habitantes y se conoce como “Folklore” autóctono de esta
región; de lo cual el hombre llanero lo convierte en arte, con su canto y
poesía, dando a conocer su forma de vivir; constituyendo así los antecedentes
originales de la historia popular de esta región. El llanero Gumersindo y
yo, veníamos del Capanaparo, rumbo al paso de la Soledad, dispuestos con algunos
hombres a recoger un ganado para la capada y buenos caballos, comenzado la
vaquería, Gumersindo con caballo “Lucero” y yo, sobre “Fortunato”, íbamos siete
hombres, cada uno con tres caballos, ésta es una ardua labor de trabajo, no es
cualquier tontería. A la hora de merendar teníamos de bastimento,
cinco libras de queso e mano y media arroba de panela dulce. Al regreso al hato
Mata e´Palo a las puertas del corral y procedimos al encierro del ganado y
contamos al ojeo cada animal. Al fin terminó el trabajo de vaquerías, comenzamos
la capada y el amanse de los caballos que es otro trabajo de brega.
Celebramos esta faena con un gran baile,se hacían presentes los invitados,
lindas muchachas llaneras y disfrutamos de un festín, con aguardiente y carne
asada. Yo dediqué la mirada en las muchachas que se divertían rebosantes de
alegrías, conversé con la india Ulpiana, porque era muy notable entre las damas
y de repente mandé a callar el arpa, para dedicarle una canción a objeto de
tener unos amoríos y hacerla mi mujer. Así terminó la fiesta, después de
saludar, las damas salieron primero y después los caballeros, “así es nuestro
llano”. Cunaviche fue factor importante en las luchas por la
LIBERTAD. Por ser proveedor de caballos y novillos, los cuales sirvieron para
transportar los ejércitos y alimentarlos con su carne, durante la guerra de
nuestra independencia. En los llanos de Apure, las luchas y batalla quedan
en manos del General Páez y sus lanceros, los cuales hicieron retroceder los
ejércitos realistas al mando del General Morillo, después que estos cruzaron los
caudalosos ríos Apure y Arauca. La señora Doña Dominga Ortíz, esposa del General
Páez también contribuye a esta noble causa, y lleva a los pobladores (niños,
mujeres y ancianos) hasta las afueras del pueblo, y los esconde entre los
bosques y matorrales, para protegerlos de las sangrientas luchas. Al
final de la batalla, el General Páez entra al pueblo de Cunaviche victorioso con
sus ejércitos de llaneros y lanceros, y todas estas gentes salieron a
recibirlos con gran ovación y fue cuando el general Páez, lo apodaron “Taita”,
que significa en el vocablo popular de la región llanera “el papá de todos”.
En estas tierras llanas, se extienden inmensas sabanas, donde no existen
demarcaciones de caminos, que nos lleven en viaje o travesía a un destino
definido, solo a través de todos los tiempos, quedaron tapizados como en alto
relieve, las huellas de los cascos de novillos y caballos, en su diario
transitar por los pasos ganaderos o caminos hateros. Hoy día a todos los
cunavicheros, se nos recuerda estos tiempos, en su diario amanecer, con el
repicar de las campanas de las iglesias, que en su típico sonido nos anuncia un
nuevo día laborioso, amansando bestias cerreras o herrando novillos. En estas
tierra, el origen de este pueblo, ha sido por el mismo don de la naturaleza. El
hombre que habita en esta región, el indígena o aborigen; el indio, el que fue
menospreciado y arrancado de su medio natural en el que estrechamente estaba
relacionado, con su misma existencia. Un mundo natural, que les provee bellos
paisajes y abundantes alimentos, acordes con sus destrezas y artificios,
cónsonos a la capacidad de su intelecto, en su tiempo y mundo.
Indígenas pertenecientes a la etnia de los otomacos, hombres libres, laboriosos,
guerreros, con inspiración espiritual de lo sagrado, la idolatría y la
hechicería; fueron apartados de ese su ambiente, privándoles de sus costumbres y
sus manifestaciones culturales. Por el origen del progreso y la
enseñanza de una cultura europea, que lo hemos heredado a través del tiempo y
que la llevamos arraigada en nuestra sangre, por concepción de la unión de estos
dos orígenes. No busquemos en el ayer u hoy las raíces autóctonos de nuestro
acervo cultural, vamos al mañana. ¿Qué haremos para preservarla?, cuando ahora:
“El indio, continúan siendo compatriotas desasistidos, que deambulan por estas
vastas llanuras, con todo su acervo cultural”. Cuando en estos nuevos
tiempos, el progreso ha generado nuevas tecnologías muy avanzadas, que en la
actualidad, podrían afrontar los pedimentos de esta nueva era por venir, el
nuevo milenio... Remontando el río Arauca, en una fuera de borda, junto
a unos compañeros para transportar una carga de sal y víveres destinada a las
queseras, dirección de los cañitos. Durante el viaje, avanzando un buen
trayecto, después de embarcarnos en paso Arauca, en el trayecto sufrimos un
percance, escuchamos un ruido estruendoso, habíamos chocado con algo, que no
sabíamos que era, aquí son raros estos accidentes; primera vez que esto sucede
en tantas veces que he navegado esta agua. Chocamos con un manatí, animal
que en estos días es muy raro por estos lados; perdimos el control de la
embarcación, sufrimos averías en el timón y el motor. Agarramos los canaletes y
remamos hasta tomar nuevamente el rumbo. Este animal, era inmenso de tamaño y
con el impacto quedó muy mal herido, tuvimos que lancearlo para terminar de
darle muerte; luchando contra la fuerza del agua y la oscuridad de la
noche. Sujetándolo con una soga, para que la corriente del cauce del río
no lo arrastrara, nos fuimos en esa misma dirección, nos estábamos acercando a
un recodo, donde se arremolinan las aguas y sabíamos que la embarcación podía
