Junto con un compañero de investigación, tuvimos la maravillosa oportunidad
de compartir experiencias con un grupo de pequeños productores de una provincia
del norte argentino.
Esperábamos que ellos requirieran de nosotros aprender a llevar "sus números"
y que no le prestaran mayor atención a los temas de administración estratégica
que les proponíamos, sin embargo fue enorme nuestra sorpresa cuando su interés
se centraba en ¡crecer como grupo humano, y que intuitivamente aplicaban lo que
leiámos en Druker, Senge, Porter, Miztberg!
No debió sorprendernos, pues desde que supimos de ellos, nos sentimos
chiquititos al lado de esta gente que sin formación alguna en negocios tuvieron
una visión, establecieron objetivos estratégicos y ¡los alcanzaron!, siendo
desde hace tiempo exportadores en forma directa de un producto de excelente
calidad y diferenciado.
Cuando comenzamos a interactuar, día a día ellos renovaban nuestra sorpresa, y
de allí, surgió la necesidad de ponerlos en contacto con la obra de Peter
Senge, pues los escuchabamos, los veíamos en acción, y en nuestras mente
aparecian las enseñanza de este autor ¡aplicadas por personas que nunca lo
habian oido siquiera nombrar...!
Es así, que para ellos, con gran respeto y tratando de ser lo más fiel
posible, intenté extractar la primera y segunda parte de "La quinta
disciplina", y los capítulos 1 y 2 de "La danza del cambio" como
forma de introducirlos en la obra de Peter Senge, y decirles... esto... ven...
esto que dice aquí, y que estudian muchos Administradores, Gerentes de grandes
empresas, y les resulta dificil aplicar, es lo que en buena medida, ustedes
desde aquí desde el monte, hacen, continuen así...
G.F.
"Construir una Organización que Aprende" ¿Nos interesa?
Las capacidades de aprendizaje son "...las destrezas y aptitudes que, entre
individuos, equipos y comunidades más amplias, permiten a las personas mejorar
constantemente su capacidad de producir resultados y son verdaderamente
importantes para ellas. En otras palabras, las capacidades de aprendizaje nos
permiten aprender"
Peter Senge §, La Danza del Cambio
Desde la primera reunión en que decidimos, ustedes y nosotros emprender este
desafío de compartir conocimientos y aprender unos de otros vamos creciendo
charla a charla, no solo en cuanto a la actividad apícola (interés que nos
llevó a conocerlos), y a una aproximación de lo que es "eso" de
administrar pero no sólo "administrar sino que también de administrar
estratégicamente "nuestro negocio" al decir de Drucker (¡vaya
pretensión! ¿No?), sino también estamos aprendiendo como individuos y como
grupo.
No cabe, en este momento cuando estamos en esta interacción de aprendizaje
mutuo, la dicotomía entre "ustedes→productores-empresarios" y
"nosotros→investigadores eventualmente capacitando".
Tal vez la diferencia es válida en nuestras otras actividades, pero no cuando
nos reunimos a aprender, pues con marchas y contramarchas, y aunque no lo
hayamos percibido, aquello de: ninguno de nosotros es tan inteligente como todos
nosotros, se ha manifestado cuando intercambiamos ideas, dialogamos, comenzamos
sino a comprender puntos de vistas de otros mínimamente a escucharlos.
Queramos o no, no somos los mismos que aquella primera vez cuando nos dimos las
manos y nos dijimos "me llamo...", hemos aprendido que podemos
compartir tiempo, que ese tiempo tiene un valor (cualitativa y
cuantitativamente), que cada uno tiene un lugar... nos sentimos parte, unos más
otros menos, pero nos sentimos parte de algo, chiquito o grande no es lo
esencial.
Desde el inicio de estas charlas, las preguntas constante son ¿cómo crecemos?
