Monografias | Cultivo de Sorgo GraníferoCultivo de Sorgo GraníferoResumen: Sorgo Granifero - Origen histórico del sorgo. Grupos de sorgos graníferos. Tecnología del Cultivo: Cultivares. Sistema de Labranza y Preparación de la cama de Siembra. Enfermedades y Plagas – Enfermedad del Sorgo. Uso del Sorgo Granífero para la Alimentación de Ganado. Producción Nacional de Cereales en toneladas. El Sorgo Granífero como Antecesor de los Cultivos en Siembra Directa.(V) INDICE Introducción Sorgo
Granifero - Origen histórico del sorgo Adaptación Grupos
de sorgos graníferos El
sorgo en la Argentina Tecnología
del Cultivo: Cultivares Cultivares
y Rendimientos Promedios Rotaciones Condiciones
Ambientales Requeridas Para el Sorgo: El
Sorgo y el Requerimiento de Suelo: Fertilidad
del Suelo Macronutrientes: Micronutrientes: Fertilización Algunas
Características de los Macronutrientes Primarios Nitrógeno Fósforo Potasio Arrancadores Sistema
de Labranza y Preparación de la cama de Siembra Sistema
de Siembra La
siembra Convencional Siembra
Directa Con Labranza Reducida Siembra
Directa en Labranza Cero Epocas
mas Apropiadas para la Siembra Densidad
de Siembra y Distancia entre Líneas Enfermedades
y Plagas – Enfermedad del Sorgo Enfermedades
de mayor importancia – Las podredumbres causantes del Vuelco Enfermedades
del Grano Mildiu
del Sorgo Mosaico
Enanizante del Maíz y Sorgo Estría
Roja Ergot
del Sorgo Enfermedades
de menor Importancia Control
de las Plagas – Insectos del Suelo Insectos
del Suelo más Comunes Insecticidas
de Presiembra Insectos
del Cultivo y su Control Mosquita
del Sorgo Barrenador
del Tallo Control
de Malezas Control
Químico de Malezas Anuales Herbicidas
de Preemergencia Control
Químico en Postemergencia Herbicidas
de Postemergencia Control
Químico de Malezas Perennes Producción
y Usos – Destino Desactivación
del Tanino Uso
del Sorgo Granífero para la Alimentación de Ganado Silo
de Grano Húmedo Uso
de Desecantes Químicos Cosechadoras
– Equipamientos Almacenamiento
del Sorgo Area
Sembrada y Producción Evolución
de la superficie Sembrada con Sorgo Granífero Zonas
Agroecológicas Sorgo
en la Provincia Producción
de Cereales de la Provincia de Santa Fe ... Producción
Nacional de Cereales en toneladas ... Comercialización Desactivación
del Tanino El
Sorgo Granífero como Antecesor de los Cultivos en Siembra Directa ... ¿Cómo
Generar esta Cobertura? ¿Por
qué el Sorgo Granífero como Cobertura? Conclusión Bibliografía ANEXOS Heladas
agrometeorológicas a 0,50 m de altura sin abrigo Heladas
agrometeorológicas a 1,50 m de altura con abrigo Temperaturas
medias mensuales y anuales Temperaturas:
Mímimas, Medias y Máximas – Gráfico Precipitaciones
mensuales y anuales – período 1960 – 1998 Precipitaciones
mensuales y anuales – período 1960 – 1998 – Gráfico Gráfico
de heliofanía efectiva Velocidad
media anual del viento Temperaturas
mínimas absolutas a 0.50 m sin Abrigo SORGO
– Precios en u$s/tonelada – Dársena Buenos Aires – 1983 a Jun/98 - Gráfico Area
sembrada y producción – Gráfico de la producción SORGO
– Precio en U$s Libres por Tonelada Dársena Buenos Aires Tabla
de Merma por Secado para Sorgo Granifero Planilla
– Control Trilla de Campo Planilla
– Control de entrega a Industria BIBLIOGRAFÍA Para
la realización del presente trabajo se recopiló información de los siguiente
libros: Trabajo Práctico sobre SORGO ORIGEN
HISTÓRICO DEL SORGO: Los
primeros informes muestran que el sorgo existió en India en el siglo I d. C.