zozobrar, nos cundió el pánico. Necesitábamos ayuda inmediata para alcanzar la
costa y poder arrastrar el manatí, tomé una linterna y al instante comencé a
enviar señales en todas las direcciones. En las distancias de la costa, se
refleja la luz y algunos llaneros las advirtieron y pronto salen en su
embarcación al auxilio y ayuda. Tuvimos que amarrar nuestra embarcación a la de
ellos, para que nos jalaran al remolque y poco a poco nos fuimos acercando a la
orilla, trayendo al arrastre el animal. Nos dispusimos a sacarlo del agua y fue
una tarea muy ardua, pues se hizo difícil, por su gran tamaño y peso, nos
valimos de un carro tipo Jeep para arrastrarlo y poder sacarlo. Ya
fuera, le pudimos calcular su peso, que era aproximadamente de trescientos
kilogramos y con la ayuda de todos los presentes, procedimos de inmediato a
descuartizarlo, abriéndolo por el lomo con un cuchillo, para de esta manera
recoger el aceite o manteca, que la utilizamos para mantener encendidas nuestras
lámparas de aceite; proseguimos con el trabajo y comenzamos la separación del
cuero, con suma delicadeza para más adelante utilizarlo en la confección de unas
campechanas, por ser muy fino. Su carne la repartimos por pedazos a algunas
personas que se hacían presentes en el lugar, esto era para esa gente como un
día de fiesta, pero para nosotros se hubiera podido convertir en una
tragedia. Con tanta incomodidad y la ayuda de un llanero veterano en
esta labor, al pasar las horas terminamos de bregar, hasta la media noche y bien
cansados nos retiramos a apaciguar nuestro sueño, después de un buen descanso.Al
día siguiente, bien temprano seguimos con el trabajo, yo mandé a un peón a
llevar la embarcación al paso Arauca, remando para hacerla reparar. Los otros
compañeros y yo nos preparamos para llevar la carga de sal y los víveres a las
queseras de los cañitos, la cual la cumplimos al término en un jeep que me
prestaron, atravesando las sabanas, buscando los trayectos más cortos. Entre los
cuatro puntos cardinales,que abrazan y delimitan el territorio nacional,
encontramos muy adentro, este pedacito de tierra, que ansiosa late y vibra como
si conformara el corazón de la nación. Bañada por grandes torrentes fluviales,
que son guía de la prosperidad y la cultura, génesis del pasado y el presente,
de grandes luchas y muchos logros. De forma geográfica de planicie, en el que
convergen puntos importantes, los límites del sur de este mi país, puntos de
resguardo y defensa de nuestra soberanía territorial. Física y
espiritualmente, yo Pancho, cabalgaré eternamente por estas pampas y ver con
paso sigiloso.A mis compatriotas, no quiero ver este mi pueblo en ruinas, y
cuando me despida a la eternidad, dejarlo más bonito y en prosperidad, con mi
afán de protegerlo de las devastaciones ambientales, y contribuir a su progreso
y acervo histórico cultural, y así pensar en consagrar algo de mi vida, como
cualquiera de ustedes que le tenga verdadero amor a esta patria grande de
Bolívar.
I
Llegó la hora
de despedirme y les dejo este legado de anotaciones de las costumbres de este
nuestro llano
II
Cuando ya no
esté, ni usted tampoco, la reciban nuestros hijos como patrimonio de todos
cuidarlo y protegerlo será su lema.
III
Que Dios les
bendiga y con sagre sus pasos por esta tierra.
Sabanas y
llanuras de horizontes abiertos, que invitan a viajar, por los caminos ganaderos
y oír de sus gentes, relatos, historias y leyendas.
Yo llegué a
Cunaviche, me recibieron con cantos y abrazos mis paisanos están contentos por
narrar estos hechos y acontecimientos, de este nuestro llano....
TIERRA AMPLIA Y
BELLA QUE TE ESPERA
BREVE RESEÑA
HISTÓRICA
En la
fundación de este poblado acontecen muchos sucesos que culminan con la
aceptación por parte de la Real Corona Española. Los capuchinos españoles, se
encuentran con nuestros ancestros indígenas y establecen misiones, es esta
región entre el río Apure y Meta, cuyos descendientes son mestizados y los puros
continúan siendo estos compatriotas miserables y hambrientos, que alucinan y
vagan como ánimas en pena por estas sabanas y llanuras, con todo el inolvidable
acervo cultural. La etnia “otomaca” de la cual intervienen los
“yaruros” y en donde sus juegos culturales también participa la mujer, para
así propiciar la pesca y cultos a la madre tierra, a la luna en cantos poéticos
y espirituales. Se tiene por referencia que se escoge el día 19 de Marzo,
como onomástico del Santo Patrono San José, para su fundación en el año 1777, se
le dio el nombre a este vecindario de San José de Leonisa de Cunaviche, su
nombre original. Pero algunos pobladores lo llaman o lo apodan San Miguel,
porque en una ocasión con motivo de las celebraciones de sus fiestas religiosas,
los vecinos del pueblo le quitaron prestado la imagen de San Miguel al pueblo de
la Urbana, y luego no se lo devolvieron, por aferrarse a sus milagros. “En
estos hermosos paisajes de los llanos venezolanos”. El General José Antonio
Páez, hace la guerra contra Boves, manteniendo la bandera de la libertad y la
independencia. Entrevista con el Libertador: “Me adelanté a su encuentro,
acompañado de los principales jefes de mi ejército, apenas me vio a lo lejos,
montó inmediatamente a caballo para salir a recibirme”. Hallábase
Bolívar en los años más floridos de su vida, su estatura sin ser procerosa era
suficiente para la talla de un héroe. En el brillo de sus ojos, que eran negros,
como mirada de águila. El General Páez, cree ver en aquel hombre, de ojos
penetrantes, movimientos nerviosos, una personificación de la ciencia militar y
le ofrece el espectáculo de su experiencia en la guerra de los llanos y de su
ingenio. “Luchar por la libertad y una patria libre y soberana”.