¿Cómo nos organizamos?, en las que puede
leerse ¿cómo triunfamos? No hay receta que las respondan, ninguna estrategia
viene armada y garantiza el éxito. Dependerá de múltiples factores (la
cultura de la organización, la estructura, el entorno, etc.). No hay
estrategias buenas ni malas, no hay verdades ni falsedades, en lo que hace a
Administración. Claro está, será en extremo útil la fluidez con que nos
comuniquemos, la flexibilidad para adaptarnos rápidamente a los cambios del
entorno (social, político, económico, legal, tecnológico), y por supuesto la
creatividad que tengamos en nuestras decisiones cuando la situación sea crítica
y también cuando no sea así.
Algo ya sabemos: para tener tal flexibilidad y poder re-crearnos constantemente,
debemos primero conocernos / aprendernos a nosotros mismo, aprender de nuestro
grupo, de la competencia, en primer término, pero solo en principio.
¿Qué quiero decir? Quiero decir que la única respuesta que actualmente
pareciera ser válida para desarrollarnos como personas -y como parte de ello en
los negocios- está en nuestra capacidad de aprender (de la experiencia propia o
ajena, o generando alternativas nuevas).
En la capacidad de aprender individual y grupalmente estará la posibilidad de
superar cualquier contratiempo, de crecer, y también de que los cambios
internos o externos bruscos y/o importantes, que solemos llamar
"crisis", en lugar de significar una catástrofe, se convierta en una
oportunidad que nos impulse o mejor aún, nos catapulte a magníficos logros.
La capacidad de aprender con mayor rapidez que los competidores quizá sea la única
ventaja competitiva sostenible
Por ello, el tema a abordar me parece importante el autor elegido: Peter Senge,
para mostrar el tema.
2. Re-aprender a aprender
¿Por qué elijo titular así este extracto? Desde pequeños nos enseñan a
"analizar" los problemas, esto qué es, es tomar parte por parte,
fragmentar el mundo. Si bien esto simplifica las tareas complejas, sin saber
pagamos un precio alto: no vemos las consecuencias de nuestros actos al perder
la conexión de cada acción que realizamos con la totalidad. Por esto luego
intentamos ver una imagen general que se nos dificulta porque la vemos en
fragmento o como un cuadro-rompecabezas donde se notan los fragmentos, y al
final se termina por desistir de la idea.
Esto que ocurre a nivel personal pasa en los grupos, en las organizaciones. Lo
que propone Peter Senge, autor que intento extractar para comunicar la
importancia de construir organizaciones inteligentes, es que, dado los
constantes cambios de todo orden que vivimos, las únicas organizaciones que
cobrarán relevancia son aquellas que aprovechen el entusiasmo y la capacidad de
aprendizaje de la gente en todos los niveles de la organización.
Senge explica que las organizaciones inteligentes son posibles porque en el
fondo todos somos aprendices. Nadie tiene que enseñar a un niño a aprender,
pues los niños son intrínsicamente inquisitivos, aprendices hábiles que
aprenden a caminar, hablar, arreglarse por sí mismos. De ahí, que las
organizaciones inteligentes son posibles porque aprender forma parte de la
naturaleza humana, y amamos aprender.
¡Sí! Amamos aprender, hay que sacarle la connotación "académica"
que le hemos dado al término aprender=escuela/universidad. Aprendemos
constantemente, solo que no nos damos cuenta; tenemos el mito de que aprender es
pasarse horas y horas encerrados entre libros o haciendo cálculos, cuando
constantemente estamos aprendiendo, cada vez que resolvemos una situación, cada
vez que tomamos una determinación, cada vez que elegimos algo.
En alguna ocasión, la mayoría formamos parte de un gran equipo, un grupo de
persona que juntas funcionaban maravillosamente, se tenían confianza, se
complementaban mutuamente virtudes y flaquezas, tenían metas comunes más
amplias que las metas individuales, y obtenían resultados extraordinarios. Lo
que experimentaron fue una organización inteligente. El equipo, grupo, no fue
magnifico desde el principio, sino que aprendió a generar resultados
extraordinarios.
