De entrada, es necesario mencionar que el tema en cuestión es amplio para
tratarlo en el curso de unas cuantas hojas. La música es un fenómeno, un arte,
una expresión que se perfila en el transcurso de la historia con diferentes
connotaciones que al mismo tiempo son afectadas por otros hechos de tipo social:
revoluciones, clases sociales, grupo al que se dirige; de tipo económico: el
auge de algún tipo de cultivo, un grupo que dirige la economía, adelantos
tecnológicos que transforman la forma de producción; de tipo político: la
ideología de quienes gobiernan y sus intereses particulares.
En la historia de la música en Guatemala ocurre igual, de suerte nos hemos
encontrado con una fuente que trata de enfocar el tema desde esta perspectiva,
se trata del libro de Enrique Anleu Díaz "Historia Crítica de la Música
en Guatemala". Sin embargo, como mencionábamos al inicio, el alcance de
estas páginas que escribo está muy por debajo de lo que es una
"historia" en sentido estricto, por ello no ha de esperarse un trato
profundo del tema. Lo que en adelante sigue son sólo unas "pinceladas para
acercarse a la Historia de la Música en Guatemala" hasta más o menos la
primera mitad del siglo XX.
Tratamos de dividir el contenido por etapas, mencionando en cada una, hechos
de la historia, la vida musical y personajes importantes
2. Acercándonos a la historia de la música en Guatemala
Aproximación a la música de los mayas:
Aspectos generales:
Guatemala es una zona muy rica en yacimientos arqueológicos, restos de cerámica,
además, como es sabido, Guatemala pertenece a la región geográfico-cultural
denominada Mesoamérica en la que la cultura sobresaliente es la Maya.
Existen tres períodos importantes en la historia maya: PERÍODO PRECLÁSICO,
denominado período formativo de la cultura maya y comprende del 2000 a.C al 250
d.C, PERÍODO CLÁSICO: del 250 al 900 d.C, este período es señalado como el
florecimiento de la cultura maya en el que se desarrollan las primeras
inscripciones, esculpen estelas y construyen monumentos, PERÍODO POSCLÁSICO:
del 900 al 1524 d.C, en este lapso se configura la liga de Mayapán (Chichén
Itzá, Mayapán y Uxmal), se produce la llegada de los españoles y finalmente,
la destrucción de Iximché.
Poco es lo que se sabe de la música de los mayas, pues a ella le ocurrió la
misma suerte que su literatura, oral o escrita, perdida en mayor parte. Sin
embargo, por los hallazgos arqueológicos en tumbas ruinas, representaciones que
se hicieron de los mismos instrumentos en las pinturas murales, esculturas,
vasijas y códices, referencias de cronistas antiguos, se supone, que los mayas
fueron muy amantes de la música.
A partir de los estudios histórico-arqueológicos podemos decir que su música
y la danza eran inseparables del ritual, del tiempo religioso, su producción
principal está relacionada con el mundo mágico-religioso.
"La música, los ruidos y la luz son factores amigos que actúan a
distancia para alejar a los enemigos, para ahuyentar a los poderes adversos, o
para pedir ayuda de la fuerzas amistosas". (Arturo Castiglioni.
Encantamiento y Magia p. 64)
Ej. CACUMU, canción y danza de despedida, CHITIC, baile de zancos, CUX, danza
de la comadreja.
Los instrumentos musicales:
"Tienen silbatos hechos con cañas de los huesos de venado y caracoles
grandes, y flautas de cañas, y con estos instrumentos hacen son a los
valientes".
Por lo general los instrumentos de música indígena eran fabricados con madera,
cañas huesos, humanos o de animales, carapaches de tortuga, metales, caracoles,
piedra y arcilla. Algunos desaparecieron.
