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Historia Del Arte: Impresionismo Vincent Van Gogh y Paul Gaughin
Resumen: Impresionismo. Vincent Van Gogh. Paul Gaughin (1848-1903).(V)
Publicación enviada por Lisa Wantz
En 1874, un grupo de artistas organizo en Paris una exposicion independiente
de cuadros, en un intento deliberado de conseguir para sus obras una salida al
margen del salon oficial. Uno de los participantes, Claude Monet, expuso un
cuadro que llevaba por titulo Impresión: Amanecer ; varias reseñas de
la exposicion escogieron este titulo por considerar que reflejaba la
caracteristica predominante de las obras alli expuestas, y un critico, Louis
Lorey, titulo su reseña "La exposicion de los impresionistas". Si
bien ninguno de los artistas empleaba de buen grado el nombre -se empleaba para
describir cuadros de tipos muy diversos-, la denominacion hizo fortuna, y lo que
habia nacido como una ocurrencia de la critica se transformo en el nombre de uno
de los movimientos artisticos mas mas significativos de las postrimerias del
siglo XIX.
Después de exponer "Impresión, amanecer" , Monet, fue el blanco de
los críticos y el líder teórico del grupo que, como él, se preocupaba por
transmitir su impresión. Definió las reglas de la nueva corriente.
Característica de su técnica, "Impresión, amanecer" muestra un
conjunto de manchas cálidas donde destaca la luz mas intensa del sol mientras a
penas se sugieren algunas siluetas de barcas.
Resulta imposible encontrar una
definicion para abarcar la gama de cuadros que suelen describirse con el termino
"impresionismo"; sin embargo, el paisaje impresionista por excelencia
tine ciertas caracteristicas identificables: es de tamaño relativamente pequeño
e irregular en cuanto a la composicion, y por lo genreal en su mayor parte se
realizaba al aire libre; sus colores son casi siempre brillantes y
contrastantes, la pincelada libre e intuitiva. La discusion de estos factores,
unida a una consideracion del impresionismo dentro de sus contexto historico y
sobre el fondo del ambiente intelectual y social, nos puede llevar a definir la
naturaleza y al alcance genuinos de este movimiento.
El impresionismo se presenta
como una prolongación del realismo. Nace bajo su influencia y adopta, como él,
los temas de la vida cotidiana. Se situa en la cumbre de los estudios pictóricos
sobre la luz que se vienen llevando a cabo desde el renacimiento, y propone
cuadros luminosos en antitesis con los sepias consagrados por la tradición.
- Los realistas mostraban aspectos serios de la sociedad. Los impresionistas
lo hacen pocas veces aúnque magistralmente como en este cuadro de
Caillebotte donde se estudia el trabajo de los carpinteros. Prefieren
enfocar los momentos gratos de la vida como son los placeres: jardines,
fiestas, restaurantes, paseos, baños...
- La luz, alegre o agobiante, domina sus cuadros gracias al culto a los
reflejos (agua, espejos), a la abundancia de colores claros y brillantes y a
la casi ausencia de negros: fieles a los descubrimientos de Constable,
trabajan a fuera cuando el tema lo requiere, y pintan las sombras a todo
color. Como él, también tratan de capturar "el momento".
- Estimulados por la ciencia, escogen no mezclar los colores en la paleta
dejando el trabajo de fusión al ojo del espectador: usan colores puros que
aplican uno al lado del otro en pequeñas pinceladas.
- El resultado afecta la definición de las formas. Estas tienden a una
desintegración que la burguesía contemporánea resiente como un ataque a
sus valores.
- La cercanía de la cámara fotográfica, por otro lado, justifica el
esfuerzo de los impresionistas para salirse del estrecho marco de la
representación a la vez que les abre nuevas...perspectivas: como ella, los
pintores impresionistas buscan ángulos nuevos para capturar la vida,
especialmente el espectáculo de la ciudad.
- El impresionismo solo pretende transmitir la impresión del pintor. Es por
lo tanto subjetivo, a la diferencia del realismo.
Contemporaneo de descubrimientos sobre el color y la visión, cambia los
paradigmas tradicionales de la pintura respecto a ellos. Contemporaneo también
de las primeras fotografías, questiona la importancia de la representación,
las poses y la composición tradicional. Ademas, es marcado por la difusión de
las estampas japonesas y por la economía que estas manejan en su tratamiento de
la figura.
El impresionismo se manifiesta escasamente en la literatura y en la música. En
cuanto a las artes figurativas, no se conoce una arquitectura impresionista y
fuera de la figura asombrosa de Rodin o de la, menos famosa, del italiano
Medardo Rosso, resulta difícil hablar de escultores impresionistas. El
impresionismo se revela primeramente en la pintura.
Los pintores son numerosos y prolijos. Aúnque París sea la capital artística
del fin de siglo, brillan también nombres extranjeros entre los de los
innovadores y esto permite la exportación del movimiento. Otro aspecto
importante: la fuerza de la corriente no logra ahogar el individualismo de los
artistas.
Se consideran generalmente como iniciadores Manet y Monet.
Los siguen, entre otros,
- Renoir,
- Degas y
- Toulouse Lautrec.
