Monografias | RenacimientoRenacimientoResumen: Renacimiento. Un viaje a la historia. Individualismo renacentista. La Europa Del Renacimiento. Los papas de la época. Filosofía. Ciencia y tecnología. La Mirada Del Niño. Pionero De Todo. Los Trucos Del Genio. Leonardo Da Vinci - de "El Tratado de la Pintura". Pienso, luego existo (Cogito, ergo sum). Estructura de la realidad. Teoría de las 3 sustancias. Arquitectura. Arquitectura renacentista europea.(V) Indice
4. Individualismo renacentista
12. Leonardo Da Vinci - de " El Tratado de
la Pintura":
13. Pienso, luego existo (Cogito, ergo sum)
14. Estructura de la realidad. Teoría de las
3 sustancias.
16. Arquitectura renacentista europea Se denomina Renacimiento
al movimiento cultural que surge en Europa el siglo XIV, y que se muestra como
característica esencial su admiración por la antigüedad grecorromana. Este
entusiasmo, que considera las culturas clásicas como la realización suprema de
un ideal de perfección, se propone la limitación en todos los ordenes, lo que
explica el calificativo de Renacimiento, pues en verdad, se trataba de un
renacer, de un volver a dar vida a los ideales que habían inspirado aquellos
pueblos. El Renacimiento, desde
luego no fue una simple exhumación de las artes antiguas. El interés por el arte
grecorromano fue una consecuencia. En principio, se aspiro a una renovación en
todas las parcelas de la cultura humana, filosofía, ética, moral, ciencia,
etc... encaminada a la hechura de un hombre que fuera comprendido y resumen de
todas las perfecciones físicas e intelectuales. El hombre integral, el genio
múltiple, en el que se concilian todas las ramas del saber en una actitud
fecunda, fue la gran creación del Renacimiento que cristalizo en figuras que
mantienen viva la admiración atravez de los tiempos, como un Leonardo da Vinci,
un Miguel Angel, un Rafael. 2.
RenacimientoXE "RENACIMIENTO"
En los últimos años del siglo XV
y a lo largo de la totalidad del XVI se desencadenó un conjunto de procesos de
todo orden que ha recibido el nombre de Renacimiento. Desde la perspectiva del
hombre contemporáneo, este período se caracteriza por un cambio en la visión del
mundo y en los sentimientos que en muchos sentidos puede ser interpretado como
una anticipación inmediata de lo que hoy es el ser humano. Por primera vez se
nos presenta la posibilidad de conocer con una cierta profundidad el aspecto
físico y el medio de vida de los hombres de un tiempo pasado: las técnicas
realistas en la pintura y en la escritura nos han hecho llegar descripciones
pormenorizadas de rostros, casas y ciudades. Por lo demás la correspondencia
personal, la costumbre de escribir autobiografías y la invención de la imprenta
han facilitado también la investigación posterior.
Esta época se caracteriza, en
otro sentido, por una ampliación de los horizontes históricos y geográficos.
Renacimiento quiere decir ante todo, resurrección de las antiguas civilizaciones
de Grecia y de Roma. La lengua griega hacía tiempo que era enseñada en Italia y
parecía como si la curiosidad y el espíritu de libre investigación que había
caracterizado a la cultura ateniense resurgieran con el estudio del idioma.
El influjo de la cultura romana,
por su parte, se hizo sentir también de una manera especial en Italia, el núcleo
geográfico en el que la revolución cultural renacentista se haría sentir más
fuerte. A este hecho no eran ajenos fenómenos como la preponderancia del derecho
romano, la utilización del latín por parte de alguno grupos sociales y la
conservación de un gran número de edificios antiguos.
Pero también el horizonte
geográfico del hombre renacentista se había visto ensanchado: aventureros,
comerciantes y misioneros habían descubierto tierras hasta entonces
desconocidas, alcanzando al tiempo las costas orientales de Asia tras
circunnavegar el continente africano.
El desarrollo de los
conocimientos científicos había puesto en duda verdades que antaño se
consideraban tan importantes como la forma de la Tierra o el lugar del hombre en
el universo. En este mismo contexto se produjeron importantes cambios en lo que
a la vida se refiere. El principal de ellos fue provocado por la reforma
protestante.
3. Un viaje a la historiaXE
"UN VIRAJE A LA HISTORIA\:"
A fines del siglo XV y en la
primera mitad del siglo XVI se produjo en Europa un extraordinario y completo
desarrollo de las ciencias, las artes y las letras. Este fenómeno es conocido
como el Renacimiento.
Este es uno de los momentos más
brillantes y más importantes de la historia: de los brillantes, porque los
artistas crearon entonces obras maestras, difícilmente superadas después, y de
los más importantes, porque, así como los descubrimientos marítimos de Cristóbal
Colón y otros ensancharon el campo de la actividad material, el Renacimiento
ensanchó el campo del pensamiento y de la actividad intelectual.
Este período adoptó una visión
nueva del mundo, que trajo consigo derivaciones y resultados fecundos en el
siglo XVI. Emerge una cultura y una visión del mundo centrada en el hombre. Esta
se orienta hacia los valores de la naturaleza y, así, indirectamente se fomenta
el espíritu aventurero que había de fructífera en los descubrimientos. Se
abandonan los sistemas filosóficos de la Edad media, reducidos en gran parte a
comentarios de la obra del filósofo griego Aristóteles, y las ciencias avanzan
por el camino de la experimentación, dejando de buscar su justificación, más que
en la investigación, en lo que afirmaban los pensadores de la antigüedad:
Ptolomeo, Platón y otros.
La literatura, como las artes
plásticas, se ve invadida por el espíritu laico, dejando de estar bajo la tutela
de la Iglesia. En el plano religioso, se abandonan formas de piedad externas y
superficiales, retornando, a través de la lectura de los textos bíblicos (cosa
que hizo posible la invención de la imprenta), a formas de pureza evangélica.
4. Individualismo renacentistaXE
"INDIVIDUALISMO RENACENTISTA\:"
Quizás la transición más
espectacular del hombre europeo en este período es el auge del individualismo.
En el siglo XV triunfa la concepción individualista en todos los planos de la
vida, en reemplazo de la concepción medieval, que hacía depender la seguridad
del ser humano de su pertenencia a un grupo determinado: el gremio, la nobleza,
la burguesía, el clero, etc.
Ante el empuje del
individualismo, comerciantes de los Burgos o ciudades medievales, no solo
sucumbieron los señores feudales, sino que también se derrumbó la familia
medieval. Entre los medievales, la familia había sido una propiedad exclusiva
del padre. La patria potestad, o poder del padre sobre los hijos, había sido
absoluta y abusiva en la mayoría de los casos. En el siglo XIII, en las
ciudades, el padre perdió el derecho de castigo, aunque en los campos y feudos
agrícolas se siguió practicando durante mucho tiempo.
5. La Europa Del RenacimientoXE
"LA EUROPA DEL RENACIMIENTO"
Durante el Renacimiento, Europa
Occidental adquirió aproximadamente la configuración política que tiene hoy.
Francia, España, Portugal e Inglaterra definen sus fronteras, mas no así los
países que son, precisamente, los núcleos fundamentales del Renacimiento.
Italia, Flandes, la Alemania del Sacro Imperio, son un conjunto de pequeños
dominios que cambian continuamente sus fronteras y los amos de que dependen. La
vida de los pequeños principados que componen estas regiones está presidida por
un factor común: la guerra.
