Monografias | Eutrofización de arroyos de montaña por practicas forestales

Eutrofización de arroyos de montaña por practicas forestales

Resumen: La eutrofización de las aguas es una palabra que como refiere Xavier Domenech (Química de la Hidrosfera. Origen y destino de los contaminantes. Madrid 1995, pág. 21) proviene del griego eutros y significa bien alimentado y consiste en que la presencia excesiva de materia orgánica en el agua, provoca un crecimiento rápido de algas y otras plantas verdes que recubren la superficie del agua e impiden el paso de luz solar a las capas inferiores. Por otra parte, la descomposición de la biomasa generada consume oxigeno empobreciendo el medio de este elemento vital.(V)

Publicación enviada por Sierra de Baza


 

La eutrofización de las aguas es una palabra que como refiere Xavier Domenech (Química de la Hidrosfera. Origen y destino de los contaminantes. Madrid 1995, pág. 21) proviene del griego eutros y significa bien alimentado y consiste en que la presencia excesiva de materia orgánica en el agua, provoca un crecimiento rápido de algas y otras plantas verdes que recubren la superficie del agua e impiden el paso de luz solar a las capas inferiores. Por otra parte, la descomposición de la biomasa generada consume oxigeno empobreciendo el medio de este elemento vital. Todo ello con unas consecuencias gravísimas para el ecosistema, de modo que como ha dicho M. Vedugo Althofer (La calidad de las aguas continentales españolas. Estado actual e investigación, Logroño 1995, pág 172), la eutrofización de las aguas es uno de los problemas más graves de contaminación:

"En general, el fenómeno de la eutrofización implica una pérdida de biodiversidad, disminuyendo el número de especies de seres vivos y aumentando el número de individuos de las pocas especies que quedan. En el caso de las algas las especies que quedan suelen ser de gran tamaño y los animales del zooplancton no pueden comérselas. La principal causa de desaparición de estas especies es, entonces por sedimentación, lo cual aumenta en las zonas profundas el consumo de oxígeno, necesario para descomponer la materia orgánica de esas algas. Entonces, la proliferación masiva de dichas algas ocasiona, en las zonas superficiales, una disminución en la transparencia del agua y, en las zonas profundas, una disminución del oxígeno disuelto (Ryding y Rast, 1992). También el aspecto estético y recreativo puede verse afectado: lagos y ríos dejan de ser atractivos".

Los efectos que provoca la eutrofización son igualmente estudiados por M. Fernández-Crehuet Navajas ("Contaminación química del agua en Estudio Sanitario del Agua. Universidad de Granada 1999), indicando como incidencias de la eutrofización de las aguas los siguientes efectos

- Disminución del oxígeno disuelto, que puede terminar con la vida acuática.

- Aumento de la turbidez

- Aumento del grado de sedimentación

La problemática de la eutrofización, como fenómeno de origen contaminante que motiva profundos cambios en los ecosistemas acuáticos a causa del enriquecimiento del agua con nutrientes, es un fenómeno con trascendencia y repercusiones planetarias (puede verse BERNAT J. NEBEL y RICHARD T . WRIGHT: "Ciencias Ambientales. Ecología y Desarrollo sostenible". Editorial Pearson, pág. 301), que tras analizar la nocivas consecuencias de la eutrofización con ejemplos muy ilustrativos a nivel mundial como la muerte de la Bahía de Chesapeake, el mayor estuario de Norteamérica, durante los años 70 y 80 del pasado siglo, tras sufrir un proceso de eutrofización, sintetizan sobre este gravísimo fenómeno contaminante:

 "En suma, la eutrofización se refiere a toda esta serie de sucesos que comienzan con el enronquecimiento de nutrientes, el crecimiento y la muerte del fitoplancton, la acumulación de detritos, el aumento de las bacterias y, por último, el agotamiento del oxígeno y la sofocación de los organismos superiores. Así la masa eutrófica del agua se caracteriza por una riqueza de nutrientes que sustentan el crecimiento abundante de fitoplancton y quizá de otras plantas acuáticas de superficie. Bajo la capa superficial, la presencia de vegetación disminuye o incluso falta a causa del oscurecimiento; en el fondo se acumulan los detritos. La concentración de oxigeno disuelto es elevada en la superficie por la fotosíntesis del fitoplancton, pero se acerca a cero hacia el fondo porque los descomponedores lo consumen. Con frecuencia, una muestra del fondo de una masa oligotrófica [agua pobre en nutrientes] será un trozo de "prado" de vegetación acuática sumergida, en tanto que la de una eutrófica [agua rica en nutrientes] parecerá un pedazo de lodo negro (detritos orgánicos) que huelen a muerto (los olores fétidos provienen de los productos de desecho de la respiración anaerobia de las bacterias)". 