Eslabones hacía el futuro, vienen finalmente Seurat y Sisley, los
puntillistas, y
- Cezanne,
- Gauguin y
- Van Gogh.
Vincent Van Gogh
El artista holandés Vincent van Gogh es actualmente uno de los pintores más
conocidos del mundo, pero gran parte de su fama se debe a su trágica vida y a
la carga dramática que posee su coña carrera. Su obra, su personalidad y sus
inquietudes intelectuales, claramente visibles en sus más de 600 cartas que se
conservan, exigen, sin embargo, un análisis más profundo. Fue un hombre muy
inteligente, sensible y de gran personalidad, ávido lector de libros de
literatura de la época, filosofia e historia y enterado de las interesantes
corrientes artísticas y sociales del siglo XIX.
Antes de morir, a la edad de treinta y siete años, la vida de Van Gogh se había
centrado en tres puntos: la religión, el arte y la literatura. Había nacido en
Zundert (Holanda). Su padre era pastor evangelista y entre sus tíos había
marchantes de arte, almirantes y libreros.Empezó a trabajar en 1869, a los
dieciséis años de edad, en la galería de arte que su familia poseía en La
Haya; la galería se había asociado con una compañía francesa y era conocida
como Goupil et Cie. A Vincent le gustaba el trabajo en ella, pues ya se sentía
absorbido por el arte. Su primer contacto con él se produjo
desde la óptica del marchante y crítico aficionado, y su juicio era agudo y
certero. Le gustaban los pintores holandeses del siglo XVII, como Rembrandt,
Hals y Jacob Ruisdael, y los paisajistas franceses de la Escuela de Barbizon,
como Millet, Rousseau y Dupré. También apoyó a la recientemente creada
Escuela de La Haya, forrnada por varios artistas holandeses, a muchos de los
cuales llegó a conocer personalmente durante su estancia en La Haya de 1869 a
1873. Su gusto y admiración por estos artistas no cambió en toda su vida. En
1888 escribió a su amigo, el artista Emile Bemard: «Cuando visito el Louvre,
cosa que sigo haciendo, con gran emoción voy, antes que nada, a ver los cuadros
de los holandeses, especialmente los de Rembrandt».
Van Gogh trabajó para Goupil et Cie. en Londres (1873-75) y París (1875-76),
pero sufrió una depresión tras una desafortunada experiencia con la hija de su
patrona londinense, y en abril de 1876 acabó siendo despedido de la compañía.
Entonces se hizo paulatinamente más profundamente religioso y se dedicó a leer
la Biblia con asiduidad. En 1877 trabajó durante varios meses para un librero
de Dordrecht. Su amor por la literatura se traducía en sus variadas lecturas y
en sus amplios gustos.
Admiraba, entre otros, autores como el historiador francés Michelet, novelistas
como Zola, los herrnanos Goncourt y Maupassant y escritores ingleses como George
Eliot, Dickens y Carlyle. Posteriorrnente introdujo sus libros preferidos en sus
cuadros. Así, en el retrato del Dr. Gachet el retratado apoya su hombro en dos
novelas de los herrnanos Goncourt, Germinie Lacertueux y Manette Salomon. Los
libros también inspiraron directamente su pintura: el cuadro titulado La
Berceuse, es decir, la acunadora, en que aparece madame Roulin, la mujer del
cañero de Aries, fue pintado después de que Vincent leyera la obra de Píeme
Loti Pécheurs d'lslande (Pescadores de Islandia) y sintiera que los marinos podían
agradecer en alta mar la contemplación
de una imagen del cariño materno, como era ésta.
A finales de los años 70, la religiosidad de Van Gogh se fue agudizando. Pasó
nueve meses en Inglaterra colaborando con los metodistas, y llegó a escribir y
pronunciar un largo sermón. A mediados de 1877 decidió seguir los pasos de su
padre e ingresar en la Iglesia evangélica. Con este fin estudió en Amsterdam y
Bruselas, y en el mes de noviembre de ese mismo año fue de prueba como
evangelizador a una región minera de Bélgica asolada por la miseria, el
Borinage. Fue una época trascendental para Van Gogh, que vivió la práctica
del Evangelio, dedicándose por entero a los mineros, cuidándoles cuando
resultaban heridos en una explosión en una mina, despreocupado de la ropa, la
comida y otros asuntos terrenales. Pero su voluntad de llevar a la práctica al
pie de la letra los mandatos del Evangelio chocó con las altas jerarquías
eclesiásticas. Su comportamiento contradecía las convenciones aceptadas en su
clase y actividad, y fue expulsado del estamento religioso. Van Gogh renegó de
la hipocresía del alto clero y de las llamadas «personas respetables». Pronto
seña rechazado de nuevo por vivir demasiado de acuerdo con sus ideas
religiosas: en efecto, en La Haya muchos artistas le dieron la espalda por dar
cobijo a una mujer abandonada y desamparada. En 1884, en Nuenen, su amistad con
Margot Begerman fue objeto de tales habladurías, que ésta intentó suicidarse.
Por eso escribió a su hermano Theo:
«Por el amor del cielo, ¿qué sentido y significado tiene la absurda religión
que profesa la gente respetable? Resultan totalmente absurdos, conviniendo a la
sociedad en una especie de manicomio, en el que todo está patas arriba...»