Pensamiento Sistémico
Así como en la naturaleza, los organismos vivientes, las empresas humanas y
entre ellas los negocios son sistemas. Sistemas ligados por tramas invisibles de
actos interrelacionados, que pueden tardar años en mostrar sus efectos mutuos.
Como nosotros mismos formamos parte de esa urdimbre, es doblemente difícil ver
todo el patrón de cambio. Es más, es común que nos concentremos en
"fotos instantáneas", en partes aisladas del sistema y nos
preguntamos por qué nuestros problemas más profundos nunca se resuelven.
El pensamiento sistémico es un marco conceptual, un cuerpo de conocimientos y
herramientas, que ayudan a visualizar los patrones, para que resulten más
claro, y podamos así modificarlos. Suponen a su vez una visión del mundo
intuitiva.
Se busca entender las interdependencias y el cambio. Se basa en las tendencias
innatas de un sistema que llevan al crecimiento o a la estabilidad.
Dominio (¿Orientación?) Personal
Alude a un nivel de "habilidad". La gente con alto nivel de dominio
personal es capaz de alcanzar coherentemente los resultados que más le
importan: aborda la vida como un artista abordaría una obra de arte. Lo
consigue consagrándose a un aprendizaje incesante.
La disciplina del dominio personal permite aclarar y ahondar nuestra visión
personal, concentrar energías, desarrollar paciencia y ver la realidad
objetivamente. Esta disciplina comienza por aclarar las cosas que de veras nos
interesan, para poner nuestra vida al servicio de nuestras mayores aspiraciones.
Las organizaciones solo aprenden a través de individuos que aprenden. El
aprendizaje individual no garantiza el aprendizaje organizacional, pero no hay
aprendizaje organizacional sin aprendizaje individual.
Organizacionalmente interesa la conexión entre el aprendizaje persona y el
aprendizaje de la organización, los compromisos recíprocos entre individuos y
organización, el espíritu especial de una empresa constituida por personas
capaces de aprender.
El "Dominio Personal" trasciende la apertura espiritual, aunque
requiere crecimiento del espíritu. Significa abordar la vida creativamente:
vivirla desde una perspectiva creativa y no meramente reactiva
Esta disciplina encarna dos movimientos subyacentes: 1) clarifica todo tiempo lo
importante para nosotros ; 2) es aprender a ver todo el tiempo la realidad
actual. La yuxtaposición entre la visión (lo que deseamos) con la realidad
actual (donde estamos con relación a donde queremos estar) genera la
"tensión creativa".
La esencia del dominio personal es generar y sostener la tensión creativa en
nuestras vidas. En tal contexto "aprendizaje" no significa adquirir más
información, sino expandir la aptitud para producir los resultados que
deseamos.
Quienes poseen alto nivel de dominio personal, una visión es una vocación y no
solo una buena idea. Ven la realidad actual como un aliado no como un problema.
Aprendieron a percibir la fuerza de los cambios y trabajar con tales fuerzas. Se
sienten conectadas con otras personas y con la vida misma. Sin embargo no
sacrifican su singularidad. Se sienten parte de un proceso creativo amplio en el
que pueden influir sin intentar siquiera controlarlo. Son consciente de su
ignorancia, sus incompetencias, sus zonas de crecimiento, y aunque parezca
contradictorio, esto las hace confiadas en sí mismas.
Resistencia (¿Auto Determinación?)
Comprometerse con el desarrollo pleno de nuestra vida constituye una ruptura
radical con las convenciones vigentes. Se argumenta que alentar el dominio
personal es "blando" pues se basa en conceptos "no
cuantificables", ¿cómo medir la intuición y la visión personal? Por
tanto resulta difícil de comprender en una cultura materialista.
La forma intimidatoria más común es el cinismo, y en muchos casos tras un cínico
(dice Senge) hallaremos un idealista frustrado, alguien que convirtió sus
ideales en expectativas... gran error, puesto que no cumplidas las expectativas
se sintieron defraudados, heridos, amargados porque la gente no satisfacía
"sus" "ideales".