EL TAMBOR (TUNJUL) Y EL TEPONAXTLE: El tambor es un instrumento de mucha
trayectoria desde la antigüedad, su uso demuestra la importancia del ritmo,
pues cuando éste es vigoroso, no tiene mayor necesidad de melodía, hasta
cierto punto, tiene un papel casi hipnótico. Los tambores o tunkules, fueron
muy usados por los mayas. Generalmente su cuerpo principal era construido con
maderas de calidad resonante, también lo hacían de barro, afinando el sonido
de los primeros por medio del calor y de los segundos por medio de la tracción.
Para fabricar el parche empleaban las pieles del jaguar, venado y jabalí. El
tipo más corriente el vertical, de parche sencillo. También se sabe, que los
indígenas construían tambores con la concha de una tortuga terrestre muy
abundante en los lagos y lagunas del Petén. Ciertos autores hablan de
tamborines de agua, aparatos que según parece, tenían un agujero para aumentar
o disminuir la cantidad de líquido que regía la resonancia de los mismos.
El teponaxtle, llamado ahora tun por los maya-quiché, es un tambor de madera
con una hendidura en cuyos extremos hay dos lengüetas en forma de H. Se toca
con los dedos o con dos palillos que tienen en sus extremos dos pequeñas
esferas de caucho o hule, su sonido alcanza grandes distancias, siendo muy usado
para transmitir mensajes en la selva o en las ceremonias mágicas guerras y
religiosas.
LAS TROMPAS O TROMPETAS: Para dar mayor volumen al sonido del caracol, se
prolongó su canal interior, y el extremo opuesto a la embocadura, se expandió
en forma de campana. Entre los pueblos mayas, las trompetas alcanzaron
longitudes inusitadas de hasta cinco o seis pies de largo. Esa clase de
trompetas produce una escala de valores armónicos bastante semejantes al cuerno
de caza europeo. Eran fabricadas con madera o con cañas revestidas de estuco,
barro y hojas de cierta clase de palma, se decoraban con cintas , glifos esotéricos
o adornos de plumas coloreadas. Su uso se narra en los Anales de los
Cakchiqueles.
FLAUTAS: La flauta es uno de los instrumentos de viento más antiguos que se
conocen. Las flautas indígenas Xul, se caracterizaron por la poco común
longitud de sus embocaduras y por la buena calidad de su sonido. Generalmente
eran de forma tubular, también había globulares. Las construían con carrizos,
barros, nefrita y huesos, siendo frecuente el uso de huesos humanos. Era
corriente el uso de flautas dobles y aún múltiples, con ellas podían emitir a
un mismo tiempo varios sonidos, de acuerdo con el empleo que ellos hicieran de
sus dedos para obstruir o dejar libre el paso del viento por los agujeros.
Parece que las habían en distintos sistemas armónicos: el europeo, pentafónico.
SONAJAS Y SONAJEROS: la emplearon mucho, dándoles un carácter mágico que los
vinculaba con lo sagrado y lo sobrenatural, por ello, pintores y escultores
mayas los representaron como atributos de ciertos dioses, al lado de bolsas para
el copal y los objetos destinados para las ofrendas votivas. Para fabricarlas se
empleaba el barro, madera, cobre, plata y oro, los más corrientes eran
construidos con calabazas y con frutos del árbol de morro pintados de negro y
atravesados en su medio por una varita de madera que sirve para sostenerlos y
agitar las semillas o piedrecillas que producen el sonido.
PITOS Y OCARINAS: hay una gran variedad de pitos y silbatos hallados. No fueron
usados solamente como instrumentos de música, sino también en la cacería de
aves y pequeños mamíferos. Sus formas y sonidos son muy variados. Los hay que
revisten formas humanos y los hay con figuras zoomórficas; los hay simples,
dobles y triples. Las ocarinas o flautas globulares, así como las tubulares,
son menos comunes.
LOS RASPADORES: son cierta clase de instrumentos musicales dentados, son de
origen muy antiguo. Están fabricados con huesos humanos, a menudo en forma de
falo, se usaban en rituales de carácter erótico o bien para rendir homenaje a
los cuerpos difuntos de los grandes señores de la raza. Su sonido dependía de
los materiales con que estaban hechos y de las ranuras que se les habían
labrado.