¿Como perjudica a la vida de los ríos? 

Un ejemplo muy ilustrativo de las perniciosas consecuencias de la eutrofización en los ecosistemas acuáticos nos viene dado por Nebel y Wright (1998), los que relatan como antes de los años sesenta del pasado siglo la Bahía de Chesapeake (EEUU) era productiva en extremo; rendía millones de kilogramos de pesca y mariscos y albergaba grandes bandadas de aves acuáticas. Casi todas las cadenas alimenticias que mantenían esta zona generosa se originaba en la vegetación marina, 200.000 hectáreas de "pasto" submarino que crecía a uno o dos metros debajo de la superficie. Los macizos de vegetación proveían alimento, hábitat para el desove, abrigo para las crías y oxígeno disuelto para respirar.

Al comienzo de los setenta, comenzó a morir la vegetación acuática de todos los ríos y subestuarios que desembocaban en la bahía. Para 1975, las pérdidas eran graves y para 1980 no quedaba vegetación sumergida excepto en el desagüe principal, en la parte inferior de la bahía. Las poblaciones de peces, moluscos y aves acuáticas que dependían de la vegetación también comenzaron a desaparecer. Todavía más desbastador fue que en las aguas del fondo de las zonas profundas se agotó el oxigeno disuelto y muchos peces y moluscos murieron sofocados ¿Qué causó la extinción de la vegetación marina y el agotamiento del oxígeno disuelto?

Un equipo científico de la Universidad de Maryland y del Instituto de Ciencias Marinas de Virginia, patrocinados por fondos de la Oficina de Protección al Ambiente, investigó el problema. Los desechos químicos tóxicos de las industrias fueron descartados, por que si bien causaban daños e algunos lugares no podían ser el causante de la extinción de toda la bahía. Se sospechaba de los herbicidas empleados en los campos agrícolas, pero las pruebas mostraron que no alcanzaban concentraciones perjudiciales excepto en canales y arroyos pequeños que recibían el desagüe de los campos. Así, los investigadores dirigieron su atención a la función de la claridad del agua, y esa resultó la clave. Las aguas de la bahía de Chesapeake se habían vuelto turbias, y así permanecían durante lapsos prolongados. El aumento de la turbiedad bloqueaba la luz requerida para la fotosíntesis, y por ello la vegetación moría. ¿Qué causaba esta turbiedad? El fitoplancton (phyto, vegetal: y, plancton, errante), compuesto de varias formas de plantas microscópicas que crecen y se multiplican al tiempo que flotan en el agua. El enriquecimiento del agua con nutrientes estimuló el crecimiento del fitoplancton. Agravaban el problema los sedimentos en suspensión. Con la pérdida de la vegetación marina ya no se realizaba la fotosíntesis y no había oxígeno disuelto. Todavía más perjudiciales fueron las bacterias descomponedoras que se alimentaban de la materia muerta, pues consumía el oxígeno que necesitaban peces y moluscos. La bahía de Chesapeake había caído víctima de la eutrofización.

En España, Santos Cirujano Bracamonte (La calidad del agua y los sistemas acuáticos españoles. Pág. 245) refiere como el problema de la contaminación de las zonas húmedas del SW de Europa por aguas procedentes de núcleos urbanos, industriales o vertidos agrícolas (a lo que nosotros tendríamos que añadir siguiendo los sucesos de la Sierra de Baza, también por vertidos forestales) no es nuevo. Diversos informes, que ciertamente tuvieron una distribución restringida (Van Vierssen, 1983) y alguno trabajos (Cabrera, 1984) alertaron hace tiempo sobre el grave problema que se cernía sobre la biocenosis acuáticas que viven en nuestras aguas leníticas. Entre los enclaves más importantes sometidos a un proceso creciente de eutrofización deben de mencionarse Aiguamolls de l`Empordà, Delta del Ebro, Albufera de Valencia, el Hondo de Elche, Tablas de Daimiel, lagunas de la Mancha Húmeda, Doñana y Albufera de Mallorca.

Este mismo auto (Cirujano Bracamonte, 1995), destaca como la eutrofización afecta directamente a las plantas acuáticas, cuya eliminación acarrea la de los efectos beneficiosos producidos por estas plantas que inciden sobre el mantenimiento integral de los ecosistemas acuáticos y sobre sus características físico-ecológicas. Señalando como parece estar claro que el decaimiento de la vegetación sumergida se debe a diversas causas que pueden resumirse del siguiente modo:

Aumento de la turbiedad, inducida por el crecimiento desmesurado del plancton y la materia orgánica en suspensión. 