Por otra parte resulta válido el temor a que el dominio personal amenace el
orden establecido, en cuanto el compromiso empresarial con el domino personal es
ingenuo y necio si los líderes carecen de capacidad de construir o hacer
emerger una visión y modelos mentales compartidos que guíen a quienes toman
las decisiones.
Visión Personal
La visión personal nace en uno, por dentro. La mayoría de los adultos tienen
poco sentido de una visión real. Tenemos metas y objetivos, pero no son
visiones. Al preguntarse qué desean, responden de qué quieren librarse.
Asimismo, solemos concentrarnos en los medios y no el resultado, vg.: queremos
gran participación en el mercado (esto es una meta) pero no pueden responder ¿por
qué desean esa participación?
Una visión real no se puede comprender al margen de la idea de propósito, y
con ello se refiere al "por qué un individuo cree que está vivo".
Como premisa funcional la idea tiene gran potencia, entre otras cosas porque
implica que la dicha puede ser el resultado de vivir en coherencia con nuestro
propósito.
Ahora diferenciemos visión de propósito. Propósito es dirección, la Visión
es un destino específico, la imagen del futuro deseado. El propósito es
abstracto en tanto la visión es concreta.
La visión es intrínseca y no relativa. Es algo que deseamos por su valor intrínseco
no por su posición en relación con otras cosas.
Ahora cuando la visión se alcanza (o no), nuestro sentido de propósito nos guía
más allá, nos impone una nueva visión. Por eso el dominio personal debe ser
una disciplina. Un proceso de localizarse continuamente, una y otra vez, en lo
que se desea de veras, en nuestras visiones.
Cabe agregar que la visión es multifacética, tiene facetas personales,
sociales, y todas forman parte de lo que deseamos. Es claro que se necesita
coraje para defender nuestra visión personal.
Ese coraje para defender nuestra visión distingue a las personas con dominio
personal.
Tensión Creativa
Cuando abrazamos una visión, existe una brecha entre lo que deseamos y la
realidad actual, esto es la tensión creativa. Esta brecha puede franquearse de
dos formas, una es actuando de manera que la visión concuerde con la realidad
actual (proceso compensador), solución que conduce a la frustración y tensión
emocional. La otra forma es actuar consecuentemente, y esforzarnos por lograr la
visión, lo que deseamos.
En sí, no importa tanto lo que la visión es , sino lo que la visión logra.
La Tensión Creativa transforma el modo de encarar el "fracaso", pues
este es un traspié, una prueba, una oportunidad para aprender acerca de imágenes
inexactas de la realidad, acerca de estrategias que no dieron resultados
esperados, acerca de la claridad de la visión.
Los fracasos no dan testimonio de falta de valía o impotencia. "Un error
es un hecho cuyos beneficios plenos aun no se han volcado a tu favor"
Dominar la tensión creativa genera capacidad de perseverancia y paciencia.
Conduce al cambio en nuestra actitud ante la realidad, que deja de ser enemiga
para convertirse en aliada.
Compromiso con la verdad
¿Cómo afrontar un conflicto estructural? Se puede comenzar por decir la
verdad.
Puede considerarse una estrategia inadecuada, pero el compromiso con la verdad
es más potente que cualquier técnica, en la resolución de conflictos.
No significa la búsqueda de la "Verdad", palabra final absoluta,
causa última. Compromiso con la verdad significa empeño para extirpar las
maneras en que nos limitamos o nos engañamos, impidiéndonos ver lo que existe,
y para desafiar continuamente nuestras teorías acerca de por qué las cosas son
como son. Ello significa ensanchar continuamente nuestra percepción.
Así la primera tarea crítica al afrontar conflictos estructurales es
reconocerlos, y reconocer la conducta resultante.