Esta música pone énfasis en la ornitofonía, pues fueron los pájaros los
maestros del indígena, quien inspira los cantos o directamente los copia o
imita.
Monódica, melancólica...la música es ofrenda, auxiliar de la magia; acompaña
a la danza y las animas coreografías.
La música indígena se aprende y ejecuta tradicionalmente, pasa del maestro al
aprendiz, aunque el desarrollo de la melodía parece simple no se ajusta a ella
el ritmo y es difícil registrar la cadencia.
3. Conquista Y Colonización
España, en un intento de solucionar los problemas económicos trata de
llegar al oriente por otra ruta; es cuando Colón, en uno de sus viajes llega a
nuestro continente .
El punto de partida de las expediciones de conquista fue la isla de Cuba. Luego,
se inician expediciones por tierra y Pedro de Alvarado llega a Guatemala. En víspera
de la invasión española, los grupos descendientes de los mayas que habitaban
el altiplano central se encontraban en pugna por el dominio de territorios y
tributos. Alvarado y su ejército se establecieron en Iximché, y fundó en este
lugar la primera ciudad de Santiago el 25 de julio de 1524, años más tarde
(1527) se trasladará al valle de Almolonga.
La vida de los conquistadores, a principios de estos años, es de organización
manutención de un orden a la española en las provincias que iban conquistando.
Su empresa estaba guiada por la ambición de enriquecerse, del poder, de
establecer un pseudo-feudalismo en donde los conquistadores tuvieran un poder
absoluto.
En 1543 encontramos otro movimiento de la capital, ahora están en el sitio
que ocupa la ciudad Antigua de Guatemala. La Iglesia era el centro de donde debían
salir las líneas de trazo de la ciudad. El gobierno de esta ciudad estuvo bajo
el celo de la religión. La dedicación de los religiosos es difundir el
cristianismo en los pueblos que estaban en proceso de apaciguamiento, se
trataban de desaparecer los movimientos que fueran peligrosos para el gobierno y
el credo religioso.
Las manifestaciones musicales también estuvieron influidas por este vivir.
Estaban asociadas con actos, fiestas y celebraciones decretadas por los
gobernantes. Sin embargo, hay que mencionar las llamadas "farsas" de
los indígenas como una forma de expresión donde se combina la música y la
danza. Los españoles las permitían porque eran un medio de mantener a los indígenas
sin que hiciesen revueltas. La participación de los indígenas era inevitable,
utilizaban flautas, chirimías, tambores, atabales, caracoles y cantos. En el
concepto de los españoles, la música y bailes indígenas no sólo son carentes
de belleza y armonía, sino que tienen una función demoníaca.
Por otro lado se desarrollaba un tipo de música cortesana, con conjuntos de
aspecto medieval, para los conquistadores; conforme avanzaba el tiempo se
requirió la creación de gremios. El clero dio al arte religioso todo su apoyo
e impulso.
En ese medio, la música religiosa circunscrita al templo y el polifonismo es
la corriente que encabeza las expresiones musicales de la colonia, se cultiva el
canto litúrgico. Guatemala fue uno de los más importantes centros musicales de
la colonia. De esta época (1552) se conoce un villancico probablemente escrito
por Gaspar de Gonzáles, el primer músico español que trabajó para la
Catedral de Guatemala. También se sabe, que Guatemala contó con uno de los
primeros órganos que aparecen en América.
El clero exigía para sus servicios religiosos, capacidad de las personas que
contrataba. En 1532 se erige la Catedral de Guatemala y se asigna un organista
que debía tocar todos los días festivos y un chantre (cantante) quien debía
ser siempre lo suficientemente experto para poder cantar y dirigir en el podium
del coro cualquier canto. A este Chantre se le confiaba la disciplina de los músicos
y la responsabilidad de la escuela del coro. Había un maestro de capilla que
gozaba de privilegios muy particulares, en las aldeas ejecutaba la justicia,
enseñaba la doctrina cristiana, dirigía la música matinal y vespertina con órganos
y otros instrumentos musicales.
