La televisión de nuestros días está altamente cargada de los programas que
espectacularizan lo cotidiano, exhiben emociones, recrean el dolor y la
desgracia y airean las miserias de todo orden.
Es llamativo el hecho que en la era digital, el placer de mirar, leer, saber de
la vida privada se ha desplazado de los famosos a la gente común que se
encuentra dispuesta a exponer sus miserias y alegrias frente a millones de
desconocidos. A este fenómeno se le ha dado el nombre de TV verdad,
Telerealidad, telebasura o reality show.
Su éxito y desarrollo se debe a que son productos de bajo costo debido al tipo
de producción y a la escenografía fija y sencilla que presentan. Además la TV
había llegado a cierta saturación de algunos productos y tenía la necesidad
de cambiar y renovar los antiguos géneros de ficción. Estas situaciones dieron
lugar a la creación de géneros narrativos no ficcionales, como por ejemplo el
de los reality shows donde las personas comunes tiene un lugar para mostrarse ya
que no hace falta ser rico ni famoso para aparecer en televisión y ser
escuchado.
Frente a tanto éxito, polémica y controversia, la curiosidad se hace materia
en esta investigación. Es por esto que elegimos dentro de los reality show, el
subgénero de los talk show donde el testimonio de una persona anónima y sin
grandes méritos acerca de su vida es el protagonista. Creemos que este tipo de
programas puede ser tomado como objeto de estudio de la sociedad misma, ya que
reflejan hábitos, actitudes, comportamientos y aspectos culturales de la misma.
Buscamos no una respuesta sino claves para un mayor entendimiento de este fenómeno
y de nuestra sociedad.
2. Reality Show
Dentro de los reality show se incluyen: los talk show, los docu soap2 , los
juegos y concursos que someten a sus protagonistas a todo tipo de humillaciones,
los programas de cámara oculta que se zambullen en la ridiculización y
humillación.
Características generales de los reality show
- Son seguidos por un público amplio. Este público está cautivado por la
vida cotidiana desprovista de trascendencia grupal. Lo grupal / lo social es
en este género un fenómeno que no requiere esfuerzo alguno de interpretación.
- Es un relato testimonio de la vida del hombre y la mujer anónimos .
Se da cabida a la gente común convirtiendo la televisión en el reino de
los cualquiera
La espectacularización de lo real consiste en ver la vida de los
comunes.
Este tipo de programas supone la desaparición clásica entre géneros: El
reality show subsume
en sus fórmulas elementos de:
• Los géneros de ficción
• Los géneros de entretenimiento
• Los géneros amarillos
• La telenovela
Del amarillismo:
• Se insinúan culpabilidades.
• Se seleccionan los sucesos que permiten el tratamiento morboso.
• Las historias no acaban bien.
De las telenovelas:
• Los temas y argumentos están de espaldas a la actualidad. Se manejan
problemas eternos del común de la gente.
• Hay redundancia de estos argumentos que además están estereotipados.
• Se manipula la situación (comentarios del presentador, luces, tipos de
planos) para lograr el efecto de un climax emocional alto.
• Es un relato inespacial: hay aislamiento.
• No tiene "espontaneidad" ya que se manipulan las situaciones en el
estudio de televisión.
• Sus personajes pertenecen en la mayoría de los casos a las clases
medias-bajas y urbanas. Su desparpajo introduce rasgos populacheros y
desenfadados.
El público es imprescindible. Actúa y juzga. Se lo convoca no para sugerir
temas sino para sentenciar al otro. La participación del público
"suena" paradójica en un momento donde cada vez se hace más difícil
y esporádica la participación en lo social: crisis de la participación
ciudadana. En este contexto los reality show apelan abiertamente a la
participación y canalizan los deseos de intervenir, solidarizarse, hacer causa
común. Sin embargo se vota, al igual que en el circo romano, por la eliminación
del otro. El televoto permite al televidente situarse en un lugar de cierto
poder desde el que decidiría quién será el excluido del programa.
Los espectadores de este espectáculo de las emociones, del strip-tease psicológico,
de las miserias, de las desviaciones, se identifican en algunos casos, en otros
se regocijan, alimentan su curiosidad, hecho que enfatiza la seguridad de su
refugio privado como un ámbito a preservar a despecho de lo que pasa en el
mundo.
3. Características del subgénero Talk Shows
Las características que los diferencian del resto de realities se pueden
resumir de la siguiente manera:
a) Se emiten en horario de tarde.
b) Están destinados a un perfil de audiencia muy concreto y determinado, en su
mayoría amas de casa y, en general, personas de edad y desocupadas.
c) La audiencia generalmente es de la misma clase social que el participante en
el programa: media-baja casi en su totalidad.
d) La puesta en escena en todos los canales de televisión coincide en lineas
generales.
e) Las líneas temáticas en todos los casos son similares: amor/desamor,
violencia, sexo, educación, comportamientos negativos en general y se nuclean
bajo un título.
f) Todos los programas muestran públicamente el ámbito privado.
