Monografias | El diseño organizacional y la organización que aprendeEl diseño organizacional y la organización que aprendeResumen: Anteriormente, las organizaciones se administraban desde el punto de vista de la permanencia, en donde la regla era la estabilidad en que ocurrirán los eventos y la excepción, los cambios que producían. Sin embargo, en la actualidad, se han presentado transformaciones tan radicales, en donde el cambio es la regla y la excepción es la estabilidad. Cabe destacar que esta era se ha caracterizado por las paradojas y la complejidad de contradicciones, entendidas y atendidas con una visión más amplia y adecuada, porque las organizaciones presentan modelos y propuestas que deben ser revisados a profundidad.(V) Anteriormente, las organizaciones se administraban desde el
punto de vista de la permanencia, en donde la regla era la estabilidad en que
ocurrirán los eventos y la excepción, los cambios que producían. Sin embargo,
en la actualidad, se han presentado transformaciones tan radicales, en donde el
cambio es la regla y la excepción es la estabilidad. Cabe destacar que esta era se ha caracterizado por las
paradojas y la complejidad de contradicciones, entendidas y atendidas con una
visión más amplia y adecuada, porque las organizaciones presentan modelos y
propuestas que deben ser revisados a profundidad, para obtener nuevas
respuestas, tomando en cuenta el medio donde se desenvuelve que se ha tornado más
complejo e incierto, es decir, más interrelacionado, diverso y en continuo
cambio. Los elementos fundamentales del cambio son el factor
humano y el aprendizaje organizacional que actualmente se implementan como
estrategias del desarrollo organizacional y la búsqueda de ventajas
competitivas que Edward Marín (1983), ha llamado "paradigma de la
complejidad", resaltando la disposición para aprender y aprehender
valores, actitudes y experiencias, en donde se hace fundamental la aplicación
de las ciencias cognitivas demostrando que los sistemas de pensamiento son los
llamados a determinar la acción y las capacidades de cambio. Actualmente, se presenta una nueva visión, en donde la
administración se ha convertido en un espacio de representación por medio de
las cuales los directivos y trabajadores pueden llegar a valorar, interpretar y
actuar, tanto dentro como fuera de la institución. En ese sentido, las nuevas tecnologías se orientan hacia el
ejercicio de los principios más elementales de la disciplina, la flexibilización
de las formas y métodos e organización, es decir, la aplicación del diseño
organizacional como herramienta para atender la complejidad, proporcionando
innovación en el entorno que exige mayor velocidad de respuesta, capacidad de
renovación rápida de productos, procesos, habilidades y competencias que
conllevan a un aprendizaje más dispuesto, de allí que el conocimiento se
convierte en el recurso estratégico y el aprendizaje, en la llave del proceso
que garantiza una ventaja competitiva sostenida. En este orden de ideas, el aprendizaje y la tecnología se
relacionan estrechamente, en donde la capacidad de aprendizaje dependerá de la
tecnología usada en forma óptima, tanto que el concepto de racionalidad bajo
el enfoque unidimensional dado por Frankfurt, como representante de las escuelas
de pensamiento, la considera como un medio instrumental por medio del cual se
controlan los recursos, la naturaleza y hasta la vida. Sin embargo, para el Siglo XXI, las organizaciones necesitarán
capacitarse bajo visiones, estrategias y diseños que les permitan desafiar la
supercompetencia, los cambios profundos de la tecnología y la revalorización
de la fuerza de trabajo. En este sentido, se puede señalar que cada empresa
deberá reconocer que las nuevas oportunidades surgen en el ambiente en donde
predominan las redes de conocimiento y las habilidades que modifican el sistema
de relaciones, generando estructuras no verticalizadas, con redes de multinivel
y cadenas de valor en donde se pueden añadir o descartar funciones. Como puede observarse, en la actualidad se destacan nuevas
formas organizacionales, tales como: el modelo matricial o de red, las cuales
surgen como respuesta a los cambios, con la finalidad de resolver consecuencias
disfuncionales de la organización tradicional estructuradas jerárquicamente y
a su vez se hagan menos burocráticas, más cooperativas, laterales y basadas en
el trabajo de equipo, según destaca Galbraith (1994). Por otra parte, las organizaciones laterales utilizan
estructuras de diferentes tipos, que van desde las de relaciones de contacto
directo y distribución de roles, a las de estructuras organizacionales de
matriz y de dirección de proyectos. Cabe destacar que cada una de estas estructuras incrementa la
habilidad de la organización, con el fin de procesar información basada en