A parte del género religioso no había ningún incremento en el quehacer
musical. No existían bandas, ni escuelas o academias de música, por eso, el
maestro de capilla del coro y el organista, eran las figuras de primera línea.
Las composiciones se hacían de manera intuitiva, formando un escaso repertorio.
Resalta en esta época, la figura de Vicente Sáenz, compuso un "Salve
en fa" que alcanzó gran notoriedad, junto a sus "villancicos de
pascua". Él se desempeñó en la capilla de música de la catedral. Era
organista y violinista. La familia de Sáenz era de músicos, al no existir
escuelas, los conocimientos se heredaban por transmisión familiar. Otros músicos:
Manuel Joseph de Quirós, fue maestro de Capilla en 1738, ensambló una colección
considerable de música, dio brillo a la vida litúrgica de Santiago compuso
villancicos, murió en 1765.
Formaban parte de los instrumentos utilizados durante la colonia, la
guitarra, el clavicordio, la Viola, el Rabel y el Violón; y músicos
sobresalientes fueron Pedro Aristondo, Francisco Aragón, Miguel Pontaza, Tomás
Guzmán, Narciso Trujillo, discípulos de Mateo y Manuel Pellecer.
4. La Nueva Guatemala De La Asunción
En el año de 1773 Agustín Mayorga quien era el presidente capitán, decidió
el traslado del gobierno al valle de la Ermita.
La nueva Guatemala de la Asunción marca una etapa que si bien posee algunos
rasgos coloniales, abre caminos hacia otras dimensiones en el futuro.
Un hecho importante es la estratificación social que se produce para conservar
las distancias impuestas en la época anterior, el sistema piensa mantener el
mismo orden, aun en el caso religioso apoyado en la predicación. Estas
diferencias sociales, luego llevaron a la llamada "Independencia".
El resquebrajamiento colonial ya en la Nueva Guatemala fue consecuencia de
las luchas político-sociales en Europa que ocasionaron la Revolución Francesa;
las ideas de Diderot, Voltaire y Rosseau, conocidas en las colonias de los
europeos en América, abrieron los ojos a éstas ante la realidad colonial. La
población había crecido en número considerable, multiplicándose las
necesidades de la misma; la iglesia es vista por los ilustrados en sus dogmas
como conservadora y hermana del sistema. Se dan, entonces, cambios como el
incremento comercial con el mundo exterior, la aparición de nuevas formas de
trabajo.
En este período, desde la fundación de la Nueva Guatemala de la Asunción,
al movimiento de 1821 y al de 1791, las ideas de progreso en muchos cambos son
incisivas. Se dan luchas constantes por el poder por parte de grupos, en
especial dos: Los liberales y los Conservadores.
Los intelectuales impulsaron con sus escritos al pueblo la expresión de la
idea de "nacionalidad" y de "patria" y las expresiones
musicales participaron de ello. Así, la música religiosa va relegándose poco
a poco, tomando su lugar el impulso de la "libertad" de crear, de
expresar ideas y sentimientos.
Encontramos entre los primeros músicos a Benedicto Sáenz (hijo) que cambia
en muchas formas el curso de la corriente musical de la época. Fue el primer músico
que viajó a Europa y de su viaje, al volver, dio gran impulso a la
instrumentación que estaba sumamente atrasada. Fue compositor de música
sagrada, es importante su participación profana con Tonadas e Himnos patrióticos.
Rafael Antonio Castellanos (-1791), sus villancicos tienen la particularidad de
incorporar elementos de la tradición oral guatemalteca a la técnica de la
composición europea del siglo XVIII.
El impulso en la vida musical guatemalteca se ve enriquecido con la contribución
de asociaciones particulares tales como al Asociación Filarmónica (1813).
Contribuyen con sus academias, Eulalio Samayoa y en 1860 se funda la sociedad
filarmónica de aficionados. Estas escuelas musicales al informar sobre el curso
que tomaba la música europea a través de sus últimas corrientes, aportaron el
conocimiento de autores, obras y estilos. En 1835 se presentó la primera ópera
en Guatemala.