Cunaviche, un pueblo que para su conformación geográfica, sufrió penurias y
vicisitudes, unidas al conquistador depredador y a la guerra de la
independencia, a la distancia, al aislamiento y atraso, causa que han hecho
desaparecer caseríos, asentamientos y otros pueblos. Cunaviche se ha negado a
esta desaparición, a esta muerte nefasta; por el contrario, nos ha expresado sus
ganas de vivir, demostrándonos ahora más que nunca con la búsqueda de su
desarrollo y progreso. Dándose cuenta su gente de las grandes riquezas
que encierra el Cajón del Arauca Apureño, puede convertirse ahora como antes lo
fue, en el proveedor de grandes ingresos fiscales a la nación, como dijo un
ilustre de esta patria: “SEMBREMOS EN ESTA TIERRA Y RECOGEREMOS
LOS FRUTOS DEL FUTURO” a lo largo y ancho de este territorio se encuentran
grandes caudales de agua, ríos y lagunas que pueden ser el futuro factor
importante de la economía, por sus reservas de fauna marina se pueden promover
la industria del pescado, centros de piscicultura, estudios y proyectos. En
épocas del pasado, estos grandes caudales de agua, fueron vías de comunicación
con el mundo exterior, esta agua y ríos, desde su desembocadura, eran navegables
y remontados pro barcos de grandes calados, trayendo consigo el intercambio
comercial e innovaciones en el arte y tecnologías europeas. Al mismo tiempo se
llevaban un caudal de riquezas de esta región, cueros, quesos y sebo. De los
barcos que transitaban esta agua, hubo uno con el mismo nombre de estas
riquezas, El Arauca. También por sus bosques, puede ser proveedor de
la madera contribuyente al asentamiento de caseríos y pueblos. Explotados, puede
incrementar la industria de la madera, una rearborización planificada y podemos
usar los caudales de aguas de aguas o ríos como dicen por allí, los caminos que
andan para su transporte. Por designios de Dios, tierra rica en
minerales, sal mineral, sulfato ferroso y piedras de azabache que pueden ser
utilizadas en la industria. Las grandes extensiones de sus suelos deben ser
aprovechadas de una manera técnica, mediante estudios agroindustriales para la
siembra y cultivo agrícola en el manejo para la mejora de la ganadería, y de
otras especies de la fauna silvestre: el venado, el chigüire, los caimanes,
tortugas y babas, futuras fuentes de alimentos. De sus gentes con ese
gran calor humano y el sentimiento de amistad que los caracteriza desde sus
orígenes, podemos esperar que acoja a visitantes o turistas como siempre y hasta
ahora lo ha hecho, y así hacer del turismo una actividad de trabajo que les
proporcione una mejor forma de vida. Tierra que ha sido fuente proveedora de
alimentos por su gran producción ganadera, leche, queso, éste último codiciado
por su típica elaboración propia de esta tierra, por esa causa es conocido aquí
y allá por su “queso llanero” o de sincho. El llanero en sus
faenas tiene sus formas muy originarias de trabajar generalmente jinetean un
caballo con los pies descalzos y sosteniéndose del mismo con el estribo
entrelazado en el intermedio de los dedos; igualmente andan descalzos en las
sabanas. Hay llaneros duchos en la manera de caminar o transitar por la basta
llanura y conocer de este territorio, lo llaman “baquiano”, por estos
lugares y muchas personas los contratan cuando van de viaje sabana adentro, para
así de esta manera no equivocar el camino. Dentro de sus costumbres
tiene el hábito de fumar tabaco o masticarlo u optan por el tradicional chimó,
según el llanero ésto les hace el día más alegre y placentero, aparte que sirve
para alejarles la plaga. Después de una dura faena de trabajos, que comienza en
la madrugada y se alarga hasta el atardecer, encendiendo sus lámparas de
kerosén, se disponen una recreación sana, agarrando sus cuatros, se disponen a
cantar en alusión al mismo llanero o a épocas del pasado. Las mujeres se recogen
temprano de sus quehaceres domésticos y se disponen a disfrutar de las melodías
que entonan los hombres. En la época de la preñez de las mujeres llaneras,
por lo dificultoso de los caminos y las largas distancias, tiene que parir en la
casa, ayudadas por otra mujer que recibe el nombre de “comadrona” y en
caso de que falte ésta, la ayuda el marido.Durmiendo placenteramente y
disfrutando de sus sueños, dentro de un chinchorro o una campechana, hombres y
mujeres, son muy hábiles en la elaboración de estos chinchorros y campechanas,
fabricándoles de bellos colores y muy adornados. En su forma de vestir, el
llanero es muy particular, su vestimenta está conformada generalmente, por un
sombrero, una franela y un pantalón arremangado hasta las rodillas y como
calzado, las tradicionales alpargatas y un cuchillo o machete enfundado en la
cintura. El sombrero aparte de protegerles del sol o la lluvia, lo utilizan como
implementos de trabajo en algunas labores.