Esculturas que lo describen se hallaron en ruinas asirias de 700 años a. C. Sin
embargo, el sorgo quizás sea originario de África Central -Etiopía o Sudán-,
pues es allí donde se encuentra la mayor diversidad de tipos. Esta diversidad
disminuye hacia el norte de África y Asia. Existen sin embargo, ciertas
evidencias de que surgió en forma independiente tanto en África como en la
India. Los
tipos salvajes encontrados en África Central y del Este no son aconsejables
para usar en la agricultura actual, pero los fitogenetistas continúan buscándolos
para crear nuevos germoplasmas, con el objeto de incorporar características
deseables dentro de las líneas genéticas actuales. El
sorgo como cultivo doméstico llegó a Europa aproximadamente hacia el año 60
d. C. pero nunca se extendió mucho en este continente. No se sabe cuándo se
introdujo la planta por primera vez en América. Las primeras semillas
probablemente se llevaron al hemisferio Occidental en barcos de esclavos
procedentes de África. Los
primeros sorgos dejaban mucho que desear como cultivo granífero. Eran muy altos
y, por lo tanto, susceptibles al vuelco y difíciles de cosechar. Además
maduraban muy tardíamente. Los tipos Kafir y Milo fueron seleccionados como
productores de granos por los primeros colonos en las grandes planicies debido a
que su tolerancia a la sequía es mayor que la de¡ maíz. Con el advenimiento
de las máquinas cosechadoras se hicieron selecciones a partir de los materiales
originales, obteniendo tipos más precoces y algo más bajos. Sin embargo, fue
la combinación de "tipos" de sorgo granífero, iniciada por John B.
Seiglinger de Oklahoma, lo que hizo posible cultivarlos utilizando la cosecha
mecanizada. El
desarrollo posterior de los tipos precoces, así como de variedades resistentes
a enfermedades e insectos, junto con el mejoramiento de otras prácticas de
producción, estableció firmemente el sorgo granífero como un importante
cultivo. Pero
el proceso más trascendental, sin embargo, aún no había llegado. Como
resultado de las investigaciones de Quinby y Stephens de Texas, los híbridos se
hicieron realidad hacia 1950 y actualmente los rendimientos alcanzan a más de
13.440 kg/ha en los sorgos graníferos híbridos.
Los
sorgos graníferos se cultivan generalmente en áreas demasiado secas o cálidas
para la producción exitosa de maíz. Se originaron en los trópicos, pero ahora
están adaptados a Zonas Norte y Sur, tan alejadas como las latitudes de 45
grados. Se
los cultiva extensivamente en África, India, Manchuria, Argentina y EE.UU.
Algunos sorgos también crecen en otras partes de Asia, Europa, América Central
y del Sur. Están adaptados a los climas más áridos debido a: Además
de su tendencia a reanudar el crecimiento cuando se alivia del stress hídrico,
la planta de sorgo produce también nuevas cañas cuando se rompe la humedad si
la sequía no fue prolongada. Los
sorgos graníferos tienen granos relativamente grandes que se separan fácilmente
de las glumas. El tallo no es dulce. Los colores de los granos son blanco,
amarillentos, rojos o rosa, pero entre los Kaoliangs y en los antipájaros
predomina el color castaño, con pericarpio y testa coloreados, lo que
indica presencia de tanino. GRUPOS
DE SORGOS GRANÍFEROS: Existen
variedades consideradas clásicas, que pueden englobarse en unas series típicas
de las diversas zonas del mundo en donde se ha cultivado el sorgo desde hace
varios milenios. 1
– Kafir: Originario
de África Tropical desde donde se ha extendido por todo el mundo. Se
caracteriza por poseer buena exerción de la panoja (compacta), por ser buen
forrajero (plantas de 1,3 a 2,7 m de alto, tallo fuerte y de 12 a 15 hojas verde
oscuro) y por su resistencia a la sequía. 2-
Kaoliang: Constituye
uno de los cultivos más antiguos de China. Está adaptado a zonas más frías.
Posee poca exerción de la panoja, es poco macollador, con 7 a 10 hojas verde
oscuro y cortas. El grano tiene tanino que le confiere un color castaño y
propiedades antipájaro. 3
– Shallu: Procede
de la India. También del tipo antipájaro pero en este caso debido a la gran
flexibilidad de sus panojas. Es un sorgo de abundante macollaje, con 7 a 10
hojas verde claro, panojas erectas cónicas y muy laxas. El grano es pequeño, vítreo,
duro, de color blanco amarillento. Este
grupo predomina en la Argentina, aunque tiene problemas de vuelco y mildew. 4
– Durra: Esta
variedad está intensamente cultivada en el norte de África, sudoeste de Asia y
en la India. Antipájaro por poseer panoja compacta y dura. Es un sorgo
susceptible a la sequía. Tiene raquis, glumas y ramas de la panoja pubescentes,