condiciones de alta interdependencia en la tarea, de complejidad e
incertidumbre, en opinión de Jones, Jones y Deckra (1994). También es importante señalar que las estructuras
matriciales facilitan la distribución de recursos y la transferencia del
conocimiento interno en ambientes turbulentos que ofrecen beneficios y a la vez
conductas disfuncionales, tales como: estrés, ausentismo laboral y bajo desempeño,
según señalan Burns y Wholey (1993). NUEVOS CONCEPTOS Y DISEÑOS ORGANIZACIONALES Durante el pasado Siglo XX, el pensamiento de Taylor, así
como el modelo burocrático de Weber, fueron las pautas que influyeron en la
administración de las organizaciones de la época, llevando a negociar con parámetros
de la gestión funcional, racionalista y fragmentaria, con el fin de alcanzar la
maximización de la eficiencia, la productividad y rentabilidad en desmedro del
desarrollo integral de las organizaciones de aquel momento. Es importante destacar que este paradigma adolecía de graves
deficiencias, por lo que se hizo imprescindible la creación de otro, según
opinión de Wheatley (1992) y Senge (1994), sin embargo, pese a los avances
tanto teóricos como metodológicos por alcanzar nuevos diseños y prácticas
que involucren no sólo las organizaciones como unidades complejas, sino a la
sociedad en general, siendo palpable indicadores tales como: la flexibilidad de
los procesos organizacionales, la producción ligera, la implementación de la
calidad total, la participación de los trabajadores en la toma de decisiones y
las formas organizacionales más apropiadas que han adoptado características
específicas y diversos estilos: flexible, orgánica, virtual, de red,
innovadora, inteligente, matricial, los cuales surgen como una necesidad de
flexibilizar la desburocratización, evitando la resistencia al cambio y
ordenando la innovación a reconocer las empresas orgánicas como las más
exitosas e innovativas. Ante esta realidad, las organizaciones burocráticas se hacen
presentes en las economías occidentales modernas e históricamente han tenido
ventajas sobre anteriores formas organizacionales, entre las que se destacan: la
tribal, patrimonial, política y arbitraria, caracterizadas por la disciplina,
dirección, producción garantizada, haciéndola más estable, menos corrupta e
imparcial, favoreciendo la eficiencia, la contabilidad y la producción. Sin embargo, hay que señalar sus debilidades, tales como: la
estandarización de los procesos, la resistencia al cambio, la baja calidad del
producto, la insatisfacción en el trabajo, la pérdida de motivación y la
fragmentación de las tareas. En resumen, la organización burocrática, al ser comparada
con otro sistema organizacional, se hace más impersonal, racionalista, formal y
eficiente, siendo constantemente redefinida, en donde el trabajador conserva un
papel predominante porque entiende la situación global y estratégica en que se
encuentra, a la vez interactúa en forma lateral y verticalmente, predominando
una comunicación consultiva en vez del mandato, basando la seguridad en el
control de los límites y la organización emergente, en la flexibilidad e
innovación. En otro orden de ideas, según Bidwell (1986), los modelos de
sistemas abiertos, que toman en cuenta al factor humano, llegan a desplazar al
modelo de la burocracia porque entienden mejor la dinámica organizacional y el
cambio, facilitando el surgimiento de nuevos conceptos, como el de innovación y
red, permitiendo una mejor vinculación al análisis de las relaciones tanto
inter como intra organizacionales, es decir, comprendiendo mejor las relaciones
entre los miembros de la organización y fuera de ella. Cabe destacar que según Nohria y Eccles (1992), la red se
define como un conjunto de relaciones de trabajo fluidas, flexibles y complejas
que alcanza a cruzar varios límites, dentro y fuera de las organizaciones,
detectando normas en donde sus miembros comparten intereses comunes, existen
sanciones cuando se presenta la inconformidad o rupturas de la red, sin embargo,
los elementos intercambian diversos beneficios, entre los que se destaca la
información. Ante esta realidad, el nuevo paradigma surge del concepto de
cultura organizacional, con el fin de entender a las organizaciones desde un
punto de vista integral, incorporando aspectos humanos (Software), al análisis
de las estructuras (Hardware), trayendo como consecuencia la discusión del
concepto de aprendizaje organizacional, tal como lo enfoca Schein (1993). Por otra parte, Argyris y Shon (1996) presentaron las
diferencias entre el aprendizaje organizacional y el individual, destacando que
este último se presenta cuando los miembros de una corporación siguen las
rutinas que les pauta la organización, teniendo la alternativa de reaccionar
ante ellas a través de su inteligencia y hasta pueden llegar a cambiarlas