Desarrollo excesivo de algas filamentosas (Cladophora, Spirogyra, etc.), epífitas e incluso de algunos cormófitos flotantes (Azolla, Lemna [lenteja de agua]) que son favorecidos por las elevadas tasas de nutrientes y pueden cubrir superficies considerables.

Ambos factores (aumento de la turbiedad y desarrollo excesivo de vegetación sobre la superficie del agua) coadyuvan a que la luz no penetre hacía los suelos subacuáticos y a que los elementos en suspensión terminen por depositarse en las ramificaciones, hojas y tallos de las plantas sumergidas, que pueden encontrarse, en casos extremos, cubiertas por una vaina de materia orgánica (detritus y elementos planctónicos) que impide su crecimiento.

Junto con estos factores físicos, hay que tener en cuenta que, en algunos casos, los macrofitos acuáticos característicos de los sistemas inalterados no pueden competir con las especies invasoras adaptadas a las aguas contaminadas. Además, se establecen interacciones alelopáticas -producción de sustancias inhibidoras del crecimiento o de la germinación- todo lo que termina desencadenando una gravísima alteración de la fauna ligada al medio acuático. 

¿QUÉ EXPERIENCIA HAY DE SUCESOS SIMILARES EN LA SIERRA DE BAZA? 

En marzo de 1998, el entonces Director Conservador del Parque Natural Sierra de Baza, José María Irurita Fernández, dio una autorización a una empresa de muebles de Baza, para que pudiera retirar maderas muertas o deterioradas previamente señaladas, de quince enclaves distintos de la Sierra de Baza (Granada) y por la que esta empresa no había pagado ni una sola peseta y que si bien fue concedida por el concreto tiempo de tres meses y que de hecho se prolongó desde marzo a noviembre de 1998 y que se quería continuar en la primavera del año siguiente, de un modo incomprensible, se convirtió en la mayor deforestación sufrida en los últimos años por la Sierra de Baza, un espacio singular del sureste ibérico declarado Parque Natural por Ley Autonómica 2/1989 de 18 de julio y que supuso la eliminación de más de 14 árboles de ribera por el perniciosos sistema de corta a hecho (tala a matarrasa). 


Tras la actuación deforestadora quedaron abandonados gran cantidad de residuos resultantes de la actividad maderera ejercida en la zona, vertidos que no solo no se eliminaron en los meses posteriores, sino que en las posteriores labores de limpieza de las riberas se reiteraron, al efectuar nuevos y masivos vertidos entre julio-agosto de 1999, al pretender deshacerse los maderistas beneficiados con la ilegal corta de madera de los residuos forestales generados al menor costo posible.

Los vertidos fueron tan masivos, que llegaban a obstruir completamente en algunos casos el cauce, formando artificiales presas, como se vertieron ingente cantidad de residuos forestales en las inmediaciones de los mismos cauces, en forma de virutas y en ramaje así como abundantes troncos de tamaño considerable. Destacándose por el SEPRONA en un informe de fecha 23 de mayo de 2000, que obra aportado a la causa como "en el cauce de los arroyos estas virutas se encuentran en proceso de descomposición existiendo ya cúmulos de lodos formados por este tipo de residuos" refiriendo en las CONCLUSIONES, como se destacaba que "estos residuos forestales han sido vertidos intencionadamente" (conclusión 1ª); así como que "estos residuos suponen un aporte de materia orgánica al agua de los cauces receptores, materia que al descomponerse consume oxígeno disuelto del agua a la vez que contribuye al aporte de nutrientes lo que favorece el fenómeno denominado como eutrofización que escuetamente consiste en un desequilibrio en el normal funcionamiento del ecosistema favoreciendo el desarrollo masivo de ciertas especies más resistentes frente a otras que se ven reducidas o incluso extinguidas sus poblaciones...". Incidiendo (último párrafo de la conclusión 2ª) en como "se observa, objetivamente, que el perjuicio causado en los arroyos receptores de los residuos vertidos, es el aumento de lodos precipitados en el fondo... un aumento desmesurado de la vegetación cubriendo en ocasiones todo la superficie del cauce... la presencia de abundantes cúmulos de restos de tala (troncos de gran tamaño y ramaje)... que junto con las estimaciones antes descritas hacen presentar un paisaje impropio de un río de montaña y con mayor motivo de un paraje natural protegido, como es el Parque Natural Sierra de Baza". Uniéndose un ilustrativo reportaje fotográfico de la situación a esas fechas de estos lugares, las actas de muestras tomadas, así como los resultados analíticos in situ de los parámetros comprobados.