A los veintiséis años, Van Gogh había realizado ya vados trabajos y en todos
había fracasado. Vagó entonces por el Borinage totalmente desesperado, como
cuenta a Theo en una carta emocionante escrita en el mes de julio de 1880. Todo
lo que le interesaba se fue concentrando entonces en una sola actividad: el
arte. Se centró en el arte que conocía (Rembrandt, Delacroix, Millet) y en los
libros de Dickens, Victor Hugo y Michelet. Escribió por entonces:
«Hay algo de Rembrandt en Shakespeare... de Delacroix en Victor Hugo; y hay
algo
de Rembrandt en los Evangelios, o algo de los Evangelios en Rembrandt.»
Durante sus paseos por el Borinage, Van Gogh había intentado llegar hasta
Courriéres para visitar a un artista al que admiraba, Jules Breton. Veamos cómo
describe el momento en que tomó la decisión:
«Pues bien, incluso sintiéndome profundamente miserable, recuperé algo de la
energía perdida y me dije: a pesar de todo, volveré a trabajar, a coger el
pincel, que he
abandonado por el gran desaliento que noto en mí, y seguiré dibujando. A
partir de ese momento tenía la sensación de que todo había cambiado.»
Van Gogh había dibujado antes de 1880. En su juventud había realizado bonitos
dibujos, fundamentalmente copias de grabados. También había hecho pequeños
apuntes y caricaturas para una niña de La Haya en 1872 y 73. Nos ha dejado imágenes
de la mayor parte de las casas en que vivió. Al volver a coger el pincel, tenía
las ideas más claras sobre lo que quería hacer: deseaba realizar dibujos de
gente trabajando en un estilo crudo, adecuado al tema de las obras, que
expresara sus sentimientos sobre «la gente»: primero los mineros, después los
tejedores y, por último, los campesinos de Brabante y Provenza.
A partir de este momento su carrera se divide en períodos dominados por los
lugares en que vivió: Etten en 1880, La Haya en 1881 a 1883, Drenthe en 1883,
Nuenen en 1883 a 1885, Amberes de 1885 a 1886, París de 1886 a 1888, Aries en
1888, St. Remy en 1889 y 90, y Auvers en 1890. Durante la primera mitad de su
carrera artística vivió en Holanda, donde desarrolló un estilo personal
dentro de la línea de la Escuela de La Haya. Seña un error olvidar las
primeras obras de su corta carrera. Los colores sombríos, las espesas capas de
pintura y el gusto por la representación de campesinos en sus cabañas o
trabajando en los campos recuerdan las pinturas de Josef Israels (1824-1911) y
Anton Mauve (1838-88).
Mauve estaba emparentado con Van Gogh por matrimonio y se habían hecho muy
amigos. Vincent le pidió consejo y apoyo cuando decidió ser artista. Mauve fue
su único maestro en el sentido estricto de la palabra: Van Gogh siempre le
estuvo agradecido. Cuando se enteró de su muerte, acaecida en 1888, Vicent
escribió en uno de sus mejores cuadros, un árbol brotando de nuevo al llegar
la primavera: «Souvenir de Mauve», y lo envió a su viuda. En esa época se
sintió atraído por la pintura de figuras, ya que pensaba que la manifestación
más alta del arte modemo era la representación de los campesinos en acción.
Algunos de sus mejores dibujos están inspirados en los hombres y mujeres de
Nuenen captados en sus faenas agrícolas. Entre los cuadros de estos años
destacan Los comedores de patatas, en el que se ve a una familia reunida
alrededor de una mesa a la tenue luz de su vieja lámpara de petróleo, comiendo
las patatas que han cultivado y recolectado. El tema había sido tratado ya por
otros artistas holandeses de la época bajo los títulos de «La comida frugal»
o «Comedores de patatas» ; a Josef Israels le gustaba especialmente este
asunto. El cuadro de Van Gogh carece, sin embargo, de todo sentimentalismo, carácter
anecdótico o comentario social evidente. La pincelada es vigorosa, los colores
sombríos, y la pintura refleja el sincero aprecio que Van Gogh sentía por
estos campesinos. Era consciente de que su forma de vida iba siendo minada por
la industrialización, que acabaña con la existencia sencilla que hasta
entonces el hombre había llevado en contacto directo con la naturaleza.
Van Gogh se sentía, sin embargo, aislado en el campo, lejos de otros artistas,
y por eso se matriculó en una academia de dibujo de Amberes. Pero,
repentinamente, decidió trasladarse a París, y envió a Theo esta nota: «Querido
Theo, no te enfades conmigo por actuar tan precipitadamente... Estaré en el
Louvre a partir del mediodía o antes, si así lo deseas».