·
Situación de
Italia:XE "Situación de Italia\:"
El
divisionismo italiano es fomentado por el papado, que no desea el desarrollo de
un poder fuerte cerca de las fronteras de los estados pontificios. Los
partidarios del poder papal recibieron el nombre de güelfos, y los partidarios
del poder de los emperadores, el de gibelinos. La historia italiana de este
período está teñida por la sangre que ambos bandos vertieron en sus luchas
enconadas. Pero pese a la debilidad que supone esta situación, es de Italia de
donde salen las formas de pensamiento revolucionario que caracterizan la época,
y que son acogidas ávidamente por las restantes cortes europeas. Durante el
siglo XIV, Florencia fue gobernada por una serie de brillantes cancilleres que,
si bien no respetaban la vida ni la hacienda de ningún ciudadano, establecieron
una gran libertad de pensamiento, convirtiéndola en la ciudad en que se podían
desarrollar, con una inmunidad relativa, los estudios humanísticos.
El gobierno de Florencia quedó en
manos de la familia Médici, primero Cosme de Médici, luego Piero y más tarde,
Lorenzo, llamado el Magnífico. Este ha quedado como modelo del hombre del
Renacimiento. Hábil, mecenas y político, buen poeta, pero mucho menos hábil
banquero, la banca Médici estaba al borde de la bancarrota en 1494- siempre dijo
de sí que no era más que un ciudadano particular. Sin embargo, era el verdadero
amo de Florencia. El interés y la protección de Lorenzo se centraron
fundamentalmente en los hombres de letras.
6. Los papas de la épocaXE
"LOS PAPAS DE LA ÉPOCA\:"
A pesar del brillo de Florencia,
Roma se convierte, desde mediados del siglo XV, en el verdadero centro cultural
de Italia. En el papado se sucede una serie de grandes pontífices, en general
consumados y ambiciosos políticos, además de hombres extraordinariamente cultos.
La serie se inicia con Nicolás V (1447-1455) y se prolonga hasta Pablo III
(1534-1549)
Nicolás V fue el fundador de la
Biblioteca Vaticana. Pío II era un humanista que recibió tarde las órdenes
sagradas. Continuó la tarea iniciada por Nicolás V, de reconstruir y fortalecer
Roma. Su pontificado se critica por que se preocupó fundamentalmente de
engrandecer a su familia, ejemplo que van a seguir otros papas renacentistas, en
especial Sixto IV (1471-1484), Alejandro VI (1492- 1503) de la familia de los
Borgia, padre de César y Lucrecia Borgia y los papas Médici: León X (1513-1521)
y Clemente VII (1523-1534). Durante el pontificado de Sixto IV llegaron a Roma
los más notables artistas de Italia: Boticelli, Perugino, Ghirlandaio,
Signorelli, Pinturicchio. Pero frente al florecimiento cultural y artístico, se
acentúa la relajación moral y política, especialmente entre el alto clero, y
ello va a dar ocasión para las grandes crisis religiosas del siglo XVI y para
que Roma sufra diversas invasiones, que culminarán con su saqueo.
7. FilosofíaXE
"FILOSOFÍA"
·
Nace el humanismo:XE "Nace el humanismo\:"
Durante la Edad Media, la idea de
cristiandad pesó sobre toda la cultura. Pero con el declinar de ésta, el hombre
y sus creaciones pasaron a ser el centro. Con ello se produjo un cambio
importante en el modo de pensar, de vivir y de ver el mundo. Se iniciaba una
etapa nueva en la vida de los europeos, que recibió el nombre de humanismo.
El ser humano se revaloriza: se
destaca su inteligencia, su creación artística, su libertad, inspirada en la
civilización clásica, el mundo adquiere una fisonomía distinta y todo tiende a
humanizarse.
·
Orígenes del
humanismo:XE "Orígenes del humanismo\:"
El humanismo
nació en Italia en el siglo XIV y los que le dieron vida fueron dos florentinos,
ambos escritores, Petrarca y Boccaccio, que por esta razón se constituyeron en
los precursores del Renacimiento. Ambos se dedicaron con entusiasmo al estudio
de las obras de la antigüedad clásica. Obras olvidadas y desconocidas de esa
época las dieron a conocer y resucitaron gran parte del pasado de la literatura
grecorromana; pero esta pasión por lo antiguo no sólo se limitó a lo literario,
sino que también abarcó a las artes plásticas, y a la forma de vida humana, en
general.
Francisco
Petrarca fue calificado como el padre del humanismo por el impulso que dio al
redescubrimiento de las letras clásicas y fue, a la vez, un filólogo (estudioso
de los idiomas y obras literarias, especialmente en su parte gramatical), que
inició la búsqueda de los manuscritos clásicos descubriendo, entre otras cosas,
las cartas de Cicerón, que hasta esa fecha eran desconocidas. También estudió
las obras de Horacio y de Virgilio y escribió en un latín perfecto numerosos
poemas y epístolas, en los que ensalzó a los literatos de la antigüedad.
Tanto los papas como los
principales monarcas de la época admiraron la labor cultural de este hombre, por
lo que el Senado de la República de Venecia lo nombró Ciudadano de Honor y tanto
la ciudad de Roma como la Universidad de París lo premiaron con el estímulo
máximo de ese entonces, la corona de laurel.
Juan Boccaccio, fue contemporáneo
de Petrarca y también escribió numerosas obras en latín, idioma que dominaba a
la perfección, pero no pudo incursionar en las obras de la antigüedad griega por
desconocer el idioma heleno. Su obra más famosa es el Decamerón, colección de
cien cuentos, en los que relata los vicios e inmoralidad de esa época. Esta obra
se caracteriza por su estilo, que es la prosa clásica.
·
Influencia griega:XE "Influencia griega\:"
En el siglo XV, el humanismo
adquiere real relevancia con la caída de Constantinopla, el último baluarte
imperial. Luego del ataque de los turcos y la consiguiente destrucción del
imperio bizantino, los eruditos helénicos abandonaron Constantinopla y buscaron
refugio en las tierras occidentales, especialmente en Italia, país con el que
habían mantenido cordiales relaciones durante toda la Edad Media. En este lugar
dieron a conocer textos helénicos desconocidos hasta entonces y enseñaron el
idioma griego, ignorado por completo en occidente.
Este paso es considerado como
esencial en el desarrollo y penetración de la cultura bizantina en Italia. Se
crearon escuelas de estudios griegos y una de la más importantes fue la de
Miguel Crisoloras, quien junto con enseñar el idioma explicó diversas obras
clásicas, poniendo especial énfasis en Homero. También sobresalió Basilio,
dirigente de la Iglesia Ortodoxa, y que luego de radicarse en Roma abrazó la
religión católica. Trajo desde Constantinopla más de 800 códices (manuscritos
antiguos) griegos y latinos, que contenían obras de Tácito, de Sófocles y de
Tito Livio. Todos querían leer estos textos y tener acceso al saber. Y
exactamente en este mismo período, con la invención de la imprenta, se logra la
difusión masiva de la cultura, con textos a bajo costo.
·
Maquiavelo:XE
"Maquiavelo\:"
Dentro de los grandes escritores
del Renacimiento italiano, hay uno en especial que es imposible dejar de
mencionar por la trascendencia de su obra. Es Nicolás Maquiavelo quien desempeñó
importantes cargos en su ciudad natal de Florencia, siendo enviado a la vez en
misiones diplomáticas a Francia, ante el Papa y el Emperador. Cuando se retiró
de la vida activa escribió sus grandes obras. La más sobresaliente y que
conserva su importancia hasta el día de hoy, es El Príncipe, libro que es un
símbolo de la política sin escrupulos. Maquiavelo tomó como modelo para escribir
su obra a Cesar Borgia, quien según él hizo todo lo que un hombre listo y
prudente ha de hacer para asentar sus estados.