Situación del Arroyo Uclías en la zona de Los Frailes el 12 de julio de 2003

El cauce ha sido cubierto por una maraña de vegetación acuática que impide entrar la luz.

La posterior analítica de estos mismo lugares efectuada por el Laboratorio Oficial de Canales, de las muestras tomadas por el SEPRONA, puso de manifiesto una progresiva disminución del porcentaje de oxígeno disuelto respecto de la primera a la segunda toma de muestra, pasando a situarse debajo de los límites admisibles en el Anexo 3 del Real Decreto 927/1988 , de 29 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de la Administración Pública del Agua y de la Planificación Hidrológica, en desarrollo de los títulos II y III de la Ley de Aguas (BOE nº 209 de 31 de agosto), de modo que los resultados reflejaban unos porcentajes inadmisibles en los parámetros químicos orgánicos utilizados para definir la calidad de las aguas y que incluyen indicadores de contenido orgánico en general como la demanda bioquímica de oxígeno (DBO), demanda química de oxígeno (DQO) y la materias orgánica en suspensión, valores que están muy por encima de los tolerados en la normativa legal citada, sobre calidad de las aguas continentales cuando han de cumplir, como en este caso ocurre, una finalidad ecológica, de modo que parámetros como la demanda biológica de oxígeno (DBO) el que se encuentra definido como "una medida de la capacidad contaminante del agua que indica la cantidad de oxigeno consumido por los organismos en la degradación aerobia de la materia orgánica que contiene, en condiciones controladas de temperatura y tiempo" y que a tenor de los criterios contemplados en el Anexo 3 del Real Decreto 927/1988, citado que contempla unos valores iguales o inferiores a 3 y 6 mg/l, respectivamente, según se traten de aguas "Tipo S" (aguas salmonícolas) o del "Tipo C "(aguas ciprinícolas), en las analíticas oficiales, de las muestras tomadas el 28 de junio de 2000, tanto al Norte como al Sur de los Frailes superaban el valor 10; o, si el parámetro sólidos en suspensión que tiene que ser igual o inferior a 25 mg/l. en la muestras tomadas en los mismos lugares arrojó unos valores de 57 y 84 mg/l. respectivamente.

Por estos sucesos hay abierto un proceso penal, en el que se encuentran imputados, el que entonces era Director Conservador del parque Natural Sierra de Baza, el entonces Delegado de Medio Ambiente en Granada, un representante de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, así como los maderistas beneficiados con la ilícita actuación. En el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, se piden para los imputados en estos hechos, penas que suman 41 años de prisión; al ex director del Parque Natural, José María Irurita, se le imputan cinco delitos que suman penas que superan los 13 años de prisión y 27 de inhabilitación.

Las vistas públicas de este proceso judicial, se encuentran ya señaladas para la segunda quincena de octubre de 2003, a lo largo de un total de 9 sesiones de juicio.

¿Cual es la flora característica de un proceso eutrófico? 

Lenteja de agua y berros

Las ilegales talas de la Sierra de Baza del año 1998 y el posterior y masivo vertido de los residuos forestales generados a los arroyos Uclías y Bodurria ha sido objeto de un minucioso estudio e investigación. El Ingeniero Técnico Forestal Juan Domingo Cánovas, ha estudio el fenómeno en la Sierra de Baza en los últimos años, destacando en las conclusiones de sus trabajos (2001) como tras el masivo vertido a los arroyos afectados por la actuación deforestadora de la Sierra de Baza se produjo una gran acumulación de resto vegetales en el cauce, lo que dio lugar a la reducción drástica de la circulación de caudal y a la formación de aguas remansadas. Con el paso del tiempo y en función de las condiciones ambientales la descomposición de la materia orgánica tuvo lugar, formándose verdaderos cenagales de materia orgánica en descomposición, llegando a aparecer condiciones de anoxia como lo delataba el color de los lodos y las olores desprendidas.

El proceso de la descomposición de la materia orgánica es potenciado por las altas temperaturas que alcanzan las aguas; en consecuencia tiene lugar la formación de un cenagal de materia orgánica medio descompuesta y la liberación de nutrientes (eutrofización del agua) que son aprovechadas por la flora acuática.

Estas condiciones son idóneas para la invasión de higrófitos o plantas marginales, caracterizadas por tener su base sumergida, que forman densos herbazales cubriendo buena parte del lecho del río. Entre estas se pueden citar el berro (Nasturtium officinalis), la enea (Thypa domingensis), diversas especies de juncos (Juncus sp, Scirpus holoschoenus, Eleocharis palustris...), diversas especies de gramíneas, ranunculos, adelfilla pelosa (Epilobium hirsutum), etc. Vegetación ésta bastante escasa en los cauces de los ríos donde no se había actuado con anterioridad, encontrándose de forma puntual algún ejemplar aislado. 