En París estaban surgiendo nuevas ideas y movimientos, y esto excitaba la
imaginación de cualquier artista joven. Van Gogh pudo ver la exposición de los
impresionistas, los Salones anuales, la exposición del nuevo Salón Nacional,
una retrospectiva de su artista preferido, Millet, exposiciones de Monet y
Renoir en la galería Petit y obras simbolistas de Gustave Moreau y Odilon
Redon. Frecuentó el estudio del renombrado pintor Ferdinand Cormon, y allí
conoció a Henri de Toulouse-Lautrec. La obra de los colores eran brillantes y
alegres; el tema, libre, aunque predominaran las vistas de París y los
paisajes. Vincent se puso a experimentar en seguida en la práctica las ideas de
los neoimpresionistas, que había conocido a través de Paul Signac. Puntos de
color quebrado empezaron a verse en sus lienzos, y pinceladas nerviosas, como si
se hubieran aplicado con prisa. Esta tendencia fue aumentando.
Van Gogh llegó a París en un momento en que los artistas jóvenes estaban
desarrollando una serie de ideas que iban más allá del impresionismo, y en que
los artistas ya consagrados, como Monet y Renoir, empezaban a explorar estas
nuevas ideas. Vincent se interesó por ellas, pero prefirió seguir una línea más
personal, influido por los grabados japoneses entonces de moda en París. El
cubrimiento de amplias zonas del lienzo con un color puro y la elección de
temas populares hicieron que el artista considerara estos grabados como obras no
puramente decorativas, sino
susceptibles de un análisis más profundo: eran un edén de luz y color.
Las tensiones y luchas existentes en la vida artística parisina de la época
entre las distintas tendencias disgustaron a Van Gogh, que decidió marchar al
sur de Francia a buscar su propio Japón de luz y color. Allí esperaba
encontrar una comunidad de artistas que colaboraran entre sí, como la Escuela
de Barbizon, la de La Haya y los talleres de grabadores japoneses. Al pintor le
atraía el sur, y sentía que había encontrado su Japón: pero también le
recordó a su Holanda natal. Escribió a su hermana que lo que había aprendido
en París no le servía, y en sus cartas a Theo decía que la campiña de
Provenza le recordaba las obras de Ruisdael y Hobbema. En los paisajes pintados
por Van Gogh en esta época aparecen las mismas llanuras inmensas que en los dos
pintores holandeses del siglo XVII; además, se repite el motivo holandés de
los puentes levadizos, que habían sido construidos en Provenza
por ingenieros venidos de los Países Bajos.
En 1888 Vincent convenció a Paul Gauguin de que se reuniera con él en Aries
con el fin de fundar una sociedad de artistas que llevaría el nombre de «Estudio
de los trópicos». Pero los dos artistas tenían distintos puntos de vista
sobre pintura, y esto se tradujo en violentas discusiones que Van Gogh calificó
de «eléctricas». Gauguin queda liberar al arte de su dependencia de la
naturaleza, mientras que el pintor holandés había dedicado su carrera al
estudio naturalista de la realidad que le rodeaba. Había escrito a Émile
Bemard: «Podemos (y los antiguos pintores holandeses ya lo hicieron)...,
podemos pintar un átomo de caos, un caballo, un retrato, manzanas, un paísaje,
a tu abuela...» Él creía que estos temas podían ser transformados, mediante
el color y el sentimiento, en símbolos. Por ejemplo, el jarrón de flores más
sencillo que Van Gogh pintó, Los girasoles, es una bellísima evocación
del sol que se puede considerar única en la historia del arte. Sin embargo,
sigue siendo «un átomo de caos» observado con humildad y amor.
Luego de cortarse la oreja por una discusión con Gaughin, fue encarcelado y
posterior liberación de Vincent; más tarde volvería a ser encarcelado a
petición del pueblo de Aries, y finalmente ingresó voluntariamente en el
hospital psiquiátrico de St. Paul, en St. Remy. La enfermedad de Van Gogh se
caracterizaba por frecuentes ataques, seguidos de períodos de letargo e
inactividad, a su vez seguidos de una completa lucidez y una sorprendente
actividad. Se ha dicho que era esquizofrenia, epilepsia o una tara familiar
hereditaria. El escaso desarrollo de la psiquiatría en esa época dificulta el
conocimiento de su enfermedad, pero es probable que Van Gogh padeciera un tipo
de epilepsia temporal cuyos síntomas a menudo recuerdan los de la
esquizofrenia. Es posible que su «locura» no afectara directamente a su arte;
pero esta experiencia y el miedo a futuros ataques, con la consiguiente depresión,
inevitablemente tuvieron que desequilibrarle.
Van Gogh pintó en St. Remy y se observa un cambio en su estilo: los tonos se
hacen más sombríos y las formas están agitadas, como si tuvieran energía
propia y escaparan al control del artista. Las nubes se retuercen en un cielo
tormentoso y los cipreses suben hacia el cielo como si fueran de fuego. Resulta
significativo que Van Gogh volviera a inspirarse en temas de su primera época y
en artistas como Millet, Rembrandt y Delacroix, cuya obra tradujo en sus cuadros
con su propia paleta. Pidió
a Theo que le enviara dibujos antiguos y volvió a pintar campesinos, cabañas y
paisajes, reunidos bajo el título de «Recuerdos del Norte». También dibujó
de memoria una versión de Los comedores de patatas. Una de sus obras más
importantes de este período es la copia del aguafuerte de Rembrandt La
resurrección de Lázaro. En él, Rembrandt se servía de un rayo de luz
para simbolizar el poder que emana de Cristo. Van Gogh elimina la figura de
Cristo, sustituyéndola por un gran sol amarillo, cuya luz, representada por un
dorado que inunda la pintura, simboliza la fuerza de la vida. Así, transforma a
Rembrandt a través del sol; el norte y el sur se juntan; la religión, el arte
y la naturaleza forman una unidad.