En El Príncipe efectuó un
minucioso análisis de los procedimientos del gobierno. El tratado mismo, que ha
sido considerado como polémico, no es ni moral ni inmoral, sino un primer
análisis objetivo y científico de los métodos que contribuyen a lograr y
mantener el poder político. El detalle minucioso de estos métodos da al libro
cierto aire de cinismo, pero contribuye también a hacerlo grande. Las tendencias
personales de Maquiavelo, según da a entender en su obra, se inclinan hacia la
forma de gobierno republicano.
Las expresiones maquiavelismo o
maquiavélico que usamos hoy en día vienen precisamente de Maquiavelo, y se deben
a los consejos que da a los gobernantes para dirigir sus países. Señala que no
deben reparar en principios morales de ninguna especie, ni tienen por qué
distinguir entre el bien y el mal o entre lo justo e injusto, porque todo cede
frente al provecho del gobierno. Y precisamente de esto, nació el maquiavelismo. 8.
Ciencia y tecnologíaXE "CIENCIA Y TECNOLOGÍA\:"
·
Los primeros
pasos:XE "Los primeros pasos\:"
No existe una fecha precisa para
determinar el inicio del Renacimiento. Sin embargo, ya a comienzos del siglo XV
encontramos hombres como Fillippo Brunellschi, arquitecto que construyó la
cúpula de la catedral de Florencia y la iglesia de San Lorenzo, en la misma
ciudad. Lorenzo Ghiberti, por su parte, pasó a la historia, ya que realizó
magníficos bajorrelieves en bronce en las puertas del baptisterio de Florencia.
Su obra maestra fue bautizada por el propio Miguel Angel como la Puerta del
Paraíso. Uno de los ayudantes de Ghiberti más tarde llegó a ser considerado
también como un maestro de la escultura. Se trata de Donato Bardi, más conocido
como Donatello. Este artista, también florentino, fue uno de los primeros en
utilizar modelos vivos para sus esculturas, con lo que logró darles un gran
realismo.
·
Un genio múltiple
Leonardo da Vinci (1452-1519)XE "Un genio múltiple Leonardo da Vinci
(1452-1519)"
Es el arquetipo por excelencia del hombre integral del Renacimiento. Considerado
como el genio más completo de todos los tiempos, su obra abarca no sólo el campo
de las artes, sino también el de las ciencias físicas y naturales y el de la
filosofía. Leonardo fue un personaje del futuro. Hace casi cinco siglos que
murió, pero estuvo más despierto que la mayoría de los hombres y mujeres que hoy
están a punto de cruzar la frontera del tercer milenio.
·
Un
maestro del claroscuro, capaz de modelar con sutileza cualquier forma gracias a
los juegos de luz y sombra.
·
Un
especialista de la composición "clásica": logra simetría, triángulo y solidez
sin cansar.
·
Un
refinado colorista, escoge cuidadosamente los colores en gamas y matices que
contribuyen a la creación de una atmósfera que da unidad al cuadro.
·
Un
perfecto dibujante: no se le escapa ningun detalle y el escorzo de la mano de la
Virgen de las Rocas es digno de Mantegna.
·
Un
cuidadoso analista de las expresiones del rostro, en particular un maravilloso
intérprete de la dulzura femenina.
·
El
creador de la misteriosa sonrisa de la Gioconda: este aspecto es parte de lo
anterior. La sonrisa de la mujer nace en la comisura de sus labios y se
encuentra en la mayoría de sus rostros femeninos, hasta inclusive en su San
Juan.
12. Leonardo Da Vinci - de " El
Tratado de la Pintura": Reglas del
pintor "No dejaré
de colocar entre estas reglas, una nueva invención de investigación para el
conocimiento, la cual, aunque parezca pequeña, es casi digna de risa, sin
embargo, es de gran utilidad, para despertar el ingenio a varias invenciones.
Esta es si tú vuelves a mirar en algunos muros sucios de varias manchas o en
piedras de varios tipos. Si tendrás que inventar algunos lugares, podrás ver
allí de diversas maneras, semejanzas entre diversos paisajes, adornados por
montañas, ríos, piedras, árboles, grandes llanuras, valles y colinas; aún Uds.
podrán ver diversas batallas y acciones preparadas de figuras extrañas, aires de
rostros y vestimentas e infinitas cosas, las cuales, podrás transformar
en una forma completa y buena; que interviene en muros y piedras
similares, como del sónido de las campanas, que en los repiques de ellas, tú
escucharás cada nombre y vocablo que tú te imaginarás. No menospreciar este
parecer mío, el cual te recuerda que no sea demasiado esfuerzo, detenerte
algunas veces a ver, en las manchas de los muros o en las cenizas del fuego, o
nubes, o fangos, o en otros lugares parecidos, en los cuales, si estarán bien
considerados por ti, encontrarás invenciones maravillosas, que despiertan el
ingenio del pintor a nuevas invenciones como composiciones de batallas, de
animales y de hombres, como de varios composiciones de paisajes y de cosas
monstruosas, como diablos y cosas parecidas, porque te harán honor, porque el
ingenio se despierta con las cosas confusas. Pero, antes debes saber bien hacer
todos los miembros de aquellas cosas que deseas representar, o sea, los miembros
de los animales, así como, los miembros de países, es decir, piedras, plantas y
cosas similares ...".
Este gran maestro, nacido en
Vinci (Italia) el año 1452, se interesó en prácticamente todo lo que podía
abarcar sus ojos y su mente. Y logró sobresalir en todas la áreas a las que se
dedicó. Las ciencias, por ejemplo, le deben grandes estudios. Pero dejemos eso
para más adelante. Por ahora, no referimos principalmente a su genio artístico.
Para Leonardo, la misión del
artista era explorar el mundo visible con la mayor rigurosidad. En 1469 se
trasladó a Florencia, y fue aprendiz del pintor y escultor Andrea del
Verrocchio. Con miles de ideas dándole vueltas continuamente en la cabeza, no es
de extrañar que este hombre múltiple nos legara muchas obras pictóricas
acabadas. Se dice que el maestro no quería que cualquiera pensara que podía ir a
encargarle un cuadro, sin más. Incluso muchas veces dejó en el aire a sus
clientes, sin cumplir sus encargos.
Pero en arte, como en muchas
otras cosas, lo importante no es la cantidad, sino la calidad. Y en este
aspecto, da Vinci fue un ejemplo para sus contemporáneos y para los creadores
posteriores. Uno de los cuadros más famosos de este maestro es, sin duda, la
Mona Lisa o, dicho en castellano, Señora Lisa. Es más, muchos consideran que
este es el cuadro más famoso del mundo. Y, en realidad, el rostro de esta dama
florentina ha recorrido la tierra entera en cientos de afiches, tarjetas
postales e incluso anuncios publicitarios.
Mucho se ha hablado de la
enigmática expresión de este rostro, que a veces parece sonreír y otras refleja
cierta amargura. En realidad, da Vinci dejó un campo a la imaginación de los
espectadores. Él utilizó brillantemente la técnica de esfumar y suavizar los
colores, quitando rigidez a los contornos. Y este es el secreto de la Mona Lisa,
cuyos ojos y comisuras de los labios, fundidos con suaves sombras, adquieren
nuevos matices cada vez que los miramos.