El crecimiento intenso de plantas marginales indica aumento de la eutrofización (Sven-Olof Ryding y Walter Rast, 1989). Algunas de estas plantas son bioindicadoras de determinadas condiciones ecológicas del medio donde habitan, así el berro es indicadora de aguas ricas en nutrientes, incluso contaminadas (Gabriel Blanca y Concepción Morales, 1991), (García de Jalón lastra y González del Tánago, 1986). Las presencia de macrófitas acuáticas (plantas que completan su ciclo biológico encontrándose sumergidas o suspendidas en agua) nos ofrecen una información más precisa sobre las características ecológicas de los sistemas acuáticos que colonizan. En definitiva son las mejores indicadoras del estado de conservación en el que se encuentran las zonas húmedas (Santos Cirujano Bracamonte, 2000). En estas aguas leníticas del cauce tienen lugar cambios en la presencia de macrófitas acuáticas; la alta presencia de algas filamentosas fijadas en piedras, rocas o restos vegetales es un fiel reflejo del aumento de la eutrofización del agua. Igualmente la invasión de macrófitas acuáticas flotantes como son la lenteja de agua (Lemna sp.) o la salvinia (Salvinia sp.) que cubren en su totalidad la superficie del agua son indicadoras la existencia de particulares condiciones eutróficas. Tal situación trae consigo la disminución de la iluminación en la columna del agua y por tanto el decaimiento de la instalación de macrófitas sumergidas que aportan oxígeno al agua tras el proceso de la fotosíntesis. 

La presencia de lenteja de agua en la superficie de estos humedales indica aguas contaminadas y pobres en oxígeno (Santos Cirujano Bracamonte, 2000). Esta planta (Lemna sps.) tiene un tamaño minúsculo, apenas 2 a 3 mm., a pesar de ello llegan a cubrir amplias superficies de las zonas afectadas, como se aprecia en amplios tramos de los arroyos afectados por la eutrofización de los arroyos de la Sierra de Baza

Por último debe de tenerse presente que la liberación de nutrientes y por tanto la eutrofización de las aguas, puede acarrear entre otros efectos el desarrollo de algas tóxicas y microorganismos patógenos. 


¿Que fauna sobrevive a la eutrofización? 

Con la desaparición de la vegetación acuática sumergida y la pérdida de la transparencia del agua, no sólo se altera el porcentaje de oxígeno disuelto (una prueba común de la calidad de estas aguas en la DQO, demanda Química de Oxigeno y la DBO, Demanda Biológica de Oxigeno), sino que se altera la conducta lumínica imprescindible para la fotosíntesis y por tanto para la vida. A su vez la profusión de detritos genera una abundancia de descomponedores, casi todos bacterias, cuyo crecimiento explosivo crea una demanda nueva de oxígeno disuelto, que consumen en la respiración. El resultado es el agotamiento del recurso con la consiguiente sofocación de peces crustáceos. Sin embargo, las bacterias no mueren, tienen la capacidad de cambiar a la respiración anaerobia (una opción del metabolismo celular que no requiere oxígeno), de modo que las bacterias prosperan y aprovechan el oxígeno, de modo que en tanto que haya detritos que las alienten aprovechan el oxígeno que quede.

Se suele decir que las masas eutróficas de agua están muertas, pero biológicamente están lejos de ello (Bernard J. Nebel y Richard T. Wright, 1998). La realidad es que la producción total de biomasa del fitoplancton llega a ser mayor que la comunidad béntica anterior, al tiempo que sobreviven y se reproducen algunos seres vivos que se han adaptado a consumir el fitoplancton y vegetación de la superficie acuática y a evitar las aguas profundas, sin oxígeno. En el ejemplo de la bahía de Chesapeake (ver ¿Como perjudica a la vida de los ríos?) tras el proceso eutrófico de los años 60, prosperó la población de boquerón y el arenque de agua dulce, especies que al ser pequeñas y grasas carecen de valor comercial no siendo adecuados para el alimento humano, al tiempo que desaparecieron otras especies. Por lo que se puede asegurar que el fenómeno de la eutrofización implica una pérdida de biodiversidad, disminuyendo el número de especies de seres vivos que estaban presentes y aumentando el número de individuos de las pocas especies que quedan o se adaptan a estas condiciones (M. Verdugo Althofer, 1995).

¿Como afecta al hombre? 