Todos estos elementos provocan y están buscados para que estos mensajes
audiovisuales resulten muy próximos a los receptores modelo de esta franja
horaria, que por sus características (audiencia compuesta por amas de casa,
jubilados y desempleados...) buscan en estos programas una representación de
habitos o comportamientos a seguir o a rechazar en determinadas ocasiones,
especialmente las conflictivas.
Por otro lado, se trata de mostrar como natural algo que está totalmente
descontextualizado, porque no tiene nada de natural que unas personas de las que
no sabemos absolutamente nada lleguen a un plató y se pongan a contar sus
intimidades, sin llevar a cabo, en ningún caso, un proceso de contextualización.
".
Los participantes (testigos) en este programa, previa selección de los
productores/emisores del programa, son representantes
de un determinado grupo social. Estos programas por sus características de
relato oral, actualizando un pasado, pueden llegar a proporcionar o afianzar, de
forma inconsciente pautas de comportamiento, de solución de problemas o en la
mayor parte de los casos de elusión, evitar determinados comportamientos que no
son aceptados socialmente (por ejemplo maltratos fisicos, estafas económicas y
emocionales, abandono de hijos, etc.).
Por otra parte, nos encontramos ante un tipo de receptor que desea ver
expresados en la televisión aspectos de la realidad que lo rodean, pero no una
realidad lejana espacio-temporalmente y con la cual no se identifica, sino con
una realidad y unos "héroes" y sobre todo "antihéroes"
salidos de los mismos ámbitos a los que pertenece él mismo y que percibe como
más próximos y pertenecientes a una realidad mucho más cotidiana y doméstica
que otros textos audiovisuales, como los informativos.
El hecho de que estos programas tengan una gran componente oral contribuye en
gran medida a aproximarse a la recepción, ya que aún hoy en día se le sigue
otorgando socialmente mayor credibilidad a este tipo de comunicación
"interpersonal", relatos de amigos, vecinos, etc.
Consideramos que el receptor ante estos programas actúa apropiándose de la
experiencia ajena pero sin analizar las condiciones de la experiencia, ya que,
se olvida que la televisión descontextualiza los acontecimientos.
El papel del conductor es importante ya que es quien tratará, en todo momento,
de destacar los elementos del discurso que mejor se ajusten a la construcción
del relato que se quiere construir desde la televisión. De esta manera actúan,
por ejemplo, las preguntas directas de la presentadora y los rótulos
sobreimpresos en pantalla que destacan (y con frecuencia modifican) elementos
relevantes de la narración oral. El conductor espectaculariza hasta su simulación
de improvisación y espontaneidad. Hace preguntas insidiosas y manipuladoras,
interrumpe a los testigos, da muestras de afecto a los participantes que se
sienten mal emocionalmente, etc. Es la combinación de su función como
periodista y el papel de actor.
Otro elemento destinado al mismo fin serían las intervenciones telefónicas de
personas relacionadas con los casos que se tratan. Estas intervenciones pueden
ayudar, y de hecho así lo hacen, a la construcción de la imagen pública del
ejemplo participante en el programa.
Siempre se encuentra un panel (de psicólogos, periodistas, etc) o tribuna que
opina y juzga la situación. Generalmente hay un psicólogo que analiza la
situación y aconseja a los testigos-participantes.
Los participantes, además de sobreactuar y exponer sus emociones y acciones.
llegan en algunos casos a la representación de actitudes violentas: de cólera,
amenazas e incluso a agresiones físicas.
Otro aspecto importante de estos programas es que le dan la posibilidad al
telespectador de poder ser testigo en directo de los conflictos y
sucesos de la vida de otro
4. Entre Moria y Vos
De lunes a sábados de 18 a 19hs por América Dos, conducido por Moria
Casán. " El público le cuenta a Moria sus problemas, sus dramas y sus
alegrías... ¡Sus vidas!. Ella escucha, comprende y se solidariza".
El programa se basa en el testimonio de varios testigos-participantes (personas
desconocidas de un nivel socio-económico bajo) a fin de un conflicto entre dos
o más personas, la conductora intenta mediar y llegar a una solución, hay una
tribuna (que es siempre la misma de gente no famosa ni profesional) que juzga a
los testigos y participa en un debate con ellos. Si se producen agresiones físicas
(como es habitual) un asistente de producción o camarógrafo separa a los
involucrados. A los testigos se les ofrece ayuda psicológica al final de la
emisión, no hay una intervención de un profesional durante la misma. El público
opina mediante mensajes telefónicos leídos por la conductora, a favor o en
contra de los testigos. Familiares o amigos de los testigos participan telefónicamente
o desde la tribuna para ayudar a su conocido o sentenciar a su enemigo.