Otra de las grandes creaciones de
Leonardo es la Ultima Cena que, lamentablemente, sufrió Gran deterioro con el
paso de los años. La armonía de esta obra y la profundidad de la escena fueron
producto de un arduo trabajo. Según se cuenta, en ocasiones Leonardo pasaba todo
un día meditando con el pincel en la mano, sin decidirse a dar un trazo. Y es
que, aparte de la excelencia técnica, el espíritu plasmado es el que da grandeza
a las obras cumbres del arte.
·
Razón y método: el
criterio de verdad. Descartes (1596-1650)XE "Razón y método\: el
criterio de verdad. Descartes (1596-1650)"
Para Aristóteles había diversidad
de ciencias, y cada una de ellas se diferenciaba de las demás por un objeto
formal propio y un método específico; esto originaba distintos géneros del saber
que, según Aristóteles eran incomunicables. Por ejemplo: la aritmética y la
geometría; la primera tiene por objeto formal propio lo discontinuo; y la
segunda, lo continuo; ambas eran incomunicables.
Sin embargo, Descartes rechaza
tal principio de incomunicabilidad de los géneros, por considerar que el saber
humano no se diversifica por la distinción de objetos formales, pues siendo la
razón una, el saber del hombre es uno sin admitir límites interiores. En el caso
de la aritmética y la geometría, la comunicación que genialmente estableció
Descartes, por medio de la geometría analítica, hizo posible la liberación de la
matemática del sometimiendo a los sentidos motivado por los planteamientos
intuicionistas de Aristóteles.
La comunicación de todos los
saberes, fundamentados todos en los mismos principios, supuso el surgir de toda
una forma nueva de hacer ciencia, la ciencia moderna, y de un método único.
Además, la comunicación de los
saberes permitió que algunos ámbitos del saber estancados por su sometimiento al
método de observación sensorial (como la física), fuesen fecundados por
procedimientos más exactos y rigurosos. Así, la geometría analítica sustituye
una concepción empírica del espacio, por una concepción algebraica, es decir,
meramente intelectual, que propicia la liberación del pensamiento de su
vinculación con lo concreto y particular. Esta es la esencia del racionalismo
cartesiano, el pensamiento separado e independiente de lo corpóreo. Para
Aristóteles hubiera sido absurdo hablar de un espacio real no observable por los
sentidos, o, al menos, no imaginable.
Una de las premisas del
pensamiento de Descartes es la sumisión a un método cuidadosamente elegido,
aunque esto no es original, pues ya en Platón hay una gran preocupación por los
asuntos de método. En Descartes nos encontramos con 3 momentos del método:
1.
El método como camino de búsqueda de la verdad: la duda metódica.
En primer lugar hemos de decir
que Descartes no es un escéptico, no considera la duda como un estado definitivo
sino como una situación transitoria para alcanzar la verdad: es una duda
metódica y constructiva, es decir, como instrumento para superar la duda misma.
Naturalmente no se propone dudar de cada una de las ideas, algo imposible, sino
que cuestiona cada uno de los fundamentos de estas ideas.
Para Descartes solamente podremos
llegar a la verdad cuando se llegue a una realidad de la que no podamos dudar,
algo de lo que tengamos absoluta certeza.
-
Descartes comienza
dudando de los sentidos, por un hecho patente: éstos me engañan alguna vez,
luego he de pensar que pueden engañarme siempre.
-
Cuando sueño siento
la existencia de las cosas igual que en la vigilia y, sin embargo, no existen.
La dificultad para distinguir el sueño de la vigilia presta la posibilidad de
dudar también de la existencia de las cosas. Sin embargo es cierto que, aún
fuera del estado de vigilia, hay verdades que prevalecen, las matemáticas:
"Pues, duerma yo o esté despierto, dos más tres serán siempre cinco, y el
cuadrado no tendrá más que cuatro lados".
-
Descartes introduce
un nuevo motivo de duda: la hipótesis de que puede que Dios haya puesto en mi
mente estas ideas con la intención de engañarme. Pero existiría una posible
objeción a esta hipótesis: podría repugnar a la voluntad divina el querer
engañarme. Para evitar equívocos con la fe, Descartes sustituye la denominación
de Dios engañador por Genio maligno, un ser todopoderoso que tiene la voluntad
de engañarme en todo lo que pienso. Con esta hipótesis ahora parece que no puedo
tener nada por cierto sin correr el riesgo de ser engañado; incluso con las
verdades matemáticas puede ocurrir que "haya querido que me engañe cuantas veces
sumo dos más tres, o cuando enumero los lados de un cuadrado".
Con todo este proceso de duda ,
desarrollado en la 1ª Meditación Metafísica, Descartes persigue, como hemos
dicho, llegar a una verdad absoluta, eliminando los prejuicios (algo parecido a
la ironía socrática).
Llegado a este punto, en la 2ª
Meditación Metafísica, Descartes aplica la duda a la propia duda. Y es entonces
cuando encuentra un elemento que prevalece a la duda. Si dudo que dudo es
indudable que sigo dudando. El hecho de dudar, aunque me esté engañando, siempre
puedo tener la certeza de que estoy dudando. Y dudar o engañarse implica
necesariamente que estoy pensando; y si estoy pensando es indudable que estoy
existiendo. Por tanto estamos ante la primera verdad indubitable, la de mi
propia existencia como verdad pensante, a partir de la cual va a construir todo
el conocimiento:
13. Pienso, luego existo (Cogito, ergo sum)
Ya en su tiempo Descartes recibió
la objeción de que el cogito era la conclusión de un silogismo -a los que
precisamente Descartes quiere evitar en su intento de ruptura con la filosofía
medieval- cuya premisa mayor (sobreentendida) sería "todo lo que piensa existe",
la premisa menor "yo pienso", y la conclusión "yo existo". Pero Descartes no
aceptó este planteamiento, ya que, según él, "cuando alguien dice pienso, luego
existo, no infiere su existencia del pensamiento como si fuese la conclusión de
un silogismo, sino como algo notorio por sí mismo, contemplado por simple
inspección de espíritu. Ello es evidente, pues, si la dedujese mediante un
silogismo, tendría que haber establecido antes esta premisa mayor: todo lo que
piensa es o existe. Y, muy al contrario, a esto último llega por sentir él mismo
en su interior que es imposible que piense si no existe." Conviene resaltar como
aquí Descartes señala que la idea de existencia es verdadera porque se le
manifiesta al espíritu "como algo notorio por sí mismo". Este va a ser, como
veremos en el siguiente apartado, el criterio de verdad defendido por Descartes.
2.
El método como criterio de verdad: la evidencia (claridad y distinción)
Es en la 2ª parte del discurso
del método donde Descartes establece su criterio de certeza.
Una vez establecida una verdad
indubitable, a partir de la cual va a construir todo el conocimiento, Descartes
realiza una profunda meditación analítica del cógito: por él la duda desemboca
en la evidencia de la realidad del pensamiento. El contenido inmediato del
cógito es la realidad existencial del sujeto pensante: la duda puede afectar a
todos los contenidos del pensamiento, pero no puede afectar al yo donde estos
contenidos están. Intuimos la existencia de un yo cuya esencia es ser
pensamiento. En esto precisamente consiste intuir, en percibir conexiones
necesarias, evidentes. Para poder intuir conexiones necesarias entre ideas, es
preciso que éstas sean simples, pues sólo la relación entre ideas simples puede
ser también simple. Y sólo de lo simple hay verdadera intuición. El resto del
conocimiento es deducción.