Van Gogh volvió al norte en mayo de 1890. Pasó por París, vio algunas
exposiciones y visitó a su cuñada por primera vez antes de marchar a Auvers.
En este pueblecito de las afueras de París fue tratado por su amigo, el Dr.
Gachet, que era médico, pintor y amigo de los impresionistas. Van Gogh trabajó
mucho en este período, realizando dibujos y pinturas a un ritmo de uno a dos
por día. Sabiendo que se suicidó en julio de ese mismo año, se está tentado
de mirar esta fase de su carrera
con otros ojos, intentando descubir en sus luminosos y enérgicos cuadros
premoniciones y augurios. A Vincent le preocupaba su hermano Theo, que había
sido su único apoyo financiero durante los últimos diez años. La angustia de
la dependencia económica, la sensación de fracaso, el miedo al futuro y a
posibles nuevas crisis, con el consiguiente riesgo de no poder seguir
trabajando, debieron de pesar mucho, comprensiblemente, en su ánimo. En una de
sus últimas canas, Van Gogh se muestra preocupado por la vulnerabilidad de los
artistas frente al mercado artístico. Ciertamente algunas de sus pinturas de
esta época expresan desolación y vacío.
El 27 de julio de 1890 Vicent intentó suicidarse con una pistola: murió de
resultas de las heridas dos días después, en brazos de Theo, a los treinta y
siete años. La tragedia de su muerte ha oscurecido su vida, y su obra a menudo
parece acompañada de una etiqueta invisible que dice: «Esto fue pintado por un
hombre que estaba loco y se suicidó». Van Gogh fue un gran dibujante y un
colorista brillante. Al principio su estilo es vigoroso, con perfiles marcados,
pero se hace más flexible al empezar a dibujar paisajes. En ellos la técnica
es variada, consistiendo en miles de toques diferentes: puntos, manchas de
color, pinceladas sinuosas, etc. La combinación de estos elementos crea una
sensación de energía, movimiento, vibraciones intensas. El período más
conocido de Van Gogh, desde el punto de vista de su pintura, es la época de
Arles (1888-89). En ella combinó sus conocimientos técnicos de las nuevas teorías
sobre el color con el gusto por los grabados japoneses de colores intensos, el
estudio de la obra de Eugéne Delacroix y sus temas preferidos: girasoles,
campesinos y vistas del mar que contempló y observó en el sur. Van Gogh era
muy sensiblq al color, del que se quería servir para expresar algo más que la
mera apariencia de las cosas. Con este fin empleó combinaciones cromáticas
casi simbólicas; por ejemplo, en el retrato de un amigo colocó una cabeza
exageradamente
rubia sobre un fondo de color azul intenso para crear «el misterioso brillo de
una estrella pálida en el infinito».
Queria incorporar a sus cuadros la energia de sus dibujos. Por eso aplicaba al
lienzo colores brillantes con pinceladas nerviosas, creando formas sinuosas,
resplandecientes estrellas y soles rodeados de halos y rayos y cipreses con
ramas como lenguas de fuego
En Arles, se vuelve más personal. Desde su ásilo, según los períodos y los
permisos que obtiene para salir, pinta retratos, auto-retratos, su cuarto, el
jardín del asilo, los campos que ve desde su ventana, eventualmente, el pueblo.
Sus cartas muestran que cuidaba tanto la composición como la selección de los
colores que carga de valor símbolico. El amarillo es su color favorito.
Caracteristicos de su técnica son:
- los contornos que limitan las figuras,
- las pinceladas fuertes, largas y espesas,
- un gusto tal por las lineas curvas que llega a deformar los objetos y
- una carga emocional dificil de negar.
Entre sus obras más importantes figuran:
- "Noche estrellada",
- "La silla vacía",
- "Mi recamara",
- "Los cipreses",
- "El sembrador", y
- "Los girasoles".
La pincelada tiene una importancia capital en la obra de Van Gogh; la utiliza de
maneras distintas, unas veces en forma de lastra, como Courbet, otras en forma
de coma, como los impresionistas. A menudo dibuja con pequeños toques, que lo
distinguen de los otros, para quienes la pincelada no sirve mas que para velar
un dibujo preliminar a la forma. Tanto para los dibujos como para las pinturas,
Van Gogh usa las mismas pinceladas quebradas, los mismos arabescos y el
punteado.
La naturaleza que él pinta vive una vida misteriosa y agitada, los objetos
aparecen impregnados de angustia en un silencio profundo en el cual reina la
tensa expectatia de otra cosa, de aquella "vida negra" que tan a
menudo sueña.
Descubre que la manera de
representar la profundidad y la distancia únicamente con el color puro, sin
recurrir a las formas y a los convencionalismos simbólicos.