El Teatro De Carrera:
El general Carrera contribuyó al florecimiento de la música en Guatemala.
En un viaje a El Salvador contrató al maestro José Martínez para que
organizase una banda, para el efecto envió a traer a La Habana, los
instrumentos y el uniforme. La banda llegó a tener 50 integrantes.
El mismo General mandó a construir un teatro (1859), que fue bautizado con el
nombre de el Teatro de Carrera, llamado luego Nacional y por último Colón. La
noche de su inauguración se representó el "drama lírico" en cuatro
actos. Parte del repertorio son las óperas: Hernani, Ruy Blas, Rigoletto,
Victor Pisan y otras.
La construcción del teatro contribuyó a cultivar los géneros operático y
teatral, pues el gusto de algunos estratos sociales de supuestas inclinaciones
aristocráticas, quería reflejarse en tales espectáculos. No se incluyeron
composiciones de guatemaltecos, en su mayoría eran italianas.
No obstante, sí hay nuevas inquietudes, se resalta la figura de Eulalio
Samayoa (1781-1843) que representa el movimiento clásico en Guatemala, sus
primeras obras fueron realizadas al estilo religioso del período
pre-independiente. Vivió una época de constantes convulsiones políticas. Dejó,
entre sus obras, una serie de seis Sinfonías, dentro de las que merece
destacarse por su ideología la llamada "Sinfonía Cívica", el
compositor Humberto Ayestas rescató varias obras de Don Eulalio. (Otras: Sinfonía
Histórica, La Marcha Grave).
Situación Del Arte Durante El Período 1871 A 1890
Hacia 1871 con la reforma liberal, el arte sufre una severa crisis.
Por disposiciones del gobierno, en 1973 se funda el Conservatorio en el edificio
del exconvento de Santo Domingo, disponía de 52 alumnos internos y 20 externos.
Sin embargo, se dio un incremento a las carreras técnicas y se sacrificó lo
relativo a la composición, y pronto se dieron problemas fiscales.
En la época liberal y por influencia del positivismo científico de Europa, se
descuidaron el cultivo de las bellas artes. Hasta 1880 fue Barrios un dictador.
Se dieron adelantos como construcción de carreteras y la creación de grandes
fincas que ocasionaron el afianzamiento una clase de terretanientes. Las
propiedades de la iglesia pasaron a manos del gobierno. La política era
desarrollar la infraestructura necesaria para poder llevar el café a los
mercados extranjeros, así, se planea la construcción del ferrocarril.
Habían en Guatemala escritores que inspirados que se lamentaban del
"mal gusto reinante".
El dominio de la clase aristocrática-burguesa dio, entre otras cosas, un
impulso a lo extranjero. Era costumbre de la clase las "veladas íntimas"
donde el arte era tan sólo un adorno y no se concibe como una expresión de
situaciones. Esta insistencia por lo extranjero se manifiesta en los programas
que se realizaron en el "Teatro Carrera". También, es notable en la
obra del General Reyna Barrios que era gran asiduo al teatro y hermoseó la
ciudad con la construcción del paseo Reforma, en su gusto por lo extranjero,
los monumentos fueron realizados por arquitectos y escultores italianos. Reyna
Barrios había viajado por Europa y gustaba de la elegancia francesa. Todas
estas situaciones propiciaron el surgimiento en la burguesía de la llamada
"sociedad guatemalteca" que luego introducirían elementos que se
encontraban en oposición con el movimiento liberal.
Volvieron del extranjero muchos artistas, músicos nacionales, con tendencias
románticas. Compositores de este movimiento son: Lorenzo Morales, Julián González
(suite: Guatemala), Herculano Alvarado (Vals Electra, Vals de Concierto en Fa,
minuetos para piano) y Manuel Figueroa (los 3 últimos estudiaron en Italia).