Por tanto, se tiene certeza de
toda verdad que se obtenga por medio de una intuición clara y, además, distinta.
Precisemos las nociones de claro
y distinto para Descartes:
-
Una idea clara es
aquella que se presenta de forma manifiesta a un espíritu atento.
-
Una idea distinta
es aquella tan precisa y diferente a todas la demás que sólo comprende lo que
manifiestamente aparece al que la considera como es debido.
Nos encontramos con que Descartes
realiza la siguiente división de las ideas:
·
Según su
complejidad: - Simples: claras y distintas
- Compuestas: deducción a
partir de varias ideas simples.
·
Según su origen: -
Adventicias: provienen del exterior
- Facticias: provienen como
resultado de otras ideas
- Innatas: pertenecen
propiamente a la mente humana.
Para Descartes las ideas
constituyen los elementos básicos del conocimiento: no conocemos sino ideas. Y
al considerarlas como dotadas de realidad, puede plantearse la cuestión de la
causa de tal realidad, planteamiento que permitirá, como veremos resolver la
cuestión de la existencia de Dios.
3.
El método como crecimiento orgánico de la verdad: reglas de crecimiento
de la razón.
Las reglas del método de
crecimiento de la razón las compendia Descartes en sus famosos cuatro preceptos
del correcto pensar, expuestos en el Discurso del Método. El primero expresa la
necesidad de precaución, de decir, partir de intuiciones claras y distintas para
efectuar las posteriores deducciones, para garantizar así la fiabilidad del
conocimiento. El segundo y el cuarto representan lo más genuino del método
matemático, pues indican la necesidad de proceder por análisis y síntesis; para
tener garantía de la verdad de nuestras síntesis, hemos de asegurarnos que la
unión de una naturaleza simple con otra sea necesaria. El tercer precepto es una
apelación a la necesidad de proceder ordenadamente, un orden desde lo simple a
lo compuesto.
La novedad de Descartes y su
época está en la entronización del método matemático. No es que la filosofía
extrapole para sí el método matemático, sino que la metafísica tiene el derecho
a hacer propio el método más apto para el conocimiento humano. Y este método es,
precisamente, el matemático. Pero entendiendo la matemática no reducida a meros
problemas matemáticos, sino la matemática como aplicación a la razón (Mathesis
Universalis, como dijo Descartes) y no al revés. Pero, ¿en qué estriba la
superioridad del método matemático? La superioridad proviene de la simplicidad
de su objeto, dado que para Descartes el fundamento de evidencia y certeza,
está, en que el conocimiento intuitivo es absoluto -pues de lo simple, que es
conocido por sí en su totalidad, no puede obtenerse falsedad alguna, pues el
error proviene de la composición, es decir, del juicio-.
A partir de la intuición de lo
simple, se induce-deduce todo lo demás. Está patente pues la renuncia de
Descartes a la lógica clásica (silogismos aristotélicos), por considerarla como
meramente explicativa de lo sabido, no inventiva.
14. Estructura de la realidad.
Teoría de las 3 sustancias.
Descartes comparte la misma
definición de sustancia de otros racionalistas: la sustancia es aquello que
existe por sí mismo y no necesita de otra realidad para existir.
Para él existen 3 tipos de
sustancias:
·
Sustancia pensante
-Res Cogitam-: YO
·
Sustancia infinita
-Res Infinita-: DIOS
·
Sustancia extensa
-Res Extensa-: CUERPO
1.- Sustancia Pensante
El mecanismo de demostración de
la sustancia pensante lo hemos visto ya con el análisis del cogito. Todas las
características que podamos atribuir al yo (cuerpo, alma, ...) sólo nos queda,
después de la duda, el pensamiento: el yo es res cogitam, sustancia pensante.
"...hallo que el pensamiento es
un atributo que me pertenece, siendo el único que no puede separarse de mí. Yo
soy, yo existo; eso es cierto, pero ¿cuánto tiempo? Todo el tiempo que estoy
pensando: pues quizá ocurriese que, si yo cesara de pensar, cesaría al mismo
tiempo de existir. No admito ahora nada que no sea necesariamente verdadero:
así, pues, hablando con precisión, no soy más que una cosa que piensa."
2.- Sustancia Infinita
La demostración de la existencia
de Dios la realiza Descartes en su 3ª Meditación Metafísica. Descartes recurre a
Dios como garantía de verdad, puesto que hasta ahora su filosofía se había
quedado circunscrita a la idea del cogito, sin posibilidad de avance.
Descartes utiliza dos pruebas
para demostrar la existencia de Dios:
-
Prueba de la
casualidad aplicada a la idea de Dios o infinito. Todos tenemos en nuestra mente
la idea de infinito, o Dios, que para él es innata. Esta idea no la puede haber
generado el propio hombre puesto que es un ser finito, imperfecto. Por tanto,
debe existir una causa que sea proporcional a la naturaleza de la idea: Dios.
-
A continuación, Descartes se
anticipa a posibles objeciones hacia este argumento y les pasa revista
ofreciendo su refutación.
La primera objeción vendría a
sostener que la idea de infinito se podría formar a partir de la negación de la
de finito. Pero para Descartes esto no es válido, puesto que la idea de infinito
es mucho más perfecta que la idea de finito, al ser clara, distinta e innata.
Una segunda objeción podría ser
que la idea de Dios podría ser materialmente falsa, entendiendo por
materialmente falsas a aquellas ideas que representan como siendo, algo que no
es realmente. Descartes rechaza esta objeción aduciendo que la idea de Dios es
clara y distinta, y por tanto, verdadera.
La tercera objeción considerada
por Descartes sostiene que la idea de infinito se podría formar partiendo de una
progresión infinita de la idea de finito. La respuesta de Descartes es clara: la
idea que formaríamos de ese modo sería la de un infinito en potencia, pues
cualquiera que fuese el grado de conocimiento que consideráramos siempre se
podría pensar un grado más alto; pero la idea de Dios designa un infinito en
acto, sin que pueda añadirse nada a su perfección; En cuarto lugar, Descartes se
plantea, como posible objeción, la posibilidad de que mi propia existencia, que
es evidente por el cogito, no implique otra existencia divina, como parece
exigir la idea de infinito. Habrá, entonces, que preguntarse ¿de donde proviene
mi existencia?. Sin recurrir a la divinidad caben 3 posibilidades: 1) de mí
mismo; 2) de mis padres, 3) de otra cosas menos perfectas que la divinidad. De
mí mismo no podría ser pues, entonces me habría otorgado todas las perfecciones
que conozco, es decir, sería Dios. De mis padres tampoco podría ser, porque en
tal caso habría que preguntarse de nuevo de donde toman estos la idea de
infinito, si a su vez de sus padres, y así infinitamente, lo que para Descartes
no es lícito ("..no puede procederse al infinito, pues no se trata tanto de la
causa que en otro tiempo me produjo, como de la que en el presente me
conserva"). Desechados el yo y los padres como posible causa de mi idea de
infinito y de mi yo mismo, queda por analizar si podría ser una concurrencia de
causas, de manera que cada una de las perfecciones que se atribuyen a Dios fuese
representada en mí por una causa distinta, y de la confluencia de todas esas
causas distintas yo formaría la idea de Dios. Descartes declara imposible esta
opción porque lo principal que concibo en Dios es su unidad y su simplicidad,
noción que no puedo formar a partir de la pluralidad.