Van Gogh realiza algunas descripciones propias de sus cuadros, que las
caracteriza en las siguientes citas:
Sobre la Noche estrellada:
"Aquí agrego un pequeño boceto de una tela cuadrada de 30 cm y el cielo
estrellado pintado la misma noche, con la luz de una lámpara de gas. El cielo
es verde-azulado, el agua es azul intenso, los terrenos son de color malva. La
ciudad es azul y violeta, el gas es amarillo y algunos reflejos de oro rojo se
transforman en bronce verdoso. Sobre la llanura azul-verde del cielo, la Osa
Mayor tiene un centelleo verde y rosa, cuya discreta palidez contrasta con el
oro brusco del gas. Hay dos figuras coloridas de enamorados en primer
plano."
Sobre el Dormitorio de Vincent:
Una carta escrita a Gaughin:
"Hice, para mi uso, un cuadro de 30 cm de largo, de mi dormitorio, con los
muebles que conoces."
"Bien, me divirtió muchisimo hacer este interior sin nada, con una
simplicidad a la Seurat, con tintas comunes pero extendidas groseramente, con
empaste lleno, los muros de un lila pálido, el piso de un rojo quebrado y
descolorido, las sillas y la cama amarillo cromo, los almohadones y la sábana
de un verde limón muy pálido, la manta rojo sangre, el tocador anaranjado, la
palangana azul, la ventana verde. Hubiera querido expresar un reposo absoluto
con estos tonos tan diversos; lo ves, el blanco sólo está en la pequeña nota
dada por el espejo con el marco negro…"
"El color aquí debe crear
la cosa y, al lograr su simplificación, dar un estilo más alto a las cosas;
sugiere el reposo o el sueño en general. En suma, la vista del cuadro debe
descansar la mente o mas bien la imaginación (…), ves que simple es la
concepción. Sombras y sombras proyectadas están anuladas, está coloreado con
tintas comunes y firmes como las telas pintadas".
Puedo observar en estas
minuciosas descripciones una gran agudeza en inteligencia, como se muestra
tambien en otras cartas del pintor. Además, posee una gran riqueza expresiva, y
una forma de descripcion muy interesante y atrapante.
Otro tema con respecto a la vida
de Van Gogh fue la fuerte influencia que tuvo el pintor Gaughin sobre él.
Influyó en su encuentro en Arles; y desde entonces trabajó de manera
diferente.
"Trabajo con frecuencia con la imaginación, y estas telas son siempre
toscas y tienen un aire más artistico que los estudios de la realidad, sobre
todo cuando se trabaja con el mistral". "…Mi amigo Paul
Gaughin…vive ahora conmigo….Me estimula a trabajar, a menudo sólo con la
imaginación"
En el momento en que Van Gogh
pinta sus girasoles, cuando Gaughin retrató al amigo, en el maravilloso retrato
que hizo de el en Arles, demostrando asi, no obstante, las trágicas
incompresiones que estaban surgiendo entre los dos hombres, ser el más
capacitado para comprender a Van Gogh.
Theo le habia pedido a Gaughin que viajara a Arles para pasar una temporada con
Vinvent. Theo que estaba muy preocupado por la salud de su hermano, le ofreció
a Gaughin 150 francos mensuales si se quedaba en Arles junto a Vinvent y le
enviaba un óleo cada treinta días.
Hacia Gaughin, 5 años mayor que el, Vincent experimentaba un sentimiento mezcla
de admiración, repseto y sometimiento, a veces, con algún impulso de rebelión.
Sin embargo, a pesar de la buena
relación que existía entre aquellos, se generaron algunas discusiones, con lo
cual una de ellas, el 23 de diciembre de 1888, culminó con un gesto exasperado
de Van Gogh: se cortó una oreja después de amenazar a su amigo. Enfurecido más
que apenado por todo lo que habia sucedido, Gaughin regresó a Paris.
"Yo no tengo la culpa de que mis cuadros no se vendan.
Pero llegará el día en que la gente se dará cuenta de
que tienen más valor de lo que cuestan las pinturas."
Vincent van Gogh
Paul Gaughin (1848-1903)
El pintor francés Paul Gauguin fue también escultor, ceramista y grabador.
Nació en París; su madre era Aline-Marie Chagal, hija de la activista política
Flora Tristan (1803-44) y del grabador André Chagal. Los padres de Gauguin
decidieron
emigrar al Perú en 1851, abandonando la Francia de Luis Napoleón: su padre,
Clovis Gauguin, periodista liberal, murió en el viaje. En Perú, los parientes
de la madre, ricos e influyentes, proporcionaron un paraíso tropical al pequeño
Paul, que lo añoraría toda su vida. Tenía seis años cuandosu madre volvió
con él a Francia.
Gauguin abandonó el colegio a los diecisiete años; fue marino mercante de 1865
a 1867, y sirvió a la marina francesa de 1868 a 1871. Al morir su madre (a los
cuarenta y un años) en 1868, un rico banquero, Gustave Arosa, se convirtió en
su protector legal. Gracias a él, Gauguin entró en una oficina de agentes de
Bolsa en 1871. Dos años después se casó con Mette Sophie . Gad, una
institutriz danesa a la que conoció a través de Arosa; en 1874 nació el
primero de sus cinco hijos.