Con mi
sombrero en la mano
Espanto mi caballo para que vaya a sabanear, después de la llegada
de
las tardes de colear.
En esta tarde
bella sombreada,
Dentro del
sombrero te traje, limas y almendrones,para que alegres muchos corazones..
Con el sombrero
me tapo del sol y los chaparrones,
para así cuidarme de un resfriado y muchos
dolores...
Los niños
escasamente tienen alguna infancia, a los 6 ó 7 años comienzan a encargarse de
algunas labores del hogar o de la fundación. Estos generalmente alcanzan una
instrucción escolar de rendimiento primario. La asistencia a la escuela la hacen
recorriendo largas distancias a pie, en burro, caballo o cualquier otro medio de
transporte, debido a que la ubicación de la misma en ese lugar específico para
que puedan asistir todos los niños de la región. Con la excepción de la escuela
que está en el pueblo, los niños no han completado su desarrollo corporal total
cuando a los 14 ó 15 años de edad, con gran interés tienen que hacerse cargo del
trabajo y responsabilidades dentro de la fundación o hato. El único medio
recreacional con que cuentan los niños es ir a los ríos y lagunas a pescar,
lanzando peces coporos y bagres. De esta agua deben cuidarse tanto los niños
como los adultos, ya que están habitadas por caimanes, babas, culebras y
caribes. Respecto a ésto, les voy a contar algo que en estos momentos me llega a
la memoria, así como otras muchas historias. Esto no sucedió por estos lugares,
pero si en alguna parte de este llano y sabana, donde llaman Paso de Hato...Tres
niños fueron a pescar y a divertirse, a bañarse como dicen por aquí, a echarse
un chapuzón. Se lanzaron al agua alegremente, al rato uno de los niños se hundió
dentro del agua y los otros dos esperando un tiempo prudente y en vista de que
no se veía al muchacho por ninguna parte, se salieron del agua y muy asustados
se decidieron a ir en busca de ayuda y corriendo hasta llegar a la casa y
decirle a sus padres lo sucedido, el padre de estos sin perder tiempo se
apresuró y dirigiéndose al lugar acompañado de algunos vecinos se dispusieron a
revisar el sitio con mucho cuidado, sin obtener ningún resultado favorable. El
padre y estos hombres se alejaron del lugar al día siguiente, el padre se dirige
nuevamente a la laguna muy afligido y observa sobre la superficie del agua y no
vio nada, ni siquiera algún indicio que le pudiera indicar algo de lo
sucedido. Al día siguiente este señor vuelve con insistencia al lugar y
por horas se pone a mirar el agua, ésta comienza a burbujear...de repente..el
hombre se queda inmóvil y lleno de asombro como espantado actúa de manera rápida
con la báscula o escopeta en las manos, se dispone a disparar, se siente un
resuello que se oye a la distancia del lugar, trayendo a los
vecinos...Atinándole con el plomo sobre la cabeza del animal desmedidamente
monstruoso, una culebra de agua, de muchos años, de esas que llaman “Madres
Viejas” los que habitan este lugar, esta culebra o madre vieja, o como la
llaman, se arrastró al niño hasta el fondo del agua y lo devoró. Los
llanos presenta variedad de vegetación, desde arbustos hasta árboles de grandes
tamaños como son los Samanes, Apamates, Palmas y otras variedades. De las palmas
es esta tierra encontramos la palma de Moriche, de la cual nuestros antepasados
naturales (indio) extraían un licor refrescante como un vino, y también harinas
e hilos. Esta palma junto con otras variedades de árboles, son
utilizados para fabricar enseres como pilones, cucharas, bateas, y hasta
fabrican cómodos taburetes. Hay árboles cuya corteza es tan dura, que con
demasiada dificultad se les puede hacer penetrar un agujete o clavo.
Generalmente de los troncos de estos árboles, el llanero construye las cercas
que delimitan sus propiedades y los corrales para el encierro del ganado.
Los recortes o desechos de esta madera los utilizan para mantener encendido el
fogón, que utilizan las mujeres; desde lo lejos se divisan por el humo que
desprende de la combustión. Estos hogares que en este llano se denominan
fundaciones o hatos; los cuales se presentan ante el visitante del lugar, con
mucha originalidad, por esta tierra tener sus propias formas de vida.
El llanero es muy superticioso y cree mucho en lo sobrenatural, razón por la
cual se viene creando historias desde sus antepasados, que hasta se han
convertido en leyendas. Otra historia que la narró el amigo Fabián Bolívar,
dueño de fundos y hatos de Costa de Arauquita: ...Cuando yo era trabajador
en estas tierras enlazando caballos y cachilapos, en una de esas faenas
vaquerías con otros compañeros llaneros, después de una dura tarea de trabajo,
se dispusieron a descansar colgando los chinchorros para dormir, cuando al rato
uno de los compañeros dirigió la mirada hacia un punto definido del lugar entre
árboles y con cara de asombro dijo:...miren esa luz que se encuentra en el suelo
a escasos centímetros... ellos respondieron:no, no la vemos...sin embargo, se
acercaron al sitio y comentando el asunto concluyeron que se trataba de un
botijo o entierro, como se conoce por estos lados.