Somos prisioneros de estructuras de las que no somos conscientes, reconocidas,
ya no tienen el mismo poder. Esto ocurre tanto en los individuos como en las
organizaciones.
El poder de la verdad, ver la realidad tal como es, limpiar la mente de la
percepción, desistir de distorsiones de la realidad que nos impusimos nosotros
mismos, nos libera. Nos quita presión emotiva. Nos hace libre.
Modelos Mentales
Son supuestos hondamente arraigados, generalizaciones e imágenes que influyen
sobre nuestro modo de comprender el mundo y actuar. A menudo no tenemos
conciencia de nuestros modelos mentales o los efectos que surten sobre nuestra
conducta.
Los modelos mentales de conducta empresarial también están profundamente
arraigados. Muchas percepciones acerca de mercados nuevos o de prácticas
organizacionales anticuadas no se llevan a la práctica porque entran en
conflicto con tácitos modelos mentales.
La disciplina de trabajar con modelos mentales empieza por volver el espejo
hacia adentro: aprender a exhumar nuestras imágenes a un riguroso escrutinio.
También incluye la aptitud para entablar conversaciones abiertas donde se
equilibre la indagación (actitud inquisitva) con la persuasión, donde la gente
manifieste sus pensamientos para exponerlos a la influencia de otros.
Los modelos mentales en sí mismo, no son ni buenos ni malos en lo que hace a
"administrarse" [y sin caer en la generalización o extremo de
justificar modelos mentales delictivos por ejemplo]. Lo que genera consecuencias
no deseables son aquellos modelos mentales tácitos del que podemos ser o no
concientes pero de los que no se habla y menos se cuestionan, que generan
diferencia entre lo que se dice, se predica y lo que se hace, "la teoría
expuesta y la teoría-en-uso"
Los modelos arraigados, pueden frenar cambios innovadores, limitar el
aprendizaje cuando no son explicitados, generar tensiones, conflictos.
Se debe aprender a reflexionar sobre nuestros modelos mentales, indagar en los
modos de pensar propios y ajenos, todos tienen sus virtudes, y sus defectos, la
comprensión de los defectos puede ayudar a ver las flaquezas de los modelos
mentales, e intentar corregirlos, mejorarlos o fortalecerlos.
Es útil cuando uno expone su opinión, a efectos de reflexionar sobre los modos
de pensar propios y ajenos:
- Explicitar el propio razonamiento y sentimientos (explicar cómo se llego
a la opinión que se está dando, y los datos en que uno se basa);
- Alentar a otros a explorar la opinión que estamos dando (¿ves lagunas en
mi pensamiento?)
- Alentar a otros a dar diferentes puntos de vista
- Indagar las opiniones ajenas que difieren de la propia (¿cómo llegaste a
tu punto de vista?)
Al indagar puntos de vista ajenos:
- Si tenemos supuestos sobre puntos de vistas ajenos, diferentes, exponerlos
claramente y reconocer que son supuestos;
- Describir los datos en que basamos nuestro punto de vista
- No preguntar si no tenemos un interés genuino en la respuesta (es decir
si solo se intenta ser cortes o exponer la debilidad ajena)
Cuando el dialogo se atasca (decayó el interés)
- Pregunte en qué datos o qué lógica podrían inducirles a cambiar de
parecer;
- Pregunte si habría algún modo de ver una forma conjunta de encontrar
nueva información
Cuando uno o los otros titubean en expresar su punto de vista o explorar
ideas alternativas:
- Procurar que tanto uno como otros expresen en voz alta dónde está la
dificultad (por ejemplo, "¿Qué ocurre con esta situación, y conmigo
o los demás, que resulta tan difícil mantener una discusión
abierta?")
- Si hay un común deseo de hacerlo, elaborar con todos una manera de
superar los obstáculos.