En general, el fenómeno de la eutrofización implica una pérdida de biodiversidad, ya disminuye el número de especies de seres vivos y aumenta el de individuos de las pocas especies que quedan. Además de que la liberación de nutrientes, y por tanto la eutrofización de las aguas, puede acarrear entre otros efectos el desarrollo de algas tóxicas y microorganismos patógenos -los anfibios se han mostrado muy sensibles a los procesos eutróficos (Bogardi, 1991)-. Todo lo que indirectamente afecta al ser humano, al implicar una pérdida de biodiversidad y con ello de riqueza natural.

Pero es que también pueden originarse una serie de efectos directos para el hombre. Así los efectos que provoca la eutrofización en el ser humano son estudiados por M. Fernández-Crehuet Navajas y J.A. Pérez López ("Contaminación química del agua", en "Estudio Sanitario del Agua", Universidad de Granada 1999), indicando como principales problemas de la eutrofización de las aguas en la salud humana los siguientes:

- Alteración de las características organolépticas del agua, tales como olor, color, sabor, etc.

- Puede ser perjudicial para la salud debido a:

. Producción de compuestos orgánicos que tras la cloración producen derivados clorados, especialmente cloroformo y otros trihalometanos, con capacidad tóxica y/o carcinogenética.

. Elevada concentración de nitratos que puede ocasionar en los lactantes metahemoglobinemía y la formación de nitrosaminas, factor de riesgo exógeno en el cáncer de estómago. 

Además de que el aspecto estético y recreativo de los ríos y lagos afectados puede verse afectado: estos lugares dejan de ser atractivos y repulsa el baño en ellos (M. Verdugo Althöfer, 1995). 


¿Que soluciones tiene? 

Para poder conocer la solución del problema de la eutrofización hay que ir a su causa u origen: se ocasiona por una presencia excesiva de materia orgánica en el agua, que provoca un crecimiento rápido de algas y otras plantas verdes que recubren la superficie del agua e impiden el paso de luz solar a las capas inferiores, por otra parte, la descomposición de la biomasa generada consume oxigeno empobreciendo el medio de este elemento vital. Por lo que sus soluciones pasarán por controlar el origen o causa que la ha motivado, pero si bien las medidas correctoras que en ciertos casos (focos de contaminación puntuales) no precisan de inversiones onerosas, pueden resultar inabordables en otros como focos de contaminación difusos o estados irreversibles de los ecosistemas acuáticos (Cirujano Bracamonte, 1995).

La experiencia acumulada y pormenorizados trabajos de campo que se han efectuado en la Sierra de Baza tras las ilegales talas de 1998 y los masivos vertidos de materia orgánica a los cauces de los arroyos Uclías y Bodurria en 1999, nos permiten asegurar que los nuevos vertidos que se han producido en el arroyo Moras en el año 2003, tendrán la siguiente evolución, de no adoptarse medidas urgentísimas por las que se retiren con métodos manuales toda la madera que se ha astillado y triturado en el cauce fluvial y zonas de influencia:

A final de este mismo verano de 2003 será ya visible la eutrofización de las aguas, de modo que comenzará a apreciarse la presencia de ácidos húmicos y fenoles derivados de la putrefacción de las maderas vertidas al arroyo. Comenzando a adquirir las aguas una coloración marrón, que se hará más visible en los tramos en que se encharque y tenga más dificultades para su normal circulación, al tiempo que comenzarán a acumularse los lodos.

En la primavera del próximo año (marzo de 2004) la eutrofización se habrá consumado, de modo que los propágulos y semillas que se han generado en el año anterior al encontrar unas condiciones óptimas para su masivo desarrollo, tras la explosión primaveral, inundarán el cauce, y éste se verá invadido por plantas hasta ahora inexistentes como la lenteja de agua, aneas, berros y salvinias, además de algas filamentosas, siendo el lodazar muy ostensible y la coloración de las aguas, particularmente en los tramos que tenga más dificultad para circular, ostensiblemente negra. Disminuirá la fauna de vertebrados hasta ahora presentes en estos lugares, de modo que tan solo se observarán ejemplares adultos no así alevines, ni puestas de huevos.

Al final del verano del año próximo (septiembre/octubre de 2004) la eutrofización del arroyo Moras será irreversible, ya que se habrá producido tal alteración del ecosistema acuático y el agua presentará tal alteración (muy visible en su color y ostensible en el olor a putrefacción), que prácticamente habrá desaparecido todo vestigio de vida de vertebrados del agua, mientras que los vertebrados que se acercaban a estos lugares para beber de ella, se harán marchado a otros lugares con aguas más puras y saludables. Por lo que la recuperación será inabordable con métodos normales. 