hojas oscuras y exerción de la panoja pobre. Hay dos tipos de Durras: 5
– Feterita: Procede
de Sudán, su característica principal es la precocidad. Es intermedio entre
Durra y Milo; tiene 8-9 hojas verde claro y buena exerción de panoja, la que es
compacta y puntiaguda en el ápice. El grano, es color blanco tiza con testa
marrón. 6
– Milo: Originario
de África, es una variedad importante pues ha sido base de numerosas
hibridaciones; es macollador, tiene 8-10 hojas verde oscuro con nervadura
blanca, panoja oval, corta y compacta, con exerción pobre. El grano es blanco,
amarillento o marrón y tiene embrión grande. 7
– Hegary: Da
origen a los sorgos sensibles al fotoperíodo. Es resistente a sequía por
detención del crecimiento. Tiene abundante macollaje, forraje y tallos jugosos,
lo que lo hace muy apto para pastoreo. La panoja es elíptica, semicompacta con
aspecto de ramillete y el grano es blanco-azulado. Las
diversas variedades de sorgo, antes descriptas, fueron cultivadas con sus métodos
tradicionales en sus países de origen, y pueden sistematizarse en dos grandes
grupos, el de los sorgos chinos, que comprendían al tipo Kaoliang y el de los
africanos y de Sudasia, correspondientes a zonas más cálidas que la variedad
anterior y que comprende a las variedades Durra, Kafir, Milo, Hegary y Feterita. Los
grupos Hegary y Kafir tienen dormancia, o sea que no florecen hasta que existan
condiciones apropiadas de humedad, siendo resistentes a la sequía. En cambio
hay otros grupos que mediante su precocidad eluden a la sequía, como el Milo. EL
SORGO EN ARGENTINA: Si
bien el sorgo continúa siendo el principal cereal de importancia en muchas
partes del mundo por su resistencia a sequía y altas temperaturas. En nuestro
país la importancia del sorgo como parte integrante de un sistema de producción
radica en la utilización como grano y forraje para alimento animal y como parte
esencial de un sistema de rotaciones para mantener la productividad y
estabilidad estructural del suelo. Su inicio data desde 1950, expandiéndose rápidamente
hasta 1970, estableciéndose en las 2.500.000 hectáreas sembradas. El
desarrollo de nuevos híbridos de sorgo, con mayor potencial de rendimiento ha
sido un proceso continuo estimándose un incremento anual de la producción de
aproximadamente 93 kg/ha. Sin
embargo, el potencial de rendimiento de los nuevos híbridos, cercanos a los
10.000 kg/ha, no se ve reflejado en los rendimientos promedios obtenidos en los
últimos años en las distintas regiones sorgueras del país, debido a problemas
relacionados con el manejo del cultivo. Suelen darse condiciones de deficiencias
hídricas en regiones semiáridas donde cultivos con mayor demanda de exigencias
de humedad, como maíz y soja, sufren las mayores consecuencias, mientras que el
sorgo, más adaptado al stress hídrico, produce con rentabilidad. Estas
condiciones climáticas se presentaron en muchas regiones cerealeras del mundo,
provocando una escasez de granos forrajeros a nivel mundial. La reducción de
los stock de reservas de grano y la mayor demanda de los emergentes mercados asiáticos
llevaron los precios internacionales a nivel de récord histórico. Estas
circunstancias hicieron que el sorgo, que fue un cultivo de gran importancia en
el país, vuelva a tener actualidad trayendo en consecuencia una gran demanda de
semilla para la siembra y necesidad de información sobre tecnología de su
cultivo. EL
SORGO Y EL REQUERIMIENTO DE SUELOS: En
general los suelos de la región pampeana con aptitud agrícola se adaptan al
cultivo del sorgo, dándose los mayores rendimientos en suelos profundos, sin
exceso de sales, con buen drenaje, sin capas endurecidas, de buena fertilidad y
de pH entre 6,2 y 7,8.
ROTACIONES: Los
principales beneficios de la inclusión del sorgo en las rotaciones de cultivos
son resultantes de la alta cantidad de rastrojo que deja y su lenta descomposición
(relación carbono/nitrógeno). Esto permite por un lado contribuir al contenido
de materia orgánica del suelo y por otra, mediante labranza conservacionista,
es decir manteniendo rastrojos en superficie, disminuir las pérdidas de agua
del suelo por evaporación mejorando la infiltración del agua de lluvia. En
la Región pampeana se han registrado incrementos promedios del 20 al 30% en los
rendimientos de soja cuando se hace rotación con sorgo, respecto al monocultivo
de soja. El
consumo de Nitrógeno del cultivo y la temporaria inmovilización del mismo
provocada por el aporte de rastrojo, pierde toda importancia si en la rotación
suceden al sorgo especies leguminosas como soja o maní. Si después de sorgo se
siembran especies no leguminosas como trigo, maíz o girasol entre otras, deben