Pensamos mis compañeros y yo en sacarlo, nos pusimos a hacer un hoyo, al cabo de
un rato era una fosa bastante profunda y la luz reapareció nuevamente con
bastante intensidad...efectivamente tanteamos con la punta de un machete y se
escuchaba sonar algo como una caja de metal. Seguimos hoyando hasta tener de la
caja a flor de tierra, pero uno de los compañeros se impacientó y comenzó a
contar sobre la repartición de lo encontrado y que sería muy rico y con tanta
insistencia hablaba y sostenía esa idea, que de repente la caja de metal se
desplomó en la misma fosa y desapareció, convirtiéndose la luz en una llamarada
que incendió las sabanas y tuvimos que salir de allí a refugiarnos a orillas del
otro lado del río Cunaviche.
Después de algunos años me encontré al amigo Nicolás Gómez y aseguró lo
ocurrido, él era uno de esos hombres que andaba en esas vaquerías. Nicolás,
hombre llanero práctico y servicial, conocedor de estas llanuras e instruido por
don natural en las planas botánicas, eran de sus servicios para curar y mejorar
muchas enfermedades. También con cualidades de cantautor y bailador de la música
llanera arraigada desde el origen de la etnia del indio, y hasta latente como
raíces de la música autóctona y folklore nacional, a nivel universal como
nuestro segundo Himno Nacional, como es el Alma Llanera, inspirado en el paisaje
natural de las tierras llaneras.
En
estos nuevos tiempos, con la construcción de la carretera se acentuó más el
comercio y era muy transitada la vía. Aquí yo viví una real experiencia, de un
gran susto que un día me llevé.
Eran tiempos de fiesta y parranda, y lo que aquí les cuento es de verdad
verdaita: andábamos mi compadre el chino Bernales y yo por diferentes sitios en
busca de queso llanero u oro blanco, como algunos llaneros lo llamar por su
costoso precio, siempre en el oficio de la compra-venta. En este arte nos
pusimos especialistas en la manera de negociar y hasta duchos en la elaboración,
pues ya sabíamos cuando era un buen queso o un mal requesón y hasta sin
saborearlo, si se trata de una salazón.
En
una de esas tantas veces que andábamos por estas tierras llaneras, en alguna
negociación, la camioneta se paró y el motor se apagó; la falla no pudimos
reparar y así nos llega el anochecer. Mi compadre y yo decidimos continuar el
viaje caminando, en realidad faltaba un corto trecho para al pueblo de Cunaviche
llegar.
Avanzando poco a poco, bajo un cielo adornado de estrellas y luceros nos pusimos
a cantar, de repente oímos unos gritos y unas algarabías espantosas, salían del
lado de la vía de unos de los bosques y matorrales que se confundían con las
melodías; salimos corriendo, mi compadre con su brinquito muy natural y a mi se
me aceleró el corazón. Apresuré el paso y los dos bien asustados al pueblo
logramos llegar.
Después de descansar, al rato nos pusimos a comentar acerca de los sucedido con
gentes del lugar y algunos dijeron que se trataba de unos zorros sedientos por
el implacable calor y otros que fue la aparición de un espanto llamado “El
Araguato del Troncón”.
A
nosotros no solamente nos ha sucedido ésto, muchos viajeros que transitaban esta
vía de día y de noche, han relatado este hecho. Como ya es natural, la gente del
lugar comenta sin lógica ni razón, que es algo sobrenatural, que se trata de la
aparición de un espanto, que por estos sitios se han convertido en una tradición
leyenda, de esas que enriquecen el folklore de esta región.
Por
estas fantasías y muchas realidades, los invito plancenteramente a conocer y a
disfrutar de esta tierra de la zona sur de Venezuela, que todos conocemos como
Tierras Llanuras; y ahora los dejo, todo este cuento de muchas verdades y
relatos, despidiéndome sinceramente con una hasta luego....Camarita..
Cunaviche centro productor de queso, elaborado a partir de la recolección de la
leche, producto que se obtiene a partir del ordeño de las vacas, conocido
popularmente como “queso llanero”, por su típica elaboración, que no es más que
la concentración de la grasa de la leche convertida en una masa pastosa.
En
su elaboración se utilizan agregados que le añaden a la leche para separa la
grasa y el agua; estos agregados se les llama “cuajo” y son de dos tipos, el
cuajo natural y el artificial. El cuajo natural es el que se obtiene mediante el
secado del mismo cuajar del aparato digestivo de la vaca, elaborando el queso
con este cuajo, es el que podemos llamar propio queso llanero. Cuajo artificial,
es el que se obtiene a base de combinaciones de sustancias químicas y que no es
el cuajo más apropiado para la elaboración de este gran alimento, ya que puede
general a nivel de la persona que le consume, alergias y malestares.
Es
muy natural que a lo largo y ancho de este Cajón Araucano y en los lugares muy
apartados encontremos este apreciado y gustoso alimento, elaborado en las
propias queseras de las fundaciones o hatos.
Aquí se producen grandes cantidades de queso, que cada semana son llevados al
consumidor, o bien sea trasladados desde las queseras por vehículos,, caballos o
mulas, por canoas o fuera de bordas, esto sucede, así estemos en las épocas de
invierno o verano, durante todo el año.
La propiedad del ganado. El Gobierno Nacional ha dictaminado una serie de
normativas y no se crea que todas las reses o caballos que se encuentran en
estas extensiones de tierra sean mostrencas, para así de esta manera, poder
identificar la propiedad. Aunque desde tiempos inmemorables se identificaba a
estos animales, bien sea por algunas características o una señal en especial,
por el color de su pelaje. Si es un toro lebruno o una vaca barrosa.