La rutina diaria es: la conductora abre el programa con una introducción al
tema a tratar y sobre los testigos, se pasa un video de los testigos donde
cuentan sus problemas desde su casa, aparecen los testigos y se sientan en
"el escenario de la vida" , la conductora siempre desde abajo del
escenario les pregunta porque asisten al programa y comienza el debate, aparecen
más individuos para defender o acusar a los testigos o participan vía telefónica,
la conductora hace participar a la tribuna que opina y genera más disturbios.
Se haya solucionado el conflicto o no, a las 19hs el programa finaliza.
Los temas tratados giran entorno a las relaciones entre familiares, vecinos,
amigos, conocidos, etc, que generalmente siempre son de un mismo sector social.
Se basan en la identidad sexual, conflictos de pareja y familiares. Son
controvertidos y escandalozos, no son asuntos que le sucedan a la mayoría de la
población. Algunos temas son:
"soy gay y no acepto que mi hijo sea travesti"
"mi marido me engaña con un travesti"
"mi mamá me arruinó la vida"
"mi hermanastro tiene mujer pero me desea"
"tengo mujer, amante y no me alcanza"
"siempre me mintió: no es mi padre y es gay"
"me enamoré de mi sobrino aunque esté embarazada de mi marido"
El atractivo del programa es el escándalo provocado por los controvertidos
temas que llegan al limite de la perversión, indecencia, etc.
Moria Casán es un personaje mediático que llama la atención del publico por
si mismo, no es irrelevante que la conductora sea ella quien ya tiene un
repertorio de programas y episodios polémicos en su vida. El año pasado
incursionó en los talk show con "Amor y Moria" haciendo famosa la
frase "si queres llorar, llorá". Anteriormente condujo con gran éxito
y repercusión "A la cama con Moria" donde invitaba a políticos y
famosos a una cama donde los entrevistaba sobre su vida íntima. No cumple un
rol de conductora escucha o mediadora, no es pasiva su acción, juzga, defiende
y ataca a quién desea. Toma una victima con la que se solidariza y un
victimario al que ataca. Busca crear escándalos, provoca discusiones, peleas,
disturbios entre los testigos presentes, sus familiares y la tribuna. Si bien
los casos ya se presentan agresivos, violentos y degradantes la conductora se
encarga de aumentar el escándalo, las agresiones y humillaciones.
No sólo conduce Moria Casán ,además, siempre provoca (con su figura, su
mirada, sus movimientos, su ropa, sus palabras). Mueve sensualmente su cuerpo,
se acerca a los testigos masculinos más de lo debido. Su vestimenta siempre es
por demás ajustada, estrafalaria, corta y escotada. Usa trasparencias y colores
vivos.
Notamos una clara discriminación a los hombres, la conductora no los escucha ni
defiende como a las mujeres a quienes privilegia en las discusiones. Antes de
escucharlos ya los juzga y critica, tiene la discusión perdida antes de
comenzar. El feminismo aparece de la forma más burda y grosera.
5. Conclusión
Bajo el atuendo democratizador de este tipo de programas, ejercen justicia,
dan lugar al público a exponer sus problemas y les dan (o intentan) un solución,
todo el mundo puede ser estrella por unos instantes, podemos encontrar la
construcción de discursos que promueven, desde la ejemplificación mediante
testimonios, comportamientos aceptables para la sociedad de la que se forma
parte y así se muestra al espectador cual es la norma a seguir.
Detrás de las peleas en "el escenario de la vida", de los concejos de
"El Buscador" hallamos normas de comportamiento, reglas morales,
prejuicios, la emisión de discursos ideológicos.
La mayoría de los ciudadanos se queja de la violencia que transmiten, del circo
armado en torno del ratting, de las bajezas y perversiones humanas recreadas
pero, pocos ven que la socialización ejercida no es sólo de violencia y agresión
sino también de prejuicio y juzgamiento banal. La televisión actúa como una
institución catequizadora bajo el disfraz del entretenimiento sin sentido ni
valor.
Por eso decimos y repetimos, que no hay que caer en el simple análisis de lo
superfluo del programa. No sirve decir que los testimonios son inventados y que
los testigos asisten y dicen lo que dicen porque les pagan, el punto no es ese y
tampoco lo es que la mayoría del público lo mira para divertirse y que creemos
muy poco probable que alguien lo vea como ejemplo de conducta. Se debe analizar
lo verdaderamente importante de este fenómeno y de este programa en particular
que es que tras los insultos y temas escandalosos estamos asistiendo a una corte
(como el mismo programa de América Dos) que no es imparcial ni ciega. Detrás
de todo programa hay un productor, accionistas, dueños de un canal televisivo,
inversionistas, empresas que publicitan sus productos con intereses,
aspiraciones e ideologías. El discurso de cada programa no es porque sí y
porque vende solamente, hay muchos factores que muchas veces no vemos ni
analizamos o no queremos ver ni analizar.
6. Bibliografía
- Lic. Rosa María Ganga Ganga, El reality show a la hora de la
merienda, en Revista Latina de Comunicación Social, número 26, de febrero de
2000, La Laguna (Tenerife)
- www.comfer.gov.ar
Trabajo enviado por:
Babasonyca