experimentando nuevas ideas, sin embargo, cuando llegan a comunicarse con otros
compañeros o autoridades validando, aprobando y adaptando algún método en
específico, se alcanza un aprendizaje organizacional. Es importante destacar que el aprendizaje organizacional
presenta dos niveles: 1ero un proceso simple en donde se cambian los
métodos y rutinas, sin llegar a cuestionar ningún aspecto fundamental de la
estructura, los valores y los procesos de la toma de decisiones. 2do
un nivel más complejo, en donde se cuestiona la racionalidad detrás de las
acciones y las rutinas para transformar la lógica, la filosofía o las
variables fundamentales que orientan la organización. Argyris, por su parte, hace énfasis en el aprendizaje que
surge como defensa ante la rutina, como tensión creativa que permanece en el
seno de la organización, estimulando a los individuos a reexaminar las
operaciones y tareas que realizan y que se originan de la dicotomía: deseos
individuales – objetivos organizacionales. En este orden de ideas, se puede concluir que una organización
que se proponga proteger sus capacidades mientras explora otras, fomenta nuevas
actitudes, lleva nuevas potencialidades e involucra a sus recursos humanos en
dinamismos que emergen del propio proceso de conocimiento, logrando su soporte
en la interconexión con redes inteligentes de productores, compradores e
instituciones. Es así como parte del Software de la organización es
conocido como: "colectivo de trabajo" o "calificación
colectiva" para lo cual designaría un espacio de aprendizaje y
almacenamiento de experiencias y competencias dinámicas que permiten regular
las disfunciones y los imprevistos del sistema productivo en el que se integra. Cabe destacar que el concepto "colectivo de
trabajo" sólo tiene sentido cuando la evolución de las estructuras
organizativas, pone en juego zonas de autonomía, provoca la conciencia de que
el trabajo requiere su socialización para ofrecer óptimos resultados, haciendo
visible la capacidad de un grupo social para controlar el proceso de trabajo. Dentro del marco del aprendizaje organizacional, Simón
(1991) indica que surge otro elemento importante: "el control oculto",
el cual va más allá de reglas formadas y supervisión jerárquica, debido a
que no se percibe y el cual opera a través de mecanismos tales como: la absorción
de incertidumbre, la jerga organizacional, las tareas programadas, la
estandarización de los materiales, la frecuencia, el canal de comunicación
utilizado y la interdependencia de los programas y unidades. Por otra parte, "el control oculto" aporta
importantes contribuciones que se orientan hacia el diseño de nuevas formas
organizacionales facilitando la visión integral de la administración al
relacionar los factores estructurales con los interpretativos y los de
aprendizaje. En este orden de ideas, Nonaka y Takenchi (1996), en su libro
titulado "La organización que crea conocimiento", desarrollan una
teoría sobre el éxito japonés centrado en el proceso de crear conocimientos,
especialmente nuevos productos, ideas y diseños. Este nuevo paradigma incluye
dos aspectos importantes: las estructuras convencionales y las estructuras
suaves o humanas, para lo cual se requiere una capacidad de abstracción,
imaginación y sensibilidad humana de parte de los dirigentes. Es importante acotar que Tono Peters señala otro elemento básico
dentro del nuevo paradigma: "estarás en control cuando las cosas estén
fuera de control", esta paradoja será la tarea fundamental del líder y el
objetivo del gerente estará orientado a manejar un número predecible de
paradojas y no eliminarlas. Es así como se definen tres habilidades básicas
para una administración integral:
Ante esta realidad surge el dominio de la tecnología de la
información como un elemento importante para implementar la administración
integral porque conlleva a la existencia de organizaciones que aprenden,
denominadas "organizaciones inteligentes", en donde su impacto más
significativo, no sólo está dirigido a la elaboración de nuevos productos,
sino en el rediseño organizacional como estructura del poder y renovación del
conocimiento en el cual se deben lograr los objetivos propuestos por Board,
Bernard en 1997: Representan, según Galbraith (1973), uno de los diseños
organizacionales alternativos que los administradores pueden escoger para
disputar con las demandas en niveles de incertidumbre. Por su naturaleza, son
sensibles al cambio del ambiente y tienen estructuras internas complejas para
administrar y procesar diversos estímulos ambientales. Entre las ventajas que procesan las relaciones laterales se
destacan la información más rápida, crean canales de comunicación, reducen
la necesidad de comunicación vertical, formando equipos auto contenidos que se