Hoy
en día, se están utilizando nuevos métodos, aretes, piquetes de oreja o la marca
de un hierro, este último es el más usual en esta región de los llanos. Este
método consiste en hacer fabricar una forma o figura de hierro que luego con
marcas de letras o números los pasan por unas brazas de fuego, hasta ponerlos
candentes y se procede a marcar el animal, bien a un lado de la cruz o en los
cuartos traseros.
Estos hierros de marcar, tienen una legitimidad a título personal ante la Ley,
ya que se procede ante la autoridad a su legalización o empadronamiento. De
esta manera, se puede traspasar por la venta, la propiedad de un animal bien sea
ganado bovino o caballar y de esta manera identificarlos.
Los
ganaderos hemos sufrido las arremetidas constantes en estos últimos tiempos de
ladrones y cuatreros que recorren este inmenso territorio, perpetrando el robo
de reses y matándolas para vender su carne. Con estas señales de identificación
también se ejerce un control más adecuado sobre la movilización de estos
animales y poder frenar el plagio y estos continuos robos; que con esfuerzo y
capacidad las Fuerzas Armadas Nacionales de Cooperación, combaten estos delitos,
no sólo en esta región sino en todo el territorio.
En
la venta de estos animales, el valor se cotiza al precio del mercado por
kilogramo, influyendo la calidad de la res. Generalmente la transacción
comercial del animal, se efectúa de dos manera: en pie (vivo) o en canal
(muerto). Esto hace que los precios difieran unos de los otros. Para facilitar
estas negociaciones se puede observar en determinados sitios de este llano unos
centros de pesas, que modernamente se llaman “Romanas”, que sirven para calcular
el peso del ganado en arrobas.
Antiguamente toda esta tarea se realizaba al cálculo o al “ojeo” y el promedio
de equivocación en la pesada era ínfimo, por lo que hacían llaneros intuitivos
en esta labor. Este ganado es muy buscado por su carne y sus derivados “leche”,
producto de la vaca que se obtiene durante el ordeño, muy alimenticia, rica en
minerales, muy necesaria como alimento de la raza humana, porque ayuda al
desarrollo corporal.
En
base a este derivado de la vaca, se ha fortalecido aún más la producción
ganadera, modernizando y tecnificando las fundaciones o hatos. Aplicando
técnicas para el manejo de los animales en cuanto al pastoreo en las sabanas y
su alimentación. Cambiando viejas estructuras y acentuando así, centros de
recrías en esta región uno se especializa en producción de carnes y otros de
leche.
En
Cajón de Arauca, es gran productor de carne y leche de gran calidad y cantidad
que se consume y comercializa a nivel nacional por ser una de las bases de
alimento primordial en la dieta y la economía de nosotros los venezolanos.
No
solo es apreciada la carne y la leche de estos animales, también sus cueros, que
son utilizados por los llaneros para fabricar sus originarias sogas, que las
utilizan para enlazar los animales.
Por
ser una tierra que difiere de los cambios de su clima, presenta una peculiar y
originaria forma de vivir. Aspecto muy singular de esta región. Geográficamente
se presenta visualmente con muchos encantos y bellezas naturales.
Características estas que influyen directamente en la dieta alimenticia de sus
habitantes, de allí nacen sus deliciosos platos típicos y su famosa cocina.
Variedad de quesos y carnes, que preparadas a su sazón natural, obtienen un
peculiar y delicioso sabor, que nos invita a degustarlo con placer. Algunos de
estos son, el queso de mano llanero, los pisillos de carne de chigüire o babo,
el casabe y las deliciosas cachapas.
En
algunas fundaciones o hatos, sus propietarios lo han habilitado con
instalaciones muy cómodas, para albergar cierta cantidad de personas,
facilitando el transporte mediante vehículos acondicionados al terreno y por vía
área para aquellas zonas muy distantes e inaccesibles de penetrar.
Construyendo instalaciones apropiadas para la diversión y recreación de niños y
adultos, como parques, estanques, churuatas para el descanso, organizando paseos
y caminatas a sitios pintorescos y de interés cultural. Sitios históricos o
recreacionales, la ruta de Gallegos, o la pesca del “pavón” en el río Cunaviche
o un viaje al Capanaparo.
Todas estas peculiaridades, propias de esta tierra la hacen que sea visitada
frecuentemente durante todo el año, especialmente en los días de la cuaresma o
Semana Santa, por turistas y extranjeros, que dan a conocer las costumbres del
llano.
Impulsando el desarrollo del turismo, generando una nueva actividad, que con el
tiempo se hará “como quien dice de la casa”, y brindará a todo el que pise este
hermoso suelo, sus mejores atenciones cordialmente.
Esta población en la estación de lluvias, la remontan grandes embarcaciones,
como chalanas, que transportan el ganado a otras ciudades. En esa misma época,
se producen las inundaciones por la crecida de los ríos Apure, Arauca,
Capanaparo y Sinaruco, cubriendo de agua a esta región formándose en toda su
extensión una laguna temporal que dura algunos meses.
Los
animales como el caballo, los asnos y las vacas, vagan por las sabanas y no
pudiendo alcanzar la altiplanicie o las tierras altas de los llanos perecen en
centenares, y se ven las yeguas, burras y vacas seguidas de sus crías, nadar en
el día para poder alimentarse con hierbas que mecen en la superficie de las
aguas.