El aprendizaje eventualmente deriva en cambios en la acción, no consiste
solo en absorber información, por ello es vital tener claro la brecha entre lo
que se dice y nuestras teorías-en-uso (las teorías que justifican nuestros
actos). De lo contrario nos exponemos a creer que hemos aprendido algo sólo
porque adoptamos un lenguaje o conceptos nuevos, aunque nuestra conducta no se
haya modificado.
El pensamiento sistémico no solo puede ayudar a cambiar nuestros modelos
mentales, o mejorarlos, sino, lo que es mejor, modificar nuestros "modos de
pensar", pasar de modelos mentales dominados por hechos, a modos de pensar
que reconozcan patrones de cambio a largo plazo y las estructuras subyacentes
que generan esos patrones.
Esto llevaría a que así como el pensamiento lineal domina la mayoría de los
modelos mentales hoy usados para tomar decisiones, las organizaciones del futuro
tomen decisiones críticas basadas en la comprensión compartida de
interrelaciones y patrones de cambio.
Construcción de una Visión Compartida
La mayor aspiración en lo que hace a liderazgo, es la capacidad para compartir
una imagen del futuro que se procura creer.
Cuesta concebir una organización que alcanzara alguna grandeza sin metas,
valores o misiones que sean profundamente compartidos dentro de la organización.
Cuando hay una visión genuina (algo que es totalmente opuesto a "formulación
de visión"), la gente no sobresale ni aprende porque se lo ordenen sino
porque lo desea.
Con frecuencia, la visión compartida de una compañía gira en torno del
carisma del líder, o de una crisis que acicatea a todos temporalmente, más,
dada la opción, la mayoría de las personas prefiere ir tras una meta elevada,
no sólo en tiempos de crisis sino en todo momento. Lo que suele faltar es la
disciplina para traducir la visión individual en una visión compartida (no un
recetario, sino principios y practicas rectoras).
La práctica de la visión compartida supone aptitudes para configurar
"visiones del futuro" compartidas que propicien un compromiso genuino
antes que mero acatamiento. Al dominar esta disciplina, los líderes aprenden
que es contraproducente tratar de imponer una visión, por sincera y noble que
sea la intención del mismo.
Aprendizaje en Equipo
Los equipos pueden aprender, y cuando lo hacen, no sólo generan resultados
extraordinarios, sino que sus integrantes crecen con mayor rapidez.
La disciplina del aprendizaje en equipo comienza con el "dialogo",
la capacidad de los miembros para aprender a "suspender los supuestos"
e ingresar a un auténtico "pensamiento conjunto".
El dialogo implica también aprender a reconocer patrones de interacción que
erosionan el aprendizaje en un equipo. Patrones de defensa que están
profundamente enraizado en el funcionamiento del equipo. Si no se los detecta,
atentan contra el aprendizaje. Detectados se los hace aflorar creativamente [se
los pone en la mesa de discusión, se los habla, se reflexiona sobre ellos, se
les dedica el tiempo que sea necesario ] y pueden acelerar el aprendizaje.
El aprendizaje en equipo es vital porque la unidad fundamental de aprendizaje en
las organizaciones modernas no es el individuo sino el equipo. Si los equipos no
aprenden, la organización no puede aprender.
A pesar de la mitología popular, los grandes equipos no se caracterizan por
ausencia de conflictos. Por el contrario, uno de los indicadores más confiables
de un equipo que aprende continuamente es el visible conflicto de ideas.
En los grandes equipos el conflicto se vuelve productivo. A menudo hay un
conflicto en torno de la visión. La esencia del proceso "visionario"
radica en la emergencia gradual de una visión compartida a partir de diversas
visiones personales. Aunque la gente comparta una visión común, puede tener
diversas ideas acerca de cómo concretarla. El libre flujo de ideas conflictivas
es crucial para el pensamiento creativo, para descubrir nuevas soluciones que
ningún individuo pudo hallar por su cuenta. El conflicto se transforma en parte
del dialogo.
Lo que hace que un equipo aprenda, es la práctica, un grupo de individuos
inteligentes y talentosos no hace a un gran equipo, sino la aptitud para
aprender en equipo, y esto lo hace la práctica.