-
Argumento
ontológico. Realizada ya anteriormente por S. Anselmo, es retomada por Descartes
en su 5ª Meditación Metafísica. La idea de Dios es la de un ser perfecto, es
decir, de un ser mayor del cual no puede ser concebido otro. La existencia es
una cualidad de la perfección; por tanto, si Dios es perfecto tiene que existir.
-
Recordemos
que Descartes decía que las verdades matemáticas eran siempre ciertas
independientemente de que estemos en estado onírico o no, al menos de que
existiera un Genio Maligno que las hubiese puesto en nuestra mente con la
intención de confundirnos. Logrado demostrar la existencia de un Dios
Omnipotente, queda eliminada la hipótesis del Genio Maligno, por contradictoria
con la existencia un Dios Omnipotente. Del mismo modo, tal Dios no podría
engañar al hombre, puesto que el engaño, el error, son un defecto, un no-ser,
que no pueden ser el resultado de la acción de un ser Omnipotente.
Por tanto, si Dios va a ser
garantía de verdad, toda idea matemática, clara, simple, innata o evidente es
verdadera.
4.
Sustancia
extensa.
La demostración de la existencia
de la res extensa la realiza Descartes en la 6ª meditación metafísica. Su
demostración es más difícil porque la información de éstas nos proviene de los
sentidos y ya vimos como Descartes destaca en éstos su facultad de engañar.
Partimos de que ya se ha
demostrado la existencia de Dios y que cualquier idea clara y distinta es
verdadera.
Descartes realiza los siguientes
pasos para llegar a la demostración de la sustancia extensa:
·
Bastaría concebir
clara y distintamente una cosa sin otra para estar seguros de que la una es
diferente a la otra.
·
Yo sé que mi
esencia es ser una sustancia pensante
·
Pero yo tengo una
idea clara y distinta de mí mismo como una sustancia pensante que no incluye la
extensión; y por otra parte tengo una idea distinta del cuerpo, ya que éste es
sólo una cosa extensa y no pensante. Por tanto, mi alma (espíritu) es distinta a
mi cuerpo y puede existir si él.
·
Sin embargo,
encuentro en mí mismo ciertas facultades como las de sentir e imaginar sin las
cuales puedo concebirme clara y distintamente pero ellas no pueden concebirse
sin mí.
·
Pero estas
facultades (sentir, imaginar, ...) que no tienen su origen o causa en mí deben
estar en una sustancia corpórea o extensa y no en una sustancia pensante, ya que
cuando imagino algo me refiero al cuerpo y considero éste por sí mismo o bien a
una idea que he percibido por los sentidos, pero yo solamente soy una sustancia
que piensa: el origen de esta facultad no puede estar en mí.
·
Su causa de origen
ha de estar en una existencia distinta de mí mismo porque las ideas que produce
la imaginación, la sensación se me presenta en ocasiones sin que intervenga mi
voluntad. Por lo tanto, esta sustancia será o un cuerpo o Dios.
Pero como ya hemos demostrado que
Dios no puede engañar y Dios ha puesto en mi mente como idea clara y distinta
que la causa de las ideas que provienen de la imaginación y la sensación son
enviadas por las cosas corpóreas, queda demostrado que existen cuerpos extensos
o corpóreos
·
Un Angel artista
Miguel Angel Buonarotti:XE "Un Angel artista Miguel Angel Buonarotti\:"
"Nada puede el artista concebir,
ni puede con la mente imaginar, que en un mármol no pueda inscribir, la mano que
obedece a mi pensar...", son palabras atribuidas a Miguel Angel Buonarotti, una
de las figuras cumbres del Renacimiento italiano.
Nacido por el año 1475 en Caprese
(Toscana), Miguel Angel quiso desde muy joven dedicarse a la creación artística.
De nada valieron los discursos, enojos y hasta golpes que le propinaron para
hacerle cambiar de opinión, él había decidido su camino. Con un carácter nada
angelical y mucha determinación, se salió con la suya. Su maestría llamó la
atención de los Médici, que lo acogieron en su palacio, donde pudo desarrollar
su talento y descubrió su pasión por la escultura.
Se cuenta que su nombre se cubrió
de fama en Roma, debido a un episodio bastante particular: aplicando toda su
maestría, imitó una figura de un Cupido dormido y se la entregó a Baldasare
Milanesso. Este señor cayó en la tentación de hacer una tremenda pillería.
Enterró la figura durante un tiempo y luego la vendió como si fuera una pieza
antigua, a un precio exorbitante. Claro que, al poco tiempo, el fraude se
descubrió y, aunque suponemos que al burlado comprador no le hizo ninguna
gracia, toda la gente quedó admirada de la perfección con que la obra había sido
realizada.
Miguel Angel llegó a Roma en
1496. De inmediato puso manos a la obra, con un vigor impresionante. Fruto de
esta época es el hermoso David que, para muchos, es el máximo de la perfección.
Con algo más de 5 metros de altura (incluyendo la base), este joven de mármol es
el mejor himno de admiración a la belleza del ser humano. Por ese mismo tiempo,
dio forma a La Piedad, escultura que representa a la Virgen con el cuerpo de
Jesús en sus brazos.
El artista, a esas alturas, ya
era sumamente famoso en Italia. Naturalmente no tardó en convertirse en el
favorito de los papas. Pero, junto a los aplausos también recibió un peso que
muchas veces lo sacó de sus cabales: encargos y más encargos. El Papa Julio II,
le encomendó realizar una tumba monumental en la Basílica de San Pedro, que por
aquel entonces estaba remodelando el arquitecto Bramante. Aunque el artista
estaba de lo más entusiasmado, la obra se fue postergando una y otra vez. Dicen
que en esto tuvo que ver el propio arquitecto que, molesto por la admiración que
el papa sentía hacia Miguel Angel, convenció al pontífice que construirse una
tumba en vida era como tentar al destino. El caso es que Julio II, le encargó
entonces decorar la bóveda de la Capilla Sixtina, del Vaticano. Esta vez, la
idea no le pareció nada genial a Buonarotti. Él quería seguir dedicado a la
escultura y no le tentaba para nada ponerse a pintar... y menos en las incómodas
condiciones que imponía la tarea de pintar frescos en el cielo de una bóveda,
sobre un andamio. Esta vez, el papa fue más testarudo que el propio Miguel
Angel, quien tuvo que aceptar. A pesar de haber emprendido la tarea a
regañadientes, el resultado fue prodigioso.
Una vez finalizada la obra, el
artista volvió a trabajar en las esculturas para la tumba del pontífice. Por
esas cosas del destino, sólo una de ellas ocupó el lugar para el que fue
concebida. Se trata de la solemne estatua de Moisés, famosa por la expresión de
su rostro.
Entre 1536 y 1531, encontramos a
Miguel Angel trabajando nuevamente en la Capilla Sixtina. Esta vez le tocó hacer
un imponente fresco en la pared tras el altar mayor, en el cual representó
magistralmente El Juicio Final. La expresividad y el estudio de los cuerpos,
patentes en esta obra, han maravillado a la gente por siglos. Sin embargo, los
desnudos que primitivamente había en la pintura, causaron polémica entre algunos
puritanos. Se relata que un maestro de ceremonias que visitó la capilla se
escandalizó mucho. En respuesta, Miguel Angel no encontró nada mejor que incluir
a este personaje en la parte dedicada al infierno.
Miguel Angel, pintor y
arquitecto, pero ante todo escultor apasionado, murió en 1564 legando "su alma a
Dios, su cuerpo a la tierra y su ropa a los parientes más próximos".