Hacía poco que se había casado cuando Gauguin se convirtió en pintor
aficionado; en el mundo de la pintura también lo introdujo Arosa, quien le
impulsó a asistir a clases noctumas. Expuso en el Salón de 1876, y por esa época
conoció a Pissarro. En 1879 expuso con los impresionistas y contribuyó
regularmente en las últimas cuatro exposiciones del grupo, realizadas entre
1880 y 1886.
El gozar de una posición económica moderadamente desahogada, empezó a
coleccionar cuadros de Manet, Monet, Renoir y Degas, comprando una o dos obras
de cada uno. Pero sus pintores favoritos eran Cézanne y Pissarro. Las primeras
pinturas de Gauguin presentan fuertes influencias de estos dos pintores y de
Degas. En 1883 dejó su trabajo para dedicarse exclusivamente a la pintura. Al año
siguiente
se trasladó a Rouen, y de aquí pasó a Copenhague; pero no consiguió
encontrar clientes en estas dos ciudades y, humillado por sus parientes daneses,
regresó a París en 1885. Alejado de su familia y ahogado por la miseria y las
deudas, enfermo y nostálgico del paraíso tropical de su infancia, a partir de
1886 Gauguin vivió entre la esperanza y la desesperación.
Su odisea le llevó a Bretaña, Provenza, las Indias occidentales y, por último,
a Oceanía. Entre 1886 y 1891 estuvo en Pont Aven y Le Pouldu (Bretaña), con
paréntesis en Panamá y Martinica en 1887, dos meses pasados con Van Gogh en
Arles (octubre- diciembre de 1888) y frecuentes estancias en París. Sus obras
bretonas siguen reflejando las lecciones aprendidas de Pissarro y Cézanne. Pero
su naturaleza infatigable y curiosa le llevó a buscar nuevos medios de expresión
pictórica. Durante estos años se entusiasmó con los grabados japoneses y el
arte de Java e Indonesia que vio en la Feria Mundial de París de 1889. Su arte
se refrescó al entrar en contacto con los poetas simbolistas Mallarmé, Morice
y Moréas, y tomó impulsos simbolistas y religiosos de dos jóvenes amigos,
Bemard y Aurier. Dos holandeses le ayudaron financieramente, el marchante Theo
van Gogh y el artista Meyer de Haan.
Gauguin nunca fue un artista prolífico: en total, su obra está compuesta por
poco más de 600 cuadros y pasteles. Tampoco su evolución fue lineal: de
repente podía avanzar por un terreno estilístico aún inexplorado para
retirarse en cualquier momento. Sus paisajes, naturalezas muertas y retratos no
tienen un simbolismo deliberado. Su utilización del color es, a menudo,
arbitraria; su línea, simplificada y abrupta. Palabras como «sintetismo» y «cloissonisme»
describen su arte en esta época: más tarde sería postimpresionista. Comparte
con los impresionistas el gusto por los colores puros pero muy pronto desarrolla
su propio estilo. Enmarca las formas en contornos oscuros; en vez de pinceladas
pequeñas, usa amplias manchas de colores sorprendentes: rojos con anaranjados,
azules con verdes... descarta el volumen y la perspectiva. Las escenas que pinta
sugieren simbolismo, mas éste queda bastante hermético.
Una vez Gauguin dijo de sus cuadros bretones: «Amo Bretaña. La considero
salvaje y primitiva. Cuando mis zuecos pisan su suelo de granito, oigo la fuerte
y vibrante nota que estoy buscando en mis cuadros.» El significado principal de
su viaje a bretaña, era, sobre todo, la afirmación de la propia necesidad de
independencia, la rotura con el orden burgués, el deseo de volver a hallar, en
un ambiente simple y natural, las verdades elementales, gracias a las cuales el
ertista podría manifestar lo que siente y volver a encontrar la forma de
expresión más acorde con él.
Entre los cuadros importantes de este período cabe citar Visión tras el
sermón o Jacob luchando con el ángel, Cristo amarillo, Cristo
en el huerto de los Olivos y Pérdida de la virginidad . Gauguin y su
amigo Meyer de Haan colaboraron en la decoración del gran comedor de un
albergue bretón con un estilo vanguardista, no naturalista.
Las cerámicas de Gauguin y sus esculturas, especialmente el relieve en madera
titulado Enamórate y serás feliz (1889; Museum of Fine Arts, Boston), son un
ejemplo de su tendencia simbolista. A menudo teorizó sobre arte en cartas
escritas
a sus amigos, y en artículos y manuscritos ilustrados.
La búsqueda, por parte de Gauguin, de un paraíso tropical le llevó a
organizar una subasta de sus obras en París, en 1891. En junio de ese mismo año
se encontraba en Tahití, donde permaneció hasta el mes de agosto de 1893. No
encontró allí un paraíso o un arte primitivo, ni tampoco unos cultos autóctonos.
Por tanto, tuvo que crear sus propios mitos, su propia serie de alegorías,
alternadas con paisajes, naturalezas muertas y retratos. Se llevó a Oceanía
fotos de obras de arte griego, romano y egipcio, de cuadros de los pintores
franceses del siglo XIX (Delacroix, Degas, Puvis de Chavannes) y de los relieves
budistas del templo de Borobudur, en Java.