ser adecuadamente fertilizadas En
la rotación conviene que el sorgo se ubique preferentemente después de
especies leguminosas para reducir el uso de fertilizantes nitrogenados. Por
ello, pasturas basándose en alfalfa o cultivos como maní o soja son excelentes
antecesores. Ventajas del
Sorgo en la Conservación de los Suelos Aporte de Materia
Orgánica Eficiencia en el uso
y conservación del agua Aumento de
Rendimientos Mejora las
condiciones físicas y químicas Disminuye los
riesgos de la erosión Favorece a otros
cultivos en las rotaciones Si
bien, según zonas y sistemas de producción, las posibles secuencias son
muchas, algunos ejemplos recomendados son: -
Sorgo - Soja -
Sorgo - Soja - Maíz - Maní -
Trigo/Soja 2da. - Sorgo - Soja 1ra -
Pastura - Sorgo - Soja - Maíz - Soja SISTEMA
DE LABRANZA Y PREPARACIÓN DE LA CAMA DE SIEMBRA: Preparación del
Suelo Sistemas de
Labranzas Convencional Conservacionista Ventajas Ventajas Es más fácil. El
suelo Alcanza la temperatura de siembra más rápidamente. Mayor fertilidad
actual. Mayor control mecánico de malezas. Simplifica el control
de los insectos del suelo. Aumenta
la materia orgánica del suelo. Previene la erosión por el viento o el
agua. No se forma piso de arado. Mejora la retención e infiltración de
agua. Disminuye la pérdida del agua por evaporación. Menor costo de
potencia por hectárea. Inconvenientes Inconvenientes El
suelo desnudo queda expuesto a la erosión. Se forma piso de arado. Puede
encostrarse por lluvias después de la siembra, dificultando la
emergencia. Mayor requerimiento de potencia por hectárea. Prevalencia de
malezas anuales. Requiere una
planificación más precisa. Completa la aplicación
de herbicidas e insecticidas al suelo. Prevalencia de malezas
peremnes. El
objetivo de una buena cama de siembra es el proveer de un ambiente óptimo para
la germinación y establecimiento de las plántulas. Deben
evitarse las capas endurecidas o pisos de arados a fin de asegurarse un buen
arraigamiento, indispensable para una buena implantación del cultivo,
facilitando el anclaje de la planta y una mayor absorción de nutrientes y agua. Es
muy importante que la semilla sea ubicada en un suelo uniforme, firme y húmedo
y cubierta luego por tierra mullida y libre de malezas. La
preparación de la cama de siembra se puede hacer tanto mediante labranza
convencional, como labranza reducida en todas las alternativas o en siembra
directa. En
la labranza convencional se utiliza como principal herramienta el arado
de rejas o de discos, seguido por labores para refinar el suelo sin rastrojo en
la superficie. El
uso continuo de este sistema produce un deterioro de las condiciones físicas
del suelo, predisponiéndolo a la erosión y pérdida del agua, por lo que no es
recomendable. Por ello, está siendo sustituido por sistemas conservacionistas
de labranza. La
labranza reducida bajo cubierta se caracteriza por el uso de implementos
que mantienen en superficie la mayor cantidad de rastrojo posible. La labor
principal se realiza generalmente con cincel, y para las labores complementarias
se emplean cultivador de campo y/o rastra de discos doble acción. En
el sistema de labranza cero o siembra directa no se realizan labores
previas a la siembra, efectuándose sólo control químico de las malezas a través
de una aplicación de glifosato u otros herbicidas similares. Se
requieren sembradoras para siembra directa o adaptadas para esta labor, con
doble disco abresurco. Pueden darse varias situaciones, siendo la más común: Este
sistema de doble cultivo anual presentará una mayor deficiencia de N, por la
falta de mineralización de los residuos, lo que implicaría mayor necesidad de
fertilización, previo análisis del suelo. Está
demostrado que en los sistemas de labranza que dejan una cubierta de rastrojo en
superficie, los rendimientos aumentan y son más estables en el tiempo, siempre
que se haga un eficiente control de malezas y una adecuada fertilización. Cualquiera
sea el sistema de siembra adoptado, se debe tener en cuenta, que la semilla de
sorgo es relativamente pequeña y con menos reservas, respecto a otros granos
como soja o maíz, por lo que se la debe colocar en suelo húmedo y en directo
contacto con el mismo, ya que de una rápida germinación y emergencia, depende
en gran parte el éxito del cultivo. CONDICIONES
AMBIENTALES REQUERIDAS PARA EL CULTIVO DEL SORGO: El
sorgo tolera mejor la sequía y el exceso de humedad en el suelo que la mayoría
de los cereales y crece bien bajo una amplia gama de condiciones en el suelo. Responde
favorablemente a la irrigación, lográndose excelentes resultados bajo riego.