enfocan a tareas específicas, logrando que el personal de diferentes
departamentos mantengan un contacto estrecho con los otros para lograr el éxito
de los proyectos. Como puede observarse, las organizaciones operan en ambientes
caracterizados por una alta incertidumbre y diversidad, por tanto, se requieren
organizaciones laterales para mantenerse competitivas. CONSIDERACIONES CRÍTICAS EN TORNO A LA
LATERALIDAD EN LOS PROCESOS DE FLEXIBILIZACIÓN OCCIDENTALES Hoy en día, se diseñan organizaciones alternativas, sin
estricto control, supervisión y vigilancia de altos niveles jerárquicos en
donde lo primordial es el aprendizaje colectivo, de allí que las fronteras
entre la previsión y la administración de contingencias y entre lo
extraordinario y lo cotidiano comienza a diluirse porque las organizaciones
enfrentan las exigencias del ambiente haciendo uso de unidades de enlace
inmediato "laterales", es decir, las que poseen mayor resistencia y
velocidad de respuesta. Ahora se entiende que no todas las organizaciones tienen un
carácter totalitario y no debe confundirse la flexibilidad con la organización
que acude a recortes drásticos de personal, generando categorías de empleo de
tiempo parcial, segmentándolo todo. Es importante recordar que Jones (1987), examinó diversos
sistemas flexibles de fabricación en Gran Bretaña, Japón y estados Unidos,
encontrando que ni los mercados de productos, ni la tecnología eran
especialmente útiles para predecir las condiciones del proceso de trabajo. Por
otra parte rechazó la racionalidad estratégica implícita en el concepto de
especialización flexibles porque sus pruebas llegaron a comprobar la tesis que
eran los efectos sociales los que más estructuraban el modo en que la dirección
de las empresas aplicaba las nuevas tecnologías. En este contexto, Gran Bretaña y Estados Unidos continuaban
con las prácticas tayloristas, en donde se presentaba la escasa o nula rotación
de los puestos de trabajo y una rígida barrera que separa las tareas de control
y programación por ordenador de las operaciones mecánicas, sin embargo, en el
Japón se presentaba mayor delegación de tareas y relaciones de más confianza. En cuanto a la aplicación de máquinas – herramientas de
control numérico en Estados Unidos, Shaiken, Hercenbery y Jun (1986), en una
investigación en donde examinaron 10 empresas y 13 centros de trabajo
incrementa el control de la dirección de la empresa en las fábricas y a la vez
descubrieron que la diferenciación en la demanda está lejos de incrementar el
número de trabajadores calificados, en donde la dirección de las empresas
aplica los ordenadores de una forma que centraliza el control de la producción
e intenta reducir la imprevisibilidad asociada con la autonomía de los
trabajadores. La diatriba entre la acción organizacional, la
flexibilidad, la automatización y el cambio tecnológico radica en la tendencia
a disociar las condiciones concretas de producción de su forma social. El principal reto de cualquier rediseño organizacional se
encuentra en la combinación de Hardware y mano de obra competitiva en los
mercados de los productos que al mismo tiempo minimice los antagonismos
sociales. El establecimiento de unidades de enlace
"laterales" que agilicen no sólo los procesos, sino también la toma
de decisiones, ayudará a encontrar la mezcla apropiada entre Hardware y
Software. Por otra parte, el diseño de las organizaciones deberá
distinguir entre lo histórico, reconociendo las tendencias que impactarán a la
organización del trabajo, distinguiéndose a partir del contexto actual. Las propuestas que emergerán del colectivo deben venir de la
necesidad de trabajar con el aprendizaje de todos y con la imaginación
colectiva, en donde la transformación es la combinación de lo nuevo con lo
antiguo. El auténtico rediseño organizacional o flexibilidad, deberá
estar sujeto a sus objetivos con los trabajadores en los procesos. En las lógicas de acción, deben rebasarse las opciones
simplificadoras y respectivas que han predominado aún y que han dificultado la
aparición de una verdadera organización inteligente y auto renovada. En los países occidentales no se han logrado llevar a la práctica
el aspecto social y humanos en los procesos de flexibilización, por lo tanto,
la búsqueda actual de la flexibilización en los modos de organizarse debe
hacer hincapié en la lateralidad de las conductas y procesos para servir de
punto de partida en futuras investigaciones. Anahí Gallardo Velásquez y Otros (1999) Publicación enviada por Anahí Gallardo Velásquez y Otros Autores Contactar mailto:barbozaelizabeth@hotmail.com Código ISPN de la Publicación EpyZulFyAlokCUQOZC Publicado Wednesday 29 de October de 2003 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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