·
El Divino Rafael
Sanzio:XE "El Divino Rafael Sanzio\:"
Por la misma época en que
Leonardo y Miguel Angel competían en fama y maestría en Florencia, un joven
pintor, llamado Rafael Sanzio comenzaba a dar que hablar en la región de Umbría
(al centro de Italia). Desde joven llamó la atención como un artista promisorio
en el taller del maestro Pietro Perugino. Más tarde se trasladó a Florencia,
donde no era nada fácil triunfar, ya que había que conquistar un lugar en el
campo donde reinaban dos gigantes del arte. De hecho muchos artistas jóvenes se
descorazonaban de entrada, sabiendo que sus obras serían comparadas con las del
gran Leonardo. Pero aunque Rafael no poseía los hondos conocimientos de éste, ni
la fuerza de Miguel Angel, llevaba en la manga su propio as de triunfo: la
dulzura de su carácter, tan diferente a la personalidad temperamental de los
grandes, le hizo ganar la simpatía de mucha gente... y también la de los
mecenas.
Sus grandes obras son tan dulces
y apacibles, que parecen haber sido pintadas sin ningún esfuerzo. Pero la
aparente sencillez es fruto de un pensamiento profundo y gran esmero. Ejemplo de
esto son sus famosas madonas, muy admiradas.
Tras su estadía en Florencia,
Rafael fue llamado a Roma, por la misma época en que Miguel Angel trabajaba en
la Capilla Sixtina. Julio II encontró de inmediato una tarea para el joven
Rafael, y lo puso a decorar las paredes de varias salas del Vaticano. Entre los
frescos de estas estancias figura, por ejemplo, la Escuela de Atenas, que resume
la escuela de la filosofía magistralmente.
Fue tal la admiración que
despertó Rafael con sus obras, que recibió el apodo de El Divino. Bajo el papado
de León X llegó a ser el verdadero director de artes en la corte del Vaticano.
Pero esta idea llena de bellezas y triunfos fue bastante breve. En la primavera
de 1520, los 37 años de edad, Rafael murió. El cardenal Bembo, un erudito de la
época, inscribió en su epitafio el sentir de sus admiradores. "Esta es la tumba
de Rafael, en cuya vida la Madre Naturaleza temió ser vencida por él y a, cuya
muerte, ella también murió".
Con Rafael queda completo el trío
de los mayores exponentes del Renacimiento italiano. Pero eso no significa que
hayan sido los únicos artistas realmente talentosos que han dejado importantes
herencias a la humanidad. En Italia, y también en otros lugares de Europa, el
auge renacentista hizo florecer tal cantidad de inspirados creadores, que es
prácticamente imposible mencionarlos a todos. Como botón de muestra diremos que,
entre los pintores flamencos, merece un sitial de honor Pedro Pablo Rubens. El
holandés Rembrandt van Rijn fue, por su parte, un genio el dominio de la luz,
cuyos efectos manejó a su antojo en sus pinturas.
En España, finalmente, surgió la
magnífica figura de Domingo Theotocopuli. Aunque este nombre no diga mucho para
algunos, la cosa cambia al mencionar su seudónimo de El Greco. Este pintor,
inconfundible por sus expresivas figuras alargadas, nació en Creta pero
desarrolló su obra en suelo español. Fue también en esa tierra donde el pincel
de Diego de Velázquez dio vida a muchas obras que siguen maravillando al mundo.
Este pintor, aparte de manejar extraordinariamente las luces y el color, tuvo el
mérito de dar cabida a los rasgos "feos" de los seres humanos en sus pinturas.
Es así como en sus retratos prima la sinceridad y el realismo... y queda
demostrado que un rostro poco agraciado no quita belleza a una obra de arte.
·
La ciencia moderna:XE "La ciencia moderna\:"
La ciencia moderna como hoy la
conocemos produjo sus primeras manifestaciones en la Italia del Renacimiento.
Era un mundo práctico en el cual financieros, mercaderes y artesanos tenían gran
influencia. Entonces no existían grandes diferencias entre el artista y el
artesano y los problemas técnicos que se presentaban eran de interés para todos.
El artista estudiaba anatomía y discutía con el médico en su mismo nivel, esta
manera inteligente de afrontar las limitaciones humanas era un buen camino para
vencer las dificultades. La ciencia aplicada a fines útiles y la fabricación de
aparatos por artesanos bien adiestrados iniciaron la revolución cultural.
Las universidades italianas se
desarrollaron mucho, y a ella acudían jóvenes de toda Europa, Copérnico vino del
área del Báltico, Harvey de Inglaterra y Vesalio de Bélgica. De estos tres
hombres, Copérnico varió la mentalidad de la edad Media al establecer que al
Tierra gira alrededor del Sol; la Tierra no era pues el centro del universo.
·
Una nueva
cosmología:XE "Una nueva cosmología\:"
Poco antes de su muerte,
Copérnico publicó su gran obra En torno a la revolución de las esferas celestes,
no solo descubrió que la posición del Sol y de la Tierra eran totalmente
opuestas a lo que se pensaba, sino hizo hincapié en que las estrellas fijas
están a gran distancia. De repente el universo apareció inmenso y el hombre y su
viejo mundo quedaron muy pequeños. Ahora el antiguo mundo de la Astrología y de
la fe ciega estaban condenados. Después del invento holandés del telescopio, los
astrónomos que siguieron, continuaron el trabajo de observación hasta que se
llegó a una conclusión con Newton.
Tanto Leonardo como Miguel Angel
llevaron a cabo disecciones para estudiar más a fondo la anatomía humana. El
resultado de estos estudios puede verse en los dibujos hechos con gran exactitud
en los cuadernos de Leonardo. Más tarde apareció un trabajo médico escrito por
André Vesalio, ilustrado con bellos dibujos que ofrecían testimonio del
funcionamiento del cuerpo, y se llamo La textura del cuerpo humano. Este libro
desterró a Galeno como autoridad absoluta y preparó el camino del trabajo
posterior de Harvey sobre la circulación de la sangre.
Harvey reunió todo lo que sabía
de la circulación sanguínea, y se dio cuenta de que el corazón era semejante a
una bomba; la sangre salía del corazón por las arterias y volvía a él a través
de las venas. Aunque sin la ayuda de un microscopio este sistema no podía
observarse. Harvey inyectó colorante en la circulación para descubrir su
sentido. Su libro En torno al movimiento del corazón fue la base del progreso
futuro en este terreno.
15. ArquitecturaXE
"Arquitectura\:"
La arquitectura renacentista
brotó del mismo movimiento que llevó a los estudioso, especialmente florentinos,
a buscar por doquier escritos de antiguos griegos y romanos.
En Italia nunca se aceptó con
entusiasmo el estilo de construcción gótico. Se adoptó, sin duda, el arco
punteado y los métodos estructurales góticos, pero los constructores italianos
seguían fieles a los ideales del viejo clásico. Por consiguiente Italia no tardó
en abandonar el gótico e introducir de nuevo el ideal y forma clásicos en le
arte arquitectónico.
Entre los escritos antiguos que
descubrieron y publicaron en este periodo se hallaban los de un arquitecto
romano que vivió en el siglo I d. C. Vitruvio era su nombre, había escrito un
manual De architectura en el que defendía la necesidad de proporción ideal.