Requiere un mínimo de 250 mm durante su ciclo para llegar a producir grano y
pueden obtenerse buenos rendimientos con 350 mm, Pero, para lograr altas
producciones, el requerimiento de agua varía entre 450 y 600 mm, dependiendo
del ciclo del híbrido elegido y las condiciones ambientales. Las
mayores exigencias en agua comienzan unos 30 días después de la emergencia y
continúan hasta el llenado de los granos, siendo las etapas más críticas las
de panojamiento y floración, puesto que deficiencias hídricas en estos
momentos producen importantes mermas en los rendimientos. Los
mayores rendimientos se lograrán cuando el uso de agua esté disponible durante
toda la estación de cultivo. A
pesar de que el sorgo tiene la capacidad de permanecer latente durante la sequía,
para volver luego crecer en períodos favorables, las situaciones de stress
modifican su comportamiento: el inicial conduce generalmente a una prolongación
del ciclo de cultivo, mientras que el stress tardío acelera la madurez. La
siembra debe coincidir con el inicio de las lluvias de primavera para que el
sistema radicular se desarrolle y establezca bien antes de que se inicien los
períodos secos estacionales. Es
fundamental que el suelo tenga una adecuada humedad a la siembra para lograr una
emergencia rápida y uniforme y una buena implantación del cultivo. Por
ser una especie de origen tropical, el sorgo requiere temperaturas altas para su
desarrollo normal, siendo por lo tanto más sensible a las bajas temperaturas
que otros cultivos. Para
una buena germinación, el suelo, a 5 cm de profundidad, debe tener una
temperatura no inferior a los 18 °C., durante tres o más días, estas
condiciones se dan salvo años excepcionales, en la segunda quincena de
setiembre en las provincias del norte argentino (Tucumán, Chaco, Santiago del
Estero, Norte de Santa Fe y Corrientes), en la segunda quincena de octubre o
primera de noviembre en la región centro (Córdoba, Centro y sur de Santa Fe,
Entre Ríos, Norte de Buenos Aires y Sur de San Luis) y partir de la primera
quincena de noviembre en la región sur (La Pampa, Centro sur de Buenos Aires y
Sur de San Luis), entre 15 y 16 °C. tendría una emergencia lenta y
desuniforme, con plántulas débiles y rojizas. En
los sistemas de siembra directa la temperatura del suelo tiende a ser menor
debido a los residuos de rastrojos en superficie, lo cual debe ser tenido en
cuenta tanto en la siembra como en la fertilización, especialmente de N. A su
vez la mayor cantidad de rastrojo en superficie favorece el refugio de insectos
del suelo que afectan al sorgo durante sus estadíos de germinación y plántula,
siendo necesario su control químico. También
es importante considerar la probabilidad de heladas. Las heladas tardías pueden
enfriar el suelo, produciendo malas emergencias o matando las plántulas
emergidas. Las heladas tempranas pueden tomar a los sorgos tardíos en estado de
grano lechoso, produciendo la muerte permanente de la planta y por ende, granos
chuzos y livianos. Durante
la floración requiere una mínima de 16 °C, pues por debajo de ese nivel se
puede producir esterilidad de las espiguillas y afectar la viabilidad del grano
de polen. Temperaturas muy altas durante los días posteriores a la floración
reducen el peso final de los granos. FERTILIDAD
DEL SUELO: El
rendimiento del sorgo es severamente reducido por la baja fertilidad de los
suelos, así como también por problemas en su condición física. Las
condiciones de humedad y aireación son importantes en ese sentido, como sus
características químicas. La
mayoría de los nutrientes están accesibles a un pH entre 6,0 y 7,0 aunque no
es éste el único factor que influencia su disponibilidad, particularmente en
el caso del nitrógeno (N), donde es afectado por el nivel de acción microbiana
del suelo. MACRONUTRIENTES: Los
macronutrientes llamados primarios son el Nitrógeno, Fósforo y Potasio. Las
principales deficiencias que puede presentarse en los suelos de la mayoría de
las regiones sorgueras argentinas son las relacionadas con el Nitrógeno y el Fósforo.
La deficiencia de Nitrógeno durante el período que va desde 30 días después
de la emergencia hasta la floración, puede causar del 16 al 30% de aborto de
flores en la panoja. En cambio, si se presenta después de la floración, el
grano tendrá un menor contenido de proteína. Por
otra parte, en suelos deficientes en Nitrógeno las plantas desarrollan un
sistema radicular más pobre. Los
macronutrientes denominados secundarios son el Calcio, el Magnesio y el Azufre. MICRONUTRIENTES: Son:
el Boro, Molibdeno, Cloro, Cobre, Hierro, Manganeso y Zinc. Su disponibilidad y
aún sus deficiencias suelen estar asociadas al pH y contenido de materia orgánica
del suelo. El
más importante de los micronutrientes, para el sorgo, es el hierro. Su
deficiencia produce clorosis (amarillamiento). Las mayores carencias de este
elemento se observan en suelos con altos contenidos de carbonatos de Ca y con
alta proporción de sodio. Es muy importante un balance adecuado de nutrientes,
ya que la deficiencia de unos o varios de ellos puede afectar la respuesta de