Así y con el importantísimo antecedente del seguimiento temporal que se ha efectuado en el precedente proceso penal de los vertidos que ya sufrieron dos arroyos de la Sierra de Baza en los años 1998/1999 (los arroyo Uclías y Bodurria), así como de sus posteriores consecuencias, es de destacar como ya se emitieron varios informes por el SEPRONA, cuyo recuerdo puede ser muy ilustrativo ahora al ser lo sucedido un calco de lo anterior. Así hay constancia documental de:

- Un informe de fecha 23 de mayo de 2000 en el que se indica como después de pasado más de un año desde que se paralizaron por el Juzgado en el Auto de admisión de la entonces querella las ilegales talas que se estaban efectuando y se ordenaba la inmediata retirada de los residuos forestales, se observan abundantes residuos resultantes de la actividad maderera ejercida en la zona -se indicaba- se encontraban tanto en el cauce como en sus inmediaciones, en forma de virutas y en ramaje así como abundantes troncos de tamaño considerable. En el cauce de los arroyos estas virutas (al igual que va a ocurrir ahora) se decía que se encontraban en proceso de descomposición existiendo ya (a los pocos meses de los vertidos) cúmulos de lodos formados por este tipo de residuos. 

- En otro informe del SEPRONA de fecha 28 de junio de 2000 efectuado transcurrido un mes del anterior, se destacaban en las CONCLUSIONES como la presencia de residuos resultantes de la actividad desarrollada en la zona se hace más palpable debido a la merma del caudal de ambos arroyos. Siendo aún más deplorable la situación que presentan dichos arroyos en relación con inspecciones realizadas en fechas anteriores... (conclusión 1ª); "La proliferación y elevada presencia de flora en los cauces afectados... que en una primera inspección era inapreciable [recordamos como entre una y otra tan solo medio un mes], unido a un menor aporte de agua y al aumento de las temperaturas, agrava la situación para la vida del cauce, afectando directamente a la flora y la fauna del mismo, ya que se agravan los procesos de eutrofización el agua" (conclusión 2ª); como se comprobó que había desaparecido todo vestigio de fauna vertebrada en estos lugares: "Es significativo que durante las inspecciones realizadas a dichos arroyos no se haya detectado presencia de vida de especies acuáticas, observándose en los pequeños embalses que se forman, solamente algunos ejemplares adultos de ranas, no obstante no se ha podido ver la existencia alguna de puestas de huevos ni alevines"

- Mientras que en un tercer informe de fecha 30 agosto 2002, igualmente emitido por el SEPRONA a petición de la fiscalía del TSJA se ponía de manifiesto como los arroyos afectados por la ilegal actuación deforestadora aún a esas fechas (ya había transcurrido más de 3 años desde los vertidos) presentaban un progresivo deterioro de la calidad de sus aguas, así como en sus áreas de influencia, riberas y terrenos próximos. Destacando el SEPRONA como tras una visita que tuvo lugar el 30 de julio de 2002 a los lugares de afección por el vertido de residuos vegetales procedentes de la masiva tala de arbolado en las riberas de los arroyos Uclías y Bodurria del Parque Natural Sierra de Baza, se detecta "la existencia de abundantes cúmulos de materia orgánica en descomposición, lodazales de intenso color negro causados por la degradación de los residuos vegetales vertidos, olor a putrefacción y existencia de abundante vegetación acuática impropia de un río de montaña ajeno a contaminación urbana o industrial".

¿Puede ser un delito? 

La eutrofización de las aguas es una palabra que proviene del griego eutros y significa bien alimentado. Consiste en que la presencia excesiva de materia orgánica en el agua, provoca un crecimiento rápido de algas y otras plantas verdes que recubren la superficie de la misma e impiden el paso de luz solar a las capas inferiores. Por otra parte, la descomposición de la biomasa generada consume oxigeno empobreciendo el medio de este elemento vital. Todo ello con unas consecuencias gravísimas para el ecosistema.

Su origen, es por tanto, un vertido (directo o indirecto) de nutrientes a un medio acuático que favorece la masiva presencia de materia orgánica que es la que termina originando el pernicioso efecto contaminante de la eutrofización. 