En
esta situación estos animales son atacados por pirañas (caribes), boas de agua o
caimanes y no es raro hallar que estos animales muestren marcas o dentelladas
causadas por ataques de esos feroces reptiles acuáticos y feroces carniceros.
Los cadáveres de los caballos, mulas y vacas atraen gran cantidad considerable
de zamuros, que tienen toda la fachada de un ave gallináceo y que presenta a los
pobladores de este llano un gran servicio de saneamiento ambiental.
Corriendo el tiempo de las grandes crecidas, los llaneros las evitan no
remontando por el lecho de los ríos con sus canoas o fuera de bordas, sino que
atraviesan las sabanas para así llegas a San Rafael de Atamaica o al Capanaparo.
Hay
que considerar las prodigiosas fuerzas sobrenaturales en fauna, flora y el
hombre llanero para poder sobrevivir a estos efectos de la naturaleza. Al
retirarse las aguas y los ríos se vuelven a sus cauces, cubren las sabanas de
una hierba floreciente en frescura y verdor y los animales, parecen gozar
placenteramente de la vegetación primaveral.
Los
Llanos del Cajón de Arauca son famosos por el excesivo clima de verano, mucho
calor en la mayor parte del año, este calor aumenta excesivamente en el período
de las lluvias.
Animales de clima frío bajo el amenazante calor de los trópicos, originariamente
“el caballo”, se tornan en estos lugares a estado salvaje, llevando una vida
inquieta y trabajosa, por el calor o humedad.
Los
animales que circundan estas sabanas buscan para apaciguar su sed, una charca en
medio de una tierra polvorienta y reseca, pero también huyen de las aguas y
desbordamiento de los ríos, como si estos los atacaran en todas las direcciones
y hostigados por tábanos y mosquitos.
De
esta manera buscan tierras altas, terraplenes o medanales para afrontar la
inclemencia del variable clima de este llano araucano. Las crías del ganado
bovino o caballar, se ahogan en todas partes en gran número se cansan fácilmente
nadando, se empeñan en seguir a las madres a donde solamente ellas pueden hacer
pie en tierra firme.
Repitiéndose estos hechos también por el intenso y fuerte verano, estos animales
caminan largas distancias para conseguir agua, algunos no logran llegar y
fallecen antes de poder saciar su ansiada sed.
Los
animales que sobreviven a la inclemencia de esta tierra y vagan por estas
inmesidades se agrupan en manadas. El hombre con su conocimiento y voluntad, las
guía y protege, llevándolas a una mansedumbre tal que en ocasiones los caballos
y reses se hacen del patio de la casa y sus alrededores.
La
fauna silvestre del Cajón de Arauca, se experimenta un placer emocionante al uno
descubrirse dentro de este impresionante paraíso, en esta tierra habitada por
diversidad de animales silvestres.
Se
ven bandadas de aves, de mucho colorido, dibujarse en el firmamento como un arco
iris y poco a poco las sabanas se van extendiendo, presentando a su paso charcas
y matorrales, acompañada de pequeñas arboledas, habitadas por tigres, venados y
chigüires, también de aves acuáticas, garzas, coro-coras y patos güirí.
Se
encuentran grandes manadas de chigüires, algunos se encontraban echados en las
estepas y otros en las charcas. De repente salieron asustados y corrieron
lentamente produciendo un sonido fuerte como un quejido.
Al
pasarle muy cerca, tuve cuidado de no molestarle, pues son agresivos, si se ven
atacados y con sus dientes pueden desgarrar las piernas de un caballo. Estos
animales son muy protegidos por las leyes ambientales, no está permitida su caza
o extracción de su hábitat natural.
Se
han creado centros de estudios, para conocer las características y sus
costumbres, para domesticarlo y fomentar su cría. Por ser carne muy rica en
proteínas, se utilizará en el futuro como una fuente proveedora de alimento.
Otros animales que son apreciados por su carne, son los babos. El llanero los
puede agarrar en los charcos y lagunas de las sabanas, el cual en su hábitat
natural, por ser aguas tranquilas y fuente de su alimentación.
Puede llegar a medir en edad adulta, hasta un metro ochenta centímetros, es el
tamaño propicio para su comercialización. Éstas en los actuales momentos vienen
a sustituir las pieles del caimán, que por su extinción son difíciles de
conseguir.
Es
la pesca una forma de vida activa, que por su naturaleza se realiza desde
tiempos remotos, desde los orígenes mismos de estos pueblos. Antes de la época
prehispánica, los aborígenes de estas costas araucanas practicaban la pesca.
Obteniéndolo para su alimentación, como sostenimiento de la vida. Tierra bañada
de ríos y lagunas, fuente de una rica fauna marina, conformada por muchas
especies de peces y reptiles acuáticos.
El peligroso caribe, habita en estas aguas; de las cuales el llanero se
cuida al navegar en sus embarcaciones, pues son capaces de devorar un hombre o
una res en escasos minutos. Entre la variedad de los reptiles acuáticos,
sobresalen las boas y culebras, como la anaconda.
Nuestros antepasados, tenían sus formas muy originales de atraparlas
flechándolas desde sus curiaras. Originalidad que tradicionalmente, hoy en día
la practicamos unida al método de la atarraya o los de palangre.
Por
esta abundante variedad de peces, como son: el bagre, la cachama, palometa,
coporo y la raya, siendo éstas las más buscadas por su deliciosa carne, se ha
hecho de esta actividad un comercio, generando un bienestar social a los
habitantes, ofreciéndoles una forma de vivir, al obtener ingresos económicos y
contribuyendo de esta manera a la alimentación de otros pueblos.