otros. Por ejemplo una deficiencia de P no corregida limitaría la respuesta a
la fertilización nitrogenada. NUTRIENTE FUNCION Nitrógeno
(N) Formación
de la clorofila, proteínas, vitaminas y fuentes de energía: buen
desarrollo del sistema radicular Fósforo
(P) Crecimiento
de la planta; desarrollo de raíces; rendimiento de granos. Potasio
(K) Crecimiento
inicial de la planta; formación de hojas grandes; formación de tallos y
sistemas radiculares fuertes. FERTILIZACIÓN: La
disponibilidad de nutrientes para el cultivo depende de distintos factores entre
los que se incluyen tipos de suelo, rotaciones, cultivo antecesor, sistemas de
labranza y condiciones ambientales. Es
necesario evaluar, o hacer evaluar por un profesional competente, la calidad del
suelo tanto en su aspecto químico como físico. Esto
incluye, fundamentalmente, la dotación de nitrógeno (N), de fósforo (P) y,
según la zona de que se trate, de potasio (K). Los elementos menores están, en
la generalidad de los casos, presentes en cantidades suficientes para el cultivo
del sorgo pero, de tener algún indicio previo de alguna carencia en la zona, es
conveniente tenerlos en cuenta en el análisis. El laboratorio que haga el análisis
o el profesional que lo interprete dará las recomendaciones exactas de los
elementos a agregar y sus dosis. Una
buena cosecha de sorgo extrae del suelo, entre grano y rastrojo, una
considerable cantidad de nutrientes, tal como se ejemplifica para los
macronutrientes en el cuadro siguiente: Nutriente extraído Cantidad extraída Grano de Sorgo
producido Nitrógeno
(N) 153 kg./ha Fósforo
(P2O5) 66 kg/ha 6.000 kg/ha Potasio
(K2O) 213 kg/ha Pueden
aplicarse fertilizantes de un solo elemento o en mezclas de varios. Su elección
dependerá de los resultados del análisis del suelo, que debe ser hecho e
interpretado por un profesional, de los objetivos de rendimiento, la relación
fertilizante-rendimiento-ganancia neta y de su disponibilidad en el mercado. Al
fertilizar, debe cuidarse que los fertilizantes no se coloquen en contacto
directo con la semilla, especialmente los más solubles, para evitar daños a la
plántula por fitotoxicidad. ALGUNAS
CARACTERÍSTICAS DE LOS MACRONUTRIENTES PRIMARIOS: Nutriente Solubilidad Momento ideal de
aplicación Nitrógeno Alta Dosis baja: en la
siembra y hasta 5-6 hojas. Dosis alta: ½ en la
siembra y ½ a las 5-6 hojas. Fósforo Baja En la Siembra Potasio Baja En la Siembra NITRÓGENO: El
nitrógeno es el nutriente cuya deficiencia es más frecuente en las regiones
sorgueras. Su
restitución al suelo se puede regular mediante rotaciones con leguminosas y/o
con el agregado de fertilizantes. La
principal característica del N disponible aportado por el suelo o fertilizante,
es su alta solubilidad en el agua del suelo. Las mayores respuestas a la
fertilización nitrogenada se dan en suelos con coberturas de rastrojo de gramíneas,
húmedos y pobres en materia orgánica y estructura. En
suelos manejados en sistemas de siembra directa el proceso de nitrificación es
menor, por lo que se han observado también muy buenas respuestas a la
fertilización nitrogenada. Los requerimientos del cultivo son muy bajos en los
primeros 20 días posteriores a la emergencia, pero a partir de los 25 a 35 días,
las necesidades de N aumentan mucho. Principales
Fertilizantes nitrogenados Tipo Fertilizante Contenido de Nitrógeno Urea 46 % Sólidos Nitrato
de Amonio 28 al 32 % Fosfato
diamónico 18 % Fosfato
monoamónico 11 % Líquidos UAN 30 % en peso Gaseosos Amoníaco
anhídrido 82 % Deficiencias
a partir de ese periodo afectan no sólo al rendimiento y sino también a la
calidad de grano por disminución del contenido de proteína. Si
los requerimientos totales de N no fueran muy elevados (hasta 50-60 kg/ha) se
puede realizar una sola fertilización al sembrar, a unos 5 cm de profundidad y
a un costado de la semilla, o hasta que el cultivo tenga de 5 ó 6 hojas (30 a
40 cm de altura), o sea, unos 25 días después de la emergencia. La
forma de aplicación variará según el tipo: si el fertilizante es sólido, será
incorporado en banda lateral a la hilera. El fertilizante gaseoso (Amoníaco
anhidro) se inyecta y el líquido (UAN) puede aplicarse en superficie o
inyectarse. Si las necesidades de fertilización son grandes, conviene realizar
un fraccionamiento, aplicando a la siembra un 30 - 50% del total y el resto al
estado de 5 - 6 hojas. Las
principales ventajas de la aplicación al estado de 5 - 6 hojas es que se reduce
el riesgo de pérdidas del nutriente, especialmente por lixiviación. Por otro
lado, en ese momento se tiene una mejor visión de la potencialidad del cultivo
(stand de plantas, estado general, etc.) FÓSFORO: La
mayoría de los suelos de la región donde el cultivo de sorgo tiene mayor
difusión, están medianamente a bien provistos de fósforo, excepto la zona
norte de Santa Fe, abarcando desde Margarita hacia el norte se nota una marcada
deficiencia de P. Sin embargo, en otras zonas, el progresivo deterioro
fisico-quimico de los suelos, ha provocado una marcada disminución del P
disponible, ocasionando deficiencias y necesidades de fertilización. A
diferencia del N, tiene escasa movilidad en el suelo, por su baja solubilidad.