En España el Art. 325 del Código Penal, establece que serán castigados con las penas de prisión de seis meses a cuatro años, multa de ocho a veinticuatro meses e inhabilitación especial para profesión u oficio por tiempo de uno a tres años, el que contraviniendo las leyes u otras disposiciones, provoquen o realicen directa o indirectamente... vertidos.. en la atmósfera, el suelo el subsuelo o las aguas terrestres... que puedan perjudicar gravemente el equilibrio de los sistemas naturales..."; precepto que debe de relacionarse con el artículo 338 del mismo cuerpo legal el que establece como cuando las conductas definidas en este Título [XVI de los delitos relativos a la ordenación del territorio y la protección del patrimonio histórico y del medio ambiente], se realicen en un espacio protegido, como es el Parque Natural Sierra de Baza, "se impondrán las penas superiores en grado a las respectivamente previstas".

Si se analizan las circunstancias de estos vertidos y sus perniciosos efectos, puede comprobarse que -en términos jurídicos- concurren todos los elementos que integran el tipo penal a que venimos haciendo referencia, en cuanto que: 

A) Los vertidos de residuos forestales al cauces del arroyo Moras en el Parque Natural de la Sierra de Baza contravienen las leyes y disposiciones protectoras del medio ambiente. Y ello en cuanto que:

- El artículo 100 de la vigente Ley de Aguas, aprobada por Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio, establece de modo general que "se considerarán vertidos los que se realicen directa o indirectamente en las aguas continentales, así como en el resto del dominio público hidráulico, cualquiera que sea el procedimiento o técnica utilizada" indicando que "Queda prohibido, con carácter general, el vertido directo o indirecto de aguas y de productos residuales susceptibles de contaminar las aguas continentales o cualquier otro elemento del dominio público hidráulico, salvo que se cuente con la previa autorización administrativa". Autorización administrativa para verted residuos forestales en el cauce del arroyo Moras en la Sierra de Baza que evidentemente no existe -no puede existir dada su ilegalidad- en el presente caso.

- El número 9 del artículo 76 de la Ley Forestal de Andalucía 2/1992 de 15 de junio, considera una infracción, "La realización, sin autorización, de vertidos de materiales sólidos o líquidos que puedan producir alteraciones en el medio natural".

- Por su parte y de modo más específico en lo que respecta al Parque Natural Sierra de Baza, el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Natural Sierra de Baza establece en su artículo 32, que "para proteger el dominio público hidráulico y asegurar la calidad de las aguas queda prohibido acumular residuos sólidos, escombros o sustancias que constituyan peligro de contaminación de las aguas o de degradación de su entorno, así como efectuar vertidos directos o indirectos que contaminen las aguas".

B) Estos vertidos perjudican gravemente el equilibrio de los sistemas naturales. 

C) La jurisprudencia es unánime en considerar (por todas Sentencia del T.S., Sala 2ª de 13 de marzo de 2000 que este delito se consuma por la simple creación de riesgo: "El delito contra el medioambiente que sanciona el artículo 325 del Cº penal es un delito de peligro concreto que se consuma por la creación de riesgo mediante la realización de alguna de las actuaciones establecidas en el tipo, sin que sea necesaria para que tenga lugar la efectiva consumación la producción de un perjuicio determinado y específico, castigándose separadamente el delito que se produzca (veánse SSTS de 3 de septiembre de 1993, 26 de septiembre de 1994 y 19 de mayo de 1999)". Al tiempo que resulta de interés recordar que como ya indicó la St. del T.S., Sala 2ª de 27 de enero de 1999 que comete este delito tanto el que tiene una actuación activa en los hechos como el que tolera y permite que se produzca el vertido, sin poner los medios para evitarlo "dicción utilizada en el precepto <<provocare o realizare directa o indirectamente emisiones o vertidos>> pretende abarcar toda la acción humana que determine un vertido o emisión contaminante de modo directo o indirecto. La conducta, pese a la forma activa de las locuciones verbales descritas, alcanza sin duda a la comisó por omisión, cuando el sujeto deja, tolera, permite en suma, que se produzca un vertido y no pone los medios para impedirlo". Lo que está en consonancia con la propia dicción de la Ley Forestal de Andalucía 2/1992, en la que al referirse en el Capítulo II a los sujetos responsables indica en su número 3 "La autoridad, funcionario o empleado público que en el ejercicio de su cargo, ordenare, favoreciere o consintiera los hechos determinantes de la infracción, sin perjuicio de la responsabilidad penal, civil o disciplinaria en que pudiere incurrir".

ESQUEMA DEL PROCESO DE EUTROFIZACIÓN SEGÚN BERNARD J. NEBEL y RICHARD T. WRIGHT

 

·        Agua clara.

·        La luz penetra.

·        Prospera la vegetación acuática sumergida.

 

·        Agua turbia.

·        La vegetación acuática sumergida queda en la oscuridad.

 

·        Agotamiento del oxígeno.

·        Muerte de los vertebrados por sofoco.

 

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Publicado Tuesday 7 de October de 2003

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