Este pescado conservado bajo métodos especiales, es trasladado a todos los
centros de consumo, poblados a lo largo y ancho del territorio nacional.
Los
indígenas de la etnia Otomaca, practicaba ritos y hábitos, desde la esencia de
sus orígenes ancestrales.
1.
La mujer indígena a la media noche, practicaba ritos y cantos a la luna
o a los animales salvajes, para desearle a los hombres buenos augurios en las
guerras y labores productivas.
2.
El hombre adornaba su cuerpo en su totalidad, con la tintura del árbol
del onoto, semejándose al pelaje de una fiera salvaje.
Conocían el
hábito de fumar, mediante el secado al sol de ciertas hierbas, que puestas en
una piedra de forma redonda y plana, semejándose a una vasija, las encendían y
mediante un tubo de caña de vera o bambú,
aspiraban el
humo, introduciendo la punta del tubo en la nariz.
3.
La carne como fuente de alimento, la obtenían de la caza de animales
salvajes, con flechas envenenadas con el curare, que también utilizaban como
medicina en las congestiones estomacales, este curare sólo actúa como veneno
cuando entra en contacto directo con la sangre.
4.
La etnia otomaca, practicaban la pictografía, en este territorio, en
sitios que ellos consideraban sagrados, desde épocas más antiguas de la creación
del planeta. Estos sitios escogidos especialmente para estos ritos, como lo
demuestran los grabados pictóricos de las Galeras del Sinaruco, que son las
únicas estribaciones medianamente montañosas, que contrastan con lo inmenso del
paisaje llanero.
CUNAVICHE
El
origen del verdadero hombre llanero de Cunaviche, es concebido por la unión de
la etnia de los Otomacos con los primeros españoles que penetraron sus dominios
en busca de riquezas y tesoros.
Este hombre conoce la llanura, como la palma de su mano y con facultades que son
acordes a su medio ambiente. Enlazar, colear, jinetear caballos y reses, es un
vaquero por excelencia.
Guardando en el corazón y el alma el sentimiento del valor y aprecio por la
amistad.
Por
cobijo tienen el cielo, por luz las estrellas y por suelo, las vastas sabanas y
llanuras del Cajón del Arauca Apureño.
A CUNAVICHE
Quisiera
componer una canción
a Cunaviche con
toda adoración
que me salga
del corazón con
Amor y emoción.
En sus caminos
polvorientos cabalga
mi ilusión,
siempre por verteen el futuro,mejor
Inmensas
sabanas llanera, aquí mis
Destrezas yo
aprendí, tumbar un toro
Cahilapo o
domar un caballo cerrero
pues soy un
llanero con gran esmero
con la
querencia de mi llano, jinete
en la
distancia, siempre relataré de ti
“Cunaviche” de
las costumbres y tu gente.
Sabanas y
llanuras adornadas
al paso de las
bandadas de
garzas blancas,
en el infinito
azul del cielo
Reflejándose en
las aguas cristalinas
de lagunas y
esteros, al
paso
floreciendo los blancos lirios
sabaneros, que
embellecen lo largo
del camino, en
estos pasos ganaderos.
Donde cabalga,
la ilusión de conocer
y oír de sus
gentes, relatos, misterios
y leyendas.
CASOS DEL LLANO
En los montes y
llanuras araucanas
arreando una
punta de ganado
se oye el rugir
del tigre
y el bullicio
del alcaraván.
El llanero
lanza un grito altanero
ante tal
condición, alejándose la fiera
que al acecho,
desespera la ocasión
por una presa
ternera o vaca vieja.
De un salto la
fiera se escabulla
entre estepas y
llanuras, por tanta bulla
el llanero la
sigue con valor sigiloso
la enlaza con
gran destreza y astucia.
La fiera de un
salto, la soga revienta
escapa en veloz
carrera y se aleja
infructuosa la
cacería refugiándose en madriguera
donde lindos y
rayados cachorros esperan.
No anda el
llanero al descuido
tigres acechan
todos los días
con ansias de
hambre desesperada
por conseguir
alimentos para sus crías.
FAENA LLANERA
En una tarde de
luna llena
la humedad de
la brisa pasajera
gotas de aguas,
caen anunciando
el nuevo
invierno.
El llanero,
apacigua en la campechana
el sueño, al
lado de un perro dando
vueltas, como
vigiando el descanso
de su amo, fiel
compañero.
Al silencio de
la noche oye
gotas de agua,
sobre el techo
del rancho caer
al canto de gallos
se anuncia un
nuevo amanecer.
Jineteando en
su caballo, por chamisales
y charcas a
sabana abierta, junta
caballos para
la hierra y un rodeo
de ganado para
el ordeño.
Cerca del
paradero, se confunden
el bramar del
ganado, con el ladrar
de los perros y
el relinchar
de caballos
cerreros.
La mujer
atizando el fogón humeando
café amargo
para darles a beber,
y al peón en
totuma,
con aroma y
sabor.
Tumbando un
toro grande
jalando por los
cachos, al suelo
cae el animal,
procede herrar
en el anca o en
la cruz.
Al ordeño
entonan melodías sabaneras
al compás del
trinar de pajarillos
acariciado por
la brisa mañanera
en estas
inmensas llanuras y esteros.
Repitiendo
todos los días, con alegría
estas faenas al
amanecer, le exige al
mismo llano,
labores y tareas al hombre
oriundo de esta
tierra.
Ramón A. Ramos
F.
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