La determinación en laboratorio de P asimilable, en muestras tomadas de la capa
arable, previa a la siembra, es un elemento válido para el diagnóstico de
fertilización fosfatada. El método de análisis más empleado (Bray) considera
los siguientes niveles: Fósforo asimilable
ppm Calificación 0 – 5 Escasamente provisto: Muy alta probabilidad de la respuesta a la fertilización. 5 – 10 Poco provisto: Alta probabilidad de respuesta. Más de 20 Bien provisto: Baja probabilidad de respuesta. Para
una adecuada eficiencia, el fertilizante debe aplicarse a la siembra, cerca de
la semilla, preferentemente por debajo y al costado. La aplicación conjunta de
fósforo y nitrógeno, sobre todo amoniacal, mejora la absorción del primero.
Es por ello que los fosfatos amónicos constituyen un excelente fertilizante,
especialmente en sistemas de labranza mínima o siembra directa. POTASIO: Este
nutriente es muy necesario para el crecimiento temprano y el desarrollo de las
hojas. Es poco móvil por su fijación a las arcillas del suelo. En general, los
suelos de la región pampeana están bien provistos de potasio. En caso de tener
menos de 50 ppm disponible, se debe fertilizar siguiendo las recomendaciones del
laboratorio, realizando la aplicación en forma total al momento de la siembra. ARRANCADORES: Los
Arrancadores, es una línea de fertilizantes que contiene un balance equilibrado
de nutrientes; en especial la relación N/P que por su sinergismo permite un
mejor aprovechamiento de los mismos por el cultivo, una mejor implantación,
resultando en un mayor rendimiento. El
contenido de azufre como sulfato rápidamente disponible, permite además suplir
esta acción en aquellos lotes donde ya se está manifestando diferencias de
este elemento. Composición de
nutrientes de los Arrancadores Nitrógeno Fósforo
(P2O5) Potasio
(K2O) Azufre Arrancador
A 26 26 2,5 4 Arrancador
B 28 20 2,5 4 Arrancador
C 23,5 29 2,5 4 TECNOLOGIA
DE SIEMBRA: En
la siembra de sorgo granífero se utilizan todos los sistemas de labranza, desde
el convencional hasta la labranza cero. Entre ambos extremos existen distintas
labores y combinaciones entre ellas, que se adaptan a cada región en
particular, según tipo de suelo, clima y secuencia de cultivos realizados, ya
descriptos en preparación del suelo LA
SIEMBRA CONVENCIONAL: Con
la cama de siembra preparada con labores previas, se utilizan preferentemente
sembradoras con tolvas a 0,70 m entre surcos, con regulación de profundidad y
ruedas tapa surcos. No se deben descartar las sembradoras de grano fino,
regulando la distancia entre surcos anulando 2 a 3 boquillas de siembra. SIEMBRA
DIRECTA CON LABRANZA REDUCIDA: Se
prepara el suelo con implementos que dejan en superficie la mayor cantidad
posible de residuos. Las labores se realizan con cincel, complementadas con
cultivador de campo o rastra de doble acción. Es un buen método para controlar
la erosión por viento y/o lluvia. Se requieren sembradoras especialmente
adaptadas a suelos con residuos en superficie. SIEMBRA
DIRECTA EN LABRANZA CERO: No
se realizan labores y el control de malezas se realiza con tratamientos químicos.
Se requieren sembradoras para siembra directa, con doble disco abre-surcos. Pueden
darse varias situaciones, siendo las más comunes. Cualquiera
sea el sistema de siembra adoptado, se debe tener en cuenta que la semilla de
sorgo es relativamente pequeña y con menos reservas, con respecto a otros
cereales como soja o maíz, por lo que se la debe colocar en suelo húmedo y en
directo contacto con el mismo, ya que de una rápida germinación y emergencia
depende, en gran parte, el éxito del cultivo.
EPOCAS
MAS APROPIADAS PARA LA SIEMBRA: La
temperatura del suelo a 5 cm de profundidad no debe ser menor de 18 °C durante
3 o más días consecutivos. Estas condiciones se dan en fechas variables, según
zonas. Provincias Epoca Tucumán,
Chaco, Santiago del Estero, Norte de Santa Fe y sur de Corrientes 1ª.
quincena de octubre (puede sembrarse de mediados de setiembre a mediados
de febrero) Córdoba,
Centro y Sur de Santa Fe, Entre Ríos, Norte de Buenos Aires y Sur de San
Luis 2ª.