Creyó que la perfección se podía conseguir y enseñar, y creó reglas para guiar a
los arquitectos y a los artistas en esta búsqueda. Vitruvio enseñó que el
círculo y el cuadrado eran dos formas perfectas que habían de servir de base a
todo diseño aceptable. Por lo tanto los arquitectos renacentistas adoptaron la
cúpula, símbolo además del orden universal, y recuperaron elementos como los
órdenes griegos clásicos y el frontón.
Las edificaciones del
Renacimiento se caracterizan por construir un conjunto racional, cuyos elementos
se hallan dispuestos según rigurosas normas de proporción. En lo referente a las
iglesias los elementos formales característicos son la construcción circular
coronada por una cúpula, las ventanas pequeñas rematadas a veces por un tímpano
o rodeadas de pequeñas pilastras y la división armónica de la superficie de los
muros.
Estos nuevos elementos se
encontraron reunidos por primera vez en las obras de Brunelleschi, autor de la
primera gran cúpula del Renacimiento (catedral de Florencia). En Florencia hizo
también su aparición por vez primera el palazzo, vivienda particular de un rico
burgués, que expresaba de manera impresionante el orgullo y la fuerza interior
del hombre renacentista.
·
BrunelleschiXE
"Brunelleschi":
Uno de los primeros y más
notables arquitectos renacentistas fue Filippo Brunelleschi, (1377-1446). Tras
un período de estudio en Roma, retorno Florencia, adoptó las viejas formas
clásicas y con ellas expresó el nuevo espíritu del Renacimiento. Otorgó nueva
vida y carácter de serena simplicidad a las formas de la antigua arquitectura
romana.
Aunque no llegó a establecer un
sistema teórico, su obra fue motivo de inspiración para todos los arquitectos
posteriores. Entre sus mayores logros se encuentran las iglesias de Santa María
de la Flores y la del Santo Espíritu, ambas en Florencia.
·
AlbertíXE
"Albertí":
León bautista Albertí (1404-
1472) llevó cabo una labor inteligente tanto en el campo arquitectónico como en
el teórico. Su obra magna, la iglesia de San Andrés de Matua, fue un modelo para
la arquitectura religiosa posterior.
Un discípulo de Labertí, Giuliano
de Sangallo, significa, con la construcción de Santa María de las Cárceles, un
momento de transición hacía el Alto Renacimiento. Ese mismo arquitecto es el
autor de la Villa de los Médici, ejemplo clásico de villa renacentista, sobria
belleza y conjunción en el paisaje.
·
Escuela Manierista:XE "Escuela Manierista\:"
La característica principal del
manierismo, que se desarrolla a finales del siglo, es la introducción de la
tensión dramática en las, y la supeditación de la medida a al liberta creativa
del autor.
El principal representante de
esta etapa es sin duda el propio Miguel Ángel, aunque su obra escapa a al
clasificación. La capilla Sixtina, muestra la diversidad de su genio.
Entre los arquitectos de esta
época destaca también la llamada escuela de Venecia, cuyos representantes son
Giacomo Della Porta y Andrea Palladio. El estilo de Palladio escapa el
manierismo y supone una elegante combinación de formas clásicas y elementos
decorativos.
Aparte de su obra propia, la
importancia de Palladio radica en su influencia en Europa a través de su obra
Cuatro libros de arquitectura, que dio origen a un estilo llamado Palladiano.
16.
Arquitectura renacentista europeaXE
"Arquitectura renacentista europea\:"
Francia es el país que antes
recibe la influencia del Renacimiento italiano, y el único que crea un estilo
propio sin injerencias góticas, caracterizado por su manierismo de formas
suaves. El más conocido de los arquitectos es Philibert Delorme constructor de
la s Tullerias.
En Alemania
e Inglaterra la supervivencia del gótico hace difícil que se acepte la
arquitectura italiana; la mayor influencia se revela en los edificios civiles y
en los elemento decorativos. En los países bajos, pese al desarrollo de su
pintura, la arquitectura mantiene también durante largo tiempo las
reminiscencias góticas.
·
Escultura:XE
"Escultura\:"
Florencia fue también parte de la
nueva escultura renacentista, en la que se funden el estilo naturalista gótico y
las normas estrictas del clasicismo. Los modelos grecolatinos proporcionan
también un interés por los motivos majestuosos, y favorecen la vuelta a la
valoración al desnudo. El primer gran escultor de esta época es Lorenzo
Ghiberti, autor de las puertas del Baptisterio de Florencia, que pese a todo no
llega a superar por completo las convenciones del gótico.
·
DonatelloXE
"Donatello":
La verdadera ruptura del período
medieval con el Renacimiento se produjo a principio del siglo XV, y se debe al
escultor Donatello y al pintor Masaccio. Donatello fue uno de los más grandes
artistas de todos los tiempos, su obra, de múltiples aspectos y su vigor y
entusiasmo tan inmensos, le hicieron penetrar en nuevos terrenos artísticos. En
su David de bronce fue el primero, desde los tiempos clásicos, en elegir un
desnudo para expresar un profundo significado intelectual. Su escultura ecuestre
el Gattamelata, constituye un triunfo del bronce fundido. La importancia de
Donattello no solo radica en sus soluciones técnicas, sino en la naturalidad de
que dotó a sus modelos. En sus últimas obras se trasluce una velada melancolía.
·
Pintura del
Renacimiento en Alemania y los Países Bajos:XE "Pintura del Renacimiento en
Alemania y los Países Bajos\:"
Mientras ocurrían grandes cambios
del Renacimiento, centrados en Florencia y Roma, el noroeste de Europa no había
permanecido inactivo. Su centro más importante fue Flandes (Bélgica actual). Al
igual que Florencia en el sur, las ciudades de Gante y Brujas eran importantes
centros comerciales, en que se reunían mercaderes y los artistas con mente en
los negocios estaban dispuestos a sacar provecho de los ricos que, como suele
suceder en el Sur, eran los mejores postores.
Los hermanos Van Eyck, Hubert y
Jan representaron en Flandes el mismo papel que Masaccio en Italia. Su obra más
importante fue un retablo, cuyo tema central se basa en la adoración del cordero
místico, en que el cordero es símbolo de Jesús. Existen datos de que Hubert
empezó la pintura y a su muerte Jan la terminó.
Quizá el más sorprendente y
famoso pintor del norte fue Hyeronimus Bosch, llamado el Bosco cuya fantasía
repleta de las más delirantes e inverosímiles imágenes se adelantó a las
pinturas surrealistas de nuestros tiempos. De intención inminentemente
moralista, la obra de este creador se halla poblada de seres oníricos cuya
interpretación simbólica ha sido muy discutida. Un ejemplo característico es el
tríptico de El jardín de as delicias.
Pieter Brueghel fue otro pintor
flamenco capaz de inventar las fantasías más grotescas y aterradoras, aunque en
sus mejores cuadros plasma a las gentes de su tiempo en el trabajo o
divirtiéndose. Registró la tosca crudeza de su vida con tal mezcla de sátira y
compasión, de un modo tan poderosos, que las escenas más cotidianas se hacen
extrañamente memorables.
El pintor
alemán más destacado de este período y también el mejor grabador de madera fue
Albrecht Durero. Se le ha llamado El Leonardo del Norte ya que al igual que
Leonardo estudió todas las técnicas más representativas. El Renacimiento, es la
consecuencia de un interés por el pasado grecorromano, con el cual se buscaba
volver a dar vida a los ideales que habían inspirado a aquellos pueblos. De este
movimiento surgieron las grandes figuras.
Es el tiempo de Leonardo de
Vinci, el de la multifacética musa; de Cristóbal Colón y Magallanes. Es la
victoria de | |||||||||