Un estudio de la sociedad tahitiana publicado en 1837 constituyó la base de su
manuscrito ilustrado, Antiguo Culto maorí. A partir de esta obra compuso el
relato semiautobiográfico y semiimaginario de su primer viaje a Tahití, Noa
Noa (Fragancia).
Para ilustrarlo realizó varios grabados en madera que han sido fundamentales en
la historia de dicha técnica. En noviembre de 1893 se expusieron en París las
obras pintadas por Gauguin en Tahití, impresionando a los críticos por sus
brillantes colores planos, sus exóticos temas, sus títulos esotéricos (a
menudo en idioma tahitiano) y su simbolismo. Cuenta que hizo un recorrido de la
isla acompañado por una mestiza que hablaba francés, Titi. Finalmente se
instaló en Mataiea, a 45 kilómetros de Papeete. Titi pidió quedarse con él,
pero Gaughin la encontraba demasiado "civilizada" para sus
aspiraciones del primitivismo. En la costa oriental de la Isla conoció a una
familia indigena que le ofreció como vahiné (mujer) a Teha´amana, una niña
de trece años. La adolescente lo intodujo en las costumbres y creencias de su
pueblo.
Narra Gaughin: " Un dia
tuve que ir a Papeete. Habia prometido regresar la misma noche, pero el coche
que tomé me dejó a mitad de camino; debí hacer el resto del trayecto a pie.
Llegue a casa a la madrugada (…) Inmóvil, desnuda, acostada sobre el vientre,
los ojos desmesuradamente abiertos por el miedo. Teha´amana me miraba y parecia
no reconocerme. (…) Los terrones de ella me contagiaban, me parecía que una
luminosidad fosforecente emanaba de sus ojos de mirada fija…" Asi es como
la retrata en Los espíritus de la muerte velan.
La primera estada de Gaughin
en Tahití tuvo momentos muy dramáticos. Enfermo (escupía un cuarto litro de
sangre por dia), debió se internado en el hospital de allí. Lo abandonó por
falta de dinero. Si bien trabajaba sin descanso, sus cuadros no encontraban
comprador.
Por último, Gauguin regresó a Bretaña en 1894; desgraciadamente se dislocó
un tobillo, y luego -tras una nueva subasta de sus obra- volvió a Tahití
(junio de 1895). Trabajó a un ritmo más lento durante su segunda estancia allí,
pintando sólo 100 cuadros entre 1885 y 1903, frente a los 90 ejecutados entre
1891 y 1893. Al regresar qquizo conseguir nuevamente a Teha´amana. Pero, esta
asustada de la eczema que volvía loco a Gaughin, lo abandonó. A comienzos de
1896, Paul tomó como vahiné a Pahura, una joven de 14 años. Ahora sus cuadros
tienen una organización espacial más complicada, aunque el color y la atmósfera
suelen ser más sombríos que en obras anteriores. Por dimensiones y estilo
parecen más bien murales. Las privaciones y las enfermedades siguieron minando
la salud del artista. El año 1897 fue desastroso para él, culminando con la
noticia de la muerte de su hija favorita, Aline, y la ruptura final con Mette.
Totalmente desesperado, pintó su obra más grande, más ambiciosa y más filosófica:
¿De dónde venimosl? ¿Qué somos? ¿A dónde vamos?. Sobre este cuadro
escribió Gauguin: "Mi sueño es intangible, no es una alegoría. Citando a
Mallarmé: es un poema musical que no necesita libreto". Acabada la obra,
cometió sin éxito u intento de suicidio. Pintó poco durante sus últimos años
en Tahití (y nada en 1900). Pero en 1901 se traslado a las Islas Marquesas y,
algo mas animado, pintó varios lienzos importantes en sus dos últimos años de
vida. Siguió esculpiendo, y en enero de 1903 terminó una obra autobiográfica,
Adelante y Atrás. Despues de su muerte una gran exposición
retrospectiva , celebrada con ocasión del Salon de Otoño de 1905, grantizó su
influencia en el arte del siglo XX.
Bibliografía
"Enciclopedia Autodidáctica Océano", Tomo VII, Editorial Océano,
Barcelona, España
"Historia Universal del Arte", Tomo 6 y 10, Editorial Sarpe,
Madrid, España, 1984
http://www.tam.itesm.mx/~jdorante/art/impresionismo.html
"Galeria nacional de Praga" El mundo de los Museos, editorial
Codex, S.A., Madrid, 1966.
"Arte y percepción visual", Rudolf Arnheim, Editorial
Universitaria de Buenos Aires, Argentina, 1972
Colección "Los impresionistas", Tomos 1, 2, 3, 4, 5, 6, 13, 14,
15, 16, 17, 18, Editorial Viscontea, Buenos Aires, 1971.
"Van Gogh" , Jean Laymarie, El libro de Arte del Bolsillo,
Editorial Timun Mas S.A., Barcelona, 1957.
"Gaughin", John Rewald, publicada por Harry Abrams, Inc, asociado
con Pocket books, inc, New York., USA, 1945.
Trabajo enviado por:
Lisa Wantz
lisa_violeta@hotmail.com
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Código ISPN de la Publicación EpylkyyuyFTBKdXuGJ
Publicado Friday 7 de November de 2003
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