quincena de octubre o 1ª. de noviembre. La
Pampa, Centro-Sur de Buenos Aires y Sur de San Luis A
partir de la 1ª. quincena de noviembre. Para
programar la siembra hay que tener presente el ciclo del híbrido (días a
floración), ya que el período entre prefloración y floración no debe
coincidir con un déficit hídrico o temperaturas extremas de cada región. En
el sistema de siembra directa la temperatura del suelo tiende a ser menor,
debido a los residuos en superficie, lo que debe ser tenido en cuenta tanto en
la siembra como en la fertilización, especialmente de N. Además, la mayor
cantidad de rastrojo en superficie actúa como refugio de insectos del suelo,
haciendo necesario su control químico, También
es importante considerar la probabilidad de heladas. Las heladas tardías pueden
enfriar el suelo, produciendo malas emergencias o matando las plántulas
nacidas. Las heladas tempranas pueden tomar a los sorgos tardíos en estado de
grano lechoso, produciendo la muerte prematura de la planta y por ende, granos
chuzos y livianos. En las áreas del norte del país, el período libre de
heladas permite una mayor flexibilidad en la época de siembra. En algunos
casos, según el manejo del lote, se puede utilizar el rebrote como segunda
cosecha o como reserva en pie. DENSIDAD
DE SIEMBRA Y DISTANCIA ENTRE LINEAS: La
densidad de siembra dependerá de la calidad de la semilla, tamaño y peso de la
misma, sistema de siembra, ciclo del híbrido elegido, disponibilidad de riego y
tipo de suelo. En
general se recomienda de 85.000 hasta más de 150.000 plantas útiles a cosecha
por hectárea, correspondiendo las menores densidades a los ciclos largos y
zonas de baja disponibilidad hídrica y sistemas convencionales de siembra a
0,70 m. Las mayores densidades se pueden utilizar en caso de ciclos cortos a
intermedios en siembras directas e incluso con menor espaciamiento entre hileras
para lograr una rápida cobertura y menor competencia de malezas. Siembra
convencional a 0,70 cm entre hileras Ciclo Semillas
x metro lineal (1) Plantas
x metro lineal Plantas x ha a
cosecha 13 10 142.000 Corto 14 11 157.000 15-16 12 172.000 10-11 8 114.000 Medio 12 9 128.000 13 10 142.000 8 6 85.000 Largo 9 7 100.000 10-11 8 114.000 AREA
SEMBRADA y PRODUCCIÓN: El
sorgo granífero se expandió rápidamente desde 1950 hasta 1970 en nuestro país,
estabilizándose posteriormente en alrededor de las 2.500.000 hectáreas
sembradas, para declinar bruscamente en los últimos años. Los motivos de la
expansión inicial fueron su gran rusticidad y adaptación a zonas subhúmedas y
semiáridas y al norte del país. También contribuyó su integración a
planteos mixtos, utilizando su rastrojo para la ganadería. La superficie
sembrada con sorgo granífero en la Argentina se redujo en las últimas campañas
pero inició su ciclo de recuperación en 1996/97, proyectando un aumento
importante para las próximas campañas. La
mayor área sembrada en el país (1976/1986) se ubica en Córdoba 29%, Buenos
Aires 19%, Santa Fe 18% y La Pampa 9%, aunque también se siembra en Chaco,
Santiago del Estero, Entre Ríos, San Luis, Formosa, Tucumán y Corrientes. En
1981/82 Argentina era el tercer productor mundial de sorgo, siendo
posteriormente desplazada al quinto puesto, después de Estados Unidos, India,
China y México, en dicho período participó con el 38,20% del grano
comercializado a escala mundial. Evolución de la superficie Sembrada con sorgo granífero Campaña Has Sembradas Campaña Has Sembradas 1981/82 2.712.000 1991/92 823.200 1985/86 1.855.000 1992/93 809.900 1986/87 1.133.000 1993/94 670.380 1987/88 1.075.000 1994/95 670.910 1988/89 830.000 1995/96 671.000 1989/90 824.000 1996/97 784.000 1990/91 752.000 1997/98 805.000 ZONAS
AGROECOLÓGICAS:
SORGO
EN LA PROVINCIA: La
provincia de Santa Fe es la segunda productora de trigo, maíz y sorgo y
participa también en la producción de arroz, aportando en la campaña 1997/98
más del 14 % del total de la producción nacional de cereales. La producción
de granos cerealeros de la provincia de Santa Fe ha ido en constante aumento. Si
consideramos la campaña 1995/96 respecto de la del 1997/98 este incremento ha
sido del 34,7 %. Los cultivos que integran el complejo cerealero, no obstante
haber sufrido una ligera disminución en el área de siembra durante la última
campaña agrícola, han evolucionado notablemente en lo que respecta a su
producción. Comparando
la campaña 1995/96 respecto de la de 1997/98 se observa que el trigo ha
incrementado su producción en un 7 %, el maíz el 36,9 % y el sorgo granífero
el 116 %. Producción
de Cereales de la Provincia de Santa Fe, en toneladas y por campaña agrícola: Cultivo 1995/1996 1996/1997 1997/1998 % a nivel Nación Trigo 1.387.500 2.388.700 1.488.000 10,09 % Maíz 2.273.800 2.376.700 3.115.000 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||