Las características de este movimiento Romántico tanto en literatura como en música:
EXOTISMO, la idea de lugares diferentes, extraños, mejores que donde se
desarrolla la vida del individuo. EMOCIONES ÍNTIMAS: Exaltadas en muchos casos
en la obra o en el comportamiento al ejecutarse. LA FUGA DE LA REALIDAD que
tiene relación con un incipiente Nacionalismo Musical.
Obras de la época: Pensamientos íntimos, Danza indígena sobre temas
australianos, Leyenda Maya, Poema Sinfónico de Raúl Paniagua.
El musicalismo guatemalteco de es época fue llevado a lo máximo por Luis
Felipe Arias (1870-1908). Era del más puro idealismo romántico, inició la
renovación musical, divulgó las obras de Beethoven, Mendelson, Wagner, lo
mismo Chopin, Liszt, Brahm, Schumann. El público fue acostumbrándose poco a
poco. Fue nombrado director del Conservatorio Nacional (1901), gracias a él
surge en Guatemala el amor por el aprendizaje de la estética musical, la acústica
y la historia de la música. Lo admirable en él, fue el sentido interpretativo.
Obras: Mouresque, Danza para Orquesta, Nocturno para violín, Página gris.
Otras personalidades de la época:
Rafael Álvarez, autor de la música del Himno Nacional. Raúl Paniagua,
compositor y pianista dio muestras de ser un compositor refinado y de estar
preocupado de los aspectos técnicos y evolucionados de la música de su tiempo:
Nocturno para piano, Leyenda Maya. Julián Paniagua (1865-1945): Murmullos de
besos, Minerva, valses Tecúm Umán, La locomotora que es un ejemplo de música
descriptiva. Germán Alcántara (1863-1910) escribió valses para piano, fue
director del Conservatorio: La Flor del café, Dime si me amas, Crisantema y
varias mazurcas para piano como Mi bella Guatemala. Jesús Castillo (1877-1946)
representa la variante del "nacionalismo" en el romanticismo musical,
participante en forma más o menos activa en una protesta política, tuvo que
huir refugiándose en lo más profundo de la Costa Cuca, donde Diego Díaz lo
inició en los secretos de la música vernácula. Basándose en melodías
tradicionales de diferentes regiones escribió muchas de sus obras como su
Obertura indígena, gracias a la ayuda de Fabián Rodríguez compuso la ópera
Quiché Vinac en tres actos, también escribió poemas sinfónicos: Guatemala y
Vartizanic, Minuet Maya, Cortejo Nupcial y una obra orquestal titulada Las Telas
Mágicas inspirado en el Popol Vuh. Manuel Martínez Sobral (1879-1920) se
dirige al exotismo romántico.
El Siglo XX En La Música Guatemalteca
A principios del siglo XX Guatemala se encontraba muy transformada. Se hacen los
primeros intentos para aprovechar el telégrafo, en 1873 se transmitieron los
primeros mensajes. Ante tales introducciones, los pobladores de Guatemala
alteraron su sistema normal establecido de sus quehaceres (ejemplo: ya funciona
el ferrocarril). El nuevo siglo traía a los pobladores
otras perspectivas de vida.
Los terratenientes se aprovechan de los adelantos para el establecimiento de
este nuevo colonialismo. Una nueva lucha ideológica se perfila al dominar sobre
el indio el ladino, el nacionalismo.
Treinta años de la primera dictadura criolla de Rafael Carrera como reyezuelo,
y setenta años de dictaduras cafetaleras la clase criolla creó la Nación y la
nacionalidad Guatemalteca.
Por otro lado, los terremotos de 1917-18 causaron un cambio sensible en la
población, pusieron en evidencia la distancia social y la condición miserable
en que se mantenía la clase media-baja. Esta catástrofe se sumó a la casi
nula creación artística, además, unido a las dictaduras, se propiciaron la
fuga de muchos valores al extranjero.
Después de 1917 se formaron conjuntos orquestales integrados por elementos
aficionados, se organizan conciertos conmemorando los cien años de vida
independiente.