Debe tenerse claro que la referencia a "disciplina" es a un cuerpo teórico
y técnico que se estudia y domina para llevarlo a la práctica. Una disciplina
es una senda de desarrollo para adquirir ciertas aptitudes o competencias. Al
igual que cualquier disciplina, desde ejecutar el piano hasta la ingeniería,
algunas personas tienen un "don" innato, pero con la práctica
cualquiera puede desarrollar un grado de habilidad.
En tanto la práctica de una disciplina supone un constante aprendizaje
"nunca se llega". Nunca se puede decir "somos una organización
inteligente", así como nadie puede decir "soy una persona
culta", en razón de que cuanto más aprendemos, más comprendemos nuestra
ignorancia. Una empresa no puede ser "excelente", en el sentido de
haber alcanzado una excelencia permanente; siempre está practicando las
disciplinas del aprendizaje, al borde de ser mejor o peor.
Las disciplinas del aprendizaje propuestas por Senge, se relacionan con el modo
de pensar, con lo que queremos y nuestra manera de interactuar y aprender
mutuamente. En este sentido se parecen más a las disciplinas artísticas que a
las disciplinas administrativas tradicionales.
Practicar una disciplina es diferente a copiar un "modelo". A menudo,
dice Peter Senge, las innovaciones en administración se describen haciendo
referencia a las "mejores prácticas" de las llamadas empresas líderes,
y afirma, no creo que las grandes organizaciones se construyan mediante el
intento de emular a otras, así como la grandeza individual no se logra tratando
de copiar a otra ‘gran persona’.
Senge enfatiza en lo vital de que las cinco disciplinas se desarrollen como un
conjunto, reconoce el desafío que implica por lo dificultoso de integrarlas,
pero manifiesta que los beneficios ameritan el esfuerzo.
Nos dice que la quinta disciplina del aprendizaje es el pensamiento sistémico,
pues se integra e integra a las demás
disciplinas del aprendizaje, las enfatiza, demuestra y recuerda constantemente
que el todo puede superar a la suma de las partes.
Afirma que el pensamiento sistémico, permite comprender el aspecto más sutil
de las organizaciones, que es la nueva percepción que se tiene de sí mismo y
del mundo: en lugar de considerarnos aislados del mundo, nos consideramos
conectados con el mundo. Ya no se considera que un "factor externo"
causa nuestros problemas, vemos que nuestros actos crean los problemas que
experimentamos.
Una organización inteligente es un ámbito donde la gente descubre
continuamente cómo crea su realidad y como puede modificarla.
Este autor está convencido de que lo que sucede en una organización
inteligente, una organización que aprende, es un cambio de enfoque, un
desplazamiento mental, y en tal sentido llega al verdadero significado de
"aprendizaje" que es ese transito mental, que dista del uso cotidiano
del termino aprendizaje como absorción de información. Absorber información
no conlleva haber aprendido.
El verdadero aprendizaje llega al corazón de lo que significa ser humano. A
través del aprendizaje:
- nos re-creamos una y otra vez a nosotros mismos;
- nos hacemos capaces de hacer algo que antes no podíamos;
- percibimos el mundo de una forma nueva cada vez, y re-creamos nuestra
relación con él;
- Ampliamos nuestra capacidad de crear;
Dentro de cada uno, hay un hambre por esta clase de aprendizaje, solo que a
veces no lo identificamos, no lo detectamos.
Así, el significado básico para Senge, de "organización
inteligente", es una organización que aprende y continuamente expande su
capacidad para crear el futuro. No le basta aprender para sobrevivir
-aprendizaje adaptativo-, lo que es cierto es importante y necesario, sin
embargo, la organización inteligente conjuga el aprendizaje adaptativo (para
sobrevivir) con el "aprendizaje generativo", un aprendizaje que
aumenta nuestra capacidad creativa.