De los músicos que habían viajado al extranjero, Ricardo Castillo (1908-1966,
escribió música para piano y obras orquestales) y José Castañeda, traen una
renovación al ambiente musical, este último organiza su conjunto "Ars
Nova" al volver de País; de esta manera y junto con otros sucesos (como
por ejemplo la divulgación de información musical en revistas redactadas por
altos personajes) se llegó a la conformación de la Orquesta Sinfónica
Nacional en 1944.
Información, en artículos, sobre compositores modernos, encontramos los
nombres de Ricardo Strauss, Rachmaninoff, Korgnold, Strawinsy, Schoemberg
conocidos en Guatemala desde la segunda década del siglo XX, sin embargo, no
habían expresiones nacionales en esas formas, aún se seguía el romanticismo.
Para los años de los terremotos, el conservatorio fue clausurado y
posteriormente se mandó a construir el edificio que ocupa actualmente. La búsqueda
del impresionismo toma fuerza en algunos compositores.
Algunos compositores de la corriente romántica:
José Alberto Mendoza (1889-1960), pianista, solista, acompañante, maestro,
arreglista. Estudió en el conservatorio de la capital el cual dirigió en 1924.
Fue el primero que se le extendió en Guatemala el título de Maestro de Piano
(1911).
Rafael Juárez Castellanos (1913) nacido en Antigua. Participó en actividades
artísticas en el estado de California. Es autor de marchas, 2 oberturas, 4
sones regionales y varias obras para orquesta. Ha escrito una reseña histórica
sobre el desarrollo de las bandas marciales y militares de Guatemala. Es autor
del Ballet Popol Vuh y de la sinfonía típica Memoria de Tikal.
Rafael Castillo, autor de valses ("Flores centroamericanas",
"Primavera"), conciertos para piano, solo para violín, cuartetos para
cuerdas, sonatas. Se dice que estaba seducido por la escuela rusa, y que siguió
muy de cerca de Rimsky Korsakoff en un concierto para violín que escribió.
Rafael Vásquez (1855-1941) Estudió en el conservatorio, dio clases de piano.
Estableció un centro editorial de música guatemalteca. Dejó una colección de
cincuenta coros escolares.
En este período, también son notables, las tendencias Postrománticas con
temática indígena. Algunos compositores de esta corriente son: Benigno Mejía,
Joaquín Reina, Felipe Saliezar Ramos (Hechizo Maya, un poema sinfónico Los
dioses Mayas), Carlos Vides Sandoval ( fue director de la orquesta Sinfónica
indígena del instituto Santiago), Manuel Alvarado (cellista y director de
orquesta).
Corrientes musicales más modernas las han desarrollado un grupo de
compositores, algunos de los cuales adoptaron a raíz del 44 una evidente
tendencia hacia la estética impresionista. Manuel Herrarte (1924-1974), escribió:
Scherzo para piano, Suite para piano, Danza para piano. Juan José Sánchez,
pianista autor de una Suite Maya.
Finalmente, otros músicos, que han producido obras de contenido autóctono son:
Enrique Anleu Díaz, quien utilizó materiales del baile-drama Rabinal Achí en
sus Dos Parábolas Sinfónicas y Jorge Alvarado Sarmientos (1931), quien es
autor de Concierto para Marimba y Orquesta (1957).
5. Bibliografía
ANLEU DÍAZ, Enrique. Historia Crítica de la Música en Guatemala.
Artemis-Edinter, Guatemala 1991.
FUNDACIÓN PARA LA CULTURA Y EL DESARROLLO. Historia Popular de Guatemala I y
II,(fasículos). Guatemala 1998
LENHOFF Dieter. Espada y Pentagrama. Universidad Rafael Landívar, Guatemala
1986.
ROSSAL, Roberto. Aproximación a la Música vernácula de Guatemala. Editorial
serviprensa centroamericana, Guatemala 1988.
Trabajo enviado por:
Francisco Martín Boniche Rosales